Corruptos de confianza —

 

Es la moda hablar pestes de los políticos y ensalzar las virtudes ciudadanas. No sin candor gratuito y chabacano, se asume que en asuntos de gobierno el hijo de vecino es por naturaleza más honesto que el profesional. Una creencia hija del pensamiento mágico que atribuye a la ciencia del chanchullo cierta larga y tortuosa […]

Es la moda hablar pestes de los políticos y ensalzar las virtudes ciudadanas. No sin candor gratuito y chabacano, se asume que en asuntos de gobierno el hijo de vecino es por naturaleza más honesto que el profesional. Una creencia hija del pensamiento mágico que atribuye a la ciencia del chanchullo cierta larga y tortuosa curva de aprendizaje. La rectitud, no obstante, es cosa frágil. Se le puede enchuecar en un par de minutos y hay que ver cuántos años tomará enderezarla, si llega a ser posible.
La corrupción es como la gordura. Al principio no la vemos venir. Nada más se aparece, la negamos. O la minimizamos, o ya de plano le damos la espalda. Es como si asumiéramos que llegado el momento se irá por donde vino, como una avispa detrás de su enjambre. Mas como esto no ocurre, y de hecho el problema tiende a propagarse, le sigue una epidemia de buenos y retóricos propósitos cuya finalidad no es poner un remedio, sino apenas dar fe de esa noble intención. Por más purgas o dietas que se intenten, nadie controla lo que no vigila. Sabe uno que ha empezado a combatir la bronca el día que se atreve a mirarla de frente. Siguiendo la metáfora del sobrepeso, antes que proponerse adelgazar, lo que toca es salir a comprar una báscula.
Abundan, entre quienes pelean por el poder, quienes se escandalizan por la corrupción y se juran capaces de erradicarla con el látigo de su probidad. ¿Pero quién entre tantos corrompidos presuntos no llegó a donde está prometiendo eso mismo? ¿Cuántos de los rabiosos impolutos no miran a otro lado cuando los imputados están en su pandilla (si es que no los defienden con furia autoinsuflada)? Ni modo, sin embargo, de culparles por ampararse de los que a fin de cuentas son sus adversarios. Lo de verdad perverso y corruptor no está en que no sean unos mejores que los otros, sino en que ejerzan como juez y parte. ¿Quién, que tenga el poder y no sea un ángel, fumigará con idéntico celo las malas mañas de propios y ajenos? ¿Es su trabajo controlarse a sí mismos, o existe alguna báscula de origen ciudadano por la que todos pasen a comprobar sus tan orondos dichos? ¿Estamos condenados a creerles?
No es un secreto que el poder corrompe, como tampoco lo es que los vacíos tienden a llenarse. La corrupción no es hija de la inmoralidad, sino del descontrol, siempre tan auspicioso. Nada incomoda más a los tramposos que la supervisión y sus controles. Tener que rendir cuentas bajo el Sol les parece humillante y vejatorio, con lo fácil que se hacen las cosas en lo oscuro. Por eso serán ellos, según dicen, quienes libren la lucha contra la corrupción, y por ende reclaman el privilegio de juzgarnos a todos y absolverse a sí mismos. No conozco, a la fecha, a alguien que diga “sí” a la pregunta “¿es usted un corrupto?”.
Cree el tramposo que basta con tener buena fama, por eso la cultiva con esmero beatífico y la defiende con rabia infinita. Como les consta a curas y banqueros, ir por la vida con bandera de honesto supone el sacrificio de la transparencia. Y ahí entramos nosotros, los simples ciudadanos que ni en nuestros delirios más extremos nos vemos compitiendo por llegar al poder, motivo más que bueno para exigir a sus usufructuarios que suban a la báscula y nos permitan tomar ciertas notas. A algunos, por ejemplo, los vemos muy repuestos y nos da por pedir la opinión de los números. La ecuación es muy simple: ¿Quieren mi voto? Háblenme de las básculas. ¿Cómo vamos a hacer para que yo compruebe que ustedes son los honestos que dicen y desde luego siguen a mis órdenes? ¿Cuánto de ese poder por el que tanto brincan están dispuestos a compartir conmigo, para que la certeza haga valer la fe?
Si ahora mismo nos diera por castigar con gran severidad, de forma retroactiva, a los connacionales involucrados en asuntos ilícitos solamente en los últimos veinte años, quedarían tan pocos inocentes que no habría manera de someter a tantos condenados. Y si bien no es lo mismo soborno que desfalco, ya se ve la delgada autoridad moral que tendría cualquiera, con buena o mala fama, para dictaminar en la materia. Nuestra sentencia, al fin, consiste en vigilarnos los unos a los otros. Si ellos tienen las calles atestadas de cámaras por el bien de nuestra seguridad, tocaría a los simples ciudadanos monitorear de cerca los tejes y manejes de quienes se pelean por servirnos y para ello se tachan entre sí de corruptos. Una actitud de por sí sospechosa que bien vale una báscula ciudadana. ¿O es que aún esperamos que sea el zorro quien cuide de la paz del gallinero?
Este artículo fue publicado en Milenio el 25 de noviembre de 2017, agradecemos a Xavier Velasco su autorización para publicarlo en MEX APPEAL.
a través de Corruptos de confianza —

Impunidad y corrupción: cómo identificar a un corrupto

A quien le sirva el sombrero que se lo ponga

 Con frecuencia hablamos de la corrupción instalada en nuestra sociedad. Hacemos referencia a funcionarios corruptos y hechos de corrupción. Olfateamos la descomposición del tejido social que implica lo que, por definición, es un cuerpo corrupto. Pero ¿cómo identificar más allá de las visibles consecuencias un acto de corrupción? O mejor aún, ¿cuáles son las características de un corrupto, que lo distinguen del común de los mortales?
En primer lugar debemos saber que un acto de corrupción no identifica a un corrupto. Todos, en mayor o en menor medida, hemos sido autores, por acción u omisión, de un acto tendiente a corromper un sistema particular. Quien más o quien menos ha pasado un semáforo en amarillo casi anaranjado vulnerando la ley de tránsito. O no usamos el cinturón de seguridad, o el casco…
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Exhorta a los jóvenes a conocer su historia

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Por Viviana Diaz Frias

 

Intimidades de FIDEL en El Viaje a Nueva York – 1979

VÍDEO|La Vida Íntima de FIDEL CASTRO en El Viaje a Nueva York – 1979 HISTORIA
Un reportaje inaudito realizado al líder revolucionario Fidel Castro en 1979, muestra las intimidades mas secretas en su primer viaje a la ONU en Nueva York,EEUU

El control que ejerce Estados Unidos en el mundo

Algunos años atrás, luego de los atentados contra las torres del Centro Mundial de Comercio en Nueva York en el año 2001, el gobierno estadounidense lanzó el Acta Patriótica.

El Acta Patriótica fue inicio de lo que en ese momento la administración Bush llamó “guerra total contra el terrorismo”. Así se pusieron en marcha: 1) las llamadas guerras preventivas, y 2) el control –anticonstitucional– de su propia población.

En nombre de la “defensa de la patria” se pisoteó la soberanía de todos los países del mundo, pasando por encima de la Organización de Naciones Unidas, comenzándose una serie de invasiones a países supuestamente “focos de terroristas” (en realidad: grandes reservas de petróleo, gas, agua dulce, biodiversidad o minerales estratégicos). Y en lo interno, con una política de corte fascista, se conculcaron derechos históricos de la población estadounidense, haciendo de cada ciudadano un posible objeto de espionaje sujeto eternamente a control.

En esa lógica, convirtiendo a la humanidad completa en “sospechosa”, se desarrolló la iniciativa TIA: Total Information Awareness (traducida como “Conocimiento Total de la Información”), también conocida como Terrorism Information Awareness (Conocimiento de la Información sobre el Terrorismo). El programa formó parte de la Ley de Seguridad Nacional y, tras su creación en enero de 2003, fue gestionado por la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA). Para ello la DARPA inició la adjudicación de contratos para el diseño y desarrollo de los componentes del sistema TIA en agosto del 2002, por medio de empresas contratistas. Al hacerse público el proyecto, muchas organizaciones de derechos humanos y defensa del ciudadano alzaron la voz, protestando ante esa grosera intromisión del Estado en la privacidad de cada estadounidense. Ello trajo como consecuencia que el Congreso se viera forzado a detener el programa, dejándolo de financiar. Pero poco tiempo más tarde, hacia el 2006, diversas filtraciones a la prensa informaron que el softwaredesarrollado se había desplazado a otras agencias de espionaje, en particular la Agencia de Seguridad Nacional (NSA). En otros términos, aunque no exista el proyecto TIA, sus elementos fundamentales sí son utilizados a diario por las agencias federales de control.

Años atrás todo esto parecía una idea de ciencia-ficción de un drama orwelliano; hoy día ese panóptico universal es una realidad: sistemas de control absoluto de la población planetaria. Ese control tiene dos vías: por un lado, las empresas disponen de toda la información necesaria para afinar sus estrategias de mercadeo (¿qué le gusta a cada persona?, ¿qué necesita?, ¿cuáles son sus debilidades?, ¿qué compra habitualmente?, ¿qué ofrecerle?). Por otro, las agencias gubernamentales de espionaje pueden examinar todos los datos de la vida de cada ciudadano, estableciendo el grado de “peligrosidad” que representa para el sistema.

El engendro surgido con la administración Bush se concreta con otro nombre, pero con similares objetivos. El mismo complementa –y supera con creces– la Red Echelon (compleja trama de espionaje mantenida igualmente por los Estados Unidos y algunos de sus socios, consistente en un tejido de antenas, estaciones de escucha, radares y satélites, apoyados por submarinos y aviones espía, unidos todos a través de bases terrestres, y cuyo objetivo es controlar todo tipo de comunicaciones mundiales, entre las que se encuentran correos electrónicos, envíos de fax, comunicaciones por cable, por satélite, transmisiones radiales, conversaciones telefónicas).

El dispositivo en cuestión permite a Washington mantener un espionaje total, continuo y avasallador no sólo de las comunicaciones –parte medular de lo que desea controlar, y que de hecho ya está haciendo– sino también de las transacciones financieras, los registros de vuelo, las declaraciones de impuestos, la venta de paquetes accionarios, los movimientos de tarjetas de crédito, los archivos médicos de la población mundial. En definitiva: una forma de control absoluto de cada ser humano sobre la faz del planeta; control que se ejerce no sólo sobre sus comunicaciones sino –esto es lo aterradoramente novedoso que comenzó a desarrollarse con TIA– sobre sus características biométricas (el tramado del iris, las huellas dactilares, la voz), todo lo cual permite un monumental banco de datos universales que posibilita a los agentes de inteligencia buscar y hallar por satélite a una persona en cualquier lugar del mundo y con una velocidad pasmosa.

Rápidamente explicado, estos sistemas del que TIA fue el precursor –desarrollado en ese entonces por el Comando de Inteligencia Naval de los Estados Unidos– consisten en una combinación de tecnologías de punta del campo de la informática (entre las que se cuenta una monumental base de datos que permite almacenar información personal de los 7.500 millones de habitantes actuales del planeta, incluyendo videos, fotos y parámetros biométricos de cada ingresado al programa), con la capacidad de localización por satélite e identificación de seres humanos a distancia por medio de las características biométricas almacenadas.

Apoyan y complementan la iniciativa un traductor universal, que puede convertir instantáneamente en texto una grabación de voz, capaz de intervenir conversaciones telefónicas en cualquier parte del mundo, así como un sistema para “interpretar” las relaciones entre distintos sucesos aislados o que, aparentemente no tienen conexión. Éste detecta patrones comunes en la actividad de diversas personas, grupos, empresas, movimientos financieros, viajes, compras; es decir: cualquier movimiento que se quiera investigar.

Las explosivas declaraciones que hiciera tiempo atrás el ex espía estadounidense Edward Snowden (¿arrepentido?) permiten ver que los programas diseñados hace más de una década en la administración Bush, hoy día son una realidad, no importando qué partido gobierne en la Casa Blanca. Según aseguró el ahora ex agente, el programa de la NSA no se limita a la recolección de datos sobre la inteligencia extranjera, sino que también actúa sobre todas las comunicaciones que transitan dentro de Estados Unidos. En ese sentido, el programa PRISM es la más brillante creación del espionaje de Washington. Todos, absolutamente todos estamos controlados, vigilados, espiados.

El centro de operaciones principal para la vigilancia digital está en el Estado de Utah, cerca de la pequeña ciudad de Bluffdale, en el condado de Salt Lake. En un artículo publicado por James Bradford en el Wired Magazine en marzo de 2012 se reveló que la obra, de 2.000 millones de dólares de costo, funciona como mega-almacén de información digital de la Agencia de Seguridad Nacional. El centro cuenta con la capacidad más grande concebida para almacenar datos de vigilancia electrónica de todas partes del mundo: la unidad de capacidad para guardar esa información se mide en cientos de exabytes (cada uno equivalente a más de mil millones de gigabytes). El centro de espionaje utiliza la energía eléctrica de la pequeña ciudad vecina para tener los servidores en marcha y millones de litros de agua para mantenerlos frescos. Alrededor del perímetro de la construcción una serie de sensores de detección de intrusos brinda la seguridad necesaria para trabajar tranquilos, apoyados por guardias armados. La NSA no lo niega; por el contrario, llamándolo Centro de Datos de la Comunidad de Seguridad Cibernética Iniciativa Nacional Integral, afirma que ayuda a proteger las redes civiles de los ataques cibernéticos. Sin embargo, esto no es competencia de la Agencia de Seguridad Nacional. De hecho, en su investigación Bradford afirma que el centro se utiliza para albergar una increíble cantidad de datos interceptados, tomados dentro y fuera de los Estados Unidos. En ello, las llamadas redes sociales (Facebook, Twitter) son pieza especialmente importante.

Con las revelaciones de Edward Snowden, el tamaño y la monumental capacidad del centro de datos de Utah toman sentido. Los documentos filtrados por el ex agente detallan, entre otras cosas, un programa integral denominado PRISM, que absorbe grandes cantidades de información personal de las empresas de telecomunicaciones y de internet como Google, Apple y Verizon, combinándolos en una base de datos única. Snowden afirmó, en una entrevista con el diario británico The Guardian, que la base de datos PRISM permite vigilar y espiar a quienquiera en cualquier parte del mundo. La privacidad personal desaparece así: todos somos sospechosos potenciales, todos estamos observados. El panóptico ya no es algo de ciencia ficción: está aquí, vigilándonos.

Pareciera, entonces, que no hay nada que hacer. ¡Pero no es así! Por más controles que se pongan, la injusticia lleva a la reacción, a la acción revolucionaria transformadora. ¡Y las injusticias no han terminado! Por tanto, la acción revolucionaria sigue siendo válida.

Fidel y los intelectuales

Por: Frei Betto

Fidel sostiene una prolongada conversación con el prestigioso intelectual brasileño Frei Betto, sobre diversos temas internacionales, el 16 de febrero de 2014/ Sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Muchas veces nuestros movimientos sociales y políticos hablan por el pueblo, quieren ser vanguardias del pueblo, escriben para el pueblo, mas no se comprometen con el pueblo —enfaticé, en presencia de Fidel, la noche del 10 de febrero de 2012, en La Habana, en encuentro que él, a los 85 años, sostuvo durante nueve horas con dos centenas de intelectuales cubanos y extranjeros.

Comandante  —proseguí—, con profunda tristeza para los enemigos de este país y enorme alegría para nosotros, amigos de Cuba, constatamos su excelente estado de salud y su brillante lucidez. Aprecio el sistema cubano de división social del trabajo: el pueblo cuida de la producción; Raúl de la política y Fidel de la ideología, tal como usted lo ha acaba de demostrar a todos nosotros aquí.

Hay sin embargo, dos temas que aun no fueron abordados —agregué. Comienzo por aquel que mencionara brevemente Adolfo Pérez Esquivel [1], porque cuando me preguntan sobre cómo conocer bien la Revolución Cubana, respondo que para ello no basta con conocer la historia de Cuba y el marxismo, sino que es necesario conocer además la vioda y obra de José Martí.  Por tanto, para entender a Fidel, como hace Katiuska Blanco [2], es necesario conocer la pedagogía de los jesuitas.

Muchos aquí, como Santiago Alba, compañero de Túnez, ya experimentaron lo que significa una prueba oral en una escuela de jesuitas. Es difícil. De esa formación proviene Fidel. Yo no soy jesuita, así que no estoy haciendo auto propaganda. Soy dominico, pero en el caso de mi amistad con Fidel, hemos logrado poner de acuerda a un dominico y un jesuita. Entre los jesuita existe por práctica el examen de conciencia, que ahora se hace en este país, aunque con otros nombres.

Hubo un tiempo —vengo a Cuba desde hace más de 30 años—, en que se hablaba de emulación; después, de alimentación; ahora de lineamientos.

Si Stalin estuviese vivo, Cuba sería tildada de reformista. Por eso muchas personas no se han dado cuenta de que aquí no se hacen cambios al estilo Lampedusa: cambiar para que todo siga igual. Aquí los cambios se hacen para acelerar la obra social de la Revolución, que es, desde mi punto de vista, una obra no solo política e ideológica, sino también una obra evangélica.

¿Qué significa el evangelismo de Jesús? Significa dar comida a quien tenga hambre, salud a quien esté enfermo, abrigo a quien esté desamparado, ocupación a quien esté desempleado.[3] Todo eso está en la letra del  Evangelio. Por eso afirmo que esta es una obra evangélica.

Nosotros, muchas veces, en nuestros movimientos progresistas, no estamos haciendo lo que hace la Revolución Cubana, no estamos haciendo nuestro examen de conciencia. ¿Por qué hoy casi no existen movimientos progresistas en el mundo, a excepción de América Latina?

Ante la crisis financiera en Europa, ¿qué propuesta tenemos? Se habla de Ocupa Wall Street, que es un movimiento de indignación, pero muchos no se dan cuenta de que el término Wall Street significa literalmente La calle del muro y de que mientras ese muro no se venga abajo, nuestra indignación no terminará en nada. Será muy bueno para nosotros, pero no para el pueblo.

En este sentido, dos actitudes practicadas durante la historia de la Revolución Cubana son fundamentales: Primero, tener un proyecto y no conformarse con la indignación. Tener una propuesta con sus metas y objetivos. Y en segundo lugar, tener raíces populares, contacto con el pueblo. Gramsci dirá: el pueblo tiene las vivencias, pero muchas veces no comprende su propia situación. Nosotros los intelectuales, en cambio, comprendemos esa realidad, pero no la vivenciamos.

Frase de Feri Betto sobre Fidel Castro. Imagen: La Jiribilla.

Se ha hablado aquí mucho sobre Internet y pienso que allí tenemos una trinchera de lucha muy importante. Tengo 29 mil seguidores en tuiter, pero confieso que me siento más feliz trabajando con 29 campesinos, 29 desempleados o 29 trabajadores.

Cuba es el único país de América Latina que tuvo una revolución exitosa. Recientemente hubo otras, como la de Nicaragua y la que está en proceso en Venezuela. Pero solo la cubana alcanzó una verdadera victoria, porque no fue una revolución como la que sucedió en Europa, un socialismo peluca, de arriba hacia abajo. Aquí no, aquí se trata del cabello, naciendo de abajo hacia arriba.

Llamo la atención sobre esto: debemos practicar la autocrítica y preguntarnos cómo está nuestra inserción social en función de la movilización política y qué proyecto de sociedad estamos elaborando junto con ese pueblo, junto a los indignados, los campesinos y los desempleados.

Seguidamente, resalté la importancia de que todos presionáramos a los gobiernos de nuestros países, para que el jefe de Estado compareciese al evento ambiental Rio+20, a celebrarse junto en aquel año, en Río de Janeiro. El evento, convocado por la ONU, había sido propuesto por el ex presidente Lula y sería organizado por la presidenta Dilma Rousseff.

Hay que convencer a nuestros gobiernos de que estuviesen presentes en Río de Janeiro. No podemos permitir que los jefes de Estado le den la espalda a la cuestión ambiental, porque no se trata de salvar el medio ambiente, se trata de salvar el ambiente todo y el G8 no tiene ningún interés en ello.

Obama pasó por la conferencia Copenhague porque recibió, equivocadamente, el Premio Nobel de la Paz –para vergüenza de Esquivel−, y tenía que pasar por Dinamarca para llegar a Oslo, hacer una escala técnica y un gesto demagogo, pues no se comprometió en absoluto con la preservación ambiental. Se ha de emprender la salvación de este planeta, que ya perdió el 30% de su capacidad de auto regeneración. O se produce una intervención humana o será el apocalipsis. El tema de la ecología es, de todos los temas políticos, el único que no hace distinción de clases.

Finalizo Comandante, agradeciendo su paciencia, su diálogo con todo este grupo y por su capacidad para escuchar. Pido a Dios que bendiga a este país y vele por la vida de Fidel y por su salud.

El diálogo con Fidel había comenzado a las 13:00 horas y terminó a las 22:00 horas, con apenas dos breves interrupciones.

Notas:

[1] Intelectual argentino, Premio Nobel de la Paz de 1980

[2] Escritora cubana, autora da biografía de Fidel, Guerrillero del tiempo, La Habana, 2011

[3] El evangelio, según Mateo. Cap. 25.

Cabalgando con Fidel

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(Tomado de La Jiribilla)

Fidel en la memoria del general ruso Nikolai Leonov

© Sputnik/ Sholomovich

LA HABANA (Sputnik) — El primer aniversario de la desaparición física del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, trae a la actualidad una entrevista concedida en 2013 a este periodista en Moscú por Nikolái Leónov, autor junto a Vladímir Vorodáev de la biografía política en ruso del autor de La Historia Me Absolverá.
Desde un sillón de madera dura y sentadera de cuero en la sala de su casa, en el centro de la capital de Rusia, los ojos del teniente general (retirado) de los servicios de inteligencia soviéticos brillaban medio siglo después como aquel 27 de abril de 1963, cuando el fundador de la Revolución cubana llegó por primera vez a la Unión Soviética.
Antes de iniciar la conversación, con la sonrisa franca que siempre dedica “a mis amigos cubanos”, el también autor de la primera biografía sobre el presidente Raúl Castro, tocó ambos brazos del sillón y expresó un agradecimiento especial.
 “Es el principal tesoro en esta casa. Me lo regaló Fidel y para mí nada vale tanto”, confesó.
Después, con un español fluido desarrollado en largos años de servicio en tierras de América Latina, y casi a la edad de 85, Leónov parecía mirar al barbudo alto, vestido de verde olivo, que tras 12 horas de vuelo comienza a descender en Múrmansk del Tu-114 de fabricación soviética.
“La primera visita del Comandante en Jefe Fidel Castro a Rusia tiene un gran interés internacional e histórico incluso ahora, porque ni antes ni después, la Unión Soviética o mi país, independientemente del nombre que lleve, ha recibido un invitado con tantos honores”, recordó el traductor de entonces.
El oficial jubilado aseguró que “no hubo una visita de estadista que durara tanto tiempo, porque fueron más de 40 días, lapso durante el cual Fidel recorrió casi todo el país, desde Siberia hasta Ucrania, desde el norte de Múrmansk hasta Georgia y Uzbekistán”.
La vida de Fidel Castro
© SPUTNIK/
Fidel Castro, detalles de una vida extraordinaria

 El autor de varios libros sobre héroes latinoamericanos subrayó que ningún otro estadista ha tenido la oportunidad de realizar una visita tan grande, tan profunda y tan importante por sus consecuencias.
“Por parte de la Unión Soviética, cuyo jefe era Nikita Jruschov, el deseo histórico básico era, como dijimos nosotros, restañar las heridas que quedaron en el pellejo soviético tras el desenlace de la Crisis del Caribe de 1962”, explicó el también historiador.
Añadió que “Jruschov resolvió las cosas directamente con Estados Unidos, sin consultar con Fidel, y claro, esa actuación dejó una huella muy dolorosa en la conciencia de muchos cubanos de aquella época y en el corazón de Fidel también”.
“Yo recuerdo las manifestaciones en Cuba, los carteles que llevaban los compañeros decían: ‘Nikita, Nikita, lo que se da no se quita’, se referían a los cohetes, y había críticas muy duras respecto a la postura del dirigente soviético”, rememoró el teniente general.
Leónov opina que Jruschov quería que se olvidaran todos estos rasguños y heridas, y por eso abrió todas las puertas posibles e imposibles, e inaccesibles para otros estadistas del Occidente o el Oriente para satisfacer a Fidel.
“Él no solamente vio submarinos nucleares soviéticos de aquella época, sino que se metió dentro de uno para ver cómo funcionaba –continuó el testimoniante–, cómo estaba organizado, incluso quiso ver un cohete instalado en el sumergible, y también se lo enseñaron”.
El experimentado oficial advirtió que “visitó una base de cohetes intercontinentales, guardados en los silos estratégicos, ningún estadista, nunca más, ni antes, ha tenido acceso a este tipo de bases coheteriles”.
La Unión Soviética por dentro
“Por sus méritos revolucionarios, Fidel fue condecorado con la Medalla de Oro y la Orden Lenin, que significaba el grado de Héroe de la Unión Soviética, honor raras veces conferido a un extranjero”, acotó quien acompañó al visitante durante todo el periplo.
El oficial de alta jerarquía recordó que el estadista cubano fue honrado como doctor Honoris Causa de la Universidad Lomonósov de Moscú, por sus aportes a la ciencia política.
“Sin embargo, lo más importante para Fidel era conocer por dentro a la Unión Soviética, entender dónde estaba la raíz del socialismo, por qué el estado multinacional llegó a ser tan poderoso”, indicó.
En opinión de Leónov, el líder cubano encontró la respuesta en dos factores, y el primero es el pueblo.
“La forma de recibir a Fidel no tiene otro paralelo, sin ningún tipo de presión ni llamado por radio o televisión, la gente salía a las calles espontáneamente para aplaudirlo, eso se puede ver en las fotografías de aquella época, que la gente incluso arriesgaba la vida a veces, se subían en los árboles, en los balcones, en las ventanas para ver al héroe cubano. Algo increíble”, rememoró.
Leónov estimó en 25 kilómetros la longitud de la hilera de personas que salió a las calles para recibir al estratega de la Sierra Maestra.
“Dondequiera que estuviera Fidel lo recibía la gente con un entusiasmo y una simpatía que nunca yo he visto más en estos 50 años, no he visto un estadista que recibiera tantas expresiones de cariño, de simpatía, de solidaridad”, dice el testigo de excepción.
Agregó que “otra experiencia que captó el comandante cubano es el papel del Partido, porque dondequiera lo recibía siempre la jefatura de esa organización; en la región, la república, dondequiera, y él veía que el esqueleto de la nación, el esqueleto del Estado, era el Partido”.
En su opinión, esta vivencia sirvió para enriquecer la experiencia política de Fidel Castro.
“Fue una visita, en resumen, que como le digo, no tiene absolutamente ningún paralelo en la historia de los contactos internacionales de Moscú con otros estados”.
Al explicar la simpatía y popularidad generalizada del líder cubano entre los soviéticos de entonces y los rusos de hoy, Leónov consideró que se debe a su prestigio como revolucionario de leyenda.
“Nadie sabe ni nadie vio las escenas del asalto al cuartel Moncada, hay pocas crónicas en ruso de la guerra en la Sierra Maestra, pero en la memoria de la gente es un Robin Hood, es un hombre que desafía los peligros, un Don Quijote que arremete contra cualquier mal para enderezar los entuertos de esta Tierra”, razonó.
El interlocutor subrayó que “claro que él no engañaba a nadie, porque tenía una figura grande, poderosa; y una forma de hablar clara, abierta, enérgica, que captaba a la gente enseguida”.
Según Leónov, todos eran esclavos del amor que espontáneamente sentían por él dirigente cubano.
“Es un caso raro, uno de los estadistas que a partir del asalto al Moncada –son 60 años los que pasaron–, todo el mundo lo respeta, desde la extrema izquierda hasta la extrema derecha”, rememoró.
El veterano militar enfatizó que “pocos le odian, la mayoría le tiene gran simpatía, y todo el mundo reconoce que no hay ahora en el mundo ningún personaje político que pueda compararse con el espontáneo amor y simpatía que por él se siente en el mundo entero, es una verdad que nadie puede negar”.
Fidel y Raúl
Al referirse a su amistad con el actual mandatario cubano, Raúl Castro, desde antes del asalto al cuartel Moncada, y de su conocimiento del jefe de la expedición del Granma y de Che Guevara desde México, Leónov indicó que le permitió confiar siempre en la Revolución cubana.
“Los conocí bastante durante decenios y eso me permitió conservar la seguridad sobre la invencibilidad de la Revolución cubana en la etapa más difícil para Cuba, el denominado período especial en los años noventa”.
Añadió que después de la disolución de la Unión Soviética, todo el mundo esperaba de un momento a otro la caída del socialismo en Cuba, “pero yo a cada pregunta de los reporteros occidentales o de los nacionales contestaba que la Revolución se mantendría”.
Hoy me siento feliz de que Cuba ha vencido todas las dificultades, y todo esto sin hacer concesiones sobre la independencia, la soberanía, el sistema político, económico, social y cultural ni aceptar injerencia de ningún tipo”, reflexionó.
 Con admiración, Leónov observó que el alma y organizador de esa confrontación a la que denominó “verdaderamente bíblica” contra Estados Unidos fue Fidel Castro.
“En esa lucha siempre estuvo respaldado por su partidario fiel, un organizador talentoso, su hermano menor, Raúl Castro”, resaltó enfático.
El teniente general Leónov concluyó que “hoy me siento inmensamente orgulloso de haber sido el traductor de Anastás Mikoyán y Fidel en 1960, cuando fueron restablecidas las relaciones diplomáticas entre Cuba y la Unión Soviética”.

La traductora japonesa de Fidel cuenta sus anécdotas

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Por: Carlos Miguel Pereira Hernández
Michiyo Yamanaka, traductora de la Embajada cubana en Japón, quien trabajó en varias ocasiones con Fidel. Foto: EmbaCuba Japón
En un encuentro reciente en la Embajada Cubana en Tokio, se reunieron estudiosos de la vida de Fidel de Cuba y Japón y también personas que lo conocieron. Entre los testimonios de ese día no podía faltar el de nuestra insuperable y querida Michiyo Yamanaka (Ino-san), quien desde su labor ininterrumpida como traductora de nuestra Embajada en Japón a lo largo de más de 50 años, conoció personalmente a Fidel, a quien le tradujo en disimiles ocasiones. Sus vivencias al respecto hablan por si mismas:
“En febrero de 1972 hice mi primera visita a Cuba, acompañando al ya difunto Sr. Ryoici Kawai, entonces Presidente de la empresa Komatsu, fabricante de equipos de construcción. El Sr. Kawai fue uno de los primeros empresarios japoneses en visitar la Cuba revolucionaria, convirtiéndose también en uno de los pioneros de las relaciones económicas entre Cuba y Japón.
“Durante su estancia en Cuba, el Sr. Kawai fue invitado a almorzar con el Comandante en el Palacio de la Revolución. Fui con él como traductora. Fue la primera vez que tuve el honor de ver y traducirle al Comandante. Cuando el Comandante apareció en la sala donde esperábamos, recuerdo que sentí temblar de la emoción.
“Después de terminar el almuerzo, ocurrió algo inesperado. El comandante invitó al Sr. Kawai a hacer recorridos con él mismo para conocer dónde trabajaban sus equipos. Salimos en un jeep; increíblemente, Fidel manejándolo. A su lado sentado el Sr. Kawai como si fuera su copiloto, y los asientos de atrás, los ocupamos el entonces Embajador de Cuba en Japón, Sr. Ricardo Cabrisas, hoy Vicepresidente del Consejo de Ministros, y yo como traductora. El resto de miembros de la delegación de Komatsu y las escoltas del Comandante iban atrás en otro jeep y un camión.
“Los recorridos duraron casi cuatro horas visitando muchos lugares, incluyendo las obras de la construcción de la gran carretera de Ocho Vías, donde trabajaban los equipos de Komatsu. Fidel, sin guía, llevó la caravana a dondequiera que quería enseñar. El Sr. Kawai estaba asombrado y maravillado porque el Comandante conocía hasta los últimos detalles de la distribución del parque de los equipos de Komatsu. En las calles que pasamos y adonde quiera que llegáramos sin aviso previo, la gente saludaba al Comandante agitando las manos y gritando “Fidel, Fidel”, todo el mundo, desde los niños hasta los ancianos. Conocía por los libros cómo el pueblo quería a su dirigente, pero lo experimenté de cerca. Desde entonces he tenido muchas oportunidades de traducir al Comandante. Siempre me ha impresionado su carisma, de ser hombre muy natural y de calidad humana muy alta.
“(…) En marzo de 2003, cuando el Comandante realizó su segunda visita a Japón, viajó hasta Hiroshima. En la Embajada en Tokio, habíamos preparado los detalles de su visita a Hiroshima en coordinación con las autoridades de Hiroshima, incluyendo las letras que se ponían en la cinta que llevaba la corona de flores que el Comandante colocaría ante el monumento de las víctimas de la bomba atómica.
“En la madrugada del mismo día de la visita a Hiroshima, me llamó por teléfono el entonces Embajador de Cuba en Japón, Sr. Orlando Hernández, porque el Comandante se interesó por las letras que se ponían en la cinta y en vez de la preparada solo con su nombre y el cargo siguiendo las costumbres protocolares, quería poner “A LAS VICTIMAS INOCENTES DE HIROSHIMA Y NAGASAKI”. Esperé para ser las 7:00 a.m. y llamé al funcionario de la Ciudad de Hiroshima con quien hacíamos las coordinaciones. Como la corona ya estaba todo preparada, pensé que se molestara por tener que cambiarla. Por lo contrario, él con el aire de estar emocionado, aceptó con gusto el cambio del texto. A un ciudadano de Hiroshima, le habrá conmovido la actitud del Comandante, de no hacer su ofrenda floral solo protocolarmente, sino con sus sentimientos. Cuando llegamos a Hiroshima la corona estaba preparada con el mensaje que el Comandante quería transmitir.
“En ese mismo viaje, recuerdo que la visita iba a ser de uno solo día, pero cuando llegamos al aeropuerto de Hiroshima para regresar, se supo la noticia de que las condiciones del tiempo en el cielo no eran buenas. El avión especial del Comandante y dos aviones más estaban estacionados en el aeropuerto con el permiso de estar sólo por las horas del día. La extensión de su estacionamiento necesitaba negociaciones complejas. La delegación debía viajar al Aeropuerto de Narita de donde saldría del país. Llegaron las noticias de que el cielo de Narita estaba despejado. Entonces el capitán del avión del Comandante estudió el mapa meteorológico y se mostraba muy cauteloso. Cuando todo el mundo se inclinaba a la posibilidad de volar, el Comandante decidió quedarse respetando la opinión del capitán. Nos quedamos una noche más en Hiroshima. El día siguiente, se continuó viaje hacia el Aeropuerto de Narita.
“Yo iba en el mismo avión especial del Comandante junto con unos funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de Japón. Uno de ellos me dijo que es posible que Fidel haya salvado nuestra vida. Hubo una tremenda tempestad en Tokio, por donde iba a volar el avión. Dicen que fue una tempestad inusual por su fuerza. Hubiera pasado algo si se había forzado a volar. El funcionario del MINREX japonés dijo que Fidel tenía algo muy especial que le permite olfatear el peligro de la vida, por eso ha podido sobrevivir en la guerra revolucionaria y posteriormente a pesar de tantos planes del atentado contra su vida. Según él, ese día Fidel ´nos salvó la vida´”
(Tomado de la cuenta de Facebook del autor)
Michiyo Yamanaka, traductora de la Embajada cubana en Japón, quien trabajó en varias ocasiones con Fidel. Foto: EmbaCuba Japón

Michiyo Yamanaka, traductora de la Embajada cubana en Japón, quien trabajó en varias ocasiones con Fidel. Foto: EmbaCuba Japón

El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, durante su visita a la ciudad de Hiroshima, en Japón, el 3 de agosto de 2003, rindió homenaje a las victimas del bombardeo atómico de Estados Unidos ocurrido en agosto de 1945. AIN FOTO/Pablo PILDAIN/sdl

El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, durante su visita a la ciudad de Hiroshima, en Japón, el 3 de agosto de 2003, rindió homenaje a las victimas del bombardeo atómico de Estados Unidos ocurrido en agosto de 1945. Foto: Pablo Pildain / AIN

El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, durante su visita a la ciudad de Hiroshima, en Japón, el 3 de agosto de 2003, depositó una ofrenda floral ante el monumento a las victimas del bombardeo nuclear norteamericano ocurrido en agosto de 1945. AIN FOTO ARCHIVO/Pablo PILDAIN ROCHA

El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, durante su visita a la ciudad de Hiroshima, en Japón, el 3 de agosto de 2003, depositó una ofrenda floral ante el monumento a las victimas del bombardeo nuclear norteamericano ocurrido en agosto de 1945. Foto: Pablo Pildain / AIN

Fidel coloca ofrenda en homenaje a las víctimas del bombsrdeo nuclar en Hiroshima

 

ORIGEN DE LA PALABRA GARDENIA —

La gardenia es una hermosa flor originaria de China, de color blanco, amarillo o azul, de delicada fragancia, que florece en árboles y arbustos de hojas perennes de la familia de las rubiáceas. El botánico sueco Carl von Linneo (1707-1778) le dio ese nombre en homenaje al naturalista y médico estadounidense de origen escocés Alexander […]

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