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Historia del asesinato de un niño palestino

Isabel PérezMohamed Al Durrah

Comenzaba la Segunda Intifada palestina en la Franja de Gaza, cuando un padre y su hijo se vieron atrapados por el fuego israelí. La imagen de Yamal Al Durrah y su hijo Mohamed, agazapados e intentando protegerse de las balas dio la vuelta al mundo. El momento quedó grabado por un periodista de la televisión France 2 que, además, informó vía telefónica cómo padre e hijo habían sido objetivo del fuego desde las posiciones militares israelíes.

Tras recibir la noticia de que Israel continúa negando la autoría de este asesinato y afirma que el niño sigue vivo, su padre Yamal explica: “El día en el que el Ejército israelí asesinó a mi hijo y yo salí gravemente herido estaba haciendo señales a los militares israelíes con mi mano, pidiéndoles que pararan de disparar. Las balas llegaban hacia nosotros.”

Desde que esto ocurriera, el 30 de septiembre de 2000, Israel ha intentado crear su propia versión tergiversando la información e incluso manipulando las imágenes. “Al principio, Israel condenó a los dirigentes de su Ejército porque dispararon sobre nosotros –continúa explicando Yamal–. Luego, las imágenes de Mohamed Al Durrah muriendo se difundieron en las cadenas internacionales, en todas las televisiones del mundo y, cuando Israel vio esto, quiso evitar la historia. Creó otro escenario donde mostraban las imágenes con una keppa sobre mi cabeza y la de mi hijo, mostrando al mundo lo contrario: que nosotros éramos israelíes y eran los palestinos los que nos disparaban”, dice Yamal.

Cambiar los hechos

Varias organizaciones de derechos humanos palestinas han llevado a cabo investigaciones y han recopilado información más que suficiente para refutar la teoría israelí. “Israel siempre intenta defenderse a través de la emisión de mentirasy pretensiones que no tienen que ver con la realidad –nos cuenta Samir Zakut del Centro de derechos humanos Al Mizan en Gaza–. El asesinato de Mohamed Al Durrah fue tan cruel que conmovió la conciencia humanitaria, no sólo la de palestinos y árabes”.

Mohamed Al Durrah se convirtió desde entonces en el símbolo de la Segunda Intifada, tanto es así que un hospital de la Franja de Gaza porta hoy su nombre.Israel rechazó cooperar con todos los comités de investigación internacionales que fueron enviados a Palestina tras el suceso. “Lo raro es que este estado de ocupación formó un comité de investigación para hacer la investigación ellos mismos. Es incomprensible que el asesino haga una investigación así mismo”, recalca Samir Zakut.

El pequeño Mohamed murió como consecuencia de heridas mortales en su abdomen, de disparos que provocaron que sus intestinos salieran al exterior, según informó en su momento el médico forense Abed El Razeq El Masri, quien además envió fotografías del cadáver a los medios de comunicación. Su padre Yamal recibió varias balas en la pelvis, el brazo y la arteria femoral. “Netanyahu sabe que la imagen de Israel fue manchada con la sangre del mártir Mohamed Al Durrah y ahora los israelíes intentan demostrar al mundo que son la víctima y que el pueblo palestino es el criminal”, añade Yamal Al Durrah.

“Nadie puede cubrir el sol, no se puede ocultar la realidad –nos cuenta Samir desde el centro Al Mizan–. Las fuerzas de la ocupación mataron a Al Durrah a sangre fría. Mataron a un niño sin piedad. Si la comunidad internacional quiere la verdad, si realmente está a favor de los derechos humanos y los defiende, debe formar un comité de investigación. La tumba de Al Durrah existe, sus restos también. No hablamos de graves violaciones, hablamos de crímenes de guerra porque Israel los comete de manera sistemática”.

Trece años después del asesinato de Mohamed, su madre Amal sigue esperando que se haga justicia. “Mataron a mi hijo –dice Amal– y como madre pido que el asesino sea llevado a juicio. La comunidad internacional es responsable si no interviene, si no defiende al pueblo palestino ellos son responsables. Los israelíes son famosos por sus mentiras, ellos lo niegan para que no se les lleve a la justicia. No quieren tener las manos manchadas delante del mundo.”

Publicado por Diagonal/Rebelión

 

La tragedia de Gaza: tener yacimientos de gas

 

 

VICKY PELÁEZ 

La guerra es justa para aquellos a quienes es necesaria y, es sagrada para aquellos a quienes no queda otra esperanza (Tito Livio, 59 a.C. – 17 d.C.)
Después de ocho días de muerte y destrucción en la Franja de Gaza y también de temor constante en Israel, el sonido de las explosiones de misiles ha enmudecido y solamente el persistente zumbido de los drones sobre territorio palestino sirve para advertir que el conflicto entre Israel y el movimiento Hamas no ha terminado y que las sirenas de ambulancias podrían interrumpir nuevamente la precaria paz en la región.
Por supuesto que la tragedia de los palestinos no comenzó el pasado 14 de noviembre, sino el 14 de mayo de 1948 cuando el Estado hebreo, que fue creado por una resolución de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), contra la voluntad del presidente estadounidense Harry Truman y con el auspicio de la ex Unión Soviética, ocupó el 57 por ciento del territorio no asignado, dejando el 42 por ciento a los palestinos y uno por ciento para Jerusalén.
Lo interesante fue que el plan inicial de crear un Estado judío fue diseñado en 1895 por Teodoro Herzl, periodista y escritor austrohúngaro de origen judío. Este diseño fue presentado al Barón Hirsch y a la familia Rotschild para su aprobación y financiamiento. Posteriormente el proyecto fue ampliado en el libro, “El Estado Judío” publicado en 1896.
De acuerdo a Herzl, existían dos alternativas: Palestina o Argentina. Pasados 53 años el destino con atributos de la ONU le designó al futuro Estado una parte de Palestina que los judíos consideraban, según Herzl, “nuestra inolvidable patria histórica”.
En los siguientes siete años, los grupos terroristas Stern y Haganah destruyeron 418 pueblos palestinos y tomaron el control del 78 por ciento del territorio desplazando a los palestinos a la Franja de Gaza y a Cisjordania. En Jerusalén los treinta barrios árabes fueron reducidos a cuatro. Por eso los argentinos dicen que de haber entrado en Patagonia, los israelíes ya estarían gobernando el país.
En los años sucesivos Israel se apoderó del 91 por ciento del territorio asignado a los palestinos convirtiéndose, la Franja de Gaza y parte de Cisjordania en los enclaves palestinos bajo su dominio después de invadirlos en 1967. Recién en 2005 los militares israelíes salieron de estos territorios manteniendo Israel un absoluto control sobre el espacio aéreo, marítimo y terrestre de Gaza y también sobre sus telecomunicaciones, recursos naturales y los sistemas de abastecimiento de agua y electricidad.
Nadie ni nada puede salir o entrar al territorio sin permiso de las autoridades israelíes. Ya se puede imaginar las condiciones de vida en esta franja habitada por 1,6 millones de habitantes, la mayoría de los cuales son refugiados, que viven en una superficie de 360 kilómetros cuadrados. El índice de desocupación es superior al 40 por ciento y el 30 por ciento del PIB proviene del trabajo en Israel. Se calcula que un 37 por ciento de la población vive en la pobreza extrema.
Oficialmente la Franja de Gaza y una parte de Cisjordania están bajo la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que se formó en 1994 conforme a los acuerdos de Oslo entre la Organización de Liberación de Palestina (OLP) y el gobierno de Israel. Sin embargo, la autoridad de la ANP se limita a la administración en las áreas urbanas palestinas y sólo al control civil en las áreas rurales.
Desde 1994 hasta su muerte sospechosa en 2004, el líder de la OLP Yasir Arafat era el presidente de Palestina que dedicó toda su vida a la lucha por la independencia de su pueblo bajo el permanente asedio y atentados de los gobiernos de turno israelíes que tenían otros planes sobre el futuro de los palestinos.
Ya en 1948 Albert Einstein y 28 destacados hombres judíos mandaron una carta al New York Times advirtiendo a la humanidad que “entre los fenómenos inquietantes de nuestra época tenemos, en el Estado de nueva creación, Israel, la aparición del Partido de la Libertad, un partido político con un enorme parecido, en cuanto a su organización, métodos, filosofía política y planteamientos sociales, a los partidos nazi y fascista”. Los 64 años siguientes confirmaron aquella advertencia de Einstein y sus seguidores.
El Partido de la Libertad (Thuat Haherteur) se convirtió en el precursor del partido Likud, cuyo líder Benjamin Netanyahu es actualmente el primer ministro del país siguiendo la política persistente de genocidio contra el pueblo palestino. Y esto lo confirma una reciente encuesta cuyos resultados fueron anunciados el 21 de noviembre por el periódico israelí Haaretz que reveló que “el 58 por ciento de israelíes creen que su país está aplicando la política de apartheid contra los palestinos”.
Un prominente intelectual israelí Dr. Avner Fainquelernt declaró al periódico Yedioth Ahronoth que “ya se convirtió en tradición de nuestro democrático e iluminado país asesinar a cualquier hombre fuerte palestino capaz de enrumbar a su pueblo y a la sociedad israelí hacia un acuerdo de coexistencia pacífica en esta dividida y despedazada región”.
La reciente muerte por un misil de alta precisión del líder militar de Hamas Ahmed Jaabari, quien estaba negociando el fin del bloqueo en la Franja de Gaza y la firma de paz con Israel, muestra hacia donde está orientada la actual política del gobierno de Israel. Este país no anhela la paz sino la continuación de la expansión del Estado de Israel. Y precisamente este asesinato prendió la chispa de indignación del partido Hamas que está gobernando en la Franja de Gaza después de las elecciones democráticas mientras que en Cisjordania está a cargo de su gobierno el partido Fatah.
En respuesta al asesinato de Jaabari, los militantes de Hamas lanzaron cohetes hacia Israel y comenzó lo que los dirigentes actuales de Likud llaman “el periódico recorte de césped” –el diluvio de misiles lanzados cada diez minutos por las tropas israelíes de aire, mar y tierra sobre la sufrida Franja de Gaza y sus habitantes.
Después de ocho días de terror hay 162 muertos palestinos, la mayoría niños, mujeres y ancianos, y 1,300 heridos. En Israel también lamentan la muerte de cinco de sus ciudadanos inocentes y de un soldado y de unos 80 heridos, resultado de la ambición desenfrenada del actual gobierno de extrema derecha de Israel.
Quieren sacar a los palestinos de la Franja de Gaza como sea sin darse cuenta que la violencia que aplican contra los palestinos está fortaleciendo a Hamas y a los grupos yihadistas en la región como lo sucedió después de la Operación “Plomo Fundido” que tuvo lugar en 2008 – 2009 durante la cual 1.400 palestinos perdieron la vida.
La persistencia de Israel de hacer limpieza étnica en la Franja de Gaza no se explica simplemente por razones geopolíticas sino más bien por los económicos. Resulta que frente a las costas de Gaza hay dos bolsas de gas natural submarino estimados en 4.000 millones de dólares que el Estado de Israel no quiere compartir con los palestinos.
La historia se remonta a 1999 cuando reinaba una relativa paz en la región después de la firma del Tratado de Paz en Oslo. Precisamente aquel año el primer ministro Ehud Barak, líder del Partido Laborista, otorgo el derecho a este yacimiento a la Autoridad Nacional Palestina que firmó el tratado de exploración y extracción de gas con la compañía British Gas (BG) y con la Consolidated Contractors (CCC) libanesa. Según el acuerdo, la BG obtendrá el 60 por ciento de la ganancia, la CCC, el 30 por ciento y la Autoridad Palestina, el 10 por ciento y además tendrá el 25 por ciento de la tributación corporativa. También la ANP recibió el derecho de construir un gaseoducto.
El problema fue que la ANP no podía otorgar las garantías jurídicas a la BG e Israel bajo el pretexto de la llegada al poder de Hamas en la Franja de Gaza en 2007 y un posible peligro de la intensificación de la intifada palestina decidió no otorgar esta garantía y empezó a hacer todo lo posible para debilitar y sacar Hamas del gobierno aplicando tenazmente su política de limpieza étnica.
Mientras tanto ha estado tratando de convertirse en el poseedor único de un millón y medio de millones de metros cúbicos de gas natural empujando por el medio de miedo, hambre y marginalización a los habitantes de la Franja de Gaza abandonar su territorio.
Lo que no está tomando en cuenta Israel son los cambios geopolíticos que se han producido en la región que debido a la política de “revoluciones” y “caos controlado” que ha estado promoviendo en el Medio Oriente su mentor y socio, en este momento incondicional, Estados Unidos.
Por primera vez en la historia de la región Egipto, Turquía y Qatar han obtenido un poder político que les facilitó la firma bastante rápida de un acuerdo del Alto el Fuego en la Franja de Gaza entre Hamas y el gobierno de Israel. Podría ser una tregua frágil pero el apoyo a Hamas por la organización Hermanos Musulmanes está fortaleciendo a los palestinos. Esta vez los militares israelíes se abstuvieron a utilizar los helicópteros Apache por el miedo a los misiles tierra aire FIM 92 Stinger que supuestamente tienen militantes de Hamas. Tampoco todos los cohetes Fajr 5 de diseño iraní fueron interceptados por un sofisticado sistema antimisiles norteamericano Domo de Acero instalado en Israel. En términos generales este conflicto ha hecho elevar la posición de Hamas en el mundo árabe.
La situación en la región es diferente a la que era hace 64 años y por supuesto es mucho más complicada. Han surgido dos corrientes geopolíticas en el Medio Oriente. La primera es sunita y está formada por Turquía, Arabia Saudita, Qatar apoyados por los Estados Unidos y la Unión Europea y la segunda es chiita en la que participan Irán, Hezbolá libanés y el actual gobierno iraquí que tienen un apoyo implícito de China y Rusia.
Egipto se inclina a ser parte de la primera corriente pero fácilmente podría apoyar ciertas iniciativas de la segunda. A la vez dentro de estos bloques hay divergencias respecto al régimen de Bashar al-Assad de Siria.
Nadie sabe cómo va a desarrollarse la situación en la región. Sin embargo, está bien claro que Israel tendría que revisar su política de apartheid hacia los territorios palestinos, como lo exige una nueva distribución de las fuerzas geopolíticas en la región y analizar sabias palabras del ex procurador del país, Micael Ben-Yair: “la seguridad de Israel no puede basarse únicamente en la espada; más bien debe ser guiada por nuestros principios de justicia moral hacia la paz con nuestros vecinos. Un régimen de ocupación socava estos principios de justicia moral e impide el logro de la paz. Pone así en peligro la existencia de Israel” (Haaretz, 3 de marzo de 2002).
Publicado por Unidad y Resistencia el miércoles, noviembre 28, 2012

 

Palestina ya es un Estado

Ya lo era  para millones de personas. Ya habían sido reconocidos por multitud de países de todo el mundo. Ahora lo es también a ojos de Naciones Unidas: Palestina ya es un estado.  La Asamblea General de la ONU ha aprobado por mayoría absoluta (138 votos a favor, 9 en contra y 41 abstenciones) reconocer a la Autoridad Nacional Palestina como un estado observador no miembro.

Antes de la votación, el presidente palestino Mahmud Abás, ha realizado su esperado discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas. En él, ha dejado claro que “Palestina acude hoy a la ONU porque cree en la paz y porque su pueblo, como se ha probado en los últimos días, la necesita desesperadamente”. Abás, que fue recibido con una gran ovación, dijo que el voto de hoy supone “una obligación moral” y que la ventana de oportunidad para la paz “se está reduciendo y el tiempo se agota rápidamente”.

El líder palestino aseguró que no acude a la sede de Naciones Unidas para buscar la deslegitimación del Estado de Israel, “sino para afirmar la legitimidad de un Estado “que debe ahora lograr su independencia, y que es Palestina”. “No hemos venido para añadir más complicaciones al proceso de paz, al que las políticas de Israel han puesto en la unidad de cuidados intensivos”, añadió. Por ello, Abás lamentó que “el incesante flujo de amenazas de Israel en respuesta a nuestra iniciativa pacífica, política y diplomática” para ser un Estado observador no miembro de la ONU.

También criticó que “no hemos oído una sola palabra de ningún responsable israelí expresando alguna preocupación sincera por salvar el proceso de paz”. Al contrario, continuó, ha habido “una intensificación sin precedentes” de los ataques militares, los bloqueos, los asentamientos -especialmente en Jerusalén este-, y los ataques por parte de los colonos israelíes.

Abás recalcó su convencimiento de que “la comunidad internacional está ahora ante la última oportunidad de salvar la solución de dos estados”. El presidente palestino recordó que la Asamblea General aprobó hace 65 años la resolución que dividió el territorio entonces llamado Palestina y dio origen a Israel. Y “sesenta y cinco años después, en el mismo día”, la Asamblea General “está ante una obligación moral” para “salvar las probabilidades de paz”. El líder palestino reafirmo que Palestina “siempre se adherirá y respetará la Carta y las resoluciones de las Naciones Unidas y el derecho humanitario internacional”. El presidente palestino recordó asismismo en varias ocasiones la reciente ofensiva militar israelí en Gaza.

Cuarto intento

La votación de esta noche es el cuarto intento de las autoridades palestinas por lograr un mayor respaldo internacional desde que Naciones Unidas reconoció el derecho a la autodeterminación del pueblo palestino, en 1974. El último intento fue en septiembre del año pasado, cuando la petición palestina para que la ONU le reconociera como Estado miembro de pleno derecho fue bloqueada en el Consejo de Seguridad por EEUU.

Se da por descontado que la resolución, impulsada por la delegación de la Autoridad Nacional Palestina (ANP),  que lidera Abás, será aprobada. Hasta 15 países europeos, encabezados por Francia y Españ,a y una importante mayoría de latinoamericanos dieron su visto bueno días atrás a la propuesta palestina. Además, a última hora, Alemania, el gran aliado de Israel en Europa, confirmó que su ‘no’ en la votación pasaba a la abstención, lo que supuso un impulso a las intenciones de los líderes palestinos.

“No hemos tomado decisión a la ligera”, declaró el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, en un comunicado. “Alemania comparte el objetivo de que haya un Estado palestino” y, de hecho, “ha abogado por ello durante muchos años”, prosiguió. “No obstante, los pasos decisivos hacia la creación de un verdadero Estado solo pueden ser el resultado de unas negociaciones entre israelíes y palestinos”, concluyó.

En el otro lado, en el de rechazo a que Palestina se convierta en Estado a ojos de Naciones Unidas, está, por supuesto, Israel y EEUU junto a otro puñado de países miembro de la Asamblea General de la ONU, cuyo número no parece que haga peligrar que finalmente se imponga el ‘sí’. Sólo queda por ver cuál será el resultado final de una votación que las autoridades palestinas califican ya de “histórica”.

Desde Israel, que tras meses de amenazas hiperbólicas se prepara a una reacción resignada a la incontrolable derrota, el primer ministro Benjamín Netanyahu avisó de que “la decisión no cambiará las cosas sobre el terreno”. “Independientemente de cuántos dedos sean alzados en la votación no se establecerá un Estado palestino sin que Israel sea reconocido como el Estado del pueblo judío”, añadió el mandatario israelí. “No hay ningún poder en el mundo que pueda forzar a Israel a comprometer su seguridad”, concluyó.

Durante el día los palestinos tanto de Cisjordania, como de Jerusalén y Gaza han celebrado de antemano el reconocimiento de la ONU que, sin embargo y tal y como ha apuntado Saeb Erekat,jefe negociador palestino, en su artículo en este diario. no va a liberar al pueblo palestino “de la colonización y el Apartheid impuestos por Israel”.

Ese será el siguiente asunto a tratar, pero el de hoy era un día de unión entre las distintas facciones palestinas. Dirigentes políticos de los movimientos Al Fatah, que lidera Abás; el islamista Hamás, la Yihad Islámica y el Frente Popular para la Liberación de Palestina han comparecido juntos para escenificar el apoyo de todos a la tan ansiada mejora del estatus de Palestina en la ONU.

En las manifestaciones, se mezclaba un ambiente festivo junto a la sensación de que el logro en Naciones Unidas es sólo un pequeño paso en un largo camino hacia el establecimiento de un Estado independiente. Para muchos palestinos, este proceso y la reciente tregua alcanzada tras Israel y considerada una victoria por Hamás, supone una importante oportunidad para abrir la puerta a la reconciliación política entre Fatah y el movimiento que Gobierna en Gaza.

 

GAZA: Eduardo Galeano, Guerras y terrorismo de Estado, Resistencia Palestina, Política

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Para justificarse, el terrorismo de Estado fabrica terroristas: siembra odio y cosecha coartadas. Todo indica que esta carnicería de Gaza, que según sus autores quiere acabar con los terroristas, logrará multiplicarlos.

Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus gobernantes. Cuando votan a quien no deben votar, son castigados. Gaza está siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida, desde que Hamas ganó limpiamente las elecciones en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en 1932, cuando el Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador. Bañados en sangre, los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces vivieron sometidos a dictaduras militares. La democracia es un lujo que no todos merecen.

Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los militantes de Hamas, acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre las tierras que habían sido palestinas y que la ocupación israelí usurpó. Y la desesperación, a la orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas que niegan el derecho a la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia, mientras la muy eficaz guerra de exterminio está negando, desde hace años, el derecho a la existencia de Palestina. Ya poca Palestina queda. Paso a paso, Israel la está borrando del mapa.

Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van corrigiendo la frontera. Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa. No hay guerra agresiva que no diga ser guerra defensiva. Hitler invadió Polonia para evitar que Polonia invadiera Alemania. Bush invadió Irak para evitar que Irak invadiera el mundo. En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha tragado otro pedazo de Palestina, y los almuerzos siguen. La devoración se justifica por los títulos de propiedad que la Biblia otorgó, por los dos mil años de persecución que el pueblo judío sufrió, y por el pánico que generan los palestinos al acecho.

Israel es el país que jamás cumple las recomendaciones ni las resoluciones de las Naciones Unidas, el que nunca acata las sentencias de los tribunales internacionales, el que se burla de las leyes internacionales, y es también el único país que ha legalizado la tortura de prisioneros. ¿Quién le regaló el derecho de negar todos los derechos? ¿De dónde viene la impunidad con que Israel está ejecutando la matanza de Gaza? El gobierno español no hubiera podido bombardear impunemente al País Vasco para acabar con ETA, ni el gobierno británico hubiera podido arrasar Irlanda para liquidar a IRA. ¿Acaso la tragedia del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad? ¿O esa luz verde proviene de la potencia mandamás que tiene en Israel al más incondicional de sus vasallos?

El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo, sabe a quién mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se llaman daños colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales. En Gaza, de cada diez daños colaterales, tres son niños. Y suman miles los mutilados, víctimas de la tecnología del descuartizamiento humano, que la industria militar está ensayando exitosamente en esta operación de limpieza étnica.

Y como siempre, siempre lo mismo: en Gaza, cien a uno. Por cada cien palestinos muertos, un israelí.

Gente peligrosa, advierte el otro bombardeo, a cargo de los medios masivos de manipulación, que nos invitan a creer que una vida israelí vale tanto como cien vidas palestinas. Y esos medios también nos invitan a creer que son humanitarias las doscientas bombas atómicas de Israel, y que una potencia nuclear llamada Irán fue la que aniquiló Hiroshima y Nagasaki.

La llamada comunidad internacional, ¿existe? ¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro?

Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad.

Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos.

La vieja Europa, tan capaz de belleza y de perversidad, derrama alguna que otra lágrima mientras secretamente celebra esta jugada maestra. Porque la cacería de judíos fue siempre una costumbre europea, pero desde hace medio siglo esa deuda histórica está siendo cobrada a los palestinos, que también son semitas y que nunca fueron, ni son, antisemitas. Ellos están pagando, en sangre contante y sonante, una cuenta ajena.

*) Eduardo Galeano, periodista y escritor uruguayo, autor de “Las venas abiertas de América Latina”.

 

¿Qué es diferente esta vez en Gaza?

 
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¿Qué es diferente esta vez en Gaza?
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1.- Hamás

Las revueltas árabes han trastocado el orden regional y han modificado algunas alianzas en Oriente Medio.

Prueba de ello es el giro de Hamás: hace un año optó por cambiar sus cartas. Se alejó del régimen sirio, castigado por las revueltas internas con el apoyo de actores extranjeros, abandonó su sede en Damasco y, aceptando una invitación del emir, se instaló temporalmente en Qatar, un país que mantiene buenas relaciones con Estados Unidos y que disfruta de peso político en la región gracias a su riqueza en gas y petróleo.

Fue todo un viraje, teniendo en cuenta que hasta entonces Hamás era fiel aliado del eje Teherán-Damasco-Hezbolá.

En febrero de este 2012 el líder de Hamás, Ismail Haniya, formalizó la ruptura con Siria en un discurso pronunciado en la mezquita Al Azhar de El Cairo:

“Desde la tierra de Egipto saludo a todos los pueblos de la primavera árabe, y en especial al pueblo sirio en sus aspiraciones de libertad, democracia y justicia”, sentenció.

El pasado octubre, solo unos días antes del inicio de la ofensiva israelí, el emir de Qatar visitó Gaza y anunció la entrega de una ayuda de 250 millones de dólares. Fue la primera visita oficial que un mandatario realizaba a Gaza desde el triunfo electoral de Hamás en 2006. Detrás de ella se escondía la intención de Qatar de alejar al movimiento de resistencia palestino de Irán, su tradicional aliado en la región.

2.-El nuevo papel de Egipto

Una de las grandes incógnitas que han preocupado a Israel y Estados Unidos es hasta qué punto el nuevo presidente egipcio, Mohamed Morsi, se atrevería a distanciarse de Israel.

En los meses de atrás Morsi ha intentado remarcar sus diferencias con la política de sumisión ante Israel practicada por su antencesor, Hosni Mubarak. No es ningún secreto que los Hermanos Musulmanes egipcios, de donde proviene el presidente egipcio, fueron la organización ‘madre’ de Hamás cuando éste fue fundado en 1987, al calor de la Primera Intifada palestina.

Pero al mismo tiempo Egipto ha procurado mantener sus buenas relaciones con Tel Aviv y con Estados Unidos, del que el Ejército egipcio recibe 1.300 millones de dólares al año, una ayuda que Washington activó tras la firma de los acuerdos de paz de Camp David entre Egipto e Israel en 1978.

En más de una ocasión Morsi ha criticado a Israel por incumplir los compromisos adquiridos en los pactos de paz de Camp David; ha calificado los ataques israelíes a Gaza como “agresiones contra la humanidad” y su primer ministro visitó la Franja en plena ofensiva militar para mostrar su solidaridad con los palestinos.

El presidente egipcio ha jugado un papel clave como mediador en la negociación del alto el fuego. Fue el anfitrión de la reunión mantenida el pasado sábado en El Cairo entre los líderes de Turquía, Qatar y Hamás para buscar una salida a la situación en Gaza, recibió a Hillary Clinton en El Cairo y ha permanecido en contacto directo con Barack Obama, quien le ha telefoneado en varias ocasiones.

Sin embargo, aunque las reglas del juego entre El Cairo y Tel Aviv hayan cambiado en las formas, no lo han hecho en el fondo. A pesar de los ataques a Gaza, Morsi no ha amenazado con romper los pactos de Camp David, que son, de hecho, su gran baza para negociar las ayudas económicas que necesita de sus aliados occidentales.

Lo que sí busca el presidente egipcio es revalorizar el precio de sus acuerdos de paz con Israel y de su fidelidad a Washington. Quizá no sea casual que, justo tras el alto el fuego en Gaza, haya anunciado que asume amplios poderes en Egipto y que anula la efectividad de cualquier decisión judicial contra él o contra el panel que redacta la nueva Constitución egipcia, integrado por sus aliados islamistas.

Esta nueva deriva autoritaria del presidente ya ha tenido respuesta en la calle. La pasada noche miles de egipcios que se manifestaban para conmemorar el aniversario de la matanza de la calle Mohamed Mahmoud corearon eslóganes contra Morsi y exigieron su dimisión. Está previsto que hoy viernes las protestas continúen y crezcan en número: Los movimientos sociales están despiertos y dispuestos a provocar nuevos sobresaltos.

3.-Unas fronteras más frágiles

Uno de esos sobresaltos se ha vivido recientemente en Jordania, el único país árabe que, junto con Egipto, firmó la paz con Israel. La estabilidad de Jordania no pasa por su mejores días y eso supone una preocupación más para Tel Aviv. La monarquía jordana ha sido cuestionada por multitudinarias protestas iniciadas hace unas semanas, en las que se exige un cambio de régimen.

Israel también comparte frontera con Siria, un país sumido en la violencia, con un régimen debilitado y con algunos grupos de la oposición que cuentan con el apoyo de actores como Qatar o Arabia Saudí. La situación de ‘inestabilidad’ siria podría afectar además al statu quo actual en los Altos del Golán sirios, ocupados por Israel.

4.- La capacidad militar de Gaza

La capacidad de las milicias palestinas de Gaza es ínfima, y más en comparación con el Ejército israelí, el más poderoso de la región. No hay más que ver las cifras de muertos: 177 palestinos, 6 israelíes.

Sin embargo, por primera vez desde que lanzara su primer cohete contra territorio israelí en 2001, Hamás ha logrado alcanzar las inmediaciones de Jerusalén y Tel Aviv. Nunca antes sus proyectiles habían llegado tan lejos.

Tras esos ataques, Israel desplegó (y, de paso, publicitó) su sistema de defensa antiaérea Iron Dome, fabricado por una empresa israelí, con ayuda económica estadounidense.

5.- Las redes sociales

La presencia de testigos directos extranjeros en Gaza es significativamente superior a la que había en 2008 durante la Operación Plomo Fundido. Este hecho, unido a la creciente fuerza de las redes sociales, con un mayor número de internautas palestinos, ha permitido denunciar la muerte de civiles con una mayor difusión de datos, imágenes y vídeos que han tenido impacto en la opinión pública internacional.

6.- Un statu quo regional en revisión 

Estados Unidos se opone a que Palestina sea reconocida como Estado observador de la ONU, y no oculta su gran alianza con Israel. De hecho, Obama ha dicho públicamente estos días pasados, con la Operación Pilar Defensivo ya en marcha, que “Israel tiene derecho legítimo a defenderse”, obviando que Israel es potencia ocupante y que por tanto el derecho a la defensa residiría, si acaso, en el ocupado. La posición de Obama ha satisfecho incluso a los sectores más conservadores de Estados Unidos.

Pero una prolongación de la ofensiva israelí podría sacar a la calle a la población egipcia y jordana, tensar las relaciones de Israel con Egipto, poner en peligro los acuerdos de Camp David, aumentar las críticas contra Tel Aviv en la comunidad internacional, complicar la situación siria e incluso allanar el camino para que una potencia como China, que cada vez teje más relaciones políticas y económicas en la región -fue la primera nación que el presidente egipcio visitó fuera de Oriente Medio- gane influencia en la zona defendiendo, como ya ha hecho estos días, ‘la justa posición de los países árabes en la cuestión palestina’.

Por todo ello, esta vez el alto el fuego ha llegado antes. Aunque ya se sabe que el alto el fuego, en este asunto, siempre es provisional. (Actualizado: De hecho, este viernes un palestino ha muerto y siete han resultado heridos).

Algo se mueve en Oriente Medio. Lo que no cambia es el sufrimiento palestino. Israel continúa incumpliendo las resoluciones de la ONU, ocupando territorios, discriminando y apartando a los palestinos de Cisjordania, cercando Gaza, perpetuando el bloqueo, matando. Lo hace gracias al papel y la complicidad de la comunidad internacional occidental -España incluida- que sigue vendiéndole armas y manteniendo relaciones diplomáticas y comerciales preferentes con Tel Aviv.

Fuente original: http://www.eldiario.es/zonacritica/diferente-vez-Gaza_6_72152788.html

Fuente original: http://www.eldiario.es/zonacritica/diferente-vez-Gaza_6_72152788.html

Cuando el arte se convierte en un instrumento de lucha

Las caricaturas en forma de historietas del dibujante brasileño Carlos Latuff consiguieron traspasar fronteras. Lo están haciendo de nuevo ahora durante el ataqué de Israel a la Franja de Gaza, en el Territorio Ocupado Palestino, lo hicieron durante la Primavera Árabe en Egipto y hasta en las últimas elecciones mexicanas para evidenciar el fraude electoral.Tiene trabajos sobre el movimiento de las Mães de Maio en São Paulo, sobre la guerra en Siria, sobre la lucha de la APPO -Asamblea Popular de los Pueblos- en Oaxaca y hasta a cerca de el duopolio mediático de Televisa y TV Azteca en México que evidenciaron recientemente los #Yosoy132.
Latuff traslada su indignación con el arma que mejor sabe usar: sus dibujos, su arte. Esta última semana estuvo de nuevo expresando su opinión sobre la guerra que esta teniendo lugar en el Territorio Palestino Ocupado que, según él es casi un déjà vu de lo que pasó en otros momentos electorales: “Cuando se aproximan las elecciones, Israel decide atacar Gaza. Es más o menos así: si tienes problemas o te sientes inseguro durante una elección invéntate una guerra y así tu popularidad aumenta. Hasta los candidatos a la oposición en Israel, apoyaron el ataque a Gaza”.
Conectamos con Carlos Latuff en video conferencia, de casa a casa, de mesa a mesa, de laptop a laptop, desde la Ciudad de México a Río de Janeiro y recordando un Portugués, un poco oxidado pero aún decente. Después de hacer un repaso de los movimientos de resistencia indígena contra los megaproyectos en Brasil, los Indignados de España y la crisis, los Occupy Wall Street, los Zapatistas y los Yo Soy132, aterrizamos en Oriente Medio y en concreto en la guerra de Gaza.
Durante casi hora y media hablamos de la importancia de la creatividad y del arte como forma de resistencia y sobretodo de la necesidad de que existan artistas, dibujantes y periodistas independientes que reporten sobre movimientos de resistencia o situaciones de conflicto en el mundo de forma independiente, en palabras suyas, “hacer lo que los medios comerciales no hacen” para, de este modo, viralizar el mensaje desde la autonomía –y al mismo tiempo la responsabilidad- que te dan, por ejemplo las redes sociales e Internet en general.
“Con tu trabajo también puedes inspirar movimientos”, dice. Él, desde su casa en Río de Janeiro y con una cuenta de Twitter ( ‏ @ CarlosLatuff ) y su blog consiguió que sus dibujos se mostraran impresos en pancartas durante la Primavera Árabe o se reprodujeran en forma de grafiti en las paredes de Bahrein. La semana pasada, sus imágenes sobre la guerra en Gaza dieron de nuevo la vuelta al mundo expresando su opinión que, como él mismo dice, “no saldría nunca en los medios mainstream de occidente”.

MM: ¿Qué intentas reflejar, a través de tus creaciones, sobre lo que está pasando ahora en Gaza?
CL: Mis dibujos reflejan la indignación de alguien que no consigue ver la realidad a través de medios establecidos de comunicación. Creo que el mainstream media, cuando tiene que mostrar lo que esta pasando en Gaza, toma partido. Todos tomamos partido, pero el lado de los medios comerciales es sin duda el lado “pro-Israel”, el lado de los Estados Unidos, del pensamiento occidental.
Lo que yo intento hacer a través de mis dibujos es expresar mi opinión con este double standard de los medios comerciales y mostrar el otro lado, el de los palestinos, que es el lado que no se muestra.
Cuando ves la televisión, percibes que existe una tendencia a justificar los crímenes cometidos por el estado de Israel contra los palestinos en nombre de una pretendida “autodefensa” o “seguridad”. Lo que yo intento hacer a través de mis viñetas es exponer estas contradicciones del discurso de la prensa, del discurso del gobierno de Israel.

MM: ¿Ve su trabajo como un instrumento de resistencia?
CL: Sin duda. Todo el mundo tiene un lado y tu como periodista independiente también tienes tu lado. La cuestión es saber a quién estas prestando tu fuerza de trabajo. Si estas trabajando al servicio de una causa popular o al servicio de un editor, de una editora o de un periódico que tiene intereses corporativos. Cuando se es periodista independiente tienes tu lado, claro, pero generalmente es el lado del más desfavorecido, la parte más débil de la cuerda y que necesita ser reforzada. Tu como periodista independiente y yo como caricaturista debemos hacer el contrapunto.

MM: ¿Existe entonces una tendencia que hace que la gente mire solamente hacia un lado? ¿Una especie de consenso común, de “ir todos hacia una misma dirección, “como ovejitas”, sin discutir la versión de los medios comerciales?
CL: La prensa guía a las personas para que se posicionen en su mismo lado y nosotros, hacemos exactamente lo contrario. No seguimos a la masa, no somos peones ni corderos, pensamos por nosotros mismos, no tenemos “o rabo preso”, como decimos en portugués, no nos sentimos atrapados ni obligados a seguir la tendencia de alguien. Tenemos la mente y el corazón libre para pensar libremente para trabajar nuestras opiniones sin presiones y de forma independiente.

MM: ¿Es el momento de empezar a construir un movimiento de periodistas y comunicadores organizados para mostrar este otro punto de vista independiente y necesario?
CL: Si. Creo incluso que Intenet llegó para ayudar mucho en este sentido. En los años 80, por ejemplo, la única forma que tenía de publicar mis viñetas era a través de un gran periódico. La única manera de que una audiencia extranjera pudiera ver mis dibujos era publicándolos en revistas como Time o Newsweek, los mainstream media internacionales. Y era bien difícil. Ahora Internet ayuda para viralizar el trabajo y que llegue a partes recónditas del mundo. Sin esta herramienta mis dibujos estarían restringido a Río de Janeiro o a la prensa sindical en la que trabajo que, infelizmente no tienen un alcance muy grande. En definitiva, si no fuera por Internet, por los medios independientes, por muchos blogs, por el Twitter o por el Facebook, muchos no me conocerían.

MM: ¿Qué lecciones nos dio la Primavera Árabe en cuanto a eso?
CL: Dejó muchas lecciones sobre comunicación. Por ejemplo, yo acompañé el levantamiento egipcio de inicio al fin a través de Twitter. Y puedo decirte que las cosas que los egipcios no conseguían leer en los periódicos o ver en las televisoras egipcias -sea porque no se lo permitían o no querían divulgarlo- lo podían leer a través de Twitter.
Los dibujos que hice sobre el inicio de la revolución en Egipto no fueron publicados en los periódicos egipcios -excepto algunos que si salieron, pero la mayoría, no. Incluso, cuando la junta militar asumió, el dibujo que hice de los generales egipcios no fue publicado, pero aun así las personas tuvieron acceso a ellos gracias a Internet.

MM: ¿Internet estimuló la creación de redes de periodistas independientes?
CL: Si. Existe hoy la posibilidad de trabajar por internet un contenido que no sea asociado a grandes periódicos, a grandes redes de televisión. Además necesitamos una comunicación independiente que no esté vinculada a medios corporativos y creo que Internet ayudó mucho en este sentido.

MM: Su material, sus dibujos, incluso se viralizaron fuera de la red. La gente los imprimía, hacia pancartas con ellos y salía a manifestarse. ¿Ayudan, creaciones como las tuyas, a fortalecer un movimiento social?
CL: Creo que lo fuerte de mis diseños es que son utilizados más allá de la función editorial. Las personas que ven mis dibujos, no sólo los tienen ahí guardados en un libro, en una revista, en un periódico. Se lo llevan a las protestas, a las manifestaciones traspasando lo puramente editorial. Las caricaturas tienen una importancia clavePara el militante pasaron a ser un instrumento de lucha. El dibujo es su voz y expresa, sin palabras, lo que está sintiendo. Esto fue lo que pasó durante la Primavera, no que mi trabajo no lo van a recordar precisamente por ser gracioso Las personas imprimían el dibujo, se lo llevaban a la calle porque se sentían identificadas con esas imágenes.
Es importante que se produzca un arte que no sea apenas para ser publicado en un periódico sino para ser reproducido en cualquier espacio. Sea en un esténcil, en una camiseta o en un grafiti, como hicieron en Bahréin. Muchos de mis trabajos se convirtieron en grafitis en las paredes de Bahréin y Egipto.
Cuando pones tu trabajo al servicio de las causas populares sociales y los militantes, los manifestantes, los activistas y organizadores lo utilizan para esa lucha, entonces el arte se vuelve un instrumento de resistencia. También el periodismo independiente.

MM: Hiciste algunos dibujos sobre Occupy Wall Street. ¿Cómo ves ahora el movimiento?
CL: El problema de Occupy Wall Street es que no tienen ahora mismo un objetivo concreto. Si quieres canalizar tu indignación, está muy bien, pero necesitas tener un objetivo. Entonces, Ocupamos Wall Street y qué hacemos luego?
En fin. Seguiremos, como decimos en portugués, “pisando no calo”, es decir, molestando, incomodando, pero también expresando nuestra indignación con el arma de resistencia que mejor manejamos, en mi caso, las caricaturas.
Marta Molina.- Periodista Independiente.

Una versión de este artículo fue publicada originalmente en inglés en Waging Non Violence
(Link para imágenes de Latuff: https://www.dropbox.com/sh/y63h4vtflwm4mq0/08-Gy9ymAK)

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

 

LOS SIONISTAS DE ISRAEL HACEN DE LA SUYA EN GAZA: ASESINAN CIVILES INDEFENSOS

La historia se repite mientras la comunidad internacional da la espalda a Gaza

 

gaza
gaza (Photo credit: INSURGENCIA GRÁFICA)Hoy en Gaza estamos sentados esperando la próxima fase de la ofensiva israelí. Los ataques se han mantenido sin descanso durante más de tres días. Las calles están desiertas porque la gente está demasiado asustada como para moverse. Y sin embargo, hay civiles que están siendo asesinados y heridos. En estos momentos, a nuestros trabajadores de campo les resulta imposible saber las cifras exactas pues aún están luchando para documentar los ataques anteriores y los actuales.

Fuera de las fronteras de la Franja de Gaza, el mundo observa sus pantallas de televisión. Y espera.

Ya hemos pasado por esto antes. Hace casi cuatro años, Israel lanzó la Operación Plomo Fundido, una ofensiva de 23 días contra la Franja de Gaza que situó inalterablemente a la población civil en el ojo del huracán. En esa ofensiva, el 82% de los muertos fueron civiles, 1.179 de las denominadas por el Derecho Internacional “personas protegidas” fueron asesinadas mientras el mundo miraba.

Como consecuencia del cierre ilegal de la Franja de Gaza por parte de Israel —impuesto desde hace ahora cinco inimaginables años— la destrucción causada durante la Operación Plomo Fundido aún no ha sido totalmente reparada. Según van cayendo las bombas hoy, los escombros se añaden a los escombros; otra generación de destrucción. Una ya deteriorada infraestructura, en particular la de los hospitales, hace que a la gente le sea muy difícil salir adelante.

Después de la Operación Plomo Fundido creímos que el mundo respondería. Tenía que hacerlo. El Centro Palestino para los Derechos Humanos (CPDH), y otras organizaciones prepararon un sinnúmero de casos bien documentados que contenían alegaciones concretas de crímenes de guerra generalizados cometidos por las fuerzas israelíes. Las presentamos, entre otros, ante la Misión de Investigación de Naciones Unidos sobre el Conflicto de Gaza que concluyó que la Operación Plomo Fundido estuvo dirigida contra “el pueblo de Gaza en su conjunto”. Declaró que la acción de Israel se basó en una “política deliberada de fuerza desproporcionada” cuyo objetivo no era el enemigo sino la “infraestructura de apoyo”. En la práctica, ello parece que se refería a la población civil. Sobre la base de esas conclusiones, la Misión de Investigación recomendó que el Consejo de Seguridad remitiera la situación de Gaza a la Corte Penal Internacional para que todos los presuntos criminales de guerra pudieran ser investigados y, si se consideraba, juzgados y procesados.

Esta no fue una conclusión inusual. Fue una respuesta a las nítidas exigencias del Derecho Internacional.

Durante casi cuatro años, el CPDH ha luchado por que se cumpla tal recomendación. Como organización, representamos a más de 1.400 víctimas de la Operación Plomo Fundido. Estas personas han puesto su fe en el imperio de la ley y en la promesa de los derechos humanos universales.

Su fe se ha dado de bruces con la realpolitik y con una comunidad internacional que no está dispuesta a cumplir con sus obligaciones internacionales. La comunidad internacional ha priorizado sistemáticamente las consideraciones políticas sobre los derechos humanos utilizando la paz y la seguridad como pretexto. Ha dado la espalda al imperio de la ley y a las víctimas.

Hoy, estas mismas víctimas junto a toda la población de Gaza, son una vez más el objetivo de un ataque implacable. Una vez más, Israel desprecia el Derecho Internacional mientras lanza oleada tras oleada de ataques contra la Franja de Gaza.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu nos dice que esto es sólo el principio.

Nuestra reclamación no es extravagante ni carente de razón. Simplemente queremos ser tratados como iguales. Pedimos que se respeten nuestros derechos, que los llamados derechos humanos universales se extiendan a la Franja de Gaza. Pedimos que el imperio de la ley sea respetado y que todos los responsables de las violaciones del Derecho Internacional rindan cuentas

Recordamos a la comunidad internacional el último ataque importante contra la Franja de Gaza, cuando los civiles se llevaron la peor parte de la inacción política. No debemos esperar a que las mismas atrocidades se cometan nuevamente.

Reclamamos justicia y responsabilidad. Soñamos con una vida normal en libertad y dignidad.

Al-Yasira

Rayi Surani es Director del Centro Palestino de Derechos Humanos en Gaza.

Fuente: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2012/11/20121117115136211403.html