Archivo de la etiqueta: Havana

TANIA LA GUERRILLERA

Tania cumpliría 76 años

Tania la Guerrillera

Tania la Guerrillera, Foto: Juventud Rebelde
Este 19 de noviembre se cumplió el 76 aniversario del nacimiento de la destacada revolucionaria argentina Tamara Bunke Bíder, más conocida como “Tania la Guerrillera”.
Tamara nació en la Argentina en 1937 y se crió en un ambiente revolucionario inculcado por sus padres europeos, que emigraron a   ese país suramericano tras escapar juntos de la Alemania Nazy.  Nadia y Erich Bunke, padres de Tamara, militaban en el Partido Comunista Argentino y realizaban en su casa importantes reuniones clandestinas, inclusive guardaban armas, explicó el historiador Lois Pérez Leira en el sitio Cubainformación.
“Nosotros hacíamos comprender a nuestros hijos – Tamara y Olaf, su hermano- que estábamos luchando por el bien de la humanidad y el pueblo argentino; les explicábamos sobre la Revolución de Octubre en la Unión Soviética, y los niños tenían que guardar silencio y no contar a nadie que en nuestra casa celebraban reuniones con compañeros del Partido Comunista Argentino, porque era una organización clandestina” explicó al sitio Cubainformación Nadia Bunke, madre de Tamara.
Desde niña se vinculó a la Federación Juvenil Comunista ( F.J.C.) donde hizo sus aportes como militante, llevó mensajes, repartió propaganda clandestina y distribuyó periódicos del partido.
En 1952, con 15 años emigró junto a sus padres a la República Democrática Alemana, y fue admitida en elPartido Socialista Unificado de Alemania pocos años después. Allá conoció al Che, en 1960, cuando este viajó a la Alemania Oriental frente a una delegación comercial del gobierno revolucionario cubano y sintió desde entonces un fuerte lazo con el proceso revolucionario cubano.
“Ella tenía la idea de que estando en Cuba iba a aprender a fondo de la Revolución Cubana y que  le serviría en su trabajo revolucionario luego en la Argentina. Si ella pensaba y sentía que su deber era luchar en América Latina, nosotros no teníamos ningún derecho a retenerla”, explicó Nadia a Cubainformación.
Su vínculo con el Che y la revolución Cubana hizo que decidiera viajar a Cuba;  llegando a La Habana el 12 de mayo de 1961. Aquí  estudió periodismo en la Universidad de La Habana.
Su compromiso y su espíritu internacionalista fueron determinantes para que Tamara fuera seleccionada para ser parte del proyecto revolucionario de Ernesto Guevara, para la insurrección latinoamericana en Bolivia. Allá murió junto a otros 8 guerrilleros tras caer en una emboscada del ejército Boliviano en el vado de Puerto Mauricio, pocos días antes del asesinato de su fiel confidente Ernesto Che Guevara. 
(Tomado de Cubainformación)

Video Homenaje a Tania la Guerrillera

Otros artículos sobre: ArgentinaCubaErnesto Che GuevaraRevolución cubanNi en los momentos más duros pensé que la Revolución Cubana se iba a rendir (13-11-13)

 

Un debate necesario: Los paros agrarios y la lectura de su impacto político

Horacio Duque Giraldo y José Antonio Gutiérrez D.

Colombia ha sido conmovida en los meses recientes por grandes movilizaciones campesinas y populares. Desde la huelga del Catatumbo hasta los paros agrarios en distintos lugares del territorio nacional, las masas han hecho una presencia multitudinaria en la esfera pública, saliendo de las profundidades y el subsuelo social. Para nadie es una duda que el telúrico paro agrario y popular que comenzó el 19 de agosto, es un punto de inflexión innegable en las luchas sociales colombianas que requiere repensar estrategias y muchas categorías por parte de la izquierda.

Un campo de conflicto se configuró y los sujetos que emergieron, desde la vida campesina, plantearon duros retos al sistema político nacional que controla la oligarquía. Los “no lugares” de la política, los no institucionales, los actores ubicados en los márgenes de la democracia liberal representativa (burguesa, oligárquica), ganaron preponderancia en el curso de la sociedad y marcan el desarrollo de la nación.

Un paradigma nuevo ante una bisagra histórica

Amainada la furia con el repliegue natural de la movilización social, la que seguro regresará y muy pronto, han surgido los análisis e interpretaciones sobre lo sucedido y sus alcances. Muchas de las opiniones se inscriben en el marco de una epistemología atrapada por la rutina y los lugares comunes, incapaz de romper con los esquemas restrictivos del democratismo demo-burgués. Repiten tesis de manual que les impide captar la esencia de lo ocurrido. Parecen vivir en un enclaustramiento perpetuo omitiendo que la crisis desafía al pensamiento convencional y sugiere otros paradigmas epistemológicos para ver lo que no es evidente, para captar lo emergente y para descubrir lo emancipatorio. No se percatan que probablemente las teorías que tenemos y los conceptos que utilizamos no son los más adecuados y eficaces para enfrentar los desafíos y para buscar soluciones hacia el futuro.

Necesitamos de un pensamiento alternativo para pensar alternativas, para poder captar toda la riqueza de las experiencias emancipatorias que ocurren en la actual coyuntura nacional. Un pensamiento que además pueda aprehender dialécticamente los vasos comunicantes entre los distintos procesos políticos que se están dando, en lugar de distinguir artificialmente, conflicto social por una lado, y conflicto armado por otro, proceso de paz en La Habana por un lado y movilización campesina y popular por otro.

Un análisis del actual proceso debe considerar el nuevo ciclo político colocado por la apertura de la Mesa de La Habana como un elemento central de la actual coyuntura que vive el país. Esto, de la mano de la espiral de movilizaciones sociales que el país viene viviendo claramente desde mediados del 2008, nos sitúa en una bisagra histórica. Vivimos una transición que no necesariamente parte de y hacia una revolución socioeconómica. Estamos delante de un potencial acto fundacional que es preciso delimitar. Un acto fundacional de la res-pública y de la democracia en términos que se plantean tanto en el debate de la Mesa de La Habana como en las movilizaciones por los campos y ciudades de Colombia. Las categorías político-ideológicas utilizadas por los diferentes sujetos en este proceso pueden servir para imponer camisas de fuerza al proceso, o bien para explorar su potencial transformador y ayudar, consecuentemente, a su desarrollo.

Entre el universo de interpretaciones publicadas, creemos particularmente interesantes las del académico Medófilo Medina, reconocido profesor de historia de las universidades bogotanas, autor de varios textos sobre los partidos de izquierda y los movimientos sociales, quien ha ofrecido su visión de lo ocurrido en los últimos días en una entrevista para el portal La Silla Vacía (verhttp://lasillavacia.com/historia/pensar-que-lo-que-ensayaron-los-campesinos-fue-una-revolucion-seria-muy-equivocado-medofilo ). Esta entrevista ha sido publicada con el provocador título de “Pensar que lo que ensayaron los campesinos fue una revolución sería muy equivocado”. Medófilo Medina es uno de los pocos representantes honestos de una vertiente de pensamiento que podríamos llamar, en estricto rigor, socialdemócrata en Colombia. Hombre de larga trayectoria, conocedor como pocos de la realidad colombiana y de la trayectoria del conflicto, da en el clavo con su evaluación de la lectura que se hace del paro desde el establecimiento en términos represivos y contrainsurgentes. Su lectura del gabinete para la “paz” de Santos (que más bien parece un gabinete para prolongar la guerra), así como su indignación ante la perversa utilización, por parte del gobierno, de categorías inadecuadas como las de la infiltración también nos parecen aportes importantes al actual momento. Esto no significa, en absoluto, que tengamos que estar de acuerdo con él en todo, aún cuando sus opiniones siempre dan material para re-pensar los problemas de Colombia. Valgan estas notas como una contribución a debates necesarios, para los cuales no disponemos de respuestas mágicas ni certezas absolutas, sino apenas de algunas reflexiones que esperamos sean de utilidad.

Medina, revolución o no-revolución, esa es la cuestión

Medina compara la magnitud del actual Paro Agrario Nacional con el Paro Cívico de 1977, algo que muchos analistas han hecho, con respectivos matices por el carácter fundamentalmente agrario de las recientes protestas, aunque la movilización en ambos casos encontró ecos en amplios sectores sociales y se convirtió en una coyuntura que fuerza replanteamientos estratégicos y políticos al movimiento popular. El recurso heurístico utilizado, remite al de la analogía histórica para indicar que las lecturas que se hacen por parte de la izquierda y el pensamiento crítico podrían ser similares a las hechas a raíz del paro cívico de 1977, cuando según él se infirió la necesidad de la lucha armada como vía exclusiva para la conquista del poder y la realización de la revolución socialista. Aproximación débil que ignora el nuevo mundo de la movilización popular del siglo XXI en Colombia y el mundo, y la re-significación que se ha hecho de conceptos tan manoseados como revolución. Lo que nos enfrenta a problemas de paradigma. Según él:

En la izquierda, en el movimiento guerrillero, el paro cívico se leyó en clave de insurrección (…) La izquierda no armada, vale aclarar, no toda, participó de alguna manera de este delirio insurreccional. (…) No creo que se hubiera producido en 1977 una situación revolucionaria. El Paro, (…) fue una respuesta contra unas políticas económicas y sociales (…) El paro fue una coincidencia de sectores socialmente abigarrados y políticamente diversos. Valorar eso como una revolución frustrada fue producto de una distorsión del juicio (…) El movimiento de los trabajadores rurales y también urbanos tiene exigencias de modernización de la vida política, de mayores condiciones de participación pero pensar que lo que se ensayó allí por parte de los campesinos fue una revolución sería muy equivocado (…) Porque las demandas tienen unos horizontes inmediatos, son muy concretas”.

Más allá de si en 1977 el campo revolucionario elaboró conclusiones respecto de los acumulados políticos para plantear nuevos escenarios de lucha (cosa que, en principio, no nos parece una equivocación, hipótesis latente en la reflexión de Medina) de manera apresurada [1] , nos parece temerario el salto a sugerir que, respecto de la actual ola de movimientos campesinos, no podemos avizorar posibilidades de cambios profundos, porque eso sería alimentar un delirio extremista en la izquierda. En nuestra opinión nadie tiene derecho a imponer riendas a la voluntad de un pueblo en movilización, a decirle “hasta aquí es aceptable”. Tal cosa equivale a seguir tratando al pueblo llano como rebaño y no como agente activo.

Preocupa el hecho de que en el manejo conceptual quienes apostamos por una transformación social profunda (y no nos cabe duda que, pese a ciertas diferencias, estamos en el mismo bando con el profesor Medina) nos vemos rezagados y a la defensiva, o manejamos los conceptos de manera poco dialéctica, rígida, de manera analítica. Tal cosa ocurre con el manejo, en nuestra opinión inadecuado, que el profesor Medina hace del concepto de “revolución”. Las revoluciones rara vez son obra exclusiva del “partido único” y siempre presentan contradicciones importantes en el seno de las masas que las hacen. Ni siquiera la Revolución de Octubre, prototipo de la “revolución por excelencia” respondió a ese esquema, pese a su posterior mistificación. Medina dice, para demostrar que no existe potencial revolucionario en el presente, que José Antonio Ocampo critica a los TLCs pero que no propone una alternativa socialista. ¿Acaso las masas en San Petersburgo y Moscú en 1917 pedían socialismo? ¿Se deriva mecánicamente de la consigna “Pan, Tierra y Paz” el socialismo? Y esa consigna fue la que impulsó a la formación de la república soviética. No queremos decir con esto que la “amenaza comunista” esté a la vuelta de la esquina, como dirían los alucinados del uribismo.

Algo nuevo crece, sin embargo, en Colombia, algo que se ha escapado todos estos años a los sabihondos que desde la violentología o las teorías importadas sobre “construcción de paz” (empacadas en el mismo formato macdonalizado por las grandes instituciones de la “gobernanza” internacional, para consumo lo mismo en África o los Balcanes que en Colombia). Algo que se le ha escapado a la socialbacanería que defiende estridentemente las instituciones podridas y que no imagina otros modelos políticos que aquellos actualmente existentes. Entender la naturaleza de este nuevo fenómeno requiere una mirada fresca y sacudir presupuestos fáciles, nociones manoseadas y categorías de análisis anquilosadas. Desafortunadamente, las categorías con que Medófilo Medina sigue mirando al mundo están ancladas ideológicamente en el dogmatismo y las mistificaciones de un cierto sector que aún no se desprende de una lectura mecanicista y eurocéntrica de las revoluciones. Y no se trata, con esta crítica, tampoco, de estirar el concepto de revolución hasta el punto de que pierda todo valor explicativo, sino de entender la naturaleza sui generis que tiene en cada momento histórico y en cada espacio concreto, la irrupción de las masas en la arena política para efectuar transformaciones sociales y económicas de fondo.

Lo que es revolucionario en un contexto puede no serlo en otro [2] . Lo fundamental en un proceso revolucionario es que las masas se convierten en el actor protagónico en la arena política. Cosa que Medina reconoce y en lo cual insiste cuando afirma que “el verdadero valor de lo que ha pasado es esa participación con decisión de los trabajadores de manera sostenida”. Sin embargo, no valora este hecho en toda su dimensión y lo que significa, no en cualquier contexto universal, sino en las condiciones específicas de Colombia a inicios del siglo XXI. No ha sido una exageración, en nuestra opinión, hablar de la “revolución de las ruanas”, aún cuando este proceso aún esté lejos de concretizar todo su potencial. Desde luego no estamos ante un proceso revolucionario abierto en Colombia en el sentido clásico (dogmático-eurocéntrico) de la palabra, pero sí estamos ante un período de transformaciones sociales profundas que tienen que darse –y que pueden darse- para superar la actual crisis de hegemonía que aqueja a la formación social colombiana, el cual, si es llevado a sus lógicas consecuencias, tiene alcances revolucionarios. ¿Podemos, acaso, entender “la modernización de la vida política del país” al margen de los equilibrios de poder entre las clases y fracciones de clases, así como de la constante lucha entre ellas? ¿Podemos seguir hablando de modernidad y progreso como categorías objetivas, positivas y sin contenido político, de clase, sin referencia incluso a cosmovisiones más profundas que nos sitúan en paradigmas diferentes al eurocentrismo? Si estas transformaciones reclamadas por las muchedumbres asumen o no un carácter revolucionario, dependerá de las apuestas que desde hoy haga el movimiento popular. Pero para Medina la revolución, como deja en claro más adelante en la entrevista, se reduce a una “aventura armada”.

¿Aventureros o transformadores?

Entender la naturaleza del conflicto armado que sacude a Colombia desde hace décadas en clave de “aventura armada” es un craso error del cual no pueden salir sino conclusiones erróneas. Aún cuando el conflicto armado tenga una dinámica particular, no puede aislarse ni divorciarse artificialmente del conflicto social, en el cual tiene sus raíces profundamente clavadas y desde el cual se nutre. Tampoco el conflicto social es indiferente a la dinámica política del conflicto armado. Tal cosa es evidente al hacer una rápida lectura a los temas claves del proceso de paz en La Habana y los reclamos de los millones de colombianos movilizados durante el paro agrario y popular. Desde luego que ninguno es reflejo mecánico del otro, pero las superposiciones entre ambas visiones de Colombia, son evidentes a cualquier lector desinteresado. Tanto como el abismo que ambas comparten con el proyecto de Colombia del bloque en el poder.

La visión de Medina de la revolución según esquemas preconcebidos o como una mera “aventura armada” llevan a que establezca distinciones artificiales que no aportan a una lectura más fina del actual momento político, como se desprende de una sorprendente afirmación que hace en la entrevista:

Las Farc tienen todo el derecho de sentirse fortalecidas pero en su propuesta de paz y no para creer que están allí perdiendo el tiempo porque el pueblo está protagonizando una revolución”.

¿Acaso las FARC-EP han hablado, alguna vez, de paz a secas? Cuando la insurgencia y muchísimos sectores del movimiento popular hablan de paz, se dice “paz con justicia social”, eso Medina bien lo sabe. Como hemos explicado en ocasiones anteriores [3] , tal cosa no es un capricho sino que obedece a la realidad de que la paz, sin tocar las estructuras sociales y económicas que alimentan el conflicto, no es sino una quimera. En ese sentido, la distinción que adivina Medina entre la “propuesta de paz”, y la “propuesta política”, de cambio social, profundo, radical, nunca ha existido, ni en la insurgencia ni en las principales expresiones del movimiento popular. Cuando las FARC-EP llegaron a La Habana lo hicieron para discutir una agenda de cambio político para el país, y eso es lo que se ha expuesto y demostrado en todos sus comunicados y propuestas. Esa distinción entre la propuesta de paz y la de cambio es totalmente artificial y solamente contribuye –aunque sea inadvertidamente- a la causa de quienes, a veces agazapados en la izquierda, buscan una desmovilización exprés y la mera conversión de las insurgencias en partidos dentro del actual sistema democrático-burgués de pelambre mafioso y paramilitarizado. Esto es exactamente lo que espera Santos de estas negociaciones, aunque de cuando en vez se deje llevar por arranques retóricos insustanciales que no merecen ser tomados muy en serio. A los pocos minutos una declaración del intocable ministro de defensa nos devuelve la sana dosis de realismo político que necesitamos para afrontar la actual coyuntura.

La irrupción del pueblo en el escenario político no puede leerse por parte de la insurgencia como si las negociaciones de paz fueran lo mismo que perder el tiempo porque precisamente ella ha sido enfática que la agenda de cambios que el país necesita debe ser amplia, construida desde la lucha, desde abajo, al calor de la movilización popular. Poner pueblo a las negociaciones, una frase que han repetido hasta el cansancio, significa algo más que mandar recomendaciones por foros o a través de internet. Significa que el pueblo, en todas sus expresiones necesariamente contradictorias, asuma el debate y se movilice para avanzar en el camino de los cambios que el país necesita. La unidad entonces se ve como un proceso dialéctico, contradictorio, fruto de la movilización concreta y no como la imposición de categorías homogéneas ni de verdades únicas. Lo cual implica superar visiones vanguardistas-iluministas que no se ajustan a la realidad nacional, por una parte, y buscar la confluencia amplia al interior de la izquierda en lucha y los sectores populares, por otro. El escenario al que más teme la oligarquía colombiana se está materializando, y es la confluencia entre las demandas del pueblo movilizado con la agenda política de La Habana, la cual no es diferente a la agenda de paz. Un escenario que nada tiene de maquiavélico sino que muestra los vasos comunicantes propios del bloque popular y la identidad de intereses objetivos a largo plazo. Si algo ha demostrado este paro, es que la agenda política de la insurgencia, con todos los peros que pueda haber, se ajusta muchísimo más a la realidad nacional y a las aspiraciones de las amplias masas, que la agenda impresentable del santismo. Eso es lo que más le duele a una oligarquía que parece haber perdido todo impulso histórico. Y eso también es a lo que se refiere el mismo Medina cuando dice acertadamente (sin sacar las conclusiones necesarias de su reflexión) que “el ambiente general es de demanda de un reformismo social y de una modernización política de un país, es decir de una democratización efectiva. Y eso está también en el discurso de la FARC.

¿Esa agenda de cambio político, de alcances revolucionarios, entonces, no es parte de la propuesta de paz? Son dos caras de la misma moneda, desde luego. La distinción artificial entre “paz” y “propuesta transformadora” en Medina, lo inhabilita para comprender la posibilidad de la emergencia de un poder genuinamente popular, del pueblo como un soberano en ciernes, que es lo que se está empezando a ensayar con instancias como la Cumbre Nacional Agraria, Campesina y Popular. Al margen del ejercicio del poder popular como una apuesta inmediata, que no se relega hasta la calendas, uno no puede sino limitarse a las propuestas de apertura política, coincidentes con las del santismo, a ver si quizás en las próximas elecciones… ya conocemos ese cuento.

Pensar la novedad en lo político desde una matriz crítica y alternativa

Desde nuestra mirada, las acciones sociales que están ocurriendo hoy aquí – que, pese a sus particularidades y originalidades, no están al margen del contexto caracterizado por rebeliones multicolores que han sacudido a todo el continente americano- son protagonizadas por grupos sociales (campesinos, indígenas, mujeres, afro descendientes, desempleados, estudiantes) cuya presencia en la historia no fue prevista por la teoría crítica eurocéntrica. Se organizan muchas veces según formas (movimientos sociales, autogobierno, organizaciones económicas populares) muy distintas de las privilegiadas por la teoría clásica: el partido y el sindicato. No habitan los centros urbanos industriales sino lugares apartados en las alturas de las cordilleras o en llanuras de la selva amazónica. Hablan desde la periferia urbana y rural. Expresan sus luchas a veces en sus lenguas y dialectos particulares y no en ninguna de las lenguas coloniales en que fue redactada la teoría crítica que sustenta el bagaje intelectual de Medina y el nuestro. Y cuando sus demandas y aspiraciones son traducidas en las lenguas coloniales dominantes de las clases blancas o en las plataformas reivindicativas invariablemente desarrolladas desde los centros políticos, no emergen los términos conocidos de democracia o desarrollo, sino dignidad, respeto, territorio, autogobierno, autonomía, el buen vivir (sumak kawsay), la Madre Tierra. Aún cuando creamos que estamos todos hablando la misma lengua, incluso, hay diferencias lugares desde los cuales se habla que implican formas de entender el mundo y la realidad totalmente diferentes. Problema que no es único de la actual coyuntura colombiana sino que es propio de una modernidad plagada de quiebres y contradicciones internas. Mientras en la revolución haitiana (1791-1804) los líderes revolucionarios entendían la libertad (liberté) en los términos ilustrados planteados por la revolución francesa, para los bozales y esclavos sublevados, la libertad era indisociable de su conuco y su pedacito de tierra. Condiciones fundamentales para “ser” y no meramente “existir”.

Los movimientos sociales recientes, más allá de los contextos, construyen sus luchas sobre la base de conocimientos ancestrales, populares y espirituales que siempre fueron ajenos al cientificismo propio de teorías críticas eurocéntricas [4] . Por otro lado, sus concepciones ontológicas sobre el ser y la vida son muy distintas del inmediatismo y de los individualismos occidentales. Los seres son comunidades de seres antes que individuos, y en esas comunidades están presentes y vivos los antepasados así como los animales y la Madre Tierra. Estamos ante cosmovisiones no-occidentales que obligan a un trabajo de traducción intercultural para poder ser entendidas y valoradas. La movilización social que hemos visto no sólo recomienda tomar alguna distancia con relación a ciertas categorías del pensamiento; más que eso, exigen pensar lo impensado, o sea, asumir la sorpresa como acto constitutivo de la labor teórica.

Si algo caracteriza a estos nuevos movimientos sociales es su complejidad, su diversidad, su permeabilidad y su interés por implicarse en la acción, en la práctica, de un concepto re-significado deciudadanía. Lo que les sitúa en una predisposición para buscar una múltiple articulación temática, sectorial, entre escalas y entre agencias. El conocido eslogan de “pensar globalmente y actuar localmente” se ve complementado con el “pensar localmente y actuar globalmente” -permitiendo el reconocimiento de las identidades particulares, de las diferentes subjetividades (diferencias étnicas, territoriales de género, orientación sexual, edad, etc.), identidades sectoriales (trabajo, medio ambiente, educación, sanidad, vivienda, etc.) y territoriales, conjugándose a la vez con la defensa y conquista de principios universalistas como los derechos humanos, o los mismos valores democráticos, que se re-significan incorporando otras voces y otras contribuciones aparte de aquellas que vienen desde los centros del desarrollo capitalista. De tal modo que el objetivo de estos nuevos movimientos sociales, articulado como una ciudadanía democrática e inclusiva, tiene un doble sentido: particularizar los valores universales y universalizar las identidades particulares. En definitiva, tienen el reto de articular las distintas posiciones subjetivas en un sujeto unitario y pluridiverso, en una nueva identidad de identidades que sea mucho más que la suma mecánica de sus partes.

Hubo “pitonisos” que anunciaron que con la globalización todo se iba a desterritorializar, que todo iba a ser global, predicciones empañadas por la repentina importancia que cobran el territorio y la tierra como aspectos centrales para la emergencia de una nueva protesta social, aspectos que muchos teóricos entendían como “residuales” o “atávicos”. Demandas que adoptan diferentes formas, rurales pero también urbanas. Los bloqueos de todo orden son modos de apropiación de lo rural y lo urbano, son otras formas de territorialidad que no figuraban en los esquemas convencionales, que han cobrado una desmesurada importancia en las luchas en curso, que interrumpen la circulación “libre” del capital en el mundo globalizado. El desafío del momento es tratar de comprender la trayectoria sui generis del movimiento popular y campesino colombiano, que con todas sus particularidades, es un crisol en el cual se sobreponen rebeliones y resistencias que comparten objetivos y territorios, aunque no siempre métodos. Está naciendo algo nuevo que no responde a la visión de las elites sobre el país, ni a los mecanismos rígidos de las diversas sectas ideológicas, ni a quienes mecánicamente tratan de replicar experiencias de otras latitudes. Algo nuevo que busca consolidarse como un nuevo poder (contra)hegemónico, nacido del seno de un pueblo multifacético.

Se requiere un trabajo teórico que acompañe la labor transformadora de los movimientos agrarios, cuestionándola, comparándola sincrónica y diacrónicamente, ampliando simbólicamente su dimensión mediante articulaciones, traducciones, alianzas con otros movimientos. Es más un trabajo de artesanía y menos un trabajo de arquitectura. Más un trabajo de testigo implicado y menos de liderazgo clarividente. Un trabajo que implica una autocrítica profunda no sólo a los métodos con los que hemos trabajado sino hasta el mismo prisma con el que hemos mirado al mundo, que implica una renovación no sólo de la sociedad como realidad externa, sino también de todo lo que de ella hemos internalizado.

NOTAS:

[1] La discusión sobre la analogía con el paro cívico de 1977 requiere una reflexión extensa en derecho propio, reflexión que por cuestiones de tiempo y espacio no nos es posible abordar en este artículo pero que esperamos retomar a futuro.

[2] Jaime Bateman, comandante del M-19, decía que lograr la democracia en Colombia era de por sí una tarea revolucionaria. Resulta paradójico que en los actuales diálogos de La Habana, las exigencias, supuestamente “desproporcionadas y extravagantes” de los guerrilleros de las FARC-EP tengan que ver con el cumplimiento de una ley sobre reservas campesinas… ¡una ley hecha por el gobierno de Ernesto Samper!

[3] http://www.anarkismo.net/article/25891

[4] Nuestra crítica al eurocentrismo no significa rechazar el aporte específico realizado desde Europa y desde las luchas populares europeas a los movimientos emancipatorios, aportes valiosos y profundos. Tampoco nos interesa la exaltación postmoderna de un “pensamiento alternativo” que sigue definiéndose en función del pensamiento europeo, aún cuando sea por oposición. Tal aproximación pecaría de la misma falta de pensamiento crítico y dialéctico que hemos venido criticando. Significa sencillamente ser capaces de leer los movimientos sociales desde más allá de los conocimientos desarrollados en Europa, valorar sus aportes específicos y no tomar al conocimiento europeo como el único centro de gravedad del pensamiento.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

Fidel, viajero del futuro

"fight against which is impossible and wi...

Palabras en la presentación del libro Fidel. Soldado de las ideas, de Omar Pérez Salomón. Salón de Mayo del Pabellón Cuba en La Habana, 13 de agosto de 2013.

“Fidel viaja al futuro, regresa y lo explica”, ha dicho el presidente argelino Abdelaziz Bouteflika en una frase que a algunos pudiera parecer exagerada. Invito a quienes no la compartan a leer esta compilación, realizada por Omar Pérez Salomón con el título de Fidel Castro. Soldado de las ideas, en la que Omar recoge las apreciaciones expresadas por Fidel acerca de las tecnologías de la información y los medios de comunicación entre 1959 y 2011.

Agradezco a Omar su invitación para prologar este título y el honor de presentarlo en fecha tan entrañable como el cumpleaños 87 de Fidel. Omar ha sido un compañero en las batallas por hacer avanzar proyectos como EcuRedel primer colaborador que tuve al emprender mi blog La pupila insomne y un hermano ejemplar en cuanta tarea hemos compartido. Es un ingeniero en Telecomunicaciones que ha escrito varios libros sobre la historia de esa rama en Cuba, y también acerca del modo en que este sector ha sufrido las agresiones del gobierno norteamericano contra nuestro país.

Este nuevo libro no está escrito en su mayor parte por Omar, sino por Fidel. Es una compilación que contiene, además de la sistematización de las ideas del Comandante en Jefe de la Revolución cubana sobre los aspectos enunciados, un grupo de referencias a conceptos abordados por éste y una utilísima relación de las fuentes utilizadas. Un trabajo que creo se lo debemos agradecer a Omar todos los fidelistas, en Cuba y en el planeta, que -dicho sea de paso- no somos pocos.

Varias cosas revela de manera muy clara este título. La primera, la capacidad del líder de la Revolución para estar al tanto de los últimos adelantos de las tecnologías relacionadas con la información y las telecomunicaciones; la segunda, su vocación -sostenida a través de toda su vida- por poner esos avances a disposición de los sectores más humildes de su país y el mundo; y la tercera, la capacidad de elaborar un pensamiento propio, descolonizado y tercermundista, acerca de estos temas, que pone en el centro de su utilización al ser humano y su liberación de las ataduras que le impone la dominación de clases. Es también un desmontaje de la falacia de la libertad de prensa, garantizada sólo para aquellos que son dueños de una como escribió el periodista norteamericano A. J. Liebling en la revista The New Yorker, citado antier en el diario mexicano La Jornada por David Brooks en un comentario sobre la reciente adquisición del Washington Post por el propietario de Amazon.

Fidel. Soldado de las ideas es, consecuentemente, un recorrido por la historia de la Revolución cubana, que comienza con la nacionalización de la Compañía Teléfónica, hasta entonces propiedad norteamericana, y abarca todo el esfuerzo por el desarrollo del país frente al bloqueo y las agresiones de Estados Unidos que, como explica Omar, permitió llevar el peso relativo del servicio teléfonico, entonces con un 50% de las líneas en la capital, al proporcionado 27% de hoy. Un dato de interés para los que pretenden hacernos creer que la penetración norteamericana fue sinónimo de desarrollo de las telecomunicaciones en Cuba. Fidel -como aparece en el libro- recordaba en marzo de 1959 que el trust telefónico yanqui no tuvo inconveniente en decir “¡Gracias Batista!” en coincidencia con la más sangrienta matanza de revolucionarios en La Habana, realizada por la dictadura con posterioridad al 13 de marzo de 1957. Una vocación por el golpismo, la tortura y la sangre entre las empresas de telecomunicaciones yanquis que brillaría después en el conocido rol de la ITT en el golpe contra el gobierno constitucional de Salvador Allende en Chile.

La capacidad de Fidel de adelantarse al futuro, apreciable en este libro, va desde proyectar el uso de la televisión con fines educativos en fecha tan temprana como 1961, la introducción de computadoras en la zafra azucarera en 1969, hasta decir en 1977 -cuando muy pocos hablaban de ello- que gracias a las comunicaciones el mundo llegaría a ser como una sola familia,  ya en 1985 referirse al desarrollo de la fibra óptica, o hace más de veinte años denunciar los programas de espionaje de las telecomunicaciones de los que tanto se comenta por estos días; aunque es -sin dudas- en la introducción de los recursos de las TIC al servicio de la educación, la cultura y la salud del pueblo donde se revela su pasión mayor hasta el dominio de los detalles.

Aún para quienes no suscriban las ideas de Fidel, este libro es un instrumento informativo  de gran utilidad. Aquí está su documentada investigación sobre el dossier Farewell, que provocó el primer caso conocido de ciberguerra, ejecutado contra la URSS a mediados de los años 80 del siglo pasado; su seguimiento al desarrollo de Internet y su temprana preocupación por el acceso a esos recursos de los más desfavorecidos; porque “ese brillante mundo de intercambio de conocimiento e imágenes sigue siendo vedado para nuestros países”, decía en 1995, además de en otro momento preguntarse qué habría hecho el Che con el acceso a esas tecnologías para utilizarlas en beneficio del pueblo.

La vocación por el conocimiento y en especial sus sistemáticas alusiones a las posibilidades que ofrece Internet para acceder a él desmienten las sistemáticas campañas que intentan presentarlo como un enemigo de la red de redes o de la libertad de expresión. Fidel rebate el concepto de “libertad de expresión” entendido como propiedad privada sobre  los medios de divulgación masiva; “en nuestro concepto, los periódicos y los medios masivos de divulgación pertenecen al pueblo. Y debe existir la más amplia libertad para que el pueblo utilice esos medios a favor de los intereses de su causa, en la crítica dura de todo lo que está mal hecho”, responde en una conferencia de prensa en Jamaica.

La información, el conocimiento, la ciencia y la tecnología son en su visión del mundo, una herramienta liberadora, como constituyen -en manos del capitalismo- instrumentos para crear -a través de la publicidad y la manipulación mediática- lo que describe como “reflejos condicionados”.

Reunido con maestros y pedagogos de América Latina en 1990, Fidel expresaba que “la independencia depende de la tecnología, depende de la ciencia en el mundo de hoy”; este libro es una prueba de cuánto ha luchado con esos instrumentos para convertir a Cuba en el país más libre del planeta y cuáles son sus ideas al respecto.

El cineasta Sidney Pollack dijo alguna vez que Fidel ha empujado el mundo hacia donde él cree que debe ir. Acabamos de tener una prueba en lo que afirmaron los jefes de estado o gobierno que visitaron nuestro país por el 60 aniversario del Moncada, pero basta mirar hoy lo que sucede en Latinoamérica, o la historia de África en la segunda mitad del siglo XX, para comprender la certeza de esas palabras y pienso que Fidel. Soldado de las ideas ayuda a valorar mejor la enorme fuerza ética y la brillantez intelectual que lo han hecho posible.

Gracias a Omar por ofrecernos un libro como este y gracias eternas a Fidel, viajero del futuro, con quien tenemos el privilegio de compartir la extraordinaria epopeya por la justicia, la independencia y el conocimiento que es la Revolución cubana.

La pupila insomne

(publicado en CubAhora)

English: Fidel Castro and Camilo Cienfuegos, H...
English: Fidel Castro and Camilo Cienfuegos, Havana, January 8, 1959 Deutsch: Fidel Castro und Camilo Cienfuegos in Havanna, 8. Januar 1959 (Photo credit: Wikipedia)

Fidel Castro, orfebre de liberaciones

Fidel HABLA

“He vivido para luchar “ ha escrito en una carta reciente el histórico líder de la Revolución cubanaFidel Castro Ruz, que cumple 87 años este 13 de agosto de 2013, a un grupo de presidentes y vicepresidentes que visitaron Cuba el pasado 26 de julio.

Sería difícil describir en pocas palabras una figura tan fuerte, polifacética, impactante y tan conmovedoramente humana como es Fidel Castro, un verdadero héroe moderno, que junto a su pueblo ha resistido con dignidad más de medio siglo de un sitio medioeval, como es el bloqueo impuesto por la potencia más grande del mundo, Estados Unidos.

Como dicen los analistas cubanos el bloqueo “no es un cuento”, no es una palabra al viento, es una realidad brutal, una táctica de guerra contra un pueblo que vive en una isla pequeñísima si se la compara especialmente con el territorio que ocupa su enemigo.

Es, sin duda, una guerra económica continuada a través de los años, que sigue existiendo a pesar de que el mundo se ha expresado mayoritariamente contra de esta medida. daño económico que causó a Cuba el bloqueo se estima en más de cien mil millones de dólares y debido a lo que esto significa en costos humanos, en inmensos sacrificios para lograr insumos medicinales y otros, además de utilizar leyes extraterritoriales y regulaciones que afectan a todos los países del mundo, tiene consecuencias calificadas como “genocidio” a la luz del Derecho Internacional.

Sólo una dignidad inconmensurable pudo resistir todos estos años, y especialmente en los 90, después de la caída de la Unión Soviética y el campo socialista dejando en extrema soledad a Cuba, sometida a demás a una ola de acciones terroristas que hay que medir también en la comparación del victimario y la víctima, para entender a fondo de qué se trata.

El bloqueo es el más largo que haya existido en la historia contemporánea. Y también lo es la heroica resistencia de un pueblo, con una dirigencia de valores tan eternos como han requerido todas las circunstancias, ,incluyendo invasiones, Guerras de Baja, Media y Alta Intensidad.

La resistencia cubana encontró solidaridades en los pueblos latinoamericanos, y muchas de las víctimas de atentados, asesinatos y pesecuciones terroristas en nuestra región, ocurrieron como un “castigo” contra esa solidaridad.

Pero al final tuvo eco y reverdecieron las solidaridades ante los cambios producidos en América Latina en los últimos años, con el surgimiento de una unidad de integración de nuestros países, que contra vientos y mareas sostienen la decisión emancipatoria de sus principios.

Esos principios tienen base en el “sí se puede” que significó la permanencia de la Revolución Cubana, frente a semejante enemigo.

El surgimiento a fines del siglo pasado de la Revolución bolivariana, renovó el sueño independentista, extendido como un reguero en América, como una respuesta contrahegemónica a los nuevos intentos de recolonización continental, que ya nadie oculta.

Fidel Castro

Detrás de lo vivido en la historia de la resistencia latinoamericana de todos los tiempos, está esa figura inmensa y única de Fidel Castro, allí en la isla pequeña, como un lagarto verde, al decir de sus poetas, a sólo 90 millas de su eterno enemigo,

Para entender aún más hay que recordar que la revolución cubana, fue el hecho más desafiante del siglo pasado, ya que surgió en los años 50 a partir del Asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953, a cuya cabeza estaba el joven abogado Fidel Castro, en momentos en que la isla sufría la dictadura de Fulgencio Batista y la rodeaban gobiernos dictatoriales como los de Haití y República Dominicana.

A instancias de Washington és que en 1948, habían asesinado al líder colombiano Jorge liécer Gaitán, para detener un proceso histórico con enorme confluencia de masas en ese país. .

En 1954 Estados Unidos invadió Guatemala, gobernada por el Coronel Jacobo Arbenz Guzmán para cortar la breve primavera democrática de un país cuya población a partir de la invasión y hasta los 90, sería la mayor víctima de desapariciones forzadas en el Continente.iEn América Central imperaban las dictaduras. .Ese era el marco y todo el resto gobernado neocolonialmente por Estados Unidos.

¿Quien podía imaginarse que un grupo de soñadores revolucionarios llegados a las costas de Cuba desde una playa perdida en México en un barco pequeño y viejo (el Gramma), que resistió a los oleajes de un mar implacable, serían los mismos Fidel, Ernesto Che Guevara, Raúl Castro y otros que en enero de 1959 llegarían triunfantes a La Habana y terminarían con la dictadura de Batista, uno de los hombres fuertes de Estados Unidos en la región?.

Ese poder de la imaginación para desafiar un imperio, ha sido el verdadero eje de las múltiples resistencias en Cuba y en Nuestra América. Una imaginación “necesaria como el agua y el fuego”, como dijera en algún momento el tan recordado presidente Hugo Chávez Frías en Venezuela, fallecido el 5 de marzo pasado, uno de los mayores dolores para Fidel Castro, su amigo y su padre en revolución.

En estos tiempos de criminales guerras coloniales en el mundo, hay que tener una imaginación poderosa para poner en pie a América Latina y sostenerla desafiando los intentos de retorno de un colonialismo tardío que terminará muriendo por su propia mano ensangrentada.

¿Qué decir de Fidel Castro en estos momentos,cuando su pueblo se prepara, junto a otros en el mundo para festejar la vida en su cumpleaños 87, desafiante como siempre, con conciertos, cultura, vida, cantos?.

Sigue siendo el mismo Fidel que desafió a los tribunales que lo juzgaban por el Moncada, a los que terminó juzgando con ese extraordinario discurso “La Historia me absolverá “ que mostraba la coherencia de la continuidad histórica de la lucha de liberación contra el colonialismo español, el rescate de un pasado glorioso, para construir un futuro en revolución.

Rescató entonces como lo hace ahora la identidad de un pueblo nunca sumiso para crear sobre esa piedra fundamental la historia de la única Revolución Socialista que se mantiene y transcurre en una isla pequeña, como una leyenda del siglo XXI que es en realidad la más acabada expresión de dignidad y amor de un pueblo. Una Revolución que nunca ha sacrificado ninguno sus principios que hacen de Cuba y su pueblo una luz en las oscuridades de un siglo que debió comenzar luminosamente.

Un siglo que transcurre bajo la enorme amenaza de guerras y destrucción ambiental, que podrían acabar con la humanidad en su conjunto como lo denuncia incansablemente Fidel.

Allí está él escribiendo cada día, hurgando en la conciencia de un mundo, que aún puede salvarse si escucha las voces que advierten desde la sabiduría revolucionaria, la humildad, desde el privilegio de adelantarse a los acontecimientos en un mundo incierto.Como un profeta revolucionario, con toda la pasión y la ternura con que mira el mundo por un catalejo de sueños que se hacen realidad en sus manos de orfebre hacedor de liberaciones.

 

Hemingway desata aún pasiones en La Habana

Por Ana Laura Arbesú *

La Habana (PL) La estancia por más de dos décadas del escritor estadounidense Ernest Hemingway en La Habana constituye aún un enigma para los seguidores de su obra en la Isla y en todo el mundo.Su casa en Finca Vigía, los lugares en los cuales dejó huellas como el restaurante bar Floridita donde solía disfrutar de su daiquiri, los torneos de la pesca de la aguja en la costera norteña Cojímar, resguardan su paso por Cuba.
De ahí que investigadores de todas latitudes se acerquen al Coloquio Internacional dedicado a su vida y obra, que cada dos años auspicia la casa museo, en San Francisco de Paula.
A este, recién concluido aquí, llegaron un centenar de estudiosos, conservadores, artistas, apasionados todos de su impronta literaria, para seguir las últimas rutas, los pasos del autor de El viejo y el mar por esta ciudad.
Más allá de las conferencias, los debates teóricos y las charlas sobre determinados temas como la preservación del inmueble donde se asentó en La Habana desde 1940, las pasiones por la caza, su paso por Africa, la correspondencia con amigos y colegas, el encuentro trajo a un grupo de imitadores, ganadores de un concurso de personas parecidas a Papa, como le llamaban sus allegados.
Todos rebasaban las seis décadas, con porte robusto, pelo y barbas canosas. Por las calles nos confunden, la gente nos miran asombrados, unos nos gritan ÂíHemingway!, otros ÂíPapa!, comentaban algunos en los pasillos del Palacio O´Farril, donde se desarrollaron las jornadas teóricas…     VER MAS

 

Historia y memoria de la base de Guantánamo

Map of Cuba with the location of Guantánamo Ba...

Por Marta Denis Valle *

La Habana (PL) Secuela de la intervención militar de 1898, Estados Unidos usurpa en suelo cubano parte de la bahía de Guantánamo, una de las mejores del país, enclave de una base naval desde hace más de 100 años.

Esta base que constituye un puñal en la espalda de Cuba, convertida en cárcel ilegal desde hace más de 10 años, ocupa la actualidad mundial por la huelga de hambre de más de un centenar de los recluidos, sometidos a graves violaciones y condiciones infrahumanas.

El 10 de diciembre de 1903, Estados Unidos tomó posesión de parte de la bahía de Guantánamo y tierras colindantes, amparada en la situación neocolonial en que nació la república cubana bajo la ocupación militar norteamericana.

Se trata de un área de 117,6 kilómetros cuadrados (49,4 de tierra firme y el resto de agua y pantanos, con una línea de costa de 17,5 kilómetros), que Washington retiene contra la voluntad del pueblo y gobierno cubanos.

La denominada Enmienda Platt, una ley del congreso estadounidense, impuesta a la primera Constitución republicana, en 1901, marcó la pauta neocolonial con derecho a la intervención militar y el establecimiento de bases, entre otras limitaciones de su soberanía.

En cumplimiento del Artículo VII de la Enmienda Platt, se firmó el Convenio correspondiente a bases o carboneras por ambos presidentes (16/23 de febrero de 1903) y un convenio complementario el 2 de julio del propio año por funcionarios de los dos países.

Así Cuba fue obligada a aceptar el arrendamiento de extensiones de tierra y agua “por el tiempo que las necesitare”, en la bahía de Guantánamo y Bahía Honda, pero finalmente abandonaron el último objetivo a cambio de más espacio en la primera.

El Gobierno de los Estados Unidos se comprometió “a hacer todo cuanto fuere necesario para poner dichos lugares en condiciones de usarse exclusivamente como estaciones carboneras o navales y para ningún otro objeto”. (Artículo II del Convenio).

La pretensión inicial era de venta o arriendo de los terrenos para carboneras o estaciones navales en número de cuatro, entre las que se mencionó a Guantánamo, Nipe, Bahía Honda y Cienfuegos, e incluso La Habana.

Este engendro de tiempos pasados se mantuvo en el tratado bilateral firmado en 1934, hasta tanto -dice- las dos partes contratantes no se pongan de acuerdo para la modificación o abrogación de las estipulaciones del Convenio de 1903, que seguirán en vigor en cuanto a la estación naval de Guantánamo, en las mismas formas y condiciones fijadas en el convenio suplementario.

AGRESIONES Y VIOLACIONES

Antes del desembarco y batalla en Santiago de Cuba, al tiempo que Estados Unidos preparaba la intervención en la guerra independentista cubana, en 1898, y la derrota de España, previó apoderarse de la bahía de Guantánamo, famosa por sus condiciones naturales.

El 7 de junio de 1898 fueron bombardeados los fuertes de Caimanera, en la bahía de Guantánamo, y ocupada ésta en los días siguientes, desembarcaron 600 infantes de marina -los primeros que pisaron tierra-, quienes se atrincheraron en la costa.

La historia registra que por el asombro que le provocó su amplitud, Cristóbal Colón llamó a esta bahía Puerto Grande (1494) durante su segundo viaje de navegación; fue refugio de piratas y bucaneros a lo largo de los siglos.

Reino Unido fracasó en su intento de establecer allí una colonia en 1741, nombrada Cumberland; el hostigamiento de las guerrillas de vecinos y la costa pantanosa dificultó el propósito de avanzar por tierra para atacar las baterías bajas instaladas en la bahía santiaguera.

Pero tuvieron tiempo suficiente para estudiar su flora y fauna, explorar la amplia bahía y determinar su importancia estratégica.

En la empresa de cinco meses movilizaron más de cuatro mil soldados y más de mil negros esclavos, así como nueve barcos de línea, 12 fragatas y 41 transportes.

Aunque esta bahía de bolsa tiene buenas características en cuanto a profundidad, seguridad y capacidad, la existencia de una base naval en el lugar carece de importancia estratégica hace mucho tiempo.

Tanto en la etapa neocolonial como después del triunfo de la Revolución Cubana (1959), la base ha servido para agresiones y violaciones de la soberanía del pueblo cubano.

A raíz de sucesos internos en Cuba, en 1912 y 1917, salieron tropas norteamericanas de la Base que ocuparon diferentes poblaciones de la antigua provincia de Oriente.

En el primer caso, con el pretexto de “proteger vidas y haciendas de ciudadanos estadounidenses”, y en el segundo, la “protección del suministro de agua a la Base”.

Como parte del sostén de Washington a la dictadura de Fulgencio Batista, allí eran abastecidos, en 1957 y 1958, los aviones para bombardear las montañas donde operaba el Ejército Rebelde y arrasar con las zonas campesinas en los territorios liberados.

Desde el triunfo de la Revolución Cubana (1959), la Base se convirtió en foco permanente de amenaza, provocación y violación de la soberanía de Cuba, como parte de la política agresiva de Estados Unidos contra este país.

El Departamento de Estado norteamericano aclaró el 4 de enero de 1961 que la ruptura de las relaciones diplomáticas con Cuba, ocurrida la víspera, “no afecta el status de nuestra estación naval en Guantánamo”.

Miles de incidentes fueron reportados desde entonces, entre ellos violaciones de la línea divisoria fronteriza, del espacio aéreo y marítimo cubanos, así como diversas provocaciones:

Las más comunes, ofensas de palabras, gestos obscenos y actos pornográficos, iluminación con reflectores de las casetas de las postas cubanas, disparos con armas y amenazas con cañones, tanques y ametralladoras contra el personal e instalaciones.

A causa de esas agresiones, fallecieron ocho cubanos y 15 quedaron incapacitados.

De las víctimas fueron bárbaramente torturados y asesinados por militares estadounidenses los obreros Manuel Prieto Gómez y Rubén López Sabariego, ambos en 1961, y el pescador Rodolfo Rosell Salas en 1962.

Los jóvenes Ramón López Peña (1964) y Luis Ramírez López (1966), soldados fronterizos, resultaron asesinados por disparos realizados desde esa instalación norteamericana.

Cuba defiende públicamente su derecho a la recuperación de ese territorio, pero nunca lo hará mediante el empleo de la fuerza, y en más de una oportunidad ha condenado la atroz violación de los derechos humanos en la cárcel de la ilegal base naval de Guantánamo.

Le asiste el peso de la Constitución de la República, aprobada por referendo nacional en 1976, que repudia y considera ilegales y nulos los tratados, pactos o concesiones concertados en condiciones de desigualdad o que desconocen o disminuyen su soberanía sobre cualquier porción del territorio cubano.

*Historiadora, periodista y colaboradora de Prensa Latina.

arb/MDV

Dominicana: De Cayo Confites a Playa Caracoles

 Caamaño Deñó  se dirige al pueblo por radio en un momento de la guerra de abril
La Habana (PL) Dicen que el padre de Francisco Alberto Caamaño Deñó, general Fausto Caamaño, al enfrentar a los alumnos cubanos de segunda enseñanza en la escuela que lleva el nombre de su hijo, dijo que ante ellos comparecía un viejo tonto que lloraba por haber comprendido demasiado tarde que su hijo tenía razón en sus ideales de libertad y justicia.
¿Quién podría adivinar que el padre del héroe de Abril, junto con Ludovino Fernández, progenitor de Rafael Tomás Fernández Domínguez, connotados militares cercanos al dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina, serían procreadores de jefes de la lucha revolucionaria?
Honrosas excepciones confirmaron la regla que de tal padre, tales hijos, en una convulsa época de la historia dominicana que parió una pléyade de héroes.
Por la pluma de dos renombrados escritores dominicanos, Tony Raful y Hamlet Hermann, la historia reciente de ese país cobra vida en sus obras más recientes: De Trujillo a Fernández Domínguez y Caamaño de Raful y Caamaño, biografía de una época, de Hermann, presentados en la 22 edición de la Feria Internacional del Libro de Cuba.
La rebeldía de una generación de dominicanos de mediados del siglo pasado, se gestó en las entrañas de la dictadura y se expandió entre exiliados de ese país que huyeron de la tiranía de Rafael Leónidas Trujillo hacia Cuba, Venezuela, Puerto Rico y Estados Unidos, muchas veces después de sufrir los rigores de la represión y la tortura.
Sobreviviente de dos contiendas insurgentes, las del 14 de junio (1959) y la guerrilla de Caamaño en 1973, el ingeniero y autor Hamlet Hermann ha legado su testimonio en una docena de libros, el más reciente de los cuales es Caamaño, biografía de una época.
Entre las anécdotas producto de sus investigaciones, el laureado escritor contó que el padre de Caamaño visitó Cuba en 1947, cuando se preparaba la expedición de Cayo Confites, destinada a desembarcar en Dominicana para luchar y derrocar a la dictadura de Trujillo.
Cayo Confites
Según Sergio Santana, investigador dominicano, un rico terrateniente de ese país, Juancito Rodríguez, de La Vega, República Dominicana, salió al exilio y se puso al frente de la expedición que se preparaba en La Habana.
José Manuel Alemán, ministro de Educación del gobierno del entonces presidente Ramón Grau San Martín, fue el contacto entre los exiliados y el gobierno, que tenía como jefe del Ejército al futuro golpista y ya entonces General Fulgencio Batista.
Alemán por la parte civil y el coronel Genovevo Pérez Dámera por lo militar, ayudaron a los expedicionarios con el alojamiento y el avituallamiento para la contienda bélica.
La visita de Fausto Caamaño a Cuba, señaló Hermann, tenía dos encomiendas del “Generalísimo”, desalentar el apoyo oficial cubano a la expedición y otra más encubierta, dar muerte al joven de 21 años que se destacaba ya por su fogosidad y verticalidad de sus ideas, Fidel Castro Ruz.
Para suerte de la historia posterior de América Latina y el Caribe, Caamaño padre solo tuvo éxito en la primera de las tareas, ayudado por el gobierno de Estados Unidos, que respaldó a Trujillo y presionó al gobierno cubano para hacer abortar la expedición.
El 13 de julio de 1947 los exiliados dominicanos eligieron un comité central para dirigir la expedición, integrado entre otros, por el profesor Juan Bosch.
Al entrar el mes de septiembre de ese año, el grupo contaba con 4 barcos, 13 aviones y mil hombres armados.
Cuando era inminente la salida del grupo insurgente, Trujillo declaró que “en el momento que el primer invasor pise tierra dominicana comenzaremos a bombardear la ciudad de La Habana“, recoge Santana en su blog: seisantanadominicana.blogspot.com.
Empezaron las deserciones entre la tropa, confusiones y escaramuzas con la marina cubana y los expedicionarios restantes fueron obligados a desembarcar en Antillas, actual provincia de Holguín, donde fueron desarmados y conducidos al recinto militar de Columbia en La Habana.
Estando prisionero en Columbia, Juan Bosch se declaró en huelga de hambre hasta tanto no fueran liberados todos los expedicionarios, a lo cual finalmente accedió el gobierno cubano.
Expedición y Movimiento 14 de Junio
Tanto la expedición como el movimiento 14 de Junio formado posteriormente a las acciones de esa fecha, son hechos que van subordinados a tres de los temas más importantes de la historia dominicana.
El primero, el régimen de Trujillo; dos, el golpe de estado al primer gobierno electo democráticamente luego de 31 años de dictadura trujillista, con el ajusticiamiento del tirano el 30 de mayo de 1961; y tres, la revolución de 1965, que trajo consigo la intervención militar estadounidense, dice Ernesto Guzmán Alberto, en su ensayo Expedición y Movimiento del 14 de Junio.
Los que se entrenaban en 1959 para acometer el plan insurgente eran 211 dominicanos, 20 cubanos, 13 venezolanos, 9 puertorriqueños, 3 norteamericanos, 3 españoles, un guatemalteco y un nicaragüense, según Guzmán.
La expedición del 14 de junio de 1959 prevista para entrar en territorio dominicano por Constanza, Maimón y Estero Hondo, fue la insurrección armada más destacada acometida contra el régimen de Trujillo.
Organizaciones dominicanas en el exilio se reunieron en La Habana en marzo de 1959 para formar el Movimiento de Liberación Dominicana (MLD) con una división armada denominada Ejército de Liberación Dominicana (ELD).
En Dominicana también se reunieron fuerzas antitrujillistas para integrar formalmente un movimiento armado en torno al MLD y lo convirtieron en un solo frente.
Ya entrenados militarmente jóvenes del MLD en Cuba, fueron divididos en cinco pelotones de 50 hombres cada uno. Según el ensayista Ernesto Guzmán, el grupo se componía de 261 combatientes en total.
El 14 de junio de 1959, se había previsto la entrada del grupo insurgente por Constanza, Maimón y Estero Hondo, pero en esa fecha solo se pudo aterrizar en el aeropuerto militar de Constanza.
Este contingente estuvo comandado por Enrique Jiménez Moya y el cubano Delio Gómez Ochoa, este último comandante del Ejército Rebelde al triunfar la Revolución Cubana y hoy reconocido como héroe en la República Dominicana.
Un total de 56 combatientes iban a bordo de esa nave que debió desviarse de San Juan de la Maguana hacia Constanza, obligada por condiciones atmosféricas adversas.
Recibidos por los disparos de militares apostados en ese aeropuerto, el grupo fue impedido de bajar sus armas y pertrechos del avión, que levantó vuelo después de dejar a los combatientes.
El arribo del avión debió estar respaldado por la llegada de lanchas con el resto de los expedicionarios, pero también enfrentaron inconvenientes que retrasaron su desembarco.
La mayoría de los insurgentes capturados por las tropas de Trujillo fueron torturados en las cárceles del régimen. Del total de combatientes, sobrevivieron los dominicanos Poncio Pou Saleta, Mayobanex Vargas, Francisco Medardo y los cubanos Delio Gómez Ochoa y Pablo Mirabal.
El movimiento integrado posteriormente en su mayoría por estudiantes universitarios, que honraba a los héroes caídos, desarrolló varias actividades clandestinas contra la dictadura que rápidamente detectó la ubicación del foco subversivo en torno a la Universidad de Santo Domingo.
Manolo en un discurso en el Parque Independencia 1963
Los arrestos no se hicieron esperar, cayendo Manolo Tavarez Justo, Leandro Guzmán, Pedro González, esposos de Patria , María Teresa y Minerva Mirabal (luego asesinadas por la tiranía) hasta aproximadamente un centenar de miembros del Movimiento 14 de Junio.
Luego del ajusticiamiento del dictador, el Movimiento pasa de la clandestinidad a la legalidad, convirtiéndose en una organización política.
Caamaño, ejemplo que no muere
Francisco Alberto Caamaño Deñó fue fusilado el 16 de febrero de 1973 por orden del entonces presidente Joaquín Balaguer, de quien se ha dicho era alumno del dictador Trujillo, pero que en opinión del ex guerrillero y autor, Hamlet Hermann, fue maestro y guía del tirano.
En la presentación del libro Caamaño, biografía de una época, que según su autor le llevó 39 años y ocho meses escribirlo, el ex embajador de Cuba en República Dominicana, Omar Córdoba, dijo que Francis, como le conocían sus amigos, evolucionó de estricto y honesto jefe militar durante la dictadura, a líder del ejército constitucionalista que buscaba devolver a la presidencia al profesor Juan Bosch, derrocado en 1963, siete meses después de ser electo democráticamente.
El héroe dirigió al pueblo que, casi desarmado, se enfrentó a la invasión de este país por más de 40 mil marines de Estados Unidos. República Dominicana fue el único país invadido militarmente tres veces (1904, 1916 y 1965) durante el siglo XX por fuerzas de Estados Unidos.
La de 1965 fue la gota que derramó la copa de las inquietudes patrióticas de Francisco Caamaño. De oficial militar e hijo de uno de los generales trujillistas más connotados, se transformó en símbolo universal de la lucha frontal contra el imperialismo.
Sin vencer al imperio, pero sin ser vencido, el coronel Caamaño, quien llegó a ocupar la Presidencia provisional del país, transigió poner fin a un conflicto que agobiaba al país y empezó a padecer el perverso castigo del ostracismo cuando es designado agregado militar de la embajada dominicana en el Reino Unido.
No le fue permitida ninguna comunicación con el pueblo que lo tenía como su gran esperanza. Ante esa situación optó por prepararse para cumplir la promesa hecha a los dominicanos cuando renunció a la Presidencia del gobierno en armas.
A pesar de los ocho años que lo separaron del pueblo dominicano, su recuerdo seguía siendo poderoso. De acuerdo con su más dedicado biógrafo, es en Cuba donde Caamaño alcanza la madurez de su pensamiento político.
Joaquín Balaguer, impuesto en la presidencia dominicana por Estados Unidos, fue informado del desembarco de Caamaño y sus guerrilleros por Playa Caracoles en la primera semana de febrero de 1973.
Según Hermann, entraron en acción al tercer día, se separaron al sufrir heridas el mejor hombre de la guerrilla e insistir Caamaño en cuidarlo, quedándose en compañía de otro combatiente, después de lo cual fueron capturados los tres y el resto de la guerrilla lo confirmó al interceptar trasmisiones del Ejército.
Un dominicano defendiendo su dignidad frente a un Yanqui invasor
Al consultársele a Balaguer qué acción tomar con Caamaño, dijo airado que para ellos no había cárcel, lo cual fue interpretado como su orden de dar muerte al jefe de la guerrilla y sus acompañantes.
El mandato se cumplió el 16 de febrero, pero su recuerdo perdura porque como dijera su compañero de armas y biógrafo, citando al generalísimo Máximo Gómez ante la inesperada muerte de Martí:
“Duerme en paz compatriota y amigo querido, que yo digo de ti lo que la Historia ha dicho del héroe griego: bajo el cielo azul de tu patria, no hay tumba más gloriosa que la tuya.”
Por Elsy Fors *
* Periodista de la Redacción de Lenguas Extranjeras de Prensa Latina
jhb/ef

 

Presidente Chávez en estrecha comunicación con su equipo de gobierno

Presidente Chávez en estrecha comunicación con su equipo

Presidente Chávez en estrecha comunicación con su equipo 
Presidente Chávez en estrecha comunicación con su equipo de gobierno

Caracas, 15 feb (PL) El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se mantiene en estrecha comunicación con su equipo de gobierno y al frente de las tareas fundamentales inherentes a su cargo, afirmó hoy el ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas.
En un comunicado difundido por instrucciones del Vicepresidente Ejecutivo, Nicolás Maduro, Villegas dio a conocer el estado de salud del mandatario, junto a dos fotos actuales del presidente venezolano con sus hijas, mostradas de manera paralela.

Imagen activa

A continuación, Prensa Latina reproduce el texto íntegro del comunicado:
“El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela informa sobre la evolución de salud del Presidente Hugo Chávez, tras la intervención quirúrgica practicada en La Habana, Cuba, el pasado 11 de diciembre.
Después de dos meses de un complicado proceso post-operatorio, el paciente se mantiene consciente, con integridad de las funciones intelectuales, en estrecha comunicación con su equipo de gobierno y al frente de las tareas fundamentales inherentes a su cargo.

Imagen activa

Como se informó oportunamente, la infección respiratoria surgida en el curso del postoperatorio fue controlada, aunque persiste un cierto grado de insuficiencia.
Dada esta circunstancia, que está siendo debidamente tratada, en la actualidad el Comandante Chávez presenta respiración a través de cánula traqueal, que le dificulta temporalmente el habla.
El equipo médico aplica tratamiento enérgico para la enfermedad de base, que no está exento de complicaciones.
El paciente coopera con el tratamiento y rehabilitación en estrecha coordinación con el equipo médico de trabajo.
El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela agradece al pueblo venezolano el amor, la serenidad, madurez y entereza con que ha acompañado al Comandante Chávez en esta batalla y lo invita a mantenerse en oración por su salud.
En este año, cuando se celebra el Bicentenario de la Campaña Admirable, esta actitud ejemplar del pueblo venezolano confirma que se trata, en efecto, del mismo pueblo admirable que luchó con nuestro Libertador Simón Bolívar por la causa de la Independencia.
El Gobierno Bolivariano ratifica, asimismo, su gratitud hacia el Comandante Fidel Castro y al Presidente Raúl Castro, al equipo médico y a todo el pueblo cubano, por el amor y los cuidados brindados a nuestro Presidente.
Confiamos, junto al pueblo venezolano y demás pueblos del mundo, que el Comandante Chávez superará más temprano que tarde estas delicadas circunstancias para acompañar a su pueblo en el camino de nuevas victorias en la construcción de la Patria Buena.

¡Que viva Chávez!

Caracas, 14 de febrero de 2013
ale/mem

 

Presidente Chávez se encuentra con buen ánimo

English: Hugo Chávez in Porto Alegre, Brazil. ...

 

Continúa evolución progresiva

 

Recibiendo tratamiento complementario

 

 

El Vicepresidente Nicolás Maduro, tras reunirse con el jefe de Estado, señaló que a primeras horas de la mañana de este sábado se emitira un nuevo comunicado para informar los avances en la recuperación de la salud del Presidente

El presidente de la República Hugo Chávez, se encuentra con buen ánimo y recuperándose de su salud, así lo señaló el vicepresidente ejecutivo de la República, Nicolás Maduro, tras arribar al país desde la ciudad de La Habana, Cuba, donde se reunió con el jefe de Estado venezolano.

Maduro indicó que  a primeras horas de la mañana de este sábado, el ministro del poder popular para la Comunicación y la Información, Ernesto Villegas, dará lectura a un comunicado oficial para informar los progresos de la salud del presidente Chávez.

Podemos adelantar que en este momento el Comandante Chávez se encuentran recibiendo tratamientos completarios para continuar su proceso de recuperación, dijo Maduro en declaraciones ofrecidas a través de Venezolana de Televisión.

“Venimos con una frase que él (Chávez) nos transmitió (…) Nuestro Comandante antes de despedirnos, eran las 7:30 de la noche hora de La Habana, nos dijo transmitánle al pueblo que él está optimista y con mucha fe en lo que estamos haciendo. Se refiere a los tratamientos médicos, aferrado a Cristo y a la vida”, detalló el Vicepresidente.

“Aquí está tierra, bendita de los libertadores, va a ver a  nuestro comandante Presidente, lo va a ver en su momento aquí, como tiene que estar, como Presidente al mando de este período que el pueblo le entregó una vez más 2013-2019″, puntualizó Maduro.

Texto/Ricardo Rojas

 

Los caminos de la integración latinoamericana y caribeña en 2013

Imagen activa

La Habana (PL) Latinoamérica y el Caribe buscarán en 2013 consolidar sus esquemas de integración, propósito en el que está llamado a jugar un rol clave la única entidad que agrupa a los 33 países independientes de la región.

Desde la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), bloque que tendrá a finales de enero su primera Cumbre, el área encarará desafíos como la concertación política ante foros internacionales, la crisis económica, el cambio climático, la reducción de la pobreza y el desarrollo sostenible.

Santiago de Chile acogerá el 27 y 28 de este mes a casi la totalidad de los jefes de Estado y Gobierno de la región, quienes deberán suscribir una Declaración Política y un Plan de Acción, este último con las proyecciones de la organización para 2013 en los diferentes tópicos.

El país anfitrión entregará a Cuba la presidencia pro tempore de la Comunidad, la cual surgió en diciembre de 2011 en Caracas, donde líderes latinoamericanos y caribeños la consideraron el sueño hecho realidad de próceres precursores de la unidad regional como Simón Bolívar y José Martí.

A propósito del papel de la isla caribeña al frente de la Celac, el presidente Raúl Castro consideró que “representa, además de un alto honor, una gran responsabilidad a la que consagraremos los mayores esfuerzos y energías”.

Pese a todas las dificultades y peligros, “Nuestra América” persevera en sus objetivos de independencia, soberanía, desarrollo e integración; sabiendo que sin justicia social y una distribución más equitativa de la riqueza ello no sería posible, apuntó el mandatario en la clausura -el año pasado- de la VII Legislatura del Parlamento.

En un encuentro con la prensa en esta capital, el vicecanciller Abelardo Moreno adelantó algunas de las proyecciones de Cuba en la presidencia de la Celac.

Según el funcionario, La Habana tendrá en agenda el impulso a la integración, la solidaridad y la paz regionales.

CUBA Y LA CELAC EN 2013

El 28 de enero, en la segunda y última jornada de la I Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la Celac, Cuba recibirá de los anfitriones chilenos la presidencia pro tempore del bloque.

Para Moreno, se trata de una gran responsabilidad, a partir de las expectativas fijadas por latinoamericanos y caribeños en una entidad cuyo nacimiento fue acordado por mandatarios del área en Cancún, México, durante la Cumbre de la Unidad celebrada en febrero de 2010.

Según explicó, entre los objetivos de la gestión de la isla estarán cuestiones de integración, como la búsqueda de una mayor concertación de cara a las discusiones de los grandes temas en el escenario internacional -en Naciones Unidas por ejemplo-, y en la coordinación en el marco de la Celac de los bloques ya existentes.

En Latinoamérica y el Caribe funcionan varios instrumentos de consenso político, económico y social, como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), la Unasur, la Caricom, el Mercosur, el Sistema de Integración Centroamericana y la Comunidad Andina.

Desde la presidencia, Cuba también impulsará la solidaridad como concepto rector de la cooperación entre los países.

Hasta ahora se ha trabajado en las vías de las uniones aduaneras, la reducción de aranceles, en otras palabras, pocas experiencias apartadas de ese camino trillado, señaló a Prensa Latina el vicetitular de Relaciones Exteriores.

En ese sentido, Moreno mencionó a la ALBA como un mecanismo caracterizado por sus principios de complementación y enfoque social.

Tomando la ALBA, creemos que en el marco de la Celac poco a poco se puede ir modificando el concepto de la cooperación y alejarlo de ataduras y condicionamientos que suelen presentarse en las ayudas de países donantes (desarrollados), lo cual debemos cambiar porque no guarda relación con una América Latina nueva, expuso.

De acuerdo con el funcionario, Cuba laborará además en el propósito de considerar la región una zona de paz, “donde exista el compromiso de todos los países que la integran de resolver conflictos y diferencias por las vías del diálogo y la negociación”.

FOROS DE CELAC EN ESTE AÑO

Respecto a los foros previstos durante la gestión cubana al frente de la entidad, Moreno destacó la I Reunión de Ministros de Educación de la Celac, señalada en La Habana para el 7 de febrero en el marco de Pedagogía 2013, encuentro internacional que se celebrará en el Palacio de Convenciones.

También se realizará en Paramaribo, Suriname, un evento de los titulares de Cultura del bloque, y en el transcurso del año se celebrarán otros sobre drogas, infraestructura y la búsqueda de una nueva arquitectura financiera regional, agregó.

Por Waldo Mendiluza Rodríguez *

*Editor jefe de la redacción Nacional de Prensa Latina.

arb/wmr