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Octubre de 1492, sangre, lodo y capitalismo

Español: Ilustración de la Brevísima de De las...
Español: Ilustración de la Brevísima de De las Casas, realizada por De Bry (Photo credit: Wikipedia)

 

José Pablo Feinmann

 

Página 12
El presente texto busca ser una guía para el estudio histórico, religioso y filosófico del despegue del capitalismo. Cuando los conquistadores y los historiadores de este inclaudicable sistema lo interpretan como la civilización, como la pesada carga del hombre blanco que rescata a los pueblos subalternos de su barbarie para dirigirlos hacia el progreso que ellos encarnan, hablan de la invasión a las tierras de América en términos de “descubrimiento”. Para ellos –para el Occidente capitalista– lo fue. Lo que Europa miraba era “descubierto”. Se “descubría” a los pueblos salvajes para conducirlos a la civilización. Escribe Hegel: “El Nuevo Mundo quizá haya estado unido antaño a Europa y Africa (…) La conquista del país señaló la ruina de su cultura, de la cual conservamos noticias; pero se reducen a hacernos saber que se trataba de una cultura natural, que había de perecer tan pronto como el espíritu se acercara a ella (…) Los indígenas, desde el desembarco de los europeos, han ido pereciendo al soplo de la actividad europea (…) mucho tiempo ha de transcurrir todavía antes de que los europeos enciendan en el alma de los indígenas un sentimiento de propia estimación” (Lecciones sobre la filosofía de la historia universal, Introducción especial: El Nuevo Mundo). Señalemos la sinonimia que se establece entre el capitalismo occidental en busca de riquezas y “el espíritu”. Cuando Colón “descubre” América, ésta es descubierta por el espíritu. ¿Qué podrá decir Hegel de los africanos? Cito: “El negro representa el hombre natural en toda su barbarie y violencia; para comprenderlo debemos olvidar todas las representaciones europeas. Debemos olvidar a Dios y a la ley moral. Para comprenderlo exactamente, debemos hacer abstracción de todo respeto y moralidad, de todo sentimiento. Todo esto está de más en el hombre inmediato, en cuyo carácter nada se encuentra que suene a humano (…) Si pues en Africa el hombre no vale nada, se explica que la esclavitud sea la relación jurídica fundamental” (idem).

En su diario, Colón escribe sobre los arawaks de las Antillas: “No llevan armas, ni las conocen. Al enseñarles una espada, la cogieron por la hoja y se cortaron al no saber lo que era. No tienen hierro. Sus lanzas son de caña (…) Serían unos criados magníficos (…) Con cincuenta hombres los subyugaríamos a todos y con ellos haríamos lo que quisiéramos” (citado por Howard Zinn, La otra historia de los Estados Unidos, Siglo XXI). Al mismo tiempo, España había expulsado de su santo territorio a los judíos y a los musulmanes. La reina Isabel ya había aceptado los castos proyectos de Torquemada y lo autorizó a castigar a los pecadores y herejes. El Santo Oficio empezaba su tarea: limpiar a las almas impuras de Europa en tanto Colón llevaba el espíritu a los nuevos territorios. Aunque más que eso se dedicó a la búsqueda de oro, pues había asegurado a su reina que regresaría con las naves cargadas de ese metal codiciado. “Como otros estados del mundo moderno, España buscaba oro, material que se estaba convirtiendo en la nueva medida de la riqueza, con más utilidad que la tierra pues todo lo podía comprar” (Howard Zinn, ob. cit.). En el poderoso capítulo de Marx sobre el carácter fetichista de la mercancía y su misterio, se explica cómo todas las mercancías terminan refiriéndose a una: el dinero. De lo contrario, no se habría superado la etapa del trueque. Pero añade que, a su vez, el dinero se refiere a una forma superior de representación: el oro. Así, los metales preciosos desempeñan “la función social de equivalente general” (El Capital, tomo I, vol. I, Siglo XXI).

En Hegel vemos que la criaturas ajenas al espíritu europeo carecen del espíritu de la civilización. Los conquistadores habían anticipado –desde el catolicismo– esta condición. Los indios carecían de alma. Se los trató de evangelizar pero, se dijo, no lo aceptaron. Así, fueron torturados, quemados, masacrados. ¿Qué es el alma? En el Cap. 5, artículo 3 del quinto tomo de la Summa Theologica, Santo Tomás se enfrenta al siguiente problema. En la Biblia se dice que El Verbo se hizo carne. ¿Significa esto que carecía de alma? No. “El Verbo es fuente de la vida como causa eficiente de la vida. Pero el alma es principio de la vida para el cuerpo en cuanto forma del mismo”. Los indígenas no tenían alma. Carecían del “principio de la vida para el cuerpo”. Eran, así, sólo cuerpo. Sólo carne. ¿Podían recibir el sacramento? Los sacerdotes que acompañaban a los héroes de la conquista lo ofrecían. Porque “es necesario para salvarse que los hombres se unan bajo el nombre de la única religión verdadera. Luego los sacramentos son necesarios para la salvación del hombre” (Santo Tomás, Ibid., Necesidad de los sacramentos, artículo primero). Por consiguiente, los buenos pastores informaban que los salvajes rechazaban los sacramentos. No tenían salvación posible. Son conocidos los horrores de las matanzas a que los conquistadores de la católica sometieron a los pueblos originarios de América. Escribe Marx: “El descubrimiento de las comarcas auríferas y argentíferas en América, el exterminio, esclavización y soterramiento en las minas de la población aborigen, la conquista y saqueo de las Indias Orientales, la transformación de Africa en un coto reservado para la caza comercial de pieles-negras caracterizan los albores de la era de producción capitalista. Estos procesos idílicos constituyen factores fundamentales de la acumulación originaria” (El Capital, ob. cit., p. 939). Bartolomé de las Casas: “La causa porque han muerto y destruido tantas y tales e tan infinito número de ánimas los cristianos ha sido solamente por tener su fin último el oro y henchirse de riquezas en muy breves días” (Opúsculos, Cartas y Memoriales, Ver: Bartolomé de las Casas, Brevísima relación de la destrucción de las Indias, Ed. Edaf). Pero el capitalismo no habría de de- sarrollarse en España. Había otra nación más pujante, más consciente de su destino histórico: Inglaterra. Para quedarse con el oro que los españoles extraían de sus colonias decidieron atacar los galeones que lo transportaban. Así, podría decirse que los piratas fueron el engranaje fundamental (entre algunos otros) que permitieron el desarrollo del capital en la Gran Bretaña. Escribe Enrique Silberstein: “Todas las campañas de los piratas y filibusteros (o en su gran mayoría) se dirigían a robar a los barcos españoles que de América, cargados de oro o de mercaderías, se dirigían a España (…) Los filibusteros (y los piratas) fueron la cuña que introdujo Inglaterra (o mejor dicho sus empresarios) para ser los beneficiarios directos de los descubrimientos de los españoles y los portugueses. Pero, no sólo eso, sino que fueron ellos, los transportadores de la mano de obra, arrancada de Africa primero, comprada en Africa después, que era reclamada insistentemente por quienes trabajaban afanosamente para apoderarse de los metales preciosos que se encerraban en la tierra americana (…) Robar a los barcos españoles y transportar esclavos negros era la finalidad de los piratas y los filibusteros” (Los constructores del capitalismo, libro agotado por completo y absurdamente no reeditado aún). Así nace el capitalismo. Con los frutos extraídos al suelo suramericano y la matanza de sus pueblos originarios. Incapaz España de completar su empresa colonizadora con un sistema nuevo de producción, es Inglaterra la que, por medio de sus filibusteros, accede al desarrollo del capital comercial primero y del capital industrial después. Sabrá premiarlos: Henry Morgan será gobernador de Maracaibo. Y los lineamientos jurídico-filosóficos de su gobierno se los escribirá John Locke, uno de los grandes mentores económico-ideológicos del capitalismo. (Un necesario desarrollo de las lecturas aquí indicadas debiera ser el capítulo Colonias de Adam Smith en su dilatado y fundamental ensayo sobre la riqueza de las naciones y el bastante conocido cap. XXIV del primer tomo de El Capital sobre la acumulación originaria del capital.) Todo este desarrollo de la barbarie de los civilizadores lo resume Marx en una frase célebre: “Si el dinero, como dice Augier, viene al mundo con manchas de sangre en una mejilla, el capital lo hace chorreando sangre y lodo, por todos los poros, desde la cabeza hasta los pies” (ob. cit., p. 950). En Irak (y vaya a saber muy pronto en qué otro lugar hasta la hecatombe) lo sigue haciendo.

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-231144-2013-10-13.html

 

El capitalismo en 10 lecciones

Comentarios al libro de Michel Husson

 

 

Viento Sur

 

“Un libro imprescindible” anuncia el título del excelente prólogo de Manuel Garí y Nacho Álvarez. Ciertamente, el libro del economista Michel Husson, El capitalismo en 10 lecciones /1, es del todo necesario para quienes deseen iniciarse rigurosamente en la crítica marxista del capital. Husson consigue sintetizar en 10 capítulos los elementos fundamentales para entender y criticar el capitalismo, en un volumen de fácil lectura, pensado para el público general y acompañado de las agudas ilustraciones de Charb, sin las cuales el libro no sería igual de incisivo. La propuesta del economista marxista, de origen francés, es también una buena herramienta para activistas que quieran introducir-se en la crítica de la economía política.

¿Qué es el capital?

El orden de los capítulos no es aleatorio, sigue un hilo conductor que va desplegando los elementos y categorías fundamentales para entender el capitalismo en su fase actual. La lección que abre este breve curso ilustrado de economía heterodoxa aborda de qué hablamos cuando hablamos de capitalismo como sistema económico-social. En la primera página se establece una definición de capital, como relación social basada en la propiedad de los medios de producción. Esta apropiación privada diferencia entre quienes tienen y quienes, al no tener nada, deben vender su trabajo para vivir. El capital se define como una relación social basada en la explotación; no es, entonces, sólo una cantidad de dinero ni una inversión mobiliaria, productiva o financiera. Dónde hay capital hay trabajo, y se reproduce mediante un proceso de permanente autovalorización, regido por un régimen de competencia que obliga a cada capitalista a aumentar su capital reduciendo el valor unitario de cada mercancía, y que es sacudido por sus propias contradicciones durante las crisis.

Pero esto no ha sido –ni será– siempre así, se trata de un sistema de producción histórico que, como todos los anteriores, tiene su momento de emergencia, maduración pero también de extinción. La división del trabajo y el mercado son consustanciales al capitalismo, pero también caracterizaron sociedades anteriores, en las que a diferencia del capitalismo el valor de uso regía la producción y el comercio. Si entendemos la historia como un proceso dialéctico observamos como lo viejo da paso a lo nuevo dejando siempre un sedimento donde las nuevas formas desarrolladas de relaciones sociales de la producción, el intercambio y el consumo conviven con otras más arcaicas. Husson combina varios factores para explicar el surgimiento del capitalismo: el mercantilismo de las ciudades estado entre el siglo XIV y XVI; el saqueo de las regiones descubiertas y colonizadas más allá de Europa; la posterior revolución industrial; el acceso a recursos naturales como el carbón y los progresos tecnológicos; la subsunción del trabajo al capital –especialmente a través de la mecanización de la industria–, los aumentos de productividad que esto produjo; la destrucción progresiva de los commons, es decir, las tierras y los recursos de uso colectivo propios de las sociedades campesinas, y los cambios institucionales que facilitaron la conversión de la aristocracia en burguesía agrícola e industrial. Lejos de tratarse de un proceso “natural” más bien asistimos a un proceso histórico caracterizado por la violencia estatal y el enfrentamiento entre grupos sociales. Este escenario complejo no permite explicaciones mecanicistas, monolíticas, de burda lógica monocausal. El surgimiento y expansión del capitalismo adopta diversas formas dependiendo de las peculiaridades autóctonas de cada región, influido por las nuevas características de las fases de su desarrollo por todo el planeta.

¿De dónde viene el beneficio?

¿De dónde viene el beneficio?, es el título del segundo capítulo. Como pilar fundamental de la acumulación del capital, Husson lo aborda partiendo de la noción de excedente: aquello que la sociedad produce por encima de su nivel de mera reproducción de las condiciones de existencia de los productores. En una sociedad de clases como la capitalista este excedente es apropiado por un grupo reducido dentro de ella. El apartado sobre las teorías del beneficio es sin duda uno de los mejores fragmentos del libro. Partiendo de la teoría del valor-trabajo iniciada por los clásicos Smith y Ricardo y perfeccionada por Marx, Husson consigue resumir en pocas páginas las críticas más importantes a los pilares de la teoría económica ortodoxa como el individualismo metodológico, los modelos de equilibrio, la optimización paretiana, la remuneración de los factores capital y trabajo, y la ya demostrada falaz, por los mismos keynesianos de Cambridge, teoría del capital. El autor va más allá del burdo tópico según el cual los economistas son agentes a sueldo del capital o que la mera utilización de las matemáticas en sus modelos es reaccionaria. Lo más grave de la economía dominante, denuncia, es la pretensión de que se basa en una visión científica de la sociedad y, por tanto, no intoxicada de ideología aunque sea obvio que estas afirmaciones ya están, en sí mismas, saturadas de ideología.

¿Por qué los ricos son más ricos?

La tercera lección aborda rigurosamente la evolución y profundización de las desigualdades. Para explicar por qué los ricos son mas ricos hace falta observar la estrecha relación que guardan dos características básicas del capitalismo: el aumento de la productividad y el incremento de las desigualdades. Hasta los años 70 los aumentos de productividad se veían reflejados en aumentos salariales. Después de la crisis de los 70 y la ofensiva neoliberal, los aumentos de productividad se empezaron a revertir mayoritariamente en los beneficios empresariales estancando así los salarios. De este modo las rentas del capital ganaron terreno en detrimento de las rentas salariales en el conjunto de la renta nacional. A pesar de que diversos estudios indican que el número de pobres se ha reducido en los últimos años, no es menos cierto que han aumentado exponencialmente las desigualdades sociales. Así, la pobreza relativa sigue en aumento, pues la pobreza misma no es en sí un valor estanco que se pueda considerar abstractamente, sino que está en función del conjunto de la sociedad, de su modelo de consumo y su cultura. Por ello, a pesar de la aparente paradoja, la inmensa acumulación de riqueza es la responsable de la profundización de las desigualdades. El capitalismo es enormemente excluyente y las necesidades sociales se satisfacen solo si son rentables.

¿Qué necesitamos (realmente)?

Precisamente sobre las necesidades, ¿Qué necesitamos (realmente)?, versa el cuarto capítulo. Husson muestra como los cambios en la estructura de la demanda acentúan la crisis sistémica. Se observan tres tendencias. Primero, el desplazamiento de la demanda social de los bienes manufacturados a los servicios, estos últimos caracterizados por unas tasas de productividad menores. Segundo, la reducción de la presión fiscal, al mismo tiempo que aumenta el consumo del sector público, contrarrestado parcialmente durante las últimas décadas por la ola de privatizaciones. Y tercero, la evolución de la productividad, creciente pero a un ritmo menor. La combinación de estas (contra)tendencias da lugar, según Husson, a una demanda social cada vez menos conforme con las exigencias de rentabilidad, en contradicción con las exigencias de acumulación, porque equivale a un desplazamiento hacia sectores de menor potencial productivo y de menor potencial en términos de beneficio. Dado que lo importante para el capital es la rentabilidad se intentará adecuar las necesidades a este objetivo sin considerar su satisfacción social óptima.

Una de las salidas a esta situación de estancamiento de la rentabilidad en los sectores productivos y de las rentas salariales, comentada anteriormente, es la inversión en sectores de bienes de lujo. Estos sectores son favorecidos por la desigualdad en el reparto del beneficio hacia arriba. Este proceso no es suficiente para explicar el desencadenamiento de la crisis, que veremos más adelante, pero nos muestra la transición hacia un capitalismo que acumula poco y profundiza las desigualdades y en el que su reproducción pasaría necesariamente por una involución social generalizada.

¿Qué no es mercancía?

La quinta lección: ¿Qué no es mercancía?, presenta otro de los procesos importantes en la dinámica del capital: la mercantilización de la vida. Destaca como el trabajo se ha convertido en una mercancía y como la extensión del capitalismo al conjunto del planeta ha permitido al capital hacerse con reservas inagotables de mano de obra barata mediante la disolución de las formas de vida precapitalista. Esta dinámica aumenta los ejércitos de reserva en los países desarrollados y presiona a la baja los salarios. También aborda los más recientes debates sobre la mercantilización de la naturaleza, el conocimiento, los productos inmateriales y los commons. En uno de los pasajes más interesantes, Husson recupera la crítica a la teoría ortodoxa que pretende reducir todo comportamiento humano a un cálculo individual de utilidad traducible en dinero, algo a todas luces irracional sobre todo si tratamos con bienes públicos o colectivos. Como resistencia a esta dinámica, destaca Husson, que todo progreso social, ha pasado por procesos de desmercantilización, forzosamente impuestos al capitalismo pues van en contra de su lógica profunda.

¿Es posible un capitalismo verde?

El capítulo sexto aborda otro de los debates más en boga recientemente: ¿Es posible un capitalismo verde? Para justificar su imposibilidad, Husson analiza el efecto que tendría en la rentabilidad una hipotética reducción de la intensidad energética en la producción. Por un lado se observa que si se pretende mantener la tasa de beneficio, al mismo tiempo que se aumenta el coste por la introducción de tecnologías más limpias, indudablemente se hará a costa de las rentas salariales. Por otro lado, la rentabilidad se verá deteriorada pues productos más eficientes energéticamente tendrán un coste superior para los consumidores, y aquí es donde surgen los problemas en la realización de estas mercancías en un contexto de estancamiento salarial. Husson también critica detalladamente como las soluciones de mercado para la cuestión ecológica están condenadas al fracaso, destacando así la contradicción entre eficacia medioambiental y eficacia económica entendida, estrechamente, como la optimización del beneficio. Capitalismo verde es un oxímoron, y sus defensores olvidan que este sistema se basa en la ganancia, la competencia y la ley del valor.

¿A que conduce la globalización?

Otro de los fenómenos importantes en la historia reciente del capitalismo es abordado en la séptima lección: ¿A que conduce la globalización? En ella se describe lo que se ha llamado popularmente como la fábrica global, así como la internacionalización de la división del trabajo, el papel de las multinacionales y los movimientos de la inversión extranjera directa. Una de las consecuencias de este fenómeno ha sido la erosión de los modelos sociales, sobretodo en Europa, mucho más difíciles de defender ahora que no hay fronteras para el capital ni éste siente la presión de la existencia del antiguo bloque soviético.

El papel de Europa

El papel de Europa y su unión económica y monetaria, abordado en el capítulo octavo, es fundamental en la historia de la globalización. Después de una breve revisión histórica desde la CECA al actual sistema euroliberal, Husson analiza las consecuencias del proceso de integración europeo. Lo que debería haber sido una senda de convergencia hacia arriba de los sistemas sociales de bienestar se ha acabado convirtiendo en la negación de esa Europa social regida por políticas económicas keynesianas. La construcción europea, particularmente la unión monetaria, tenía de entrada enormes complicaciones pues organizar un espacio económico donde coexisten países con niveles salariales y de productividad muy divergentes no es fácil sin grandes dosis de voluntad y coordinación política.

La lógica de la competencia, en plena contrarrevolución neoliberal, fue la bandera izada por los gobiernos, muchos de ellos socialdemócratas, para la mayor ola de privatizaciones de empresas y servicios públicos que jamás se haya visto. Los criterios de Maastritch fueron el corpiño definitivo para encauzar la política económica de los estados miembro: la moneda común y el pacto de estabilidad institucionalizaron la austeridad como única política económica posible. Los favorecidos, una vez más, han sido los grandes grupos empresariales que han visto flexibilizarse los mercados de trabajo y reducirse los salarios. La crisis, señala el autor, no ha hecho más que poner de manifiesto las incoherencias y asimetrías del sistema euro. Pero el objetivo del proceso de integración nunca fue tender a una mayor coordinación y convergencia, sino conseguir la liberalización económica, lógica que se acentúa tras la aplicación de las recetas de austeridad en el actual momento de crisis.

¿Qué es una crisis?

Las dos últimas lecciones abordan el fenómeno de la crisis y la recesión actual. Husson explica como la crisis es intrínseca a la dinámica capitalista y establece cuatro dimensiones para entender como las grandes crisis y sus posteriores consecuencias dieron lugar a las diferentes fases del capitalismo: régimen de acumulación (la economía), paradigma tecnológico (la técnica), regulación social (lo social) y división internacional de trabajo (lo internacional). Una de las conclusiones más contundentes es que los llamados “treinta gloriosos” fueron, en realidad, un paréntesis, una anomalía, en la historia del capitalismo. La crisis de los 70 presentó un aumento de las tasas de desempleo junto con una progresiva caída del crecimiento de la productividad. El auge del neoliberalismo puso fin al crecimiento del Estado de bienestar y estigmatizó la inflación, gran enemiga del capital financiero, que iniciaba un proceso de crecimiento y hegemonía que dura hasta nuestros días. La agenda neoliberal sirvió a los intereses del capital en un momento en que las políticas clásicas de relanzamiento de la economía no funcionaron. Esta nueva fase se caracterizó por un descenso del peso de los salarios y un alza de la tasa de beneficios, simultáneamente al estancamiento de la tasa de acumulación (inversión) y al aumento de la parte destinada a los dividendos de los accionistas. La crisis actual, en lugar de presentar un retorno al tipo de capitalismo regulado, está suponiendo una profundización de las políticas neoliberales junto con una regulación caótica incapaz de hacer frente a las contradicciones que caracterizan el capitalismo en su fase de globalización o internacionalización.

Directos al precipicio

Por último, quienes piensen que el capitalismo verá su fin tras una gran crisis que haga insoportables sus contradicciones no pueden andar más equivocados. Husson es categórico: el capitalismo no es una fruta madura y no se hundirá a pesar de su pérdida de eficacia. La idea misma de una “crisis final” es intrínsecamente absurda, porque el capitalismo no es solamente un modelo económico, sino un conjunto de relaciones sociales; y éstas sólo pueden ser cuestionadas por la iniciativa de fuerzas sociales decididas a superarlas.

La mejor contribución que se puede hacer a la crítica del capitalismo y a la construcción de una teoría que sea una enmienda a la totalidad del sistema es la adecuada explicación de cómo funciona realmente. No hay nada más frustrante y estéril que construir una teoría o emprender una acción política a partir de premisas erróneas. Es necesario conocer qué se esconde detrás de los velos ideológicos con los que se pretende naturalizar relaciones de explotación y dominación que no son más que históricas y sociales, por tanto combatibles y transformables. Para ello hay que tener conciencia de cómo funciona la sociedad, y las 10 lecciones de Husson son un buen comienzo: riguroso, pedagógico y estimulante.

Ivan Gordillo miembro del Seminari D’economía Crítica Taifa

1/ Michel Husson, El capitalismo en 10 lecciones, Los libros de Viento Sur-La Oveja Roja, Madrid, 2013.

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article8354

 

Pedro Miguel: Periodismo y Tecnología (Parte I)

Julian Assange, from Wikileaks, at the SKUP co...
Julian Assange, from Wikileaks, at the SKUP conference for
Rosa Miriam Elizalde e Iroel Sánchez
Pedro Miguel es editorialista del diario mexicano La Jornada. Recientemente estuvo en La Habana y volverá a fines de este mes para un intercambio en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí. Esta es la primera parte de un diálogo que sostuvimos con él en distintos momentos de su visita a Cuba que incluyó un intercambio con blogueros y usuarios de las redes sociales en nuestro país al que Pedro Miguel accedió amablemente.
Diversos temas como las transformaciones provocadas por Internet y la informática en el periodismo, su relación con Wikileaks y Julian Assange y  la formación de un nuevo profesional para la información son abordadas por el experimentado periodista en estas conversaciones que publicaremos en tres partes en La pupila insomne
P: Háblanos un poco de ti. ¿quién eres?, ¿de dónde vienes, ¿cómo te hiciste periodista? ¿Cómo has llegado acá?
R: Vengo de México, y como esas señoras que trabajan lavando ropas de otras familias, algo que en esa tierra llaman “lavar ajeno”, yo también vivía de escribir ajeno, ese era mi oficio.
Nací en Guatemala. En 1967, a la edad de 9 años, llegué a México, y me quedé allí como guatemalteco, siendo y sintiéndome guatemalteco hasta los 20, 21 años. Después perdí todo interés y todo vínculo con Guatemala y me consagré a México.
No tengo una formación universitaria. Básicamente mi educación transcurrió en México donde llegué a hacer cuarto de primaria y luego un año de secundaria en Guatemala. De formación académica superior solo dos semestres de lengua francesa, uno de arquitectura, tres de antropología y ya.
Sin embargo tenía un oficio: escribir, y me ganaba la vida escribiendo, ajeno. Guiones, tesis, discursos, cartas de amor, por supuesto, ¿no?
P: ¿Confundías los programas?
R: No, no llegué a tanto. Me pasaron cosas muy graciosas a ese respecto, pero no llegué a tanto. Por ejemplo, responderme a mí mismo; eso sí fue muy divertido.
P: ¿Cómo fue eso?
R: Una amiga quería seducir a un tipo y me dijo: “Oye, escribe algo, que yo lo firmo”. Le dije que sí. Como a las dos semanas llegó el tipo, que era otro amigo y me dice: “Recibí algo, pero no estoy a la altura. Por favor, ayúdame.” También le dije que sí, que le redactaría una respuesta. Fue un error. Se casaron y fueron una pareja horrible… VER MAS

“La crisis energética se encuentra en el fondo de la actual situación de crisis…”

Español: Libro complejo de ratón - La justicia...
Español: Libro complejo de ratón – La justicia y la economía (Photo credit: Wikipedia)
Entrevisa a Tasio Urra, economista crítico y autor de “Las mentiras de la crisis”
La Calamanda

José Anastasio Urra Urbieta, Doctor Europeo en Organización de Empresas, Director del Máster en Consultoría Estratégica de la Universidad de Valencia, y Profesor Titular de la citada universidad, mantiene una relación afectiva especial con esta zona del litoral. Si nos remontamos a unos años antes, Urra Urbieta recuerda cómo por razones socioeconómicas, su familia se trasladó hasta aquí en 1984, “emigramos desde el País Vasco a Peñíscola inicialmente, para posteriormente, tan solo un par de años después, trasladarnos a Benicarló”. Y en esta ciudad abrieron por primera vez las puertas del conocido Restaurante Itxaso, “gestionándolo hasta no hace muchos años”. Urra Urbieta ha publicado numerosos artículos y otras contribuciones académicas, y una de las obras que más interés han suscitado. Se trata del libro “ Las mentiras de la crisis… ”, que ha obtenido un considerable éxito en las redes sociales. Como él mismo explica, el origen de su interés por el mundo y su funcionamiento y mecanismo podríamos encontrarlo en su adolescencia, ya que, aunque aún no se había despertado lo que con el tiempo se convertiría en su pasión y su medio de vida “ya había cosas que me producían asombro”.

Así, tu interés por la economía nace ya durante tu adolescencia…

Sí, aunque solo contaba 16 primaveras en mi haber y mis intereses conscientes eran bastante más mundanos que la “compleja” economía de los medios de comunicación (no se estudiaba nada relacionado con la economía o la sociología en el bachillerato de ciencias), ya había cosas que me producían asombro y me despertaban dudas. Decidí estudiar Ciencias Económicas y Empresariales en Valencia porque…, la verdad, porque entonces nuestro sistema prometía y laureaba un futuro de trabajo más confortable y seguro que el del restaurante familiar gracias a una buena formación superior. Durante la carrera me pareció sorprendente que ninguna de las corrientes económicas que estudiábamos mantuviese una perspectiva sistémica de la economía, la economía como un sistema dentro del sistema mayor de la biosfera; todo se veía fragmentado y desvinculado, y apenas relación del sistema económico o la economía con el medio en el que se desarrolla.

Eso generó un incremento en tu interés por la temática económica…

Efectivamente, mi interés por la economía, por tratar de entenderla, fue creciendo a partir de mi incorporación como Profesor Ayudante en la Facultad de Economía, a medida que progresaba en mis estudios de doctorado, en el desarrollo de mi tesis doctoral y, sobre todo, a medida que empezar a viajar por el mundo me permitió comenzar a contrastar en primera persona teoría y práctica. La hiperespecialización de mis estudios sobre la psicología humana ante las decisiones empresariales me llevó a darme cuenta de cómo la cultura, con su miríada de estereotipos y prejuicios, modifica nuestra percepción de la realidad, socializa e institucionaliza nuestra percepción de la realidad, desvinculándonos cada vez más de nuestros orígenes, de la naturaleza y sus implacables termodinámica y ecología. Comencé a revisar y a actualizar mis conocimientos de Ecología, Física, Biología, Historia y Sociología, y empecé a atar cabos…

¿Qué te impulsa a escribir Las mentiras de la crisis ?

El libro surge a colación de escribir en un foro de coches. Como explico en la introducción del libro, cuando me vi en la necesidad de cambiar de coche como consecuencia de mis circunstancias de salud, me informé; entonces encontré el PortalNissan.com en Internet. Comencé a echar una mano aquí y allá, a gente que tenía dudas y necesitaba información y conocimiento de los que yo disponía, en principio sobre motores. Fui observando que por allí frecuentaba gente curiosa e inquieta. Un día, uno de mis alumnos me envió un documental “crítico”. Era Octubre de 2008 cuando vi el embuste de Zeitgeist Addendum , y decidí realizar un experimento en el Portal, “LAS MENTIRAS DE LA CRISIS…”. La gente empezó a visitar el post, animándome. Las visitas crecieron a un, para mí, sorprendente ritmo. Este libro no es más que una parte de la historia de lo que ocurrió en el Portal desde entonces hasta el 2 de Julio de 2010; un conjunto de explicaciones, de reflexiones, de fuentes, de propuestas de lecturas y de acciones en torno a la idea de que si la economía y el sistema económico continúan dando la espalda a la naturaleza y a la física, tenemos la receta perfecta para el desastre; pues el sistema económico, como subsistema menor de un subsistema mayor finito y limitado, nuestra biosfera, en realidad se rige por las mismas inapelables leyes que ésta.

¿Cómo surge tu colaboración con ATTAC, y con la Universitat Jaume I (UJI), en divulgación y presentación del libro?

La colaboración con ATTAC PV y la UJI en la divulgación y promoción de los hechos, datos e ideas que se describen y discuten en el libro viene de una iniciativa de la delegación de ATTAC PV dentro de sus ciclos de actividades. Me conocían de los debates internos de ATTAC, en los que participo más o menos, como en casi todo, en función de lo que los temas de trabajo me permiten; además, me parece que cada vez más gente se está dando cuenta de que la realidad es obstinada por más que el Cuarto Poder trate de adoctrinarnos en lo contrario, y suelo colaborar con quién me lo solicita honestamente.

¿Qué es lo que te ha resultado más satisfactorio del proceso de escribir?

Destacaría, más que el proceso de escribir, el proceso de crear, porque el libro es más una especie de creación multimedia que un libro ortodoxo de estilo literario. Lo más satisfactorio sin duda es poder coadyuvar a despertar el interés, la curiosidad y la conciencia de la gente por los grandes retos que afrontamos como civilización; además, escribir me ayuda a ordenar y relacionar las ideas.

¿Y, posteriormente, con el interés generado tras su publicación?

A medida que transcurre el tiempo, no hablaría tanto de satisfacción. Desgraciadamente, a pesar del aumento de la crítica y la movilización ciudadana en cada vez un mayor número de parcelas de nuestras sociedades e instituciones, el escenario que describo en el libro y la gran mayoría de los diagnósticos y pronósticos que argumento y evidencio se están cumpliendo de largo, y a veces no se lleva nada bien el complejo de Cassandra.

¿Por qué publicaste el libro bajo seudónimo?

En realidad no es un seudónimo. Como digo, el libro surge como algo espontáneo, no deliberado, a colación de escribir en un foro de coches; y en ese y otros foros, en internet en general, Jokin_Zabal@ es el nick que adopté desde el principio. De hecho, el título completo el libro es “ Las mentiras de la crisis… Una anécdota en el ciberespacio by Jokin_Zabal@. ” Se trataba de despertar la curiosidad para llegar a la mayor cantidad de personas; además el libro digital es totalmente gratuito; la mejor retribución es que la gente lo lea. ¿Por qué ese nick en particular…? Pues creo que tod@s vamos llegando a una etapa de la vida en la que el nombre propio no es más que un accidente; la cualidad de persona no la trae un nombre propio, y adopté ese nick por el auténtico Jokin; un chaval de Hondarribia al que sus compañeros sometieron a un intenso buyying y acabó suicidándose al arrojarse desde uno de los muros del castillo. A menudo pienso en él…

Los optimistas dicen que nos encontramos ante un cambio de ciclo que propiciará un nuevo modelo económico. Pero, ¿cuántas bajas pueden ocasionar el frenazo económico y un obligado cambio de modelo generado por el colapso que estamos viviendo?

Que nos ha tocado ser testigos de grandes y profundos cambios está fuera de discusión; que lo que está sucediendo sea tan solo un ciclo más dentro de la lógica del sistema económico, es más que cuestionable. La evidencia que se acumula apunta más bien a una profunda crisis sistémica que cuestiona profundamente todo nuestro modelo de desarrollo industrial, e incluso nuestra expansiva y extendida cultura antropocéntrica occidental. Pero centrándonos en la cuestión, creo que dependerá en gran medida de lo que hagamos, de las decisiones que colectiva e individualmente estamos adoptando y adoptemos frente a los retos que nos acucian. Que grandes cambios están encima, queramos o no, resulta evidente; lo que quizás está más en tela de juicio o en el terreno de la especulación es si esos cambios se producirán de manera ordenada, adaptativa y organizada, o si se darán a través de la violencia, el caos y la convulsión . En cualquier caso, creo que debemos ser conscientes de que la población mundial ha pasado de los apenas 1000 millones de personas en el año 1800, a más de 6000 millones en 2000, y a unos 7000 millones de personas a finales de 2011; todo gracias a un desarrollo sin precedentes de la agricultura industrializada, de la farmacoquímica industrializada y de la movilidad industrializada, que nunca hubieran sido posibles sin una fuente de energía abundante y continua como, primero, el carbón y posteriormente el petróleo y el gas natural. La cuestión es a cuántas personas podrán soportar los ecosistemas en su actual situación de deterioro en un mundo de carbón, petróleo y gas natural menguantes; eso sin considerar los crecientes desastres humanitarios y económicos que ya están ocurriendo debido al calentamiento global.

El capitalismo ha llegado a su límite de reproducción natural. Y después del capitalismo, ¿qué?

Quién sabe, ojalá tuviéramos bolas de cristal. Lo que estamos observando en prácticamente todo el mundo es un recrudecimiento de la lucha de clases que algun@s creían relegada a tiempos pretéritos. El modelo capitalista se extiende mediante la acumulación de capital a partir de la tasa de ganancia ampliada, que procede de la plusvalía del capital invertido; pero la plusvalía realmente solo se produce en la transformación industrial, a partir de alguna combinación particular de recursos, trabajo y capital. A medida que, cada vez más rápido, vamos alcanzando los límites de recursos y de carga de los ecosistemas en todo el mundo, la tasa de ganancia, la plusvalía, se desploma paulatinamente en todos los sectores.

¿A dónde conduce esta dinámica?

Nos lleva a que capital y capitalistas busquen la ganancia cada vez más por las vías que les restan: la economía financiera de casino, con elevadas apuestas y elevado riesgo, pero solo un espejismo virtual eventual en tanto que carece del mínimo respaldo de la economía real y productiva (Joseph Stiglitz y su equipo han estimado que, en 2010, el montante de la economía financiera mundial superaba en más de 70 veces la economía real; esto es, más de 70 veces el PIB mundial, alrededor de 48 billones europeos –millones de millones– de Euros según el Banco Mundial; o sea, que estamos hablando de unos, ¡3360 billones, con B, de euros!); el expolio mundial de la rentas del trabajo; y la erosión y descapitalización del Sector Público, del patrimonio perteneciente a todos los ciudadanos. Esto es lo que estamos contemplando, con especial virulencia desde los años 70 del siglo pasado, tal como muestran todos los indicadores. Pero, ese superlativo apalancamiento financiero de la economía real solo puede prosperar si la economía real sigue una senda de crecimiento que gradualmente permita ir convirtiendo toda esa magnitud estrictamente financiera en una magnitud real, riqueza tangible, contante y sonante.

¿Y qué factores deben darse para que este proceso se reproduzca?

Necesitamos, como condición sine qua non , una fuente de energía abundante, continua y barata de la que cada vez disponemos menos. Así, desde 2004 la oferta mundial de petróleo convencional es prácticamente inelástica, lo que significa que solo responde a los incrementos de demanda con aumentos de precio, porque ya no podemos producir mayor cantidad de petróleo convencional a nivel mundial. Incluso la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés) ha reconocido que el “pico” mundial de petróleo convencional se produjo en 2006. A partir de ahí, ya hemos visto lo que ha ocurrido, un progresivo desmoronamiento de las finanzas mundiales, desde las hipotecas subprime y otros tipos de derivados financieros a la deuda soberana, pasando por el crédito en todos sus formas; una progresiva devaluación de los salarios en todo el mundo, particularmente en Europa y Estados Unidos ; y una progresiva presión del capital sobre los gobiernos de todo el mundo para privatizar los servicios públicos, últimos reductos de “mercados cautivos”, en los términos mercantilistas del sistema, pues de una forma o de otra, antes o después, tod@s necesitamos educarnos y formarnos, tod@s vamos a tener circunstancias de salud, y a tod@s nos va llegar un día en que no podamos seguir trabajando y necesitemos de ciertos ahorros para acabar la vida de manera digna. Esto ya está aquí; si es futuro o no, es una cuestión que deberemos decidir entre tod@s, por acción o por omisión.

Afirmas que el decrecimiento se inició ya en los años 70 del siglo XX.

No; si hubiese sido así, muy probablemente otro gallo nos cantaría a estas alturas. Lo que afirmo reiteradamente es que en los años 70 del siglo pasado, hace 40 años (es que si no parece que hablemos de una época distante, cuando en realidad fue anteayer), la ciencia evidenció y constató con mayor certeza que nunca anteriormente que estábamos cada vez más peligrosamente cerca de los límites ecológicos y físicos de nuestro planeta azul. Hace 40 años se cumplieron las previsiones de Marion King Hubbert sobre el “pico” petrolero de Estados Unidos, que se produjo alrededor de 1973; se produjo la primera gran crisis del petróleo mundial (en parte como consecuencia de la guerra del Yom Kipur); se publicó el informe del MIT (Massachusetts Institute of Technology) sobre The limits to growth encargado por el Club de Roma; se establecieron las bases y el paradigma de la Economía Ecológica por figuras como Kenneth Boulding y Nicholas Georgescu-Roegen, entre otros; y cobró fuerza el movimiento ecologista mundial. En las mismas fechas, Estados Unidos, Richard Nixon, acuciado por una descomunal e impagable deuda pública, en parte engrosada por la enquistada contienda en Vietnam, decide unilateralmente la abolición definitiva del Patrón Oro y el establecimiento de un sistema mundial de cambios flotantes; a la vez, se inicia, desde el corazón del american way of life , un proceso mundial de desregulación financiera en todos los órdenes avalado por una vuelta a la doctrina liberal previa a la 1ª Guerra Mundial, abanderado por la Escuela de Chicago y la pseudoteoría de la Escuela Austríaca, y los experimentos del Chile de Pinochet, del reino Unido de Tatcher y de la Reaganomics posterior; y, por supuesto, desde esas fechas, se trata de esconder en “el baúl de los recuerdos” todo vestigio de Economía Ecológica o límites al crecimiento. No fue casualidad; además del cúmulo de circunstancias y procesos que desembocaron en ese nuevo orden que hemos denominado Globalización, una vez conscientes de la proximidad de los límites del crecimiento, las élites prefirieron apostar por la economía de casino, la ganancia especulativa y el expolio de las rentas del trabajo , toda vez que el crecimiento productivo, real, empezaba a contar con menores grados de libertad.

Se puede encontrar mucha información del sector que indica que el consumo de petróleo ha llegado a su cénit, y que a la crisis actual se va a sumar la ocasionada por la escasez de petróleo.

Bueno, una de las cosas buenas de las laureadas TIC es que, efectivamente, se puede encontrar mucha información sobre muchas cosas si sabes buscarla y dispones de un criterio bien formado y crítico para desgranar el trigo de la paja. Pero la realidad no sigue el proceso que planteas, sino uno bastante diferente. La demanda mundial de crudo goza de muy buena salud, de hecho no para de crecer porque nosotros y nuestro sistema somos verdaderamente adictos a la brea negra. Sin embargo, sí es cierto que desde 2008 la demanda ha caído ligeramente en Estados Unidos, Europa y Japón; pero no porque el consumo haya llegado a ningún cénit, sino porque el declive mundial de la producción de crudo convencional está presionando los precios al alza, como estamos observando, y los precios más elevados están destruyendo la demanda (por ejemplo, cada vez somos más quienes movemos menos el coche, o directamente prescindimos de él, o usamos menos la calefacción o la climatización, porque el precio de la gasolina o el diésel que hace falta para esos consumos es tal que la menguante renta disponible no nos permite hacer frente a todo). Sin embargo, globalmente la demanda permanece constante o incluso en aumento, porque ese descenso en la demanda occidental se ha visto compensado con el incremento de la demanda por parte de los emergentes.

En realidad, el “pico” o cénit del petróleo crudo convencional no está directamente relacionado con el consumo de petróleo, la demanda, sino con su producción, con la oferta . El cénit del petróleo crudo convencional, reconocido incluso por la IEA en 2006, como he señalado antes, es el momento en el cual se alcanza la tasa máxima de extracción global de petróleo y tras el cual la tasa de producción entra en un declive terminal. En otras palabras, en la litosfera muy probablemente queden reservas de petróleo para varios siglos; el problema es que la tecnología actual solo permite extraerlo en cantidades cada vez menores y de formas más costosas. ¿Por qué? Porque en realidad, la extracción de petróleo depende de la energía requerida en el proceso y no de su coste económico. Esto es lo que se conoce como Tasa de Rentabilidad Energética, o TRE, o el cociente entre la cantidad de energía total que es capaz de producir una fuente de energía y la cantidad de energía que es necesario emplear o aportar para explotar ese recurso energético; y su límite físico, marcado por la termodinámica, es 1, o sea, el momento a partir del cual hemos de invertir en el proceso de producción o extracción más energía que la que obtenemos mediante dicho proceso. Cuanto más cerca de ese límite, y a partir del mismo en el extremo, da igual la cantidad de dinero que se pueda invertir en la extracción, así fuere infinito, la muerte física, real, del sistema está asegurada, pues la cantidad de energía necesaria para producir energía supera a la cantidad de energía producida.

Y estamos cerca del límite…

Cada vez más cerca… Para que nos hagamos una idea, cuando se descubrieron y comenzaron a explotar comercialmente los primeros yacimientos de crudo allá por 1900, o incluso un poco antes, la TRE de un yacimiento convencional estaba en torno a 100:1 (con la energía equivalente contenida en un barril de crudo se podían extraer 100 barriles); en la actualidad, a medida que ese petróleo de más fácil acceso se ha ido agotando, la TRE de los mejores yacimientos de crudo convencional no supera la cifra de 20:1 o 15:1 (es necesaria la energía equivalente de entre 5 y 7 barriles de petróleo para obtener los mismos 100 barriles de antaño). Claro, en los yacimientos que todavía no hemos explotado, por su dificultad y coste debidos a su ubicación en aguas profundas o zonas remotas y con condiciones climatológicas extremas, la TRE se desmorona, precisamente debido a las ingentes cantidades de energía necesaria para lograr su dificultosa extracción, eso sin valorar sus elevados riesgos medioambientales, como hemos tenido ocasión de comprobar en numerosas ocasiones, y baste recordar el desastre en el Golfo de México provocado por la Deep Water Horizon de BP.

Y, ¿sucede algo parecido con el fracking ?

En el caso del tan laureado fracking , como dato, la TRE del shale gas , o gas de esquistos de pizarra, no llega a 3:1 en el mejor de los casos; ocurre que el proceso de extracción costosísimo en términos energéticos se junta con una calidad energética de risa del gas en cuestión y con un declive aceleradísimo de los pozos, eso sin considerar los impactos ambientales catastróficos, fundamentalmente en acuíferos y niveles freáticos, tal como estamos viendo en Colorado estos días tras la devastación de los huracanes. Con todo, si cada vez demandamos más petróleo a nivel mundial, pero cada vez podemos extraer menos, parece que tenemos un serio problema; además, por desgracia de la física y la entropía, ninguna de la fuentes energéticas renovables goza de una TRE ni de lejos parecida a la del crudo convencional , con lo que ninguna de ellas, ni incluso cualquier mix de ellas, es sustitutiva de la energía neta que actualmente aun nos proporciona el crudo convencional. Y todas requieren de grandes cantidades de energía fósil para su escalamiento e industrialización… En resumen, la energía neta mundial disponible está en un claro declive irremediable (la propia IEA ofrece una estimación de alrededor de entre un 3% y un 5% de descenso anual de la productividad de los yacimientos convencionales), sin solución a la vista que permita sustentar un sistema económico industrial creado alrededor de un petróleo de calidad y abundante que ya es historia. ¿Es el fin del mundo? No, es el fin del sistema socioeconómico industrial tal como lo hemos vivido y pensábamos que sería siempre.

En cuanto a la crisis actual, como he señalado, la evidencia muestra que la causalidad es a la inversa de lo que propones: la crisis energética se encuentra en el fondo de la actual situación de crisis. Como apuntaba antes, desde 2004 la oferta mundial de petróleo convencional es prácticamente inelástica, lo que significa que solo responde a los incrementos de demanda con aumentos de precio porque ya no podemos producir mayor cantidad de petróleo a nivel mundial. De hecho, las dos instituciones mundiales que mejor información manejan (aunque no la publiquen toda ni sean precisamente modelos de transparencia) han reconocido que el “pico” mundial del crudo convencional se produjo en torno a 2006; una de ellas explícitamente, como he señalado antes para la IEA, y la otra, la USA Energy Information Administration (EIA), implícitamente. Y no solo eso, sino que, según las mismas solventes fuentes, desde 2006 la producción mundial de crudo se encuentra estancada en torno a los 87 millones de barriles al día (mbd) o en ligero retroceso (en realidad, la producción de crudo convencional está experimentando una tasa de descenso de en torno al 2%-3% anual desde 2006, que se ve eventualmente paliada por líquidos de inferior TRE y calidad energética).

¿Qué pasa con los países emergentes que se han apuntado al capitalismo en pleno decrecimiento?

Aunque, como acabo de argumentar, en realidad el decrecimiento mundial en su conjunto viene produciéndose tan solo desde 2007-2008, las causas profundas de la situación que vivimos se han gestado durante muchas décadas previas; quizás durante los 2 últimos siglos, me atrevería a decir, o incluso antes, a partir del descubrimiento de América por Occidente, o puede que incluso antes, a partir del descubrimiento de la agricultura. Lo que pasa con los países emergentes es que cuando han conseguido instaurar y reforzar sus sistemas institucionales, tras liberarse del colonialismo extractivo de los siglos XVII, XVIII y XIX, han optado por el mismo modelo de desarrollo capitalista occidental que ya estaba dando muestras de agotamiento en los centros mundiales de decisión. Desde 2007-2008 el decrecimiento mundial en su conjunto (la tasa de crecimiento del PIB mundial es claramente descendente), se puede descomponer en dos tramos: mientras las economías occidentales decrecen, las economías de los emergentes crecen. Se puede decir inequívocamente que el decrecimiento occidental está sufragando el crecimiento de los emergentes, aunque estos también están viendo disminuir sus tasas de crecimiento (en 2007, China crecía a una tasa interanual aproximada del 14’5%, mientras que en 2012 su crecimiento interanual se ha situado alrededor del 8’5%; esto supone un decrecimiento neto acumulado del 6%). Esto es especialmente evidente en términos energéticos: el descenso del consumo energético en Estados Unidos y Europa debido a la crisis se ha visto compensado con creces con el incremento de consumo energético de los emergentes.

Y, ¿qué situación global se genera?

La situación actual muestra que la apuesta tardía de los emergentes por el modelo desarrollista-extractivo capitalista solo presiona adicionalmente para acercarnos globalmente a los límites ecológicos planetarios ; de hecho, es en los emergentes donde los problemas ambientales son mayores, donde la extracción es mayor y más rápida, donde el trabajo y “los comunes” son más expoliados, y donde la desigualdad socioeconómica es mayor. El principal conjunto de emergentes es el formado por los denominados BRICS (Brasil-Rusia-India-China-Sudáfrica). Pues bien, solo Rusia y, en menor medida, Brasil, son relativamente autosuficientes en términos energéticos; China depende del exterior en más de un 35% del petróleo y gas que consume (y eso gracias a que han incrementado vertiginosamente el consumo de carbón autóctono), mientras que India depende de las importaciones en más de un 98% de su consumo de crudo y gas. Lo que sin duda también está ocurriendo es un cambio en los centros de poder mundiales, donde los BRICS están comenzando a ocupar una posición geoestratégica proporcional al peso de sus economías en el mundo. Aunque, sin duda, en los próximos años veremos crecer sus problemas internos y las revueltas sociales a medida que sus ingentes poblaciones constaten que el prometido desarrollo no es más que una quimera que se les vende tratando de ocultar que la práctica totalidad de los beneficios solo nutre las arcas de sus élites.

¿Cómo se soluciona la ecuación crecimiento-medioambiente?

En realidad no existe tal ecuación en términos de contradicción intrínseca. La verdadera contradicción es la relativa a “crecimiento capitalista” versus medioambiente . Esta distinción, entre crecimiento con desarrollo “malo” y desarrollo “bueno” con crecimiento, es crucial, pues abre puertas que todavía nos permiten contemplar una salida “humana” y razonable al actual atolladero. En la actualidad, si bien es indiscutible que la solución de la crisis ecológica no es principalmente técnica y requiere una disminución de la producción material, pasa sin embargo por una forma de desarrollo. Por ejemplo, evitar un cambio climático grave necesita la transición hacia un sistema energético y económico basado exclusivamente sobre la puesta en práctica y la mejora de tecnologías de conversión de las fuentes renovables; igualmente, una agricultura orgánica de proximidad, la gestión de un sistema energético renovable y descentralizado, la reforma ecológica de las ciudades y la restauración de los ecosistemas necesitarán de una gran cantidad de mano de obra. En consecuencia, disponemos de una salida “humana” y razonable, pues la población que el capitalismo considera con desprecio como “excedentaria”, debería, dentro de otra lógica, ser considerada como una oportunidad para una política ecológica.

El planeta es finito, y eso no es relativo ni opinable…

Así es. Kenneth Boulding lo expresaba de esta forma: “Cualquiera que crea que el crecimiento material infinito es posible en un planeta físicamente limitado, o es un loco o es economista”; mientras que Nicholas Georgescu-Roegen lo hacía en estos términos: “ Es imposible un crecimiento exponencial indefinido en un medio ambiente que es finito ”. Albert Einstein llegaba todavía más lejos al aseverar que, “ El mayor problema de la Humanidad es que no entiende la Función Exponencial ”. Pero no solo es que nuestra biosfera sea finita y limitada, ¡es una esfera!, sino que además, dada nuestra actual tecnología, para el ser humano es un sistema prácticamente cerrado en el que, si nos aplicamos y esforzamos, en las próximas décadas a lo sumo podemos aspirar a un mejor aprovechamiento de la energía que nos llega del Sol.

Es necesario tomar conciencia para poder impulsar un cambio, pero, ¿estamos por la labor?

Bueno, pues como en casi todo, algun@s más, otr@s menos, y aun la mayoría parece que no… Lo que parece evidente es que, a medida que la situación se deteriora rápidamente en la práctica totalidad del globo, cada vez más gente intuye que algo no va bien y cada vez se cuestiona más cosas y más profundas. Desgraciadamente, lo más frustrante resulta que la mayoría de la gente que comienza a cuestionarse cosas lo hace espoleada por el deterioro personal e intransferible que experimenta, en un afán de recuperar una situación pretérita que no volverá, y con poco ánimo de reconocer que el verdadero problema de fondo se deriva del desacople entre nuestro sistema cultural y de desarrollo socioeconómico y los límites físicos que marca nuestro universo. No deja de resultar tristemente curioso que, en general y salvo excepciones, la gente sea capaz de imaginar un apocalipsis nuclear , una debacle climática, una bacanal zombie sobre el planeta, o incluso una extinción masiva de todas las especies, y sin embargo se muestre incapaz de imaginar que podemos organizar nuestras relaciones socioeconómicas con un sistema distinto al capitalismo, ¡cuando la mayor parte del tiempo de nuestra historia como civilización el capitalismo como tal no ha existido! Pero esto, como han demostrado la antropología y la psicología cognitiva, está más bien profundamente relacionado con nuestra evolución como especie: mientras nuestros comportamientos individuales y colectivos tienen tremendas consecuencias a medio y largo plazo, genéticamente no hemos superado el instinto que nos lleva a centrar nuestra preocupación estrictamente en aquello que nos afecta en un plazo más inmediato . Y no nos damos cuenta de que nuestras decisiones y comportamientos a corto plazo configuran lo que construimos a largo plazo y establecen los grados de libertad que tendremos para rectificar a lo largo del tiempo. No somos tan racionales como la sabiduría popular cree , mucho menos de lo que afirma la ortodoxia económica, y además nadie se libra de portar su mochila de contradicciones.

En este marco de economía especulativa, ¿en qué situación quedan las políticas proteccionistas del ámbito social?

Como vengo argumentando, cada vez más rápidamente en una situación de abandono público y privatización para tratar de continuar el negocio del Business As Usual toda vez que los límites sobre el factor de rentas de los recursos están cada vez más próximos. Creo que al capitalismo no le importamos demasiado las personas fuera de nuestro papel como productores de renta, bien sea mediante el trabajo, bien mediante el consumo, o mediante ambos, y a la evidencia me remito. De hecho, hay algunos intelectuales que incluso argumentan que en el sistema capitalista el valor marginal de la vida humana disminuye a medida que la población aumenta; el capitalismo nos transforma, de personas en mercancías con un estricto valor de uso.

En el fondo, estamos viviendo lo de siempre, una lucha de clases, aunque suene anacrónico.

A mí no me suena anacrónico. Solo hay que ver las estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para darse cuenta de cómo, desde prácticamente hace 40 años, las rentas empresariales, el Beneficio, crecen en todo el mundo mientras las rentas del trabajo, los salarios, no paran de disminuir, cada vez a mayor velocidad , y las rentas de los Estados, los impuestos, también, aunque no tanto ni tan rápidamente. El mensaje del anacronismo de la lucha de clases es una de las grandes apuestas del capital; son el capital y los capitalistas los más interesados en que los pueblos piensen que la lucha de clases es tan solo un recuerdo del pasado. El problema es que son los propios trabajadores los que más, y antes, han claudicado, por diferentes razones: el espejismo del Gran Pacto Social tras la II Guerra Mundial, impulsado por el temor del Capital a los sistemas socialistas soviéticos que despertaron de nuevo la conciencia de clase en Occidente; el desarrollo de los medios de difusión, que no información, de masas y la propaganda capitalista bien empaquetada; el confort y mejora alcanzados durante varias décadas por los trabajadores occidentales, que ha introducido y arraigado la idea de que cualquiera podía prosperar acumulando cierto capital para dejar de ser trabajador… ¿Sabías, por ejemplo, que actualmente cada ciudadano norteamericano está expuesto, en media, a más de 2000 impactos publicitarios al día; o que, según el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en España el 97% de la población se informa casi exclusivamente a través de la televisión…? De todas formas, al final, no hay peor ciego que el que no quiere ver, y encima soporta la carga…

Da la sensación de que, a pesar de que son muchos los que opinan que el Gobierno no está haciendo, precisamente, lo que debería, se haga lo que se haga siguiendo parámetros ya inventados, no va a dar resultado.

El Gobierno, pero tanto éste como el anterior, o mejor, los gobiernos, porque el modelo se reproduce por toda Europa y Norteamérica, solo aplican lo que la ortodoxia económica propuso para salir de la crisis: una combinación de política fiscal restrictiva (disminución de impuestos directos o progresivos, incremento de impuestos indirectos o regresivos y disminución del gasto público), política monetaria expansiva (emisión de dinero sin respaldo alguno mediante ampliación de los balances del BCE y de la FED), y devaluación interna (básicamente mediante deflación salarial). Pero las hipótesis sobre las que tratan de sostener estas medidas son incontestablemente falsas, sin que, hasta la fecha, sepamos si lo son deliberadamente u obedecen a un diagnostico absolutamente erróneo de lo que está pasando en el mundo. En cualquier caso, son falsas, y, en consecuencia, todas las medidas económicas están fracasado estrepitosamente , tal como podemos observar: el multiplicador monetario, o impacto de la masa monetaria sobre la demanda agregada, no funciona, porque ya estamos atrapados en la trampa de la liquidez; el multiplicador del gasto público, o impacto negativo de las restricciones presupuestarias públicas sobre la demanda agregada, es casi cuatro veces superior al estimado por los modelos de los sesudos economistas del Fondo Monetario Internacional (FMI); el abaratamiento generalizado de los salarios y del despido solo está hundiendo irremisiblemente la demanda efectiva. Pero lo peor, en mi opinión, es que parecen ser insaciables , y no solo no piden perdón por sus flagrantes errores, sino que además intentan perpetuar el engaño y la huida hacia adelante miserablemente con el único fin real de proteger a la élite financiera y corporativa quebrada . Somos much@s l@s que pensamos que los gobiernos, prácticamente de todo signo, no están haciendo lo que deberían. Pero solo son opiniones, porque otr@s, aunque los menos, piensan que los gobiernos sí están haciendo lo que deben. De hecho, son es@s poc@s que se encuentran arriba en la pirámide capitalista los que más y mejor cabildean y cooptan los gobiernos de todo signo para que regulen o desregulen en su estricto beneficio; claro, evidentemente, desde su perspectiva, los gobiernos sí están haciendo lo que deberían, ¡vaya que sí! Desde la perspectiva de los políticos institucionales, también parece claro que los gobiernos hacen lo que deberían, pues los gobiernos, en general, parecen regirse más por las decisiones que en cortos horizontes temporales les aseguren más la continuidad en el puesto.

¿Cómo describirías el marco socioeconómico actual?

A mi juicio, existen al menos tres fuerzas inerciales muy potentes. Por un lado, por acción u omisión, hemos construido un sistema económico de mercados globalizados mientras que los marcos jurídicos regulatorios permanecen, deliberadamente me atrevería a decir, fragmentados, parciales y territoriales; ¿qué decisiones pueden tomar, sin ir más lejos y por ejemplo, los gobiernos de España, o de Grecia, en el marco de la UE, o en el marco del Acuerdo Bilateral de Comercio entre Estados Unidos y la UE que se está fraguando entre bastidores…? Por otro lado, si cualquier partido político con aspiraciones a gobernar propusiese o adoptase las medidas que con mayor probabilidad pueden mejorar las cosas integralmente, ni sería elegido ni seguiría gobernando; ¿o a quién le gusta que, en mitad de la fiesta, cuando el clímax se va alcanzando, alguien llegue, apague las luces y advierta de que hay que cerrar porque la resaca va a ser ya monumental…? Y, además, como fruto de la cultura dominante establecida, que ha exacerbado, y continúa haciéndolo, el culto al individualismo, estamos anclados en un proceso de locus de control externo, seguimos esperando , más o menos alegremente, que, como dices, “se haga algo”, que un tercero ajeno a nosotr@s venga a solucionarnos la papeleta, en vez de asumir nuestra responsabilidad para darnos cuenta de que somos los únicos dueños de nuestra libertad. Y, en mi opinión, no; no va a dar resultado nada de lo que se haga mientras, más que parámetros ya inventados, sigamos haciendo lo mismo de siempre para únicamente poder ganar algo de tiempo mediante meras huidas hacia adelante. No va a funcionar, aunque intentarán mantener el engaño mientras puedan mediante mentiras, estadísticas amañadas y cortinas de humo, tal y como estamos viendo. De nuevo, Einstein se dio cuenta de que “ Se requieren nuevas formas de pensar para resolver los problemas creados por las viejas formas de pensar ”.

¿El cooperativismo, o repartir las horas de trabajo, puede ser una solución viable para poder paliar de alguna manera las consecuencias económicas y hacer frente a las listas de parados?

Una solución viable en sí misma no, pero tampoco tan solo para paliar los síntomas. Sin duda, volver la mirada y la acción tanto a modelos cooperativos como al reparto del trabajo, forma parte de una posible salida humana y razonable a la actual situación . La realidad es que en la antítesis lineal de la cooperación se encuentra la competencia, y el sistema que venimos institucionalizando se ha pasado de frenada con la competencia y la competitividad, dejando solo algunos resquicios simbólicos para la cooperación. Un sistema a todas luces desequilibrado, oligofrénico y autodestructivo, me atrevería a decir.

La deslocalización de las empresas, ¿es un mal irreparable?

Las deslocalizaciones empresariales obedecen a la lógica perversa del sistema, y son ruinosas para tod@s, incluso para las empresas, por diferentes razones. Por un lado, generan desempleo en los países de origen y subempleo en los países de destino , por lo que sociolaboralmente son desastrosas. ¿Sabías, por ejemplo, que los 20 millones de dólares que NIKE pagó a Michael Jordan en 2008 por un spot publicitario de 1 minuto de duración, equivalen al total de los salarios que NIKE pagó durante ese mismo año a sus 85.000 trabajadores de todas sus fábricas de Indonesia? Adicionalmente, las deslocalizaciones introducen importantes incentivos perversos, debido a los laxos marcos institucionales y la elevada corrupción de los países de destino, para que las empresas incurran en elevados impactos sociales y medioambientales por los que no responden y con los que cargan a las poblaciones de esos países, lo que en Economía se conoce eufemísticamente como “externalidades”. Pero es que, además, abocan a las empresas a la paradoja de los costes, ya que lo que puede ser bueno para una empresa deja de serlo para todas cuando todas juegan a lo mismo. O sea, si deslocalizándose una empresa reduce sus costes de producción , se hace más competitiva (puede vender más barato o con mayor margen), vende más, y su beneficio es mayor; pero si todas las empresas hacen lo mismo, entonces ninguna resulta más competitiva que las demás, y todas venden menos (porque la presión generalizada a la baja sobre los salarios reduce la demanda efectiva), y sus beneficios se desmoronan. Es la carrera hacia el precipicio.

¿Hay indicios de que esta situación se esté revirtiendo?

Sí. De hecho estamos ya observando una inversión de la tendencia empresarial de las últimas décadas hacia la deslocalización. El incremento de los costes, y los precios, energéticos, del que ya hemos hablado, ha hecho que el incremento de los costes logísticos no compense los ahorros en producción derivados de las deslocalizaciones; y, al tiempo, las devaluaciones internas vía salarios en Estados Unidos, Canadá y, especialmente, Europa, permiten reducir tanto los costes de producción como los de logística (éstos por encontrarse a pie de los mercados aun con elevado poder adquisitivo relativo). ¡Toda una casualidad que cuándo los costes energéticos vetan las deslocalizaciones, en Occidente vayamos a equiparar salarios cada vez más con los anteriores países de destino, ¿no?! Pero ni con esas, porque, con todo lo listos que son, solo ahora empiezan a reparar en la paradoja de los costes; ahora empiezan a darse cuenta de que la devaluación interna sencillamente mata la demanda efectiva y solo deja abierto el camino de la exportación. Pero entonces tratan de volver a engañarnos contándonos que gracias a las bajadas generalizadas de salarios nuestras empresas son más competitivas, gracias a lo que las exportaciones han aumentado, y por lo que España va bien; lo que no dicen es que, en realidad, las empresas no tienen más remedio que exportar porque la devaluación interna ha fulminado la demanda efectiva interna, y aquí no se venden ni cromos porque no hay quién los compre. O sea, que las exportaciones han aumentado, sí, pero no porque nuestras empresas jueguen en la champion, sino porque la demanda interna y las importaciones caen en picado. Pero aún hay más mentiras, porque la apuesta única de la competitividad y las exportaciones requiere de países con saldos de balanza comercial positivos y países con saldos de balanza comercial negativos, o sea, países que importen lo que otros exportan; pero, como se puede intuir fácilmente, en un mundo con 195 países reconocidos, todos jugando a ser más competitivos y a exportar a los demás, se entra rápidamente en lo que en Economía se conoce como “juegos multipersonales de suma nula” (e incluso en “juegos de suma negativa”), donde todo lo que algunos jugadores ganan es a costa de las pérdidas de los demás (o incluso todos acaban perdiendo).

Contestando a tu cuestión, lo que cada vez resulta más irreparable no es la deslocalización empresarial, sino la perversa lógica de un sistema que trata de “gestionar” el mundo y a sus habitantes de todo tipo según el criterio empresarial del máximo beneficio a corto plazo mediante la mercantilización progresiva de cualquier vestigio de vida.

¿Qué medidas pueden tomarse que puedan ofrecer un poco de oxígeno a la situación actual?

Esto es complicado, tampoco van a funcionar las “medidas que puedan tomarse”, así, de forma aséptica, como si cada un@ de nosotr@s no fuésemos parte del problema y de la solución al mismo tiempo y necesitásemos ser constantemente y eternamente tutelados. Además de lo que ya venimos comentando, lo que parece evidente es que deberíamos ir hacia modelos institucionales socioeconómicos ecológicos: con ciclos económicos cerrados, computando tanto la producción como el reciclaje más completo posible en los sistemas de costes y precios; con sistemas productivos locales anclados al territorio que acerquen la producción al consumo ; con elevados impuestos a los comportamientos negativos (como la polución o la especulación financiera más allá de lo necesario para el funcionamiento del sistema); con fuerte regulación que sancione sin contemplaciones los comportamientos en contra del bien común; con sistemas energéticos descentralizados y autogestionados, y basados en aquéllas energías renovables de mayor TRE, como la mareomotriz, la eólica y la solar de concentración; con actitudes personales e individuales más conscientes, empáticas, solidarias y autocontenidas… Como podemos comprobar fácilmente, exactamente lo contrario de lo que venimos haciendo desde prácticamente siempre… Buscamos soluciones “mágicas” o tecnológicas que solo incrementan el grado de complejidad que ya se encuentra en el mismo origen de los problemas, y ni siquiera prestamos atención a la búsqueda de salidas genuinamente alternativas que, en abierta ruptura con los mitos del crecimiento, el consumo y la competitividad, son descalificadas repetidamente. Como afirma nuestro compañero Carlos Taibo, “preferimos ignorar que hay soluciones relativamente sencillas que no reclaman ni avanzadísimas tecnologías ni presumibles descubrimientos, y que tan solo exigen, sin más, asumir un estilo de vida austero, social e igualitario” .

¿Cuántas mentiras se han construido sobre esta crisis?

Muchas, pero por no extenderme más en este punto, si te parece, me remito a algunas de las que he evidenciado en las cuestiones anteriores, así como a todas las que evidencio y describo en “Las mentiras de la crisis…”: http://www.iudescoop-formaempleo.es/wp-content/uploads/2010/09/Urra2010_LasMentirasDeLaCrisis.pdf

¿Cómo se está educando y formando hoy en las universidades a los futuros economistas y empresarios?

Diría que nada bien. La realidad es que mientras ya no tenemos la Física de hace 200 años, ni la Biología de hace dos siglos, ni la Psicología de hace 100 años…, la Economía, su corriente principal y dominante, se ha quedado anclada en los modelos y paradigmas del siglo XIX. Cada vez más, la mayor parte de lo que se enseña en las Facultades de Economía, más aún en las Escuelas de Negocios, salvo honrosas y muy poco significativas excepciones, permite entender menos el mundo en el que vivimos y las inapelables leyes de la física y la ecología que lo rigen. Se forma en los valores centrales del sistema, como el crecimiento, la competitividad, los mercados y el consumo; todo aquello que cada vez más fehacientemente sabemos que nos aboca cada vez más rápido al colapso más absoluto e irreversible.

¿Cómo gestionas tu percepción de la situación para que encaje en el modelo educativo actual?

Mal, y, personalmente, muy frustrante convivir en un medio donde la mayor parte de tus compañer@s a duras penas te llegan a comprender, y muy triste el morir lentamente del complejo de Cassandra. Sin que sirva como excusa, creo que no se debe dejar de considerar que la rampante y progresiva privatización de los “comunes” ha introducido, también en las universidades, unos factores de competencia, inestabilidad e incertidumbre que han degenerado en que la mayor parte, me atrevería a decir, de docentes e investigadores estén más preocupados y más volcados en ensanchar sus currículos con investigaciones y estudios mercantilistas que solo el perverso “sistema” considera útiles, que en atender a sus deberes deontológicos . Lo veo a diario… Y conocer la realidad, datarla y contrastarla, como venimos comentando, cambia la vida; es un trauma en toda regla: la conmoción es muy fuerte, y la aceptación muy dura y con muchas implicaciones…

¿Crees que queda sitio para la esperanza?

La realidad es que son cada vez más los científicos e intelectuales que solo auguran un gran precipicio, que ya vislumbramos, de seguir por el mismo camino. Personalmente, prefiero pensar que aún no es demasiado tarde y que lograremos darnos cuenta y rectificar el rumbo, con grandes tragedias y pérdidas, seguro, pero sin perder todas las naves. Lo que la mayoría vivimos y sentimos como una crisis cada vez mayor y más profunda, no deja de ser también una enorme oportunidad para recapacitar, analizar y cambiar las cosas; y construir un mundo distinto, donde la libertad, la justicia, la colaboración, el equilibrio, y la armonía con el medio recuperen su centralidad como valores y prácticas. Los pesimistas no somos los mensajeros portadores de la evidencia del cataclismo que se avecina si no cambiamos nuestra forma de vivir y relacionarnos, son aquéllos que renuncian a todo cambio.

¿Cuál es el mapa del futuro?

No sé si hay un mapa del futuro. Personalmente, me contentaría si tuviéramos , como dice nuestro compañero y amigo Antonio Turiel, tan solo un futuro . Desde luego, lo que resulta ya más que evidente para cualquiera que se tome la molestia de mirar y escuchar es que, o es radicalmente distinto al sistema que conocemos, o no será.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

ORLANDO DICE… Las jugadas

  • Orlando Gil 

El caso es que cuando las altas cortes deciden sobre asuntos de su competencia, y el fallo no complace a la insurgencia perredeísta, se les descalifica y dice que responden a Leonel Fernández, dueño absoluto de la justicia dominicana.

Cuando surgen vigas como la sentencia favorable a Geanilda Vásquez, o se olvidan del  discurso anterior o enaltecen a una juez que se atrevió a ir más allá de su jurisdicción.

 Es decir, que no dan palos siempre, solo si no bogan. La verdad, sin embargo, es que ese ánimo deriva del desconocimiento del papel de los jueces en una sociedad organizada. No debiera ser así, pero cada magistrado tiene su librito, y hasta sus razones, aun cuando sean iguales los casos y los amparos posibles de las leyes. Ahora, nada más hay que escuchar a los interesados de la otra parte, la  institucional, para llegar a la conclusión de que el mal corresponde a muchos, y por tanto, no pasará nunca de ser consuelo de tontos. ¿ Con qué facilidad se tejen versiones y se difunden como cuentas absolutas ? En las Grandas Ligas cuando se duda de una jugada se analiza el video. Aquí habrá que hacer otro tanto…

Unanimidad
La Junta Central Electoral rechazó el embargo de las cuentas bancarias del PRD que había sido solicitado, según se había publicado, por Milagros Ortiz Bosch y otros disidentes. Lo mismo de lo mismo.

La petición no estuvo fundamentada en un título ejecutivo o auto de juez competente. Que es como decir que fue hecha en el aire. De seguro que ahora, como en ocasiones anteriores, echarán la culpa al partero de que el niño naciera feo, y no a los padres que no concedieron una criatura bella. Sin embargo, este fallo tiene una particularidad increíble.

 Fue a unanimidad. Una Junta Central Electoral facciosa, y en medio de un pleito fatal, pudo decidir al respecto de manera absoluta, sin ningún tipo de discrepancia. José Angel Aquino se olvidó que lo suyo era llevar la contraria a Roberto Rosario, y Eddy Olivares dejó de lado sus inclinaciones a favor de Hipólito Mejía, para hacer lo que conviene de vez en cuando. Esto es, el equipo. Ese día miércoles se aprobaron muchos puntos con votos divididos. Tres a dos, cuatro a uno, y así. Lo del embargo, no obstante, fue cinco a cinco. Para que no hubiera dudas, ni reconvenciones alevosas…

Ejemplo
Andiel Galván es un joven que cursa estudios en una universidad europea y de quien hablé en una de las columnas de esta semana sobre la falta de preparación de los políticos dominicanos. Su nota, por tanto, confirma y avala una realidad que pudo comprobar sobre el terreno  cuando quiso recoger informaciones sobre las escuelas de formación política y se llevó la sensación de que eran inexistentes. Lo suyo vale más que un testimonio…

Estimado Orlando,
He difundido en mis redes su interesante artículo de este jueves 15 sobre la escasa formación política de nuestros líderes. Como sociedad no estamos velando por preparar el relevo de quienes nos han gobernando en los últimos 20 años. Ni los partidos ofrecen educación en asuntos públicos ni el Estado cuenta con una escuela para sus cuadros dirigentes.

Los jóvenes dominicanos que queremos hacer política diferente tenemos que proveernos nuestra propia formación costeándonos maestrías, diplomados, cursos y libros, pues la mayor parte de la oferta en educación política en el país es privada y está sujeta a las leyes del mercado, como cualquier producto. No hablemos de los programas en el extranjero.

Si queremos un liderazgo democrático y que sepa el rumbo a que debe conducir la nación, tenemos que enseñarle democracia y políticas públicas desde su juventud, antes de que ocupen los puestos públicos. De lo contrario no contaremos con una clase gobernante que dé respuesta a los desafíos nacionales.

Un abrazo sincero desde París, Francia.

Andiel Galván 

Desafíos de la Iglesia Siglo XXI

Conferencia: Tegucigalpa, sábado 9 de mayo de 2009, Iglesia

Vida Abundante
Dra. Phil. Irma Becerra
1.- HACIA UNA ÉTICA MUNDIAL CONTRA LA CULTURA LIGHT: La autonomía de la conciencia y la secularización en el siglo XXI

Vivimos en un mundo amenazador que atenta contra la vida sana de los seres humanos. Es la era del capitalismo globalizador, que, con todos sus aspectos absolutizantes, se alza por encima del humanismo y la humanización de las sociedades para englobarlas en el mercado total. Por mucho tiempo, la iglesia ha permanecido observando esas amenazas sin reaccionar ante ellas y sólo proclamando la sumisión, la resignación y el conformismo ante los terribles problemas que se acrecientan agobiando la existencia humana. Por años, la iglesia, sea cual sea su tendencia, ha proclamado que la vivencia de la fe debe realizarse a través de la obediencia, la sumisión y la resignación. Esto ha llevado a la enseñanza de los principios bíblicos a través del temor y la legitimación del poder y no a través del amor mutuo[1].
El temor ha prevalecido como principio básico sobre toda la vida, enseñando que es la muerte en tanto vida eterna algo más importante que el sentido de justicia en el presente. Es tiempo ya de que esto cambie. Los seres humanos estamos siendo bombardeados con el culto de lo ligero, lo pasajero y lo desechable y, ante ello, es preciso superar las actitudes de resignación e indiferencia que han prevalecido. La llamada cultura light  se impone como valor absoluto a las nuevas generaciones, que ven en los valores morales solamente una excusa para responsabilizarse lo menos posible ante los hechos. Dejar hacerdejar pasar, es el lema que rige a todas las concepciones, incluso las religiosas.
Como señala el Padre Antonio Rivero, el nuevo estilo extremado del culto a lo ligero y lo rápido se sostiene en los siguientes pilares:
  1. 1.    Permisividad: la que señala que lo importante es siempre hacer lo que uno quiera, en todos los campos. Rige el todo me es permitido; basta que yo pueda hacerlo. Todo lo damos por bueno y le restamos importancia… 
  2. 2.    Relativismo: Se desprende del punto anterior. Nada es absoluto, sino que todo depende en última instancia del propio punto de vista, de lo que a uno le parezca. Esto se desliza en una desembocadura muy concreta: el escepticismo, la desvalorización del conocimiento, que se torna incapaz de acceder a sus cimas más altas. Si todo es relativo, si todo es bueno y malo, si nada es definitivo, ¿qué más da? Lo importante es hacer lo que quieras, aquello que te apetezca o dicte el momento. El relativismo es ese dios moderno y poderoso que reclama un punto de vista subjetivo para todo, ya que no existe una verdad absoluta. Defiende la utilidad, lo práctico, la idea de que el fin justifica los medios. El relativismo supone entrar en la incoherencia, y ella es causa de muchas rupturas, de biografías ilógicas, sin argumentos irreconciliables. La abrupta altanería del relativismo tiene un tono devorador que afecta a los sentimientos quitándoles solidez. Su lema es: “Según desde el punto de vista que se mire”. 
  3. 3.    Hedonismo y sexualidad rebajada y trivializada: es decir, lo fundamental es pasarlo bien sin restricciones. El placer por el placer; disfrutar sin privarse de nada… 
  4. 4.    Consumismo galopante: hijo directo del hedonismo. Nos lleva a acumular más y más cosas, más y más experiencias placenteras. Compra, usa, goza, tira. El ideal del consumo no tiene otro horizonte que la multiplicación o la continua sustitución de unos objetos por otros mejores. Este consumismo se traduce en el viejo dicho de “tanto tienes, tanto vales”. Su lema es: “compra, usa, tira”. 
  5. 5.    Materialismo: El ser humano se va convirtiendo en objeto, en materia; va dejando de ser alguien para ser algo. Y ese vértigo de sensaciones placenteras tienen un tono devorador…se trata de vivir sin ideal y sin objetivos trascendentes… 
  6. 6.    Religión y espiritualidad a la carta: ofrecidas por las innumerables sectas que están pululando por doquier. Religión y espiritualidad que nos están conduciendo a un nuevo paganismo, con la aparición de dioses de la historia universal que conviven con otros nuevos dioses, como el sexo, el dinero, el poder y el placer. Su lema es: “Toda religión es buena”. 
  7. Medios de comunicación social: como fábrica de mentiras, que tergiversan la verdad, distorsionan la realidad, inculcan una cultura superficial, barata, chata, que da rienda suelta a los instintos animales que tenemos, que destruyen los valores humanos y cristianos que nos alimentaban y formaban. Estos medios de comunicación social están promoviendo al hombre light, ese personaje sin mensaje interior, vacío. Tomen, por ejemplo, las telenovelas, las revistas del corazón. En esas parejas todo está preparado para la ruptura. Y todo es presentado con risas, sin seriedad, de manera superficial, de tal forma que no tengamos que pensar o reflexionar mucho. Se presenta el modelo light sin drama y sin compromiso. Lo importante es disfrutar, pasarlo bien y sortear cualquier sufrimiento, porque para esta sociedad que quieren ellos proponer el sufrimiento es un sinsentido, es más un atentado al hedonismo” (Rivero, 2009: 1-2. Documento de Internet)
Ante lo anterior se vuelve necesario crear una ética mundial que ayude a controlar los extremismos y absolutismos de una era de mundialización entre los países y sociedades. Esta ética mundial debe tener como principio absoluto la protección de la vida en todas sus manifestaciones contra la violencia y la discriminación y deberá estar centrada en establecer la autonomía de la conciencia y la voluntad decidida de todas las personas.
Tomando en cuenta que la nueva constelación mundial de la posmodernidad establece cambios profundos como los siguientes:
l  “Desde el punto de vista geopolítico, nos hallamos ante una constelación posteurocéntrica: se acabó el dominio del mundo en manos de cinco Estados europeos rivales (Inglaterra, Francia, Austria, Prusia/Alemania, Rusia). Ahora nos enfrentamos a una constelación policéntrica de diversas regiones del mundo, en primer lugar, Norteamérica, Rusia, la Comunidad Europea y Japón, y luego, también China y la India.
l  Desde el punto de vista de la política exterior, hemos de contar con una sociedad mundialpostcolonialista postimperialista. En el mejor de los casos, ello supondría una cooperación internacional y unas verdaderas Naciones Unidas.
l  Desde el punto de vista de la política económica, empieza a desarrollarse una economíapostcapitalista postsocialista. Podríamos llamarla, con cierto derecho, economía de mercado ecológico-social….LEER MAS

EN HONOR A LA MEMORIA DE JUAN BOSCH

JUAN BOSCH

por Max Puig

Juan Bosch ha muerto. Fue un hombre íntegro y riguroso, solidario y patriota; un trabajador infatigable, que le dio mucho a su país y al mundo. De su fecunda vida se harán muchos balances.

Cuando se escriba la historia habrá mucho que decir de Juan Bosch. En el empeño se ordenarán y clasificarán sus aportes. Desde ya su nombre está indisolublemente ligado a la formación del pensamiento social del pueblo dominicano, a la reafirmación de los valores, la identidad y la independencia nacionales y a la lucha por las libertades públicas, que son el soporte de la vida democrática.

Algunos pondrán el acento en su contribución a la comprensión de la sociedad dominicana. Sus análisis sobre las actitudes y comportamientos de clases, grupos sociales e individuos hicieron que, a partir deél, se leyeran la historia y el presente dominicanos con nuevos ojos, más abiertos.

Otros insistirán en el papel que jugó a favor de la educación, el desarrollo y el avance social. Se resaltará su rol en la construcción de la democracia dominicana. Sin embargo, otros pondrán de relieve las extraordinarias dotes literarias que le ganaron fama.

Observador penetrante, de fina sensibilidad, Bosch procuró entender y expresar a su pueblo. El campesino pobre es el protagonista de su obra literaria más temprana. Aprendió de él, bebió de su sabiduría, y trazó sus perfiles con maestría.

Juan Bosch, perfeccionista, amante del trabajo bien hecho, pasó de la literatura a la política sin abandonar su condición de orfebre de las letras. Cambiarían los instrumentos pero Bosch seguiría siendo el esteta, el ser sensible que siempre fue.

Al considerar a su pueblo como indefenso, atrapado en la ignorancia y un atraso secular, Bosch vio en la política un deber social. La concibió como una actividad seria y digna que debía contribuir al establecimiento de una sociedad más justa y democrática, peldaño necesario para liberar a los seres humanos de muchas de sus ataduras y limitaciones.

De ahí su profundo desprecio por cuantos hacen de la política un negocio. Su inflexible condena a corruptos y farsantes. Su voluntad de ver los mercaderes lejos del templo de la República.

Le tocó actuar en un siglo XX y una América Latina marcados por la confrontación entre autoritarismo y democracia. No limitó su defensa de la democracia a sus aspectos formales. La democracia social fue para él preocupación permanente. Enseñó civismo, enseñó respeto, enseñó democracia. Pero sobre todo, se empeñó en enseñar a pensar.

Cabeza del campo democrático dominicano a todo lo largo del siglo en que vivió, su vocación de servicio hizo que concibiera la política como una pedagogía democrática. Esa pedagogía exigía una comunicación adecuada. Su vasta cultura, su sensibilidad y conocimiento de su gente hicieron de él el maestro que esperaba la sociedad dominicana a raíz de la muerte del tirano Rafael Trujillo.

Más allá de sus considerables aportes en los campos del conocimiento, la política y la literatura habrá que prestarle mucha atención al hombre Bosch. En él hay un referente ético de enorme valor para los dominicanos de hoy y de mañana.

Bosch quiso un mejor destino para su país y puso todo su talento y energías al servicio de su causa. Batallador, cabalmente honrado y metódico en el cumplimiento de las tareas que se impuso, defendió sus ideas con firmeza y evitó comprometer los principios por los que luchó toda su vida.

Cargado de lauros, don Juan no se aisló en torre de marfil. Fue sencillo, humilde y siempre estuvo atento a los que de él quisieron aprender, No sucumbió a los desvaríos ante los que termina mucha gente. No le cegaron la fama ni el dinero.

Las pasiones políticas no le fueron ajenas. Como todo humano cometió errores, pero muchos quisieron detractarlo injustamente. Los nombres de quienes lo hicieron pasarán al olvido. El suyo, por el contrario, será recordado siempre. Para determinarlo, no habrá que esperar que se escriba la historia. Con su vida y su obra el propio Juan Bosch grabó su nombre en ella con letras mayúsculas.

Juan Bosch ha muerto. Ahora le pertenece a la Patria y es ejemplo para todos sus hijos e hijas.

(Escribí este artículo raíz del fallecimiento del profesor Juan Bosch el 1 de noviembre de 2001 y fue publicado en la edición de la revista ¡Ahora! del 11 de noviembre de 2001. Posteriormente, el texto fue incluido en el libro Pensar la Nación que publiqué en mayo de 2010. Lo reproduzco hoy, al cumplirse el 104º aniversario de su natalicio).

 

En Cuba, con la agricultura, cerrando brecha

Cerrando la brecha: restauración metabólica en la agricultura cubana

Por Rebecca Clausen

El reciente desarrollo agroecológico de Cuba ofrece ejemplos concretos sobre cómo se puede cerrar la brecha, no simplemente con técnicas diferentes, sino con una transformación de las relaciones socio-metabólicas de la producción de alimentos. El éxito de la agricultura orgánica cubana y su potencial de influenciar a otros países Latinoamericanos y del Caribe.

Como John Bellamy Foster explicó en “La ecología de la destrucción” (Monthly Review, Febrero 2007), Marx exploró las contradicciones ecológicas de la sociedad capitalista como se revelaban durante el siglo diecinueve, utilizando los dos conceptos de brecha metabólica y restauración metabólica. La brecha metabólica describe cómo la lógica de la acumulación rompe los procesos básicos de la reproducción natural y crea el deterioro de la sostenibilidad ecológica. Además, “destruyendo las circunstancias que rodean ese metabolismo”, Marx agrega, “ello [la producción capitalista] exige su sistemática restitución como una ley reguladora de la reproducción social” – una restauración que, sin embargo, sólo puede ser lograda fuera de las relaciones capitalistas de producción.1/

El reciente desarrollo agroecológico de Cuba ofrece ejemplos concretos sobre cómo se puede cerrar la brecha, no simplemente con técnicas diferentes, sino con una transformación de las relaciones socio-metabólicas de la producción de alimentos. Numerosos académicos han descrito los logros científicos de laagricultura orgánica de Cuba. Sin embargo, el éxito de la agricultura orgánica cubana y su potencial de influenciar a otros países Latinoamericanos y del Caribe debe ser entendido no simplemente como la aplicación de nuevas tecnologías agrícolas, sino como un ejemplo de transformación social en su integridad. Como Richard Levins nota, “para entender el desarrollo agrícola cubano primero es necesario verlo muy de cerca en la riqueza de sus detalles… Luego retrocedemos un paso y entrecerramos los ojos para poder captar como un todo la senda de desarrollo verdaderamente novedosa que Cuba está abriendo como pionero”.2/

‘La Tierra es el tesoro, el trabajo es la llave’

El concepto de metabolismo de Marx radica en su conocimiento del proceso del trabajo. El trabajo es un proceso por el cual el ser humano media, regula y controla el intercambio material entre él y la naturaleza. La tierra, el suelo (y los ciclos ecológicos que lo definen) y el trabajo, que es la relación metabólica entre los seres humanos y la naturaleza, constituyen las dos fuentes originales de toda riqueza. Durante un viaje a Cuba con un grupo de investigadores agrícolas al final del año pasado vi un carro tirado a caballo transportando productos orgánicos de un huerto urbano cultivado en terreno elevado sobre el nivel del suelo, a un puesto de una comunidad cercana. Noté una frase pintada sobre la pared de un depósito: “La tierra es un tesoro [sic], el trabajo es la llave”, land is the treasure, labor is the key. Al observar una granja manejada cooperativamente producir y entregar hortalizas orgánicas a su comunidad, da una imagen visual de la concepción del metabolismo de Marx. La tierra proporcionando la materia prima esencial, es tratada como un “tesoro” que no puede ser explotado para ganancias de corto plazo, sino restaurada a través de una aplicación racional y planeada de principios ecológicos a la agricultura (agroecología). Y el trabajo, siendo la realización física de una “llave”, puede acceder a la riqueza del suelo para proveer alimentos de subsistencia sanos, distribuidos equitativamente a la comunidad local.

Marx tiene dos significados para el término metabolismo. Uno se refiere al proceso regulatorio que gobierna el complejo intercambio entre los seres humanos y la naturaleza, especialmente con relación a los ciclos de nutrientes. El segundo contiene un significado social más amplio que describe las normas institucionales que gobiernan la división del trabajo y la distribución de la riqueza. El análisis de la brecha metabólica envuelve ambos significados. En el sentido ecológico, Marx nota que la agricultura capitalista deja de ser “autosostenible” desde que “no encuentra dentro de ella las condiciones naturales de su propia producción”3/ Al contrario, los nutrientes deben adquirirse a través del comercio de larga distancia y de industrias separadas que están fuera de la esfera agrícola. Esto crea una separación entre los ciclos naturales de lafertilidad del suelo y de la acumulación de desechos.

En el significado más amplio de metabolismo, la brecha es creada entre la humanidad y el mundo natural debido a la relación entre el trabajo asalariado y el capital. La propiedad privada de los recursos de la tierra, la división entre trabajo mental/manual y la antagónica división entre ciudad y campo ilustra la brecha metabólica a nivel social. En el capitalismo la brecha se manifiesta de varias formas, tales como la primacía de la especulación corporativa en bienes inmobiliarios, la pérdida de autonomía de los agricultores de subsistencia del conocimiento de los “expertos” técnicos, y la transición demográfica de las granjas rurales a los centros urbanos.

‘Este es [sic] trabajo bonito’

En Cuba tuve la suerte de hablar con muchos de los agricultores que trabajaban en los organipónicos. Me frustraba el que mi elemental español no me permitiera conversaciones sofisticadas, pero pude formular una pregunta básica. “Le gusta este trabajo?” pregunté a un agricultor que me llevaba a conocer los huertos urbanos. Sin reflexionar, me dijo cálidamente, “Este es [sic] trabajo bonito”, this is beautiful work. A través de más traducciones y visitas a lugares en cuatro provincias de Cuba, aprendí cómo la transformación de la producción de alimentos cumple una función práctica en Cuba; proporciona calorías nutritivas sin el uso de productos derivados del petróleo, un ingrediente esencial en general en la producción de la agricultura comercial global de alimentos.

El modelo agrícola cubano reconecta el ciclo natural de los nutrientes y asienta el trabajo humano en el campo con trabajo productivo en las ciudades. La transformación de las relaciones socio-metabólicas permite a la biodiversidad actuar como un recurso para la producción de alimentos, tal como proveer un ambiente propicio para los insectos beneficiosos, en vez de un desafío a superar. Los nuevos modelos de propiedad y de distribución dan lugar a tomas de decisiones participativas en todos los niveles de cultivos, cosechas y consumo. Introduce un nuevo tipo de relaciones laborales en el que los agricultores oriundos del lugar interactúan con agrónomos entrenados para seleccionar los cultivos que mejor se adaptan al medioambiente natural, al clima y a la geografía. Y en oposición a los incrédulos que cuestionan si este modelo puede sólo ocurrir en la Cuba de Castro, los agricultores describían las recientes experiencias de viajes a otros países Latinoamericanos y del Caribe para diseminar este nuevo modelo de producción alimentaria.

Reestableciendo las Relaciones Espaciales de los Ciclos de Nutrientes

La agricultura cubana ha sido elogiada por la aplicación de la ciencia racional para lograr una agricultura orgánica.4/ Los elogios vinieron de parte de organizaciones internacionales tales como aquellas que votaron para otorgarle el Premio Nóbel Alternativo al Grupo Cubano de Agricultura Orgánica por “desarrollar métodos agrícolas orgánicos” El éxito radica en parte en el descubrimiento de nuevos métodos, pero también por la transmisión de nueva información para su implementación local. Los 280 exitosos Centros para la Producción de Entomófagos y Entomopatógenos (CREEs) son un testamento sobre el potencial para la organización racional de un programa nacional de control biológico de pestes con la producción de organismos que atacan a los insectos que son pestes de los cultivos. 5/ La investigación patrocinada por el Estado que desarrolla pesticidas y biofertilizantes naturales es crucial para la creación de alternativas a la agricultura convencional; sin embargo, no es el pivote sobre el cual gira la restauración metabólica. Para entender cómo se cierra la brecha metabólica en relación con los procesos ecológicos, uno debe entender la reorganización espacial del ciclaje de nutrientes.

El entendimiento ecológico de la brecha metabólica es fundamentado por las relaciones espaciales de los procesos físicos reguladores del ciclaje de nutrientes. La separación de la gente de la tierra (migración campo-ciudad) crea una brecha en el metabolismo de las relaciones naturaleza-sociedad, desde que los nutrientes son transportados lejos de los cultivos y granjas donde se originaron, y se acumulan como productos de desecho en centros lejanos de población. Para reponer la bioestructura del suelo agotado, los agricultores capitalistas deben obtener los nutrientes a través de la apropiación (i.e., el histórico comercio del guano) o de la producción artificial industrial (i.e., nitrógeno sintético contemporáneo) para su continua aplicación a las tierras de cultivos. Este sistema de producción de alimentos rompe el proceso natural del ciclaje de nutrientes, e introduce nuevas contradicciones ecológicas asociadas con los requerimientos energéticos del comercio de larga distancia de fertilizantes mientras que al mismo tiempo los nutrientes se acumulan con la materia cloacal de las ciudades. De manera similar, la separación de animales agrícolas de los suelos que producen sus alimentos crea una brecha metabólica al interrumpir el intercambio material entre granos alimenticios/ganado y bosta de ganado/granos alimenticios. Como Foster y Magdoff notan, “Este quiebre de la conexión física entre los animales y la tierra que produce sus alimentos ha empeorado el desgaste de los nutrientes y de la materia orgánica de los suelos de cultivos.6/ El resultado consecuente de ello es la intensificación de la aplicación de fertilizantes que requiere la producción de granos para satisfacer la creciente demanda de una producción concentrada de ganado. La separación de seres humanos, ganado y cultivos rompe el reflujo de los nutrientes al suelo.

La agricultura Cubana de los pasados 13 años se preocupó en restablecer la relación espacial entre los ciclos de nutrientes y el intercambio de materiales. Un principio clave de la agroecología de Cuba es la “optimización de recursos locales y la promoción de las sinergias dentro de la granja a través de las combinaciones planta-animal” 7/ La mejoría de la integración espacial de plantas, animales y humanos puede reducir la necesidad del comercio de larga distancia y repone la fertilidaddel suelo a través de fuentes nutritivas cercanas. Las circunstancias socio-económicas locales y las restricciones biofísicas dictan el tipo de arreglo espacial de los ciclos nutrientes que es posible. Durante mis visitas a las granjas Cubanas he presenciado cómo las prácticas granjeras pueden ciclar sostenidamente nutrientes de fuentes locales o de las sinergias del sitio. Los recursos locales son usados para promover los ciclos de los nutrientes con métodos para su integración en el sitio. Cada uno de estos métodos procura fundamentalmente alterar las relaciones espaciales de los ciclos de los nutrientes y la asimilación de los desechos en la producción de alimentos.

Lombrices, Vacas y Caña de Azúcar

El factor esencial requerido por todo granjero para una exitosa producción de alimentos es el suelo rico en nutrientes. Antes del Período Especial, Cuba descansaba en fertilizantes sintéticos importados para obtener productividad agrícola. Hoy, los sistemas organizados que unen trabajo, animales y subproductos de las cosechas, y la descomposición natural, proveen los nutrientes esenciales para la producción sostenible de alimentos. El camino que lleva a reponer la fertilidad y la salud del suelo no requiere del comercio de larga distancia ni de insumos intensivos en energía, sino que radica en las funciones de la biodiversidad y de la eficiencia ecológica.

Durante una visita a una granja operada cooperativamente en la Habana del Este, un agricultor estaba arrodillado al lado de una de muchas largas filas de formas rectangulares de concreto, que servían para contener una alta densidad de las lombrices rojas californianas. Con la palma de su mano tomó un manojo de la primera rica oscura capa del suelo para mostrar una pequeña muestra de 10.000 a 50.000 lombrices que habitaban ese específico metro cuadrado de biomasa. A escala comercial de producción, las lombrices pueden producir de 2.500 a 3.500 metros cúbicos de humus de 9.000 metros cúbicos de material orgánico (un metro cúbico es aproximadamente el mismo volumen que una yarda cúbica).8/ La Vermicultura, el método que usa el excremento de las lombrices para fertilizante del suelo, se lleva a cabo en la granja para que los trabajadores puedan controlar diariamente la temperatura y la humedad del hábitat de lombrices, y aplicar a loscultivos este suplemento rico en nutrientes en el momento debido. La Vermicultura en sí no es una técnica revolucionaria, y sin embargo, en Cuba representa la etapa final de un proceso integrado que reorganiza el uso de productos locales para la producción de alimentos.

El agricultor explicó cómo las lombrices pueden producir humus más rápido usando desecho animal en vez de desechos vegetales, de manera que rutinariamente obtienen la bosta vacuna de granjas cercanas. Esta bosta es asimismo un producto de nutrientes locales reciclados, considerando que los insumos alimenticios usados para alimentar las vacas son subproductos de cultivos locales. Aunque los centros investigadores Cubanos se dieron cuenta décadas pasadas que los vacunos podían ser bien alimentados con pastos de forraje, legumbres y residuos de cosechas, la prevalencia y accesibilidad de granos baratos para vacunos importados de países Soviéticos dejó sin examinar estos beneficios antes del Período Especial. Sin embargo, el cambio en las condiciones materiales de disponibilidad de alimentos, los llevó a una búsqueda más minuciosa de los usos más sostenibles de los recursos locales. Los investigadores Cubanos aprendieron que los subproductos de los campos de caña de azúcar proveían de enriquecimiento biológico a las dietas vacunas, y comenzaron a usar estos “productos de desechos” como suplementos primarios para la alimentación vacuna.9/ Los subproductos de la caña de azúcar incluyen bagazo, melaza y cachaza, y también los residuos frescos de la caña como la punta de la caña. La caña de azúcar como forraje vacuno ofrece soluciones alternativas tanto de energía metabolizable como para la provisión de proteínas. Según dos investigadores sobre el estado agroecológico Cubano: “Las experiencias de los últimos 15 años de varios países han demostrado la ventaja económica del uso de la caña de azúcar como la fuente principal de energía para la alimentación del ganado vacuno en la producción de carne y leche. Estos sistemas son de especial relevancia para países tropicales durante las estaciones secas, estación óptima para la cosecha de la caña de azúcar, y a su vez, la más crítica para la disponibilidad de pasturas y forrajes”.10/

Mientras el agricultor indicaba este camino en cascada de nutrientes de los campos de caña de azúcar a los establos de ganado, de la bosta vacuna a las fuentes de lombrices, del excremento de las lombrices a los sembrados de la agricultura orgánica, comencé a ver como los nutrientes dentro de ésta provincia de Cuba estaban conectados a través de la acción metabólica de las plantas y los animales. Este flujo particular de nutrientes (caña de azúcar, ganado, lombrices, cultivos) que se entregan a las granjas orgánicas locales no es común a lo largo de Cuba porque otras regiones tienen recursos locales distintos que pueden utilizarse. Por ejemplo, en Matanzas -la primera provincia productora de citrus en el centro de Cuba – las cáscaras de naranjas son fermentadas en silos como alimento para ganado.11/ La sustitución con recursos locales basado en su disponibilidad minimiza el gasto de energía en transporte y hace un uso ecológicamente eficiente de los nutrientes locales, alterando así la relación espacial de la agricultura convencional entre los fertilizantes y los sistemas de desechos.

Otra Pastura es Posible

Mientras nos dirigíamos por un caminito hacia la Estación Experimental el “Indio Hatuey” observé un paisaje forestado y alambrado a ambos lados de la ruta. Mi ingenuo supuesto de que esto era algún tipo de plantación de madera para fibra refleja el estrecho rango de posibilidades delineadas con el que yo había sido entrenada a identificar o como foresta o como pastura. Las producciones especializadas que producen un paisaje particular es el modelo estándar de la agricultura intensiva y representa una en la que las interacciones metabólicas entre especies son intencional e intensivamente negadas. El artístico cartel a la entrada de la Estación Experimental de Forrajes y Pasturas mostrando ganado pastando en medio de árboles y pastos altos, rodeados de una cubeta simbólica de la ciencia, era mi primera introducción a los sistemas silvopastorales sostenibles.

“Bienvenidos en nombre de los trabajadores” dijo Mildrey Soca Perez, la directora de investigación de la estación. La presentación comenzó con una descripción de los objetivos interdisciplinarios e integrados de esta estación experimental, seguida por una discusión sobre la eficiencia ecológica asociada con la integración ganado-cultivo. Antes del Período Especial, Cuba dependía de un modelo intensivo de producción para pastoreo de ganado para asegurar leche y proteínas para la población. El Período Especial impulsó la búsqueda de medios alternativos de producción ganadera usando recursos locales. Este conocimiento fue reconstruido de los sistemas mixtos tradicionales de uso de la tierra que los pequeños granjeros habían conservado. La reorganización espacial de los cultivos y de la producción ganadera rendía beneficios mutuos de fertilización de nutrientes y de la asimilación de desechos.

Retrospectivamente, los investigadores Cubanos del Instituto de Pasturas y Forrajes reconocen que “la separación de la producción de cultivos y de ganado que tuvo lugar malgastaba energía y nutrientes”12/ Como los vacunos salían de los árboles de la foresta y los investigadores describían la transferencia de energía entre vacunos, hojas de árboles y pastos, comencé a ver los medios por los cuales esta integración era otro ejemplo concreto de reponer la brecha que se había producido entre los elementos constitutivos de nuestro sistema de producción alimenticia.

La granja Indio Hatuey cría ganado vacuno en campos plantados con el árbol Leucaena leucocephala. Los vacunos comen las hojas y ramas de este bajo y bien bifurcado árbol, y los trabajadores regularmente los podan de manera que las ramas sean accesibles al ganado. También se alimentan con los pastos que crecen bajo los árboles. El Leucaena fija nitrógeno, reabasteciendo al suelo que alimenta los pastos.

Además, la bosta vacuna ayuda a aumentar la fertilidad del suelo para los árboles y pastos. El uso de abono orgánico en sistemas de monocultivos especializados y/o en unidades de gran escala de producción tienen altos costos de aplicación y transporte, y requerimientos específicos de trabajo y equipamiento. Los investigadores Cubanos encontraron, sin embargo, que “cuando mantienen este sistema en escala menor y con un alto grado de integración, el uso de estas técnicas es mucho más fácil, y de hecho se hace una necesidad funcional del sistema, mientras garantiza los ciclos de los nutrientes”13/

Los árboles leucaena proveen de sombra a los animales, lo que reduce el impacto del calor y aumenta la productividad. Para asegurar una amplia fotosíntesis para los pastos, éstos son plantados en filas extendidas de Este a Oeste para maximizar la luz solar que llega al suelo. Las raíces del leucaena previenen la erosión al mantener la integridad de la estructura del suelo, y se le da especial atención a la proporción vaca-árbol para asegurar que no termine compactando al suelo. Los investigadores de esta estación encontraron que este sistema de pastura rinde de 3000 a 5000 litros de leche/hectárea/año con incrementos de calidad en términos del contenido de proteína y grasa. Adicionalmente, los métodos silvopastorales reducen las fluctuaciones de la producción de leche entre las estaciones secas y lluviosas y aumenta la tasa de reproducción de las vacas.

Los métodos silvopastorales no se aplican sólo a la producción de leche y pastoreo vacuno. Estos tipos de sistemas integrados están siendo investigados para ovejas, cabras, cerdos y conejos. La estación Indio Hatuey también investiga el pastoreo equino en los naranjales. Los caballos eliminan las malezas de la tierra, reduciendo la necesidad de herbicidas y proveen el fertilizante de la bosta para mantener la fertilidad del suelo. Desde el punto de visto económico, el sistema integrado naranjal/caballo rinde una ganancia que llegó a 388 pesos/hectárea/año más elevado que el monocultivo de naranjas sin animales.14/ En cada uno de estos casos, las relaciones espaciales de la producción de alimentos son investigadas y manejadas a fin de maximizar el ciclaje de nutrientes y adaptar el sistema de producción al perfil biogeoquímico del paisaje local.

La experiencia en campo de la producción ganadera integrada esta demostrando el potencial y la viabilidad de una más amplia conversión al sistema ganado-pastoreo. Esta transformación tiene implicaciones que van más allá del nivel técnico-productivo. Estos cambios influencian directa o indirectamente las condiciones económicas, sociales y culturales de las pequeñas granjas agrícolas al reforzar sus capacidades para su propio sostenimiento a través de la producción local. Los campesinos e investigadores Cubanos que explicaron los procesos locales y en sitio del ciclaje de nutrientes me ayudaron a ver las muchas manos de trabajadores que permiten la continuidad de este proceso. Las nuevas relaciones laborales, las nuevas estructuras de toma de decisiones y los nuevos patrones de distribución de alimento y de tierra no sólo permiten a los cubanos subsistir con alimentos más sanos y de una manera ecológicamente sostenible. Estos cambios estructurales han alterado fundamentalmente el metabolismo de la sociedad.

Reestableciendo las Relaciones Laborales de los Sistemas de Producción de Alimentos

Como se mencionó, Marx usó el concepto de regulación metabólica en un sentido social mas amplio para “describir un conjunto complejo, dinámico e interdependiente de necesidades y relaciones creadas y constantemente reproducidas en forma alienada bajo el capitalismo” 15/ Las necesidades y relaciones del metabolismo social son reguladas por las normas institucionales que gobiernan la división del trabajo y la distribución de la riqueza. Las limitaciones de la libertad humana originadas por la brecha metabólica social dieron a Marx una forma concreta de expresar la noción de la alienación de la naturaleza. Este segundo significado de metabolismo va más allá de las leyes físicas del intercambio de nutrientes y abarca la transformación de las relaciones laborales y de tenencia de la propiedad que deben acompañar a los cambios ecológicos si se quiere lograr sostenibilidad de largo plazo.

La agricultura Cubana convencional, dependiente de combustibles fósiles y de la mecanización, se llevó a cabo en grandes granjas de propiedad del estado que controlaban un 63% de la tierra arable. Al final de los 80, las plantaciones de caña de azúcar cubrían tres veces más tierras cultivables que los cultivos alimenticios, lo que hacía necesario importar el 60% de sus alimentos, todo del bloque Soviético. La severa crisis de alimentos que derivó de la caída Soviética y del riguroso bloqueo económico de EEUU, dejó un impacto físico a la población de Cuba de tal manera que el Cubano, en promedio, perdió 20 pounds (9 kilos) y la desnutrición subió de menos de 5% a más del 20% durante los 90.16/ Las reformas agrarias, que transformaron la tenencia de la tierra y los puntos de distribución de la producción, fueron las bases de la recuperación de la crisis alimenticia.

En setiembre de 1993, el gobierno Cubano reestructuró las granjas estatales haciéndolas cooperativas de los trabajadores manejadas por ellos mismos. Los nuevos programas trasformaron el 41.2% de las tierras de las granjas estatales en 2007 nuevas cooperativas con un total de 122.000 miembros17/ Las cooperativas son dueñas de sus cultivos, y sus miembros son compensados en base a la productividad en vez de contratos en salarios. Además de ser pagados monetariamente, los productores asociados acuerdan proveer comidas a los trabajadores y lugar para cultivar y cosechar provisiones familiares. Este cambio en la tenencia no sólo permitió una mejor aplicación de los métodos de cultivos orgánicos sino que reconectó a los trabajadores con la tierra. Esta reconexión ocurrió figurativamente como lo muestra la descripción de los trabajadores como “trabajo bonito”, y también geográficamente. El diseño de los sistemas agrícolas de Cuba toma en cuenta la necesidad de estabilizar la población rural y de revertir la migración rural-urbana. Los agrónomos Cubanos del Instituto de Investigación de Forrajes y Pasturas entienden que esto sólo puede lograrse con el reordenamiento de las estructuras productivas e invirtiendo en el desarrollo de áreas rurales, dando a la agricultura una mayor base económica y social.18/

En adición a las cooperativas de los trabajadores, el gobierno de Cuba entregó alrededor de 170.000 hectáreas de tierras a granjeros particulares. Esto refleja el punto de vista de Marx de que “una agricultura racional requiere o de pequeños agricultores trabajando para ellos mismos o de productores asociados que tengan el control”19/. El gobierno retiene el título de la tierra, pero los agricultores privados reciben arrendamiento gratis e indefinido y equipamiento subsidiado. Muchas familias Cubanas ven ahora a la agricultura como una oportunidad y han dejado la ciudad para ser granjeros. La Asociación Nacional de Pequeños Productores informa que sus miembros aumentaron 35.000 entre 1997 y el 2000. Los nuevos agricultores tienden a ser adultos con familias jóvenes (muchos con grado universitario), los que se retiran anticipadamente, o trabajadores con antecedentes de agricultores. 20/

La expansión de las oportunidades de trabajo en la agricultura abarca sólo un lado del sistema de producción alimentaria de Cuba. El énfasis puesto en huertos orgánicos urbanos trasciende a la división campo/ciudad usando una estrategia distinta – introduce sistemas de producción de alimentos en espacios abandonados de ciudades. Los organopónicos, pequeños campos de cultivos elevados sobre el nivel del suelo, ofrecen producción orgánica a los vecindarios de alrededores que eran baldíos llenos de basura, playas de estacionamiento, edificaciones demolidas. Hoy, los huertos urbanos producen el 60% de los vegetales que consumen los cubanos.

El movimiento de agricultura urbana comenzó informalmente debido a la necesidad de los residentes urbanos de satisfacer sus necesidades alimenticias básicas. El gobierno Cubano reconoció el potencial de este tipo de agricultura y creó el Departamento de Agricultura Urbana para facilitar dicho movimiento. El estado formalizó los reclamos de los productores por lotes vacantes para huertos y legalizó los derechos de venta de sus productos. Todo residente urbano puede reclamar hasta 1/3 de acre de terreno baldío, siempre que sigan las regulaciones de los métodos de producción orgánica. A comienzos del 2000, más de 190.000 personas habían solicitado y recibido dichos lotes personales para uso agrícola. En total, 322.000 cubanos están envueltos en agricultura urbana. El Departamento de Agricultura Urbana actuó para apoyar y promover la agricultura urbana abriendo servicios de extensión agrícola vecinal donde los productores pueden traer sus productos para recibir asistencia técnica de diagnóstico de enfermedades y pestes, análisis de suelo, etc.21/

La transferencia del conocimiento técnico agrícola de agrónomos a productores de alimentos representa un lado de la ecuación para el éxito de la agricultura sostenible. El modelo agrícola Cubano reconoce que la división artificial entre trabajo manual y mental limita el rango de oportunidades de los sistemas productivos de alimentos. Los objetivos de una democracia participativa en la toma de decisiones agrícolas han sido incorporados al nuevo modelo de producción, y esto es posible dados los nuevos patrones de propiedad. Por ejemplo, las pequeñas granjas cooperativas reciben asistencia de los Consejos del Pueblo, localizados en todas las 15 provincias de Cuba.22/ Los Consejos del Pueblo se componen de productores locales de alimentos y de técnicos que trabajan juntos para aconsejar a los granjeros del área sobre las mejores prácticas que son aptas para dicha área. Los agrónomos entrenados trabajan con los granjeros en sitios específicos al lugar para determinar las técnicas mas apropiadas.

El conocimiento de los agricultores también es incorporado a las conferencias agrícolas y procedimientos académicos. Fernando Macaya, el Director de la Asociación Cubana de Técnicos para Agricultura y Forestas (ACTAF), habló de una Reunión Provincial de Agricultores Urbanos que atendió en Noviembre del 2006. De los 105 trabajos de investigación presentados, 53 eran de productores de alimentos, 34 de investigadores técnicos y 12 de profesores académicos – 61 del total eran mujeres. La inclusión del conocimiento experimental con datos experimentales conduce a una aplicación racional de la ciencia, igualmente accesible a todos los miembros de la sociedad. Las generaciones más jóvenes son invitadas a participar en clubes agrícolas en las escuelas, y los maestros estimulados a promover aulas ecológicas. El más reciente proyecto de ACTAF financió funciones de títeres en escuelas primarias sobre cómo sembrar y usar diversas hierbas medicinales.23/ Cerrar la división artificial entre el trabajo manual y mental es posible a través de nuevas relaciones laborales.

La brecha en el metabolismo social puede ser superada fusionando los límites campo-ciudad (cambiando la tenencia de la tierra), así como también interceptando los roles del trabajo mental y manual (cambiando la división del trabajo). Ambas acciones llevan a la transformación de la producción de alimentos. Pero hay otra característica relevante del metabolismo social de la agricultura -la distribución del producto de la cosecha. Un tema clave de la agricultura sostenible de Cuba es la diversificación de los canales de distribución de alimentos. En vez de dar el control de toda distribución de alimentos a una autoridad central, se introdujo flexibilidad en el proceso distributivo para satisfacer las diversas necesidades de la población. Para ayudar al pueblo a afrontar los persistentes problemas de disponibilidad de alimentos, se mantiene una tarjeta de racionamiento que garantiza a cada cubano una cantidad mínima de alimentos. Las dietas de niños, mujeres embarazadas y de ancianos se controla cuidadosamente, e intencionalmente se ofrecen comidas a bajos precios en las escuelas y lugares de trabajos, con comida gratis en los hospitales.

Los mercados del vecindario venden productos de organipónicos a precios bien por debajo de los de los mercados comunitarios más grandes, para proveer así de vegetales frescos a aquellos que no pueden pagar los precios más altos. A comienzos del 2000, había 505 puestos de verduras en las ciudades Cubanas, con precios de 50 a 70% inferiores a los de los mercados de los granjeros.24/ Estos mercados de granjeros particulares fueron abiertos en 1994 para proveer puntos de distribución a una producción de hortalizas más grande y de mayor diversidad. Los mercados de granjeros privados proveen a los productores otro medio de distribuir bienes una vez satisfechas las necesidades básicas de la población. Aunque los mercados privados operan conforme a los principios de oferta y demanda, hay controles gubernamentales para frenar los excesos y la colusión de precios.

Se presta atención a la identificación de grupos de bajos ingresos y se crean programas de asistencia social para proporcionarles acceso a los alimentos. Marcos Nieto, del Ministerio de Agricultura de Cuba, describe cómo “la planificación toma en cuenta los patrones geográficos de distribución poblacional, especialmente con relación a áreas de elevada densidad de población, o de limitado acceso, o de suelos pobres, etc.25/

Soberanía Agrícola en América Latina?

La brecha en el metabolismo social de la producción de alimentos bajo el capitalismo es agravado por la propiedad privada de la tierra, la estricta división entre trabajo mental y manual, y la injusta distribución del fruto del trabajo. El modelo agrícola Cubano sistemáticamente trasciende estas alienantes condiciones, reconectando al agricultor con la tierra a través de las cooperativas productoras, la toma de decisiones participativas, y la distribución diversificada. Puede esta visión de sostenibilidad ecológica y de equitatividad social extenderse mas allá de la Isla de Cuba?

Los agricultores Cubanos viajan a los países Latinoamericanos y del Caribe asistiendo a los granjeros en la instalación de tipos similares de sistemas de producción de alimentos. En realidad, las exportaciones de crecimiento más rápido de Cuba son corrientemente las de las ideas. Cuba recibe muchos agricultores y técnicos agrícolas visitantes desde las Américas y otros lugares. Actualmente, agrónomos Cubanos enseñan métodos de explotación agroecológicos a agricultores Haitianos, y asisten a Venezuela con su movimiento agrícola urbano de rápida expansión.

Y no son solamente los agricultores Cubanos los que están dispersando estas ideas. Movimientos campesinos en América Latina están retornando a prácticas agrarias tradicionales y demandando redistribución de tierras que permita producir alimentos de subsistencia. La Escuela Agroecológica de América Latina fue creada en Agosto del 2005 en Paraná, Brasil. Fundada por una asociación entre dos movimientos campesinos – el Movimiento de Campesinos sin Tierra (Movimiento dos Trabalhadores sem Terra, MST) y Vía Campesina – la escuela se interesa en recoger los principios agroecológicos de las comunidades rurales de América Latina. De acuerdo al coordinador del MST, Robert Baggio, la escuela construirá una nueva matriz basada en la agroecología. Esta nueva matriz, explica, será orientada hacia la producción de pequeña escala y al mercado interno, respetando el medio ambiente y contribuyendo a la creación de una agricultura soberana.(http://www.landaction.org).

En esta ampliación de la restauración del metabolismo, se vislumbra la visión de Marx de una futura sociedad de productores asociados. En el volumen 3 del Capital, Marx escribió “La libertad en esta área puede consistir solo en esto, que el hombre socializado, los productores asociados, gobiernen el metabolismo humano con la naturaleza de una manera racional, poniéndolo bajo el propio control colectivo en vez de estar dominado por ello como si fuera una fuerza ciega; lográndolo con el menor gasto de energía y en las condiciones más meritorias y apropiadas a su naturaleza humana”26/

Las barreras psicológicas que a menudo previenen que esta visión sea vista como posible se basan en un punto de vista miope- lo usual de la agricultura comercial – donde las vacas no pastorean en bosques y las lombrices no dan origen a los cultivos; donde los agricultores no hacen ciencia y los trabajadores no consumen sus cosechas; y donde la brecha metabólica de los sistemas ecológicos y sociales se intensifica con la constante y creciente búsqueda de la acumulación de las ganancias. La agricultura Cubana muestra que el potencial de la restauración metabólica es real, y puede ocurrir ahora. El avance de estas ideas por el resto de América Latina crea esperanzas para transformaciones futuras.www.ecoportal.net

* Rebecca Clausen estudia sociología ambiental en la Universidad de Oregón. Viajó a Cuba como participante de la Delegación de Investigación en Agricultura Sostenible, auspiciada por Global Exchange. Este artículo fue publicado originalmente por el Monthly Review – An independent Socialist Magazine, Vol. 59 No. 1, May 2007.

El traductor, Manuel Romano, ofreció esta versión en español, dado el valioso aporte de su contenido y la sencillez del escrito original que lo hace accesible a casi todo tipo de lector.

Notas:

1. Karl Marx, Capital, vol. 1 (New York: Vintage, 1976), 637–38.
2. Richard Levins, “The Unique Pathway of Cuban Development,” in Fernando Funes, et al., eds., Sustainable Agriculture and Resistance (Oakland, CA: Food First Books, 2002), 280.
3. Karl Marx. Grundrisse (New York: Vintage, 1973), 527.
4. See Peter Rosset, “Cuba: A Successful Case Study of Sustainable Agriculture,” in Fred Magdoff, John Bellamy Foster, and Frederick Buttel, eds., Hungry for Profit (New York: Monthly Review Press, 2000); and Sinan Koont, “Food Security in Cuba,” Monthly Review 55, no. 8 (January 2004): 11–20.
5. Funes, et. al, eds., Sustainable Agriculture.
6. John Bellamy Foster and Fred Magdoff, “Liebig, Marx, and the Depletion of Soil Fertility,” in Magdoff, Foster, and Buttel, eds., Hungry for Profit, 53.
7. Miguel Altieri, “The Principles and Strategies of Agroecology in Cuba,” in Funes, et al., eds., Sustainable Agriculture, xiii. 
8. Eolia Treto, et. al., “Advances in Organic Soil Management,” in Funes, et al., eds., Sustainable Agriculture, 164–89.
9. Marta Monzote, Eulogia Munoz, and Fernance Funez-Monzote, “The Integration of Crop and Livestock,” in Funes, et al., eds., Sustainable Agriculture, 190–211. 
10. Rafael Suarez Rivacoba and Rafael B. Morin, “Sugarcane and Sustainability in Cuba,” in Funes, et al., eds., Sustainable Agriculture, 255.
11. Mildrey Soca Perez, personal communication, December 1, 2006.
12. Monzote, et. al., “The Integration of Crop and Livestock,” 190.
13. Monzote, et. al., “The Integration of Crop and Livestock,” 205.
14. Monzote, et. al., “The Integration of Crop and Livestock,” 200.
15. John Bellamy Foster, Marx’s Ecology (New York: Monthly Review Press, 2000), 158.
16. United Nations Development Programme (UNDP), The United Nations Environment Programme (UNEP), World Bank, and World Resources Institute, World Resources 2000–2001—People and Ecosystems: The Fraying Web of Life (UNDP, 2000). 
17. Dale Allen Pfeiffer, Eating Fossil Fuels (Gabriola Island, British Columbia: New Society Publishers, 2006), 59.
18. Monzote, et al., “The Integration of Crop and Livestock,” 207.
19. Karl Marx, Capital, vol. 3 (New York: Vintage, 1981), 216.
20. Pfeiffer, Eating Fossil Fuels, 60.
21. Pfeiffer, Eating Fossil Fuels, 61.
22. Juan Leon, personal communication, November 27, 2006.
23. Fernando Macaya, personal communication, November 27, 2006.
24. Pfeiffer, Eating Fossil Fuels, 61.
25. Marcos Nieto and Ricardo Delgada, “Cuban Agriculture and Food Security,” in Funes, et al., eds., Sustainable Agriculture.
26. Marx, Capital, Vol. 3, 959.

 

“Hugo Chávez, lector de Nietzsche”

La biblioteca del presidente venezolano “abarca unos catorce mil libros, comenzando por unos tres mil volúmenes, de uso permanente, en los que Chávez nos dejó múltiples anotaciones.”
En torno a una propuesta del embajador venezolano en Egipto Sobre la lectura de Nietzsche y la izquierda
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Hugo Chávez, lector de Nietzsche” [1] es el título de un reciente artículo de Juan Antonio Hernández [JAH], el embajador venezolano en Egipto, texto en el que reivindica la lectura desde la izquierda del filósofo alemán.
En torno a una propuesta del embajador venezolano en Egipto Sobre la lectura de Nietzsche y la izquierda

Dando cuenta de las diversas propuestas para celebrar la vida y el legado de Hugo Chávez, JAH comenta que “una de las más felices ha sido la de crear un Centro de Altos Estudios dedicado a su pensamiento”. Adán Chávez será el director de la citada institución. La biblioteca del presidente venezolano “abarca unos catorce mil libros, comenzando por unos tres mil volúmenes, de uso permanente, en los que Chávez nos dejó múltiples anotaciones.”

Resulta imposible exagerar, en razonable opinión de JAH, el inmenso valor “de esas anotaciones al margen de sus libros, para reconstruir parte de la biografía intelectual de Hugo Chávez”. Para dar cuenta de su importancia nos propone un experimento mental: “imaginemos, por un momento, lo que pudo haber comentado [el presidente Chávez] o subrayado sobre las nociones de virtud y fortuna en Maquiavelo, para citar un ejemplo relevante entre muchos otros”.

Dentro de esa vasta constelación de lecturas, JAH nos recuerda “una de las últimas y de mayor significación: me refiero a su relectura del “Zaratustra” de Nietzsche, iniciada en julio del 2011.” Vale acotar, prosigue, “que existe una larga tradición de lecturas de Nietzsche desde la izquierda. Incluso antes de su muerte sus ideas resultaron muy atrayentes entre los anarcosindicalistas de Europa y los Estados Unidos” y en los ámbitos socialistas (la obra de Jack London sería un ejemplo de ello). En América Latina, prosigue JAH, “recordemos el hondo impacto de Nietzsche en el pensamiento de Mariátegui. En esa misma orientación, de acuerdo con Néstor Kohan, se sabe que el Che Guevara estaba trabajando en un texto sobre Nietzsche cuando cayó en combate en 1967”. Prosigue JAH con la idea del eterno retorno: “Como pensamiento ético, el Eterno Retorno es la nueva formulación de la síntesis práctica: Lo que quieres, quiérelo de tal manera que quieras también el eterno retorno. “Si, en todo lo que quieres hacer, empiezas por preguntarte: ¿estoy seguro de que quiero hacerlo un número infinito de veces?, esto será para ti el centro de gravedad más sólido”. Una cosa en el mundo le repugna a Nietzsche: las pequeñas compensaciones, los pequeños placeres, las pequeñas alegrías, todo lo que es concedido una vez, sólo una vez.”

Más allá de esta repugnancia (absolutamente incomprensible para mi y, conjeturo, de claro sesgo aristocrático-elitista) por las pequeñas compensaciones, las pequeñas alegrías y los pequeños placeres (¿dónde se ubicará el problema de estas “pequeñeces”?), me gustaría trazar un breve apunte sobre esta vindicación filosófico-cultural del embajador venezolano:

No seré yo quien diga que no debamos leer a Nietzsche (a pesar de su frecuente uso por gentes huracanadas de acero y barbarie) y no se me escapa, desde luego, su larga influencia (no siempre positiva) en el anarcosindicalismo español. Hagámoslo así, si así lo estimamos. Pero es bueno no olvidar las coordenadas esenciales de un pensamiento, de un gran pensamiento fuertemente reaccionario que tiene en la idea del übermensch, del más allá de lo humano, una de sus aristas más peligrosas. Hay un libro en el área cultural hispana, que ha trascendido esos límites al ser ampliamente reconocido entre los estudiosos del autor de La Gaya ciencia, que, en mi opinión, debería merecer nuestra máxima consideración y atención. Su autor, Nicolás González Varela [NGV], un enorme filósofo marxista que ha editado la obra del revolucionario de Tréveris, es un gran germanista, que siempre tiene muy presente la XI tesis sobre Feuerbach, y el título de su libro,Nietzsche contra la democracia, es altamente significativo del gran proyecto político de nuestro “filósofo de la sospecha”.

Resumo brevemente algunas de las tesis del gran ensayo de NGV:

Sostiene el autor que existe una larga y venerada tradición interpretativa que niega y obtura toda posibilidad de una lectura política de la obra nietzscheana. Una lectura así es considerada “superficial, forzada y contraria al propio pathos de Nietzsche”. Reconocidos nietzscheanos lo definen como un pensador esencialmente antipolítico o impolítico. No es ésta la posición de NGV.

Si entendemos “antipolítico” equivalente a una indiferencia interna de la teoría frente al Estado, o como un extrañamiento del Estado de la reflexión práctica, ése no es de ningún modo el caso de Nietzsche. Al contrario: “sus preguntas incumben sobre los politeai, los regímenes y la forma-estado, objeto tan importante de la filosofía política tradicional desde la Antigüedad”. Sus preguntas y respuestas, prosigue NGV, son poiético-teóricas, más que dialéctico-prácticas. En nota (p. 247) aclara la distinción: “La sustitución de una filosofía práctica dirigida a un obrar correcto y justo, cuya finalidad era el bien común, por una filosofía poiética política dirigida a construir y crear formas-estado, tomó plena claridad con Hobbes y Spinoza”. Si se analiza al Nietzsche político, comenta, no “debemos anacronizar el contexto de sus reflexiones: es necesario pensar cuál era el concepto de Política a finales del siglo XIX”.

NGV advierte contra el peligro de comprender al Nietzsche político “no a partir de las motivaciones originarias y sus necesarias conexiones internas, sino del preguntar por su diferenciación de las formas más perfectas de pensamiento reciente”. Nietzsche diferencia entre la kleine Politik, la pequeña política, “lo que hacen los políticos”, la política entendida como pura lucha por el Poder, y la verdadera y gran Política, la große Politik “que diseña la forma-estado como medio y posibilidad de determinar el comportamiento de otros hombres en pos de una finalidad de dominio”. Nietzsche creía que la ciencia política había perdido de vista el contexto de preguntas que le habían motivado desde la Antigüedad. El Estado no está privado de finalidades y “el telos de un Estado sólo se alcanza gracias a sus formas”. Por ello, si coincidimos con que una teoría de los medios y fines del Estado es el fundamento de toda política, concluye NGV, tal teoría existe en Nietzsche y, por ende, una aproximación política a su obra está plenamente justificada..

Y no sólo eso. Tal teoría de ninguna manera se ubica en su pensamiento de forma incidental o indistinta “ni subsumida a un horizonte moral, como sostienen muchos nietzscheanos”. La pregunta por la finalidad del Estado no solamente es un problema significativo “sino más aún, planteada correctamente, el problema fundamental de la Teoría del Estado. Sólo por su finalidad ha de justificarse en Nietzsche un Estado”. Lo que constituye a un Estado en cuanto Estado perfecto es algo más que el mero Poder: “son, y no en última instancia, las tareas que sólo él puede satisfacer como Mittel, como medio, el telos bajo cuyo mandato se encuentra y que depende de su forma, de su Form der Regierungen”. La manera y modalidad de distribución del poder estatal condiciona la forma del Estado. La forma-estado adecuada es la que permite la solución óptima de lo que Nietzsche denomina “el fin de todo arte del Estado: la größter Dauer, la gran Duración”.

NGV señala que si superamos el obstáculo epistemológico y nos atrevemos a una lectura específica de lo político en Nietzsche, el catecismo nietzscheano invierte los términos. “Las lecturas marginalmente políticas que se han realizado de la filosofía de Nietzsche, la mayoría en la cultura anglosajona, paradójicamente nos representan un Nietzsche hiperliberal, anarquista individualista, antiimperialista, que incluso puede ser una fuente valorable de recursos para el desarrollo de una teoría democrática posmoderna”. No es el caso, no es el sendero transitado por NGV. “Cuando se desea “leer” políticamente a Nietzsche de manera crítica, la hermenéutica de la inocencia lo considera un dislate; cuando se practica la misma lectura desde un horizonte hagiográfico, resucita ante los fieles un extraño Nietzsche casi liberal, incluso un nómada escéptico, un “espíritu libre”, un “individualista heroico”, un “demócrata agonal””. Si se estudia sesgadamente su obra desde una perspectiva política, la interpretación nietzscheanne ignora sus propias opiniones, olvida sus textos o los reduce a un grupo selecto, como un posmoderno texto litúrgico. “La interpretatio se transforma en un burdo mecanismo de anacronismos, extrapolaciones y arbitrariedades presentadas como necesarias”. Lo accidental en Nietzsche se transforma en el núcleo central. “La inexactitud filológica se revela como un approche estético, reduciendo todo a la retórica, a un juego de metáforas, de effets de style: pura literatura”.

Para NGV, la leyenda áurea, “este Paterikon insostenible desde una correcta hermenéutica a nivel filológico, doxográfico y biográfico”, se derrumba al primer contacto con los escritos de Nietzsche. En su opinión, “el Nietzschéisme como ideología interpreta contra la propia letra y espíritu de Nietzsche”. Desde joven Nietzsche se interesó por la política y la historia y desde sus primeros escritos sobre Napoleón III, hasta sus pertinentes e informadas menciones en cartas y manuscritos sobre los hechos político-sociales más importantes de los años transcurridos entre 1860 y 1880, la situación política está muy presente en sus preocupaciones. “De lo que menos se puede hablar es de “indiferencia” olímpica o desdén informativo de Nietzsche por la política cotidiana de su tiempo”.

Por lo demás, y como es sabido aunque a veces sea ocultado, Nietzsche nunca fue un demócrata. “Una y otra vez en sus obras esotéricas y exotéricas acomete contra las amenazas que los limitados avances democráticos le acarrean a Europa”. Como reacción propone no un retorno a antiguas jerarquías medievales, a formas de restauración dinásticas o monárquicas, “sino el nacimiento y cultivo de una nueva casta de dominadores que gobierne Europa y luego la Tierra”. Su crítica ideológica a la Modernidad implica una reversión epocal de todo el movimiento democrático desde la gran Revolución francesa. Para Nietzsche, sostiene NGV, “el movimiento democrático, “la introducción de la imbecilidad parlamentaria”, es además una simple fachada moral-política, una mascarada superestructural sin autonomía propia, teatro de la pequeña Politik, que esconde una degeneración fisiológica profunda (ungeheurer physiologischer Prozeß) que nivela hombres superiores con inferiores, creando una raza mixta de Herdentier Mensch, hombres-animales de rebaño”. Para el autor de Más allá del bien y del mal la democracia moderna y todas sus realidades es la forma más decadente de Estado por antonomasia.

Resumiendo: es evidente que Nietzsche puede –y debe- ser leído políticamente, que existe in nuce en su obra una completa y reflexiva filosofía práctica y que su posición siempre oscila en torno a un fuerte y radical pensamiento antidemocrático. El primer intérprete y admirador de Nietzsche, Georges Brandes, nos recuerda NGV, no tuvo problemas en definir a Nietzsche, con la aquiescencia del propio filósofo, “como un pensador eminentemente político, cuya filosofía práctica tenía como base un radicalismo aristocrático”. Para NGV, “si bloqueamos en la interpretación la persistencia y centralidad del interés ético-político de su radicalismo aristocrático, extraviamos el hilo rojo de Ariadna que nos permite explicar el sistema en su integridad y la tortuosa evolución del pensamiento de Nietzsche”.

Una aparente aporía señalada por NGV: Nietzsche es en todos los sentidos más radical y más inmediatamente político que el propio Marx. “Nada escapa al conflicto histórico y bimilenario entre Señores y Siervos, ni el Arte, ni la Filosofía, ni siquiera la Ciencia o la Lógica”. Con ello, concluye NGV el prefacio de su gran ensayo, no hacemos otra cosa que seguir el propio espíritu de la filosofía de Nietzsche ad litteram.

Así, pues, si queremos leer a Nietzsche hagámoslo, vayámonos con ojos y no olvidemos sus coordenadas centrales. En otras ocasiones, hemos cometido ese error, y hemos confundido brillantez filosófica con excelencia y virtud en las finalidades perseguidas.

Nota:

[1] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=171419

[2] Nicolás González Varela, Nietzsche contra la Democracia, Editorial Montesinos, Mataró (Barcelona, España), 2010.

Salvador López Arnal es miembro del Frente Cívico Somos Mayoría y del CEMS (Centre d’Estudis sobre els Movimients Socials de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona; director Jordi Mir Garcia)

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

CARTA DE SNOWDEN SOLICITANDO ASILO A NICARAGUA

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El ex agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y hoy perseguido político del imperialismo, Edwuard Snowden, solicitó asilo politico a Nicaragua, a tráves de una carta remitida por él a la Embajada de Nicaragua en Moscu.

 

Ayer el Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega Saavedra, ofreció asilo político a Richard E. Snowden durante el acto del 34 Aniversario del Repliegue Táctico hacia Masaya.

Las revelaciones sobre el espionaje de la CIA, hechas por Snowden, han causado impacto a nivel internacional. Las revelaciones sobre la vigilancia de EE.UU. contra su propio pueblo y embajadas extranjeras ha convertido a Snowden en blanco de lo que es ya una histórica cacería por parte de los Estados Unidos.

A continuación carta integra de Snowden remitida a la Embajda de Nicaragua en moscú:
Traducción al español de la carta de solicitud de asilo a Snowden:

Al Representante de la República de Nicaragua

Yo, Edward Snowden, ciudadano de los Estados Unidos de América escribo para solicitar asilo en la República de Nicaragua debido al riesgo de ser perseguido por el gobierno de los Estados Unidos y sus agentes en relación a mi decisión de hacer públicas serias violaciones de parte del gobierno de los Estados Unidos de su Constitución, específicamente de su Cuarta y Quinta Enmienda y de varios tratados de las Naciones Unidas que son vinculantes sobre mi país. Como resultado de mis opiniones políticas y mi deseo de ejercer mi libertad de expresión, a través del cual he demostrado que el gobierno de los Estados Unidos está interceptando la mayoría de comunicaciones en el mundo, el gobierno de los Estados Unidos ha anunciado públicamente una investigación penal contra mí.

Miembros prominentes del Congreso y otros en los medios me han acusado de ser un traidor y han pedido que yo sea apresado o ejecutado como resultado de haber comunicado esta información al público. Algunos de los cargos que han sido presentados en mi contra por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos están conectados con la Ley de Espionaje de 1917, uno de los cuales incluye prisión de por vida entre las posibles sentencias.

Un precedente internacional para proveer asilo a personajes en mis circunstancias ha sido ya establecido con la concesión de asilo de Ecuador al fundador de Wikileaks, Julian Assange en relación a este tipo de investigación en represalia. Mi caso además es muy similar al del soldado estadounidense Bradley Manning, quien hizo pública información gubernamental a través de Wikileaks revelando crímenes de guerra, y fue arrestado por el gobierno de los Estados Unidos y ha sido tratado de forma inhumana durante su tiempo en prisión. El fue puesto en confinamiento solitario antes de su juicio y el representante de las Naciones Unidas contra la tortura juzgó que el Sr. Manning fue sujeto a actos crueles e inhumanos por parte del gobierno de los Estados Unidos.

El juicio contra Bradley Manning está en curso ahora y se han presentado documentos secretos a la corte y han testificado testigos secretos. Yo creo que dadas las circunstancias, es improbable que yo recibiera un juicio justo o tratamiento apropiado antes de ese juicio y enfrento la posibilidad de prisión perpetua o incluso la muerte.

Edward Joseph Snowden
Moscú, 30 de junio 2013

 

— en Moscú.