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Pérez Esquivel dice al Secretario General de la OEA

Los caminos de emancipación de los pueblos a través del tiempo, han costado mucho dolor y sufrimiento. Sobre todo en nuestro continente donde hermanos y hermanas dieron su vida para dar vida, con la esperanza de construir sociedades más justas y libres.Português do Brasil: 3º Fórum Social Mundial -...La resistencia de los pueblos contra las sucesivas dominaciones y las dictaduras militares en todo el continente continúa siendo un derecho inclaudicable. Es necesario recordar además, el rol que siempre juega los EE.UU., como por ejemplo con la imposición de las Doctrinas de Seguridad Nacional, de Libre Comercio y de Endeudamiento, con un alto costo en vidas y pérdidas de los recursos y bienes de los pueblos.

Basta recordar el bloqueo al pueblo cubano durante más de 50 años, a pesar de las sucesivas votaciones en las Naciones Unidas contra la decisión de los EE.UU. de continuar su agresión, como la prisión injusta de los cinco cubanos en las cárceles del país del norte.
Las luchas populares lograron recuperar los gobiernos constitucionales y avanzar en la construcción democrática, que no se limita al acto electoral. Pero este camino aún necesita consolidarse en el continente, donde pesan dificultades y obstáculos por aquellos que pretenden imponer la dominación económica, política y cultural y mantener sometido a los pueblos. Basta pensar en los esfuerzos para destruir el proceso revolucionario de Venezuela, o los intentos de golpe de Estado en Bolivia y el Ecuador. No es posible ignorar los golpes de Estado de este siglo en Haití, Honduras y Paraguay, así como el terror impuesto por los EE.UU. que continúa ampliando su presencia y bases militares en el continente para el control hemisférico de sus intereses.
En Honduras intentaron disfrazar al lobo de cordero, como a través de las elecciones ilegítimas del 2009 que buscaron legitimar al gobierno y al sistema que ha profundizado la entrega del país y la represión de su pueblo, provocando muertes, exilios y cárceles a militantes defensores y defensoras de los derechos humanos.
La OEA cometió el error de reconocer a este gobierno de facto hondureño, sabiendo de las graves violaciones de los derechos humanos contra el pueblo. Las elecciones realizadas en Honduras el día domingo 24 de noviembre, fueron marcadas por la manipulación y el fraude en un contexto de fuerte militarización y amedrentamiento de la población. El Partido Libre que lidera como candidata Xiomara Castro, reclama el recuento de los escrutinios y denuncia el fraude electoral.
Los observadores y observadoras internacionales dan cuenta de las graves irregularidades cometidas por el gobierno de facto y observando actos de violencia contra testigos y votantes de LIBRE. No se puede afirmar que las elecciones se realizaron en condiciones normales, como lo han señalado las misiones de observación de la OEA. la UE y otras.
El país está frente a graves peligros ante el fraude montado y la complicidad del TSE. La respuesta del gobierno de facto es la represión contra los estudiantes y organizaciones sociales; imponiendo su candidato utilizando todo tipo de irregularidades y la violencia. Reclamamos a la OEA, a la comunidad internacional, a la CELAC, a los gobiernos democráticos latinoamericanos y caribeños, garantizar el recuento de votos, la vida y seguridad del pueblo hondureño.
Espero Señor Secretario General que escuche las voces que surgen de todo el continente y el mundo reclamando transparencia y respeto para el pueblo hondureño y el derecho a elegir libremente a sus gobernantes.
Fraternalmente con el saludo de Paz y Bien
Buenos Aires, 28 de noviembre del 2013
Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nóbel de la Paz
Ecoportal.net
Alainet

Para comprender la lectura de la economía y la crisis

Quito, Ecuador, Good Friday 2010: Street proce...
Quito, Ecuador, Good Friday 2010: Street procession entitled Procesión del Jesús del Gran Poder (Jesus with the Great Power). Français : Quito, Équateur, Vendredi saint 2010 : procession appelée Procesión del Jesús del Gran Poder (Jésus au grand pouvoir). (Photo credit: Wikipedia)
                                                                              A propósito de Foucault y la ilustración
Doscientos años después que terminara la verdad revelada, en la Edad de la Razón, la humanidad se enfrenta nuevamente a una nueva verdad revelada: el mercado. Si Dios antes era el portador de la verdad y el conocimiento era un obstáculo fácilmente salvable para garantizar que dicha verdad se mantuviera, hoy día es el mercado el portador de la verdad. El mercado es omnipresente y perfecto: todo lo sabe y todo lo puede, habla y escucha, en todo el orbe. El conocimiento, en cambio, no impide que dicha verdad continúe extendiéndose como un dogma. Esa es la función de las teorías neoliberales en lo económico y neo conservadores en lo político que conforman la post modernidad que domina el modo de entender de inicios del siglo XXI. En este campo, la filosofía política va por delante de la experiencia y propone un ordenamiento social inexistente a partir de las relaciones individuales únicamente. No hay intereses de clase, ni nacionales. Solo individuales que deben de ser atendidos de inmediato. La inmediatez es un elemento de esta post modernidad individualista llevada al extremo: la del agente económico aislado y urgido.

Foucault en Sujeto y Poder advierte que el sujeto humano está inmerso en relaciones de producción y de significación y por lo tanto está inmerso en relaciones de poder muy complejas. La interrogante que se plantea es ¿Qué legitima el poder? ¿Cómo se construye el significante del poder? Una vez con una teoría del poder ya se puede aproximar al análisis de la realidad. La búsqueda de Foucault no es la de Weber. No busca la parte institucional del poder sino el cómo opera en las conciencias. Busca el proceso de sometimiento, como se define la norma y lo que está fuera de la norma. Sin ir muy lejos, cómo invade el sentido común y lo transforma. Lo transforma con las ideas que quiere utilizar para someter, dentro de un contexto histórico muy definido: económico y político.

El fascismo y el estalinismo son dos formas patológicas de poder dentro de contextos muy precisos. El poder puede por lo tanto transformarse para someter del modo que encuentra más posible. Toda la discusión es sobre el espacio que se abre para el poder y de qué manera invade y somete al sujeto humano. A pesar de su locura interna, ambas formas usaron las ideas y los procedimientos de nuestra racionalidad política. De esa misma manera, hoy día el mercado ha sometido la razón y la política con el soporte político neoconservador, más próximo al fascismo que al estalinismo, pero lejos de los espacios democráticos en construcción a partir del siglo XVIII. Esto es cierto para Estados Unidos y Gran Bretaña pero también lo es para gran parte de Europa y América latina. La interacción Sociedad-Estado está intermediada por el Mercado, le guste a quien le guste. Todo lo que se aleja de esta interacción es anatema, se aleja del dogma y debe de ser excomulgado: por ejemplo Venezuela, Ecuador, Bolivia, la mala izquierda en palabras de un político neoconservador mexicano que antes fuera del Partido Comunista Mexicano.

Dice Foucault que la palabra racionalidad es peligrosa. No hay que invocar el proceso de la racionalización en general, dice. Y del otro lado, en la teoría económica contemporáneo dominante, en el dogma, la racionalidad es la esencia. Los sujetos son siempre “racionales” y deciden permanentemente sobre lo que optimiza su función de utilidad. El problema con esta aproximación teórica es que niega lo razonable y también lo poco razonable: los impulsos. “Lo quiero y me lo llevo” no es racional, es humano. “Yo regalo” tiene que ver con formas de enlace y no con una función de utilidad- El “Nosotros” en el colectivo más amplio no tiene un lugar en la sociedad actual.

Empero cuando se aprecia el modo como con la progresión del neoliberalismo primero, y la crisis del milenio después, los autoritarismos y las intolerancias van avanzando y se van constituyendo como nuevos sentidos comunes. El torturar en vez de detener; matar en lugar de hacer justicia; deportar en vez de ver mejores condiciones de trabajo; vamos viendo una regresión social sustentada en la división absoluta de la sociedad después del colapso del socialismo real. Sindicatos destrozados en el nombre de la generación de empleo (que no ocurre); universidades publicas devastadas en el nombre de la libre empresa en la era del conocimiento (sin evidencia de éxito); el sujeto político ha dejado de ser ciudadano y ha sido transformado en consumidor. Con salarios deprimidos y la necesidad del consumo inyectada al sentido común, el consumidor se convierte en un deudor inmenso que debe los ingresos del resto de su vida por haber logrado vivir algo más allá de su capacidad. Y esa es la crisis. En medio de economías maduras estancadas, con tasas de crecimiento de la productividad mediocre y altísimo consumo; los consumidores, ex ciudadanos, le deben a la banca, al fisco y al prójimo y se van quedando sin empleo. Ya no siendo ciudadano, no tiene derechos más allá de los de los consumidores. Por esta razón la protesta social se reprime en todo el mundo usando el argumento de “terrorismo” y por lo tanto pueden acabar los líderes de la protesta en la cárcel sin acusación, o como vemos con Assange, sin ni siquiera derecho al asilo diplomático. Para algunos neoconservadores, el derecho de asilo es una perversión legal de los países atrasados.

Los ciudadanos antes tenían derechos que se habían venido construyendo desde la revolución francesa, es decir desde el inicio de la modernidad. Lo que le hace a la modernidad es la igualdad ante la ley y eso tiene que ver con franquicia política y ciudadanía. Por eso progresivamente se incorporaron al voto ciudadano los indios, los analfabetas, los negros y las mujeres en el mundo occidental. En cambio, los consumidores no tienen sino derechos sobre lo que consumen. Los derechos políticos se han ido desvaneciendo al mismo tiempo que se habla de la “democracia” como valor supremo. La democracia es un bien de consumo que se expresa a través de encuestas de opinión de mercado. La arbitrariedad del trato en el paso por los aeropuertos es el mejor ejemplo de esto. El pasaporte errado puede llevar al sujeto a la revisión por drogas y a la deportación, sin ninguna razón; o sencillamente a quedarse parado en la manga del avión esperando alguna decisión arbitraria sobre si tiene o no derecho de paso en ese aeropuerto “internacional”. La apariencia también puede llevar a la muerte, como en el caso de Jean Charles de Menezes, asesinado por las fuerzas de seguridad británicas tras el atentado de Londres del año 2005. Su asesinato, impensable, se transformó en una razón de Estado. “Mato por las dudas”. No hay justicia, no hay detención, no hay reconocimiento de su status de ciudadano de algún país con algún status en el Reino Unido, en este ejemplo. Es un consumidor de color subalterno, fuera de sitio, seguramente desempleado, en un barrio de pocos recursos: un terrorista. Es un excluido duro que no merece ningún respeto como ciudadano, o como ser humano.

Vamos regresando a etapas creídas superadas e imposibles de retorno: de muertes arbitrarias desde el Estado, colocado por encima de la ley. Los musulmanes de hoy en Europa son los judíos de los años 30. Subordinados, maltratados y discriminados son el blanco de la responsabilidad de los efectos de la crisis. Los 150 inmigrantes musulmanes muertos en Alemania, cuyos casos han sido ocultados por la policía y luego ocultada la responsabilidad de la propia policía en los casos es una repetición de nuevo cuño de procesos anteriores de entreguerras. Fenómenos análogos se han visto en Noruega, donde un supremacista mató a decenas de estudiantes porque serán tolerantes en el futuro, en Francia y en España, por nombrar los casos más vistos. Los retrocesos dentro de la política de Estados Unidos; la situación del Vaticano; la política migratoria europea; y la persistencia de una teoría económica que lanzó una trayectoria critica que no puede detener, hace pensar que el poder mutó a un conjunto de actores que tiene que ver con la riqueza de un sector pequeño antes que con el desplazamiento del poder entre un país y otro, entre un hegemón y otro; o entre un conjunto de ideas y otro. El retroceso social, aunado al retroceso político y la persistencia de una crisis de gran magnitud en las economías líderes abren interrogantes sobre los fundamentos filosóficos del poder. ¿La razón?

El papel de la filosofía es impedir que la razón vaya más allá de los límites dados por la experiencia, dice Foucault a propósito de Kant. Kant, de su lado, dice en Qué es la Ilustración:

“La ilustración es la liberación del hombre de su culpable incapacidad. La incapacidad significa la imposibilidad de servirse de su inteligencia sin la guía de otro. Esta incapacidad es culpable porque su causa no reside en la falta de inteligencia sino de decisión y valor para servirse por sí mismo de ella sin la tutela de otro. ¡Sapere aude!(1)”

El papel del maestro, dice Kant, es restringir el espacio del pupilo y advertirle los peligros de caminar solo en un su búsqueda de la verdad y la razón. Es decir el objeto de la escuela, para Kant, es limitar el conocimiento y canalizar el dogma. No busca más aunque si es un buen maestro, tendrá un espacio donde repite el dogma y otro donde discute sus propias ideas. Eso hace un buen maestro. La mayor parte sin embargo enclavan prejuicios y terminan victimas de esos mismos prejuicios.

La libertad es lo esencial para la búsqueda. Foucault en su ensayo breve titulado igual que el de Kant ¿Qué es la ilustración? desmenuza las posturas del filosofo aleman y plantea el problema del conocimiento y la libertad de conciencia:

“Cabría pensar que no hay en ello nada muy diferente de lo que se entiende, desde el siglo XVI, por la libertad de conciencia: el derecho a pensar como se quiera con tal que se obedezca como se debe. Ahora bien es aquí donde Kant hace intervenir otra distinción y de una manera bastante sorprendente. Se trata de la distinción entre uso privado y uso público de la razón; Pero a continuación añade que la razón debe ser libre en su uso púbico y sumisa en su uso privado, Lo que es, palabra por palabra, lo contrario de lo que se lIama de ordinario la libertad de conciencia”.

La dificultad e interrogante para Foucault es cuánto espacio tiene el docto para distanciarse del dogma antes de ser anatemizado. Lo que es cierto es que en cuanto docto, el sujeto tiene gravitación sobre la verdad y el dogma. En esa medida además no puede ser frenado. De otro lado, si el cuestionamiento del dogma es lo suficientemente fuerte, ¿Pertenece aún a la congregación de los creyentes?

En los tiempos que corren, donde el dogma económico corre libremente y se advierte sobre los peligros de la enseñanza de ninguna otra cosa que el dogma y se estigmatiza lo que no es dogma, cerrándose escuelas heterodoxas y castigando la enseñanza de marxismo, quizás sea el momento de abrir las puertas a la razón y dejar que fluya en pos de una comprensión de lo que ocurre.

Este pequeño trabajo está dividido en tres partes. El primer capítulo tiene que ver con la naturaleza compleja de la crisis y los aspectos más complejos del lado financiero de esta, terminando con los retos que nos deja. Esto es fruto de una serie de conferencias en Quito, una el año 2008 organizada por la UNESCO dentro del proyecto MOST y la otra en el año 2009 en el Congreso de la República de Ecuador y una tercera vez en la inauguración del año lectivo 2009 en la Escuela Preparatoria 1 de la UNAM en México. El segundo capítulo tiene que ver con la existencia y pervivencia del sistema financiero o si algo cambió esencialmente. Nuestra hipótesis es que hay un cambio y que el sistema dejó de serlo y se transformó en complejo financiero bancario. Esta conferencia fue presentada en las IX Jornadas Monetarias del Banco Central de la República Argentina en Buenos Aires, octubre 1 y 2 del 2012. El capítulo 3 tiene que ver con la concentración del ingreso como el objeto de la política económica en los últimos treinta años y se adelanta sin las discusiones previas correspondientes.

En abstracto el planteo es que la crisis es múltiple, que el complejo financiero ha tomado el control de la marcha económica y del Estado en los Estados Unidos y Gran Bretaña desde los años 80 de manera creciente y que ellos han planteado tanto un sentido común académico como una política macroeconómica cuya finalidad es concentrar el ingreso. El objeto de la política macroeconómica no es estabilizar la macroeconomía, sino concentrar el ingreso, por la evidencia que de manera contundente se presenta desde África hasta Europa en las últimas décadas.

El marco foucaultiano sirve para abrir caminos de comprensión que a su vez den espacio para proponer nuevas lecturas tanto de la crisis como de las razones para la comprensión más amplia de la misma. También sirve para la acción: Conocer es poder.

ALAI AMLATINA

1) ¡Ten audacia de saber!

– Oscar Ugarteche, economista peruano, trabaja en el Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México. Es presidente de ALAI y coordinador del Observatorio Económico de América Latina (OBELA) http://www.obela.org
(Texto de Introducción al libro La Gran Mutación. El capitalismo real del siglo XXI. Serie Breviarios, IIEC UNAM, agosto 2013.)

 http://alainet.org/active/66461

VALORACIÓN DE GESTIÓN: Puntos Clave en la popularidad del presidente Medina

En una encuesta publicada en abril, Consulta Mitofsky valoró a Medina con un 89% de aceptación de sus conciudadanos, solamente superado por Rafael Correa, presidente de Ecuador, con 90%.
  • El presidente Danilo Medina sorprendió hace unas semanas al país cuando llamó por teléfono a un ingeniero para reclamarle por qué tenía paralizada la construcción de un liceo en Arenoso, en el nordeste del país.
Guarionex Rosa

El estar cumpliendo el programa que prometió a los electores el año pasado e imponer su sello personal acercando al pueblo a sus ejecutorias, podría ser la clave de la alta popularidad del presidente Medina, cuando en breve cumplirá su primer año.Medina habría recibido informes el fin de semana donde hasta un 90% de ciudadanos encuestados mostraron su satisfacción con la obra de su régimen, un poco más que la encuesta que publicó Gallup-Hoy anteriormente, que le atribuía alrededor del 80%.

En cualquier caso los resultados de su primer año habrían sido impensables para el gobernante, sus estrategas y su partido, cuando se sabe que se vio obligado a proponer una reforma fiscal que de una manera u otra afectó el bolsillo de la gente.

En una encuesta publicada en abril, Consulta Mitofsky valoró a Medina con un 89% de aceptación de sus conciudadanos, solamente superado por Rafael Correa, presidente de Ecuador, con un 90%. Correa ganó en primera vuelta las elecciones y logró su reelección.

“Los sociólogos tendrán que estudiar tema de la popularidad de un presidente en tiempo de crisis”.”
Guarionex Rosa, autor de este enfoque.

Mientras el presidente Medina ha crecido en la aprobación del público, algunos colegas de América Latina, como Piñera, de Chile, la Kirchner, en Argentina y últimamente la Rousseff, que estaba en la cima de la popularidad ha visto la caída estrepitosa bajo presión de las calles.

Los sociólogos tendrán que estudiar a fondo el tema de la popularidad de un presidente en tiempos de crisis. Se podría atribuir al cumplimiento paso a paso del Plan de Gobierno que Medina ofreció, pero quizás sea más importante su impronta personal y el descalabro del PRD.

Si se dice que hasta un 90% de los ciudadanos en una encuesta que acaricia favorecen a Medina, eso indicaría que al gobernante lo reconocen todos los suyos, los independientes y los del PRD, que podrían estar cansados de su lucha intestina y han decidido darle chance al régimen.

Educación y salud
El empeño principal del régimen y el tema que con más interés trató el presidente Medina durante la campaña electoral fue el de la educación. Escribió en el Plan su propósito de erradicar el analfabetismo en los primeros dos años de la administración.

Al cumplir el primer año entregará el próximo jueves, como parte del programa Quisqueya Aprende Contigo, once mil diplomas “ya sé leer, ya sé escribir” a estudiantes adultos de Santo Domingo y el Distrito Nacional, una porción de 64 mil alfabetizados a nivel nacional.

Al comprometerse con el Plan y poner en vigor en el actual Presupuesto el 4% para la educación, Medina se adelantó a los escépticos, quizás defraudados por las excusas de regímenes anteriores,  como el del presidente Mejía que rebajó el presupuesto para enviar soldados a Irak.

La motivación a nivel nacional, que ha sido una de las pocas campañas publicitarias pagada por el régimen, en lo que ha sido bastante económico, llegó a los campos más remotos donde maestros voluntarios civiles, militares, policías y hasta presos enseñan a leer y escribir.

Medina encabezó el pasado martes el acto de entrega de 5,272 becas a estudiantes con excelencia académica, que cursarán carreras universitarias dentro y fuera del país. Su par norteamericano, Barack Obama firmó el pasado viernes una ley que reduce el interés para préstamos universitarios como parte del empeño para abaratar el costo de la educación.

El régimen de Medina mejoró considerablemente el presupuesto de la UASD, lo que le evitó, al menos por el momento, las reclamaciones y desórdenes callejeros en un área de la capital que busca su reencuentro con el progreso, las construcciones y los negocios.

Cuando hace días el presidente visitó el Instituto Politécnico Loyola, de San Cristóbal, se encontró con que debido a los modestos salarios de los profesores muchos se habían ido a trabajar en otras escuelas. El gobernante animó a la institución y dispuso un aumento de RD$60 millones de pesos a su presupuesto.

Medina no contó con que encontraría los hospitales públicos en la forma en que fueron dejados. Al ir al Luis E. Aybar y al Doctor Darío Contreras, se alarmó de cómo estaban las instalaciones, la primitiva atención a los pacientes y la devaluación de la profesión médica.

Sin que se sepa como el presidente Medina ha hecho magia con el dinero del Presupuesto para que le alcance, ordenó reparar la mayoría de los centros médicos del país, no obstante que hace días eliminó la cuota de recuperación. El próximo jueves se realizará un sorteo entre constructores para edificar 62 centros.

Economía agropecuaria
La activación de la producción agropecuaria que impulsa el régimen de Medina desde el primer día ha tenido el reconocimiento de sus opositores incluido el ex presidente Mejía. Al 30 de julio se había logrado la reactivación e inserción productiva de más de 30,795 productores, según cifras del Banco Agrícola.

También se aumentó la cartera de crédito en RD$3,769.1 millones, para un incremento de 58.5%; se renegociaron 937 préstamos por un monto de $145.4 millones, actividad que ha permitido la reincorporación de igual número de productores. Tales medidas permitieron la generación de más de 100,000 empleos indirectos y la abundancia de productos agropecuarios.

El presidente Medina mostró el carácter y la determinación que sus adversarios le negaban, al recriminar públicamente a un ingeniero constructor por la tardanza en terminar el liceo de Arenoso, provincia Duarte, y a otro por lentitud en concluir el mercado de Azua. Un revés ha sido la paralización de negocios con Haití, todavía pendiente de negociaciones.

Medina ha tenido que confrontar con paciencia el ansia de protagonismo en su Gabinete y el empeño de algunos de ser candidatos presidenciales para el 2016, cuando la gente común cree que las campañas se sostendrían con los fondos públicos.Otros funcionarios han sucumbido ante la presencia del micrófono y las cámaras de televisión aunque arriesguen la reputación del Estado nacional e internacionalmente.

Una prueba de audacia

Un reclamo sensible
El empeño principal del régimen y el tema que con más interés trató el presidente Medina durante la campaña electoral fue el de la educación.

Impacto en la oposición  
La activación de la producción agropecuaria que impulsa el régimen de Medina desde el primer día ha tenido el reconocimiento de sus opositores incluido el ex presidente Mejía.

Bajando tensiones
El gobierno mejoró considerablemente el presupuesto de la UASD, lo que le evitó las reclamaciones y desórdenes callejeros. Los sociólogos tendrán que estudiar tema de la popularidad de un presidente en tiempo de crisis”. Guarionex Rosa, autor de este enfoque.

TOMADO DEL LISTIN DIARIO

 

Indo-afro-latinoamérica En las movilizaciones sociales germina una política joven anclada en la participación

Pero haberlas, haylas...
Pero haberlas, haylas… (Photo credit: JesusDQ)
Indo-afro-latinomérica tiene rostro de pueblos en luchas y resistencias, parapetados en barricadas y en rutas cortando el paso al saqueo, a la exclusión y a la muerte, defendiendo la vida en todas sus dimensiones. Así ha sido por siglos y así es en el presente. Pero no siempre en las mismas condiciones, ni situaciones, ni con las mismas tareas o desafíos.

El siglo XX puede definirse como el siglo dictatorial marcado por represiones y muertes de militantes del campo popular. Las organizaciones sociales se desarrollaron entonces en gran cercanía con las organizaciones políticas revolucionarias, y no pocas veces, nacieron bajo su inspiración o labor de base. Lo conspirativo-defensivo marcó el estilo de hacer política, la organización de sus actores y las interrelaciones entre ellos. Pero el tiempo de dictaduras saltó por los aires con las luchas de los pueblos que hicieron posible las aperturas democráticas. La caída del sistema socialista, abrió un período de confusión y desasosiego en las filas de gran parte de la izquierda político partidaria que fue aprovechado por el neoliberalismo triunfalista para impulsar sus feroces y regresivas políticas de saqueo prometiendo el advenimiento de un dulce y prospero futuro luego de la “necesaria” etapa inicial de “dolor y dureza”.

Sin esperar por los partidos de izquierda y sus directivas, los sectores populares, además de los siempre presentes movimientos indígenas, se levantaron prontamente para denunciar y resistir a tales políticas; en algunos territorios nacieron, crecieron y se consolidaron amplios y poderosos movimientos en campos y ciudades. En sus luchas construyeron articulaciones, experimentando la potencialidad de un actor colectivo capaz de constituirse en sujeto político de los cambios.

En las resistencias de las poblaciones de los barrios periféricos de las grandes ciudades (Santo Domingo 1984), en el levantamiento de Chipas (México, 1994), el Caracazo (Venezuela, 1989), la “guerra del agua” y las “guerras del gas” (Bolivia, 2000 y 2003), los levantamientos indígenas de (Ecuador, 2000), la constante recuperación de tierras por el MST (Brasil), el surgimiento de la central de Trabajadores Argentinos y los posteriores levantamientos piqueteros (Argentina 1991-2002), entre muchos otros ejemplos, germinaron nuevos sujetos socio-políticos y también una nueva dimensión de la política enraizada en lo social y sus luchas, con capacidad para cuestionar el poder establecido y disputarle la hegemonía política y cultural.

Lo reivindicativo revela su contenido político

Como nunca antes, las luchas reivindicativas mostraron en este período su rostro raizalmente político, es decir, cuestionador del sistema político, económico y social desde abajo. Pero en las filas de la izquierda partidaria faltó capacidad y sensibilidad para captar esta cualidad política revolucionaria presente en las luchas sociales; no era su práctica. Ello les impidió sumarse desde el inicio a la gesta de los movimientos, descubrir y poner de manifiesto los nexos comunes entre las distintas problemáticas y luchas sectoriales en aras de promover la articulación (convergencia) de las problemáticas sectoriales y de sus actores.

La convergencia supone, a la vez, la construcción de una subjetividad colectiva común, que es la que –en determinado momento , posibilita superar lo sectorial-corporativo y obrar colectivamente por objetivos sociales. Así ocurrió, por ejemplo, en Bolivia, con la formación del MAS, concebido por un conjunto de movimientos indígenas y sociales como su instrumento político para viabilizar las propuestas sociales, convertidas en agenda colectiva en las articulaciones y convergencias construidas por los diversos actores sectoriales en interacción permanente en jornadas de resistencias y luchas y en la elaboración de propuestas superadoras del estado de cosas.

Desde abajo, es decir, desde la raíz de los problemas reivindicativo-sectoriales, intersectoriales o sociales, con el protagonismo de los propios actores sociales emergía con fuerza una acción política nueva, no dicotomizada de lo social sino integradora, con clara vocación re-totalizadora de la sociedad fragmentada.

Un nuevo tiempo político: marcado por la emergencia de gobiernos populares y revolucionarios

Así fue como en diversos territorios de este continente los pueblos en lucha y sus movimientos abrieron posibilidades políticas para disputar y ganar gobiernos participando en elecciones, inaugurando con ello un nuevo tiempo político: el de la emergencia de gobiernos populares y revolucionarios, con las nuevas responsabilidades y tareas que ello implicaba e implica para movimientos, partidos y ciudadanía.

En su corta trayectoria, las experiencias en curso evidencian que el acceso al gobierno nacional puede dotar a los pueblos de una herramienta política clave para desarrollar/estimular procesos de empoderamiento colectivo capaces de impulsar el proceso socio-transformador. Pero también pone de manifiesto la posibilidad de quedar atrapados por la lógica superestructural y técnica.

Un gobierno revolucionario no puede limitarse a hacer una “buena administración”

Participar de las elecciones para acceder a espacios/fracciones del poder existente, limitándose luego a ejercerlo “correctamente”, ocupando los espacios parlamentarios o gubernamentales correspondientes nacionales o locales , sin hacer de estas instancias institucionales herramientas puestas en función del cambio social y del poder, reduce –hasta anular la perspectiva transformadora.

Es central tener presente que esta opción no constituye el camino electoral para la “toma del poder”, es parte de una nueva concepción (y prácticas) de transformación social. De ahí la importancia que en estos procesos tiene la participación popular desde abajo, dentro y fuera de las instancias gubernamentales y estatales. Puede afirmarse que las revoluciones democráticas culturales en marcha son proporcionalmente idénticas a la participación protagónica de sus pueblos en ellas.

No se avanza con una sumatoria de medidas superestructurales por muy justas y razonables que estas sean. Hay que construir protagonismo popular como base política (auto)constituyente del sujeto político colectivo y esto solo puede lograrse forjándolo a cada paso y en cada paso. El aprendizaje como la enseñanza comienza en las prácticas cotidianas. Educar en lo nuevo comienza por desarrollar nuevas prácticas, dando el ejemplo; clave pedagógica vital de las revoluciones desde abajo.

Impulsar revoluciones desde los gobiernos pasa por hacer de estos una herramienta política revolucionaria: desarrollar la conciencia política, abrir la gestión a la participación de los movimientos sociales y sindicales, de los movimientos indígenas, de los sectores populares, construyendo mecanismos colectivos y estableciendo roles y responsabilidades diferenciados, para cogobernar el país. La fortaleza de los gobiernos populares radica en su profunda y creciente articulación con los pueblos, con los actores sociales, construyendo de conjunto mecanismos que acorten las distancias entre representación política y protagonismo social. Esta es la verdad que cristaliza en las calles, marcando la presencia de la conciencia sociopolítica popular hoy: no basta con acuerdos superestructurales para gobernar (Brasil), no basta con que las decisiones sean correctas (Bolivia), no hay que someterse a los designios del mercado (Chile), no se aceptará la mentira como verdad (México)… Los movimientos sociales y particularmente los jóvenes del continente, ponen sobre el tapete la impronta política de este tiempo: la participación.

Se trata de avanzar hacia nuevas institucionalidades, modos y vías de ejercerlas; abrir las puertas del gobierno y el Estado a la participación de las mayorías en la toma de decisiones, en la ejecución de las mismas, y en el control de los resultados, en la medida que la construcción política y la transformación de las bases jurídicas de las instituciones estatales y gubernamentales lo posibilite. De ahí el papel central de las asambleas constituyentes en estos procesos.

El papel fundamental de las Asambleas Constituyentes

Resulta central la realización de asambleas constituyentes. De ellas emana el sustrato jurídico, político y social para abrir paso a una nueva institucionalidad, engendrada embrionariamente en los procesos de luchas sociales, abanderados por la resistencia, el empuje y los reclamos históricos de los pueblos de este continente (con sus organizaciones sociales y políticas), en primer lugar de los pueblos indígenas originarios y sus comunidades.

Obviamente, las asambleas constituyentes no son el motor del cambio. Los pueblos han de prepararse para plasmar en ellas sus puntos de vista, proponiendo y defendiendo contenidos acorde con sus intereses y su proyección estratégica. Pero en esto, como en todo, es importante tener presente que el cambio de sociedad es procesal: Habrá que hacer tantas asambleas constituyentes como lo vaya reclamando y posibilitando la profundización y radicalización de cada proceso, marcado en primer lugar por las condiciones específicas y por la maduración política del actor colectivo.

En las movilizaciones sociales germina una política joven anclada en la participación

Sumándose a las experiencias de las grandes jornadas de luchas populares contra el neoliberalismo, las masivas movilizaciones recientemente ocurridas en México, en Bolivia, en Brasil, en Chile, en Colombia, han puesto una vez más en el quehacer político la impronta de la participación sociopolítica de los movimientos indígenas y sociales, del pueblo trabajador y de las juventudes en particular. Ellas anuncian claramente la irrupción de una política joven, que no puede equipararse con algunos intentos de maquillar la vieja política y sus estructuras partidarias “con presencia de jóvenes”, aunque estos son sin dudas un pilar esencial del nuevo sujeto colectivo.

Hay avances significativos en esta dirección, sobre todo en los procesos de Venezuela (Consejos Comunales, Gobierno de Calle), y en Bolivia (revitalización de las asambleas de base como dinamizadoras de las transformaciones sociales, rectificación de medidas –aunque justas no comprendidas por una parte de la población; la construcción desde las comunidades del estado plurinacional intercultural). En el caso de Brasil, las movilizaciones recientes, las multitudes de jóvenes en las calles pusieron al desnudo las debilidades del sistema político partidario que asumió el PT, mezclando viejos dogmas de la izquierda con las exigencias del establishment y sus tentadoras alianzas y acuerdos por arriba en aras de sostener la “gobernabilidad”. Rechazando esto, cuando todo parecía brillar y marchar sobre ruedas, la juventud salió a increpar a “la razón política” imperante haciéndose oír en las calles. Desde allí, la ciudadanía movilizada recupera socialmente –de hecho la política, anquilosada en aparatos partidario-estatales-gubernamentales. Con su accionar rebasa a los partidos políticos tradicionales de derecha, de centro, y también de la izquierda; los manifestantes expresan claramente: ¡queremos participar! Revitalizan así el corazón revolucionador de todo proceso de cambio social popular: la participación de los de abajo en las decisiones gubernamentales estatales y en la ejecución y control de las políticas públicas.

Quitarse las anteojeras

A pesar de la contundencia de su realidad y mensaje, el peso de la vieja cultura que asecha la mentalidad y las prácticas de la izquierda partidaria, se hace presente a la hora de interpretar los acontecimientos. Son muchos los partidos de izquierda persisten defensivamente en su ceguera escudados en viejos tabúes de desconfianza porque, según dicen, “nadie los controla”, “no hay organización ni dirección”. No toman nota que esto es, exactamente, lo que está mostrando (y reclamando) la juventud en las calles: Abrir las compuertas de la política y de las organizaciones políticas, transformándolas, abriéndolas a la participación de los diversos sujetos, es el anhelo que late en el corazón de los reclamos.

No es un detalle insignificante que esta historia pueda escribirse apenas mencionando a los partidos de izquierda entre los protagonistas. Y ello tiene que ver tanto con las conductas políticas del pasado reciente como con las del presente, agravadas en este caso, si estas izquierdas gobiernan o son parte de gobiernos, puesto que –sin dar cuenta de los cambios- trasladan a estas instancias sus antiguas anteojeras político-culturales: respecto de la acción política (por arriba), y respecto de la organización y conducción políticas, sosteniendo criterios vanguardistas que (auto)otorgan a las élites políticas la capacidad de “saber” lo que hay que hacer, y dejan a las mayorías “alienadas” o sectorializadas y sus movimientos las luchas reivindicativas inmediatas. Es el mismo esquema piramidal, jerárquico y subordinante que la izquierda partidaria sostuvo en el siglo XX, sustentado en el presente como si nada hubiese ocurrido ni cambiado.

Por mucho que los representantes de tales partidos evoquen a Lenin creador del partido revolucionario “de nuevo tipo”, pensado por él en virtud del sujeto, las condiciones y las tareas de su época , está claro que Lenin se espantaría al ver que, en más de un siglo, a pesar de los grandes cambios ocurridos en el sistema-mundo ahora bajo el dominio global del capital, las “vanguardias” de izquierda no modificaron los criterios básicos de su organización político-partidaria para que esta sea convergente con los sujetos, las tareas de este tiempo y las condiciones (objetivo-subjetivas) de transformación revolucionaria de las sociedades en el presente. Resulta casi una obviedad decir esto, pero es parte de la realidad. Y ciertamente, constatar este anquilosamiento es más impactante aun en este continente, donde las luchas sociales y el quehacer político protagonizado por diversos movimientos sociales, indígenas, sindicales, urbanos y rurales, marcaron el rumbo y el camino de lo nuevo y –con ello , crearon también las condiciones para que la izquierda partidaria (tradicionalista) modificara sus conductas y posicionamientos políticos. Es parte de sus actuales retos.

Superar la falsa dicotomía: “partidos o movimientos”

Las anteojeras político-culturales de esta izquierda influyen en las lecturas que hacen de la realidad social, sus dinámicas y actores, convirtiéndolos en obstáculos para lo que según sus prejuicios se “debe hacer”. Revitalizando la falsa y vieja dicotomía entre lo social-reivindicativo-sectorial y lo político, interpretaron que la irrupción protagónica de los movimientos sociales en Indo-afro-latinoamérica en defensa de la vida, era una “amenaza” para su condición de “vanguardia”. Ciertamente la ponía en jaque, pero no por “imponerse”, sino porque reclamaba –de hecho abrir las compuertas de la política al conjunto de actores sociopolíticos. Sin embargo, lejos de ello, la nueva realidad abrió cauces a una nueva fractura: entre los partidos de izquierda y los movimientos indígenas y sociales, fractura que se expresa en sus articulaciones locales, nacionales y continentales, y que ha dado lugar a la formación y permanencia, por un lado, del Foro de San Pablo (sin movimientos) y, por otro, del Foro Social Mundial (sin partidos).

Construir un foro continental de articulación socio-política

En este sentido, el desafío es –además de mantener los espacios específicos constituidos , construir ámbitos de articulación, coordinación y conducción política conjunta entre los actores sociales y políticos, dando pasos concretos que impulsen los procesos de conformación constitución del sujeto sociopolítico colectivo, en cada país y también en el ámbito continental. Y esto poco y nada tiene que ver con la actual propuesta-invitación del Foro de Sao Paulo a los movimientos sociales para que se agrupen y constituyan “un capitulo” en el seno del Foro.

Tanto para partidos de izquierda como para movimientos sociales es tiempo de superar fragmentaciones y rivalidades estériles. No se trata de quién es “mejor”. Las críticas a los partidos de izquierda no persiguen su desaparición, ni su sustitución por los movimientos; no se trata de una actitud “contra los partidos”, aunque posiblemente algunos sectores así lo entiendan. Lo importante en este aspecto es tomar conciencia de que las rémoras emergen de las prácticas cotidianas de cada sector (político y social) y que, por tanto, es desde ahí que empieza a construirse el cambio: en las dinámicas e interrelaciones cotidianas entre partidos de izquierda y movimientos indígenas y sociales, construyendo conjuntamente, en cada lugar, las convergencias: mesas de trabajo colectivo, interconsultas, propuestas intersectoriales, coordinaciones, etc. No hay forma de aprender a articular y coordinar como no sea articulando y coordinando. Vale decir que este es también el camino de la cimentación de confianzas mutuas, aspecto que –en el quehacer político actual , ocupa un lugar central.

El desafío político de la articulación va más allá de una asignación de roles y delimitación de espacios entre partido y movimientos. Articular a los diversos sectores y actores sociopolíticos, implica también articular sus problemáticas aparentemente inconexas entre sí, sus identidades y subjetividades, sus modos y caminos diversos de participación política, que nace en el quehacer de las comunidades campesinas y se extiende hasta las redes sociales virtuales. No es una suma, es una multiplicación. Y ello solo puede lograrse a partir de la participación plena de todos y cada uno de los actores sociales y políticos.

Articular alude a reunión, pero en lo que hace a la construcción de un sujeto político colectivo, esa reunión supone construir las convergencias en aspectos claves articuladores, que conjugados ponen al descubierto el origen social sistémico de los problemas de unos y otros, y buscan caminos conjuntos para encaminarse a su superación, solución etc., impulsando procesos de cambio social. Pero esto no cabe en una concepción que sostiene criterios y prácticas de relación vertical y jerárquica, en la que los partidos confunden capacidad de dirección política, con que sean ellos los que deciden, los que dicen qué y cómo.

Por eso para la izquierda partidaria el mensaje de las movilizaciones sociales y la presencia multitudinaria de jóvenes en las calles, es claro: urge quitarse las viejas anteojeras acerca de la política y sus actores protagonistas, acerca de los modos y ámbitos de de interrelación, de creación de conocimientos, propuestas y programas políticos.

Un nuevo tipo de conducción política es necesaria

Es vital dar cuerpo a modalidades de interrelación horizontal entre partidos y movimientos; estas apuntan a transformar precisamente el viejo esquema jerárquico piramidal. Lo horizontal no alude a una forma organizativa ni la propone; es un principio de igualdad de capacidades entre actores-sujetos, en aras de construir una interrelación dialogal entre pares. Este principio ha sido hasta ahora subestimado y desestimado por los partidos de izquierda, quienes redujeron el planteamiento de horizontalidad a una cuestión morfológica y, sobre esa base, la desecharon por considerarla: basista, espontaneísta, anarquista, etc., todo, menos pensar en modificar los arcaicos esquemas partidarios para ponerlos a tono con la realidad de los sujetos político-sociales, con sus modalidades de existencia y organización, y con las tareas político-sociales-culturales que reclama la transformación raizal (desde abajo) de la sociedad capitalista en el presente.

La interrelación plural horizontal no es el problema, sino la fragmentación, la sectorialización de las luchas y sus actores, y la transición defensiva de éstos hacia grupos reivindicativos-corporativos.

Superar la fragmentación social, política, cultural y de conciencia: construir la subjetividad política colectiva común

Las instancias organizativas articuladoras son importantes, pero trascender la fragmentación (social, política, cultural y de conciencia) implica la simultanea y permanente construcción de una subjetividad colectiva que se proyecta políticamente en las propuestas comunes en función de cambios sociales. Si no se construye simultáneamente con las articulaciones coyunturales, una subjetividad política colectiva para el cambio social que sitúe e identifique a todos en un mismo afán político-social, la fragmentación, las miradas sectoriales y las apetencias corporativas no se superarán.

Construir el sujeto colectivo del cambio

Los procesos de cambio abiertos en Indo-afro-latinoamérica reclaman articulaciones sociopolíticas de nuevo tipo: horizontales, plurales, interculturales, dinámicas, como camino de (auto)constitución de los actores-sujetos en sujeto colectivo. Vale tener presente también la emergencia o maduración de nuevos actores sociopolíticos y sus demandas, aspiraciones y propuestas. Por ello reconstruir permanentemente la subjetividad colectiva común y las articulaciones es una constante en las tareas democratizadoras revolucionarias.

Todas ellas apuntalan un objetivo central: la construcción (permanente) de la fuerza social y política de liberación, sujeto político colectivo de los cambios en procesos de revolución democrático-cultural hacia un nuevo modelo civilizatorio. Esto significa, en apretada síntesis, articular una fuerza político-social de liberación que abarque lo parlamentario-institucional, pero sin limitarse a ello.

La conducción política del proceso revolucionario reclama la articulación unificada, colectiva y común de ámbitos para los quehaceres parlamentarios y extraparlamentarios: es la fuerza sociopolítica colectiva articulada la que se desdobla y crea su fuerza político electoral, que es parte del conjunto de fuerzas sociopolíticas del cambio raizal del mundo y constructora de la nueva civilización, o sea, en este sentido, la fuerza social, política y cultural de liberación.

Isabel Rauber. Pensadora latinoamericana. Estudiosa de los procesos de construcción de poder popular desde abajo en indo-afro-latinoamerica. Profesora universitaria. Pedagoga política. Doctora en Filosofía.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

Premisas para alcanzar las metas de Chávez

English: Hugo Chávez in Porto Alegre, Brazil. ...

Ningún escenario escapa al enfrentamiento entre el imperialismo y las naciones oprimidas. Abarca lo racional y lo emotivo, lo coyuntural y el revisionismo histórico, la literatura y la filosofía, los medios de comunicación masivos y las redes sociales, el despliegue de transnacionales y el desembolso de donativos. En la pugna se entremezclan denuncias, justificaciones y estratégicas. Los centros de poder mundial buscan anular toda forma de resistencia, para lo cual utilizan desde bases militares, flotas atómicas y succión de recursos hasta prédicas socialdemócratas y de sus ONG. No obstante, tienen muy claro que lo fundamental pasa por lo económico.
Contra estas políticas emergió la figura del Comandante Hugo Chávez, quien articuló la denuncia encendida y la adopción de medidas visionarias, como la creación de Petrocaribe, entidad que abastece de gas y petróleo. a empobrecidos países de América Central y del Caribe. Estas medidas mostraron el antagonismo con la demagogia de los organismos internacionales, Europa y EEUU, al paliar angustias cotidianas, como las que sufre el pueblo haitiano, por ejemplo.Chávez, al actuar desde la potencia petrolera que es su país, dio fuerza y contenido a su avasallante carisma y erudito conocimiento de los escritos de Simón Bolívar, que le sirvieron de guía. Hizo gala de un contagioso desenfado para tratar a los poderos del mundo. En este sentido, no vaciló en afirmar que el podio de NNUU olía a azufre, al haber sido previamente ocupado por George W. Bush y burlarse del intento del Rey de España de lograr que se callara. Su prestigio había alcanzó tales dimensiones que hasta el candidato de la oposición, Henrique Capriles, tuvo que realzar su figura en la última campaña presidencial.

Fue un continuador de la gesta libertaria de América Latina, desplegada por la Revolución Cubana, a través de focos guerrilleros, los que, casi sin excepciones, tuvieron consecuencias trágicas para miles de jóvenes rebeldes y generaron la demencial reacción de los ejércitos alineados en la doctrina de seguridad, acuñada en Washington, que provocó genocidios, la desaparición de decenas de miles de seres humanos, el uso de la tortura como arma cotidiana y el debilitamiento de las organizaciones del campo popular.

LA RECTIFICACION DE LOS ERRORES DEL FOQUISMO

Sobre este punto, el mayor exponente de la Izquierda Nacional Latinoamericana, Jorge Abelardo Ramos, escribió una puntual crítica al folleto “Revolución en la Revolución”, de Regis Debray, publicada, en 1968, en el la primera edición de su “Historia de la Nación Latinoamericana”. Ramos recibió los mayores elogios de Chávez, en el último mensaje que dirigió a la CELAC. Lo cierto es que el Comandante rectificó tres errores graves del foquismo. No advertir que las FFAA tienden a dividirse al defender o no la soberanía y los recursos naturales, por lo que no es coherente empujarlas globalmente a la trinchera imperialista. En realidad, Fidel Castro ya rectificó esa equivocación al apoyar a los regímenes castrenses de Juan Velasco Alvarado, en Perú, y Omar Torrijos, en Panamá.

La segunda deficiencia analítica consistió en no valorar las tendencias dentro de la Iglesia Católica e Iglesias Evangélicas. Felizmente, la propia revolución cubana tuvo el acierto de identificarse con la Teología de la Liberación. El foquismo tampoco supo apreciar la importancia de la democracia formal, la que, pese a sus limitaciones, permitió la reconstitución de las organizaciones populares debilitó a regímenes militares genocidas.

Chávez, sin dejar de admirar el ejemplo de vida del Ché Guevara, se apoyó en las FFAA venezolanas, para lo cual recogió el legado de los ejércitos libertarios de Bolivar y San Martín, destacó la importancia de la religión en los procesos libertadores y utilizó las diferencias entre la democracia representativa y las dictaduras impuestas por Washington, lo que se tradujo en la instauración de gobiernos progresistas en la región. Como consecuencia de lo anterior, emergió la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el MERCOSUR, UNASUR y la CELAC.

LA CRÍTICA CONSTRUCTIVA

Es un error creer que la mejor forma de defender lo avanzado en América Latina es silenciar nuestros errores. Esta conducta tiene raíz estalinista, tendencia para la cual había que callar nuestras falencias para no favorecer a nuestros enemigos. Este el pretexto de Stalin, a fin de ocultar sus crímenes. Venezuela es, sin duda, el país que más necesita de la crítica y la autocrítica de su proceso liberador, por ser justamente el núcleo del proyecto bolivariano.

Sin dejar de valorizar el rescate de la soberanía petrolera y el haber utilizado los excedentes de los hidrocarburos para bajar los índices de pobreza, mejorar la salud pública, combatir el analfabetismo, disminuir las tasas de mortalidad infantil y desempleo, incrementar la esperanza de vida y avanzar en la construcción de viviendas sociales, lo más importante reside en discutir el manejo de la economía, de la que depende, en gran medida, la consolidación o fracaso del proceso integrador en la región.

La línea de la crítica constructiva ha sido adoptada por Alejandro Olmos Gaona (www.papelesdealejo.blogspot.com), quien reveló que en la reunión del ALBA, de noviembre de 2008, realizada en Quito, recibió el encargo del Presidente Chávez, de impulsar la auditoria de la deuda externa venezolana, tarea que estaba desarrollando en Ecuador. Esta misión debía ser cumplida en coordinación con el Ministro de Economía, Alí Rodríguez Araque, quien se dio modos de incumplirla. Lo cierto es que ninguno de los países del ALBA ha auditado su deuda externa, en tanto que el trabajo en Ecuador tampoco fue concluido. A su juicio, lo anterior demuestra que una cosa era la voluntad de Chávez y otra distinta la de burócratas que la distorsionaban.

LA BANCA EXTRANJERA EN VENEZUELA

kas relaciones de Venezuela con la Banca Internacional son vitales para evaluar la consolidación o no del proceso transformador. Olmos explica que informes de la CEPAL, elaborados con datos proporcionados por el gobierno bolivariano, indican que las utilidades del sistema financiero internacional alcanzaron al 91% anual, por lo que es el tercer país en América Latina que otorga mayores ganancias a los Bancos de Europa y EEUU, en los que los países de la región, incluyendo los del ALBA, depositan sus Reservas Internacionales Netas (RIN), a intereses irrisorios.

Advierte que el sistema financiero no está al servicio del desarrollo venezolano ni de la inversión productiva, ya que su principal preocupación reside en transferir sus utilidades al exterior. La situación explica el por qué los planes de desarrollo del gobierno, como los planes Gran Agro y Plan Trabajo, fueron financiados con bonos soberanos que, en el 2012, obligaron a desembolsar más de 8.000 millones de dólares.

Caracas ha designado como operadores para la colocación de tales bonos al Credit Suisse, al Citybank, al Deutsche Bank, al Credit Suisse First Boston y al Chase Manhattan. Lo anterior fue autorizado mediante leyes especiales de endeudamiento suscritas por el propio Chávez. ¿Cuál es la responsabilidad del Jefe de Estado y cual la de los burócratas? La deuda pública que era de 40.000 millones de dólares en 1999 ha alcanzado el año pasado a 110.000 millones de dólares, pese a que el precio del petróleo estaba en 9 dólares el barril, en 1999, cuando Chávez asumió la presidencia, en tanto que ahora ha sobrepasado los 100 dólares.

La deuda financiera de PDVSA (la estatal petrolera) ha pasado de 40.000 millones de dólares, en 2008, a 108.271 millones de dólares, en 2012. El 80 % de lo que consume Venezuela es importado. Las compras venezolanas de combustible refinado en EEUU sobrepasaron los 1.600 millones de dólares, en 2012. La tasa de inflación es una de las más altas del mundo (26 % anual) y la inseguridad ciudadana sigue siendo preocupante. Las controversias legales entre el Estado y el sistema son resueltas aplicando las legislaciones de Gran Bretaña y EEUU. Si no se rectifican los errores, ¿a quien extrañaría que el Partido Socialita Unido de Venezuela pierda las próximas elecciones, más aún si se tiene en cuenta el escaso margen con el que ganó los últimos comicios?

LA PASIVIDAD DE LA B URGUESIA BRASILEÑA

Mucho de lo ocurrido está relacionado con el retraso en la estructuración de un Banco Latinoamericano, que equilibre la influencia de la Banca Mundial, hecho atribuible principalmente a Brasil, cuya burguesía no acaba de entender que sin el desarrollo de los países de la región, EEUU y sus aliados europeos cercarán a Brasilia a través de círculos concéntricos, como intenta hacer con China, a fin de obligarlo a compartir los inmensos yacimientos de gas de la costa atlántica. Los encendidos discursos integradores no tienen relación con la incapacidad del MERCOSUR, que carece de proyectos estratégicos en hidrocarburos, minería y agricultura, donde la presencia de Monsanto parece incontenible.

El socialismo del Siglo XXI es hasta ahora un espejismo que se pretende convertir en realidad mediante propaganda intensa, el que es inviable en tanto mantengan su fuerza y su vigencia la Banca Internacional, con sus paraísos fiscales y consorcios petroleros. La consolidación de los países emergentes (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) dependerá de su capacidad para neutralizar el sabotaje de la Banca Internacional. A los países emergentes corresponderá diseñar los perfiles del socialismo en el presente siglo, en alianza con los moviditos de indignados de países también expoliados por la Banca de EEUU, Alemania, Inglaterra y Francia, cuyas protestas se han extendido al medio oriente y naciones de otras latitudes.

CAPACIDAD DE GESTION, TRANSPARENCIA E INSTITUCIONALIDAD.

En Argentina, se ha pretendido mostrar los últimos acuerdos con Chevron, como un triunfo patriótico frente a Repsol. Grave error. En el peor de los casos, debió señalarse que se trató de un mal menor frente a la necesidad de evitar costosas importaciones, lo que obligó a pactar con una filial de la oprobiosa Standard Oil, la que recibe ahora incomprensibles alabanzas. Era importante añadir la urgencia de terminar, a breve plazo, con la situación imperante a través de acuerdos estratégicos entre Petrobrás, PDVSA y YPF. Infelizmente, Brasil demuestra en materia petrolera similares vacilaciones a las que despliega frente a la Banca.

Se insiste, y con razón, que América Latina es la región mejor dotada del mundo en recursos petroleros, energéticos, acuíferos y mineros. Sin embargo, en tanto no tenga capacidad de gestión, transparencia en el manejo de los recursos públicos y dismunya en forma progresiva los negativos efectos del culto a la personalidad, a fin de abrir paso a la institucionalidad creciente, no será posible debilitar la succión de los imperios. Mientras ello ocurra, la concreción de los ideales bolivarianos continuará reducida a encendidos discursos políticos e históricos, que, al no estar acompañados de políticas económicas, no hacen mella en la endurecida piel de los banqueros.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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Fidel en carta a Daniel Ortega

Fidel en carta a Daniel Ortega:”El talento brilla también entre los líderes que se reunieron en Managua

Foto de Archivo

Foto de Archivo

Querido Daniel:

Con mucha satisfacción acabo de escuchar tus excelentes intervenciones en la VIII Cumbre de Petrocaribe. Fue muy justo que la sede de esa reunión hubiese correspondido a Nicaragua, un país que fue capaz de superar el artero golpe del imperio bajo el gobierno de uno de los farsantes más incultos y cínicos, seleccionado por la oligarquía de Estados Unidos.

Con dinero de las drogas y de las armas, extrajo de las prisiones de Venezuela al principal terrorista del grupo formado por la CIA para destruir en pleno vuelo el avión cubano de línea donde viajaban 73 personas a bordo, entre ellas, los jóvenes cubanos que acababan de ganar el Campeonato Centroamericano de esgrima.

En numerosos pueblos de Nuestra América, como Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador, Venezuela, Panamá, México y otros, dejaron sus huellas sangrientas los asesinos a sueldo de Estados Unidos.

Sería interminable incluir en este mensaje la multitud de crímenes y saqueos que en el resto del mundo llevaron a cabo los gobiernos y las fuerzas represivas del imperio y sus bastardos cómplices.

A ti Daniel, y a Rosario, deseo felicitarlos por la formidable reunión de hoy.

No puedo dejar de mencionar, un día como este, la voz sincera, valiente y clara de Nicolás Maduro, un hombre de pura estirpe obrera, modesto, honrado y pobre, que nunca aspiró a cargo alguno y hoy se entrega a cumplir el deber que puso en sus manos el inolvidable Hugo Chávez, líder de la Revolución Bolivariana, cuando el azar de la vida le impidió seguir dedicando cada minuto, cada segundo, a lo que hoy constituye el más noble sueño de la humanidad.

Maduro ha demostrado el talento, integridad y energía que el gran líder supuso en él.

El talento brilla también entre los líderes que se reunieron en Managua. Estoy seguro de que ellos junto a la Patria de Bolívar y asociados a ella, luchan por el derecho de sus pueblos a la salud, la educación, el desarrollo y el bienestar material y moral.

No puedo concluir estas palabras sin expresar mis simpatías por Rafael Correa, Presidente de Ecuador, que en estos precisos instantes, cuando el imperio amenaza con guerras y el posible empleo de armas sofisticadas a la República Popular China y a la Federación Rusa, dos poderosas naciones que nunca fueron potencias coloniales y hoy son víctimas de actitudes amenazantes de Estados Unidos, rechazó enérgicamente las amenazas del Presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, si se le concedía el asilo político solicitado a Ecuador por Edward Snowden.

Un comunicado de la Presidencia de la República expresa: “Ecuador no acepta presiones ni amenazas de nadie, y no comercia con los principios ni los somete a intereses mercantiles por importantes que estos sean”.

Felicidades a todos, Daniel. Para ti y Rosario un fuerte abrazo.

¡Hasta la victoria siempre! Como decía nuestro Comandante Hugo Chávez.

Fidel Castro Ruz

Redes sociales solidarizan con indignados y llaman a cambiar el mundo

Por Jorge Luna

Montevideo, 23 jun (PL) Nos enredamos para crear, producir y soñar lo nuevo, afirmaron hoy activistas experimentados en el uso de redes sociales para sus movilizaciones en varios países, luego de reunirse aquí durante tres días.Organizado por las Redes Frenteamplistas, vinculadas al gobernante Frente Amplio (FA), el evento, denominado “Enredarte Internacional“, convocó a movimientos y personalidades de España, Estados Unidos, Venezuela, Ecuador y México, entre otros.
Somos parte de las redes de la esperanza que han enredado al mundo en los últimos años y de los “indignados” de todas partes del mundo, aseguraron en una declaración final, titulada “Manifiesto enredado”.
Nos identificamos, agregaron, con la gente que salió a la calle en Túnez e Islandia, en Egipto y España, en Grecia, Estados Unidos, México y Chile, en Turquía y Brasil.
Nos organizamos directamente, a nuestra medida, sin intermediaciones innecesarias, sin estructuras jerárquicas, sin más que la voluntad de participar activamente en la vida política, social, económica y cultural de nuestros países y del mundo, subrayaron.
Tras aclarar que no pretenden sustituir partidos, instituciones o iglesias, aseveraron que a través del uso de las nuevas y viejas tecnologías buscan generar “una comunicación alternativa y transformar poderes excluyentes e injustos en formas de convivencia verdaderamente democrática y participativa”.
Es hora de cambiar el mundo, sentenciaron: “vamos por más en cada localidad, en cada país, en cada continente. Vamos por un mundo mejor donde el centro sea el ser humano y la vida. Todo debe ser en función de la gente, por la gente y con la gente. Todo a favor de un planeta vivo que es nuestro hogar común”.
Asimismo, los participantes definieron Internet como “parte fundamental del espacio público global que debemos preservar y desarrollar, asegurando la soberanía tecnológica, el derecho a la cultura y conocimiento libre y la privacidad de cada persona”.
Durante los intercambios, políticos de varios países latinoamericanos reivindicaron el uso de las redes sociales en sus procesos políticos, como el diputado venezolano Carlos Sierra, quien sintetizó así su uso: “espacio abandonado es espacio tomado”.
Por su parte, la ecuatoriana Silvia Vitieri, del Movimiento Alianza País, afirmó que “el activismo digital es un plus, pero las lealtades se construyen cara a cara”.
La presidenta del FA del Uruguay, Mónica Xavier, a su vez, recordó el trabajo realizado por las Redes Frenteamplistas y aclaró que las tecnologías en sí mismas no son buenas ni malas, y que hay que tener destreza para utilizarlas y lograr un impacto.
El periodista uruguayo Víctor Hugo Morales, moderador del “Enredo Internacional”, denunció que los grandes medios ya tienen una red establecida y que las redes son una oportunidad para democratizar el hasta ahora absoluto dominio de los medios liberales.
lac/jl

 

“Un movimiento no se construye con autonomía individual, sino con autonomía colectiva”

English: Niki Terpstra (197/NED) and Martin Mü...

Boaventura de Sousa Santos es doctor en Sociología del Derecho por la Universidad de Yale y catedrático de Sociología en la Universidad de Coímbra. Este fin de semana está en Madrid con laUniversidad Popular de los Movimientos Sociales (UPMS), una iniciativa que llega por primera vez a España y reúne durante los dos días a más de 40 colectivos y movimientos sociales, académicos y artistas de varios países en busca de fórmulas para organizarse y reconstruir el maltrecho sistema democrático en Europa.

 ¿Se puede decir ya que el proyecto de la UE es un fracaso?

Sí. La UE era un proyecto de cohesión social para crear un bloque nuevo y fuerte; un bloque económico, político y social, con políticas de cohesión muy importantes. La UE se concibió con dos ideas muy potentes: la de no volver a las guerras mundiales, provocadas ambas por el mismo país, y la de eliminar las periferias que existían desde el siglo XV: los países nórdicos, el sur de Europa (Portugal, España e Italia), el sureste (Balcanes y Grecia) y el este europeo.

El proyecto europeo iba a poner fin a esas periferias, con políticas muy importantes de fondos estructurales que pretendían uniformar la riqueza en Europa. En este sentido, el proyecto fracasó, pero es que muchos de nosotros ya sospechábamos que esto podía pasar, porque la existencia de las periferias era demasiado larga. Sin embargo, en los primeros años de la integración europea parecía que la UE resultaba: por ejemplo, en Portugal, la renta media alcanzó el 75% de la europea en 2000; sin duda nos aproximábamos y, de pronto, todo el proceso quebró y los países ex periféricos vuelven a ser tratados como tales. Desde entonces, la lógica colectiva de construcción social, económica y política ha pasado a ser una dinámica de centro-periferia que dominó sobre todas las otra lógicas. Una lógica, además, en la que el centro ni siquiera es la Comisión Europea, sino Alemania.

La UE debe reinventarse, hay que reinventarla. De lo contrario, el futuro en Europa se presenta muy negro.

¿Y el proyecto del euro? ¿En qué punto está?

La pregunta sobre el proyecto del euro no es si fracasó o no, sino qué es lo que se pretendía con él. Y en este caso, existió la trampa desde el inicio, porque el euro fue una de las formas en que el neoliberalismo internacional penetró en Europa, que hasta entonces, era el bastión de defensa del Estado social; el único donde el neoliberalismo no había entrado gracias a que los países tenían partidos socialistas y -también a veces en la oposición- partidos comunistas, ambos muy fuertes. Los partidos venían de una tradición socialdemócrata muy arraigada que exigía educación pública, sanidad pública o sistema de pensiones públicos, por lo que la resistencia a que el neoliberalismo entrase país a país era muy grande. Por eso no penetró así, sino que lo hizo por encima: a través de la Comisión primero, por el Banco Central Europeo (BCE) después y por el euro finalmente.

Mediante la construcción neoliberal del euro y el BCE, el país dominante desde entonces -Alemania- ha puesto sus reglas y la moneda es definida en su valor internacional de acuerdo a los intereses económicos de Alemania, y no a los intereses de Portugal o España, por ejemplo. A los países del sur, increíblemente, nunca se les ocurrió la idea de que pudiera ocurrir esto, porque se creyeron lo de que estaban en un bloque político y económico, en donde no había deuda griega o española o portuguesa, sino que existía la cohesión y nunca habría especulación. Sin embargo, debido a los intereses de sus bancos, Alemania decidió que sí habría deuda griega, irlandesa, portuguesa o española, con lo que hizo a estos países muy débiles, sin que Europa les diese garantías y promoviendo la especulación financiera al transmitir la idea de que estos países sólo encontrarían la solución después de una intervención brutal.

Una intervención que no ha servido para nada y que ahora, parece que empiezan a reconocerlo así quienes la impusieron. ¿Estamos ante una improvisación o el juego está totalmente calculado?

Es más trágico todavía, porque no es nada nuevo. El problema de Europa es que ni tiene nada que enseñar al mundo ni puede aprender con el mundo. Nada que enseñar porque la sequía de ideas, novedades o alternativas aquí es total y nada que aprender porque la arrogancia colonial de este continente es absoluta también y no le permite aprender. Por ejemplo, cuando decimos: “En Brasil, Argentina o Ecuador se hizo así”, y enseguida nos respondemos: “Ésos son países menos desarrollados”.

¿Seguimos con ese sentimiento de superioridad?

Seguimos con esa arrogancia colonial, sí. Y no lo tomamos en serio, pero es que eso que ha dicho el FMI hoy, lo dijo en Tanzania, Mozambique e Indonesia antes, lo conozco bien. Lo de aplicar las medidas y después, decidir que fueron excesivas es recurrente. Y una agencia  que ha aplicado unas medidas que han generado tanta pobreza, tanto sufrimiento en los países, debería ser demandada ante los tribunales; y ya no digo por un delito criminal, pero al menos, sí por negligencia. Tiene que haber una reparación civil para los países afectados, porque, además, dicen que cometieron un error con sus políticas y las siguen aplicando.

No hay propósito de la enmienda…

Ninguno. Pero es que, además, a la UE no le gusta que el FMI se retracte, porque está comprometida con las políticas de austeridad y si en Alemania se percibe que son negativas, Angela Merkel puede perder las elecciones. Todo está organizado para que nada cambie hasta las elecciones alemanas, por lo que Italia, Grecia, Portugal o España deben esperar y lo hacen, digo yo siempre, con una democracia suspendida.

Y los ciudadanos que sufrimos los recortes, ¿qué podemos hacer? ¿También hemos de esperar a que transcurran las elecciones alemanas para presionar a nuestros gobiernos y que hagan algo, en su caso?

Los gobiernos no van a hacer nada, porque como digo, son completamente dependientes del mandato alemán. Y aunque la gente rechaza esto, no lo hace de una manera fuerte y articulada. Este fin de semana, con el proyecto de la Universidad Popular de los Movimientos Sociales (UPMS), precisamente, estamos intentando ver cómo se puede resistir, conociendo las diferencias de los distintos grupos, averiguando por qué unos están interesados en una medida y otros en otra o por qué algunos creen que se debería crear un partido y otros no. La semana pasada, en Portugal, estuve trabajando en una iniciativa con el ex presidente de la República, Mario Soares, a través de la cual juntamos a 600 personas en una sala para pedir la caída del Gobierno actual, elecciones anticipadas y un Ejecutivo de izquierdas. Fue la primera vez, después del 25 de abril, que conseguimos juntar a representantes del Partido Comunista, del Socialista y del Bloque de Izquierda para formar una alternativa de izquierdas. Aunque sabíamos que por razones históricas es muy difícil lograrlo.

Como en España…

Aquí también, aquí también… Y en Portugal, al final, nos dimos cuenta de que era imposible, que jamás habría una alternativa de izquierdas. ¿Por qué? Porque, por un lado, Bloque de Izquierda y Partido Comunista quieren renegociar la deuda y, además, han concluido que parte de esta deuda no se puede pagar -es el 130% del PIB-, o abocaremos al empobrecimiento a las generaciones siguientes. Todo el dinero que entra de la troika va a pagar la deuda, ni un céntimo va para la salud o el hogar de las personas.

Por otro lado, el Partido Socialista, que está dominado por la lógica del neoliberalismo desde hace tiempo, quiere ser Gobierno, además, en el marco europeo dominado asimismo por el neoliberalismo. Por tanto, propugna que de negociar la deuda, nada: hay que pagarla toda, aunque se negocie sobre las tasas y los periodos de pago, por ejemplo.

Y ahí se acaba el objetivo de la reunión, unir a la izquierda.

Ahí se acabó.

¿Cómo ve en España a los partidos de izquierdas?

La misma división, aunque en Portugal es más grave, porque… ¿Quiénes fueron los invitados españoles a la reunión de Club Bilderberg en Hertfordshire (Reino Unido)?

El ministro de Economía, Luis de Guindos; el consejero delegado del Grupo Prisa, Juan Luis Cebrián; el de Inditex, Pablo Isla,… ¿Por qué?

Porque la asistencia desde Portugal fue muy interesante, muy ilustrativa sobre el futuro: acudieron al Bilderberg el secretario del Partido Socialista y el secretario del partido de derechas que está en el Gobierno, o sea, que la elite internacional ya ha decidido las elecciones. Los portugueses van a trabajar hasta las próximas elecciones, luchando para que haya un Gobierno de izquierdas -idiotas ellos-, las elecciones ya están decididas y los socialistas comulgan con eso. Por eso, yo creo que en Europa vamos a entrar en un periodo cada vez más duro y con más recortes; yo le llamo un periodo post institucional (‘Después de las instituciones’), porque las instituciones del Estado no responden y la gente no se siente representada por estas instituciones.

¿Qué podemos esperar de un periodo así?

Será un periodo turbulento y largo, a mi juicio, y será una lucha por la redefinición de la democracia. No es casualidad que los jóvenes aquí en España o en Portugal hablen de Democracia Real o apelen a la Democracia Ya, porque la democracia en Europa está suspendida y derrotada. Ha habido un conflicto entre democracia representativa y capitalismo y ha ganado el capital.

¿Y hay alguna posibilidad de que se levante de nuevo la democracia?

Sólo cuando el capitalismo tenga miedo. Hasta ahora, los bancos han sido rescatados con dinero público, pero no habrá posibilidad de rescatarlos de la misma manera otra vez, a menos que los ciudadanos sean reducidos a la condición de esclavos. Puede haber una catástrofe y tenemos que luchar antes de que llegue, buscando todos los errores que se cometieron en las políticas progresistas de Europa. Por ejemplo, creer que sólo un pequeño grupo en cada país era politizado: los miembros de partidos, ONGs o de movimientos sociales. El resto de ciudadanos era una masa informe, despolitizados que no tenían ninguna relevancia política, pero que son los que están ahora en la calle.

“En Europa, ha habido un conflicto entre democracia representativa y capitalismo y ha ganado el capital”De ellos va a venir el futuro; la transformación democrática va a llegar de la mano de todos los indignados: pensionistas, jóvenes, médicos, profesionales,… que implican, además, una unión intergeneracional que antes no existía y que tienen que llevar a cabo una revolución democrática; la necesitamos para no llegar a la catástrofe.

¿Cómo se aborda una revolución democrática en la situación actual? ¿Qué significado tiene más allá de los términos?

Significa democratizar la democracia a través de un movimiento popular muy fuerte, que a veces resultará violento, aunque nunca contra las personas, y a veces resultará ilegal, porque una de las características de los Estados neoliberales es ser cada vez más represivos.

¿Con ser violentos se refiere, por ejemplo, a los escraches y con ser ilegales, a iniciativas como Rodea el Congreso?

Sí, hay que fortalecer todos esos movimientos.

¿También el 15M en su conjunto? Hay quien tiene la percepción de que es un movimiento que nació con mucho ímpetu y se ha ido desinflando, perdiendo fuerza. ¿Tal vez porque ya es España un país resignado?

No creo que seamos -e incluyo a mi país, Portugal- países resignados, sino que hemos sufrido más de 40 años de dictadura; 48 años en mi país, más que en España. Mientras tanto, pasaban por nuestro lado los movimientos europeos de participación política (movimiento estudiantil, el de 1968, por la liberación de las colonias,…) Estábamos muy aislados, por eso nuestros países no tienen ahora la cultura democrática de resistencia. Por otro lado, hay elementos coyunturales que influyen en los movimientos y, por ejemplo, no podemos creer que las plazas se van a llenar igual en invierno que en primavera o verano.

Además, los movimientos al mismo tiempo que maduran, se dividen: hay gente centrada en los desahucios, otra en la sanidad; gente que cree que se debería crear un partido, otros que no; personas que hablan de consejos populares, formas de control ciudadano,…

¿Y cómo se organiza todo eso? ¿Con qué nos quedamos?

La revolución democrática va a tener dos pies: cambiar la democracia representativa neoliberal a través de un cambio del sistema político que conlleva, a su vez, un cambio del sistema partidos. Es decir, que conlleva la participación de independientes en el sistema político, en la regulación y financiación de los partidos, en el sistema electoral,… Hay mucho que hacer, pero sobre todo, sabiendo que la reforma nunca va a venir de los partidos, que saben que saldrán perdiendo con esto, sino que va a venir de los ciudadanos. La democracia participativa resultante -de la que ya tenemos experiencia fuera de Europa- traerá nuevas formas de actuación: referéndums, consejos populares, consejos sectoriales, presupuestos participativos a nivel local o regional, por ejemplo;… O sea, democracia directa que controle a los elegidos, que vaya más allá de la autorización a gobernar; que vaya hasta la rendición de cuentas, ésta que debe llegar de fuera, de ciudadanos organizados. El problema es que ahora no están organizados.

¿Se refiere al movimiento de los indignados? ¿Qué crítica(s) tiene que hacerles?

Tengo varias. Primero, a las asambleas en donde se toman decisiones por consenso que pueden ser totalmente paralizantes, pues una pequeña minoría puede impedir cualquier decisión. Con fórmulas dominantes de decisión no va a haber formulación política; y sin formulación política no hay alternativas. Segundo, al sistema de gran autonomía individual que manejan (cada uno decide cuándo entra y cuándo se va, por ejemplo) y que es más semejante al neoliberalismo de lo que piensan. Un movimiento no se construye con autonomía individual, sino con autonomía colectiva. Y no la tienen. Tercero, un rasgo que estamos viendo, sobre todo, en los acampados de EEUU y en algunos de aquí: tiene más legitimidad quien se queda más tiempo acampado en la plaza. No tienen en cuenta que hay que gente que es muy buena, pero que tiene que ir a trabajar o ir a casa a atender a los niños. ¿Son menos legítimos por eso? No, porque permanecer más tiempo en una plaza no es un criterio de legitimidad democrática.

¿Todo esto no ha impedido avanzar más al movimiento de los indignados?

Yo trabajo con ellos como intelectual de retaguardia, que es lo que me considero, y creo que en estos momentos, no son un movimiento; son presencias que no tienen propuestas muy concretas y los entiendo, porque es todo el sistema el que está podrido y quieren reconstruirlo desde abajo. Para ello, piden una nueva Constitución y eso sí es positivo; piden un impulso constituyente, algo que yo vengo defendiendo: una nueva Constitución que retire el monopolio de la representación política a los partidos; que establezca diferentes formas de propiedad, más allá de la estatal y la privada -se han perdido las formas de propiedad comunal o de cooperativa, por ejemplo-; que asiente una nueva forma de control social más articulada; una reorganización total del sistema de justicia, y una fórmula para proteger nuestras constituciones de la especulación financiera y de deudas que no se pueden pagar.

Esa deuda es precisamente la coartada para imponer las políticas de austeridad…

Pues mire lo que pasa en Portugal con ellas: una deuda del 130% del PIB, el desempleo creciendo y una recesión cada vez mayor. Quienes gobiernan lo saben y, por eso, yo estoy cada vez más convencido de que esto no es una crisis. Tenemos que luchar también por los términos del debate, porque esto no es una crisis: es una gran maniobra del capitalismo internacional financiero para destruir la última fortaleza que existía en el mundo de protección social y trabajo con derechos. El remedio de la crisis está empeorando la crisis o, lo que es lo mismo, el médico está matando al enfermo. Y lo peor es que no necesariamente cuanta más crisis hay, hay más resistencia. Porque hay niveles de crisis tan grande y en los que la gente está tan empobrecida, tan deprimida, que no sale a la calle; gente que se suicida, que toma ansiolíticos; gente que interioriza la crisis y se vuelve contra sí misma. Estamos entrando en ese proceso. Por eso, creo que este año va a ser decisivo para saber si tenemos energías y damos la vuelta a esto. Eso es lo que vamos a hacer este fin de semana en la UPMS, ver si podemos articular algo para generar turbulencias políticas que no permitan a estos gobiernos -estos sistemas de protectorado, en realidad- seguir gobernando.

Fuente: http://www.publico.es/internacional/457290/el-euro-fue-una-de-las-formas-por-las-que-el-neoliberalismo-entro-en-europa

¿Hay que pagar la deuda? ¿a quién beneficia la deuda? ¿Quién la contrajo? ¿A qué ha servido? ¿Quién debe pagarla?

Por Esther Vivas

La deuda es hoy una cuestión central en la agenda social y política. En su nombre se llevan a cabo privatizaciones, recortes, ajustes y, en definitiva, se transfiere el coste de la crisis a la mayor parte de la población. Pero, ¿a quién beneficia la deuda? ¿Quién la contrajo? ¿A qué ha servido? ¿Quién debe pagarla? A estas preguntas buscan respuesta aquellos que en el seno del movimiento indignado plantean una auditoria ciudadana de la misma.

En la década de los años 80, 90, 2000, vimos el impacto de la deuda externaen los pueblos del Sur, mediante la aplicación sistemática de programas de ajuste estructural y de recortes sociales, que se decían necesarios para hacer frente a su pago. Desde el 2010, con el estallido de la crisis de la deuda soberana, ésta se ha convertido en un tema clave en los países de la Unión Europea, y en especial en los de su periferia donde se condensan las contradicciones de la crisis contemporánea.
La deuda externa ha sido un instrumento de control y dominación de las elites políticas y económicas del Norte respecto al Sur, y un potente mecanismo de transferencia de recursos financieros en sentido inverso. Ahora, la misma lógica centro-periferia de sometimiento vuelve a darse aunque, en este caso, en el seno de Europa y se repite el mantra de que es necesario pagar la deuda y de que para hacerlo es imprescindible aplicar dichas medidas de ajuste.
Pero el repudio de la deuda ha sido una constante a lo largo de la historia. La doctrina de la deuda odiosa, que en derecho internacional se utiliza para repudiar una deuda tomada por un gobierno y utilizada en contra de su pueblo, se ha esgrimido y aplicado para no pagar deudas contraídas a lo largo de los siglos XIX, XX y XXI.
Desde hace años, organizaciones sociales en los países del Sur impulsan campañas para denunciar la ilegitimidad de la deuda y en consecuencia su no pago. Y las auditorías han sido uno de los principales instrumentos utilizados con este fin. La experiencia más relevante fue la llevada a cabo en Ecuador donde, en 2007, se puso en marcha la Comisión de Auditoría Integral de la Deuda Pública Interna y Externa, formada por representantes de la administración y de organizaciones sociales ecuatorianas y de otros países, y que culminó, en el 2008, rechazando pagar parte de la deuda al declararla ilegítima.

El proceso de auditoría posibilita investigar porqué las deudas fueron contraídas, para qué sirvieron, a quiénes beneficiaron y sacar a la luz las irregularidades presentes en su contratación, revelar la complicidad de sus acreedores y obtener los fundamentos legales para surepudio. Se trata de un instrumento profundamente pedagógico que permite discutir sobre el funcionamiento del Estado, de la economía de mercado, de las relaciones institucionales e inyectar un rayo de luz en los oscuros pasillos de las bambalinas del poder.
Con la llegada de la crisis de la deuda a Europa, organizaciones y movimientos que en décadas anteriores trabajaron en campañas derepudio de la deuda externa de los países del Sur ahora, y junto al movimiento indignado y occupier, han empezado a promover acciones de denuncia sobre el pago de la deuda y a explicar las implicaciones que ésta tiene en los recortes, las privatizaciones y el aumento de la precariedad.
Con el objetivo de promover un debate público y la participación popular en la toma de decisiones sobre la deuda y romper con el discurso hegemónico de la “inevitabilidad” de su pago, los procesos de auditoría se han convertido en una de sus principales herramientas. Su celebración debería permitir, junto a una gran movilización social, anular la parte ilegítima de la deuda y reducir significativamente el resto. En países como Grecia, Portugal, Francia, Bélgica, Irlanda, Italia y el Estado español están en marcha campañas ciudadanas para auditarla.
De este modo, frente al discurso hegemónico de “salvar a los bancos”, “rescatar a las finanzas”, “pagar la deuda”, empieza emerger otro discurso: el de “salvar a las familias”, “rescatar a los pobres”, “no pagar la deuda”. ¿Cuál es el sentido de inyectar masivamente dinero público a entidades financieras como Bankia sino mantener los privilegios de unos pocos a costa de los derechos y las necesidades de la gran mayoría?. Como bien señala Occupy Wall Street, se sacrifica al 99% para salvar al 1%.
Las verdades absolutas para hacer frente a la crisis empiezan a resquebrajarse. Otra conciencia colectiva emerge desde abajo y empieza por preguntarse: ¿Hay que pagar la deuda? La respuesta es clara. www.ecoportal.net
Esther Vivas, coautora de ‘Planeta Indignado. Ocupando el futuro’. Artículo publicado en El Huffington Post, 14/07/2012. Blog de Esther Vivas en El Huffington Post.

 

Correa: nuestro proyecto político es la revolución ciudadana

19 desafíos para tu inteligencia (y sus soluciones)

Según anunció el presidente, Alianza País logró entre 97 y 98 escaños en la Legislatura unicameral de 137 miembros. “¿Estoy bien sin corbata?”, dijo, vestido con una camisa celeste y un saco, antes de sentarse a conversar, rodeado de algunos colaboradores.
El mandatario de Ecuador, en una entrevista exclusiva con Página/12, contó lo que se propone para los próximos cuatro años, incluyendo sus planes en la relación con Argentina y la incorporación de su país al Mercosur. Con voz tranquila y un poco ronca, vestigio de la campaña, Correa respondió sobre todos los temas locuazmente, dando datos como el economista que es, y se refirió sobre la Ley de Comunicación de la que tanto han escrito por estos días los medios locales. “Aquí hay que buscar un equilibro adecuado: controlar los abusos de la prensa, pero sin que se caiga en censura previa”, señaló, insistiendo en que se debe cambiar una ley heredada de la dictadura. También habló de Guillermo Lasso, ex presidente del Banco de Guayaquil que obtuvo el segundo lugar en estas elecciones y a quien Correa identificó como un rival que se atiene a las reglas de la democracia.
–¿Cómo ve la relación con Argentina de acá a cuatro años? ¿Qué planes tiene?
–Tenemos que seguir profundizando la relación bilateral y tratar de equilibrar un poco el comercio. Es poco el comercio, pero bastante desbalanceado, porque básicamente compramos de Argentina. Y eso nos acercará más a la potencial entrada al Mercosur. A mí no me gusta mercantilizar las relaciones bilaterales. El vínculo con Argentina va mucho más allá de lo comercial, tenemos la misma visión en lo político. Cristina Fernández está diciendo cosas muy importantes, que también la decimos nosotros. Por ejemplo, estos tratados de inversión recíproca, que fueron una entrega total de nuestros países en manos de las transnacionales. ¿Ahora las transnacionales tienen más derechos que los seres humanos? Si usted quiere ir a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos a denunciar un atentado a los derechos humanos tiene que agotar todas las instancias jurídicas del país respectivo. Acá, cualquier transnacional puede acusar a un Estado soberano ante el tribunal de la ONU. Estos tribunales siempre condenan a los Estados y defienden al capital. Eso lo está denunciando Cristina muy fuertemente y nosotros también. Argentina y Ecuador solos podemos hacer muy poco. Mercosur y Unasur podemos hacer mucho. Tenemos que crear nuestras propias instancias de arbitraje y no estar sometidos a los arbitrajes internacionales que siempre están en favor del capital de las transnacionales. Ese es otro punto de coincidencia con Argentina: la coordinación política entre países puede hacer tanto.
–Por eso en su discurso habló de construir la patria grande.
–Es una necesidad. Analice las políticas económicas de antes de los Kirchner, analice aquí la política económica de la revolución ciudadana. Los subsidios, con los que tanto se rasgan las vestiduras las oligarquías y los neoliberales. Anteriormente los subsidios eran para los ricos, no para los pobres, ejemplo la sucretización del ’83, de las deudas de la burguesía. En el ’99 tuvimos el salvataje bancario, con 6 mil millones de dólares en esa época. Conformar esa patria grande es una cuestión de supervivencia. Nosotros imponemos las condiciones sobre ese capital transnacional. Lo que pasó con los trabajadores, competir precarizando la fuerza laboral, haciendo caer los salarios reales. Si negociamos en conjunto con el capital internacional, nosotros ponemos las condiciones.
–¿La dolarización de la economía ecuatoriana es una traba para la incorporación de Ecuador al Mercosur?
–La dolarización de nuestra economía es una traba para cualquier proceso integracionista y de liberación comercial, porque la dolarización significa establecer otra política monetaria. Un país que va hacia un mercado común, si tiene problemas se deprecia su moneda. Nosotros no tenemos moneda nacional, así que todo esto hay que pensarlo. La entrada al Mercosur nos exige eliminar muchos aranceles y subir otros; estamos haciendo el análisis del beneficio que tendríamos para presentárselo a los miembros del Mercosur para ver si hay perjuicios y nos pueden dar compensaciones, sobre todo considerando que Ecuador no tiene moneda nacional. A nosotros nos interesa mucho integrar el Mercosur y, modestia aparte, al Mercosur le interesa mucho integrar a Ecuador, porque sería un país con costa en el Pacífico. Y además, porque tenemos cercanía ideológica con el bloque.
–Cuando lo comparan con Hugo Chávez, y lo ven a usted como un sucesor en cuanto a liderazgo en la región, ¿qué contesta?
–Que se dejen de opinar un poquito. Yo creo que hablo en nombre de Cristina, de Evo, no buscamos nada para nosotros, como eso de ser un sucesor. Estamos para servir a nuestros pueblos, no sólo a la patria chica, Ecuador, si no, a la patria grande. Estaremos donde nos necesiten nuestros pueblos, sea como presidentes o en otras funciones.
–El Atpda (acuerdo de preferencias arancelarias con EE.UU.) vence dentro de poco. Perú y Colombia ya tienen tratados de libre comercio con EE.UU. ¿Qué va a hacer Ecuador?
–También está Bolivia. Las preferencias arancelarias nacen como una compensación por la lucha contra las drogas. ¡A que los países andinos tienen responsabilidad porque son los mayores productores de droga! Estados Unidos no dice nada de la responsabilidad que tienen por consumirla. Eduardo Galeano dice que las luchas contra la droga son compartidas: nosotros ponemos los muertos y ellos las narices. La Atpda nació en la administración Clinton como compensación en esa lucha contra las drogas que es extremadamente cara, que es una causa de la humanidad. Pero nosotros tenemos otras causas como la miseria, como niños sin escuelas, familias sin hospitales. Es una nueva forma de presión para los países que no se portan bien de acuerdo con la mentalidad de Estados Unidos. Cada año tenemos que estar con esta zozobra de si nos extienden las preferencias arancelarias. Si las extienden, bien, si no, sabremos salir adelante.
–Ahora que tendrá mayoría en el Legislativo usted ha dicho que una de las prioridades será la aprobación de la ley de comunicación. Sus críticos señalan que la misma crea un organismo gubernamental que regula contenidos y sanciona a los medios que difundan contenidos discriminatorias. ¿Cómo se garantiza la plena libertad de expresión?
–Usted no me va a creer lo que yo le voy a decir: yo no conozco el proyecto de ley. Esa fue una orden constitucional aprobada por el pueblo ecuatoriano en las urnas. Así como la prensa dice que esta ley se va a meter con los contenidos, no apoya el cumplimiento de la Constitución del 2008, que fue aprobada con el 63 por ciento de los votos y que impulsa una nueva ley de comunicación. La prensa la bloqueó sistemáticamente con sus cómplices en la Asamblea, usted sabe que hay asambleístas cómplices de los poderes fácticos. En todo caso, es una iniciativa legislativa que no conozco y ya le avisé al presidente de la asamblea que si va a tratarse el proyecto le pido una reunión para ver que no haya mayores vetos. Aquí hay que buscar un equilibro adecuado: controlar los abusos de la prensa, pero sin que se caiga en censura previa. Aquí en Ecuador sí hay ley de medios, una ley de la época de la dictadura, claro, sólo para medios audiovisuales e impresos. Y tiene concejo controlado completamente por el Ejecutivo, que puede hasta suspender canales de televisión. Entonces han inventado la patraña de que se quiere ahora controlar cuando tenemos que cambiar una ley de la dictadura.
–En el caso de los medios opositores, ¿cree que aprendieron alguna lección tras el intento de golpe del 30 de septiembre y su cuestionada cobertura?
–No. Todavía siguen negando que el 30 de septiembre (de 2010) existió. Increíble. Algunos, hace poco, publicaron una caricatura diciendo que el intento de golpe fue un invento: que las amenazas de muerte y los tiros contra el carro fueron un invento. Créame que existen un sectarismo y fundamentalismo en algunos medios, que como dice Cristina Fernández, son medios de oposición. Pero ni siquiera asumen su responsabilidad política, sino que cuando se los quiere hacer responder por sus posiciones políticas, ahí son medios de comunicación que piden que no los toquen. Estos señores bloquean una ley de comunicación que fue respaldada en el referéndum de 2011, para que no queden dudas de que el pueblo dijo que quiere esa ley. Y la siguen bloqueando.
–Otro de los proyectos que usted mencionó como fundamentales es el Código Penal. Sus detractores afirman que se criminaliza la protesta. ¿Qué puede decir sobre este punto?
–(Muestra una sonrisa burlona.) Mire cómo es la mala fe, el código actual tiene un problema, tiene una sección que se llama Sabotaje y Terrorismo, donde se castiga a los que cortan caminos, arrojan piedras contra carros, etcétera. Nosotros tenemos que sancionar esas acciones, pero no tendrían que estar en la sección Sabotaje y Terrorismo. Esa tipificación es equivocada y ya está corregida en el nuevo código. Los que sacaron esos slogans de la criminalización de la protesta obtuvieron tres por ciento de los votos, para que vea a quienes representa. La principal preocupación del pueblo ecuatoriano es la seguridad. El actual Código tiene más de 70 años y establece delitos que ya no existen, y no incluye otros que se dan ahora como el sicariato. El nuevo Código Penal fue enviado hace un año a la asamblea, pero para hacerle daño a Correa, para que fracase la lucha contra la inseguridad, que maten a nuestros hijos, que destruyan a nuestra familia, no lo aprueban. Pero gracias al pueblo ecuatoriano ese Código va a salir.
–¿Su gobierno impulsará una ley de matrimonio entre personas del mismo sexo?
–No. La Constitución dice que el matrimonio como institución es entre personas de diferente sexo. Nosotros promocionamos mucho los derechos y la no discriminación de ninguna persona por ninguna causa, menos por sus preferencias sexuales. La Constitución reconoce uniones de hecho, por ejemplo los derechos a heredar, pero claramente la Carta Magna dice que el matrimonio es entre un hombre y una mujer.
–¿Propondrá una ley que despenalice el aborto?
–En lo personal no impulsaré ninguna ley que vaya más allá de los dos casos que están ya contemplados en la legislación actual, en caso de una violación a una mujer con discapacidad intelectual y en el caso de estupro, cuando se viola a una menor.
–Cuando dijo este domingo que con algunos dirigentes opositores no iba a dialogar, ¿estaba incluyendo a Guillermo Lasso?
–No. Estamos muy contentos de que se haya consolidado una derecha ideológica, por fuera de una partidocracia saqueadora y corrupta. Lasso tiene un discurso coherente con su ideología, aunque no estemos de acuerdo con ella. La praxis, lo que se dice y lo que se hace. El mismo ha tenido declaraciones muy acertadas, muy decidoras, cuando reconoció la derrota y dijo “somos la segunda fuerza electoral y vamos a inaugurar la oposición en el Ecuador”, está reconociendo que lo que no hemos tenido era una oposición. Bienvenida la oposición democrática. En América latina no hemos tenido oposición democrática, hemos tenido oposición conspiradora. ¡Lucio Gutiérrez apoyó el golpe de Estado del 30 de septiembre! Aquel día los opositores se reunieron en un hotel cinco estrellas a beber whisky importado celebrando la caída del gobierno. Cuando fracasaron en su intento porque el pueblo ecuatoriano salió a la calle a defender la democracia, todavía pidieron una amnistía para todos los asesinos. Lo que dijo Lasso es muy acertado, y es que va a inaugurar una oposición democrática. Hemos tenido golpismo, conspiración permanente, en complicidad con algunos medios de comunicación.
–Usted dijo en la campaña que el proceso ecuatoriano va más allá de su persona. ¿Preparará a un delfín político como hizo Lula con Dilma Rousseff?
–Estamos preparando centenas, sino miles de cuadros jóvenes. Analice nuestra lista de candidatos asambleístas y el promedio de edad que tienen. Tenemos gobernadores de 25 años, mujeres, confiamos mucho en la juventud y en las mujeres. En el gabinete hemos tenido ministros de 28 años. Confiamos mucho en los jóvenes, estamos preparando a muchos cuadros para que tomen la posta. De acuerdo con la Constitución puede ser candidato a partir de los 35 años, por ahí nos pasamos con la juventud. Y después de cuatro años los jóvenes tendrán sólo 33 (se ríe). Nuestro proyecto político no es Correa, es la revolución ciudadana y sobrepasa a cualquier persona.
Mercedes López San Miguel
Publicado por Página 12