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Puerto Rico, la Grecia american

 

Barry Sheppard, Alencontre.org

Mientras el mundo entero tiene su atención fija en el espectáculo que dan el FMI, la CE y el Banco Central Europeo (la troika) aplastando al pueblo griego, hay otros numerosos ejemplos de poderosos países imperialistas que utilizan la “crisis de la deuda” para extraer más riquezas de los países más débiles que ellos, así como de países imperialistas más pobres.

Un caso típico es el de la colonia de Puerto Rico (3,6 millones de habitantes). En una entrevista concedida al New York Times, el gobernador de la nación caribeña declaró: “Nuestra deuda, que asciende a 73 mil millones de dólares, no es pagable. No hay otra opción. Sería feliz si hubiera otra opción más fácil. Pero no es cuestión de política, sino de matemáticas”. Puerto Rico no ha podido pagar un plazo de más de mil millones de dólares que vencía el pasado 1 de julio.

La mayor parte de la deuda se debe a fondos especulativos (hedge funds) americanos, fondos de colocación u otras cuentas de inversión. Los hedge funds conocidos también como fondos buitre, compran (en el mercado secundario), a un precio muy bajo, deuda adeudada por el gobierno portorriqueño así como por empresas privadas porque los inversores saben que éstas no tienen casi valor. Luego, dan un giro y exigen su pago al completo de su valor nominal (es decir, el valor fijado en la emisión).

El 30 de junio, las autoridades de Puerto Rico emprendieron negociaciones con sus acreedores. Entre quienes asistían a la reunión estaba la antigua directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Anne Kruger. Las dos propuestas de ésta fueron que Puerto Rico hiciera bajar el salario mínimo por debajo de los 7,50 dólares la hora fijados a nivel federal y que se recortaran las subvenciones concedidas a la Universidad de Puerto Rico.

Hubo una manifestación ante las oficinas del gigante financiero Citigroup en Manhattan, el corazón financiero de Nueva York, donde tenía lugar la reunión. Un manifestante entrevistado por Democracy Now!, David Galarza, dijo: “Vivo aquí, en Nueva York. Soy puertorriqueño y mis padres y mi familia viven en Puerto Rico… Todos decimos que no a los planes de austeridad puestos en pie por los propietarios de los hedge funds y los gángsters que han creado situaciones similares en Grecia, en España e incluso en los Estados Unidos”.

La Casa Blanca ha anunciado que el Gobierno federal no dará ni un céntimo. Janet Yellen, a la cabeza de la Reserva Federal (FED) americana, le ha hecho coro anunciando que este banco no haría nada tampoco porque estimaba que no había “ningún riesgo” de que una falta de pago de Puerto Rico tuviera ninguna incidencia en los Estados Unidos y que el asunto no tenía ninguna importancia. Es la misma FED que inyectó miles de millones de dólares en instituciones financieras como la Citicorp y que luego les prestó miles de millones durante el krach financiero de 2008. Aquí tenemos por tanto nuestra propia troika -el Gobierno federal, la Reserva federal y las instituciones financieras- que a puerto Rico le dice, sencillamente, que se hunda.

La nueva presión sobre Puerto Rico por parte del capital financiero americano se produce en el contexto de una depresión que afecta a este grupo insular -archipiélago- desde 2005. El nivel de pobreza es casi el doble que el del Estado americano más pobre. El nivel de paro es dos veces más elevado que en los Estados Unidos. El sistema de salud puertorriqueño está a punto de hundirse. El sesenta por ciento de la población depende de programas federales como Medicare, Medicare Advantage o Medicaid. Gracias a las políticas de Obama, Puerto Rico no recibe más que el sesenta por ciento de los fondos que reciben los demás Estados en el marco de Medicare y el setenta por ciento de los fondos que reciben en el marco de Medicaid. Lo que significa una pérdida de quinientos millones de dólares que el país, falto de liquidez, no puede permitirse invertir en gastos médicos de su población.

Puerto Rico está también excluido del Supplimental Security Income Program que ayuda a los americanos más vulnerables (dependientes, ciegos, personas mayores que tienen rentas muy bajas o patrimonios cercanos a cero; la mayoría de los 9 millones de personas que cobran esta asignación dependen totalmente de ella). No participa tampoco en el programa federal de nutrición. Todas estas diferencias, y otras también, existen porque el país es una colonia de los Estados Unidos, llamada de forma eufemística “territorio”.

Puerto Rico era en su origen una colonia de España. Los Estados Unidos se apoderaron de estas islas durante la guerra hispano-americana de 1898, al mismo tiempo que de Cuba y las Filipinas. Esto condujo a la guerra americano-filipina en la que los Estados Unidos mataron a 100 000 filipinos que luchaban por la independencia de su país. Por su parte, Cuba se convirtió en una virtual colonia estadounidense hasta la revolución cubana de 1959 y Puerto Rico ha seguido siendo una colonia

Durante los 117 años que han transcurrido, las compañías americanas han sacado enormes beneficios de Puerto Rico. En el curso de los cincuenta primeros años, fueron las plantaciones americanas de los barones del azúcar [propietarios de grandes plantaciones de caña de azúcar ndr] las que sacaron beneficio de los bajos salarios en el país. En los cincuenta años siguientes, el gobierno americano concedió a las compañías americanas importantes ventajas fiscales para que se instalaran en Puerto Rico. Primero fueron las manufacturas de calzado y de ropa las que se aprovecharon de ellas. Luego empresas más fuertemente capitalizadas, como las farmacéuticas, se instalaron también. Esto hizo de puerto Rico uno de los líderes mundiales en el terreno de la fabricación de medicamentos de uso corriente. En un momento dado, ¡trece de los veinte medicamentos más demandados eran fabricados en este país!

Luego, en 1996, el Congreso comenzó a suprimir gradualmente las exenciones fiscales y esto afectó a una gran parte de la industria del país. En 2005, estas exenciones fiscales habían desaparecido totalmente y a partir de ese momento Puerto Rico se encuentra en recesión (una recesión que se ha vuelto más dura aún por el krach financiero de 2008 y la Gran Recesión) y se ha visto forzado a recurrir a préstamos para permanecer a flote. En consecuencia, durante este último decenio, son principalmente los buitres financieros los que han asolado el país.

Los puertorriqueños son ciudadanos americanos y están autorizados a venir al continente. No pueden ser rechazados como los mexicanos que, huyendo de la pobreza, están obligados a entrar en los Estados Unidos sin papeles. Alrededor de 50 000 puertorriqueños hacen el viaje al continente cada año. Hay ahora 5 millones de puertorriqueños viviendo en los Estados Unidos y 3,6 millones en la colonia.

Hemos llegado a un punto en el que, sencillamente, Puerto Rico ya no tiene dinero para pagar a los usureros. La deuda no es “pagable” según las palabras de su gobernador. Para librarse de ella, porque es una colonia, no tiene el derecho a declararse en quiebra, como podría hacerlo un Estado, o como hizo una ciudad como Detroit. Como Grecia, Puerto Rico no tiene moneda propia. [Según un informe del FMI, para hacer frente a “sus plazos” en 2016, además de medidas de austeridad en los terrenos de la educación, las jubilaciones y los gastos en las infraestructuras, sería necesario un crecimiento cercano al 5%; esto para un territorio en recesión y que no puede acceder a los mercados financieros.

La salida de todo esto no está clara. ¿Será forzado Puerto Rico, como Grecia, a pedir prestado aún más, siempre con intereses, y poner en pie cada vez más austeridad a fin de pagar los créditos precedentes y los intereses acumulados?

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El Canal de Nicaragua: La bomba geoestratégica de Latinoamérica que cambiará la historia

Un proyecto titánico. La mayor obra de infraestructura jamás construida. Una vía que, si todo marcha bien, marcará una época. El Gran Canal de Nicaragua conectará el océano Pacífico con el Atlántico y cruzará el territorio nicaragüense de este a oeste. Es una ruta interoceánica de gran calado alternativa al famoso Canal de Panamá.

Según el diseño preliminar, el Canal cruzará el Gran Lago Cocibolca y sus afluentes, la zona de libre comercio de Brito, el complejo turístico de San Lorenzo y el aeropuerto de Rivas, uniendo los dos puertos en el Pacífico y el Caribe.

HKND, la compañía china responsable de la construcción del Canal, ha comunicado ya que ha modificado el trazado de la infraestructura y está dispuesta a hacer más ajustes para evitar perjudicar a la población local y el medio ambiente. De esta forma, la compañía reubicó la entrada pacífica del canal en el río Brito y modificó el trazado a través del departamento de Rivas. Además, ajustó el diseño para no afectar a los habitantes de El Tule, una comarca agrícola por la que discurre la carretera entre los puertos lacustres de San Miguelito y San Carlos.

Esta ruta tendrá 278 kilómetros de longitud y será tres veces más larga que el Canal de Panamá. Por otro lado, su profundidad será de entre 26 y 30 metros, con un ancho que variará entre los 230 y los 520 metros. Será casi el doble de profundo y ancho que el de Panamá. El costo total del proyecto asciende a 50.000 millones de dólares.

El Gobierno del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, otorgó la concesión para la construcción del Gran Canal de Nicaragua al consorcio chino HKND Group (Hong Kong Nicaraguan Canal Development Investment Group). Además de excavar el canal, la compañía tiene previsto construir carreteras, dos puertos, un lago artificial, un aeropuerto, un complejo turístico y una zona de libre comercio, así como fábricas de acero y de cemento.

Una larga historia

La primera mención oficial en Nicaragua sobre el proyecto de construcción de un canal interoceánico se hizo en 1833. En 2004, el Gobierno volvió a la idea de un canal que permitiera a barcos de gran calado hacer su travesía a través del país, pero el elevado coste del proyecto impidió que tomara forma.

En junio del 2013, Nicaragua finalmente entregó a la compañía china HKND la concesión del canal y ese mismo mes la Asamblea nicaragüense aprobó su construcción. El 22 de diciembre de 2014, Managua puso en marcha la maquinaria para construir su propia vía interoceánica. Está previsto que las obras finalicen en 2019 y que entre en servicio en 2020.

El propietario del consorcio HKND es el multimillonario chino Wang Jing. Según la revista ‘Forbes’, Wang es el duodécimo empresario más rico de China, con una fortuna personal de unos 6.300 millones de dólares. Antes de la creación de HKND, su interés principal eran las telecomunicaciones y también la minería y la agricultura.

“Jing ya ha gastado más de 5.000 millones de su capital personal, más el dinero de su familia y sus amigos, a quienes se lo había solicitado para capitalizar el proyecto del Canal”, calcula Stratfor, la empresa privada estadounidense especializada en servicios de inteligencia, que decidió analizar qué fue lo que llevó al empresario a participar en el proyecto e incluso a invertir en él su propio dinero.

Según concluyó la compañía de inteligencia Stratfor, hay varias causas que influyen en la determinación de Wang para seguir adelante. El proyecto no solo aliviaría el denso tráfico del canal de Panamá, sino que también ofrecería rutas complementarias para el comercio entre Asia y la costa oriental de América del Norte. También proporcionaría un paso más rápido de las naves masivas de carga procedentes de América Latina, especialmente de Brasil, a Asia: hoy en día, estas naves son demasiado grandes para el Canal de Panamá. Teniendo en cuenta el acelerado crecimiento del volumen de comercio entre China y América Latina, el cambio se hará sentir.

Podría tratarse, además, del establecimiento de nuevos sitios turísticos, gracias al desarrollo de más puertos. Con apoyo de China, Nicaragua podría aprovechar también cambios en las cadenas logísticas internacionales creando una zona de libre comercio. Gracias a los bajos costes de la mano de obra y la cercanía a los grandes mercados de EE.UU., México y Sudamérica, convertir el país en un centro de producción y distribución regional parece una idea perspicaz, concluye Stratfor.

Por su parte, el propio multimillonario promete “transformar la vida” de Nicaragua con el canal y rechaza cualquiera crítica al proyecto. “Las acciones pesan más que las palabras. Convenceremos a todos con los hechos. Los convenceremos al tener éxito”, dijo Wang a la BBC.

“La mayor presión viene de tener que ganar el reconocimiento del mundo. No puedo dejar que este proyecto se convierta en un hazmerreír internacional”, subrayó Wang. Para el empresario, la clave del éxito del Canal es la presencia de China en el proyecto: “Las empresas chinas llevan décadas acumulando enorme experiencia y conocimiento en grandes proyectos de infraestructura. Por lo que tener compañías chinas al frente de este proyecto aumenta enormemente sus perspectivas de éxito. Esa es nuestra fortaleza”.

Sobre el secretismo que rodea el proyecto, por ejemplo en lo referente a la financiación, Wang asegura que tiene una justificación: “No estamos reteniendo información. Esto es ser responsables. Queremos ser vistos como héroes que hacen historia, no como villanos, por lo que necesitamos tiempo”.

Consecuencias para la naturaleza

Probablemente, una de las mayores preocupaciones respecto al proyecto está relacionada con el medio ambiente y, en particular, con las consecuencas que tendría el canal para el lago Cocibolca, una fuente primaria de agua potable en la región. Algunos activistas están preocupados por la posibilidad de contaminación del lago debido a un accidente o a la intrusión de agua salada, así como por el riesgo de afectar al ecosistema del lago.

HKND Group ya entregó a la Comisión del proyecto el estudio de impacto social y ambiental, que ahora será sometido a revisión. El estudio, que consta de 14 volúmenes, fue elaborado por la consultora Environmental Resources Management Group Inc. (ERM), con sede en Londres, tras dos años de investigación de campo con la participación de expertos nacionales e internacionales.

Según Bill Wild, asesor jefe para la obra de HKND Group, dicho trabajo determina que el proyecto cumplirá con los estándares internacionales y que, si se consigue mitigar, controlar y compensar los daños, tendrá un impacto positivo neto, es decir, que el impacto positivo ambiental y social será más alto que los impactos negativos.

De hecho, la complejidad y el gran costo del proyecto se explican parcialmente porque se escogió una ruta con un menor impacto en el medio ambiente. Un ejemplo de esta actitud es la creación del lago artificial Atlanta, para evitar la salinización de las aguas dulces.

“Nosotros pensamos que este megaproyecto, partiendo de que el canal debe estar al servicio de la naturaleza y no la naturaleza al servicio del canal, creemos que es una oportunidad para la restauración ambiental del territorio, creemos que da una oportunidad muy valiosa para el ordenamiento de este territorio”, asegura el ambientalista Camilo Jesús Lara Bermúdez, miembro de la comisión de Desarrollo del Canal de Nicaragua.

¿Qué significa para Nicaragua?

El Canal de Nicaragua será tres veces más largo que el de Panamá y dará una nueva vida a la economía de las áreas que atraviesa. Será de gran importancia para toda la región y para todo el mundo, pero en primer lugar, sin duda, para Nicaragua. Los numerosos proyectos complementarios del canal podrían convertir a Nicaragua en un núcleo comercial para toda la región.

Así, según el proyecto, se creará un megacentro logístico en la zona de Rivas. Tan solo a unos kilómetros de la costa del lago Cocibolca se construirá el mayor y más moderno aeropuerto de América Central, que tendrá la destacada categoría 4E que permite recibir grandes aviones de carga y de pasajeros como, por ejemplo, Airbus 380 o Boeing 777.

La capacidad aproximada del nuevo aeropuerto sería de un millón de personas y 22.000 toneladas de mercancías. Un punto más a favor del país en calidad de centro de tránsito.

El puerto Brito hoy no es más que una pequeña aldea de pescadores, pero gracias al proyecto del gran canal crecerá la zona con uno de los mayores puertos de aguas profundas de todo el mundo. Esa área de la costa del Pacífico será una auténtica joya de la corona de las rutas del Gran Canal, dado que en esa también se desarrollará una zona de libre comercio y numerosos complejos turísticos.

Una de las principales ventajas de esta infraestructura, comparada con la panameña, será la posibilidad de atender buques de mayor tonelaje. De hecho, en un futuro, los grandes barcos de carga de última generación simplemente no podrán pasar por el antiguo trayecto. El tránsito por Nicaragua será la única alternativa para el transporte global de mercancías y acaparará buena parte del tráfico marítimo mundial.

“Si comparamos por ejemplo un buque que va de una costa a otra en EE.UU. por Panamá, y si lo hiciera en Nicaragua, el mismo buque, con solo pasar por Nicaragua se ahorraría más de 900 kilómetros. Eso tiene impacto económico para la empresa y también para los usuarios de los productos que son transitados por allí. Si navega menos, va a consumir menos combustible y va a contaminar menos. Aunque el proyecto requiere muchas inversiones y esfuerzos, es una brillante oportunidad para hacer de Nicaragua un país económicamente más próspero y con bajo nivel de pobreza”, opina Telémaco Talavera, ingeniero y miembro de la comisión de Desarrollo del Canal de Nicaragua.

“El Canal y el efecto multiplicador, sobre todo el efecto multiplicador de la economía nicaragüense, va a llevar a doblar nuestra economía, doblar los ingresos gubernamentales, cortar a la mitad la pobreza extrema del 14 por ciento al 7 por ciento. Y llevar al 25 por ciento de nuestra población a salir del sector informal, que es abrumadoramente mayoritario actualmente”, asegura al respecto Paul Oquist, secretario ejecutivo de la Comisión del Proyecto de Desarrollo del Canal de Nicaragua.

Ventajas para la sociedad

Aparte de los evidentes beneficios económicos para Nicaragua, se prevé que la construcción del Gran Canal genere entre 200.000 y 250.000 empleos. Además, según el analista Carlos Aznárez, el proyecto ayudará a lograr un mayor desarrollo social del país, ya que los ingresos económicos que obtendrá Nicaragua se podrían destinar a planes sociales de la región. Por su parte, el sociólogo y profesor universitario nicaragüense Freddy Franco estima que el Gran Canal será un aporte fundamental al crecimiento económico y social del país, sobre todo para su Plan Nacional de Desarrollo Humano.

Según explicó el experto en un diálogo con la agencia Prensa Latina, en ese programa se trazan metas esenciales de transformación social para la superación de la pobreza, la generación de empleos, una mejor distribución de la riqueza y un desarrollo económico sustentable, sostenible y diversificado. Una prueba de sus palabras es que el Gran Canal recibió recientemente los premios Proyecto Estratégico del Año y Proyecto de Creación de Empleos del Año en Guatemala.

Tras la entrega de estos premios durante el Foro de Liderazgo en Infraestructura de América Latina, celebrado en la ciudad guatemalteca de Antigua, el asesor principal de HKND, Bill Wild, aseguró que el Gran Canal Interoceánico tendrá un impacto positivo en el país, tanto en el campo económico, como desde el punto de vista social y ambiental.

“La construcción y operación del Canal traerá un gran impulso a la economía de Nicaragua y creará un gran número de oportunidades de empleo. El nivel de vida se mejorará de manera significativa para todos los nicaragüenses”, afirmó el representante de HKND, citado por el portal lavozdelsandinismo.com. Asimismo, destacó que los resultados de las encuestas realizadas por diversas organizaciones demuestran las altas expectativas y el apoyo al proyecto por parte de la población de Nicaragua.

Más allá de Nicaragua, la obra interocéanica acapara la atención mundial y ya ha despertado interés de inversionistas de varios países, tales como Francia, Dinamarca y Alemania, que anunciaron su intención de visitar el país centroamericano para conocer el proyecto.

Oportunidad de desarrollo para América Latina

El Gran Canal Interoceánico de Nicaragua entró en la lista anual elaborada por la firma CG-LA Infraestructure, que presenta los proyectos estratégicos de América Latina que favorecerán el desarrollo de la región. Según el portal Business Wire, la construcción del Canal de Nicaragua se ubicó en el puesto 12 del ‘ranking’ de los 100 proyectos latinoamericanos que serán terminados en los próximos 3 a 18 meses. De acuerdo con Ronald Maclean-Abaroa, portavoz de la empresa HKND Group, la puesta en marcha de esta obra traerá grandes beneficios para toda la región centroamericana y el resto de países de América Latina y el Caribe.

“Se trata de un gran proyecto que tiene el potencial de transformar el comercio internacional y traer importantes beneficios económicos y sociales a Nicaragua, sus vecinos y Latinoamérica”, sostiene el representante de la compañía china.

China y Rusia

Mientras que las ventajas del proyecto para Nicaragua parecen claras, hay quienes se preguntan sobre el alcance de las posibles ganancias de China. Mientras la mayoría de los analistas pronostican la mejora en la competitividad de sus productos al abaratarse el costo de transporte, otros destacan además las ventajas estratégicas que representa para Pekín un aumento de su presencia en la zona de Centroamérica y América Latina.

* “Tendría un acceso estratégico muy cerca de América del Norte, que en este momento no tiene”, explicó a la BBC Mundo Heinz Dieterich, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de México.
* “Para China sería un golazo geopolítico frente a Estados Unidos y una respuesta a lo que hace Washington” Heinz Dieterich, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de México
* “Es como un ajedrez”, prosigue el analista. “China dice: ustedes tratan de construir un muro de contención en mi vecindad inmediata; pues nosotros podemos hacer lo mismo con Costa Rica, México y ahora Nicaragua”, concluye.
* Rusia también estudia la posibilidad de participar en la construcción del Canal de Nicaragua, según señaló a RIA Novosti el vicecanciller Serguéi Riabkov el año pasado.
* Asimismo, el pasado mes de marzo el canciller ruso Serguéi Lavrov declaró que Rusia estaría preparada para proveer seguridad en la zona en caso de que las autoridades nicaragüenses lo solicitaran.

EE.UU. y “bomba geoestratégica”

Nicaragua insta a ver el Gran Canal como una oportunidad para las empresas de todo el mundo, no como un obstáculo. “El Canal es una inversión comercial para el mundo entero”, aseguró Francisco Telémaco Talavera, portavoz del Canal Interoceánico y asesor del presidente Daniel Ortega, durante una charla en la Casa América de Madrid el pasado mes de enero. “Nosotros lo merecemos y el mundo lo necesita”, concluyó. Sin embargo, parece que no a todos les sienta tan bien el gran proyecto.

El director del Instituto Nacional de Energía de Rusia, Serguéi Pravosúdov, opina que el Canal de Nicaragua debilitará en gran medida la posición de EE.UU., causando un duro golpe a su prestigio. “Estados Unidos controla los principales lugares de las rutas marítimas: el canal de Panamá, el canal de Suez, así como las principales rutas comerciales que pasan por Singapur, Gibraltar, etc. Por lo tanto, para EE.UU. la aparición de una vía alternativa es un desafío directo”, afirma Pravosúdov, citado por ‘Svobodnaya Pressa’.

Otros comentaristas, como el escritor ruso Alexánder Projánov, sostienen que la colaboración entre Rusia, China y Nicaragua en la construcción del Canal es “una potente bomba geoestratégica que explotará cerca de EE.UU.”.

“Las empresas rusas y chinas interactúan en una zona cercana a Estados Unidos. Por supuesto, esto no es agradable para los estadounidenses”, explicó el escritor, citado por ‘Izvestia’. Algunos expertos van más lejos y aseveran que EE.UU. trata de desestabilizar Latinoamérica para impedir la construcción del Canal de Nicaragua.

En este sentido, el periodista y politólogo Ígor Ignátiev explica que después de que se tomara la decisión de construir el Canal de Nicaragua, el Departamento de Estado de EE.UU. empezó a materializar su plan de desestabilización de América Latina y justificó su intervención en los asuntos de los países de la región alegando preocupación por la presunta violación de los derechos humanos en la zona.

De acuerdo con el artículo del experto publicado en el portal Politikus, primero Washington intentó organizar multitudinarios disturbios en Nicaragua y ahora su presencia se hace cada vez más prominente en los países vecinos al futuro Canal.

Según el especialista, no hace tanto tiempo se intensificó el control del supuesto tráfico de drogas en Brasil y Venezuela, y ahora le ha llegado el turno a Ecuador. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, por su parte, ha declarado durante la emisión del programa ‘Kartina mira’ (‘Imagen del mundo’), en el canal de televisión RTR-Bielorrusia, que Ecuador también siente la presión de EE.UU. en materia de derechos humanos y la intervención de grupos radicales estadounidenses de extrema derecha destinados a desestabilizar la sociedad. La misma situación, de acuerdo con Ignátiev, se puede observar en Argentina, Bolivia y Venezuela.

“Es obvio que EE.UU. está empezando un gran juego en América Latina con el objetivo de interrumpir la construcción del Gran Canal de Nicaragua”, afirma el periodista. El experto también señala que en este caso Washington utiliza su estrategia común de traer inestabilidad en la región, agitar la situación política, y con ello bloquear el flujo de inversiones de otros países.

A pesar de todas las potenciales dificultades y obstáculos, Nicaragua ya ha tomado el camino hacia su sueño. Un sueño que, al cumplirse, cambiará la historia de la región y de todo el mundo.
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Tomado de ActualidadRT.com

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Leonel: República Dominicana, ¿Amnistía de nacionalidad?

Mesa de Análisis y Desarrollo

  • Observación. El informe de la misión de la OEA que estuvo en República Dominicana y Haití, “reconoce que existen personas en riesgo de no contar con ninguna nacionalidad reconocida”.

Leonel Fernández
Santo Domingo

A pesar de que no se han podido presentar pruebas convincentes sobre casos de apátridas en nuestro país, ni de evidencias inequívocas de deportaciones masivas o de crisis humanitarias, varios sectores de la comunidad internacional persisten en la idea de proyectar a la República Dominicana como un país racista, xenófobo y segregacionista.

Nada de eso es cierto. Pero en su editorial del 11 de julio de este año, titulado, Apátridas en la República Dominicana, el periódico The New York Times denuncia una situación de racismo en el país y alega que hay 210 mil personas apátridas en nuestro territorio.

En la carta que remitieron al presidente Barack Obama, el pasado 14 de julio, un grupo de académicos…

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