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TANIA LA GUERRILLERA

Tania cumpliría 76 años

Tania la Guerrillera

Tania la Guerrillera, Foto: Juventud Rebelde
Este 19 de noviembre se cumplió el 76 aniversario del nacimiento de la destacada revolucionaria argentina Tamara Bunke Bíder, más conocida como “Tania la Guerrillera”.
Tamara nació en la Argentina en 1937 y se crió en un ambiente revolucionario inculcado por sus padres europeos, que emigraron a   ese país suramericano tras escapar juntos de la Alemania Nazy.  Nadia y Erich Bunke, padres de Tamara, militaban en el Partido Comunista Argentino y realizaban en su casa importantes reuniones clandestinas, inclusive guardaban armas, explicó el historiador Lois Pérez Leira en el sitio Cubainformación.
“Nosotros hacíamos comprender a nuestros hijos – Tamara y Olaf, su hermano- que estábamos luchando por el bien de la humanidad y el pueblo argentino; les explicábamos sobre la Revolución de Octubre en la Unión Soviética, y los niños tenían que guardar silencio y no contar a nadie que en nuestra casa celebraban reuniones con compañeros del Partido Comunista Argentino, porque era una organización clandestina” explicó al sitio Cubainformación Nadia Bunke, madre de Tamara.
Desde niña se vinculó a la Federación Juvenil Comunista ( F.J.C.) donde hizo sus aportes como militante, llevó mensajes, repartió propaganda clandestina y distribuyó periódicos del partido.
En 1952, con 15 años emigró junto a sus padres a la República Democrática Alemana, y fue admitida en elPartido Socialista Unificado de Alemania pocos años después. Allá conoció al Che, en 1960, cuando este viajó a la Alemania Oriental frente a una delegación comercial del gobierno revolucionario cubano y sintió desde entonces un fuerte lazo con el proceso revolucionario cubano.
“Ella tenía la idea de que estando en Cuba iba a aprender a fondo de la Revolución Cubana y que  le serviría en su trabajo revolucionario luego en la Argentina. Si ella pensaba y sentía que su deber era luchar en América Latina, nosotros no teníamos ningún derecho a retenerla”, explicó Nadia a Cubainformación.
Su vínculo con el Che y la revolución Cubana hizo que decidiera viajar a Cuba;  llegando a La Habana el 12 de mayo de 1961. Aquí  estudió periodismo en la Universidad de La Habana.
Su compromiso y su espíritu internacionalista fueron determinantes para que Tamara fuera seleccionada para ser parte del proyecto revolucionario de Ernesto Guevara, para la insurrección latinoamericana en Bolivia. Allá murió junto a otros 8 guerrilleros tras caer en una emboscada del ejército Boliviano en el vado de Puerto Mauricio, pocos días antes del asesinato de su fiel confidente Ernesto Che Guevara. 
(Tomado de Cubainformación)

Video Homenaje a Tania la Guerrillera

Otros artículos sobre: ArgentinaCubaErnesto Che GuevaraRevolución cubanNi en los momentos más duros pensé que la Revolución Cubana se iba a rendir (13-11-13)

 

Para entender el kirchnerismo

 

 

Eva Duarte (Evita). Perón sostiene a Eva mient...
Eva Duarte (Evita). Perón sostiene a Eva mientras pronuncia un discurso en Plaza de Mayo. (Photo credit: Wikipedia)

 

Julio Semmoloni

 

APAS
Las elecciones legislativas desafían la cómoda continuidad del kirchnerismo en el poder. A más de diez años de vigencia, todavía no son del todo discernibles las peculiaridades de esta expresión ideológica revulsiva de la cultura política nacional, popular y democrática. 

Digamos de inmediato que en el amplio y diverso espectro político argentino -mirada esta dispersión desde un punto de vista transformador y progresista, incluso revolucionario- no hay nada a la izquierda del kirchnerismo. Entonces qué se entiende por kirchnerismo. No es simple de definir o clasificar, porque al mismo tiempo es peronista y no lo es enteramente. Lo es, como dijo la Presidenta en una reciente entrevista televisiva, en tanto sin duda “abreva” en el peronismo, aunque el kirchnerismo también incluye militantes que no han sido ni serán peronistas.

De hecho utiliza como principal herramienta política al Frente para la Victoria que ideó Kirchner, y no al Partido Justicialista fundado por Perón. Además, el peronismo desde el comienzo hasta nuestros días siempre albergó en su heterogénea construcción sectores de derecha más o menos recalcitrantes. En cambio, el kirchnerismo suele ser particularmente reactivo con la derecha.

En el oficialismo que gobierna el país desde 2003 conviven varias clases de militantes o entusiastas de la política grande: peronistas de siempre que reconocen la eficacia del kirchnerismo; exantiperonistas que se sumaron espontáneamente a las crecientes huestes kirchneristas; numerosos jóvenes que por su edad no tienen necesidad de desentrañar la ambigüedad aquí planteada; frustrados o escépticos izquierdistas de otras épocas que no necesariamente simpatizaron con el peronismo transformador de los 40/50; migrantes electores de varias fuerzas políticas efímeras que sucesivamente levantaron las banderas de lo nacional y popular, que nunca pudieron llegar al gobierno por la escasez de votos. Y sigue la lista de incorporaciones…

Así como nadie puede negarle al kirchnerismo su origen peronista, debería también resultar claro que desde el punto de vista evolutivo de la política el kirchnerismo es una etapa superadora del peronismo, aunque vinculado de algún modo a su vetusta estructura orgánica. El kirchnerismo surge sesenta años después de la aparición embrionaria del peronismo, de manera que el transcurso de seis décadas de avatares produjo la ineludible transformación cultural que hoy se encarna desde una singularidad populista completamente novedosa. Hay una primordial diferenciación entre peronismo y kirchnerismo.

El peronismo irrumpe tras el primer cargo político que tuvo Perón durante el gobierno militar de facto en 1943, al ser designado secretario de Trabajo y Previsión. A diferencia de Néstor Carlos Kirchner, Juan Domingo Perón pudo tomar medidas de alcance nacional antes de asumir su primera presidencia el 4 de junio de 1946, y aun antes de la mítica fecha fundacional peronista, el 17 de octubre de 1945. Tuvo la oportunidad -que aprovechó al máximo- de ocuparse de las necesidades imperiosas de los trabajadores y su organización sindical, desde una cartera de segundo rango a la que le dio brillo propio.

Esa tarea en poco tiempo adquirió relieve y convirtió al ignoto coronel en un funcionario destacado de la segunda mitad del gobierno militar -ya en manos del general Edelmiro J. Farrell-, pues dicho cargo lo obtuvo en la presidencia de facto del general Pedro Pablo Ramírez, en 1943. Por lo tanto, en base a su gestión ministerial, se puede hablar ya de una especie de proto-peronismo activo e influyente que realzará su figura cuando masivamente se lo vote el 24 de febrero de 1946. El liderazgo y la iniciativa adquirieron una hegemonía tan personalista en Perón que marcó a fuego no sólo la época sino la índole de este movimiento político.

Poco y nada de todo eso ocurrió con el kirchnerismo. La ciudadanía que votó a Kirchner el 27 de abril de 2003, apenas con el 22,24 por ciento, en realidad respaldaba a un peronista de la lista autodenominada Frente para la Victoria, que venía de gobernar por tres veces consecutivas la remota provincia de Santa Cruz. El kirchnerismo no existía como tal, porque la alentadora tarea desarrollada por Kirchner como intendente de Río Gallegos y gobernador provincial no era conocida en lo más mínimo por el grueso de quienes lo votaron en el resto del país. Cuando ya siendo presidente debió establecer el armado político de este renovado movimiento nacional, su papel se pareció al de un estratega que reúne las piezas por afinidad con sus actos, pero que se articulan desde cierta autonomía que conservan tras identificarse con una parecida concepción de la función pública. Hubo mucho más empatía política que seguidismo ideológico en el kirchnerismo inicial.

La diferencia, la notable diferencia entre Perón y Kirchner es que el primero pudo ganar la presidencia debido a lo que ya había demostrado en su corta gestión durante el gobierno de facto, mientras que el segundo finalmente asumió tras aparecer como una opción nada mayoritaria y con la presunción de pocos que obraría diferenciándose del menemismo y el influjo neoliberal. Por un lado, Perón confirmaría con su gestión las antagónicas expectativas existentes en el dividido electorado; Kirchner, por su parte, resultó una grata o inesperada revelación para la inmensa mayoría que no lo votó.

El peronismo necesitó una base doctrinaria que diera sustento a su propósito transformador, para competir con argumentos persuasivos contra corrientes políticas tradicionales fortalecidas por idearios clásicos, como el radicalismo y el socialismo. En cambio Kirchner, de formación peronista, que ya traía ese bagaje, se concentró en la eficacia de actuar como un hacedor heterodoxo, sin rivales a la vista que pudieran esgrimir móviles similares.

Perón construyó desde la nada una estructura institucional que llegó a tener la fortaleza e influencia de un cogobierno: el Partido Justicialista y la CGT. Por eso consideró que su tiempo político en el poder constitucional perduraría en la medida que el partido y la central obrera le dieran sustento masivo. Esa hegemonía militante fue caracterizada como una especie de totalitarismo por la oposición. El Partido era el oficialismo nacional que conformó una misma cosa con el gobierno, es decir, una dualidad. Desde otro lugar, Kirchner entendió que el partido es una herramienta electoral de suma importancia para el abordaje territorial, pero que no necesariamente debe mantener una simbiosis con el gobierno.

El kirchnerismo se apoya en su origen peronista, no reniega del mismo, se nutre de la experiencia del mayor movimiento político transformador en América Latina, pero sólo toma una parte de aquel todo por momentos avasallante: precisamente la que funda doctrinariamente el impulso hacia el progresismo inclusivo, de movilidad social ascendente. A diferencia del peronismo, también lo enriquece el aporte de fuentes que provienen de la izquierda otrora antiperonista, la intelectualidad académica, el pensamiento científico y buena parte de la juventud universitaria actual, grupo etario este último que denostara al peronismo de los cuarenta y cincuenta, más tarde seducido por el Perón anciano y distante, y finalmente -tras el desprecio del regresado conductor ya presidente- diezmado también en los setenta por el terrorismo de Estado.

El kirchnerismo convive a disgusto con la estructura orgánica del PJ, lo cual fortalece su capacidad de acción, aunque frena su impulso transformador por las concesiones inevitables a cierta ortodoxia anacrónica. La muerte de Kirchner -el gran negociador que tras la derrota electoral de 2009 retuvo en el Frente para la Victoria a muchos dirigentes de las viejas prácticas- acentúa el endeble armado partidario del kirchnerismo, que no puede evitar la sangría de referentes poco y nada comprometidos con la ética ampliatoria de derechos. Esta contrariedad evidencia la insuperable dificultad hasta hoy del kirchnerismo para extender su impronta cultural a los gobiernos provinciales afines con el oficialismo nacional.

Mientras en los cuarenta y cincuenta el impulso de Perón fue de más a menos, a medida que la omnipresencia de Evita declinó por su frágil salud física hasta morir, en el siglo XXI Kirchner evolucionó de menos a más, alentado por la contundencia de los resultados y el vigor de Cristina, su talentosa compañera militante de siempre. En los primeros años, Perón se fortaleció con sectores del Ejército que compartían su visión nacionalista del gobierno, mientras que Kirchner desde otro contexto pareció envalentonarse en un principio por advertir que debía construir con hechos -aun desde la confrontación- un relato completamente distinto al que habían naturalizado tantos años de neoliberalismo y deprimida autoestima nacional.

Perón ordenaba. Kirchner interpeló. La sutil diferencia entre “Esto hay que hacerlo así” y “Qué te parece lo que venimos haciendo”. Perón exigía lealtad; Kirchner propuso acompañamiento. Perón favorecía la unanimidad. Kirchner alentó la discrepancia. Por eso fue difícil -con Perón vivo y presente- dejar de ser un peronista ortodoxo. Y por el contrario hoy, nada raro que proliferen desertores o traidores al ideario kirchnerista. El precio a pagar nunca fue ni es el mismo.

La tarea fundamental del peronismo histórico fue la construcción de un país social nuevo, vanguardia en América Latina, donde los derechos de los más débiles fueran atendidos prioritariamente. Por eso recibió el peor trato de los sectores entre sí tan fuertemente antagónicos, por derecha e izquierda. En la Unión Democrática confluyeron conservadores, radicales claudicantes de la “década infame”, socialistas y comunistas de retórica. El peronismo inicial organizó la gestión transformadora en base a programas de largo plazo reunidos en los planes quinquenales. Tenía todo el tiempo del mundo para refundar el país. Y ciertamente recursos económicos suficientes para hacerle frente a semejante proyecto.

Por el contrario, el kirchnerismo se apoya en la sucesión ininterrumpida de firmes medidas coyunturales de corto y mediano plazo. Es cierto que a veces aparece cierta improvisación que ralentiza o demora la marcha, pero ésta es siempre hacia adelante y nunca contra los asalariados. Tiene una explicación irrefutable: el kirchnerismo cuenta con menos tiempo político de resolución y está apurado porque al empezar su gestión debió anteponer la urgencia de reconstruir un Estado sumido en la anemia, aliviarse de una deuda asfixiante, recuperar el vigor de la industria nacional y generar millones de puestos de trabajo. Es decir, disponerse a encarar y ejecutar una descomunal tarea antes de arrancar con lo que propiamente le hubiese correspondido.

Cómo hubiera podido proyectarse mediante planes de largo plazo, entonces, si ni siquiera contaba con recursos mínimos para iniciar con solvencia desde cero la gestión reparadora. Nunca antes en la Argentina hubo otro gobierno que recibiera una situación previa tan calamitosa, sobre la que nadie tenía la receta para superarla en pocos años. Por lo tanto, se apeló a la heterodoxia más audaz. ¡Esto singularizó el perfil hacedor del kirchnerismo!

No hay plan económico escrito y publicado, aunque sí un modelo reconocible como pocas veces lo hubo. No hay base doctrinaria que sustente el relato inequívocamente, pero sí un proyecto político manifiesto en el obrar del día a día. No es fácil definirlo, clasificarlo. Pero es real y concreto. Todavía cuesta entenderlo. Y no es simple preservarlo del ataque atroz y falaz de quienes no toleran más esta mejoría social extendida.

Peronismo y kirchnerismo comparten una similar concepción de los valores de la Patria Grande, que se identifica con una diplomacia de enérgica defensa de los intereses nacionales compatibles con la historia común de nuestros pueblos hermanos del continente, y que se proyecta al mundo sobre la base de la construcción de una sólida institucionalidad regional, como pueden serlo en la actualidad el Mercosur, la Unasur y la Celac. El vaticinio de Perón, formulado hace tantas décadas, acerca de que “en el año 2000 América Latina nos encontrará unidos o dominados”, sigue transmitiendo el mismo propósito de consigna integradora y libertaria.

Subsiste un enigma que cabe ponderar sin ambages antes de 2015, y es el siguiente: ¿el kirchnerismo tiene capacidad intrínseca para dejar de ser un método coyuntural de rápida salida de una crisis extrema, y convertirse en el mecanismo político más idóneo para modificar la “estructura productiva desequilibrada” que desde siempre sujetó al país? En otras palabras: ¿podrá completar pronto esta etapa de crecimiento económico sostenido para saltar al paulatino despegue virtuoso del desarrollo en todos los órdenes?

Tal vez llegó el tiempo de resolver con hechos decisivos el enigma planteado, pues para demostrar la idoneidad requerida es necesario transitar un camino de realizaciones que la ciudadanía perciba como el único posible para salir definitivamente de la oclusión interna y exterior que retiene al país y a toda la región en una emergencia de desarrollo limitado y dependiente.

Por ahora electoralmente va camino de otra ardua jornada el 27 de octubre. Nada puede hacerse al respecto para aliviar la intensidad del riesgo a que se expone. Quedan otros dos (¿largos?) años de culminación transitoria de mandato. Buena parte de esa gobernabilidad estará signada por el resultado de estos comicios. Y por consiguiente, la sustentación que afirme el avance incalculable de la década -imprescindible para consumar el objetivo final-, dependerá con exclusividad de otra clara victoria en el 2015.

Fuente: http://www.apasdigital.org/apas/nota_completa.php?idnota=6050

 

 

BALANCE PAPAL: Jorge Bergoglio cumple medio año como sumo pontífice

A seis meses, un primer balance

English: Cardinal Jorge M. Bergoglio SJ, Archb...
English: Cardinal Jorge M. Bergoglio SJ, Archbishop of Buenos Aires, celebrating mass at the XX Exposición del Libro Católico (20th Catholic Book Fair), in Buenos Aires, Argentina. Español: Cardenal Jorge M. Bergoglio SJ, Arzobispo de Buenos Aires, celebrando misa en la XX Exposición del Libro Católico, en Buenos Aires, Argentina. (Photo credit: Wikipedia)

as preocupaciones, los desafíos y el impacto que provocó en el mundo el Papa Francisco.

Cabe preguntarse si pasados los primeros seis meses del pontificado de Francisco no es ya el momento de realizar un balance de su gestión. Desde el punto de vista político, los analistas podrían decir que la etapa de los iniciales fervores y entusiasmos ya ha pasado. Desde un enfoque histórico, para la milenaria Iglesia se trataría de apenas un instante. Pero también es cierto que el mismo evangelio aconseja estar siempre preparados porque “el Hijo del Hombre vendrá a la hora menos pensada”; es decir, que siempre se está en tiempo de examen, de balance, por más que no sea el final y definitivo.

Pocas semanas atrás, en un fugaz encuentro en Buenos Aires con un sociólogo italiano, viejo conocido, docente universitario en Europa, experto analista de los fenómenos religiosos y agudo observador, le pregunté qué pensaba del Papa y de su pontificado. Este profesor romano, alegre y algo escéptico, tal como corresponde a su condición de ciudadano de la caput mundi, elogió sin reservas la figura de Francisco y su contagiosa simpatía, pero con respecto a evaluar su gobierno me dijo: “Iremos viendo lo que hace”. Por su parte, un prestigioso intelectual y periodista de la capital italiana, a su paso en esos días también por nuestro país, me lo confirmaba: “No caben dudas de que este Papa en poco tiempo cambió radicalmente el estado de ánimo de los católicos, es increíblemente querido y admirado, pero nadie conoce sus planes de acción y tampoco sabemos bien hacia dónde apunta”.

Pero las novedades han llegado de repente: tenemos un nuevo secretario de Estado y un nuevo presidente del Governatorato vaticano, los monseñores Pietro Parolin (italiano, hasta ahora nuncio en Caracas) y Fernando Vargez (español, durante años secretario del cardenal argentino Eduardo Pironio). Los he conocido personalmente a ambos y todo confirmaría la línea pastoral de Francisco. Entonces, ¿qué balance puede hacerse hoy de su gobierno? En primer lugar habría que señalar la vigencia de la extrema (y todavía creciente) popularidad en buena parte del mundo, puesta de manifiesto de una manera extraordinaria durante los días del multitudinario encuentro en Río de Janeiro con ocasión de celebrarse la Jornada Mundial de la Juventud. De esa antes desconocida capacidad de comunicación masiva, Jorge Bergoglio hace ostentación todas las semanas en Roma, en las audiencias de los miércoles y en el Ángelus de los domingos, siempre en la Plaza de San Pedro. Y de Brasil a Roma volvió lleno de gloria después de que uno, dos o tres… millones de jóvenes lo ovacionaran a cada paso como a un líder amado. Regresa al estilo de Julio César o de Napoleón después de alguna de sus rutilantes victorias. En una Iglesia que advertía perder terreno y que contemplaba angustiada la ausencia de nuevas levas, Francisco parece resucitar la popularidad de Juan Pablo II. Y este fenómeno le agrega fuerza a la hora de enfrentar los tres grandes desafíos de su pontificado: la tolerancia cero para con los abusos sexuales de menores por parte de religiosos, la transparencia en materia económico-financiera en el Vaticano y la reforma de la curia central, el equipo de gobierno del Papa. Desde esta óptica, es menos populista y más reformador.

En segundo lugar, no puede dejar de considerarse su estilo de comunicación, tanto verbal como gestual, apoyado en una imagen de extrema austeridad, en el alejamiento de toda forma de suntuosidad y en su tenaz defensa de los más pobres y desprotegidos de la sociedad. En este sentido, su figura se convierte en la de un paladín de la justicia, un testimonio creíble, un modelo digno de ser imitado, profundo cuestionador de otros dirigentes sociales y políticos. Lejos de toda forma convencional o burocrática, sorprende con las cartas manuscritas, los llamados telefónicos personales, los continuos y genuinos encuentros con niños, ancianos y enfermos en cada audiencia. Cuando su popularidad alcanza los puntos más altos, él afirma que las estadísticas que cuentan son las que hace Dios. Esa Iglesia “pobre y para los pobres”, que a él le gustaría, se convirtió en una expresión destinada a perdurar en la memoria histórica y a conquistar a muchos.

En tercer lugar, sorprende su silencio hasta llegada la hora de anunciar nombramientos para los puestos clave. Bergoglio es un hombre acostumbrado a gobernar y no anuncia sus decisiones antes de ejecutarlas. Los cambios se ven cuando ya se han llevado a cabo, no antes. En ese sentido, no abandona su condición de jesuita por el hecho de ser papa, el primero de la Compañía de Jesús: sigue siendo un hombre político.

¿Se lo percibe como demasiado argentino fuera de nuestro país? Ciertamente es sustancialmente argentino (por no decir, como Mariano de Vedia en su biografía, “porteño de pura cepa”), pero en todo caso lucen en él las mejores virtudes de nuestra nación (y de esta ciudad) y no tanto sus defectos. De hecho, Bergoglio se muestra amigable, informal, sin temores ni complejos, alegre y decidido. Curiosamente, estos aspectos atractivos de su personalidad no eran tan conocidos durante sus años en la Arquidiócesis de Buenos Aires: fue un cardenal de bajo perfil, serio, callado, más amigo de escuchar que de decir. El conflicto interno con el gobierno nacional y su intransigencia con parte importante de la curia romana lo dejaban en incómoda posición.

Ya lleva escrita una encíclica, aunque fue obra de Joseph Ratzinger, su predecesor y actual hombre de consulta, prestigioso intelectual, incomprendido todavía hoy, y cuya renuncia marcará la historia. Probablemente se decida a encarar algunos viajes internacionales más adelante (viajar no le atrae mucho), pero no hay anuncios formales todavía. También su agenda es reservada y puede ofrecer repentinas sorpresas, como la de su ida a la Isla de Lampedusa.

Se lució en la improvisada conferencia de prensa en el avión que lo llevaba de regreso de Río de Janeiro a Roma. Nunca había concedido un encuentro de esas características. Respondió a preguntas embarazosas y arduas con notable tacto y amplitud, pero sin abandonar nunca el nexo con la tradición, ni moverse un ápice de lo que marca la mejor ortodoxia. Su plus, en todo caso, radica en la sorprendente dimensión humana y pastoral de la que hace gala. Para algunos entendidos, ya cometió desaciertos en los nombramientos en el IOR (el Banco del Vaticano) y en la elección de algunos consultores, pero habría que entender si fueron equivocaciones a las que fue llevado por algunos burócratas de la vieja curia o si sólo se debieron a su responsabilidad. Es sabido que Bergoglio es hombre de tomar decisiones en soledad. Alguna elección episcopal así lo confirmaría.

Uno de los vaticanistas mejor informados, el italiano Sandro Magister, afirmaba con acierto en su blog: “Un elemento clave de la popularidad de Francisco es su credibilidad personal. Como arzobispo de Buenos Aires vivía en un modesto piso de dos habitaciones. Se cocinaba él mismo. Se movía en autobús y subte. Huía como de la peste de las citas mundanas. Su modo de hablar es probablemente uno de sus rasgos más originales: sencillo, comprensible, comunicativo. Tiene la apariencia de la improvisación, pero en realidad está cuidadosamente estudiado, tanto en la invención de las fórmulas como en los fundamentos de la fe cristiana que él más ama repetir y que se condensan en un consolador ‘todo es gracia’, la gracia de Dios que sin cesar perdona, aunque todos sigamos siendo pecadores. Pero además de las cosas dichas están las que han sido deliberadamente calladas. No puede ser casualidad que no hayan salido aún de los labios de Francisco las palabras aborto, eutanasia, matrimonio homosexual”.

Y bien, ¿a qué arqueo llegamos después de seis meses? A que él sabe lo que está haciendo y nosotros, poco. A que sus prioridades siguen apuntando a darle coherencia y credibilidad a la Iglesia, aspirando a la vida ejemplar de sus dirigentes y castigando las conductas perversas, mediocres e interesadas. Que quiere ser un mensajero de la paz y del diálogo. Que anhela con una relación ecuménica e interreligiosa amplia y generosa. Que está decidido a exigir seriedad y transparencia en su sede, no siempre tan santa. Que ninguna de sus prioridades tiene que ver con la agenda que hubiera pretendido imponerle la opinión pública a cualquier otro papa. Que va a ir “contra corriente” cueste lo que cueste, en temas económicos, políticos y éticos; tratando de preservar su autonomía y su irreductible opción por los pobres.  

 

José María Poirier. Director de la revista Criterio.

Fuente: http://www.revistadebate.com.ar/?p=4554

Un propósito

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                                                    Domingo Nuñez Polanco junto al oleo de Duarte pintado por Miguel  Nuñez, pintor de la Patria
La experiencia ha comprobado que toda persona, todo conglomerado humano, todo país, para poder progresar necesita un propósito.

En 1844, nuestro propósito era la independencia, y contra todas las adversidades, fuimos a la guerra y salimos airosos.

En 1961, nuestro propósito era volver a respirar aires de libertad para en ella construir nuestro futuro, y lo logramos.

Pero en el ínterin nos hemos aburguesado, y nos importa poco lo colectivo, sino hacer lo que nos resulta beneficioso sin pensar en los demás.

Hemos perdido el propósito.

Las élites criollas, sean económicas, políticas o sociales, no conducen a esta sociedad, porque están muy ocupadas en atender sus asuntos. Les importa poco que el país esté siendo vendido a extranjeros, con tal de ellos sacar su tajada. No les interesa crear un orden social armónico, porque siempre se pueden ir a un país desarrollado a respirar el ordenado aire que no produce el Trópico.

Si aquí hubiese una élite gobernante, el desorden del tránsito se hubiese resuelto, y con él muchos otros problemas de orden social que requieren respeto por los demás y disciplina.

Si hubiese una burguesía nacional, la falta de energía eléctrica fuera cosa del pasado, porque energía eléctrica y orden social son dos prerrequisitos sine qua non del desarrollo.

Necesitamos un propósito común para salvar al país del desorden y la mediocridad en que está envuelto.

Propongan uno.

atejada@diariolibre.com

EE.UU. quiere atacar a Rusia por la vía Siria-Irán

 

"Lo que quiere Estados Unidos es llegar a Irán, pero a través de Damasco. Primero, tienen que hacer caer a Damasco para concentrar luego todo el fuego contra Irán", opina Salbuchi.

“Lo que quiere Estados Unidos es llegar a Irán, pero a través de Damasco. Primero, tiene que hacer caer a Damasco para concentrar luego todo el fuego contra Irán”, opina Salbuchi.
Según el analista argentino Adrian Salbuchi, poder atacar Irán, promover intereses propios en Oriente Próximo, lanzar una destrucción generalizada de la región y lanzar “un enorme desafío a Rusia” son los objetivos de la intervención internacional en Siria.
Salbuchi es un investigador, ensayista y conferencista; consultor internacional; asesor de empresas internacionales; especialista en el análisis de las estructuras de poder políticas, económicas y financieras de la globalización, y fundador Movimiento por la Segunda República Argentina.
“Lo que quiere Estados Unidos es llegar a Irán, pero a través de Damasco. Primero, tienen que hacer caer a Damasco para concentrar luego todo el fuego contra Irán”, insiste Salbuchi. Las acusaciones contra elGobierno de Al Assad sobre el uso de gas mortal son absurdas, opina.
“En EE.UU. hay una actitud de tolerancia cero hacia los estados auténticamente soberanos que no se alinean a EE.UU. No hay puntos intermedios: o se está con EE.UU. o se está en contra de ellos”, comenta el analista.
Al mismo tiempo, advierte de que una acción militar en Siria podría desembocar en unas consecuencias totalmente imprevisibles. “Siria es un aliado tradicional de Rusia. Si cae Siria, luego cae Irán y luego el ataque va directamente contra Rusia, con lo cual estamos viviendo momentos muy, muy peligrosos. Se está jugando con fuego y el descontrol de esta situación incluso podría derivar en una confrontación entre las potencias occidentales y Rusia y sus aliados de consecuencias absolutamente imprevisibles”, argumenta.
La retórica bélica de países como EE.UU., Reino UnidoFranciaTurquía y Alemania hacia Siria se incrementó en los últimos días. A pesar de que los investigadores de la ONU todavía no han confirmado los ataques químicos durante el conflicto sirio, dan por hecho el uso de gases mortales por parte de las tropas gubernamentales e insisten en la necesidad de emprender una acción militar en Siria sin la autorización de la ONU, ya que la iniciativa requeriría la aprobación por parte de Rusia y China en el Consejo de Seguridad, y ambos estados se oponen a la intervención internacional en el país árabe.
(Con información del blog de Adrian Salbuci)
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Mirá los titulares del diario Clarín de Argentina, el día que naciste.

¿Cómo se usa este nuevo buscador de tapas? Es muy sencillo: Al ingresar en el sitio web tapas.clarin.com, el visitante informa su fecha de nacimiento y allí aparecerá la portada que editó Clarín ese día.

Los lectores de Clarín, los visitantes de clarin.com y todos aquellos que quieran conocer qué pasaba en la Argentina y el mundo el día que nacieron, pueden hacerlo ahora gracias a una herramienta publicada por el medio de prensa.

A punto de cumplir 68 años, Clarín abre un nuevo servicio para sus lectores. Desde aquel 28 de agosto de 1945, el diario publicó 24.700 tapas que ya están disponibles en un sitio web al que se puede acceder sin restricciones. Este nuevo servicio también se integra con las redes sociales, para compartir la tapa buscada.
Con este proyecto, Clarín integra tres puntos clave a lo largo de su historia: el contenido periodístico de siempre, una nueva forma de distribución en la web, más la viralización por redes sociales. Una forma de concentrar en una herramienta más de medio siglo de comunicar.

LEER MAS…

 

ANTONIO DE LA MAZA, UNO DE LOS QUE MATARON AL “JEFE”

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Un error involuntario llevó a colocar en la columna del pasado lunes la foto del héroe nacional Antonio de la Maza Vásquez y al pie el nombre de Johnny Abbes García, el tenebroso y sanguinario jefe del Servicio de Inteligencia Militar de la dictadura de Trujillo.

No basta una simple excusa para tan grave error… Se requeriría un mea culpa de todos los que intervinimos en la redacción, el diseño y la publicación de la columna. Porque el pie salió correcto con el nombre de Abbes García, lo incorrecto fue publicar la foto del héroe De la Maza en el espacio equivocado.

A De la Maza ni siquiera se le menciona en la columna, que se refiere específicamente a la película “El Teniente Amado”, de Huchi Lora, que sí resalta el rol infame de Abbes García como jefe del SIM y torturador de La 40.

Entre todas las comunicaciones para hacerme notar el error, reproduzco la de Oscar Antonio de la Maza, presidente de la Fundación Hermanos de la Maza:

“Nos referimos a su artículo de hoy, ‘La película de Huchi Lora’, publicado en el periódico Listín Diario en el que aparece una foto de Antonio de la Maza y debajo el nombre del siniestro Johnny Abbes García.

“Conociendo su trayectoria, creemos que se trata de un error del periódico; no obstante, como está calzado con su firma, le solicitamos encarecidamente encaminar los pasos que considere pertinentes para que sea enmendado ese error.

“Con las gracias anticipadas, Ing. Oscar Ant. de la Maza”.

A propósito, de De la Maza…
Antonio de la Maza proviene de una familia de estirpe patriótica, originaria de Moca, provincia Espaillat.

Su padre, Vicente de la Maza, participó en el magnicidio del presidente Ulises Hereaux, Lilís, en 1899, junto a Horacio Vásquez –su cuñado–, Ramón Cáceres y Ramón de Lara.

Antonio, que nació en 1913, catorce años después de la muerte de Lilís, fue antitrujillista desde el mismo inicio de la dictadura. A los 18 años, en 1931, se tiene registro de su primer arresto por distribuir octavillas contra Trujillo en la escuela normal de Moca.

Su padre Vicente, ya retirado de la política y en un apacible y cómodo retiro de la vida pública, tuvo que “hablar con la autoridad” para que el asunto no pasara de una “simple muchachada”. Ayudó también que era sobrino de Horacio Vásquez, que aunque ya muy enfermo, todavía se le respetaba en los círculos de poder.

Se dedicó por toda su vida a la industria maderera, y se fue acomodando al régimen hasta que en 1957 la dictadura asesinó a su hermano Octavio, piloto de la Aviación Militar a quien Trujillo involucró en el traslado clandestino a la isla del profesor vasco Jesús de Galíndez, secuestrado en Nueva York.

De la Maza fue el más resuelto complotado contra Trujillo. Se asegura que hizo el primer disparo mortal contra el dictador, con una escopeta 12 recortada, con cartuchos recargados…

A propósito, la película…
En su columna del lunes en El Nacional, Euclides Gutiérrez Féliz refresca un dato que indirectamente afecta en parte la película de Huchi Lora, para quienes quieren ajustarla al rigor histórico.

La película deja claro que el odio de Amado García Guerrero hacia la dictadura se acentuó cuando lo obligaron a asesinar de un balazo en la cabeza al hermano de su novia –que estaba encapuchado– para probar así su lealtad al régimen.

Pero resulta que el hermano de la novia de García Guerrero murió asesinado por la dictadura, pero en otras circunstancias…

…Cayó abatido mientras intentaba asilarse en la embajada de Nicaragua, que había confundido con la embajada de Argentina, en la avenida Independencia con Máximo Gómez.

La novia de “Amadito”, como le llamaban sus íntimos al teniente García Guerrero, era la licenciada en farmacia Luisa Gil. Su hermano asesinado era René Gil.

Pertenecían a una distinguida familia de La Romana considerada desafecta a la dictadura.

Una experiencia de “alfabetización científica” en una escuela pública

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Walter Rago demuestra con su experiencia de enseñanza de la física y de la química, desarrollada durante quince años en una escuela media de la CABA, que es posible revertir el crónico rechazo de estas asignaturas y transformarlas en una interesada y rigurosa indagación de la realidad cotidiana

Leamos el relato del Profesor Rago

Entre 1992 y 2007 fui  profesor de Química y Física (4º año) en la EMEM Nº1 Rodolfo Walsh.  Por la extensión en el tiempo y por  lo atípico de lo que fuimos construyendo con las chicas y chicos, creo que la experiencia permite pensar sobre las reales posibilidades de recorrer caminos alternativos en la Escuela Pública.

Enseñar a partir de  las “ideas previas” en Ciencias Naturales, implicaba no  dejar pasar los prejuicios más básicos de los alumnos respecto de la Física y la Química, prejuicios a los que tenía que enfrentarme desde el primer día: “Son materias muy difíciles”, “Para pocos” “Para inteligentes, científicos”, “No tienen nada que ver conmigo”. Por supuesto estas ideas surgen de la transmisión de generación en generación de prácticas escolares sufridas durante décadas en  la  escuela secundaria.

Por eso comenzaba proponiéndoles conversar sobre ¿Para qué  y cómo estudiar Física y Química? Les presentaba mi visión de la enseñanza de esas materias y los convocaba a un debate real, sin caretas. Tomaba un par de semanas para desarrollar mi propuesta de trabajo mientras íbamos problematizando la relación ciencia-sociedad y explicando el concepto de alfabetización científica.  Me tomaba todo el tiempo necesario, apoyaba mi posición presentándoles textos de filósofos de la ciencia, cuentos, artículos periodísticos, historietas, canciones, películas.

El primer día le pedía a alguno de los chicos que relatara en detalle, un día típico de su vida, mientras yo iba intercalando preguntas dirigidas a todos: ¿Saben cómo funciona el reloj que su compañero apaga al despertarse? ¿Saben si el jugo que toma contiene aditivos tóxicos? ¿Cómo funciona el motor del colectivo que lo trae a la escuela? ¿Y el walk-man que escucha? ¿Y el laser que lee el Cd?… Ante los obvios No, concluíamos que si bien no podemos saber “todo sobre todo” tampoco podemos ser meros “apretadores” de botones ya que en una sociedad basada en la desigualdad social  y donde  la ciencia y la tecnología son herramientas utilizadas para sostener esa desigualdad, la ignorancia nos coloca en el lugar de víctimas potenciales.

Les entregaba por escrito mi enfoque, convocándolos a “abrir el cerrado lenguaje científico” para poder decidir. Dada la orientación de la escuela (Bachillerato con Orientación en Comunicación social),  mi objetivo no era prepararlos para el CBC sino intentar que la química y la física les sirvieran para siempre y a todos, se dedicaran  a la abogacía, a la música o al fútbol.

Una vez leída la propuesta de trabajo, podían aceptarla,  cuestionarla o ampliarla por escrito. Explicaba que si bien yo era el especialista, capacitado para orientarlos, quería enseñar un método de trabajo que fuera coherente con lo que proponía, que era precisamente no someternos a las decisiones de los especialistas de la ciencia y que como ciudadanos tuviésemos voz y voto en cuestiones que nos impactan a todos, tales como la contaminación ambiental, los usos de la energía  o la biotecnología… Ellos  debían fundamentar sus opiniones y proponer temas y metodologías de trabajo que les interesara abordar. Con el debate, a partir de sus trabajos escritos  y la puesta en común de sus propuestas, terminábamos de armar en el pizarrón el programa del año.

Otra línea importante de la cursada era considerar que el estudiante secundario puede ser un “divulgador científico” en su  comunidad y que en tanto ciudadano, privilegiado por haber accedido a un nivel de estudios al que muchos no llegan, les proponía el compromiso ético de divulgar las conclusiones a las que fuésemos llegando

Las experiencias realizadas se pueden agrupar en cuatro categorías, que en muchos casos se superponían:

Investigaciones escolares

Al abordar los problemas del Medio Ambiente, traté de invertir lo que habitualmente ocurre en Ciencias Naturales, en las que la “aplicación a la realidad” es solo la zanahoria pedagógica para seguir centrando la enseñanza en la fórmula o el problema matemático abstracto y descontextualizado.

En los proyectos desarrollados, el  estudio de los conceptos teóricos dejaba de ser un fin en sí mismo para convertirse en un medio y cobraba sentido porque era necesario para comprender los artículos del diario, la entrevista al especialista o el documental que utilizaban como fuentes para argumentar y elabora conclusiones.

En los trabajos en pequeños grupos, debían discriminar la influencia de los distintos factores que interactúan en la problemática ambiental de la Ciudad de Bs As y el Gran Bs As. Debían jerarquizar esas causas y proponer soluciones realizables (Apuntábamos a soluciones colectivas, teniendo en cuenta que el discurso ecologista suele propiciar la salida individual) Las propuestas tenían que fundamentarse en visitas a instituciones, pequeños trabajos de campo y entrevistas a especialistas que cada subgrupo autogestionaba.

Con la misma metodología, se abordó el consumo de alimentos en nuestro país, integrando los factores sociales al estudio de la química de los alimentos y la viabilidad de las energías alternativas en Argentina. Cada equipo se centraba en estudiar la situación de una provincia y debía presentar las conclusiones al terminar su indagación.

A través del tiempo, los alumnos se contactaron con decenas de  instituciones que les enviaban su material (eran tiempos pre-Internet) o que ellos visitaban: Facultades de la UBA, universidades del resto del país, Organismos estatales…Pasaron de su escaso movimiento más allá del barrio a realizar observaciones en Dock Sud, Wilde, Munro, Campo de Mayo, San Martín…; en fábricas, terminales de ómnibus, hospitales y basureros a cielo abierto…Entrevistaron a científicos, funcionarios, vecinos de zonas contaminadas y militantes de ONGs…Construyeron hornos solares, diseñaron prácticas de laboratorio, determinaron contenido real de Vitamina C en los jugos, hicieron relevamientos de la información en los envases de alimentos en el Walt Mart del barrio ( de donde nos echaron) …  y creo que en muchas ocasiones la pasamos muy bien.

Trabajos de Divulgación

Su propósito era difundir las investigaciones realizadas o los temas estudiados. Tanto el formato como el sector social al que iban dirigidos eran optativos. Cada grupo debía diseñar, elaborar el material y gestionar la actividad en la institución elegida.

Algunos ejemplos de las experiencias de Divulgación son los siguientes:

Cuentos infantiles y obras de teatro para chicos de Educación Inicial, presentados en sus escuelas.

Talleres sobre Comida chatarra en más de diez establecimientos primarios de CABA.

Taller sobre “Intoxicación con monóxido de carbono” en una escuela primaria de Villa Martelli.

Edición de la revista  “El Microscopio Público” (que vendíamos en la escuela) y que elaborábamos colectivamente en un taller a contraturno)

Folletos, historietas, afiches, videos, sobre contaminación sonora,  desnutrición oculta en adolescentes, intoxicación de niños por el  plomo de las naftas, efectos de la radiación ultravioleta de las camas solares, efectos desconocidos por las empleadas de los solarium

Debates y charlas sobre medio ambiente, alimentos transgénicos, peligrosidad de la energía nuclear, en los que participaron miembros de la Comisión Nacional de Energía Atómica, y de diputados, ecologistas y funcionarios

Presentación de propuestas de solución en Congresos de Ecología para jóvenes y en la Legislatura de la Ciudad.

Ensayos

Temas muy polémicos, como los usos de la energía nuclear para generar electricidad o  cuestionamientos éticos a los avances en genética, sobre los que era difícil experimentar, dieron lugar a trabajos escritos individuales y ensayos basados en los conceptos teóricos estudiados, en los que el autor debía fundamentar su posición a partir de la lectura de mucha bibliografía.

Dedicábamos a estas cuestiones el último trimestre y los trabajos funcionaban como evaluación final de las herramientas adquiridas durante el año.

¡Quebaranda!

En los dos últimos años para trabajar las situaciones problemáticas  y la relación con los conceptos químicos, incorporamos un blog. En él se presentaba una ciudad llamada “Quebaranda”, en la que el estallido de todos los problemas de contaminación generaba la intervención de los distintos actores sociales representativos.

El blog “Novedades de Quebaranda” actuaba como una revista digital en la que yo iniciaba la discusión con la  presentación de una situación inicial y luego cada grupo, poniéndose en el rol de un actor social, publicaba su comentario que iba transformando la situación inicial.

Una de las ventajas del formato fue permitir interactuar a alumnos de los turnos  mañana y tarde en un trabajo común. Todavía se puede ver esta dinámica en el blog:http://www.quebaranda.blogspot.com.ar/ (Conviene empezar por la entrada más antigua)

Para finalizar:

Las evaluaciones y autoevaluaciones demostraron que la experiencia fue significativa para la mayoría de los chicos. Vale, entonces, preguntarse qué fue lo que motorizó el entusiasmo con que participaban

Considero que, entre otros factores, intervinieron: el proponer desafíos realizables; darles la posibilidad de optar, de realizar trayectorias diferentes pero integradas en un proyecto grupal; confiar en su responsabilidad para actuar con  autonomía; decidir entre todos y democráticamente sin que se diluyera mi función de  coordinador.

Y por sobre todo: salir de la burbujita escolar para realizar acciones pequeñas pero que intentaban incidir efectivamente en la solución de un problema social

Hasta acá, el relato de Walter Rago. Ahora el análisis de Claudia Barrientos y de Agostina Sambucetti, integrantes del Grupo de Reflexión sobre la Práctica

Walter Rago, profesor de Física y Química en una escuela media de la Ciudad de Buenos Aires, realiza una experiencia alternativa de enseñanza de las ciencias “duras” tratando de desmitificar los prejuicios sobre esas asignaturas que persisten en los estudiantes y se transmiten de generación en generación.

Desde la perspectiva de nuestro Grupo de Reflexión sobre la Práctica, los rasgos emancipadores que se desprenden de la experiencia son los siguientes:

Algo que rompe con la enseñanza tradicional, es presentar la materia no desde fórmulas, números, leyes, etc., sino desde una perspectiva mucho más amplia e integral, que incluye la presentación de materiales filosóficos, literarios, fotográficos y audiovisuales.

Así el proyecto se fundamenta en la problematización de la relación ciencia y sociedad en el sistema capitalista dominante que utiliza a la ciencia como herramienta para legitimar y sustentar un orden social desigual, ya que como dice Walter, “ignorar nos coloca en el lugar de víctimas potenciales”.

Por eso, plantea, ya en las primeras clases, la necesidad de generar una práctica orientada a la apropiación de los saberes de manera significativa, con el objetivo de generar conciencia crítica en sus estudiantes (Por ejemplo, el relato de un día en la vida de un estudiante como disparador para problematizar los contenidos científicos que se encuentran en la vida cotidiana; lo que nos recuerda los aportes del Maestro Iglesias sobre la necesidad de desamurallar la escuela)

Con respecto a los contenidos curriculares, Walter presenta el plan de trabajo y propone a sus estudiantes que discutan y argumenten otras posibilidades de contenidos o de temas, en función de sus intereses o inquietudes por conocer. Esto implica desarrollar una organización curricular participativa y democrática, al mismo tiempo que posiciona al estudiante en un rol de divulgador científico de su comunidad, rompiendo con la imagen del alumno como tabula rasa. De esta concepción nace la diversidad de actividades y de medios para difundir las conclusiones de los temas que investigban.

El cambio en la relación teoría-práctica. No se lee para aplicar en el aula lo dicho por los especialistas sino para comprender las situaciones específicas que se deben afrontar (En palabras de Walter: “en los proyectos realizados, el estudio de los conceptos teóricos dejaba de ser un fin en sí mismo, era un medio y cobraba sentido porque resultaba una necesidad para comprender lo que se indagaba”).

Observamos que cada contenido curricular surgía a partir de problemáticas científicas concretas de alguna región de nuestro país, que permitiera comprender la complejidad del fenómeno y así realizar el estudio del mismo bajo una investigación rigurosa y planificada. Esto incluía trabajos de campo, entrevistas a especialistas, visitas a instituciones, prácticas de laboratorio y mucho más traspasando los muros de la escuela.

Los contenidos eran evaluados de manera formativa e incluía una autoevaluación de los estudiantes.

Ahora esperamos su palabra para continuar profundizando este intento renovador del estudio de dos materias habitualmente temidas y rechazadas por los estudiantes

4 comentarios para “Una experiencia de “alfabetización científica” en una escuela pública”

  1. Pablo Imen dice:

    El trabajo que Walter le propone a sus estudiantes – bien analizado en el comentario de Claudia y Agustina- demuestra que hay prácticas emancipadoras en las aulas de la instituciones escolares públicas.
    Frente a los reiterados intentos deslegitimadores de los sectores privatistas, el ejercicio de reflexionar y comunicar estas experiencias nos ponen a quienes queremos y construimos la educación pública, popular, democrática, emancipadora en el desafío de profundizar los análisis, potenciar la comunicación y desarrollar redes de trabajo que permitan multiplicar las propuestas valiosas que desarrollan los trabajadores de la educación y sus escuelas. Déjenme compartir la alegría y el orgullo de saber que desde estos lugares se defiende, se alimenta y se despliegan las prácticas educativas liberadoras que le dan sentido a nuestro trabajo como docentes.¡Felicitaciones!

  2. Liliana dice:

    Es como dice Pablo, en nuestras aulas de escuelas públicas hay maestras y maestros preocupados en construir educación emancipadora, es un buen momento para buscarnos, encontrarnos y juntarnos.

  3. Marta dice:

    La significativa experiencia de Walter Rago no se circunscribe a innovar en la enseñanza de la física y la química sino que nos demuestra que la alfabetización trasciende el aprendizaje del sistema de escritura. Alfabetizar, en todos todos los niveles educativos, significa enseñar a leer no solo los textos específicos, sino también las relaciones entre ciencia y sociedad; la función enajenante de la propaganda; la imposición de los modos de pensar, sentir y actuar de los sectores dominantes; el aporte potencial de la filosofía, la literatura, el cine, las historietas, las canciones, las películas a la comprensión de los contenidos científicos. Y por sobre todo, leer la responsablidad de ser difusores de los conocimientos científicos construidos en la escuela entre quienes no tienen la oportunidad de acceder a ellos

  4. claudia dice:

    Nos resultó muy interesante el relato de Walter, y al analizarlo veíamos cómo las experiencias del Maestro Iglesias, se actualizan cuando encontramos maestros comprometidos con una enseñanza emancipadora.

VALORACIÓN DE GESTIÓN: Puntos Clave en la popularidad del presidente Medina

En una encuesta publicada en abril, Consulta Mitofsky valoró a Medina con un 89% de aceptación de sus conciudadanos, solamente superado por Rafael Correa, presidente de Ecuador, con 90%.
  • El presidente Danilo Medina sorprendió hace unas semanas al país cuando llamó por teléfono a un ingeniero para reclamarle por qué tenía paralizada la construcción de un liceo en Arenoso, en el nordeste del país.
Guarionex Rosa

El estar cumpliendo el programa que prometió a los electores el año pasado e imponer su sello personal acercando al pueblo a sus ejecutorias, podría ser la clave de la alta popularidad del presidente Medina, cuando en breve cumplirá su primer año.Medina habría recibido informes el fin de semana donde hasta un 90% de ciudadanos encuestados mostraron su satisfacción con la obra de su régimen, un poco más que la encuesta que publicó Gallup-Hoy anteriormente, que le atribuía alrededor del 80%.

En cualquier caso los resultados de su primer año habrían sido impensables para el gobernante, sus estrategas y su partido, cuando se sabe que se vio obligado a proponer una reforma fiscal que de una manera u otra afectó el bolsillo de la gente.

En una encuesta publicada en abril, Consulta Mitofsky valoró a Medina con un 89% de aceptación de sus conciudadanos, solamente superado por Rafael Correa, presidente de Ecuador, con un 90%. Correa ganó en primera vuelta las elecciones y logró su reelección.

“Los sociólogos tendrán que estudiar tema de la popularidad de un presidente en tiempo de crisis”.”
Guarionex Rosa, autor de este enfoque.

Mientras el presidente Medina ha crecido en la aprobación del público, algunos colegas de América Latina, como Piñera, de Chile, la Kirchner, en Argentina y últimamente la Rousseff, que estaba en la cima de la popularidad ha visto la caída estrepitosa bajo presión de las calles.

Los sociólogos tendrán que estudiar a fondo el tema de la popularidad de un presidente en tiempos de crisis. Se podría atribuir al cumplimiento paso a paso del Plan de Gobierno que Medina ofreció, pero quizás sea más importante su impronta personal y el descalabro del PRD.

Si se dice que hasta un 90% de los ciudadanos en una encuesta que acaricia favorecen a Medina, eso indicaría que al gobernante lo reconocen todos los suyos, los independientes y los del PRD, que podrían estar cansados de su lucha intestina y han decidido darle chance al régimen.

Educación y salud
El empeño principal del régimen y el tema que con más interés trató el presidente Medina durante la campaña electoral fue el de la educación. Escribió en el Plan su propósito de erradicar el analfabetismo en los primeros dos años de la administración.

Al cumplir el primer año entregará el próximo jueves, como parte del programa Quisqueya Aprende Contigo, once mil diplomas “ya sé leer, ya sé escribir” a estudiantes adultos de Santo Domingo y el Distrito Nacional, una porción de 64 mil alfabetizados a nivel nacional.

Al comprometerse con el Plan y poner en vigor en el actual Presupuesto el 4% para la educación, Medina se adelantó a los escépticos, quizás defraudados por las excusas de regímenes anteriores,  como el del presidente Mejía que rebajó el presupuesto para enviar soldados a Irak.

La motivación a nivel nacional, que ha sido una de las pocas campañas publicitarias pagada por el régimen, en lo que ha sido bastante económico, llegó a los campos más remotos donde maestros voluntarios civiles, militares, policías y hasta presos enseñan a leer y escribir.

Medina encabezó el pasado martes el acto de entrega de 5,272 becas a estudiantes con excelencia académica, que cursarán carreras universitarias dentro y fuera del país. Su par norteamericano, Barack Obama firmó el pasado viernes una ley que reduce el interés para préstamos universitarios como parte del empeño para abaratar el costo de la educación.

El régimen de Medina mejoró considerablemente el presupuesto de la UASD, lo que le evitó, al menos por el momento, las reclamaciones y desórdenes callejeros en un área de la capital que busca su reencuentro con el progreso, las construcciones y los negocios.

Cuando hace días el presidente visitó el Instituto Politécnico Loyola, de San Cristóbal, se encontró con que debido a los modestos salarios de los profesores muchos se habían ido a trabajar en otras escuelas. El gobernante animó a la institución y dispuso un aumento de RD$60 millones de pesos a su presupuesto.

Medina no contó con que encontraría los hospitales públicos en la forma en que fueron dejados. Al ir al Luis E. Aybar y al Doctor Darío Contreras, se alarmó de cómo estaban las instalaciones, la primitiva atención a los pacientes y la devaluación de la profesión médica.

Sin que se sepa como el presidente Medina ha hecho magia con el dinero del Presupuesto para que le alcance, ordenó reparar la mayoría de los centros médicos del país, no obstante que hace días eliminó la cuota de recuperación. El próximo jueves se realizará un sorteo entre constructores para edificar 62 centros.

Economía agropecuaria
La activación de la producción agropecuaria que impulsa el régimen de Medina desde el primer día ha tenido el reconocimiento de sus opositores incluido el ex presidente Mejía. Al 30 de julio se había logrado la reactivación e inserción productiva de más de 30,795 productores, según cifras del Banco Agrícola.

También se aumentó la cartera de crédito en RD$3,769.1 millones, para un incremento de 58.5%; se renegociaron 937 préstamos por un monto de $145.4 millones, actividad que ha permitido la reincorporación de igual número de productores. Tales medidas permitieron la generación de más de 100,000 empleos indirectos y la abundancia de productos agropecuarios.

El presidente Medina mostró el carácter y la determinación que sus adversarios le negaban, al recriminar públicamente a un ingeniero constructor por la tardanza en terminar el liceo de Arenoso, provincia Duarte, y a otro por lentitud en concluir el mercado de Azua. Un revés ha sido la paralización de negocios con Haití, todavía pendiente de negociaciones.

Medina ha tenido que confrontar con paciencia el ansia de protagonismo en su Gabinete y el empeño de algunos de ser candidatos presidenciales para el 2016, cuando la gente común cree que las campañas se sostendrían con los fondos públicos.Otros funcionarios han sucumbido ante la presencia del micrófono y las cámaras de televisión aunque arriesguen la reputación del Estado nacional e internacionalmente.

Una prueba de audacia

Un reclamo sensible
El empeño principal del régimen y el tema que con más interés trató el presidente Medina durante la campaña electoral fue el de la educación.

Impacto en la oposición  
La activación de la producción agropecuaria que impulsa el régimen de Medina desde el primer día ha tenido el reconocimiento de sus opositores incluido el ex presidente Mejía.

Bajando tensiones
El gobierno mejoró considerablemente el presupuesto de la UASD, lo que le evitó las reclamaciones y desórdenes callejeros. Los sociólogos tendrán que estudiar tema de la popularidad de un presidente en tiempo de crisis”. Guarionex Rosa, autor de este enfoque.

TOMADO DEL LISTIN DIARIO

 

Discursos que anticipan el estallido Comunicación política en contextos neoliberales

Margaret Thatcher with Ronald Reagan

“La ideología neoliberal colma de tranquilidad a los más pudientes”

(Jean Ziegler)

Más allá de sus implicaciones sociales, políticas y económicas, la implementación del neoliberalismo tiene también connotaciones en el ámbito de la comunicación. Analizando algunas experiencias históricas del modelo, ¿cómo se configuran los discursos de los representantes públicos antes, durante y después de la puesta en marcha de estas políticas?

Desde finales de los años 70 distintos Gobiernos de democracias occidentales iniciaron la aventura neoliberal, tanto en países centrales como periféricos. La puesta en marcha del recetario (un paquete simple y homogéneo de medidas que no necesita adaptarse a los diferentes contextos a los que se aplicaba) supuso en todos los casos importantes esfuerzos de comunicación.

Un análisis de la comunicación política en contextos de neoliberalismo podría comenzarse unos años antes, en las dictaduras de Augusto Pinochet en Chile (1973) o la Junta Militar en Argentina (1976). No obstante, a estos gobiernos cívico-militares no les fue necesario utilizar el arte de la persuasión política para aplicar o justificar las medidas neoliberales: la sistematización de asesinatos, persecuciones, secuestros, torturas y demás formas de terrorismo de Estado impedían toda crítica a sus programas y hacían vano el uso de cualquier argumento.

Por lo tanto, se tomarán como punto de partida los Gobiernos de Margaret Thatcher Ronald Reagan a finales de los 70 y la década de los 80 en Inglaterra y Estados Unidos, continuando en algunos países de América Latina durante los años 90 y principios de 2000, y finalizando en la actualidad en el sur de Europa.

A partir del ensamblaje de algunas piezas clave de los discursosde los principales responsables políticos en estos distintos momentos históricos, se puede ilustrar cómo se modula y articula el discurso del poder en contextos neoliberales. Un esquema discursivo coherente, integrado por un puñado de ideas repetidas hasta el hartazgo. Relatos que, por su reiteración y simplificación, pueden alcanzar un fuerte grado de interiorización social, incorporándose al “sentido común”.

Medidas que no se anuncian: en campaña nadie es neoliberal

Dado que no existe un partido que públicamente asuma una ideología neoliberal (y seguramente nunca vaya a haber un “partido neoliberal” como tal), este modelo llegó a las democracias occidentales de la mano de partidos políticos de los más diversos colores ideológicos. Partidos de tradición conservadora o socialdemócrata, formaciones de nueva creación, espacios históricamente vinculados al movimiento obrero y sindical o bien coaliciones de partidos [1].

Teniendo en cuenta que las recetas neoliberales han afectado y afectan necesariamente de forma negativa a amplias mayorías sociales, resultan impopulares. Un asunto que no pasa desapercibido para los expertos en marketing político y propaganda. ¿Quién sería capaz de incluir en su programa electoral medidas que van a perjudicar a la mayoría de la población?

En todos los casos, estos partidos llegaron al poder con los países en situación de crisis financiera, desempleo, deuda pública o inflación elevados, y por ende con un grado de descontento social. Las promesas electorales durante las campañas se centraron en ofrecer soluciones a estos escenarios, omitiendo la concreción de cómo se llegaría a éstas [2]. Ninguno de los entonces candidatos habló de recortes de inversión pública, de abandono de la tutela social del Estado, de privatizaciones de bienes y servicios públicos, de reducción de puestos de trabajo y achicamiento del Estado o de mercantilización de derechos sociales.

De esta forma, con propuestas abstractas, una fuerte inversión publicitaria y valiéndose de los errores de sus predecesores, ThatcherReaganMenemFujimoriSánchez de LozadaRajoy oSamarás, entre otros, se alzaron con el poder del Estado. Recién en ese momento, las buenas intenciones y la abstracción de los programas dieron paso a la aplicación del recetario neoliberal.

Empezando a mostrar las cartas: “no hay alternativa”

Fue Margaret Thatcher quién inmortalizara en 1979 la frase “no hay alternativa”, en relación a que el neoliberalismo era la única opción posible, dadas las circunstancias sociales y económicas por las que atravesaba Gran Bretaña en ese momento. Una frase tantas veces repetida por la Dama de Hierro que desde entonces comenzó a utilizarse como sigla, TINA (“There Is No Alternative”).

En el inicio de la puesta en marcha de un programa neoliberal, esta consigna es una de las claves en la comunicación política. El presidente del Gobierno español decía en 2012 que “el Gobierno ha tenido que hacer cosas que no le gusta hacer para salir de la grave situación en la que se encuentra”. Dicho de otra forma, “ya nos gustaría poder hacer otra cosa, pero con la herencia que hemos recibido, no tenemos otra alternativa que hacer esto”.

El argumento que justifica el ajuste estructural del Estado es la necesidad de reducción del déficit público, ocultando la fuerte transferencia de riqueza desde el sector público hacia el privado concentrado. Siguiendo con el mandatario español, “corregir el déficit es una obligación y algo imprescindible para España”, o”recortar (…) es imprescindible porque en este momento no hay dinero para atender a los servicios públicos”.

En este punto, y para apoyar esta idea, suelen usarse sobre-simplificadas explicaciones del funcionamiento económico. Margaret Thatcher aclaraba décadas atrás “esta verdad fundamental: el Estado no tiene más dinero que el dinero que las personas ganan por sí mismas y para sí mismas. Si el Estado quiere gastar más dinero, sólo puede hacerlo endeudando tus ahorros o aumentando tus impuestos. No es correcto pensar que alguien lo pagará. Ese «alguien»eres «tú». No hay «dinero público», sólo hay «dinero de los contribuyentes»”.

Otros ejemplos de lo mismo: un referente del neoliberalismo en Argentina, Domingo Cavallo [3], mientras anunciaba como Ministro de Economía en 2001 el enésimo ajuste del gasto público, afirmaba que “hay que ir a déficit cero y dejar de vivir de prestado”. También Rajoy arrojaba luz sobre esta cuestión en 2012 asegurando que “lo que no se puede gastar es lo que un país no tiene”.

Como puede verse, resulta curioso que la comunicación de la economía neoliberal, según sea conveniente, puede apoyarse en modelos inteligibles sólo para un selecto grupo de “expertos” (ocultación) o, por el contrario, puede ser tan simplista como las afirmaciones anteriores (reduccionismo). “La teoría económica convencional acostumbra a practicar, no se sabe muy bien si a partes iguales, la ocultación y el reduccionismo desvirtuando el carácter y la percepción de la economía” (Martinez González-Tablas & Álvarez Cantalapiedra, 2013).

Además de querer minimizar la pérdida inexorable de apoyo popular, la idea de la inexistencia de alternativas al neoliberalismo también tiene como trasfondo un intento de des-ideologizar el modelo, queriendo instalarlo en la opinión pública como si fuera una cuestión referente a las ciencias puras. “No nos gusta lo que estamos haciendo (no elegimos, no es ideología), pero no tenemos opción (es una decisión científica)”.

Además de su inevitabilidad y su carácter científico, existen otras cartas de presentación del modelo. La primera, como una “modernización” de las instituciones democráticas y el aparato productivo.Cavalloafirmaba que “vivimos una época de modernización de todo el aparato productivo después de que Argentina había quedado rezagada en todos los sectores”. La segunda, que existe una suerte de consenso global sobre la adopción de este tipo de medidas. “Hay que recuperar la confianza de los mercados” o “hay que estar insertado en el mundo” son frases utilizadas repetidas veces por la primera línea del Partido Popular español.

Ya puesto en marcha el recetario neoliberal, parte de la sociedad, el periodismo y la oposición parlamentaria exige a los Gobiernos explicaciones por la incoherencia entre las propuestas plasmadas durante la campaña electoral y las medidas de política real que se implementan.

En este punto, se pueden ver dos estilos diferenciados de un particular mea culpa. Uno más pragmático:Mariano Rajoy afirmaba en 2013 que “quién me ha impedido cumplir mi programa es la realidad” o “dije que bajaría los impuestos y los estoy subiendo (…) han cambiado las circunstancias y tengo que adaptarme a ellas”. Otro estilo, impunemente “sincericida”: el ex presidente Carlos Menen declaraba meses después de comenzar su andadura neoliberal en la Argentina que “si yo hubiera dicho lo que iba a hacer, nadie me hubiera votado”.

Primeros impactos: “Estamos mal, pero vamos bien”

Cuando los impactos de las medidas neoliberales, en lugar de atenuar la situación de dificultad e insatisfacción que sufrían distintos sectores sociales antes de su puesta en marcha, evidencian un rápido empeoramiento de sus condiciones de vida, un retroceso de sus derechos sociales y un aumento del descontento social, la retórica de los representantes políticos y portavoces del poder debe dar un nuevo giro.

Cuando las cosas empeoran para la mayoría, se intenta transmitir el hallazgo de “brotes verdes”, de una ilusoria “luz al final del túnel”. La idea es que los “sacrificios” que viene haciendo el grueso de la ciudadanía bajo el yugo del libre mercado y sin tutela del Estado están empezando a dar sus frutos. Aunque éstos todavía no sean visibles para los sacrificados por el modelo.

En un discurso en 1996, Menem sentenciaba que “estamos mal, pero vamos bien”. En la misma dirección,Rajoy afirmaba en 2013 que “aún no podemos decir que España va bien, pero va mejor y el rumbo marcado es el correcto”. Este intento por vender esperanza e ilusión a sus votantes tiene como fin seguir pidiéndoles “sacrificios”.

Otra línea argumental consiste en incidir en que las decisiones que adopta el Gobierno son responsabilidad de otros actores o circunstancias.Principalmente, los resultados de las políticas de sus predecesores: afirmaba Mariano Rajoy, con el país plagado de protestas y movilizaciones como consecuencia de las medidas de su Gobierno, que “el PSOE carga con una culpa histórica. Hay que decirlo alto y claro”. Thatcher decía que “curar la enfermedad de Gran Bretaña con el socialismo es como intentar curar la leucemia con sanguijuelas”. Y Menem, incluso hasta el último año de su década de mandato, no desistía en señalar “la pesada herencia” dejada por su antecesor.

La culpa de la política y de lo público

El debilitamiento y la denostación de la política y lo público son condiciones sine qua non para la implementación del modelo neoliberal.

Desacreditar a la política como un instrumento de transformación a disposición de las mayorías promueve la desafección y, de esta manera, facilita que ésta pase a ser de dominio del poder económico concentrado. Ronald Reagan dejaba a las claras su visión sobre la política. “Se supone que la política es la segunda profesión más antigua de la Tierra. He llegado a la conclusión de que guarda una gran semejanza con la primera”.

Igualmente prostituido debe quedar lo público. Un ex ministro menemista, Roberto José Dromi, en referencia a las políticas de privatizaciones del Gobierno, afirmaba: “nada de lo que deba ser estatal permanecerá en manos del Estado”. No es un dato menor que Dromi en ese momento fuera Ministro de Obras y Servicios Públicos del Estado nacional argentino.

Si la política y lo público son partes del problema, las soluciones deben pasar por lo individual.En palabras de Margaret Thatcher “Están situando el problema en la sociedad. Y «la sociedad»no existe. Hay hombre y mujeres individuales, y también hay familias. Ningún gobierno puede hacer nada excepto a través de cada persona, y las personas necesitan mirar por sí mismas en primer lugar. Es nuestra obligación mirar por nosotros mismos, y después por nuestro vecino”.

Discursos que anticipan el estallido

Cambian los momentos históricos, los contextos mundiales, los territorios y los Estados-nación, las condiciones materiales de subsistencia de los pueblos, los nombres o las tendencias ideológicas de los partidos políticos. Pero en los casos analizados hay al menos tres cosas que no se alteran: las recetas en política económica, sus impactos sociales y los conceptos subyacentes al discurso de quienes, desde las instituciones políticas, deben implementarlas y legitimarlas.

Discursos que niegan lo que van a hacer, lo que hacen, y también las consecuencias de lo que hacen. Discursos que buscan responsables fuera, desacreditan a la política, injurian lo público y tiñen decisiones ideológicas de científicas. ¿Lo hacen por pragmatismo de realpolitik o por vergüenza ideológica?

Más allá de las palabras, parece evidente que los gobiernos neoliberales hacen lo que quieren hacer y saben lo que ello implica. Quieren instalar un nuevo “contrato social” que busque la legitimación de otro régimen de propiedad, con clases dominantes mucho más dominantes, un desmantelamiento y privatización del Estado, y la primacía de la competencia y la lógica mercantil en una sociedad individualista, insolidaria y descohesionada.

Dado que este sistema político y económico profundiza la desigualdad y la injusticia social, empobrece y expulsa a grandes mayorías, estos gobernantes,condenadosa recoger el apoyo popular, necesitan un relato fuerte para poder implementar la versión más voraz que ha conocido el capitalismo en su historia.

Más allá de las palabras, los gobiernos neoliberales han dejado o están dejando los mismos legados económicos, sociales y políticos. Los discursos analizados anticipan el estallido de una crisis social que se va gestando durante todo el tiempo que duran estas medidas. Más allá de que se repita incesantemente la idea de que “no hay alternativa”, en última instancia, y como dijera José Saramago: “la alternativa al neoliberalismo se llama conciencia”.

Notas:

[1] Por ejemplo, Margaret Thatcher llegó al Gobierno desde el Partido Conservador, Ronald Reagan desde el Partido Republicano o Mariano Rajoy desde el Partido Popular. Por su parte, Alberto Fujimori ganó las elecciones generales peruanas con formaciones nuevas, como Cambio 90 y Nueva Mayoría; Carlos Menen se alzó con el poder desde el Partido Justicialista, Fernando De la Rúa fue electo presidente argentino con la Alianza, y Antonis Samarás fue nombrado Primer ministro griego con Nueva Democracia en coalición con PASOK y DIMAR.

[2] Algunos eslóganes de estas campañas coincidieron en sus ideas abstractas. “Amanece en América” o “América ha vuelto” (Ronald Reagan, EEUU); “Revolución productiva y salariazo” (Menem, Argentina); “El laborismo no funciona” (Thatcher, Inglaterra); “Perú, país con futuro”(Fujimori, Perú); “Súmate el cambio” (Rajoy, España).

[3] Cavallo fue presidente del Banco Central durante la Dictadura Militar argentina (1981), Ministro de Economía durante la presidencia de Carlos Menem (1991-1996) y también durante la de Fernando De la Rúa (2001).

Bibliografía citada:

Martínez González-Tablas, A. & Álvarez Cantalapiedra, S. (2013). “Aportaciones para una representación compleja y abierta del sistema económico capitalista”. Revista de Economía Crítica n. 15.