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Juan Daniel Balcácer: El Duarte de Miguel Núñez

De Juan Pablo Duarte solo se conoce una fotografía hecha en Caracas en 1873 cuando el patricio contaba con 60 años de edad.  A partir de esa imagen auténtica del Fundador de la República, la iconografía duartiana se ha enriquecido notablemente gracias a inestimables contribuciones de connotados exponentes de las artes plásticas nacionales y del extranjero.

Desde finales del siglo XIX, y  también a lo largo de la pasada centuria, diversos artistas plásticos nos han legado espléndidas obras de arte en las que la faz de Duarte, casi siempre inspirada en la fotografía original, es reinterpretada con arreglo a diversas técnicas y perspectivas bajo la influencia de diferentes corrientes estéticas modernas.
Al despuntar el siglo XXI, el joven maestro de las artes plásticas Miguel Núñez emprendió un vasto proyecto consistente en rescatar el rostro del ilustre prócer  inspirado en el auténtico retrato de Próspero Rey. A través de más de un centenar de obras de variados formatos, Miguel Núñez, además de conferirle un sentido más humano al rostro del patricio, nos presenta un Duarte despojado de la melancolía que exhibe su semblante en los años decadentes de su existencia: en fin, con esta obra tenemos un Duarte vivo, que revela cierta expresión de satisfacción por el hecho de haber fundado una República Dominicana independiente y soberana.
El Duarte de Miguel Núñez es, pues, el Duarte maestro, el apóstol, el amante de los libros, el munícipe distinguido, el intelectual y el revolucionario preocupado por la liberación del pueblo de Santo Domingo, al que enseñó a valorar el significado histórico de nuestro nombre nacional, nuestro gentilicio: dominicano.
Nuestras congratulaciones al maestro Miguel Núñez porque el conjunto de su obra sobre Juan Pablo Duarte, el más insigne de  los libertadores dominicanos, representa un patrimonio artístico de la nación dominicana y acaso el más sublime homenaje del artista al Fundador de la República en el marco de los festejos conmemorativos del bicentenario de su natalicio.
Juan Daniel Balcácer
Miembro Comisión Nacional para el
Bicentenario del natalicio de Juan Pablo Duarte
Publicado 1 minute ago por 

 

La presencia de inmigrantes haitianos en

Unidad de Políticas PúblicasLa presencia de inmigrantes haitianos en República Dominicana

El aumento de la cantidad de nacionales haitianos que emigran a República Dominicana ha sido un temamuy debatido en los medios de prensa dominicanos. La ciudadanía tiene la percepción de que hay millonesde ellos residentes en el país y que cada día llegan más. Para contrastar esta percepción general con lasituación real, este ensayo utiliza la información que publicó la Facultad Latinoamericana de CienciasSociales (FLACSO-RD), en conjunto con la Organización Internacional de Migraciones (OIM), en 2004 y losresultados de la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en la República Dominicana (ENI-2012) de laOficina Nacional de Estadística (ONE).

11 de septiembre de 2013

 El pasado 16 de mayo de 2013 se unió al equipo de investigadores del Observatorio Político Dominicano (OPD) la jovenestadounidense de origen dominicano Samantha García. Samatha es estudiante meritoria de Economía y Psicología de la Universidad de Yale, New Haven, Estados Unidos. Además, es una destacada miembro de la Asociación de EstudiantesDominicanos de Yale, un espacio donde los estudiantes que asisten al centro de altos estudios comparten experienciasculturales

y se educan sobre las costumbres y tradiciones dominicanas.

Samantha estuvo  adscrita en calidad de pasante en la Unidad de Políticas Públicas del OPD durante los meces de mayo-juliode 2013.

Introducción

En mayo de 2013, Listín Diario publicó un artículo donde informó que las autoridades brasileñas impidieron la entrada a su territorio de decenas de ciudadanos haitianos indocumentados. Tras expresar su preocupación ante el creciente flujo de inmigrantes haitianos irregulares a su país, el grupo fue deportado a República Dominicana en lugar de ser enviado a su país de origen (Castro, 2013). Este hecho ilustra la encrucijada en que se encuentra República Dominicana ante la gran cantidad de haitianos que cruzan la frontera, permanecen en el país irregularmente, o utilizan el país como trampolín para llegar a otros países.

Existe la percepción entre los ciudadanos dominicanos de que por lo menos un millón de haitianos vive en el país, la mayoría en condiciones irregulares (FLACSO, 2004). Además, tienen la impresión de que cada día llegan más.

Durante mucho tiempo no existió un control que proporcionara una cifra fiable de la cantidad de inmigrantes haitianos permanentes en el país. Por ejemplo, las estimaciones de migrantes haitianos del pasado, basadas más en conjetura que en métodos científicos, estimaron su población en 833,474 (Báez-Evertsz et al., 2005).

En los últimos años, contar con un mecanismo que permitiera censar la población haitiana en el país se convirtió en una necesidad. Los centros locales de migración quisieron determinar la cantidad de inmigrantes presentes y conocer las características del grupo mediante la aplicación de encuestas con una base científica. Los resultados ayudarían al Gobierno Central a avanzar en el desarrollo de políticas, programas y acciones relativas al estatus migratorio (FLACSO, 2004). En adición, el estudio de la migración haitiana podría ser útil al momento de determinar si las leyes migratorias y los métodos de investigación de casos de inmigrantes irregulares son eficaces.

Hasta el presente, hay dos encuestas publicadas y ambas coinciden con los censos nacionales de 2002 y 2010. En 2004, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) publicó la Encuesta sobre inmigrantes haitianos en República Dominicana, la primera de su tipo en la historia dominicana. En 2012, la Oficina Nacional de Estadística (ONE) publicó la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en República Dominicana, que incluye a los inmigrantes de todos los países, con especial atención en los de nacionalidad haitiana. Esta última encuesta podría mostrar un aumento en las cifras de inmigrantes haitianos, teniendo en cuenta el sismo que devastó Haití en 2010 y su impacto en las migraciones hacia territorio dominicano. La precisión de las cifras se puede determinar al comparar ambos estudios, dados los antecedentes ya conocidos sobre la migración haitiana.

Ambas encuestas, objeto de este ensayo, fueron justificadas en parte para investigar cómo ha progresado la migración fuera del conocimiento y del control de las autoridades del país, y proveer datos concretos sobre el perfil de los inmigrantes haitianos en el presente.

Guía para analizar la migración

Los migrantes son reconocidos generalmente como las personas y sus familiares que van a otro país o región con miras a mejorar sus condiciones sociales y materiales y sus perspectivas de vida. Asimismo, se aplica a las personas que se establecen fuera de su país de origen por la duración de un trabajo de temporada (cosechas agrícolas), llamados “trabajadores de temporada” o temporeros.

Siendo un fenómeno tan complejo, la migración es difícil de caracterizar teóricamente de una manera comprensiva. Se han hecho numerosas contribuciones, pero el modelo Push-Pull es uno de los más influyentes1. Concibe la migracióncomo impulsada por un conjunto de factores de presión (Push) existentes en el país de origen (pobreza, desempleo, la falta de tierras, hacinamiento, represión política, desigualdad social, pobres perspectivas de matrimonio, etc.), y por factores de atracción (Pull) que operan desde el país de destino (mejores ingresos y perspectivas de empleo, educación y bienestar, buenas condiciones ambientales y de vida, libertad política etc.). En la versión de Lee (1966) de este modelo, existen obstáculos en el camino de un lugar a otro que se han de superar: distancia física, el costo del viaje, las barreras culturales ‒como el idiomay las diferentes formas de vida‒, las fronterasy las restricciones a la inmigración.

Los factores personalestambién cuentan en este modelo: las personas reaccionan de manera diferente a distintas combinaciones de atracción y presión, de acuerdo a su situación económica, etapa de vida y personalidad.

Otros autores han argumentado que la migración internacional, en especial de tipo laboral, es dirigida principalmente por factores de atracción (Pull). Para Piore, (1979), el factor dominante es el poder estructural de la demanda de ciertos tipos de mano de obra barata y flexible. Esto se vincula a la presencia en países industrializados de un mercado de trabajo dual: un mercado primario de trabajos seguros y bien remunerados para los trabajadores nativos, y uno secundario para los trabajos de baja cualificación, bajos salarios, inseguros y generalmente duros, en fábricas y el sector servicios, ocupado generalmente por trabajadores migrantes, ya que los trabajadores locales los evitan.

Los migrantes aceptan estos nichos porque no tienen poder de negociar colectivamente ‒en especial si son indocumentados‒y porque prefieren los salarios devengados a la pobreza y el desempleo que enfrentaban en su país de origen. Los modelos de este tipo tienden a considerar que los migrantes son sujetos pasivos en los procesos que dicta la acumulación de capital. Mientras millones de personas que emigran son explotadas de manera cruel y sistemática, otros progresan y prosperan. En adición, la migración no imita fielmente los canales de penetración del capital, sino que se desarrolla en patrones de oportunidades que surgen en diversas partes del mundo (King, 2012).

Otro factor a tener en cuenta es el rol del Estado en los patrones migratorios. Estudios realizados desde la perspectiva de la economía política concluyen que las políticas de inmigración de los países receptores ‒sistemas de cuotas, regulaciones de entrada, duración de la estadía, visas de trabajo y ciudadanías‒moldean directamente el volumen, dinámica y patrones geográficos de los flujos migratorios internacionales.

Por último, las redes personales y sociales son el vinculo teórico que permite ir mas allá de las teorías Push-Pull y conectar las razones individuales para migrar con el entorno macrosocial. Igualmente, contribuyen a dilucidar las causas iniciales de la migración, su perpetuación y difusión en el tiempo. Según Arango (2004:28), las redes permiten predecir la migración futura, ya que tienen un efecto multiplicador que perpetua la migración, proveyendo información y contactos para dirigir a los migrantes a destinos particulares donde encuentran apoyo, alojamiento y ayuda para encontrar trabajo; sin embargo, tarde o temprano tienden a declinar en fuerza y alcance. Dentro de ellas existen los fenómenos del contrabando y el tráfico, que transporta migrantes entre las fronteras y los explota por medio de deudas, como en el caso del tráfico sexual.

Antecedentes de la migración haitiana

La migración haitiana hacia República Dominicana inició durante la ocupación norteamericana de 1916, cuando los militares estadounidenses tomaron el control de la economía dominicana para equilibrar el presupuesto del país y crear proyectos para acelerar el crecimiento económico (Haggerty, 1989). Una de sus iniciativas fue la importación de braceros para cultivar caña para la industria azucarera. Al principio, los trabajadores fueron cocolos, un grupo étnico originario de las Antillas Mayores, pero tras la desocupación, la mayoría de los braceros era de origen haitiano (“Un país de migrantes, s.f.).

Los haitianos emigraban a República Dominicana para cumplir trabajo agrícola bajo un contrato. Los dueños de las haciendas del país notificaban al gobierno el número de trabajadores que necesitaban para la temporada y entonces se contactaba al gobierno haitiano para que enviara al país a los haitianos dispuestos a trabajar (FLACSO, 2004). A todos los contratados se les proveía de un carné de identidad que expiraba al final del contrato laboral; por lo tanto, si los trabajadores se quedaban en el país, se convertían en residentes irregulares (FLACSO, 2004).

Durante la década de los años 80, la economía se expandió fuera de los productos agrícolas, lo que derivó en la necesidad de una mano de obra barata para el creciente mercado de negocios. Como los dominicanos rechazaban los trabajos con salarios tan mínimos, los inmigrantes haitianos cumplieron la demanda de fuerza laboral (Abreu et al., 2012).

Factores de migración

En general, existe un consenso de que el factor determinante de la migración haitiana hacia el país es la pobreza. El volumen de la migración no solo se asocia con la distancia, sino con la cantidad de oportunidades y obstáculos en cada lugar.

La degradación ecológica que ha sufrido Haití desde la década de 1970 aumentó la pobreza y la migración. La tierra fue erosionada por la tala de árboles para producir carbón y por el cultivo de tierra marginal, lo que contribuyó a la desaparición de la capa fértil. La erosión ha hecho que muchas granjas pequeñas sean inviables y vulnerables a sequías e inundaciones. Al mismo tiempo, el sector manufacturero, que empleaba en maquiladoras 100,000 personas a principios de la década de 1990,  colapsó en el año 2000 debido a la inestabilidad política, la competencia regional y el fin de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe promovida por Estados Unidos (Ferguson, 2003).

En adición, la economía dominicana  es 7.5 veces más grande que la haitiana. El PIB per cápita de los haitianos es apenas 13.4 % del de los dominicanos y aproximadamente el 78-80 % de los haitianos vive en pobreza extrema (Banco Mundial, 2013). Según la ENI-2012, antes de emigrar, los inmigrantes haitianos tenían una tasa de desocupación abierta de 40.5 %, lo que indica que el desempleo es un factor determinante de la migración.

Esta diferencia de ingresos es el principal determinante de los flujos migratorios desde Haití hacia el país. Otros motivos, ya sean familiares, de estudio y de mejoría en las condiciones tienden a estar ligados a las oportunidades de empleo.

La existencia de diferentes niveles salariales entre Haití y República Dominicana y la poca distancia a cubrir para emigrar, mantienen un continuo flujo migratorio a través de la frontera, como señala Aristy Escuder (2010). Una vez en el país, los migrantes haitianos se integran rápidamente a las labores productivas en áreas rurales y urbanas, generalmente por medio de acuerdos verbales.

Sectores de la economía dominicana dependen de la mano de obra haitiana ‒abundante y barata‒para funcionar y mantener sus márgenes de ganancia. Los renglones que más dependen de la migración haitiana son la producción de café,  arroz, banano,  caña de azúcar y la construcción, que representan en conjunto un 14 % del PIB (Abreu et al, 2012).

Magnitud de la migración haitiana

La pregunta que genera mayor interés de las dos encuestas es el total de inmigrantes haitianos en el país. Desafortunadamente, la encuesta de 2002 no publicó un dato estimado,  sin embargo, las cifras ofrecidas por la encuesta de 2012 pueden ser relacionadas con las de los censos nacionales de 2002 y 2010.

El censo de 2002 publicó que el 1.12 % de la población nació en el extranjero, mientras que el de 2010 registró que el 4.19 % nació en otro país (ONE, 2002; ONE, 2010). Estos porcentajes incluyen inmigrantes que no son de origen haitiano.

Como se puede apreciar en la tabla no. 1, la encuesta de 2012 publicó que había 458,233 inmigrantes haitianos, el 4.7 % de la población dominicana y la población inmigrante total era el 5.4 % de la población (ONE, 2013). Dado que el porcentaje de la población inmigrante haitiana es ahora mayor que el porcentaje de la población inmigrante total de 2002 y 2010, es cierto que ha ocurrido un aumento en la migración haitiana en los últimos años.2

Tabla No. 1
Migración haitiana según cada encuesta

Categoría

FLACSO 2004

ENI-2012

Población total de RD

8,600,000

9,716,940

Total de inmigrantes haitianos

Nd

458,233

Porcentaje de inmigrantes haitianos hombres

75.5 %

65.4 %

Porcentaje de inmigrantes haitianos mujeres

22.4 %

34.6 %

Edad: entre 18 y 24 años

37.6 %

~28.8 %

Edad: entre 25 y 29 años

23.8 %

~22.9 %

Edad: entre 30 y 39 años

19.9 %

~24.4 %

Edad: entre 40 y 49 años

10.2 %

~8.4 %

Edad: 50+ años

7.9 %

~7.02 %

Fuente: Elaboración propia con información de la Encuesta sobre inmigrantes haitianos en República Dominicana (FLACSO, 2004) y la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en la República Dominicana (ONE, 2013).

La gran mayoría de inmigrantes haitianos son jóvenes entre 18 y 30 años de edad (ONE, 2013). Este grupo de edad es, después de todo, el que compone la mano de obra, especialmente en la agricultura y la construcción.  Además, “mientras más joven sea una persona, mayor será el valor presente de su flujo esperado de ingresos” cuando emigran a un país de mayor desarrollo económico (Abreu et al., 2012:128). Es notable el hecho de que para el 2012 se registraron aproximadamente 38,825 inmigrantes haitianos menores de 15 años, dato que no apareció en la encuesta anterior.

El predominio  de los inmigrantes hombres en la población migrante continúa, aunque parece tener una tendencia decreciente: cerca del 65 % de los inmigrantes haitianos son hombres, menos que el 75 % reportado en el 2002. El aumento en la cantidad de mujeres migrantes de 22 a 34 % en menos de una década puede indicar un cambio importante en los patrones migratorios.

En promedio, aproximadamente 58 % de los migrantes haitianos se concentra en el grupo de edad de 18-34 años. De otra parte, se destaca la reducida proporción de niños y niñas de 0 a 14 años, que es de 8.4 %. (ONE, 2013).

Características de la migración haitiana

En general, la población migrante haitiana en República Dominicana está compuesta de tres grupos: uno pequeño de migrantes legales y documentados, una amplia comunidad de residentes de largo plazo que nacieron en Haití y una población trashumante de trabajadores temporales haitianos.

De los inmigrantes con permanencia continua hasta la fecha de la encuesta, se tiene que el 38.6 % llegó recientemente, entre el 2010 y 2012; el 23.6 % llegó entre el 2006 y 2009, el 18.5 % entre el 2000 y 2005, y el 17.3 % antes del 2000. Esta reciente oleada tiene su explicación más probable en el terremoto que sacudió Haití y destruyó gran parte de su infraestructura en 2010, dejando a miles de personas muertas y desamparadas.

Sobre la base de los resultados de la encuesta realizada en 2004, FLACSO desarrolló la idea de una “nueva migración haitiana” (p. 11). Este concepto se refiere a la flexibilidad de los trabajadores haitianos: ahora que no trabajan bajo un contrato, o están aislados en el campo, pueden cambiar de trabajo en función de la disponibilidad, en lugar de regresar a Haití. La encuesta predijo que los haitianos permanecerían en suelo dominicano por más tiempo, a diferencia de la migración transitoria predominante en el pasado, aunque recalcó que el deseo final de los haitianos era volver a su país (FLACSO, 2004). Las entrevistas revelaron que el 83 % de los inmigrantes todavía tenía familia en Haití, o sea que estaban obligados a regresar. El patrón de migración del pasado fue el apoyo para la teoría de la FLACSO.

Es posible, además, que este patrón de regreso obedezca a mantener sus nacionalidades haitianas. La Constitución haitiana (1987) indica que quienes residen continuamente fuera del país después de una migración irregular pierden su nacionalidad.

Tabla No. 2
Características de los inmigrantes haitianos

Categoría

FLACSO 2004

ENI-2012

Motivo para migrar: trabajar

73.9%

45.2%

Motivo para migrar: permanecer en RD

14%

25.7%

Motivo para migrar: estudiar

0.78%

7.5%

Estado conyugal: unida

39.3%

39.9%

Estado conyugal: casado

19.8%

13.1%

Estado conyugal: soltero

39.8%

39.1%

Tipo de trabajo: agricultura

41.1%

35.7%

Tipo de trabajo: construcción

38.1%

25.9%

Migración única

47.5%

75.9%

Migración dos veces o más

52.2%

22.7%

Salud: los que habían estado enfermos

66.2%

29.9%

Los que poseen acta de nacimiento haitiana

89.4%

92.6%

Los que poseen cédula haitiana

62.9%

51.9%

Los que poseen pasaporte haitiano

36.5%

37.8%

Los que poseen acta de nacimiento dominicana

4.4%

Nd

Los que poseen cédula dominicana

6.1%

Nd

Los que poseen pasaporte dominicana

2.4%

Nd

Salud: los que habían estado bien de salud

33.1%

69.2%

Salud: los que recibieron atención por su enfermedad

60%

66.1%

Salud: los que no recibieron ninguna atención profesional

38%

10.4%

Alfabetizados 29.4% en español

57% en creole

71.7%

No alfabetizados69.8% español 

41.6% creole

28.3%

 

Fuente: Elaboración propia con información de la Encuesta sobre inmigrantes haitianos en República Dominicana (FLACSO, 2004) y la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en la República Dominicana (ONE, 2013).

Una comparación de las dos encuestas muestra que la conclusión y predicción de una “nueva migración haitiana” fue certera. La encuesta de 2012 demostró que los inmigrantes se adaptaron gradualmente para hacer una migración única. En 2004, el 47.5 % de los entrevistados cumplió una migración única (FLACSO, 2004), pero para el año 2012, este porcentaje aumentó a 75.9 % (ONE, 2013), para un incremento de 59.7 % de los que están mudándose a República Dominicana con carácter permanente.

Otro aspecto especialmente importante de esta “nueva migración” es el hecho de que la población inmigrante se ha expandido en casi todas las actividades económicas del país. En 2004, las áreas que concentraron el mayor porcentaje de inmigrantes fueron la agricultura (41.1 %) y la construcción (38.1 %), pero ya para 2012 estos porcentajes se redujeron a 35.7 y 25.9 % respectivamente, mientras que los sectores de comercio (16.5 %) y otros servicios (10.4 %) cobraron importancia.

En el gráfico siguiente se puede apreciar la distribución actual de la mano de obra haitiana.

Sobre la base de estos porcentajes, salta a la vista un cambio sustancial en la forma de los inmigrantes integrarse a la fuerza laboral del país. Resulta notable que solo el 12.0 % de los inmigrantes haitianos asalariados (el 12.3 % de los hombres y el 10% de la mujeres) expresaran en la ENI-2012 que tenían un contrato de trabajo por escrito.

De hecho, en los renglones informales no-agrícolas (establecimientos con menos de cinco empleados, personas que laboran por cuenta propia,  independientes, así como los trabajadores no remunerados y el servicio doméstico) hay una fuerte presencia de migrantes: el 61 % de los inmigrantes indocumentados trabaja en ventas informales y el resto labora como profesionales, técnicos, albañiles, guardianes y choferes, entre otros. (Abreu et al, 2012)

El concepto de la “nueva migración haitiana” se hace también evidente en el motivo para migrar. En 2004, el 73.9 % emigró para trabajar (FLACSO, 2004), porcentaje que disminuyó a 45.2 % en 2012, cuando el 25.7 % lo hizo para permanecer y el 7.5% para estudiar. Los dos últimos porcentajes aumentaron significativamente en comparación con el año 2004, cuando la intención de establecerse era 14 % y la de estudiar apenas 0.78 % (ONE, 2013). Se esperaría que este aumento de la cantidad de migrantes con intenciones de permanecer implique que sus cónyuges y familiares, poco a poco vayan ingresando al país, pero la gran mayoría de los inmigrantes, el 80.4%, no mostró intenciones de traer familiares al país, mientras 19.6 % indicó que pensaba traer algún familiar.

Esto puede obedecer más bien a la edad de los inmigrantes: cada vez son más jóvenes. Mientras antes venían hombres mayores y casados, hoy son trabajadores jóvenes solteros y estudiantes: casi 40 % de los hombres haitianos vino al país en forma solitaria y 43.5 % llegó junto a otros familiares y amigos (ONE, 2013). La variación más notable fue el porcentaje de inmigrantes haitianos casados, que disminuyó  de 19 a 13 %, mientras que el porcentaje de inmigrantes en unión libre se mantuvo prácticamente estático en 33 %  (FLACSO, 2004; ONE, 2013). Este cambio podría guardar relación con el aumento del número de emigrantes permanentes.  Ahora que los haitianos emigran para permanecer en el país, no es tan común tener una familia pre-establecida.

La gran mayoría (76 %) de los inmigrantes haitianos señaló tener familiares o amigos en el país antes de migrar, debido a la antigüedad del sistema migratorio y volumen de la migración desde el país vecino. Las mujeres indicaron en mayor proporción que los hombres que tenían familiares o amigos en el país antes de migrar. Estas son las redes que proveen el apoyo crucial para los nuevos migrantes.

El porcentaje de mujeres haitianas inmigrantes también va en aumento: 54.5 % mayor en comparación con la encuesta de 2002. La “feminización” de la migración haitiana indica que el papel de las mujeres migrantes ha cambiado, de acuerdo con un dato suministrado por Bridget Wooding, una directora del Observatorio Migrantes del Caribe (OBMICA). O sea, con más frecuencia, las mujeres son las encargadas de la casa y mantienen a la familia. También es posible que migren para escapar de la violencia sexual, lograr un nivel de educación más alto o puede reflejar una nueva independencia de las mujeres haitianas (Wooding, 2007).

Entre los inmigrantes haitianos se presentan dramáticas desigualdades de género, con más del doble de los hombres ocupados en relación a las mujeres. La proporción de las mujeres no ocupadas que buscaron trabajo es casi el doble de la de los hombres, y cuatro veces más mujeres reportaron no estar ocupadas y no haber buscado trabajo. Las mujeres son muy visibles en el comercio informal en mercados rurales y urbanos, y en algunos sectores agrícolas. El activo comercio minorista fronterizo de bienes está dominado por mujeres. El turismo también ofrece oportunidades, mayormente por la venta de artículos a turistas.

Es también posible que la feminización de la migración haya afectado el porcentaje de los casados.En el caso de las mujeres, el 15.4 % vino junto a su esposo o compañero, el 12.1 % con hermanos y 9.2 % con sus padres.

La mayoría de los inmigrantes solo posee documentos haitianos, un hecho que no cambió significativamente entre 2004 y 2012. La cantidad de haitianos sin documentos dominicanos responde al alto número de inmigrantes que cruza la frontera de manera irregular, lo que reduce la posibilidad de obtener documentos de identificación dominicanos o de naturalizarse en el país (Fernández, 2004). El hecho de que las leyes haitianas prohíban la doble nacionalidad es un factor que tampoco les hace posible obtener documentos dominicanos sin perder su nacionalidad haitiana (Haití, 1987).

El número de inmigrantes haitianos alfabetizados parece haber aumentado. La encuesta de 2004 preguntó a los entrevistados en qué idioma son alfabetizados, mientras que la de 2012 solo cuestionó si sabían leer o escribir (FLACSO, 2004; ONE, 2013). En el IX Censo Nacional de Población y Vivienda 2010, el 77.1 % de la población estaba alfabetizada y el 22.9 % era analfabeto (Oficina Nacional de Estadística, 2010), en comparación con el 71.7 % de inmigrantes haitianos alfabetizados y el 28.3 % analfabetos en 2012 (ONE, 2013).

La mejora del nivel de educación de los inmigrantes también es evidente. En 2012, había ocho veces más inmigrantes estudiantes que en 2004. El aumento de inmigrantes haitianos universitarios fue confirmado por una encuesta del Banco Central en 2011. La encuesta concluyó que el 73.5 % de estudiantes extranjeros era de nacionalidad haitiana, porcentaje que rondaba por 69.0 % en 2009 (Albizu et al., 2012).

Los cambios en el estado de salud son difíciles de observar. La encuesta de 2004 preguntó al entrevistado si había estado enfermo durante su residencia en República Dominicana, mientras que la de 2012 preguntó si el entrevistado había estado enfermo en los 12 meses anteriores a la entrevista (FLACSO, 2004; ONE, 2013). Como hay una diferencia significativa en el rango de tiempo, las respuestas no son comparables. Sin embargo, es claro que la salud de los inmigrantes haitianos en general ha mejorado debido a mayores facilidades de acceso a profesionales médicos. El porcentaje de inmigrantes que no había recibido atención médica al estar enfermos disminuyó 72.6 % entre 2004 y 2012 (FLACSO, 2004; ONE, 2013).

Conclusión

De acuerdo con las encuestas, la mano de obra haitiana se ha extendido entre 2004 y 2012, los inmigrantes son más educados debido a la disminución de los que no están alfabetizados y al aumento de los que emigran para estudiar. Las condiciones en que viven en República Dominicana han cambiado: ahora tienen más acceso a profesionales médicos. La observación más pertinente es la actualización de la “nueva migración haitiana,” que ahora consiste en haitianos que emigran al país para quedarse y colocarse en distintos sectores y oficios, y no recluirse en los campos cañeros, convirtiéndose en una masa flexible que  deambula por todo el país.

La encuesta de 2012 fue publicada en abril de 2013, por lo que su estimado de los inmigrantes haitianos en el país es el más actualizado. Aproximadamente, unos 458,233 residen en el país. Es muy probable que esta cifra siga aumentando, pues el inmigrante haitiano promedio no tiene otra opción para  emigrar que República Dominicana. Como explicó Abreu et al. (2012:15), “el objetivo [de] los haitianos que vienen hacia República Dominicana [es] buscar una mejor vida en un país de mayor desarrollo relativo, para mejorar su condición económica y social y la de sus familiares”.

Además, lo más probable es que siempre haya trabajo disponible para los inmigrantes haitianos en República Dominicana. El ingreso de los inmigrantes haitianos a la fuerza laboral del país crea un círculo vicioso. Normalmente, el número de trabajadores dispuestos y capaces para trabajar aumenta proporcionalmente con el salario ofrecido por el empleador. Los inmigrantes haitianos siempre están dispuestos a trabajar por salarios mínimos, por lo que nunca hay una carencia de trabajadores que inspire a las empresas a aumentar los salarios que ofrecen.  Debido a este círculo vicioso que deja espacio para los trabajadores haitianos, estos siempre tendrán razón para emigrar al país. No importa cuán mínimos encuentren los dominicanos dichos salarios, para los inmigrantes haitianos esos salarios serán mejores que los que recibirían en Haití.

Aunque los dominicanos tal vez piensen que hay más haitianos en el país, esta imagen popular difiere de la realidad. Los inmigrantes haitianos no exceden el medio millón, mientras muchos creen que hay más de un millón. Como explicó Juan Temístocles Montás, quien presentó la encuesta del 2012 al público en nombre de la ONE:

Existe la tendencia en nuestro país a creer que donde hay 50 son 500 y donde hay 500 son 5 mil y donde hay 5 mil hay 50 mil y con eso hay que tener mucho cuidado y traigo esto a colación, porque una cosa es la percepción de lo que pueda ser población de inmigrantes en República Dominicana y otra cosa es la realidad” (“Confirman”, 2013).

Las encuestas ponen fin a las asunciones y a las percepciones confusas de los dominicanos sobre la presencia de inmigrantes haitianos en República Dominicana.

Bibliografía

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1. Abundar sobre las teorías y perspectivas de la migración se escapa de los límites de este trabajo. Vea Lee (1966) y Todaro (1969) para algunos acercamientos teóricos clásicos a la migración, y King (2012) para una visión de conjunto de las teorías sobre migración hasta la fecha.

2. Ha de notarse que las cifras reportadas por las encuestas de inmigrantes son estimaciones de la población general sujetas a un margen de error estadístico, por lo que deben ser interpretadas como aproximaciones a la realidad.

EUGENIO MARIA DE HOSTOS Y LA RESTAURACION DOMINICANA

En su artículo titulado “El 16 de Agosto”*, escrito en Puerto Plata en 1900 -a pocos meses de su retorno definitivo a su segunda patria: República Dominicana– el prócer puertorriqueño y Maestro de América dice lo siguiente (las mayúscualas son nuestras):
“EL 16 DE AGOSTO FUé UN HECHO NNACIONAL; PROVINO DE LA NECESIDAD SOCIAL DE AMPARAR, DEFENDER Y SOSTENER LA SOBERANíA DE LA NACIóN, Y SE PUEDE UTILIZAR EN LA FORMACIóN DE UN PATRIOTISMO DE DEBER.

QUE SE SIENTAN LAS EXPLOSIONES DE LA ALEGRíA, ENHORABUENA; PERO QUE SE PERCIBA TAMBIéN EN LAS CELEBRACIONES DE LAS FIESTAS PATRIAS EL CONOCIMIENTO DE LOS DEBERES CONTRAíDOS PARA CON LA PATRIA Y CON LA HISTORIA”.

________
*En: Emilio Rodríguez Demorizi. “Hostos en Santo Domingo”. Santo Domingo, Rep. Dom. 2da. edición. Sociedad Dominicana de Bibliófilos, 2000. Vol. II: página 146. —

  

BOSCH: SU AUTOBIOGRAFÍA POLÍTICA, LA HISTORIA DE LA FUNDACIÓN DEL PRD Y DE LOS ORÍGENES DEL PLD

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Juan Bosch, en su libro “PLD un Partido Nuevo en América” narra la historia de la fundación del PRD, en Cuba 1939, y toda la trayectoria por la que paso ese partido mientras estuvo al frente de su dirección y de las causas que lo llevaron a abandonarlo(PRD) en 1973, el Partido que fundara juntos a otros dominicanos en 1938, entre ellos, el Dr. Enrique Cotubanamá Henríquez, para fundar un nuevo Partido(PLD) que estuvieran en condiciones políticas e ideológicas para completar la obra de Juan Pablo Duarte, que era la liberación económica, política de la República Dominicana. También, en este libro, el Profesor Juan Bosch hace una especie de autobiografía política. Contando en qué momento y en qué circunstancias se inicia en la política militante, asumiendo el reto de luchar por su patria para liberarla de la dictadura oprobiosa de Trujillo y darles a los dominicanos y dominicanas una vida más justa y digna. Pero lo más importante de este libro, es que a través de su lectura podemos darle seguimiento a la evolución del pensamiento social y político de Juan Bosch.
Informamos a nuestros amigos lectores que nos siguen día a día con mucha atención por la web, que a partir de hoy, por considerarlo sumamente importante para poder comprender el pensamiento de Bosch y su evolución, le presentaremos a través del blog: “Circulo de estudio Profesor Juan Bosch” capitulo por capitulo, el libro”PLD un Partido Nuevo En América”. Esperamos que lo disfruten
EL PLD: UN PARTIDO NUEVO EN AMÉRICA ((Primera entrega)
Juan Bosch
¿POR QUÉ SE HA ESCRITO ESTE LIBRO?
Por varias razones. Una de ellas es proporcionarles a los miembros del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) que ingresaron en él años después de haber sido fundado el conocimiento de las causas de su fundación, porque ese conocimiento fortalece en ellos su sentimiento partidista; otra razón es la necesidad de dejar constancia, para que lo tomen en cuenta, de manera especial los que piensan que el PLD es un partido del tipo del Reformista Social Cristiano (PRSC), o del Revolucionario Dominicano (PRD), que en nuestro país hay por lo menos una organización política que ha creado normas de organización absolutamente nuevas, que no eran conocidas en la República Dominicana pero tampoco en otros lugares de América, lo que quiere decir que la manera como se ha organizado y funciona el PLD ha sido una creación política puramente nacional…  VER MAS

 

Pedro Francisco Bonó y el pensamiento dominicano alternativo

Dominicana, Santiago de los Caballeros - Monum...

““El dominicano es un gran trabajador (…) solo le falta que medidas insensatas no obstruyan de continuo la legítima aspiración de su trabajo, que lo dejen mover a sus anchas en sus faenas, y que sus ahorros no lo esparzan a todos vientos los ardientes partidarios del progreso a todo trance”. (Apuntes sobre las clases trabajadoras dominicanas, 1881)

Instituto Filosófico Pedro Francisco Bonó

El Centro Bonó adoptó el nombre de Pedro Francisco Bonó para dar carne a su compromiso por una sociedad más justa y solidaria. Su vida y su obra representan un modo alternativo a la manera en que los sectores dominantes de la política y de la economía dominicana impusieron las bases del proyecto de nación de la joven República Dominicana. En el Centro Bonó estamos convencidos de la actualidad de su pensamiento, a través de una interpretación actualizadora de sus intuiciones fundamentales.

Datos biográficos fundamentales

Bonó nació en Santiago de los Caballeros, el 18 de octubre 1828, y falleció en San Francisco de Macorís, el 13 de septiembre de 1906. Durante toda su vida, intentó construir la convivencia social sobre la base de relaciones justas y solidarias, sobre todo en los momentos cruciales de la naciente República Dominicana.

Con este objetivo, asumió responsabilidades públicas variadas, desde la que intentaba incidir con eficacia en las políticas públicas. Fue miembro del Senado por Santiago y de la Cámara de Diputados. Participó como Congresista de la Constituyente de Moca, conocida en la historia dominicana por sus posicionamientos liberal.Estuvo a cargo de las Relaciones Exteriores y del Comisionado de Guerra durante el período de la Restauración. Se responsabilizó luego del Ministerio de Justicia e Instrucción Pública. En ese mismo período, ocupó provisionalmente el Ministerio de Hacienda. Como si su deseo fuera impregnar de espíritu de servicio todas las esferas públicas que podían ayudar a mejorar la vida del pueblo dominicano, fue Comisionado de Interior y Policía, Inspector General de Agricultura y miembro de la Suprema Corte de Justicia.

Sin embargo, por las mismas razones que aceptó esta variedad de cargos, rechazó el más importante de todos: la Presidencia de la República. Bonó entendió que de asumir la Presidencia en los esquemas dominantes de la cultura política dominicana, no iba a poder aportar las ideas orientadoras para defender a la población dominicana de los abusos de poder. Esta población estaba compuesta sobre todo porpequeños productores y  campesinos monteros. La petición de que asumiera la Presidencia venía de todas partes, porque por su historial Bonó era conocido como hombre capaz para la gestión de lo público, pero sobre todo, como hombre ético. Entre las personas que más insistieron en que Bonóocupara la presidencia de la República se encontraba Gregorio Luperón, líder emblemático del Partido Azul. Muchos han criticado a Bonó por esta decisión, pero, ¿no le dio la razón el fracaso de su amigo Ulises Francisco Espaillat en su tentativa presidencial dentro del mismo Partido Azul?

Bonó fue además lo que en el siglo XIX se llamaba “publicista”, es decir, un creador de opinión pública a través del debate público. Buena parte de sus escritos fueron dados a conocer en la prensa nacional. Por esta obra de creación de opinión pública, es considerado como el primer sociólogo dominicano.  Sus Apuntes sobre las clases trabajadoras dominicanas (1881) representan quizá el mejor ejemplo de su peculiar modo de comprender la realidad dominicana. Y su Congreso extraparlamentario (1895)aborda narrativamente las razones por las cuales las cámaras legislativas no toman las decisiones adecuadas para el bienestar de la nación.

De joven, publicó una novela corta, El Montero(1848), en El Correo de Ultramar. A pesar de su escaso valor literario, esta novela revela desde temprano a Bonócomo un conocedor y amante de las costumbres campesinas de su época y, a través de ellas, de las verdaderas bases de la sociedad dominicana. Si consideramos que la ideología del progreso de la “clase dirigente” despreciaba al campesinado dominicano que vivía de la montería, a pesar de que componía el sector más vivo de la sociedad dominicana de entonces (los que lucharon en la Restauración eran básicamente monteros), podemos considerar que este “teórico de las clases trabajadoras” sentó las bases de un pensamiento alternativo y contra-hegemónico. En esa época diagnosticó que: “El dominicano es un gran trabajador (…) solo le falta que medidas insensatas no obstruyan de continuo la legítima aspiración de su trabajo, que lo dejen mover a sus anchas en sus faenas, y que sus ahorros no lo esparzan a todos vientos los ardientes partidarios del progreso a todo trance”.

Por un pensamiento contra-hegemónico, crítico de la ideología del progreso

Un  17 de octubre, nació en 1826 Pedro Francisco Bonó. Desde el Centro Bonó se hace esta reflexión actualizadora de su pensamiento, refiriendo de soslayo el mal manejo de la gestión pública en nombre de la ideología del progreso.

Bonó estudió la sociedad dominicana intentando comprender con simpatía su verdadera composición social y los impedimentos que debía padecer por las élites políticas embebidas de la ideologá del progreso. Bonó no idealizó las características del pueblo dominicano. Entre ellas se encontraba una propensión a la violencia y al uso de las armas como modo inadecuado de resolver los conflictos. Propuso reformas sociales que pusieran fin a los más diversos males de su época,por ejemplo, planteando el licenciamiento del ejército y creando una Guardia Cívica. En educación, propuso el establecimiento de un sistema educativo nacional  que acercara la escuela al ciudadano, no que desterritorializaraa los pobres de su poder cotidiano. Como planificador de infraestructuras, percibió la importancia de la apertura de caminos que permitiera a los campesinos transportar sus productos. También se esforzó por comprender los aspectos culturales: quería un ethos dominicano bañado de misericordia y justicia, inspirado en los valores evangélicos y en el pensamiento masónico, tan en boga en los publicistas de entonces.

Puede decirse queBonó desarrolló su pensamiento como una especie deobservador participante. Renunciando a categorías eruditas prefabricadas, su pensamiento y su escritura quierenservir como canalesde la voz de los que no eran escuchadospor la clase política dirigente y que para él constituían la verdadera base de una nación justa y solidaria. Seguramente haciéndose eco de los ideales socialistas, llamó a estas bases “las clases trabajadoras”. Se trataba de un conglomerado social poli-clasista que se oponía al despilfarro de las finanzas públicas por parte de la clase política dirigente y a la ideología del progreso que introdujo el latifundio cañero en nuestro país, concediendo amplios privilegios y exenciones fiscales al capital transnacional. Fue este proyecto de nación ensoñado por el progreso que convirtió “al ciudadano en peón”, según una acertada frase del mismo Bonó.

Bonó es quizá la figura más importante del pensamiento social dominicano decimonónico, por su exquisita sensibilidad popular y su compromiso por la justicia. Con toda razón se le ha otorgado el título de “Padre del pensamiento social dominicano”.  Para nosotros es además un referente para la construcción de un pensamiento social alternativo que escucha de verdad y con paciencia las demandas de la población dominicana.

Franklin Franco, desde Fragua, durante décadas

  • Raúl Pérez Peña (Bacho)

Desde que adquirió carácter de torrente de masa la lucha contra los “remanentes del trujillato”, sostuve fructíferas relaciones con Franklin Franco, regresado del exilio.

EL grupo estudiantil Fragua aglutinaba simpatizantes de los tres partidos de izquierda: Movimiento Revolucionario 14 de Junio, Movimiento Popular Dominicano, MPD y Partido Socialista Popular, PSP.

Durante esas convulsas jornadas quien escribe vivía en el “Barrio Chino”, último piso del edificio Baquero, Conde esquina Hostos.

En el quinto piso alquilamos una oficina donde operó la sede de Fragua. Este fenómeno unitario levantó el “slogan”: Pensamiento y acción fundidos en arma contra la injusticia.

Franklin Franco militó en Fragua, desde la acera del PSP: Partido Socialista Popular, PSP.

Promotor editorial, Franklin José Franco Pichardo, fundó en la segunda mitad de los años 60 la Librería Nacional, en la Arzobispo Nouel esquina Espaillat, Ciudad Nueva.

Con la venta de libros marxistas, La Nacional cobró auge y marcó distancia con su competencia, la librería América (Perucho Bisonó) y la Dominicana de don Julio Postigo.

La madre de Fanklin,  doña Ana Antonia Pichardo, le acompañó siempre en la librería, sumándose Josefina Morillo y Elena Sabeta, adquirientes de ricas experiencias en el quehacer editorial.

Dos excelentes empleados fueron Juan Brito Medina y Daniel Liberato, quien fundó Librería aparte: La Filantrópica, Mercedes esquina Hostos, especializada en Derecho.

Posteriormente a la librería La Nacional, Franklin José Franco fundó Econolibros, zona universitaria; Correa y Cidrón esquina la que hoy es Amín Abel.

Un gran logro editorial de Franklin fue la Enciclopedia Dominicana.

Franklin se dedicó durante largos años a la investigación social profundizando sus conocimientos sobre sociología, historia y otras disciplinas.

De ahí la publicación de copiosas obras como “República Dominicana, clases, crisis y comandos”, que le hizo ganar el premio Casa de las Américas, Cuba:

Franklin Franco cultivó su carrera docente en las aulas las escuelas de Historia y de Sociología de la UASD.

Colaboró con Prensa Latina, la agencia de prensa cubana, cultivando estrechos vínculos con su corresponsal enviado, Manuel Guerrero.

Franco había sido de los fundadores de la Unión Patriótica Antiimperialista, UPA.

Hasta horas antes del fulminante infarto, Franklin Franco estuvo muy activo.

Durante décadas Franklin fue consistente integrante de la Tertulia de Virtudes Uribe,  la afable anfitriona de la Librería La Trinitaria, bastión editorial de los autores dominicanos.

 

Rector UASD afirma Juan Bosch es el símbolo de la dignidad nacional y la honestidad

SANTO DOMINGO, RD.- El rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), maestro Mateo Aquino Febrillet, afirmó este sábado que el profesor Juan Bosch es el símbolo de la dignidad nacional y la honestidad.

Aquino Febrillet dijo que la conducta patriótica, cívica, honesta, valiente y militante del extinto presidente de la República, lo proyectan y avalan como un ejemplo a seguir para las generaciones presentes y futuras.

Significó que, al celebrarse ayer el 103 aniversario de su nacimiento, la UASD enaltece a un hombre que se destacó por

Rector UASD afirma Juan Bosch es el símbolo de la dignidad nacional y la honestidad.
ser un prócer civil.
Indicó que esa casa de estudios superiores, la más antigua del continente americano, tiene frente a la figura del profesor Bosch, un gran deber y un compromiso indeclinable como institución defensora de los más elevados valores de la nación dominicana.
Las afirmaciones del maestro Aquino Febrillet se produjeron al pronunciar el discurso central de la ofrenda floral efectuada este sábado en la Plaza Latinoamericana de la UASD, frente al busto del escritor y político nacido en Río Verde, La Vega, en el 1909.
El rector uasdiano pidió al pueblo dominicano mantener vivo en su memoria a ese hombre que, desde el inicio mismo de la tiranía trujillista, delineó su posición frente a ésta con un artículo escrito en el 1929, advirtiendo sobre el peligro de una nueva dictadura y su apresamiento en enero de 1934, por sospecha de conspiración contra el régimen que apenas iniciaba.
Destacó que Bosch es el maestro en la honestidad y ha sido reconocido por todos por su vida ejemplar dictando cátedra como presidente en esa materia.
Apuntó que la honradez del fundador de los dos partidos más importantes en la actualidad dominicana, es un ejemplo a imitar y que no acumuló riquezas y que, para que pudiera terminar su vida de forma digna, sus íntimos amigos tuvieron que hacer una colecta para poderle construir una vivienda.
El funcionario de la UASD también citó un informe de la embajada estadounidense en la República Dominicana, en donde su representante afirmaba que “el gobierno de Bosch es uno de los más honrados de toda la historia del país y se puede comparar con otros de América Latina y los Estados Unidos”.
Aquino Febrillet resaltó que el 27 de abril del 2009, la 181 Sesión del Consejo Ejecutivo de la Unesco creó el premio Juan Bosch, para promover la investigación en Ciencias Sociales en América Latina y el Caribe, el cual fue propuesto por la delegación dominicana ante ese organismo, cuyo propósito es recompensar cada dos años la mejor tesis en esa área.
En el acto, los maestros Jorge Santana Castillo, coordinador de la Cátedra “Profesor Juan Bosch”, y Luisa Navarro, directora de la escuela de Historia y Antropología, también comentaron sobre la vida del insigne educador y político dominicano.
A la actividad asistieron los vicerrectores: Jorge Asjana David, Docente; Emma Polanco, Administrativa, y Francisco Vegazo Ramírez, de Investigación y Postgrado; Santo Inocencio Mercedes, secretario general.
Igualmente, María del Pilar Domingo, Rafael Morla, Juan Antonio Cerda Luna, José Joaquín Reyes Acevedo y Carmen Evarista Matías, quienes se desempeñan como decanos de las facultades de Artes, Humanidades, Ciencias Económicas y Sociales, Ingeniería y Arquitectura y Ciencias de la Educación, respectivamente.

JUAN BOSCH HABLA DEL POETA NACIONAL PEDRO MIR

Pedro Mir

 Pedro Mir, el poeta social esperado/Juan Bosch

Al enviarnos para su publicación estos hermosos versos, Juan Bosch nos dice del poeta: “Aquí está Pedro Mir. Empieza ahora, y ya se nota la métrica honda y atormentada en su verso. A mí, con toda sinceridad, me ha sorprendido. He pensado: ¿Será este muchacho el esperado poeta social dominicano?”.

De la página literaria del Listín Diario, en ocasión de publicar los primeros poemas de Mir, el 19 de diciembre de 1937.

Si la vida de un poeta se inicia en realidad, no cuando nace sino cuando se publican por primera vez algunos de sus versos, la de Pedro Mir comienza al terminar el año 1937; para ser más precisos, el 19 de diciembre de ese año, día en que en la página literaria del Listín Diario aparecieron tres poemas titulados A la carta que no ha de venir, Catorce versos y Abulia.

En ese momento Pedro Mir se encaminaba hacia sus veinticinco años, pues había nacido el 3 de junio de 1913 en San Pedro de Macorís, que era el punto de la República Dominicana en que podían apreciarse a simple vista manifestaciones de desarrollo capitalista en su etapa industrial porque la ciudad estaba rodeada de ingenios de azúcar que habían empezado a instalarse allí desde 1879, año en que empezó a moler el Angelina, que fundó Juan Amechazurra, cubano de los que habían abandonado su tierra a causa de la guerra llamada de los Diez Años. Treinta y cuatro años después, al nacer Pedro Mir, su padre, el cubano Pedro Mir, trabajaba en uno de los ingenios que circundaban la ciudad petromacorisana, y es en la presencia de esos ingenios azucareros que poblaban con sus chimeneas humeantes y sus campos de caña sus años infantiles donde hay que buscar las raíces de la poesía social del autor de Hay un país en el mundo.

Los ingenios no eran nada más chimeneas coronadas de humo y campos de caña por cuyos caminos rodaban con dolorosa lentitud las carretas cargadas de la dulce gramínea. Por sí solos, esos caminos tenían que impresionar a un niño que había traído al mundo ojos para ver y oídos para oír el dolor desde muy temprano; el dolor de los boyeros harapientos que acompañaban a las carretas y se movían al compás de ellas amasando el barro de los caminos con los pies descalzos, y el dolor de los bueyes que mugían de manera desesperada cuando los boyeros les clavaban las puntas de hierro de las largas garrochas, instrumentos de tortura a los cuales Pedro Mir aludirá en el primero de los tres poemas publicados en el Listín Diario.

En ese poema Mir identifica al país con el guarapo de la caña, ese jugo que sube por el tallo de la noble gramínea, e identifica a la caña, el fruto de la cual será el azúcar, con el sufrimiento de los que trabajan en producirla, sean hombres, sean bueyes; y lo hace desde el primer verso, en el que pide:

Tráeme el sabor ardiente de la tierra

que se viene en guarapo.

¡Sangre de espalda en tormento!…

…Tráeme el trajín de la zafra…

…Tráeme el rumor del molino…

El molino es el conjunto de grandes cilindros dentados de acero que se mueven encajados unos en otros en direcciones opuestas y muelen con el peso de sus masas la caña que va llegando al ingenio; y el ingenio, máquina de varios departamentos o secciones, lleva en los primeros versos del Pedro Mir, y sobre todo en ése de que estamos hablando, el vetusto nombre de trapiche.

El tema del sufrimiento del trabajador azucarero y con él el de los bueyes que cargaban sobre sus patas, al cabo de cada zafra, miles y miles de toneladas de caña, aparece en ese primer poema de Pedro Mir dicho de esta manera:

…la loma baja un triunfo de esmeraldas,

un triunfo de sudores,

un triunfo de trabajo…

…la baba fecundante de la yunta

urgida de garrochas

torturada de sangre.

¡Hay que llegar al trapiche

antes que el sol levante!

Me detengo en ese primer poema de Mir porque quiero que el lector se haga consciente de que la preocupación social del poeta no es una máscara con la cual sale por esos mundos a estrenar una moda. Es auténtica y la lleva en la entraña como lleva el animal su sangre, ese líquido de cuya existencia depende la vida; es tan auténtica que la extiende del hombre -el que trabaja, no cualquier hombre- al buey, el que atado a un compañero forma la yunta, ésa que fecunda la tierra con su baba, palabra que en el poema de Pedro Mir adquiere una dignidad insospechada, absolutamente nueva.

Cuando doce años después Pedro Mir escribe Hay un país en el mundo, retornará a su punto de partida y en la primera estrofa dirá que ese país al que alude en el título, el suyo, el territorio donde «¡Hay que llegar al trapiche antes que el sol levante!», está «Colocado en un inverosímil archipiélago de azúcar y de alcohol». El ingenio azucarero de sus años infantiles está ahí, en esa azúcar y ese alcohol, y con el ingenio está la explotación de los que siembran y cortan y acarrean la caña y convierten su jugo en azúcar, pero está también la explotación de ese país suyo en el que habita un pueblo «Sencillamente triste y oprimido».

Pero el lector debe tener presente que entre A la carta que no ha de venir, el primero de los poemas de Pedro Mir, y Hay un país en el mundo, que escribirá en Cuba en los primeros meses de 1949, hay expresiones de poesía social que no tienen relación con los ingenios de azúcar y sus trabajadores, y escribir versos que llevaran en su música mensajes sociales no era tarea fácil en la República Dominicana de Trujillo, sobre todo cuando esos mensajes sociales se confundían con los de carácter político, aunque éstos fueran encubiertos, según se advierte en Poema del llanto trigueño, entre cuyos versos estallan exclamaciones como ésta: «…¡y dondequiera, ordeñada como una vaca mi tierra!». El ordeñador era Trujillo, que además de jefe militar y jefe político del país, había usado esa doble jefatura para convertirse también en su jefe económico, en monopolizador de todo lo que podía producir riqueza.

Pedro Mir consiguió salir de la República Dominicana a mediados de 1947, casi diez años después de haberse publicado por vez primera versos suyos. Iba a Cuba, donde al llegar encontró que los exiliados dominicanos de la región del Caribe y de Estados Unidos estaban reuniéndose en Cayo Confites, un islote situado sobre la costa norte de esa isla, para organizarse en una fuerza de combate destinada a hacerle la guerra a Trujillo, y el poeta fue a dar a Cayo Confites. Los expedicionarios de Cayo Confites fueron apresados en el Canal de los Vientos por la marina cubana; los que habían llegado a Cuba desde Puerto Rico, Venezuela, Nueva York, retornaron a sus lugares de origen, pero el poeta Pedro Mir no podía volver a la República Dominicana a menos que quisiera consumir el resto de su vida en una cárcel, y pasó a figurar en la lista de los exiliados dominicanos que vivían en Cuba.

Para un poeta que llevaba en el alma una carga emocional que brotaba de la situación de su pueblo, de la explotación de los trabajadores y de la tierra que fecundaban con su esfuerzo, el exilio iba a tener un poder transformador parecido al que tienen los toneles en que se añejan los vinos; lo tendría por dos motivos: porque en aquél en quien se reflejan los dolores colectivos, esos dolores se concentran y se subliman con distancia y el tiempo; y si quien los padece es un poeta de ellos se alimenta la mejor poesía, sobre todo si el nuevo medio en que se ha situado el poeta es como era Cuba, al mediar el siglo en comparación con República Dominicana. El desarrollo cubano superaba en todos lo órdenes el de nuestro país, y el lector debe tener presente que en 1949 no había en Cuba nadie que pensara siquiera en la posibilidad de que Fulgencio Batista volviera al poder, y mucho menos mediante un golpe de Estado; y fue al comenzar el año 1949 cuando Pedro Mir escribió Hay un país en el mundo, sobre el cual el poeta y crítico Ángel Augier, de calidad y seriedad respetables en ambos oficios, escribiría en los primeros días de junio de ese año un artículo cuyo título, a la vez que era una paráfrasis del que llevaba el poema, daba una definición de la categoría que con él alcanzaba Pedro Mir. Este título era Un nuevo poeta en el mundo.

Hay un país en el mundo se publicó en La Habana (el colofón dice que terminó de imprimirse el 5 de mayo de 1949), y fue la primera publicación individualizada de un poema de Pedro Mir. En el poema aparece de nuevo el ingenio como sustanciación -porque no podría decirse personificación- de los peores males nacionales, pero esta vez toma cuerpo en ese poema una tendencia que se traslucía en el verso «…la loma baja un triunfo de esmeraldas» de A la carta que no ha de venir. En su antología de poetas dominicanos publicada en Madrid en 1953 y reeditada en Santo Domingo en 1982, Antonio Fernández Spencer refiere que «En una conversación que, de modo incidental, sostuvimos una vez, me confesaba Mir que si Rubén Darío estuviese vivo, y su poesía vigente, él se dedicaría a hacer poemas a la manera del autor de Era un aire suave».

¿Qué aspecto de la poesía de Darío le llamaba la atención a Pedro Mir?

Cuando le hice esa pregunta el autor de Hay un país en el mundo dijo que la cadencia rítmica del gran poeta nicaragüense, y agregó: «No olvides que yo era músico».

Y he aquí que las palabras usadas no sólo por lo que significan sino al mismo tiempo por la manera como suenan y la atmósfera que crean cuando se conjugan su valor objetivo, que es el sonido, y su valor subjetivo, que es su significación, juegan un papel singular en Hay un país en el mundo y en todo lo que después del ese poema va a escribir Pedro Mir.

Me adelanto a decir que no debe confundirse ese uso de las palabras que hace Pedro Mir con lo que Alfonso Reyes llamó jitanjáforas, dato que debo a la gentileza del profesor Abelardo Vicioso. Jitanjáfora, explicó el profesor Vicioso, quiere decir palabras sin sentido que se combinan con agradable sonoridad, tal como las combinaba Zacarías Espinal, de quien recuerdo un verso, uno solo; aquel de «hierosimilitanan su heráldica poyura».

El uso de los valores musicales de las palabras que son al mismo tiempo valores conceptuales, pero este último de manera independiente dentro del curso de la oración poética, es característico de la poesía miriana al partir de su poema Hay un país en el mundo, incluido éste, pero al mismo tiempo es una superación del uso de la musicalidad propia de la poesía que hallamos en los versos de Rubén Darío. Pedro Mir escribe versos que si se aíslan de su contexto parecen violaciones de las reglas gramaticales, y sin embargo esos dichos que por si solos no tienen sentido, esas violaciones de las reglas aportan a su poesía una cualidad reiterativa tan convincente que el lector no se da cuenta ni de su carencia de sentido lógico ni de su violación de las reglas que debe seguir una oración. He aquí una prueba extraída de Hay un país en el mundo.

Plumón de nido nivel de luna

salud del oro guitarra abierta

final de viaje donde una isla

los campesinos no tienen tierra.

Decid al viento los apellidos

de los ladrones y las cavernas

y abrid los ojos donde un desastre

los campesinos no tienen tierra.

Hay un país en el mundo es un poema singular en la historia de la poesía dominicana porque es una pieza clave en el proceso creador que va dándose en su autor debido a que en ese poema cristalizan los jugos ocultos que estaban en forma larvada en sus facultades poéticas; cristalizan y brotan con tal naturalidad que quien no haya estudiado de manera acuciosa la obra anterior a Hay un país en el mundo no puede relacionar con ella ese poema clave; en cambio, el que haya leído Hay un país en el mundo y lea los poemas que le han seguido puede advertir con relativa claridad la forma en que va avanzando en desarrollo la capacidad del poeta para usar las palabras por sus valores musicales y al mismo tiempo por sus valores conceptuales, conjugando los dos de manera tan cabal para crear un clima poético que hace de esa manera de poetizar una característica, definitoria de su obra.

Después de Hay un país en el mundo, quizá al año o al año y medio, viviendo todavía en La Habana, Pedro Mir escribe Contracanto a Walt Whitman, que se editaría en 1952 en Guatemala, a donde fue el poeta a vivir. Ese Contracanto está entre las mayores piezas poéticas que se han escrito en la lengua española. Supera la Oda a Roosevelt de Darío como supera el Amazonas a los grandes ríos, y todo lo que seguirá al Contracanto será de calidad extraordinaria porque las facultades poéticas de Pedro Mir pasaron a señorear la lengua a partir de Hay un país en el mundo, como si dijéramos, a partir del momento en que adquirieron la suma de la libertad que le proporcionó al poeta su exilio.

La obra de Pedro Mir ha sido corta en términos de cantidad y extraordinaria en términos de calidad. Esa calidad debió llevar sus versos a otras lenguas, pero sólo ha sido traducido, y nada más al inglés, el Contracanto a Walt Whitman. De haber sido leído en Suecia, Pedro Mir sería Premio Nobel. Si no lo es, no se debe a que su poesía no tenga la calidad necesaria para igualar a la de Neruda; se debe a su condición de dominicano. Neruda tenía la dimensión de Chile y Chile tenía tanto peso en el mundo de la poesía que Gabriela Mistral, chilena y poeta como Neruda, recibió el Nobel antes que Neruda.

A Neruda está dedicado el último de los poemas de Pedro Mir. Fue escrito a finales de 1975. Su autor lo tituló El huracán Neruda, y es un huracán de poesía; un huracán que saca de raíz el corazón de quien lo lea. Si Neruda pudiera volver a la vida, sólo durante el tiempo indispensable para leer ese poema, reconocería en Pedro Mir lo que es: uno de los más altos poetas de la lengua española; y lo juzgaría por la calidad de su poesía, no por la cantidad de poemas que haya escrito.

Juan Bosch
Santo Domingo, 31 de agosto, 1983.

VOLVER A BOSCH: “BUSCANDO LA IDENTIDAD DEL PLD”

Víctor Manuel Grimaldi Céspedes
El Partido de la Liberación Dominicana tiene una historia que se remonta al 15 de diciembre de 1973, cuando Juan Bosch y un reducido grupo de dirigentes celebraron el Congreso Constitutivo Juan Pablo Duarte en los salones de Fiesta de Luxe.
Yo, con 24 años de edad cumplidos, estaba allí ese día, como periodista y simpatizante de un Bosch con quien había iniciado una muy cercana amistad personal y política desde el 30 de diciembre de 1972.
Aquel 30 de diciembre, cuando Bosch era líder indiscutible del PRD y un año antes de que se fundara el PLD, el Maestro me llamó por teléfono a la sala de redacción de El Nacional para agradecerme un artículo que escribí defendiéndolo de una campaña de ataques en su contra desarrollada por el periodista Juan Bolívar Díaz en el vespertino Última Hora.
Desde el PRD, el Maestro desarrolló una política de llevar al gobierno, presidido por Joaquin Balaguer, a actuar dentro de la legalidad.  El país sufría las consecuencias de la intervención militar norteamericana de 1965, y Bosch también rechazaba a sectores terroristas que habían penetrado el PRD mientras él estuvo residiendo en Europa desde noviembre de 1966 hasta abril de 1970.  Eso está bien explicado por él en uno de mis libros, con audio original incluído en un CD.
En 1972, además, el PRD había sido penetrado por la influencia política de la Embajada representante de las fuerzas interventoras de 1965, y Bosch tenía que enfrentarse a esas dos manifestaciones de extremistas de izquierda que promovían el terrorismo y a la derecha criolla y extranjera que trataban de apoderarse del PRD.
Luego de la guerra civil de 1965, el profesor Juan Bosch se convenció -al ponerse a estudiar lo que ocurrió en la República Dominicana después de la muerte de Trujillo- de que era necesario fortalecer o crear instituciones políticas que garantizaran el desarrollo civilizado y armonioso de la sociedad dominicana.
Para concebir ideas y planes, y luego crear esos instrumentos sociales que permitieran encaminar hacia el futuro a un pueblo de escasa experiencia -un país dominicano muy joven desde el punto de vista de la historia y la experiencia de otros que nos llevaban muchos siglos y hasta milenios de desarrollo social-, el profesor se estableció en Europa durante tres años y cinco meses.
Fue por esas razones tan importantes que decidió permanecer haciendo estudios, planes y contactos con Líderes mundiales e intelectuales fuera del País desde noviembre de 1966 hasta que retornó al país en abril de 1970.
Él había sido ganador de las elecciones del 20 de diciembre de 1962, las primeras libres después que fuera eliminada la dictadura como resultado de la lucha y la resistencia que desarrolló durante 31 años el pueblo dominicano contra esa tiranía opuesta al desarrollo del sistema democrático.
Asumió la presidencia de la República el 27 de febrero de 1963, fue derrocado por un golpe de estado militar incentivado fuerzas nacionales y extranjeras, y el 24 de abril de 1965 estalló una rebelión militar y civil para reponerlo en el poder, pero la revolución fue aplastada por la intervención militar norteamericana iniciada el 28 de abril de 1965.
En las elecciones del 1 de junio de 1966 se impuso Joaquin Balaguer, candidato del Partido Reformista, frente a un Bosch postulado por el PRD.
Como líder y presidente que era entonces el profesor Bosch, del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), como profundo conocedor y estudioso de la composición social dominicana, Él se daba cuenta de las debilidades y fallas, y de las carencias intelectuales y formativas de los dirigentes perredeístas.
Supo verlos y estudiarlos, y comprender su comportamiento en todos esos procesos sociales y políticos que siguieron a la caída del trujillato y a la Revolución de 1965, y se dio cuenta que ellos necesitaban formarse, educarse, capacitarse y, sobre todo, aprender el arte de la disciplina política indispensable para dirigir el Estado.
El 30 de junio pasado se cumplieron 103 años del nacimiento del Maestro Juan Bosch. ‘‘Maestro’’, así escuché a Gabriel García Márquez decirle delante de mí al Profesor el domingo 1 de julio de 1979 en un almuerzo-buffet preparado por Mike Mercedes.
Desde los tiempos del PRD le llamábamos así, Profesor, en señal de respeto, si bien García Márquez nos hacía ver en 1979 el valor que engendra esa palabra que el pueblo dominicano había relegado: Maestro. Cuando se conmemoraron los 103 años del nacimiento del Maestro, la sociedad dominicana recibió la colección de sus Obras Completas, una parte de la cual está dedicada a la formación política del pueblo dominicano. Por la voluntad política de uno de sus discípulos, el profesor Leonel Fernández, el 30 de junio de 2012 el país y el mundo recibieron Los 40 Volúmenes de las Obras Completas de Juan Bosch.
Este es un material formativo que los dirigentes del PRD y los que infiltraron esa organización de manera oportunista nunca valoraron para mantener una organización civilizada y ordenada. Pero nos sirvió mucho a los peledeístas.
Gracias al Presidente Leonel Fernández se publicaron los volúmenes que han reunido las Obras Completas de Juan Bosch, con el pensamiento cultural, humanista, social, histórico, literario y político del Maestro. Es un patrimonio que reciben las actuales y futuras generaciones dominicanas, y que son una muestra de que el pueblo dominicano puede tener futuro si se le encamina por el pensamiento boschista.
Sólo las sociedades que se fundamentan en firmes valores culturales, éticos y morales tienen perspectivas de sobrevivir y prevalecer en el complejo mundo futuro de las relaciones globales.Las Obras Completas de Juan Bosch son fundamento de las estructuras que como pueblo, nación y Estado nos sostendrán y guiarán a las dominicanas y dominicanos por los siglos y los siglos. Al regresar de Europa trajo el Profesor Bosch libros e ideas nuevas -conocidos ahora porque forman parte del acervo cultural de todo el mundo- para aplicarlos a la renovación de la vida política dominicana.
La tarea ahora pendiente es reestudiar a Bosch para corregir entuertos.
Cuando en 1970 comenzó su experimento dentro del Partido Revolucionario Dominicano, Bosch fue descubriendo que a ese partido durante su ausencia por un brazo le había mordido la rabia izquierdista infantil y por el de su derecha le envenenaba la fuerza ideológica que frustró la sublevación demócratica, popular y militar de 1965.
La indisciplina, el caos y el desorden eran el comportamiento natural por el cual abogaban quienes más influían en la dirección del partido del jacho prendío en la bandera blanca. Bosch tuvo que dedicarse a sacarle a ese buey sus garrapatas, tratando de domarlo, y le mostró sus ideas, e intentó de enseñarlo con el ejemplo, pero sus dirigentes, con pocas excepciones, no le hicieron caso.
Tres años después de su retorno al país en 1970 -admirado por las masas perredeístas y rechazado por sus dirigentes maleados- el Profesor terminó de convencerse de que el PRD no era el instrumento que un día en el futuro habría de conducir por mejores caminos al Pueblo Dominicano.
Fue esa la razón fundamental por la cual el 15 de diciembre de 1973 el Profesor Bosch creó el Partido de la Liberación Dominicana, que ya ha gobernado durante tres períodos de gobierno de cuatro años y cuyos frutos buenos de gobierno se ven claramente.
Es más -a pesar de los lastres y errores que conlleva el ejercicio del poder, se puede afirmar ya que los períodos gubernativos del PLD han dado infinitamente mejores libertades democráticas y frutos materiales, económicos, culturales, saludables y otros beneficios que los que ha dado el PRD al pueblo dominicano, a excepción de los ejemplares siete meses del gobierno que encabezó el Profesor Bosch en 1963.
A los herederos políticos de Bosch se les deberá evaluar con la frase bíblica: “Por sus frutos los conoceréis”.
En noviembre de 1973 Bosch renunció al PRD y al mes siguiente fundó el PLD con el propósito -lo dice en su Discurso del 15 de diciembre en Fiesta de Luxe- de completar la Obra de   Juan Pablo Duarte.
Esa es la misión que el PLD debe retomar y proponerse, y la mejor ocasión para retomarla pudiera ser la celebración del Bicentenario de Duarte en 2013.
Ahora vale preguntarnos: Cuál fue la obra que se propuso realizar Juan Pablo Duarte? Cómo y dónde se inspiró para proponérsela?
Bebamos en la fuente de los escritos de Rosa, su hermana, del historiador Emilio Rodríguez Demorizi y otras personas autorizadas.
Pero nutrémonos sobre todo en las Obras Completas de Juan Bosch.
Así el PLD podrá encontrar su verdadera identidad.

 

CREEN ES REAL PLAN PARA UNA FUSIÓN DE RD CON HAITÍ

CREEN ES REAL PLAN PARA UNA FUSIÓN DE RD CON HAITÍ

Santo Domingo, El jurista Vinicio Castillo Semán, dirigente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), expresó que la solicitud de la representante de la ONU en el país, Valerie Julliand, de que se le dé una amnistía a más de un millón de haitianos ilegales residentes en el país para otorgarles la ciudadanía dominicana, es una confirmación del plan de fusión de República Dominicana y Haití de las grandes potencias y la comunidad internacional.

Domingo Nuñez,  posando  frente al oleo de Juan Pablo Duarte  pintado por el pintor de la patria Miguel Nuñez
¡Que linda en el tope estás Dominicana bandera!
          ¡Quién te viera, quien te viera más arriba mucho más!
“Plantear una amnistía para los cientos de miles de falsificaciones de documentos públicos de identidad, en momentos en que por nuestra frontera pasa todo el que quiere desde Haití, es fusionarnos en los hechos y aniquilar a la República Dominicana y un boicot claro a la implementación de la Ley de Migración y su Reglamento” expresó Castillo Semán.
Consideró obvio que existe una ofensiva desde el exterior para que República Dominicana no pueda aplicar su Ley de Migración ni los procesos de regularización que establece esta legislación y su Reglamento de aplicación. “Lo que se quiere es la fusión, incentivar el flujo migratorio desde Haití, para que nuestro territorio asuma el drama de los problemas haitianos y no se dirijan hacia las costas de la Florida ni a Canadá ni a Europa”, indicó.
Recordó que en 1994 el entonces presidente Joaquín Balaguer denunció el plan internacional de la fusión RD-Haití. “Hoy, 18 años después, está claro el designio de esos intereses extranjeros y la solicitud de la representante de la ONU lo que hace es confirmar la existencia de los mismos”, agregó. El jurista estimó que la comunidad internacional le ha dado la espalda a los planes de restaurar Haití después del sismo.
Lo que quieren es que República Dominicana asuma en su territorio el drama de la población haitiana, documentándolos como dominicanos”, concluyó Castillo Semán.
(+) Como una muestra de sencillez y compromiso social, definió Federico Antún Batlle, la solicitud del Presidente electo, Danilo Medina a la Iglesia Católica para que respalde su gestión. Dice que con la calidad moral que tiene esa institución debe ayudar a enfrentar los problemas y superar la pobreza que afecta a la población dominicana.
Antún Batlle, expresidente del Partido Reformista Social Cristiano, consideró pertinente el establecimiento de una alianza estratégica entre el gobierno, la Iglesia Católica y todos los sectores progresistas para enfrentar y superar la pobrezaque afecta a una parte importante de la población, como lo sugirió el Presidente electo Danilo Medina durante la celebración del quincuagésimo aniversario de la Asamblea Plenaria de la Conferencia del Episcopado Dominicano.
En ese sentido, manifestó que el combate a la pobreza y otros males sociales es una decisión impostergable para la clase política, pero que jamás su éxito “será cristalizado sin el concurso de nuestros líderes religiosos y otros sectores que actúan en la dinámica cotidiana”.
Agregó que la sociedad dominicana está reclamando además, un comportamiento diferente de quienes administran la cosa pública y no se puede seguir actuando de espaldas a esa realidad, “todos tenemos la imperiosa necesidad de cambiar los patrones exhibidos en muchos sectores nacionales, no es posible que sigamos permitiendo escándalos de corrupción, feminicidios y que nuestros jóvenes sigan empantanados en las drogas”, dijo, Antún Batlle.
Manifestó que la doctrina social de la Iglesia tiene como meta mostrar a los hombres el camino de la salvación, la cual se alcanza con un correcto y sano comportamiento del ser humano.