Publicado en ARTICULO Y OPINIONES

JOSEPH STIGLITZ: LA AUTOCOMPLACENCIA EN UN MUNDO SIN LÍDERES

La reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos ha perdido parte de su atractivo de antes de la crisis. Al fin y al cabo, antes del colapso de 2008, los capitanes de las finanzas y la industria podían pregonar las virtudes de la mundialización, la tecnología y la liberalización financiera, que al parecer anunciaba una nueva era de crecimiento incesante. Todo el mundo compartiría los beneficios, siempre y cuando hiciera “lo correcto”… Ahora todo eso es cosa del pasado, pero Davos sigue siendo un buen sitio para tener una idea del zeitgeist mundial.

Huelga decir que los países en desarrollo y con mercados en ascenso ya no miran a los países avanzados como en otros tiempos, pero una observación de un ejecutivo de una compañía minera de un país en desarrollo captó el espíritu del cambio. En respuesta a la desesperación sincera de un experto en desarrollo por qué tratados comerciales injustos y promesas incumplidas de ayuda hayan costado a los países desarrollados su autoridad moral, replicó: “Occidente nunca tuvo autoridad moral alguna”. El colonialismo, la esclavitud, la fragmentación de África en pequeños países y una larga historia de explotación de los recursos pueden ser asuntos del pasado lejano para sus perpetradores, pero no para quienes sufrieron sus consecuencias.

Si hay un asunto que interesó más que ningún otro a los dirigentes reunidos fue la desigualdad económica. El cambio en el debate desde hace tan sólo un año parece espectacular: ya nadie menciona siquiera el concepto de economía de goteo y pocos están dispuestos a sostener que hay una estrecha congruencia entre las contribuciones sociales y los beneficios privados.

Si bien la comprensión de que los Estados Unidos no son la tierra de las oportunidades que durante mucho tiempo han afirmado ser es tan desconcertante para los otros como para los americanos, la desigualdad de oportunidades a escala mundial es aún mayor. La verdad es que no se puede afirmar que el mundo es “plano” cuando un africano medio recibe una inversión en su capital humano de unos centenares de dólares, mientras que los americanos ricos reciben regalos de sus padres y la sociedad de más de medio millón de dólares.

Un momento culminante fue el discurso de Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, quien subrayó el marcado cambio habido en su institución, al menos en la cima: profunda preocupación por los derechos de las mujeres, mayor insistencia en la vinculación entre desigualdad e inestabilidad y reconocimiento de que la negociación colectiva y el salario mínimo podían desempeñar un papel importante en la reducción de la desigualdad. ¡Ojalá los programas del FMI en Grecia y en otros países reflejaran plenamente esos sentimientos!

La Associated Press organizó una sesión sobre tecnología y desempleo que hizo reflexionar mucho: ¿pueden los países (en particular los del mundo desarrollado) crear nuevos puestos de trabajo –y, en particular, buenos–, en vista de que la tecnología moderna ha substituido a los trabajadores por robots y otras máquinas en toda tarea rutinaria?

En conjunto, el sector privado en Europa y los Estados Unidos no ha podido crear muchos puestos de trabajo buenos desde el comienzo del siglo actual. Incluso en China y en otras partes del mundo con sectores manufactureros en aumento, las mejoras de la productividad –con frecuencia relacionadas con procesos automatizados que destruyen puestos de trabajo– representan la mayor parte del aumento de la producción. Quienes más sufren las consecuencias de ello son los jóvenes, cuyas perspectivas viales resultarán gravemente perjudicadas por los extensos períodos de desempleo que afrontan actualmente.

Pero la mayoría de los participantes en Davos dejaron de lado esos problemas para celebrar la supervivencia del euro. La nota dominante fue de autocomplacencia o incluso optimismo. El “impulso de Draghi”, la idea de que el Banco Central Europeo, con sus profundas bolsas, querría y podría hacer todo lo necesario para salvar el euro y a cada uno de los países afectados por la crisis, parecía haber funcionado, al menos por un tiempo. La calma temporal supuso cierto apoyo para quienes afirmaban que lo necesario, por encima de todo, era el restablecimiento de la confianza. Se abrigaba la esperanza de que las promesas de Draghi fueran una forma no onerosa de infundir dicha confianza, porque nunca se tendría que cumplirlas.

Los críticos repitieron una y otra vez que las contradicciones fundamentales no estaban resueltas y que, para que el euro sobreviviera a largo plazo, tendría que haber una unión fiscal y bancaria, la cual requeriría más unificación política que la que la mayoría de los europeos está dispuesta a aceptar, pero gran parte de lo que se dijo en las reuniones y en torno a ellas reflejaba una profunda falta de solidaridad. Un funcionario gubernamental de muy alto nivel de un país del norte de Europa ni siquiera posó el tenedor cuando un serio comensal de una cena señaló que ahora muchos españoles comen de lo que consiguen en los cubos de la basura. Deberían haber hecho las reformas antes, respondió, y siguió comiendo su filete.

Los pronósticos del FMI sobre el crecimiento hechos públicos durante la reunión de Davos ponen de relieve hasta qué punto ha quedado el mundo disociado: se espera que el crecimiento del PIB en los países industriales avanzados sea el 1,4 por ciento este año, mientras que los países en desarrollo siguen creciendo a una sólida tasa de 5,5 por ciento.

Mientras los dirigentes occidentales hablaban de una nueva insistencia en el crecimiento y el empleo, no ofrecieron políticas concretas que respaldaran esas aspiraciones. En Europa se insistía sin cesar en la austeridad, junto con autofelicitaciones por los avances logrados hasta ahora y una reafirmación de la determinación de continuar con el mismo rumbo que ahora ha sumido a toda Europa en la recesión y al Reino Unido en una desaceleración con triple recesión.

Tal vez la nota más optimista procediera de los mercados en ascenso: aunque el riesgo de la mundialización era el de entrañar una nueva interdependencia, por lo que unas políticas económicas equivocadas en los Estados Unidos y en Europa podían torpedear las economías de los países en desarrollo, los mercados en ascenso que han tenido más éxito han gestionado la mundialización lo bastante bien para sostener el crecimiento pese a los fallos de Occidente.

Con los EE.UU. políticamente paralizados por las pueriles rabietas políticas de los republicanos y Europa centrada en velar por la supervivencia del mal concebido proyecto del euro, la falta de una dirección mundial fue una queja importante expresada en Davos. En los veinticinco últimos años, hemos pasado de un mundo dominado por dos superpotencias a otro dominado por una sola y ahora a un mundo multipolar y sin dirigentes. Aunque podemos hablar del G-7 o del G-8 o del G-20, la denominación más idónea es la de G-0. Vamos a tener que aprender a vivir y prosperar en este nuevo mundo.

REINO UNIDO ACCIDENTE
REINO UNIDO ACCIDENTE (Photo credit: Globovisión)

La reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos ha perdido parte de su atractivo de antes de la crisis. Al fin y al cabo, antes del colapso de 2008, los capitanes de las finanzas y la industria podían pregonar las virtudes de la mundialización, la tecnología y la liberalización financiera, que al parecer anunciaba una nueva era de crecimiento incesante. Todo el mundo compartiría los beneficios, siempre y cuando hiciera “lo correcto”… Ahora todo eso es cosa del pasado, pero Davos sigue siendo un buen sitio para tener una idea del zeitgeist mundial.

Huelga decir que los países en desarrollo y con mercados en ascenso ya no miran a los países avanzados como en otros tiempos, pero una observación de un ejecutivo de una compañía minera de un país en desarrollo captó el espíritu del cambio. En respuesta a la desesperación sincera de un experto en desarrollo por qué tratados comerciales injustos y promesas incumplidas de ayuda hayan costado a los países desarrollados su autoridad moral, replicó: “Occidente nunca tuvo autoridad moral alguna”. El colonialismo, la esclavitud, la fragmentación de África en pequeños países y una larga historia de explotación de los recursos pueden ser asuntos del pasado lejano para sus perpetradores, pero no para quienes sufrieron sus consecuencias.

Si hay un asunto que interesó más que ningún otro a los dirigentes reunidos fue la desigualdad económica. El cambio en el debate desde hace tan sólo un año parece espectacular: ya nadie menciona siquiera el concepto de economía de goteo y pocos están dispuestos a sostener que hay una estrecha congruencia entre las contribuciones sociales y los beneficios privados.

Si bien la comprensión de que los Estados Unidos no son la tierra de las oportunidades que durante mucho tiempo han afirmado ser es tan desconcertante para los otros como para los americanos, la desigualdad de oportunidades a escala mundial es aún mayor. La verdad es que no se puede afirmar que el mundo es “plano” cuando un africano medio recibe una inversión en su capital humano de unos centenares de dólares, mientras que los americanos ricos reciben regalos de sus padres y la sociedad de más de medio millón de dólares.

Un momento culminante fue el discurso de Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, quien subrayó el marcado cambio habido en su institución, al menos en la cima: profunda preocupación por los derechos de las mujeres, mayor insistencia en la vinculación entre desigualdad e inestabilidad y reconocimiento de que la negociación colectiva y el salario mínimo podían desempeñar un papel importante en la reducción de la desigualdad. ¡Ojalá los programas del FMI en Grecia y en otros países reflejaran plenamente esos sentimientos!

La Associated Press organizó una sesión sobre tecnología y desempleo que hizo reflexionar mucho: ¿pueden los países (en particular los del mundo desarrollado) crear nuevos puestos de trabajo –y, en particular, buenos–, en vista de que la tecnología moderna ha substituido a los trabajadores por robots y otras máquinas en toda tarea rutinaria?

En conjunto, el sector privado en Europa y los Estados Unidos no ha podido crear muchos puestos de trabajo buenos desde el comienzo del siglo actual. Incluso en China y en otras partes del mundo con sectores manufactureros en aumento, las mejoras de la productividad –con frecuencia relacionadas con procesos automatizados que destruyen puestos de trabajo– representan la mayor parte del aumento de la producción. Quienes más sufren las consecuencias de ello son los jóvenes, cuyas perspectivas viales resultarán gravemente perjudicadas por los extensos períodos de desempleo que afrontan actualmente.

Pero la mayoría de los participantes en Davos dejaron de lado esos problemas para celebrar la supervivencia del euro. La nota dominante fue de autocomplacencia o incluso optimismo. El “impulso de Draghi”, la idea de que el Banco Central Europeo, con sus profundas bolsas, querría y podría hacer todo lo necesario para salvar el euro y a cada uno de los países afectados por la crisis, parecía haber funcionado, al menos por un tiempo. La calma temporal supuso cierto apoyo para quienes afirmaban que lo necesario, por encima de todo, era el restablecimiento de la confianza. Se abrigaba la esperanza de que las promesas de Draghi fueran una forma no onerosa de infundir dicha confianza, porque nunca se tendría que cumplirlas.

Los críticos repitieron una y otra vez que las contradicciones fundamentales no estaban resueltas y que, para que el euro sobreviviera a largo plazo, tendría que haber una unión fiscal y bancaria, la cual requeriría más unificación política que la que la mayoría de los europeos está dispuesta a aceptar, pero gran parte de lo que se dijo en las reuniones y en torno a ellas reflejaba una profunda falta de solidaridad. Un funcionario gubernamental de muy alto nivel de un país del norte de Europa ni siquiera posó el tenedor cuando un serio comensal de una cena señaló que ahora muchos españoles comen de lo que consiguen en los cubos de la basura. Deberían haber hecho las reformas antes, respondió, y siguió comiendo su filete.

Los pronósticos del FMI sobre el crecimiento hechos públicos durante la reunión de Davos ponen de relieve hasta qué punto ha quedado el mundo disociado: se espera que el crecimiento del PIB en los países industriales avanzados sea el 1,4 por ciento este año, mientras que los países en desarrollo siguen creciendo a una sólida tasa de 5,5 por ciento.

Mientras los dirigentes occidentales hablaban de una nueva insistencia en el crecimiento y el empleo, no ofrecieron políticas concretas que respaldaran esas aspiraciones. En Europa se insistía sin cesar en la austeridad, junto con autofelicitaciones por los avances logrados hasta ahora y una reafirmación de la determinación de continuar con el mismo rumbo que ahora ha sumido a toda Europa en la recesión y al Reino Unido en una desaceleración con triple recesión.

Tal vez la nota más optimista procediera de los mercados en ascenso: aunque el riesgo de la mundialización era el de entrañar una nueva interdependencia, por lo que unas políticas económicas equivocadas en los Estados Unidos y en Europa podían torpedear las economías de los países en desarrollo, los mercados en ascenso que han tenido más éxito han gestionado la mundialización lo bastante bien para sostener el crecimiento pese a los fallos de Occidente.

Con los EE.UU. políticamente paralizados por las pueriles rabietas políticas de los republicanos y Europa centrada en velar por la supervivencia del mal concebido proyecto del euro, la falta de una dirección mundial fue una queja importante expresada en Davos. En los veinticinco últimos años, hemos pasado de un mundo dominado por dos superpotencias a otro dominado por una sola y ahora a un mundo multipolar y sin dirigentes. Aunque podemos hablar del G-7 o del G-8 o del G-20, la denominación más idónea es la de G-0. Vamos a tener que aprender a vivir y prosperar en este nuevo mundo.

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Qué es noticia?

Últimas noticias

Enrique Ubieta Gómez

¿Qué es noticia?, ¿qué no lo es? No soy ingenuo, pero me gusta dejarme llevar por esa enorme ola de palabras e imágenes equívocas que reproducen las trasnacionales. Surfeo sobre ellas, hasta que caigo, y apenas salvo una idea o dos. La ola se desvanece, el agua se escurre entre mis dedos. Quiero saber, ¿qué ha sucedido que sea realmente importante en los últimos días?

Las noticias van y vienen como aviones en un aeropuerto. La elección del emperador más poderoso de la historia nos entretuvo, mientras proseguían la subversión y los preparativos de guerra en el Medio Oriente, que desconocen o manipulan a los verdaderos ofendidos; dos partidos —dos maneras, dos rostros, dos sonrisas para defender el imperio, que a veces se parecen, se confunden, y más allá de la retórica, se ponen de acuerdo—, se disputaron el escaño, y en ello invirtieron de conjunto más de 6 mil millones de dólares.

La “democracia” tiene dos “vistosas” puestas en escena: las elecciones presidenciales y la guerra. Durante las invasiones, las trazas lumínicas de los cohetes teledirigidos que caen sobre la ciudad de turno —muy parecidas a las de los fuegos artificiales de las fiestas electorales—, pueden verse en vivo gracias a las trasnacionales de televisión.

La guerra y la política, hoy, son puestas en escena. Bush con un pavo de atrezzo en un portaaviones, rodeado de marines que no han ganado guerra alguna. Obama en Oslo, sonriente, recibiendo el Premio Nobel de una Paz que descartaba en el propio discurso de recepción. Unos días antes de las elecciones imperiales, Hugo Chávez —contra el que se fraguaron intentos de asesinato, golpes de estado y golpes petroleros, todo en balde—, el nuevo Espartaco, líder de la revuelta latinoamericana, había sido ratificado nuevamente como presidente, de forma irreprochable, según las normas burguesas de elección. Y miraba los toros desde la barra. En la otra esquina del mundo, el Partido Comunista Chino acordaba en su Congreso el reemplazo de la mitad de su fuerza dirigente y elegía a los nuevos líderes de la segunda economía mundial, que en unos años probablemente se convertirá en la primera.

Las trasnacionales de la noticia, que son las de los negocios, se acercaban al suceso con interés y temor: si bien Bill Gates (dicen que) ha dicho que China es “la esperanza del capitalismo mundial”, los buenos burgueses no lo creen. Pero las abejas vuelan hacia donde está la miel, y las trasnacionales —también, las que abastecen el mercado de las noticias— hacia donde está el dinero.

Alguien exclama: no me interesa la política, la vida es mucho más que eso. Y se regocija al saber que el astro Lionel Messi, el futbolista argentino del club barcelonés, es papá. La buena nueva es retuiteada con fervor, con furor, y se convierte en la más compartida del día. Claro que el muchacho es bueno en la cancha, pero el regodeo mediático en la paternidad tiene más que ver con su imagen, es decir, con su capacidad para vender productos. La revista Forbesubicaba ya en el 2010 a Messi como el futbolista que más dinero ganaba en el mundo, mientras que este año, el Portal Terra deshumanizaba su tiempo, y calculaba el “valor” de los segundos, las horas, y los días de su vida, como se tasa el valor de cada corte de carne de res: “comencemos por recordar que sus ganancias llegan a los 32 millones de dólares al año, lo que significa que al mes recibe 2.6 millones de dólares. Si entramos un poco más en detalle, el argentino percibe 615.000 dólares a la semana, 87.000 dólares por día y 3.663 dólares por hora. Esto nos lleva a concluir que la cifra llega a unos magníficos 61 dólares por minuto y a un sorprendente dólar por segundo.

” René González, un hombre valiente que dedicó muchos años de su vida a salvar la de otros seres humanos, que renunció al indulto que implicaba la simulación de un arrepentimiento imposible cuando fue condenado por combatir el terrorismo que el imperio que “combate” el terrorismo promueve, o la traición a los suyos, es abuelo. No puede ver por ahora al recién nacido, ni a su hija, no es libre del todo. Todavía siguen presos sus cuatro compañeros antiterroristas: Gerardo, Tony, Fernando y Ramón. Los medios empresariales no dedican ni una línea ni una lágrima al asunto, a pesar de que da para una telenovela. Pocos se enteran.

David Petraeus, hombre “recto” y respetado, general estadounidense de cuatro estrellas, fue jefe de las tropas invasoras en Afganistán y en Irak y hasta hace unos días, director de la CIA. Una mujer lo seduce, como Eva a Adán. Pero son otros los tiempos: la Eva moderna estudió en Harvard y en West Point y es su biógrafa. Conoce muchos secretos. El más prestigioso militar de los EE.UU. renuncia. Los indicios desbordan los límites de la alcoba. ¿Es posible que una mujer se adentre en la vida privada y profesional del director de la CIA, sin que los mecanismos de seguridad la detecten y rechacen? El sistema deja correr muchas versiones discretamente verosímiles, entre las que pasa agazapada la verdad, para que no la encontremos. Petraeus, jefe militar de un ejército de ocupación genocida, nunca será mal recordado por ello. Un serial de televisión, por cierto, nos cuenta la vida de un carismático narcotraficante colombiano. Pablo Escobar —bien encarnado por el actor Andrés Parra—, un hombre pobre que amasa una enorme fortuna; utilizado, rechazado y temido por la aristocracia colombiana de “sangre azul”, simpático, encantador cuando se lo propone, infantil y sumiso frente a su madre, buen esposo y padre en los cánones del machismo latino, es también un asesino despiadado y enfermizo, capaz de traicionar a los suyos. Pero, ¿era Escobar el hombre más buscado de Colombia? En varias ocasiones el personaje se declara “de izquierdas”, y aunque el televidente no lo crea —Escobar fue uno de los fundadores del paramilitarismo en Colombia—, la serie lanza un manto de confusión sobre todos los actores de aquella guerra. El hombre más buscado durante décadas fue en realidad el comandante Marulanda, de las FARC, que exigía reforma agraria y justicia social. Se trata de un serial de ficción, pero si las noticias tienen puestas en escena y se construyen, ¿qué diferencia hace? En estos días, la guerrilla colombiana y el gobierno de ese país conversan en La Habana. La noticia se asoma apenas, como una niña tímida. Ojalá que los colombianos puedan esta vez alcanzar una paz duradera.

Un huracán despistado se precipita verticalmente desde el mar Caribe hasta Nueva York. Sandy sorprende a los santiagueros y a los neoyorkinos, poco acostumbrados a esos caprichos meteorológicos. Nueva York gana en el mano a mano informativo con Santiago, naturalmente, pero alguien distribuye fotos falsas de tiburones que nadan por el metro de la ciudad o catastrofistas, del día final, sobre la Estatua de la Libertad, y los que pierden sus casas, y los que nunca tuvieron una en la Babel moderna, desaparecen de los partes. Paradójicamente, un Festival Internacional de Ballet reúne en La Habana a estrellas neoyorkinas y cubanas, a teatro lleno, como es tradición en la Isla.

La muerte acecha. A veces de forma absurda, insultante: un niño de diez años que recibe un disparo en la cabeza, de frente, a un metro de distancia apenas, en un cine de la Ciudad de México, mientras mira una película junto a su padre. El asesino, resguardado por la oscuridad y el sonido de la proyección, es un desconocido que decidió matar a otro desconocido, sin causa aparente. Dennis Awner en cambio se quitó la vida felina que llevaba, en su casa de Nevada. Ex militar, había querido transformarse en tigre. Para ello se tatuó el rostro y el cuerpo, y se introdujo implantes en las mejillas y en la frente, dividió su labio superior en dos mitades, y se afiló los dientes. Trepaba a los árboles y comía carne cruda. Lo llamaban Catman y a veces también, Stalking Cat. Pero hay suicidios que nos emplazan en nuestra condición humana. Los desahuciados de sus hogares en España empiezan a practicarlo. Y este 14 de noviembre, miles, decenas de miles de hombres y mujeres de toda Europa se declararon en huelga y fueron salvajemente reprimidos. Las fotos muestran algunos rostros ensangrentados; un niño catalán llora, mientras la sangre brota de su cabeza. No es Cuba, donde jamás ocurren esas cosas; los titulares se apagarán mañana, y no se convocará al Consejo de Seguridad de la ONU de forma extraordinaria, que acaba de negarse a condenar a Israel por bombardear el territorio de Gaza. Nos dicen las noticias de gabinete que el socialismo fracasó, cuando en realidad es el capitalismo (y un socialismo que no lo superó) el que se hunde. Y en vísperas de la huelga, 188 estados miembros de la ONU aprobaron una resolución de condena al bloqueo estadounidense contra la isla de Cuba. La noticia pasó rápida, fugaz, en las televisoras trasnacionales, que habían destacado antes el nombramiento de Yoani Sánchez como vicepresidenta regional de la Sociedad Interamericana de Prensa, una bloguera construida para la subversión interna, que ya acumula en premios concertados más de medio millón de dólares. ¿Qué es noticia?, ¿qué no lo es? Creo que ella conoce bien la respuesta que las trasnacionales esperan.

Publicado por La Jiribilla

Publicado en EL HOMBRE Y SU HISTORIA

En recuerdo de un gran periodista chileno Un día después: Augusto Olivares Becerra

Español: Presidente de Chile Salvador Allende ...
Español: Presidente de Chile Salvador Allende (1970 – 1973) (Photo credit: Wikipedia)

Había nacido el 27 de junio de 1930 y contaba al morir con 43 años. En plena madurez y capacidad de servir a su profesión y a sus ideales, fue Augusto Olivares Becerra un precursor del periodismo revolucionario de izquierda para todos los tiempos.

Un dia después, pues nació al igual que Salvador Allende, su amigo y compañero de lucha, en el mes de junio, solo que este último nace un 26 de junio, veintidós años antes. De haber sobrevivido Augusto Olivares a los hechos del 11 de septiembre de 1973, quizás aun hoy contáramos con su presencia, con sus vivencias y recuerdos, pero optó en aquella coyuntura histórica por inmolarse antes que caer en manos de sus encarnizados e inescrupulosos enemigos políticos, convertidos en vándalos fascistas que echaron por tierra lo sueños y la incipiente obra de justicia social de la Unidad Popular con su presidente al frente el compañero Allende.

El próximo año 2013, se cumplirán 40 años del golpe militar del 11 de septiembre en Chile. A la memoria vienen los recuerdos de aquellos valerosos revolucionarios que enfrentaron con las armas de las ideas la brutal agresión. La primera victima y el primer mártir de aquellos acontecimientos que tuvieron como escenario el palacio de La Moneda, fue Augusto Olivares.

Había servido con lealtad al presidente Salvador Allende. Su actividad principal desde 1970, era acompañarle en su campaña y desde mucho antes se convirtió en su asesor político, pero sobre todo en un amigo.

Olivares se había iniciado en los medios de comunicación como locutor de radio , trabajando posteriormente en el periódico La Tercera y fue reportero de Clarín. Consejero nacional del Colegio de Periodistas de Chile y fundador de la revista Punto Final , donde desempeño labores en su consejo de redacción al cual perteneció hasta su muerte. Al momento de su fallecimiento en La Moneda, Olivares se desempeñaba como jefe de prensa en Televisión Nacional de Chile .

El documental Héroes frágiles, de Emilio Pacull, el cual constituye un sentido homenaje a Augusto Olivares, dignifica la vida y la obra del revolucionario que fue. Héroes frágiles como dijera su autor, porque “simplemente están ahí, en La Moneda, con las manos vacías. Enfrentando tanques, tropas, aviones, misiles, y defendiendo la República y sus valores universales. Son héroes democráticos, resistiendo mientras la bandera chilena arde en el mástil del palacio”. Es la historia ya escrita e inolvidable de aquellos héroes frágiles por las endebles armas físicas que portaban, pero gigantes en su moral y su talla histórica.

Manuel Cabieses Donoso en su insuperable articulo: “ Augusto Olivares: Morir en La Moneda” revela de manera muy coherente y exhaustiva la vida política y humanística de Augusto Olivares. Lleno de detalles y anécdotas releerlo es fuente y necesario referente. De la personalidad de Olivares refiere que fue el hombre que “ nunca hizo daño a nadie, amistoso y sentimental, que cultivó amigos en todo el arco político”. Es siempre impresionante, aun mas al paso de los años, constatar que uno tras otro, cada hombre y mujer nucleado al presidente Allende, llevaban la ética y el honor como identidad. Después de su muerte, al paso del tiempo, todo lo que Augusto Olivares denunció en sus columnas periodísticas, en sus parlamentos, se fue evidenciando. Su palabra fue siempre sentencia y pronostico.

“Las palabras y los actos tienen coherencia. Cuando uno dice una cosa, va hasta al final de lo que dice”: enseño Olivares desde temprana edad a Emilio Pacull y es que el periodismo entendido mas que como un medio de vida, como una conducta de compromiso social para el bien, fue la brújula de Olivares, y su accionar profesional y político una consecuencia.

En esto tiempos, la valentía y la pulcritud del periodismo necesita de muchos Augusto Olivares. Si cada mujer u hombre enfrascado en los medios, llevan en sus mensajes esa valentía y pulcritud política, será el mejor homenaje y el mejor monumento a quien sirvió a la verdad y a la justicia social de su pueblo: Augusto Olivares, un hombre de Allende.

 

Publicado en INTERNACIONAL

Pinochetismo contra Camila Vallejo

PINOCHETISMO POR OTROS MEDIOS: @24HORASTVN CONTRA CAMILA VALLEJO

La policía de Chile admitió que algunos de sus hombres desnudaron a estudiantes que exigían en protestas mejoras en la educación.
Los “ciberopositores” que no interesan a Consuelo Saavedra y TVN 24 horas. Foto: AP
A fines de marzo de este año la periodista chilena Consuelo Saavedra, del canal 24 horas TVN, estuvo enCuba para cubrir la visita del Papa a la Isla, ése era al menos su motivo público hasta los últimos días de este agosto en que las rebeliones estudiantiles y la ya acostumbrada represión policial volvieron a sacudir la capital chilena y es necesario decirles a los chilenos lo mal que les va a quienes disfrutan desde hace más de cincuenta años una educación gratuita como un derecho en todos los niveles de enseñanza.
En vísperas de una “megamarcha” estudiantil y profesoral contra el modelo heredado del pinochetismo en el país austral, la señora Saavedra ha dado a conocer el verdadero objetivo de su viaje a Cuba: un extenso reportaje titulado “Los ciberopositores cubanos” donde no pudo mostrar nada parecido a las imágenes que blogueros chilenos documentan todos los días de brutales abusos contra niños que reclaman su derecho a estudiar.
A diferencia de los cientos de miles de manifestantes chilenos que este martes  salieron a las calles, los “ciberopositores cubanos” no saben lo que es una carga policial, gases lacrimógenos y chorros de agua que sufren también periodistas de medios alternativos.
Quizás por ello, cinco meses de “edición” y siete “disidentes” necesitó la periodista para manipular la realidad cubana, dejando en unos pocos minutos el extenso diálogo que sostuvimos en las cercanías del Centro de Prensa habilitado para la visita del Sumo Pontífice a la Isla en el Hotel Nacional de Cuba, eliminando más del 90% del contenido de mis respuestas a sus nada imparciales preguntas y dando todo el espacio al conglomerado de marionetas fabricadas con dinero made in USA que los grandes medios de comunicación suelen presentar como “oposición cubana”.
Pero es difícil engañar a todos y mucho más a los “ciberopositores chilenos” de los que Saavedra y TVN 24 Horas no se ocupan. ”Tu próximo reportaje debiera ser “la plutocracia chilena” de la que eres parte. Acá si q no hay libertad. ¿Pa q viajar a Cuba?”, le espetó a la realizadora uno de los muchos usuarios que respondió con indignación a su reportaje desde la red social Twitter.
Desde Ayssen, localidad chilena donde se ha sufrido la represión policial con gran crudeza, otro le escribió: ”ayer hubo graves violaciones d ddhh dnd estabas tu? o solo defiendes gente de otros paises? toda la prensa calló“.
Como en los tiempos dela DINA de Pinochet, que se alió a enviados cubanos de la CIA como Luis Posada Carriles en la Operación Cóndor para la “lucha contra el comunismo” y asesinó a miles de chilenos, Consuelo Saavedra y TVN 24 Horas cumplen las misiones asignadas a la oligarquía chilena como apoyo a la guerra sucia que financia Estados Unidos contra Cuba y le dicen a su audiencia  las mentiras que los medios de la derecha no consiguieron arrancarle a Camila Vallejo y Karol Cariola después de su visita a la Isla.
Camila Vallejo dijo, luego de regresar de su viaje a nuestro país: “En Cuba aún se respira guerra fría y detrás del discurso opositor se encuentra innegablemente la mano asesina del Gobierno norteamericano”; ahora sabemos que ocultar esa mano era la verdadera misión de la presencia en Cuba de Saavedra.
(Tomado de La Pupila Insomne)