Archivo de la etiqueta: Dominican Republic

LEONEL FERNANDEZ, En su artículo ” Elogio a la Calumnia”

Expresidente Leonel Fernández denuncia prácticas desinformativas y manipuladoras

El expresidente de la República, Leonel Fernández, presidente del Partido de la Liberación Dominicana aborda este día las malas prácticas de la desinformación, la desorientación y la manipulación a la que constantemente se recurre en distintos sectores de la vida.
Considera como innoble y ruin esa práctica usada en la humanidad desde tiempos tan lejano como el XVII; las que en la actualidad se han perfeccionado con el desarrollo tecnológico.
Al citar las obras Elogio a la Locura de Herasmo de Rotterdam y Otelo de William Shakespeare, en la tercera entrega de su columna Observatorio Global, publicada en el Listín Diario, el ex presidente de la República, Leonel Fernández concluye en que desde el siglo XVII la técnica de la desinformación, la desorientación y la manipulación ya existía.
El presidente del Partido de la Liberación Dominicana refiere en su artículo denominado “Elogio a la Locura”, que lo único que se ha logrado desde aquella época hasta la actualidad, en los últimos tres siglos, es perfeccionar su calidad.
Leonel Fernández también cita la frase de Víctor Hugo. “Dejarse calumniar es una de las fuerzas del hombre honesto. Tal es, al mismo tiempo, el mejor elogio a la calumnia”, escribe el Presidente del PLD citando al poeta, escritor y dramaturgo francés.
“El método a utilizar por Yago para realizar sus planes macabros sería el de la calumnia, la acusación falsa, el asesinato moral, en fin, todo lo que pudiera servirle para sacar de sus adentros lo más bajo, ruin e innoble que había dentro de su ser”, relata Fernández en el citado artículo, reseñado por la Secretaría de Comunicaciones del PLD.
Narra que el blanco escogido para tan nefasto ataques y desconsideraciones morales sería Desdémona, la esposa de Otelo, una joven y bella mujer, de alma pura y conducta intachable, que había escapado de la tutela de su padre para contraer matrimonio con el moro.
“La trama siniestra urdida por Yago consistiría en verter veneno en el corazón de Otelo. En sembrar la duda sobre la fidelidad de su mujer. En crear la impresión de la existencia de un romance entre Cassio y Desdémona. En fin, en suscitar amargura, aflicción y pena”…
Fernández señala que las calumnias, las intrigas de Yago, terminaron en lo inevitable: en una tragedia. Otelo asesina a Desdémona para luego suicidarse; y Cassio mata a Yago, quien antes había dejado sin aliento a su mujer.
“El mundo literario recrea hoy la figura de Otelo como la de un héroe trágico, a Cassio, como la de un hombre ingenuo y noble, y a Desdémona como un símbolo de la virtud”.
Agrega que Yago, sin embargo, siempre será tenido como un genio del mal, como un villano sin rival, como un engendro del odio y como el calumniador por excelencia, destaca el ex mandatario en su escrito dejando al lector la responsabilidad de realizar sus comparaciones y analogías.
Artículo publicado en el Listín Diario
OBSERVATORIO GLOBAL
Elogio a la Calumnia
Al contemplar un fenómeno de tal nivel de vileza y depravación, preciso es recordar la frase inmortal de Víctor Hugo: “Dejarse calumniar es una de las fuerzas del hombre honesto.” Tal es, al mismo tiempo, el mejor elogio a la calumnia
Leonel Fernández
Santo Domingo Fue Erasmo de Rotterdam, un eminente humanista de finales de la Edad Media, promotor de la Reforma protestante, admirado y respetado por todos sus contemporáneos, quien escribió, a principios del siglo XVI, Elogio a la Locura, una de las obras más influyentes de la literatura occidental. Escrita en forma de sátira, realiza un examen de las supersticiones y prácticas piadosas de la Iglesia Católica, en la que la locura se presenta como una diosa, hija de la ebriedad y la ignorancia, entre cuyas leales compañeras se encuentran el narcisismo, la adulación, el olvido, la pereza, el placer, la irreflexión y la intemperancia.
Casi un siglo después de haberse publicado la obra de Erasmo, otro coloso de la creación literaria, William Shakespeare, lanzó a la publicidad su drama, Otelo, el Moro de Venecia, el cual, en lugar de sátira, fue elaborada, al igual que Hamlet, El Rey Lear y MacBeth, en forma de tragedia.
Símbolo de la calumnia
A pesar de ser Otelo un general de raza negra, del Norte de Africa, el personaje central del drama de Shakespeare, hay otra figura en la obra, Yago, que por el siniestro papel que desempeña ha sido elevado a la categoría de símbolo universal de la calumnia y la malignidad.
Al iniciar la obra, Yago declara a Rodrigo que odia a Otelo, y manifiesta el único motivo real de sus bajos sentimientos, que no es otro que el del ®sentido del mérito ofendido®, como bien han señalado algunos críticos.
Yago era alférez de Otelo, tercero en el mando, y a pesar de que varias destacadas y prestigiosas figuras de la ciudad de Venecia le habían solicitado el ascenso de su subalterno al rango de lugarteniente, éste prefirió, en su lugar, a Cassio, más orientado a la diplomacia y a la administración que a lo militar.
En el análisis psicológico de la figura de Yago se puede advertir que la escogencia de Cassio para el cargo que aspiraba generó en Yago un dolor indescriptible, un vacío existencial, una especie de trauma que se transformó en odio hacia la persona por la cual, hasta ese momento, mayor admiración había sentido: Otelo.
A los ojos de Yago, Otelo no podía tomar otra decisión que no fuera la de favorecerle a él, al propio Yago, que tantas veces se había jugado la vida en los campos de batalla, al lado de su comandante, enfrentando todo tipo de adversidades y vicisitudes.
Lo que ignoraba Yago, o tal vez no quería reconocer, era que en esos momentos lo que Otelo necesitaba no era otro jefe militar, sino al revés, alguien con mayores aptitudes para la diplomacia y la paz.
No obstante, lo que se desató a partir de aquella decisión fue una vocación de venganza, un odio intenso, enfermizo e irrefrenable de Yago hacia Otelo y Cassio.
En uno de los diálogos de la obra, Yago se expresa así:
“Al servirlo, soy yo quien me sirvo. El Cielo me es testigo; no tengo al moro ni respeto ni obediencia; pero se lo aparento así para llegar a mis fines particulares.”
Desde aquel momento, todas sus energías y todo su talento fueron puestos al servicio de una sola causa que procuraba la ruina de a quienes él ya había escogido como sus dos enemigos irreconciliables, por la afrenta de no haber sido reconocido por sus méritos.
El método de la calumnia
El método a utilizar por Yago para realizar sus planes macabros sería el de la calumnia, la acusación falsa, el asesinato moral, en fin, todo lo que pudiera servirle para sacar de sus adentros lo más bajo, ruin e innoble que había dentro de su ser.
El blanco escogido para tan nefastos ataques y desconsideraciones morales sería Desdémona, la esposa de Otelo, una joven y bella mujer, de alma pura y conducta intachable, que había escapado de la tutela de su padre para contraer matrimonio con el moro.
La trama siniestra urdida por Yago consistiría en verter veneno en el corazón de Otelo. En sembrar la duda sobre la fidelidad de su mujer. En crear la impresión de la existencia de un romance entre Cassio y Desdémona. En fin, en suscitar amargura, aflicción y pena.
Para hundir a Cassio, procedió, primero, a seducirlo a tomar vino una noche, mientras tenía la responsabilidad de garantizar la seguridad de la ciudad. En principio, Cassio, que era noble y gentil, y confiaba en la amistad de Yago, rechazó la oferta. Pero luego de varias insistencias, terminó por vacilar y aceptó.
Al final, acabó ebrio; y Yago se las arregló para provocar un alboroto y atraer la atención de Otelo hacia el aparente descuido e irresponsabilidad de su lugarteniente. Al observar lo acontecido, Otelo no sólo lo recriminó por su inconducta, sino que lo suspendió de sus funciones.
El espíritu maligno de Yago, su falta total de escrúpulos y de principios morales, entrarían ahora en su segunda fase. Para recuperar el afecto de Otelo, le sugiere a Cassio que procure la intervención de Desdémona ante su marido, que ésta le insista hasta que logre el objetivo de ser reintegrado en su puesto de mando.
Pero, al tiempo que indica eso a Cassio, suscita los celos en el ánimo de Otelo, teje la intriga y siembra la cizaña en el sentido de que la solicitud que hará Desdémona en favor de Cassio obedece a flaquezas de la carne.
En uno de sus monólogos, Yago lo dice en estos términos:
®Mientras este honrado imbécil (Cassio) solicite apoyo de Desdémona para reparar su fortuna, y ella abogue apasionadamente en favor suyo cerca del moro, insinuaré en los oídos de Otelo esta pestilencia de que intercede por la lujuria del cuerpo; y cuanto más se esfuerce ella en servir a Cassio, tanto más destruirá su crédito ante el moro. Así le enviscaré en su propia virtud y extraeré de su propia generosidad la red que coja a todos en la trampa.®
No lo dice directamente. Sólo lo insinúa. Lo sugiere. Pero eso será suficiente para producir en el moro una mutación radical de su conducta. De amoroso y tierno con su esposa, pasa a ser resbaladizo, dudoso, huidizo, hasta llegar a la agresividad.
A pesar de que Yago suele hacer sus insinuaciones en forma ambigua, ambivalente, por medio de retruécanos, no cabe dudas que ha alcanzado su pérfido objetivo: perturbar el alma de Otelo. Por eso este reacciona, en forma iracunda, exigiendo pruebas que le demuestren la falta de su mujer.
Yago aquí se manifiesta como un maestro consumado de la perversidad. Juega a la angustia e incertidumbre de su víctima. Cuenta que le había tocado dormir en la misma cama con Cassio, y que éste, en medio del sueño, no hacía más que hablar de sus relaciones con Desdémona. De por dónde se deslizaban sus manos. Que parte del cuerpo tocaba. De cómo se hundía en el placer.
Luego, como prueba ineludible de la villanía de su mujer, le pidió que se ocultara, observara y escuchara el diálogo que sostendría con Cassio acerca de sus relaciones con Desdémona. Que prestara atención a sus gestos, a su expresión facial, a cómo se reía al hablar de ella, a su actitud alegre, a su tono de burla e irrespeto.
No importaba que en realidad Otelo no viera ni escuchara nada. Sólo había bastado que su estado de ánimo fuese alterado de tal manera que lo indujera a creer que había escuchado lo que nunca oyó, y a interpretar unos gestos y un lenguaje corporal que no podría descifrar en el contexto del intercambio verbal en que se habían producido.
Lo importante, sin embargo, lo verdaderamente trascendente, es que desde el siglo XVII, el genio de William Shakespeare nos revela, a través de su personaje lúgubre, Yago, que la técnica de la desinformación, la desorientación y la manipulación ya existía.
Parece, entonces, que lo único que se ha logrado desde aquella época hasta la actualidad, en los últimos tres siglos, es perfeccionar su calidad.
Las calumnias, las intrigas de Yago, terminaron en lo inevitable: en una tragedia. Otelo asesina a Desdémona para luego suicidarse; y Cassio mata a Yago, quien antes había dejado sin aliento a su mujer.
El mundo literario recrea hoy la figura de Otelo como la de un héroe trágico, a Cassio, como la de un hombre ingenuo y noble, y a Desdémona como un símbolo de la virtud.
Yago, sin embargo, siempre será tenido como un genio del mal, como un villano sin rival, como un engendro del odio y como el calumniador por excelencia.
Al contemplar un fenómeno de tal nivel de vileza y depravación, preciso es recordar la frase inmortal de Víctor Hugo: ®Dejarse calumniar es una de las fuerzas del hombre honesto.®
Tal es, al mismo tiempo, el mejor elogio a la calumnia.
El autor es expresidente de la República.
Copyright 2012 El Nuevo Diario | Todos los derechos reservados.

 

Héroe nacional coronel Rafael Tomas Fernandez Dominguez

Maximo Augusto Mancebo Matos

English: Coat of arms of the Dominican Republi...
 Un  19 de mayo, en 1965 , murió acribillado por las balas de los franco tiradores de las tropas invasoras YANKIS, el héroe nacional coronel Rafael Tomas Fernandez Dominguez, real organizador del movimiento militar que derroco el gobierno ilegito de el triunvirato encabezado por Robert Reed Cabral. Dicho movimiento tenia como objetivo restablecer el gobierno constitucional encabezado por el profesor juan Bosch,que había sido derrocado el 25 de septiembre de 1963, por un golpe militar encabezado por el general Elias wessin y wessin, cumpliendo ordenes de la misión militar de la embajada norteamericana. El coronel Rafael Tomas Fernandez Dominiguez, que estaba enterado de la trama contra el el gobierno constitucional y democratico, le planteo al presidente Bosch, resistir la trama del golpe de estado, el profesor Bosch lo convenció de que no había condiciones para impedir que se ejecutara dicha traición a la patria en esos momentos, Desde esos momentos del acontecimiento funesto del derrocamiento del gobierno constitucional y democrático, el coronel Rafael Tomas Fernandez Dominguez, comienza a conspirar para restablecer el gobierno del profesor Juan Bosch. Este ilustre coronel de nuestro ejercito nacional, fue el militar que involucro a todos los militares constitucionalistas, incluido el coronel camaño, que fue su amigo entrañable, y que posteriormente asumió el liderazgo y enfrento la grosera e intrusa intervención de 42 mil marines, del país mas poderoso del mundo. Paz y Gloria al coronel Rafael Tomas Fernandez Dominguez y al coronel Francisco Alberto Camaño de Deño, Héroes de la patria.

 

JUAN BOSCH: UN PERIODISTA HAITIANO EN SANTO DOMINGO

Por allá por los años de 1933, nos visito aquí en Santo Domingo, el poeta y periodista Haitiano Charles F.Pressoir, el entonces joven intelectual Juan Bosch, con apenas 23 años de edad, escribió en la  Revista Bahoruco,  No. 159, Santo Domingo, 23 de agosto de 1933, p.9.  las impresiones que tan distinguido visitante e intelectual Haitiano le habían causado.

014a7-1380298_746853525332038_1703013126_n

 Charles  F.  Pressoir  está  en  Santo  Domingo.  Le  vi,  cuando  saludaban  un  amigo,  bajar  a  saltos  la  escalinata  del  hotel;  pero  como  no  lo  esperaba  y,  como  además,  tiene  figura  tan  nuestra,  tan  criolla,  no  me  fijé  en  él.  Vino  luego  esa  sonrisa  distinguida,  la amplia  mano  tendida.
-¡Pressoir!
-El  mismo – contesta  en  su  perfecto  español.
Pressoir  es  ahora  secretario  del  “Comité  Domínico-Haitiano  de  Relaciones  Culturales”.  Es  además,  abogado  al  servicio  de  su  gobierno.  Pero  eso  no  pasa  de  tonterías.  Lo  importante  está  en  que  su  libro  Al  ritmo  de  los  convites  le  coloca  en  primer  plano  entre  los  grandes  poetas  haitianos.  Dígalo  sino  su  traducción  al  inglés  debida  a  Enma  Nerthley  Underwood.  Lo  importante,  “ítem  y  más”,  está  en  su  prolífica  labor  periodística  en  Haity  Journal,  del  que  es  redactor,  Temps,  la  revista  de  Charles  Monavia  y  Action  Nationale;  sus  dedicaciones  de  estudio  a  los problemas  domínico  -haitianos;  su  obra  Cartas  a  Juan,  parida  de  un  fino  humorismo.
Viendo  a  Pressoir  se  explica  uno  su  gran  capacidad  de  trabajo,  esa  facilidad  de hacer  mil  cosas  distintas  y  hacerlas  bien;  es  pequeño,  inquieto  como  una  culebrilla,  de  conversación  amena  y  fácil.
-Oiga – nos  dice – :  nuestra  lucha  por  enseñar  el  español  en  Haití  es  tan  grande,  que  casi  toda  la  mitad  de  la  población  de  Jeremie  habla  español.
Calla  un  rato.  Su  silencio  está  lleno  de  sonrisas  y  distinción.
-Francamente – agrega – entre  nosotros  sobra  la  frontera.  Si  logramos  conseguir  que  en  Haití  se  habla  español,  dentro  de  diez  años  la  isla  tendrá  un  corazón  sólo.
Es  además  un  hombre  práctico.
-Vuestros  periódicos  serán  los  nuestros.  Lo  que  un  dominicano  piense  resonará  en  Haití.  Además,  ¿no  producimos,  ustedes  y  nosotros,  café  y  tabaco,  azúcar  y  maderas?  ¡Pues  juntos  no  tendremos  problemas  de  superproducción,  puesto  que  no  nos  haremos  competencia  entre  casa!
Charles  F.  Pressoir  habla  con  entusiasmo;  le  salva  la  fe,  esa  fe  que  le  permite  emprender  una  lucha  contra  el  arcaísmo  legislativo  haitiano  y  logra  convencer  a  los  legisladores  de  que  la  mujer  puede  y  debe  ser titular,  hasta  conseguir  una  ley  autorizando  la  mujer  a  ser  abogado;  esa  fe  que le  permite  atender  a  sus  quehaceres  profesionales  y  sobrarle  tiempo  par a el  periodismo,  para  la  literatura,  para  creer  en  el  porvenir  de  estos  países.
Pressoir  estuvo  aquí  con  el  equipo  de  Volley  ball,  en  el  séquito,  y  ha  vuelto.
-¡Aunque  sólo  fuera  por  ver  estas  bellas  cartas  de  las  muchachas  dominicanas,  volvería  aquí  a  cada  rato! – nos  dice  sonreído.  Y  lo  creemos.  Este  dinámico  poeta,  que  no  gusta  del  verso  libre,  porque  no  ¡tiene  música,  que  habla  cinco  idiomas  y  es  profesor  de  latín,  que  se  educó  en  París  y  ama  el  negro,  que  es  haitiano  y  parece  nuestro,  por  su  color  trigueño  encendido,  por  sus  ojos  vivos  y  su  inquietud  latina,  que  es  haitiano  y  tiene  corazón  cibaeño,  es  muy  capaz  d e venir  de  Port-au-Prince,  en  avión  y  a  pie,  con  tal  de  estar  un  segundo  prendido  de  los  ojos  de  una  dominicana!
¡Aunque  no  sea  bella!
Juan Bosch
Revista Bahoruco,  No. 159, Santo Domingo, 23 de agosto de 1933, p.9.

 

DOMINGO NUÑEZ: PCR, UNA NUEVA FORMA DE HACER POLÍTICA EN LA REPÚBLICA DOMINICANA

Texto del discurso de Domingo Núñez durante  su participación en acto de juramentación de cientos de nuevos dominicanos y dominicanas que se integran al PCR  para acompañar al General Zorrilla  Ozuna en la propuesta de un proyecto alternativo de República.

la foto.JPGCon el Partido Cívico Renovador en la Patria de Duarte y Luperón está naciendo una nueva generación de dominicanos y dominicanas, con ideas nuevas y renovadoras, llamada a transformar la forma de hacer política en la república Dominicana.
 
Los partidos políticos tradicionales ya no escuchan lo que la gente dice, quiere o necesita. No hay un diálogo real entre ellos y la sociedadHan olvidado discutir los principios fundamentales de carácter ético y filosófico; no tienen ninguna propuesta seria y coherente ante el pertinaz empobrecimiento del Pueblo Dominicano.
El descontento de las grandes mayorías   ha crecido,  impide visualizar con fe un futuro con mejores condiciones.
Los males sociales tienen nombre: desocupación, alto costo de la vida e inseguridad entre  otros problemas.
La principal responsabilidad recae en una clase política desprestigiada.
Son pocos y puntuales los políticos que pueden ofrecer la imagen que requiere el pueblo.
Ha llegado el siglo XXI, nos encuentra en plena globalización, que por cierto, muchos de esos políticos que aludimos,  no todos entienden, que son estos procesos de globalización,  y por supuesto, mucho menos, los resultados que estos provocan que muchas veces no son nada halagüeños.
La llamada globalización es en realidad la globalización de la pobreza para los pobres y la globalización del poder y de la concentración de la riqueza para los ricos. Sin embargo, los problemas socio-económicos de las grandes mayorías han crecido considerablemente.
En estas condiciones, más de las tres cuartas partes del Pueblo Dominicano antes que tener posibilidad alguna de desarrollo, se estancan y retroceden.
Pues bien, La clase política actual planifica y ejecuta sus proyectos  conforme a dónde va el mundo, el mundo de las finanzas primero, el mundo político después y por último los objetivos sociales. La prioridad social pasó a ser secundaria y muchas veces hasta ignorada
El sentido solidario de la función política, el bien común y otros valores van perdiendo significado ante la práctica del “sálvese quién pueda”.
Dice un proverbio Hindú: Todo lo que no sirve para la colmena no sirve para la abeja.
Pero no se preocupen, no todo está perdido.
¿Qué  hacemos ante esta realidad que oscurece  el futuro de los habitantes de esta tierra de Duarte y Luperón?
El pueblo dominicano ha pasado por  momentos difíciles a lo largo de su historia, pero con decisión y enormes sacrificios los ha podido superar. Por eso, confiamos en que nuevamente ha llegado la hora de asumir la responsabilidad de ser protagonistas activos para la formación de una voluntad colectiva, democrática, popular, solidaria que traducida en una gran fuerza política, social y cultural ponga fin a este sistema de exclusión y falta de oportunidades.
Se trata, por lo tanto, de comprometernos con la gestación de un proyecto alternativo democrático, popular y solidario, cuyos objetivos se orienten hacia la renovación y las grandes transformaciones que la sociedad dominicana demanda.
Estamos frente a un desafío histórico: construir una fuerza renovadora.
Con  el objetivo de acompañar la lucha de nuestro pueblo por su bienestar y un mejor porvenir, proponemos  a los dominicanos y dominicanas con sensibilidad  política, social  y sienta amor por esta patria  de el Coronel Tomas Fernández  Domínguez  y el Profesor Juan Bosch, unirse al PCR para  que todos juntos , en una sola fuerza construyamos un movimiento social progresista,  renovador, fundado en una necesidad histórica, inspirado en la necesidad de llevar adelante las tareas de carácter nacional, democrático, popular, patriótico y solidario capaz de despertar las ilusiones y mueva a una nueva alternativa popular y renovadora, de transformación social, política, cultural, económica, ecológica y feminista y señale a nuestro pueblo un nuevo camino de esperanza.
Nos dirigimos a los trabajadores/as, campesinos/as, estudiantes, jóvenes, mujeres, a empresarios con visión de futuro, y a los intelectuales comprometidos. También  Queremos integrar a todos  los luchadores por los derechos de los discapacitados, de las minorías excluidas y marginados sociales, a ecologistas y activistas preocupados por la cultura popular. Queremos unir en la diversidad sin discriminación alguna.
El movimiento progresista y renovador  que estamos construyendo no se justifica solamente por la enunciación de sus objetivos, debe ser capaz de sintetizar las mejores experiencias  de nuestro pueblo, así como las ideas y los principios enarbolados por nuestros próceres y héroes en sus batallas por el bien colectivo.
Por la autoridad que le otorga su coherencia y su firmeza en la lucha por los intereses de pueblo, consideramos que el PCR  debe ser la guía y el ejemplo que se expresa en cada uno de los comprometidos con esta causa. No tendría sentido el PCR sí en su interior mismo no se gestan y no se desarrollan conductas y convivencias inspiradas en la práctica de nuestros padres fundadores de la República.
El Proyecto Alternativo de República que el General Zorrilla Ozuna propone a la sociedad Dominicana vía el PCR   está inspirado en una  clara visión y misión de renovar y refundar  el Estado Dominicano con las premisas de  Orden, organización, disciplina y trabajo.
MUCHAS GRACIAS.
HASTA LA VICTORIA SIEMPRE.

 

DOS PREGUNTAS AL PLD

 

Dos preguntas a los dirigentes del PLD a propósito de algo que decía el Profesor Juan Bosch allá por los años 80s.
1)      Perdió el PLD el carisma del que hablaba el profesor Juan Bosch?
2)      Se convirtió el PLD en un Partido Populista,  tal como lo  advertía  el profesor Bosch, de no llevar al partido a un comportamiento o actitud populista por sus perniciosas consecuencias, la corrupción por ejemplo?
 Decía el profesor Juan Bosch allá por los años 80s.
“El PLD tiene un crédito acumulado en el alma de las masas populares, y el fruto de ese crédito es eso que llama carisma. El PLD tiene carisma propio, que no es el de su líder. El líder puede tener o no tener carisma, pero el Partido lo tiene por sí mismo como podemos verlo en los actos masivos en que no interviene el líder, a los cuales acude tanto el pueblo como el que va a los actos en que participa el líder. Hay que preservar ese carisma, esa atracción que tiene sobre el pueblo el PLD, y debemos conservarlo evitando, cueste lo que cueste, caer en el populismo”.
“El Partido debe mantenerse alerta contra el contagio que una actitud populista puede introducir en sus filas, y debe luchar a brazo partido para asegurarle al pueblo que lo que haremos desde el gobierno si ganamos las elecciones se hará con fines de beneficios sociales, no personales. Por el camino de los beneficios personales se llega, y por cierto rápidamente, al establecimiento de una situación generalizada de privilegios, y de ese estado de privilegios se cae en la corrupción, que es la meta que persiguen los partidarios del populismo. Los peledeístas debemos tener cuidado con el contagio del populismo; debemos evitarlo a cualquier costo, y debemos vigilarnos los unos a los otros para impedir que ese mal nos coma el alma”.  Juan Bosch

 

Juan Daniel Balcácer: El Duarte de Miguel Núñez

De Juan Pablo Duarte solo se conoce una fotografía hecha en Caracas en 1873 cuando el patricio contaba con 60 años de edad.  A partir de esa imagen auténtica del Fundador de la República, la iconografía duartiana se ha enriquecido notablemente gracias a inestimables contribuciones de connotados exponentes de las artes plásticas nacionales y del extranjero.

Desde finales del siglo XIX, y  también a lo largo de la pasada centuria, diversos artistas plásticos nos han legado espléndidas obras de arte en las que la faz de Duarte, casi siempre inspirada en la fotografía original, es reinterpretada con arreglo a diversas técnicas y perspectivas bajo la influencia de diferentes corrientes estéticas modernas.
Al despuntar el siglo XXI, el joven maestro de las artes plásticas Miguel Núñez emprendió un vasto proyecto consistente en rescatar el rostro del ilustre prócer  inspirado en el auténtico retrato de Próspero Rey. A través de más de un centenar de obras de variados formatos, Miguel Núñez, además de conferirle un sentido más humano al rostro del patricio, nos presenta un Duarte despojado de la melancolía que exhibe su semblante en los años decadentes de su existencia: en fin, con esta obra tenemos un Duarte vivo, que revela cierta expresión de satisfacción por el hecho de haber fundado una República Dominicana independiente y soberana.
El Duarte de Miguel Núñez es, pues, el Duarte maestro, el apóstol, el amante de los libros, el munícipe distinguido, el intelectual y el revolucionario preocupado por la liberación del pueblo de Santo Domingo, al que enseñó a valorar el significado histórico de nuestro nombre nacional, nuestro gentilicio: dominicano.
Nuestras congratulaciones al maestro Miguel Núñez porque el conjunto de su obra sobre Juan Pablo Duarte, el más insigne de  los libertadores dominicanos, representa un patrimonio artístico de la nación dominicana y acaso el más sublime homenaje del artista al Fundador de la República en el marco de los festejos conmemorativos del bicentenario de su natalicio.
Juan Daniel Balcácer
Miembro Comisión Nacional para el
Bicentenario del natalicio de Juan Pablo Duarte
Publicado 1 minute ago por 

 

La presencia de inmigrantes haitianos en

Unidad de Políticas PúblicasLa presencia de inmigrantes haitianos en República Dominicana

El aumento de la cantidad de nacionales haitianos que emigran a República Dominicana ha sido un temamuy debatido en los medios de prensa dominicanos. La ciudadanía tiene la percepción de que hay millonesde ellos residentes en el país y que cada día llegan más. Para contrastar esta percepción general con lasituación real, este ensayo utiliza la información que publicó la Facultad Latinoamericana de CienciasSociales (FLACSO-RD), en conjunto con la Organización Internacional de Migraciones (OIM), en 2004 y losresultados de la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en la República Dominicana (ENI-2012) de laOficina Nacional de Estadística (ONE).

11 de septiembre de 2013

 El pasado 16 de mayo de 2013 se unió al equipo de investigadores del Observatorio Político Dominicano (OPD) la jovenestadounidense de origen dominicano Samantha García. Samatha es estudiante meritoria de Economía y Psicología de la Universidad de Yale, New Haven, Estados Unidos. Además, es una destacada miembro de la Asociación de EstudiantesDominicanos de Yale, un espacio donde los estudiantes que asisten al centro de altos estudios comparten experienciasculturales

y se educan sobre las costumbres y tradiciones dominicanas.

Samantha estuvo  adscrita en calidad de pasante en la Unidad de Políticas Públicas del OPD durante los meces de mayo-juliode 2013.

Introducción

En mayo de 2013, Listín Diario publicó un artículo donde informó que las autoridades brasileñas impidieron la entrada a su territorio de decenas de ciudadanos haitianos indocumentados. Tras expresar su preocupación ante el creciente flujo de inmigrantes haitianos irregulares a su país, el grupo fue deportado a República Dominicana en lugar de ser enviado a su país de origen (Castro, 2013). Este hecho ilustra la encrucijada en que se encuentra República Dominicana ante la gran cantidad de haitianos que cruzan la frontera, permanecen en el país irregularmente, o utilizan el país como trampolín para llegar a otros países.

Existe la percepción entre los ciudadanos dominicanos de que por lo menos un millón de haitianos vive en el país, la mayoría en condiciones irregulares (FLACSO, 2004). Además, tienen la impresión de que cada día llegan más.

Durante mucho tiempo no existió un control que proporcionara una cifra fiable de la cantidad de inmigrantes haitianos permanentes en el país. Por ejemplo, las estimaciones de migrantes haitianos del pasado, basadas más en conjetura que en métodos científicos, estimaron su población en 833,474 (Báez-Evertsz et al., 2005).

En los últimos años, contar con un mecanismo que permitiera censar la población haitiana en el país se convirtió en una necesidad. Los centros locales de migración quisieron determinar la cantidad de inmigrantes presentes y conocer las características del grupo mediante la aplicación de encuestas con una base científica. Los resultados ayudarían al Gobierno Central a avanzar en el desarrollo de políticas, programas y acciones relativas al estatus migratorio (FLACSO, 2004). En adición, el estudio de la migración haitiana podría ser útil al momento de determinar si las leyes migratorias y los métodos de investigación de casos de inmigrantes irregulares son eficaces.

Hasta el presente, hay dos encuestas publicadas y ambas coinciden con los censos nacionales de 2002 y 2010. En 2004, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) publicó la Encuesta sobre inmigrantes haitianos en República Dominicana, la primera de su tipo en la historia dominicana. En 2012, la Oficina Nacional de Estadística (ONE) publicó la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en República Dominicana, que incluye a los inmigrantes de todos los países, con especial atención en los de nacionalidad haitiana. Esta última encuesta podría mostrar un aumento en las cifras de inmigrantes haitianos, teniendo en cuenta el sismo que devastó Haití en 2010 y su impacto en las migraciones hacia territorio dominicano. La precisión de las cifras se puede determinar al comparar ambos estudios, dados los antecedentes ya conocidos sobre la migración haitiana.

Ambas encuestas, objeto de este ensayo, fueron justificadas en parte para investigar cómo ha progresado la migración fuera del conocimiento y del control de las autoridades del país, y proveer datos concretos sobre el perfil de los inmigrantes haitianos en el presente.

Guía para analizar la migración

Los migrantes son reconocidos generalmente como las personas y sus familiares que van a otro país o región con miras a mejorar sus condiciones sociales y materiales y sus perspectivas de vida. Asimismo, se aplica a las personas que se establecen fuera de su país de origen por la duración de un trabajo de temporada (cosechas agrícolas), llamados “trabajadores de temporada” o temporeros.

Siendo un fenómeno tan complejo, la migración es difícil de caracterizar teóricamente de una manera comprensiva. Se han hecho numerosas contribuciones, pero el modelo Push-Pull es uno de los más influyentes1. Concibe la migracióncomo impulsada por un conjunto de factores de presión (Push) existentes en el país de origen (pobreza, desempleo, la falta de tierras, hacinamiento, represión política, desigualdad social, pobres perspectivas de matrimonio, etc.), y por factores de atracción (Pull) que operan desde el país de destino (mejores ingresos y perspectivas de empleo, educación y bienestar, buenas condiciones ambientales y de vida, libertad política etc.). En la versión de Lee (1966) de este modelo, existen obstáculos en el camino de un lugar a otro que se han de superar: distancia física, el costo del viaje, las barreras culturales ‒como el idiomay las diferentes formas de vida‒, las fronterasy las restricciones a la inmigración.

Los factores personalestambién cuentan en este modelo: las personas reaccionan de manera diferente a distintas combinaciones de atracción y presión, de acuerdo a su situación económica, etapa de vida y personalidad.

Otros autores han argumentado que la migración internacional, en especial de tipo laboral, es dirigida principalmente por factores de atracción (Pull). Para Piore, (1979), el factor dominante es el poder estructural de la demanda de ciertos tipos de mano de obra barata y flexible. Esto se vincula a la presencia en países industrializados de un mercado de trabajo dual: un mercado primario de trabajos seguros y bien remunerados para los trabajadores nativos, y uno secundario para los trabajos de baja cualificación, bajos salarios, inseguros y generalmente duros, en fábricas y el sector servicios, ocupado generalmente por trabajadores migrantes, ya que los trabajadores locales los evitan.

Los migrantes aceptan estos nichos porque no tienen poder de negociar colectivamente ‒en especial si son indocumentados‒y porque prefieren los salarios devengados a la pobreza y el desempleo que enfrentaban en su país de origen. Los modelos de este tipo tienden a considerar que los migrantes son sujetos pasivos en los procesos que dicta la acumulación de capital. Mientras millones de personas que emigran son explotadas de manera cruel y sistemática, otros progresan y prosperan. En adición, la migración no imita fielmente los canales de penetración del capital, sino que se desarrolla en patrones de oportunidades que surgen en diversas partes del mundo (King, 2012).

Otro factor a tener en cuenta es el rol del Estado en los patrones migratorios. Estudios realizados desde la perspectiva de la economía política concluyen que las políticas de inmigración de los países receptores ‒sistemas de cuotas, regulaciones de entrada, duración de la estadía, visas de trabajo y ciudadanías‒moldean directamente el volumen, dinámica y patrones geográficos de los flujos migratorios internacionales.

Por último, las redes personales y sociales son el vinculo teórico que permite ir mas allá de las teorías Push-Pull y conectar las razones individuales para migrar con el entorno macrosocial. Igualmente, contribuyen a dilucidar las causas iniciales de la migración, su perpetuación y difusión en el tiempo. Según Arango (2004:28), las redes permiten predecir la migración futura, ya que tienen un efecto multiplicador que perpetua la migración, proveyendo información y contactos para dirigir a los migrantes a destinos particulares donde encuentran apoyo, alojamiento y ayuda para encontrar trabajo; sin embargo, tarde o temprano tienden a declinar en fuerza y alcance. Dentro de ellas existen los fenómenos del contrabando y el tráfico, que transporta migrantes entre las fronteras y los explota por medio de deudas, como en el caso del tráfico sexual.

Antecedentes de la migración haitiana

La migración haitiana hacia República Dominicana inició durante la ocupación norteamericana de 1916, cuando los militares estadounidenses tomaron el control de la economía dominicana para equilibrar el presupuesto del país y crear proyectos para acelerar el crecimiento económico (Haggerty, 1989). Una de sus iniciativas fue la importación de braceros para cultivar caña para la industria azucarera. Al principio, los trabajadores fueron cocolos, un grupo étnico originario de las Antillas Mayores, pero tras la desocupación, la mayoría de los braceros era de origen haitiano (“Un país de migrantes, s.f.).

Los haitianos emigraban a República Dominicana para cumplir trabajo agrícola bajo un contrato. Los dueños de las haciendas del país notificaban al gobierno el número de trabajadores que necesitaban para la temporada y entonces se contactaba al gobierno haitiano para que enviara al país a los haitianos dispuestos a trabajar (FLACSO, 2004). A todos los contratados se les proveía de un carné de identidad que expiraba al final del contrato laboral; por lo tanto, si los trabajadores se quedaban en el país, se convertían en residentes irregulares (FLACSO, 2004).

Durante la década de los años 80, la economía se expandió fuera de los productos agrícolas, lo que derivó en la necesidad de una mano de obra barata para el creciente mercado de negocios. Como los dominicanos rechazaban los trabajos con salarios tan mínimos, los inmigrantes haitianos cumplieron la demanda de fuerza laboral (Abreu et al., 2012).

Factores de migración

En general, existe un consenso de que el factor determinante de la migración haitiana hacia el país es la pobreza. El volumen de la migración no solo se asocia con la distancia, sino con la cantidad de oportunidades y obstáculos en cada lugar.

La degradación ecológica que ha sufrido Haití desde la década de 1970 aumentó la pobreza y la migración. La tierra fue erosionada por la tala de árboles para producir carbón y por el cultivo de tierra marginal, lo que contribuyó a la desaparición de la capa fértil. La erosión ha hecho que muchas granjas pequeñas sean inviables y vulnerables a sequías e inundaciones. Al mismo tiempo, el sector manufacturero, que empleaba en maquiladoras 100,000 personas a principios de la década de 1990,  colapsó en el año 2000 debido a la inestabilidad política, la competencia regional y el fin de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe promovida por Estados Unidos (Ferguson, 2003).

En adición, la economía dominicana  es 7.5 veces más grande que la haitiana. El PIB per cápita de los haitianos es apenas 13.4 % del de los dominicanos y aproximadamente el 78-80 % de los haitianos vive en pobreza extrema (Banco Mundial, 2013). Según la ENI-2012, antes de emigrar, los inmigrantes haitianos tenían una tasa de desocupación abierta de 40.5 %, lo que indica que el desempleo es un factor determinante de la migración.

Esta diferencia de ingresos es el principal determinante de los flujos migratorios desde Haití hacia el país. Otros motivos, ya sean familiares, de estudio y de mejoría en las condiciones tienden a estar ligados a las oportunidades de empleo.

La existencia de diferentes niveles salariales entre Haití y República Dominicana y la poca distancia a cubrir para emigrar, mantienen un continuo flujo migratorio a través de la frontera, como señala Aristy Escuder (2010). Una vez en el país, los migrantes haitianos se integran rápidamente a las labores productivas en áreas rurales y urbanas, generalmente por medio de acuerdos verbales.

Sectores de la economía dominicana dependen de la mano de obra haitiana ‒abundante y barata‒para funcionar y mantener sus márgenes de ganancia. Los renglones que más dependen de la migración haitiana son la producción de café,  arroz, banano,  caña de azúcar y la construcción, que representan en conjunto un 14 % del PIB (Abreu et al, 2012).

Magnitud de la migración haitiana

La pregunta que genera mayor interés de las dos encuestas es el total de inmigrantes haitianos en el país. Desafortunadamente, la encuesta de 2002 no publicó un dato estimado,  sin embargo, las cifras ofrecidas por la encuesta de 2012 pueden ser relacionadas con las de los censos nacionales de 2002 y 2010.

El censo de 2002 publicó que el 1.12 % de la población nació en el extranjero, mientras que el de 2010 registró que el 4.19 % nació en otro país (ONE, 2002; ONE, 2010). Estos porcentajes incluyen inmigrantes que no son de origen haitiano.

Como se puede apreciar en la tabla no. 1, la encuesta de 2012 publicó que había 458,233 inmigrantes haitianos, el 4.7 % de la población dominicana y la población inmigrante total era el 5.4 % de la población (ONE, 2013). Dado que el porcentaje de la población inmigrante haitiana es ahora mayor que el porcentaje de la población inmigrante total de 2002 y 2010, es cierto que ha ocurrido un aumento en la migración haitiana en los últimos años.2

Tabla No. 1
Migración haitiana según cada encuesta

Categoría

FLACSO 2004

ENI-2012

Población total de RD

8,600,000

9,716,940

Total de inmigrantes haitianos

Nd

458,233

Porcentaje de inmigrantes haitianos hombres

75.5 %

65.4 %

Porcentaje de inmigrantes haitianos mujeres

22.4 %

34.6 %

Edad: entre 18 y 24 años

37.6 %

~28.8 %

Edad: entre 25 y 29 años

23.8 %

~22.9 %

Edad: entre 30 y 39 años

19.9 %

~24.4 %

Edad: entre 40 y 49 años

10.2 %

~8.4 %

Edad: 50+ años

7.9 %

~7.02 %

Fuente: Elaboración propia con información de la Encuesta sobre inmigrantes haitianos en República Dominicana (FLACSO, 2004) y la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en la República Dominicana (ONE, 2013).

La gran mayoría de inmigrantes haitianos son jóvenes entre 18 y 30 años de edad (ONE, 2013). Este grupo de edad es, después de todo, el que compone la mano de obra, especialmente en la agricultura y la construcción.  Además, “mientras más joven sea una persona, mayor será el valor presente de su flujo esperado de ingresos” cuando emigran a un país de mayor desarrollo económico (Abreu et al., 2012:128). Es notable el hecho de que para el 2012 se registraron aproximadamente 38,825 inmigrantes haitianos menores de 15 años, dato que no apareció en la encuesta anterior.

El predominio  de los inmigrantes hombres en la población migrante continúa, aunque parece tener una tendencia decreciente: cerca del 65 % de los inmigrantes haitianos son hombres, menos que el 75 % reportado en el 2002. El aumento en la cantidad de mujeres migrantes de 22 a 34 % en menos de una década puede indicar un cambio importante en los patrones migratorios.

En promedio, aproximadamente 58 % de los migrantes haitianos se concentra en el grupo de edad de 18-34 años. De otra parte, se destaca la reducida proporción de niños y niñas de 0 a 14 años, que es de 8.4 %. (ONE, 2013).

Características de la migración haitiana

En general, la población migrante haitiana en República Dominicana está compuesta de tres grupos: uno pequeño de migrantes legales y documentados, una amplia comunidad de residentes de largo plazo que nacieron en Haití y una población trashumante de trabajadores temporales haitianos.

De los inmigrantes con permanencia continua hasta la fecha de la encuesta, se tiene que el 38.6 % llegó recientemente, entre el 2010 y 2012; el 23.6 % llegó entre el 2006 y 2009, el 18.5 % entre el 2000 y 2005, y el 17.3 % antes del 2000. Esta reciente oleada tiene su explicación más probable en el terremoto que sacudió Haití y destruyó gran parte de su infraestructura en 2010, dejando a miles de personas muertas y desamparadas.

Sobre la base de los resultados de la encuesta realizada en 2004, FLACSO desarrolló la idea de una “nueva migración haitiana” (p. 11). Este concepto se refiere a la flexibilidad de los trabajadores haitianos: ahora que no trabajan bajo un contrato, o están aislados en el campo, pueden cambiar de trabajo en función de la disponibilidad, en lugar de regresar a Haití. La encuesta predijo que los haitianos permanecerían en suelo dominicano por más tiempo, a diferencia de la migración transitoria predominante en el pasado, aunque recalcó que el deseo final de los haitianos era volver a su país (FLACSO, 2004). Las entrevistas revelaron que el 83 % de los inmigrantes todavía tenía familia en Haití, o sea que estaban obligados a regresar. El patrón de migración del pasado fue el apoyo para la teoría de la FLACSO.

Es posible, además, que este patrón de regreso obedezca a mantener sus nacionalidades haitianas. La Constitución haitiana (1987) indica que quienes residen continuamente fuera del país después de una migración irregular pierden su nacionalidad.

Tabla No. 2
Características de los inmigrantes haitianos

Categoría

FLACSO 2004

ENI-2012

Motivo para migrar: trabajar

73.9%

45.2%

Motivo para migrar: permanecer en RD

14%

25.7%

Motivo para migrar: estudiar

0.78%

7.5%

Estado conyugal: unida

39.3%

39.9%

Estado conyugal: casado

19.8%

13.1%

Estado conyugal: soltero

39.8%

39.1%

Tipo de trabajo: agricultura

41.1%

35.7%

Tipo de trabajo: construcción

38.1%

25.9%

Migración única

47.5%

75.9%

Migración dos veces o más

52.2%

22.7%

Salud: los que habían estado enfermos

66.2%

29.9%

Los que poseen acta de nacimiento haitiana

89.4%

92.6%

Los que poseen cédula haitiana

62.9%

51.9%

Los que poseen pasaporte haitiano

36.5%

37.8%

Los que poseen acta de nacimiento dominicana

4.4%

Nd

Los que poseen cédula dominicana

6.1%

Nd

Los que poseen pasaporte dominicana

2.4%

Nd

Salud: los que habían estado bien de salud

33.1%

69.2%

Salud: los que recibieron atención por su enfermedad

60%

66.1%

Salud: los que no recibieron ninguna atención profesional

38%

10.4%

Alfabetizados 29.4% en español

57% en creole

71.7%

No alfabetizados69.8% español 

41.6% creole

28.3%

 

Fuente: Elaboración propia con información de la Encuesta sobre inmigrantes haitianos en República Dominicana (FLACSO, 2004) y la Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en la República Dominicana (ONE, 2013).

Una comparación de las dos encuestas muestra que la conclusión y predicción de una “nueva migración haitiana” fue certera. La encuesta de 2012 demostró que los inmigrantes se adaptaron gradualmente para hacer una migración única. En 2004, el 47.5 % de los entrevistados cumplió una migración única (FLACSO, 2004), pero para el año 2012, este porcentaje aumentó a 75.9 % (ONE, 2013), para un incremento de 59.7 % de los que están mudándose a República Dominicana con carácter permanente.

Otro aspecto especialmente importante de esta “nueva migración” es el hecho de que la población inmigrante se ha expandido en casi todas las actividades económicas del país. En 2004, las áreas que concentraron el mayor porcentaje de inmigrantes fueron la agricultura (41.1 %) y la construcción (38.1 %), pero ya para 2012 estos porcentajes se redujeron a 35.7 y 25.9 % respectivamente, mientras que los sectores de comercio (16.5 %) y otros servicios (10.4 %) cobraron importancia.

En el gráfico siguiente se puede apreciar la distribución actual de la mano de obra haitiana.

Sobre la base de estos porcentajes, salta a la vista un cambio sustancial en la forma de los inmigrantes integrarse a la fuerza laboral del país. Resulta notable que solo el 12.0 % de los inmigrantes haitianos asalariados (el 12.3 % de los hombres y el 10% de la mujeres) expresaran en la ENI-2012 que tenían un contrato de trabajo por escrito.

De hecho, en los renglones informales no-agrícolas (establecimientos con menos de cinco empleados, personas que laboran por cuenta propia,  independientes, así como los trabajadores no remunerados y el servicio doméstico) hay una fuerte presencia de migrantes: el 61 % de los inmigrantes indocumentados trabaja en ventas informales y el resto labora como profesionales, técnicos, albañiles, guardianes y choferes, entre otros. (Abreu et al, 2012)

El concepto de la “nueva migración haitiana” se hace también evidente en el motivo para migrar. En 2004, el 73.9 % emigró para trabajar (FLACSO, 2004), porcentaje que disminuyó a 45.2 % en 2012, cuando el 25.7 % lo hizo para permanecer y el 7.5% para estudiar. Los dos últimos porcentajes aumentaron significativamente en comparación con el año 2004, cuando la intención de establecerse era 14 % y la de estudiar apenas 0.78 % (ONE, 2013). Se esperaría que este aumento de la cantidad de migrantes con intenciones de permanecer implique que sus cónyuges y familiares, poco a poco vayan ingresando al país, pero la gran mayoría de los inmigrantes, el 80.4%, no mostró intenciones de traer familiares al país, mientras 19.6 % indicó que pensaba traer algún familiar.

Esto puede obedecer más bien a la edad de los inmigrantes: cada vez son más jóvenes. Mientras antes venían hombres mayores y casados, hoy son trabajadores jóvenes solteros y estudiantes: casi 40 % de los hombres haitianos vino al país en forma solitaria y 43.5 % llegó junto a otros familiares y amigos (ONE, 2013). La variación más notable fue el porcentaje de inmigrantes haitianos casados, que disminuyó  de 19 a 13 %, mientras que el porcentaje de inmigrantes en unión libre se mantuvo prácticamente estático en 33 %  (FLACSO, 2004; ONE, 2013). Este cambio podría guardar relación con el aumento del número de emigrantes permanentes.  Ahora que los haitianos emigran para permanecer en el país, no es tan común tener una familia pre-establecida.

La gran mayoría (76 %) de los inmigrantes haitianos señaló tener familiares o amigos en el país antes de migrar, debido a la antigüedad del sistema migratorio y volumen de la migración desde el país vecino. Las mujeres indicaron en mayor proporción que los hombres que tenían familiares o amigos en el país antes de migrar. Estas son las redes que proveen el apoyo crucial para los nuevos migrantes.

El porcentaje de mujeres haitianas inmigrantes también va en aumento: 54.5 % mayor en comparación con la encuesta de 2002. La “feminización” de la migración haitiana indica que el papel de las mujeres migrantes ha cambiado, de acuerdo con un dato suministrado por Bridget Wooding, una directora del Observatorio Migrantes del Caribe (OBMICA). O sea, con más frecuencia, las mujeres son las encargadas de la casa y mantienen a la familia. También es posible que migren para escapar de la violencia sexual, lograr un nivel de educación más alto o puede reflejar una nueva independencia de las mujeres haitianas (Wooding, 2007).

Entre los inmigrantes haitianos se presentan dramáticas desigualdades de género, con más del doble de los hombres ocupados en relación a las mujeres. La proporción de las mujeres no ocupadas que buscaron trabajo es casi el doble de la de los hombres, y cuatro veces más mujeres reportaron no estar ocupadas y no haber buscado trabajo. Las mujeres son muy visibles en el comercio informal en mercados rurales y urbanos, y en algunos sectores agrícolas. El activo comercio minorista fronterizo de bienes está dominado por mujeres. El turismo también ofrece oportunidades, mayormente por la venta de artículos a turistas.

Es también posible que la feminización de la migración haya afectado el porcentaje de los casados.En el caso de las mujeres, el 15.4 % vino junto a su esposo o compañero, el 12.1 % con hermanos y 9.2 % con sus padres.

La mayoría de los inmigrantes solo posee documentos haitianos, un hecho que no cambió significativamente entre 2004 y 2012. La cantidad de haitianos sin documentos dominicanos responde al alto número de inmigrantes que cruza la frontera de manera irregular, lo que reduce la posibilidad de obtener documentos de identificación dominicanos o de naturalizarse en el país (Fernández, 2004). El hecho de que las leyes haitianas prohíban la doble nacionalidad es un factor que tampoco les hace posible obtener documentos dominicanos sin perder su nacionalidad haitiana (Haití, 1987).

El número de inmigrantes haitianos alfabetizados parece haber aumentado. La encuesta de 2004 preguntó a los entrevistados en qué idioma son alfabetizados, mientras que la de 2012 solo cuestionó si sabían leer o escribir (FLACSO, 2004; ONE, 2013). En el IX Censo Nacional de Población y Vivienda 2010, el 77.1 % de la población estaba alfabetizada y el 22.9 % era analfabeto (Oficina Nacional de Estadística, 2010), en comparación con el 71.7 % de inmigrantes haitianos alfabetizados y el 28.3 % analfabetos en 2012 (ONE, 2013).

La mejora del nivel de educación de los inmigrantes también es evidente. En 2012, había ocho veces más inmigrantes estudiantes que en 2004. El aumento de inmigrantes haitianos universitarios fue confirmado por una encuesta del Banco Central en 2011. La encuesta concluyó que el 73.5 % de estudiantes extranjeros era de nacionalidad haitiana, porcentaje que rondaba por 69.0 % en 2009 (Albizu et al., 2012).

Los cambios en el estado de salud son difíciles de observar. La encuesta de 2004 preguntó al entrevistado si había estado enfermo durante su residencia en República Dominicana, mientras que la de 2012 preguntó si el entrevistado había estado enfermo en los 12 meses anteriores a la entrevista (FLACSO, 2004; ONE, 2013). Como hay una diferencia significativa en el rango de tiempo, las respuestas no son comparables. Sin embargo, es claro que la salud de los inmigrantes haitianos en general ha mejorado debido a mayores facilidades de acceso a profesionales médicos. El porcentaje de inmigrantes que no había recibido atención médica al estar enfermos disminuyó 72.6 % entre 2004 y 2012 (FLACSO, 2004; ONE, 2013).

Conclusión

De acuerdo con las encuestas, la mano de obra haitiana se ha extendido entre 2004 y 2012, los inmigrantes son más educados debido a la disminución de los que no están alfabetizados y al aumento de los que emigran para estudiar. Las condiciones en que viven en República Dominicana han cambiado: ahora tienen más acceso a profesionales médicos. La observación más pertinente es la actualización de la “nueva migración haitiana,” que ahora consiste en haitianos que emigran al país para quedarse y colocarse en distintos sectores y oficios, y no recluirse en los campos cañeros, convirtiéndose en una masa flexible que  deambula por todo el país.

La encuesta de 2012 fue publicada en abril de 2013, por lo que su estimado de los inmigrantes haitianos en el país es el más actualizado. Aproximadamente, unos 458,233 residen en el país. Es muy probable que esta cifra siga aumentando, pues el inmigrante haitiano promedio no tiene otra opción para  emigrar que República Dominicana. Como explicó Abreu et al. (2012:15), “el objetivo [de] los haitianos que vienen hacia República Dominicana [es] buscar una mejor vida en un país de mayor desarrollo relativo, para mejorar su condición económica y social y la de sus familiares”.

Además, lo más probable es que siempre haya trabajo disponible para los inmigrantes haitianos en República Dominicana. El ingreso de los inmigrantes haitianos a la fuerza laboral del país crea un círculo vicioso. Normalmente, el número de trabajadores dispuestos y capaces para trabajar aumenta proporcionalmente con el salario ofrecido por el empleador. Los inmigrantes haitianos siempre están dispuestos a trabajar por salarios mínimos, por lo que nunca hay una carencia de trabajadores que inspire a las empresas a aumentar los salarios que ofrecen.  Debido a este círculo vicioso que deja espacio para los trabajadores haitianos, estos siempre tendrán razón para emigrar al país. No importa cuán mínimos encuentren los dominicanos dichos salarios, para los inmigrantes haitianos esos salarios serán mejores que los que recibirían en Haití.

Aunque los dominicanos tal vez piensen que hay más haitianos en el país, esta imagen popular difiere de la realidad. Los inmigrantes haitianos no exceden el medio millón, mientras muchos creen que hay más de un millón. Como explicó Juan Temístocles Montás, quien presentó la encuesta del 2012 al público en nombre de la ONE:

Existe la tendencia en nuestro país a creer que donde hay 50 son 500 y donde hay 500 son 5 mil y donde hay 5 mil hay 50 mil y con eso hay que tener mucho cuidado y traigo esto a colación, porque una cosa es la percepción de lo que pueda ser población de inmigrantes en República Dominicana y otra cosa es la realidad” (“Confirman”, 2013).

Las encuestas ponen fin a las asunciones y a las percepciones confusas de los dominicanos sobre la presencia de inmigrantes haitianos en República Dominicana.

Bibliografía

Abreu, S. et al. (2012) Condición y aportes de la mano de obra de origen haitiana
a la economía dominicana. Santiago de los Caballeros, República Dominicana:
Centro de Formación y Acción Social y Agraria (CEFASA).

Albizu, H.V. et. Al. (2012). Encuesta sobre gastos de estudiantes extranjeros en la República
Dominicana. Santo Domingo: Banco Central de la República Dominicana.

Arango, J. (2004). “Teorías de la migración internacional”. En D. Joly (ed.), Migración
internacional y el nuevo milenio. Aldershot: Ashgate.

Artola, J., & Silié, R. (2004) Encuesta sobre inmigrantes haitianos en República Dominicana.
Santo Domingo: Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales & Organización
Internacional de Migraciones (OIM).

Asamblea Nacional (2010). Constitución de la República Dominicana. Santo Domingo:
Rodríguez Del Orbe, A.

Báez-Evertsz, F. et al. (2005). Informe Nacional de Desarrollo Humano: Hacia una
inserción mundial incluyente y renovada. Santo Domingo, República Dominicana:
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Recuperado desde
http://odh.pnud.org.do

Banco Mundial (2013). PIB en US$ corrientes, PIB per cápita en US$ corrientes.
Recuperado de http://datos.bancomundial.org

Castro, R.  (2013, 21 de mayo).  Indocumentados: Decenas de haitianos son devueltos
de Brasil a la RD. Listín Diario. Recuperado desde http://www.listin.com.do

Centro de Formación y Acción Social y Agraria. (2011). La Resolución 12-07. Recuperado
desde http://cefasa.com

Confirman RD residen 524,632 de inmigrantes la mayoría haitianos de más 9 millones
dominicanos. El Nacional (2013, 1 de mayo).  Recuperado desde
http://www.elnacional.com.do

Congreso Nacional (2004). Ley General de Migración, No. 285-04. Recuperado
desde http://www.seip.gob.do

Congreso Nacional (2004). Ley General de Migración, No. 285-05, Reglamento
631-11 Recuperado desde http://www.consuladord.com

Constitución de Haití (1987). Recuperado desde http://www.wipo.int

Diputados someten proyecto anula resolución JCE sobre derechos dominicanos de
ascendencia haitiana. El Nuevo Diario (2013, 4 de mayo). Recuperado desde
http://www.elnuevodiario.com.do

Ferguson, J. (2003). Migration in the Caribbean: Haiti, the Dominican Republic
and beyond. Minority Rights Group International: UK

Fundación Global, Democracia y Desarrollo.  (n.d.).  Un país de migrantes.
Recuperado desde http://www.dominicanaonline.org

Haggerty, R.A.  (1989).  Ocupación por los Estados Unidos, 1916-24.  Recuperado desde
http://countrystudies.us/dominican-republic/10.htm

King, R. (2012). Teorías y tipologías de la migración. Malmö: Malmö Institute for
Studies of Migration, Diversity and Welfare (MIM).

Lee, E. (1966). Una teoría sobre la migración. Demography 3(1), 47-57.

Movimiento.  Recuperado desde http://reconoci.do/movimiento

Oficina Nacional de Estadística (ONE).  (2002).  VIII Censo Nacional de Población
y Vivienda 2002. Recuperado desde http://onedatabase.indotel.net.do

Oficina Nacional de Estadística (ONE).  (2010).  IX Censo Nacional de Población y Vivienda 2010.
Recuperado desde http://redatam.one.gob.do

Oficina Nacional de Estadística (ONE) (2013). Primera Encuesta Nacional de Inmigrantes en la
República Dominicana (ENI-2012). Santo Domingo: Oficina Nacional de Estadística (ONE).

Piore, M.J. (1979). Aves de paso: Mano de obra migrante y sociedades industriales. Nueva York:
Cambridge University Press.

Todaro, M. P. (1969). Un modelo de migración laboral y desempleo urbano en países menos
desarrollados. American Economic Review 60: 138-148.

Wooding, B.  (2007).  La mujer migrante como agente de cambio: La experiencia dominicana.
El Salvador: Red Regional de Organizaciones Sociales para las Migraciones.


1. Abundar sobre las teorías y perspectivas de la migración se escapa de los límites de este trabajo. Vea Lee (1966) y Todaro (1969) para algunos acercamientos teóricos clásicos a la migración, y King (2012) para una visión de conjunto de las teorías sobre migración hasta la fecha.

2. Ha de notarse que las cifras reportadas por las encuestas de inmigrantes son estimaciones de la población general sujetas a un margen de error estadístico, por lo que deben ser interpretadas como aproximaciones a la realidad.

JOSE TOMAS PEREZ: ¿Fábrica de presidentes?

El autor es exsenador del Distrito Nacional y miembro del Comité Político del PLD.

 José Tomás Pérez

La Constitución de los Estados Unidos se elaboró no solo para que fuera un instrumento de garantía de los derechos y deberes de sus ciudadanos, sino también para que sirviera de guardián vigilante de los principios democráticos que desde temprano establecieron sus líderes y padres fundadores.

La alternabilidad en el poder ha sido un factor clave para que esa gran nación se haya convertido en una auténtica fábrica de presidentes, fundamentada en el mandato constitucional que obliga a que los mismos solo pueden reelegirse una sola vez y nada más. Los padres fundadores nunca estuvieron ajenos al conocimiento de las debilidades y flaquezas que conlleva el ejercicio continuo del poder, y el apego que genera el mismo en hombres cuya naturaleza son la ambición desmedida o el afán de gloria.

Cuando se ejerce el poder una, dos, tres veces o más, la red de relaciones que se crean, los favores económicos que se dispensan, las dependencias políticas que se generan, los comunicadores remunerados que se ponen al servicio de la causa, los empresarios que se favorecen con las grandes contratas y las privilegiadas exoneraciones de impuestos, tejen entre todos un entramado de obstáculos que hacen casi imposible el surgimiento de nuevos liderazgos, especialmente dentro de  sociedades subdesarrolladas y con grandes debilidades institucionales como las que existen en la mayoría de los países del tercer mundo. La simbiosis de estos factores se constituye en los determinantes para la conformación de liderazgos absolutistas y apabullantes.

No queda espacio para más nadie  y solo el blindaje legal que provee una Constitución puede neutralizar semejante fenómeno. No es que no existan líderes que puedan levantar vuelo, es simplemente que no se le permite que levanten vuelo.

La historia, como siempre, es rica en ejemplo y lecciones. El PRI de México, con 71 años en el poder y 13 jefes de estado ha sido una auténtica fábrica de presidentes, no porque no le sobraba deseos a algunos de sus líderes de permanecer eternamente en el poder, sino porque la Constitución de la República solo le permitía un mandato de 6 años y nada más. Lo mismo puede decirse del El Salvador,  Panamá, Brasil, Colombia, Perú, Costa Rica, países cuyos esquemas constitucionales han hecho posible el surgimiento de numerosos líderes que luego se convirtieron en presidentes.

En el caso de la República Dominicana, cuando se asumió el esquema de reelección norteamericana, se estaba sembrando las bases para la renovación del liderazgo político de los partidos. Pero, lastimosamente, la última modificación constitucional volvió a establecer de nuevo un régimen que, en la práctica, estará dirigido a favorecer el regreso de los que ya fueron presidentes, no de los que aspiran a serlo, a menos que no se imponga una verdadera política de renovación interna dentro de los partidos.

Es posible que el expresidente Leonel Fernández esté siendo sincero en su planteamiento para que el PLD se convierta en una fábrica de presidentes. Particularmente, no tengo porque dudarlo. Pero ¿podrá resistirse a la tentación que provocan aquellos factores, que encadenados, propician el absolutismo y el caudillismo dentro los partidos políticos? Se necesitaría mucha voluntad y una gran dosis de desapego para liberarse de estos condicionantes.

No importa que las tendencias ideológicas de los partidos sean de derecha o de izquierda, en estos países tercermundistas la historia del liderazgo ha sido la de permanecer, y si las circunstancias lo permiten, eternizarse. En el ala de la izquierda podemos citar muchísimos nombres, pero para no hacer la lista muy larga cabe  destacar en China a Mao Tse Tung, en Corea del Norte a Kim Il Sung  y su hijo, en Cuba a Fidel Castro, en la URSS a Joseph Stalin, en la antigua Yugoeslavia a Tito. En la derecha la lista es interminable, Hitler, Mussolini, Trujillo, Pinochet, Kadhafi, Duvalier, Francisco Franco, Sadham Hussein, y muchísimas especies más representantes de esta sanguinaria fauna de dictadores.

Los casos de Mandela o Benedicto XVI son raros en la historia. Ambos renunciaron a permanecer en el poder, cuando nadie se lo pedía. Sin embargo, renunciar desde el poder y convertirse en mentor de nuevas generaciones de líderes y gobernantes parece que no está en el esquema de la mayoría de los políticos tradicionales.

El expresidente Fernández tiene condiciones políticas y personales excepcionales para convertirse en un eficiente promotor del liderazgo dentro de su partido. No hay nada, sin embargo que lo obligue a hacerlo, como tampoco tiene obstáculos en su camino que le impida no hacerlo. Cada quien es dueño de su propio destino y el tiene el derecho de escoger el que encuentre más conveniente. Parafraseando al papa Francisco, diría que yo no soy nadie para recomendarle que se jubile.

Lo que si está claro es que El PLD será una fábrica de presidentes, solo cuando la Constitución de la República lo propicie o cuando el desapego de sus líderes se lo permitan. En 40 años de fundado, nuestro partido ha demostrado ser una fábrica muy poco eficiente en lo que a producción de presidentes se refiere.

Hasta hoy la producción solo ha alcanzado para dos.

 

EUGENIO MARIA DE HOSTOS Y LA RESTAURACION DOMINICANA

En su artículo titulado “El 16 de Agosto”*, escrito en Puerto Plata en 1900 -a pocos meses de su retorno definitivo a su segunda patria: República Dominicana– el prócer puertorriqueño y Maestro de América dice lo siguiente (las mayúscualas son nuestras):
“EL 16 DE AGOSTO FUé UN HECHO NNACIONAL; PROVINO DE LA NECESIDAD SOCIAL DE AMPARAR, DEFENDER Y SOSTENER LA SOBERANíA DE LA NACIóN, Y SE PUEDE UTILIZAR EN LA FORMACIóN DE UN PATRIOTISMO DE DEBER.

QUE SE SIENTAN LAS EXPLOSIONES DE LA ALEGRíA, ENHORABUENA; PERO QUE SE PERCIBA TAMBIéN EN LAS CELEBRACIONES DE LAS FIESTAS PATRIAS EL CONOCIMIENTO DE LOS DEBERES CONTRAíDOS PARA CON LA PATRIA Y CON LA HISTORIA”.

________
*En: Emilio Rodríguez Demorizi. “Hostos en Santo Domingo”. Santo Domingo, Rep. Dom. 2da. edición. Sociedad Dominicana de Bibliófilos, 2000. Vol. II: página 146. —

  

ORLANDO DICE: Perredeístas de la cúpula y escasa de formación política

ORLANDO DICE... El tonto alegato de que a Leonel le interesa dividir a perredeístas   Orlando Gil 

LA CONDICION.- El problema de la escasa formación de los miembros de los partidos es tan grave, que ni siquiera conocen sus estatutos, y se producen confrontaciones, con ataques y defensas, sin atender las consabidas normas. El expresidente Hipólito Mejía fue juzgado por el tribunal disciplinario del PRD y condenado, con todo y apelación ante el Tribunal Superior Electoral. Sin embargo, ahora dice su vocero Héctor Guzmán que Mejía no podía ser expulsado por su condición de expresidente de la República. ¿Acaso no se sabía eso el 14 de enero? Los abogados de Mejía, que se recuerde, no hablaron de ese artículo ante el órgano de justicia perredeísta, ni tampoco ante la instancia superior en que fue recurrida. ¿Ignorancia, descuido o incuria, que mezcla de ambas circunstancias? Dije ñhace un tiempoñ que el grupo de la insurgencia no tenía los mejores abogados, pues cada intento resultaba fallido. La mejor  comprobación es este alegato a posteriori, incluso hecho por alguien que no es abogado. Existían vías de atacar la expulsión, pero los letrados no las conocían…

LA GRAVEDAD.- El hecho es más grave todavía si se recuerda que dos semanas después del fallo la insurgencia tomó por asalto la Casa Nacional, y la entregó el mismo día, sabiendo como sabía que sería devuelta a las autoridades legales del partido. Lo que se quería demostrar, con un acto de fuerza, era que Hipólito Mejía no podía ser expulsado sin que se produjeran consecuencias. Nadie dijo entonces para justificar un hecho a todas luces bochornoso que los estatutos del PRD prohibían expulsar a un expresidente de la República. Los últimos meses han sido de duro batallar, sin que nada cambie, ya que la razón parece estar de un solo lado. El que reivindica la institucionalidad. Incluso, hubo diligencias muy auspiciosas que pudieron haber adelantado la agenda de entendimiento con solo aceptar como un hecho cumplido las expulsiones y suspensiones. Sin embargo, se recapacitó y se echó para atrás un acuerdo mínimo, y todo porque primero había que levantar las expulsiones y suspensiones, pero sobre todo la que afectaba a Mejía…

EL TIGUERAJE.- El grupo insurgente ha estado huyendo a una salida al impasse del PRD tomando de excusa un problema que no existe: la expulsión de Hipólito Mejía. Si Mejía no está expulsado, como dice Héctor Guzmán, porque su condición de expresidente, que nadie puede discutir ni regatear, lo impide ¿por qué no se procede a los otros entendimientos? Ahí vuelve la cuestión. Si los perredeístas de la cúpula no tienen formación política, y se les escapan gazapos en una materia que debieran conocer a fondo, como es la ley interna del partido ¿que se puede esperar de los perredeístas de las bases? De los que también hay que decir que no existen, pues los perredeístas, desde hace un tiempo, son todos dirigentes. Cuando se habla de las bases, la imagen que se tiene es de tigueraje. Por ejemplo, la Casa Nacional fue tomada por las bases. Cuando se toman medidas de seguridad, para cubrir eventualidades, las autoridades del partido no piensan en dirigentes conocidos, que nunca se arriesgarían, sino en las bases. Esto es, el tigueraje…

DE PELO.- Los perredeístas en sentido general tal vez no se hayan dado cuenta, pero las refriegas del último año no son más que tomaduras de pelo. Que los dirigentes con aspiraciones dentro y fuera se odian a muerte, y cada vez que hay oportunidad se juntan, hablan e intentan acuerdos. Solo que no llegan a nada, y cuando se averigua porqué, surgen estas necedades como la expulsión de Hipólito Mejía, que ahora Héctor Guzmán dice que no se puede por su condición de expresidente de la República. El caso de Geanilda Vásquez anda por el mismo camino. Ante el fracaso en las altas cortes, decidió probar suerte en las jurisdicciones menores. Ella es la secretaria de Organización del PRD, porque al final vino a descubrirse que los párrocos tienen más autoridad que los obispos. Si es así, que ni Mejía ni Vásquez están fuera ¿por qué no se pasa esa hoja y se va al siguiente capítulo? Nadie lo dice, pero es bueno recordarlo: No tienen capacidad política para entender el problema, y si no resolverlo, por lo menos buscarle la vuelta. Las carencias, por lo visto, hacen olas…