Publicado en EL HOMBRE Y SU HISTORIA

¿De dónde te sale ese orgullo de pequeño burgués?

Santo Domingo at night

POR MANUEL MORA SERRANO

La sinceridad a veces se castiga. He recibido muchas felicitaciones y abrazos por mi artículo del cinco de este mes en este diario sobre mis ochenta años. Pero lo que más ronchas ha despertado ha sido mi confesión de que: “pertenecíamos a la mejor clase social del mundo, a la pequeño burguesía, de la que me siento orgulloso y lamento que no exista una ideología que nos catapulte como tales, con nuestras virtudes y nuestros defectos al poder político, por estar “vendidos” ideológicamente a la burguesía o al proletariado, estando como estamos mejor preparados para no depender de una ni del otro, sino para que todos seamos ese término medio ideal de todas las cosas, ni demasiado ricos ni demasiado pobres, como las gentes de Bután.”

Sin duda alguna me había metido en territorio ideológico tabú.

Hace más de veinte años que vengo meditando sobre la ausencia de una ideología coherente con nuestra realidad social.

¿Quiénes somos los tan vilipendiados por nuestros propios miembros que nos acusan (y se acusan) de ser la peor clase social y la que tiene los vicios más peligrosos?

Jamás hubo ceguera ideológica más grande que los que siguiendo a Marx, que no era de la burguesía ni del proletariado, como la gran mayoría de los pensadores y los ideólogos del siglo diez y nueve, no advirtieron tres detalles: a) que esos proletarios, por los cuales se abogaba, hartos de su condición de parias sociales, estaban locos por que sus hijos ascendieran en la sociedad formándose intelectualmente y luego que se graduaran en las universidades e institutos al servicio de las masas, como ha ocurrido aún en países como el nuestro que no han tenido regímenes socialistas formales, no solo vivieran mejor, sino que ellos también pudieran hacerlo; b) los ejemplos harto elocuentes de Rusia, Alemania del Este y China en la actualidad, señalan que esa masa preparada intelectualmente ya no era pasiva sino el nuevo motor para una nueva revolución. Angela Merkel es suficiente y claro ejemplo, y c) lo que está pasando en Cuba con ese excedente extraordinario de profesionales calificados que no soportan carecer de lo que otros ciudadanos disfrutan con sus conocimientos en otros países, hasta en algunos subdesarrollados, ejemplos de ellos son los que desertan, que al día siguiente están exigiendo todo lo que no podían tener en la supuesta dictadura del proletariado, que fue organizada y dirigida por pequeño burgueses, como en todas partes, porque éramos los más preparados y los más sensibles.

¿Quiénes somos los pequeño burgueses en estas sociedades seudo capitalistas o en las realmente tales? Hasta hoy hemos sido servidores, bufones y tontos útiles.

Todas las empresas, sin importar el rango, que tienen personal calificado o pagan salarios decentes, están integradas por pequeño burgueses sin conciencia de clase.

Nadie quiere tocar la trompeta que despierte esos “monstruos”. De ahí que sea útil que se entretengan soñando con el poder que indefectiblemente dirigirán si logran una revolución socialista siguiendo la saga consabida, porque en el proletariado no hay material suficiente ni capacitado para dirigir eficazmente la cosa pública. Y cuando ha ocurrido, no deseo mencionar a Stalin comparándolo con Trotsky o con Lenin.

Los pequeño burgueses en las otras sociedades, que son la mayoría (apenas existimos en las muy primitivas aunque formamos parte de las estructuras gubernamentales); en Haití, que es un ejemplo preciso, la revolución de los esclavos contra los burgueses amos de las plantaciones, no hubiera sido posible sin los mulatos hijos bastardos que sabían leer y escribir y muchos se habían educado en Francia o en el propio país sin rangos burgueses, sino de nuestra clase, que fueron absolutamente necesarios. Ahí fuimos los tontos útiles.

En Santo Domingo, tierra de hateros, los que poseían cultura en una comunidad mulata de gentes pobres, eran de nuestras filas y algunos fueron los bufones necesarios en toda corte. Y nada tenemos que decir de los que ya formábamos parte de una clase en crecimiento bajo la dictadura de Trujillo o los gobiernos que le sucedieron, donde parte de los nuestros de Balaguer a los últimos, salvo don Antonio, eran de nuestras filas.

¿Quiénes acompañaron a los libertadores? ¿Quiénes fueron la mayoría de los opositores a Rafael L. Trujillo o a Lilís? ¿Hemos revisado con ojos críticos clasistas a los que cayeron por ideales nada más, por nuestra libertad, antes y después?

Nuestra inteligencia y nuestra resistencia a la opresión hablan muy alto y muy claro de quiénes somos los pequeño burgueses a la hora del sacrificio mayor. Que muchos solo hemos sido actores en las gradas, es verdad, pero desde ahí hemos aplaudido o vitoreado siendo bufones o tontos útiles, a los que nos han manejado a su antojo, y si hemos sido la hez, ha sido por falta de una ideología que nos defina y nos unifique, aquí y en todo el resto del mundo civilizado.

Cuando caen las Torres Gemelas la mayoría de las víctimas son de los nuestros, porque siempre somos los que cumplimos, los que hacemos los horarios y llegamos primero. En todas las oficinas, en todas las empresas bastaría que distribuyéramos nuestro catecismo para tomar el poder. La mayoría de oficiales militares vienen de nuestras canteras.

No haríamos la dictadura del secretariado o del doctorado, inauguraríamos, sin duda alguna, la democracia de la pequeño burguesía, la democracia de la clase media. Dignidad para todos sería nuestro lema: ni demasiado ricos ni demasiado pobres. Estableceríamos algo que no existe ahora: barreras para las ambiciones desmedidas.

Hace veintidós años que en el más capitalista de todos los países, en un albergue para gentes de clase media en Los Póconos, Pennsylvania, en una antigua zona indígena, comencé a escribir sobre la ideología pequeño burguesa, y cuando se la ofrecí a un viejo amigo que se postulaba a la presidencia, me dijo textualmente: “Gracias, Manolito, pero nadie cree ahora en ideologías” y por ahí deben estar amarillentas o llenas de polillas aquellas páginas inflamadas de ese orgullo zoquete de ser de clase media y de aspirar al poder para nuestra gente.

O por lo menos así dirían los traidores a nuestra clase, los que nos niegan y vituperan, aunque vivan como burgueses, capaces de sacrificarse por los que no pueden gobernarse, por los que solo anhelan alcanzar nuestro precario status, y así disfrutar de los dones del siglo y de nuestro tiempo con un poco de decoro y dignidad.

Con un poquitín de conciencia crítica despertarían esos monstruos dormidos que somos, y haríamos temblar al planeta, como aquellas ‘madres terribles’ de García Lorca que levantaban sus cabezas en las praderas cada vez que un torero mataba un hijo en la fiesta brava.

Un día despertaremos, y entonces preguntaremos ¿por qué esperamos tanto? Y responderemos llorando: por la ceguera de nuestra gente; solo por la ceguera de nosotros mismos; con palabras parecidas dijo en Andalucía con rabia que ha llegado nítidamente cuatro siglos ha, otra ‘madre terrible,’ la de Boabdil, aquel árabe que volteó el rostro derramando lágrimas para mirar la Alhambra perdida sin volverse estatua de piedra: “No llores como mujer lo que no pudiste defender como hombre”. Por temor a esa frase, de ahí me sale el orgullo de ser pequeño burgués y ver la indiferencia y la ceguera de los miembros de mi propia clase, que sin duda, es la mejor del mundo: sin abundancia que sobre y sin carencias precisas.

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MAS SOBRE LA AUTOESTIMA…

1. Introducción

1. Introducción

Toda persona tiene en su interior sentimientos, que según su personalidad puede manifestarlos de diferentes maneras. Muchas veces esta manifestaciones dependen de otros factores, según el lugar físico, sentimental y emocional, éstos pueden influir positiva o negativamente en la formación de la persona o sea en la Autoestima.

Este tema lo desarrollaremos debido a que estamos en una etapa en la cual intentamos definir nuestra personalidad, tomando diferentes modelosya que nos relacionamos en distintos ámbitos. A demás nos interesó ya que era un tema en el cual teníamos escasos conocimientos. Esto nos motivó a investigar a fondo el tema ya que lo consideramos importante para el desarrollo y la constitución de una buena vida.

El objetivo de esta investigación científica, es responder a nuestras dudas planteadas como hipótesis:¿Qué síntomas manifiestan las personas que sufren un desfasaje en su autoestima? ¿Cuáles son los factores que influyen en la persona que haces que exista este desfasaje? ¿Cómo ayudar a la persona que posee baja autoestima?.

Esperamos cumplir con nuestros objetivos y con las expectativas del trabajo, obteniendo un buen resultado del mismo.

2. Autoestima
¿Que es la Autoestima?
La autoestima es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad. Esta se aprende, cambia y la podemos mejorar. Es a partir de los 5-6 años cuando empezamos a formarnos un concepto de cómo nos ven nuestros mayores (padres, maestros), compañeros, amigos, etcétera y las experiencias que vamos adquiriendo.
Según como se encuentre nuestra autoestima, ésta es responsable de muchos fracasos y éxitos, ya que una autoestima adecuada, vinculada a un concepto positivo de mí mismo, potenciara la capacidad de las personas para desarrollar sus habilidades y aumentará el nivel de seguridad personal, mientras que una autoestima baja enfocará a la persona hacia la derrota y el fracaso.
3. Baja Autoestima
Todos tenemos en el interior sentimientos no resueltos, aunque no siempre seamos conscientes de estos. Los sentimientos ocultos de dolor suelen convertirse en enojo, y con el tiempo volvemos el enojo contra nosotros mismos, dando así lugar a la depresión. Estos sentimientos pueden asumir muchas formas: odiarnos a nosotros mismos, ataques de ansiedad, repentinos cambios de humor, culpas, reacciones exageradas, hipersensibilidad, encontrar el lado negativo en situaciones positivas o sentirse impotentes y autodestructivos.
Cuando una persona no logra ser autentica se le originan los mayores sufrimientos, tales como, enfermedades psicológicas, la depresión, las neurosis y ciertos rasgos que pueden no llegar a ser patológicos* pero crean una serie de insatisfacciones y situaciones de dolor, como por ejemplo, timidez, vergüenza, temores, trastornos psicosomáticos*.
La autoestima es importante porque es nuestra manera de percibirnos y valorarnos como así también moldea nuestras vidas. Una persona que no tiene confianza en sí misma, ni en sus propias posibilidades, puede que sea por experiencias que así se lo han hecho sentir o por mensajes de confirmación o desconfirmación que son trasmitidos por personas importantes en la vida de ésta, que la alientan o la denigran*.
Otra de las causas por las cuales las personas llegan a desvalorizarse, es por la comparación con los demás, destacando de éstos las virtudes en las que son superiores, por ejemplo: sienten que no llegan a los rendimientos que otros alcanzan; creen que su existencia no tiene una finalidad, un sentido y se sienten incapaces de otorgárselo; sus seres significativos los descalifican y la existencia se reduce a la de un ser casi sin ser. No llegan a comprender que todas las personas son diferentes, únicas e irrepetibles, por lo que se consideran menos que los demás.
La persona, va creciendo y formando su personalidad dentro del ambiente familiar, que es el principal factor que influye en la formación de la misma, ya que le incorpora a ésta los valores, reglas y costumbres que a veces suelen ser contraproducentes. Algunos de los aspectos ya mencionados son incorporados, a la familia, por medio del “modelo” que la sociedad nos presenta, y éste es asimilado por todos los grupos sociales. Pero, la personalidad de cada uno, no sólo se forma a través de la familia, sino también, con lo que ésta cree que los demás piensan de ella y con lo que piensa de sí misma, al salir de este ambiente y relacionarse con personas de otro grupo diferente.
4. La Familia
La autoestima, además es aprender a querernos y respetarnos, es algo que se construye o reconstruye por dentro. Esto depende, también, del ambiente familiar en el que estemos y los estímulos que este nos brinda.
En la violencia familiar las víctimas y los victimarios poseen muy baja autoestima, ya que por un lado, la víctima es alguien al que maltratan sin que ésta pueda poner límites y no se da cuenta de que está siendo abusada. Por otro lado, los victimarios compensan lo inferior que se sienten, maltratando y abusando, en este caso, de un familiar.
Muchas de las heridas emocionales que tiene una persona, producidas en su niñez pueden causarnos trastornos psicológicos emocionales y físicos (cáncer, úlceras, hipertensión, trastornos cardíacos y alimentarios, problemas en la piel, depresiones, etc.), produciendo dificultades en la vida de las mismas(conflictos serios en el trabajo, disminución de la energía y de la capacidad creativa, relaciones matrimoniales desastrosas, no poder hacer o conservar amigos, poco entendimiento con las hijas e hijos).
Existen padres, madres, docentes o cuidadores que humillan, desprecian, no prestan atención, se burlan o se ríen del niño/a cuando pide ayuda, siente dolor, tiene un pequeño accidente, necesita que lo defiendan, expresan miedo, piden compañía, se aferra buscando protección, tiene vergüenza, etc.. Estas actitudes se completan con otras totalmente opuesta, desmostrándole al niño que es “querido y bonito” creándole una gran confusión. Pero estas muestras de cariño son aparentes, adjudicándole un rotulo a su identidad, que trae como consecuencia un peso negativo en formación y en el desarrollo de sus capacidades.
En el momento en que la persona afectada es adulta, transmitirá la humillación o el maltrato a personas más pequeñas o vulnerables. Es una cadena hereditaria de abuso y poder, ya que el desprecio y la vergüenza vivida en la infancia son la fuente de los problema que afectan en la vida adulta y los causantes de la baja autoestima.
La principal imagen y más generalizada forma de violencia es el maltrato emocional. Hay muchas maneras pasa asustar a un niño y hacerlo sentir culpable e intimidado, sin recurrir a la violencia física. El niño o la niña se atormenta con pensamientos y sentimientos que no pueden comunicar ni compartir con nadie y aprenden a soportar el dolor y el silencio.
La autoestima y la comunicación están muy relacionadas, porque según como se diga algo, el efecto será positivo o negativo, de aprendizaje o de resentimiento, que se transmite desde la infancia hacia el futuro. Por esta razón, se entiende que los padres y madres que dañan la autoestima de sus hijos no siempre lo hacen intencionalmente, ya que ellos fueron educados del mismo modo.
Cuando los padres quieren que sus hijos reaccionen como ellos desean, suelen comportarse de maneras particulares. Estas maneras pueden ser:
Mártires: controlan al niño haciéndolo responsable de su sufrimiento y culpable por todo lo que pueda querer o hacer que no le caiga bien a estos mártires, a quienes nada les viene bien, y recurre a las quejas, los reproches, las lagrima, las amenazas de que les va a dar una ataque, etcétera.
  • – Ves como me sacrifico por vos y no te importa-
  • – Dejé todo para criarte y me lo pagas haciendo eso-
  • – ¿En que nos equivocamos que nos haces estas cosas?-
Los dictadores: controlan al niño o la niña atemorizándolos cuando hacen algo no autorizado, son estrictos y amenazantes para que obedezcan y todo los enfurece. Condenado de manera inapelable al niño, con burlas, gritos, despliegue de poder y dominación.
  • – Como podes ser tan estúpido/a, como no te das cuenta de las cosas-
  • – Te avisé y ahora vas a ver lo que te pasa por no obedecer-
  • – Yo no tengo que darte explicaciones, lo haces porque te lo ordeno y punto-
A veces estos roles (mártir y dictador) se combinan, se alternan y agregan mas confusión a los chicos porque también van acompañados con demandas o manifestaciones de cariño. Y si un hijo llega a quejarse, a llorar o a reclamar por el trato que recibe puede volver a ser juzgado, culpado y descalificado.
“Según se hallan comunicado nuestros padres con nosotros así van a ser los ingredientes que se incorporen a nuestra personalidad, nuestra conducta, nuestra manera de juzgarnos y de relacionarlos con los demás.
Esas voces quedan resonando dentro de nosotros toda la vida. Por eso hay que aprender a reconocerlas y anular su poder para que no nos sigan haciendo sufrir, para liberarnos de esos mandatos distorsionados y para no volver a repetírselos a nuestros hijos e hijas.
Ninguna forma de maltrato es educativa y ningún mensaje o comunicación que culpabiliza, critica, acusa, insulta o reprocha es un buen estímulo para nadie. Y menos en la infancia, cuando no hay posibilidades de defenderse, protejerse o entender que es la impotencia y el desconocimiento de otras formas de trato lo que lleva a los padres y madres a asumir ese papel de mártir o de dictador.”(1)
“Lo primero que hay que entender es que no podemos hacernos cargo toda la vida de los problemas que amargaron o hicieron de nuestros padres y madres personas mártires o dictadoras. Basta con empezar a investigar de que manera nos afectaron esas actitudes, para comenzar a liberarnos de sus efectos y no repetir nada de esto con los propios hijos e hijas, con nuestros alumnos, con cualquiera de nuestros chicos o chicas que puedan estar a nuestro cuidado.”(2)
5. Como sanar la autoestima herida en la infancia
“Para comenzar a ejercitase en desaprender lo negativo que nos inculcaron…”(3), y sanar a ese niño/a que quedaron escondidos y heridos en nosotros, podemos ir reemplazando las viejas ideas que construimos por otras. Repetir estas afirmaciones con frecuencia es manera de comunicarnos con nosotros mismos, de ayudarnos a adquirir seguridad y tener presentes nuestros derechos:
  • Realizo mis elecciones y acciones con responsabilidad y sin temor.
  • Solo yo decido el modo como utilizo mi tiempo, pongo límites a quienes no respetan esto, hago acuerdos para combinar mi tiempo con el de otros sin someterme.
  • Me aplico a mi trabajo con responsabilidad pero, si algo no va bien, no es porque yo sea un fracaso sino que todavía tengo que aprender más.
  • Me hago responsable del modo cómo trato a los demás y evito repetir lo que a mí me hizo sufrir.
  • Tengo confianza en poder resolverlo mejor posible cualquier situación.
  • Aprendo a comunicar mis sentimientos y respeto los de otros.
  • Cambio mis opiniones sin temor si me doy cuenta que no eran correctas.
  • Soy una persona valiosa, capaz, creativa y estoy abierta para cambiar todos los aspectos de mi vida.
Si una persona tiende a valorarse de esta manera se trasforma el guía de su propia vida y está protegida de sentir culpas irracionales, de creerse incapaz, mala o inútil, de tener que complacer para ser aceptada.
6. La comunicación en la violencia familiar
La comunicación y el intercambio de mensajes son permanentes entre los seres humanos. Ésta no es solo lo que hablamos, sino todo lo que hacemos o no hacemos: Silencios, posturas, gestos, actitudes, expresiones, tonos de la voz que cambian el sentido de lo que se dice y miradas significativas. Por eso una persona puede manejar la comunicación como un elemento de poder sobre otros, que le permite controlar la relación e influir sobre las personas para obtener las respuestas que desea.
“El ejercicio de la violencia en todas sus formas es una manera de comunicar algo que se quiere lograr, por lo general, el dominio de la situación y elcontrol sobre los demás; y una manera de comunicar lo que le sucede a la persona que ejerce la violencia.”(4). Estas se sienten impotentes, no conocen otras formas de obtener atención y protagonismo y repiten lo que le hicieron a ellos de chicos. También son incapaces de manifestar sus sentimientos, sus emociones, carecen de habilidad para conversar y lograr acuerdos, en conclusión, tienen un grave problema de comunicación y necesitan imponerse para sentirse poderosos y compensar su baja autoestima.
7. La Sociedad
La sociedad cumple una función muy importante para la persona, ya que a partir de la cultura de esta, la familia adopta diferentes pautas o formas de vida que son transmitidos a sus miembros y determinan o ayudan a formar la personalidad de cada uno, teniendo a esta como modelo social.
Las personas que tienen poca confianza de su capacidad dentro de la sociedad, tienden a buscar roles sometidos y evitan las situaciones que requieren asumir responsabilidades.
En nuestra sociedad el nivel de autoestima de una persona esta en cierta medida, ligado a lo que hace para ganarse la vida. Por ejemplo: un hombrepuede alcanzar una posición social elevada y tener, no obstante una baja autoestima. Puede tener conciencia de la importancia que tiene, pero aun así considerarse a sí mismo, un ser humano despreciable, indigno de respeto y del afecto de los demás. “Puede experimentar sentimientos crónicos de inferioridad porque no es bien parecido…” (5), puede sentir que es físicamente débil o un cobarde, o puede considerarse condenado a causa de su identidad étnica.
Los criterios mediante los cuales, las personas, se evalúan a si mismas son culturales. Algunos de estos criterios son: si sos gordo, flaco; lindo, feo; blanco, negro; rubio, morocho, o si tenés la capacidad para luchar, honestidad, capacidad para soportar el dolor, la astucia para ganar dinero, los modales, la capacidad para manipular a las demás personas, etc..
Toda persona se ve a si misma desde le punto de vista de los grupos en que participa y todo aquello que piensen de uno influirá positiva o negativamente en la personalidad o forma de pensar.
8. La Escuela
Es fundamental que los padres y maestros o docentes en quienes los padres confíen, sean capaces de transmitir valores claros. Es muy importante que se les enseñe a los niños, el significado de esos valores. Los maestros deben conocer el ambiente y aceptarlo si quieren ayudar a los niños a que vean estos dentro del mismo. En todos los ambientes el niño tiene las mismas necesidades básicas de amor y seguridad, el derecho de ser una persona devalor y tener la oportunidad de triunfar.
Los educadores deben estar conscientes de los distintos ritmos de desarrollo de cada niño, para que el mismo se sienta cómodo con el propio y capacidad de desarrollo.
También podemos decir que los maestros pueden favorecer u obstaculizar el proceso por el cual uno puede encontrarse a sí mismo. Su comprensión o la ausencia de la misma, pueden favorecer o hacer la personalidad que se desarrolla y está en vías de manifestarse. Es por esto que el educador tiene mucha responsabilidad en este tema tan importante o en esta cuestión del tiempo necesario para que uno se encuentre a sí mismo. También es necesario saber que la mente de cada niño está llena de imágenes. Estas imágenes son de tres dimensiones. En primer lugar, se relaciona con la imagen que tiene de sí mismo. Puede imaginarse a sí mismo como una persona que puede llegar a triunfar. Por el contrario, el niño puede tener la impresión de ser una persona de poco valor, con escasa capacidad y pocas posibilidades de lograr éxitos en algún área de su actividad.
El segundo grupo de imágenes se vincula con la opinión que el niño tiene de sí mismo en relación con otras personas. Puede considerar que sus valores, sus actitudes, su hogar, sus padres, el color de su piel o su religión, son la causa de que se lo mire con temor , desconfianza y disgusto, o que se lo trate con interés. La imagen que cada niño tiene de sí mismo se forma a través del reflejo de las opiniones de los demás.
El tercer juego de imágenes se vincula con la imagen de sí mismo, tal como desearía que fuera. Si la distancia entre estas dos imágenes, como se ve realmente y la imagen idealizada, no es grande, de modo que a media que crece y madura pueda alcanzar la asimilación de estas dos imágenes, se puede decir que se acepta a sí mismo como persona.
Por todo lo mencionado es muy importante que la escuela del niño ayude al mismo a descubrir y aprender a ser las personas que siempre quisieron ser, respetándole sus tiempos, sus conflictos y sus confusiones.
Para ser un buen educador…
  • Saber que la escuela puede mejorar o degradar a la gente que está en ella.
  • Estar dispuesto a complementar las nuevas informaciones con los viejos conocimientos.
  • Debe ajustar las oportunidades de aprendizaje a cada niño, de modo que pueda progresar a su propio ritmo de velocidad.
  • Debe tener la capacidad e incluir el desarrollo de habilidades intelectuales junto con el estímulo para que el niño se acepte a sí mismo.
  • Tiene que saber cómo crear un ambiente, para encontrar oportunidades dentro del mismo, donde cada niño pueda sentirse importante.
  • Debe reconocer los puntos fuetes de cada niño: debe tener en claro que las decisiones de los niños pueden ser vencidas a través de sus fortalezas.
  • Tener conciencia de los sentimientos y de las imágenes que los niños tienen en su mente cuando van a la escuela.
  • Comprender que algunas veces los niños sólo se desarrollan mediante la aprobación, ya que la crítica debe esperar hasta que el niño sea suficientemente fuerte para aceptarla.
  • Aceptar la conducta que no sea adecuada comprendiendo que los seres inestables se rigen en la conducta agresiva cuando las presiones son demasiado grandes.
  • Transmitir a los niños su fe en ellos, es decir, que sus alumnos sean personas dignas de estima y respeto.
” La gente hace cosas para nosotros. Pueden ser cosas simpáticas y agradables. Pueden ser cosas desoladoras. Pueden ser cosas alentadoras y estimulantes. Pueden ser cosas que restauran nuestro equilibrio, acrecientan nuestra fe y fortalecen nuestras convicciones: pueden darnos nuevas perspectivas y nuevo coraje, pero pueden sumergirnos, también en la desesperación, el temor y el pesimismo.”(6)
9. Actitudes o Posturas habituales que indican Autoestima Baja
Autocrítica dura y excesiva que la mantiene en un estado de insatisfacción consigo misma.
Hipersensibilidad a la crítica, por la que se siente exageradamente atacada/o, herida/o; hecha la culpa de los fracasos a los demás o a la situación; cultiva resentimientos tercos contra sus críticos.
Indecisión crónica, no por falta de información, sino por miedo exagerado a equivocarse.
Deseo innecesario por complacer, por el que no se atreve a decir NO, por miedo a desagradar y a perder la buena opinión del peticionario.
Perfeccionismo, autoexigencia esclavizadora de hacer “perfectamente” todo lo que intenta, que conduce a un desmoronamiento interior cuando las cosas no salen con la perfección exigida.
Culpabilidad neurótica, por la que se acusa y se condena por conductas que no siempre son objetivamente malas, exagera la magnitud de sus errores ydelitos y/o los lamenta indefinidamente, sin llegar nunca a perdonarse por completo.
Hostilidad flotante, irritabilidad a flor de piel, siempre a punto de estallar aún por cosas de poca importancia, propia del supercrítico a quién todo le sienta mal, todo le disgusta, todo le decepciona, nada le satisface.
Tendencias defensivas, un negativo generalizado (todo lo ve negro: su vida, su futuro y, sobre todo, su sí mismo) y una inapetencia generalizada del gozo de vivir y de la vida misma.
10. Buena Autoestima
No se habla de una alta autoestima, sino del narcisismo o de una buena autoestima. El narcisismo es el amor excesivo hacia uno mismo o de algo hecho por uno mismo, por eso se dice que una persona es narcisista, cuando está enamorado de sí mismo, es decir de lo que piensa, de lo que hace, de cómo es, de cómo se viste, etc., pero no del propio ser, sino de la imagen del yo.
En relación al narcisismo hay que tener en cuenta dos elementos, uno la imagen, que es como se ve exteriormente la persona y la otra es el amor, que es el amor excesivo de la persona, hacia sí mismo. La representación del narcisismo en el niño son simplemente las palabras e imágenes que les transmitieron sus padres, por eso se dice que los padres tienden a atribuirle al niño todos las afecciones y se niegan o se olvidan todos sus supuestos defectos.
Alguien con una buena autoestima no necesita competir, no se compara, no envidia, no se justifica por todo lo que hace, no actúa como si “pidiera perdón por existir”, no cree que está molestando o haciendo perder el tiempo a otros, se da cuenta de que los demás tienen sus propios problemas en lugar de hecharse la culpa “por ocasionar molestias”.
11. Características de la autoestima positiva
  • Cree firmemente en ciertos valores y principios, está dispuesto a defenderlos aún cuando encuentre fuerte oposiciones colectivas, y se siente lo suficientemente segura como para modificar esos valores y principios si nuevas experiencias indican que estaba equivocada.
  • Es capaz de obrar según crea más acertado, confiando en su propio juicio, y sin sentirme culpable cuando a otros le parece mal lo que halla hecho.
  • No emplea demasiado tiempo preocupándose por lo que halla ocurrido en el pasado, ni por lo que pueda ocurrir en el futuro.
  • Tiene confianza por su capacidad para resolver sus propios problemas, sin dejarse acobardar por los fracasos y dificultades que experimente.
  • Se considera y realmente se siente igual, como persona, a cualquier otra persona aunque reconoce diferencias en talentos específicos, prestigio profesional o posición económica.
  • Da por supuesto que es una persona interesante y valiosa para otros, por lo menos para aquellos con quienes se asocia.
  • No se deja manipular por los demás, aunque está dispuesta a colaborar si le parece apropiado y conveniente.
  • Reconoce y acepta en sí mismo una variedad de sentimientos e inclinaciones tanto positivas como negativas y está dispuesta a revelarlas a otra persona si le parece que vale la pena.
  • Es capaz de disfrutar diversas actividades como trabajar, jugar, descansar, caminar, estar con amigos, etc.
  • Es sensible a las necesidades de los otros, respeta las normas de convivencia generalmente aceptadas, reconoce sinceramente que no tiene derecho a mejorar o divertirse a costa de los demás.
12. Conclusión
La autoestima es el sentimiento valorativo de nuestro ser, de nuestra manera de ser, de quienes somos nosotros, del conjunto de rasgos corporales, mentales y espirituales que configuran nuestra personalidad, además es aprender a querernos y respetarnos, es algo que se construye o reconstruye por dentro. Esto depende, también, del ambiente familiar, social y educativo en el que estemos y los estímulos que este nos brinda.
La influencia que tiene la familia en la autoestima del niño o niña es muy importante, ya que esta es la que le trasmite o le enseña los primeros y más importantes valores que llevaran al niño a formar, a raíz de estos, su personalidad y su nivel de autoestima. Muchas veces los padres actúan de diferentes maneras, que pueden ser perjudiciales para el niño dejándole marcas difíciles y un continuo dolor oculto que influirá en el desarrollo de su vida; a estos padres se los llama mártires o dictadores. Pero también están los que le valoran y reconocen sus logros y sus esfuerzos y contribuyen a afianzar la personalidad.
Otro factor importante que influye en la familia, es la comunicación, ya que están estrechamente relacionadas. Según se hayan comunicado nuestros padres con nosotros, esos van a ser los factores que influyan en nuestra personalidad, nuestra conducta, nuestra manera de juzgarnos y de relacionarnos con los demás. Estas experiencias permanecen dentro nuestro toda la vida. Por eso hay que aprender a reconocerlas y a anular su poder para que no nos sigan haciendo sufrir, y para no transmitírselas a nuestros hijos.
Hay una estrecha relación entre la sociedad, la familia y la persona, ya que la sociedad es la que le presenta a la persona un modelo social con costumbres y con una cultura que a través de la familia son trasmitidos al individuo. Pero cuando los integrantes de la misma, tienen asuntos indefinidos en el interior por un pasado doloroso en la infancia le trasmitirá el mismo dolor y las mismas confusiones a su hijo, causándole problemas de comunicación en el ambiente social.
Para poder ayudar a una persona que tiene autoestima baja, primero que nada se tiene que concientizar del problema que tiene, y luego se la podrá ayudar llevándolo a un especialista y apoyándolo durante el tratamiento o el proceso de recuperación. En el caso de los niños, la escuela también cumple un papel muy importante ya que es la que debe tener la estrategia y las formas para ayudar al niño con estos sentimientos tan distorsionados que le ocasionan tantos problemas.
13. Apartados
Entrevista a Psicóloga: Graciela Cuerelly.
  1. Los síntomas en las personas de baja autoestima son muy variables porque depende de las personalidades de las mismas.
    En general manifiestan desde desgano y ellas mismas crean una falta de oportunidades, tienen dificultad para saber que es lo que quieren, no logran concretar nada, tienen dificultades con el contacto social (se sienten fracasados en situaciones de su vida) –aclara- ya sea con sus hijos, porque no puede establecer una buena relación con su pareja o no les va bien en el trabajo. Pero ellas se justifican para cubrir los errores que cometen y para que nadie se dé cuenta que se sienten mal.
  2. ¿Qué síntomas manifiestan las personas que sufren un desorden en su autoestima?
    Bueno… en realidad el niño crece y crea una buena autoestima porque el padre o madre “le festejan” o le reconocen sus logros, por ejemplo: -piensa- cuando el niño está aprendiendo a caminar y se cae los padres lo aplauden diciéndole que no importa, que se levante y que no pasó nada. En estos casos los padres tienen una buena actitud hacia el mismo niño. Es favorable esto de que lo estimulen a seguir intentándolo ante sus fracasos o errores.
    En cambio si en la familia al niño no se le reconoce nada y le hacen ver que lo que hace es normal o natural y que no interesa, el niño no tiene estímulos para intentar y avanzar como persona… – se queda en silencio- Si a un chico, que está aprendiendo a caminar nadie le presta atención porque ” se supone” es algo que todas las personas hacen, y si ese niño no puede o le cuesta no va a tener esa motivación para seguir haciéndolo.
    En fin, la familia es la base de la autoestima de las personas… La familia se basa en pautas culturales y sociales y en base a eso nace la actitud que van a tener hacia sus hijos. Es como que se estructura a la persona según un modelo social, que por supuesto va cambiando, pero en definitiva se considera una buena persona al que llega a ese modelo social. Pero no siempre es ese modelo el que es transmitido a los niños, ya que hay padres que transmiten una autoestima baja a sus hijos y esto se debe a que de niños también la tuvieron. Otras de las causas es que crean una presión en sus hijos, por los logros que los mismos padres tuvieron y los niños no. Ya sea porque no puede, porque no está capacitado o simplemente no está a su alcance.
  3. ¿Cuáles son los factores que influyen en la persona, que hace que se produzca esos desórdenes?
    Bueno, como ya les mencioné es la que influye directamente el la formación de la personalidad de la persona.
  4. ¿Qué importancia tiene la familia?
    Se queda pensando… En realidad no es que hay una lista de palabras o cosas que hacen que la autoestima sea baja, esto depende de cada persona. Por ahí hay cosas que por más sutiles que sean son las que más nos afectan, según cada uno! Las cosas muy evidentes duelen, dan bronca, pero al fin esas cosas se aclaran, en cambio, hay frases sutiles que son las que más duelen y pueden desordenar la autoestima. Por ejemplo, si a un chico le dicen “¡Otra vez te fue mal!” y sin decir las palabras esto te dice muchas cosas… Sos un burro, siempre todo lo haces mal, sos un inútil, etc.. por otra parte la sobreprotección tampoco es buena, porque es como decirle a la persona, “¡No, no lo hagas porque vos no sabes discernir!”, aunque la persona sobreprotectora lo hace porque ama a la otra persona y tiene miedo de que se equivoque, quiere que salga todo bien y en realidad lo que le está transmitiendo a la otra persona es que piensa que es incapaz de hacer las cosas por sí solo.
    ¡Y cuáles para que sean altas! y… en realidad la alta no existe, o es la autoestima normal o es el narcisismo que ya es el amor excesivo o incondicional a uno mismo. Pero les puedo decir, que el estímulo y ayudar a aprender a aceptar el fracaso crean una buena autoestima.
    Nosotros bien sabemos que las cosas nunca salen tan bien como las soñamos, tal vez nos salen bien, peor siempre hay un “pero”… porque siempre se aprende a costa de un error ¡La cosa es simple!: Los logros que tienen alguna pérdida en algún orden, este mismo nos va llevar a otra parte.
  5. ¿Cuales son las cosas o palabras que hacen que la autoestima de la persona sea baja? ¿Y cuales para que sean alta?
  6. ¿Cuáles son las cosas que se deben hacer para ayudar a la persona?
Lo primero y principal es que se concienticen de que está mal y que necesita ayuda. Es como los drogadictos, si ellos no toman conciencia de que se están matando y no deciden hacer algo por su bien, todo lo que hagan los demás va a ser inútil. Retomando con lo de las personas de baja autoestima, luego de que tomen conciencia se los tiene que enviar a un profesional. Pero por lo general nadie ayuda a nadie, las personas aprenden a ayudarse a sí smas, con el apoyo de los demás.
Autor:
  • D`Anna, Guillermina.
Edad: 15 años.
Estudios: Secundario (actualmente 3° año).
  • Garcia Ortega, Verónica.
Edad 15 años.
Estudios: Secundarios (actualmente 3° año).
  • Pedreza, Laura Magdalena.
Edad 15 años.
Estudios: Secundario (actualmente 3° año).
  • Scutti, Pamela.
Edad 15 años.
Estudios: Secundario (actualmente 3° año).
14. Glosario
*Apelar: recurrir a una persona o cosa
*Denigran: deshonrar la fama o mérito de una persona o cosa.
*Inapelable: dícese de aquello que no se puede apelar, no poder recurrir a una persona o cosa.
*Patológicos: situación de enfermedad o anormalidad.
*Psicosomático: que se refiere al mismo tiempo al alma y al cuerpo.
15. Citas Bibliográficas
(1). Asociación argentina de prevención de la violencia familiar (1998). “manual de capacitación y recursos para la prevención de la violencia familiar” con el apoyo de la secretaría de desarrollo social, programa de fortalecimiento de la sociedad civil y proyecto de padres y madres cuidadoras. Autoestima y Comunicación. Pág. N° 76
(2). Asociación argentina de prevención de la violencia familiar (1998). “manual de capacitación y recursos para la prevención de la violencia familiar” con el apoyo de la secretaría de desarrollo social, programa de fortalecimiento de la sociedad civil y proyecto de padres y madres cuidadoras. op. cit pág. n° 77
(3). Asociación argentina de prevención de la violencia familiar (1998). “manual de capacitación y recursos para la prevención de la violencia familiar” con el apoyo de la secretaría de desarrollo social, programa de fortalecimiento de la sociedad civil y proyecto de padres y madres cuidadoras. op. cit pág. n° 77
(4). Asociación argentina de prevención de la violencia familiar (1998). “manual de capacitación y recursos para la prevención de la violencia familiar” con el apoyo de la secretaría de desarrollo social, programa de fortalecimiento de la sociedad civil y proyecto de padres y madres cuidadoras. op. cit pág. n° 81
(5). Shibutani, Tomotsu. “Psicología social y psicología paidós” Editorial Paidós. Diciembre de 1971 Bs. As.. Pág. N° 401
(6). Francés, Mayfarth, “Human Beings I Have Known”, Adventures in Human Relations. (Boletín para la educación de la infancia), Washington, D.C: The Association, 1948. Pág. N° 9
16. Bibliografía
  • Asociación argentina de prevención de la violencia familiar (1998). “manual de capacitación y recursos para la prevención de la violencia familiar” con el apoyo de la secretaría de desarrollo social, programa de fortalecimiento de la sociedad civil y proyecto de padres y madres cuidadoras. Autoestima y Comunicación.
  • Shibutani, Tomotsu. “Psicología social y psicología” Editorial Paidós. Diciembre de 1971 Bs. As..
  • Roche Olivos, Robert. “Psicología y educación para la prosocialidad” Red Federal De Formación Docente Continua Para La República Argentina. Edición 1997 Bs. As.
  • Gillham L., Heber. “Cómo ayudar a los niños a aceptarse sí mismos y a aceptar a los demás” Editorial Paidós Educador. 3ra Edición 1991
17. Consultas De Internet
Categoria: Medicina/Psicología/AUTOESTIMA
Descripción:
Toda persona tiene en su interior sentimientos, que según su personalidad puede manifestarlos de diferentes maneras. Muchas veces estas manifestaciones dependen de otros factores, según el lugar físico, sentimental y emocional, éstos pueden influir positiva o negativamente en la formación de la persona o sea en la Autoestima.
Algo importante de destacar es que la Autoestima es una enfermedad que se puede curar, pero solo es posible cuando la víctima (es decir el enfermo de una Autoestima Baja) toma consciencia y asiste a psicólogos para pedirle su ayuda como así también necesita la ayuda de sus más allegados.
Trabajo enviado y realizado por:
Verónica García Ortega
 

Comentarios

  • Martes, 20 de Octubre de 2009 a las 23:33  |  0   votar negativo   votar positivo

    buena chicas, su material de investigación y análisis es bueno y ha sido de gran ayuda a este su servidor.

  • Martes, 30 de Septiembre de 2008 a las 13:51  |  0   votar negativo   votar positivo

    Sin quitar el crédito y la credibilidad contenida en “Autoestima”, comento que existen algunos párrafos que pierden el sentido y que al final solo causan algunas confusiones, por ejemplo el apartado 3, inicia excelente, pero de repente pierde toda claridad. Espero puedan analizar nuevamente, finalmente corregir y complementar para que este escrito aporte mas a las personas que en la busca de ayuda y conocimiento, acuden a esta dirección WEB. Saludos FER

  • Viernes, 5 de Septiembre de 2008 a las 08:00  |  0   votar negativo   votar positivo

    Me parece un trabajo muy bien realizado. Pero lo que más me gusta es que los jóvenes se preocupen por estos temas. En mi humilde opinión: debería revisar nuevamente el artículo, para solucionar algunas faltas de ortografía y tipeo. De todas maneras mis felicitaciones por el esfuerzo y la labor en equipo.Continuen así!!

  • Viernes, 22 de Agosto de 2008 a las 06:32  |  0   votar negativo   votar positivo
    Gracias por la referencia sobre el autoestima baja.
    Muchísimas gracias de adelantado a los editores y colaboradores por este artículo;es mucho más que tan sólo un tópico por añadidura. Bravo!!!!!!
  • Viernes, 25 de Julio de 2008 a las 10:31  |  0   votar negativo   votar positivo

    HOLA, ESTUVE LEYENDO ESTOS CONCEPTOS Y SE PARECE MUCHO A LO QUE YO SIENTO, CONMIGO MISMA, TENGO EL AUTOESTIMA BAJA PORQUE ESTOY GORDA Y SIENTO QUE NADIE LE GUSTO, NECESITO QUE ME AYUDEN, GRACIAS

 

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El día que no estalló la tercera guerra mundial

Mapa de Siria
Mapa de Siria (Photo credit: Wikipedia)

Alberto Betancourt Posada

Nos ha tocado vivir momentos trepidantes. A principios de septiembre el entonces inminente ataque franco-estadounidense a Siria, nos colocó al borde de una especie de Tercera Guerra Mundial, aunque no quedaba claro si se libraría en Siria, en todo Medio Oriente, o si se extendería a una escala mayor. La cumbre del G20 en San Petersburgo, Rusia, fue un espacio fundamental de negociación sobre una guerra que finalmente no estalló. Pocas veces triunfa la paz. Vale la pena repasar lo que pasó. El 6 de septiembre, al concluir la cumbre del G20, el Presidente Barak Obama sostuvo una reunión bilateral con el Presidente de Francia, Francois Holland, en la cual informó ambos mandatarios acordaron que el indudable empleo de armas químicas en Siria, había puesto en peligro a Turquía, Jordania y Libano, por lo cual era indispensable una acción militar “adecuada”, “limitada” y “proporcional”, para minar la capacidad de Bashar Al Asad, para volverlas a usar ese tipo de armas, lo cual, no impediría, continuar las pláticas de Ginebra sobre la transición en ese país.

Minutos más tarde, en la conferencia de cierre de la cumbre del G20, el anfitrión, Vladimir Putin afirmó que una acción franco-estadounidense en Siria desestabilizaría Medio Oriente, dispararía los precios del petróleo y ralentizaría aún más la economía mundial; ayer hablamos en la cena sobre ese tema, dijo, desde las 7 de la noche hasta la 1 de la mañana. Los países a favor de la acción militar fueron: Estados Unidos, Turquía, Canadá, Arabia Saudita y Francia. En contra se manifestaron Rusia, la República Popular China, India, Indonesia, Argentina, Brasil Sudáfrica, e Italia, además del Secretario General de la ONU. La gran sorpresa señaló, fue la “inesperada declaración del Primer Ministro de India cuando afirmó ‘me opongo firmemente a cualquier acción militar’”. Por su parte, complementó Putin, “el Presidente de Sudáfrica dijo: ‘las naciones pequeñas se sienten cada vez más vulnerables y desprotegidas. Parece que un país poderoso puede usar la fuerza en cualquier momento y a discreción’”. En respuesta a un reportero Putin afirmó; “¿Que si vamos a apoyar a Siria? Si lo haremos. Ya lo estamos haciendo. Estamos suministrando armas y asistencia económica. Espero que podamos ampliar la asistencia humanitaria”. Pese a la tensión, el rukavaditi dio cuenta de una reunión informal de 20 minutos, con Barak Obama, durante la cual, dijo, pese a las diferencias: “…nos hemos puesto de acuerdo en algunos escenarios posibles destinados a resolver el conflicto pacíficamente” y anunció una próxima reunión entre los respectivos ministros de Relaciones Exteriores. Cuatro días más tarde Barak Obama afirmó que en la víspera del ataque del 21 de agosto, el ejército sirio alistó armas químicas, mezcló gas sarín, distribuyó máscaras anti-gas a sus soldados, y finalmente, lanzó cohetes contra 11 barrios controlados por la oposición, causando más de 1000 decesos. Si no hacemos nada, aseveró Assad seguirá usando esas armas; sus arsenales amenazan a Jordania, Turquía e Israel y envalentonaran a Irán a construir su arma nuclear. Sin embargo, matizó, he visto algunas señales alentadoras, el Presidente Putin me manifestó su disposición a unirse a la comunidad internacional para presionar a Assad a desmantelar sus arsenales, por ello remató instruí al Secretario John Kerry, a reunirse el jueves con su homologo ruso, y he consultado, abundó, a Francia y Gran Bretaña, para saber si firmarían junto con Rusia y China una resolución de la ONU, exigiendo el cese del empleo de las armas químicas en Siria. El 11 de septiembre de septiembre Vladimir Putin incrementó la presión y publicó en The New York Times, “Llamado a la cautela”, donde afirmó que el respeto a la ley obliga a acatar lo establecido en la Carta de las Naciones, en la cual se afirman como únicos motivos para el uso legitimo de la fuerza, la autodefensa o su aprobación en el Consejo de Seguridad, en el cual se establece el derecho de veto. La ley debe cumplirse nos guste o no. Si un país actúa al margen de la legalidad internacional la ONU, abundó Putin, puede derrumbarse como ocurrió con la Liga de las Naciones. Un ataque estadounidense arruinaría los esfuerzos multilaterales por resolver el conflicto palestino-israelí y el problema nuclear con Irán. En la conflagración Siria, señaló, participan Al Qaeda y el Frente Al-Nusradesignadas por el Departamento de Estado de EEUU como organizaciones terroristas. El gobierno de Siria, remató, ha manifestado su voluntad de poner sus arsenales químicos bajo control internacional.

El 14 de septiembre Barak Obama dijo que se había abierto una posible solución diplomática en Siria, gracias a la presión militar de Estados Unidos: “Rusia ha indicado una nueva voluntad de unirse a la comunidad internacional para presionar a Siria a renunciar a sus armas químicas.” Ese mismo día el Consejo de Seguridad informó que la República Árabe Siria depositó en la Secretaría General su adhesión a la Convención que prohíbe la producción y empleo de armas químicas y emitió la resolución 2118 (2013) y anunció el inicio del desmantelamiento de los arsenales sirios y la realización de una convención internacional sobre el tema. La negociación realizada en San Petersburgo parece haber iniciado una reconfiguración de Medio Oriente o incluso del poder Global. La diplomacia y la presión internacional lograron abortar una guerra que parecía inminente.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

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BALANCE PAPAL: Jorge Bergoglio cumple medio año como sumo pontífice

A seis meses, un primer balance

English: Cardinal Jorge M. Bergoglio SJ, Archb...
English: Cardinal Jorge M. Bergoglio SJ, Archbishop of Buenos Aires, celebrating mass at the XX Exposición del Libro Católico (20th Catholic Book Fair), in Buenos Aires, Argentina. Español: Cardenal Jorge M. Bergoglio SJ, Arzobispo de Buenos Aires, celebrando misa en la XX Exposición del Libro Católico, en Buenos Aires, Argentina. (Photo credit: Wikipedia)

as preocupaciones, los desafíos y el impacto que provocó en el mundo el Papa Francisco.

Cabe preguntarse si pasados los primeros seis meses del pontificado de Francisco no es ya el momento de realizar un balance de su gestión. Desde el punto de vista político, los analistas podrían decir que la etapa de los iniciales fervores y entusiasmos ya ha pasado. Desde un enfoque histórico, para la milenaria Iglesia se trataría de apenas un instante. Pero también es cierto que el mismo evangelio aconseja estar siempre preparados porque “el Hijo del Hombre vendrá a la hora menos pensada”; es decir, que siempre se está en tiempo de examen, de balance, por más que no sea el final y definitivo.

Pocas semanas atrás, en un fugaz encuentro en Buenos Aires con un sociólogo italiano, viejo conocido, docente universitario en Europa, experto analista de los fenómenos religiosos y agudo observador, le pregunté qué pensaba del Papa y de su pontificado. Este profesor romano, alegre y algo escéptico, tal como corresponde a su condición de ciudadano de la caput mundi, elogió sin reservas la figura de Francisco y su contagiosa simpatía, pero con respecto a evaluar su gobierno me dijo: “Iremos viendo lo que hace”. Por su parte, un prestigioso intelectual y periodista de la capital italiana, a su paso en esos días también por nuestro país, me lo confirmaba: “No caben dudas de que este Papa en poco tiempo cambió radicalmente el estado de ánimo de los católicos, es increíblemente querido y admirado, pero nadie conoce sus planes de acción y tampoco sabemos bien hacia dónde apunta”.

Pero las novedades han llegado de repente: tenemos un nuevo secretario de Estado y un nuevo presidente del Governatorato vaticano, los monseñores Pietro Parolin (italiano, hasta ahora nuncio en Caracas) y Fernando Vargez (español, durante años secretario del cardenal argentino Eduardo Pironio). Los he conocido personalmente a ambos y todo confirmaría la línea pastoral de Francisco. Entonces, ¿qué balance puede hacerse hoy de su gobierno? En primer lugar habría que señalar la vigencia de la extrema (y todavía creciente) popularidad en buena parte del mundo, puesta de manifiesto de una manera extraordinaria durante los días del multitudinario encuentro en Río de Janeiro con ocasión de celebrarse la Jornada Mundial de la Juventud. De esa antes desconocida capacidad de comunicación masiva, Jorge Bergoglio hace ostentación todas las semanas en Roma, en las audiencias de los miércoles y en el Ángelus de los domingos, siempre en la Plaza de San Pedro. Y de Brasil a Roma volvió lleno de gloria después de que uno, dos o tres… millones de jóvenes lo ovacionaran a cada paso como a un líder amado. Regresa al estilo de Julio César o de Napoleón después de alguna de sus rutilantes victorias. En una Iglesia que advertía perder terreno y que contemplaba angustiada la ausencia de nuevas levas, Francisco parece resucitar la popularidad de Juan Pablo II. Y este fenómeno le agrega fuerza a la hora de enfrentar los tres grandes desafíos de su pontificado: la tolerancia cero para con los abusos sexuales de menores por parte de religiosos, la transparencia en materia económico-financiera en el Vaticano y la reforma de la curia central, el equipo de gobierno del Papa. Desde esta óptica, es menos populista y más reformador.

En segundo lugar, no puede dejar de considerarse su estilo de comunicación, tanto verbal como gestual, apoyado en una imagen de extrema austeridad, en el alejamiento de toda forma de suntuosidad y en su tenaz defensa de los más pobres y desprotegidos de la sociedad. En este sentido, su figura se convierte en la de un paladín de la justicia, un testimonio creíble, un modelo digno de ser imitado, profundo cuestionador de otros dirigentes sociales y políticos. Lejos de toda forma convencional o burocrática, sorprende con las cartas manuscritas, los llamados telefónicos personales, los continuos y genuinos encuentros con niños, ancianos y enfermos en cada audiencia. Cuando su popularidad alcanza los puntos más altos, él afirma que las estadísticas que cuentan son las que hace Dios. Esa Iglesia “pobre y para los pobres”, que a él le gustaría, se convirtió en una expresión destinada a perdurar en la memoria histórica y a conquistar a muchos.

En tercer lugar, sorprende su silencio hasta llegada la hora de anunciar nombramientos para los puestos clave. Bergoglio es un hombre acostumbrado a gobernar y no anuncia sus decisiones antes de ejecutarlas. Los cambios se ven cuando ya se han llevado a cabo, no antes. En ese sentido, no abandona su condición de jesuita por el hecho de ser papa, el primero de la Compañía de Jesús: sigue siendo un hombre político.

¿Se lo percibe como demasiado argentino fuera de nuestro país? Ciertamente es sustancialmente argentino (por no decir, como Mariano de Vedia en su biografía, “porteño de pura cepa”), pero en todo caso lucen en él las mejores virtudes de nuestra nación (y de esta ciudad) y no tanto sus defectos. De hecho, Bergoglio se muestra amigable, informal, sin temores ni complejos, alegre y decidido. Curiosamente, estos aspectos atractivos de su personalidad no eran tan conocidos durante sus años en la Arquidiócesis de Buenos Aires: fue un cardenal de bajo perfil, serio, callado, más amigo de escuchar que de decir. El conflicto interno con el gobierno nacional y su intransigencia con parte importante de la curia romana lo dejaban en incómoda posición.

Ya lleva escrita una encíclica, aunque fue obra de Joseph Ratzinger, su predecesor y actual hombre de consulta, prestigioso intelectual, incomprendido todavía hoy, y cuya renuncia marcará la historia. Probablemente se decida a encarar algunos viajes internacionales más adelante (viajar no le atrae mucho), pero no hay anuncios formales todavía. También su agenda es reservada y puede ofrecer repentinas sorpresas, como la de su ida a la Isla de Lampedusa.

Se lució en la improvisada conferencia de prensa en el avión que lo llevaba de regreso de Río de Janeiro a Roma. Nunca había concedido un encuentro de esas características. Respondió a preguntas embarazosas y arduas con notable tacto y amplitud, pero sin abandonar nunca el nexo con la tradición, ni moverse un ápice de lo que marca la mejor ortodoxia. Su plus, en todo caso, radica en la sorprendente dimensión humana y pastoral de la que hace gala. Para algunos entendidos, ya cometió desaciertos en los nombramientos en el IOR (el Banco del Vaticano) y en la elección de algunos consultores, pero habría que entender si fueron equivocaciones a las que fue llevado por algunos burócratas de la vieja curia o si sólo se debieron a su responsabilidad. Es sabido que Bergoglio es hombre de tomar decisiones en soledad. Alguna elección episcopal así lo confirmaría.

Uno de los vaticanistas mejor informados, el italiano Sandro Magister, afirmaba con acierto en su blog: “Un elemento clave de la popularidad de Francisco es su credibilidad personal. Como arzobispo de Buenos Aires vivía en un modesto piso de dos habitaciones. Se cocinaba él mismo. Se movía en autobús y subte. Huía como de la peste de las citas mundanas. Su modo de hablar es probablemente uno de sus rasgos más originales: sencillo, comprensible, comunicativo. Tiene la apariencia de la improvisación, pero en realidad está cuidadosamente estudiado, tanto en la invención de las fórmulas como en los fundamentos de la fe cristiana que él más ama repetir y que se condensan en un consolador ‘todo es gracia’, la gracia de Dios que sin cesar perdona, aunque todos sigamos siendo pecadores. Pero además de las cosas dichas están las que han sido deliberadamente calladas. No puede ser casualidad que no hayan salido aún de los labios de Francisco las palabras aborto, eutanasia, matrimonio homosexual”.

Y bien, ¿a qué arqueo llegamos después de seis meses? A que él sabe lo que está haciendo y nosotros, poco. A que sus prioridades siguen apuntando a darle coherencia y credibilidad a la Iglesia, aspirando a la vida ejemplar de sus dirigentes y castigando las conductas perversas, mediocres e interesadas. Que quiere ser un mensajero de la paz y del diálogo. Que anhela con una relación ecuménica e interreligiosa amplia y generosa. Que está decidido a exigir seriedad y transparencia en su sede, no siempre tan santa. Que ninguna de sus prioridades tiene que ver con la agenda que hubiera pretendido imponerle la opinión pública a cualquier otro papa. Que va a ir “contra corriente” cueste lo que cueste, en temas económicos, políticos y éticos; tratando de preservar su autonomía y su irreductible opción por los pobres.  

 

José María Poirier. Director de la revista Criterio.

Fuente: http://www.revistadebate.com.ar/?p=4554

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Vo Nguyen Giap: Obituario para un general

Ha fallecido el general vietnamita Vo Nguyen Giap. A través de lo que antes se conocía como el Tercer Mundo así como entre las personas con conciencia revolucionaria en los centros del imperialismo, se le rinde homenaje a una de las figuras más importantes de las luchas de los pueblos oprimidos por la liberación nacional y el socialismo.

El General Giap, hábil dirigente político y brillante estratega militar que llegó a la prominencia al derrotar a las fuerzas francesas en la épica batalla de Dien Bien Phu durante la primavera de 1954, fue guía e inspiración para un sinnúmero de revolucionarios en el mundo entero. Su vocación revolucionaria comenzó durante sus años estudiantiles y lo llevó primero al periodismo y el magisterio. A principios de los años 30 se unió al Partido Comunista de Vietnam, el cual fue brutalmente reprimido por el régimen colonial francés. Como muchos de sus camaradas, fue encarcelado y obligado a exiliarse. Fue durante un período de exilio en la China que estrechó lazos con Ho Chi Minh y el grupo de revolucionarios con el que fundaría La Liga para la Independencia de Vietnam, mejor conocida como el Viet Minh. Al regresar a Vietnam a mediados de los años 40 participó en la organización de la resistencia que puso fin a la ocupación japonesa y con la proclamación de la Republica Democrática de Vietnam en 1945 asumió el cargo de comandante en jefe del ejército popular. Su carrera militar lo llevaría a la victoria sobre las fuerzas francesas y estadounidenses en sucesivas guerras prolongadas que ejemplificarían una cabal comprensión dialéctica de las principales categorías estratégicas de la ciencia militar.

No es de sorprenderse que en la prensa imperialista se intente empañar su legado con reclamos de un supuesto desprecio por la vida humana. El New York Times y otros órganos del imperialismo, que han publicado obituarios, hacen repetidas alusiones al gran número de pérdidas sufridos por la tropa vietnamita bajo su mando para desviar la atención de los verdaderos crímenes perpetrados por las máquinas de guerra de Francia y EE.UU., responsables de la masacre de cientos de miles de campesinos indefensos con sus indiscriminadas campañas de bombardeo con napalm y agente naranja. Este tipo de hipocresía es común entre los portavoces del imperialismo quienes intentan hoy restar importancia a su genio militar mientras exculpan a los verdaderos autores de tanta destrucción y muerte, las empresas occidentales que conforman el complejo industrial militar – incluyendo los fabricantes de armas biológicas y químicas como Monsanto y Dow – y sus representantes políticos quienes continúan difundiendo su fuerza destructiva a través del mundo hasta el día de hoy.

Entre los estudiantes serios de la historia, especialmente aquellos con una orientación revolucionaria, es común apreciar la contraposición del factor estratégico tiempo a la superioridad de fuego que tienen los ejércitos imperialistas, una estrategia empleada por el general Giap. Es importante recordar, sin embargo, que Giap siempre destacó la primacía de la condición política para estas concepciones estratégicas: la educación política e ideológica del pueblo, organizado como un ejército popular. Al final, fue la indomable voluntad de lucha del pueblo vietnamita, una voluntad paciente y consistentemente cultivada por dedicados cuadros políticos, lo que derrotó a los armamentos modernos de los imperialistas en el campo de batalla e intensificó las contradicciones internas de una sociedad a medio mundo de distancia.

Para nuestra generación, el legado perdurable de una figura como Giap estriba más en su aporte a la madurez política del pueblo vietnamita que en sus méritos militares, no obstante sus impresionantes logros en este campo. El reto más grande de nuestros tiempos es el desarrollo de conciencia política entre los explotados y oprimidos, junto a la disposición de lucha para liberarse de los grilletes de la opresión. Vivimos en una época en la que, tanto en los centros del capitalismo como en la periferia, las clases dominantes mantienen su dominio a través de la perversión sistemática de la conciencia. Esto constituye el arma más poderosa para mantener a las masas inmóviles, y representa a la vez el mayor obstáculo a superar. En la figura del general Giap, encontramos un ejemplo digno de emulación que sirve para inspirarnos a continuar la lucha contra la opresión y la explotación.

¡Viva el General Giap!

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

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El capitalismo en 10 lecciones

Comentarios al libro de Michel Husson

 

 

Viento Sur

 

“Un libro imprescindible” anuncia el título del excelente prólogo de Manuel Garí y Nacho Álvarez. Ciertamente, el libro del economista Michel Husson, El capitalismo en 10 lecciones /1, es del todo necesario para quienes deseen iniciarse rigurosamente en la crítica marxista del capital. Husson consigue sintetizar en 10 capítulos los elementos fundamentales para entender y criticar el capitalismo, en un volumen de fácil lectura, pensado para el público general y acompañado de las agudas ilustraciones de Charb, sin las cuales el libro no sería igual de incisivo. La propuesta del economista marxista, de origen francés, es también una buena herramienta para activistas que quieran introducir-se en la crítica de la economía política.

¿Qué es el capital?

El orden de los capítulos no es aleatorio, sigue un hilo conductor que va desplegando los elementos y categorías fundamentales para entender el capitalismo en su fase actual. La lección que abre este breve curso ilustrado de economía heterodoxa aborda de qué hablamos cuando hablamos de capitalismo como sistema económico-social. En la primera página se establece una definición de capital, como relación social basada en la propiedad de los medios de producción. Esta apropiación privada diferencia entre quienes tienen y quienes, al no tener nada, deben vender su trabajo para vivir. El capital se define como una relación social basada en la explotación; no es, entonces, sólo una cantidad de dinero ni una inversión mobiliaria, productiva o financiera. Dónde hay capital hay trabajo, y se reproduce mediante un proceso de permanente autovalorización, regido por un régimen de competencia que obliga a cada capitalista a aumentar su capital reduciendo el valor unitario de cada mercancía, y que es sacudido por sus propias contradicciones durante las crisis.

Pero esto no ha sido –ni será– siempre así, se trata de un sistema de producción histórico que, como todos los anteriores, tiene su momento de emergencia, maduración pero también de extinción. La división del trabajo y el mercado son consustanciales al capitalismo, pero también caracterizaron sociedades anteriores, en las que a diferencia del capitalismo el valor de uso regía la producción y el comercio. Si entendemos la historia como un proceso dialéctico observamos como lo viejo da paso a lo nuevo dejando siempre un sedimento donde las nuevas formas desarrolladas de relaciones sociales de la producción, el intercambio y el consumo conviven con otras más arcaicas. Husson combina varios factores para explicar el surgimiento del capitalismo: el mercantilismo de las ciudades estado entre el siglo XIV y XVI; el saqueo de las regiones descubiertas y colonizadas más allá de Europa; la posterior revolución industrial; el acceso a recursos naturales como el carbón y los progresos tecnológicos; la subsunción del trabajo al capital –especialmente a través de la mecanización de la industria–, los aumentos de productividad que esto produjo; la destrucción progresiva de los commons, es decir, las tierras y los recursos de uso colectivo propios de las sociedades campesinas, y los cambios institucionales que facilitaron la conversión de la aristocracia en burguesía agrícola e industrial. Lejos de tratarse de un proceso “natural” más bien asistimos a un proceso histórico caracterizado por la violencia estatal y el enfrentamiento entre grupos sociales. Este escenario complejo no permite explicaciones mecanicistas, monolíticas, de burda lógica monocausal. El surgimiento y expansión del capitalismo adopta diversas formas dependiendo de las peculiaridades autóctonas de cada región, influido por las nuevas características de las fases de su desarrollo por todo el planeta.

¿De dónde viene el beneficio?

¿De dónde viene el beneficio?, es el título del segundo capítulo. Como pilar fundamental de la acumulación del capital, Husson lo aborda partiendo de la noción de excedente: aquello que la sociedad produce por encima de su nivel de mera reproducción de las condiciones de existencia de los productores. En una sociedad de clases como la capitalista este excedente es apropiado por un grupo reducido dentro de ella. El apartado sobre las teorías del beneficio es sin duda uno de los mejores fragmentos del libro. Partiendo de la teoría del valor-trabajo iniciada por los clásicos Smith y Ricardo y perfeccionada por Marx, Husson consigue resumir en pocas páginas las críticas más importantes a los pilares de la teoría económica ortodoxa como el individualismo metodológico, los modelos de equilibrio, la optimización paretiana, la remuneración de los factores capital y trabajo, y la ya demostrada falaz, por los mismos keynesianos de Cambridge, teoría del capital. El autor va más allá del burdo tópico según el cual los economistas son agentes a sueldo del capital o que la mera utilización de las matemáticas en sus modelos es reaccionaria. Lo más grave de la economía dominante, denuncia, es la pretensión de que se basa en una visión científica de la sociedad y, por tanto, no intoxicada de ideología aunque sea obvio que estas afirmaciones ya están, en sí mismas, saturadas de ideología.

¿Por qué los ricos son más ricos?

La tercera lección aborda rigurosamente la evolución y profundización de las desigualdades. Para explicar por qué los ricos son mas ricos hace falta observar la estrecha relación que guardan dos características básicas del capitalismo: el aumento de la productividad y el incremento de las desigualdades. Hasta los años 70 los aumentos de productividad se veían reflejados en aumentos salariales. Después de la crisis de los 70 y la ofensiva neoliberal, los aumentos de productividad se empezaron a revertir mayoritariamente en los beneficios empresariales estancando así los salarios. De este modo las rentas del capital ganaron terreno en detrimento de las rentas salariales en el conjunto de la renta nacional. A pesar de que diversos estudios indican que el número de pobres se ha reducido en los últimos años, no es menos cierto que han aumentado exponencialmente las desigualdades sociales. Así, la pobreza relativa sigue en aumento, pues la pobreza misma no es en sí un valor estanco que se pueda considerar abstractamente, sino que está en función del conjunto de la sociedad, de su modelo de consumo y su cultura. Por ello, a pesar de la aparente paradoja, la inmensa acumulación de riqueza es la responsable de la profundización de las desigualdades. El capitalismo es enormemente excluyente y las necesidades sociales se satisfacen solo si son rentables.

¿Qué necesitamos (realmente)?

Precisamente sobre las necesidades, ¿Qué necesitamos (realmente)?, versa el cuarto capítulo. Husson muestra como los cambios en la estructura de la demanda acentúan la crisis sistémica. Se observan tres tendencias. Primero, el desplazamiento de la demanda social de los bienes manufacturados a los servicios, estos últimos caracterizados por unas tasas de productividad menores. Segundo, la reducción de la presión fiscal, al mismo tiempo que aumenta el consumo del sector público, contrarrestado parcialmente durante las últimas décadas por la ola de privatizaciones. Y tercero, la evolución de la productividad, creciente pero a un ritmo menor. La combinación de estas (contra)tendencias da lugar, según Husson, a una demanda social cada vez menos conforme con las exigencias de rentabilidad, en contradicción con las exigencias de acumulación, porque equivale a un desplazamiento hacia sectores de menor potencial productivo y de menor potencial en términos de beneficio. Dado que lo importante para el capital es la rentabilidad se intentará adecuar las necesidades a este objetivo sin considerar su satisfacción social óptima.

Una de las salidas a esta situación de estancamiento de la rentabilidad en los sectores productivos y de las rentas salariales, comentada anteriormente, es la inversión en sectores de bienes de lujo. Estos sectores son favorecidos por la desigualdad en el reparto del beneficio hacia arriba. Este proceso no es suficiente para explicar el desencadenamiento de la crisis, que veremos más adelante, pero nos muestra la transición hacia un capitalismo que acumula poco y profundiza las desigualdades y en el que su reproducción pasaría necesariamente por una involución social generalizada.

¿Qué no es mercancía?

La quinta lección: ¿Qué no es mercancía?, presenta otro de los procesos importantes en la dinámica del capital: la mercantilización de la vida. Destaca como el trabajo se ha convertido en una mercancía y como la extensión del capitalismo al conjunto del planeta ha permitido al capital hacerse con reservas inagotables de mano de obra barata mediante la disolución de las formas de vida precapitalista. Esta dinámica aumenta los ejércitos de reserva en los países desarrollados y presiona a la baja los salarios. También aborda los más recientes debates sobre la mercantilización de la naturaleza, el conocimiento, los productos inmateriales y los commons. En uno de los pasajes más interesantes, Husson recupera la crítica a la teoría ortodoxa que pretende reducir todo comportamiento humano a un cálculo individual de utilidad traducible en dinero, algo a todas luces irracional sobre todo si tratamos con bienes públicos o colectivos. Como resistencia a esta dinámica, destaca Husson, que todo progreso social, ha pasado por procesos de desmercantilización, forzosamente impuestos al capitalismo pues van en contra de su lógica profunda.

¿Es posible un capitalismo verde?

El capítulo sexto aborda otro de los debates más en boga recientemente: ¿Es posible un capitalismo verde? Para justificar su imposibilidad, Husson analiza el efecto que tendría en la rentabilidad una hipotética reducción de la intensidad energética en la producción. Por un lado se observa que si se pretende mantener la tasa de beneficio, al mismo tiempo que se aumenta el coste por la introducción de tecnologías más limpias, indudablemente se hará a costa de las rentas salariales. Por otro lado, la rentabilidad se verá deteriorada pues productos más eficientes energéticamente tendrán un coste superior para los consumidores, y aquí es donde surgen los problemas en la realización de estas mercancías en un contexto de estancamiento salarial. Husson también critica detalladamente como las soluciones de mercado para la cuestión ecológica están condenadas al fracaso, destacando así la contradicción entre eficacia medioambiental y eficacia económica entendida, estrechamente, como la optimización del beneficio. Capitalismo verde es un oxímoron, y sus defensores olvidan que este sistema se basa en la ganancia, la competencia y la ley del valor.

¿A que conduce la globalización?

Otro de los fenómenos importantes en la historia reciente del capitalismo es abordado en la séptima lección: ¿A que conduce la globalización? En ella se describe lo que se ha llamado popularmente como la fábrica global, así como la internacionalización de la división del trabajo, el papel de las multinacionales y los movimientos de la inversión extranjera directa. Una de las consecuencias de este fenómeno ha sido la erosión de los modelos sociales, sobretodo en Europa, mucho más difíciles de defender ahora que no hay fronteras para el capital ni éste siente la presión de la existencia del antiguo bloque soviético.

El papel de Europa

El papel de Europa y su unión económica y monetaria, abordado en el capítulo octavo, es fundamental en la historia de la globalización. Después de una breve revisión histórica desde la CECA al actual sistema euroliberal, Husson analiza las consecuencias del proceso de integración europeo. Lo que debería haber sido una senda de convergencia hacia arriba de los sistemas sociales de bienestar se ha acabado convirtiendo en la negación de esa Europa social regida por políticas económicas keynesianas. La construcción europea, particularmente la unión monetaria, tenía de entrada enormes complicaciones pues organizar un espacio económico donde coexisten países con niveles salariales y de productividad muy divergentes no es fácil sin grandes dosis de voluntad y coordinación política.

La lógica de la competencia, en plena contrarrevolución neoliberal, fue la bandera izada por los gobiernos, muchos de ellos socialdemócratas, para la mayor ola de privatizaciones de empresas y servicios públicos que jamás se haya visto. Los criterios de Maastritch fueron el corpiño definitivo para encauzar la política económica de los estados miembro: la moneda común y el pacto de estabilidad institucionalizaron la austeridad como única política económica posible. Los favorecidos, una vez más, han sido los grandes grupos empresariales que han visto flexibilizarse los mercados de trabajo y reducirse los salarios. La crisis, señala el autor, no ha hecho más que poner de manifiesto las incoherencias y asimetrías del sistema euro. Pero el objetivo del proceso de integración nunca fue tender a una mayor coordinación y convergencia, sino conseguir la liberalización económica, lógica que se acentúa tras la aplicación de las recetas de austeridad en el actual momento de crisis.

¿Qué es una crisis?

Las dos últimas lecciones abordan el fenómeno de la crisis y la recesión actual. Husson explica como la crisis es intrínseca a la dinámica capitalista y establece cuatro dimensiones para entender como las grandes crisis y sus posteriores consecuencias dieron lugar a las diferentes fases del capitalismo: régimen de acumulación (la economía), paradigma tecnológico (la técnica), regulación social (lo social) y división internacional de trabajo (lo internacional). Una de las conclusiones más contundentes es que los llamados “treinta gloriosos” fueron, en realidad, un paréntesis, una anomalía, en la historia del capitalismo. La crisis de los 70 presentó un aumento de las tasas de desempleo junto con una progresiva caída del crecimiento de la productividad. El auge del neoliberalismo puso fin al crecimiento del Estado de bienestar y estigmatizó la inflación, gran enemiga del capital financiero, que iniciaba un proceso de crecimiento y hegemonía que dura hasta nuestros días. La agenda neoliberal sirvió a los intereses del capital en un momento en que las políticas clásicas de relanzamiento de la economía no funcionaron. Esta nueva fase se caracterizó por un descenso del peso de los salarios y un alza de la tasa de beneficios, simultáneamente al estancamiento de la tasa de acumulación (inversión) y al aumento de la parte destinada a los dividendos de los accionistas. La crisis actual, en lugar de presentar un retorno al tipo de capitalismo regulado, está suponiendo una profundización de las políticas neoliberales junto con una regulación caótica incapaz de hacer frente a las contradicciones que caracterizan el capitalismo en su fase de globalización o internacionalización.

Directos al precipicio

Por último, quienes piensen que el capitalismo verá su fin tras una gran crisis que haga insoportables sus contradicciones no pueden andar más equivocados. Husson es categórico: el capitalismo no es una fruta madura y no se hundirá a pesar de su pérdida de eficacia. La idea misma de una “crisis final” es intrínsecamente absurda, porque el capitalismo no es solamente un modelo económico, sino un conjunto de relaciones sociales; y éstas sólo pueden ser cuestionadas por la iniciativa de fuerzas sociales decididas a superarlas.

La mejor contribución que se puede hacer a la crítica del capitalismo y a la construcción de una teoría que sea una enmienda a la totalidad del sistema es la adecuada explicación de cómo funciona realmente. No hay nada más frustrante y estéril que construir una teoría o emprender una acción política a partir de premisas erróneas. Es necesario conocer qué se esconde detrás de los velos ideológicos con los que se pretende naturalizar relaciones de explotación y dominación que no son más que históricas y sociales, por tanto combatibles y transformables. Para ello hay que tener conciencia de cómo funciona la sociedad, y las 10 lecciones de Husson son un buen comienzo: riguroso, pedagógico y estimulante.

Ivan Gordillo miembro del Seminari D’economía Crítica Taifa

1/ Michel Husson, El capitalismo en 10 lecciones, Los libros de Viento Sur-La Oveja Roja, Madrid, 2013.

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article8354