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DOS PREGUNTAS AL PLD

 

Dos preguntas a los dirigentes del PLD a propósito de algo que decía el Profesor Juan Bosch allá por los años 80s.
1)      Perdió el PLD el carisma del que hablaba el profesor Juan Bosch?
2)      Se convirtió el PLD en un Partido Populista,  tal como lo  advertía  el profesor Bosch, de no llevar al partido a un comportamiento o actitud populista por sus perniciosas consecuencias, la corrupción por ejemplo?
 Decía el profesor Juan Bosch allá por los años 80s.
“El PLD tiene un crédito acumulado en el alma de las masas populares, y el fruto de ese crédito es eso que llama carisma. El PLD tiene carisma propio, que no es el de su líder. El líder puede tener o no tener carisma, pero el Partido lo tiene por sí mismo como podemos verlo en los actos masivos en que no interviene el líder, a los cuales acude tanto el pueblo como el que va a los actos en que participa el líder. Hay que preservar ese carisma, esa atracción que tiene sobre el pueblo el PLD, y debemos conservarlo evitando, cueste lo que cueste, caer en el populismo”.
“El Partido debe mantenerse alerta contra el contagio que una actitud populista puede introducir en sus filas, y debe luchar a brazo partido para asegurarle al pueblo que lo que haremos desde el gobierno si ganamos las elecciones se hará con fines de beneficios sociales, no personales. Por el camino de los beneficios personales se llega, y por cierto rápidamente, al establecimiento de una situación generalizada de privilegios, y de ese estado de privilegios se cae en la corrupción, que es la meta que persiguen los partidarios del populismo. Los peledeístas debemos tener cuidado con el contagio del populismo; debemos evitarlo a cualquier costo, y debemos vigilarnos los unos a los otros para impedir que ese mal nos coma el alma”.  Juan Bosch

 

Un propósito

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                                                    Domingo Nuñez Polanco junto al oleo de Duarte pintado por Miguel  Nuñez, pintor de la Patria
La experiencia ha comprobado que toda persona, todo conglomerado humano, todo país, para poder progresar necesita un propósito.

En 1844, nuestro propósito era la independencia, y contra todas las adversidades, fuimos a la guerra y salimos airosos.

En 1961, nuestro propósito era volver a respirar aires de libertad para en ella construir nuestro futuro, y lo logramos.

Pero en el ínterin nos hemos aburguesado, y nos importa poco lo colectivo, sino hacer lo que nos resulta beneficioso sin pensar en los demás.

Hemos perdido el propósito.

Las élites criollas, sean económicas, políticas o sociales, no conducen a esta sociedad, porque están muy ocupadas en atender sus asuntos. Les importa poco que el país esté siendo vendido a extranjeros, con tal de ellos sacar su tajada. No les interesa crear un orden social armónico, porque siempre se pueden ir a un país desarrollado a respirar el ordenado aire que no produce el Trópico.

Si aquí hubiese una élite gobernante, el desorden del tránsito se hubiese resuelto, y con él muchos otros problemas de orden social que requieren respeto por los demás y disciplina.

Si hubiese una burguesía nacional, la falta de energía eléctrica fuera cosa del pasado, porque energía eléctrica y orden social son dos prerrequisitos sine qua non del desarrollo.

Necesitamos un propósito común para salvar al país del desorden y la mediocridad en que está envuelto.

Propongan uno.

atejada@diariolibre.com

La sociedad dominicana se construyó sobre la base del miedo…

La sociedad dominicana se construyó sobre la base del miedo, el odio y el resentimiento. Los españoles se impusieron a sangre y fuego, exterminaron la raza indígena, y desde entonces quedó sembrada en estas hermosas tierras las semillas del miedo, del odio y del resentimiento. Cuando tras siglos de dominio, sometimientos y pobreza, conquistamos la independencia, lo que vino fueron gobiernos anarquícos y avasalladores, que acrecentaron el miedo y el consecuente odio. Luego vinieron los dictadores: Lilís y Trujillo, y con ellos, más muertes, más miedo, más odio y más resentimiento. Trujillo llevó el miedo, el resentimiento y el odio a toda la sociedad. Los elevó, como el chisme, al Estado y desde el Estado los esparció a la sociedad entera. A su muerte, la nuestra era una sociedad infectada de miedo, de odio y de resentimiento. Juan Bosch, al regresar del exilio, en su primer discurso, dijo que había que matar el miedo, y lo dijo porque la democracia no se edifica sobre el miedo ni del odio. Pero el profesor fue derrocado y lo que vino en 1966 fue el balaguerismo con su represión, reforzando el miedo y el odio. Desgraciadamente, esa ha sido nuestra historia, una historia de crímenes, de saqueos, de dictaduras, de anarquías, de miedo, de odio y de resentimiento. Sin embargo, en la medida que hemos ido construyendo la democracia, la gente ha ido poco a poco perdiendo el miedo. La democracia es participación y elección. Es decisión. La gente decide y no debe decidir con miedo, sino en libertad. Con miedo nadie sueña ni avanza. El miedo encalla, paraliza. El miedo, junto con el odio, es enemigo del progreso del individuo y de la nación. El miedo se anula con la participación y el odio se combate con amor. El miedo, el odio y el resentimiento no son herramientas de la democracia; lo son de la dictadura. Construyamos una sociedad sin odio y sin miedo si queremos que el mundo sepa de nosotros. Estos no son tiempos de miedo ni de odio. Son tiempos de participación, de decisión, de libertad y de amor. Sólo así podemos sentirnos libres y avanzar.

 

AFP: la piedra angular del modelo concentrador de riqueza

AFP Southern Luzon Command
AFP Southern Luzon Command (Photo credit: Wikipedia)

Actualmente, las AFP pagan cerca de 1 millón de pensiones (muchas de ellas apuntaladas vía aporte previsional solidario del Estado) y su monto promedio no supera los $ 180.000 por cada afiliado. Dentro de este millón, un poco más de 400 mil corresponden a las clásicas pensiones por vejez (desde los 60 años para las mujeres y 65 para los hombres) y su monto promedio apenas sobrepasa los $ 160.000. Finalmente, cerca de 290 mil pensiones por vejez se pagan bajo la modalidad de retiro programado, donde en vez de traspasar los fondos a una compañía de seguro y recibir una pensión bajo una renta vitalicia, el pensionado “decide” dejar sus ahorros en las AFP. En este caso el monto de la pensión promedio no supera los $ 115.000.

Por otro lado, el Consejero del Banco Central, Joaquín Vial ha señalado recientemente que el 60 % de los primeros cotizantes del sistema, si se jubilaran hoy, tendrían pensiones cercanas a los $ 150.000.

Hace cinco años, bajo el gobierno de Bachelet se hizo una Reforma al Sistema Previsional. Una de las principales innovaciones fue crear las Pensiones Básicas Solidarias cuyo valor bordea los $ 81.000 y el Aporte Previsional Solidario para aquellas pensiones inferiores a $ 255.000.

Estas dos modalidades del Pilar Solidario hoy llegan a 960 mil pensionados por vejez y para los economistas del chorreo corresponde a un gran avance ya que permitió pasar de una pensión de $ 0 a otra de $ 81.000 para muchas personas que nunca han o habían cotizado, pretendiendo haber solucionado el problema entregando esa pobre pensión. La misma lógica se utiliza para celebrar la creación de empleos precarios: cualquier empleo es mejor que no tener nada.

Lo cierto es que con $ 180.000, $ 115.000 o $ 81.000 ningún jubilado puede cubrir sus necesidades más básicas. Quizás lo podía hacer en 1981 cuando se creó el sistema de las AFP y el PIB per cápita de Chile era de US$ 3.200, pero no hoy, cuando el costo de la vida anda mano a mano con el que existe en muchos países de ingresos altos. En resumen, Chile tiene y tendrá un problema de proporciones con sus pensionados. La foto es mala y la película es peor.

En 1981, en plena dictadura se creó un Sistema de Ahorro Forzoso, que nunca ha sido un Sistema de Pensiones, ya que nunca ha cumplido con su principal propósito: entregar buenas pensiones. En los gobiernos de la Concertación no se revirtió esta situación y sólo se creó un pilar de asistencia social para los casos extremos. En estricto rigor, nadie se ha atrevido a tocar a las AFP, o en palabras más simples, nadie se ha atrevido a crear un Sistema de Pensiones.

Ante este panorama, han surgido un sinnúmero de propuestas y planteamientos. Mientras los dueños de las AFP, académicos de distintos sectores y muchos políticos propugnan cambios paramétricos al sistema (aumento de la edad de jubilación, aumento del porcentaje de cotización sobre el sueldo imponible, entre otros) y los más aventureros, la creación de una AFP estatal, parte importante de los trabajadores chilenos han apostado por la construcción de un sistema público completamente nuevo, en base a principios como la solidaridad, la universalidad y el financiamiento tripartito (trabajadores–empresarios–Estado).

Sin embargo, con excepción de los trabajadores, es posible constatar que en el actual debate público, no se cuestiona el verdadero rol que tienen las AFP y los fondos de pensiones como ejes del sistema económico y del orden social chileno. Las AFP son y han sido una de las principales financistas de los grandes grupos económicos chilenos con el dinero, y sin el mayor conocimiento, de todas y todos los trabajadores.

Analizando las cifras de la Superintendencia de Pensiones, podemos apreciar con claridad quiénes son los principales beneficiarios de los fondos de pensiones chilenos. Por ejemplo, los trabajadores chilenos, somos dueños del 19,6 % de Cencosud (sancionada por prácticas antisindicales y cobros abusivos) y además le prestamos 575 millones de dólares en bonos para su continua expansión. Así ocurre con muchas otras grandes empresas y bancos.

Más de 43 mil millones de dólares de los fondos de los trabajadores que administran las AFP, están invertidos en 10 empresas y 10 bancos que reciben dinero a tasas del orden del 5 % y luego le prestan a los mismos trabajadores en su rol de consumidores a tasas del 20 %, 30 % o más.

Cuando vemos la lista completa, los apellidos comienzan a sonar conocidos. Los verdaderos beneficiarios de nuestros ahorros son Paulmann, la familia Solari, Luksic, Angellini, Matte, Yarur o Saieh. ¿Qué tienen en común estas personas? Todas aparecen en el último ranking Forbes de multimillonarios.

Por ello, no resulta sorprendente que el 1% más rico de Chile acumule 32% de los ingresos totales, superando por lejos a países como Estados Unidos, Japón o Alemania, y que la riqueza acumulada por nuestros multimillonarios represente casi el 25 % del PIB, liderando el ranking mundial de concentración y desigualdad entre aquellos países que tienen más de 5 multimillonarios en el ranking Forbes y un PIB mayor a US$ 50.000 millones.

Quizás por esto, José Piñera, creador del sistema de las AFP, señalaba que esta era “la madre de todas las batallas”. Lo que está en juego no es la defensa de un particular Sistema de Pensiones, ya que Chile no cuenta con tal sistema, sino que más bien los tentáculos del Modelo Económico chileno, aquel que está en cuestionamiento por estos días, aquel que para algunos resulta más importante que ganar una elección presidencial.

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La ética y la política

Gramsci, Guevara y los treintamil: La ética y la política

1ufDK-13s-2“No debemos crear asalariados dóciles al pensamiento oficial

ni “becarios” que vivan al amparo del presupuesto,

ejerciendo una libertad entre comillas”

Ernesto Guevara

En 1927, encerrado en una mazmorra fascista por aquello de “debemos impedir que este cerebro funcione” –lo alegado por el fiscal en el juicio-, Antonio Gramsci, corso, intelectual comunista y revolucionario de tiempo completo, se pregunta las razones de la derrota y casi en la más rigurosa soledad elabora un conjunto de ideas que dejarían en ridículo la pretensión de acabar con su producción intelectual. Luego de varios intentos, decide articular sus reflexiones alrededor de un personaje muy popular en Italia, que había vivido cuatro siglos antes: Nicolás Maquiavelo. En “El Príncipe” había desplegado un conjunto de reglas y consejos para que el “populacho”, los que no nacieron para la política y desconocían casi todo de ella, pueda actuar con una “voluntad colectiva” y conquistar los objetivos anhelados. Para ello distingue entre la ética y la política. No descarta ni descalifica la ética, como la vulgata ha pretendido durante siglos y aún intenta, con aquella invención de que “el fin justifica los medios”, afirmación que el nunca suscribió y que por el contrario, es opuesta a su pensamiento. Lo que sí explicó Maquiavelo es que no alcanzaba con la ética, que hacía falta eficacia en la lucha política. Gramsci va a partir de allí; contextualiza el concepto diciendo que en 1527 solo había una ética que era la religiosa, dictada desde Roma por el Papa y que las acciones políticas no solo tenían que ser “éticas” (en el sentido religioso predominante) sino eficaces. La acción política debe alcanzar los objetivos proclamados y para ello propone constituir al pueblo en un “nuevo príncipe”, otro modo de nombrar (todo lo que escribía era revisado por la censura) a la fuerza organizada para la lucha política que en 1927 tenía como principal exponente al Partido Bolchevique, modelado por Lenin en la Rusia de principios del siglo XX. Y que la ética debía contextualizarse en las tareas históricas que marcaba la vigencia de la lucha por el triunfo de la revolución socialista iniciada en noviembre del 17; es decir, no pensar la ética en función del “plan divino” que supuestamente daría a cada hombre un lugar en la historia, su destino, sino desde la perspectiva que el hombre forja la historia con conciencia, organización y disciplina. Luchar por el cambio social desde proyectos colectivos inspirados en el bien común representaba para Gramsci la ética de su época y no el estricto cumplimiento de las bulas y encíclicas papales [1]. Algunos años más tarde, Julius Fucik, periodista checo antifascista, afirmaría que héroe era aquel que hacía lo que había que hacer en aras de la revolución, no importa las circunstancias. Desde entonces, para los revolucionarios y los humanistas en general, ético es hacer lo que hay que hacer en aras de defender y potenciar la humanidad de los seres. O sea, construir el hombre nuevo.

Pero la historia resultó mucho más contradictoria y paradójica de lo que todos imaginaban. En el camino de luchas por abrir paso a la revolución socialista mundial se fue reconfigurando la ética religiosa y para el tiempo de la muerte de Gramsci (lo mantuvieron en la cárcel hasta pocos días antes de su deceso en 1937), la ética comunista mutó en una ética referencial al supuesto centro de la Revolución, la Unión Soviética y los Partidos Comunistas. A ellos se adjudicó la propiedad de la infalibilidad y la invencibilidad; se reclamó subordinación de las conductas humanas a sus deseos, en aras de una supuesta “razón de estado revolucionaria” que recuperó de un modo trágico aquella versión deformada del Maquiavelo original. Era ético lo que era funcional a su mantenimiento y crecimiento, no importando otro razonamiento. Con la consolidación del stalinismo reapareció la pretensión instrumentalista de que la causa obliga al “sacrificio” de hacer lo que no corresponde; el fin justifica los medios, en el lenguaje popular. Y esa ética invadió todo, hasta las fuerzas supuestamente antagónicas del centro de la revolución mundial. El asesinato del poeta salvadoreño Roque Dalton por parte de un jefe del Ejercito Revolucionario del Pueblo de El Salvador (en castigo por su planteo de unidad de los revolucionarios) ilustra la magnitud de la deformación sufrida. La incidencia de tal concepción ética sobre el movimiento político que asumió la conducción de la mayor gesta humana: el intento de terminar con el capitalismo en el siglo XX, ha sido analizado al detalle y no es este el lugar de repasar aquella trayectoria -que terminó en el vaciado político del mundo socialista real facilitando su derrota-. Solo permítanme traer al debate al Comandante Guevara que en una carta al periódico uruguayo Marcha, de 1965, escribirá: “Se corre el peligro de que los árboles impidan ver el bosque. Persiguiendo la quimera de realizar el socialismo con la ayuda de las armas melladas que nos legara el capitalismo (la mercancía como célula económica, la rentabilidad, el interés material individual como palanca, etcétera), se puede llegar a un callejón sin salida. Y se arriba allí tras de recorrer una larga distancia en la que los caminos se entrecruzan muchas veces y donde es difícil percibir el momento en que se equivocó la ruta. Entre tanto, la base económica adaptada ha hecho su trabajo de zapa sobre el desarrollo de la conciencia. Para construir el comunismo, simultáneamente con la base material hay que hacer al hombre nuevo.” [2] La ética y la política revolucionaria no podían marchar por separado, y lo sostuvo con su ejemplo militante hasta el final. Los comunistas argentinos, en el XVI Congreso de 1986, aplicamos dicho razonamiento para entender nuestra propia historia. ¿En qué punto se había perdido el objetivo revolucionario que había convocado en 1918 a abandonar por reformista al Partido Socialista y fundar uno nuevo?. Dijimos entonces que la desviación oportunista de derecha que nos había transformado en furgón de cola de cuanto proyecto burgués reformista había asomado en el país –todos los gobiernos civiles desde el 30 hasta el de Alfonsín- se había impuesto “ tras de recorrer una larga distancia en la que los caminos se entrecruzan muchas veces y donde es difícil percibir el momento en que se equivocó la ruta”. En ese camino se fue consolidando una cultura política reformista, la llamamos de “frente democrático nacional” porque depositaba esperanzas de cambio en una supuesta burguesía nacional, sus representaciones políticas y el mismo Estado Nacional [3].

P ara finales del siglo XX, consumada la debacle del llamado mundo socialista, aquello de las “melladas armas del capitalismo” trepó al más descarnado posibilismo que encontró en la llamada Tercera Vía [4] , un modo brutal de expresión. Ya no se trataba de buscar un camino intermedio entre el socialismo estatalista y el capitalismo (que para muchos era el Capitalismo de Bienestar, del cual el primer peronismo fue una de sus expresiones más acabadas), sino entre el capitalismo neoliberal en alza y el capitalismo de bienestar en declive. Un economistas británico le puso letra, Anthony Guiddens y tres estadistas: Tony Blair, laborista de Inglaterra, Massimo D Alema, ex comunista italiano y Bill Clinton, demócrata yanqui lo lanzaron al mundo. Entre nosotros, primero fue el dirigente peronista Eduardo Alberto Duhalde, quien lo hizo circular con la ayuda de Antonio Cafiero, en los primeros 90 y luego la posta la tomó el grupo hegemónico del Frente Grande con Chacho Álvarez y Eduardo Sigal a la cabeza. Pocos recuerdan que con el apoyo de buena parte de la dirigencia del P.T. de Brasil, el Partido Socialista de Chile y muchas otras fuerzas “progresistas” generaron en 1997 el llamado “Consenso de Buenos Aires”, verdadero catalogo de claudicaciones programáticas que sirvió de base a las plataformas electorales de lo que hoy se llama el “progresismo” [5] . La hipótesis de este articulo es que las huellas de aquel realismo de la razón de estadodel siglo XX y de este posibilismo de renunciar al cambio verdadero y buscar un lugar intermedio entre el fundamentalismo de mercado y la regulación estatal del capital, han modelado a toda una generación de luchadores democráticos. Muchos de ellos han accedido a cargos de gobierno y son cautivos de aquel cepo ideológico, que puede llegar a frustrar las intenciones más valiosas y osadas. El caso es que, una vez más, postergan la “ética” en aras de la “política” y las palabras las pongo entre comillas porque pretendo condensar en dos términos un campo de cuestiones conceptuales e históricas bastante amplio. Digamos, para entendernos, que por ética en este texto, entenderé los principios filosóficos e ideológicos, la coherencia entre lo proclamado y lo actuado y el respeto por las luchas libertarias que nos precedieron y prepararon nuestro presente; y por “política” entenderé el conjunto de acciones desplegadas desde el gobierno y desde las fuerzas políticas que se piensan desde la correlación de fuerzas y no desde el objetivo revolucionario; como diría Gramsci, desde el “ser” antes que desde “el deber ser” o al decir de Guevara, que al momento de calcular la correlación de fuerzas no incorporan en el cálculo la transformación que la voluntad humana, organizada colectivamente, puede producir en la realidad social.

Como se trata de inducir un debate y señalar algunos caminos de reflexión, no pretendo agotar todos los temas que hacen a la coyuntura latinoamericana; solo quisiera llamar la atención sobre la tolerancia de políticos y gobiernos considerados progresistas con la cuestión de la impunidad histórica (Lula en Brasil, Mujica en Uruguay) y con la violación de los derechos humanos en tiempo presente: gatillo fácil, tortura en sede policial y penitenciaria, represión a los campesinos pobres, los pueblos originarios y los que protestan por fuera de los límites imaginados por el gobierno argentino. Tanto en Brasil como en Uruguay siguen vigentes las leyes de impunidad, casualmente sancionadas en 1977, que han trazado un manto de ocultamiento sobre los crímenes del Terrorismo de Estado en aquellos países y han permitido el “reciclamiento” de muchos personales de las fuerzas armadas y del aparato político de las dictaduras militares, condicionando una convivencia con las fuerzas armadas y represivas que ha servido para dar “gobernabilidad” al ciclo de gobiernos del P.T. y del Frente Amplio; pero que también simboliza un límite nada simbólico para cualquier aspiración que vaya más allá de limar los bordes neoliberales del capitalismo. Para aquellos agrupamientos que nacieron con un horizonte socialista y revolucionario parece funcionar lo que acida e irónicamente decía Rosa Luxemburgo del Partido Socialdemocráta Alemán hace unos ciento diez años: “ Nuestro programa ya no es la realización del socialismo sino la reforma del capitalismo; no es la supresión del trabajo asalariado, sino la reducción de la explotación, es decir, la supresión de los abusos del capitalismo en lugar de la supresión del propio capitalismo”. Cierto es que nadie puede reclamarle a Cristina el abandono de la causa socialista, puesto que siempre se pronunció por un horizonte capitalista (a veces “serio”, a veces “nacional”, pero siempre burgués sin errores); pero sí se le puede reclamar por la distancia entre el discurso de respeto irrestricto a los derechos humanos y la realidad. En la reciente Cumbre Nacional de Pueblos y Naciones postergadas realizada en Formosa se estampó en el documento un aserto contundente: “Nunca habíamos tenido tantos derechos reconocidos en normas nacionales e internacionales. Sin embargo, vivimos una etapa de negación y exclusión. ‘Memoria, justicia y reparación’ son las banderas que caracterizan a nuestras organizaciones indígenas.” Alguna vez, uno de los Jueces Federales más comprometidos con la lucha contra la impunidad lo dijo de otra manera: la Argentina es la campeona mundial de firma de pactos y convenios de protección de los derechos humanos, pero también uno de los países donde su incumplimiento es más natural e inocuo. Un cierto modo de mirar el pasado de modo tan absorbente que no permite ver el presente se insinúa en la combinación de homenajes a las Madres y los desaparecidos de la década del 70 con la afirmación hecha el 21 de mayo de 2013: “Hoy afortunadamente nadie desaparece de ningún lado, estamos vivitos y coleando, aceptando incluso la injuria de los que dicen que nos tienen miedo’’ [6] La lista de desaparecidos y asesinados en estos años es suficiente respuesta y la desmiente: solo nombraremos a Julio López, Luciano Arruga, Silvia Suppo, Carlos Fuentealba pues como muestra basta un botón, pero que hay más, todos lo saben. En el caso de Formosa y Chaco, la lista de muertos por la represión o en circunstancias oscuras es larga y se ha acrecentado de manera muy alarmante desde 2010 a la fecha: Celestina Jara, Lila Coyipe, Juan Daniel Díaz Asijak, Justina López, Delina Díaz, Guillermo Díaz, Ilmer Flores, Pablo Sanagachi, Javier Chocobar, Sandra Juárez, Esperanza Nieva, Roberto López, Mario López, Mártires López, Cristian Ferreyra, Miguel Galván y Florentín Díaz tal como publica Miradas al Sur del 10/06/2013. El gobierno se defiende con dos “ideas fuerza”: la gobernabilidad y el federalismo. Se pretende que toda la culpa es de los gobiernos provinciales dado que la mayoría de los actos represivos ha tenido como sujeto a las policías provinciales o sicarios pagados por los oligarcas regionales; pero en la Argentina, el Federalismo es una ficción hace tiempo agotada y el gobierno nacional es el garante del cumplimiento de los pactos de respeto a los derechos humanos, por ejemplo, el que prohíbe la tortura. Recientemente se realizó un Congreso Internacional contra la Tortura en nuestro país, propiciado por la Defensoría General de la Nación. El Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación Raúl Zaffaroni afirmó: “El agente principal de la tortura, en nuestra región, son nuestras policías, que no actúan solas: operan dentro de determinados marcos de poder contra personas que son estereotipadas a través de construcciones sociales de la realidad que hacen los medios de comunicación, fundamentalmente la TV. En nuestro país se fabrican los adolescentes de barrios precarios, que son las principales víctimas de maltratos.” Es de esperar, entonces, que la Corte Suprema promueva de un modo enérgico acciones articuladas con el Poder Ejecutivo Nacional para enfrentar la sucesión de asesinatos y actos de tortura que las policías realizan en el territorio nacional. El otro argumento es el de la imposibilidad de enfrentar estos poderes por el peligro de perder la gobernabilidad. En aras de dichos objetivos es que Julián Domínguez, presidente de la Cámara de Diputados de la Nación y uno de los referentes del kirchenerismo de izquierda viajó a Formosa a decir que Gildo Insfran es ”testimonio de coraje y decisión para defender este proyecto que marca el rumbo de la década por venir”, para luego agregar: “Cuidado compañeros. Están los lobos vestidos de oveja con las mentiras permanente, la descalificación constante”, enfatizando que “a los lobos hay que tratarlos como tal”. Dicho en Formosa y delante de Insfran no tiene otra lectura que la descalificación del reclamo de los pueblos originarios y una legitimación de la represión descargada. Es el mismo Julián Domínguez que el 24 de marzo del 2012 impulsó el homenaje a quienes bregaron por el Juicio y Castigo, haciendo una mención especial a nuestra Teresa Israel, abogada comunista de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, confirmando que hay un cierto modo de hacer memoria que impide ver la realidad cotidiana y rompe con la relación ética/política que reclamaba Maquiavelo en 1527, Gramsci en 1927, el Che en los sesenta y los treinta mil desaparecidos con su práctica política de entrega sin límites a la causa más noble y generosa que puede tener un ser humano que es la lucha por la liberación nacional y la redención de lo humano para todas y todos. Aunque se lo haga en nombre de la memoria.

para decirlo de un modo sencillo, como en algún momento lo hizo el entonces diputado Martín Sabatella: “el kirchnerismo representa un piso a defender; pero tiene un techo demasiado bajo” [7] ; o sea que nadie está dispuesto a regalar nada de lo conquistado, ni dejar de defenderlo si vienen por él; pero tampoco aceptaremos que este piso es el techo; que el “ser” se congele y renunciemos al “deber ser”. La década kirchnerista ha mostrado la vitalidad de las reformas y su superioridad sobre el ideario conservador y neoliberal, cierto; pero también que la Segunda y Definitiva Independencia no se alcanza con reformas tibias y parciales sino con un proceso de rupturas que produzcan una verdadera revolución. Hace cincuenta y un años, conmemorando un nuevo 25 de Mayo, el Che nos decía desde La Habana: “ Si la reacción sabe manejar sus cañones, sus armas de división, su arma de amedrentamiento, quizás durante muchos años podrá impedir que llegue el Socialismo a un país determinado, pero también si el pueblo sabe manejar su ideología correctamente, sabe tomar su estrategia revolucionaria adecuada, sabe elegir el momento para dar el golpe y lo da sin miedo y hasta el fondo, el advenimiento del poder revolucionario puede ser a muy corto plazo en cualquier país de América, y concretamente en la Argentina. Eso, compañeros, el que se repita la experiencia histórica del 25 de Mayo en estas nuevas condiciones, depende nada más que del pueblo argentino y de sus dirigentes, es decir, depende de ustedes en cuanto a pueblo y en cuanto a dirigentes; de tal manera que también una gran responsabilidad cae sobre ustedes, la responsabilidad de saber luchar y de saber dirigir a un pueblo que hace tiempo está expresando en todas las maneras concebibles, su decisión de destruir las viejas cadenas y de liberarse de las nuevas cadenas con que amenaza amarrarlo el imperialismo.” [8]

Notas:
[1] Gramsci y la formación política de los revolucionarios. Schulman. 2000. http://cronicasdelnuevosiglo.wordpress.com/2000/01/10/gramsci-y-la-formacion-politica-de-los-revolucionarios/

[2] El socialismo y el hombre nuevo. Ernesto Guevara. Obras Escogidas

[3] El retorno de la burguesía nacional en el imaginario comunista. Schulman. 2012 http://cronicasdelnuevosiglo.wordpress.com/2012/05/21/el-regreso-de-la-burguesia-nacional-en-el-imaginario-del-comunismo-argentino-2/

[4] Tercera vía: discurso, modelo o alternativa. Schulman. 1999. http://cronicasdelnuevosiglo.wordpress.com/1999/01/02/%C2%BFtercera-via-discurso-modelo-o-alternativa-2/

[5] La responsabilidad del progresismo en la crisis argentina. Schulman. 2001. http://cronicasdelnuevosiglo.wordpress.com/2001/05/10/la-responsabilidad-del-progresismo-en-la-crisis-argentina/

[6] disc urso del 21 de mayo del 2013, consultar en la web de la Casa Rosada

[7] “ Para nosotros reconocer el piso de las cosas construidas no significa aceptar el techo. Hay que darse cuenta que le han puesto un techo muy bajo y que tiene muchos límites, pero que esto no significa negar lo construido. Por eso nuestra posición política con absoluta autonomía acompaña lo que cree que está bien y critica lo que creé que está mal; se siente parte de un rumbo que también era nuestro rumbo en términos de un universo de ideas, pero que marca esta diferencia y que plantea construir otra cosa. ” Sabatella. 2009. http://www.revista2010.com.ar/entrevistas/Martin-Sabbatella–Recuperando-el-valor-del-tiempo.php

[8] Mensaje a los argentinos. 1965. Che Guevara. Obras Escogidas

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

El problema eléctrico

Ha! (Killing Joke album)
Ha! (Killing Joke album) (Photo credit: Wikipedia)
POR DIARIO LIBRE
El presidente Danilo Medina parece empeñado en resolver el problema eléctrico en el país y para ello ha escogido un método contrario a lo que ha sido la tónica de los gobiernos del Partido de la Liberación Dominicana.

La electricidad es un negocio y como tal, cuando tiene problemas tiene dos formas de resolverlo: subiendo el precio de lo que vende o bajando los costos.

Evidentemente, el precio de la energía no puede ser más elevado, por tanto, el Gobierno ha tomado el camino de bajar los costos por vía de la adquisición de varias plantas.

El problema es que la política tradicional del PLD luego de la Ley de Reforma de la Empresa Pública fue la de dejar al sector privado constituirse en el motor de esa actividad.

La experiencia ha indicado, sin embargo, que a pesar de haberse ampliado y mejorado el parque energético el precio de la energía no parece haber bajado.

Por supuesto, el Gobierno carga con gran parte de la culpa de la situación porque no ha podido realizar un adecuada gerencia de cobros ni un apoyo más eficiente al mejoramiento del parque energético.

Las provisiones de la ley que fijan el precio al peor postor, han contribuido a ello también.

¿Podrá el Gobierno bajar el precio de la energía? Esa es la clave de todo el asunto.

Si la baja, podrá exigir con más autoridad el cobro y bajaría el costo total de las transacciones energéticas que ahora demandan un subsidio insostenible.

¿Se pondrán las pilas los generadores privados? El juego se pone interesante.

atejada@diariolibre.com

Carta, elegía a mi madre

Escrito por: JOSÉ SILIÉ RUIZ

Hoy celebramos el “Día de las Mad re s”, el primero que nos toca celebrar sin tu presencia física terrenal, lo hago un día para mi memoria personal como queriendo recuperar años en el territorio de la feliz infancia donde tú, con tantos mimos y cariños nos brindaste en vida, en el recordatorio de la cotidianidad amorosa vividos en un hogar de un convivir casi sagrado.
Hoy en mi memoria no quiero aliarme a la melancolía y prefiero “filosofar” sobre lo que es la vida, esa unidad que consiste en dos cosas: la primera, “mater ia” sorprendente en su falta de perpetuidad, su transitoriedad, lo efímero y frágil de la subsistencia misma.
Así podemos hablar de la vida en términos de finalidad, adaptación y de función social. Pero no hemos encontrado en las cosas vivientes artificios y trampas que logren burlar las leyes físicas de la temporalidad.
Lo segundo, es el “espír itu”, encontramos y espero que sigamos encontrando una coincidencia en que el amor es el bálsamo más reconfortante para el alma, aceptamos que el amor de madre, este es el superior de todos los amores terrenales, el más efectivo para: curar heridas, desamores, desencuentros, tristezas y desenmarañar los misterios del vivir, desde que ese embrión humano está en el antro materno hasta que esa madre viaja a ignotas esferas siderales acompañada de una lluvia de estrellas sagradas.
He tratado en estos meses de tu ausencia terrenal madre querida hacerte presente diariamente, y ante los amables lectores me atrevo y pidiéndoles una venia gramatical compartir un acróstico a tu nombre.
El nombre de mi madre no es común, según la leyenda era el de una virgen indígena, Vaganiona: “Verte partir fue el mayor desgarro de mi Alma, drama que inició en mí el sufrir como un Galeote, pues como nunca Antes había padecido tanto el alma mía, esto hizo Nesgar las fibras de mi corazón creándose entonces, un Intersticio entre esa triste realidad y el yo negarme, que cual Ojiva que enlaza ese No querer aceptar que ya no estás y sí te has ido con todo tu Amor y tu inmensa dulzura de una madre buena”.
En este filosofar sobre la vida y los misterios de este tránsito terrenal, efímero, indescifrable y encarnado sobresale un nombre: ¡madre! Inicio de la vida y del amor, ellas nos dejan la herencia ineludible de venerarlas siempre, aún después de haberse ido a territorios de sacrosantos cielos, iniciándose un diálogo intimista que no termina nunca.
Ante la parca se pregunta uno como el inglés en Hamlet, “To be or not to be”. ¿Ser qué? Pregunta de poeta, qué pregunta porque la respuesta -su respuestava incluida en la pregunta y porque lo que busca es que el lector -el hombre- responda conociéndose, en virtud del signo que la poesía le hace “ser o no ser”, frase inmortal: lugar común o base de todo pensar del hombre, porque esa fue y será la cuestión.
Quiere decirse: Shakespeare expresó claramente la inquietud que todo hombre lleva dentro, y al evidenciarlo con el famoso verso, dijo también otra cosa que sólo saben los poetas de verdad: que la poesía es un frente a la muerte.
En Celeste, Carol y doña Ingrid, un abrazo a todas las madres del mundo. ¡En paz querida Nona! El amor de madre es el superior de todos los amores terrenales Carta, elegía a mi madre No quiero aliarme a la melancolía y prefiero “filosofa r” s ob re lo que es la vid

 

El Socialismo de Futuro debe contemplar sostenibilidad, decrecimiento, solidaridad universal y lucha al nazismo corporativo

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El socialismo actual debe repensarse porque se vive una realidad inédita en la historia y el futuro necesita una visión estratégica diferente a la conocida. En el presente dominado por el capitalismo las tareas de los socialistas son reflexionar, consensuar, formular un programa con sus instrumentos de aplicación, difundirlos e integrarse en la base social para crecer. No es su momento para alcanzar el poder pues es imposible gobernar hoy sin integrarse al modelo global. Las condiciones para el socialismo se darán cuando se sufran las crisis del colapso sistémico.
El sistema capitalista desaparecerá. Necesita un crecimiento económico permanente que es insostenible porque los recursos del planeta son finitos y no existen los medios científico-tecnológicos para producirlos.
Los dueños del poder global saben que la permanencia del capitalismo es imposible. Ya en 1972 el Club de Roma advirtió que si el actual incremento de la población mundial, la industrialización, la contaminación, la producción de alimentos y la explotación de los recursos naturales se mantiene sin variación, alcanzará los límites absolutos de crecimiento en el planeta. Está demostrado matemáticamente: “Si la economía creciera un 3% anual durante el siglo 21 el producto debería doblarse cada 23 años, el 2100 habría aumentado un 1600%, el 2115 un 3200%, el 2138 un 6400%…” (1).
La economía actual está agotando de manera irresponsable y egoísta recursos que deberían estar a disposición de la humanidad durante millones de años.
El empobrecimiento que sufre el planeta es indesmentible. El declive del petróleo, gas y carbón no está lejano. Se secan las reservas de agua fósil. A fines del siglo 21 no existirán dos tercios de las especies del planeta. Los océanos están al borde de una extinción masiva comparable a la de eras prehistóricas (2); el 90% de algunas especies de peces ha desaparecido por la sobrepesca. Yacimientos de manganeso, bauxita, rodio, cobalto fueron declarados lugares estratégicos por Estados Unidos; se prevén conflictos internacionales por el acceso a los llamados minerales raros irreemplazables en productos de alta tecnología. La escasez de tierras de cultivo trae como consecuencia la tala de selvas, el 2010 la deforestación amazónica aumentó en un 994% respecto al 2009 (3); el capital multinacional de Europa, EEUU, Asia para tener seguridad alimentaria ha comprado 26 millones de hectáreas en Argentina y Brasil. El capitalismo podría superar el cambio climático y la crisis energética, pero no el agotamiento de recursos naturales.
La nueva civilización obligadamente tendrá que ser sostenible, de economía mundial, decrecida, planificada y consumo racionado. La vida material austera acompañada del goce ilimitado de la cultura, educación, arte, recreación, será la única forma de impedir la desaparición de la especie.
La civilización con esas características que siga al capitalismo para realizarse podrá optar entre dos formas políticas: el nazi-fascismo corporativo o el socialismo.
El proyecto nazi occidental de las élites capitalistas existe y tiene como objetivos apoderarse de todos los recursos naturales del planeta, instaurar el gobierno de las corporaciones y eliminar una parte de la población. Se materializa mediante un proceso permanente que utiliza pretextos para justificar cada avance. Su instrumento decisivo de violencia desatada es el poder militar.
El plan nunca se ha publicado pero se puede inferir de declaraciones de personas representativas y de las acciones del bloque.
James Blaine que presidió en Washington la primera Conferencia Panamericana en 1890 expresó “… debemos ser amos absolutos del continente americano y de las aguas que lo rodean. Logrado esto no hay plan de conquista territorial o comercial que no podamos ejecutar con éxito. (4) George Kennan, figura clave de la Doctrina Truman para la Guerra Fría, escribió: “Poseemos cerca de un 50% de la riqueza del mundo, pero sólo un 6,3% de su población… Nuestra verdadera tarea en el período venidero es diseñar un modelo de relaciones que nos permita mantener esta posición de disparidad… para hacerlo tenemos que deshacernos de todo sentimentalismo y dejar de soñar despiertos; y nuestra atención tendrá que concentrarse por doquier en nuestros objetivos nacionales inmediatos… Deberíamos dejar de hablar de objetivos vagos e irreales como ser los derechos humanos, el aumento de los niveles de vida, y la democratización. No está lejano el día en el que vamos a tener que tratar en conceptos directos de poder. Mientras menos nos entraben las consignas idealistas, tanto mejor.” (5)
Esta mentalidad nazi es expresada ahora por el rabino Yitzhak Shapira: Si en tiempo de guerra la presencia de un no judío pone en peligro la vida de un judío está permitido matarlo aunque no tenga ninguna responsabilidad por la situación; se recomienda matar a los que apoyen o animen a los enemigos; se puede matar civiles enemigos si eso favorece la guerra: está permitido matar niños si es evidente que de mayores pueden resultar “dañinos”. (6)
El poderoso Club Bilderberg de empresarios, militares y políticos de las potencias occidentales promueve una economía de crecimiento cero, la reducción de la población y un orden mundial de un gobierno, un ejército, una economía y una ideología. Un participante, el banquero James P. Warburg, afirmó: “Guste o no guste tendremos un gobierno mundial. La única cuestión es si será por concesión o por imposición”.
Noam Chomsky explica que “La doctrina de Bill Clinton era que EEUU estaba autorizado a utilizar la fuerza militar para asegurar ‘el acceso desinhibido a mercados clave, suministros energéticos y recursos estratégicos’, sin siquiera la necesidad de inventar pretextos…”.
La OTAN el único bloque militar mundial, declara que su misión es la defensa del modo de vida de los países desarrollados que la controlan, es decir de asegurar su alto consumo. Creada para el Atlántico norte ahora se expande hacia el este y sur globales. En los últimos doce años liderada por Estados Unidos ha realizado acciones de guerra contra Yugoslavia, Afganistán, Macedonia, Iraq, Somalia, Sudán, Pakistán, Yemen y Libia.
El gigantesco y costoso aparato militar de Estados Unidos está pensado para operar en todo el planeta. Está presente en el espacio extraterrestre y ciberespacio, todos los océanos, más de 800 bases en el extranjero; tiene un programa de cohetes para alcanzar cualquier lugar de la Tierra en una hora. Su enorme fuerza terrestre y aérea, la declaración de emplear armas nucleares, el desarrollo de potentes bombas convencionales, el escudo antimisiles que permite golpear con impunidad, la preparación para hacer guerras simultáneas, no tienen otra finalidad que la voluntad de imponer un imperio de carácter absoluto.
La política actual de esas potencias persigue claramente las metas de esa estrategia futurista. El control de los recursos: guerra en Libia, secesión de Sudán, desestabilización de Venezuela, plan de ataque a Irán, países con petróleo. El poder único: cerco geográfico a China y Rusia, Estados Unidos que tiene once portaaviones le pide a China que explique para qué necesita el primero que posee, los dos estados que pueden equilibrar la capacidad militar estadounidense. La reducción de la población: indiferencia por 1000 millones de personas con hambre crónica, 1200 millones que carecen de agua potable, 10 millones de niños que mueren antes de los cinco años por causas evitables, menos consumidores y territorios despoblados.
Atilio Boron devela esta política de conquista: “… el (objetivo) fundamental, a largo plazo, es el control de la Amazonía, lugar donde se depositan enormes riquezas que el imperio, en su desorbitada carrera hacia la apropiación excluyente de los recursos naturales del planeta, desea asegurar para sí sin nadie que se entrometa en lo que su clase dominante percibe como su hinterland natural: agua, minerales estratégicos, petróleo, gas, biodiversidad y alimentos. Para los más osados estrategas estadounidenses la cuenta amazónica, al igual que la Antártida, es un área de libre acceso en donde no se reconocen soberanías nacionales y abierta, por eso mismo, a quienes cuenten con “los recursos tecnológicos y logísticos” que permitan su adecuada explotación. Es decir, los Estados Unidos… ¿O es que alguien tiene dudas de que, cuando llegue el momento, Estados Unidos no vacilará un segundo en apelar a la fuerza para defender sus vitales intereses amenazados por la imposibilidad de acceder a los recursos naturales encerrados en esa región?”.
Pepe Escobar adelanta sobre el futuro: “De las guerras por la energía a las guerras por el agua, el siglo XXI será testigo de una feroz lucha por los restantes recursos naturales del mundo. El tablero de este ajedrez es global. Los riesgos son enormes. La mayoría de las batallas serán invisibles. Todas serán cruciales… Así, no es extraño que el periódico China Military, publicado por el Ejército Popular de Liberación (EPL) chino, así como algunos sectores del mundo académico, afirmen ya abiertamente que China debe abandonar la política de perfil bajo adoptada desde la época de Deng Xiaoping y apostar por un ejército mayor, capaz de defender sus intereses estratégicos en todo el mundo…”.
El socialismo para la nueva civilización mundial, por el contrario, debe compartir los recursos naturales, establecer la paz, seguridad e igualdad para todos, crear una red democrática para el gobierno mundial, definir una estrategia de lucha frente al proyecto de los dueños de las corporaciones, sus militares y sus masas.
Desgraciadamente el discurso socialista muestra un interés secundario por el futuro. Los socialistas advierten que el sistema está en su etapa final pero conservan la propuesta de un crecimiento económico permanente en una sociedad justa. Por su carácter científico la mayoría debe tener conciencia que eso es imposible, pero su interés de ganar adhesión social para ser gobierno no les permite criticar la demanda popular por consumismo.
El deseo generalizado de consumo depredador es un impedimento insalvable para el socialismo de futuro. En la actualidad se le considera un derecho y miles de millones lo han ejercido aunque sea mínimamente. Ya en 1920 Georg Lukács sostenía: “El proletariado sigue intensamente preso en las formas intelectuales y emocionales del capitalismo”.
Luigino Bracci sostiene sobre Venezuela: “Cuando falló la aprobación de la reforma constitucional en diciembre de 2007, Chávez comprendió que el pueblo no estaba listo para una radicalización de la revolución. Fue el pueblo el que le dijo “No” a un montón de cambios realmente revolucionarios, y Chávez lo dijo aquella vez: había que “bajarle dos” a la revolución. Los famosos 5 motores se apagaron y se tuvo que suspender un montón de cambios socialistas que nos tenían llenos de expectativas… Y estemos claros: La mayoría de los venezolanos, por muy chavistas que se digan, han terminado creyendo que el socialismo es que les llegue más dinero en sus quincenas, más tickets de alimentación, que el gobierno les dé una casa, una nevera barata, un carro iraní, un trabajo en el gobierno. Que tengas un médico que te atienda gratuitamente. Que el chamo estudie gratis. Pareciera que socialismo es simplemente pedir y recibir.” (7)
El poder todavía lo tienen los capitalistas. Rusia, China, Viet Nam, los países del este europeo prueban que las condiciones de la época conducen al sistema. Cuba para enfrentar sus dificultades económicas apoya la formación de un sector de empresarios privados.
Los socialistas de futuro a pesar de la incomprensión del momento deben explicar el decrecimiento inevitable, el peligro nazicorporativo y su propuesta sostenible y solidaria. Tienen que integrarse como minoría en la base para impulsar desde ya los cambios que se correspondan con el programa.
En la civilización socialista todos tendrán los bienes y servicios en el nivel que permita la conservación de la humanidad millones de años. El humano debe vivir con la naturaleza y en sus límites. Los goces inmateriales son los únicos inagotables.
Referencias
1 George Monbiot, El problema del aumento de la población es importante pero ni mucho menos está entre los primeros de la lista
3 Informe del Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonia (AMAZON) de Brasil.
4 Documentales Telesur
5 George Kennan en “Policy Planning Study 23,” elaborado para el Departamento de Estado en 1948. Citado en Noam Chomsky: “What Uncle Sam Really Wants,” p. 11.
6 Uri Avnery Los ayatolás judíos http://www.rebelion.org/noticia.php?id=132309
7 Luigino Bracci, Socialismo: Quiero mi carro, mi casa, mi nevera, mi buen sueldo y que todo sea bonito siempre, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=131002
Contacto romulo.pardo@gmail.com

SUNDAY, JANUARY 01, 2012

El Socialismo de Futuro debe contemplar sostenibilidad, decrecimiento, solidaridad universal y lucha al nazismo corporativo

Rómulo Pardo Silva

www.malpublicados.blogspot.com

El socialismo actual debe repensarse porque se vive una realidad inédita en la historia

y el futuro necesita una visión estratégica diferente a la conocida. En el presente

dominado por el capitalismo las tareas de los socialistas son reflexionar, consensuar,

formular un programa con sus instrumentos de aplicación, difundirlos e integrarse en

la base social para crecer. No es su momento para alcanzar el poder pues es imposible

gobernar hoy sin integrarse al modelo global. Las condiciones para el socialismo se

darán cuando se sufran las crisis del colapso sistémico.

El sistema capitalista desaparecerá. Necesita un crecimiento económico permanente

que es insostenible porque los recursos del planeta son finitos y no existen los medios

científico-tecnológicos para producirlos.

Los dueños del poder global saben que la permanencia del capitalismo es imposible. Ya

en 1972 el Club de Roma advirtió que si el actual incremento de la población mundial,

la industrialización, la contaminación, la producción de alimentos y la explotación

de los recursos naturales se mantiene sin variación, alcanzará los límites absolutos de

crecimiento en el planeta. Está demostrado matemáticamente: “Si la economía creciera

un 3% anual durante el siglo 21 el producto debería doblarse cada 23 años, el 2100

habría aumentado un 1600%, el 2115 un 3200%, el 2138 un 6400%…” (1). a economía

actual está agotando de manera irresponsable y egoísta recursos que deberían estar a

disposición de la humanidad durante millones de años.

El empobrecimiento que sufre el planeta es indesmentible. El declive del petróleo,

gas y carbón no está lejano. Se secan las reservas de agua fósil. A fines del siglo 21

no existirán dos tercios de las especies del planeta. Los océanos están al borde de una

extinción masiva comparable a la de eras prehistóricas (2); el 90% de algunas especies

de peces ha desaparecido por la sobrepesca. Yacimientos de manganeso, bauxita,

rodio, cobalto fueron declarados lugares estratégicos por Estados Unidos; se prevén

conflictos internacionales por el acceso a los llamados minerales raros irreemplazables

en productos de alta tecnología. La escasez de tierras de cultivo trae como consecuencia

la tala de selvas, el 2010 la deforestación amazónica aumentó en un 994% respecto

al 2009 (3); el capital multinacional de Europa, EEUU, Asia para tener seguridad

alimentaria ha comprado 26 millones de hectáreas en Argentina y Brasil.

El capitalismo podría superar el cambio climático y la crisis energética, pero no el

agotamiento de recursos naturales.

La nueva civilización obligadamente tendrá que ser sostenible, de economía mundial,

decrecida, planificada y consumo racionado. La vida material austera acompañada del

goce ilimitado de la cultura, educación, arte, recreación, será la única forma de impedir

la desaparición de la especie.

La civilización con esas características que siga al capitalismo para realizarse podrá

optar entre dos formas políticas: el nazi-fascismo corporativo o el socialismo.

El proyecto nazi occidental de las élites capitalistas existe y tiene como objetivos

apoderarse de todos los recursos naturales del planeta, instaurar el gobierno de las

corporaciones y eliminar una parte de la población. Se materializa mediante un proceso

permanente que utiliza pretextos para justificar cada avance. Su instrumento decisivo de

violencia desatada es el poder militar.

El plan nunca se ha publicado pero se puede inferir de declaraciones de personas

representativas y de las acciones del bloque.

James Blaine que presidió en Washington la primera Conferencia Panamericana en

1890 expresó “… debemos ser amos absolutos del continente americano y de las aguas

que lo rodean. Logrado esto no hay plan de conquista territorial o comercial que no

podamos ejecutar con éxito. (4) George Kennan, figura clave de la Doctrina Truman

para la Guerra Fría, escribió: “Poseemos cerca de un 50% de la riqueza del mundo, pero

sólo un 6,3% de su población… Nuestra verdadera tarea en el período venidero es

diseñar un modelo de relaciones que nos permita mantener esta posición de disparidad…

para hacerlo tenemos que deshacernos de todo sentimentalismo y dejar de soñar

despiertos; y nuestra atención tendrá que concentrarse por doquier en nuestros objetivos

nacionales inmediatos… Deberíamos dejar de hablar de objetivos vagos e irreales como

ser los derechos humanos, el aumento de los niveles de vida, y la democratización. No

está lejano el día en el que vamos a tener que tratar en conceptos directos de poder.

Mientras menos nos entraben las consignas idealistas, tanto mejor.” (5)

Esta mentalidad nazi es expresada ahora por el rabino Yitzhak Shapira: Si en tiempo de

guerra la presencia de un no judío pone en peligro la vida de un judío está permitido

matarlo aunque no tenga ninguna responsabilidad por la situación; se recomienda matar

a los que apoyen o animen a los enemigos; se puede matar civiles enemigos si eso

favorece la guerra: está permitido matar niños si es evidente que de mayores pueden

resultar “dañinos”. (6)

El poderoso Club Bilderberg de empresarios, militares y políticos de las potencias

occidentales promueve una economía de crecimiento cero, la reducción de la población

y un orden mundial de un gobierno, un ejército, una economía y una ideología. Un

participante, el banquero James P. Warburg, afirmó: “Guste o no guste tendremos un

gobierno mundial. La única cuestión es si será por concesión o por imposición”.

Noam Chomsky explica que “La doctrina de Bill Clinton era que EEUU estaba

autorizado a utilizar la fuerza militar para asegurar ‘el acceso desinhibido a mercados

clave, suministros energéticos y recursos estratégicos’, sin siquiera la necesidad de

inventar pretextos…”.

La OTAN el único bloque militar mundial, declara que su misión es la defensa del

modo de vida de los países desarrollados que la controlan, es decir de asegurar su alto

consumo. Creada para el Atlántico norte ahora se expande hacia el este y sur globales.

En los últimos doce años liderada por Estados Unidos ha realizado acciones de guerra

contra Yugoslavia, Afganistán, Macedonia, Iraq, Somalia, Sudán, Pakistán, Yemen y

Libia.

El gigantesco y costoso aparato militar de Estados Unidos está pensado para operar en

todo el planeta. Está presente en el espacio extraterrestre y ciberespacio, todos los

océanos, más de 800 bases en el extranjero; tiene un programa de cohetes para alcanzar

cualquier lugar de la Tierra en una hora. Su enorme fuerza terrestre y aérea, la

declaración de emplear armas nucleares, el desarrollo de potentes bombas

convencionales, el escudo antimisiles que permite golpear con impunidad, la

preparación para hacer guerras simultáneas, no tienen otra finalidad que la voluntad de

imponer un imperio de carácter absoluto.

La política actual de esas potencias persigue claramente las metas de esa estrategia

futurista. El control de los recursos: guerra en Libia, secesión de Sudán,

desestabilización de Venezuela, plan de ataque a Irán, países con petróleo. El poder

único: cerco geográfico a China y Rusia, Estados Unidos que tiene once portaaviones le

pide a China que explique para qué necesita el primero que posee, los dos estados que

pueden equilibrar la capacidad militar estadounidense. La reducción de la población:

indiferencia por 1000 millones de personas con hambre crónica, 1200 millones que

carecen de agua potable, 10 millones de niños que mueren antes de los cinco años por

causas evitables, menos consumidores y territorios despoblados.

Atilio Boron devela esta política de conquista: “… el (objetivo) fundamental, a largo

plazo, es el control de la Amazonía, lugar donde se depositan enormes riquezas que el

imperio, en su desorbitada carrera hacia la apropiación excluyente de los recursos

naturales del planeta, desea asegurar para sí sin nadie que se entrometa en lo que su

clase dominante percibe como su hinterland natural: agua, minerales estratégicos,

petróleo, gas, biodiversidad y alimentos. Para los más osados estrategas

estadounidenses la cuenta amazónica, al igual que la Antártida, es un área de libre

acceso en donde no se reconocen soberanías nacionales y abierta, por eso mismo, a

quienes cuenten con “los recursos tecnológicos y logísticos” que permitan su adecuada

explotación. Es decir, los Estados Unidos… ¿O es que alguien tiene dudas de que,

cuando llegue el momento, Estados Unidos no vacilará un segundo en apelar a la fuerza

para defender sus vitales intereses amenazados por la imposibilidad de acceder a los

recursos naturales encerrados en esa región?”.

Pepe Escobar adelanta sobre el futuro: “De las guerras por la energía a las guerras por el

agua, el siglo XXI será testigo de una feroz lucha por los restantes recursos naturales

del mundo. El tablero de este ajedrez es global. Los riesgos son enormes. La mayoría de

las batallas serán invisibles. Todas serán cruciales… Así, no es extraño que el periódico

China Military, publicado por el Ejército Popular de Liberación (EPL) chino, así como

algunos sectores del mundo académico, afirmen ya abiertamente que China debe

abandonar la política de perfil bajo adoptada desde la época de Deng Xiaoping y

apostar por un ejército mayor, capaz de defender sus intereses estratégicos en todo el

mundo…”.

El socialismo para la nueva civilización mundial, por el contrario, debe compartir los

recursos naturales, establecer la paz, seguridad e igualdad para todos, crear una red

democrática para el gobierno mundial, definir una estrategia de lucha frente al proyecto

de los dueños de las corporaciones, sus militares y sus masas.

Desgraciadamente el discurso socialista muestra un interés secundario por el futuro. Los

socialistas advierten que el sistema está en su etapa final pero conservan la propuesta

de un crecimiento económico permanente en una sociedad justa. Por su carácter

científico la mayoría debe tener conciencia que eso es imposible, pero su interés de

ganar adhesión social para ser gobierno no les permite criticar la demanda popular por

consumismo.

El deseo generalizado de consumo depredador es un impedimento insalvable para el

socialismo de futuro. En la actualidad se le considera un derecho y miles de millones

lo han ejercido aunque sea mínimamente. Ya en 1920 Georg Lukács sostenía: “El

proletariado sigue intensamente preso en las formas intelectuales y emocionales del

capitalismo”.

Luigino Bracci sostiene sobre Venezuela: “Cuando falló la aprobación de la reforma

constitucional en diciembre de 2007, Chávez comprendió que el pueblo no estaba

listo para una radicalización de la revolución. Fue el pueblo el que le dijo “No” a un

montón de cambios realmente revolucionarios, y Chávez lo dijo aquella vez: había

que “bajarle dos” a la revolución. Los famosos 5 motores se apagaron y se tuvo que

suspender un montón de cambios socialistas que nos tenían llenos de expectativas…

Y estemos claros: La mayoría de los venezolanos, por muy chavistas que se digan, han

terminado creyendo que el socialismo es que les llegue más dinero en sus quincenas,

más tickets de alimentación, que el gobierno les dé una casa, una nevera barata, un carro

iraní, un trabajo en el gobierno. Que tengas un médico que te atienda gratuitamente.

Que el chamo estudie gratis. Pareciera que socialismo es simplemente pedir y recibir.”

(7) El poder todavía lo tienen los capitalistas. Rusia, China, Viet Nam, los países del

este europeo prueban que las condiciones de la época conducen al sistema. Cuba para

enfrentar sus dificultades económicas apoya la formación de un sector de empresarios

privados.

Los socialistas de futuro a pesar de la incomprensión del momento deben explicar

el decrecimiento inevitable, el peligro nazicorporativo y su propuesta sostenible y

solidaria. Tienen que integrarse como minoría en la base para impulsar desde ya los

cambios que se correspondan con el programa.

En la civilización socialista todos tendrán los bienes y servicios en el nivel que permita

la conservación de la humanidad millones de años. El humano debe vivir con la

naturaleza y en sus límites. Los goces inmateriales son los únicos inagotables.

Referencias

1 George Monbiot, El problema del aumento de la población es importante pero ni

mucho menos esta entre los primeros de la lista, http://www.rebelion.org/noticia.php?

id=62954

2 Alejandra Martins BBC, http://impactobarahonero.com/home/?p=2355

3 Informe del Instituto del Hombre y el Medio Ambiente de la Amazonia (AMAZON)

de Brasil.

4 Documentales Telesur

5 George Kennan en “Policy Planning Study 23,” elaborado para el Departamento de

Estado en 1948. Citado en Noam Chomsky: “What Uncle Sam Really Wants,” p. 11.

6 Uri Avnery Los ayatolás judíos http://www.rebelion.org/noticia.php?id=132309

7 Luigino Bracci, Socialismo: Quiero mi carro, mi casa, mi nevera, mi buen sueldo y

que todo sea bonito siempre, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=131002

Contacto romulo.pardo@gmail.com

Iglesia llama a proteger el patrimonio nacional

LA CONFERENCIA DEL EPISCOPADO EMITIÓ UN MENSAJE DEDICADO AL BICENTENARIO DEL NACIMIENTO DE JUAN PABLO DUARTE


La Conferencia del Episcopado Dominicano emitió ayer el mensaje titulado: “En el Bicentenario de Juan Pablo Duarte, renovemos nuestros ideales”.

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Néstor Medrano
nestor.medrano@listindiario.com
Santo Domingo

La Conferencia del Episcopado Dominicano manifestó que en este momento se requiere que los representantes de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial actúen con la suficiente voluntad política para defender el patrimonio nacional, especialmente los recursos naturales y el ecosistema “frente a inversionistas extranjeros o nacionales que atenten contra este de manera indiscriminada y en perjuicio del bien común”.
En su mensaje pastoral de este año dedicado a la celebración del bicentenario del patricio Juan Pablo Duarte, los obispos plantearon al mismo tiempo la necesidad de actuar con la suficiente voluntad política para establecer un ordenamiento jurídico justo que regule el sistema de partidos políticos.
El Episcopado informó que hoy más que nunca se requiere de hombres y mujeres probos, con las virtudes morales de Juan Pablo Duarte, “con capacidad de sacrificio”.
Hoy más que nunca se requiere de hombres y mujeres probos en las virtudes morales, y de renuncia para sacar adelante al país y contrarrestar la vida fácil, fruto del dinero mal habido “para contrarrestar el narcotráfico, el hedonismo y los vicios en los que se encuentra inmersa nuestra sociedad”.
Defensa del patrimonio
“Siguiendo el espíritu de independencia nacional y el ideal de la patria soñada por Duarte, se requiere que los hombres y mujeres, representantes del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, a cuya responsabilidad le corresponde guiar los destinos de la Nación, actúen con la suficiente voluntad política para defender el patrimonio nacional, especialmente los recursos naturales y el ecosistema, frente a inversionistas extranjeros o nacionales que atenten contra este de manera indiscriminada y en perjuicio del bien común”, afirmaron.
En sus reflexiones, los obispos proclamaron su satisfacción y regocijo con los esfuerzos hechos por el Gobierno a favor de la educación.
“Saludamos la Campaña de Alfabetización iniciada por el gobierno nacional, que será uno de los mejores homenajes en el Bicentenario del Padre de la Patria. Abramos cada vez más las puertas de la educación formal a dominicanas y a dominicanos privados por la pobreza”, estimaron.
Asimismo, expusieron que en este tiempo en el que se ha ido perdiendo en gran medida el respeto a lo ajeno, se requiere como nunca para el buen manejo del patrimonio familiar, empresarial, comunitario, y sobre todo, del patrimonio estatal, de la honradez, pulcritud y transparencia que tuvo el Padre de la Patria.
(+)
EJEMPLO DE DUARTE Y LA INDEPENDENCIA NACIONAL
“Esforcémonos todos en pisar las huellas de nuestro Fundador, viviendo según los valores cívicos vividos y defendidos por él, como son: el orgullo de ser dominicano; la lucha por mantener la independencia de la República aunque cueste la vida, el servicio a la patria con alma, vida y corazón, la actitud democrática, la defensa y el cumplimiento de la ley, y, el constante esfuerzo por la conquista del bien común”, reflexionaron los obispos en su mensaje

 

Tema Especial: el ALCA afecta la distribución de los ingresos

Alca PRD copy

Tema Especial: Política

Si le decimos NO al ALCA, una América mejor para todos será mucho mas posible.
Algunos de los graves problemas ambientales y sociales que enfrentará Latinoamérica en un futuro inmediato, provienen de los acuerdos de Libre Comercio pretendidos por los Estados Unidos.
Acuerdos como el ALCA, producirán que en países donde un gran porcentaje de sus habitantes tiene como principal vehículo de sustento tanto la agricultura, como la ganadería y la pesca en pequeña escala, las fuerzas del mercado regulen la política agraria y, por lo tanto también la seguridad y soberanía alimentaria, afectando también a la distribución de los ingresos.
Este tipo de Tratado que ya ha sido puesto en marcha en algunas Regiones, lejos de traer beneficios a sus pueblos, han profundizado los problemas sociales y causado graves daños ambientales, debido a que se les impone la modificación e incluso hasta la anulación de leyes vigentes de protección del ambiente, que se consideran como barreras para el libre comercio. De esta forma los Recursos Naturales y con ellos la sociedad en su conjunto, quedan expuestos a la voluntad de las Grandes Corporaciones.
La tala de bosques para utilización de mayores extensiones de tierra en la agricultura, que rápidamente se deteriora hasta llegar a la desertización, o para la construcción de carreteras y grandes obras de infraestructura; y la contaminación de la tierra y el agua por el uso indiscriminado de agroquímicos y pesticidas, dañan los ecosistemas, deteriorando su biodiversidad y la calidad de vida de los habitantes de las zonas afectadas.
El ALCA no es simplemente un Acuerdo de índole económica, es la entrega de nuestra soberanía sobre nuestros Recursos Naturales, a manos de los Grandes Capitales cuyo objetivo será obtener de ellos la mejor rentabilidad económica en el menor tiempo posible, sin importarles las consecuencias para el ambiente ni para nuestros pueblos.
Aun estamos a tiempo de imponerle nuestra voluntad contra el Libre Comercio a una Nación que solo pretende saquear nuestros Recursos y Apropiarse de nuestro futuro.
Si le decimos NO al ALCA, una América mejor para todos será mucho mas posible.
Ricardo Natalichio
Director
www.ecoportal.net