El sabichoso de Trump se quiere ñapiar unos terrenos en Mexico

Cómo Trump busca apoderarse de 26 valiosas propiedades en las costas del Caribe mexicano
El presidente de EE.UU. pretende los terrenos en la Riviera Maya tras una disputa legal con un empresario mexicano por asuntos relacionados con el certamen de belleza Miss Universo.


Edgard GarridoReuters

El presidente de EE.UU., Donald Trump, “pretende despojar al legítimo propietario” de 26 terrenos de alta plusvalía en la Riviera Maya del Caribe de México, según dijo el empresario mexicano Rodolfo Rosas Moya al diario ‘Excélsior’.
Rosas Moya, quien es dueño de las tierras en disputa, indicó que el conflicto legal inició tras el certamen de belleza Miss Universo 2007, que fue organizado por empresarios y autoridades mexicanas y llevado a cabo en tierras aztecas. El ahora mandatario estadounidense levantó una demanda por presuntos daños no pagados durante la celebración del concurso que terminó con el embargo de las 26 propiedades.
El empresario mexicano señaló que Trump atacó “tres años después de realizado el evento con todo éxito y cuando Miss Universo había obtenido las ganancias y regalías derivadas del concurso”. Rosas Moya reclama que solo cinco de sus propiedades, que efectivamente figuraban como garantía de la correcta organización del concurso, bastaban para cubrir los cerca de 12 millones de dólares que reclama el presidente, y no los 26 terrenos embargados.
Las preciadas costas conocidas como Riviera Maya se extienden a lo largo de 150 kilómetros desde Cancún, en el estado caribeño de Quintana Roo. La puja de Trump, que se ha extendido ya por siete años con hasta nueve demandas en México y EE.UU., refleja la conocida frase de un libro del magnate: “Si mi adversario es débil, lo aplasto, y si es fuerte, negocio”.
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Intervención de Francisco I en el 22º Encuentro Mundial de Movimientos Populares

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Intervención de Francisco I en el 22º Encuentro Mundial de Movimientos Populares (Santa Cruz de la Sierra, Bolivia), 9 de julio de 2015

Hermanas y hermanos, buenas tardes

Hace algunos meses nos reunimos en Roma y tengo presente ese primer encuentro nuestro. Durante este tiempo los he llevado en mi corazón y en mis oraciones. Y me alegra verlos de nuevo aquí, debatiendo los mejores caminos para superar las graves situaciones de injusticia que sufren los excluidos en todo el mundo.

Gracias, Señor Presidente Evo Morales, por acompañar tan decididamente este Encuentro.

Aquella vez en Roma sentí algo muy lindo: fraternidad, garra, entrega, sed de justicia.

Hoy, en Santa Cruz de la Sierra, vuelvo a sentir lo mismo. Gracias por eso.

También he sabido por medio del Pontificio Consejo Justicia y Paz, que preside el Cardenal Turkson, que son muchos en la Iglesia los que se sienten más cercanos a los movimientos populares. Me alegra tanto ver la Iglesia con las puertas abiertas a todos ustedes, que se involucre, acompañe y logre sistematizar en cada diócesis, en cada Comisión de Justicia y Paz, una colaboración real, permanente y comprometida con los movimientos populares. Los invito a todos, Obispos, sacerdotes y laicos, junto a las organizaciones sociales de las periferias urbanas y rurales, a profundizar ese encuentro.

Dios permite que hoy nos veamos otra vez.

La Biblia nos recuerda que Dios escucha el clamor de su pueblo y quisiera yo también volver a unir mi voz a la de ustedes: las famosas “tres T”: tierra, techo y trabajo, para todos nuestros hermanos y hermanas. Lo dije y lo repito: son derechos sagrados. Vale la pena, vale la pena luchar por ellos. Que el clamor de los excluidos se escuche en América Latina y en toda la tierra.

1. Primero de todo, empecemos reconociendo que necesitamos un cambio. Quiero aclarar, para que no haya malos entendidos, que hablo de los problemas comunes de todos los latinoamericanos y, en general, también de toda la humanidad. Problemas que tienen una matriz global y que hoy ningún Estado puede resolver por sí mismo. Hecha esta aclaración, propongo que nos hagamos estas preguntas:

- ¿Reconocemos, en serio, que las cosas no andan bien en un mundo donde hay tantos campesinos sin tierra, tantas familias sin techo, tantos trabajadores sin derechos, tantas personas heridas en su dignidad?

- ¿Reconocemos que las cosas no andan bien cuando estallan tantas guerras sin sentido y la violencia fratricida se adueña hasta de nuestros barrios? ¿Reconocemos que las cosas no andan bien cuando el suelo, el agua, el aire y todos los seres de la creación están bajo permanente amenaza?

Entonces, si reconocemos esto, digámoslo sin miedo: necesitamos y queremos un cambio.

Ustedes –en sus cartas y en nuestros encuentros– me han relatado las múltiples exclusiones e injusticias que sufren en cada actividad laboral, en cada barrio, en cada territorio. Son tantas y tan diversas como tantas y diversas sus formas de enfrentarlas.

Hay, sin embargo, un hilo invisible que une cada una de las exclusiones. No están aisladas, están unidas por un hilo invisible. ¿Podemos reconocerlo? Porque no se trata de esas cuestiones aisladas. Me pregunto si somos capaces de reconocer que esas realidades destructoras responden a un sistema que se ha hecho global. ¿Reconocemos que ese sistema ha impuesto la lógica de las ganancias a cualquier costo sin pensar en la exclusión social o la destrucción de la naturaleza?

Si esto es así, insisto, digámoslo sin miedo: queremos un cambio, un cambio real, un cambio de estructuras. Este sistema ya no se aguanta, no lo aguantan los campesinos, no lo aguantan los trabajadores, no lo aguantan las comunidades, no lo aguantan los pueblos…

Y tampoco lo aguanta la Tierra, la hermana madre tierra, como decía San Francisco.

Queremos un cambio en nuestras vidas, en nuestros barrios, en el pago chico, en nuestra realidad más cercana; también un cambio que toque al mundo entero porque hoy la interdependencia planetaria requiere respuestas globales a los problemas locales. La globalización de la esperanza, que nace de los Pueblos y crece entre los pobres, debe sustituir a esta globalización de la exclusión y de la indiferencia.

Quisiera hoy reflexionar con ustedes sobre el cambio que queremos y necesitamos.

Ustedes saben que escribí recientemente sobre los problemas del cambio climático. Pero, esta vez, quiero hablar de un cambio en otro sentido. Un cambio positivo, un cambio que nos haga bien, un cambio –podríamos decir– redentor. Porque lo necesitamos. Sé que ustedes buscan un cambio y no sólo ustedes: en los distintos encuentros, en los distintos viajes he comprobado que existe una espera, una fuerte búsqueda, un anhelo de cambio en todos los pueblos del mundo. Incluso dentro de esa minoría cada vez más reducida que cree beneficiarse con este sistema, reina la insatisfacción y especialmente la tristeza.

Muchos esperan un cambio que los libere de esa tristeza individualista que esclaviza.

El tiempo, hermanos, hermanas, el tiempo parece que se estuviera agotando; no alcanzó el pelearnos entre nosotros, sino que hasta nos ensañamos con nuestra casa. Hoy la comunidad científica acepta lo que desde hace ya mucho tiempo denuncian los humildes: se están produciendo daños tal vez irreversibles en el ecosistema. Se está castigando a la Tierra, a los pueblos y a las personas de un modo casi salvaje. Y detrás de tanto dolor, tanta muerte y destrucción, se huele el tufo de eso que Basilio de Cesarea –uno de los primeros teólogos de la Iglesia– llamaba “el estiércol del diablo”, la ambición desenfrenada de dinero que gobierna. Ese es “el estiércol del diablo”. El servicio para el bien común queda relegado. Cuando el capital se convierte en ídolo y dirige las opciones de los seres humanos, cuando la avidez por el dinero tutela todo el sistema socioeconómico, arruina la sociedad, condena al hombre, lo convierte en esclavo, destruye la fraternidad interhumana, enfrenta pueblo contra pueblo y, como vemos, incluso pone en riesgo esta nuestra casa común, la hermana y madre tierra.

No quiero extenderme describiendo los efectos malignos de esta sutil dictadura: ustedes los conocen. Tampoco basta con señalar las causas estructurales del drama social y ambiental contemporáneo. Sufrimos cierto exceso de diagnóstico que a veces nos lleva a un pesimismo charlatán o a regodearnos en lo negativo. Al ver la crónica negra de cada día, creemos que no hay nada que se puede hacer salvo cuidarse a uno mismo y al pequeño círculo de la familia y los afectos.

¿Qué puedo hacer yo, cartonero, catadora, pepenador, recicladora frente a tantos problemas si apenas gano para comer? ¿Qué puedo hacer yo artesano, vendedor ambulante, transportista, trabajador excluido, si ni siquiera tengo derechos laborales? ¿Qué puedo hacer yo, campesina, indígena, pescador, que apenas puedo resistir el avasallamiento de las grandes corporaciones? ¿Qué puedo hacer yo desde mi villa, mi chabola, mi población, mi rancherío, cuando soy diariamente discriminado y marginado? ¿Qué puede hacer ese estudiante, ese joven, ese militante, ese misionero que patea las barriadas y los parajes con el corazón lleno de sueños pero casi sin ninguna solución para sus problemas?

Pueden hacer mucho. Pueden hacer mucho. Ustedes, los más humildes, los explotados, los pobres y excluidos, pueden y hacen mucho. Me atrevo a decirles que el futuro de la humanidad está, en gran medida, en sus manos, en su capacidad de organizarse y promover alternativas creativas, en la búsqueda cotidiana de las “tres T”. ¿De acuerdo? Trabajo, techo y tierra. Y también, en su participación protagónica en los grandes procesos de cambio, cambios nacionales, cambios regionales y cambios mundiales. ¡No se achiquen!

2. Segundo. Ustedes son sembradores de cambio. Aquí en Bolivia he escuchado una frase que me gusta mucho: “proceso de cambio”. El cambio concebido no como algo que un día llegará porque se impuso tal o cual opción política o porque se instauró tal o cual estructura social. Dolorosamente sabemos que un cambio de estructuras que no viene acompañado de una sincera conversión de las actitudes y del corazón termina a la larga o a la corta por burocratizarse, corromperse y sucumbir. Hay que cambiar el corazón. Por eso me gusta tanto la imagen del proceso, los procesos, donde la pasión por sembrar, por regar serenamente lo que otros verán florecer, remplaza la ansiedad por ocupar todos los espacios de poder disponibles y ver resultados inmediatos. La opción es por generar procesos y no por ocupar espacios. Cada uno de nosotros no es más que parte de un todo complejo y diverso interactuando en el tiempo: pueblos que luchan por una significación, por un destino, por vivir con dignidad, por “vivir bien”, dignamente, en ese sentido.

Ustedes, desde los movimientos populares, asumen las labores de siempre motivados por el amor fraterno que se rebela contra la injusticia social. Cuando miramos el rostro de los que sufren, el rostro del campesino amenazado, del trabajador excluido, del indígena oprimido, de la familia sin techo, del migrante perseguido, del joven desocupado, del niño explotado, de la madre que perdió a su hijo en un tiroteo porque el barrio fue copado por el narcotráfico, del padre que perdió a su hija porque fue sometida a la esclavitud; cuando recordamos esos “rostros y esos nombres”, se nos estremecen las entrañas frente a tanto dolor y nos conmovemos, todos nos conmovemos… Porque “hemos visto y oído” no la fría estadística sino las heridas de la humanidad doliente, nuestras heridas, nuestra carne. Eso es muy distinto a la teorización abstracta o la indignación elegante. Eso nos conmueve, nos mueve y buscamos al otro para movernos juntos. Esa emoción hecha acción comunitaria no se comprende únicamente con la razón: tiene un plus de sentido que sólo los pueblos entienden y que da su mística particular a los verdaderos movimientos populares.

Ustedes viven cada día empapados en el nudo de la tormenta humana. Me han hablado de sus causas, me han hecho parte de sus luchas, ya desde Buenos Aires, y yo se lo agradezco. Ustedes, queridos hermanos, trabajan muchas veces en lo pequeño, en lo cercano, en la realidad injusta que se les impuso y a la que no se resignan, oponiendo una resistencia activa al sistema idolátrico que excluye, degrada y mata. Los he visto trabajar incansablemente por la tierra y la agricultura campesina, por sus territorios y comunidades, por la dignificación de la economía popular, por la integración urbana de sus villas y asentamientos, por la autoconstrucción de viviendas y el desarrollo de infraestructura barrial, y en tantas actividades comunitarias que tienden a la reafirmación de algo tan elemental e innegablemente necesario como el derecho a las “tres T”: tierra, techo y trabajo.

Ese arraigo al barrio, a la tierra, al oficio, al gremio, ese reconocerse en el rostro del otro, esa proximidad del día a día, con sus miserias, porque las hay, las tenemos, y sus heroísmos cotidianos, es lo que permite ejercer el mandato del amor, no a partir de ideas o conceptos sino a partir del encuentro genuino entre personas. Necesitamos instaurar esta cultura del encuentro, porque ni los conceptos ni las ideas se aman. Nadie ama un concepto, nadie ama una idea; se aman las personas. La entrega, la verdadera entrega surge del amor a hombres y mujeres, niños y ancianos, pueblos y comunidades… rostros, rostros y nombres que llenan el corazón. De esas semillas de esperanza sembradas pacientemente en las periferias olvidadas del planeta, de esos brotes de ternura que lucha por subsistir en la oscuridad de la exclusión, crecerán árboles grandes, surgirán bosques tupidos de esperanza para oxigenar este mundo.

Veo con alegría que ustedes trabajan en lo cercano, cuidando los brotes; pero, a la vez, con una perspectiva más amplia, protegiendo la arboleda. Trabajan en una perspectiva que no sólo aborda la realidad sectorial que cada uno de ustedes representa y a la que felizmente está arraigado, sino que también buscan resolver de raíz los problemas generales de pobreza, desigualdad y exclusión.

Los felicito por eso. Es imprescindible que, junto a la reivindicación de sus legítimos derechos, los pueblos y organizaciones sociales construyan una alternativa humana a la globalización excluyente. Ustedes son sembradores del cambio. Que Dios les dé coraje, les dé alegría, les dé perseverancia y pasión para seguir sembrando. Tengan la certeza que tarde o temprano vamos a ver los frutos.

A los dirigentes les pido: sean creativos y nunca pierdan el arraigo a lo cercano, porque el padre de la mentira sabe usurpar palabras nobles, promover modas intelectuales y adoptar poses ideológicas, pero, si ustedes construyen sobre bases sólidas, sobre las necesidades reales y la experiencia viva de sus hermanos, de los campesinos e indígenas, de los trabajadores excluidos y las familias marginadas, seguramente no se van a equivocar.

La Iglesia no puede ni debe estar ajena a este proceso en el anuncio del Evangelio. Muchos sacerdotes y agentes pastorales cumplen una enorme tarea acompañando y promoviendo a los excluidos de todo el mundo, junto a cooperativas, impulsando emprendimientos, construyendo viviendas, trabajando abnegadamente en los campos de salud, el deporte y la educación. Estoy convencido que la colaboración respetuosa con los movimientos populares puede potenciar estos esfuerzos y fortalecer los procesos de cambio.

Y tengamos siempre en el corazón a la Virgen María, una humilde muchacha de un pequeño pueblo perdido en la periferia de un gran imperio, una madre sin techo que supo transformar una cueva de animales en la casa de Jesús con unos pañales y una montaña de ternura. María es signo de esperanza para los pueblos que sufren dolores de parto hasta que brote la justicia. Yo rezo a la Virgen María, tan venerada por el pueblo boliviano para que permita que este Encuentro nuestro sea fermento de cambio.

3. Tercero. Por último quisiera que pensemos juntos algunas tareas importantes para este momento histórico, porque queremos un cambio positivo para el bien de todos nuestros hermanos y hermanas. Eso lo sabemos. Queremos un cambio que se enriquezca con el trabajo mancomunado de los gobiernos, los movimientos populares y otras fuerzas sociales. Eso también lo sabemos. Pero no es tan fácil definir el contenido del cambio –podría decirse–, el programa social que refleje este proyecto de fraternidad y justicia que esperamos; no es fácil de definirlo. En ese sentido, no esperen de este Papa una receta. Ni el Papa ni la Iglesia tienen el monopolio de la interpretación de la realidad social ni la propuesta de soluciones a problemas contemporáneos. Me atrevería a decir que no existe una receta. La historia la construyen las generaciones que se suceden en el marco de pueblos que marchan buscando su propio camino y respetando los valores que Dios puso en el corazón.

Quisiera, sin embargo, proponer 3 grandes tareas que requieren el decisivo aporte del conjunto de los movimientos populares.

3.1. La primera tarea es poner la economía al servicio de los pueblos: Los seres humanos y la naturaleza no deben estar al servicio del dinero. Digamos “NO” a una economía de exclusión e inequidad donde el dinero reina en lugar de servir. Esa economía mata. Esa economía excluye. Esa economía destruye la madre tierra.

La economía no debería ser un mecanismo de acumulación sino la adecuada administración de la casa común. Eso implica cuidar celosamente la casa y distribuir adecuadamente los bienes entre todos. Su objeto no es únicamente asegurar la comida o un “decoroso sustento”. Ni siquiera, aunque ya sería un gran paso, garantizar el acceso a las “tres T” por las que ustedes luchan. Una economía verdaderamente comunitaria, podría decir, una economía de inspiración cristiana, debe garantizar a los pueblos dignidad, «prosperidad sin exceptuar bien alguno» [1]. Esta última frase la dijo el Papa Juan XXIII hace 50 años. Jesús dice en el Evangelio que, aquel que le dé espontáneamente un vaso de agua al que tiene sed, le será tenido en cuenta en el Reino de los cielos. Esto implica las “tres T”, pero también acceso a la educación, la salud, la innovación, las manifestaciones artísticas y culturales, la comunicación, el deporte y la recreación. Una economía justa debe crear las condiciones para que cada persona pueda gozar de una infancia sin carencias, desarrollar sus talentos durante la juventud, trabajar con plenos derechos durante los años de actividad y acceder a una digna jubilación en la ancianidad. Es una economía donde el ser humano, en armonía con la naturaleza, estructura todo el sistema de producción y distribución para que las capacidades y las necesidades de cada uno encuentren un cauce adecuado en el ser social. Ustedes, y también otros pueblos, resumen este anhelo de una manera simple y bella: “vivir bien”, que no es lo mismo que “pasarla bien”.

Esta economía no es sólo deseable y necesaria sino también es posible. No es una utopía ni una fantasía. Es una perspectiva extremadamente realista. Podemos lograrlo. Los recursos disponibles en el mundo, fruto del trabajo intergeneracional de los pueblos y los dones de la creación, son más que suficientes para el desarrollo integral de «todos los hombres y de todo el hombre» [2]. El problema, en cambio, es otro.

Existe un sistema con otros objetivos. Un sistema que además de acelerar irresponsablemente los ritmos de la producción, además de implementar métodos en la industria y la agricultura que dañan a la madre tierra en aras de la “productividad”, sigue negándoles a miles de millones de hermanos los más elementales derechos económicos, sociales y culturales. Ese sistema atenta contra el proyecto de Jesús, contra la Buena Noticia que trajo Jesús.

La distribución justa de los frutos de la tierra y el trabajo humano no es mera filantropía. Es un deber moral. Para los cristianos, la carga es aún más fuerte: es un mandamiento. Se trata de devolverles a los pobres y a los pueblos lo que les pertenece. El destino universal de los bienes no es un adorno discursivo de la doctrina social de la Iglesia. Es una realidad anterior a la propiedad privada. La propiedad, muy en especial cuando afecta los recursos naturales, debe estar siempre en función de las necesidades de los pueblos. Y estas necesidades no se limitan al consumo. No basta con dejar caer algunas gotas cuando los pobres agitan esa copa que nunca derrama por sí sola. Los planes asistenciales que atienden ciertas urgencias sólo deberían pensarse como respuestas pasajeras, coyunturales. Nunca podrían sustituir la verdadera inclusión: esa que da el trabajo digno, libre, creativo, participativo y solidario.

Y, en este camino, los movimientos populares tienen un rol esencial, no sólo exigiendo y reclamando, sino fundamentalmente creando. Ustedes son poetas sociales: creadores de trabajo, constructores de viviendas, productores de alimentos, sobre todo para los descartados por el mercado mundial.

He conocido de cerca distintas experiencias donde los trabajadores unidos en cooperativas y otras formas de organización comunitaria lograron crear trabajo donde sólo había sobras de la economía idolátrica. Y vi que algunos están aquí. Las empresas recuperadas, las ferias francas y las cooperativas de cartoneros son ejemplos de esa economía popular que surge de la exclusión y, de a poquito, con esfuerzo y paciencia, adopta formas solidarias que la dignifican. Y, ¡qué distinto es eso a que los descartados por el mercado formal sean explotados como esclavos!

Los gobiernos que asumen como propia la tarea de poner la economía al servicio de los pueblos deben promover el fortalecimiento, mejoramiento, coordinación y expansión de estas formas de economía popular y producción comunitaria. Esto implica mejorar los procesos de trabajo, proveer infraestructura adecuada y garantizar plenos derechos a los trabajadores de este sector alternativo. Cuando Estado y organizaciones sociales asumen juntos la misión de las “tres T”, se activan los principios de solidaridad y subsidiariedad que permiten edificar el bien común en una democracia plena y participativa.

3.2. La segunda tarea es unir nuestros pueblos en el camino de la paz y la justicia.

Los pueblos del mundo quieren ser artífices de su propio destino. Quieren transitar en paz su marcha hacia la justicia. No quieren tutelajes ni injerencias donde el más fuerte subordina al más débil. Quieren que su cultura, su idioma, sus procesos sociales y tradiciones religiosas sean respetados. Ningún poder fáctico o constituido tiene derecho a privar a los países pobres del pleno ejercicio de su soberanía y, cuando lo hacen, vemos nuevas formas de colonialismo que afectan seriamente las posibilidades de paz y de justicia, porque «la paz se funda no sólo en el respeto de los derechos del hombre, sino también en los derechos de los pueblos particularmente el derecho a la independencia» [3].

Los pueblos de Latinoamérica parieron dolorosamente su independencia política y, desde entonces, llevan casi dos siglos de una historia dramática y llena de contradicciones intentando conquistar una independencia plena.

En estos últimos años, después de tantos desencuentros, muchos países latinoamericanos han visto crecer la fraternidad entre sus pueblos. Los gobiernos de la Región aunaron esfuerzos para hacer respetar su soberanía, la de cada país, la del conjunto regional, que tan bellamente, como nuestros padres de antaño, llaman la “Patria Grande”. Les pido a ustedes, hermanos y hermanas de los movimientos populares, que cuiden y acrecienten esta unidad. Mantener la unidad frente a todo intento de división es necesario para que la región crezca en paz y justicia.

A pesar de estos avances, todavía subsisten factores que atentan contra este desarrollo humano equitativo y coartan la soberanía de los países de la “Patria Grande” y otras latitudes del planeta. El nuevo colonialismo adopta diversas fachadas. A veces, es el poder anónimo del ídolo dinero: corporaciones, prestamistas, algunos tratados denominados «de libre comercio» y la imposición de medidas de «austeridad» que siempre ajustan el cinturón de los trabajadores y los pobres. Los obispos latinoamericanos lo denunciamos con total claridad en el documento de Aparecida cuando se afirma que

«las instituciones financieras y las empresas transnacionales se fortalecen al punto de subordinar las economías locales, sobre todo, debilitando a los Estados, que aparecen cada vez más impotentes para llevar adelante proyectos de desarrollo al servicio de sus poblaciones.» [4]

En otras ocasiones, bajo el noble ropaje de la lucha contra la corrupción, el narcotráfico o el terrorismo –graves males de nuestros tiempos que requieren una acción internacional coordinada–, vemos que se impone a los Estados medidas que poco tienen que ver con la resolución de esas problemáticas y muchas veces empeoran las cosas.

Del mismo modo, la concentración monopólica de los medios de comunicación social, que pretende imponer pautas alienantes de consumo y cierta uniformidad cultural, es otra de las formas que adopta el nuevo colonialismo. Es el colonialismo ideológico. Como dijeron los Obispos de África en el primer Sínodo continental africano, muchas veces se pretende convertir a los países pobres en «piezas de un mecanismo y de un engranaje gigantesco» [5].

Hay que reconocer que ninguno de los graves problemas de la humanidad se puede resolver sin interacción entre los Estados y los pueblos a nivel internacional. Todo acto de envergadura realizado en una parte del planeta repercute en todo en términos económicos, ecológicos, sociales y culturales. Hasta el crimen y la violencia se han globalizado. Por ello, ningún gobierno puede actuar al margen de una responsabilidad común. Si realmente queremos un cambio positivo, tenemos que asumir humildemente nuestra interdependencia, es decir, nuestra sana interdependencia. Pero interacción no es sinónimo de imposición, no es subordinación de unos en función de los intereses de otros.

El colonialismo, nuevo y viejo, que reduce a los países pobres a meros proveedores de materia prima y trabajo barato, engendra violencia, miseria, migraciones forzadas y todos los males que vienen de la mano… precisamente porque, al poner la periferia en función del centro, les niega el derecho a un desarrollo integral. Y eso, hermanos, es inequidad y la inequidad genera violencia, que no habrá recursos policiales, militares o de inteligencia capaces de detener.

Digamos “NO”, entonces, a las viejas y nuevas formas de colonialismo. Digamos “SÍ” al encuentro entre pueblos y culturas. Felices los que trabajan por la paz.

Y aquí quiero detenerme en un tema importante. Porque alguno podrá decir, con derecho, que, cuando el Papa habla del colonialismo se olvida de ciertas acciones de la Iglesia. Les digo, con pesar: se han cometido muchos y graves pecados contra los pueblos originarios de América en nombre de Dios. Lo han reconocido mis antecesores, lo ha dicho el CELAM, el Consejo Episcopal Latinoamericano, y también quiero decirlo. Al igual que san Juan Pablo II, pido que la Iglesia –y cito lo que dijo él–

«se postre ante Dios e implore perdón por los pecados pasados y presentes de sus hijos» [6].

Y quiero decirles, quiero ser muy claro, como lo fue san Juan Pablo II: pido humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América. Y junto a este pedido de perdón y para ser justos, también quiero que recordemos a millares de sacerdotes, obispos, que se opusieron fuertemente a la lógica de la espada con la fuerza de la cruz. Hubo pecado, hubo pecado y abundante, pero no pedimos perdón, y por eso pedimos perdón, y pido perdón, pero allí también, donde hubo pecado, donde hubo abundante pecado, sobreabundó la gracia a través de esos hombres que defendieron la justicia de los pueblos originarios.

Les pido también a todos, creyentes y no creyentes, que se acuerden de tantos obispos, sacerdotes y laicos que predicaron y predican la Buena Noticia de Jesús con coraje y mansedumbre, respeto y en paz –dije obispos, sacerdotes, y laicos, no me quiero olvidar de las monjitas que anónimamente patean nuestros barrios pobres llevando un mensaje de paz y de bien–, que en su paso por esta vida dejaron conmovedoras obras de promoción humana y de amor, muchas veces junto a los pueblos indígenas o acompañando a los propios movimientos populares incluso hasta el martirio. La Iglesia, sus hijos e hijas, son una parte de la identidad de los pueblos en Latinoamérica. Identidad que, tanto aquí como en otros países, algunos poderes se empeñan en borrar, tal vez porque nuestra fe es revolucionaria, porque nuestra fe desafía la tiranía del ídolo dinero. Hoy vemos con espanto cómo en Medio Oriente y otros lugares del mundo se persigue, se tortura, se asesina a muchos hermanos nuestros por su fe en Jesús. Eso también debemos denunciarlo: dentro de esta tercera guerra mundial en cuotas que vivimos, hay una especie –fuerzo la palabra– de genocidio en marcha que debe cesar.

A los hermanos y hermanas del movimiento indígena latinoamericano, déjenme trasmitirles mi más hondo cariño y felicitarlos por buscar la conjunción de sus pueblos y culturas, eso –conjunción de pueblos y culturas–, eso que a mí me gusta llamar poliedro, una forma de convivencia donde las partes conservan su identidad construyendo juntas una pluralidad que no atenta, sino que fortalece la unidad. Su búsqueda de esa interculturalidad que combina la reafirmación de los derechos de los pueblos originarios con el respeto a la integridad territorial de los Estados nos enriquece y nos fortalece a todos.

3.3. Y la tercera tarea, tal vez la más importante que debemos asumir hoy, es defender la madre tierra.

La casa común de todos nosotros está siendo saqueada, devastada, vejada impunemente. La cobardía en su defensa es un pecado grave. Vemos con decepción creciente cómo se suceden una tras otras las cumbres internacionales sin ningún resultado importante. Existe un claro, definitivo e impostergable imperativo ético de actuar que no se está cumpliendo. No se puede permitir que ciertos intereses –que son globales pero no universales– se impongan, sometan a los Estados y organismos internacionales, y continúen destruyendo la creación. Los pueblos y sus movimientos están llamados a clamar a movilizarse, a exigir –pacífica pero tenazmente– la adopción urgente de medidas apropiadas. Yo les pido, en nombre de Dios, que defiendan a la madre tierra. Sobre éste tema me he expresado debidamente en la Carta Encíclica Laudato si’, que creo que les será dada al finalizar.

4. Para finalizar, quisiera decirles nuevamente: el futuro de la humanidad no está únicamente en manos de los grandes dirigentes, las grandes potencias y las elites. Está fundamentalmente en manos de los pueblos, en su capacidad de organizarse y también en sus manos que riegan con humildad y convicción este proceso de cambio. Los acompaño.

Y cada uno, repitámonos desde el corazón: ninguna familia sin vivienda, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ningún pueblo sin soberanía, ninguna persona sin dignidad, ningún niño sin infancia, ningún joven sin posibilidades, ningún anciano sin una venerable vejez. Sigan con su lucha y, por favor, cuiden mucho a la madre tierra.

Créanme –y soy sincero–, de corazón les digo: rezo por ustedes, rezo con ustedes y quiero pedirle a nuestro Padre Dios que los acompañe y los bendiga, que los colme de su amor y los defienda en el camino dándoles abundantemente esa fuerza que nos mantiene en pie, esa fuerza es la esperanza. Y una cosa importante: la esperanza no defrauda. Y, por favor, les pido que recen por mí. Y si alguno de ustedes no puede rezar, con todo respeto le pido que me piense bien y me mande buena onda.

Gracias.

[1] Juan XXIII, Enc. Mater et Magistra [15 mayo 1961], 3: AAS 53 [1961], 402.

[2] Pablo VI, Enc. Popolorum progressio [26 marzo 1967], 14: AAS 59 [1967], 264.

[3] Pontificio Consejo Justicia y Paz, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 157.

[4] V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano [2007], Documento Conclusivo, Aparecida, 66.

[5] Juan Pablo II, Exhort. ap. postsinodal Ecclesia in Africa [14 septiembre 1995], 52: AAS 88 [1996], 32-33; Id., Enc. Sollicitudo rei socialis [30 diciembre 1987], 22: AAS 80 [1988], 539.

[6] Juan Pablo II, Bula Incarnationis mysterium, 11

PALABRAS DOMINGO NUÑEZ ACTO EN LA VEGA JURAMENTACION DE CIENTOS INGRESAN AL PCR

Discurso de Domingo Nuñez Polanco en acto  celebrado a mediado del año de 2013 en la ciudad de la Vega  en la  juramentacion de cientos de nuevos miembros del PCR que se integraron a trabajar junto al General Zorrilla Ozuna con la convicción de que el General Zorrilla Ozuna representa el liderazgo emergente y progresista de la República Dominicana

Buenas tardes General Jorge R. Zorrilla Ozuna
Buenas tardes a los amigos, hermanos y compañeros que nos acompañan y un saludo renovador de afecto y cariño y a la vez darle la Bienvenida a la gran cantidad de nuevos renovadores que aquí en esta tarde se juramentan haciendo voto de compromiso de integrarse a luchar y promover el nuevo Proyecto alternativo de República que propone el General Zorrilla Ozuna a la nación dominicana vía el PCR.

En esta ciudad de la Vega, que dignamente le han llamado desde los tiempos de la Colonia “la Vega Real” y años más tarde le llamaran “la culta y olímpica ciudad de la vega” y por demás en este Valle Real que circunda estas bellas montañas le sacaron del alma y de su musa al Almirante Cristóbal Colon la bella Frase que define estos contornos : dijo el Almirante impresionado por la exuberante vegetación y biodiversidad lo siguiente: “Estas son las tierras más hermosas que ojos humanos jamás hayan visto” y le llamo entonces el “Valle de la Vega Real”

Estas son tierras prodigas, tierra de nacimiento de héroes y Próceres.
Aquí nacieron, el héroe Enrique Giménez Moya y el prócer Profesor Juan Bosch.
Pero también aquí en esta ciudad está naciendo con el PCR una nueva generación de hombres y mujeres que con ideas renovadoras vienen a cambiar la forma de hacer política en República Dominicana.
Estos ciudadanos de la provincia de la Vega, dirigentes y activistas del movimiento social, miembros y dirigentes de otras organizaciones políticas, profesionales y estudiantes comprometidos con las mejores causas, todos preocupados por la falta de principios y valores en el ámbito político, sobre todo, en el marco del debate de las ideas y propuestas, han tomado la decisión histórica de integrarse a trabajar en un partido emergente, un Partido de esperanzas y perspectivas llamado PCR.
El Partido Cívico renovador, como partido emergente tiene entre sus propósitos contribuir a la creación de la dimensión ética e igualitaria de la política, sustentada en el humanismo, los derechos humanos, el compromiso democrático y la vocación social.

El Partido Cívico Renovador, también es un partido emergente por que se define como un amplio espacio democrático y progresista, en una concepción de progreso de la sociedad que asume como principios irrenunciables la promoción de los valores históricos, culturales, socioeconómicos y humanistas de la República dominicana enarbolados por el más profundo pensamiento de nuestros más altos referentes históricos.
Hablamos de partido emergente. Quiero que sepan amigos, hermanos y compañeros, hay quienes igualan a un partido emergente con partidos minoritarios. No es necesariamente así. Hay partidos minoritarios que son más añejos que algunos de los Partidos mayoritarios. Tienen más de cuarenta años, como el caso del PQD.
Los atributos y cualidades que requiere un partido para ser emergente son precisamente lo que conforman y componen al PCR
1. Cuenta con líder con proyección de futuro
2. El partido está aplicando una metodología organizativa innovadora: Los Comités Renovadores CR9 que con un novedoso procedimiento articularan el espacio territorial con el recinto electoral vía las mesas o colegios electorales.
3. La educación y formación política es una actividad de primer orden en el PCR.
Un Comité Cívico Renovador CR9 es un organismo formando por hombres y mujeres que pasan a ser miembros del PCR y que desean adquirir una formación política teórica y práctica.
La capacitación práctica la obtienen trabajando en el seno de la sociedad y comunidades. También, los miembros de los Comités Cívico Renovador tendrán por tarea, en coordinación con los dirigentes del PCR en la circunscripción, municipio o distrito municipal correspondiente, formar comandos tácticos electorales, tomando como guía la estructura organizacional de la JCE: Recintos, Colegios electorales (mesas) y circunscripciones.
Todos los Renovadores que entran en el Partido por la puerta de los Comités Renovadores CR9 comienzan su tarea aprendiendo a ver desde un punto de vista científico como ha ido produciéndose la historia de nuestro pueblo, pues si la finalidad inmediata del PCR es alcanzar una sociedad con justicia social y vivir en dignidad, lo primero que tienen que conocer a fondo y seriamente un Renovador es como se ha producido su historia, que fuerzas lo han formado.
Lo que sostiene unido a un partido y sostiene funcionando su estructura es el hecho de que sus miembros tengan las mismas ideas, pero las ideas iguales dan nacimiento a métodos iguales de trabajo y de esas dos igualdades surge en forma natural la disciplina y la organización. En el PCR la fuente de todo eso se halla en los programas de estudios de formación y capacitación política.
En este sentido, el Partido responderá a las necesidades de los diferentes sectores de la población, enriqueciendo la plataforma política y posicionar al Partido en la competencia del debate social y político estableciendo las estrategias programáticas, el trabajo de líderes sociales y sectoriales, mediante la captación y movilización de la demanda comunitaria, en torno a la oferta del Partido en los distintos órdenes de la sociedad.
por igual, como partido emergente se propone estructurar a nivel nacional una corriente ideológica y programática denominada PCR que tenga como propósito diseñar e implementar iniciativas, planes y proyectos que sean políticamente factible, socialmente aceptables y moralmente viables para promover el desarrollo del país con ciudadanos comprometidos, de competencia social que participen democrática y libremente e incidan en las decisiones fundamentales de la sociedad defendiendo los recursos naturales y el derecho del dominicano a su desarrollo económico, político, social e individual en un ambiente sano, de respeto por la vida y la naturaleza.
Para terminar con mi participación permítanme decirle o mejor dicho preguntarnos:
¿Para qué debemos organizarnos?
Debemos organizarnos para varias cosas, según sean las etapas que debemos recorrer para llegar a nuestra meta. “Así, los invito a que veamos al Partido como un cuerpo en desarrollo, un cuerpo que debe crecer física y mentalmente, un cuerpo que debemos alimentar y cuidar para que adquiera fuerzas y al mismo tiempo adquiera conocimientos para lograr:
a) El crecimiento y desarrollo del PCR
b) asegurar la existencia de un partido fuerte
c) un partido bien organizado, disciplinado y Consciente.
d) Un Partido donde sus simpatizantes, amigos, miembros, militantes (cuadros) adquieran la necesaria formación política para que el PCR pueda cumplir sus planes estratégicos y metas políticas.
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¡VIVA EL PARTIDO CIVICO RENOVADOR!
¡EL PCR LA VIA, ZORRILLA EL GUIA!
¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE
HERMANOS Y COMPAÑEROS!
Muchas gracias

DEMOCRATIZACION DEL CREDITO AGROPECUARIO.

Por Domingo Núñez Polanco

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En esta tierra de hermosos  valles y montañas.

Con gran potencial agrícola, dotado por la naturaleza con suelos de gran fertilidad aptos para cultivos en los diferentes rubros agropecuarios.

Tierra de grandes hombres y mujeres que han llenado de gloria el camino hacia las luchas libertarias en defensa de las causas más nobles y justas de la nación dominicana.

En esta patria nuestra, Patria de nuestros amores y desvelos.

Por ese amor a nuestra tierra, a eso que los bolivianos llaman en su idioma ancestral: “LA PACHA MAMA”   o madre tierra.

Por eso estamos reunidos hoy aquí. Por amor a la patria y hacer causa común por un reclamo justo y necesario.

 Este hermoso panorama, podría ser muy bien descrito por el mas lego de los poetas dominicanos.

Pero, de lo que se trata,  parodiando una frase de un viejo político dominicano: “lo importante no es abrirle el pico a la ave para que cante, sino para que coma”.   

Vamos a hablar entonces del verdadero sujeto de nuestra realidad,  el hombre del campo dominicano, el pequeño y mediano productor agrícola.

 Aquel, que desde hace mas de 200 años ha vivido en la exclusión, fuera de los canales institucionales de acceso al crédito agropecuario…”  (ver texto completo al final)

El viernes 8 de julio 2011  se celebro en la Biblioteca  Pedro Mir de la Universidad Autónoma de Santo Domingo  “UASD”  el primer FORO SOBRE LA MODIFICACIÓN  A   LEY DE  ALQUILERES: SUS VENTAJAS Y DESVENTAJAS.

 Los  panelistas invitados fueron, el Ingeniero  Paino Abreu  Collado, Administrador General del Banco Agrícola,  La  Dra. Angelina Biviana Riveiro, por la Asociación nacional de Jóvenes Empresarios  (ANJE)   y el Lic. Domingo A. Núñez  Polanco, de SISAGRO  Y COOPSISAGRO, en representación  del sector cooperativo Agropecuario.

  La actividad fue organizada por las cooperativas: BAGRICOOP, COOPNAPA, COOPROUASD, COOPSISAGRO, SEACOOP, COOPRESERVAS Y LA ONG SISAGRO.

  En el  primer FORO SOBRE LA MODIFICACION  A   LEY DE  ALQUILERES: SUS VENTAJAS Y DESVENTAJAS, hubo una amplia representación  del movimiento Cooperativo  nacional, representantes de alrededor de cuarenta cooperativas. El Lic. Jorge Méndez Pérez, Presidente de COOPHERRERA, estuvo en representación del señor Julio Fulcar quien es el presidente del Consejo Nacional de Cooperativas CONACOOP.  Una nutrida comisión de la junta de regante de la Región Sur representada por los señores, Mario Segura, Juan Félix  y Ramón Martínez, El movimiento campesino y de productores de la región este  estuvo representado por el connotado dirigente agrario Domingo Vilorio y le acompañaron la dirigente campesina Gertrudis Miledi Carrasco, el dirigente agrario Don Gollo Rosario   y el dirigente social Julián Mota. Por el sector de los comerciantes detallistas estuvo el señor Ricardo Rosario, representando  una nutrida comisión que le acompaño. Por la Universidad Autónoma de Santo Domingo estuvo el Lic. Antonio Ciriaco, Director del instituto de investigaciones socio-económicas de la UDSD; en representación de  la RED MOVIMIENTO SOCIAL INTEGRADO, estuvieron  los señores: Santiago Sánchez Lebrón, Bienvenido Castillo Perdomo, Jean  Luis Piña, Yarleny Báez y Carla Paola Montas. Por la Biblioteca Nacional estuvo, su Director Diomedes Núñez Polanco, en Representación del  INSTITUTO AGRARIO DOMINICANO, estuvo el Lic. Ramón Alvarado, Director de la gerencia de desarrollo Social del IAD.  Los  Licenciados Ramón Fernando Reinoso y José Gregorio González  acompañados de una amplia comitiva estuvieron  en representación de las  JUNTAS DE FAMILIAS POR UNA COMUNIDAD  DIGNA.

  Además de estas representaciones  de diversas instituciones y sectores en  el  primer FORO SOBRE LA MODIFICACION  A   LEY DE  ALQUILERES: SUS VENTAJAS Y DESVENTAJAS, hubo también la asistencia de un nutrido grupo personas de diversas procedencias: Profesores Universitarios, Personas vinculadas a la actividad agropecuaria y una buena representación de la juventud Universitaria de la UASD. Por el movimiento social de varios Distrito Municipales de Santo Oeste estuvieron Joan Ortiz y el dirigente deportivo Edgar Cuevas, entre  otros.

  La ponencia del Lic. Domingo A. Núñez Polanco  en el  primer FORO SOBRE LA MODIFICACION  A   LEY DE  ALQUILERES: SUS VENTAJAS Y DESVENTAJAS   fue  muy comentada y al decir de muchos de los allí presente dio en la diana del problema vinculante entre el proyecto de reforma a la ley de alquileres y  el rescate y activación de la agropecuaria nacional. En tal sentido, para el interés de nuestros lectores le presentamos la referida ex ponencia del Lic. Núñez Polanco.

DEMOCRATIZACION DEL CREDITO AGROPECUARIO.

Por Domingo Núñez Polanco

En esta tierra de hermosos  valles y montañas.

Con gran potencial agrícola, dotado por la naturaleza con suelos de gran fertilidad aptos para cultivos en los diferentes rubros agropecuarios.

  Tierra de grandes hombres y mujeres que han llenado de gloria el camino hacia las luchas libertarias en defensa de las causas más nobles y justas de la nación dominicana.

En esta patria nuestra, Patria de nuestros amores y desvelos.

  Por ese amor a nuestra tierra, a eso que los bolivianos llaman en su idioma ancestral: “LA PACHA MAMA”   o madre tierra.

  Por eso estamos reunidos hoy aquí. Por amor a la patria y hacer causa común por un reclamo justo y necesario.

  Este hermoso panorama, podría ser muy bien descrito por el mas lego de los poetas dominicanos.

Pero, de lo que se trata,  parodiando una frase de un viejo político dominicano: “lo importante no es abrirle el pico a la ave para que cante, sino para que coma”.   

  Vamos a hablar entonces del verdadero sujeto de nuestra realidad,  el hombre del campo dominicano, el pequeño y mediano productor agrícola.

 Aquel, que desde hace mas de 200 años ha vivido en la exclusión, fuera de los canales institucionales de acceso al crédito agropecuario, salvo el pequeñísimo grupo que ha  podido  tener acceso al B.A.

  Quiero que sepan,  que aquí en el país, desde los tiempos de la colonia se ha canalizado crédito para financiar la producción de bienes primarios.

Ahora bien,  quienes creen ustedes que se han beneficiado  de esos recursos en calidad de financiamiento a la producción. Claro, lo sabemos.

  Y no van a parar,  precisamente a la gran mayoría de hombres y mujeres que con el día a día, sol a sol,  labran la tierra con su sudor y esfuerzo para garantizar a nuestra población seguridad alimentaria.

El 87% de los alimentos de origen Agropecuarios  que se consumen en el país, son generados por nuestros productores nacionales.

  Pero, hay algo mas, de ese 87%, el 64% es aportado por los pequeños y medianos.

A esos mismos,  pequeños y medianos  productores agrícolas  es que se  propone  beneficiar el proyecto de modificación  de la ley existente   de alquileres.

  El sector de las cooperativas agropecuarias, profesionales, y de empleados, asociaciones campesinas y juntas de regantes,  en alianza estratégica con el banco Agrícola en este proceso de lucha por la aprobación por parte del Congreso Nacional del proyecto de modificación a la ley de alquileres, manifiesta  que este proyecto es una pieza clave, fundamental, complementaria, a las reformas que se hacen impostergables en el sector agropecuario Dominicano.

  No admite más espera, no sólo por la incapacidad que en las entidades se han reflejado a través del tiempo, acusando un nivel progresivo de deterioro, sino también por la imposibilidad concreta de responder a las condiciones y exigencias de un entorno nacional e internacional cambiante, complejo y diverso.

 En tal sentido, entendemos que   existen suficientes elementos y sólidos argumentos para pensar que en la actualidad es tiempo de abordar el problema de la democratización del crédito agropecuario en la República Dominicana y eso solo es posible, en el corto plazo, empoderando  al Banco Agrícola de mecanismos y herramientas de base legal que le permitan captar recursos permanentes y estables a bajos costos financieros. El mecanismo a la vista para  tales fines, en lo inmediato es el proyecto de modificación de la ley de alquileres.

  Las altas tasas de interés, el escaso o casi nulo financiamiento de largo plazo de la banca comercial formal, unido a la falta de recursos económicos con que opera el Banco Agrícola, es uno de los problemas y amenazas principales que confronta el sector agropecuario dominicano, limitando seriamente sus posibilidades de reconversión tecnológica y productiva, para crear las condiciones de  una economía competitiva , rentable y viable,  garantizando  así  la seguridad alimentaria a la población dominicana.

 Los productores, prácticamente de todos los rubros se encuentran descapitalizados, sin liquidez y sin rentabilidad, lo que significa inhabilitados para poner en marchas sus unidades productivas en el corto y mediano plazo, situación que puede tornarse en un desabastecimiento de alimentos para la población con su secuela de turbulencias sociales.

 En ese contexto, en el que se desenvuelve la economía  agropecuaria, la democratización del crédito, es imprescindible e impostergable, vale decir, abrir las ventanillas de préstamos, a bajos intereses, a cientos de miles de pequeños y medianos productores. 

  Al decir del  Banco Agrícola, la demanda total estimada de crédito para el año 20011 ronda unos RD$40,000 millones de pesos frente a una oferta total de RD$15,000 millones.

¿Ustedes saben que significa eso? 

 Que alrededor del 60% de las necesidades de financiamiento para la actividad Agropecuaria no se verán  cubiertas a través de las instituciones financieras, tanto de la banca comercial, como del propio Banco Agrícola.

  Pero, eso no se queda ahí, es precisamente, por este déficit de oferta de crédito agropecuario, es lo que  origina, en gran medida,  una de las tragedias que hacen inviable el campo dominicano.

Ocurre, que en este escenario, regularmente se dan dos situaciones: por un lado aquellos productores que ante la falta de recursos deciden abandonar la actividad productiva y emigran hacia las zonas urbanas en busca de otros medios de subsistencia, pero por el otro lado tenemos aquellos, que asumen un nuevo riesgo que es el de obtener el crédito de fuentes no formales, a tasas de interés prácticamente de usura. En este dilema, estos últimos, terminan cayendo, “en la trampa financiera” como muy atinadamente   ha conceptualizado, este nefasto fenómeno, el distinguido Ing. Paino Abreu Collado, administrador general del Banco Agrícola. 

  En la década de los ochenta (llamada por la CEPAL la década perdida),  el panorama mundial se tornó cambiante y complejo en todos los órdenes, modificándose el cuadro de la vida económica, social, política e internacional.

  Como consecuencia de esos cambios y transformaciones, en América Latina se inició un proceso de ajuste estructural, asociado a los problemas de la deuda externa, la política cambiaria, el gasto público, los desequilibrios fiscales y externos, la inflación y las tasas de interés internacionales. Posteriormente, en los años noventa, los programas de ajuste dan paso a un proceso de transformación estructural concebidos para una acción de más largo plazo, que implicaba el establecimiento de cambios en el aparato económico y en la esfera institucional. Ya  para entonces el proceso de la globalización había  arropado  las relaciones económicas y al crecimiento de las economías internas, con una fuerte interconexión  con los mercados internacionales.

  En este proceso globalizante de la economía a escala mundial, la dominicana no fue ajena a sus efectos, y muy particularmente el sector agropecuario.

Es decir, el entorno internacional en el que se desenvuelve el sector agropecuario nuestro, ha sufrido una profunda y rápida modificación la cual obliga a repensar una nueva visión para el desarrollo  de este país.

 Debo decirle que estamos tarde. 

  Pero vamos ampararnos en una popular expresión del pueblo que dice: “Dios aprieta, pero no ahorca”.

El 5 de febrero de 1988 fue aprobada la ley 17-88, que modificaba la ley 43-14 del 22 de octubre 1955 sobre los anticipos de alquileres.

Hoy 24 años después persisten las mismas razones que motivaron aquella modificación a la ley de alquileres de 1955.

 De una cartera consolidada de RD$ 255,194 millones prestada por los agentes financieros a todos los sectores, el agropecuario sólo recibió RD$11,370 millones, para un 4% del total. 52% de estos RD$11,370 millones fueron colocados por el BAGRICOLA. Mientras  que la banca comercial privada sólo participó con el restante 46%. Obviamente, el Banco Agrícola tiene una importancia capital en el financiamiento del sector.

 Pero este exiguo 4% de la cartera de crédito consolidada no es suficiente ni remotamente para: adquisición de tecnologías, financiar el proceso de reconversión a que tiene que ser sometido el sector para enfrentar los retos de los Acuerdos de Libre Comercio firmados por el Estado Dominicano.

  El no cumplimiento de la ley actual de alquileres por los sectores vinculantes, se ha traducido  en  un estancamiento de las inversiones y de la creación de nuevos empleos en la zona rural, produciéndose un flujo migratorio del campo a la ciudad impactando en forma negativa en el Producto Interno Bruto Agropecuario, la producción de materia prima para las industrias, una merma del flujo hacia los sectores comerciales, una cuasi paralización del sector inmobiliario, una mengua incesante en los servicios y por ultimo un descenso en la generación de divisas. 

  La aprobación del proyecto de modificación de la ley de alquileres por el honorable Congreso Nacional generaría un flujo de recursos económicos de alrededor de unos RD$30,000 millones de pesos, los cuales estarían a disposición del sector agropecuario a una baja tasa de interés y a un plazo acorde con su ciclo de cultivo.

  Señores, ustedes no se imaginan el impacto socio-económico que significa rescatar la capacidad crediticia del BAGRICOLA  con suma igual.

  La importancia social del sector radica en la democratización del crédito.

  El  cual llegaría a beneficiar a 242,956 productores de los cuales 192,396 son del sector privado y 50,560 son productores asentados bajo el esquema de la Reforma Agraria.

  La situación de la pobreza en el ámbito rural es uno de los desafíos más importantes de los que debe enfrentar el país a corto, mediano y largo plazo.

 Ante una posible crisis alimentaria global, las poblaciones pobres rurales serían las más vulnerables por lo que se requiere la implementación de medidas que mitiguen el impacto de esta posible crisis.

  Posición

  El movimiento cooperativo agropecuario, de profesionales y empleados, A si como el movimiento campesino organizado, asume en toda su parte los planteamientos del Banco Agrícola en la persona de su máximo ejecutivo, en cuanto al proyecto de modificación de esta ley.

Por otro lado sugerimos entre otras cosas lo siguiente:

1-      Que se establezcan normas para que hayan topes a los montos prestables  acordes con las necesidades de cada región.

2-      Que abarque rubros agrícolas no tradicionales, no atractivo a la banca tradicional u otros intermediarios financieros.

3-      Que se evalué el impacto social de cada proyecto a financiar ya que el efecto multiplicador que se produce en los sectores pequeños y medianos se traduce en una progresión geométrica desde el punto de vista económico-social, y por otro lado la concentración del crédito en las capas altas solo produce un movimiento aritmético.

4-        Apoyamos la propuesta de modificación de la estructura organizativa y operativa del Banco Agrícola convirtiéndolo en una institución de fomento a la producción agroalimentaria y forestal; y creando un Banco de Segundo Piso o Fondo para la Modernización Agropecuaria para apoyar el financiamiento de proyectos agroindustriales de largo plazo tales como plantas de procesamiento y empaque y reconversión productiva mediante la promoción y desarrollo de la tecnología de invernaderos y la siembra de frutas tropicales.

5-      Como también apoyamos la creación de un fondo de garantía que minimice los riesgos de los intermediarios financieros y el fortalecimiento del seguro agropecuario.

Por último hacemos un llamado a todos los sectores organizados de la sociedad y pueblo en general a tomar conciencia de la significación de esta propuesta de reforma para la estabilidad social, económica y política de la República Dominicana.

Encuentro de productores y dirigentes agrarios

El sistema integrado de servicios agropecuarios “SISAGRO” organización no gubernamental, presidida por el Lic. Domingo Núñez Polanco, este jueves 23 de junio celebro un día de campo con pequeños y medianos productores agrícolas de la sección loma larga, distrito municipal de Vicentillo, Provincia el Seibo.

Acompañaron al Lic. Núñez Polanco a este encuentro de productores y dirigentes agrarios, el señor Ramón Fernando Reinoso presidente del grupo cooperativo COOPSISAGRO, Domingo Vilorio dirigente agrario y presidente de la cooperativa agropecuaria de Loma Larga, Ing. Víctor Julio Sarmiento gerente de SICOAGRO del INESPRE Y dirigente del grupo cooperativo COOPSISAGRO, la Lic. Teresa mota, Encargada de cooperación internacional del INESPRE  y  SISAGRO, el señor Carlos Popotel encargado de educación de COOPSISAGRO, señor Daniel Husman, presidente de la Asociación de productores de arroz Juan Pablo Duarte de la Gina de miche, el dirigente agrario don Goyo, Lorenzo Rosario  y presidente de crédito de la cooperativa loma Larga, la Lic. Elen Mejía coordinadora del equipo de capacitación de SICOAGRO. (Este encuentro fue realizado el 23 de junio del año 2011)

 

 

 

 

 
 

Junto a otros dirigentes agrarios, el Síndico del municipio de Vicentillo señor Nicolás Castro y el Dr. Lorenzo Rosario al igual que el propio Domingo Vilorio hicieron las veces de Anfitriones del encuentro. El Lic. Domingo Núñez Polanco, después de hablar sobre la importancia de realizar encuentros a modo de talleres con más frecuencia con productores agropecuarios de las distintas regiones del país, llamo a los allí presente apoyar e integrarse a la cruzada nacional de movilización y concientización de la necesidad que el Congreso Nacional apruebe el proyecto de Ley enviado por el Presidente de la República sobre la modificación de algunos artículos de la ley 4314 del 1955 y modificada en la ley 1788 del 5 de febrero 1988, sobre los depósitos de alquileres de inmuebles  donde permitiría al Banco Agrícola de la República Dominicana captar recursos para financiar a intereses bajos la producción nacional. Dice Núñez Polanco que de ser aprobado dicho proyecto de ley el Banco Agrícola captaría recursos por encima de los RD$14,000 millones de pesos, suma que representa alrededor del 50% de las necesidades de crédito de la Agropecuaria Nacional.

El HUERTO FAMILIAR ECOLOGICO:PROYECTO DE EDUCACION AMBIENTAL

Programa de Producción Orgánica de Hortalizas del Sistema Integrado de Servicios Agropecuarios (SISAGRO)
 
 Título del proyecto:
 “El huerto familiar ecológico” 
 Punto de partida hacia el inicio de una educación ambiental
 
Planteamiento y justificación.
La mayor parte de la población vive en las ciudades y zonas suburbanas. Este desarrollo ha llevado a la desaparición de los huertos que hasta hace unos años se localizaban en las periferias de las ciudades.
Sin ir muy lejos podemos encontrar un ejemplo en el sector de Sabana Perdida, anteriormente zona sub-urbana, hoy urbanizada (D.M) del municipio Santo Domingo Norte, donde se sitúa el área donde se quiere desarrollar esta experiencia como programa piloto del proyecto: Huertos Familiares Ecológicos.
Los antiguos huertos o tierras de producción de bienes agrícolas se transformaron en tierras para ser utilizadas para la construcción de viviendas. La presión urbanística sobre los terrenos aptos para cultivar está acabando con lo que queda de las unidades productivas periférica. De esta manera el espacio para uso agrícola va desapareciendo.
  La agricultura ecológica consiste en la integración de los conocimientos de la agricultura tradicional con las modernas investigaciones biológicas y tecnológicas. Este es el modelo que tenemos que emplear, no sólo por cuestiones de salud o respeto al medio ambiente, sino que por encima de todo hemos de hablar de cultura, esa cultura que se está perdiendo a costa de un progreso mal orientado lo cual debe orientarse hacia el camino del desarrollo sostenible.
  Vale la pena que nos demos cuenta de que nuestras acciones pueden generar o degradar la vida y que podrían acabar con ella incluso. Sin embargo nadie debe pensar que en este momento lo que la naturaleza necesita es una mirada pasiva, sino todo lo contrario, lo que se necesita es despertar en cada ser humano un respeto profundo y sobre todo un amor hacia su entorno que lo haga capaz de conservarlo y de compartirlo con los demás de una forma solidaria.
  En SISAGRO nos proponemos formar a los ciudadanos no sólo en el estudio teórico de la naturaleza, sino también hemos de enseñar a vivir con ella. El huerto familiar ecológico los hemos de relacionar como un intento de educar medioambientalmente.
 ¿Para qué un huerto familiar ecológico?
  La finalidad de este proyecto: huerto familiar ecológico es que sea el detonante o punto de partida de una verdadera educación ambiental. Este proceso debe propiciar la adquisición de unos conocimientos y criterios y el afianzamiento de unas actitudes para tomar decisiones desde la convicción y la responsabilidad personal y solidaria orientada hacia una mejor calidad de vida.
  Para ser consecuentes con este intento de educar medioambientalmente, hemos de ser lo más respetuosos posible con el medio ambiente. Hoy en día, aun no estando del todo desarrollada al cien por cien, la agricultura ecológica es el único tipo de agricultura que respeta el medioambiente.
Para que sea coherente en una convocatoria de proyectos de educación ambiental, el intento de llevar a delante un trozo de tierra bajo los principios de agricultura ecológica, también representa, por una parte proponer la utilización de un huerto para experimentar y enseñar los ciclos biológicos más importantes como pueden ser los de las plantas, materia, energía… con las técnicas de cultivo ecológico familiar.
  Las actividades en el huerto familiar ecológico:
  Para la consecución de este objetivo hacen falta una serie de actividades que permitan la experimentación, que dará paso a unas vivencias personales que modifican nuestros conocimientos y actitudes.
No deberíamos presentar el huerto como algo que aparece un día en el patio y no lo sientan como algo suyo, deberíamos presentarlo como algo con lo que estarán implicados desde su nacimiento. Por eso vale la pena desarrollar unas actividades que motiven previamente, con las cuales conseguiremos que les apetezca iniciar un huerto en común en el que todos participen. Las actividades de motivación darán paso a las actividades propias del huerto.
  Los huertos familiares ecológicos deben ser llevados a las distintas comunidades como algo que es compromiso de todos y parte de todos. Obviamente, esto involucra un proceso de organización, educación y concientización. Siempre priorizando los valores fundamentales de la cooperación en el plano de la solidaridad, la ética, el compromiso social y el desarrollo de una conciencia ciudadana.
  Como método e instrumento de organización social-comunitaria; líderes comunitarios, grupos de productores organizados y otras organizaciones de base de la sociedad civil han tomado la iniciativa con el apoyo de SISAGRO, la organización de ciudadanos de las distintas comunidades, en una estructura organizativa llamada: “JUNTA DE FAMILAS POR UNA COMUNIDAD DIGNA”
    Esta estructura organizativa tendrá entre sus objetivos fundamentales, luego de un proceso de educación y concientización y compromiso la elección y organización de los distintos huertos familiares a ejecutarse en las distintas comunidades, sirviendo en su proceso de coordinación y monitoreo como una especie de auditoría social.
  Metodología
  Las actividades del huerto favorecen el desarrollo de una metodología activa que está basada en dos principios didácticos fundamentales: el aprendizaje constructivo y el aprendizaje significativo. De esta manera los moradores estarán capacitados para comprender las relaciones con el medio al cual pertenecen y dar respuestas de forma activa, participativa y reflexiva a los problemas de su ámbito más próximo.
  El aprendizaje constructivo, que se basa en tener en cuenta que cuando el ciudadano aprende una experiencia no lo hace a partir de la nada, sino a partir de unas ideas y representaciones previas. Por tanto esto deberemos tenerlo en cuenta para establecer relaciones entre lo que ya sabe y lo que se aprende. De esta manera, el ciudadano construye su conocimiento desde la realidad propia de la cual parte, el entorno urbano, nivel de desarrollo conceptual y las emociones y experiencias que extrae del mundo que le envuelve.
  Por otro lado, el aprendizaje significativo entiende que la actividad educativa no consiste en transmitir conocimiento aislados, sino en procesar y ordenar dudas y problemas reales que partan del interés del ciudadano, que hará que el deseo de aprendizaje sea realmente significativo para ellos, pues este deseo nace de la curiosidad de conocer todo aquello que le rodea.
  Posteriormente a la actividad práctica y manipulativa ya tiene sentido contextualizar aquello que se aprende, obtener conclusiones y completar con más conocimientos teóricos aquello que surgió como una demanda propia del grupo de manera casi espontánea.
  Por último y en el primer ciclo de la organización de las actividades del programa para el huerto deberán hacerse de manera globalizada.
  Organización del trabajo:
  El huerto familiar ha de entenderse como un recurso más del que disponen las comunidades. En este sentido, la preparación de las actividades a realizar en él ha de ser igual que en cualquiera de las que se hacen en la comunidad.
Antes de ponernos a cavar tendremos que seleccionar:
· Los cultivos a sembrar.
· Organizarlos por temporada de siembra.
· Qué materiales, herramientas y técnicas de cultivo vamos a emplear.
· Diseñar un instrumento de evaluación.
Se ha de tener en cuenta que un huerto familiar tiene unas características especiales:
· Las faenas vienen impuestas por un calendario de siembra, trasplantes, riegos, etc.
· Cada actividad tiene una repercusión en el huerto irreversible, muy pocas veces podremos borrarlas o hacer algo de nuevo.
· Con frecuencia nos encontraremos con imprevistos (lluvia, viento, frío…) que nos obligarán a cambiar las actividades previstas. La organización se hace más compleja y particular en cada caso.
  Será pues, aconsejable que exista una Coordinación que sea la que tenga la responsabilidad máxima a la hora de tener una visión de conjunto para determinar las faenas obligatorias, los recursos disponibles, recoger información útil para los compañeros y les ayude a adecuar las prácticas, proponiendo las tareas semanales, la distribución de los espacios…Esta coordinación vendrá asignada por la dirección de la unidad técnica operativa de SISAGRO.
  El grado de necesidades o intereses de un grupo puede elegir un régimen de visitas al huerto quincenal, cada veintiún días, o cada mes, de esta manera tendríamos 18, 11 y 8 sesiones de permanencia, respectivamente, en el huerto para conseguir sus objetivos.
  Objetivos que se pretenden
  Como Objetivos Generales hemos elegido 5 de los muchos que proponía la Conferencia de Tibilisi para la Educación Ambiental convocada por la UNESCO en 1977, porque a pesar del tiempo que ha pasado desde entonces, aún tienen validez:
a) Conciencia.
Ayudar a que los ciudadanos adquieran una sensibilidad para las cuestiones medioambientales.
b) Conocimientos.
Promover el conocimiento del medio, sus elementos, las interrelaciones que en él se dan y también sus problemas.
c) Comportamientos.
Fomentar la adquisición de una serie de valores, que nos motiven a sentir interés y preocupación por el medio ambiente.
d) Aptitudes.
Capacitar a los miembros de la familia para que puedan intervenir en la búsqueda de solución a los problemas ambientales detectados.
e) Participación.
Proporcionar la posibilidad de participar activamente en las soluciones propuestas.
  Objetivos Específicos:
Hemos elegido 5 que relacionan las actividades del huerto con los objetivos de las comunidades de los diferentes cultivos.
a) Promover la educación ambiental en los ciudadanos.
b) Conseguir una mejor relación entre el entorno que nos envuelva a partir de un cambio de actitudes y valores.
c) Iniciarse en las tareas agrícolas de trabajo en el huerto.
d) Conocer las técnicas de cultivo de la agricultura ecológica.
e) Establecer y valorar las relaciones entre el medio natural y las actividades humanas.
f) Contribuir a nivel local con la seguridad alimentaria.
g) Contribuir con los ingresos familiares.
h) Obtener una alimentación más sana a un bajo costo.
i) Realizar una actividad productiva y recreativa.
  Por último proponemos:
Objetivos de Instrucción o enseñanza propios del trabajo práctico de campo a realizar en el huerto:
a) Contacto directo y manipulación de elementos como la tierra, el agua, abonos, semillas, proporcionando una experiencia enriquecedora.
b) Comprensión de algunos de los ciclos biológicos más importantes, el ciclo de las plantas, el de la materia y la energía, las estaciones.
c) Realización de trabajos prácticos encaminados a dar un conocimiento del funcionamiento de un huerto y las necesidades y cuidado de cada una de las plantas.
d) Conocimiento y utilización de las herramientas y útiles propios para el trabajo en la huerta.
e) Diferenciación entre las técnicas de agricultura intensiva y de agricultura tradicional (biológica).
f) Elaboración de unidades de aprendizaje alrededor del huerto familiar.
Plan, metodología y organización del trabajo
Tres pueden ser los enfoques que le podíamos dar a la actividad del huerto familiar ecológico:
a) Como una actividad complementaria:
Sería una actividad basada en el voluntarismo de los implicados y sería parte de las demás actividades sociales y recreativas propias de la familia y/o de la comunidad.
b) Como una actividad puntual continuada:
Durante un tiempo determinado (en este caso un año), llevar conciencia a las familias de las diferentes comunidades, sobre la importancia de estos huertos. Trabajando alrededor del huerto nos permite llegar a todos e introducirnos en un mundo nuevo con coherencia. Es muy interesante para dar a conocer un nuevo recurso y alternativas de alimentación sana y recreativa.
c) Presentar el huerto como un proyecto medioambiental:
Con esta propuesta no sólo se añade un recurso a la comunidad sino un elemento dinamizador que irá generando propuestas de trabajo que van más allá del tratamiento del uso racional de los recursos que tenemos a mano, como por ejemplo, la contaminación de los suelos y las aguas, la reutilización de los recursos, etc. Nosotros optaremos por el segundo enfoque, el b) para este primer año. Sin ánimo de ser demasiado ambicioso y no querer abarcar objetivos muy amplios. Más vale avanzar poco a poco pero seguros.
  Así pues, el planteamiento de nuestro huerto familiar ecológico es que se convierta en una actividad puntual continuada donde el primer año estará dedicada a la construcción y puesta en funcionamiento del huerto, dar a conocer las técnicas básicas de cultivo ecológico y aprovechamiento didáctico del huerto con experiencias de campo y laboratorio.
Poco a poco, las diversas actividades familiares irán encontrando el huerto como soporte vivo y motivador de sus propias actividades.
Esperamos que al final del primer año hayamos puesto en marcha la primera piedra para seguir un proyecto de educación medioambiental a la comunidad, bajo lo cual estaríamos en condiciones de afrontar el tercer tipo de planteamiento.
  Características de un huerto familiar ecológico
A continuación identificaremos las bases teóricas que utilizan los agricultores de agricultura ecológica y que son las que adoptaremos para llevar a delante el huerto familiar ecológico. Mantener la salud del huerto familiar utilizando métodos de control natural consistente en entender que las plagas y enfermedades sólo lo son cuando la planta que las tiene, no puede seguir adelante con su desarrollo debido a la superpoblación del causante de esta plaga. Esto nos lleva a pensar que el objetivo no es tanto combatir la plaga sino hacer fuerte y sana a la planta para que resista sin problemas. Para conseguir este objetivo hay que respetar cuatro principios básicos:
  1.- Hacer rotación de cultivos:
De esta manera se aprovechan todos los nutrientes del suelo y se limita el desarrollo de las plagas. Por regla general seguiremos una forma sencilla de diseñar las rotaciones dividiendo en cuatro espacios el huerto y agrupando en tres grupos las especies de hortalizas elegidas según sean aprovechadas sus hojas (1), las raíces o bulbos (2), o sus flores o frutos(3), el cuarto espacio se dedica a descanso, semilleros, compost.
La rotación se hace cultivando en la parcela de hortalizas el grupo 1, al año siguiente el grupo 2, al otro el grupo 3 hasta volver a comenzar.
  2.- Asociaciones favorables y desfavorables:
  Las plantas presentan una influencia mutua que se transforma en un mayor desarrollo si tienen como vecinas a plantas determinadas, por razones de emisiones de aromas, alejamiento de plagas, etc. Existe esa lista de asociaciones favorables y desfavorables y únicamente hay que consultarla en la bibliografía a la hora de diseñar el huerto. Las aromáticas, por ejemplo, juegan un papel importantísimo, así como las leguminosas.
  3.- Métodos biológicos de control de plagas:
  En un huerto familiar no debemos recurrir nunca a la utilización de productos insecticidas no sólo por razones ambientales, sino también porque el manejo de estos productos por los ciudadanos puede resultar en un hecho bastante peligroso. Por eso hace falta tener alternativas. A veces inspeccionando los cultivos con frecuencia, intentado descubrir los ataques para tomar medidas rápidas antes de que se propague la enfermedad, es suficiente. En otras ocasiones el método más biológico consiste en retirar el insecto o destruir las primeras generaciones. Otra manera es alterar los factores ambientales que han favorecido la aparición de la plaga. Por último nombraremos el tratamiento a base de pulverizaciones a base de extractos de plantas, a veces cultivadas en nuestro huerto para esta finalidad o compradas en tiendas especializadas.
  4.- Fertilización.
  Tanto la fertilidad como la actividad biológica de la tierra, deberán ser mantenidas a base de la incorporación de abonos orgánicos de origen animal, abonos verdes procedentes del cultivo de leguminosas y del denominado “compost”, producto resultante de la descomposición de la materia orgánica procedente de malas hierbas, hojas, ramas, restos de comida…
  Características de nuestro huerto familiar ecológico.
Teniendo en cuenta lo que hasta ahora hemos expuesto, para conseguir los objetivos y poder realizar las actividades previstas así como el modelo de actividad puntual continuada y la intención de los principios de agricultura ecológica, nuestro huerto quedaría de la siguiente manera:
Premisas:
· Dimensiones reducidas.
· Zona soleada.
· Acceso a agua sin problemas.
· Imposibilidad de mantenimiento en verano.
· Regular nivelación.
· Primer año de experiencia con el planteamiento de continuidad a largo plazo.
· Necesidad de aportar tierra fértil
· Necesidad de un cercado.
Criterios para la elección de cultivos:
· Hortalizas conocidas y próximas a los moradores de la comunidad.
· Cultivos sencillos (primer año).
· Posibilidades de siembras escalonadas para tener a la vez la misma especie en diferentes estados de desarrollo vegetativo.
· Soportar riego con manguera o regadera.
· Que sean aprovechables (hojas, raíces, bulbos y frutos)
· Posibilidades de talleres sencillos.
· Importancia de la relación entre especies, desde el punto de vista biológico para la prevención y control de plagas.
                                
Especies seleccionadas
Cebollas, lechugas, habas, berenjenas, zanahorias, remolacha, tomates, pimientos, ajos, judías verdes, calabazas, aromáticas (romero, salvia, menta, manzanilla dulce).
Actividades específicas del huerto familia.
Tareas agrícolas:
· Preparación del terreno: volteo, cava, alisamiento, delimitación de tablas, surcos.
· Incorporación de abonos, fabricación de compost.
· Siembra de semillas en los semilleros, tablas, caballones…
· Trasplante de plántulas arraigadas en semillero.
· Riego: aspersión, inundación, por surcos, goteo.
· Mantenimiento: desyerbo, escardados, rascados, tutorado.
· Tratamiento ecológico de plagas.
· Recolección.
Reflexiones de campo:
· Las semillas, tipos, diferencias entre ellas.
· La germinación. Condiciones favorables.
· Las plantas se alimentan y respiran.
· Los ciclos de los cultivos
· Las condiciones físico-químicas de la tierra.
· La importancia de los abonos naturales.
· Diferentes técnicas de siembra, riego y mantenimiento.
· Las estaciones del año y los cultivos en cada una de ellas.
· El agua en la vida de las plantas.
· Estudio del clima local.
· Calendario de siembra lunar.
· Propiedades de las plantas medicinales.
Importancia Alimenticia y Medicinal de las Hortalizas    
  De la cantidad de hortalizas existentes, pocas de éstas son consumidas, muchas se pierden en el campo y otras las consumen los animales. Varias razones impiden que las aprovechemos; Con frecuencia, ignoramos sus beneficios dietéticos y medicinales, varias hortalizas contienen proteínas, vitaminas, ácidos, alcaloides., mientras que la mayoría carecen de nutrientes energéticos como hidratos de carbono y grasa.
Creemos que solamente es bueno lo que es grato a nuestro paladar, vista y olfato.
El valor nutritivo y su indispensabilidad radican básicamente en las riquezas de vitaminas, ácidos orgánicos y sales minerales.
  Esas sustancias desempeñan un papel de vital importancia para el desarrollo y funcionamiento del las hormonas en el organismo, también contribuyen al mejoramiento del sabor de las comidas, ayudando a una buena digestión y por ende a una mejor asimilación. “Una comida sin ensalada no es comida”
Las hortalizas son de vital importancia para regular la acción del sistema nervioso y para elevar la resistencia del organismo a las diferentes enfermedades.
  Hay hortalizas que sirven para curar ciertas enfermedades, unas se usan como laxante; algunas como estimulantes y otras se usan como condimentos. Citamos algunas de las hortalizas medicinales:
  La cebolla: Es considerada como un alimento nutritivo y curativo. Limpia, desinfecta, nutre y cura. Especialmente indicada contra trastornos cerebrales, caídas del pelo, afecciones de la piel, cáncer y riñones.
  La lechuga: El valor de la lechuga fresca es muy importante como alimento regularizador, es un excelente remedio contra dolores reumáticos, contra dolores del estómago, estreñimiento, afecciones del sistema nervioso; su semilla es usada como calmante.
  La remolacha: Es muy recomendada en las irritaciones del aparato digestivo o hígado, cura casos extraños de anemia, regulariza la orina y el sistema nervioso.
  La zanahoria: Es un neutralizante de la acidez del estómago y de la sangre. Recomendable en el exceso del ácido úrico. Su jugo es uno de los mejores tónicos. Es útil en la bronquitis añadiéndole un poco de miel o sumo de limón.
  El rábano: Es de gran valor medicinal, depura las vías pulmonares, renales y hepáticas; eficaz contra la ronquera y catarros bronquiales, su jugo es un diurético, es utilizado para curar enfermedades intestinal de todo tipo.
  El pepino: Neutraliza la acidez de la orina, depura el hígado, combate afecciones, regulariza problemas estomacales y afecciones de la piel.
  El tomate: Es un gran neutralizante de la acidez, desintoxicante, diurético y estimulante de la actividad en todo el cuerpo. Es un gran remineralizador del organismo, depurativo del hígado, riñones y eficaz remedio en las enfermedades del estómago e intestinos; es un importante factor para el crecimiento, contra raquitismo y anemia.
  El ajo: Es usado para curar la tuberculosis y catarro infeccioso. Es efectivo en el control de la presión arterial. Junto con la cebolla es usado como contraveneno en intoxicaciones, picaduras de araña y mordeduras de serpientes.
  El cebollín: Controla reumatismo y gripe, es usado como vermífugo al igual que el ajo y la cebolla.
  El repollo: Se le atribuyen cualidades curativas al controlar el asma y la tos. Alivia dolores reumáticos, escorbuto y gripe.
  El cilantro: Se usa para corregir la sordera y dolores nerviosos. Tomado verde y majado, se usa como correctivo del insomnio.
  El ají: Su contenido en vitaminas controla la xeroftalmia, escorbuto y gripe. Usado como condimento.
  La berenjena: Es antiescorbútica, antiseroftálmica y se usa para curar tumores y adenomas, cura la hemorroides.
  El molondrón: Neutraliza la presión cardiaca, estreñimiento y úlceras pépticas.
  La papa: Es rica globalmente en: almidón, féculas, vitaminas y azúcares; es un buen sustituto del arroz.
  Factores a Tomar en Cuenta para la Instalación de un Huerto Familiar Ecológico
El lugar y sus características:
  Es donde se va a establecer la huerta; debe seleccionarse lo mejor posible. A continuación se presentan sus características:
a) Debe ser terreno llano con un ligero declive para que no haya encharcamiento en el mismo y ocasione daños a las plantas.
b) Debe estar cerca de la casa para facilitar un mejor cuidado y asegurar verduras frescas en el momento que se necesiten.
c) Debe estar cerca de las fuentes de agua para facilitar el riego.
d) Debe estar lejos de árboles grandes para evitar:
· Competencia por la luz solar
· Competencia por espacio
· Competencia por nutrientes.
Suelo y característica:
El mejor suelo para hortalizas debe presentar estas características:
a) Consistencia media
b) Profundo
c) Fértil
e) Rico en materia orgánica
f) Bien aireado y lejos de animales dañinos.
  Protección y Cercado:
Es la protección que debe darse al huerto contra vientos, animales y personas intrusas que pueden hacerle daños. Esta puede ser ramas de árboles espinosos, pencas de coco, alambre de púas, zinc, etc.
  Implementos a usar en la instalación de una huerta casera:
Cada tarea que se realice en el campo hortícola requiere del uso de algunas herramientas, entre éstas tenemos:
· Palas: Son usadas para hacer zanjas, aperturas de hoyos y otras labores similares.
· Azadas: Son instrumentos empleados en labores superficiales.
· Rastrillos: Se usan para pulverizar los terrones, nivelación y para enterrar las semillas pequeñas.
· Machetes: Es una herramienta usada para el desyerbe.
· Colín: Usado para cortar estacas y chapear los matorrales.
· Regadora de mano: Es usada para regar la plantación.
· Carretilla: Usada para cargar los implementos, abono, tierra, basura, etc.
· Pico: Se usa para picar el terreno, hacer zanjas y construir canales.
  El semillero: Ventajas y Desventajas:
Es el lugar donde se sembrarán para luego ser trasplantadas al sitio definitivo. Es usado para ofrecer mayor cuidado a las plantitas en su primer estado de vida y tener la mayor vigilancia de éstas. Debe desinfectarse antes y después de la distribución de las semillas.
Ventajas:
a) Se pueden multiplicar una gran cantidad de plantas en un área pequeña.
b) Hay mayor eficiencia en el uso de las semillas, fertilizantes y productos químicos.
c) Se pueden dar todos los cuidados.
d) Facilidad para seleccionar las plantas más vigorosas y sanas.
e) Se evita llevar plantas enfermas al campo.
Desventajas:
a) Las plantas interrumpen su ciclo de vida al ser trasplantadas en un área extraña.
b) Se prolonga el ciclo de vida desde la siembra por trasplante hasta la cosecha.
c) Muchas plantas mueren por marchitez y por falta de técnica en el trasplante.
Siembra Directa
Ventajas:
a) No se llevan enfermedades al campo
b) Evita las labores del semillero
c) Las plantas crecen ininterrumpidamente al no ser trasplantadas.
d) Se reduce el ciclo de crecimiento desde la siembra hasta la cosecha.
Desventajas:
a) Si las semillas no tienen buen poder germinativo, se pierde tiempo y dinero en sus labores.
b) Si las semillas no fueron tratadas y están contaminadas, se contaminará el campo.
c) Se gastará más semilla por superficie que en los semilleros para sembrar la misma área.
d) Las plantas no podrán ser seleccionadas de acuerdo a su vigorosidad, sanidad y otros aspectos generales para asegurar una planta uniforme y productiva.
  Cuidados Culturales: Es el conjunto de labores que se realizan en el cultivo durante el ciclo vegetativo, son labores de importancia primordial. Sin ellos. El éxito de las hortalizas sería inútil. Siempre hay hierbas que extirpar, aparecen insectos, enfermedades, hay que abonar; si no llueve, hay que regar, hay que deschuponar, realizar carpidas, etc.
· Control de malezas (Desyerbos): Consiste en eliminar todas las plantas que crecen conjuntamente col el cultivo.
· Carpida: Consiste en destruir las costras que se forman sobre la superficie del la tierra a causa de la inundación.
· Aporque: Consiste en arrimar tierra a la planta sobre su tronco.
· Deschuponado: Consiste en eliminar los brotes indeseables que surgen en las ramas, con el fin de obtener mayor desarrollo de los frutos.
· Tutores: No es más que la colocación de un tutor o estaca a los cultivos que así lo requieran, como el tomate, berenjena, vainitas, etc., con el fin de sostenerlas durante la producción.
Manejo de Pesticidas
En la mayoría de los casos el uso de pesticidas en la huerta familiar no es recomendable para el control de insectos y enfermedades, por el peligro que éstos presentan dentro del hogar.
Existen métodos para el control de insectos en los que no se usan productos químicos, tales como:
a) Control manual: Consiste en ir recolectando los insectos con la manos a medida que aparecen dentro de la hortaliza.
b) Control biológico: Consiste en dejar vivos los insectos que se comen otros insectos (Predadores), para que ellos vayan eliminando a los dañinos. Ej.: Avispa, Caballito, Abeja, etc.
  En caso de la aparición de una enfermedad tanto en el semillero como en la plantación, simplemente se eliminan las plantas enfermas.
  En el caso de que el ataque de insecto o enfermedad sea muy fuerte es recomendable el uso de pesticidas (tanto insecticida para el control de los insectos y fungicidas para el control de las enfermedades).
Generalmente en las hortalizas es recomendable el uso de pesticidas de bajo poder residual (que dure poco en la planta), debido a los daños que le pueden causar a las personas que consuman dichas plantas.
Tomando en consideración los daños que ocasionan los pesticidas y observando el mal uso que se les ha venido dando, podemos decir que algunos productores y obreros de la zona de Constanza, han venido padeciendo de problemas hepáticos (del hígado), y a otros les ha causado la muerte.
VEGETALES
MÉTODO DE SIEMBRA
DISTANCIA RECOMENDADA ENTRE PLANTAS EN SURCOS ENTRESACADOS
(pulgadas)
DISTANCIA RECOMENDADA ENTRE LOS SURCOS O LOS CANTEROS
(pulgadas)
DÍAS PARA COSECHAR
Remolacha
Directa
3-4
60-75
Repollo
Directa
12-14
26-36
100
Zanahoria
Directa
1-3
18-24
65
Pepino
Directo
1-3
3-6
45
Berenjena
Trasplante
24-36
24-36
120
Lechuga
Trasplante
8-12
18-24
45
Molondrón
Directo
24
24-36
50
Ají
trasplante
15-18
18-24
115
Rábano
Directo
1-3
18-24
20.30
Tomate
Trasplante
24
24-36
90
Cebolla
Trasplante
4-6
18-24
120
OTROS VEGETALES NO TAN COMUNES

 

Vainita
Directa
8-12
24-36
45
Coliflor
Trasplante
15-18
24-36
100
Brócoli
Trasplante
15-18
24-36
100
Puerro
Trasplante
2-4
12-15
45
Apio
Trasplante
8-12
18-24
75
Espinaca
Directa
6
12-18
60
Cilantro
Directo
12-24
12
45
Maíz dulce
Directo
12-24
36-75
Ajo
Directo
5-7 cms.
50-70 cms.
120-180
Papa
Directo
25-35 cms.
75-85 cms.
90

Domingo Nuñez: PCR es un amplio proyecto democrático, social y solidario

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Domingo Núñez Polanco expone en el taller de Sistematización de líneas Organizativas, Doctrinarias y Programáticas del Partido Cívico Renovador.

Domingo Núñez en su exposición expreso:

“El Partido Cívico Renovador se define como un amplio proyecto   democrático, de justicia social  y solidario inspirado en el  legado de amor a la Patria heredado  de nuestro padre fundador de la República Juan Pablo Duarte,  de nuestro General eterno, héroe de la guerra patria de la Restauración, General Gregorio Luperón, del maestro apóstol Juan Bosch y del líder de masas José Francisco Peña Gómez, entre otros altos referentes históricos que han llenado de gloria el camino hacia  las luchas libertarias en defensa de las mejores causas del Pueblo Dominicano.
El PCR en una concepción de progreso de la sociedad asume como principios irrenunciables los siguientes:
·        Ser un instrumento de promoción de los valores históricos, culturales, socioeconómicos y humanistas de la  República Dominicana.
·        Tiene como proceso de toma de decisiones el centralismo democrático y rechaza cualquier forma de dirección autoritaria o despótica.
·        Objeta el clientelismo político como respuesta a los males que afectan a nuestro país.
·        El PCR constituye un instrumento de Organización  que recoge las aspiraciones, intereses y demandas de la ciudadanía, y se  compromete   con las mejores causas de las grandes mayorías.
·        La participación política debe entenderse como una tarea de servicio público y representación de los diversos intereses y aspiraciones de la sociedad.
·        El Partido Cívico  Renovador  se propone promover  la construcción de una nueva cultura política fundada en  valores; y contribuir a la creación de la dimensión ética e igualitaria de la política sustentada en el humanismo, en el compromiso democrático y la vocación social.
·        El PCR se propone ser un espacios  para el  debate de las ideas, de propuestas, de autogestión ciudadana y de solidaridad  como alternativa   a las formas de hacer política clientelar y populista del liderazgo político tradicional.
 Esta forma de hacer política debe ser compromiso de cada uno de las y los miembros del Partido  no sólo de cara a la sociedad sino también en nuestra actividad  al  interior de la organización, donde debemos actuar con responsabilidad.”