Publicado en EL HOMBRE Y SU HISTORIA

El pueblo venezolano derrota a la oligarquía y al imperialismo

 En la madrugada del lunes 8 de octubre, el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela anunció la nueva victoria de Hugo Chávez. El resultado electoral confirmó todas las previsiones de los últimos meses y demuestra un progresivo aumento del apoyo popular al proceso de transformaciones sociales venezolano. Según el primer boletín del CNE, con el 90% de las urnas contabilizadas, Chávez obtuvo 7.440.082 (54,4%). El pueblo venezolano escribió otra bella página de su historia al derrotar al candidato de la oligarquía, de los grandes medios de comunicación y del imperialismo estadunidense. Y eso sería memorable aunque fuese por un voto. Pero la victoria fue por más de un millón de votos. La abstención fue de solamente un 19,1%, una de las más bajas de las últimas décadas. El principal opositor Capriles Radonski, del Movimiento Primero Justicia (MPJ), tuvo 6.151.544 votos (45%).

El objetivo de este artículo es llamar la atención para el avance de la participación política y demostrar que hay una tendencia creciente de ampliación del apoyo popular a Chávez desde su primera elección en 1998. En 13 años, el país tuvo diversas elecciones y referendos de consulta abierta. El actual presidente disputó y ganó las contiendas de 2001, 2006 y ahora 2012.

 

En 1998, Chávez enterró el llamado Pacto de Punto Fijo. Pese a la resistencia de la oligarquía venezolana, que en aquel entonces todavía concentraba el poder sobre la empresa Petróleo de Venezuela S.A. (PDVSA), vinieron abajo 40 años de alternancia de los partidos Acción Democrática (AD) y Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI) en el Palacio de Miraflores. Chávez ganó las elecciones con un 56,2% ( 3.674.021 de votos) contra un 43,8% ( 2.864.343 de votos ) de los demás candidatos .

Pocos meses después, el mandatario cumplió una de sus antiguas propuestas y convocó un referendo popular sobre la posibilidad de elegir una Asamblea Constituyente con funciones de elaborar una nueva Carta Magna. Ese referendo fue aprobado en abril de 1999 con el 87,7% (3.630.666 de votos). Posteriormente se convocó la elección de la Asamblea Nacional Constituyente, cuando los partidarios de Chávez obtuvieron el 66% de los votos y eligieron el 90% de los parlamentares. En diciembre del mismo año, el proyecto de Constitución fue sometido a un nuevo referendo y aprobado con el 71,8%, equivalentes a 3.301.475 de votos.

A continuación, fueron convocadas para julio del año 2000 las llamadas mega-elecciones generales, ocasión en la cual Chávez fue nuevamente vencedor, ahora bajo la Constitución de 1999, con el 59,8% (3.757.773 de votos). El Polo Patriótico, bloque chavista, conquistó el 58% de los cargos de la nueva Asamblea Nacional. Los electores demostraron nuevamente su rechazo con relación a los partidos políticos tradicionales, que obtuvieron resultados bastante modestos: AD alcanzó 33 diputados (el 16,1% de los votos) mientras COPEI eligió seis (el 5,3%). Por primera vez en su historia, los dos partidos juntos alcanzaron solamente el 21,4% del total de votos.

La Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela es una de las pocas del mundo que establece la posibilidad de suspensión de mandatos del Poder Ejecutivo después de cumplida la mitad del ejercicio. Ese instrumento creó una oportunidad sin precedentes para que una parcela insatisfecha de la población, un 20% de los electores, pueda convocar referendos con el objetivo de interrumpir mandatos y convocar nuevas elecciones. Bajo amparo de esa norma, en agosto de 2004 fue realizado un referendo que ratificó a Chávez en la Presidencia con 5.800.629 de votos (59,1%) contra 3.989.008 de votos (40,6%).

En diciembre de 2005 fueron realizadas elecciones parlamentarias. Frente a la visible victoria abrumadora de las fuerzas bolivarianas, la oposición intensificó –a través de sus medios comunicacionales– una campaña en contra del Poder Electoral, el Consejo Nacional Electoral (CNE) y sus reglas. El grupo opositor reivindicó la eliminación de las máquinas capta-huellas, exigió que se contaran los votos manualmente uno a uno y casi pidió que se les regalaran 500 mil votos de ventaja antes de abrir la primera urna. Consciente de su derrota y resuelta a no reconocerla, la oposición hizo otra maniobra inaudita: se fugó de los sufragios, alegando inseguridad y falta de garantías de elecciones limpias. Después, los derrotados acusaron al gobierno de concentrar el 100% de los diputados de la Asamblea Nacional, del Parlamento Latinoamericano y del Parlamento Andino.

En las elecciones presidenciales de 2006, el margen de votos pro-Chávez continuó ampliándose. El candidato bolivariano obtuvo 7.309.080 votos (62,8%) mientras la oposición sumó 4.321.072 votos (37,2%). El candidato opositor con más votos fue el entonces gobernador del estado Zulia -y hoy prófugo de la Justicia, Manuel Rosales, quien obtuvo el 36,9%. Rosales había sido miembro del partido Acción Democrática (AD), pero en 1999 fundó la agrupación “Un Nuevo Tiempo”. El día 12 de abril de 2002, cuando el golpe de Estado en Venezuela, fue al Palacio para firmar el decreto de posesión del empresario golpista Pedro Carmona, El Breve.

En 2007, 2008 y 2009 hubo otras tres elecciones que pueden enriquecer este análisis. Deben notarse las grandes diferencias entre elecciones presidenciales, sufragios regionales y referendos nacionales. Es evidente que la participación tiende a ser mucho más amplia en las primeras. Además, en las elecciones presidenciales se expresa efectivamente el apoyo o el repudio a un candidato específico, mientras que en las demás, dichas voluntades no se reflejan de forma totalmente clara y absoluta. En los comicios regionales, por ejemplo, puede ser que los ciudadanos no logren asociar un determinado candidato bolivariano con la figura de Chávez y con la Revolución. Es decir, hay estados y municipios en los cuales el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) perdió la elección sin que eso signifique que Chávez perdería si fuera candidato.

La propuesta de Reforma Constitucional de 2007 fue la primera y única derrota electoral de Chávez. De manera poco planificada, el gobierno intentó aprovechar el elevado índice de popularidad del proyecto bolivariano para quemar etapas. Propuso la modificación de 69 de los 350 artículos de la Carta Magna de 1999. La iniciativa fue derrotada: 50,7% (4.379.392 de votos) contra 49,3% (4.504.354 de votos). Una diferencia de menos de 125 mil votos en un universo de casi 17 millones de aptos a votar. La expectativa de la oposición estaba basada en esa victoria apretada contra la Reforma, no exactamente contra Chávez. Por un lado, la oposición relacionó su victoria en la Reforma con un rechazo a Chávez. Por otro lado, es posible suponer que casi 3 millones de partidarios de Chávez no asociaron la Reforma con el presidente. La abstención fue del 45% y se puede decir que en ese día los chavistas simplemente no fueron a votar.

En noviembre de 2008, ocurrieron nuevos comicios regionales, en 22 de las 23 gobernaciones y en las 327 alcaldías venezolanas. Las elecciones confirmaron de nuevo la amplia supremacía de las fuerzas bolivarianas. Aunque el voto continúe siendo optativo en el país, no obligatorio, el sufragio presentó un índice de abstención del 35%, uno de los menores de la historia de las disputas regionales del país. Había 16.699.576 inscritos en el registro electoral, número que aumentó mucho desde 2003, con la Misión Identidad. En el período del Punto   Fijo muchos pobres no tenían documentos, lo que reducía la abstención y encubría la pobreza, el analfabetismo y otros indicadores económicos y sociales.

Los resultados post-2008 demuestran que el mapa nacional continuó “ teñido de rojo ” , ahora con el PSUV como principal agremiación: ganó en 17 de los 22 estados en disputa (un 77,3% del total) y en 265 de las 327 alcaldías (un 81% del total). La base de apoyo a Chávez superó los 5,7 millones de votos. Otra vez vale recordar que una cosa es votar por un candidato del partido de Chávez y otra cosa, distinta, es votar por él. La oposición (UNTC y MPJ, acompañados por lo que todavía queda de AD, COPEI, URD, MAS, Causa Я y Podemos) ha mantenido más o menos el mismo número de votos de los últimos procesos electorales (4,5 millones en 2007).

Aún sobre las elecciones de 2008, cabe resaltar que la oposición conservó el poder en las gobernaciones de Nueva Esparta (Isla Margarita) y Zulia, además de haber conquistado los importantes estados Miranda, Carabobo y Táchira (los últimos dos por un margen muy pequeño de votos), así como la Alcaldía Metropolitana de Caracas. Hay otros seis puntos importantes: 1) el ex-vicepresidente de la República y gobernador Diosdado Cabello fue derrotado en el estado Miranda por Henrique Capriles Radonski; 2) el ex-ministro Aristóbulo Istúriz perdió las elecciones de la Alcaldía Mayor para Antonio Ledezma (ex-AD); 3) el ministro Jesse Chacón fue derrotado en la popular parroquia Petare para un candidato del partido Primero Justicia (ambos obtuvieron mucho menos votos que las abstenciones); 4) un 55,3% de los votos totales de la oposición provienen de los estados Zulia, Carabobo, Miranda y Caracas (las áreas de mayor producción industrial); 5) los estados Zulia y Táchira tienen alta relevancia geopolítica por tener cerca de 700 kilómetros de frontera con Colombia; y 6) Manuel Rosales, el prófugo, ganó con un 60% la alcaldía de Maracaibo, que era gobernada por el PSUV.

Pese a los tropiezos, el resultado expone una victoria de Hugo Chávez y las fuerzas nacionalistas. Uno de los primeros acontecimientos posteriores al triunfo fue el rescate de la discusión sobre la relección presidencial. El tema era crucial para la continuidad del proceso bajo liderazgo de Chávez. El articulo 230 de la Constitución de 1999 preveía que: “ El periodo presidencial es de seis años. El presidente o presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida de inmediato y una sola vez para un nuevo periodo ” . La Asamblea Nacional aprobó y el Consejo Nacional Electoral convocó un referendo popular para la aprobación o no de una Enmienda Constitucional. En medio a las discusiones, la propuesta fue ampliada, abarcando la posibilidad de reelección también para gobernadores, alcaldes y diputados (nacionales y regionales).

El día 15 de febrero de 2009, 6.310.482 venezolanos votaron por el “ Sí ” , que obtuvo 54,8% de los votos validos. El “ No ” , que aglutinaba los partidarios de la oposición, alcanzó 5.193.839 de votos (45,1%). Mientras Chávez obtuvo 7,3 millones de votos en las elecciones presidenciales del 2006, su propuesta para poder postularse a la relección por tiempo indefinido tuvo 6,3 millones. Ese resultado puede ser interpretado de diversas formas. Una es que había gente que apoyaba Chávez pero no estaba de acuerdo con la posibilidad de relección indefinida. Otra conclusión posible es que una cantidad de partidarios de Chávez no hayan dado la debida importancia al referendo y a la propuesta de relección. Una tercera interpretación, la asumida por la oposición, argumenta que entre 2006 y 2009 Chávez ha perdido cerca de 1 millón de seguidores.

El nuevo triunfo del presidente, en 2012, amplía el horizonte de transformaciones estructurales de Venezuela. El gobierno ha fortalecido el papel del Estado en la economía, con mayor poder para planificar e implementar políticas, buscando intervenir – con creciente participación popular – en los principales medios de producción. Internamente, el petróleo ha financiado la estructuración y el fortalecimiento del mercado nacional, con un proceso soberano de industrialización (distinto a la industrialización dependiente y asociada a las transnacionales, llevada a cabo a partir de los años sesenta por Rómulo Betancourt y Nelson Rockefeller), la creación de nuevas empresas básicas e importantes obras de infraestructura.

Paulatinamente, los recursos que antes habían sido canalizados para las compañías petroleras o hacia cuentas bancarias de la élite privilegiada, fueron transformados en herramienta del Estado para combatir la pobreza y la economía rentista, improductiva e importadora. Externamente, los recursos del petróleo han sido utilizados como instrumento para la integración latinoamericana y caribeña, así como para el impulso a la construcción de un mundo multipolar. Venezuela ha asumido una nueva posición en sus relaciones internacionales: intenta diversificar su producción y sus exportaciones; diversificar los orígenes y los destinos del intercambio, no dependiendo comercialmente de un país comprador o un país proveedor.

La gran victoria de Chávez abre las puertas, por lo menos hasta 2019, para un camino largo hacia la consolidación de un país independiente, soberano e industrializado. El gran espectáculo democrático de todos los venezolanos debería ser suficiente para abrir los ojos de los desinformados. Debería ser suficiente para ridiculizar a los grandes medios de comunicación, que niegan lo que es innegable. Ganó Chávez, de nuevo. Ganó la democracia en Venezuela. Los derrotados fueron la élite liberal y privatizadora, las transnacionales del petróleo y del gas, los poderosos medios de comunicación. Junto a los perdedores, por detrás de ellos, están la CIA y el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

* Luciano Wexell Severo es profesor   de   Economía,   Integración   y   Desarrollo   en   la   Universidad   Federal   de   la   Integración   Latino-Americana,   Brasil.   Doctorando   en   Economía  Política   Internacional   en   la   Universidad   Federal   de   Río   de   Janeiro   (UFRJ).   Autor   del   libro  Economía   venezolana   1899-2008,   La   lucha   por   el   petróleo   y   la  emancipación  .

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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Venezuela: “Son muchas las emociones”

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NUESTRAS OLIGARQUÍAS ESTÁN ACOSTUMBRADAS A DESMORALIZAR EL ROL DE LA EMOCIÓN EN LA ACTIVIDAD POLÍTICA. LES GUSTA DESCALIFICAR A LOS LÍDERES CON FUERZA POPULAR. FIDEL HABLA DEMASIADO. HUGO CHÁVEZ APELA A LA JOCOSIDAD, AL BAILE, ETC. CORREA ES MÁS COMPORTADO PERO TAMBIÉN ES MUY EMOCIONAL. LULA JUEGA CON SU PASADO POPULAR Y SE HACE BURLESCO. EVO MORALES USA ROPAS INDÍGENAS QUE NO CAEN BIEN EN RECEPCIONES FORMALES. MUJICA, ADEMÁS DE USAR ZAPATOS BARREADOS, SE HACE PASAR POR HACENDADO POBRE. CRISTINA KIRCHNER BUSCA IMITAR LAS ROPAS “EXAGERADAS” DE EVITA PERÓN.

Cuantos más líderes aparezcan se les descubrirá este aire popular y romántico que, según ellos, pertenece al mundo de la demagogia y no de los “jefes de Estado”. Los Jefes de Estado usan ropas sobrias, hablan moderadamente y no cumplen sus compromisos electorales, pues no son demagogos que hacen lo que el pueblo exige. A las oligarquías les duele así el mundo democrático, las victorias electorales de los “demagogos” y sus diálogos con las fuerzas populares organizadas, aún después de electos. No lo confiesan, pero les duele incluso el juego democrático norteamericano, pero frente a ésto se quedan tranquilos, porque sus líderes no pretenden cumplir sus promesas electorales.
Por esto me siento obligado a establecer un marco romántico y emocional para describir mi último viaje a Venezuela. No puedo dejar de consignar el sentimiento de victoria popular y el placer de contar con su líder otra vez. ¿Por qué no apelar entonces a la música de Roberto Carlos?: “Son tantas las emociones”?
Me emociono al ver frente al Hotel Alba, el antiguo Hilton, en una de las zonas más nobles de Caracas, desde la vista de mi cuarto, la construcción casi terminada de un edificio de varios pisos, con departamentos de 70 a 90 metros cuadrados destinados a las víctimas de las últimas lluvias que destruyeron barrios populares de Caracas. Soy informado de que el gobierno venezolano abrigó los damnificados en algunos de los mejores hoteles de Caracas, en los ministerios y hasta en el Palacio de Miraflores. ¿Y que veo frente al edificio, oculto en parte por la piscina del hotel? Una gran y bien plantada huerta, que refleja otro programa del gobierno.
Me muestran aún en los principales barrios de Caracas las construcciones masivas de viviendas populares que pretenden abrigar en los próximos años TODA la población de Venezuela. Y lo creo porque quien se encarga de este programa es mi amigo Farruco Sesto que lanzó y viabilizó un programa cultural de vanguardia cuando ministro de la cultura. Me acuerdo entonces de los barrios populares que visité, en los cuales la organización comunitaria actúa con fervor definiendo nuevas líneas de acción, escuchando las conferencias de los congresos anuales de filosofía que se realizan hace varios años en estas comunidades, visitando sus bibliotecas adonde están mis libros también, cuidando de las clínicas médicas en que los médicos cubanos no solo atienden a gente con cariño y esmero sino que también forman personal médico y paramédico “especializado” en clínica general, capaz de cumplir la función que le cabe a las más de 5.000 clínicas que se crearon en el país en los últimos 10 años.
Confieso que me emociono con el entusiasmo de estos comuneros urbanos que me vienen a explicar cada una de sus actividades, cada una de las victorias de la revolución. Ellos me hacen recordar a mis acompañantes al museo de la alfabetización en Cuba, que van a los archivos del museo para buscar sus fichas de alfabetizadores de cuando eran aún niños o adolescentes. Recuerdo cuando Fidel Castro estableció, en los albores de la revolución, que cada cubano debía apenas alfabetizar a dos cubanos para que todos participen de la alfabetización de sus conciudadanos. Y hoy estos millares de alfabetizadores liquidan esta plaga de nuestros pueblos en todo los rincones: en Venezuela, declarada por la UNESCO “territorio libre del analfabetismo”, o Bolivia que recién lo alcanza también, o Ecuador, o Nicaragua, o El Salvador, o todos los países miembros del ALBA, que entiende por integración la solución de este tipo de problemas.
Pero, como intelectual, no puedo ocultar mi emoción cuando voy a realizar mi primera conferencia de este viaje en la Universidad Bolivariana que ya cuenta con más de 150.000 estudiantes que, mezclados con sus profesores, colocan cuestiones ultra procedentes sobre la particularidad del proceso de transición socialista en Venezuela.
Me emociona también saber que Venezuela cuenta hoy en día con una población universitaria de más de un millón y medio de estudiantes. Me asusta saber que ya existen instituciones universitarias en todas las ciudades del país. Me entusiasma también discutir los problemas graves que tiene esta aventura intelectual de la cual participa todo un pueblo. Qué placer discutir en la televisión en un programa nocturno, con una periodista tan bien informada y tan inteligente como Vanesa Davies, que dirige el programa “Contragolpe”. Qué bueno ver que en vez de impedirme expresarme como lo hacen en las tierras donde hay “prensa libre”, me piden más análisis, más información, más polémica y discusión. Y todo esto al vivo… Qué bueno que ya puedo hacer esto en una decena de televisoras en América Latina…
Pero el día siguiente me reservaba aún más emociones. Debía hablar sobre mi libro “Imperialismo y Dependencia” recién editado por la prestigiosa editorial Ayacucho, en el Auditorio de la sede del Banco Central en Maracaibo. Y encuentro en el auditorio, además de profesores universitarios, economistas y profesionales, una vasta población de dirigentes comunales y de extracción popular. Qué gusto estar en un Banco Central abierto a las comunidades, realmente “independiente” de los banqueros y otros especuladores con dinero ajeno que mandan y desmandan en nuestros bancos centrales, disfrazados de una burla llamada “mercado”, cuya opinión aún determina las políticas financieras y monetarias de nuestros países.
Es con mucho gusto que participo de la inauguración de la Feria del Libro de Maracaibo cuando puedo mirar la investigación que muestra Venezuela en el tercer lugar de América Latina en frecuencia de lectura con el porcentaje de más del 50% de la población que son lectores contumaces de libros. Me da gusto saber también que todos mis libros editados en Venezuela ya están agotados con programación de nuevas ediciones en marcha. Qué fantástico participar en la tarde del mitin de lanzamiento, en el estado de Zulia, de la candidatura de Hugo Chávez a la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela. Con 40 grados centígrados de calor veo una masa de unos 300 mil ciudadanos que estaban a la espera del candidato desde las 10 horas de la mañana y que aguantaron hasta el fin de la tarde, apretados en un espacio mínimo por persona, con sus hijos y parientes, algunos desmayándose para desesperación de los responsables de la seguridad, que los tenía que cargar para las clínicas dispuestas cerca de la concentración.
Pero lo emocionante es sentir la alegría y el calor humano que emanaba de esta gente y que llegaba al delirio en la medida en que Chávez llegaba en un camión que recorrió el gigantesco espacio ocupado por esta masa. El camión de Chávez traía con él un joven grupo de rock que había compuesto una nueva canción para su campaña. No satisfecho de abrazar a los millares de ciudadanos que lograron agarrarlo y besarlo en el camino entre el carro y el palco, Chávez tuvo fuerza para tocar la guitarra y acompañar el grupo de rock.
No pudo dejar de recordar los artículos de periodistas brasileños que (uno de ellos es inclusive miembro de la Academia de Letras de Brasil, para escándalo de los verdaderos escritores del país) afirmaban que Hugo Chávez estaba próximo a morir y no podría enfrentar una elección. Podían hacer estas “revelaciones” porque ellos tenían informaciones de médicos brasileños “democráticos” que no ocultan informaciones como los pobres y censurados periodistas venezolanos, impedidos (por quién?) de informar correctamente a su población. Estos mismos periodistas “democráticos” habían matado varias veces a Fidel Castro durante su enfermedad y no dijeron nada cuando se restableció hace varios años ya, ni notician como él discutía durante 9 horas con intelectuales miembros de la Red en Defensa de la Humanidad en La Habana, hace ya algunos meses. Cuánta mentira, cuánta “copucha” orientada que se distribuye impunemente en esta “prensa libre”…
¿Pero qué decir del discurso de Chávez? Una pieza de profundo análisis histórico discutido con esta masa que acostumbra a ser despreciada por nuestros políticos, quienes en general no sabrían cómo ni se preocuparían en explicar tan profundamente las razones de su candidatura en una ciudad que el Libertador Simón Bolívar escogiera para ser vecina de la capital de la Gran Colombia, que le habría tocado gobernar si no fuera asesinado, según la tésis de Chávez, expuesta en detalle para esta población que ya aguantaba más de 10 horas de sol a 40 grados de temperatura y que continuaba firme escuchándolo y comentando con gritos y aplausos sus planteamientos.
Razón y emoción se encuentran en este desborde de cariño por el líder que superó la enfermedad, que conmovió a su pueblo feliz de verlo hablar durante 2 horas bajo el sol, sin ninguna manifestación de debilidad. Verlo discutir en detalles los planes de cambio del estado de Zulia, que se encuentra gobernado por la oposición. Verlo afirmar que el camino socialista para Venezuela solamente es posible si el pueblo es capaz de garantizarlo.
Emociones y más emociones cuando lo escucho y lo veo dirigirse a mí tantas veces, en homenaje a mi condición de intelectual brasileño (que tanto discutió con los venezolanos sobre nuestro destino común) y por amor al Brasil. que lo hace referirse a Lula y a Dilma con extremo cariño, para gozo del pueblo allí presente y en todo el país a través de la televisión. Líder y pueblo se complementan en sus gustos musicales, en sus estudios (pues Chávez lleva algún libro a cada una de sus manifestaciones públicas para compartir con su pueblo sus últimas lecturas, sus preocupaciones, sus críticas y autocríticas, sus concepciones políticas).
Jamás la derecha podrá tener un líder así. Lo único que les cabe es intentar desmoralizarlo, lo que los aparta aún más de las grandes mayorías que piensan y sienten exactamente lo contrario. Me cabe referirme más a las emociones de este viaje. Al placer de hablar a los directores de los varios Ministerios en el Instituto de Altos Estudios de Defensa Nacional, a los Rectores de las Universidades Bolivarianas, a los colaboradores del Centro Rómulo Gallego, y particularmente en la sede nacional del Banco Central, con la presencia de varios de sus directores y dirigentes pero también de líderes populares que tienen las puertas del banco abiertas a su participación. Banco Central que se interesa por “la actualidad de la teoría de la dependencia” ( ignorada por la mayor parte de los bancos centrales).
Casi todo esto lo viví en la compañía de Mónica Bruckmann, cuya obra de investigación sobre “la geopolítica de los recursos naturales” despierta un interés extremo del Banco Central de Venezuela y de los intelectuales, profesionales y políticos así como en los liderazgos populares no solo de Venezuela sino que en toda la región.
“Son tantas las emociones”. Tan poderosas no solo cuando constatamos el avance de la curiosidad intelectual de este pueblo mas también cuando sentimos este amor entre el pueblo y sus líderes. Pero tan tristes cuando pensamos cuán lejos estamos de alcanzar este ambiente de participación racional y romántica de un pueblo con sus líderes. Lula quebró en parte estas rigideces impuestas por nuestras clases dominantes. Dilma está conquistando nuestro pueblo con su dedicación y amor sincero por él. En toda la región sentimos este clima de participación activa del pueblo en nuestro ambiente político. Sin embargo, falta un poco más de confianza en este pueblo que seguramente recompensará con su cariño y dedicación a los que quieran jugar junto con él la suerte de nuestra gran nación latinoamericana.
(Tomado del blog del autor)