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Lecciones de civismo y patriotismo

English: Colonel William C. Greene addressing ...
English: Colonel William C. Greene addressing crowd of Mexican workers during miners’ strike, 1906, Cananea, Mexico. Enlargement of part of original photo. (Photo credit: Wikipedia)
Es cierto y hasta innegable que en algunos sectores de la sociedad mexicana imperan el conformismo, la apatía y hasta la complacencia con el estado actual del país. Pero es igualmente cierto e innegable que en otros sectores es elevada la conciencia de clase, la rebeldía, el repudio al autoritarismo y el rechazo a un gobierno que desde hace 30 años dejó de velar por el interés de sus gobernados.

Entre esos sectores sociales con elevada conciencia de clase, con valentía, con espíritu de lucha y con amplias y sólidas motivaciones justicieras destacan los maestros mexicanos, en especial los de jardín de niños, los de primaria y los de secundaria, es decir, la inmensa mayoría de los mentores del país.

Son sin duda alguna los legítimos herederos de los huelguistas de Cananea y de Río Blanco, movimientos obreros precursores del estallido revolucionario de 1910. Y son igualmente legítimos herederos de las heroicas huelgas de ferrocarrileros, maestros, estudiantes y médicos de 1958-1965. Y lo son también de los no menos heroicos y nobles movimientos estudiantiles de 1968 y de los que en años posteriores se opusieron con éxito a la privatización de la educación superior que pretendieron los nefastos rectores y dóciles sirvientes de la oligarquía, Jorge Carpizo y José Barnés de Castro.

Y no sólo son herederos de aquellas nobleza y gallardía, de aquella elevada conciencia de clase, de aquella valentía, de aquel heroísmo; también lo son de los insultos, de las injurias, de las descalificaciones que provienen del poder político y económico. Y de los macanazos, los gases lacrimógenos y las balas, a veces de goma y a veces de plomo, de policías y soldados.

Hoy, como en aquellos años de inicua represión, el poder no escucha la voz dolida e indignada de los mejores hijos de la nación. Y además los apalea, los persigue, los difama, los calumnia, los encarcela. Y ante tanta cerrazón, sordera y maldad del poder, es necesario preguntarse qué induce a “nuestros” gobernantes a proceder de modo tan irracional.

¿Por qué se empecinan en llevar adelante una reforma educativa que de educativa sólo tiene el nombre y que es repudiada precisamente por los maestros que serían los encargados de ponerla en práctica?

¿Cuál es el propósito? ¿Privatizar la educación como privatizaron la telefonía, la siderurgia, la aviación, los puertos, los ferrocarriles, los bancos? Obviamente. El mercado educativo es grande, creciente y muy rentable. Millones de estudiantes que paguen colegiatura es el sueño dorado de los mercachifles disfrazados de empresarios educativos que ya lucran, aunque quieren más, con una bonita mercancía llamada proceso enseñanza-aprendizaje, de muy baja calidad pero de muy alto precio.

Contra ese avieso e hipócrita propósito se han alzado los maestros mexicanos. Y están dando lecciones de civismo y de patriotismo. Están enseñando, en la práctica, que los derechos no se mendigan y que debe lucharse por ellos. Y estas lecciones no son sólo para los 50 niños o jóvenes de cada grupo escolar. Son lecciones de dignidad, ética, congruencia y valor para toda la nación. Y para otras naciones, alrededor del mundo, que siguen de cerca y con simpatía la nueva insurrección cívica de un importante y lúcido sector del moderno proletariado mexicano.

Es probable, como ha ocurrido tantas y tantas veces a lo largo de la historia de las luchas sociales, que el poder político y el poder económico logren mediante el uso de la fuerza bruta vencer a la razón y a la cultura. Pero sería, como en 1958, en 1965, en 1968 y en 1987, una victoria pírrica, un fracaso mal disfrazado de triunfo. Y el anuncio de más y mayores conflictos sociales. Hasta que el Estado renuncie a su propósito privatizador de la educación, pues la educación pública es una conquista irreductible del pueblo mexicano.

Blog del autor: www.miguelangelferrer-mentor.com.mx

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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Conceptos de izquierda en la historia actual

La izquierda política se divide en multitud de ramas ideológicas. La izquierda como la derecha son versiones liberales y democráticas, en la medida en que no propugnan ningún tipo de totalitarismo

 El concepto de izquierda política se refiere a un segmento del espectro político que considera prioritario el progresismo y la consecución de la igualdad social por medio de los derechos colectivos (sociales) circunstancialmente denominados derechos civiles, frente a intereses netamente individuales (privados) y a una visión tradicional de la sociedad, representados por la derecha política. En general, tiende a defender una sociedad aconfesional o laica, progresista, igualitaria e intercultural. En función del equilibrio entre todos estos factores, la izquierda política se divide en multitud de ramas ideológicas…  VER MAS

 

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ORLANDO DICE: Perredeístas de la cúpula y escasa de formación política

ORLANDO DICE... El tonto alegato de que a Leonel le interesa dividir a perredeístas   Orlando Gil 

LA CONDICION.- El problema de la escasa formación de los miembros de los partidos es tan grave, que ni siquiera conocen sus estatutos, y se producen confrontaciones, con ataques y defensas, sin atender las consabidas normas. El expresidente Hipólito Mejía fue juzgado por el tribunal disciplinario del PRD y condenado, con todo y apelación ante el Tribunal Superior Electoral. Sin embargo, ahora dice su vocero Héctor Guzmán que Mejía no podía ser expulsado por su condición de expresidente de la República. ¿Acaso no se sabía eso el 14 de enero? Los abogados de Mejía, que se recuerde, no hablaron de ese artículo ante el órgano de justicia perredeísta, ni tampoco ante la instancia superior en que fue recurrida. ¿Ignorancia, descuido o incuria, que mezcla de ambas circunstancias? Dije ñhace un tiempoñ que el grupo de la insurgencia no tenía los mejores abogados, pues cada intento resultaba fallido. La mejor  comprobación es este alegato a posteriori, incluso hecho por alguien que no es abogado. Existían vías de atacar la expulsión, pero los letrados no las conocían…

LA GRAVEDAD.- El hecho es más grave todavía si se recuerda que dos semanas después del fallo la insurgencia tomó por asalto la Casa Nacional, y la entregó el mismo día, sabiendo como sabía que sería devuelta a las autoridades legales del partido. Lo que se quería demostrar, con un acto de fuerza, era que Hipólito Mejía no podía ser expulsado sin que se produjeran consecuencias. Nadie dijo entonces para justificar un hecho a todas luces bochornoso que los estatutos del PRD prohibían expulsar a un expresidente de la República. Los últimos meses han sido de duro batallar, sin que nada cambie, ya que la razón parece estar de un solo lado. El que reivindica la institucionalidad. Incluso, hubo diligencias muy auspiciosas que pudieron haber adelantado la agenda de entendimiento con solo aceptar como un hecho cumplido las expulsiones y suspensiones. Sin embargo, se recapacitó y se echó para atrás un acuerdo mínimo, y todo porque primero había que levantar las expulsiones y suspensiones, pero sobre todo la que afectaba a Mejía…

EL TIGUERAJE.- El grupo insurgente ha estado huyendo a una salida al impasse del PRD tomando de excusa un problema que no existe: la expulsión de Hipólito Mejía. Si Mejía no está expulsado, como dice Héctor Guzmán, porque su condición de expresidente, que nadie puede discutir ni regatear, lo impide ¿por qué no se procede a los otros entendimientos? Ahí vuelve la cuestión. Si los perredeístas de la cúpula no tienen formación política, y se les escapan gazapos en una materia que debieran conocer a fondo, como es la ley interna del partido ¿que se puede esperar de los perredeístas de las bases? De los que también hay que decir que no existen, pues los perredeístas, desde hace un tiempo, son todos dirigentes. Cuando se habla de las bases, la imagen que se tiene es de tigueraje. Por ejemplo, la Casa Nacional fue tomada por las bases. Cuando se toman medidas de seguridad, para cubrir eventualidades, las autoridades del partido no piensan en dirigentes conocidos, que nunca se arriesgarían, sino en las bases. Esto es, el tigueraje…

DE PELO.- Los perredeístas en sentido general tal vez no se hayan dado cuenta, pero las refriegas del último año no son más que tomaduras de pelo. Que los dirigentes con aspiraciones dentro y fuera se odian a muerte, y cada vez que hay oportunidad se juntan, hablan e intentan acuerdos. Solo que no llegan a nada, y cuando se averigua porqué, surgen estas necedades como la expulsión de Hipólito Mejía, que ahora Héctor Guzmán dice que no se puede por su condición de expresidente de la República. El caso de Geanilda Vásquez anda por el mismo camino. Ante el fracaso en las altas cortes, decidió probar suerte en las jurisdicciones menores. Ella es la secretaria de Organización del PRD, porque al final vino a descubrirse que los párrocos tienen más autoridad que los obispos. Si es así, que ni Mejía ni Vásquez están fuera ¿por qué no se pasa esa hoja y se va al siguiente capítulo? Nadie lo dice, pero es bueno recordarlo: No tienen capacidad política para entender el problema, y si no resolverlo, por lo menos buscarle la vuelta. Las carencias, por lo visto, hacen olas…

 

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Problema de la Pobreza desde el punto de vista de la matemática

Justo en los momentos en que la autoridad de gobierno ha mostrado una preocupación considerable por los resultados del aprendizaje de la matemática, incluso al extremo de transformarse en voluntarios de la enseñanza de esta rama del conocimiento, aparece ante la opinión pública el tema de la pobreza.Haciendo una relación entre ambos hechos algo que constituye un ejemplo de tipo didáctico para llevar a la sala de clases que dejaría una enseñanza profunda en la matemática y en lo social, sería ir con los educandos a un laboratorio para reforzar el aprendizaje conceptual.

El objetivo es introducir el concepto de igualdad – desigualdad, comparación entre cantidades y los conceptos de finito e infinito.

Habrá que enseñar que el país tiene recursos monetarios en especies, instrumentos financieros y dinero, el cual es cuantificable por tanto es finito. En caso que no se pudiera contar sería infinito, es decir, este recurso tiene un límite lo que no se verá en esta oportunidad ya que es un concepto de matemática avanzada.

La pobreza se produce porque algunos (muy pocos) tienen mucho y otros no tienen nada o casi nada. Los primeros son extremadamente ricos y los segundos dan lugar a que las encuestas los clasifiquen como pobres. Metodológicamente esta situación es un buen caso para explicar eso de la igualdad – desigualdad.

Hasta el momento se ha mostrado una situación de tipo introductoria para tratar con los alumnos. Nuestro laboratorio en sí consistirá en disponer de 3 vasos y cualquier líquido contenido en una botella. De ahora en adelante al líquido le llamaremos “recurso económico”.

Un vaso se llena hasta que el líquido caiga hacia la superficie que lo apoya, el otro hasta la mitad y el tercero se queda vacío. Estamos explicando así el concepto de distribución a través del cual los alumnos quedan en condiciones de hacer comparaciones. Lo importante es que en la botella no debe quedar ningún resto de líquido para que se aprecie que efectivamente todo el recurso está distribuido.

Luego haremos notar que esto mismo ocurre con las personas, algunos tienen su vaso de recursos “excedido” y a otros no le alcanzó nada. Surge ahora un concepto social: riqueza – pobreza. Vamos sacando conclusiones que la matemática no es algo abstracto, verdaderamente es una ciencia aplicada.

Pediremos a los niños que entreguen nombres de personas chilenas que tengan muchos recursos y lo más probable es que en forma brillante nos den la respuesta, esto porque los extremadamente ricos no son tantos y nuevamente el refuerzo al concepto de son cuantificables.

Sobre los pobres sabemos que existen pero desconocemos sus nombres y apellidos, aunque son cuantificables no podemos pedirles a los alumnos que nos señalen con certeza una cifra y sólo lograremos convenir en que son muchos más que los ricos. También no es cosa de otro mundo que los ricos nos gobiernan y aunque los pobres son mayoritarios comparados con los ricos, éstos no tienen ningún poder.

Hemos asistido de esta forma a una verdadera clase de matemáticas, con mucha riqueza conceptual y situada en el ámbito de la matemática recreativa.

A modo de corolario de estos aprendizajes, también notamos que aparte de los vasos “mal llenados” (vacíos), los recursos se distraen no sólo en los vasos de los ricos, también hay compra de armas, municiones, aviones bombarderos, etc. que en los últimos 38 años se han utilizado en el país para brindar cuidado a los “vasos llenos en exceso” de unos pocos privilegiados.

Otro corolario que también se vincula a cosas recientes, es que quienes le ponen recurso a sus vasos por medio del sueldo mínimo, fácilmente pueden llegar a tenerlos vacíos si se quedan sin trabajo. En cambio, unos pocos circulan entre puestos de autoridad gubernamental y directorios sin inconvenientes y sin ni siquiera darse cuenta de variaciones en los niveles de sus vasos.

Realmente la matemática como ciencia exacta proporciona un valioso aporte para el entendimiento de la vida humana y la convivencia social.
Finalmente, hay que advertir que tenemos una trama “ideal” para una obra del “teatro de lo absurdo”, en que el personaje principal con total desparpajo sabiendo que su vaso está bastante más repleto que otros, en todo el tiempo que tardó en llenarse no se dio cuenta que a su alrededor habían muchos vasos vacíos que ni siquiera se necesita de encuestas para percibirlo. De aquí se deduce una enseñanza muy importante: cuando en una sociedad alguien ve que su vaso tiende a lo “colmado”, hay muchos otros cuyos vasos están quedando “vacíos” por esto de que los recursos son de naturaleza finita, eso es algo de lógica elemental conocimiento al cual tanto la matemática como la filosofía le han dado espacio. Ciertamente el teatro de lo absurdo es de mucho contenido social y hacen que en esta supuesta obra el personaje principal se vea enfrentado a enormes conflictos que si bien es cierto se protege por lo legal, no es abalado por lo moral y ni siquiera la Iglesia puede salir en su defensa.

Luis Osorio

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LAS 10 ESTRATEGIAS DE MANIPULACIÓN MAS PUESTA EN PRACTICA

Qué es noticia?   El francés Sylvain Timsit publicó “10 Estrategias de Manipulación” de los medios, que son:

1. La estrategia de la distracción. Consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio de continuas distracciones y de informaciones insignificantes.

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Se crea una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar.

3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos.

4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento.

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos y personajes particularmente infantiles.

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible”.

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.

9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su desgracia.

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor sobre los individuos, que el de los individuos sobre sí mismos.

atejada@diariolibre.com

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Aumenta tendencia suicida en RD en los últimos años

                          La mayoría se produce en el hogar; los casos pasionales son más comunes en jóvenes 

SANTO DOMINGO. Desde el año 2003, en la República Dominicana existe una tendencia creciente al suicidio, aumentando 57% desde esa fecha hasta el año 2012, observándose una conducta suicida más en hombres que en mujeres.

Sólo el año pasado se suicidaron 638 personas, y en 2003 unas 406, señala un informe de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), que define el suicidio en el país como un “fenómeno eminentemente masculino”.

“Sin embargo, cada vez hay más mujeres suicidas; en los nueve años de intervalo entre 2003 y 2012, el número de mujeres muertas por suicidio se incrementó en 106%, pasando de sólo 48 a 99 casos”, dice el análisis.

La ONE estima que las causas más comunes de los suicidios ocurridos en 2012 fueron por problemas de salud, pasionales y conflictos intrafamiliares. También, situaciones económicas, trastorno mental y violencia intrafamiliar.

Entre los hombres resultan más comunes los suicidios motivados por problemas de salud y económicos. Entre las mujeres, por trastornos mentales y conflictos familiares.

Quitarse la vida se ha convertido en un fenómeno propio de personas jóvenes, produciéndose entre los 20 y los 44 años de edad más de la mitad (52.2%).

Pero existen diferencias notorias por sexo. Las adolescentes entre 15 y 19 años suponen el 12.4% de los suicidios femeninos, para decrecer bruscamente a partir de los 44 años.

En los varones, el comportamiento suicida comienza a partir de los 20 años; también se reduce fuertemente a partir de los 44 años, pero, a diferencia de las mujeres, tiene un repunte a partir de los 65 años, señala la ONE.

Cifras por año

Los medios utilizados para el suicidio son principalmente el ahorcamiento (lo usó el 52% de los suicidas entre 2007 y 2012), el envenenamiento (21.3%) y las armas de fuego (20.2%). Las mujeres son más propensas a usar el veneno y los hombres las armas de fuego, aunque unos y otras tienen por principal recurso el ahorcamiento. En 2004 se suicidaron 280, en 2005 fueron 518, en 2006 bajó a 400, en 2007 subió a 514, en 2008 aumentó a 533, en 2009 a 525, en 2010 fueron 549 y en 2011 subió a 637.

TOMADO DE  DIARIO LIBRE

 

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Proceso administrativo. Planificación, organización, ejecución y control

Proceso administrativo. Planificación, organización, ejecución y controlIntroducción

El proceso administrativo se refiere a planear y organizar la estructura de órganos y cargos que componen la empresa, dirigir y controlar sus actividades. Se ha comprobado que la eficiencia de la empresa es mucho mayor que la suma de las eficiencias de los trabajadores, y que ella debe alcanza mediante la racionalidad, es decir la adecuación de los medios (órganos y cargos) a los fines que se desean alcanzar, muchos autores consideran que el administrador debe tener una función individual de coordinar, sin embargo parece más exacto concebirla como la esencia de la habilidad general para armonizar los esfuerzos individuales que se encaminan al cumplimiento de las metas del grupo. Desde finales del siglo XIX se ha definido la administración en términos de cuatro funciones específicas de los gerentes: la planificación, la organización, la dirección y el control. Aunque este marco ha sido sujeto a cierto escrutinio, en términos generales sigue siendo el aceptado. Por tanto cabe decir que la administración es el proceso de planificar, organizar, dirigir y controlar las actividades de los miembros de la organización y el empleo de todos los demás recursos organizacionales, con el propósito de alcanzar metas establecidas por la organización.

Proceso administrativo

Concepto de proceso administrativo

Se refiere a planear y organizar la estructura de órganos y cargos que componen la empresa, dirigir y controlar sus actividades. Se ha comprobado que la eficiencia de la empresa es mucho mayor que la suma de las eficiencias de los trabajadores, y que ella debe alcanzarse mediante la racionalidad, es decir la adecuación de los medios (órganos y cargos) a los fines que se desean alcanzar, muchos autores consideran que el administrador debe tener una función individual de coordinar, sin embargo parece más exacto concebirla como la esencia de la habilidad general para armonizar los esfuerzos individuales que se encaminan al cumplimiento de las metas del grupo.

Desde finales del siglo XIX se ha definido la administración en términos de cuatro funciones específicas de los gerentes: la planificación, la organización, la dirección y el control. Aunque este marco ha sido sujeto a cierto escrutinio, en términos generales sigue siendo el aceptado. Por tanto cabe decir que la administración es el proceso de planificar, organizar, dirigir y controlar las actividades de los miembros de la organización y el empleo de todos los demás recursos organizacionales, con el propósito de alcanzar metas establecidas por la organización.

Las diferentes escuelas que identifican al proceso administrativo, definen que la administración en sí misma, es una actividad compuesta por etapas que forman un proceso único y estructurado. Las actividades componentes difieren de escuela en escuela pero, en esencia podemos identificar las siguientes:

1. La planificación consiste en un proceso racional para alcanzar los objetivos del modo más eficiente siguiendo determinados cursos de acción. Nótese que “metas” y “objetivos” nos son sinónimos. Los objetivos definen las etapas a cumplir para lograr las metas de las propuestas.

2. La organización se emplea para distribuir las responsabilidades entre los miembros del equipo de trabajo, para establecer y reconocer las relaciones y vínculos necesarios.

3. La ejecución por los miembros del equipo para que lleven a cabo las tareas establecidas con pro actividad.

4. El control de las actividades para que se ajusten lo más correctamente posible a lo planificado

Elementos del proceso administrativo

Planeación en el proceso administrativo

La planeación es decir por adelantado, qué hacer, cómo y cuándo hacerlo, y quién ha de hacerlo. La planeación cubre la brecha que va desde donde estamos hasta donde queremos ir. Hace posible que ocurran cosas que de otra manera nunca sucederían; aunque el futuro exacto rara vez puede ser predicho, y los factores fuera de control pueden interferir con los planes mejor trazados, a menos que haya planeación, los hechos son abandonados al azar.

La planeación es un proceso intelectualmente exigente; requiere la determinación de los cursos de acción y la fundamentación de las decisiones, en los fines, conocimientos y estimaciones razonadas.

La tarea de la planeación es exactamente: minimización del riesgo y el aprovechamiento de las oportunidades. La naturaleza esencial de la planeación puede ponerse de relieve mediante sus cuatro componentes principales que son:

Otra razón por la cual se les ha dado en llamar fase estática y dinámica, es debida a la relación que se tiene con las personas. Generalmente en la fase estática se tiene poca o nula relación con personas, en tanto que en la fase dinámica, existe gran actividad e interacción con otros seres humanos

El propósito de cada plan es facilitar el logro de los objetivos de la empresa. Puesto que las organizaciones empresariales de organización, integración, dirección, liderazgo y control están encaminadas a apoyar el logro de los objetivos empresariales, la planeación lógicamente precede a la ejecución de todas las funciones.

Para Sánchez Guzmán la planeación es: “Aquella herramienta de la administración que nos permite determinar el curso concreto de acción que debemos seguir, para lograr la realización de los objetivos previstos”.

Según Terry, la planeación es “Seleccionar información y hacer suposiciones respecto al futuro para formular las actividades necesarias para realizar los objetivos organizacionales, está compuesta de numerosas decisiones orientadas al futuro.- Representa el destinar pensamiento y tiempo ahora para una inversión en el futuro”.

Si observamos cómo se desarrolla la vida de todo organismo social y principalmente la de aquellos que, como la empresa, forma el hombre libremente, podemos distinguir dos fases o etapas principales. La comparación con lo que ocurre en la vida de los organismos físicos podrá aclararnos mejor estas dos fases.

La primera etapa. Se refiere a la estructuración o construcción del organismo. En ella, partiendo de una célula, se van diferenciando y definiendo los tejidos y órganos, hasta que se llega a integrar el ser en toda su plenitud funcional, apto ya para el desarrollo normal de las actividades o funciones que le son propias o específicas.

La segunda etapa. Cuando ya está totalmente estructurado el organismo, desarrolla las funciones en toda plenitud, operaciones o actividades que le son inherentes, en toda su variada, pero coordinada complejidad, que tiende a realizar la vida de ese organismo.

De igual manera ocurre en un organismo social: en su primera etapa, partiendo de la iniciativa de una o pocas personas, todo se dirige a la estructuración de ese organismo social; cuando está debidamente estructurado, existe una segunda etapa, que consiste en la operación o funcionamiento normal del mismo, para lograr los fines propuestos. Para efectos de una mejor comprensión de este tema se exponen a continuación algunos criterios de diversos autores acerca de las etapas del proceso administrativo:

Henry Fayol. Etapas: Previsión, organización, comando, coordinación y control. Koontz & O’Donnell. Etapas: Planeación, organización, integración, dirección y control.G. R. Terry. Etapas: Planeación, organización, ejecución y control. Agustín Reyes Ponce. Etapas: Previsión, planeación, organización, integración, dirección y control. Burt K. Scanlan. Etapas. Planeación, organización, dirección y control.

Conclusión

El proceso de administración se refiere a planear y organizar la estructura de órganos y cargos que componen la empresa, dirige y controla sus actividades. Se ha comprobado que la eficiencia de la empresa es mucho mayor que la suma de las eficiencias de los trabajadores, y que ella debe alcanzarse mediante la racionalidad, es decir la adecuación de los medios (órganos y cargos) a los fines que se desean alcanzar, muchos autores consideran que el administrador debe tener una función individual de coordinar, sin embargo parece más exacto concebirla como la esencia de la habilidad general para armonizar los esfuerzos individuales que se encaminan al cumplimiento de las metas del grupo. Todos estos factores determinan el funcionamiento de la empresa los cuales se integran y se conjugan para mejorar el desenvolvimiento de las actividades organizacionales de la organización en la cual los factores trabajan y se conjugan de manera estructural para establecer condiciones de funcionamientos corporativas y empresariales dentro de una empresa.

Uno de los factores más importantes es el proceso de planeación en el cual cada empresa debe planificar sus acciones para garantizar una mejor participación por parte de los trabajadores y de los altos ejecutivos de la organización.

Bibliografía

  • Fundamentos de la administración. Munch Galindo y García Martínez. Editorial: Trillas.
  • Administración de empresas, teoría y práctica. Agustín Reyes Ponce. Editorial Limusa 1998.
 Giovana de Jesús Espinosa García – tkm_nena20@hotmail.com

Licenciada en administración de empresas. Estudiante de la maestría en administración de recursos humanos en la Universidad Valle del Grijalva.

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Gobierno cumple meta déficit con mucha holgura

Sinnataggen (Little Angry Boy)
Sinnataggen (Little Angry Boy) (Photo credit: optum)

Acciones hablan bien de esfuerzo por una mayor transparencia

La ejecución presupuestaria del Gobierno Central, publicada en la página web de la Dirección de Presupuesto, apenas a un mes y seis días del cierre del primer semestre, revela que esta administración está empeñada en cumplir con la meta del déficit, así como también ofrecer un panorama amplio de los diferentes componentes del ingreso y el gasto, lo cual dice mucho del esfuerzo por una mayor transparencia y brindar información actualizada a los agentes económicos.

La meta de déficit para este año es de RD$70,302 millones (1.8% del PIB), la meta para el primer semestre de RD$48,026.2 (1.9% del PIB), sin embargo el déficit ejecutado fue de apenas RD$18,801 millones, equivalente al 0.8% del PIB, lo cual refleja el sobre-cumplimiento de la meta, pero a su vez esto le permite una gran holgura a las autoridades para acelerar el gasto en el segundo semestre y muy especialmente en el último trimestre. Ese déficit se generó debido a que el gasto total (excluyendo aplicaciones financieras) alcanzó un monto de RD$202,485.3 millones y los ingresos totales sumaron RD$183,684.3 millones, para una diferencia de RD$18,801 millones.

Una meta de déficit de 2.8% del PIB, en un mundo de altos déficit (la UE en promedio 7% del PIB en 2012 y los EU 10% del PIB), representa un gran esfuerzo fiscal, especialmente si se toma en cuenta que la economía dominicana arrastra déficit de 3.8% en 2008, 3.1% en 2009, 2.7% en 2010, 2.2% en 2011 y 5.4% el pasado año; resultados  que guardan una relación directa con los choques externos de precios, las políticas mundiales de estímulos fiscales y un gran aumento en la inversión pública. Y si 2.8% representa un gran esfuerzo fiscal, imagínese lo que significa en medio año lograr un déficit de apenas 0.8% del PIB.

La buena noticia es que los ingresos totales ascendieron a RD$183,188 millones que estuvieron en línea con el estimado para el semestre ascendente a RD$182,460.7, y la reducción del déficit en relación al estimado se debió a que de  los gastos corrientes solo se ejecutó el 96.5% de lo presupuestado y del gasto en capital  62.1%, sin embargo cuando se compara con lo ejecutado en el primer trimestre (94.6% de los gastos corrientes y 50.2% de los gastos de capital) se aprecia que hubo mayor celeridad en el segundo trimestre.

Del lado de las recaudaciones la Dirección de Impuestos Internos logró casi cumplir con su meta (99.4%), la Dirección de Aduanas se quedó pequeña con recaudaciones inferiores en 9.1% y la Tesorería Nacional fue la estrella del semestre con recaudaciones (gracias a primas en colocación de bonos y dividendos del Banco de Reservas) superiores en 104%.

La presentación en un tiempo adecuado de la ejecución presupuestaria mes por mes, así como el acumulado trimestral y semestral, es un resultado de un esfuerzo organizativo y técnico y es de justicia reconocer estos méritos, así como también las notas explicativas del informe y el panorama completo del gasto de acuerdo a la clasificación económica, institucional, funcional, objetal y además la cuenta ahorro-inversión-financiamiento.

El reto que tienen las autoridades, especialmente el Ministerio de Obras Públicas así como otras agencias relacionadas con el área de la construcción, es en este segundo semestre ejecutar los RD$18,580.4 millones que no se gastaron en este primer semestre y los RD$49,009.4 millones contemplados en el segundo semestre; por supuesto gasto de calidad en obras contempladas en el presupuesto.

De poder superar los problemas gerenciales y circunstanciales (como la falta de solares para cientos de escuelas) para acelerar el gasto de capital, unido a las diferentes medidas tomadas por la Administración Monetaria y Financiera (liberalización de 20 mil millones del encaje legal para préstamos al sector productivo y mipymes, modificación del Reglamento de Evaluación de Activo etc.) estimularía un aumento de la demanda y  superar la meta de crecimiento estimada en 3% para este año.

Y existen razones para este optimismo, ya que en el trimestre abril-junio la economía inició la recuperación con un crecimiento de 2.8%.

Escrito por: Ramón Núñez Ramírez

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Crisis y desigualdad social

Llevo más de tres años insistiendo que el crecimiento de las desigualdades sociales ha sido uno de los factores impulsores de la crisis actual. Si tuvimos burbuja inmobiliaria y endeudamientos exorbitantes fue porque también sufrimos una situación de extrema desigualdad.
En las tres décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, no hubo burbujas notables en la economía porque se seguía un patrón en la distribución de rentas que permitía que el crecimiento de la productividad se tradujera también en un crecimiento de los salarios, y eso a su vez permitía un mayor consumo sin que la gente se endeudara en exceso. Este círculo virtuoso se rompió con las políticas neoliberales destinadas a debilitar el poder de los trabajadores y disminuir sus ingresos salariales.
Desde hace tres décadas, los salarios crecen por debajo de la productividad, eliminando así el vínculo automático entre productividad y demanda.

Eso ya condujo a finales del siglo XX a un exceso de capacidad en la economía productiva que el capital intentó compensar refugiándose primero en la burbuja bursátil y después en la burbuja inmobiliaria.

Uno de los factores que explican el incremento de las desigualdades es el deterioro de la legislación laboral, que a su vez ha permitido debilitar el poder de la negociación colectiva de los convenios que en el fondo fue el mecanismo para facilitar durante décadas que los asalariados se beneficiaran de los incrementos de productividad. La capacidad para movilizar y negociar del movimiento sindical también contribuyó a poner en marcha los potentes mecanismos de seguridad social y a universalizar el derecho a una sanidad pública entre muchas otras mejoras sociales.

Si se acepta este punto de vista se llega rápidamente a la conclusión que para erradicar una de las raíces de esta crisis es necesario recuperar el carácter protector de la legislación laboral con la finalidad de superar los elementos precarizadores que se han instalado a lo largo del periodo neoliberal.

Ahora, en cambio, se quiere recorrer un camino opuesto y se pide sacrificios y austeridad a los trabajadores.

Resulta muy revelador que mientras se habla constantemente de las recomendaciones y los llamamientos de los “organismos internacionales” no se haga mención a la Organización Internacional del Trabajo (OIT) a pesar de ser uno de los organismos internacionales con mayor legitimidad democrática y probablemente él que ha mostrado más rigor en los documentos que publica.

A éstas altura ya debería estar claro que la obsesión de los poderosos no es, ni mucho menos, eliminar las raíces de esta crisis. Su intención no es otra que utilizar la crisis como una oportunidad para reforzar aún más su poderío. Pero no lo dicen. Lo camuflan a través de un rosario de recomendaciones sobre las “reformas estructurales”, “la mejora del mercado de trabaja” o “la flexibilidad en las empresas”, difundidas por los adoctrinadores sociales al servicio de la minoría dominante.

PUBLICAT PER ANTONI PUIG SOLÉ

 

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La crisis de la izquierda y la izquierda oficialista

Português: Brasília - Presidentes da Venezuela...

Los cuadrantes de nuestro mapamundi político se desdibujaron entre 1973 y 1989, y ya no volvieron a trazarse con claridad para una parte significativa de la izquierda: la izquierda oficialista. Desde entonces, aunque derecha-izquierda son coordenadas que siguen inspirando muchos análisis académicos y la práctica de los distintos profesionales de la política, se fueron vaciando de significado para sectores crecientes de la población, y particularmente para quienes organizan la resistencia social al margen o contra esas mismas definiciones del campo político. Durante ese intervalo histórico “democracia” se convierte en la retórica renovada de una lingua franca en boca de las élites emergentes; paralelamente los procedimientos electorales se imbrican más y más en las dinámicas de reproducción ampliada del capital, actuando como su fuente de legitimación: doble movimiento característico de nuestra versión financiarizada de la democracia –ese fetiche que nos llegó como unculto cargo o una mercancía venida del más allá colonial, producto de las relaciones históricas de dependencia o subordinación económica, política, cultural y militar respecto a los centros de acumulación centroeuropeos. Fue justamente esa apropiación e instrumentalización del discurso democrático y de sus procedimientos electorales lo que constituyó durante ese período la estrategia principal de acceso y reproducción en el poder de las élites emergentes –lo que nosotros conocemos como la (mal) llamada Transición, en esencia un tránsito hacia Lo Mismo. Lo fundamental de esa renovación de la relación de las élites con sus poblaciones fue la transmutación del valor político del voto, reconvertido ahora en una tecnología de extracción de plusvalía simbólica o “legitimidad por las urnas” necesaria para la reproducción ampliada del capital: cada vez más vaciada de sentido la “participación política”, cada vez más desleída la relación de los partidos con sus electorados (reducidos a “opinión pública” o “intención de voto”), la estrategia electoral fue agotando su fuerza de transacción con el poder (herencia del pacto fordista-keynnesiano) y pasó a representar en el orden neoliberal un dispositivo ritual de consagración de unas élites ya establecidas en los puestos de gobierno; es decir, de unos gobernantes que sólo buscan (y necesitan) el consentimiento formal de sus gobernados.

Así vista, la democracia como teodicea política –y el voto reconvertido en su expresión ritual-, ya no es, como dice Rancière, “el poder propio de los que no tienen más título para gobernar que para ser gobernados”, sino inversamente, el emblema que hacen valer las élites emergentes como argucia para acceder y reproducirse en el poder. Minimizada entre tanto a la condición de “partidos minoritarios”, la izquierda oficialista fue domesticada en las buenas maneras de la democracia, ese gobierno de las pasiones medias, las ideas medias y las personas medias. La naturaleza tan dócil e inofensiva de la izquierda oficialista hay que entenderla como resultado de su subalternidad asumida, su carácter de sujeto revolucionado, es decir, de sujeto que es transformado aceleradamente por la voluntad y la acción de otro, a saber, por las fuerzas efectivamente revolucionarias, admitámoslo: los sectores neoliberales de la derecha política, económica y social. Sin cuadrantes en nuestro mapamundi político la dictadura de la democracia se fue instalando en todas las mentalidades como el menos malo de los gobiernos posibles, a la vez que se iban desplazando acompasadamente los actores en el tablero bipartidista: la derecha de toda la vida derivó a la extrema derecha, la socialdemocracia a la derecha liberal, la izquierda “verdadera” a la socialdemocracia… y así las aspiraciones emancipadoras de las mayorías sociales quedaron huérfanas de representación, y esto es lo que las retiene actualmente en su genuina condición de irrepresentables. Por tanto, deberíamos indagar las causas de la auténtica “crisis de la izquierda” en ese acatamiento sin fisuras del vocabulario, de las maneras y, en definitiva, de la cosmovisión política de la derecha, su consentimiento para ser gobernados democráticamente, es decir, de acuerdo a los principios del gobierno liberal del capitalismo; unos principios de visión y división del campo político que, habiéndolos adquirido a lo largo de su socialización en la sociedad democrática y capitalista a la que pertenecen, les impide persistentemente romper con las normas del gobierno que los domina. Por decirlo en pocas palabras: la izquierda oficialista conserva unos esquemas de pensamiento y acción que no son congruentes con la actual configuración del campo político existente.

No estaría de más, por ello, volver reflexivamente sobre la historia de escisiones y autocensuras dentro de la propia tradición de los movimientos de clase para encontrar ahí otra clase de salidas a esta “crisis”. Recordemos la división histórica de la izquierda entre el posibilismo de las corrientes marxistas y el rupturismo de los movimientos anarquistas y libertarios. Digamos que la estrategia electoral se prestó (mal que bien) para librar la contienda parlamentaria en el período del desarrollismo keynnesiano, aglutinando y haciendo valer alrededor de partidos y sindicatos un programa (de mínimos) que ofrecía posibilidades de cumplimiento en aquel momento del desarrollo de las relaciones entre el campo político y las dinámicas económicas: finalmente no se consiguió el objetivo maximalista de establecer la Revolución, pero al menos la izquierda oficialista encontró acomodo en el seno del Estado de Bienestar y en la moqueta del Parlamento. Entre tanto, el movimiento anarquista prolongaba la descomposición orgánica de su tejido social y militante, objeto de una campaña de demonización –también por parte de la izquierda oficialista- que pronto lo asoció al desorden y a la contaminación del cuerpo social. Pero en el régimen democrático neoliberal el posibilismo de la izquierda oficialista ha entrado en una fase de rendimientos políticos decrecientes; sería el momento propicio, pues, para dejar de insistir en la enésima refundación del partido minoritario y volver sobre los propios pasos retomando la crítica libertaria a la democracia parlamentaria, aún hoy de actualidad, prestando atención a las formas anarquizantes que están mucho más inscritas en el sentir práctico de los movimientos y de las movilizaciones sociales –donde nuevas formas de liderazgos colectivos están alcanzando altas rentabilidades políticas. Volver sobre el legado libertario como fuente de inspiración y como base de una interpretación y análisis de la configuración actual del campo político, articulándose lejos del hacer maquinal de las organizaciones que tradicionalmente operaron como vehículos de representación, ahora tan funcionales para la maquinaria institucional.

Recientemente la muerte de Hugo Chávez ha puesto de manifiesto los atavismos políticos de esta izquierda oficialista. Vivida como la pérdida de un padre (querido), en las muchas declaraciones exegéticas y laudatorias que se han hecho de su figura persiste un sentimiento de orfandad política. A la voz de “el sur de Europa se latinoamericaniza” muchos han visto en la persona de Chávez la encarnación de las promesas en las que ellos mismos habían sido educados políticamente: ni más ni menos que el acceso al poder estatal de una organización socialista a través de la movilización de sectores crecientes de la población mediante la estrategia de la participación electoral en torno a un líder, con el fin de administrar (sin renunciar a) su propia economía capitalista. Ya sea para aventurar un horizonte posible de acción, ya sea para imitarlo al pie de la letra, sectores de la izquierda oficialista asumen vicariamente el modelo ejemplarizante de Venezuela. Ahora bien, estas traducciones de los procesos políticos latinoamericanos a nuestra propia experiencia local conjugan, por una parte, una lectura abstracta y abstraída de esos procesos como si fuesen autónomos o independientes respecto a las lógicas económicas, sociales y culturales que son específicas de los capitalismos regionales en los que se inscriben y, por otra, son expresivas de una búsqueda apresurada de estrategias políticas en los mismos repertorios problemáticos de siempre. Si bien las diferencias entre los dos contextos podrían multiplicarse en un ejercicio de comparaciones en todos los órdenes, las sobreinterpretaciones y generalizaciones conducen a proponer programas de acción extraños a nuestra propia historia y cultura política, a la configuración particular de nuestra economía capitalista y a su desarrollo reciente, a la composición demográfica de nuestra sociedad y a sus evoluciones previsibles, a las desiguales posiciones geopolíticas ocupadas, en suma, a dos escenarios tan disímiles que hacen dudar razonablemente de las posibilidades de tales recetas.

Transfigurando lo representado respecto a lo que se dice representar, la “crisis de la izquierda” es el resultado de las mismas distorsiones que inciden en los mecanismos de representación de la democracia parlamentaria en el marco de nuestro capitalismo regional, esa fata morgana que encandila a los partidarios del oficialismo. Así las cosas, la izquierda en crisis se enfrenta a una ordalía política: ¿insistir obcecadamente en el acatamiento de los mismos procedimientos que la han conducido a su obsolescencia?, ¿o bien replantearse sus principios reconvirtiéndolos en una acción desobediente frente al mandato de la democracia neoliberal? Responder a estas preguntas supondría reavivar las tensiones que históricamente han articulado las relaciones entre los distintos sectores de la izquierda, obligando al replanteamiento de la estrategia electoral y, con ello, de todo el mapamundi político que le ha servido tradicionalmente de guía, empezando por sus formas habituales de organización, de liderazgo y de militancia. Presentándose a sí misma como representante de aquello que le es ajeno, esta izquierda no parece capaz de construir un espacio político propio desde el cual generar un antagonismo que verdaderamente haga palanca en los resortes del poder instituido, y deje de funcionar así como una mera correa de transmisión de la dominación que dice criticar. Parece sensato, en definitiva, orientar la búsqueda de las causas de la “crisis de la izquierda” en la órbita de estas problematizaciones: la transmutación histórica del sentido político de la “democracia” en el marco de nuestro capitalismo regional, y consecuentemente la rutinización del carisma político del voto como dispositivo de regateo con el poder.

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