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UNA ESPERANZA LLAMADA PCR

 

UNA ESPERANZA LLAMADA PCR
Por Domingo Nuñez Polanco

Cuando un pueblo adopta  su destino, la historia avanza.

Es la lectura principal de lo ocurrido  en los últimos 14 años en la patria grande, como la llamara Bolívar a la  América latina y el Caribe.
Con el naufragio del modelo neoliberal que nos quisieron implantar desde del Norte,  la frustración y la esperanza se juntaron, allí nació la coyuntura.
 La audacia política y la visión de patria de un Guerrero que ya es eternidad, el que demostró con su combate que “si se puede” y le devolvió a esta patria grande los sueños y  las utopías que por más de quinientos años yacían arrinconados  por el yugo opresor del norte y sus socios criollos. Chávez  se hizo presente, ubicándose a la altura de su
papel histórico.
Estos procesos libertarios, de independencia y justicia social son eventos generadores de cambios profundos en la consciencia de la América morena. Dejan lecciones que urge retomar.
En la República Dominicana el movimiento progresista y liberal ha recorrido caminos  tortuosos, y aún hoy, a las alturas del siglo XXI, no ha logrado cuajar sus sueños.
Quisqueya, la tierra del gran Cacique libertario Enriquillo se rezagó en el proceso latinoamericano. Brasil, Argentina,  Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Bolivia etc., nos tomaron ventaja en esta marcha hacia el  futuro y los movimientos de la izquierda nacional, no se escapan a esta crítica. Los soñadores originales no tuvieron descendientes para continuar el desafío. Los pioneros fueron sacrificados prematuramente, o fueron ahogados en las tormentas de los egos. En ambos casos, las proclamadas vanguardias herederas, renunciaron a la dialéctica del crecimiento social y conceptual, se aferraron a la supervivencia del aparato y expulsaron a su fuente natural: el Pueblo.
En los últimos cincuenta años surgieron experiencias y líderes políticos, muchos, que hoy no están: Juan Bosch y su gobierno democrático 1963. Manolo Tavarez  Justo y las Manaclas, Tomas Fernández Domínguez y su movimiento constitucionalista, Francis Caamaño y la guerra patria  de Abril 1965, Balaguer y sus 12 años de contrarrevolución, Juan Bosch y Peña Gómez se dividen, uno, Peña  Gómez ,toma  el camino de la Social Democracia y Juan se hace más progresista y abraza el socialismo como su norte en la búsqueda del bien colectivo, Don Antonio Guzmán y la apertura a la democracia, el retorno de Balaguer y su gobierno conservador, Leonel Fernández y la modernidad, Hipólito Mejía y la crisis financiera, retorno de Leonel Fernández y el fortalecimiento de su liderazgo, llegada de Danilo Medina al Palacio Nacional y sus iniciativas de hacer lo que nunca se hecho.
Si bien los sectores progresistas y liberales han  promovió batallas políticas e ideológicas importantes a nivel de opinión pública y otros escenarios, no estuvieron a la altura de las expectativas generadas. Sin embargo, la historia no se detiene, prosigue su curso trazado por las corrientes sociales, políticas y económicas.
Por las  curiosidades del devenir histórico y del realismo mágico, precisamente gracias a la  crisis económica, social, política y sobre todo a la de orden ético  que se originó en la primera década del siglo XXI, surge una nueva fuerza política llamada PCR.
¿Cuál sería la labor fundamental de esa nueva fuerza?
El PCR debe ser convocador y promotor del rescate de valores ancestrales, que fortalezcan los tejidos sociales, estimulen la investigación propia y la producción de conocimiento que apoye el ejercicio y la creatividad en las artes y que promueva la organización de redes sociales y la participación comunitaria, tareas urgentes para un proceso social de cambios
La gran tarea de comenzar a darle cuerpo a los sueños de un país, es a través de su historia, de la Cultura, esta tiene que ver con el imaginario social, el mayor poder dinamizador de la sociedad.  Tratamos con seres que sueñan, que aman, que  inventan mundos.
La creación de este espacio cívico renovador, educador y conductor es inaplazable.
Si el PCR nació como repuesta  a la  desilusión de las grandes mayorías  y por la audacia de un líder (General Zorrilla Ozuna), que supo  ubicarse a la altura histórica para dar esperanzas a los excluidos, a los pobres de nuestra patria, al igual que aquel Arañero de Barina, Venezuela  que lucho y vivió por los pobres del mundo.

El partido cívico renovador debe constituirse en una nueva experiencia organizativa, social, política y cultural, superando errores del pasado y haciendo aportes a los irreversibles cambios sociales de  la época.

Domingo Núñez Polanco

 

Capital Político: Leonel Y Danilo

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Así como se habla de capital en sentido económico, de capital humano para referirse a las capacidades de las personas, y de capital social a las redes de relaciones que mejoran las oportunidades de vida, también hay capital político que refiere al aval ciudadano de la gestión política.

Cuando Leonel Fernández volvió al poder en el año 2004, tenía un gran capital político. El gobierno de Hipólito Mejía había colapsado en medio de una crisis económica y el desatinado intento reeleccionista. La población dio a Fernández el timón de la nación con 57% de los votos, el porcentaje más alto registrado hasta la fecha por un candidato presidencial durante el período democrático que se inició en 1978.

El restablecimiento de la estabilidad macroeconómica trajo confianza al país y permitió un repunte en los niveles de aprobación de la figura presidencial y de muchas instituciones públicas, tal cual revelan las encuestas comparativas de esos años.

Con ese capital político, Fernández se embarcó durante ocho años en la construcción de grandes obras de infraestructura, algunas controversiales como el Metro de Santo Domingo, e hizo casi todo lo que se propuso, independientemente del nivel de apoyo popular con que contara, aunque siempre aseguró apoyo en las altas esferas. En su reforma constitucional consiguió además incluir al PRD a través del pacto con Miguel Vargas.

En los momentos de mayor oposición a algún proyecto, Fernández llamaba al Palacio Nacional a los directores de medios de comunicación para concitar su apoyo; o a veces las protestas coincidían con sus estadías fuera del país.

En la psiquis política dominicana, Leonel Fernández había reemplazado a Joaquín Balaguer en el caudillismo ilustrado y eso le dio margen de rejuego político. Además, ha comandado la masa balaguerista y sus organizaciones políticas.

Enfocado en construir grandes obras de infraestructura, cambiar la Constitución para restablecer la reelección indefinida (no consecutiva), moldear las Altas Cortes, y fomentar un proceso de acumulación de capital entre sus colaboradores, Fernández perdió conexión con las necesidades y demandas del pueblo dominicano.

El punto de inflexión fue la lucha por el 4% del PIB para la educación. La insistencia de Fernández en desestimar esa legítima demanda develó un mal uso de capital político. En el 2011, su popularidad declinó, y en ese contexto la popularidad de Hipólito Mejía repuntó de manera inesperada.

Sin duda, Leonel Fernández cuenta con una base electoral propia y una estructura de poder político y económico que lo coloca en una posición preeminente en la vida política dominicana, pero su declive en popularidad documentado en diversas encuestas, fue producto del desencanto de muchos con su estilo de gobernar a espaldas de las necesidades y aspiraciones de amplios segmentos de la población.

Danilo Medina no cuenta con los recursos discursivos de Fernández ni tiene aún una base electoral propia, pero ha llenado el hueco que dejó su antecesor estableciendo cercanía con la gente, mostrando frugalidad, y atendiendo algunas necesidades de la población. Esta es la fuente de su capital político.

Hacia adelante, el desafío de Medina es cuáles medidas tomar y qué proyectos impulsar para mantener en alto su popularidad, y por ende, disponer de capital político para accionar en un contexto adverso de bajo crecimiento económico y precariedades sociales acumuladas.

Invertir recursos en servicios públicos para mejorar significativamente el nivel de vida de la gente requiere combatir la corrupción y la ineficiencia en la administración pública. Pero un año después de la inauguración del gobierno, la pregunta se mantiene en el tintero: ¿se embarcará Danilo Medina en esta tarea o será buchipluma no más?

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2013/8/20/494959/Capital-politico-Leonel-y-Danilo

 
 

 

 

ORLANDO DICE… Las jugadas

  • Orlando Gil 

El caso es que cuando las altas cortes deciden sobre asuntos de su competencia, y el fallo no complace a la insurgencia perredeísta, se les descalifica y dice que responden a Leonel Fernández, dueño absoluto de la justicia dominicana.

Cuando surgen vigas como la sentencia favorable a Geanilda Vásquez, o se olvidan del  discurso anterior o enaltecen a una juez que se atrevió a ir más allá de su jurisdicción.

 Es decir, que no dan palos siempre, solo si no bogan. La verdad, sin embargo, es que ese ánimo deriva del desconocimiento del papel de los jueces en una sociedad organizada. No debiera ser así, pero cada magistrado tiene su librito, y hasta sus razones, aun cuando sean iguales los casos y los amparos posibles de las leyes. Ahora, nada más hay que escuchar a los interesados de la otra parte, la  institucional, para llegar a la conclusión de que el mal corresponde a muchos, y por tanto, no pasará nunca de ser consuelo de tontos. ¿ Con qué facilidad se tejen versiones y se difunden como cuentas absolutas ? En las Grandas Ligas cuando se duda de una jugada se analiza el video. Aquí habrá que hacer otro tanto…

Unanimidad
La Junta Central Electoral rechazó el embargo de las cuentas bancarias del PRD que había sido solicitado, según se había publicado, por Milagros Ortiz Bosch y otros disidentes. Lo mismo de lo mismo.

La petición no estuvo fundamentada en un título ejecutivo o auto de juez competente. Que es como decir que fue hecha en el aire. De seguro que ahora, como en ocasiones anteriores, echarán la culpa al partero de que el niño naciera feo, y no a los padres que no concedieron una criatura bella. Sin embargo, este fallo tiene una particularidad increíble.

 Fue a unanimidad. Una Junta Central Electoral facciosa, y en medio de un pleito fatal, pudo decidir al respecto de manera absoluta, sin ningún tipo de discrepancia. José Angel Aquino se olvidó que lo suyo era llevar la contraria a Roberto Rosario, y Eddy Olivares dejó de lado sus inclinaciones a favor de Hipólito Mejía, para hacer lo que conviene de vez en cuando. Esto es, el equipo. Ese día miércoles se aprobaron muchos puntos con votos divididos. Tres a dos, cuatro a uno, y así. Lo del embargo, no obstante, fue cinco a cinco. Para que no hubiera dudas, ni reconvenciones alevosas…

Ejemplo
Andiel Galván es un joven que cursa estudios en una universidad europea y de quien hablé en una de las columnas de esta semana sobre la falta de preparación de los políticos dominicanos. Su nota, por tanto, confirma y avala una realidad que pudo comprobar sobre el terreno  cuando quiso recoger informaciones sobre las escuelas de formación política y se llevó la sensación de que eran inexistentes. Lo suyo vale más que un testimonio…

Estimado Orlando,
He difundido en mis redes su interesante artículo de este jueves 15 sobre la escasa formación política de nuestros líderes. Como sociedad no estamos velando por preparar el relevo de quienes nos han gobernando en los últimos 20 años. Ni los partidos ofrecen educación en asuntos públicos ni el Estado cuenta con una escuela para sus cuadros dirigentes.

Los jóvenes dominicanos que queremos hacer política diferente tenemos que proveernos nuestra propia formación costeándonos maestrías, diplomados, cursos y libros, pues la mayor parte de la oferta en educación política en el país es privada y está sujeta a las leyes del mercado, como cualquier producto. No hablemos de los programas en el extranjero.

Si queremos un liderazgo democrático y que sepa el rumbo a que debe conducir la nación, tenemos que enseñarle democracia y políticas públicas desde su juventud, antes de que ocupen los puestos públicos. De lo contrario no contaremos con una clase gobernante que dé respuesta a los desafíos nacionales.

Un abrazo sincero desde París, Francia.

Andiel Galván 

ORLANDO DICE: Perredeístas de la cúpula y escasa de formación política

ORLANDO DICE... El tonto alegato de que a Leonel le interesa dividir a perredeístas   Orlando Gil 

LA CONDICION.- El problema de la escasa formación de los miembros de los partidos es tan grave, que ni siquiera conocen sus estatutos, y se producen confrontaciones, con ataques y defensas, sin atender las consabidas normas. El expresidente Hipólito Mejía fue juzgado por el tribunal disciplinario del PRD y condenado, con todo y apelación ante el Tribunal Superior Electoral. Sin embargo, ahora dice su vocero Héctor Guzmán que Mejía no podía ser expulsado por su condición de expresidente de la República. ¿Acaso no se sabía eso el 14 de enero? Los abogados de Mejía, que se recuerde, no hablaron de ese artículo ante el órgano de justicia perredeísta, ni tampoco ante la instancia superior en que fue recurrida. ¿Ignorancia, descuido o incuria, que mezcla de ambas circunstancias? Dije ñhace un tiempoñ que el grupo de la insurgencia no tenía los mejores abogados, pues cada intento resultaba fallido. La mejor  comprobación es este alegato a posteriori, incluso hecho por alguien que no es abogado. Existían vías de atacar la expulsión, pero los letrados no las conocían…

LA GRAVEDAD.- El hecho es más grave todavía si se recuerda que dos semanas después del fallo la insurgencia tomó por asalto la Casa Nacional, y la entregó el mismo día, sabiendo como sabía que sería devuelta a las autoridades legales del partido. Lo que se quería demostrar, con un acto de fuerza, era que Hipólito Mejía no podía ser expulsado sin que se produjeran consecuencias. Nadie dijo entonces para justificar un hecho a todas luces bochornoso que los estatutos del PRD prohibían expulsar a un expresidente de la República. Los últimos meses han sido de duro batallar, sin que nada cambie, ya que la razón parece estar de un solo lado. El que reivindica la institucionalidad. Incluso, hubo diligencias muy auspiciosas que pudieron haber adelantado la agenda de entendimiento con solo aceptar como un hecho cumplido las expulsiones y suspensiones. Sin embargo, se recapacitó y se echó para atrás un acuerdo mínimo, y todo porque primero había que levantar las expulsiones y suspensiones, pero sobre todo la que afectaba a Mejía…

EL TIGUERAJE.- El grupo insurgente ha estado huyendo a una salida al impasse del PRD tomando de excusa un problema que no existe: la expulsión de Hipólito Mejía. Si Mejía no está expulsado, como dice Héctor Guzmán, porque su condición de expresidente, que nadie puede discutir ni regatear, lo impide ¿por qué no se procede a los otros entendimientos? Ahí vuelve la cuestión. Si los perredeístas de la cúpula no tienen formación política, y se les escapan gazapos en una materia que debieran conocer a fondo, como es la ley interna del partido ¿que se puede esperar de los perredeístas de las bases? De los que también hay que decir que no existen, pues los perredeístas, desde hace un tiempo, son todos dirigentes. Cuando se habla de las bases, la imagen que se tiene es de tigueraje. Por ejemplo, la Casa Nacional fue tomada por las bases. Cuando se toman medidas de seguridad, para cubrir eventualidades, las autoridades del partido no piensan en dirigentes conocidos, que nunca se arriesgarían, sino en las bases. Esto es, el tigueraje…

DE PELO.- Los perredeístas en sentido general tal vez no se hayan dado cuenta, pero las refriegas del último año no son más que tomaduras de pelo. Que los dirigentes con aspiraciones dentro y fuera se odian a muerte, y cada vez que hay oportunidad se juntan, hablan e intentan acuerdos. Solo que no llegan a nada, y cuando se averigua porqué, surgen estas necedades como la expulsión de Hipólito Mejía, que ahora Héctor Guzmán dice que no se puede por su condición de expresidente de la República. El caso de Geanilda Vásquez anda por el mismo camino. Ante el fracaso en las altas cortes, decidió probar suerte en las jurisdicciones menores. Ella es la secretaria de Organización del PRD, porque al final vino a descubrirse que los párrocos tienen más autoridad que los obispos. Si es así, que ni Mejía ni Vásquez están fuera ¿por qué no se pasa esa hoja y se va al siguiente capítulo? Nadie lo dice, pero es bueno recordarlo: No tienen capacidad política para entender el problema, y si no resolverlo, por lo menos buscarle la vuelta. Las carencias, por lo visto, hacen olas…

 

LO DE DANILO Y LEONEL: ¡… Es cuestión de estilo!

  • César Medina 

Cuando aquel Leonel bisoño llegó al poder por primera vez en 1996, nunca había desempeñado una función pública.

Su ejercicio profesional se había limitado a la academia y al paso ocasional por los tribunales.

Y al sentarse por primera vez en el sillón presidencial una vez terminado el protocolo de cambio de mando y haber juramentado el gabinete, se encogió de hombros y dijo: ¡Anja… ¿Y ahora?! Danilo Medina estaba a su lado y le respondió: ¡Oh, ahora vamos a gobernar…! Tomarle el pulso al país desde la primera posición del Estado es tarea muy difícil, y cada gobierno se muestra desde el principio de acuerdo al temperamento del Presidente.

En esos primeros cuatro años Danilo Medina fue una especie de primer ministro en el gobierno… Aunque su titularidad era la de Secretario de la Presidencia.

Era quien manejaba la carpintería política del partido que llevó a Leonel al poder, fue quien escogió a los principales funcionarios, incluyendo a algunos jefes militares… Pero la última palabra, obviamente, siempre la tenía el Presidente…

Poco a poco Leonel fue tomando control del poder, y cuando la gente vino a darse cuenta ya tenía dominio completo del Estado y le impuso al gobierno su impronta personal…

Como abeja al panal…
Cuando comenzó a poner en marcha sus planes de transformar la infraestructura física del país, Leonel tuvo que cortejar la parte del sector tradicional de la industria de la construcción a través de su amigo y colaborador Diandino Peña, y en cuestión de meses se convirtió en su líder.

A esa asociación fueron entrando luego los principales grupos empresariales que llegaron a través de Luis Manuel Bonetti para hacer negocios con el Estado y que, como siempre, se enquistaron en el poder porque daban respuestas rápidas y efectivas a las exigencias del gobierno.

Mientras tanto, Danilo Medina se concentraba en la tarea de armador político del gobierno y se desvinculó totalmente de todo lo que tuviera que ver con negocios, obras físicas, comisiones, importaciones o exportaciones, contratos de suplidores…

En esos cuatro años Leonel y Danilo se ocuparon de la política, pero el dinero lo manejaron otros…

Por eso su candidatura del año 2000, que perdió de Hipólito Mejía, tuvo que llevarla a cabo con recursos muy limitados, y cuando junto a Leonel pasó a la oposición en ese gobierno perredeísta, Danilo era más pobre que cuatro años atrás.

…Y ahora en el gobierno
Danilo asumió el poder hace hoy justamente once meses… Aunque dijo en varias ocasiones que llegaba con su propio librito, no todos le creyeron pensando que sería simplemente una continuación de su predecesor Leonel Fernández.

Lo primero es que los grupos económicos que anduvieron cerca de Leonel en sus ocho años continuados de poder —entre 2004 y 2012–, no han encontrado espacio en el gobierno de Danilo.

Su decisión resuelta a modificar el contrato con la Barrick dejó en evidencia que Danilo no se detendrá ante nada en defensa de los intereses del país .

La intervención del gobierno en el negocio eléctrico y su iniciativa para cambiar la matriz de generación, lo mismo que modificar la estructura completa del sistema de seguridad social y enfrentar a los grupos que siempre se han creído dueños de la República Dominicana, probablemente no hará cambiar la infraestructura física del país…

¡…Pero modificará la estructura de poder que ha obligado a los gobiernos y a los presidentes a manejar a la sociedad dominicana con tanta inequidad por más de medio siglo!

 

TOMADO DEL LISTIN DIARIO

 

ORLANDO DICE: QUIEREN DISTRAER AL PRESIDENTE MEDINA

 Orlando Gil 

UNA Y OTRAS.- Conviene diferenciar la política de las políticas. La primera lleva a la confrontación entre partidos y por igual entre miembros de una misma organización, como sucede ahora en PRD, PLD y PRSC, sin dejar fuera los pequeños núcleos que –por costumbre– se siguen llamando emergentes. Las políticas, por el contrario, si se aplican adecuadamente evitan tensiones sociales y favorecen económicamente sectores, y a la nación en sentido general. Ese panorama puede verse actualmente. Las aspiraciones tienen a los partidos en ascuas, aun cuando se note más en uno que en otros. Con el PRD basta y sobra, pero sus pares no se quedan atrás. En el PLD se  ve el humito, y ya se sabe que no es quemando carbón. En el PRSC se hizo aguaje con la unidad, pero fue  para preparar la guerra. La gente, por tanto, podría distraerse y no observar el fenómeno que se da ante sus ojos, y que no provoca consecuencias, como en los partidos, pero si augura futuro, desde el gobierno. Como se supone que deben ser las cosas…

CENTRADO.- Al presidente Danilo Medina lo quieren halar para lo hondo, pero parece que se van a equivocar de objetivo. Los perredeístas hacen lo imposible por involucrarlo en sus desafecciones, al ver que con Leonel Fernández no es suficiente. Los peledeístas buscan señales, no las ven y las necesitan. Y los reformistas quieren balancearse, cada uno de su lado del columpio, pero esperando que sea el mandatario  que lo empuje. Sin embargo, Medina luce  centrado en lo suyo, y por el momento será difícil que se distraiga en conflictos menores que en nada afectan a su administración. No debe olvidarse que cuenta con el arma secreta de los decretos, y que cuando quiera, y sea imperativo, impondrá o restablecerá los equilibrios. De manera que las gabelas serán ocasionales, y de alguna manera deberá ejercer de árbitro, aunque siempre a distancia. Las apuestas, consideradas, no son confiables, y los corredores pueden hacerse a la pista, pero sabiendo que pueden perder las zapatillas en medio de la competencia. Los cordones, por lo menos, son ajenos…

MEJOR AGENDA.- El presidente Danilo Medina empezó con  las visitas a las pequeñas comunidades y resolviendo dificultades que eran problemas por falta de asistencia. O que esta llegara  a tiempo. Ahora se  ocupa de asuntos de mayor envergadura, como el estudio y el empleo de los jóvenes. Los NINI eran una categoría social propia de naciones desarrolladas, como las europeas, y en cuyo seno se gestó el movimiento de los indignados, y su  masiva movilización en las calles. Ahora entra al inventario de cosas a resolver y lo hace de manos del gobierno, como preocupación oficial. Medina, por tanto, tiene mejor agenda que la oposición, y con miras tan altas, no es verdad que va a bajar la cabeza y perder su tiempo viendo buitres alimentándose con  carroña…

Consideraciones

Orlando Gil

Despues de saludarle afectuosamente, permítame externarle mi criterio con relación al contenido de su artículo “La ambición en el PRD”:

Los 2,100,000 votos que obtuvo el Partido Revolucionario Dominicano en las elecciones generales del 20 de mayo 2012, fueron sufragios a favor del candidato del PRD, que en esa oportunidad resultó ser el Ing. Hipólito Rafael Mejía Domínguez; como pudo haber sido Milagros Ortiz Bosch, Miguel Vargas, Hugo Tolentino Dipp, Ivelisse Prats Ramírez; es decir, que no son votos en la faltriquera o en el bolsillo del Ing. Hipolito Mejía. Los perredeistas votan por el PRD. La expulsión de Hipólito Mejía y Andrés Bautista y suspensión de Orlando Jorge Mera y Geanilda Vásquez son acciones legales consumadas y demuestran que nadie está por encima de los estatutos y disciplina del PRD.

Todos aspiran a la convención, por lo que la unidad será una realidad que obligará a todos los sectores a trabajar arduamente, observando siempre la disciplina.

Con afecto;
Juan Francisco Estévez

 

UNA ESPERANZA LLAMADA PCR

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 En la República Dominicana el movimiento progresista y liberal ha recorrido caminos  tortuosos, y aún hoy a las alturas del siglo XXI, no ha logrado cuajar sus sueños.

Quisqueya, la tierra del gran Cacique libertario Enriquillo se rezagó en el proceso de avanzada latinoamericano. Brasil, Argentina,  Venezuela, Ecuador, Nicaragua, Bolivia etc., nos tomaron ventaja en esta marcha hacia el  futuro y los movimientos de la izquierda nacional, no se escapan a esta crítica. Los soñadores originales no tuvieron descendientes para continuar el desafío. Los pioneros fueron sacrificados prematuramente, o fueron ahogados en las tormentas de los egos. En ambos casos, las proclamadas vanguardias herederas, renunciaron a la dialéctica del crecimiento social y conceptual, se aferraron a la supervivencia del aparato y expulsaron a su fuente natural: el Pueblo.

En los últimos cincuenta años surgieron experiencias y líderes políticos, muchos, que hoy no están: Juan Bosch y su gobierno democrático 1963. Manolo Tavarez  Justo y las Manaclas, Tomas Fernández Domínguez y su movimiento constitucionalista, Francis Caamaño y la guerra patria  de Abril 1965, Balaguer y sus 12 años de contrarrevolución, Juan Bosch y Peña Gómez se dividen, uno, Peña  Gómez ,toma  el camino de la “Social Democracia” y Juan Bosch se hace más progresista y abraza el socialismo como su norte en la búsqueda del bien colectivo, Don Antonio Guzmán y la apertura a la democracia, el retorno de Balaguer y su gobierno conservador, Leonel Fernández y la modernidad, Hipólito Mejía y la crisis financiera, retorno de Leonel Fernández y el fortalecimiento de su liderazgo, llegada de Danilo Medina al Palacio Nacional y sus iniciativas de hacer lo que nunca se hecho.

Si bien los sectores progresistas y liberales han  promovido batallas políticas e ideológicas importantes a nivel de opinión pública y otros escenarios, no estuvieron a la altura de las expectativas generadas. Sin embargo, la historia no se detiene, prosigue su curso trazado por las corrientes sociales, políticas y económicas.

Por las  curiosidades del devenir histórico y del realismo mágico, precisamente gracias a la  crisis económica, social, política y sobre todo en el orden ético que tiene su apogeo en la primera década del siglo XXI, surge una nueva fuerza política llamada PCR.

¿Cuáles son los retos de  esa nueva fuerza?

El PCR debe ser convocador y promotor del rescate de valores ancestrales, que fortalezcan los tejidos sociales, estimulen la investigación propia y la producción de conocimiento que apoye el ejercicio y la creatividad en las artes y que promueva la organización de redes sociales y la participación comunitaria, tareas urgentes para un proceso social concientizador.

 La gran tarea de comenzar a darle cuerpo a los sueños de un país, es a través de su historia, de la educación y la Cultura, esta tiene que ver con el imaginario social, el mayor poder dinamizador de la sociedad.  Tratamos con seres que sueñan, que aman, que  inventan mundos.

La creación de este espacio cívico renovador, educador y conductor es inaplazable.

Si el PCR nació como repuesta  a la  desilusión de las grandes mayorías  y por el sentido de patria y humanidad de un líder  (General Zorrilla Ozuna) que supo interpretar y ubicarse a la altura histórica de los nuevos tiempos para dar esperanzas a los excluidos, a los pobres de nuestra patria, al igual que aquel Arañero de Barina, Venezuela  que lucho y vivió por los pobres del mundo.

El partido cívico renovador debe constituirse en una nueva experiencia organizativa, social, política y cultural, superando errores del pasado y haciendo aportes a los irreversibles cambios económicos, sociales y políticos  de  la época.

Domingo Núñez Polanco

 

ORLANDO DICE… El tonto alegato de que a Leonel le interesa dividir a perredeístas

COSA DE MECÁNICOS.- Los perredeístas que se declaran violentos de oficio se justifican en que Miguel Vargas sirve a los intereses de Leonel Fernández de dividir al PRD y ganar las elecciones del 2016. El alegato es tonto y ocioso, como si vivieran en Bizancio y discurrieran sobre el sexo de los ángeles. Pero la creencia se generaliza, y a falta de algo mejor, una de las facciones del partido blanco la convierte en Evangelio. La historia deja de ser dialéctica, y se vuelve mecánica, o mejor todavía: cosa de mecánicos. Hay que suponer lo que eso significa. Ni siquiera el fin de la historia de que habló para luego desdecirse Francis Fukuyama. En caso de que el propósito de Fernández fuera un designio, hay que recordar que ganó elecciones al PRD sin que éste se dividiera, y cuando se benefició del hecho en el 2004, fue obra de Hipólito Mejía y su reelección, y no de Miguel Vargas, que entonces fue uno de sus peones. Hatuey Decamps tal vez no se llevó medio partido, pero no hay dudas de que su rechazo a la repostulación de Mejía debilitó las fuerzas del PRD…
LOS NÚMEROS.- La situación luce ahora más grave, pues sin que el PRD se haya dividido, en cuanto a que no existe una nueva formación, como el Partido Revolucionario Social Demócrata de Decamps, los números que se manejan son escandalosos. La Gallup da 22% al PRD, y se recuerda que en las elecciones del 2004 Mejía sacó un 33%, y que su última comparecencia a las urnas, el año pasado, logró un 47 %. La diferencia es de un 25 %, menos de la mitad. Leonel Fernández, por tanto, no tiene que hacer nada, solo esperar en la bajadita. O en la empinadita, como le gusta decir. Esto es, que las potencias del PRD se han reducido sin que se haya producido la denunciada partición y a consecuencia de la polarización de Mejía y Vargas. Conviene decir que este 22% fue el resultado de una encuesta realizada del 18 al 21,  antes de los incidentes del pasado domingo. Si el escrutinio se hiciera ahora, no hay dudas de que el porcentaje sería más bajo. Se conoce el disgusto que se expresa en los medios de opinión, pero no el de las bases del partido o el de  los sectores que hacen causa común con los perredeístas…..
ÁNGEL CAÍDO.-  La seducción que ejerce Leonel Fernández sobre los perredeístas los lleva a creer que en verdad el 2016 le pertenece como una propiedad registrada y cuyo  título tiene a buen resguardo. ¿Qué decir? Un decreto que firmó antes de salir del Palacio Nacional. Sin embargo, debieran atender los demás números de la Gallup. Por ejemplo, un 52 % de la población opina desfavorablemente de Fernández, y 52% es mucho, y más todavía en un político que en oposición, campaña y gobierno bailó cómodo en la cresta de la ola. Su  popularidad nunca estuvo en cuestión. La razón no hay que buscarla muy lejos: el déficit fue cargado a sus hombros, y la consiguiente reforma tributaria, por igual. Además, de que los espacios no sobran. No puede tener los niveles de antes, si dirigentes de su partido, como Danilo Medina y Margarita Cedeño, andan tocando las nubes. El primero con un 82% y la segunda con un 75%. Evidentemente que la pava ya no pone donde ponía.  El 2016 no está tan a la mano como piensan los violentos del PRD, que creen que si logra dividir el partido, como se le atribuye, retorna al Palacio Nacional…
LOS PARTIDOS.- Los perredeístas violentos debieran atender todo el infield, y no solo la primera base, pues nerviosos y queriendo impedir que Leonel Fernández no se robe la segunda, podrían hacer un lanzamiento desviado y anotar otro desde la tercera. La situación es clara al respecto. El PRD tiene 22%, que no es mucho, pero el PLD, con su 51.7%, que es como decir 52%, resulta más que suficiente. El problema, por tanto, no solo es de liderazgo, si Vargas o Mejía, sino de partidos. En las últimas elecciones el PRD quedó mejor parado que el PLD, con un 42% a un 37%. De manera que en tanto se cuidan de Fernández, a través de su supuesto peón Vargas, se va consumiendo el partido. No es lo mismo estar alto y bajar, que andar por el piso y aspirar al cielo. Pero si les hiciera falta otra mayor preocupación, deben fijarse en las tasas de rechazo de Vargas y de Hipólito, de 65% y 63% respectivamente, casi la misma, pues si el equipo se deteriora y los peloteros no rinden, no hay forma de ganar campeonato. Pelearon a tiros por un campo de softball, cuando si las condiciones son buenas,  hasta en la calle se puede jugar…

 

Hipólito ve a Leonel hasta en la sopa

 César Medina 
Hipólito Mejía está cometiendo el error de culpar a Leonel de todas sus angustias y todos sus quebrantos políticos.
En la actual crisis perredeísta, dice que Fernández es artífice de su expulsión dentro de un plan macabro con Miguel Vargas cuyo propósito final es destruir al PRD.
¿Pero ciertamente ha metido Leonel las narices en ese lío interno perredeísta?
Puedo asegurar con la mayor firmeza que Leonel Fernández no ha tenido absolutamente nada que ver con ese lío, que la última vez que vio a Miguel Vargas fue al coincidir en un restaurante de la capital donde apenas se produjo un saludo protocolar, y que desde el llamado pacto de las corbatas azules no intercambian palabras.
Leonel Fernández ni siquiera conocía las interioridades de ese problema más allá de lo que publicaban los medios, hasta que en su último viaje a España me correspondió a mí explicarle los detalles ocultos de ese conflicto.
Y le avancé que la única solución que tenía ese problema era la división formal del partido porque era ya imposible la cohabitación de Miguel e Hipólito en el mismo partido. Y él preguntó: Y… entonces, ¿qué puede pasar?
Uno de los dos tendrá que irse del partido, pero no se sabe cuál. Miguel, como presidente del Partido, maneja la estructura dirigencial y tiene mayoría –no muy abultada, pero mayoría al fin, en el Comité Ejecutivo Nacional y en la Comisión Política.
Pero Mejía aglutina a casi todos los “viejos robles” y figuras emblemáticas del perredeísmo, y esa gente tiene mucho peso de opinión pública y Mejía cuenta a su favor la condición de expresidente de la República.
Echarle los demonios
Mejía sabe bien que Leonel no ha tenido ninguna injerencia en el conflicto perredeísta, pero su estrategia es chubarle los demonios a Miguel vinculándolo a los supuestos planes leonelistas para destruir a las demás organizaciones del sistema para imponer el partidismo único.
Por supuesto, cree que esa estrategia volcará a su favor todo el fervor perredeísta que por diversas razones abomina de Leonel y el PLD. Lo que busca es sobreponer su figura al PRD y convertirse en interlocutor válido de la oposición… ¿Pero sin partido?
Ahí ha radicado su mayor error porque la soberbia en las horas posteriores a las elecciones lo encegueció, y antes de buscar las causas en las fallas de su candidatura, intentó volcar contra Vargas todo el odio que fue acumulando la frustración al fracasar una victoria que daban por segura.
Si Mejía hubiese tratado de aprovechar el enorme caudal de sufragios a su favor para iniciar de inmediato un proceso de unidad partidaria en torno a su figura, aunque se mordiera los labios por la presencia de Vargas, que habría quedado muy menguado a lo interno del partido, hoy fuera ciertamente el líder de la oposición y la próxima convención del PRD fuera una pasada.
La lucha hoy es otra. Mejía hará lo humanamente posible para evitar que se materialice su expulsión. Pero para ello no hay otra instancia que no sea la contenciosa. Podrá tirar a las calles a sus seguidores todos los días, y por esa vía no logrará nada que no sea debilitarse cada vez más.
Los próximos días
Los próximos días van a ser determinantes en esta lucha interna perredeísta. Ambos bandos están convocando a los organismos de dirección, Vargas al CEN; Hipólito a la Comisión Política. El grupo de Hipólito no puede convocar estatutariamente a los organismos por encima del presidente del Partido, pero tampoco cuenta con la mayoría de la Comisión Política. Vargas, en cambio, tiene a su favor la institucionalidad partidaria que él representa, pero son muy pesados los dirigentes que quedan atrás, la mayoría figuras emblemáticas del partido que en algunos casos tienen 50 años dando la cara por su organización. Si finalmente Vargas se queda con la simbología partidaria, como parece que ocurrirá, tendrá que pasarse varios meses recogiendo heridos y dándole satisfacciones y habilitando días especiales de la semana para los pasamanos de la reconciliación.
Otros jamás regresarán… Los que siempre subestimaron a Vargas ignoraron su trabajo de hormiga incansable, lanzó al juego casi todos sus recursos económicos y ya tiene una estructura partidaria que podría vencer a Leonel dentro de tres años….
Porque es verdad que los dinosaurios se extinguieron hace cientos de miles de años…
Pero en el PRD hay todavía… ¡Y muy activos!

 

Lo que no se habían percatado Hipólito Mejía y Daniel Toribio

Cuando en el 1993 recorríamos el país para cubrir la precampaña de Juan Bosch, quien iría en el 1994 a su última contienda electoral, llevábamos en el vehículo una vieja máquina Olivetti y suficiente papel timbrado y en blanco, la llamada ocho y media por once, que en las redacciones de los periódicos, la radio y la televisión se conocían como cuartillas.

Bosch corregía las notas de prensa antes de ser enviadas a los periódicos, y un día escribimos la nota en dos páginas que llevaban el papel timbrado en ambas. Nos dijo que solamente debía ponerse el papel timbrado en la primera páginas. “Hay que ahorrarle recursos al partido”, decía para sostener su rechazo a que dos páginas llevaran papel timbrado.

Cuartilleros le decían a los periodistas que no pasaban de embadurnar cuartillas para ganarse el pan, cosa que criticaba Bosch, quien decía que un periodista no puede ser un “gana pan”

Cuando Fidel Castro visitó al país en el primer gobierno del PLD, dos hechos nos mostraron la similitud de esos liderazgo, el de Juan Bosch y de Fidel Castro. Mientras se estaba conversando con Fidel Castro en la residencia de Bosch, donde también estaba el Presidente Fernández, el líder cubano debió emitir una declaración como Jefe de Gobierno de su país ante un conflicto internacional

Su ministro de Relaciones Internacionales le paso la Nota de Prensa, y, al igual que Juan Bosch, Fidel Castro se apartó mentalmente de esa reunión y comenzó a corregir su nota letra por letra. El otro hecho de la similitud entre los dos liderazgo, lo noté cuando Leonel Fernández obsequió a Fidel Castro los tomos de los discursos por Radio de Juan Bosch. Al sostener aquellos tomos en la mano, Fidel Castro solamente atinó a decir “Aquí hay mucho papel.”

El caso es que cuando recorríamos el país con Bosch, esos ejemplos eran constantes. Después que él, Bosch, corregía las notas de prensa, nos dirigíamos a la oficina municipal de CODETEL y la enviábamos por Fax. En cada municipio CODETEl tenía una oficina con fax, lo que nos permitía la comunicación.


Lo que no se podía enviar para época virtualmente eran las fotos. Un mensajero era enviado delante para entregar las fotos a los periódicos. Para la época en países desarrollados, principalmente Estados Unidos, el internet había dejado de ser un instrumento solamente al servicio de la estrategia militar y pasaba a ser un servicio público, pero aquí en esos años no se utilizaba, no había llegado la tecnología moderna de la información.

Así como los periódicos dominicanos en el 1993 y 1994 no habían sido subido a la red, tampoco existía ni Hotmail ni Yahoo, tampoco google y su sistema de búsqueda, y como les cuento en las oficinas de CODETEL solamente existía el fax, que era lo más avanzado junto con el beeper.

El Fax sigue usándose, pero el beeper no, solamente queda el uso del nombre, ya que cuando una persona llama a otra y  no tiene minutos desde que escucha el timbre del celular de la persona a quien llama, cierra, y el que está del otro lado dice “Me están beepiando”, y que ahora a las “brugalitas” de ron les llaman “beepers”

Tanto la campaña de Leonel Fernández, en el 1996, como la de Danilo Medina, en el 2000, se hicieron con el mismo nivel de la comunicación con la que se hizo la de Juan Bosch en el 1994.

Cuando Daniel Toribio se incorporó a la campaña de Leonel Fernández en el 2004, le preguntaba al equipo de Prensa que cómo se traería la fotografía a la Capital, que persona, que corre camino lo haría.

Los miembros del equipo, entre ellos el fotógrafo Odalis Rosado, le contestaron que eso ya no era necesario, que ya las fotos se enviaban por internet, como la notas de prensas que no había que ir a faxiarlas a una oficina de CODETEL. El periodista no andaba con la Olivetti, sino con una laptop para hacer sus operaciones.

En 1993 y 1994, cuando entrábamos en el hotel donde dormiríamos, el ido a destiempo Cheché Luna nos preguntaba “Grullón cuál habitación vas a tomar”, para él, Cheché,  irse a una habitación al otro extremo, para que en las madrugadas no le despertara el teclado de la vieja máquina de escribir olivette con la cual se hacían las notas de Prensa en el PLD de Bosch. En el 2004 aquel sistema había quedado obsoleto.

Antes del internet, en los tiempos de Bosch, Balaguer y Peña Gómez, era cosa común convocar ruedas de prensas con los periodistas extranjeros asignados al país por las agencias internacionales de noticias, UPI, EFE, AP, Prensa Latina, entre otras.

En estos tiempos eso no es necesario, los periódicos dominicanos están en el Internet y todo lo que sucede en un país se sabe al instante en el plano internacional, por lo que las llamadas denuncias internacionales no tienen sentido.

Como no tiene sentido, que Hipólito Mejía esté enviando documento a organismos internacionales sobre un puesto fraude electoral que solamente está en su cabeza, olvidando que el exterior está informado como el que más cuando desea darle seguimiento a un hecho político en una nación determinado. De ahí la llamada “Primavera Árabe”.

Los organismos internacionales saben que en el país hubo unas elecciones competitivas y que ganó el que pueblo dominicano votó, que fue Danilo Medina.

Lo  que Hipólito Mejía dijo ayer, que sigue enviando documentos a organismos internacionales nos dice que el hombre no se ha percatado que las cosas han cambiado en comunicación, como no lo había notado Daniel Toribio cuando se integró a la campaña de Leonel Fernández en el 2004.

Por Rafael Grullón

 

grullon@digitalgroup.info