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COSAS DE LA ERA DE TRUJILLO

POR ELÍADES ACOSTA MATOS

El informe remitido al Jefe hoy, 27 de mayo de 1955, decía textualmente:
“El pasado miércoles 25 del corriente, a las diez y media de la mañana, fui a la penitenciaría La Victoria y allí conversé con el señor Anselmo Paulino Álvarez y le ofrecí mis servicios de abogado para defenderlo en la Corte de Apelación. Él aceptó y me dio una carta para el Presidente de la Corte, informándole que yo lo defendería en dicha jurisdicción. Me dijo que se siente un fuerte dolor en una pierna y que ha empeorado en su quebranto de una hernia. Me dijo también que su único amparo y esperanza en el mundo es Vuestra Excelencia…”
Había algo de cierto en esta última parte, la de los quebrantos, pero no todo: la verdad es que el hombre que tuve sentado frente a mí en La Victoria, no era el mismo semi-dios potente y tronante que había visto al lado del Jefe en tantos actos y tantas ocasiones, siempre guardando una astuta distancia y aparentando un afectado aire de modestia y eficiencia, perennemente enfundado en alguno de los 500 trajes que colmaban su ropero. Pero de todas formas, tampoco era el aplastado reo que esperaba hallar, abandonado y traicionado por todos, condenado y olvidado, destinado a un eterno no ser vegetativo, mendigando del Jefe alguna sonrisa, una mueca amistosa, una señal, al menos una migaja, desde el fango adonde el simple chasquear de los Altos Dedos lo había lanzado. Y eso para mí, joven e inexperto abogado, recién salido del cascarón a la vida, era lo más sorprendente de aquella, más que sorprendente tarea asignada.
No dije toda la verdad en mi informe, lo reconozco. Haciendo uso de una audacia inusual en mí, que soy más bien un hombre apocado, estudioso, callado y observador, no le conté al Jefe de ese aire como de jugador empedernido que observé en el prisionero, presagio de quien tiene una buena mano de reserva y se dispone a jugarla, para alzarse con el botín acumulado en la mesa de juego. Algo en mi interior me aconsejó no tomar nota de ella, a pesar de ser más que visible, porque, a fin de cuentas, podía ser una impresión inexacta, convirtiéndome, por el solo hecho de haberla captado, en actor de primera fila de un drama, de tan alto vuelo, que escapaba no solo a mi saber profesional, sino a mi comprensión natural de la vida y las personas.
Allí estaba ante mí, como vulgar reo de La Victoria, igual de gordo, pelado al rape y embutido en una muda presidiaria tosca, aunque limpia, el otrora “Glorioso Paulino”, el “Ojo Mágico de Trujillo”, el predestinado -se decía- a sucederle; uno de los pocos seres humanos sobre la Tierra capaces de dormir dos o tres horas cada día, levantarse antes que el Jefe, presentarle los informes nacionales e internacionales que este requería, y que debían contener, en hojas de mecanografía perfecta y una textura determinada, desde la ubicación exacta, en el día anterior, de Juan Bosch y el general Juancito Rodríguez, hasta la cotización del azúcar en la Bolsa de New York, sin olvidar quiénes se alojaban en cada uno de los hoteles de la República y qué cargaban los camiones procedentes de Haití.
Frente a mis lápices, idénticamente afilados; mis hojas de papel esmeradamente alineadas, mi ejemplar del Código Penal escrupulosamente conservado y encuadernado, me observaba burlonamente, con su único ojo semi-oculto tras las Ray Bahn, el mismo dignatario legendario que había negociado las indemnizaciones tras la masacre de 1937, el encuentro de los dos Generalísimos, “…por la Gracia de Dios”, la construcción del coloso azucarero sobre el río Haina y hasta el Concordato con la Santa Sede.
Y, claro está, ¿cómo iba a sentirse, ante aquella mirada socarrona y altanera, apenas disimulada, un pichón de abogado, caído del cielo, sin experiencia previa, recién graduado, a quien, vaya usted a saber por qué, le habían designado para esta tarea?
No se defendió de las acusaciones que lo habían llevado a este calvario. No tuvo una sola palabra de arrepentimiento. Ni siquiera intentó negar que había estafado tres mil pesos a Prin González, ni recibido un cuarto de millón de pesos, como agradecimiento, de los ingenieros Caro y Trueba por haber influido para que se les concediera la obra del hospital “Angelita” y que, en los interrogatorios, estos declararon, seráficamente, creían destinados a nutrir los fondos del Partido Dominicano. Tampoco mostró pena alguna por la estafa a que sometió a Perín González Tejada, tras la venta de su finca en Las Cabullas; ni por el montaje realizado con su hermano, el capitán Cristóbal, del Ejército Nacional, El Niño, mediante el cual robaron la mitad de los diez mil pesos que el Jefe regaló al Licenciado Luis Manuel Cáceres y que este nunca solicitó, cuando le informaron que “atravesaba una difícil situación económica y que, en consecuencia, solicitaba ayuda”.
Lejos de interesarse por mis preguntas, de cuyas respuestas, supuestamente, dependía su libertad, el prisionero Anselmo Paulino, otrora Mayor General; otrora Secretario de Estado sin Cartera, otrora Cónsul en Cabo Haitiano; otrora Supervisor de la Policía Nacional y de la Policía Especial de Carreteras; otrora Diputado y Gobernador por la provincia Libertador; otrora Comisionado Especial en la Frontera; otrora Inspector General de las Órdenes del Poder Ejecutivo; otrora canchanchán y cúmbila del Jefe, me miraba divertido, desde una altura arrogante, un tanto fastidiado por su tiempo, como quien espera que una formalidad aburrida, pero imprescindible, termine lo antes posible.
Varias veces bostezó mientras le leía las acusaciones y denuncias en su contra formuladas por el señor David Henríquez, a quien robó una finca en Moca y por el ingeniero americano Antonio T. Molini, por el tumbe en la construcción de los puentes en la carretera de San Juan de la Maguana a Elías Piña. Parecía indiferente o inmune a las consecuencias de sus actos, o más bien, sabedor experto de que nada de aquello le afectaría en lo más mínimo, como si por alguna Suprema Decisión, resbalasen sobre su curtida piel de cortesano maquiavélico, acostumbrado a jugadas rocambolescas que escapaban a la comprensión de los simples mortales, yo incluido.
Pedí un vasito de cartón con agua, cuando terminé de leerle el rosario de delitos cometidos y fehacientemente probados. Me miraba con sorna, mientras lo tomaba a pequeños intervalos, como quien se ve obligado a presenciar una ópera bufa, mal actuada.
“Mi nombre es Anselmo Paulino Álvarez -contestó con timbre marcial en la voz, ante una de mis preguntas- dominicano, 44 años de edad, soltero, propietario de la cédula personal de identidad No. 37288, serie 1ra, con sello R.I, año 1955, No 94”.
Debo admitirlo, aunque peque de ingenuidad: me sentí honrado cuando me comunicaron que, por decisión del Jefe, se me había asignado Defensor de Oficio del reo más importante que albergaban las cárceles de la República; alguien que lindaba con la leyenda por su anterior estrecha amistad con el Benefactor; un personaje, aún caído en desgracia. Y digo aunque peque de ingenuidad, porque la verdad de esta extraña e inesperada designación, que recayó en un abogado inexperto y anodino como yo, se fue abriendo paso en mi mente en la misma medida que el ojo huérfano de Anselmo Paulino me iba taladrando con su burla y se me hacía evidente que, lo que se necesitaba de mí, era la simple apariencia de una farsa.
Pensando en el informe que debía presentar al mismo Jefe, tras esta entrevista, acomodé en mi cartera los lápices, libros y papeles, buscando un zafacón para el vasito. Ya me disponía a partir, sin tener nada en claro sobre el caso de un evidente criminal que no se defendía y que para poderlo encerrar, las autoridades habían tenido que inventar una trama inconcebible de violaciones al uso de la cédula de identidad y de placas falsas en su auto. Fue entonces que sentí su voz a mis espaldas, la misma voz firme y segura de los buenos tiempos; la del otrora Mayor General, Cónsul, Secretario de Estado, etc:
-“¿No te has preguntado, abogadito- masculló, a media voz, aunque con don de mando- por qué el Jefe no me ha mandado a matar, si yo robé, como dicen, su dinero? ¿Te parece natural que el Benefactor perdone la vida de quien haya burlado su confianza y traicionado, como dicen, su amistad?”
Quedé en una pieza y solo atiné a voltearme, temblándome el vasito entre las manos.
-“¿Algo no te dice, abogadito, que se trata de algo de mucha más altura y alcance; y que en ello, como siempre, hasta el fin de los tiempos, estamos unidos el Jefe y yo?”
Salí de la celda de los interrogatorios como pude. Palpitante y extraviado, aún sostenía el vasito de cartón en mis manos, horas después.
“Él está harto de malagradecidos, esposas gordas, hijos inútiles y gente cobarde y gris a su alrededor- murmuró con chispas en su ojo menguante- Harto de adulones vulgares. Harto de ser Dios. Mi supuesta prisión, posterior liberación y enfermedad, son los primeros pasos para sacar del país los millones que nos permitan correr una farra olímpica en París, Madrid, Montecarlo y Mónaco, y que nos dure lo que nos resta de vida… Yo saldré primero… Para algo tiene que servir el dinero, ¿verdad abogadito? Para la libertad …”
Parecía indiferente o inmune a las consecuencias de sus actos, o más bien, sabedor experto de que nada de aquello le afectaría en lo más mínimo, como si por alguna Suprema Decisión, resbalasen sobre su curtida piel de cortesano maquiavélico, acostumbrado a jugadas rocambolescas que escapaban a la comprensión de los simples mortales, yo incluido.

 

Padre ROGELIO CRUZ: Romper el sistema

Rogelio Cruz

Estamos en la obligación todos y todas de romper este sistema, un sistema económico que hace que la gente sufra todos los días y que e no seamos felices, hay que acabar con él, sin miedo.
Muchas veces nos dicen: ¿y cuál es tu sistema?, ¡Pues no sé cuál es el mío!, entre todos lo iremos descubriendo, porque el que tú tienes no nos gusta, pues hace que la gente sufra y permite que se arranquen los árboles en todos los pulmones del mundo entre ellos la selva amazónica, ¡El que tú tienes, contamina nuestros ríos, nuestros acuíferos, nuestra atmósfera!
¡El que tú tienes, nos lleva a guerras cruentas donde hay miles de madres que no tienen ni lágrimas en los ojos, llorando porque les han matado a sus hijos y sus seres queridos! ¡El sistema que tú tienes, es en el que flotan los cadáveres en el canal de la Mona, buscando una vida mejor, los inmigrantes! ¡El que tú tienes, nos roba y no nos vale!
¡El que tú tienes, quiere trasformar las semillas genéticamente, que es una herencia de todas las generaciones que las hemos ido conservando, porque no sabemos las consecuencias de esas semillas genéticas y las enfermedades que pueden traernos.
Por eso queremos un sistema, donde las gentes sean felices y la economía esté al servicio del ser humano, la libertad, la justicia, la educación, la salud: ¡todo esté al servicio de las personas! Y un sistema que cuide de las plantas, de los animales y de las personas, porque es el futuro.
Y por ese sistema tenemos que pelear, jóvenes y mayores, todos hacia esa dirección y por eso luchamos y lucharemos, no solamente por lo mediático o por un convenio, si no por un cambio de sociedad, donde realmente la sociedad sea más justa.
Si Jesús estuviera en vida con nosotros hubiera estado con los más desposeídos, con los jornaleros, los desahuciados y con los pobres.

 

¿Nación o clase?: Las respuestas del marxismo a la cuestión nacional

 

 

Durante más de un siglo las y los marxistas más destacados han debatido la manera de reaccionar a las opresiones y luchas nacionales, a veces protagonizando fuertes controversias entre ellos (como, por ejemplo, entre Luxemburg y Lenin). Guillem Boix, miembro de En lluita y de la CUP, enmarca estos debates en su contexto histórico y los examina para ayudar a posicionarnos ante las oportunidades y los desafíos del actual choque de nacionalismos en el Estado. Este artículo forma parte de una serie de análisis que se han publicado y se publicarán en La Hiedra. [També en català: Nació o classe? Les respostes del marxisme a la qüestió nacional]
estado de caos
estado de caos (Photo credit: emmanuel orezzo)

El actual contexto de crisis va más allá de la crisis económica. Se trata de una crisis sistémica de escala internacional que además de la esfera económica se traslada también a la esfera política e institucional. En el Estado español, con el elemento central de la crisis de la deuda soberana, se está traduciendo en una profunda crisis de legitimidad del régimen forjado durante la transición. Un régimen basado en el neoliberalismo en la esfera económica y social y en la negación del derecho de autodeterminación de las naciones oprimidas dentro del Estado en la esfera política y democrática.

El auge del Movimiento Independentista (MI) en Catalunya, ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la cuestión nacional.

CiU intenta surfear la ola independentista para esconder su proyecto neoliberal y aun así esto no significa que el MI sea un movimiento instigado y motivado por la burguesía. De hecho, se trata de un movimiento popular transversal: “El MI no es un movimiento conservador ni puramente nacionalista. Es cierto que estas dos dimensiones existen dentro del MI, pero por el hecho de actuar en un marco tan amplio como es el movimiento de emancipación nacional quedan en constante colisión y pulsión con diferentes intereses de clase y procesos sociales”1

Nos encontramos ante la redefinición del bloque social progresista en Catalunya que por primera vez se posiciona de forma mayoritaria claramente a favor de la independencia.

Nación: Entre el mito y la realidad

El concepto de nación un concepto relativamente moderno y que va ligado al desarrollo del capitalismo. Aunque los diferentes nacionalismos intentan siempre construir un relato nacional arraigado en una lectura mitificadora de un pasado ancestral, los nacionalismos parten de una cultura e identidad previas a las que dan forma. No obstante, la realidad cultural y lingüística de las sociedades pre-capitalistas dista mucho de las realidades nacionales unificadas (con estado o sin él) que se desarrollarían con el triunfo de las revoluciones burguesas.

Esto es así porque el surgimiento del nacionalismo, como cualquier otra ideología, se basa en unas condiciones históricas y materiales concretas que permiten su nacimiento. En palabras de Marx, “no es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.”2 La nación moderna responde a unas necesidades concretas en el plano económico y en el proceso concreto del desarrollo del capitalismo.

Estado nación: Superestructura del capitalismo

El continente europeo había salido de la primera crisis del feudalismo a finales del siglo XV con la formación de estados dominados aún por el modo de producción feudal. Estos estados, con el auge del absolutismo se centralizan y aun así no encontramos entre su población un sentimiento de pertenencia a una comunidad lingüística o a una entidad territorial fijada de la que la población se sienta parte.

Los estados feudales van adaptándose a ciertos elementos de un capitalismo incipiente. Como apunta Davidson, “la importancia del desarrollo capitalista estaba menos en el campo de la producción y más en el de la circulación”3, así con el avance del mercado se crean de forma espontánea redes de comercio que se van convirtiendo en redes lingüísticas. Los primeros mercados internos y primeras sociedades de consumo facilitaron un proceso de unificación política y territorial en donde las personas y las mercancías pudieran circular libremente.

El éxito en trasladar a la esfera política la nueva conciencia nacional naciente, especialmente en las zonas donde primero se desarrolla el capitalismo y estallan, en el siglo XVII, las primeras revoluciones burguesas (Holanda e Inglaterra), ofrece un modelo que será seguido (o impuesto) a lo largo del planeta, asentando el Estado-nación moderno como “el modelo” y el nacionalismo como ideología política que permite una identificación con el proyecto estatal, no sólo por las clases dominantes, sino también para el conjunto de la población.

La perspectiva marxista sobre la cuestión nacional

Marx y Engels formaron parte de la ola revolucionaria de la década de los años 40 del siglo XIX, en un contexto marcado por la lucha por la construcción de los grandes estados capitalistas europeos, que representaban un progreso respecto a los viejos estados feudales. Este contexto es el que inicialmente les lleva a “menospreciar las aspiraciones de las nacionalidades […] que se encuentran dentro de los estados”4.

Tomaron de la filosofía hegeliana la idea de unas “naciones con historia” y otras “naciones sin historia” estas últimas condenadas a ser absorbidas por las primeras. En el Manifiesto Comunista escribieron: “Ya el propio desarrollo de la burguesía, el librecambio, el mercado mundial, la uniformidad reinante en la producción industrial, con las condiciones de vida que engendra, se encargan de borrar más y más las diferencias y antagonismos nacionales”.5 Pronto quedaría patente que en lugar de ser cosas opuestas, el capitalismo y la identidad nacional iban juntas. Y que poco tenían que ver los movimientos nacionales que ellos condenaban con los modernos movimientos nacionales.

A partir de 1860, empieza un viraje en la posición sobre la cuestión nacional. La libertad de separación de Irlanda que para Marx había sido siempre imposible pasaba ahora a ser inevitable. Porque mientras la clase obrera inglesa se alinease con su burguesía contra el pueblo irlandés seguiría atada a ella e incapaz de hacerle frente. De las lecciones sobre la cuestión irlandesa se desprende en Marx y Engels la distinción entre el papel del nacionalismo de la nación opresora y de la nación oprimida, como apunta Chris Harman “el nacionalismo de los trabajadores y trabajadoras pertenecientes a una nación opresora les une a sus gobernantes y sólo les hace daño a sí mismos, mientras que el nacionalismo de una nación oprimida puede llevar a luchar contra esos gobernantes”6.

El auge del imperialismo volvió a poner en el centro del debate la cuestión nacional a finales del siglo XIX. La escuela austro-marxista con Karl Renner y Otto Bauer como máximos exponentes tiene un impacto destacado. Especialmente después de la publicación de “La cuestión de las nacionalidades y la socialdemocracia (1907)” de Bauer. En la obra, Bauer construye un nuevo enfoque sobre el nacionalismo y el mismo origen de las naciones. En su propuesta nación es la “comunidad de carácter” nacida de la “comunidad de destino”.

En el contexto del imperio austrohúngaro, de carácter multinacional, Bauer ataca con firmeza al internacionalismo “cosmopolita” que consideraba las naciones como un episodio anecdótico destinada a desparecer con el desarrollo del capitalismo. Según Bauer, el socialismo no solo no acabaría con las naciones, sino que sería precisamente en la nueva sociedad sin clases dónde las naciones podrían florecer con su máximo esplendor. Para Bauer, los socialistas debían abrazar el nacionalismo cultural, para evitar que las tensiones nacionales rompieran los grandes estados en formación porque estos eran necesarios, desde su punto de vista, para el desarrollo económico del capitalismo, hecho que permitiría el desarrollo de la clase trabajadora, única capaz de acabar con la sociedad de clases.

La visión de la nación de Bauer, que descarta la territorialidad en su concepción, llevará al socialismo austriaco a defender la “autonomía cultural” de las naciones que formaban el imperio. De acuerdo con el programa de la socialdemocracia, el respeto a los derechos nacionales del conjunto de pueblos sería garantizado por el propio estado una vez reformado y convertido en un estado plurinacional.

El problema con el planteamiento de Bauer es que no tiene en cuenta el vínculo del surgimiento de las naciones en el marco general de la lucha de clases. La defensa de los derechos de las minorías nacionales no depende de un programa o una constitución que los incluya sino sobre todo de la correlación de fuerzas que se da. Relegar al Estado central la defensa de los derechos nacionales no es ninguna garantía.

Por otro lado, la apuesta por la autonomía cultural acrecentó las tensiones nacionales dentro de las organizaciones obreras en el imperio austrohúngaro, esto llevó a la escisión, primero, del partido y, luego, de los sindicatos. La fórmula de la autonomía cultural significó la separación entre las filas obreras. Como denunció el revolucionario catalán Andreu Nin, “[e]n oponerse a la disgregación del imperio austrohúngaro […] defendían objetivamente los intereses de la burguesía austro-alemana”7

Este enfoque sobre el surgimiento de las naciones no encontrará en el marxismo una explicación alternativa comparable. Lo que se ofreció en oposición directa a Bauer no fue una contra-explicación sino una contra-definición, la escrita por Stalin y que desafortunadamente sigue siendo referencia para parte de la izquierda. En 1913 Stalin definió la nación cómo “una comunidad humana estable, históricamente formada y surgida sobre la base de la comunidad de idioma, de territorio, de vida económica y de psicología, manifestada ésta en la comunidad de cultura”8. Stalin añade que si falta alguno de esos rasgos ya no podemos hablar de nación, esta definición tan rígida chocaba evidentemente con la realidad nacional de Estados Unidos (por poner un ejemplo) que según la definición no sería una nación.

Aun así la primera crítica a los planteamientos de Bauer la desarrolló el socialista checo Karl Kautsky. El planteamiento de Kautsky, fue adjetivada por Lenin como “histórica-economicista”9. A pesar de hacer un esfuerzo para entender el surgimiento de los antagonismos nacionales desde una perspectiva del desarrollo económico del capitalismo Kautsky consideraba también que el propio desarrollo del capitalismo llevaría a la desaparición de las naciones menos dinámicas. Kautsky que formalmente defendía el derecho de las naciones a la autodeterminación lo hacía con la convicción de que la independencia era un extremo exagerado.

Antes de la primera guerra mundial, el único partido de la socialdemocracia10 de Europa que rechazó frontalmente el derecho de las naciones a la autodeterminación fue el Partido Socialdemócrata de Polonia. La principal teórica y dirigente del partido, Rosa Luxemburg, desarrolló su análisis en el contexto polaco marcado por una escisión en los años ‘90 del siglo XIX dentro de las filas del movimiento socialista entre quienes paulatinamente iban girando hacia posiciones nacionalistas y quienes se mantenían firmes en una posición internacionalista.

El aborrecimiento del movimiento nacional polaco (dominado por posiciones reaccionarias) empujó a Luxemburg a oponerse al derecho de autodeterminación. Luxemburg toma de Kautsky la idea economicista del surgimiento de las naciones y de Bauer el concepto de autonomía cultural. Luxemburg critica la concepción de Kautsky que el desarrollo del capitalismo acabaría con el conflicto nacional. Según la revolucionaria esto sería justamente al contrario, en la fase imperialista del desarrollo capitalista las tensiones nacionales aumentarían al ser las pequeñas naciones anexionadas a los grandes estados contra su voluntad. Pero al mismo tiempo la revolucionaria considera que abogar por el derecho de la autodeterminación de esas naciones es ilusorio por su falta de capacidad política: “la fórmula del «derecho de las naciones a la autodeterminación» no es, en el fondo, una directiva política y programática para abordar la cuestión nacional, sino solamente una forma de esquivar el problema.”11 Como apunta Harman “se mueve de un brillante análisis dialéctico de las tendencias económicas y militares del capitalismo hacia una visión completamente mecánica de las consecuencias políticas.”12

Pero la posición de Luxemburg no es solamente una oposición al nacionalismo. Ella misma reconoce “la causa del nacionalismo en Polonia no es ajena a la clase trabajadora, ni lo puede ser, la clase trabajadora no puede ser indiferente a la opresión más bárbara e intolerable” y añade “el proletariado puede y ha de luchar por la defensa de la identidad nacional, como legado cultural […], pero la identidad nacional no se pude defender con el separatismo nacional”13. Luxemburg encontró una gran oposición a su visión, en el marco de los debates del movimiento socialista internacional, especialmente por parte de Lenin quien desarrolla su análisis en el contexto ruso, un imperio aún más multinacional que el austrohúngaro. La revolución de 1905 había sido tanto una revolución obrera como de las minorías nacionales oprimidas dentro del imperio zarista.

Ante la separación noruega de Suecia (que se dio con el apoyo de las organizaciones obreras suecas y la oposición de la clase dirigente sueca), Luxemburg reaccionó tachándola de reaccionaria porque se trataba de cambiar una monarquía por otra. En cambio, Lenin, que tampoco veía que fuera un gran avance para la clase trabajadora, entendía que como mínimo no suponía un retroceso y añadía: “La estrecha unión de los obreros noruegos y suecos y su plena solidaridad de camaradas de clase ganaban, al reconocer de este modo los obreros suecos el derecho de los noruegos a la separación. Porque los obreros noruegos se convencían de que los obreros suecos no estaban contagiados de nacionalismo sueco, de que la fraternidad con los proletarios noruegos estaba, para ellos, por encima de los privilegios de la burguesía y de la aristocracia suecas.”14

Esta es la primera aportación de Lenin, la idea central que la fórmula “derecho de las naciones a la autodeterminación” era la única manera de mantener los lazos entre la clases trabajadora de diferentes naciones, debilitando las ideas reaccionarias entre la clase trabajadora de la nación opresora (el caso de Suecia). Además para el caso de los nacionalismos de la nación oprimida, Lenin reconocía el potencial de esos movimientos para debilitar el poder no solo de los grandes estados sino del imperialismo en general.

Para Lenin la diferencia del nacionalismo de la nación oprimida y el de la nación opresora era una cuestión central. Por eso denunció a los bolcheviques que veían en el levantamiento irlandés de 1916 un golpe de estado de la pequeña burguesía. A partir de este momento Lenin rompe con la idea kautskiana de que la revolución democrática burguesa y la lucha por el capitalismo nacional solo podía ser liderada por la burguesía. Aun así, viendo las posibles alianzas que se habían de fraguar entre el movimiento obrero y los movimientos de emancipación nacional, Lenin insistió en la necesidad práctica que los y las marxistas se organizasen de forma separada. Fue así por la base de clase diferente que cada movimiento tenía y la necesidad de no renunciar, mientras se luchaba por reformas democráticas concretas junto a elementos burgueses y pequeño burgueses, a la perspectiva general de la clase trabajadora y los intereses de la revolución socialista.

El desarrollo del imperialismo después de la primera guerra mundial dejó claro que las luchas venideras no tendrían un carácter puro de confrontación capital-trabajo (aunque este fuera y siga siendo el elemento central) porque otras fuerzas (entre ellas las naciones oprimidas) se rebelarían contra el orden existente. De ahí la importancia de esclarecer una posición propia e independiente sobre la cuestión nacional por parte de la clase trabajadora.

En defender el derecho de las naciones a la autodeterminación –incluyendo el de separación-, Lenin no hacía ninguna concesión al nacionalismo. De hecho, aun defendiendo los derechos (culturales, lingüísticos, etc.) de las minorías nacionales Lenin se oponía frontalmente al concepto de autonomía cultural del austromarxismo que sí consideraba una concesión nacionalista. La capacidad para entender más allá de la cuestión económica o la cuestión cultural o psicológica para ofrecer un análisis que destila el aspecto político de cada problema, cada contradicción, es lo que confiere un especial valor a la aportación de Lenin.

El desarrollo del capitalismo en el Estado español se dio de forma desigual, concentrándose en Catalunya y una parte de Euskadi especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XIX15, e impidió el desarrollo de un proyecto nacional unificador en el Estado español. Esto, junto con la imposibilidad de reformar un estado cuya configuración territorial fue heredada del absolutismo para adaptarlo a los intereses de la nueva clase dominante surgida en estos territorios, lleva al surgimiento de un movimiento nacional, la primera expresión política del cual en Catalunya es el federalismo, corriente dominante de la izquierda en el siglo XIX, aunque pronto seria La Lliga (el partido de la burguesía catalana) el principal referente político del primer nacionalismo catalán. Las propuestas federalizantes o no centralistas chocan una y otra vez a lo largo de la historia con las instituciones políticas del Estado central.

En este contexto, desarrollan un esfuerzo de análisis comunistas disidentes de la línea marcada por Moscú entre los que destacan Andreu Nin y Joaquim Maurín. Nin considera que: “los movimientos de emancipación nacional son un aspecto de la revolución democrática” y añade “de la misma forma que la victoria del socialismo no es posible si no se realiza la democracia completa, el proletariado que no lance una lucha tenaz y revolucionaria por la democracia en todas las cuestiones no se puede preparar para la victoria sobre la burguesía”16. Nin consideraba que en el caso del Estado español la burguesía había perdido el impulso revolucionario de las primeras revoluciones burguesas, en un estado formado previamente a esas revoluciones y con una clase trabajadora más numérica con una conciencia ya desarrollada que entendía las reivindicaciones democráticas (compartidas con la burguesía) dentro del programa más amplio de la revolución.

De hecho Nin, entiende que a pesar de un movimiento nacional catalán dominado por las organizaciones de la pequeña burguesía (ERC) la incapacidad de esa clase para ofrecer soluciones (no solamente en el caso de los derechos nacionales sino también en la reforma agraria y otros aspectos pendientes de la revolución democrático-burguesa en el Estado) facilitaría la hegemonía del proletariado y las organizaciones revolucionarias. El estallido revolucionario de 1936 vendría a confirmar esas tesis.

El advenimiento de la segunda república, que a pesar de las promesas federalistas, se acaba definiendo como “república integral” (forma ambigua de decir estado unitario) lleva a Maurín, que consideraba los movimientos de emancipación nacional como un factor revolucionario de primer orden a escribir:

Somos separatistas. Pero no separatistas de España, sino del Estado español. En España hay una pugna entre el estado y las nacionalidades oprimidas. Hay que desarticular el estado, romperlo, quebrantarlo. Sólo cuando el estado semifeudal esté destrozado podrá formarse la verdadera unidad ibérica, con Gibraltar y Portugal incluso17.

Maurín, siguiendo la concepción acuñada por el republicano federal Gabriel Alomar18 distingue tres etapas de la evolución del movimiento nacional catalán. Una primera fase hegemonizada por la alta burguesía catalana que utiliza la cuestión nacional para arrancar concesiones al gobierno central al mismo tiempo que evita la erosión política por sus planteamientos antisociales. Una segunda fase dónde la dirección del movimiento, pasa a manos de la pequeña burguesía y una tercera fase que se alza sobre el fracaso de las negociaciones entre los representantes de la pequeña burguesía catalana con la gran burguesía española (que no está dispuesta a hacer concesiones) y que pone al proletariado como única clase capaz de resolver el problema de la única manera que pude hacerlo, la revolucionaria. Maurín considera que la implicación de la clase trabajadora en la resolución democrática de la cuestión nacional ayudará a constituir un “centro de convergencia entre la Catalunya obrera y campesina y la Catalunya democrática”19.

Crisis y nacionalismo

El Estado nación es la forma típica de administración política asociada al capitalismo. Desde este punto de vista, no es extraño que la ideología nacionalista siga formando parte de la conciencia de las personas, por cómo responde a la experiencia diaria de las vidas bajo el capitalismo. Además el nacionalismo no es algo que “pasa” en momentos de auge de los movimientos independentistas, el sistema capitalista refuerza el nacionalismo como condición necesaria para su propia supervivencia.

El contexto de crisis actual refuerza el auge de los nacionalismos. En el caso del Estado español la crisis está siendo utilizada por parte del gobierno del PP, con el apoyo de sectores del PSOE para emprender una recentralización estatal que responde a la lógica centralizadora de la austeridad. Esto vestido con un refuerzo del nacionalismo español como justificación ideológica. Al mismo tiempo, las comunidades autónomas, especialmente allí dónde más competencias se han traspasado, ven amenazadas su propia capacidad de gestión. La crisis económica tensiona las relaciones entre las elites económicas. Las burguesías “periféricas” utilizan el conflicto nacional para esconder sus políticas neoliberales. La aproximación a las tres fases del movimiento en Catalunya, definida por Alomar (20), no debe ser vista como una categorización aplicable exclusivamente al contexto histórico del primer tercio del siglo XX. Hay elementos de esa visión que caracterizan la situación actual (por ejemplo el crecimiento de ERC en detrimento de CiU(21)). Por eso en el actual contexto es importante que desde la izquierda anticapitalista se ponga en el centro de la política la defensa de la autodeterminación y la independencia. El miedo a la confrontación con el Estado puede llevar al replegamiento de los sectores más moderados del MI, esto pude abrir nuevas vías en las que la defensa de la independencia desde posiciones democráticas y sociales vaya ganando hegemonía, abriendo las posibilidades de desarrollo de proyectos de ruptura no ya solamente con el Estado español sino con el capitalismo.

El crecimiento del independentismo en Catalunya forma parte de la respuesta social a la crisis. Para construir una política de clase y anticapitalista que ponga sobre la mesa elementos clave de la salida anticapitalista de la crisis como el no pago de la deuda, la colectivización de las empresas estratégicas, etc. hace falta plantear esas demandas no como contrapuestas a las demandas “nacionales” sino como confluyentes con el proyecto democrático-emancipador.

Guillem Boix es militante de En lluita / En lucha

Artículo publicado en la revista anticapitalista La hiedra

http://enlucha.wordpress.com/2013/09/08/nacion-o-clase-las-respuestas-del-marxismo-a-la-cuestion-nacional/

Notas:

1 En lucha, 2012: La cuestión nacional catalana. Disponible en:  http://goo.gl/VL42S7
2 Marx, Karl, 1859: Prólogo a la Contribución a la Crítica de la Economía Política. Disponible en:  http://goo.gl/vuNX2Z
3 Davidson, Neil, 2007: ‘“Reimagined Communities’, International Socialism, nº117, diciembre 2007 ”  http://goo.gl/cQv5rQ
4 Citado en Pastor, Jaime, 2012: Los nacionalismos, el Estado español y la izquierda. Madrid, Viento Sur-La Oveja Roja. pp. 42-69.
5 Marx, K. y Engels, F., 1848: Manifiesto del Partido Comunista. Disponible en:  http://goo.gl/aYlWJ
6 Harman, Chris, 1992: ‘The return of the national question’, International Socialism, nº 56, otoño 1992 Disponible en:  http://goo.gl/V2mzIv
7 Nin, Andreu, 1935: Els moviments d’emancipació nacional, Barcelona, Base. pp. 93-94
8 Stalin, José, 1913: El Marxismo y la cuestión nacional. Disponible en:  http://goo.gl/yx8K8J
9 En el sentido en que la definición se basaba básicamente en los aspectos económicos (desarrollo del capitalismo).
10 En este periodo los revolucionarios se autodenominaban socialdemócratas.
11 Luxemburg, Rosa, 1908: La cuestión nacional y la autonomía.
12 Harman, C., 1992: op cit.
13 Luxemburg, R., 1909: The National Question. Disponible en:  http://goo.gl/HbUcwr
14 Lenin, Vladimir I., 1914, El derecho de las naciones a la autodeterminación. Disponible en:  http://goo.gl/IlG6HX
15 Este desarrollo desigual no se dió solo por la dinámica económica: factores políticos intervinieron forzando, por ejemplo, el subdesarrollo en Andalucía. Ver: En Lucha Sevilla, 2010: La cuestión nacional andaluza (2011). Disponible en:  http://goo.gl/PvSMpC
16 Nin, Andreu, 1935: op cit.
17 Maurín, Joaquim, 1931: “En torno a la cuestión nacional”, La Batalla. Citado en: Riottot, Yveline, 2004: Joaquim Maurín o la utopia desarmada. Gobierno de Aragón. p. 178
18 Martín Ramos, J.L., 2005: “Marxisme i qüestió nacional a Catalunya, de les formulacions doctrinals fins a la Guerra Civil” a Albareda, J., et al: Catalunya en la Configuració política d’Espanya. Reus: Centre de lectura de Reus. p. 192.
19 Maurín, J., 1934: “Pel restabliment íntegre de l’Estatut, Avant!” Citado en: Riottot, Y., 2004: op cit. p 187.
20 Martín Ramos, J.L., 2005: op cit.
21 CiU no sólo ha perdido apoyo en la pasadas elecciones del 25 de noviembre de 2011 por su política social (aunque sea un factor importante), también por su ambiguo discurso nacional, evitando hablar de independencia.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

 

Después de Snowden: Un esbozo de cómo quedará el mundo

Las revelaciones de Edward Snowden han puesto en marcha una reacción en cadena que acabará por cambiar el mundo. Ya nada será lo mismo, porque los cambios se han iniciado ya. ¿Para bien o para mal?
Snowden encuentra trabajo en una de las principales páginas web de Rusia

EFE

Lo que estamos viendo a cámara lenta tras las sucesivas publicaciones de los materiales recopilados por Edward Snowden (y aún hay más) es el fracaso de un sueño geekLo que quiso hacer la NSA bajo el general Alexander fue automatizar el espionaje, reemplazando las complejidades y dudas del mundo real por las puras matemáticas.

Con un sistema de recogida tan eficiente como Internet, con los matemáticos y técnicos informáticos de mayor calidad del planeta, con cantidades ingentes de dinero y sin limitación moral o legal apreciable, la NSA podría acumular el mayor pajar de información del planeta. Y luego ya verían cómo encontrar y sacar las agujas; era cuestión de echarle ordenadores y programas hasta resolver el problema.

El elemento humano quedaba, nunca mejor dicho, fuera de la ecuación. Y el error que ha acabado con todo, lo que ha iniciado la cadena que acabará por destruir el programa ha sido, como siempre, humano: la conciencia de un hombre. Porque Snowden ha puesto en marcha un proceso imparable que tiene ya consecuencias, y tendrá muchas más en diferentes ámbitos e interactuando unas sobre otras. Para comprenderlas, lo más eficiente es ir enumerando cada una de las partes ofendidas y cuáles pueden ser las consecuencias que surjan de cada una.

El público en general (fuera de EEUU):

Desde luego que afecta, y desde luego que se siente afectado. Pero mucha sorpresa no es que muestre la gente, dado que al menos las partes más interesadas en este tipo de temas sospechaban algo así desde hace décadas. La mano terriblemente dura que siempre han mostrado los poderes con los hackers, incluso con los que no tenían intenciones aviesas y apenas eran capaces de algo más grave que travesuras, y los numerosos indicios de la querencia del aparato militar gubernamental de espionaje estadounidense por acaparar enormes cantidades de información eran hechos probados.

Y existía el temor de que algo de este tipo se materializara; ya lo habían intentado alguna vez. De hecho, en la reacción a las revelaciones de Snowden se puede detectar un cierto ‘cansinismo’ en los sectores más implicados, un inevitable aire de ‘ya lo sabíamos, y os lo dijimos’. Habrá quejas, y presiones, sobre los Gobiernos locales. Obviamente, el aparato de seguridad (estadounidense y local) alegará razones de seguridad, pero, dados los abusos ya conocidos y la flagrante intromisión que representan las últimas revelaciones, y que fuera de los EEUU la gente se siente mucho más violada que protegida, la indignación es real. Y también está el tema de las leyes locales ignoradas, que siempre escuece.

Consecuencias: habrá presión política sobre los dirigentes locales para que ‘se haga algo’, como veremos más adelante. También aumentará la conciencia de que es necesario protegerse y, con ella, crecerán la demanda y el uso de programas y sistemas de protección online. A más demanda, mayor oferta. El mercado de este tipo de protecciones aumentará y, si bien es dudoso que se llegue a generalizar un nivel de protección que pueda garantizar seguridad al cien por cien contra un atacante decidido y sofisticado como la NSA, la extensión de sistemas de protección acabará por dificultar hasta la ineficacia; es el tipo de masiva recolección de datos que ahora se practica.

Las empresas (fuera de EEUU):

Muchas de ellas, las más grandes y dependientes de los datos, ya eran conscientes del problema. Los bancos, por ejemplo, no pueden estar felices sabiendo que los datos del sistema de transferencias internacional SWIFT han sido espiados por la NSA y, de hecho, han hecho tan patente su infelicidad que hasta el Parlamento Europeo ha protestado seriamente. Pero después de Snowden, la cosa es pública y notoria: los EEUU espían a discreción, y nunca ha habido una muralla china entre los secretos de índole estratégica y los comerciales. Mucho menos, en el confuso mundo del espionaje estadounidense, donde se entremezclan organismos oficiales y contratistas privados que tienen negocios a su vez con otros sectores económicos.  

Las empresas dependientes de datos, o sea, cada vez más todas, ya no pueden negar que se encuentran en inferioridad de condiciones comerciales al competir con sus contrapartes de EEUU si éstas cuentan con información secreta. Por tanto, las empresas no estadounidenses habrán comenzado ya a reforzar sus defensas en el ciberespacio. Y a no usar productos provenientes de EEUU, que han de darse todos ellos por comprometidos. Esto implica la aparición de nuevos mercados de productos tecnológicos en los que se pueda garantizar que no están preparados para aceptar el espionaje estadounidense.

La simple oferta de cumplir de verdad con la legislación de la Unión Europea, mucho más protectora con la privacidad y los datos, representará una ventaja competitiva para las empresas de Internet de fuera de EEUU. Además, habrá presión sobre los dirigentes políticos para que los mecanismos del Estado trabajen para proteger las ventajas comerciales frente a la competencia desleal.

Consecuencias: cabe prever una fuerte tendencia hacia el nacionalismo digital –redes propias, almacenes de nube nacionales y, en general, protección con estándares locales de la información local–. En los casos más extremos, se crearán redes nacionales (aunque no sin polémica) pero, como mínimo, habrá una reorientación estratégica hacia leyes, protocolos y sistemas de protección de datos nacionales, en la que empresas y Estados irán necesariamente de la mano. Esto tendrá consecuencias políticas, pero también económicas, como veremos después.

Los servicios secretos (fuera de EEUU):

 

Las cloacas de todos los Estados aliados de EEUU deben de estar ahora mismo que fuman en pipa. No sólo la NSA ha desarrollado un topo que ha hecho públicas todas las componendas y enjuagues subterráneos del espionaje sin que hayan podido pararlo, sino que, para justificarse, el director de la Agencia de Seguridad Nacional de EEUU ha dejado en bolas a todos sus aliados y en público. Al comunicar que en realidad han sido los servicios secretos de sus aliados (franceses, españoles, etc.) quienes les han servido los datos, los espías estadounidenses han cometido un pecado imperdonable en el mundo del espionaje: dejar en ridículo a un servicio hermano.

Pasarán años antes de que se recuperen las relaciones de confianza viales para el tipo de intercambio de información que se llevaban a cabo anteriormente. Además, los servicios aliados recibirán órdenes por parte de sus autoridades políticas para que tomen un papel mucho más proactivo en la defensa de las redes nacionales y, en especial, de los activos estratégicos y gubernamentales, con singular hincapié en sus antiguos aliados.

Así que las agencias secretas no anglosajonas se verán obligadas a desarrollar sus propios sistemas de análisis, una actividad que antes subcontrataban a la NSA, y a proteger a sus administraciones, empresas y ciudadanos de cualquier intrusión, incluidas las intrusiones de su querido aliado. La presión política desde abajo y desde arriba será fuerte; tendrán que actuar.

Consecuencias: esperen contrataciones de matemáticos, físicos e informáticos por parte del CNI y servicios de este tipo en Europa. También el estrechamiento de lazos y el refuerzo de infraestructuras comunes entre los servicios secretos españoles, franceses, alemanes, italianos y, en general, no anglosajones. Habrá cambios estratégicos en las relaciones entre servicios secretos y empresas tecnológicas y de telecomunicaciones. Tenderá a haber menor cooperación con los espías anglos. La época de cederle el control del ciberespacio a los estadounidenses porque sí se habrá terminado.

Los dirigentes (fuera de EEUU):

Aquí vemos un genuino cabreo que acabará por generar acción, con nuevas leyes, protecciones o garantías. Porque se juntan tres fuerzas que animan a los afectados a actuar. Por un lado, está la indignación popular y la de los poderes económicos, que ya hemos comentado; real e innegable. Por el otro, hay una cierta sensación de violación personal, dado que a algunos dirigentes de los países aliados se les ha nombrado personalmente como receptores de las atenciones de la NSA.

Y por mucho que un presidente sea consciente de que le pueden espiar, y por muy dentro de las reglas del juego que esté el asunto, no hace gracia. Sobre todo cuando no sólo te han violado las comunicaciones, sino que lo sabe todo el planeta: la humillación pública es poderosa en política. Incluso si el espionaje a sus ciudadanos se ha hecho con la connivencia del aparato local de poder, el hecho de que se conozca les deja en una posición muy desairada. De modo que, por muy cómplices que hayan podido ser (cuanto más cómplices hayan sido), tendrán que tomar medidas visibles. El bochorno les impulsará a ello. De hecho, ya está sucediendo; se están despertando las muy populistas fuerzas del nacionalismo ofendido.

Consecuencias: pueden esperarse endurecimientos de la legislación de protección de datos en aquellos países que hayan resultado afectados. Además, los poderes del Estado reforzarán sus defensas y en la estrategia nacional se incluirá una mayor capacidad de supervivencia y protección contra este tipo de ataques. En combinación con las empresas nacionales afectadas, nacerá una poderosa tendencia a la nacionalización estratégica de activos digitales. Si hasta ahora el coste era el factor clave para tomar decisiones, a partir de ahora habrá que tener en cuenta el riesgo de escuchas irregulares y la protección de datos.

Algunos países, como Brasil, están considerando la posibilidad de crear redes nacionales cerradas a otros países, fragmentando así la Internet mundial o, al menos, ofreciendo espacios nacionales protegidos. Otros, como Venezuela, abogan por crear sus propias redes sociales, como ya ha hecho China. Los intereses comerciales, la estrategia nacional y el orgullo herido se alían. Tal vez los días de una Internet única de libre y abierta navegación para todos se estén terminando.

El público en general (en EEUU):

El público estadounidense se indigna poco por la violación de las libertades ajenas; quizá algo más ahora que es patente que también se violan las suyasPero no cabe esperar una fuerte reacción: el 11S aún ejerce una fuerte influencia en el pensamiento del estadounidense medio, justificando casi cualquier cosa que se diga que se hace por su seguridad. Ahora bien, al público acabarán llegando las quejas de las empresas, que veremos después.

Y no faltará quien destaque que a los daños económicos que ha provocado todo esto y al destrozo de las relaciones de confianza con los aliados se une una notable falta de eficiencia desde el punto de vista económico. El presupuesto anual de la NSA supera los 10.000 millones de dólares, a cambio de lo cual tienen muy poco que mostrar (aparte de alianzas dañinas y desastres económicos).

Ellos afirman haber detenido unas decenas de ataques terroristas, pero no pueden (ay) dar detalles. En realidad, da la impresión de que aparte de detener crackers de poca monta con ansias de atención, como Laurie Love, el efecto de semejante dineral es más bien escaso. Si, los dioses no lo quieran, se produjera otro atentado en suelo de EEUU, eso demostraría la falta de eficacia de todos estos programas, a pesar de su elevado coste y de los daños colaterales a la industria y a las relaciones internacionales del país. Quizás en ese caso podría acabar generándose una verdadera presión política para cambiar algo, que alineada con la presión empresarial…

Consecuencias: en el mejor de los casos, un lavado de cara a gran escala con despidos selectivos de algunos responsables (que ya están en marcha; Alexander está de salida) y algunas modificaciones legislativas para incrementar la supervisión de este tipo de programas.

Las empresas (en EEUU):

En general, las compañías estadounidenses también están molestas. Algunas de ellas se han visto obligadas a cooperar con las agencias de inteligencia, quisieran o no, a través de leyes que hasta les impiden reconocer si es el caso, algo que no le gusta a nadie. Pero es que las revelaciones de Snowden les dejan en una posición muy comprometida de cara a sus clientes, y van a terminar impactando en sus cuentas de resultados. Donde ya no hablamos de moral, si no de dinero, y hasta ahí podíamos llegar.

Las empresas del Silicon Valley especializadas en servicios de Internet, como el almacenamiento en nube, van a tener ahora una dificultad añadida para vender sus servicios: convencer a sus potenciales clientes de que sus datos están a salvo de depredadores subterráneos. Lo mismo ocurrirá con las empresas que vendan equipos o programas, porque automáticamente todo el mundo va a sospechar que vienen precomprometidos y que no son fiables para su uso con datos sensibles.

Por el mero hecho de venir de donde vienen, los productos de la industria de EEUU serán sospechosos. El viraje estratégico del resto del mundo hacia un nuevo proteccionismo digital acabará por pasarles factura: las empresas estadounidenses ganan con la globalización y perderán con el retorno al nacionalismo de datos. De hecho, ésta puede ser una de las peores consecuencias a largo plazo del asunto Snowden: una pérdida global de confianza en la tecnología ‘Made in USA’, al menos para aplicaciones delicadas, y todo lo que eso conlleva.

Consecuencias: pérdidas para las empresas de los EEUU, en términos estratégicos y de confianza. En igualdad de condiciones, las compañías estadounidenses tendrán un hándicap de desconfianza añadido. Su peso en la determinación de estándares tecnológicos quedará también muy reducido; cualquier cosa que quieran incluir dará lugar a la sospecha de que es un caballo de Troya de la NSA.

A la larga, esto puede dañar algo mucho más precioso que las cuentas de resultados: la hegemonía tecnológica estadounidense en el ámbito digital. Queda claro que los intereses tecnológicos e incluso estratégicos del país se han puesto en riesgo a cambio de una escasa ventaja a corto plazo. Muchas industrias de EEUU perderán dinero e influencia en sus mercados, lo que generará presión sobre los políticos por parte de la comunidad empresarial. Y cuando la pasta habla, los políticos (allí y aquí) escuchan.

Los servicios secretos (en EEUU):

A estas alturas deben estar esperando recibir mayor supervisión y nuevas reglas. El escándalo puede acabar provocando una investigación como la del Comité Church en 1975 sobre las actividades de la CIA, que estableció límites y controles a sus actividades. Por supuesto que lo habitual es que los espías acaben encontrando formas de saltarse los controles y doblar, si no quebrar, las normas; no es éste el mayor problema que sufrirá la NSA en el futuro.  

Su verdadero quebradero de cabeza es que la amenaza Snowden no ha terminado; todavía hay miles de sysadmins en la estructura tecnológica de la agencia, muchos de ellos recientemente contratados y, como ha explicado Charles Stross, cada uno de ellos es un potencial problema de seguridad. Se trata de un problema de mentalidad: no se puede confiar en que los jóvenes actuales tengan los estándares de lealtad y patriotismo con los que opera una agencia de espionaje. De ahí, los Snowden y los Manning y, de ahí, que cualquier miembro de la NSA sociológicamente cercano a este tipo de persona sea una amenaza en potencia.

La agencia estadounidense tendrá que remodelar las redes internas, añadiendo controles de seguridad para limitar el acceso e impedir que un único contratista o analista pueda arramblar con camiones de datos; y esto a su vez conlleva menor eficacia, mayor coste y mayor complejidad, lo que conduce a la aparición de problemas técnicos (en una organización queya los ha tenido, graves y recientes).

Pero, además, tendrá que implementar un control más estricto sobre el personal, lo que significa más gente dedicada a control interno, aumentando costes y reduciendo aún más la eficacia; y lo que es peor, un sustancial deterioro del ambiente de trabajo. Ésta es quizá la amenaza más grave en este ámbito porque dañará la capacidad de la NSA de fichar a los mejores técnicos y ofrecerles buenas perspectivas profesionales: un ambiente de paranoia no es el más agradable para trabajar (habiendo alternativas), y el patriotismo tiene un límite como motivador.

Consecuencias: nuevas normas de control interno, incluido un mayor control sobre el personal, peores condiciones de trabajo, reducción de la efectividad, aumento del coste de operación, probables complicaciones tecnológicas, pérdida de atractivo como opción profesional para matemáticos e informáticos de alto nivel.

Los políticos (en EEUU):

Tendrán que hacer algo, quieran o no quieran (y no quieren), porque el escándalo es demasiado ruidoso. Y porque demasiada gente está quejándose: los Gobiernos aliados, las empresas de dentro y fuera del país, parte del público local, incluso el público de países aliados. Poco importan, la verdad, la mayor parte de esas voces, pero la del dinero se escucha; y son conscientes (por muy patrioteros que sean) de que el disgusto de los aliados tiene consecuencias, también económicas. Casi todo lo que se hace en el nombre de la seguridad cuela en el grupo dirigente estadounidense, pero hay límites.

Y a no ser que la NSA pueda demostrar (en petit comité) que el dineral y los daños a la imagen y a la industria nacionales han merecido la pena en términos de protección real del territorio nacional, sus enemigos (que los tienen) actuarán. El resto de los servicios, desde la misteriosa y casi desconocida NRO a la CIA, las fuerzas amadas y el departamento de seguridad nacional estarán encantados de bajarle los humos a los chicos de las computadoras.

Las revelaciones de que los propios ciudadanos estadounidenses han resultado espiados, vía uso de servicios en nube como los de Yahoo! o Google, dañarán la defensa de la agencia, porque son (aquí, sin paliativos) técnicamente ilegales. Habrá comités de investigación mirando las cuentas y las prácticas de la NSA, y algunos dirigentes serán castigados. Y sus sucesores intentarán hacer lo mismo, pero se encontrarán con un panorama sensiblemente cambiado y más complejo.

Consecuencias: se puede esperar un comité de investigación y, tal vez, la implantación de nuevas leyes que limiten las acciones más descaradas de la NSA y las sometan a mayor control. Además,el escándalo ha, como mínimo, acelerado la marcha de su principal responsable, el director de la NSA, el general Alexander, quien puso a la agencia en el camino de conseguir el sueño tecnológico de la transparencia mundial, pero fue incapaz de evitar que un contratista veinteañero se convirtiera en un obstáculo insalvable. Podrían incluso rodar más cabezas, porque alguien debe pagar por el bochornito, por los platos rotos y por el desaguisado en general.

La comunidad ‘techie’ (fuera y dentro de EEUU):

Especialmente sensibilizada con este tipo de temas, y especialmente preocupada por las consecuencias que puede tener un Estado-espía imperial sin límites, la reacción de la comunidad tecnológica será intensa y radical. Probablemente, la que a la larga tenga mayor peso. Ya se está viendo una parte de esta reacción: los organismos rectores de Internet ya han mostrado su intención de cortar los últimos lazos que unen la gestión técnica de la Red con el pasado, cuando esta gestión dependía del Gobierno de EEUU: las voces que siempre han apoyado la independencia de Internet ganarán mucho peso.

No sería extraño que en breve la sede de ICANN pase a estar en Ginebra o Reikiavik. Pero la otra parte tardará más en llegar, y será un cambio mucho más profundo: perdida la inocencia, los techiesempezarán a desarrollar sistemas tecnológicos de protección y a instalarlos masivamente, como ya está haciendo la iniciativa Dark Mail para desarrollar un protocolo de correo que encripte no sólo el contenido de los mensajes, sino también los metadatos.

Como ya se pudo ver en el caso de Napster, este tipo de reacciones de la comunidad tecnológica son devastadoras a medio plazo: cuando la industria de la música acabó con el sistema de intercambio P2P centralizado, la respuesta fue una explosión de sistemas P2P descentralizados e imposibles de bloquear. La próxima generación de herramientas ‘Open Source’ es probable que incluyan de serie sofisticados sistemas de protección de la seguridad en las comunicaciones. Y será esto, más que ninguna otra cosa, lo que a la larga haga imposible el tipo de vigilancia masiva que ha estado llevando a cabo la NSA, dificultando de paso el trabajo legal y necesario de las fuerzas de orden público.

Consecuencias: cabe esperar a medio plazo el desarrollo de toda una caja de herramientas de protección de la privacidad y de la seguridad en las comunicaciones, muchas de ellas incorporadas a programas de uso cotidiano. La comunidad tecnológica dará una respuesta tecnológica y distribuida, que es lo mejor que sabe hacer. Y esa respuesta es la que, en el fondo, más cambiará el mundo.

José Cervera

Fuente: http://www.eldiario.es/turing/vigilancia-y-privacidad/Despues-Snowden-esbozo-quedara-mundo_0_193881500.html

 

El blindaje de la economía y el modelo nacional Boliviano

 

Como seguramente se recordará, hace algunos años y en medio de los traumas sufridos y provocados por la crisis económica de la llamada burbuja financiera e inmobiliaria que se desató el 2008 (y que aún se arrastran); en Bolivia se produjo un intenso debate acerca de la capacidad nacional para soportar los embates de la misma, en vista de los graves efectos que estaba provocando en diversas economías del mundo.
En ese contexto se enfrentaron criterios en torno a la idea de si la economía estaba o no blindada. Ahora, a la distancia y el tiempo transcurrido y más allá de que dicho debate tenga ya una respuesta perfilada por los hechos; también se puede apreciar que dicha coyuntura sirvió para distraer y postergar un asunto más importante. Me refiero a la tarea de definir y construir (social y participativamente) el modelo económico nacional, porque (en medio del temor ciudadano y el riesgo de caer en la crisis), se optó por debatir la forma y algunas acciones orientadas a evitar aquello que la memoria colectiva de la sociedad guarda como uno de sus fantasmas más indeseables, por lo sufrido en épocas como la hiperinflación en los años 80 o la aguda situación de escasez de los años 50 a 60.
Los innegables indicadores del manejo económico y, sobre todo, la elevada cantidad de reservas internacionales acumuladas como resultado de la venta y exportación de los recursos hidrocarburíferos nacionalizados, evidentemente hacen ocioso, hoy, continuar debatiendo sobre el blindaje de la economía y caer en aquella tentación razonable que surgió aquellos años cuando la crisis de la burbuja financiera e inmobiliaria arrastraba a la quiebra de grandes consorcios banqueros y bursátiles que afectaron la economía mundial.
A cambio de ello, lo que este trabajo buscará explorar es si el modelo económico, social, comunitario y productivo (como se denomina al aplicado actualmente), efectivamente constituye un modelo de transición hacia el socialismo. Es decir, si efectivamente está orientado a sentar las bases para la transición hacia el nuevo modo de producción socialista o, si por el contrario, en realidad encubre y proporciona un verdadero “blindaje” a una economía procapitalista de base extractivista, que se conforma con una redistribución rentista de los excedentes económicos y la construcción de una base económica sustentada en la industrialización (enajenada tecnológica y financieramente).
El sofisma [1] de la fase intermedia de transición
Para dilucidar la inquietud planteada en este artículo, en principio nos remitiremos a los argumentos sostenidos oficialmente. El primer número de la revista Economía Plural del Ministerio de Economía y Finanzas Públicas de septiembre de 2013, cuyo contenido está referido precisamente al Nuevo Modelo Económico, Social, Comunitario y Productivo, es muy elocuente y permite explorar los alcances del modelo. Allí se sostiene que “no es pretensión del nuevo modelo económico (…) ingresar directamente al cambio del modo de producción capitalista, sino, sentar las bases para la transición hacia el nuevo modo de producción socialista”.
Al respecto y para demostrar el carácter procapitalista del modelo económico nacional (inclusive más allá del reconocimiento de que no existe ninguna pretensión de cambiar el modo de producción capitalista, como textualmente acabamos de citar), no hace falta realizar grandes elucubraciones o efectuar profundas investigaciones; basta con observar lo que sucede con el mercado, la economía y la producción.
Desde el año 2006, hace más de 7 años cuando se inició el proceso de cambio (y consiguientemente el llamado periodo de transición), no solo se ha dado continuidad y se ha reproducido el mismo tipo de relaciones económicas y de producción capitalista que el neoliberalismo impulsaba, sino que inclusive se han exacerbado las mismas, como consecuencia del extractivismo, la explotación y exportación de los recursos naturales (mineros e hidrocarburíferos principalmente), el enorme incentivo a la construcción de grandes obras de infraestructura (de transporte, telecomunicaciones, energía y servicios), así como las grandes concesiones para la ampliación de la frontera agrícola y el establecimiento de grandes extensiones de monocultivo transgénico agroindustrial, que al margen de contribuir en conjunto a la conformación de una nueva élite económica que en el pasado era despreciada y discriminada social y culturalmente, ha permitido restituir las relaciones políticas con la antigua clase señorial terrateniente y comercial que constituye la derecha reaccionaria y conservadora que había intentado dividir el país.
Para mayor abundamiento argumentativo sobre el carácter procapitalista del modelo económico, volvamos a la publicación oficial mencionada. Textualmente se afirma que “todas las nuevas atribuciones del Estado están orientadas a convertir a Bolivia en un país industrializado”; que “hay que cambiar la matriz productiva de ese viejo modelo primario exportador por otro que priorice la producción e incremente el valor de los productos”, porque “en el nuevo modelo económico (…) el énfasis está en la producción y la redistribución del ingreso”. Como se puede apreciar, el propósito central del modelo coincide plenamente con los fines del sistema capitalista; es decir, el incremento de la producción, la ganancia y la explotación.
En buenas cuentas, ello significa mantener (sin transformar) las relaciones de producción y explotación de la fuerza de trabajo y la naturaleza. Es decir, reproducir el sistema capitalista de explotación, donde a lo sumo se intentará sustituir el fallido y agotado modelo neoliberal a través de medidas de política económica “que irán resolviendo muchos problemas sociales y se consolidará la base económica para una adecuada distribución de los excedentes económicos”.
Ahora bien, teniendo como telón de fondo los hechos descritos y los argumentos oficiales sostenidos, que indudablemente se niegan a cambiar y mantienen el sistema capitalista que el proceso de cambio y transformación y los sectores populares han planteado como mandato; llama la atención que al mismo tiempo se sostenga que el modelo está orientado a “sentar las bases para la transición hacia el nuevo modo de producción socialista”.
Al respecto, tanto a nivel internacional como nacional (principalmente cuando se produjeron coyunturas pre y revolucionarias de transformación) como en la antigua Unión Soviética, China, México, Cuba y en Bolivia el 52 y los años de las guerrillas y la Asamblea Popular a inicios de los 70; ya se produjeron muy intensos debates en torno a la necesidad de plantear la revolución por etapas, establecer si existía la madurez de condiciones materiales y subjetivas para transitar al socialismo, o la pertinencia de una revolución permanente, etc., que no solo constituyen testimonios acerca de la certeza y cabalidad de las discusiones que casi siempre terminaban en escisiones políticas, sino lecciones que hoy deberían tener el enorme valor para evitar y prever los problemas y equivocaciones que se cometieron en coyunturas y contextos similares. Una de ellas referida precisamente a la impertinencia y falacia de plantear etapas o periodos de transición, como si la historia y los acontecimientos tuvieran un comportamiento lineal, programable y ordenado mecánicamente.
Es más, es una lógica capciosa plantear que se van a sentar las bases para la transición al socialismo, cuando en la práctica lo que se hace es reforzar (blindar resulta en este caso más apropiado para caracterizar el propósito), y exacerbar las relaciones y el sistema de producción y explotación capitalista. El sofisma del planteamiento radica pues en que a título de “sentar las bases”, se anulan las tareas y todo indicio para cambiar las relaciones de producción y explotación de la fuerza de trabajo y la naturaleza, se reconoce y refuerza el sistema capitalista de explotación y ni siquiera se plantea el tiempo que demandará sentar las supuestas dichas bases para construir el socialismo. No es una redundancia reafirmar en estas circunstancias aquella certeza material y lingüística de que no se puede hablar siquiera de socialismo, si previamente no se cambian las relaciones de producción y explotación capitalistas imperantes. Todo lo que se diga en contrario es una falacia, un sofisma.
Vacíos y ausencias para construir el socialismo
Explorando otros ámbitos del modelo económico en marcha y otorgando el beneficio de la duda sobre aquella supuesta predisposición de “sentar las bases para la transición al socialismo”, nos remitimos a la Constitución Política del Estado. Allí resaltan al menos dos aspectos que vale la pena mencionar.
El primero tiene que ver con los principios, valores y fines del Estado (ver: Art. 8 inc. II), en donde claramente podemos advertir que los mismos son diametralmente opuestos al consumismo, el individualismo y la competencia que rigen y representan al sistema capitalista imperante. Es decir, corresponden a una visión NO capitalista. Ello no solo marca una visión y un enfoque paradigmático diferente y opuesto al capitalismo y la sociedad occidental, sino también a la obligación y responsabilidad de que el Estado y la sociedad los cumplan y practiquen en el proceso de construcción de una nueva sociedad.
Se trata de un asunto fundamental que el modelo económico debería haber contemplado, porque al margen de no existir en todo el documento ninguna referencia sobre el Vivir Bien, que debería constituir el norte del modelo, tampoco parece que se haya tomado en cuenta principios y valores como la solidaridad, reciprocidad, respeto, complementariedad, armonía y equilibrio que junto a otros, no deberían ser obviados a la hora de sentar las bases para la transición al socialismo, puesto que cumplen el rol estratégico de articular las diferentes formas de organización económica de la economía plural, según se puede establecer en el Art. 306, inc. III, de la Cuarta Parte que corresponde a La Estructura y Organización Económica del Estado de la Constitución Política.
En vista de ello y siendo que más bien se sostiene que “no es la pretensión del nuevo modelo económico (…) ingresar directamente al cambio del modo de producción capitalista”, podría afirmarse que esa pretensión no concuerda con lo estipulado en la Constitución, puesto que no busca el cambio del modo de producción capitalista, y tampoco contempla aquel conjunto de valores y principios articuladores de las diversas formas de organización económica que están orientados a la construcción del socialismo comunitario para Vivir Bien en armonía con la naturaleza, que a su turno es la base del paradigma alternativo al capitalismo.
El segundo aspecto está referido a la organización económica comunitaria. Si se tratase de sentar las bases hacia el socialismo, como plantea el modelo económico formulado en la publicación del Ministerio de Finanzas, entonces esta forma de organización económica adquiere una trascendencia gravitante (no por criterio de quién escribe), sino porque a diferencia de las otras 3 formas de organización económica que componen la economía plural, en la propia Constitución Política (ver: Art. 307), el Estado no solo la reconoce, respeta y protege (como sucede con las otras 3), sino que adicionalmente debe fomentarla y promocionarla (otorgándole así una categoría preferente), en vista de sus atributos (también propios y diferentes de las otras formas de organización económica), que efectivamente contribuyen tanto a la construcción del nuevo paradigma alternativo al capitalismo del Vivir Bien en armonía con la naturaliza, como de un socialismo comunitario, que además respondería a las condiciones materiales e históricas de la realidad y su economía.
El vacío y la ausencia de estos aspectos son notorios en la exposición del modelo económico planteado, y tampoco se encuentra mención a la necesidad de promover y fomentar iniciativas y formas de organización económica comunitaria, que ciertamente implicarían la construcción de nuevas relaciones de producción y el establecimiento de las bases del socialismo comunitario.
Los bonos soberanos
Otro asunto que ha llamado la atención en la implementación del nuevo modelo económico, es la decisión de incrementar el endeudamiento del país y comprometerse a pagar intereses muy atractivos en el mercado financiero internacional, para las empresas o países que decidan adquirir los bonos emitidos por Bolivia.
Se trata de un endeudamiento de 1.000 millones de dólares que en las dos series de bonos emitidos hasta ahora, se ha decidido incrementar los intereses de la obligación contraída por el país, para hacer más atractiva la compra de los mismos en el mercado internacional.
Muy en contrario de lo que aconseja un elemental razonamiento económico (salvo que prevalezca la codicia y una muy alta predisposición consumista), resulta poco razonable adquirir y/o incrementar el endeudamiento económico, cuando existen elevadas reservas internacionales que muy bien podrían cubrir los requerimientos de inversión y gasto de la economía nacional, o la posibilidad efectiva de acceder a créditos de la banca internacional de fomento a tasas más reducidas, que los intereses comprometidos a pagar por la adquisición de los bonos denominados soberanos.
Los argumentos que se han esgrimido para efectuar este endeudamiento nacional, es que hace muchas décadas que el país había dejado de figurar y tener reconocimiento en el mercado financiero internacional, y que se necesitaba recuperar esa imagen perdida. Más allá de lo costosamente veleidoso de la decisión que reinserta a Bolivia en la máxima expresión del sistema capitalista imperante, como es el mercado financiero internacional; el problema es por demás interpelante, porque genera una obligación que embarga la economía nacional por varios años a intereses de empresas transnacionales que forman parte del mercado financiero, e incrementa el endeudamiento que debemos pagar todos los bolivianos, siendo que paralelamente la propia riqueza nacional traducida en las reservas internacionales, están depositados nada menos que en la reserva federal de Estados Unidos y otras fuentes menores, pero con el agravante de que a diferencia nuestra, nos pagan intereses risibles y mínimos. Es claro que mal se pueden sentar las bases de transición al socialismo, si una de las medidas económicas de mayor trascendencia nos vuelve a anclar y hacer dependientes de la máxima expresión capitalista que constituye el mercado financiero internacional.
Se ha afirmado también que dichos recursos del endeudamiento de los bonos contraídos por Bolivia, han sido destinados principalmente a la construcción de obras prioritarias. La pregunta que surge nuevamente al respecto, es por qué se decide endeudar al país en esos términos, cuando muy bien podían utilizarse los ingentes recursos acumulados en las reservas internacionales (más de 14 mil millones de dólares) o, cuando menos y demostrada la imperiosa necesidad de invertir, haber optado por la captación de créditos que podrían tener más bajos intereses de pago, que los comprometidos a cubrir por los bonos(¿). Acaso la credibilidad, solvencia y seriedad económica del país no sirven para eso?.
Al respecto y buscando alternativas menos perniciosas y más acordes al mandato de construir un nuevo modelo económico alternativo al capitalismo, es claro que ni siquiera se ha pensado en transformar las relaciones comerciales y de intercambio entre las naciones, para plantear como base de cooperación mutua y horizontal, la solidaridad, la complementariedad y la reciprocidad, de tal modo que podamos llevar adelante las obras que necesitamos, a cambio de aportar con los medios o recursos que disponemos una vez satisfechas nuestras necesidades internas.
La confiabilidad de la palabra de los organismos internacionales
Para concluir estas reflexiones en torno al modelo económico nacional, quisiera referirme a lo que puede denominarse como el retorno o recuperación de la mentalidad colonial.
El asunto es simple pero de elevada significación económica y política. Desde hace algún tiempo se ha venido hablando e informando acerca de los importantes y renovados logros de la economía nacional y los indicadores macroeconómicos, que entre entras cosas se ha traducido en la emergencia de una nueva clase económicamente poderosa y que en el pasado había sufrido discriminación étnica y cultural. Junto a ello, también se ha resaltado con mucha fuerza el tránsito de una economía débil, pobre y subdesarrollada, a una situación de mediano crecimiento que la alejaba de su condición de sujeto crítico y preferente para la atención de la cooperación internacional, de tal modo que ahora, por ejemplo, ya no se cuenta con condiciones preferenciales para acceder a créditos blandos como en el pasado.
Al mismo tiempo, esta situación económica se ha traducido en el tránsito y conformación de capas empobrecidas que se constituyen y pasan a engrosar las clases medias, con el añadido de que lo hacen en una proporcionalidad demográfica muy significativa.
Ahora bien, como si estas noticias no tuvieran el peso y la credibilidad que corresponde cuando son transmitidas por las propias autoridades nacionales, o lo que es peor, solo adquiriesen la relevancia y confiabilidad necesarias cuando son ratificadas por otros; se ha podido apreciar en una actitud típicamente dependiente y colonial (que solo considera válido aquello que es reafirmado y certificado por terceras personas como si la palabra propia no tuviese valor y consistencia), las propias autoridades nacionales se han dado a la tarea de remarcar esos avances, porque el informe y los representantes de los organismos internacionales (en este caso el Banco Mundial), así lo confirmaba.
Por si fuera poco a esa actitud colonial que hace depender los avances económicas alcanzados, a la certificación y la palabra de los organismos internacionales, no se repara en el hecho de que ese mismo hecho da cuenta también del engrosamiento de una clase media que en la medida en que no pase a conformar nuevas relaciones de producción y trabajo (diferentes a las de explotación capitalista), mayores serán las nuevas condiciones y los nuevos intereses de clase que defenderá, pero no precisamente para luchar (como antes), por su liberación, sino para blindar y reforzar el sistema capitalista que los ampara y promueve.
Como resultado de este razonamiento, podría inferirse que se está en contra y se repudia el mejoramiento de las condiciones económicas y la ampliación de las clases medias en el país; cuando en realidad lo que se observa es que se hace flaco favor al establecimiento de condiciones para construir el socialismo, si lo que importa es mejorar el estatus y las condiciones de subsistencia, sin haber emprendido la transformación de las relaciones de producción que indudablemente permitirán resolver (no mejorar) las causas de la pobreza.
A pesar de que discursivamente se sostenga que ahora los organismos internacionales de cooperación contribuyen y apoyan a la construcción del socialismo; en realidad el beneplácito y la complacencia que ellos manifiestan públicamente al confirmar el mejoramiento de la economía y la ampliación de las clases medias, dice todo lo contrario. Mal se puede esperar que ellos sean los artífices de su propia destrucción y muy ingenuo (por decir lo menos), quien piense que ha logrado convertirlos o engañarlos.
Nota:
[1] Para precisar, sofisma define el diccionario Larousse como un razonamiento falso o capcioso que se pretende hacer pasar por verdadero.
Arturo D. Villanueva Imaña. Sociólogo, boliviano. Cochabamba.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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MAS SOBRE LA AUTOESTIMA…

1. Introducción

1. Introducción

Toda persona tiene en su interior sentimientos, que según su personalidad puede manifestarlos de diferentes maneras. Muchas veces esta manifestaciones dependen de otros factores, según el lugar físico, sentimental y emocional, éstos pueden influir positiva o negativamente en la formación de la persona o sea en la Autoestima.

Este tema lo desarrollaremos debido a que estamos en una etapa en la cual intentamos definir nuestra personalidad, tomando diferentes modelosya que nos relacionamos en distintos ámbitos. A demás nos interesó ya que era un tema en el cual teníamos escasos conocimientos. Esto nos motivó a investigar a fondo el tema ya que lo consideramos importante para el desarrollo y la constitución de una buena vida.

El objetivo de esta investigación científica, es responder a nuestras dudas planteadas como hipótesis:¿Qué síntomas manifiestan las personas que sufren un desfasaje en su autoestima? ¿Cuáles son los factores que influyen en la persona que haces que exista este desfasaje? ¿Cómo ayudar a la persona que posee baja autoestima?.

Esperamos cumplir con nuestros objetivos y con las expectativas del trabajo, obteniendo un buen resultado del mismo.

2. Autoestima
¿Que es la Autoestima?
La autoestima es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad. Esta se aprende, cambia y la podemos mejorar. Es a partir de los 5-6 años cuando empezamos a formarnos un concepto de cómo nos ven nuestros mayores (padres, maestros), compañeros, amigos, etcétera y las experiencias que vamos adquiriendo.
Según como se encuentre nuestra autoestima, ésta es responsable de muchos fracasos y éxitos, ya que una autoestima adecuada, vinculada a un concepto positivo de mí mismo, potenciara la capacidad de las personas para desarrollar sus habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal, mientras que una autoestima baja enfocará a la persona hacia la derrota y el fracaso.
3. Baja Autoestima
Todos tenemos en el interior sentimientos no resueltos, aunque no siempre seamos conscientes de estos. Los sentimientos ocultos de dolor suelen convertirse en enojo, y con el tiempo volvemos el enojo contra nosotros mismos, dando así lugar a la depresión. Estos sentimientos pueden asumir muchas formas: odiarnos a nosotros mismos, ataques de ansiedad, repentinos cambios de humor, culpas, reacciones exageradas, hipersensibilidad, encontrar el lado negativo en situaciones positivas o sentirse impotentes y autodestructivos.
Cuando una persona no logra ser autentica se le originan los mayores sufrimientos, tales como, enfermedades psicológicas, la depresión, las neurosis y ciertos rasgos que pueden no llegar a ser patológicos* pero crean una serie de insatisfacciones y situaciones de dolor, como por ejemplo, timidez, vergüenza, temores, trastornos psicosomáticos*.
La autoestima es importante porque es nuestra manera de percibirnos y valorarnos como así también moldea nuestras vidas. Una persona que no tiene confianza en sí misma, ni en sus propias posibilidades, puede que sea por experiencias que así se lo han hecho sentir o por mensajes de confirmación o desconfirmación que son trasmitidos por personas importantes en la vida de ésta, que la alientan o la denigran*.
Otra de las causas por las cuales las personas llegan a desvalorizarse, es por la comparación con los demás, destacando de éstos las virtudes en las que son superiores, por ejemplo: sienten que no llegan a los rendimientos que otros alcanzan; creen que su existencia no tiene una finalidad, un sentido y se sienten incapaces de otorgárselo; sus seres significativos los descalifican y la existencia se reduce a la de un ser casi sin ser. No llegan a comprender que todas las personas son diferentes, únicas e irrepetibles, por lo que se consideran menos que los demás.
La persona, va creciendo y formando su personalidad dentro del ambiente familiar, que es el principal factor que influye en la formación de la misma, ya que le incorpora a ésta los valores, reglas y costumbres que a veces suelen ser contraproducentes. Algunos de los aspectos ya mencionados son incorporados, a la familia, por medio del “modelo” que la sociedad nos presenta, y éste es asimilado por todos los grupos sociales. Pero, la personalidad de cada uno, no sólo se forma a través de la familia, sino también, con lo que ésta cree que los demás piensan de ella y con lo que piensa de sí misma, al salir de este ambiente y relacionarse con personas de otro grupo diferente.
4. La Familia
La autoestima, además es aprender a querernos y respetarnos, es algo que se construye o reconstruye por dentro. Esto depende, también, del ambiente familiar en el que estemos y los estímulos que este nos brinda.
En la violencia familiar las víctimas y los victimarios poseen muy baja autoestima, ya que por un lado, la víctima es alguien al que maltratan sin que ésta pueda poner límites y no se da cuenta de que está siendo abusada. Por otro lado, los victimarios compensan lo inferior que se sienten, maltratando y abusando, en este caso, de un familiar.
Muchas de las heridas emocionales que tiene una persona, producidas en su niñez pueden causarnos trastornos psicológicos emocionales y físicos (cáncer, úlceras, hipertensión, trastornos cardíacos y alimentarios, problemas en la piel, depresiones, etc.), produciendo dificultades en la vida de las mismas(conflictos serios en el trabajo, disminución de la energía y de la capacidad creativa, relaciones matrimoniales desastrosas, no poder hacer o conservar amigos, poco entendimiento con las hijas e hijos).
Existen padres, madres, docentes o cuidadores que humillan, desprecian, no prestan atención, se burlan o se ríen del niño/a cuando pide ayuda, siente dolor, tiene un pequeño accidente, necesita que lo defiendan, expresan miedo, piden compañía, se aferra buscando protección, tiene vergüenza, etc.. Estas actitudes se completan con otras totalmente opuesta, desmostrándole al niño que es “querido y bonito” creándole una gran confusión. Pero estas muestras de cariño son aparentes, adjudicándole un rotulo a su identidad, que trae como consecuencia un peso negativo en formación y en el desarrollo de sus capacidades.
En el momento en que la persona afectada es adulta, transmitirá la humillación o el maltrato a personas más pequeñas o vulnerables. Es una cadena hereditaria de abuso y poder, ya que el desprecio y la vergüenza vivida en la infancia son la fuente de los problema que afectan en la vida adulta y los causantes de la baja autoestima.
La principal imagen y más generalizada forma de violencia es el maltrato emocional. Hay muchas maneras pasa asustar a un niño y hacerlo sentir culpable e intimidado, sin recurrir a la violencia física. El niño o la niña se atormenta con pensamientos y sentimientos que no pueden comunicar ni compartir con nadie y aprenden a soportar el dolor y el silencio.
La autoestima y la comunicación están muy relacionadas, porque según como se diga algo, el efecto será positivo o negativo, de aprendizaje o de resentimiento, que se transmite desde la infancia hacia el futuro. Por esta razón, se entiende que los padres y madres que dañan la autoestima de sus hijos no siempre lo hacen intencionalmente, ya que ellos fueron educados del mismo modo.
Cuando los padres quieren que sus hijos reaccionen como ellos desean, suelen comportarse de maneras particulares. Estas maneras pueden ser:
Mártires: controlan al niño haciéndolo responsable de su sufrimiento y culpable por todo lo que pueda querer o hacer que no le caiga bien a estos mártires, a quienes nada les viene bien, y recurre a las quejas, los reproches, las lagrima, las amenazas de que les va a dar una ataque, etcétera.
  • – Ves como me sacrifico por vos y no te importa-
  • – Dejé todo para criarte y me lo pagas haciendo eso-
  • – ¿En que nos equivocamos que nos haces estas cosas?-
Los dictadores: controlan al niño o la niña atemorizándolos cuando hacen algo no autorizado, son estrictos y amenazantes para que obedezcan y todo los enfurece. Condenado de manera inapelable al niño, con burlas, gritos, despliegue de poder y dominación.
  • – Como podes ser tan estúpido/a, como no te das cuenta de las cosas-
  • – Te avisé y ahora vas a ver lo que te pasa por no obedecer-
  • – Yo no tengo que darte explicaciones, lo haces porque te lo ordeno y punto-
A veces estos roles (mártir y dictador) se combinan, se alternan y agregan mas confusión a los chicos porque también van acompañados con demandas o manifestaciones de cariño. Y si un hijo llega a quejarse, a llorar o a reclamar por el trato que recibe puede volver a ser juzgado, culpado y descalificado.
“Según se hallan comunicado nuestros padres con nosotros así van a ser los ingredientes que se incorporen a nuestra personalidad, nuestra conducta, nuestra manera de juzgarnos y de relacionarlos con los demás.
Esas voces quedan resonando dentro de nosotros toda la vida. Por eso hay que aprender a reconocerlas y anular su poder para que no nos sigan haciendo sufrir, para liberarnos de esos mandatos distorsionados y para no volver a repetírselos a nuestros hijos e hijas.
Ninguna forma de maltrato es educativa y ningún mensaje o comunicación que culpabiliza, critica, acusa, insulta o reprocha es un buen estímulo para nadie. Y menos en la infancia, cuando no hay posibilidades de defenderse, protejerse o entender que es la impotencia y el desconocimiento de otras formas de trato lo que lleva a los padres y madres a asumir ese papel de mártir o de dictador.”(1)
“Lo primero que hay que entender es que no podemos hacernos cargo toda la vida de los problemas que amargaron o hicieron de nuestros padres y madres personas mártires o dictadoras. Basta con empezar a investigar de que manera nos afectaron esas actitudes, para comenzar a liberarnos de sus efectos y no repetir nada de esto con los propios hijos e hijas, con nuestros alumnos, con cualquiera de nuestros chicos o chicas que puedan estar a nuestro cuidado.”(2)
5. Como sanar la autoestima herida en la infancia
“Para comenzar a ejercitase en desaprender lo negativo que nos inculcaron…”(3), y sanar a ese niño/a que quedaron escondidos y heridos en nosotros, podemos ir reemplazando las viejas ideas que construimos por otras. Repetir estas afirmaciones con frecuencia es manera de comunicarnos con nosotros mismos, de ayudarnos a adquirir seguridad y tener presentes nuestros derechos:
  • Realizo mis elecciones y acciones con responsabilidad y sin temor.
  • Solo yo decido el modo como utilizo mi tiempo, pongo límites a quienes no respetan esto, hago acuerdos para combinar mi tiempo con el de otros sin someterme.
  • Me aplico a mi trabajo con responsabilidad pero, si algo no va bien, no es porque yo sea un fracaso sino que todavía tengo que aprender más.
  • Me hago responsable del modo cómo trato a los demás y evito repetir lo que a mí me hizo sufrir.
  • Tengo confianza en poder resolverlo mejor posible cualquier situación.
  • Aprendo a comunicar mis sentimientos y respeto los de otros.
  • Cambio mis opiniones sin temor si me doy cuenta que no eran correctas.
  • Soy una persona valiosa, capaz, creativa y estoy abierta para cambiar todos los aspectos de mi vida.
Si una persona tiende a valorarse de esta manera se trasforma el guía de su propia vida y está protegida de sentir culpas irracionales, de creerse incapaz, mala o inútil, de tener que complacer para ser aceptada.
6. La comunicación en la violencia familiar
La comunicación y el intercambio de mensajes son permanentes entre los seres humanos. Ésta no es solo lo que hablamos, sino todo lo que hacemos o no hacemos: Silencios, posturas, gestos, actitudes, expresiones, tonos de la voz que cambian el sentido de lo que se dice y miradas significativas. Por eso una persona puede manejar la comunicación como un elemento de poder sobre otros, que le permite controlar la relación e influir sobre las personas para obtener las respuestas que desea.
“El ejercicio de la violencia en todas sus formas es una manera de comunicar algo que se quiere lograr, por lo general, el dominio de la situación y elcontrol sobre los demás; y una manera de comunicar lo que le sucede a la persona que ejerce la violencia.”(4). Estas se sienten impotentes, no conocen otras formas de obtener atención y protagonismo y repiten lo que le hicieron a ellos de chicos. También son incapaces de manifestar sus sentimientos, sus emociones, carecen de habilidad para conversar y lograr acuerdos, en conclusión, tienen un grave problema de comunicación y necesitan imponerse para sentirse poderosos y compensar su baja autoestima.
7. La Sociedad
La sociedad cumple una función muy importante para la persona, ya que a partir de la cultura de esta, la familia adopta diferentes pautas o formas de vida que son transmitidos a sus miembros y determinan o ayudan a formar la personalidad de cada uno, teniendo a esta como modelo social.
Las personas que tienen poca confianza de su capacidad dentro de la sociedad, tienden a buscar roles sometidos y evitan las situaciones que requieren asumir responsabilidades.
En nuestra sociedad el nivel de autoestima de una persona esta en cierta medida, ligado a lo que hace para ganarse la vida. Por ejemplo: un hombrepuede alcanzar una posición social elevada y tener, no obstante una baja autoestima. Puede tener conciencia de la importancia que tiene, pero aun así considerarse a sí mismo, un ser humano despreciable, indigno de respeto y del afecto de los demás. “Puede experimentar sentimientos crónicos de inferioridad porque no es bien parecido…” (5), puede sentir que es físicamente débil o un cobarde, o puede considerarse condenado a causa de su identidad étnica.
Los criterios mediante los cuales, las personas, se evalúan a si mismas son culturales. Algunos de estos criterios son: si sos gordo, flaco; lindo, feo; blanco, negro; rubio, morocho, o si tenés la capacidad para luchar, honestidad, capacidad para soportar el dolor, la astucia para ganar dinero, los modales, la capacidad para manipular a las demás personas, etc..
Toda persona se ve a si misma desde le punto de vista de los grupos en que participa y todo aquello que piensen de uno influirá positiva o negativamente en la personalidad o forma de pensar.
8. La Escuela
Es fundamental que los padres y maestros o docentes en quienes los padres confíen, sean capaces de transmitir valores claros. Es muy importante que se les enseñe a los niños, el significado de esos valores. Los maestros deben conocer el ambiente y aceptarlo si quieren ayudar a los niños a que vean estos dentro del mismo. En todos los ambientes el niño tiene las mismas necesidades básicas de amor y seguridad, el derecho de ser una persona devalor y tener la oportunidad de triunfar.
Los educadores deben estar conscientes de los distintos ritmos de desarrollo de cada niño, para que el mismo se sienta cómodo con el propio y capacidad de desarrollo.
También podemos decir que los maestros pueden favorecer u obstaculizar el proceso por el cual uno puede encontrarse a sí mismo. Su comprensión o la ausencia de la misma, pueden favorecer o hacer la personalidad que se desarrolla y está en vías de manifestarse. Es por esto que el educador tiene mucha responsabilidad en este tema tan importante o en esta cuestión del tiempo necesario para que uno se encuentre a sí mismo. También es necesario saber que la mente de cada niño está llena de imágenes. Estas imágenes son de tres dimensiones. En primer lugar, se relaciona con la imagen que tiene de sí mismo. Puede imaginarse a sí mismo como una persona que puede llegar a triunfar. Por el contrario, el niño puede tener la impresión de ser una persona de poco valor, con escasa capacidad y pocas posibilidades de lograr éxitos en algún área de su actividad.
El segundo grupo de imágenes se vincula con la opinión que el niño tiene de sí mismo en relación con otras personas. Puede considerar que sus valores, sus actitudes, su hogar, sus padres, el color de su piel o su religión, son la causa de que se lo mire con temor , desconfianza y disgusto, o que se lo trate con interés. La imagen que cada niño tiene de sí mismo se forma a través del reflejo de las opiniones de los demás.
El tercer juego de imágenes se vincula con la imagen de sí mismo, tal como desearía que fuera. Si la distancia entre estas dos imágenes, como se ve realmente y la imagen idealizada, no es grande, de modo que a media que crece y madura pueda alcanzar la asimilación de estas dos imágenes, se puede decir que se acepta a sí mismo como persona.
Por todo lo mencionado es muy importante que la escuela del niño ayude al mismo a descubrir y aprender a ser las personas que siempre quisieron ser, respetándole sus tiempos, sus conflictos y sus confusiones.
Para ser un buen educador…
  • Saber que la escuela puede mejorar o degradar a la gente que está en ella.
  • Estar dispuesto a complementar las nuevas informaciones con los viejos conocimientos.
  • Debe ajustar las oportunidades de aprendizaje a cada niño, de modo que pueda progresar a su propio ritmo de velocidad.
  • Debe tener la capacidad e incluir el desarrollo de habilidades intelectuales junto con el estímulo para que el niño se acepte a sí mismo.
  • Tiene que saber cómo crear un ambiente, para encontrar oportunidades dentro del mismo, donde cada niño pueda sentirse importante.
  • Debe reconocer los puntos fuetes de cada niño: debe tener en claro que las decisiones de los niños pueden ser vencidas a través de sus fortalezas.
  • Tener conciencia de los sentimientos y de las imágenes que los niños tienen en su mente cuando van a la escuela.
  • Comprender que algunas veces los niños sólo se desarrollan mediante la aprobación, ya que la crítica debe esperar hasta que el niño sea suficientemente fuerte para aceptarla.
  • Aceptar la conducta que no sea adecuada comprendiendo que los seres inestables se rigen en la conducta agresiva cuando las presiones son demasiado grandes.
  • Transmitir a los niños su fe en ellos, es decir, que sus alumnos sean personas dignas de estima y respeto.
” La gente hace cosas para nosotros. Pueden ser cosas simpáticas y agradables. Pueden ser cosas desoladoras. Pueden ser cosas alentadoras y estimulantes. Pueden ser cosas que restauran nuestro equilibrio, acrecientan nuestra fe y fortalecen nuestras convicciones: pueden darnos nuevas perspectivas y nuevo coraje, pero pueden sumergirnos, también en la desesperación, el temor y el pesimismo.”(6)
9. Actitudes o Posturas habituales que indican Autoestima Baja
Autocrítica dura y excesiva que la mantiene en un estado de insatisfacción consigo misma.
Hipersensibilidad a la crítica, por la que se siente exageradamente atacada/o, herida/o; hecha la culpa de los fracasos a los demás o a la situación; cultiva resentimientos tercos contra sus críticos.
Indecisión crónica, no por falta de información, sino por miedo exagerado a equivocarse.
Deseo innecesario por complacer, por el que no se atreve a decir NO, por miedo a desagradar y a perder la buena opinión del peticionario.
Perfeccionismo, autoexigencia esclavizadora de hacer “perfectamente” todo lo que intenta, que conduce a un desmoronamiento interior cuando las cosas no salen con la perfección exigida.
Culpabilidad neurótica, por la que se acusa y se condena por conductas que no siempre son objetivamente malas, exagera la magnitud de sus errores ydelitos y/o los lamenta indefinidamente, sin llegar nunca a perdonarse por completo.
Hostilidad flotante, irritabilidad a flor de piel, siempre a punto de estallar aún por cosas de poca importancia, propia del supercrítico a quién todo le sienta mal, todo le disgusta, todo le decepciona, nada le satisface.
Tendencias defensivas, un negativo generalizado (todo lo ve negro: su vida, su futuro y, sobre todo, su sí mismo) y una inapetencia generalizada del gozo de vivir y de la vida misma.
10. Buena Autoestima
No se habla de una alta autoestima, sino del narcisismo o de una buena autoestima. El narcisismo es el amor excesivo hacia uno mismo o de algo hecho por uno mismo, por eso se dice que una persona es narcisista, cuando está enamorado de sí mismo, es decir de lo que piensa, de lo que hace, de cómo es, de cómo se viste, etc., pero no del propio ser, sino de la imagen del yo.
En relación al narcisismo hay que tener en cuenta dos elementos, uno la imagen, que es como se ve exteriormente la persona y la otra es el amor, que es el amor excesivo de la persona, hacia sí mismo. La representación del narcisismo en el niño son simplemente las palabras e imágenes que les transmitieron sus padres, por eso se dice que los padres tienden a atribuirle al niño todos las afecciones y se niegan o se olvidan todos sus supuestos defectos.
Alguien con una buena autoestima no necesita competir, no se compara, no envidia, no se justifica por todo lo que hace, no actúa como si “pidiera perdón por existir”, no cree que está molestando o haciendo perder el tiempo a otros, se da cuenta de que los demás tienen sus propios problemas en lugar de hecharse la culpa “por ocasionar molestias”.
11. Características de la autoestima positiva
  • Cree firmemente en ciertos valores y principios, está dispuesto a defenderlos aún cuando encuentre fuerte oposiciones colectivas, y se siente lo suficientemente segura como para modificar esos valores y principios si nuevas experiencias indican que estaba equivocada.
  • Es capaz de obrar según crea más acertado, confiando en su propio juicio, y sin sentirme culpable cuando a otros le parece mal lo que halla hecho.
  • No emplea demasiado tiempo preocupándose por lo que halla ocurrido en el pasado, ni por lo que pueda ocurrir en el futuro.
  • Tiene confianza por su capacidad para resolver sus propios problemas, sin dejarse acobardar por los fracasos y dificultades que experimente.
  • Se considera y realmente se siente igual, como persona, a cualquier otra persona aunque reconoce diferencias en talentos específicos, prestigio profesional o posición económica.
  • Da por supuesto que es una persona interesante y valiosa para otros, por lo menos para aquellos con quienes se asocia.
  • No se deja manipular por los demás, aunque está dispuesta a colaborar si le parece apropiado y conveniente.
  • Reconoce y acepta en sí mismo una variedad de sentimientos e inclinaciones tanto positivas como negativas y está dispuesta a revelarlas a otra persona si le parece que vale la pena.
  • Es capaz de disfrutar diversas actividades como trabajar, jugar, descansar, caminar, estar con amigos, etc.
  • Es sensible a las necesidades de los otros, respeta las normas de convivencia generalmente aceptadas, reconoce sinceramente que no tiene derecho a mejorar o divertirse a costa de los demás.
12. Conclusión
La autoestima es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad, además es aprender a querernos y respetarnos, es algo que se construye o reconstruye por dentro. Esto depende, también, del ambiente familiar, social y educativo en el que estemos y los estímulos que este nos brinda.
La influencia que tiene la familia en la autoestima del niño o niña es muy importante, ya que esta es la que le trasmite o le enseña los primeros y más importantes valores que llevaran al niño a formar, a raíz de estos, su personalidad y su nivel de autoestima. Muchas veces los padres actúan de diferentes maneras, que pueden ser perjudiciales para el niño dejándole marcas difíciles y un continuo dolor oculto que influirá en el desarrollo de su vida; a estos padres se los llama mártires o dictadores. Pero también están los que le valoran y reconocen sus logros y sus esfuerzos y contribuyen a afianzar la personalidad.
Otro factor importante que influye en la familia, es la comunicación, ya que están estrechamente relacionadas. Según se hayan comunicado nuestros padres con nosotros, esos van a ser los factores que influyan en nuestra personalidad, nuestra conducta, nuestra manera de juzgarnos y de relacionarnos con los demás. Estas experiencias permanecen dentro nuestro toda la vida. Por eso hay que aprender a reconocerlas y a anular su poder para que no nos sigan haciendo sufrir, y para no transmitírselas a nuestros hijos.
Hay una estrecha relación entre la sociedad, la familia y la persona, ya que la sociedad es la que le presenta a la persona un modelo social con costumbres y con una cultura que a través de la familia son trasmitidos al individuo. Pero cuando los integrantes de la misma, tienen asuntos indefinidos en el interior por un pasado doloroso en la infancia le trasmitirá el mismo dolor y las mismas confusiones a su hijo, causándole problemas de comunicación en el ambiente social.
Para poder ayudar a una persona que tiene autoestima baja, primero que nada se tiene que concientizar del problema que tiene, y luego se la podrá ayudar llevándolo a un especialista y apoyándolo durante el tratamiento o el proceso de recuperación. En el caso de los niños, la escuela también cumple un papel muy importante ya que es la que debe tener la estrategia y las formas para ayudar al niño con estos sentimientos tan distorsionados que le ocasionan tantos problemas.
13. Apartados
Entrevista a Psicóloga: Graciela Cuerelly.
  1. Los síntomas en las personas de baja autoestima son muy variables porque depende de las personalidades de las mismas.
    En general manifiestan desde desgano y ellas mismas crean una falta de oportunidades, tienen dificultad para saber que es lo que quieren, no logran concretar nada, tienen dificultades con el contacto social (se sienten fracasados en situaciones de su vida) –aclara- ya sea con sus hijos, porque no puede establecer una buena relación con su pareja o no les va bien en el trabajo. Pero ellas se justifican para cubrir los errores que cometen y para que nadie se dé cuenta que se sienten mal.
  2. ¿Qué síntomas manifiestan las personas que sufren un desorden en su autoestima?
    Bueno… en realidad el niño crece y crea una buena autoestima porque el padre o madre “le festejan” o le reconocen sus logros, por ejemplo: -piensa- cuando el niño está aprendiendo a caminar y se cae los padres lo aplauden diciéndole que no importa, que se levante y que no pasó nada. En estos casos los padres tienen una buena actitud hacia el mismo niño. Es favorable esto de que lo estimulen a seguir intentándolo ante sus fracasos o errores.
    En cambio si en la familia al niño no se le reconoce nada y le hacen ver que lo que hace es normal o natural y que no interesa, el niño no tiene estímulos para intentar y avanzar como persona… – se queda en silencio- Si a un chico, que está aprendiendo a caminar nadie le presta atención porque ” se supone” es algo que todas las personas hacen, y si ese niño no puede o le cuesta no va a tener esa motivación para seguir haciéndolo.
    En fin, la familia es la base de la autoestima de las personas… La familia se basa en pautas culturales y sociales y en base a eso nace la actitud que van a tener hacia sus hijos. Es como que se estructura a la persona según un modelo social, que por supuesto va cambiando, pero en definitiva se considera una buena persona al que llega a ese modelo social. Pero no siempre es ese modelo el que es transmitido a los niños, ya que hay padres que transmiten una autoestima baja a sus hijos y esto se debe a que de niños también la tuvieron. Otras de las causas es que crean una presión en sus hijos, por los logros que los mismos padres tuvieron y los niños no. Ya sea porque no puede, porque no está capacitado o simplemente no está a su alcance.
  3. ¿Cuáles son los factores que influyen en la persona, que hace que se produzca esos desórdenes?
    Bueno, como ya les mencioné es la que influye directamente el la formación de la personalidad de la persona.
  4. ¿Qué importancia tiene la familia?
    Se queda pensando… En realidad no es que hay una lista de palabras o cosas que hacen que la autoestima sea baja, esto depende de cada persona. Por ahí hay cosas que por más sutiles que sean son las que más nos afectan, según cada uno! Las cosas muy evidentes duelen, dan bronca, pero al fin esas cosas se aclaran, en cambio, hay frases sutiles que son las que más duelen y pueden desordenar la autoestima. Por ejemplo, si a un chico le dicen “¡Otra vez te fue mal!” y sin decir las palabras esto te dice muchas cosas… Sos un burro, siempre todo lo haces mal, sos un inútil, etc.. por otra parte la sobreprotección tampoco es buena, porque es como decirle a la persona, “¡No, no lo hagas porque vos no sabes discernir!”, aunque la persona sobreprotectora lo hace porque ama a la otra persona y tiene miedo de que se equivoque, quiere que salga todo bien y en realidad lo que le está transmitiendo a la otra persona es que piensa que es incapaz de hacer las cosas por sí solo.
    ¡Y cuáles para que sean altas! y… en realidad la alta no existe, o es la autoestima normal o es el narcisismo que ya es el amor excesivo o incondicional a uno mismo. Pero les puedo decir, que el estímulo y ayudar a aprender a aceptar el fracaso crean una buena autoestima.
    Nosotros bien sabemos que las cosas nunca salen tan bien como las soñamos, tal vez nos salen bien, peor siempre hay un “pero”… porque siempre se aprende a costa de un error ¡La cosa es simple!: Los logros que tienen alguna pérdida en algún orden, este mismo nos va llevar a otra parte.
  5. ¿Cuales son las cosas o palabras que hacen que la autoestima de la persona sea baja? ¿Y cuales para que sean alta?
  6. ¿Cuáles son las cosas que se deben hacer para ayudar a la persona?
Lo primero y principal es que se concienticen de que está mal y que necesita ayuda. Es como los drogadictos, si ellos no toman conciencia de que se están matando y no deciden hacer algo por su bien, todo lo que hagan los demás va a ser inútil. Retomando con lo de las personas de baja autoestima, luego de que tomen conciencia se los tiene que enviar a un profesional. Pero por lo general nadie ayuda a nadie, las personas aprenden a ayudarse a sí smas, con el apoyo de los demás.
Autor:
  • D`Anna, Guillermina.
Edad: 15 años.
Estudios: Secundario (actualmente 3° año).
  • Garcia Ortega, Verónica.
Edad 15 años.
Estudios: Secundarios (actualmente 3° año).
  • Pedreza, Laura Magdalena.
Edad 15 años.
Estudios: Secundario (actualmente 3° año).
  • Scutti, Pamela.
Edad 15 años.
Estudios: Secundario (actualmente 3° año).
14. Glosario
*Apelar: recurrir a una persona o cosa
*Denigran: deshonrar la fama o mérito de una persona o cosa.
*Inapelable: dícese de aquello que no se puede apelar, no poder recurrir a una persona o cosa.
*Patológicos: situación de enfermedad o anormalidad.
*Psicosomático: que se refiere al mismo tiempo al alma y al cuerpo.
15. Citas Bibliográficas
(1). Asociación argentina de prevención de la violencia familiar (1998). “manual de capacitación y recursos para la prevención de la violencia familiar” con el apoyo de la secretaría de desarrollo social, programa de fortalecimiento de la sociedad civil y proyecto de padres y madres cuidadoras. Autoestima y Comunicación. Pág. N° 76
(2). Asociación argentina de prevención de la violencia familiar (1998). “manual de capacitación y recursos para la prevención de la violencia familiar” con el apoyo de la secretaría de desarrollo social, programa de fortalecimiento de la sociedad civil y proyecto de padres y madres cuidadoras. op. cit pág. n° 77
(3). Asociación argentina de prevención de la violencia familiar (1998). “manual de capacitación y recursos para la prevención de la violencia familiar” con el apoyo de la secretaría de desarrollo social, programa de fortalecimiento de la sociedad civil y proyecto de padres y madres cuidadoras. op. cit pág. n° 77
(4). Asociación argentina de prevención de la violencia familiar (1998). “manual de capacitación y recursos para la prevención de la violencia familiar” con el apoyo de la secretaría de desarrollo social, programa de fortalecimiento de la sociedad civil y proyecto de padres y madres cuidadoras. op. cit pág. n° 81
(5). Shibutani, Tomotsu. “Psicología social y psicología paidós” Editorial Paidós. Diciembre de 1971 Bs. As.. Pág. N° 401
(6). Francés, Mayfarth, “Human Beings I Have Known”, Adventures in Human Relations. (Boletín para la educación de la infancia), Washington, D.C: The Association, 1948. Pág. N° 9
16. Bibliografía
  • Asociación argentina de prevención de la violencia familiar (1998). “manual de capacitación y recursos para la prevención de la violencia familiar” con el apoyo de la secretaría de desarrollo social, programa de fortalecimiento de la sociedad civil y proyecto de padres y madres cuidadoras. Autoestima y Comunicación.
  • Shibutani, Tomotsu. “Psicología social y psicología” Editorial Paidós. Diciembre de 1971 Bs. As..
  • Roche Olivos, Robert. “Psicología y educación para la prosocialidad” Red Federal De Formación Docente Continua Para La República Argentina. Edición 1997 Bs. As.
  • Gillham L., Heber. “Cómo ayudar a los niños a aceptarse sí mismos y a aceptar a los demás” Editorial Paidós Educador. 3ra Edición 1991
17. Consultas De Internet
Categoria: Medicina/Psicología/AUTOESTIMA
Descripción:
Toda persona tiene en su interior sentimientos, que según su personalidad puede manifestarlos de diferentes maneras. Muchas veces estas manifestaciones dependen de otros factores, según el lugar físico, sentimental y emocional, éstos pueden influir positiva o negativamente en la formación de la persona o sea en la Autoestima.
Algo importante de destacar es que la Autoestima es una enfermedad que se puede curar, pero solo es posible cuando la víctima (es decir el enfermo de una Autoestima Baja) toma consciencia y asiste a psicólogos para pedirle su ayuda como así también necesita la ayuda de sus más allegados.
Trabajo enviado y realizado por:
Verónica García Ortega
 

Comentarios

  • Martes, 20 de Octubre de 2009 a las 23:33  |  0   votar negativo   votar positivo

    buena chicas, su material de investigación y análisis es bueno y ha sido de gran ayuda a este su servidor.

  • Martes, 30 de Septiembre de 2008 a las 13:51  |  0   votar negativo   votar positivo

    Sin quitar el crédito y la credibilidad contenida en “Autoestima”, comento que existen algunos párrafos que pierden el sentido y que al final solo causan algunas confusiones, por ejemplo el apartado 3, inicia excelente, pero de repente pierde toda claridad. Espero puedan analizar nuevamente, finalmente corregir y complementar para que este escrito aporte mas a las personas que en la busca de ayuda y conocimiento, acuden a esta dirección WEB. Saludos FER

  • Viernes, 5 de Septiembre de 2008 a las 08:00  |  0   votar negativo   votar positivo

    Me parece un trabajo muy bien realizado. Pero lo que más me gusta es que los jóvenes se preocupen por estos temas. En mi humilde opinión: debería revisar nuevamente el artículo, para solucionar algunas faltas de ortografía y tipeo. De todas maneras mis felicitaciones por el esfuerzo y la labor en equipo.Continuen así!!

  • Viernes, 22 de Agosto de 2008 a las 06:32  |  0   votar negativo   votar positivo
    Gracias por la referencia sobre el autoestima baja.
    Muchísimas gracias de adelantado a los editores y colaboradores por este artículo;es mucho más que tan sólo un tópico por añadidura. Bravo!!!!!!
  • Viernes, 25 de Julio de 2008 a las 10:31  |  0   votar negativo   votar positivo

    HOLA, ESTUVE LEYENDO ESTOS CONCEPTOS Y SE PARECE MUCHO A LO QUE YO SIENTO, CONMIGO MISMA, TENGO EL AUTOESTIMA BAJA PORQUE ESTOY GORDA Y SIENTO QUE NADIE LE GUSTO, NECESITO QUE ME AYUDEN, GRACIAS

 

El capitalismo en 10 lecciones

Comentarios al libro de Michel Husson

 

 

Viento Sur

 

“Un libro imprescindible” anuncia el título del excelente prólogo de Manuel Garí y Nacho Álvarez. Ciertamente, el libro del economista Michel Husson, El capitalismo en 10 lecciones /1, es del todo necesario para quienes deseen iniciarse rigurosamente en la crítica marxista del capital. Husson consigue sintetizar en 10 capítulos los elementos fundamentales para entender y criticar el capitalismo, en un volumen de fácil lectura, pensado para el público general y acompañado de las agudas ilustraciones de Charb, sin las cuales el libro no sería igual de incisivo. La propuesta del economista marxista, de origen francés, es también una buena herramienta para activistas que quieran introducir-se en la crítica de la economía política.

¿Qué es el capital?

El orden de los capítulos no es aleatorio, sigue un hilo conductor que va desplegando los elementos y categorías fundamentales para entender el capitalismo en su fase actual. La lección que abre este breve curso ilustrado de economía heterodoxa aborda de qué hablamos cuando hablamos de capitalismo como sistema económico-social. En la primera página se establece una definición de capital, como relación social basada en la propiedad de los medios de producción. Esta apropiación privada diferencia entre quienes tienen y quienes, al no tener nada, deben vender su trabajo para vivir. El capital se define como una relación social basada en la explotación; no es, entonces, sólo una cantidad de dinero ni una inversión mobiliaria, productiva o financiera. Dónde hay capital hay trabajo, y se reproduce mediante un proceso de permanente autovalorización, regido por un régimen de competencia que obliga a cada capitalista a aumentar su capital reduciendo el valor unitario de cada mercancía, y que es sacudido por sus propias contradicciones durante las crisis.

Pero esto no ha sido –ni será– siempre así, se trata de un sistema de producción histórico que, como todos los anteriores, tiene su momento de emergencia, maduración pero también de extinción. La división del trabajo y el mercado son consustanciales al capitalismo, pero también caracterizaron sociedades anteriores, en las que a diferencia del capitalismo el valor de uso regía la producción y el comercio. Si entendemos la historia como un proceso dialéctico observamos como lo viejo da paso a lo nuevo dejando siempre un sedimento donde las nuevas formas desarrolladas de relaciones sociales de la producción, el intercambio y el consumo conviven con otras más arcaicas. Husson combina varios factores para explicar el surgimiento del capitalismo: el mercantilismo de las ciudades estado entre el siglo XIV y XVI; el saqueo de las regiones descubiertas y colonizadas más allá de Europa; la posterior revolución industrial; el acceso a recursos naturales como el carbón y los progresos tecnológicos; la subsunción del trabajo al capital –especialmente a través de la mecanización de la industria–, los aumentos de productividad que esto produjo; la destrucción progresiva de los commons, es decir, las tierras y los recursos de uso colectivo propios de las sociedades campesinas, y los cambios institucionales que facilitaron la conversión de la aristocracia en burguesía agrícola e industrial. Lejos de tratarse de un proceso “natural” más bien asistimos a un proceso histórico caracterizado por la violencia estatal y el enfrentamiento entre grupos sociales. Este escenario complejo no permite explicaciones mecanicistas, monolíticas, de burda lógica monocausal. El surgimiento y expansión del capitalismo adopta diversas formas dependiendo de las peculiaridades autóctonas de cada región, influido por las nuevas características de las fases de su desarrollo por todo el planeta.

¿De dónde viene el beneficio?

¿De dónde viene el beneficio?, es el título del segundo capítulo. Como pilar fundamental de la acumulación del capital, Husson lo aborda partiendo de la noción de excedente: aquello que la sociedad produce por encima de su nivel de mera reproducción de las condiciones de existencia de los productores. En una sociedad de clases como la capitalista este excedente es apropiado por un grupo reducido dentro de ella. El apartado sobre las teorías del beneficio es sin duda uno de los mejores fragmentos del libro. Partiendo de la teoría del valor-trabajo iniciada por los clásicos Smith y Ricardo y perfeccionada por Marx, Husson consigue resumir en pocas páginas las críticas más importantes a los pilares de la teoría económica ortodoxa como el individualismo metodológico, los modelos de equilibrio, la optimización paretiana, la remuneración de los factores capital y trabajo, y la ya demostrada falaz, por los mismos keynesianos de Cambridge, teoría del capital. El autor va más allá del burdo tópico según el cual los economistas son agentes a sueldo del capital o que la mera utilización de las matemáticas en sus modelos es reaccionaria. Lo más grave de la economía dominante, denuncia, es la pretensión de que se basa en una visión científica de la sociedad y, por tanto, no intoxicada de ideología aunque sea obvio que estas afirmaciones ya están, en sí mismas, saturadas de ideología.

¿Por qué los ricos son más ricos?

La tercera lección aborda rigurosamente la evolución y profundización de las desigualdades. Para explicar por qué los ricos son mas ricos hace falta observar la estrecha relación que guardan dos características básicas del capitalismo: el aumento de la productividad y el incremento de las desigualdades. Hasta los años 70 los aumentos de productividad se veían reflejados en aumentos salariales. Después de la crisis de los 70 y la ofensiva neoliberal, los aumentos de productividad se empezaron a revertir mayoritariamente en los beneficios empresariales estancando así los salarios. De este modo las rentas del capital ganaron terreno en detrimento de las rentas salariales en el conjunto de la renta nacional. A pesar de que diversos estudios indican que el número de pobres se ha reducido en los últimos años, no es menos cierto que han aumentado exponencialmente las desigualdades sociales. Así, la pobreza relativa sigue en aumento, pues la pobreza misma no es en sí un valor estanco que se pueda considerar abstractamente, sino que está en función del conjunto de la sociedad, de su modelo de consumo y su cultura. Por ello, a pesar de la aparente paradoja, la inmensa acumulación de riqueza es la responsable de la profundización de las desigualdades. El capitalismo es enormemente excluyente y las necesidades sociales se satisfacen solo si son rentables.

¿Qué necesitamos (realmente)?

Precisamente sobre las necesidades, ¿Qué necesitamos (realmente)?, versa el cuarto capítulo. Husson muestra como los cambios en la estructura de la demanda acentúan la crisis sistémica. Se observan tres tendencias. Primero, el desplazamiento de la demanda social de los bienes manufacturados a los servicios, estos últimos caracterizados por unas tasas de productividad menores. Segundo, la reducción de la presión fiscal, al mismo tiempo que aumenta el consumo del sector público, contrarrestado parcialmente durante las últimas décadas por la ola de privatizaciones. Y tercero, la evolución de la productividad, creciente pero a un ritmo menor. La combinación de estas (contra)tendencias da lugar, según Husson, a una demanda social cada vez menos conforme con las exigencias de rentabilidad, en contradicción con las exigencias de acumulación, porque equivale a un desplazamiento hacia sectores de menor potencial productivo y de menor potencial en términos de beneficio. Dado que lo importante para el capital es la rentabilidad se intentará adecuar las necesidades a este objetivo sin considerar su satisfacción social óptima.

Una de las salidas a esta situación de estancamiento de la rentabilidad en los sectores productivos y de las rentas salariales, comentada anteriormente, es la inversión en sectores de bienes de lujo. Estos sectores son favorecidos por la desigualdad en el reparto del beneficio hacia arriba. Este proceso no es suficiente para explicar el desencadenamiento de la crisis, que veremos más adelante, pero nos muestra la transición hacia un capitalismo que acumula poco y profundiza las desigualdades y en el que su reproducción pasaría necesariamente por una involución social generalizada.

¿Qué no es mercancía?

La quinta lección: ¿Qué no es mercancía?, presenta otro de los procesos importantes en la dinámica del capital: la mercantilización de la vida. Destaca como el trabajo se ha convertido en una mercancía y como la extensión del capitalismo al conjunto del planeta ha permitido al capital hacerse con reservas inagotables de mano de obra barata mediante la disolución de las formas de vida precapitalista. Esta dinámica aumenta los ejércitos de reserva en los países desarrollados y presiona a la baja los salarios. También aborda los más recientes debates sobre la mercantilización de la naturaleza, el conocimiento, los productos inmateriales y los commons. En uno de los pasajes más interesantes, Husson recupera la crítica a la teoría ortodoxa que pretende reducir todo comportamiento humano a un cálculo individual de utilidad traducible en dinero, algo a todas luces irracional sobre todo si tratamos con bienes públicos o colectivos. Como resistencia a esta dinámica, destaca Husson, que todo progreso social, ha pasado por procesos de desmercantilización, forzosamente impuestos al capitalismo pues van en contra de su lógica profunda.

¿Es posible un capitalismo verde?

El capítulo sexto aborda otro de los debates más en boga recientemente: ¿Es posible un capitalismo verde? Para justificar su imposibilidad, Husson analiza el efecto que tendría en la rentabilidad una hipotética reducción de la intensidad energética en la producción. Por un lado se observa que si se pretende mantener la tasa de beneficio, al mismo tiempo que se aumenta el coste por la introducción de tecnologías más limpias, indudablemente se hará a costa de las rentas salariales. Por otro lado, la rentabilidad se verá deteriorada pues productos más eficientes energéticamente tendrán un coste superior para los consumidores, y aquí es donde surgen los problemas en la realización de estas mercancías en un contexto de estancamiento salarial. Husson también critica detalladamente como las soluciones de mercado para la cuestión ecológica están condenadas al fracaso, destacando así la contradicción entre eficacia medioambiental y eficacia económica entendida, estrechamente, como la optimización del beneficio. Capitalismo verde es un oxímoron, y sus defensores olvidan que este sistema se basa en la ganancia, la competencia y la ley del valor.

¿A que conduce la globalización?

Otro de los fenómenos importantes en la historia reciente del capitalismo es abordado en la séptima lección: ¿A que conduce la globalización? En ella se describe lo que se ha llamado popularmente como la fábrica global, así como la internacionalización de la división del trabajo, el papel de las multinacionales y los movimientos de la inversión extranjera directa. Una de las consecuencias de este fenómeno ha sido la erosión de los modelos sociales, sobretodo en Europa, mucho más difíciles de defender ahora que no hay fronteras para el capital ni éste siente la presión de la existencia del antiguo bloque soviético.

El papel de Europa

El papel de Europa y su unión económica y monetaria, abordado en el capítulo octavo, es fundamental en la historia de la globalización. Después de una breve revisión histórica desde la CECA al actual sistema euroliberal, Husson analiza las consecuencias del proceso de integración europeo. Lo que debería haber sido una senda de convergencia hacia arriba de los sistemas sociales de bienestar se ha acabado convirtiendo en la negación de esa Europa social regida por políticas económicas keynesianas. La construcción europea, particularmente la unión monetaria, tenía de entrada enormes complicaciones pues organizar un espacio económico donde coexisten países con niveles salariales y de productividad muy divergentes no es fácil sin grandes dosis de voluntad y coordinación política.

La lógica de la competencia, en plena contrarrevolución neoliberal, fue la bandera izada por los gobiernos, muchos de ellos socialdemócratas, para la mayor ola de privatizaciones de empresas y servicios públicos que jamás se haya visto. Los criterios de Maastritch fueron el corpiño definitivo para encauzar la política económica de los estados miembro: la moneda común y el pacto de estabilidad institucionalizaron la austeridad como única política económica posible. Los favorecidos, una vez más, han sido los grandes grupos empresariales que han visto flexibilizarse los mercados de trabajo y reducirse los salarios. La crisis, señala el autor, no ha hecho más que poner de manifiesto las incoherencias y asimetrías del sistema euro. Pero el objetivo del proceso de integración nunca fue tender a una mayor coordinación y convergencia, sino conseguir la liberalización económica, lógica que se acentúa tras la aplicación de las recetas de austeridad en el actual momento de crisis.

¿Qué es una crisis?

Las dos últimas lecciones abordan el fenómeno de la crisis y la recesión actual. Husson explica como la crisis es intrínseca a la dinámica capitalista y establece cuatro dimensiones para entender como las grandes crisis y sus posteriores consecuencias dieron lugar a las diferentes fases del capitalismo: régimen de acumulación (la economía), paradigma tecnológico (la técnica), regulación social (lo social) y división internacional de trabajo (lo internacional). Una de las conclusiones más contundentes es que los llamados “treinta gloriosos” fueron, en realidad, un paréntesis, una anomalía, en la historia del capitalismo. La crisis de los 70 presentó un aumento de las tasas de desempleo junto con una progresiva caída del crecimiento de la productividad. El auge del neoliberalismo puso fin al crecimiento del Estado de bienestar y estigmatizó la inflación, gran enemiga del capital financiero, que iniciaba un proceso de crecimiento y hegemonía que dura hasta nuestros días. La agenda neoliberal sirvió a los intereses del capital en un momento en que las políticas clásicas de relanzamiento de la economía no funcionaron. Esta nueva fase se caracterizó por un descenso del peso de los salarios y un alza de la tasa de beneficios, simultáneamente al estancamiento de la tasa de acumulación (inversión) y al aumento de la parte destinada a los dividendos de los accionistas. La crisis actual, en lugar de presentar un retorno al tipo de capitalismo regulado, está suponiendo una profundización de las políticas neoliberales junto con una regulación caótica incapaz de hacer frente a las contradicciones que caracterizan el capitalismo en su fase de globalización o internacionalización.

Directos al precipicio

Por último, quienes piensen que el capitalismo verá su fin tras una gran crisis que haga insoportables sus contradicciones no pueden andar más equivocados. Husson es categórico: el capitalismo no es una fruta madura y no se hundirá a pesar de su pérdida de eficacia. La idea misma de una “crisis final” es intrínsecamente absurda, porque el capitalismo no es solamente un modelo económico, sino un conjunto de relaciones sociales; y éstas sólo pueden ser cuestionadas por la iniciativa de fuerzas sociales decididas a superarlas.

La mejor contribución que se puede hacer a la crítica del capitalismo y a la construcción de una teoría que sea una enmienda a la totalidad del sistema es la adecuada explicación de cómo funciona realmente. No hay nada más frustrante y estéril que construir una teoría o emprender una acción política a partir de premisas erróneas. Es necesario conocer qué se esconde detrás de los velos ideológicos con los que se pretende naturalizar relaciones de explotación y dominación que no son más que históricas y sociales, por tanto combatibles y transformables. Para ello hay que tener conciencia de cómo funciona la sociedad, y las 10 lecciones de Husson son un buen comienzo: riguroso, pedagógico y estimulante.

Ivan Gordillo miembro del Seminari D’economía Crítica Taifa

1/ Michel Husson, El capitalismo en 10 lecciones, Los libros de Viento Sur-La Oveja Roja, Madrid, 2013.

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article8354

 

Pedro Miguel: Periodismo y Tecnología (Parte I)

Julian Assange, from Wikileaks, at the SKUP co...
Julian Assange, from Wikileaks, at the SKUP conference for
Rosa Miriam Elizalde e Iroel Sánchez
Pedro Miguel es editorialista del diario mexicano La Jornada. Recientemente estuvo en La Habana y volverá a fines de este mes para un intercambio en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Esta es la primera parte de un diálogo que sostuvimos con él en distintos momentos de su visita a Cuba que incluyó un intercambio con blogueros y usuarios de las redes sociales en nuestro país al que Pedro Miguel accedió amablemente.
Diversos temas como las transformaciones provocadas por Internet y la informática en el periodismo, su relación con Wikileaks y Julian Assange y  la formación de un nuevo profesional para la información son abordadas por el experimentado periodista en estas conversaciones que publicaremos en tres partes en La pupila insomne
P: Háblanos un poco de ti. ¿quién eres?, ¿de dónde vienes, ¿cómo te hiciste periodista? ¿Cómo has llegado acá?
R: Vengo de México, y como esas señoras que trabajan lavando ropas de otras familias, algo que en esa tierra llaman “lavar ajeno”, yo también vivía de escribir ajeno, ese era mi oficio.
Nací en Guatemala. En 1967, a la edad de 9 años, llegué a México, y me quedé allí como guatemalteco, siendo y sintiéndome guatemalteco hasta los 20, 21 años. Después perdí todo interés y todo vínculo con Guatemala y me consagré a México.
No tengo una formación universitaria. Básicamente mi educación transcurrió en México donde llegué a hacer cuarto de primaria y luego un año de secundaria en Guatemala. De formación académica superior solo dos semestres de lengua francesa, uno de arquitectura, tres de antropología y ya.
Sin embargo tenía un oficio: escribir, y me ganaba la vida escribiendo, ajeno. Guiones, tesis, discursos, cartas de amor, por supuesto, ¿no?
P: ¿Confundías los programas?
R: No, no llegué a tanto. Me pasaron cosas muy graciosas a ese respecto, pero no llegué a tanto. Por ejemplo, responderme a mí mismo; eso sí fue muy divertido.
P: ¿Cómo fue eso?
R: Una amiga quería seducir a un tipo y me dijo: “Oye, escribe algo, que yo lo firmo”. Le dije que sí. Como a las dos semanas llegó el tipo, que era otro amigo y me dice: “Recibí algo, pero no estoy a la altura. Por favor, ayúdame.” También le dije que sí, que le redactaría una respuesta. Fue un error. Se casaron y fueron una pareja horrible… VER MAS

Hace un año, la lluvia y el Comandante

Inolvidable cierre de campaña bajo el cordonazo de San Francisco, en Caracas

INOLVIDABLE CIERRE DE CAMPAÑA BAJO EL CORDONAZO DE SAN FRANCISCO, EN CARACAS
“AQUÍ ESTÁ CHÁVEZ DE PIE CON USTEDES” Credito: AVN
Chávez bendecido por la lluvia
CHÁVEZ BENDECIDO POR LA LLUVIA Credito: aporrea tvi

Las gotas de lluvia bañaban su cuerpo, ése que ya no le pertenecía, que éramos nosotros, que se fundía con el agua y el calor que se desbordaba de los pechos y las gargantas que lo hicieron invencible. Ese jueves 4 de octubre, el gigante se escapó del hombre de Sabaneta y, con la tormenta que cayó sobre Caracas, se convirtió en una enorme fuerza natural incontenible proyectada hacia el futuro.

“Aquí está Chávez de pie con ustedes”, dijo mientras el agua corría copiosamente por su cara. El recorrido de esa semana final de la campaña para las elecciones presidenciales había arrancado en su natal Sabaneta, el primero de octubre, y hacía una parada en siete avenidas de la capital, el 4 de ese mes, antes de llegar al Palacio de Miraflores, tras la victoria popular del domingo 7 de octubre.

Barinas, Portuguesa y Cojedes fueron los tres primeros estados llaneros donde comenzó el tramo final de la campaña del candidado de la Revolución Bolivariana. En un mismo día, su fuerza de búfalo, como él mismo lo definió, corrió libre por la sabana.

“Tú sabes que soy tu hijo/llanura venezolana/… Adiós mi llano querido/me voy pero pronto vuelvo/ a recorrer tus sabanas/ para avivar los recuerdos/ que dejaste en mi mente/ desde que estaba pequeño/ cuando estoy lejos de ti/ con más cariño te quiero/ fuiste mi mejor maestro en la escuela de guerreros”, cantó en San Carlos, capital de Cojedes, cuando caía la tarde de ese lunes.

Yaracuy, Lara, Carabobo y Aragua fueron los siguientes estados donde, como escribió el poeta barinés Alberto Arvelo Torrealba, “Por aquí pasó, compadre/ hacia aquellos montes lejos, por aquí vestido de humo/ mi general que iba ardiendo”.

El ardor de Chávez, la tarde del 4 de octubre, se mantuvo intacto, y con la lluvia se avivó a lo largo de las siete avenidas. La Universidad, la México, la Lecuna, las Fuerzas Armadas, la Urdaneta y la Baralt, confluyeron en la Bolívar, donde una vez más llegó el Presidente para cantar el Himno Nacional, hablarle al pueblo y desatar eso que después de tantos años la gente aún no sabe explicar, pero que eriza la piel, agita el corazón y empapa la mirada.

Chávez ahora y para siempre

Aunque en el Caribe la posibilidad de la lluvia, que siempre llega de golpe y como animal arisco, ahuyenta, cambia planes y hace correr, la tarde del 4 de octubre no fue así. Chávez subió a la tarima, fundido de pueblo y aguacero. “Yo no les fallaré, seré fiel para siempre”, dijo. Verlo allí, parado, hablando como si las gotas no existieran y su ropa no estuviera empapada, hacía pensar en que así como el temporal, él es una fuerza de la naturaleza.

En una oportunidad, el ex presidente chileno Ricardo Lagos, a pesar de su conservadurismo, admitió: “Hugo es una fuerza desatada de la naturaleza, es un hombre de un gran carisma y creo que su esfuerzo por derrotar la pobreza lo ha llevado a tomar un camino de gran involucramiento en determinados ámbitos”.

Un año después de su discurso de aquella tarde de Cordonazo de San Francisco, sus palabras se mantienen invictas, como él. “Chávez son ustedes, muchachos, Chávez es la Patria, Chávez es el futuro, Chávez es la alegría”, y como “todos somos Chávez”, seguimos en pie.

Venezuela resucitó entre los muertos”, exclamó en ese cierre de campaña para las elecciones presidenciales, que era el quinto que había hecho a lo largo de 14 años. Los anteriores fueron para los comicios de 1998; en 2000, tras la aprobación de la Constitución; en 2004, para el Referendo Revocatorio y en 2006, para el proceso electoral para elegir al presidente.

Esa patria joven de la que hablaba el líder de la Revolución se respira y entra por los poros, un año despúes de aquel cierre de campaña, los venezolanos ven cómo en cada estado brotan de la tierra nuevos hogares de la Gran Misión Vivienda Venezuela, que hasta la fecha ha erigido más de 450.000 viviendas. Se respira vida en una cadencia eterna que es avivada por la mirada, y la firma del Comandante, estampada en cada edificio, en cada brazo y en millones de pechos.

Las ciudades, los pequeños pueblos, los caseríos a dónde nadie llegaba, sienten su fuerza, que se propaga por Venezuela y por el mundo. Los pueblos tradicionalmente oprimidos pronuncian su nombre y no pueden evitar una sonrisa acompañada de unos ojos esperanzados.

“Del presidente Hugo Chávez, uno siempre recuerda su sonrisa. Cuando llegamos al barrio, sentía como si lo hubiera conocido desde toda la vida. Y ahí pude ver el amor del pueblo, la veneración con que lo saludaban, una veneración muy cercana, amiga, compañera, camarada, cómplice de caminos”, escribió la periodista argentina Stella Calloni en un artículo titulado “Cuando el pueblo despierta”, publicado en marzo de este año.

Una noche de agua

Cuando Chávez hablaba de su nacimiento, la madrugada del 28 de julio de 1954, se refería a aquella “noche de agua”, cuando la patria lo parió. “Será por eso que me gusta tanto el agua… un río para mí es una magia”, afirmaba en una ocasión que conversaba con su mamá Elena sobre esa noche sabanera.

Esa tarde, y todas las que han seguido, su caudal se ha mantenido vivo, constante, fuerte en algunas ocasiones, sereno en otras.

“En nuestras manos no se va a perder la vida de la Patria”, dijo aquella tarde de octubre. El pueblo ha continuado con su legado, con esa obra que tras 14 años, apenas empieza. En el paisaje de Venezuela siguen surgiendo edificiones de viviendas, escuelas, hospitales, universidades, lugares para el entretenimiento y la recreación. Los venezolanos saben que salieron “de esa especie de muerte colectiva” donde estuvieron sumidos por más de cuarenta años.

Con su visión, que trascendía lo inmediato, esa tarde de tormenta les dijo a quienes lo escuchaban: “Ha pasado un tiempo, ya larga es esta batalla. Nosotros venimos de lejos. Esta batalla nuestra es larga”. Un año después, el poder popular, junto al gobierno, sabe que la lucha no cesa, que las pretensiones de la derecha nacional e internacional por recuperar el poder perdido siguen intactas, sin embargo, como bien lo dijo Chávez: “Hemos logrado salvar la Patria y hemos echado las bases del futuro”.

“¿Acaso Chávez se vendió a la burguesía? ¿Acaso se dejó doblegar por el imperialismo? Preguntó. La multitud en la Bolívar gritaba un rotundo: “No”, y aplaudía. “Yo no les fallaré, seré fiel para siempre al pueblo de Venezuela”, respondió.

El candidato revolucionario sobre la tarima también se refirió a los venezolanos como “instrumentos de la paz y la vida”, y sentó las bases para el movimiento que busca impulsar la convivencia pacífica y solidaria con la participación de organizaciones sociales, colectivos y comunidades, como parte de la Gran Misión A Toda Vida Venezuela.

Derecho al futuro

“Ustedes tienen derecho al futuro, lo hemos conquistado. Nadie le robará el futuro al pueblo venezolano”, dijo tres días antes de la victoria perfecta obtenida el domingo 7 de octubre, cuando 8.191.132 votos, 55,07% de los electores, le dieron el triunfo.

Parafraseando al periodista polaco Ryszard Kapuściński, al explicar la agresión de Israel a Palestina, podría decirse que: “La victoria de Chávez es que jamás ha sido derrotado y el fracaso de la derecha es que nunca ha vencido”.

El Comandante, consciente de la importancia de los jóvenes como vanguardia dentro de la revolución, varias veces dijo: “En las manos de la juventud venezolana de hoy no se va a perder el futuro de la Patria”. Ese futuro conquistado donde se acabaron los bachilleres sin cupo, donde la matrícula de Educación Básica y Media es de casi diez millones de estudiantes, y donde Venezuela ocupa el quinto lugar en matrícula universitaria en el mundo.

Esa fuerza natural, que se avivaba con el agua, desde que Chávez nació en aquella casita de piso de tierra en Sabaneta, esa tarde lo bañó todo y comenzó a correr sabiendo que trascendía al hombre, que luego de bailar bajo la lluvia, fue a abrazar a su familia, que lo miraba desde una esquina de la tarima. “Llegó la avalancha bolivariana, y llegó con palo de agua”, dijo. Hoy un año después, sabemos que esa caudal sigue desbordado y en continuo movimiento.

 

La presencia de inmigrantes haitianos en

Unidad de Políticas PúblicasLa presencia de inmigrantes haitianos en República Dominicana

El aumento de la cantidad de nacionales haitianos que emigran a República Dominicana ha sido un temamuy debatido en los medios de prensa dominicanos. La ciudadanía tiene la percepción de que hay millonesde ellos residentes en el país y que cada día llegan más. Para contrastar esta percepción general con lasituación real, este ensayo utiliza la información que publicó la Facultad Latinoamericana de CienciasSociales (FLACSO-RD), en conjunto con la Organización Internacional de Migraciones (OIM), en 2004 y losresultados de la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en la República Dominicana (ENI-2012) de laOficina Nacional de Estadística (ONE).

11 de septiembre de 2013

 El pasado 16 de mayo de 2013 se unió al equipo de investigadores del Observatorio Político Dominicano (OPD) la jovenestadounidense de origen dominicano Samantha García. Samatha es estudiante meritoria de Economía y Psicología de la Universidad de Yale, New Haven, Estados Unidos. Además, es una destacada miembro de la Asociación de EstudiantesDominicanos de Yale, un espacio donde los estudiantes que asisten al centro de altos estudios comparten experienciasculturales

y se educan sobre las costumbres y tradiciones dominicanas.

Samantha estuvo  adscrita en calidad de pasante en la Unidad de Políticas Públicas del OPD durante los meces de mayo-juliode 2013.

Introducción

En mayo de 2013, Listín Diario publicó un artículo donde informó que las autoridades brasileñas impidieron la entrada a su territorio de decenas de ciudadanos haitianos indocumentados. Tras expresar su preocupación ante el creciente flujo de inmigrantes haitianos irregulares a su país, el grupo fue deportado a República Dominicana en lugar de ser enviado a su país de origen (Castro, 2013). Este hecho ilustra la encrucijada en que se encuentra República Dominicana ante la gran cantidad de haitianos que cruzan la frontera, permanecen en el país irregularmente, o utilizan el país como trampolín para llegar a otros países.

Existe la percepción entre los ciudadanos dominicanos de que por lo menos un millón de haitianos vive en el país, la mayoría en condiciones irregulares (FLACSO, 2004). Además, tienen la impresión de que cada día llegan más.

Durante mucho tiempo no existió un control que proporcionara una cifra fiable de la cantidad de inmigrantes haitianos permanentes en el país. Por ejemplo, las estimaciones de migrantes haitianos del pasado, basadas más en conjetura que en métodos científicos, estimaron su población en 833,474 (Báez-Evertsz et al., 2005).

En los últimos años, contar con un mecanismo que permitiera censar la población haitiana en el país se convirtió en una necesidad. Los centros locales de migración quisieron determinar la cantidad de inmigrantes presentes y conocer las características del grupo mediante la aplicación de encuestas con una base científica. Los resultados ayudarían al Gobierno Central a avanzar en el desarrollo de políticas, programas y acciones relativas al estatus migratorio (FLACSO, 2004). En adición, el estudio de la migración haitiana podría ser útil al momento de determinar si las leyes migratorias y los métodos de investigación de casos de inmigrantes irregulares son eficaces.

Hasta el presente, hay dos encuestas publicadas y ambas coinciden con los censos nacionales de 2002 y 2010. En 2004, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) publicó la Encuesta sobre inmigrantes haitianos en República Dominicana, la primera de su tipo en la historia dominicana. En 2012, la Oficina Nacional de Estadística (ONE) publicó la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en República Dominicana, que incluye a los inmigrantes de todos los países, con especial atención en los de nacionalidad haitiana. Esta última encuesta podría mostrar un aumento en las cifras de inmigrantes haitianos, teniendo en cuenta el sismo que devastó Haití en 2010 y su impacto en las migraciones hacia territorio dominicano. La precisión de las cifras se puede determinar al comparar ambos estudios, dados los antecedentes ya conocidos sobre la migración haitiana.

Ambas encuestas, objeto de este ensayo, fueron justificadas en parte para investigar cómo ha progresado la migración fuera del conocimiento y del control de las autoridades del país, y proveer datos concretos sobre el perfil de los inmigrantes haitianos en el presente.

Guía para analizar la migración

Los migrantes son reconocidos generalmente como las personas y sus familiares que van a otro país o región con miras a mejorar sus condiciones sociales y materiales y sus perspectivas de vida. Asimismo, se aplica a las personas que se establecen fuera de su país de origen por la duración de un trabajo de temporada (cosechas agrícolas), llamados “trabajadores de temporada” o temporeros.

Siendo un fenómeno tan complejo, la migración es difícil de caracterizar teóricamente de una manera comprensiva. Se han hecho numerosas contribuciones, pero el modelo Push-Pull es uno de los más influyentes1. Concibe la migracióncomo impulsada por un conjunto de factores de presión (Push) existentes en el país de origen (pobreza, desempleo, la falta de tierras, hacinamiento, represión política, desigualdad social, pobres perspectivas de matrimonio, etc.), y por factores de atracción (Pull) que operan desde el país de destino (mejores ingresos y perspectivas de empleo, educación y bienestar, buenas condiciones ambientales y de vida, libertad política etc.). En la versión de Lee (1966) de este modelo, existen obstáculos en el camino de un lugar a otro que se han de superar: distancia física, el costo del viaje, las barreras culturales ‒como el idiomay las diferentes formas de vida‒, las fronterasy las restricciones a la inmigración.

Los factores personalestambién cuentan en este modelo: las personas reaccionan de manera diferente a distintas combinaciones de atracción y presión, de acuerdo a su situación económica, etapa de vida y personalidad.

Otros autores han argumentado que la migración internacional, en especial de tipo laboral, es dirigida principalmente por factores de atracción (Pull). Para Piore, (1979), el factor dominante es el poder estructural de la demanda de ciertos tipos de mano de obra barata y flexible. Esto se vincula a la presencia en países industrializados de un mercado de trabajo dual: un mercado primario de trabajos seguros y bien remunerados para los trabajadores nativos, y uno secundario para los trabajos de baja cualificación, bajos salarios, inseguros y generalmente duros, en fábricas y el sector servicios, ocupado generalmente por trabajadores migrantes, ya que los trabajadores locales los evitan.

Los migrantes aceptan estos nichos porque no tienen poder de negociar colectivamente ‒en especial si son indocumentados‒y porque prefieren los salarios devengados a la pobreza y el desempleo que enfrentaban en su país de origen. Los modelos de este tipo tienden a considerar que los migrantes son sujetos pasivos en los procesos que dicta la acumulación de capital. Mientras millones de personas que emigran son explotadas de manera cruel y sistemática, otros progresan y prosperan. En adición, la migración no imita fielmente los canales de penetración del capital, sino que se desarrolla en patrones de oportunidades que surgen en diversas partes del mundo (King, 2012).

Otro factor a tener en cuenta es el rol del Estado en los patrones migratorios. Estudios realizados desde la perspectiva de la economía política concluyen que las políticas de inmigración de los países receptores ‒sistemas de cuotas, regulaciones de entrada, duración de la estadía, visas de trabajo y ciudadanías‒moldean directamente el volumen, dinámica y patrones geográficos de los flujos migratorios internacionales.

Por último, las redes personales y sociales son el vinculo teórico que permite ir mas allá de las teorías Push-Pull y conectar las razones individuales para migrar con el entorno macrosocial. Igualmente, contribuyen a dilucidar las causas iniciales de la migración, su perpetuación y difusión en el tiempo. Según Arango (2004:28), las redes permiten predecir la migración futura, ya que tienen un efecto multiplicador que perpetua la migración, proveyendo información y contactos para dirigir a los migrantes a destinos particulares donde encuentran apoyo, alojamiento y ayuda para encontrar trabajo; sin embargo, tarde o temprano tienden a declinar en fuerza y alcance. Dentro de ellas existen los fenómenos del contrabando y el tráfico, que transporta migrantes entre las fronteras y los explota por medio de deudas, como en el caso del tráfico sexual.

Antecedentes de la migración haitiana

La migración haitiana hacia República Dominicana inició durante la ocupación norteamericana de 1916, cuando los militares estadounidenses tomaron el control de la economía dominicana para equilibrar el presupuesto del país y crear proyectos para acelerar el crecimiento económico (Haggerty, 1989). Una de sus iniciativas fue la importación de braceros para cultivar caña para la industria azucarera. Al principio, los trabajadores fueron cocolos, un grupo étnico originario de las Antillas Mayores, pero tras la desocupación, la mayoría de los braceros era de origen haitiano (“Un país de migrantes, s.f.).

Los haitianos emigraban a República Dominicana para cumplir trabajo agrícola bajo un contrato. Los dueños de las haciendas del país notificaban al gobierno el número de trabajadores que necesitaban para la temporada y entonces se contactaba al gobierno haitiano para que enviara al país a los haitianos dispuestos a trabajar (FLACSO, 2004). A todos los contratados se les proveía de un carné de identidad que expiraba al final del contrato laboral; por lo tanto, si los trabajadores se quedaban en el país, se convertían en residentes irregulares (FLACSO, 2004).

Durante la década de los años 80, la economía se expandió fuera de los productos agrícolas, lo que derivó en la necesidad de una mano de obra barata para el creciente mercado de negocios. Como los dominicanos rechazaban los trabajos con salarios tan mínimos, los inmigrantes haitianos cumplieron la demanda de fuerza laboral (Abreu et al., 2012).

Factores de migración

En general, existe un consenso de que el factor determinante de la migración haitiana hacia el país es la pobreza. El volumen de la migración no solo se asocia con la distancia, sino con la cantidad de oportunidades y obstáculos en cada lugar.

La degradación ecológica que ha sufrido Haití desde la década de 1970 aumentó la pobreza y la migración. La tierra fue erosionada por la tala de árboles para producir carbón y por el cultivo de tierra marginal, lo que contribuyó a la desaparición de la capa fértil. La erosión ha hecho que muchas granjas pequeñas sean inviables y vulnerables a sequías e inundaciones. Al mismo tiempo, el sector manufacturero, que empleaba en maquiladoras 100,000 personas a principios de la década de 1990,  colapsó en el año 2000 debido a la inestabilidad política, la competencia regional y el fin de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe promovida por Estados Unidos (Ferguson, 2003).

En adición, la economía dominicana  es 7.5 veces más grande que la haitiana. El PIB per cápita de los haitianos es apenas 13.4 % del de los dominicanos y aproximadamente el 78-80 % de los haitianos vive en pobreza extrema (Banco Mundial, 2013). Según la ENI-2012, antes de emigrar, los inmigrantes haitianos tenían una tasa de desocupación abierta de 40.5 %, lo que indica que el desempleo es un factor determinante de la migración.

Esta diferencia de ingresos es el principal determinante de los flujos migratorios desde Haití hacia el país. Otros motivos, ya sean familiares, de estudio y de mejoría en las condiciones tienden a estar ligados a las oportunidades de empleo.

La existencia de diferentes niveles salariales entre Haití y República Dominicana y la poca distancia a cubrir para emigrar, mantienen un continuo flujo migratorio a través de la frontera, como señala Aristy Escuder (2010). Una vez en el país, los migrantes haitianos se integran rápidamente a las labores productivas en áreas rurales y urbanas, generalmente por medio de acuerdos verbales.

Sectores de la economía dominicana dependen de la mano de obra haitiana ‒abundante y barata‒para funcionar y mantener sus márgenes de ganancia. Los renglones que más dependen de la migración haitiana son la producción de café,  arroz, banano,  caña de azúcar y la construcción, que representan en conjunto un 14 % del PIB (Abreu et al, 2012).

Magnitud de la migración haitiana

La pregunta que genera mayor interés de las dos encuestas es el total de inmigrantes haitianos en el país. Desafortunadamente, la encuesta de 2002 no publicó un dato estimado,  sin embargo, las cifras ofrecidas por la encuesta de 2012 pueden ser relacionadas con las de los censos nacionales de 2002 y 2010.

El censo de 2002 publicó que el 1.12 % de la población nació en el extranjero, mientras que el de 2010 registró que el 4.19 % nació en otro país (ONE, 2002; ONE, 2010). Estos porcentajes incluyen inmigrantes que no son de origen haitiano.

Como se puede apreciar en la tabla no. 1, la encuesta de 2012 publicó que había 458,233 inmigrantes haitianos, el 4.7 % de la población dominicana y la población inmigrante total era el 5.4 % de la población (ONE, 2013). Dado que el porcentaje de la población inmigrante haitiana es ahora mayor que el porcentaje de la población inmigrante total de 2002 y 2010, es cierto que ha ocurrido un aumento en la migración haitiana en los últimos años.2

Tabla No. 1
Migración haitiana según cada encuesta

Categoría

FLACSO 2004

ENI-2012

Población total de RD

8,600,000

9,716,940

Total de inmigrantes haitianos

Nd

458,233

Porcentaje de inmigrantes haitianos hombres

75.5 %

65.4 %

Porcentaje de inmigrantes haitianos mujeres

22.4 %

34.6 %

Edad: entre 18 y 24 años

37.6 %

~28.8 %

Edad: entre 25 y 29 años

23.8 %

~22.9 %

Edad: entre 30 y 39 años

19.9 %

~24.4 %

Edad: entre 40 y 49 años

10.2 %

~8.4 %

Edad: 50+ años

7.9 %

~7.02 %

Fuente: Elaboración propia con información de la Encuesta sobre inmigrantes haitianos en República Dominicana (FLACSO, 2004) y la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en la República Dominicana (ONE, 2013).

La gran mayoría de inmigrantes haitianos son jóvenes entre 18 y 30 años de edad (ONE, 2013). Este grupo de edad es, después de todo, el que compone la mano de obra, especialmente en la agricultura y la construcción.  Además, “mientras más joven sea una persona, mayor será el valor presente de su flujo esperado de ingresos” cuando emigran a un país de mayor desarrollo económico (Abreu et al., 2012:128). Es notable el hecho de que para el 2012 se registraron aproximadamente 38,825 inmigrantes haitianos menores de 15 años, dato que no apareció en la encuesta anterior.

El predominio  de los inmigrantes hombres en la población migrante continúa, aunque parece tener una tendencia decreciente: cerca del 65 % de los inmigrantes haitianos son hombres, menos que el 75 % reportado en el 2002. El aumento en la cantidad de mujeres migrantes de 22 a 34 % en menos de una década puede indicar un cambio importante en los patrones migratorios.

En promedio, aproximadamente 58 % de los migrantes haitianos se concentra en el grupo de edad de 18-34 años. De otra parte, se destaca la reducida proporción de niños y niñas de 0 a 14 años, que es de 8.4 %. (ONE, 2013).

Características de la migración haitiana

En general, la población migrante haitiana en República Dominicana está compuesta de tres grupos: uno pequeño de migrantes legales y documentados, una amplia comunidad de residentes de largo plazo que nacieron en Haití y una población trashumante de trabajadores temporales haitianos.

De los inmigrantes con permanencia continua hasta la fecha de la encuesta, se tiene que el 38.6 % llegó recientemente, entre el 2010 y 2012; el 23.6 % llegó entre el 2006 y 2009, el 18.5 % entre el 2000 y 2005, y el 17.3 % antes del 2000. Esta reciente oleada tiene su explicación más probable en el terremoto que sacudió Haití y destruyó gran parte de su infraestructura en 2010, dejando a miles de personas muertas y desamparadas.

Sobre la base de los resultados de la encuesta realizada en 2004, FLACSO desarrolló la idea de una “nueva migración haitiana” (p. 11). Este concepto se refiere a la flexibilidad de los trabajadores haitianos: ahora que no trabajan bajo un contrato, o están aislados en el campo, pueden cambiar de trabajo en función de la disponibilidad, en lugar de regresar a Haití. La encuesta predijo que los haitianos permanecerían en suelo dominicano por más tiempo, a diferencia de la migración transitoria predominante en el pasado, aunque recalcó que el deseo final de los haitianos era volver a su país (FLACSO, 2004). Las entrevistas revelaron que el 83 % de los inmigrantes todavía tenía familia en Haití, o sea que estaban obligados a regresar. El patrón de migración del pasado fue el apoyo para la teoría de la FLACSO.

Es posible, además, que este patrón de regreso obedezca a mantener sus nacionalidades haitianas. La Constitución haitiana (1987) indica que quienes residen continuamente fuera del país después de una migración irregular pierden su nacionalidad.

Tabla No. 2
Características de los inmigrantes haitianos

Categoría

FLACSO 2004

ENI-2012

Motivo para migrar: trabajar

73.9%

45.2%

Motivo para migrar: permanecer en RD

14%

25.7%

Motivo para migrar: estudiar

0.78%

7.5%

Estado conyugal: unida

39.3%

39.9%

Estado conyugal: casado

19.8%

13.1%

Estado conyugal: soltero

39.8%

39.1%

Tipo de trabajo: agricultura

41.1%

35.7%

Tipo de trabajo: construcción

38.1%

25.9%

Migración única

47.5%

75.9%

Migración dos veces o más

52.2%

22.7%

Salud: los que habían estado enfermos

66.2%

29.9%

Los que poseen acta de nacimiento haitiana

89.4%

92.6%

Los que poseen cédula haitiana

62.9%

51.9%

Los que poseen pasaporte haitiano

36.5%

37.8%

Los que poseen acta de nacimiento dominicana

4.4%

Nd

Los que poseen cédula dominicana

6.1%

Nd

Los que poseen pasaporte dominicana

2.4%

Nd

Salud: los que habían estado bien de salud

33.1%

69.2%

Salud: los que recibieron atención por su enfermedad

60%

66.1%

Salud: los que no recibieron ninguna atención profesional

38%

10.4%

Alfabetizados 29.4% en español

57% en creole

71.7%

No alfabetizados69.8% español 

41.6% creole

28.3%

 

Fuente: Elaboración propia con información de la Encuesta sobre inmigrantes haitianos en República Dominicana (FLACSO, 2004) y la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en la República Dominicana (ONE, 2013).

Una comparación de las dos encuestas muestra que la conclusión y predicción de una “nueva migración haitiana” fue certera. La encuesta de 2012 demostró que los inmigrantes se adaptaron gradualmente para hacer una migración única. En 2004, el 47.5 % de los entrevistados cumplió una migración única (FLACSO, 2004), pero para el año 2012, este porcentaje aumentó a 75.9 % (ONE, 2013), para un incremento de 59.7 % de los que están mudándose a República Dominicana con carácter permanente.

Otro aspecto especialmente importante de esta “nueva migración” es el hecho de que la población inmigrante se ha expandido en casi todas las actividades económicas del país. En 2004, las áreas que concentraron el mayor porcentaje de inmigrantes fueron la agricultura (41.1 %) y la construcción (38.1 %), pero ya para 2012 estos porcentajes se redujeron a 35.7 y 25.9 % respectivamente, mientras que los sectores de comercio (16.5 %) y otros servicios (10.4 %) cobraron importancia.

En el gráfico siguiente se puede apreciar la distribución actual de la mano de obra haitiana.

Sobre la base de estos porcentajes, salta a la vista un cambio sustancial en la forma de los inmigrantes integrarse a la fuerza laboral del país. Resulta notable que solo el 12.0 % de los inmigrantes haitianos asalariados (el 12.3 % de los hombres y el 10% de la mujeres) expresaran en la ENI-2012 que tenían un contrato de trabajo por escrito.

De hecho, en los renglones informales no-agrícolas (establecimientos con menos de cinco empleados, personas que laboran por cuenta propia,  independientes, así como los trabajadores no remunerados y el servicio doméstico) hay una fuerte presencia de migrantes: el 61 % de los inmigrantes indocumentados trabaja en ventas informales y el resto labora como profesionales, técnicos, albañiles, guardianes y choferes, entre otros. (Abreu et al, 2012)

El concepto de la “nueva migración haitiana” se hace también evidente en el motivo para migrar. En 2004, el 73.9 % emigró para trabajar (FLACSO, 2004), porcentaje que disminuyó a 45.2 % en 2012, cuando el 25.7 % lo hizo para permanecer y el 7.5% para estudiar. Los dos últimos porcentajes aumentaron significativamente en comparación con el año 2004, cuando la intención de establecerse era 14 % y la de estudiar apenas 0.78 % (ONE, 2013). Se esperaría que este aumento de la cantidad de migrantes con intenciones de permanecer implique que sus cónyuges y familiares, poco a poco vayan ingresando al país, pero la gran mayoría de los inmigrantes, el 80.4%, no mostró intenciones de traer familiares al país, mientras 19.6 % indicó que pensaba traer algún familiar.

Esto puede obedecer más bien a la edad de los inmigrantes: cada vez son más jóvenes. Mientras antes venían hombres mayores y casados, hoy son trabajadores jóvenes solteros y estudiantes: casi 40 % de los hombres haitianos vino al país en forma solitaria y 43.5 % llegó junto a otros familiares y amigos (ONE, 2013). La variación más notable fue el porcentaje de inmigrantes haitianos casados, que disminuyó  de 19 a 13 %, mientras que el porcentaje de inmigrantes en unión libre se mantuvo prácticamente estático en 33 %  (FLACSO, 2004; ONE, 2013). Este cambio podría guardar relación con el aumento del número de emigrantes permanentes.  Ahora que los haitianos emigran para permanecer en el país, no es tan común tener una familia pre-establecida.

La gran mayoría (76 %) de los inmigrantes haitianos señaló tener familiares o amigos en el país antes de migrar, debido a la antigüedad del sistema migratorio y volumen de la migración desde el país vecino. Las mujeres indicaron en mayor proporción que los hombres que tenían familiares o amigos en el país antes de migrar. Estas son las redes que proveen el apoyo crucial para los nuevos migrantes.

El porcentaje de mujeres haitianas inmigrantes también va en aumento: 54.5 % mayor en comparación con la encuesta de 2002. La “feminización” de la migración haitiana indica que el papel de las mujeres migrantes ha cambiado, de acuerdo con un dato suministrado por Bridget Wooding, una directora del Observatorio Migrantes del Caribe (OBMICA). O sea, con más frecuencia, las mujeres son las encargadas de la casa y mantienen a la familia. También es posible que migren para escapar de la violencia sexual, lograr un nivel de educación más alto o puede reflejar una nueva independencia de las mujeres haitianas (Wooding, 2007).

Entre los inmigrantes haitianos se presentan dramáticas desigualdades de género, con más del doble de los hombres ocupados en relación a las mujeres. La proporción de las mujeres no ocupadas que buscaron trabajo es casi el doble de la de los hombres, y cuatro veces más mujeres reportaron no estar ocupadas y no haber buscado trabajo. Las mujeres son muy visibles en el comercio informal en mercados rurales y urbanos, y en algunos sectores agrícolas. El activo comercio minorista fronterizo de bienes está dominado por mujeres. El turismo también ofrece oportunidades, mayormente por la venta de artículos a turistas.

Es también posible que la feminización de la migración haya afectado el porcentaje de los casados.En el caso de las mujeres, el 15.4 % vino junto a su esposo o compañero, el 12.1 % con hermanos y 9.2 % con sus padres.

La mayoría de los inmigrantes solo posee documentos haitianos, un hecho que no cambió significativamente entre 2004 y 2012. La cantidad de haitianos sin documentos dominicanos responde al alto número de inmigrantes que cruza la frontera de manera irregular, lo que reduce la posibilidad de obtener documentos de identificación dominicanos o de naturalizarse en el país (Fernández, 2004). El hecho de que las leyes haitianas prohíban la doble nacionalidad es un factor que tampoco les hace posible obtener documentos dominicanos sin perder su nacionalidad haitiana (Haití, 1987).

El número de inmigrantes haitianos alfabetizados parece haber aumentado. La encuesta de 2004 preguntó a los entrevistados en qué idioma son alfabetizados, mientras que la de 2012 solo cuestionó si sabían leer o escribir (FLACSO, 2004; ONE, 2013). En el IX Censo Nacional de Población y Vivienda 2010, el 77.1 % de la población estaba alfabetizada y el 22.9 % era analfabeto (Oficina Nacional de Estadística, 2010), en comparación con el 71.7 % de inmigrantes haitianos alfabetizados y el 28.3 % analfabetos en 2012 (ONE, 2013).

La mejora del nivel de educación de los inmigrantes también es evidente. En 2012, había ocho veces más inmigrantes estudiantes que en 2004. El aumento de inmigrantes haitianos universitarios fue confirmado por una encuesta del Banco Central en 2011. La encuesta concluyó que el 73.5 % de estudiantes extranjeros era de nacionalidad haitiana, porcentaje que rondaba por 69.0 % en 2009 (Albizu et al., 2012).

Los cambios en el estado de salud son difíciles de observar. La encuesta de 2004 preguntó al entrevistado si había estado enfermo durante su residencia en República Dominicana, mientras que la de 2012 preguntó si el entrevistado había estado enfermo en los 12 meses anteriores a la entrevista (FLACSO, 2004; ONE, 2013). Como hay una diferencia significativa en el rango de tiempo, las respuestas no son comparables. Sin embargo, es claro que la salud de los inmigrantes haitianos en general ha mejorado debido a mayores facilidades de acceso a profesionales médicos. El porcentaje de inmigrantes que no había recibido atención médica al estar enfermos disminuyó 72.6 % entre 2004 y 2012 (FLACSO, 2004; ONE, 2013).

Conclusión

De acuerdo con las encuestas, la mano de obra haitiana se ha extendido entre 2004 y 2012, los inmigrantes son más educados debido a la disminución de los que no están alfabetizados y al aumento de los que emigran para estudiar. Las condiciones en que viven en República Dominicana han cambiado: ahora tienen más acceso a profesionales médicos. La observación más pertinente es la actualización de la “nueva migración haitiana,” que ahora consiste en haitianos que emigran al país para quedarse y colocarse en distintos sectores y oficios, y no recluirse en los campos cañeros, convirtiéndose en una masa flexible que  deambula por todo el país.

La encuesta de 2012 fue publicada en abril de 2013, por lo que su estimado de los inmigrantes haitianos en el país es el más actualizado. Aproximadamente, unos 458,233 residen en el país. Es muy probable que esta cifra siga aumentando, pues el inmigrante haitiano promedio no tiene otra opción para  emigrar que República Dominicana. Como explicó Abreu et al. (2012:15), “el objetivo [de] los haitianos que vienen hacia República Dominicana [es] buscar una mejor vida en un país de mayor desarrollo relativo, para mejorar su condición económica y social y la de sus familiares”.

Además, lo más probable es que siempre haya trabajo disponible para los inmigrantes haitianos en República Dominicana. El ingreso de los inmigrantes haitianos a la fuerza laboral del país crea un círculo vicioso. Normalmente, el número de trabajadores dispuestos y capaces para trabajar aumenta proporcionalmente con el salario ofrecido por el empleador. Los inmigrantes haitianos siempre están dispuestos a trabajar por salarios mínimos, por lo que nunca hay una carencia de trabajadores que inspire a las empresas a aumentar los salarios que ofrecen.  Debido a este círculo vicioso que deja espacio para los trabajadores haitianos, estos siempre tendrán razón para emigrar al país. No importa cuán mínimos encuentren los dominicanos dichos salarios, para los inmigrantes haitianos esos salarios serán mejores que los que recibirían en Haití.

Aunque los dominicanos tal vez piensen que hay más haitianos en el país, esta imagen popular difiere de la realidad. Los inmigrantes haitianos no exceden el medio millón, mientras muchos creen que hay más de un millón. Como explicó Juan Temístocles Montás, quien presentó la encuesta del 2012 al público en nombre de la ONE:

Existe la tendencia en nuestro país a creer que donde hay 50 son 500 y donde hay 500 son 5 mil y donde hay 5 mil hay 50 mil y con eso hay que tener mucho cuidado y traigo esto a colación, porque una cosa es la percepción de lo que pueda ser población de inmigrantes en República Dominicana y otra cosa es la realidad” (“Confirman”, 2013).

Las encuestas ponen fin a las asunciones y a las percepciones confusas de los dominicanos sobre la presencia de inmigrantes haitianos en República Dominicana.

Bibliografía

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1. Abundar sobre las teorías y perspectivas de la migración se escapa de los límites de este trabajo. Vea Lee (1966) y Todaro (1969) para algunos acercamientos teóricos clásicos a la migración, y King (2012) para una visión de conjunto de las teorías sobre migración hasta la fecha.

2. Ha de notarse que las cifras reportadas por las encuestas de inmigrantes son estimaciones de la población general sujetas a un margen de error estadístico, por lo que deben ser interpretadas como aproximaciones a la realidad.