Buscar

El Profesor

Educar para formar y liberar

Etiqueta

Juan Bosch

Cuento de Juan Bosch: La nochebuena de Encarnación Mendoza

Con su sensible ojo de prófugo Encarnación Mendoza había distinguido el perfil de un árbol a veinte pasos, razón por la cual pensó que la noche iba a decaer. Anduvo acertado en su cálculo; donde empezó a equivocarse fue al sacar conclusiones de esa observación. Pues como el día se acercaba era de rigor buscar escondite, y él se preguntaba si debía internarse en los cerros que tenía a su derecha o en el cañaveral que le quedaba a la izquierda. Para su desgracia, escogió el cañaveral. Hora y media más tarde el sol del día 24 alumbraba los campos y calentaba ligeramente a Encarnación Mendoza, que yacía bocarriba tendido sobre hojas de caña. 

A las siete de la mañana los hechos parecían estar sucediéndose tal como había pensado el fugitivo; nadie había pasado por las trochas cercanas. Por otra parte la brisa era fresca y tal vez llovería, como casi todos los años en Nochebuena. Y aunque no lloviera los hombres no saldrían de la bodega, donde estarían desde temprano consumiendo ron, hablando a gritos y tratando de alegrarse como lo mandaba la costumbre. En cambio, de haber tirado hacia los cerros no podría sentirse tan seguro. Él conocía bien el lugar; las familias que vivían en las hondonadas producían leña, yuca y algún maíz. Si cualquiera de los hombres que habitaban los bohíos de por allí bajaba aquel día para vender bastimentos en la bodega del batey y acertaba a verlo, estaba perdido. En leguas a la redonda no había quién se atreviera a silenciar el encuentro. Jamás sería perdonado el que encubriera a Encarnación Mendoza: y aunque no se hablaba del asunto todos los vecinos de la comarca sabían que aquel que le viera debía dar cuenta inmediata al puesto de guardia más cercano.
Empezaba a sentirse tranquilo Encarnación Mendoza, porque tenía la seguridad de que había escogido el mejor lugar para esconderse durante el día, cuando comenzó el destino a jugar en su contra.
Pues a esa hora la madre de Mundito pensaba igual que el prófugo: nadie pasaría por las trochas en la mañana, y si Mundito apuraba el paso haría el viaje a la bodega antes de que comenzaran a transitar los caminos los habituales borrachos del día de Nochebuena. La madre de Mundito tenía unos cuantos centavos que había ido guardando de lo poco que cobraba lavando ropa y revendiendo gallinas en el cruce de la carretera, que le quedaba al poniente, a casi medio día de marcha. Con esos centavos podía mandar a Mundito a la bodega para que comprara harina, bacalao y algo de manteca. Aunque lo hiciera pobremente, quería celebrar la Nochebuena con sus seis pequeños hijos, siquiera fuera comiendo frituras de bacalao.
El caserío donde ellos vivían -del lado de los cerros, en el camino que dividía los cañaverales de las tierras incultas- tendría catorce o quince malas viviendas, la mayor parte techadas de yaguas. Al salir de la suya, con el encargo de ir a la bodega, Mundito se detuvo un momento en medio del barro seco por donde en los días de zafra transitaban las carretas cargadas de caña. Era largo el trayecto hasta la bodega. El cielo se veía claro, radiante de luz que se esparcía sobre el horizonte de cogollos de caña; era grata la brisa y dulcemente triste el silencio. ¿Por qué ir solo, aburriéndose de caminar por trochas siempre iguales? Durante diez segundos Mundito pensó entrar al bohío vecino, donde seis semanas antes una perra negra había parido seis cachorros. Los dueños del animal habían regalado cinco, pero quedaba uno “para amamantar a madre”, y en él había puesto Mundito todo el interés que la falta de ternura había acumulado en su pequeña alma. Con sus nueve años cargados de precoz sabiduría, el niño era consciente de que si llevaba al cachorrillo tendría que cargarlo casi todo el tiempo, porque no podría hacer tanta distancia por sí solo. Mundito sentía que esa idea casi le autorizaba a disponer del perrito. De súbito, sin pensarlo más, corrió hacia la casucha gritando:
-¡Doña Ofelia, emprésteme a Azabache, que lo voy a llevar allí!
Oyénranle o no, ya él había pedido autorización, y eso bastaba. Entró como un torbellino, tomó el animalejo en brazos y salió corriendo, a toda marcha, hasta que se perdió a lo lejos. Y así empezó el destino a jugar en los planes de Encarnación Mendoza.
Porque ocurrió que cuando, poco antes de las nueve, el niño Mundito pasaba frente al tablón de caña donde estaba escondido el fugitivo, cansado, o simplemente movido por esa especie de indiferencia por lo actual y curiosidad por lo inmediato que es privilegio de los animales pequeños, Azabache se metió en el cañaveral. Encarnación Mendoza oyó la voz del niño ordenando al perrito que se detuviera. Durante un segundo temió que el muchacho fuera la avanzada de algún grupo. Estaba clara la mañana. Con su agudo ojo de prófugo él podía ver hasta dónde se lo permitía el barullo de tallos y hojas. Allí, al alcance de su mirada, estaba el niño. Encarnación Mendoza no tenía pelo de tonto. Rápidamente calculó que si lo hallaban atisbando era hombre perdido; lo mejor sería hacerse el dormido, dando la espalda al lado por dónde sentía el ruido. Para mayor seguridad, se cubrió la cara con el sombrero… SIGUE,   Continue reading “Cuento de Juan Bosch: La nochebuena de Encarnación Mendoza”

EN HONOR A LA MEMORIA DE JUAN BOSCH

JUAN BOSCH

por Max Puig

Juan Bosch ha muerto. Fue un hombre íntegro y riguroso, solidario y patriota; un trabajador infatigable, que le dio mucho a su país y al mundo. De su fecunda vida se harán muchos balances.

Cuando se escriba la historia habrá mucho que decir de Juan Bosch. En el empeño se ordenarán y clasificarán sus aportes. Desde ya su nombre está indisolublemente ligado a la formación del pensamiento social del pueblo dominicano, a la reafirmación de los valores, la identidad y la independencia nacionales y a la lucha por las libertades públicas, que son el soporte de la vida democrática.

Algunos pondrán el acento en su contribución a la comprensión de la sociedad dominicana. Sus análisis sobre las actitudes y comportamientos de clases, grupos sociales e individuos hicieron que, a partir deél, se leyeran la historia y el presente dominicanos con nuevos ojos, más abiertos.

Otros insistirán en el papel que jugó a favor de la educación, el desarrollo y el avance social. Se resaltará su rol en la construcción de la democracia dominicana. Sin embargo, otros pondrán de relieve las extraordinarias dotes literarias que le ganaron fama.

Observador penetrante, de fina sensibilidad, Bosch procuró entender y expresar a su pueblo. El campesino pobre es el protagonista de su obra literaria más temprana. Aprendió de él, bebió de su sabiduría, y trazó sus perfiles con maestría.

Juan Bosch, perfeccionista, amante del trabajo bien hecho, pasó de la literatura a la política sin abandonar su condición de orfebre de las letras. Cambiarían los instrumentos pero Bosch seguiría siendo el esteta, el ser sensible que siempre fue.

Al considerar a su pueblo como indefenso, atrapado en la ignorancia y un atraso secular, Bosch vio en la política un deber social. La concibió como una actividad seria y digna que debía contribuir al establecimiento de una sociedad más justa y democrática, peldaño necesario para liberar a los seres humanos de muchas de sus ataduras y limitaciones.

De ahí su profundo desprecio por cuantos hacen de la política un negocio. Su inflexible condena a corruptos y farsantes. Su voluntad de ver los mercaderes lejos del templo de la República.

Le tocó actuar en un siglo XX y una América Latina marcados por la confrontación entre autoritarismo y democracia. No limitó su defensa de la democracia a sus aspectos formales. La democracia social fue para él preocupación permanente. Enseñó civismo, enseñó respeto, enseñó democracia. Pero sobre todo, se empeñó en enseñar a pensar.

Cabeza del campo democrático dominicano a todo lo largo del siglo en que vivió, su vocación de servicio hizo que concibiera la política como una pedagogía democrática. Esa pedagogía exigía una comunicación adecuada. Su vasta cultura, su sensibilidad y conocimiento de su gente hicieron de él el maestro que esperaba la sociedad dominicana a raíz de la muerte del tirano Rafael Trujillo.

Más allá de sus considerables aportes en los campos del conocimiento, la política y la literatura habrá que prestarle mucha atención al hombre Bosch. En él hay un referente ético de enorme valor para los dominicanos de hoy y de mañana.

Bosch quiso un mejor destino para su país y puso todo su talento y energías al servicio de su causa. Batallador, cabalmente honrado y metódico en el cumplimiento de las tareas que se impuso, defendió sus ideas con firmeza y evitó comprometer los principios por los que luchó toda su vida.

Cargado de lauros, don Juan no se aisló en torre de marfil. Fue sencillo, humilde y siempre estuvo atento a los que de él quisieron aprender, No sucumbió a los desvaríos ante los que termina mucha gente. No le cegaron la fama ni el dinero.

Las pasiones políticas no le fueron ajenas. Como todo humano cometió errores, pero muchos quisieron detractarlo injustamente. Los nombres de quienes lo hicieron pasarán al olvido. El suyo, por el contrario, será recordado siempre. Para determinarlo, no habrá que esperar que se escriba la historia. Con su vida y su obra el propio Juan Bosch grabó su nombre en ella con letras mayúsculas.

Juan Bosch ha muerto. Ahora le pertenece a la Patria y es ejemplo para todos sus hijos e hijas.

(Escribí este artículo raíz del fallecimiento del profesor Juan Bosch el 1 de noviembre de 2001 y fue publicado en la edición de la revista ¡Ahora! del 11 de noviembre de 2001. Posteriormente, el texto fue incluido en el libro Pensar la Nación que publiqué en mayo de 2010. Lo reproduzco hoy, al cumplirse el 104º aniversario de su natalicio).

 

Balaguer, Peña y Bosch…

Por espacio de medio siglo, Balaguer, Bosch y Peña Gómez dominaron el escenario político

Por espacio de medio siglo, Balaguer, Bosch y Peña Gómez dominaron el escenario político. En términos electorales los dos viejos caudillos polarizaron las simpatías populares solo en dos elecciones: las de 1966 y 1990, con 24 años de diferencia.

En el interregno hubo dos abstenciones electorales de aquel PRD liderado por Bosch, y luego, durante tres elecciones consecutivas, la lucha electoral fue encarnizada entre Balaguer y los candidatos perredeístas Antonio Guzmán, Jorge Blanco y Jacobo Majluta.

Bosch cayó en un tercer plano a partir de las elecciones de 1978 mientras le daba forma a una fuerza alternativa negada a masificarse y centrada en principios ideológicos incomprendidos en esa época confusa y de metodología política tan rudimentaria.

Mientras se consolidaba el liderazgo interno de Peña Gómez al margen de las trapacerías de “los blanquitos” que se disputaban el poder, se enconaban mucho más las intrigas y los odios entre el Profesor y su discípulo más aventajado, separados definitivamente en septiembre de 1973.

Zahorí de la política montonera de principios de siglo, Balaguer se ocupaba de meter baza en aquel primitivismo electoral alentando el surgimiento de aspiraciones internas en el PRD y haciendo lo posible para separar el liderazgo interno de ese partido mientras cortejaba “a su pana” Juan Bosch.

Y el profesor, ni corto ni perezoso, se dejaba cortejar como quinceañera coqueta a la vez que potenciaba su partido y se abría una brecha entre las dos grandes fuerzas electorales… Así transcurrieron 12 años, entre 1978 y 1990.

El primer enfrentamiento
Bosch y Balaguer se enfrentaron en condiciones desiguales en las elecciones de 1966 aún con las tropas de intervención norteamericanas en el país. Recién había terminado la guerra civil del ’65 y la represión puso en jaque al PRD y a su candidato.

Bosch hizo su campaña por radio, bajo un virtual encierro en su residencia de la avenida Independencia, protegido por tres o cuatro comandantes constitucionalistas –Fico Orsini, Pujols, Barahona— y algunos hombres ranas orientados por Montes Arache: Santiago, Aníbal López

Fue una campaña llena de violencia de ambos lados. En algunas demarcaciones del interior, Balaguer y su corta caravana fueron recibidos a tiros limpios.

El líder reformista, protegido por las tropas interventoras pero también en grandes riesgos, recorrió todo el país en una campaña exitosa con un lema de paz que al propio tiempo simbolizaba los cambios que exigía la población: ¡La Revolución sin Sangre…!

Los resultados llevaron a Balaguer al poder por 12 años… A Bosch, a un exilio voluntario que sin duda potenció el liderazgo de Peña Gómez a límites insospechados que pocos años después lo enfrentó con su mentor por el resto de la vida de ambos.

…Y Balaguer muerto de risa

Las elecciones de 1990 encontraron al PRD dividido (¿cuándo no?) entre Peña Gómez y Majluta que se disputaban las siglas del partido. Bosch aprovechó la brecha y coló una candidatura que amenazaba la reelección balaguerista.

Balaguer maniobró hábilmente para que las siglas del PRD quedaran en manos de Peña, que sin duda recuperaría– como en efecto ocurrió–, una parte sustancial de los votos liberales que se habían deslizado hacia el PLD por el conflicto interno perredeísta.

Y volvió a salirse con las suyas cuando el Profesor se negó a recibir el apoyo de Peña que se lo ofreció sin condiciones… ¡Lo traicionó otra vez el orgullo!

Cuatro años después, fuera Bosch de la competencia electoral aunque otra vez candidato, Balaguer volvió a dividir el voto liberal para quedarse en el poder… ¡Esa vez dicen que por fraude!

Dos años más tarde hizo que Peña perdiera al aliarse con el PLD para llevar a Leonel al poder.

Entonces… ¿quién es el que más sabe?

 

La sociedad dominicana se construyó sobre la base del miedo…

La sociedad dominicana se construyó sobre la base del miedo, el odio y el resentimiento. Los españoles se impusieron a sangre y fuego, exterminaron la raza indígena, y desde entonces quedó sembrada en estas hermosas tierras las semillas del miedo, del odio y del resentimiento. Cuando tras siglos de dominio, sometimientos y pobreza, conquistamos la independencia, lo que vino fueron gobiernos anarquícos y avasalladores, que acrecentaron el miedo y el consecuente odio. Luego vinieron los dictadores: Lilís y Trujillo, y con ellos, más muertes, más miedo, más odio y más resentimiento. Trujillo llevó el miedo, el resentimiento y el odio a toda la sociedad. Los elevó, como el chisme, al Estado y desde el Estado los esparció a la sociedad entera. A su muerte, la nuestra era una sociedad infectada de miedo, de odio y de resentimiento. Juan Bosch, al regresar del exilio, en su primer discurso, dijo que había que matar el miedo, y lo dijo porque la democracia no se edifica sobre el miedo ni del odio. Pero el profesor fue derrocado y lo que vino en 1966 fue el balaguerismo con su represión, reforzando el miedo y el odio. Desgraciadamente, esa ha sido nuestra historia, una historia de crímenes, de saqueos, de dictaduras, de anarquías, de miedo, de odio y de resentimiento. Sin embargo, en la medida que hemos ido construyendo la democracia, la gente ha ido poco a poco perdiendo el miedo. La democracia es participación y elección. Es decisión. La gente decide y no debe decidir con miedo, sino en libertad. Con miedo nadie sueña ni avanza. El miedo encalla, paraliza. El miedo, junto con el odio, es enemigo del progreso del individuo y de la nación. El miedo se anula con la participación y el odio se combate con amor. El miedo, el odio y el resentimiento no son herramientas de la democracia; lo son de la dictadura. Construyamos una sociedad sin odio y sin miedo si queremos que el mundo sepa de nosotros. Estos no son tiempos de miedo ni de odio. Son tiempos de participación, de decisión, de libertad y de amor. Sólo así podemos sentirnos libres y avanzar.

 

Danilo… en su primer año

English: Danilo Medina Lula

Es bueno que el Presidente no esté conforme con los logros del gobierno en su primer año. Es lo que indica que en los próximos tres años se duplicará el esfuerzo para mejorar cada cosa, para que haya menos pobres y para que este sea un mejor país.

Es verdad que la valoración del primer tramo del gobierno es excelente. Nadie puede negar que Danilo Medina y su equipo han hecho un esfuerzo para modificar muchas cosas que no andaban bien.

Y que se está haciendo “lo que nunca se hizo…” en áreas básicas como la educación, la salud, el adecentamiento de la función pública, el desarrollo humano…

Pero aún queda casi todo por hacer en un país con tan larga deuda social, atenazado por un déficit educacional que se remonta a los inicios de su propia existencia, con una parte de la población iletrada mientras avanza impetuoso el siglo de la tecnología digital.

El programa de alfabetización es bueno en tanto rescata de la indigencia escolar a decenas de miles de dominicanos analfabetas. Lo que de por sí habla de nuestro descuido histórico en materia educativa y explica la razón de nuestro atraso medular.

Ponerle atención a un problema que forma parte de nuestras estadísticas poblacionales más vergonzosas, ha sido un gran acierto del Presidente, y los resultados comienzan a verse.

El hecho de que en esta época más del 20 por ciento de la población del país sea analfabeta, constituye de por sí una grave denuncia sobre el descuido de los gobiernos pasados en un área tan sensible como la educación.

Era, entonces, un asunto de justicia social más que una iniciativa de políticas que requieren de otros parámetros en el sector educativo para lograr la inserción del país en la carrera hacia su desarrollo integral.

Se impuso el factor humano

En su primer año, Danilo ha gobernado teniendo en cuenta el factor humano. Eso explica no sólo su empeño para erradicar el analfabetismo, sino su política de acercamiento a los sectores más deprimidos de la sociedad en un cara a cara novedoso para gente que nunca antes había visto de cerca a un Presidente de la República.

No puede hablarse de improvisación en esa iniciativa pues en sus primeros días como Presidente visitó algunos barrios periféricos, y en el caso particular de La Barquita acudió varias veces a reuniones con los lugareños para disponer su traslado a un lugar fuera de las constantes amenazas de inundaciones.

Sus visitas sorpresas los fines de semanas a distintos sitios del interior han sido constantes, y en cada una de ellas resuelve algunos de los problemas más acuciantes de la población.

Danilo Medina ha sido, por lo menos en su primer año, un presidente distinto, cercano, que escucha a la gente y se identifica con los problemas de los más necesitados.

Cuestión de personalidad

He visto en televisión los últimos días comparaciones odiosas entre Danilo Medina y el expresidente Leonel Fernández.

Nada que ver uno con otro, a pesar del mismo origen partidario y formados bajo las enseñanzas del profesor Juan Bosch desde sus estudios universitarios.

Se trata de personalidades, estilos y visiones diferentes sobre el país y hasta con origen, formación y educación distinta. Leonel arrastra desde su infancia la grandilocuencia norteamericana, donde estudió sus primeros años… De ahí el “Nueva York Chiquito”.

Danilo, en cambio, es de un pueblito de San Juan, Arroyo Cano, donde estudió sus primeros años, y se ha distinguido siempre por resaltar su origen humilde sin haber hecho jamás ostentación de ninguna naturaleza a pesar de que ha sido figura de poder las últimas dos décadas.

Leonel es un académico distante, pensador y estratega, líder de gabinete,… Danilo, un armador cercano, de contacto directo y fino olfato político… Juntos forman un “one-two” electoral invencible en estos tiempos borrascosos…

¡…Y eso duele, compañero!

TOMADO DEL LISTIN DIARIO

MARGARITA: Una ingeniería política para un mejor PLD

5B495CD0-4CF5-4FD3-B417-81CDA8DC69A1.jpg__680__460__CROPz0x680y460

Con la apertura de su VIII Congreso Ordinario, el Partido de la Liberación Dominicana entra en un período deintrospección profunda, bajo el esquema ideado por su fundador, el profesor Juan Bosch, quien diseñó “los métodos de trabajo más avanzados” para que el Partido se mantuviese a la vanguardia en el sistema político nacional.  El mismo profesor Bosch decía que los partidos debían evaluarse internamente y “prepararse para ver con claridad no sólo lo que sucede en torno suyo, sino además prever lo que sucederá […] detenerlo si está llamado a ser dañino, o acelerarlo si está llamado a serle útil al pueblo”. Es por ello que el Partido está volcando todos sus esfuerzos para el éxito de este evento y para la ejecución de las medidas que resulten del mismo.

Lo que se ha iniciado el pasado domingo en el Partido de la Liberación Dominicana es el método de trabajo más importante para el fortalecimiento institucional de sus estructuras, un nuevo acercamiento a los distintos sectores de la sociedad y una actualización de las doctrinas y líneas de pensamiento del PLD.

Y no es casual que se haya dedicado a uno de los hombres que más luchó, desde todos los escenarios, para que el PLD se abriera el camino hacia el ejercicio responsable del poder. El Comandante Norge Botello estuvo en la primera línea de defensa de los valores de la Patria y en el primer batallón que luchó para que este Partido sea hoy lo que es: la principal fuerza política de nuestro país.

Las expectativas hacia el resultado de este proceso de autoevaluación son altas y el proceso previo que se ha llevado a cabo ha asegurado una amplia participación de la militancia del partido en los 15 temas que fueron aprobados por el Comité Político, lo que constituye un ejercicio de democracia ejemplar a lo interno de esta organización.

Esta tarea de ingeniería política que hemos emprendido, se inicia en un momento particular para las democracias de nuestra región. Alrededor del mundo se plantean serios cuestionamientos a la representatividad política, a los sistemas electorales, al sistema de partidos, al modo de sufragio, a los árbitros electorales, a las campañas políticas y al ejercicio gubernamental. Se trata de un serio debate sobre los cimientos del contrato social que planteó Jean-Jacques Rousseau en el siglo XVIII.

Las recientes protestas en Chile, Brasil y Egipto, que han sido una secuela de la ola de protestas sucedidas en Medio Oriente que se conoció como la “Primavera Árabe”, han puesto en entredicho varios aspectos de la forma en que se relacionan los Partidos, el Gobierno y la Sociedad.

El proceso en el que se ha embarcado el Partido, resultará en una adecuación de sus estructuras partidarias a la realidad de un partido de masas, con el objetivo de continuar siendo un faro ideológico para los militantes, a la vez que una maquinaria electoral eficiente y eficaz.

Además, se replanteará la relación del Partido con la sociedad, de forma que promovamos un mínimo común denominador entre las múltiples aspiraciones y reclamos de los distintos sectores de la sociedad.

En ese tenor, el PLD trabajará arduamente con los jóvenes, quienes en las pasadas elecciones constituyeron el 32% de los votantes (18 a 30 años) y con las mujeres, quienes fueron el 50.8% del total de votos. Estos dos sectores son quienes impulsarán las políticas públicas que marcarán la diferencia en este siglo XXI.

Por otro lado, trabajaremos en el fortalecimiento de la capacidad del Partido de jugar su rol en el sistema político, dotando a sus estructuras de una mayor capacidad operativa. De esta manera, la tarea de gobernar no absorberá en tiempo los esfuerzos que puedan realizarse desde el Partido para una mejor sociedad.

No hay duda de que la hora de los cambios es difícil. El PLD está en un momento idóneo para analizarse y promover las transformaciones que sean necesarias, para mantenerse siendo el fiel representante de las aspiraciones de la sociedad dominicana. El PLD es y debe continuar siendo el partido que construye el país que la sociedad anhela.

El resultado del VIII Congreso Ordinario nos mantendrá como la principal fuerza política de la nación, para continuar con nuestra contribución a la democracia, misma que sirve al objetivo común de alcanzar el desarrollo integral de nuestra nación.

Margarita Cedeño De Fernández

 

ORLANDO DICE… El PLD será diferente, pero no distinto a sus integrantes

@orlandogildice

DIFERENTE.- La documentación del VIII Congreso Ordinario Comandante Norge Botello hace pensar en la refundación de un partido que como el PLD pudo haber perdido su horizonte original después de tres mandatos de poder y uno en proceso. Los críticos de dentro y de fuera hablan de los propósitos iniciales y de las enseñanzas de Juan Bosch, pero lo hacen por fastidiar, sabiendo que eso no solo es difícil, sino imposible. La teoría del cangrejo lo explica todo y más. Entre el 1973 y 2013 median cuarenta años, y no hay manera de retrotraerlo, ni siquiera con poesía. Escribió Pablo Neruda que “Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos”. El partido que surja del vientre de este proceso será diferente en algunas de sus formas, pero nunca distinto a los hombres y las mujeres que lo integran. Acaso se pondrán en blanco y negro las nuevas nociones, y se justificarán mediante normas las desviaciones de los años de poder. Si fuera otro el partido que se gestara, entonces los cambios deberían entrañar al personal de dirección, y por lo que se adelanta, todos sus altos dirigentes se quedarán…

EL CAMBIO.- Por alguna razón recóndita, y mucho más inexplicable desde entonces, el PRD de 1978 puso de moda una novela que se suponía superada: El Gatopardo de Giuseppe Tomasi de Lampedusa. La frase de Tancredi, uno de los personajes memorables, lo dijo todo, y lo sigue diciendo al discurrir de los años, desde Il Risorgimento italiano hasta estos días, en que todo se disimula desde el poder: “Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”. Conociendo la situación social de los peledeístas de ahora, que es diferente a la de entonces, Lampedusa y no Bosch debe ser su lectura obligada. Habrá que ver como dan la vuelta, pero no solo para mantener la hegemonía de poder, sino para conservar la cohesión de sus miembros, entre los que se cuentan de todos, pues los guiños de la fortuna no fueron iguales para todos. Ya no hay hijos de Machepa, de eso no hay dudas, pero hay unos Tutumpotes que exhiben riquezas impensables en un partido que se planteó la liberación nacional o llevar a cabo la obra inconclusa de Juan Pablo Duarte

LO NUEVO.- El nombre del congreso podría ser un indicativo, porque Botello no fue un hombre de ideas, sino de acción, y uno de sus compañeros, queriendo hacerse más gracioso de la cuenta, propuso la moción, y fue aprobada, de que se le agregara el título de comandante. De manera que en el proceso que lleva hasta marzo lo que menos habrá serán reflexiones profundas y sí mucha adecuación táctica a los nuevos tiempos y a la proclamada intención de mantenerse en el poder durante 20 años más. El modelo del peledeísta ya no podrá ser como en otra época un teórico como Carlos Amarante Baret, queriendo asumir como doctrina a Bosch, sino un político práctico y con sentido de poder como Félix Bautista. Con razón muchos peledeístas de la vieja escuela se rasgan las vestiduras, y dicen más para sí que para otros: Lo veo y no lo creo. Los Félix Bautista llegaron para quedarse, y eso explica que el grupo del ex presidente Leonel Fernández sea uno de los imponderables de cualquier situación. Se vio en la dirección de las cámaras y se espera suceda igual en el VIII Congreso…

INTEGRANTES.- El VIII Congreso dará mucho de que hablar, pues en su transcurso se discutirán 15 asuntos ñcomo dicen ahorañ puntuales. Sin embargo, ese ejercicio no será lo crucial. Lo importante y decisivo será la nueva composición de los comités Político y Central. Nadie saldrá, pero intriga quienes entrarán, y no por ellos, sino por la forma y sobre todo por el patrocinio. No debe olvidarse que por mucho que se disimule en el interior del PLD hay una lucha entre dos sectores que como en la voz de Patxi Andión: “se soportan amistosos, más no son una canción”. El pulso está planteado aunque no lo quieran, pues el poder no necesita de la libre voluntad los hombres, sino de su circunstancia. La circunstancia del VIII Congreso no solo será memorable, sino que sus confrontaciones grandes o pequeñas permitirán entrever el 2016. El PLD que surja del VIII Congreso tendrá el sello del 2016, para bien o para mal, ya que Leonel Fernández y su gente van a tratar de adelantar lo más que puedan, y Danilo y los suyos no podrán dejarlos hacer, dejarlos pasar…

 

Leonel entre los grandes

  • César Medina 

José Báez Guerrero observaba ayer un fenómeno tan interesante como sintomático: Leonel Fernández ha sido incorporado a la exclusiva lista de los líderes más calumniados que ha tenido la República en medio siglo de historia.

Sus distinguidos compañeros son tres, precisamente los más grandes líderes que ha tenido el país en estos últimos 50 años: Juan Bosch, Joaquín Balaguer, José Francisco Peña Gómez

Leonel integra la cuarteta contra la que se ha ensañado la mediocridad nacional desde que en 1961 –hace 52 años– retornó la democracia después de tres décadas de tiranía.

No vaya nadie a pensar que todo esto es fortuito… Es producto de nuestras miserias humanas, de nuestra extraordinaria capacidad para enlodar conductas, para destruir honras, para incomprender noblezas…

Los cuatro han dominado el escenario político nacional. Dos de ellos –Balaguer y Leonel– han gobernado por 34 años, y por eso han sido los más vituperados.

A Peña Gómez, que nunca fue presidente, lo negrearon hasta la muerte… Y hasta la nacionalidad le negaron con el fin de descalificarlo para asumir el poder.

Pero con Bosch tampoco tuvieron piedad para atribuirle falsamente debilidades con las que jamás se vio tentado debido a su pureza y desinterés absoluto por los bienes materiales.

¡Con Balaguer…impiadosos!
De Balaguer no se ha respetado ni siquiera su memoria. Sólo Leonel ha cargado como él con tantos vituperios y acusaciones de enriquecimiento ilícito…

Balaguer murió sin un chele, pero por más de 50 años sus detractores le atribuyeron todos los robos imaginables contra el Erario.

Y aún después de su muerte, a la mediocridad le cuesta comprender que la grandeza de hombres de su talla no radica en los teneres materiales.

Balaguer se crecía en el insulto y la descalificación falaz, lo mismo que pasa actualmente con Leonel.

Ganó seis elecciones presidenciales mientras su figura se elevaba ante las descalificaciones de quienes se desgañitaban sin poder alcanzar su grandeza.  Murió a los 95 años conservando tanta influencia en la oposición como ostentó estando en el poder.

Su nombre está escrito en la historia dominicana con alto relieve… Sus detractores son cada vez más pequeños.

Peña Gómez y Juan Bosch
Peña Gómez es considerado el más grande líder de masas que ha tenido el país. Y Juan Bosch el maestro político de generaciones de dominicanos que elevan su imagen como ejemplo de seriedad y honestidad políticas.

Pero ambos han sido también víctimas de la maledicencia de intelectuales mediocres que se empequeñecen a su lado. De Bosch han dicho de todo; de Peña, más todavía…

Balaguer lo dio todo por la política y por el poder… Al morir no dejó bienes materiales de    ninguna naturaleza, y lo poco que tenía –un viejo caserón y sus libros– los donó a la academia y a la caridad pública.

Leonel no tiene riquezas materiales -eso lo saben sus enemigos–, porque ni siquiera la Fundación Global donde trabaja es de su propiedad por ser una sociedad académica sin fines de lucro.

Quizás cuando muera –dentro de 40 años– la mediocridad intelectual le reconocerá su grandeza.

¡Mientras tanto, se honra con tan ilustre compañía!

 

BOSCH: SU AUTOBIOGRAFÍA POLÍTICA, LA HISTORIA DE LA FUNDACIÓN DEL PRD Y DE LOS ORÍGENES DEL PLD

a715c-ultraderecha_y_empresarios_anhelaban_golpe_de_estado_contra_juan_bosch_en_1963_21

Juan Bosch, en su libro “PLD un Partido Nuevo en América” narra la historia de la fundación del PRD, en Cuba 1939, y toda la trayectoria por la que paso ese partido mientras estuvo al frente de su dirección y de las causas que lo llevaron a abandonarlo(PRD) en 1973, el Partido que fundara juntos a otros dominicanos en 1938, entre ellos, el Dr. Enrique Cotubanamá Henríquez, para fundar un nuevo Partido(PLD) que estuvieran en condiciones políticas e ideológicas para completar la obra de Juan Pablo Duarte, que era la liberación económica, política de la República Dominicana. También, en este libro, el Profesor Juan Bosch hace una especie de autobiografía política. Contando en qué momento y en qué circunstancias se inicia en la política militante, asumiendo el reto de luchar por su patria para liberarla de la dictadura oprobiosa de Trujillo y darles a los dominicanos y dominicanas una vida más justa y digna. Pero lo más importante de este libro, es que a través de su lectura podemos darle seguimiento a la evolución del pensamiento social y político de Juan Bosch.
Informamos a nuestros amigos lectores que nos siguen día a día con mucha atención por la web, que a partir de hoy, por considerarlo sumamente importante para poder comprender el pensamiento de Bosch y su evolución, le presentaremos a través del blog: “Circulo de estudio Profesor Juan Bosch” capitulo por capitulo, el libro”PLD un Partido Nuevo En América”. Esperamos que lo disfruten
EL PLD: UN PARTIDO NUEVO EN AMÉRICA ((Primera entrega)
Juan Bosch
¿POR QUÉ SE HA ESCRITO ESTE LIBRO?
Por varias razones. Una de ellas es proporcionarles a los miembros del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) que ingresaron en él años después de haber sido fundado el conocimiento de las causas de su fundación, porque ese conocimiento fortalece en ellos su sentimiento partidista; otra razón es la necesidad de dejar constancia, para que lo tomen en cuenta, de manera especial los que piensan que el PLD es un partido del tipo del Reformista Social Cristiano (PRSC), o del Revolucionario Dominicano (PRD), que en nuestro país hay por lo menos una organización política que ha creado normas de organización absolutamente nuevas, que no eran conocidas en la República Dominicana pero tampoco en otros lugares de América, lo que quiere decir que la manera como se ha organizado y funciona el PLD ha sido una creación política puramente nacional…  VER MAS

 

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 4.005 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: