La Vía franca Danilo despeja el camino a Leonel

César Medina
Madrid, España

En su conversación del martes con los periodistas, Danilo Medina ofreció nuevas pistas para confirmar que definitivamente no va a la reelección, lo que configura una candidatura de Leonel Fernández sometida a serios cuestionamientos por su propio partido bajo el argumento de que en su contra unifica a la oposición con grupos de poder y sectores sociales que rechazan fanáticamente su postulación.

El escenario electoral con Leonel de regreso, que se proyectó por meses a título de conjeturas y eventualidades subordinadas a que Medina se presentara o no a la reelección, ha comenzado a despejarse en la misma medida en que al peledeismo lo abruma la posibilidad de que en las elecciones del dieciséis la trulla opositora le caiga encima como los pavos.

Leonel unifica en su contra no sólo a la oposición política sino también a los grupos de presión nucleados en la sociedad civil y a sectores liberales y de la izquierda tradicional que hacen causa común con figuras del poder capitalista que no le perdonan haber manejado el gobierno durante tres períodos al margen de sus intereses y apetencias particulares.

A eso se agrega el escaso entusiasmo que esa candidatura pudiera provocar en los sectores danilistas y en grupos minoritarios del PLD– el principal de ellos encabezado por Temo Montás–, que se muestran radicalmente opuestos a su retorno, a pesar de que en los tres períodos de gobiernos leonelistas fueron de los más beneficiados con posiciones y canonjías.

Se despeja el panorama
El pasado martes Danilo echó un balde de agua fría a quienes venían proponiendo insistentemente su reelección. No podía ser más claro en los argumentos con que respondió preguntas de los periodistas a quienes agasajó con un almuerzo opíparo en Palacio a propósito de cumplir dos años en el gobierno:

-Es normal que todos los presidentes reciban sugerencias y presiones para que se reelijan;

-Los procesos electorales tienen plazos fatales para escoger candidatos;

-Su familia no quiere que él siga en los trajines presidenciales;

-Las aspiraciones de algunos funcionarios-precandidatos son legítimas;

-En el momento oportuno emitirá su opinión sobre la reelección, “si es que el tema aún lo requiere”; y

-Como Presidente no va a recibir los beneficios de las dos plantas a carbón de Punta Catalina porque entrarán en servicio en 2017Ö

Resumiendo en esos seis temas la conversación del Presidente Medina con los periodistas, se hallan tres pistas contundentes sobre su decisión de no correr por la reelección: a)

-Por primera vez Danilo involucra a su familia– particularmente a su mujer y a sus tres hijas–, en decisiones políticas de Estado y de tanta trascendencia en su núcleo familiar más íntimo, y fue claro al señalar que ellas le han pedido que vuelva a casa en 2016; b)

ñFijará su posición sobre el tema al vencerse el plazo fatal de las candidaturas “si es que el tema aún lo requiere”. Esta última frase lo define todo: está diciendo que llegado ese momento existe la posibilidad de que él no tenga que definir nada porque el tema se haya diluido; y c)

ñSu gobierno no recibirá los beneficios de las dos plantas a carbón porque entrarán en servicio en 2017Ö Y es lógico que si él no será el presidente en 2017 es porque ha decidido no reelegirse. ¿Se requiere más claridadÖ?

¿… Y por qué será Leonel?
A Leonel Fernández le convenía como a nadie la reelección de Danilo Medina. Simplemente porque con la reelección habría ganado tiempo para terminar de reciclarse; además, ello implicaba una reforma constitucional que sacaba del juego a Danilo en 2020, escenario ideal para su retorno.

Como Danilo no va a la reelección, Leonel está obligado a ser el candidato del PLD, quiera o no quiera, vaya a ganar o vaya a perder, en vista de que una decisión contraria lo saca de la política. De no ser candidato, pierde el liderazgo partidario y su espacio de principalía electoral porque competir con Danilo en el veinte sería su peor negocio.

Esta vez Leonel no tiene el triunfo asegurado como sí lo tenía en el 2004 y en la reelección de 2008, aunque el análisis superficial lo considere “un paseo” dada la división del principal partido de oposición.

En las elecciones del dieciséis, Leonel tendrá que batallar contra muchos factores adversos: fuerzas económicas poderosas, sectores externos de poder determinantes a veces, la maledicencia de grupos de la sociedad civil con capacidad de generar opinión pública y probablemente contra algunas conspiraciones internas en su partido.

El ex presidente no debe ignorar esa realidad y saber que el momento pudiera ser un mal aliado a partir de que su salida tempranera provocará la consolidación de un bloque opositor con espacio para sobreponerse a la división del PRD y armar una candidatura que obligue un balotaje con resultados impredecibles.

¿Otra alternativa en el PLD?
Una candidatura opcional a Leonel en el PLD no se percibe en la coyuntura actual a pesar del ostensible avance de Reinaldo Pared y Francisco Javier García, en ese mismo orden. El liderazgo del partido y haber sido tres veces Presidente de la República le dan enorme gabela a Leonel en la carrera por la nominación.

Fuera de Reinaldo y Francisco Javier, las otras candidaturas menores no son tomadas en cuenta. Radhamés, Domínguez Brito y Temo son simples rellenos.

La ventaja de Leonel sólo podría verse mellada, que no derrotada, por una participación abierta de Danilo a favor de otro precandidato, actitud contraindicada en el manual de prudencia política que aplica el Presidente.

Danilo por sí mismo contrapesa a Leonel, que no así por delegación de liderazgo, independientemente de que dirigentes peledeistas de todo el país han comenzado a buscarle el lado a Leonel en tanto se aleja la posibilidad de la reelección.

Opción poco ortodoxa…
Otra corriente danilista menos ortodoxa se plantea la conveniencia de que el PLD pierda las elecciones del dieciséis y Leonel termine derrotado por una opción opositora compelida a encarar los déficits presupuestarios que se ven llegar de forma ominosa en la economía del país.

Para ellos Danilo también tuvo respuesta en su reunión del pasado martes con los periodistas que cubren la fuente palaciega: es un hombre de partido y apoyará al candidato que elija el PLD en las próximas elecciones.

No dio la más mínima señal de que esté apoyando a alguno de los precandidatos peledeistas. Su cercanía personal cuasi familiar con Reinaldo tampoco compromete su participación en una campaña que en este momento se ve definida a favor de Leonel.

Lo que determina cualquier lectura al encuentro del martes con la prensa es que Danilo Medina sigue concentrado en la tarea de gobernar sin escuchar siquiera las voces que reclaman la reelección.

Y mientras el gobierno pasa la prueba de su primera mitad con buenas notas, la discreción del Presidente todavía deja en algunos de los dirigentes más fanatizados de su corriente partidaria la idea de que aún es posible seguir en el poder más allá del dieciséis…

… Asistidos sólo por la esperanza de que sea una “Ödecisión nacional…”

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