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DOMINGO NUÑEZ: PCR, UNA NUEVA FORMA DE HACER POLÍTICA EN LA REPÚBLICA DOMINICANA

Texto del discurso de Domingo Núñez durante  su participación en acto de juramentación de cientos de nuevos dominicanos y dominicanas que se integran al PCR  para acompañar al General Zorrilla  Ozuna en la propuesta de un proyecto alternativo de República.

la foto.JPGCon el Partido Cívico Renovador en la Patria de Duarte y Luperón está naciendo una nueva generación de dominicanos y dominicanas, con ideas nuevas y renovadoras, llamada a transformar la forma de hacer política en la república Dominicana.
 
Los partidos políticos tradicionales ya no escuchan lo que la gente dice, quiere o necesita. No hay un diálogo real entre ellos y la sociedadHan olvidado discutir los principios fundamentales de carácter ético y filosófico; no tienen ninguna propuesta seria y coherente ante el pertinaz empobrecimiento del Pueblo Dominicano.
El descontento de las grandes mayorías   ha crecido,  impide visualizar con fe un futuro con mejores condiciones.
Los males sociales tienen nombre: desocupación, alto costo de la vida e inseguridad entre  otros problemas.
La principal responsabilidad recae en una clase política desprestigiada.
Son pocos y puntuales los políticos que pueden ofrecer la imagen que requiere el pueblo.
Ha llegado el siglo XXI, nos encuentra en plena globalización, que por cierto, muchos de esos políticos que aludimos,  no todos entienden, que son estos procesos de globalización,  y por supuesto, mucho menos, los resultados que estos provocan que muchas veces no son nada halagüeños.
La llamada globalización es en realidad la globalización de la pobreza para los pobres y la globalización del poder y de la concentración de la riqueza para los ricos. Sin embargo, los problemas socio-económicos de las grandes mayorías han crecido considerablemente.
En estas condiciones, más de las tres cuartas partes del Pueblo Dominicano antes que tener posibilidad alguna de desarrollo, se estancan y retroceden.
Pues bien, La clase política actual planifica y ejecuta sus proyectos  conforme a dónde va el mundo, el mundo de las finanzas primero, el mundo político después y por último los objetivos sociales. La prioridad social pasó a ser secundaria y muchas veces hasta ignorada
El sentido solidario de la función política, el bien común y otros valores van perdiendo significado ante la práctica del “sálvese quién pueda”.
Dice un proverbio Hindú: Todo lo que no sirve para la colmena no sirve para la abeja.
Pero no se preocupen, no todo está perdido.
¿Qué  hacemos ante esta realidad que oscurece  el futuro de los habitantes de esta tierra de Duarte y Luperón?
El pueblo dominicano ha pasado por  momentos difíciles a lo largo de su historia, pero con decisión y enormes sacrificios los ha podido superar. Por eso, confiamos en que nuevamente ha llegado la hora de asumir la responsabilidad de ser protagonistas activos para la formación de una voluntad colectiva, democrática, popular, solidaria que traducida en una gran fuerza política, social y cultural ponga fin a este sistema de exclusión y falta de oportunidades.
Se trata, por lo tanto, de comprometernos con la gestación de un proyecto alternativo democrático, popular y solidario, cuyos objetivos se orienten hacia la renovación y las grandes transformaciones que la sociedad dominicana demanda.
Estamos frente a un desafío histórico: construir una fuerza renovadora.
Con  el objetivo de acompañar la lucha de nuestro pueblo por su bienestar y un mejor porvenir, proponemos  a los dominicanos y dominicanas con sensibilidad  política, social  y sienta amor por esta patria  de el Coronel Tomas Fernández  Domínguez  y el Profesor Juan Bosch, unirse al PCR para  que todos juntos , en una sola fuerza construyamos un movimiento social progresista,  renovador, fundado en una necesidad histórica, inspirado en la necesidad de llevar adelante las tareas de carácter nacional, democrático, popular, patriótico y solidario capaz de despertar las ilusiones y mueva a una nueva alternativa popular y renovadora, de transformación social, política, cultural, económica, ecológica y feminista y señale a nuestro pueblo un nuevo camino de esperanza.
Nos dirigimos a los trabajadores/as, campesinos/as, estudiantes, jóvenes, mujeres, a empresarios con visión de futuro, y a los intelectuales comprometidos. También  Queremos integrar a todos  los luchadores por los derechos de los discapacitados, de las minorías excluidas y marginados sociales, a ecologistas y activistas preocupados por la cultura popular. Queremos unir en la diversidad sin discriminación alguna.
El movimiento progresista y renovador  que estamos construyendo no se justifica solamente por la enunciación de sus objetivos, debe ser capaz de sintetizar las mejores experiencias  de nuestro pueblo, así como las ideas y los principios enarbolados por nuestros próceres y héroes en sus batallas por el bien colectivo.
Por la autoridad que le otorga su coherencia y su firmeza en la lucha por los intereses de pueblo, consideramos que el PCR  debe ser la guía y el ejemplo que se expresa en cada uno de los comprometidos con esta causa. No tendría sentido el PCR sí en su interior mismo no se gestan y no se desarrollan conductas y convivencias inspiradas en la práctica de nuestros padres fundadores de la República.
El Proyecto Alternativo de República que el General Zorrilla Ozuna propone a la sociedad Dominicana vía el PCR   está inspirado en una  clara visión y misión de renovar y refundar  el Estado Dominicano con las premisas de  Orden, organización, disciplina y trabajo.
MUCHAS GRACIAS.
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE.

 

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UNA ESPERANZA LLAMADA PCR

 

UNA ESPERANZA LLAMADA PCR
Por Domingo Nuñez Polanco

Cuando un pueblo adopta  su destino, la historia avanza.

Es la lectura principal de lo ocurrido  en los últimos 14 años en la patria grande, como la llamara Bolívar a la  América latina y el Caribe.
Con el naufragio del modelo neoliberal que nos quisieron implantar desde del Norte,  la frustración y la esperanza se juntaron, allí nació la coyuntura.
 La audacia política y la visión de patria de un Guerrero que ya es eternidad, el que demostró con su combate que “si se puede” y le devolvió a esta patria grande los sueños y  las utopías que por más de quinientos años yacían arrinconados  por el yugo opresor del norte y sus socios criollos. Chávez  se hizo presente, ubicándose a la altura de su
papel histórico.
Estos procesos libertarios, de independencia y justicia social son eventos generadores de cambios profundos en la consciencia de la América morena. Dejan lecciones que urge retomar.
En la República Dominicana el movimiento progresista y liberal ha recorrido caminos  tortuosos, y aún hoy, a las alturas del siglo XXI, no ha logrado cuajar sus sueños.
Quisqueya, la tierra del gran Cacique libertario Enriquillo se rezagó en el proceso latinoamericano. Brasil, Argentina,  Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Bolivia etc., nos tomaron ventaja en esta marcha hacia el  futuro y los movimientos de la izquierda nacional, no se escapan a esta crítica. Los soñadores originales no tuvieron descendientes para continuar el desafío. Los pioneros fueron sacrificados prematuramente, o fueron ahogados en las tormentas de los egos. En ambos casos, las proclamadas vanguardias herederas, renunciaron a la dialéctica del crecimiento social y conceptual, se aferraron a la supervivencia del aparato y expulsaron a su fuente natural: el Pueblo.
En los últimos cincuenta años surgieron experiencias y líderes políticos, muchos, que hoy no están: Juan Bosch y su gobierno democrático 1963. Manolo Tavarez  Justo y las Manaclas, Tomas Fernández Domínguez y su movimiento constitucionalista, Francis Caamaño y la guerra patria  de Abril 1965, Balaguer y sus 12 años de contrarrevolución, Juan Bosch y Peña Gómez se dividen, uno, Peña  Gómez ,toma  el camino de la Social Democracia y Juan se hace más progresista y abraza el socialismo como su norte en la búsqueda del bien colectivo, Don Antonio Guzmán y la apertura a la democracia, el retorno de Balaguer y su gobierno conservador, Leonel Fernández y la modernidad, Hipólito Mejía y la crisis financiera, retorno de Leonel Fernández y el fortalecimiento de su liderazgo, llegada de Danilo Medina al Palacio Nacional y sus iniciativas de hacer lo que nunca se hecho.
Si bien los sectores progresistas y liberales han  promovió batallas políticas e ideológicas importantes a nivel de opinión pública y otros escenarios, no estuvieron a la altura de las expectativas generadas. Sin embargo, la historia no se detiene, prosigue su curso trazado por las corrientes sociales, políticas y económicas.
Por las  curiosidades del devenir histórico y del realismo mágico, precisamente gracias a la  crisis económica, social, política y sobre todo a la de orden ético  que se originó en la primera década del siglo XXI, surge una nueva fuerza política llamada PCR.
¿Cuál sería la labor fundamental de esa nueva fuerza?
El PCR debe ser convocador y promotor del rescate de valores ancestrales, que fortalezcan los tejidos sociales, estimulen la investigación propia y la producción de conocimiento que apoye el ejercicio y la creatividad en las artes y que promueva la organización de redes sociales y la participación comunitaria, tareas urgentes para un proceso social de cambios
La gran tarea de comenzar a darle cuerpo a los sueños de un país, es a través de su historia, de la Cultura, esta tiene que ver con el imaginario social, el mayor poder dinamizador de la sociedad.  Tratamos con seres que sueñan, que aman, que  inventan mundos.
La creación de este espacio cívico renovador, educador y conductor es inaplazable.
Si el PCR nació como repuesta  a la  desilusión de las grandes mayorías  y por la audacia de un líder (General Zorrilla Ozuna), que supo  ubicarse a la altura histórica para dar esperanzas a los excluidos, a los pobres de nuestra patria, al igual que aquel Arañero de Barina, Venezuela  que lucho y vivió por los pobres del mundo.

El partido cívico renovador debe constituirse en una nueva experiencia organizativa, social, política y cultural, superando errores del pasado y haciendo aportes a los irreversibles cambios sociales de  la época.

Domingo Núñez Polanco

 

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UNA ESPERANZA LLAMADA PCR

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 En la República Dominicana el movimiento progresista y liberal ha recorrido caminos  tortuosos, y aún hoy a las alturas del siglo XXI, no ha logrado cuajar sus sueños.

Quisqueya, la tierra del gran Cacique libertario Enriquillo se rezagó en el proceso de avanzada latinoamericano. Brasil, Argentina,  Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Bolivia etc., nos tomaron ventaja en esta marcha hacia el  futuro y los movimientos de la izquierda nacional, no se escapan a esta crítica. Los soñadores originales no tuvieron descendientes para continuar el desafío. Los pioneros fueron sacrificados prematuramente, o fueron ahogados en las tormentas de los egos. En ambos casos, las proclamadas vanguardias herederas, renunciaron a la dialéctica del crecimiento social y conceptual, se aferraron a la supervivencia del aparato y expulsaron a su fuente natural: el Pueblo.

En los últimos cincuenta años surgieron experiencias y líderes políticos, muchos, que hoy no están: Juan Bosch y su gobierno democrático 1963. Manolo Tavarez  Justo y las Manaclas, Tomas Fernández Domínguez y su movimiento constitucionalista, Francis Caamaño y la guerra patria  de Abril 1965, Balaguer y sus 12 años de contrarrevolución, Juan Bosch y Peña Gómez se dividen, uno, Peña  Gómez ,toma  el camino de la “Social Democracia” y Juan Bosch se hace más progresista y abraza el socialismo como su norte en la búsqueda del bien colectivo, Don Antonio Guzmán y la apertura a la democracia, el retorno de Balaguer y su gobierno conservador, Leonel Fernández y la modernidad, Hipólito Mejía y la crisis financiera, retorno de Leonel Fernández y el fortalecimiento de su liderazgo, llegada de Danilo Medina al Palacio Nacional y sus iniciativas de hacer lo que nunca se hecho.

Si bien los sectores progresistas y liberales han  promovido batallas políticas e ideológicas importantes a nivel de opinión pública y otros escenarios, no estuvieron a la altura de las expectativas generadas. Sin embargo, la historia no se detiene, prosigue su curso trazado por las corrientes sociales, políticas y económicas.

Por las  curiosidades del devenir histórico y del realismo mágico, precisamente gracias a la  crisis económica, social, política y sobre todo en el orden ético que tiene su apogeo en la primera década del siglo XXI, surge una nueva fuerza política llamada PCR.

¿Cuáles son los retos de  esa nueva fuerza?

El PCR debe ser convocador y promotor del rescate de valores ancestrales, que fortalezcan los tejidos sociales, estimulen la investigación propia y la producción de conocimiento que apoye el ejercicio y la creatividad en las artes y que promueva la organización de redes sociales y la participación comunitaria, tareas urgentes para un proceso social concientizador.

 La gran tarea de comenzar a darle cuerpo a los sueños de un país, es a través de su historia, de la educación y la Cultura, esta tiene que ver con el imaginario social, el mayor poder dinamizador de la sociedad.  Tratamos con seres que sueñan, que aman, que  inventan mundos.

La creación de este espacio cívico renovador, educador y conductor es inaplazable.

Si el PCR nació como repuesta  a la  desilusión de las grandes mayorías  y por el sentido de patria y humanidad de un líder  (General Zorrilla Ozuna) que supo interpretar y ubicarse a la altura histórica de los nuevos tiempos para dar esperanzas a los excluidos, a los pobres de nuestra patria, al igual que aquel Arañero de Barina, Venezuela  que lucho y vivió por los pobres del mundo.

El partido cívico renovador debe constituirse en una nueva experiencia organizativa, social, política y cultural, superando errores del pasado y haciendo aportes a los irreversibles cambios económicos, sociales y políticos  de  la época.

Domingo Núñez Polanco

 

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El General Jorge R. Zorrilla Ozuna, Presidente del PCR

Proclamación de Danilo Medina como candidato d...

El General Jorge R. Zorrilla Ozuna, Presidente del PCR, en juramentacion de un grupo de jovenes que se inician en la actividad politica partidaria via el PCR decia:

“Ciudadanos de pensamiento solidario, dirigentes y activistas del movimiento social, hombres y mujeres de acrisolado amor patrio, miembros y dirigentes de otras organizaciones políticas, intelectuales comprometidos con las mejores causas, preocupados por la falta de principios y valores en el ámbito político, sobre todo, en el marco del debate de las ideas y propuestas, han tomado la decisión histórica de acompañarme a construir un amplio espacio democrático y progresista llamado Partido Civico Renovador en una concepción de progreso de la sociedad que asume como principios irrenunciables la promoción de los valores históricos, culturales, socioeconómicos y humanistas de la República dominicana enarbolados por el profesor Juan Bosch y por el más profundo pensamiento de nuestros más altos referentes históricos: Duarte, Luperon y otros grandes patriotas que han llenado de gloria el camino hacia las luchas libertarias en defensa de las causas más nobles y justas de la nación dominicana”