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Héroe nacional coronel Rafael Tomas Fernandez Dominguez

Maximo Augusto Mancebo Matos

English: Coat of arms of the Dominican Republi...
 Un  19 de mayo, en 1965 , murió acribillado por las balas de los franco tiradores de las tropas invasoras YANKIS, el héroe nacional coronel Rafael Tomas Fernandez Dominguez, real organizador del movimiento militar que derroco el gobierno ilegito de el triunvirato encabezado por Robert Reed Cabral. Dicho movimiento tenia como objetivo restablecer el gobierno constitucional encabezado por el profesor juan Bosch,que había sido derrocado el 25 de septiembre de 1963, por un golpe militar encabezado por el general Elias wessin y wessin, cumpliendo ordenes de la misión militar de la embajada norteamericana. El coronel Rafael Tomas Fernandez Dominiguez, que estaba enterado de la trama contra el el gobierno constitucional y democratico, le planteo al presidente Bosch, resistir la trama del golpe de estado, el profesor Bosch lo convenció de que no había condiciones para impedir que se ejecutara dicha traición a la patria en esos momentos, Desde esos momentos del acontecimiento funesto del derrocamiento del gobierno constitucional y democrático, el coronel Rafael Tomas Fernandez Dominguez, comienza a conspirar para restablecer el gobierno del profesor Juan Bosch. Este ilustre coronel de nuestro ejercito nacional, fue el militar que involucro a todos los militares constitucionalistas, incluido el coronel camaño, que fue su amigo entrañable, y que posteriormente asumió el liderazgo y enfrento la grosera e intrusa intervención de 42 mil marines, del país mas poderoso del mundo. Paz y Gloria al coronel Rafael Tomas Fernandez Dominguez y al coronel Francisco Alberto Camaño de Deño, Héroes de la patria.

 

DOS PREGUNTAS AL PLD

 

Dos preguntas a los dirigentes del PLD a propósito de algo que decía el Profesor Juan Bosch allá por los años 80s.
1)      Perdió el PLD el carisma del que hablaba el profesor Juan Bosch?
2)      Se convirtió el PLD en un Partido Populista,  tal como lo  advertía  el profesor Bosch, de no llevar al partido a un comportamiento o actitud populista por sus perniciosas consecuencias, la corrupción por ejemplo?
 Decía el profesor Juan Bosch allá por los años 80s.
“El PLD tiene un crédito acumulado en el alma de las masas populares, y el fruto de ese crédito es eso que llama carisma. El PLD tiene carisma propio, que no es el de su líder. El líder puede tener o no tener carisma, pero el Partido lo tiene por sí mismo como podemos verlo en los actos masivos en que no interviene el líder, a los cuales acude tanto el pueblo como el que va a los actos en que participa el líder. Hay que preservar ese carisma, esa atracción que tiene sobre el pueblo el PLD, y debemos conservarlo evitando, cueste lo que cueste, caer en el populismo”.
“El Partido debe mantenerse alerta contra el contagio que una actitud populista puede introducir en sus filas, y debe luchar a brazo partido para asegurarle al pueblo que lo que haremos desde el gobierno si ganamos las elecciones se hará con fines de beneficios sociales, no personales. Por el camino de los beneficios personales se llega, y por cierto rápidamente, al establecimiento de una situación generalizada de privilegios, y de ese estado de privilegios se cae en la corrupción, que es la meta que persiguen los partidarios del populismo. Los peledeístas debemos tener cuidado con el contagio del populismo; debemos evitarlo a cualquier costo, y debemos vigilarnos los unos a los otros para impedir que ese mal nos coma el alma”.  Juan Bosch

 

Balaguer, Peña y Bosch…

Por espacio de medio siglo, Balaguer, Bosch y Peña Gómez dominaron el escenario político

Por espacio de medio siglo, Balaguer, Bosch y Peña Gómez dominaron el escenario político. En términos electorales los dos viejos caudillos polarizaron las simpatías populares solo en dos elecciones: las de 1966 y 1990, con 24 años de diferencia.

En el interregno hubo dos abstenciones electorales de aquel PRD liderado por Bosch, y luego, durante tres elecciones consecutivas, la lucha electoral fue encarnizada entre Balaguer y los candidatos perredeístas Antonio Guzmán, Jorge Blanco y Jacobo Majluta.

Bosch cayó en un tercer plano a partir de las elecciones de 1978 mientras le daba forma a una fuerza alternativa negada a masificarse y centrada en principios ideológicos incomprendidos en esa época confusa y de metodología política tan rudimentaria.

Mientras se consolidaba el liderazgo interno de Peña Gómez al margen de las trapacerías de “los blanquitos” que se disputaban el poder, se enconaban mucho más las intrigas y los odios entre el Profesor y su discípulo más aventajado, separados definitivamente en septiembre de 1973.

Zahorí de la política montonera de principios de siglo, Balaguer se ocupaba de meter baza en aquel primitivismo electoral alentando el surgimiento de aspiraciones internas en el PRD y haciendo lo posible para separar el liderazgo interno de ese partido mientras cortejaba “a su pana” Juan Bosch.

Y el profesor, ni corto ni perezoso, se dejaba cortejar como quinceañera coqueta a la vez que potenciaba su partido y se abría una brecha entre las dos grandes fuerzas electorales… Así transcurrieron 12 años, entre 1978 y 1990.

El primer enfrentamiento
Bosch y Balaguer se enfrentaron en condiciones desiguales en las elecciones de 1966 aún con las tropas de intervención norteamericanas en el país. Recién había terminado la guerra civil del ’65 y la represión puso en jaque al PRD y a su candidato.

Bosch hizo su campaña por radio, bajo un virtual encierro en su residencia de la avenida Independencia, protegido por tres o cuatro comandantes constitucionalistas –Fico Orsini, Pujols, Barahona— y algunos hombres ranas orientados por Montes Arache: Santiago, Aníbal López

Fue una campaña llena de violencia de ambos lados. En algunas demarcaciones del interior, Balaguer y su corta caravana fueron recibidos a tiros limpios.

El líder reformista, protegido por las tropas interventoras pero también en grandes riesgos, recorrió todo el país en una campaña exitosa con un lema de paz que al propio tiempo simbolizaba los cambios que exigía la población: ¡La Revolución sin Sangre…!

Los resultados llevaron a Balaguer al poder por 12 años… A Bosch, a un exilio voluntario que sin duda potenció el liderazgo de Peña Gómez a límites insospechados que pocos años después lo enfrentó con su mentor por el resto de la vida de ambos.

…Y Balaguer muerto de risa

Las elecciones de 1990 encontraron al PRD dividido (¿cuándo no?) entre Peña Gómez y Majluta que se disputaban las siglas del partido. Bosch aprovechó la brecha y coló una candidatura que amenazaba la reelección balaguerista.

Balaguer maniobró hábilmente para que las siglas del PRD quedaran en manos de Peña, que sin duda recuperaría– como en efecto ocurrió–, una parte sustancial de los votos liberales que se habían deslizado hacia el PLD por el conflicto interno perredeísta.

Y volvió a salirse con las suyas cuando el Profesor se negó a recibir el apoyo de Peña que se lo ofreció sin condiciones… ¡Lo traicionó otra vez el orgullo!

Cuatro años después, fuera Bosch de la competencia electoral aunque otra vez candidato, Balaguer volvió a dividir el voto liberal para quedarse en el poder… ¡Esa vez dicen que por fraude!

Dos años más tarde hizo que Peña perdiera al aliarse con el PLD para llevar a Leonel al poder.

Entonces… ¿quién es el que más sabe?

 

¡Balaguer y Rosita Fadul!

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 César Medina 

De haberse dedicado al humor, Rosita Fadul habría dejado en la cola a Freddy Beras Goico, por mucho el mejor humorista que ha tenido el país…

Todas las veces que se juntaron esos dos en la televisión, sin importar la hora y el día, hicieron récord de audiencia y la gente aún recuerda muchas de sus ocurrencias.

La señora Fadul –la más política de la conocida familia de origen libanés oriunda de Santiago–, era más balaguerista que Laíta… Su hermano menor, Monchy, era boschista enfermo… Un tercer hermano, que dice la gente “le zumba el coco”, era medio comunista.

El asunto es que Balaguer nombra a Rosita como gobernadora de Santiago. Ella estaba casada con un comerciante de apellido Villamán, por lo cual el decreto salió con el nombre correcto: Rosa Fadul de Villamán…

Rosita se había casado por primera vez con el general Olgo Fernández, un bonachón oficial de la Policía con quien tuvo un hijo, el hoy general Fernández Fadul, conocido por el apodo de Checho, que ha sido director de Amet, subjefe de la Policía y ocupado otras funciones importantes en la institución.

Checho era capitán, muy jovencito, y su madre entendía que había acumulado méritos para ascender a mayor. Habló con Balaguer para que le diera “un empujoncito…”

Se acercaba el 16 de agosto, fecha de los ascensos, y Balaguer fue a Santiago a una de sus tantas inauguraciones de obras. Rosita lo aguardaba al bajar del helicóptero y le acompañó en el auto hasta el sitio del acto…

Balaguer la escuchó en silencio abogar por su hijo…

ó¿Cómo se llama él, Rosita…?

“… El capitán Fernández Fadul, Presidente… Fulano Fernández Fadul…”.

ó¿Cómo Fernández Fadul? ¿Tú no eres Fadul de Villamán? ¡Será….Villamán Fadul!

Ay no Presidente… Ese fue un tropezón que yo di siendo jovencita…

Balaguer sonrió y calló…  Y ahí llegaron otros temas.

…Por poco se muere de la risa
Ese día el jefe de Estado iba a inaugurar un proyecto de viviendas para familias muy pobres que lo habían perdido todo “en el voraz incendio del barrio El Ejido…”.

Había un solo problema: las casitas habían sido construidas en “La Loma del T…”, un nombre vulgar que los lugareños habían dado desde tiempo inmemorial a la altiplanicie donde se hizo el nuevo proyecto para protegerlo de las frecuentes inundaciones.

Tocaba a la gobernadora Fadul dar las palabras de inauguración… Le habían recomendado que en vez de “Loma del T…” llamara “Loma de la Malapalabra” el sitio donde estaban las nuevas viviendas…

Y así lo hizo… Pero Balaguer era hombre pícaro y malicioso. Terminado el acto, se acercó a la gobernadora y le preguntó:

óQué nombre más raro, Rosita, ¿cómo es que se llama el sitio…?

“La loma deitoto, dotoi…” Repitió varias veces acentuando su acento cibaeño ante la carcajada interminable del presidente Balaguer que no había olvidado ni un segundo el ascenso de Checho…

Próximo a las elecciones
Se acercaban las elecciones de 1990, y el PLD con Bosch de candidato, amenazaba con derrotar la enésima repostulación de Balaguer. Monchy, el hermano de Rosita, era síndico de Santiago y su popularidad andaba por las nubes, independientemente de que Bosch había elegido a otro santiaguero, José Francisco Hernández, como candidato vicepresidencial.

Balaguer quería ganar Santia-go y sabía que la familia Fadul podía ser determinante en aquel momento. Complacer a Rosita con el ascenso de su hijo Checho le resultaba conveniente y no le costaba nada…

Además de que el joven oficial tenía méritos para ello y estaba en el escalafón.

De regreso al helicóptero con la gobernadora a su lado, Balaguer estalló en una carcajada mientras le preguntaba a Rosita:

-¿Cómo es que se llama tu hijo, el del tropezón…?

 

EN HONOR A LA MEMORIA DE JUAN BOSCH

JUAN BOSCH 

por Max Puig

Juan Bosch ha muerto. Fue un hombre íntegro y riguroso, solidario y patriota; un trabajador infatigable, que le dio mucho a su país y al mundo. De su fecunda vida se harán muchos balances.

Cuando se escriba la historia habrá mucho que decir de Juan Bosch. En el empeño se ordenarán y clasificarán sus aportes. Desde ya su nombre está indisolublemente ligado a la formación del pensamiento social del pueblo dominicano, a la reafirmación de los valores, la identidad y la independencia nacionales y a la lucha por las libertades públicas, que son el soporte de la vida democrática.

Algunos pondrán el acento en su contribución a la comprensión de la sociedad dominicana. Sus análisis sobre las actitudes y comportamientos de clases, grupos sociales e individuos hicieron que, a partir de él, se leyeran la historia y el presente dominicanos con nuevos ojos, más abiertos.

Otros insistirán en el papel que jugó a favor de la educación, el desarrollo y el avance social. Se resaltará su rol en la construcción de la democracia dominicana. Sin embargo, otros pondrán de relieve las extraordinarias dotes literarias que le ganaron fama.

Observador penetrante, de fina sensibilidad, Bosch procuró entender y expresar a su pueblo. El campesino pobre es el protagonista de su obra literaria más temprana. Aprendió de él, bebió de su sabiduría, y trazó sus perfiles con maestría.

Juan Bosch, perfeccionista, amante del trabajo bien hecho, pasó de la literatura a la política sin abandonar su condición de orfebre de las letras. Cambiarían los instrumentos pero Bosch seguiría siendo el esteta, el ser sensible que siempre fue.

Al considerar a su pueblo como indefenso, atrapado en la ignorancia y un atraso secular, Bosch vio en la política un deber social. La concibió como una actividad seria y digna que debía contribuir al establecimiento de una sociedad más justa y democrática, peldaño necesario para liberar a los seres humanos de muchas de sus ataduras y limitaciones.

De ahí su profundo desprecio por cuantos hacen de la política un negocio. Su inflexible condena a corruptos y farsantes. Su voluntad de ver los mercaderes lejos del templo de la República.

Le tocó actuar en un siglo XX y una América Latina marcados por la confrontación entre autoritarismo y democracia. No limitó su defensa de la democracia a sus aspectos formales. La democracia social fue para él preocupación permanente. Enseñó civismo, enseñó respeto, enseñó democracia. Pero sobre todo, se empeñó en enseñar a pensar.

Cabeza del campo democrático dominicano a todo lo largo del siglo en que vivió, su vocación de servicio hizo que concibiera la política como una pedagogía democrática. Esa pedagogía exigía una comunicación adecuada. Su vasta cultura, su sensibilidad y conocimiento de su gente hicieron de él el maestro que esperaba la sociedad dominicana a raíz de la muerte del tirano Rafael Trujillo.

Más allá de sus considerables aportes en los campos del conocimiento, la política y la literatura habrá que prestarle mucha atención al hombre Bosch. En él hay un referente ético de enorme valor para los dominicanos de hoy y de mañana.

Bosch quiso un mejor destino para su país y puso todo su talento y energías al servicio de su causa. Batallador, cabalmente honrado y metódico en el cumplimiento de las tareas que se impuso, defendió sus ideas con firmeza y evitó comprometer los principios por los que luchó toda su vida.

Cargado de lauros, don Juan no se aisló en torre de marfil. Fue sencillo, humilde y siempre estuvo atento a los que de él quisieron aprender, No sucumbió a los desvaríos ante los que termina mucha gente. No le cegaron la fama ni el dinero.

Las pasiones políticas no le fueron ajenas. Como todo humano cometió errores, pero muchos quisieron detractarlo injustamente. Los nombres de quienes lo hicieron pasarán al olvido. El suyo, por el contrario, será recordado siempre. Para determinarlo, no habrá que esperar que se escriba la historia. Con su vida y su obra el propio Juan Bosch grabó su nombre en ella con letras mayúsculas.

Juan Bosch ha muerto. Ahora le pertenece a la Patria y es ejemplo para todos sus hijos e hijas. 

(Escribí este artículo raíz del fallecimiento del profesor Juan Bosch el 1 de noviembre de 2001 y fue publicado en la edición de la revista ¡Ahora! del 11 de noviembre de 2001. Posteriormente, el texto fue incluido en el libro Pensar la Nación que publiqué en mayo de 2010. Lo reproduzco hoy, al cumplirse el 104º aniversario de su natalicio).

 

 

Juan Bosch vive

Mañana, 30 de junio, se conmemo- ra 104 aniversario de su nacimiento
Escrito por: DIÓMEDES NÚÑEZ POLANCO
El próximo  domingo, 30 de junio,  se cumplirán 104  años  del  nacimiento  de Juan  Bosch.  Con  ese  motivo, el  Partido  de la  Liberación  Dominicana está   realizando  diversos  actos  nacionales e internacionales. También  la  Fundación  Juan  Bosch  y otras  instituciones  no  gubernamentales desarrollan, durante este mes,  actividades conmemorativas. Esto  quiere decir que   Juan Bosch  vive:  como  él  mismo sentenció “Nadie  se muere de verdad  si queda  en el  mundo quien   respete   su  memoria”.
El  miércoles  pasado, el  Movimiento 30 de  Junio  celebró  una Ofrenda-homenaje  ante  la  tumba  del profesor  Bosch, en el  Cementerio  Ornamental  de  La  Vega, espacio que  es  una extensión del  Panteón de la  Patria. En  ese  acto nos  correspondió  decir las palabras   siguientes:
Nos  hemos  congregado  en  esta histórica  Plazoleta  que lleva el  nombre del Maestro  Hostos para  homenajear en este 104 aniversario  de su nacimiento a otro  Maestro: Juan   Bosch, aquel  que  expresó que  “volvió a  nacer en San  Juan  de  Puerto  Rico a  principios  de  1938, cuando la  lectura de los  originales  de  Eugenio  María de  Hostos le permitió  conocer qué  fuerzas mueven,  y  cómo la  mueven, el  alma  de un  hombre consagrado al  servicio de los  demás”.
Podría decirse que  el  profesor  Bosch  a  partir  de  entonces intelectualizó, más  bien,  el ejercicio  hostosiano del  servicio. Porque  su  vocación de  servir  a su pueblo, fue  creciendo  en   él  como crecía  la  piel de  su  cuerpo. Si  no,  pregúntenselo  a los  otros  descendientes  de  su abuelo materno  y  tíos  de  Río Verde, quienes  llegaron  a   mostrar su inquietud  por  la  forma en que  el  muchacho, durante  sus  vacaciones,   se  relacionaba con los   campesinos, labradores  y   echadías,  de sus  fincas. Después  que él   regresaba  a  la  ciudad,  empezaban  las  quejas y  reclamos  de los  trabajadores.
No podía  ser  de otra  manera.  El  joven  Bosch preguntaba por el salario, cómo  vivían, cómo  comían, inquiría cómo enfrentaban  sus enfermedades. Con  ello  dejaba  un incendio en la pradera.  Era  una   especie de abogado  laboralista, como refirió  Evelyn  Marte, o un  indignado precoz  ante  la  injusticia,  la  explotación, la  marginalidad, como lo llamé  alguna  vez. Es  lo que se  refleja  en subida, su literatura,  sus  ensayos, sus  discursos.
Ese  apego  a  servir es  una  manera  de  expresar  la  justicia, tan  duartiana,  tan  martiana,  tan hostosiana,  tan  boschiana. Así  lo proclamó  el   Fundador de la  República  Dominicana: “Sed  justos lo primero, si queréis  ser felices”.
Por  ello,   cuando se  complicó  la  situación  económica , social del  país a finales del  siglo XIX,  el   Maestro   Hostos  expresó que la  sociedad  moría no de muerte  natural, “sino  de asfixia  moral”.
En  esta  época no  solo caracterizada  por las  profundas  crisis económica,  financiera,  alimentaria y medio-ambiental,  sino  de valores  y  de  credibilidad,  seguiremos en nuestro esfuerzo por  la  profundización  del  legado  ético,  moral, patriótico,  humanista y    transformador  de  Juan   Bosch   en el  PLD  y en la sociedad  dominicana.
En  ocasión  de  conmemorarse en  este año  2013, el  50  aniversario  del  ascenso  de  Juan  Bosch a  la  presidencia de  la  República  y  de  otras    fechas emblemáticas,  como el  bicentenario  del  nacimiento   de    Juan  Pablo  Duarte, los  integrantes del  Movimiento  30  de  Junio  hemos  venido  hasta  donde  descansan  las  cenizas   venerables   del Maestro Bosch  para reafirmar  nuestro   compromiso  con su ideario.
Es la   lucha  sin  tregua  para que sus  doctrinas  y  principios encarnados en su  vida , su   obra  literaria y de  pensamiento,  así  como en  su condición de prócer  de la  República, se  preserve  como  síntesis  de los  más  nobles avatares  del  proceso   histórico   del pueblo dominicano. En ese contexto, recordamos su proclama: “A la patria no se le usa, se le sirve”.
A    dos  siglos del nacimiento  de Duarte y  de las   independencias  nacionales  de  América   Latina,  los  pueblos  se  abocan  a una  nueva  independencia  económica y  cultural,  en un  escenario con mayores    dificultades que  en los  tiempos  de los forjadores  de la   libertad.
 A propósito de las emblemáticas efemérides que se conmemoran en este 2013, convocamos  a  los hijos de  esta  patria comprometidos  con   esos  ideales a  integrarse de    manera decisiva  a  seguir  desarrollando  las   agendas  pendientes de  nuestro devenir   histórico.
 A  la  luz de los  cambios  globales  en la  ciencia y la  tecnología, vivimos  hoy un  nuevo   ciclo del proceso  de  liberación,   para   lograr concluir  la  obra  redentora de  los pueblos   iniciada  hace   200  años por sus   forjadores  y  libertadores; a  sabiendas  de que   hoy la lucha  tiene    mayores  escollos por  la  tecnificación  y  sofisticación  de los  poderes que  dominan  e  imponen  sus  políticas y modos  de vida en los  más  variados  aspectos.
En su defensa  de la  libertad, Juan Bosch, con apenas 25 años, fue encarcelado en  tiempos del  Trujillato. Hizo  conciencia  de que no  bastaba solo con  indignarse ante  las  injusticias,  sino que había que luchar  decididamente contra    esos  males en el plano  político. Así comenzaron 24 largos años de  exilio, enfrentando, no   solo a la dictadura de  Trujillo,  sino a  otras  tiranías   de  América  Latina, lo  que lo  convirtió en  exiliado de  varios países.
Sus  ejecutorias gubernamentales  y   su ejercicio  pleno  de la  política,  siguen  constituyendo  legados de la  mayor  trascendencia  para nuestro  país,  Latinoamérica  y el  mundo.
Si  los  trinitarios  firmaron con su  sangre  el compromiso que  contraían con la patria,  nuestro  juramento  y    decisión   habrán  de  sellarse  con  la  entrega  total  de sumar  nuestra acción  al destino  de la  nación  dominicana.

 

AQUEL INGRATO 25 DE SEPTIEMBRE DE 1963

English: Mural of Francisco Alberto Caamaño De...
English: Mural of Francisco Alberto Caamaño Deño in Bonao, Dominican Republic (Photo credit: Wikipedia)

Escribe: Fulgencio Espinal

            Las intensas jornadas de agitación social que habían precedido al 25 de septiembre de 1963, vislumbraban el desenlace fatal contra la  constitucionalidad consagrada en las urnas el 20 de diciembre de 1962.

            El gobierno revolucionario encabezado por el presidente Bosch había dado señas de identidad que disgustaron al triangulo de la oligarquía integrado por la jerarquía católica, la patronal económica y los generales trujillistas terratenientes, consideraron “lesiva” a sus interés la nueva constitución democrática proclamada el 29 de abril de 1973.

            Excluido el concordato Trujillo-Pio XII y la declaración del Estado Laico desató la furia de los infiernos en la curia vaticana, articulándose un movimiento sedicioso “amenaza de la fe” gritaba los cursillistas de cristiandad militares, los mítines de reafirmación cristiana semanales con la concurrencia de cruzados, sacerdotes e hijas de María sazonaban la tribuna política contra “la constitución materialista” denunciada en sucesivas pastorales publicadas por los obispos, a la campaña contra el “comunismo ateo y disociador” se unieron la patronal de Industrias y la Asociación de Hacendados, unos contra el programa de justicia social perredeista (bodegas populares, precio tope del azúcar y cooperativización de las empresas e ingenios estatales),  otros gritaban “amenaza a la propiedad privada” de la ley de Reforma Agraria que condenaba el minifundio y latifundio. Esa ley, fundamental para el desarrollo de la masa campesina (70% de la población) asustó a los generales y coroneles que se apropiaron ilegalmente de fincas de la Hacienda Fundación (latifundio millonario propiedad de Trujillo), ya que la ley de “Expropiación” las obligaba disponer lo robado para entregarla a los campesinos sin tierra.

            Las “señas de identidad” escribió el periodista  del New York Time Tabb Zsulc, del experimento boschista, “rebelaron” al clan oligárquico enemigo de la democracia con justicia social”.

            A mediados de Julio Bosch denunció que en nombre del “anticomunismo” se conspiraba desde San Isidro señalando al Capellán católico Marcial Silva orientador del plan sedicioso, y apuntando ese activismo en el centro de Enseñanzas de las FAD comandado por el coronel Elías Wessin, la gravedad de la denuncia alertó  el señor Elías Wessin y Wessin, la gravedad de la denuncia alertó al señor Sacha Volman, director del Centro Interamericano.

            Democrático de Desarrollo Social (CIDES) a trabajar por elevar la capacidad de combate de la ciudadanía contra la conspiración oligárquica.

            ¿Quiénes eran Sacha Volman y el CIDES? Volman de nacionalidad rumana-americana, hombre de excelentes relaciones con el gobierno de Kennedy, era asesor político de Bosch y desde el CIDES ayudaba a la gobernabilidad, mantenía excelente relaciones con juventud del PRD y particularmente con José Francisco Peña Gómez, director de Tribuna Democrática. El CIDES funcionaba como Escuela de Formación Política, realizaba cursos y seminarios de formación de “cuadros para la democracia”, la derecha lo denunciaba “centro de adoctrinamiento comunista”. Volman estaba claro en preparar la resistencia en defensa de la democracia con esa finalidad llegó a tener contacto con Manolo Tavarez Justo, líder de la Agrupación política 14 de junio, intentaba coordinar acciones de masas para contrarrestar la conspiración.

            Pero todo fue muy rápido, huelgas de maestros, trabajadores de la CDE y de la administración autónoma, allanaron el camino para el éxito del paro patronal que cerró el alto comercio en Santo Domingo y en Santiago, calificando al gobierno de comunista.

            La tarde del 24 de septiembre, día de las mercedes, no encontraba en el hotel Paz, allí vi al presidente Bosch y a su “asesor” Sacha Volman, preocupados con el movimiento de los militares en San Isidro (en nombre de la Virgen) habían decidido derrocar a Bosch. Y efectivamente, esa madrugada decidió derrocar el gobierno del pueblo. Los guardias juramentaron un Triunvirato de la oligarquía, deportaron al presidente Bosch y derogaron la constitución y sus derechos y libertades ciudadanas.

            Una semana después los estudiantes desatamos la desobediencia civil en la UASD, llamamos al pueblo “rebelarse contra el gobierno golpista”, durante dos días de combate (piedras Vs. Bombas y tiras) mantuvimos en la raya a las tropas antimotines de la Lotería Nacional.

            En medio de un alto de las hostilidades, conversamos con el jefe de las tropas, el joven coronel Francisco Caamaño. El vino a nosotros en son de paz, “yo” en mi calidad de “periodista” me monté en su carro Rambler acompañado  de cuatro estudiantes le eché en cara que el aparecía en el manifiesto golpista  de las FAD firmando el derrocamiento del gobierno del pueblo. El negó que hubiera firmado. “Eso fue inconsulto, yo no soy cómplice de lo que han hecho otros”,  Vislumbrando la esperanza del 24 de abril de 1965.

Rector UASD afirma Juan Bosch es el símbolo de la dignidad nacional y la honestidad

SANTO DOMINGO, RD.- El rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), maestro Mateo Aquino Febrillet, afirmó este sábado que el profesor Juan Bosch es el símbolo de la dignidad nacional y la honestidad.

Aquino Febrillet dijo que la conducta patriótica, cívica, honesta, valiente y militante del extinto presidente de la República, lo proyectan y avalan como un ejemplo a seguir para las generaciones presentes y futuras.

Significó que, al celebrarse ayer el 103 aniversario de su nacimiento, la UASD enaltece a un hombre que se destacó por

Rector UASD afirma Juan Bosch es el símbolo de la dignidad nacional y la honestidad.
ser un prócer civil.
Indicó que esa casa de estudios superiores, la más antigua del continente americano, tiene frente a la figura del profesor Bosch, un gran deber y un compromiso indeclinable como institución defensora de los más elevados valores de la nación dominicana.
Las afirmaciones del maestro Aquino Febrillet se produjeron al pronunciar el discurso central de la ofrenda floral efectuada este sábado en la Plaza Latinoamericana de la UASD, frente al busto del escritor y político nacido en Río Verde, La Vega, en el 1909.
El rector uasdiano pidió al pueblo dominicano mantener vivo en su memoria a ese hombre que, desde el inicio mismo de la tiranía trujillista, delineó su posición frente a ésta con un artículo escrito en el 1929, advirtiendo sobre el peligro de una nueva dictadura y su apresamiento en enero de 1934, por sospecha de conspiración contra el régimen que apenas iniciaba.
Destacó que Bosch es el maestro en la honestidad y ha sido reconocido por todos por su vida ejemplar dictando cátedra como presidente en esa materia.
Apuntó que la honradez del fundador de los dos partidos más importantes en la actualidad dominicana, es un ejemplo a imitar y que no acumuló riquezas y que, para que pudiera terminar su vida de forma digna, sus íntimos amigos tuvieron que hacer una colecta para poderle construir una vivienda.
El funcionario de la UASD también citó un informe de la embajada estadounidense en la República Dominicana, en donde su representante afirmaba que “el gobierno de Bosch es uno de los más honrados de toda la historia del país y se puede comparar con otros de América Latina y los Estados Unidos”.
Aquino Febrillet resaltó que el 27 de abril del 2009, la 181 Sesión del Consejo Ejecutivo de la Unesco creó el premio Juan Bosch, para promover la investigación en Ciencias Sociales en América Latina y el Caribe, el cual fue propuesto por la delegación dominicana ante ese organismo, cuyo propósito es recompensar cada dos años la mejor tesis en esa área.
En el acto, los maestros Jorge Santana Castillo, coordinador de la Cátedra “Profesor Juan Bosch”, y Luisa Navarro, directora de la escuela de Historia y Antropología, también comentaron sobre la vida del insigne educador y político dominicano.
A la actividad asistieron los vicerrectores: Jorge Asjana David, Docente; Emma Polanco, Administrativa, y Francisco Vegazo Ramírez, de Investigación y Postgrado; Santo Inocencio Mercedes, secretario general.
Igualmente, María del Pilar Domingo, Rafael Morla, Juan Antonio Cerda Luna, José Joaquín Reyes Acevedo y Carmen Evarista Matías, quienes se desempeñan como decanos de las facultades de Artes, Humanidades, Ciencias Económicas y Sociales, Ingeniería y Arquitectura y Ciencias de la Educación, respectivamente.

PLD POST BOSCH, LOS NUEVOS PARADIGMAS

Diomedes Núñez Polanco

El PLD Post Bosch, los nuevos paradigmas, del periodista Rafael Grullón, nos coloca frente a una estimulante crónica de la vida partidaria y de la nación, justo cuando asistimos a un momento clave del Partido de la Liberación Dominicana. La obra está enmarcada en una etapa de transición de procesos internos de la organización, del país y del mundo.

El libro esboza cómo han ido conformándose los nuevos paradigmas en el PLD, a partir de que el profesor Juan Bosch renunciara, en julio de 1994, a sus funciones ejecutivas en la entidad fundada por él en diciembre de 1973; laque tendría como misión terminar la obra iniciada por Juan Pablo Duarte y los Trinitarios.

 

JUAN BOSCH:ESTUDIO, REFLEXION Y GIRO IDEOLOGICO

Español: Amanecer tras la bandera dominicana y...
Español: Amanecer tras la bandera dominicana y el puente Juan Bosch, en Santo Domingo, República Dominicana (Photo credit: Wikipedia)

Pasadas las elecciones de junio de 1966, impuestas por los norteamericanos y la OEA, las cuales Bosch las calificó de fraude colosal, salió  del país el 28 de noviembre de ese año, rumbo a España, donde se autoexilió. Su estadía le permitió trabajar sobre temas de gran valor para el proceso político nacional. La intervención militar provoco la necesidad de estudiar el proceso político del momento y las raíces históricas que daban lugar a ese momento. Especialmente realizar un trabajo de investigación sobre las características y naturaleza del país y Latinoamérica.

El golpe de estado de 1963 y luego la invasión militar norteamericana produjeron en el profesor Juan Bosch reacciones tempranas dejadas por escrito. La primera muestra de la cual dispongo es la carta, fechada el 20 de junio de 1965 (7) en plena invasión militar, enviada a Sacha Volman, en la cual dice:

“La situación dominicana ha llegado a un punto en que nosotros, los que hemos estado toda una vida hablando de la democracia, no tenemos ningún papel que jugar ni contamos con ninguna fuerza que pueda ayudarnos. En el mismo momento en que fuerzas norteamericanas comenzaron a llegar a santo Domingo, dije que mi vida política había terminado…”  (8)

“Creo, como tú, que el poder norteamericano en el Caribe durara muchos anos, y eso es precisamente lo que hace tan negro el porvenir de la República Dominica (…) a mi me despertaron los norteamericanos a la realidad en una forma brutal. Yo era un perfecto tonto. Yo creía en la democracia en la buena fe yanqui, en su inteligencia. Yo viví, hasta el 25 de septiembre de 1963, con ideas parecidas a las tuyas, con la idea de que los Estados Unidos era un país de gente que era capaz de comprender la realidad latinoamericana y ayudarnos a buscar nuestro camino hacia el porvenir, comencé a dudar el 25 de septiembre, porque aunque no lo he dicho nunca, yo sabía que por lo menos Luther Long estaba conspirando contra el gobierno. Pero realmente vine a despertar a la verdad, el 28 de abril de 1965, y ahora no voy a volver a soñar.

El mes anterior, 8 de enero de 1968 (9) en otra dirigida al mismo Sacha Volma dice:

“… me he quedado sin país, puesto que mi país  se halla a merced de lo que quiere  hacer de el, el poder norteamericano, y al quedarme sin país, me quedo  también sin partido. En vista de que por mucho que lo pienso, mas me convenzo de que ideológicamente no tengo salida en el PRD ni en ninguna otra organización de su tipo”.

Las cartas dirigidas a Sacha Volman que he ido citando son inéditas, me las entrego personalmente el mismo Sacha Volman un día que se presento en mi hogar, treinta años después de recibidas por él. Leídas ahora, guardando el tiempo transcurrido que las reflexiones del profesor Juan Bosch sobre la situación creada por la intervención militar norteamericana y sus efectos sobre la característica y la naturaleza democrática-populista del PRD-, creaban un acorralamiento político casi insalvable.

Sacha Volman era conocedor de la política interna de los Estados Unidos, de origen Rumano y naturalizado norteamericano, y como amigo de Norman Thomas dirigente socialista de los Estados Unidos, y lo era también del sector liberal dentro del sistema político de ese país, sus observaciones y colaboración eran apreciadas, y ahí que los comentarios del profesor Juan Bosch a Sacha Volman eran mensajes claros a un sector dentro del poder político norteamericano sobre el grave error cometido por ese país, si de verdad defendiera el sistema democrático, o quizás peor, una reflexión crítica de la errática política internacional la cual se valoraba en forma diferente, puesto que se creía legitimo el liderazgo por la democracia y el desarrollo del capitalismo del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica y estos hechos demostraban todo lo contrario.

En el mismo sentido que copiamos arriba, en carta posterior del 17 de noviembre de ese mismo año de 1968, desde Benidorm, España, le hace a Sacha Volman el siguiente comentario (10):

“… El PRD fue acusado por el presidente de los EE.UU, no por un periodista, de haber desatado una revolución comunista. Nunca antes, en toda la historia, había llegado una autoridad tan elevada a hacer una acusación de ese tipo. Ahora bien después de eso, ¿cómo crees tú que el PRD puede seguir siendo un partido  democrático, vaya a elecciones?

¿Crees tú que las fuerzas de la extrema derecha de Santo Domingo y de los Estados Unidos van a permitir que pueda ir al poder un partido que fue oficialmente acusado, por la primera autoridad del mundo en asunto de anticomunismo, de ser un partido comunista?…”

Finalizando esa carta le interroga:

“Tú te preguntaras: “¿y qué vas hacer entonces del PRD? Y yo contestaría: morir más tarde o  temprano, o bien luchando-cosa inútil- por convencer a sus enemigos de que es democrático o bien dejando de ser democrático o bien disolviéndose. El PRD no tiene ningún papel que jugar ya en la vida política dominicana, por lo menos como partido democrático. Pero aun si aceptamos que el partido lo tiene, no lo tengo yo”.

El profesor Bosch, evidentemente, buscaba persuadir a sacha volman por las razones explicadas y por lo que podía influir sobre el Dr. José Francisco Peña Gómez, debido a la gran amistad que los relaciono hasta su muerte. Por demás, los dirigentes más cercanos a ambos líderes, estábamos enterados de los vínculos creados con Sacha Volman.

Desde que se formo en Costa Rica el centro de formación política, en el participamos varios dirigentes, algunos como el mismo Dr. José Francisco Peña Gómez, Dr. Rafael Alburquerque, Emmanuel Espinal, Dra. Milagros Ortiz Bosch y otros, como en mi caso que participe en 1964 junto al Dr. Rafael Subervi Bonilla y otro compañeros. Es conocido el rol de Sacha Volman para gestionar las condiciones para que la comisión del PRD pudiera venir al país, inmediatamente muerto Trujillo.

Fue en la residencia de Sacha Volman, uno de los lugares, en donde el doctor Peña Gómez y yo nos reunimos en diferentes momentos, para sostener conversaciones autorizadas por el profesor Juan Bosch, especialmente en el 1989 para tratar temas de mutuo interés, sobre las elecciones del 1990. Después de la muerte de Pena Gómez, ocurrida en el 1998, Sacha me entrego copias de una parte de las correspondencias enviadas a el por el profesor Juan Bosch. Sacha era una figura interesante, sobre el se especulaba por sus relaciones con el mundo político liberal norteamericano.

Antes de la intervención militar norteamericana podía justificarse cualquier acercamiento con los liberales norteamericanos, pero con posterioridad a ella todo parecía innecesario y una impertinencia. Así se lo hacía saber el profesor Juan Bosch en formas reiteradas al mismo sacha Volman, por ejemplo, en carta de fecha 9 de junio de 1968, a propósito de que el doctor Peña Gómez iba encabezando una comisión al entierro del asesinado Bobbie Kennedy, le decía: (11)

“… José Francisco cree todavía en la posibilidad de que los Estados Unidos cambien su política sobre la América Latina, y yo creo que la muerte de Bobbie (Kennedy) demuestra que los norteamericanos no pueden cambiar nada, al contrario, irán cada vez más hacia la locura internacional aunque se reiteren de Vietnam”.

A seguidas el profesor Bosch dice que el Dr. Peña Gómez le comunico su viaje a Estados Unidos, la noche antes de su salida y expresa: “… yo le dije que estaba bien porque no podía hacer otra cosa. Pero no lo apruebo. No apruebo nada que signifique el menor esfuerzo para llegar a un entendimiento con los norteamericanos, porque ellos buscan sirvientes, no aliados…”

Y como quien busca brecha para salvar diferencias con el Dr. Peña Gómez, termina diciendo: “… Pero comprendo que José Francisco  mantenga su esperanza porque habiendo sido un demócrata convencido le cuesta mucho trabajo y mucho dolor aceptar que la democracia norteamericana es una mentira monumental y ya no puede volver a ser lo que fue.”

Las diferencias de enfoque ideológicos entre el profesor Juan Bosch y el doctor José Francisco Peña Gómez estaban aflorando y esta carta de 1968 las pone en texto escrito. Esas diferencias pasaron a ser insalvables cinco años más tarde, porque definían, en uno y el otro, cuál era el camino a transitar.

El doctor Peña Gómez no se atrevía a contrariar al profesor Juan Bosch, a quien consideraba como un padre, pero, en su momento, el sector del PRD que buscaba lucros e interés personales llevando al PRD a una elecciones, presionaba al doctor Peña Gómez con halagos y haciendo creer que se acogían a su liderato, realmente para ello no importaba la ausencia total de transparencia de esos comicios y sus consecuencias para el país y el mismo PPRD.

Previamente, en esa carta citada, dirigida a Sacha Volman, del 9 de junio de 1968, el profesor Bosch enfatiza:

“… le duele a José Francisco que lo acusen –y nos acusen- de comunista. Y yo me pregunto si hay manera de cambiar esa situación. Nada puede cambiarla. Fue Johnson, el presidente de los Estados Unidos quien nos acuso de comunista, y nadie podrá quitarnos esa acusación de encima. Pero no tiene ningún sentido querer demostrar que no somos comunista si resulta que nuestro enemigos están convencidos de que lo somos. Lo que tienen que hacer todos los dominicanos que quieren transformar su país en otra cosa precisamente romper sus nexos con esa llamada democracia norteamericana y luchar en otro campo. Todo lo demás es perder el tiempo y energías”.

Esos argumentos no eran compartidos por el destinatario de esas cartas, el amigo Sacha Volman, mucho menos por el doctor José Francisco Peña Gómez, quien creyó posible lograr el poder y transformar la sociedad dominicana por la vía electoral.

El tiempo que transcurría era para acentuar las diferencias entre ambos. Se deba un trance histórico que terminaría creando mucha confusión en el doctor Peña Gómez, quien realmente creyó posible ganar unas elecciones y producir reformas. Las diferencias fueron acentuadas iniciando el año 1970 y en un momento el profesor Juan Bosch se refirió al liderazgo del doctor Peña Gómez y al de él en formas públicas, lo cual hizo de sus alocuciones, el 20 de mayo de 1970, con estas palabras:

“ ¿ Cual otro partido, no solo aquí sino en toda América Latina, puede presentar más de un líder nacional?, Que significa eso? .

Se respondió: “Pues significa mucho de lo que puede creer cualquiera que no vea los fenómenos políticos con profundidad, significa que las masas del PRD, representantes verdaderas de lo que es este pueblo, tienen vigor suficiente para producir y mantener más de un líder, y para quererlos, respetarlos y defenderlos, y significa además que entre esos líderes no hay envidias, no hay luchas, no hay esa competencia de mala ley que se dan a menudo en las agrupaciones políticas”.El profesor Juan Bosch hablaba así al mes y unos días de haber regresado al país, en una alocución radial del 20 de mayo de 1970, como hemos dicho, y venia con un plan muy definido de transformar al PRD en un partido organizado, disciplinado y con una idolología bien definida. En cambio había dentro del PRD un sector que solo quería que este participara en los procesos electorales

Pasadas las elecciones de junio de 1966, impuestas por los norteamericanos y la OEA, las cuales Bosch las calificó de fraude colosal, salió  del país el 28 de noviembre de ese año, rumbo a España, donde se autoexilió. Su estadía le permitió trabajar sobre temas de gran valor para el proceso político nacional. La intervención militar provoco la necesidad de estudiar el proceso político del momento y las raíces históricas que daban lugar a ese momento. Especialmente realizar un trabajo de investigación sobre las características y naturaleza del país y Latinoamérica.

El golpe de estado de 1963 y luego la invasión militar norteamericana produjeron en el profesor Juan Bosch reacciones tempranas dejadas por escrito. La primera muestra de la cual dispongo es la carta, fechada el 20 de junio de 1965 (7) en plena invasión militar, enviada a Sacha Volman, en la cual dice:

“La situación dominicana ha llegado a un punto en que nosotros, los que hemos estado toda una vida hablando de la democracia, no tenemos ningún papel que jugar ni contamos con ninguna fuerza que pueda ayudarnos. En el mismo momento en que fuerzas norteamericanas comenzaron a llegar a santo Domingo, dije que mi vida política había terminado…”  (8)

“Creo, como tú, que el poder norteamericano en el Caribe durara muchos anos, y eso es precisamente lo que hace tan negro el porvenir de la República Dominica (…) a mi me despertaron los norteamericanos a la realidad en una forma brutal. Yo era un perfecto tonto. Yo creía en la democracia en la buena fe yanqui, en su inteligencia. Yo viví, hasta el 25 de septiembre de 1963, con ideas parecidas a las tuyas, con la idea de que los Estados Unidos era un país de gente que era capaz de comprender la realidad latinoamericana y ayudarnos a buscar nuestro camino hacia el porvenir, comencé a dudar el 25 de septiembre, porque aunque no lo he dicho nunca, yo sabía que por lo menos Luther Long estaba conspirando contra el gobierno. Pero realmente vine a despertar a la verdad, el 28 de abril de 1965, y ahora no voy a volver a soñar.

El mes anterior, 8 de enero de 1968 (9) en otra dirigida al mismo Sacha Volma dice:

“… me he quedado sin país, puesto que mi país  se halla a merced de lo que quiere  hacer de el, el poder norteamericano, y al quedarme sin país, me quedo  también sin partido. En vista de que por mucho que lo pienso, mas me convenzo de que ideológicamente no tengo salida en el PRD ni en ninguna otra organización de su tipo”.

Las cartas dirigidas a Sacha Volman que he ido citando son inéditas, me las entrego personalmente el mismo Sacha Volman un día que se presento en mi hogar, treinta años después de recibidas por él. Leídas ahora, guardando el tiempo transcurrido que las reflexiones del profesor Juan Bosch sobre la situación creada por la intervención militar norteamericana y sus efectos sobre la característica y la naturaleza democrática-populista del PRD-, creaban un acorralamiento político casi insalvable.

Sacha Volman era conocedor de la política interna de los Estados Unidos, de origen Rumano y naturalizado norteamericano, y como amigo de Norman Thomas dirigente socialista de los Estados Unidos, y lo era también del sector liberal dentro del sistema político de ese país, sus observaciones y colaboración eran apreciadas, y ahí que los comentarios del profesor Juan Bosch a Sacha Volman eran mensajes claros a un sector dentro del poder político norteamericano sobre el grave error cometido por ese país, si de verdad defendiera el sistema democrático, o quizás peor, una reflexión crítica de la errática política internacional la cual se valoraba en forma diferente, puesto que se creía legitimo el liderazgo por la democracia y el desarrollo del capitalismo del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica y estos hechos demostraban todo lo contrario.

En el mismo sentido que copiamos arriba, en carta posterior del 17 de noviembre de ese mismo año de 1968, desde Benidorm, España, le hace a Sacha Volman el siguiente comentario (10):

“… El PRD fue acusado por el presidente de los EE.UU, no por un periodista, de haber desatado una revolución comunista. Nunca antes, en toda la historia, había llegado una autoridad tan elevada a hacer una acusación de ese tipo. Ahora bien después de eso, ¿cómo crees tú que el PRD puede seguir siendo un partido  democrático, vaya a elecciones?

¿Crees tú que las fuerzas de la extrema derecha de Santo Domingo y de los Estados Unidos van a permitir que pueda ir al poder un partido que fue oficialmente acusado, por la primera autoridad del mundo en asunto de anticomunismo, de ser un partido comunista?…”

Finalizando esa carta le interroga:

“Tú te preguntaras: “¿y qué vas hacer entonces del PRD? Y yo contestaría: morir más tarde o  temprano, o bien luchando-cosa inútil- por convencer a sus enemigos de que es democrático o bien dejando de ser democrático o bien disolviéndose. El PRD no tiene ningún papel que jugar ya en la vida política dominicana, por lo menos como partido democrático. Pero aun si aceptamos que el partido lo tiene, no lo tengo yo”.

El profesor Bosch, evidentemente, buscaba persuadir a sacha volman por las razones explicadas y por lo que podía influir sobre el Dr. José Francisco Peña Gómez, debido a la gran amistad que los relaciono hasta su muerte. Por demás, los dirigentes más cercanos a ambos líderes, estábamos enterados de los vínculos creados con Sacha Volman.

Desde que se formo en Costa Rica el centro de formación política, en el participamos varios dirigentes, algunos como el mismo Dr. José Francisco Peña Gómez, Dr. Rafael Alburquerque, Emmanuel Espinal, Dra. Milagros Ortiz Bosch y otros, como en mi caso que participe en 1964 junto al Dr. Rafael Subervi Bonilla y otro compañeros. Es conocido el rol de Sacha Volman para gestionar las condiciones para que la comisión del PRD pudiera venir al país, inmediatamente muerto Trujillo.

Fue en la residencia de Sacha Volman, uno de los lugares, en donde el doctor Peña Gómez y yo nos reunimos en diferentes momentos, para sostener conversaciones autorizadas por el profesor Juan Bosch, especialmente en el 1989 para tratar temas de mutuo interés, sobre las elecciones del 1990. Después de la muerte de Pena Gómez, ocurrida en el 1998, Sacha me entrego copias de una parte de las correspondencias enviadas a el por el profesor Juan Bosch. Sacha era una figura interesante, sobre el se especulaba por sus relaciones con el mundo político liberal norteamericano.

Antes de la intervención militar norteamericana podía justificarse cualquier acercamiento con los liberales norteamericanos, pero con posterioridad a ella todo parecía innecesario y una impertinencia. Así se lo hacía saber el profesor Juan Bosch en formas reiteradas al mismo sacha Volman, por ejemplo, en carta de fecha 9 de junio de 1968, a propósito de que el doctor Peña Gómez iba encabezando una comisión al entierro del asesinado Bobbie Kennedy, le decía: (11)

“… José Francisco cree todavía en la posibilidad de que los Estados Unidos cambien su política sobre la América Latina, y yo creo que la muerte de Bobbie (Kennedy) demuestra que los norteamericanos no pueden cambiar nada, al contrario, irán cada vez más hacia la locura internacional aunque se reiteren de Vietnam”.

A seguidas el profesor Bosch dice que el Dr. Peña Gómez le comunico su viaje a Estados Unidos, la noche antes de su salida y expresa: “… yo le dije que estaba bien porque no podía hacer otra cosa. Pero no lo apruebo. No apruebo nada que signifique el menor esfuerzo para llegar a un entendimiento con los norteamericanos, porque ellos buscan sirvientes, no aliados…”

Y como quien busca brecha para salvar diferencias con el Dr. Peña Gómez, termina diciendo: “… Pero comprendo que José Francisco  mantenga su esperanza porque habiendo sido un demócrata convencido le cuesta mucho trabajo y mucho dolor aceptar que la democracia norteamericana es una mentira monumental y ya no puede volver a ser lo que fue.”

Las diferencias de enfoque ideológicos entre el profesor Juan Bosch y el doctor José Francisco Peña Gómez estaban aflorando y esta carta de 1968 las pone en texto escrito. Esas diferencias pasaron a ser insalvables cinco años más tarde, porque definían, en uno y el otro, cuál era el camino a transitar.

El doctor Peña Gómez no se atrevía a contrariar al profesor Juan Bosch, a quien consideraba como un padre, pero, en su momento, el sector del PRD que buscaba lucros e interés personales llevando al PRD a una elecciones, presionaba al doctor Peña Gómez con halagos y haciendo creer que se acogían a su liderato, realmente para ello no importaba la ausencia total de transparencia de esos comicios y sus consecuencias para el país y el mismo PPRD.

Previamente, en esa carta citada, dirigida a Sacha Volman, del 9 de junio de 1968, el profesor Bosch enfatiza:

“… le duele a José Francisco que lo acusen –y nos acusen- de comunista. Y yo me pregunto si hay manera de cambiar esa situación. Nada puede cambiarla. Fue Johnson, el presidente de los Estados Unidos quien nos acuso de comunista, y nadie podrá quitarnos esa acusación de encima. Pero no tiene ningún sentido querer demostrar que no somos comunista si resulta que nuestro enemigos están convencidos de que lo somos. Lo que tienen que hacer todos los dominicanos que quieren transformar su país en otra cosa precisamente romper sus nexos con esa llamada democracia norteamericana y luchar en otro campo. Todo lo demás es perder el tiempo y energías”.

Esos argumentos no eran compartidos por el destinatario de esas cartas, el amigo Sacha Volman, mucho menos por el doctor José Francisco Peña Gómez, quien creyó posible lograr el poder y transformar la sociedad dominicana por la vía electoral.

El tiempo que transcurría era para acentuar las diferencias entre ambos. Se deba un trance histórico que terminaría creando mucha confusión en el doctor Peña Gómez, quien realmente creyó posible ganar unas elecciones y producir reformas. Las diferencias fueron acentuadas iniciando el año 1970 y en un momento el profesor Juan Bosch se refirió al liderazgo del doctor Peña Gómez y al de él en formas públicas, lo cual hizo de sus alocuciones, el 20 de mayo de 1970, con estas palabras:

“ ¿ Cual otro partido, no solo aquí sino en toda América Latina, puede presentar más de un líder nacional?, Que significa eso? .

Se respondió: “Pues significa mucho de lo que puede creer cualquiera que no vea los fenómenos políticos con profundidad, significa que las masas del PRD, representantes verdaderas de lo que es este pueblo, tienen vigor suficiente para producir y mantener más de un líder, y para quererlos, respetarlos y defenderlos, y significa además que entre esos líderes no hay envidias, no hay luchas, no hay esa competencia de mala ley que se dan a menudo en las agrupaciones políticas”.El profesor Juan Bosch hablaba así al mes y unos días de haber regresado al país, en una alocución radial del 20 de mayo de 1970, como hemos dicho, y venia con un plan muy definido de transformar al PRD en un partido organizado, disciplinado y con una idolología bien definida. En cambio había dentro del PRD un sector que solo quería que este participara en los procesos electorales para ellos pasar a ser electos a posiciones al congreso o a los municipios, o en el peor de los casos sector conservador temeroso de que el PRD iniciara pasos de distanciamiento mayor con los norteamericanos y defendiera al frente oligárquico.

para ellos pasar a ser electos a posiciones al congreso o a los municipios, o en el peor de los casos sector

conservador temeroso de que el PRD iniciara pasos de distanciamiento mayor con los norteamericanos y defendiera al frente oligárquico.