Fidel: Últimos días en las entrañas del monstruo: IV y final (+ Fotos)

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Fidel camina hacia el avión que lo conducirá al XV Periodo de Sesiones de la Asamblea de la ONU. Foto: Alberto Korda

Fidel camina hacia el avión que lo conducirá al XV Periodo de Sesiones de la Asamblea de la ONU. Foto: Alberto Korda

El martes 27 de septiembre de 1960, Fidel estuvo muy ocupado. En las primeras horas de la mañana se entrevistó con Wladyslaw Gomulka, miembro del Consejo de Estado de Polonia, y a las diez de la mañana asistió al debate en la Asamblea, donde escuchó el discurso del presidente Gamal Abdel Nasser.

En la tarde se entrevistó con el presidente de Ghana, Kwame Khrumah, y a las seis, asistió a la recepción que ofreció la delegación uruguaya a la delegación cubana.

A las ocho de la noche estuvo en el banquete ofrecido por el Premier de la India, Ja­waharlal Nheru a los jefes de Estado. Más tarde, se reunió con el jefe de la delegación de Bulgaria, Teodor Jivkov, quien como Jruschov y Nasser también lo visitó en el hotel Theresa.

Mientras tanto, la prensa cubana anunciaba que después del mediodía del 28 de septiembre Fidel regresaría a La Habana.

Antes de embarcar, Fidel se entrevistó con el Mariscal Tito y con el entrañable Nasser presidente de la República Árabe Unida.

Como el avión en el que debía regresar a La Habana, una vez más fue obstaculizado, Fidel aceptó la gentil invitación de la delegación soviética para que hiciese uso de un avión que puso a su disposición con el objetivo de que se trasladara a Cuba.

Traemos una profunda impresión de este viaje

A las 6 y 46 minutos de la tarde del 28 de septiembre, el Primer Ministro cubano descendió la escalerilla del avión de la línea soviética Aeroflot que lo había transportado a la Patria.

A su paso, la exclamación más escuchada por el Comandante en Jefe era: “Fidel, seguro, a los yanquis diste duro”.

Pocas horas después, frente al Palacio Presidencial, Fidel fue recibido por decenas de miles de cubanos. Luego de las palabras de bienvenida pronunciadas por Osvaldo Dor­ticós, Fidel inició sus palabras reflexionando sobre su visita a Nueva York: “En realidad, nosotros traemos una profunda impresión y alguna experiencia de este viaje. ¡Es una verdadera lástima que cada cubano no tenga la oportunidad de haber vivido diez días como los hemos vivido nosotros!”* Diez días, reiteró, en las entrañas del imperio.

“[…] aquí, en medio de la vorágine de los acontecimientos, ni ustedes ni nosotros so­mos capaces de darnos realmente cuenta de lo mucho que significa, no ya en el orden internacional, que no me estoy refiriendo a eso, sino lo que para cada uno de nosotros representa esta patria nueva que estamos construyendo”.

“No intentaría tratar de explicarlo, porque sé que es imposible, pero, al menos expresando el sentimiento de todos nosotros, los que hemos vivido diez días en las entrañas del imperio, confesamos que hemos tenido realmente una idea clara y completa de lo que significa tener patria. Sobre todo ahora que ya no somos colonia; ahora, que somos un pueblo realmente soberano y libre”.

Más adelante, Fidel expuso “Hay que ha­ber vivido diez días en la entraña del monstruo imperialista, para saber que monopolio y publicidad es allí una sola cosa y como nosotros somos enemigos de los monopolios, como nosotros hemos chocado con todos los monopolios más poderosos del imperio, unánimemente, con muy pocas y honrosas excepciones, los órganos de publicidad nos combaten, mas no nos combaten con razones, porque razones, de eso sí que carecen; nos combaten con mentiras, con todo género de falsedades, con todo género de invenciones porque […] cuando lo único que se posee es desvergüenza e indecencia, ¡lo que se muestra es eso: desvergüenza e indecencia!”

“Nosotros vimos vergüenza, nosotros vi­mos honor, nosotros vimos hospitalidad, no­sotros vimos caballerosidad, nosotros vi­mos decencia en los negros humildes de Harlem”.

Ese petardito ya todo el mundo sabe quién lo pagó

En ese momento se oye explotar un petardo. Fidel reacciona con firmeza: “¿Una bom­ba? ¡Deja…! Ese petardito ya todo el mundo sabe quien lo pagó, son los petarditos del imperialismo. Creen… claro, mañana le irán a cobrar a su señoría y le dirán, le dirán: ‘Fíjate bien, fíjate bien, en el mismo momento en que estaban hablando del imperialismo sonó el petardo’ […]

“¡Qué ingenuos son! ¡Si por cada petardito que pagan los imperialistas nosotros construimos quinientas casas! ¡Por cada petardito que puedan poner en un año, nosotros hacemos tres veces más cooperativas. ¡Por cada petardito que paguen los imperialistas, nosotros nacionalizamos un central azucarero yanqui! ¡Por cada petardito que pagan los imperialistas, nosotros nacionalizamos un banco yanqui! ¡Por cada petardito que pagan los imperialistas,

nosotros refinamos cientos de miles de barriles de petróleo! ¡Por cada petardito que pagan los imperialistas, nosotros construimos una fábrica para dar empleo a nuestro país! ¡Por cada petardito que pagan los imperialistas, nosotros creamos cien escuelas en nuestros campos! ¡Por ca­da petardito que pagan los imperialistas, nosotros convertimos un cuartel en una escuela! ¡Por cada petardito que pagan los imperialistas, nosotros hacemos una ley revolucionaria! ¡Y por cada petardito que pagan los imperialistas, nosotros armamos, por lo menos, mil milicianos!”.

El compañero Osmany Cienfuegos “da una buena idea” y es que la respuesta a ese petardo sea dedicada al Regimiento de Santa Clara convirtiéndolo en una nueva ciudad escolar.

¡Vamos a establecer un sistema de vigilancia colectiva!

Suena otro petardo y Fidel toma una decisión crucial para el posterior desarrollo de la Revolución. “Estos ingenuos parece que de verdad se han creído eso de que vienen los ‘marines’, y que ya está el café colado aquí. Vamos a establecer un sistema de vigilancia colectiva, ¡vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva! Y vamos a ver cómo se pueden mover aquí los lacayos del imperialismo, porque, en definitiva, nosotros vivimos en toda la ciudad, no hay un edificio de apartamentos de la ciudad, ni hay cuadra, ni hay manzana, ni hay barrio, que no esté ampliamente representado aquí”. “Va­mos a implantar, frente a las campañas de agresiones del imperialismo, un sistema de vigilancia colectiva revolucionaria que todo el mundo sepa quién vive en la manzana, qué hace el que vive en la manzana y qué relaciones tuvo con la tiranía; y a qué se dedica; con quién se junta; en qué actividades anda. Porque si creen que van a poder enfrentarse con el pueblo, ¡tremendo chasco se van a llevar!, porque les implantamos un comité de vigilancia revolucionaria en cada manzana, para que el pueblo vigile, para que el pueblo observe, y para que vean que cuando la masa del pueblo se organiza, no hay imperialista, ni lacayo de los imperialistas, ni vendido a los imperialistas, ni instrumento de los imperialistas que pueda moverse”.

Surgían así los Comité de Defensa de la Re­vo­lución.

Con la cabeza y con el corazón

Antes de concluir sus palabras, Fidel se refirió a la larga y dura lucha que los cubanos debemos enfrentar. Y dejó claramente explícito que cuando él compareció en la ONU, no compareció un hombre, ¡compareció un pueblo! Y que allí estaba cada uno de los cubanos.

Convencido de la victoria ante el enemigo imperialista, Fidel aconseja dos cualidades, cuando dice que esa victoria la obtendremos “con dos cosas: inteligencia y valor; con la cabeza y con el corazón. Nunca dejar ni que nos arrastre el valor por encima de la inteligencia, ni tampoco que la inteligencia vaya delante del valor. ¡Inteligencia y valor han de marchar juntos por el camino que conduce a la victoria!”

Para finalizar, Fidel precisa algunas valoraciones sobre su viaje:

“Consideramos que de las impresiones de nuestro viaje, estas son las conclusiones más importantes, la idea del rol que Cuba está jugando, la idea de la lucha que tenemos por delante, la necesidad de conducirla con valor y con inteligencia y la necesidad de trabajar muy duro, de redoblar el esfuerzo”.

Aún resonaban las palabras de Fidel cuando, en todos los barrios del país, los vecinos reunidos espontáneamente fundaban los primeros Comité de Defensa de la Revolución.

* Todas las citas del discurso están tomadas del periódico Revolución, 29 de septiembre de 1960.

Fidel desciende del avión en el aeropuerto de Idlewild, Nueva York. Foto: Alberto Korda

Abrazo de Fidel y Nikita Jruschov. Foto: Alberto Korda

Fidel saluda desde la escalerilla del avión. Foto. Alberto Korda

En este artículo: Cuba, Estados Unidos, Fidel Castro Ruz, ONU, Revolución

La memoria histórica:El presidente Santana dirige fusilamiento de José Joaquín y Gabino Puello

El presidente Santana dirige fusilamiento de José Joaquín y Gabino Puello

SANTO DOMINGO, el 23 de diciembre de 1847, el Presidente Pedro Santana dirigió el acto de fusilamiento de los próceres generales José Joaquín y Gabino Puello.

José Joaquín Puello, se desempeñaba desde hacía dos años como Ministro de Interior y Policía. Fue acusado de encabezar una conspiración contra el Presidente Santana y su hermano Gabino Puello, fue acusado de ser cómplice.

José Joaquín Puello, fue detenido luego que el Presidente Pedro Santana lo conminó a salir de su residencia para ser arrestado.

Luego de la detención, el jefe del Estado nombró una Comisión Especial Mixta, integrada por 25 miembros del Poder Judicial, el Poder Legislativo, y generales y otros oficiales del Ejército Nacional, que se reunió el día 21 de diciembre de 1847.

Los comisionados emitieron su dictamen el día 22 de diciembre y el día 23 de diciembre de 1847, se procedió al fusilamiento de José Joaquín Pueblo y su hermano Gabino Puello.

José Joaquín Puello, fue un luchador por la Independencia de la República. En reconocimiento a sus méritos, a los tres meses de proclamada la República sus compañeros de armas solicitaron que fuera ascendido a general de brigada.

Cuando los trinitarios liderados por Juan Pablo Duarte, tomaron el control de la Junta Central Gubernativa, recibieron el apoyo de José Joaquín Puello, pero cuando los conservadores retomaron el control del organismo de Gobierno, culpó a Duarte y se sumó a las fuerzas del general Pedro Santana.

En la lucha contra las invasiones de los haitianos fue el comandante de las tropas dominicanas que vencieron a los invasores en la Batalla librada en la Sabana de Estrelleta, el 17 de septiembre de 1845.

Luego del triunfo en la Estrelleta, el Presidente Santana lo nombró Ministro de Interior y Policía, para llenar el vacío producido por la muerte del titular, el general Manuel Cabral Bernal.

Se desempeñaba en ese cargo cuando fue acusado de encabezar una conspiración contra el Presidente Pedro Santana y darse a la tarea de sonsacar a militares. José Joaquín Puello había nacido en la ciudad de Santo Domingo, en 1808.

Su hermano Gabino Puello, fusilado junto a él acusado de cómplice, nació en Puerto Rico en 1816. Se distinguió en la lucha por la fundación de la República Dominicana. Fue la persona que llevó el Manifiesto separatista al sur.

Asimismo, se distinguió en las luchas contra las invasiones de los haitianos en la Primera y Segunda campaña por la Línea Sur.

Fue detenido en Samaná donde se desempeñaba como comandante de Armas y trasladado a Santo Domingo, donde fue fusilado junto a José Joaquín Puello acusado de complicidad en la conspiración.

Desarrollo sostenible requiere igualdad e inclusión, advierte ONU

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Naciones Unidas, 6 mar (PL) El desarrollo sostenible pasa por construir un mundo sin desigualdades y seres humanos excluidos, un principio que debe dominar el establecimiento de la agenda post-2015, afirmó hoy el presidente de la Asamblea General de Naciones Unidas, John Ashe.

Al inaugurar aquí un debate de alto nivel sobre el aporte de las mujeres, los jóvenes y la sociedad civil al nuevo marco de desarrollo, el diplomático pidió centrar el evento de dos días en la búsqueda de acciones que lleven a la igualdad, la inclusión y la participación.

Las desigualdades prevalecen en muchas áreas de la humanidad, tanto entre países y regiones, como hacia el interior de los estados, un escenario que limita el potencial del desarrollo sostenible y golpea los esfuerzos por erradicar la pobreza, advirtió. Según Ashe, las disparidades son notables en los ingresos, el nivel de vida, el acceso a los recursos naturales, la educación, la salud y el empleo decente.

Estamos ante un desbalance con frecuencia ligado a la discriminación por motivos de género, edad, religión, discapacidad y origen étnico, dijo en la instalación del foro, el segundo de los seis previstos por la Asamblea General para contribuir con las gestiones destinadas a fijar un nuevo marco de desarrollo.

La comunidad internacional trabaja en la elaboración de nuevos objetivos de progreso global en armonía con la naturaleza, que sustituirán en 2015 a las metas del milenio establecidas hace 14 años.

En esa agenda es fundamental la participación de la mujer, los jóvenes y la sociedad civil, destacó el presidente del principal órgano de Naciones Unidas, porque acoge en igualdad de condiciones a sus 193 países miembros.

Ashe afirmó que pese al papel de las féminas en la economía, la política y la sociedad; no se ha avanzado lo suficiente en la implementación de la Declaración y el Plan de Acción de Beijing, en 1995, plataformas que resaltaron el protagonismo de la mujer en el desarrollo.

Siguen la desigualdad de género, la violencia, la discriminación y la falta de acceso a derechos fundamentales como la salud y la educación, no podrá haber progreso si no se aprovechan al máximo el talento y las habilidades de la mitad de la población mundial, subrayó.

Respecto a los jóvenes y adolescentes, señaló que uno de los pilares del desarrollo sostenible debe fundarse en el aporte de las mil 800 personas que integran ese segmento, un cuarto de los habitantes del planeta.

Mientras se les continúen negando oportunidades y recursos, estarán lejos de desplegar todo su potencial, expuso.

Ashe también reiteró la contribución de la sociedad civil a la agenda post-2015.

Se trata de un sector vital para identificar estrategias y monitorear el cumplimiento de los nuevos objetivos, precisó.

Durante dos días, ministros, funcionarios, diplomáticos y representantes de diversas organizaciones debatirán en plenaria y en paneles sobre el aporte de las mujeres, los jóvenes y la sociedad civil al desarrollo sostenible.

De Lilís a Trujillo

Desde la Ocupación Norteamericana hasta el Desarrollo Dominicano

Con su vasta investigación publicada en el libro De Lilís a Trujillo el escritor dominicano Luis F. Mejía desentraña los orígenes económicos, políticos, sociales históricos y geopolíticos de una época que aún incide en el comportamiento de todo lo que constituye como nación lo que hoy es la República Dominicana.

Muchos trabajos se publicaron en la primera mitad del siglo XX con la misma temática, pero pocos tienen la precisión de datos oficiales, con el valor fenomenológico de las vivencias personales por ser el autor testigo y actor de los acontecimientos acaecidos con la ocupación y de otros que se produjeron posteriormente.

Con la intervención militar norteamericana del 1916 comienza, gústenos o no, el modernismo en la República Dominicana. Desde las carreteras principales que comunican todas las regiones del país con la ciudad Capital, Santo Domingo, Duarte, hacia el Norte; Sánchez, al Sur y Mella al Este, hasta los cuerpos represivos y de orden público, el cobro efectivo de los impuestos y el establecimiento por orden ejecutiva de las instituciones sin fines de lucro fueron iniciativas de ese gobierno, sin lugar a dudas vergonzante para la dignidad nacional.

Largo y doloroso ha sido el camino hacia el desarrollo de la República Dominicana desde la intervención militar norteamericana de 1916, por lo que creemos oportuno, desde las páginas de un medio con la calidad de Vanguardia del Pueblo Digital, pasar balance sobre lo que ha sido de nuestra nación desde esa época, precisamente cuando nos encontramos a dos años de que se cumpla un siglo de esa desgracia histórica.

Antecedentes políticos y económicos de la Intervención

El siglo XIX le entregó, como se dice ahora, la pista encendida al XX, período que transformaría a la Humanidad en los órdenes geopolíticos, científicos, comunicacionales, demográficos y en todos los que tienen que ver con los estilos de vida, pasando de la revolución industrial que venía de centurias anteriores hasta la tecnológica, que eliminó distancia y procesos productivos, creando nuevas concepciones del mundo.

Un 26 de julio de 1999, un grupo de jóvenes mocanos encabezados por Horacio Vásquez y Ramón Cáceres, asistidos por Jacobito de Lara, le dieron muerte a tiros al Presidente Ulises Hereaux (Lilís), mientras visitaba en Moca al padre del tercero de quien era compadre y amigo entrañable.

Con el magnicidio del 26 de julio se puso fin a un gobierno dictatorial de veinte años, que aunque obtuvo conquistas que encaminaban el país desde la premodernidad a la modernidad, era al mismo tiempo un desastre económico, sumado a la privación absoluta de las libertades públicas, comprando o fusilando al opositor, dependiendo de si éste claudicaba o se montaba en el carro del poder.

Durante los primeros años que siguieron al asesinato del dictador todo apuntaba que el país se beneficiaría de la acción, pasando de la barbarie política y el atraso económico a la organización del Estado Nacional, el surgimiento de una economía verdaderamente capitalista, en el marco de los cambios que vivía el mundo civilizado. El optimismo estuvo cimentado en resultados positivos hasta que el germen de la división se incubó entre los hombres que pusieron fin a la dictadura e iniciaron una nueva era en la vida dominicana de fin de siglo XIX y comienzo del XX.

Las deudas de la dictadura y la reacción imperial

Wenceslao Figuereo, mejor conocido como Manolao, era vicepresidente de Hereaux y en esa calidad quedó como Presidente Constitucional de la República. La ecuanimidad y el don de gente que todos reconocen a este político azuano no evitó que la euforia revolucionaria se lo llevara a su paso, permaneciendo en el cargo durante un mes. Se convocó a elecciones generales ganadas por Juan Isidro Jimenes, Presidente, y Horacio Vásquez, Vicepresidente.

Lo que encontró el nuevo gobierno fue un montón de notificaciones de pago de deudas contraídas por el régimen derrocado, con amenazas de intervenciones extranjeras, no solo norteamericanas, que comprometían peligrosamente la soberanía nacional.

Señala el autor del libro De Lilís a Trujillo, “Primeramente el Cónsul francés exigió el pago inmediato” de la reclamación de uno de esos compromisos, con amenazas de incautarse los fondos aduaneros y bloquear a Santo Domingo. Con tales objetivos, los franceses anclaron en las costas dominicanas una flotilla de buques guerreros que se retiraron tras recibir el pago compulsivamente.

“Después hubo de enfrentarse a la Improvement & Co., compañía americana que había obtenido de Lilís contratos leoninos”, dice Mejía, con derecho a recaudar las entradas aduaneras.

Luego entran en juego los belgas, desautorizando el cobro por parte de la compañía norteamericana en su condición de tenedores de bonos, viéndose el Gobierno Dominicano, por decreto del 10 de enero de 1901, a asumir la recaudación directa de los fondos aduaneros.

Las penurias económicas del gobierno posdictatorial le obligaron a la constante renegociación con sus exigentes acreedores internacionales, iniciándose esos paliativos con la gestión del doctor Francisco Henríquez y Carvajal entre la mencionada compañía norteamericana y los tenedores de bonos europeos.

Algo que pudo haber comenzado a molestar a los Estados Unidos, como potencia emergente en las Américas, fue que el Congreso de la República Dominicana aprobó, en “acalorados debates”, el acuerdo celebrado con los tenedores de bonos europeos, rechazando el que buscaba ponerle fin al impasse con la Improvevement & Co., de capital estadounidense.

Dice Mejía que el motivo principal para rechazar el acuerdo con la compañía norteamericana fue el de darle tres meses de plazo para presentar sus cuentas, cuando la mayoría de los legisladores, imbuidos por el pensamiento hostosiano en boga, exigía que se hiciera previamente y a seguidas.

“También se juzgaba peligrosa la cláusula relativa al arbitraje; pero sobre todo la opinión popular clamaba por su rechazo, porque creía que nada se debía a aquella compañía americana”, refiere.

El comentario siguiente que hace el autor sugiere que los legisladores dominicanos al rechazar el acuerdo con la compañía a la que el gobierno lilisista había confiado la recaudación aduanera, pudieron ser interpretados como un desafío al poder omnímodo que en su entorno geopolítico construía desde entonces el “Coloso del Norte”.

Así lo expresa: “Los hombres de la oposición suelen tomar actitudes radicales, a veces erradas, en cuestiones que afectan el patriotismo, aunque luego, al gobernar a su vez, reconozcan su error y traten de hacer lo que antaño habían combatido”.

En De Lilís a Trujillo se plantea que los sucesos siguientes al rechazo del acuerdo con la compañía norteamericana, en lo que respecta a las relaciones dominico-estadounidenses “han demostrado que ambos convenios debieron ser aprobados”.

Atribuye al idealismo hostosiano de los jóvenes legisladores, bisoños en los manejos del poder hasta no medir sus consecuencias del poder imperial, el rechazo a la empresa de capital norteamericano. “Sin embargo, hay que reconocer que la opinión de Hostos, adversa a la Improvement, impulsó a sus discípulos a combatir el tratado concertado con ella”.

Situaciones históricas que se siguieron dando en la relación RD-EE.UU, podrían justificar las apreciaciones del escritor Mejía, lo que analizaremos en la próxima entrega.

Leonel Fernández describe y pondera Objetivos de Desarrollo Sostenible

El presidente del Partido de la Liberación Dominicana dijo que para la República Dominicana, la adopción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, pactado por los líderes de los 193 Estados Miembros de las Naciones Unidas recientemente, como guía para alcanzar la prosperidad y el bienestar en todo el planeta, representa un gran reto.Leonel Fernández entiende que con esta decisión de la Cumbre de Desarrollo Sostenible, nuestro desafío será adaptar esos propósitos a la realidad dominicana, creando prioridades que respondan a las necesidades del país y que estén en sintonía con los compromisos internacionales.
La consideración fue externada por el expresidente de la República en su sección Observatorio Global, publicada en el periódico Listín Diario y en Vanguardia del Pueblo (www.vanguardiadelpueblo.do) con el título de “Una Agenda Global para el Futuro de la Humanidad: Los Objetivos de Desarrollo Sostenible”, referida por la Secretaría de Comunicaciones del PLD.

“Nuestra Estrategia Nacional de Desarrollo, que promulgamos en el año 2012, ya buscaba establecer, a grandes rasgos, los lineamientos que deberá seguir nuestra nación para alcanzar la prosperidad y el bienestar de nuestra población, y la protección de nuestro medio ambiente”, señaló Fernández.

Explicó que estos objetivos, que forman parte de la Agenda Post 2015, procuran alcanzar un mundo, económicamente más productivo y competitivo; socialmente, más equitativo e incluyente; y ambientalmente, más amigable y sustentable.

Recordó que a pesar de los grandes logros obtenidos mediante la aplicación de los objetivos del milenio, adoptados en el año 2000 y de la gran atención que se puso a los graves problemas que engendra el subdesarrollo, muchas tareas quedaron pendientes, por lo cual se hacía necesario la elaboración de un nuevo plan con miras hacia el futuro.

“Mientras los Objetivos del Milenio fueron redactados por un pequeño grupo de expertos, los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible fueron elaborados por diversos grupos de trabajo creados de manera especial por la Secretaría General de las Naciones Unidas, en un proceso que se extendió por cerca de 18 meses”, indicó.

El también presidente de la Fundación Global, Democracia y Desarrollo manifestó que en la actualidad, lo que caracteriza a la nueva agenda de desarrollo sostenible es su aplicación universal. “Eso quiere decir que se procura garantizar el cumplimiento de sus metas e indicadores, tanto en los países desarrollados como aquellos en vías de desarrollo”.

Refirió que con su lema de que “nadie quede excluido”, uno de los mensajes más enfatizados y reiterados por Naciones Unidas, es que mientras no se logren todos los objetivos planteados a escala universal, no podrá considerarse que dichos objetivos hayan sido plenamente conquistados.

“Ahora bien, la gran interrogante es el de cómo podrá financiarse la realización de esos objetivos. La reciente cumbre celebrada en Addis Abeba, la capital de Etiopía, abordó el tema y concluyó que los fondos necesarios a ser invertidos para su adecuada implementación requiere de cerca de 11.5 trillones de dólares al año”, Agregó.

El presidente Fernández precisa que el momento ha llegado para empoderar a toda la población, así como para concertar alianzas estratégicas y para exigir que las naciones desarrolladas cumplan con su compromiso de aportar el 0.7% del PIB al desarrollo; “para fomentar alianzas público privadas; para integrar a las comunidades del exterior o diásporas; y para forjar auténticas y verdaderas alianzas globales.

El Presidente Danilo Medina, en representación de Republica Dominicana expuso en dicha cumbre, celebrada en vísperas del curso de la 70 Asamblea de la ONU, proclamando en la misma el compromiso de República Dominicana con los Objetivos y la Agenda de Desarrollo 2030 y manifestando su aspiración de que los países encuentren voluntad para “escapar del pecado de la indiferencia”.