EL OLVIDADO VALOR DE LA PALABRA

Hola amigos y amigas lectoresrecomiendo leer este articulo del mexicano 
Agustin Villanueva Ochoa, interesannte, profundo y reflexivo, espero lo disfruten
¿Acaso ignoramos el gran valor que tiene la palabra? Esa que se dice y también se calla, esa que endulza y también amarga, esa que aturde y también calma.
Decir frases como “te amo”, “cuenta conmigo”, “te lo juro”, “amigo” o “te doy mi palabra” es tan común en la actualidad, que forman parte de nuestras conversaciones en todo momento. En ocasiones las pronunciamos tan a la ligera, que olvidamos por completo su significado y el valor que realmente tienen.
Estar navegando en Internet se ha vuelto casi como la segunda casa de una parte importante de la población, principalmente de los jóvenes. Originalmente se creó como un medio para intercambiar información que permitiría comunicar a las personas sin importar en qué rincón del mundo estuvieran, con la tecnología actual esto se encuentra al alcance de cualquiera que cuente con un teléfono inteligente, una tableta electrónica o una computadora.
Al inicio de la década se hablaba de Internet Social, que con la revolución de Facebook y YouTube toda persona podría crear su propio contenido y mostrárselo al resto de los internautas sin necesidad de ser periodista profesional o tener un gran equipo de producción de respaldo, solamente bastaría la cámara y un acceso a la red para compartir los acontecimientos más importantes del mundo: fenómenos naturales, finales de fútbol, conciertos musicales, avances científicos y tecnológicos, convenciones internacionales y un sinfín de experiencias únicas, con interacciones desde la comodidad de cualquier pantalla. Tal alcance sonaría como una historia de ciencia ficción para nuestros ancestros.
Infortunadamente hubo algo que los artífices nunca imaginaron: Las mentiras anónimas. Es tanta la información que nos rodea y tanto el deseo de compartirla, que se creó un gusto especial por demostrar que se tiene capacidad de informar y porque no, de malinformar, pues el campo de acción se desarrolla en un medio donde el anonimato es un derecho y la comprobación de la veracidad algo olvidado. Esto no es algo nuevo, desde que tenemos memoria ha existido la verdad y la mentira.
Por mencionar un ejemplo, las revistas amarillistas han saltado al mundo digital con una expansión sorprendente, llamando la atención de internautas, los cuales en algunos casos son informados con rumores, suposiciones o invenciones, lo que da pie a generar opiniones inciertas que crean un efecto de bola de nieve donde la verdad no está presente.
¿Cuántas veces ha circulado una noticia falsa sobre la muerte de un personaje famoso? ¿Cuántos niños no han mentido sobre su edad para acceder a sitios para adultos? ¿Cuántos correos electrónicos nos han prometido una gran fortuna heredada de un lejano pariente desconocido? ¿Cuántas personas ponen información falsa en sus perfiles de Facebook para aparentar ser quienes no son? ¿Qué tal los youtubers que usan contenido polémico para atraer seguidores? Todo esto sucede porque no existe algo que lo impida, excepto la moral de cada individuo. Tal parece que muchos valores humanos se pierden con tan sólo un clic.
Ya es tiempo que recuperemos la costumbre de nuestros antepasados: Darle valor a nuestra palabra. Anteriormente existía una ideología basada en el honor y la honestidad, en la que para una persona su palabra era la mayor de las garantías, añadiéndole más valor al estrechar la mano y mirar a los ojos. Realmente en aquellos días pocos se atrevían a mentir, ya que existían consecuencias sociales verdaderas.
Ese tipo de costumbres han ido desapareciendo conforme la modernidad nos ha alcanzado, aislándonos como individuos, teniendo más contacto físico con dispositivos electrónicos que con nuestra familia y amigos. Desgraciadamente en la actualidad es muy común que ni siquiera conozcamos el nombre de nuestros vecinos. Otra situación desafortunada sucede cuando nos encontramos a una persona con la que hemos interactuado por medio de Internet y no la saludamos, es más, hacemos como si no la conociéramos.
Sin embargo, a menos que nos convirtamos en ermitaños, seguiremos teniendo la necesidad de comunicarnos, ya que somos seres sociales por naturaleza, por lo que es importante que tomemos la decisión de eliminar todas las innecesarias barreras que hemos levantado a lo largo de estos últimos años.
¿Qué acciones han provocado que pierda valor la palabra? Una posible respuesta la podemos encontrar en el cuento “Pedro y el Lobo”. A continuación, me parece oportuno mencionar algunos ejemplos reales.
– Nos ponemos de acuerdo con alguien para vernos y llegamos más tarde de lo acordado.
– Nos encontramos con alguien, intercambiamos números de contacto, quedamos de comunicarnos y nunca lo hacemos.
– Alguien nos llama para preguntarnos si ya casi llegamos y decimos que ya estamos a dos cuadras, cuando en realidad estamos más lejos.
– Alguien nos pide apoyo y nosotros decimos: claro, cuenta con ello, hoy no puedo pero en la semana queda. Termina la semana, pasa una semana más y nada de nada.
– Pedimos prestado dinero por un tiempo determinado, se llega la fecha, no lo regresamos y para agregarle la cereza al pastel, nos enojamos con quien nos lo prestó.
Lamentablemente ya casi no se escucha que alguien diga: “Ese sí que es un hombre de palabra”. Hay quienes dicen que la mentira corroe los lazos entre las personas, aun así algunos opinan que para sobrevivir en este mundo competitivo es necesario mentir o utilizar verdades a medias.
Si un amigo te cuenta una anécdota de sus vacaciones ¿le crees?, si tu pareja te platica de su fin de semana ¿le crees?, si un candidato te comparte las propuestas de su campaña ¿le crees?, si un servidor público te dice que hará lo posible por apoyarte con algún trámite ¿le crees? Como dice el dicho: la mula no era arisca, la hicieron. Es muy probable que el amigo, la pareja, el candidato y el servidor público digan la verdad, aun así ya no es tan fácil creer en su palabra. Es por eso que hay personas que deciden tomar caminos alternos que ayudan a encontrar la verdad, tales como: “Si no lo veo no lo creo”, “Una imagen vale más que mil palabras” o “Hechos, no palabras”.
Benjamin Constant (1767-1830), un filósofo liberal francés tuvo el atrevimiento de sostener que la regla moral de no mentir no es una regla de aplicación universal. Si la aplicáramos en toda circunstancia y por tanto nos abstuviéramos de mentir en absolutamente todos los casos, sostuvo, esto haría imposible la vida en sociedad y planteó lo siguiente: Es un deber decir la verdad. El concepto de deber es inseparable del concepto de derecho. Un deber es aquello que corresponde en un ser a los derechos del otro. Donde no hay ningún derecho, no hay ningún deber. Por consiguiente, decir la verdad es un deber, pero solamente con aquellos que tienen derecho a la verdad. Ningún hombre, por tanto, tiene derecho a la verdad que perjudica a otros.
Si jugamos con algunos vocablos podemos encontrar: “el poder de las palabras” y “las palabras del poder”. En la política, muchas veces la palabra bien pronunciada adquiere un matiz que seduce a la población de un modo peculiar y curioso, por eso se plantea la siguiente pregunta: ¿La ciudadanía vota por las propuestas del candidato o porque su discurso convence e impacta?
Las palabras que usamos transmiten una gran cantidad de información acerca de quiénes somos, a quién nos dirigimos y las situaciones en las que estamos. Por ejemplo, las palabras que usa una persona pueden reflejar su personalidad, su estado de ánimo, sus motivaciones, su nivel socioeconómico, su preparación académica, entre otras cosas.
La verdad se lleva bien con la realidad, en cambio, la mentira vive en armonía con los deseos.
Decir la verdad produce en nosotros seguridad personal, un mejor estado anímico, concede poder a la voz y mucho valor a nuestra palabra. Como lo dijo Jesús: “La verdad les hará libres” (Juan, 8:32). Porque la palabra otorga credibilidad y moralidad, establece si somos o no dignos de confianza, no sólo en lo personal sino también en lo profesional.
Realmente no importa si es una maestra, un político, un profesionista, un comerciante, una estudiante o quien se encuentre en la acera de enfrente, lo importante es que a diferencia de los muchos fantasmas de Internet, la persona se encuentra allí y es real. Alejémonos un poco de las pantallas y acerquémonos en la misma medida a quienes nos rodean, volvamos a entablar conversaciones directas, escuchemos lo que tienen que decir y compartamos también nuestras opiniones cara a cara, sin olvidar el valor que tiene nuestra palabra a través de la verdad, porque para construir una mejor comunidad, es necesario que primero recuperemos la confianza en nosotros mismos y después en quienes nos rodean, con el fin de cimentar conexiones reales cercanas y una sociedad más fuerte.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Quintana, L. y Rojas, Y. (2013). La seducción de las palabras. Álex Grijelmo Santillana, México, 2000. Revista Culturales, 177-182. Recuperado de
Ayala, T. (2014). La Palabra Escrita en la Era de la Comunicación Digital. Literatura y Lingüística, 301-322. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=35233386015
Ramírez-Esparza, N., Pennebaker, J., Andrea, F. y Suriá, R. (2007). La psicología del uso de las palabras: Un programa de computadora que analiza textos en español. Revista Mexicana de Psicología, 85-99. Recuperado de http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=243020635010
Malishev, M. (2007). Entre verdad y mentira (aforismos y dichos irónicos). Contribuciones desde Coatepec, 185-188. Recuperado de
Moreno, K. (2013). El discurso veraz como condición de la comunidad humana: de Kant a Peter Winch. Tesis Psicológica, 178-190. Recuperado de
Pérez, A. (08/09/2016). El valor de la palabra. Revista SIC. Recuperado de http://revistasic.gumilla.org/2016/el-valor-de-la-palabra/
Temes, M. (03/09/2016). Mi palabra soy yo o, el valor de la palabra. Revista Li. Recuperado de http://www.revistali.com/?p=2924
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Victor Heredia – Sobreviviendo

Domingo Nuñez Polanco

Escuchando al cantor del pueblo argentino Víctor Heredia  cantar la canción-poema “Sobreviviendo” no pude evitar que de mi corazón y alma se escaparan estas  breves letras.
Yo con 63 años encima tratando de vivir… Aunque solo concibo recuerdos y muchos nudos en la garganta. Atrás ha quedado todo lo que di y todo lo que perdí. Nada más que recuerdos de cosas, muecas sardónicas, fantasmas translúcidos… Y la ventanilla del final cada vez más cerca… Nada detiene lo que sigue; pero tratando de ahogar el final, me apoyo en esta preciosa música, renuevo mis halagos y que caray, no me cae mal un trago de alcohol.
Que duro caminar, en medio del frío mundo, donde fastidia dar un saludo, una sonrisa, donde el IPhone o teléfono inteligente ocupa el lugar de un amigo, de una charla amena, de un padre una madre. Cientos de caminantes, pero muchos muertos en vida, se les seco el alma, se enfriaron con la indiferencia de la vida…
Para descartar esta sensación de perderlo todo, para analizar por donde seguir y elegir el modo; para aligerar, para descartar, para analizar y considerar, sólo me hace falta que estés aquí con tus ojos claros.  ¡Ay! Fogata de amor y guía, razón de vivir mi vida.
Para aligerar este duro peso de nuestros días, Esta soledad que llevamos…  Para descartar esta sensación de perderlo todo. Para analizar por donde seguir y elegir el modo.
Ahora de repente me llega el recuerdo de unos textos de ese gran pensador argentino, el humanista José Ingenieros: “cada ser humano es cómplice de su propio destino; miserable es el que derrocha su dignidad, esclavo el que se forja la cadena. Ignorante el que desprecia la cultura, suicida el que vierte el veneno en su propia copa. No debemos maldecir la fatalidad para justificar nuestra pereza. Debemos preguntarnos en secreta intimidad: ¿aplicamos toda nuestra energía en todo lo que hicimos? ¿pensamos bien nuestras acciones?; primero, y pusimos después en hacerlas la intensidad necesaria?”
Solo me resta decirle al cantor Victor Heredia gracias por esta hermosa  canción, letra, interpretación, música, melodía para el alma, encantadora y muchísimo  más…Todo un poema.

Sobreviviendo
Victor Heredia

Sobreviviendo

Me preguntaron como vivía, me preguntaron;

sobreviviendo dije, sobreviviendo

tengo un poema escrito más de mil veces,

en él repito siempre que mientras alguien

proponga muerte sobre esta tierra

y se fabriquen armas para la guerra

yo pisaré estos campos sobreviviendo

todos frente al peligro sobreviviendo

tristes y errantes hombres sobreviviendo

sobreviviendo…sobreviviendo…

Hace tiempo no río como hace tiempo

y eso que yo reía como un jilguero,

tengo cierta memoria que me lastima

y no puedo olvidarme lo de Hiroshima.

Cuanta tragedia sobre esta tierra

hoy que quiero reírme apenas si puedo

ya no tengo la risa como un jilguero

ni la paz de los pinos del mes de enero;

ando por este mundo sobreviviendo

sobreviviendo…sobreviviendo

Ya no quiero ser solo un sobreviviente,

quiero elegir el día para mi muerte.

Tengo la carne joven, roja la sangre,

la dentadura buena y mi esperma urgente,

quiero la vida de mi simiente.

No quiero ver un día manifestando

por la paz en el mundo a los animales

como me reiría ese loco día

ellos manifestándose por la vida

y nosotros apenas sobreviviendo…

sobreviviendo…sobreviviendo.

Leonel: El Partido Azul en la historia nacional

Leonel Fernández
EX PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DOMINICANA

El Partido Azul, liderado por el general Gregorio Luperón, emergió como una gran fuerza política varios años después de haberse realizado la Guerra de la Restauración (1863-1865), la cual puso fin al acto ignominioso de la Anexión a España llevada a cabo por el general Pedro Santana en 1861.
Sin embargo, las raíces del Partido Azul se encuentran en la Revolución de 1857, en la que los pueblos del Cibao organizaron una insurrección en contra del gobierno de Buenaventura Báez con el propósito de establecer un sistema político basado en las doctrinas liberales y democráticas, que eran las más avanzadas de aquellos tiempos.
Miembros de una nueva generación, los integrantes del Partido Azul eran los herederos legítimos del Movimiento de La Trinitaria y de Juan Pablo Duarte. Sus fuentes de inspiración la encontraban en las ideas y el pensamiento de figuras tan ilustres como Pedro Francisco Bonó, Ulises Francisco Espaillat y Benigno Filomeno de Rojas.
Esa nueva generación llegó al poder en 1879, cuando el general Luperón, junto a otras destacadas figuras militares de la época, luego de haberse levantado en armas en contra del gobierno del general Césareo Guillermo, instaló un gobierno provisional en Puerto Plata.
A partir de ese momento, el Partido Azul se convertiría en la organización política más exitosa que había conocido el país durante el siglo XIX, el cual gobernaría durante 20 años consecutivos, pasando por distintas etapas, hasta 1899, cuando se produjo la muerte del general Ulises Heureaux, conocido como Lilís.
Inmediatamente, tras llegar al poder, lo primero que hizo el general Gregorio Luperón fue convocar una Convención Nacional con la finalidad de aprobar una nueva Constitución, la cual consignó que el ejercicio de la Presidencia de la República estaría limitada a tan solo dos años.
Gobiernos azules
Al instalar su gobierno provisional en Puerto Plata, con el apoyo entusiasta de la mayoría de la población, el general Gregorio Luperón designó como delegado suyo en la Capital, el Sur y el Este, así como Ministro de Guerra y Marina, a su lugarteniente y amigo, el general Ulises Heureaux.
Al concluir su mandato, el padre Fernando Arturo de Meriño inició su ejercicio presidencial, el cual se extendió por dos años, desde 1880 a 1882.
Al igual que el general Luperón, el padre Meriño también empezó a ejecutar su mandato con una actitud democrática, de respeto a las libertades públicas, y liberal.
Sin embargo, a medida que su gobierno avanzaba, antiguos partidarios de Buenaventura Báez iniciaban conspiraciones en su contra. Para contrarrestarlos, el padre Meriño dictó el llamado Decreto de Santo Fernando, en virtud del cual ordenaba que todo aquel que fuese encontrado con las armas en las manos en contra del gobierno sería castigado con la pena de muerte.
Varios sufrieron ese castigo; y fue tal la sangre derramada que algunos han llegado a calificar el gobierno del padre Meriño como de una dictadura.
Sea como fuere, al terminar el período presidencial del padre Meriño, resultó electo, por recomendación del general Gregorio Luperón, Ulises Heureaux, el temible Lilís, quien, en principio, como ha podido observarse, fue un gran protegido del general puertoplateño.
Para el general Luperón, esa elección de Lilís era en verdad un reconocimiento necesario a los muchos méritos que éste había acumulado en favor del Partido y de la República desde que se integró, siendo muy joven, como soldado en la gesta de la Restauración.
Ulises Heureaux, Lilís, fue acompañado como Vicepresidente por el general Casimiro Nemesio de Moya; y al igual que sus antecesores, ejerció el mando con criterio democrático por un período de dos años, desde 1882 hasta 1884.
Sin embargo, aprovechando su posición de mando, procuró atraerse el apoyo de connotadas figuras del Partido Rojo, el partido de Buenaventura Báez, ante el vacío político dejado por éste, primero, por su salida del poder; y luego, por su fallecimiento en el exilio, ocurrido precisamente en el 1884. Esos viejos líderes del baecismo le vendieron la idea al entonces Presidente de la República, Ulises Heureaux, de que debido a su arraigo político y militar, él debería considerar erigirse en el nuevo líder del Partido Azul, ya que ellos estaban dispuestos a ofrecerle el apoyo de los baecistas que operaba en la región Sur del país.
Ulises Heureaux aceptó la sugerencia; y en las próximas elecciones ya ejercía maniobras para que los candidatos a la Presidencia y Vicepresidencia de la República fueran los que él apoyaba, esto es, Francisco Gregorio Billini y Alejandro Woss y Gil.
A esas candidaturas, sin embargo, se opusieron por vez primera en las filas de los azules, las del general Segundo Imbert y Casimiro Nemesio de Moya, quien hasta esos momentos se desempeñaba como Vicepresidente de Lilís.
Estas últimas candidaturas, de hecho, resultaron ganadoras en esos comicios. Sin embargo, Heureaux, según refiere el propio general Gregorio Luperón, incurrió en un fraude enorme, ya que “violó groseramente la ley, metiendo quince mil votos en las urnas, y el Congreso poco avisado, proclamó la candidatura de Billini y Gil”.
Estos fueron, de manera ilegítima, juramentados como Presidente y Vicepresidente de la República, el 1 de septiembre de 1884.
Todo eso resultaba Increíble. En el partido heredero de las ideas patrióticas de Duarte y los trinitarios; el de la doctrina liberal; en el glorioso partido de la epopeya de la Restauración, se había incurrido en un fraude vulgar.
De ahí en adelante, la unidad del partido se resquebrajó; la mística generada por una nueva generación en el poder, imbuida de sentimientos patrióticos, se desvaneció; y el país entró en una situación de anarquía que sólo culminaría cuando Lilís se convirtió en dictador.
Auge y caida de los azules
Por supuesto, el éxito político inicial de los miembros del Partido Azul no sólo estuvo en el hecho de que aspiraban a introducir ideas liberales y democráticas en la República Dominicana del siglo XIX.
También se debió al hecho de las profundas transformaciones económicas y sociales que el país experimentó durante las últimas dos décadas del siglo decimonónico.
Pero, aún antes, en medio de la situación de profundas carencias que se vivían en distintas partes del territorio nacional, el Partido Azul empezó a cobrar fuerza por el apoyo que brindó a los productores de tabaco en la región del Cibao.
Entonces el tabaco era el principal producto de exportación del país. Pero en el Sur, la riqueza descansaba en la ganadería, así como en la explotación de los bosques y la producción y exportación de madera, de lo que se beneficiaba sólo un pequeño grupo, dueño de grandes extensiones de tierra.
En medio de esa situación de dualidad del sistema productivo nacional, se produjo la migración de cubanos que salían de su país debido a la guerra de los diez años, entre 1868 y 1878, que se había estado llevando a cabo contra los españoles para alcanzar la independencia de la patria de José Martí.
Esos cubanos se establecieron por Puerto Plata, pero también por el Sur y el Este del país; y en esos lugares instalaron los primeros ingenios azucareros modernos que se conocen en la República Dominicana.
A partir de los ingenios, se realizó todo un proceso de capitalización y modernización que condujo, entre otros, a la construcción de ferrocarriles, al desarrollo de puertos marítimos y a la colocación de cables telegráficos.
Desde el punto de vista político, el Partido Azul representó la llegada al poder de la alta y la mediana pequeña burguesía, tal como brillantemente lo ha sostenido Juan Bosch, en su clásico texto, Composición Social Dominicana.
Ahora bien, en lo que atañe al papel de Ulises Heureaux, emite un juicio categórico. Afirma: “Aunque aspiraba, como todos los líderes azules, a convertir el país en un Estado burgués, se distinguía de los demás líderes del partido en un aspecto muy importante: el de los procedimientos.
La diferencia entre él y sus compañeros del equipo director de los azules se resolvía en la aceptación de una palabra. Los otros querían que Santo Domingo fuese un Estado burgués liberal; a Lilís le bastaba con que fuera un Estado burgués, sin llegar a liberal.”
Y efectivamente,
así fue.
@leonelfernandez

Población dispuesta a luchar contra la corrupción

Mayoría de la población latinoamericana dispuesta a luchar contra la corrupción

Corrupción (imagen referencial)

 

CIUDAD DE MÉXICO (Sputnik) — La última encuesta de la organización no gubernamental Transparencia Internacional (TI), que señala la extensión del pago de sobornos en América Latina, también revela una mayoría dispuesta a luchar contra la corrupción en la región, dijo a Sputnik el experto en rendición de cuentas Darío Ramírez.

“Ante el deterioro institucional, que es un caldo de cultivo de males, hay una nota de esperanza: ha crecido a 70% la población de la región latinoamericana y caribeña dispuesta a involucrarse en la lucha contra la corrupción”, señaló Ramírez, director de comunicación de la organización civil Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

Ese indicador, continuó, es un elemento nuevo que puede marcar el punto inflexión para revertir el fenómeno.

“La sociedad civil, los gobernantes, los actores de la oposición política y los medios de comunicación, tendríamos que encausar el descontento de esta población que está harta de la corrupción”, indicó Ramírez al comentar los resultados de la encuesta publicada la víspera en la sede de TI en Berlín y que lleva por título ‘Gente y Corrupción en América Latina y el Caribe’.

La gente que está siendo afectada en su vida diaria por la descomposición de las instituciones “también está dispuesta a darle un músculo político importante a las acciones de la sociedad civil, es el elemento positivo del estudio”, destacó el posgraduado en Derecho Público Internacional por la Universidad de Ámsterdam.

La encuesta de TI “tiene un gran valor, al pintar los datos de un escenario sombrío, que muestra instituciones que no están a la altura del combate a la corrupción”, añadió.

El responsable de MCCI también señaló que “la mala noticia es que la gente tiene una clara percepción de que los gobiernos están fallando en el combate de ese flagelo, eso preocupa a quien estamos empeñados en buscar soluciones”.

Riesgos del combate a sistemas corruptos

Ramírez estima que uno de los principales hallazgos del extenso sondeo aplicado a más de 22.000 personas es que el porcentaje de personas que pagan sobornos para tener acceso a servicios públicos son un 30% en la región y una de cada dos en México (51%).

Ese dato es fundamental para entender los efectos del cobro de coimas: “La descomposición en la oferta de los servicios públicos, que deberían estar dedicados a cerrar la brecha de pobreza, desigualdad y reparto de derechos, es el problema que más afecta a la ciudadanía de la región en su vida cotidiana”.

Existen graves obstáculos que encuentran organizaciones de la sociedad civil mexicana que cifran sus esperanzas en el nuevo Sistema Nacional Anticorrupción, recién aprobado por el Congreso, añadió el experto de MCCI, quien fue director adjunto de la unidad de Promoción y Defensa de los Derechos Humanos del Gobierno federal de México.

Al comentar que solo una de cada 10 personas que pagaron sobornos lo denunciaron en México y que “casi una de cada tres que lo hicieron sufrieron represalias” —según el sondeo-, el experto respondió que “hemos encontrado sistemas que se protegen a sí mismos y se regeneran”.

Las retaliaciones no son una sorpresa: “Si combates a la corrupción, debes esperar que la corrupción te va a combatir también a ti, hay que partir de ese principio”, señaló al comentar el trabajo de MCCI.

Esa organización independiente forma parte de una red latinoamericana que investiga los sobornos de la constructora brasileña Odebrecht para conseguir contratos en el continente.

“Hemos palpado que la desarticulación de sistemas de corrupción no consiste en meter a la cárcel a gobernadores o funcionarios, es insuficiente centrar el problema en algunos personajes”, comentó sobre la experiencia en prolongadas pesquisas, en las que los investigadores han encontrado documentos oficiales que comprometen al alto mando de la petrolera estatal mexicana Pemex y exgobernadores.

Esos altos funcionarios pueden ser apenas los operadores, “pero nuestras investigaciones nos han dado la evidencia de que la corrupción está institucionalizada y legalizada, mediante contratos falsos y redes de empresa fantasmas”.

También advirtió que en el ejercicio de la función pública “un presidente no pude gobernar si todos los sistemas siguen intocables, entre quienes manejan tanto dinero y roban tanto sin castigo”.

El peor de todos

El documento emitido por la ONG internacional señala también que los ciudadanos encuestados que viven en México y República Dominicana fueron “los que más probablemente habían pagado sobornos por los servicios públicos básicos” en los últimos 12 meses.

En los malos resultados sobre esos dos países “no hay un campanazo ni novedad”, cuando la encuesta señala a la policía y a los políticos como los más corruptos, prosigue el comentario.

El señalamiento al rol de las policías “toca el sensible tema del acceso a la justicia, que todos vivimos día a día, entre robos y asaltos impunes, que atentan contra la cultura cívica todos los días”.

La encuesta refleja además la desconfianza hacia las instituciones de procuración de justicia, que deberían operar antes de los tribunales.

“El eslabón más débil de este andamiaje institucional es la policía, que requiere una reforma para elevar el nivel de vida de los uniformados, para que eviten obtener ingresos ilegales”, agregó.

En cuanto a los políticos, a pesar de las tramas de gran complejidad descubiertas en Argentina, Brasil o Guatemala, lo que dice la encuesta es que “los políticos siguen siendo el sector cuya manera de actuar tiene el menor grado de confianza”.

Sencillamente “son los dueños del balón”, sentenció.

Parte del problema es que “el deterioro es tan profundo que la participación en las denuncias puede ser peligrosa”.

Empero, Ramírez prefiere un nota de esperanza y en ese sentido recuerda que un 70 de los latinoamericanos consultados en la última encuesta de TI quiere participar en la lucha anticorrupción, lo que retrata una enorme voluntad de cambio a pesar de los riesgos.

CIENCIA: qué tecnologías están condenadas a morir

El cofundador de Apple cuenta qué tecnologías 
El discurso del cofundador de Apple Wozniak en la Universidad de Moscú