25 verdades sobre el caso Evo Morales/Edward Snowden

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 Bolivian president Evo Morales
Opera Mundi

El caso Edward Snowden estuvo en el origen de un grave incidente diplomático entre Bolivia y varios países europeos. Tras una orden de Washington, Francia, Italia, España y Portugal prohibieron al avión presidencial de Evo Morales sobrevolar su territorio.

1. Tras un viaje oficial a Rusia para asistir a una cumbre de países productores de gas, el Presidente Evo Morales tomó su avión para regresar a Bolivia.

2. Estados Unidos, pensando que Edward Snowden, exagente de la CIA y de la NSA y autor de las revelaciones sobre las operaciones de espionaje de su país se encontraba en el avión presidencial, ordenó a cuatro países europeos, Francia, Italia, España y Portugal, que prohibieran sobrevolar su espacio aéreo a Evo Morales.

3. París cumplió inmediatamente la orden procedente de Washington y canceló la autorización de sobrevuelo de su territorio que había otorgado a Bolivia el 27 de julio de 2013, mientras el avión presidencial se encontraba apenas a unos kilómetros de las fronteras francesas.

4. Así, París puso en peligro la vida del Presidente boliviano, el cual tuvo que aterrizar de emergencia en Austria, por falta de combustible.

5. Desde 1945, ninguna nación del mundo ha impedido a un avión presidencial sobrevolar su territorio.

6. París, además de desatar una crisis de extrema gravedad, violó el derecho internacional y la inmunidad diplomática absoluta del cual goza todo Jefe de Estado.

7. El gobierno socialista de François Hollande atentó gravemente contra el prestigio de la nación. Francia aparece ante los ojos del mundo como un país servil y dócil que no vacila un solo instante en obedecer a las órdenes de Washington, contra sus propios intereses.

8. Al tomar semejante decisión, Hollande desprestigió la voz de Francia en la escena internacional.

9. París también se ha convertido en objeto de risa en el mundo entero. Las revelaciones de Edward Snowden permitieron descubrir que Estados Unidos espiaba a varios países de la Unión Europea, entre ellos Francia. Tras esas revelaciones, François Hollande pidió pública y firmemente a Washington que detuviera esos actos hostiles. No obstante, entre bambalinas, el Palacio del Elíseo siguió fielmente las órdenes de la Casa Blanca.

10. Tras descubrir que se trataba de una información falsa y que Snowden no se encontraba en el avión, París decidió anular la prohibición.

11. Italia, España y Portugal también siguieron las órdenes de Washington y prohibieron a Evo Morales sobrevolar su territorio antes de cambiar de opinión tras enterarse de que la información no era verídica y permitir al Presidente boliviano seguir su ruta.

12. Antes de ello, España incluso exigió revisar el avión presidencial en violación de todas las normas legales internacionales. “Esto es un chantaje, no lo vamos a permitir por una cuestión de dignidad. Vamos a esperar todo el tiempo necesario”, replicó la Presidencia boliviana. “No soy un criminal”, declaró Evo Morales.

13. Bolivia denunció un atentado contra su soberanía y contra la inmunidad de su presidente. “Se trata de una instrucción del gobierno de Estados Unidos”, según La Paz.

14. América Latina condenó unánimemente la actitud de Francia, España, Italia y Portugal.

15. La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) convocó una reaunión extraordinaria urgente tras este escándalo internacional y expresó su “indignación” a través de su Secretario General Ali Rodríguez.

16. Venezuela y Ecuador condenaron “la ofensa” y “el atentado” al Presidente Evo Morales.

17. El Presidente Nicolás Maduro de Venezuela condenó “una agresión grosera, brutal, inadecuada y no civilizada”.

18. El Presidente ecuatoriano Rafael Correa expresó su indignación: “¡Nuestra América no puede tolerar tanto abuso!”

19. Nicaragua denunció una “acción criminal y bárbara”.

20. La Habana fustigó “acto inadmisible, infundado y arbitrario que ofende a toda la América Latina y el Caribe”.

21. La Presidenta argentina Cristina Fernández expresó su consternación: “Definitivamente están todos locos. El Jefe de Estado y su avión tienen inmunidad total. No puede ser este grado de impunidad”.

22. A través de su Secretario General José Miguel Insulza, la Organización de Estados Americanos (OEA) condenó la decisión de los países europeos: “No existe circunstancia alguna para cometer tales acciones en detrimento del presidente de Bolivia. Los países involucrados deben dar una explicación de las razones por las cuales tomaron esta decisión, particularmente porque ello puso en riesgo la vida del primer mandatario de un País Miembro de la OEA”.

23. La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) denunció “una flagrante discriminación y amenaza a la inmunidad diplomática de un Jefe de Estado”.

24. En vez de otorgar asilo político a la persona que le permitió descubrir que era víctima de espionaje hostil, Europa, particularmente Francia, no vacila en crear una grave crisis diplomática con el objetivo de entregar a Edward Snowden a Estados Unidos.

25. Este caso ilustra que si la Unión Europea es una potencia económica, es un enano político y diplomático incapaz de adoptar una postura independiente con respecto a Estados Unidos.

Salim Lamrani. Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula The Economic War Against Cuba. A Historical and Legal Perspective on the U.S. Blockade, New York, Monthly Review Press, 2013, con un prólogo de Wayne S. Smith y un prefacio de Paul Estrade. http://monthlyreview.org/press/books/pb3409/Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

¿Cuándo se puede decir que una persona “ha madurado”?

Primero, una definición. Aunque algunas veces se usan casi como sinónimos, madurez no es lo mismo que adultez (aunque pueden coincidir). La adultez es una clasificación social y tiene que ver, como dice el sicólogo y experto en adolescencia estadounidense Stephen Wallace, con “una edad particular en la que cada sociedad determina que el individuo se ha convertido, legalmente, en un adulto”.
La madurez es otra cosa. Más sutil y que no tiene que ver con una edad en específico ni un período exacto. Es, según los especialistas, el momento (generalmente después de los 30) en que una persona asume que si algo sale bien o mal en su vida, es sólo la consecuencia de sus propias acciones. En otras palabras: es el momento en que una persona es capaz de tomar las mejores decisiones posibles pensando más en el beneficio de largo plazo que en lo inmediato, dice el siquiatra de Clínica Las Condes Elías Arab.
Y eso, como es obvio, no es para todos igual. Los procesos y las historias personales influyen en los tiempos de cada quien y, por eso mismo, hay algunos que nunca maduran. Aunque se estima que la mayoría lo hace de los 30 años en adelante y a partir de tres condiciones imprescindibles. Primero, el cerebro, la máquina que permite toda nuestra vida emocional, debe haber finalizado su maduración, algo que nunca ocurre antes de los 25 años. Segundo, la persona se debe haber enfrentado a experiencias no traumáticas, pero sí poderosas y capaces de cambiar la perspectiva, como el fracaso. Por último, debe haber alcanzado la autonomía en tres sectores claves: emocional, moral y económico.
El poder de las experienciasEl cerebro es el primer punto que nos lleva a la madurez. No porque de él dependa exclusivamente que seamos más o menos sensatos a la hora de mirar nuestra vida en perspectiva, sino porque difícilmente se puede crecer si no se ha completado un proceso biológico primordial: la maduración del cerebro.
A los 25 años la corteza prefrontal ya debiera tener todas sus funciones superiores plenamente operativas y con eso estamos más preparados para la planificación futura, la anticipación de las consecuencias de las decisiones que tomamos, el control de los impulsos y la comparación entre el riesgo y la recompensa. O sea, todas las habilidades que, de alguna forma, nos hacen actuar de manera más madura.
Sin alcanzar este estado, ya está dicho, no hay madurez posible.
Pero tampoco se puede llegar a buen puerto si no se dan las condiciones ambientales propicias.
Laurence Steinberg, profesor de Sicología de la Universidad de Temple, Estados Unidos, dice que “el cerebro madurará, en parte, por influencias genéticas, pero necesita estímulos del ambiente para llevar a cabo la maduración en su máxima extensión”.
Le pasó a Federico (63). Mirando hacia atrás, dice que las cosas comenzaron a cambiar en su vida después de las cinco pérdidas que tuvo su mujer antes de poder tener un hijo. Fue un proceso triste, cuenta, que finalmente los llevó a decidir partir en busca de alternativas médicas para el problema de ella. “Nuestro destino era Europa, pero tuvimos que quedarnos en Canadá. Allá conocimos a un muy buen médico chileno. El dio en el clavo y pudimos tener a la Claudia. Ella nació ocho años después del matrimonio”.
Ese momento de triunfo cristalizó y le dio sentido a los fracasos anteriores. Después de haberlo pasado tan mal, las postergaciones no importaban. “Era difícil, porque nosotros estábamos un poco solos y en un país extranjero. Además, Claudia nació prematura, así que exigía más cuidados. Pero estábamos felices. Ese fue el momento de decir ‘ya no soy el chiquillo de antes. Ya está bueno. Hay que cuidar y educar a esta niñita’”.
Según Marco Antonio Campos, consultor la Sociedad Chilena de Sicología y Sicoterapia Constructiva, el fracaso, que siempre viene acompañado de frustración, es un potente motor para la madurez. “Alguien que conoce el sabor agridulce que implica estar en la vida, tiene una mejor aproximación, disfruta más el éxito y no se derrumba tan fácilmente frente a futuros fracasos. Las personas maduras tienen la capacidad de sobreponerse al fracaso y a los avatares de la existencia y eso las hace capaces de planificar con más temple”, comenta.
Los maduros tienen eso de lo que habla Campos. Han llegado a la convicción de que pase lo que pase, uno siempre sigue respirando.
Cómo son los inmaduros
No son sólo los hombres. Al contrario de la extendida percepción de que son ellos los que más muestran esas características asociadas a la adolescencia, la inmadurez no tiene género. De acuerdo a Laurence Steinberg, si bien es cierto que por regla general las mujeres maduran antes y más rápido (y que las diferencias en el desarrollo físico y emocional son muy notorias durante la adolescencia), ya para la segunda década de vida los hombres se han puesto al día y de ahí en adelante, los grados de madurez e inmadurez dependerán de las experiencias a las que estén expuestos hombres y mujeres.
No son un permanente desastre. Una persona de más de 30 años que aún es inmadura se desenvuelve perfectamente en el trabajo y se puede hacer cargo sin problemas de hijos, familiares o amigos. El detalle es que, a diferencia de una persona madura, tiene una manifiesta dificultad para asumir toda la responsabilidad por sus decisiones.
Según Raúl Carvajal, sicólogo de la Clínica Santa María, “los inmaduros son personas con un discurso marcado en que la culpa es del otro. Si los echan de la pega, la culpa es de la empresa, del jefe o del equipo. No tienen autocrítica y se enojan ante la interpelación de otras personas”.
No son inadecuados. Si bien postergan lo que más pueden la paternidad, las personas inmaduras se hacen cargo adecuadamente de sus hijos. Lo que sí, se apoyan mucho más en los abuelos y los suegros. Lo que pasa es que les cuesta soltar la etapa anterior. “Ahí está el problema”, dice Carvajal, “cuando yo decido ser padre, hago un acto de renuncia, de tiempos, de compras. A esta gente le cuesta mucho hacer eso”. Y si bien lo hacen, el costo para ellos es mayor.
No son conscientes de la inmadurez. Ningún inmaduro se siente ni declara como tal. Y si bien no van a la par con lo que siente o piensa el resto en determinados momentos, tampoco hacen todo lo contrario. Tal como los maduros no lo son a conciencia, los inmaduros tampoco.

Europa y la puta de Babilonia

Português do Brasil: Presidente da Bolívia, Ev...
 Presidente da Bolívia, Evo Morales
La detención y, en los hechos, el secuestro sufrido por Evo Morales durante 14 horas en Viena en su accidentado viaje de regreso desde Moscú demuestra claramente que los gobiernos europeos, y las clases dominantes a las cuales estos representan y en cuyos intereses actúan, son simples sirvientes del imperio. Toda su hueca fraseología sobre democracia, derechos humanos y libertades se derrumba como un castillo de naipes ante la contundencia de la prohibición que le impedía al presidente boliviano sobrevolar el espacio aéreo de algunos países europeos. Por supuesto, nada de esto debiera sorprendernos porque si de algo han dado prueba los sucesivos gobiernos de Europa desde finales de la Segunda Guerra Mundial ha sido su irresistible vocación por arrodillarse ante el nuevo amo imperial y satisfacer sus menores deseos, aún a costa de su dignidad y su vergüenza. No todos los gobiernos ni todo el tiempo, es cierto, porque hubo algunas excepciones: De Gaulle en Francia, Olof Palme en Suecia, entre los más notables, pero sí la gran mayoría de ellos.

Obedecen ciegamente las órdenes de la Casa Blanca para condenar a Cuba y participar en el criminal bloqueo a que han sometido a la isla por más de cincuenta años; consintieron que Estados Unidos y la OTAN, la mayor organización terrorista internacional, bombardease impunemente el propio territorio europeo, la ex Yugoslavia, sin contar siquiera con el paraguas legal de una decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizando esa operación; autorizaron y fueron también cómplices de los vuelos “secretos” de la CIA, en los que trasladaban “detenidos fantasma” (o desaparecidos) de numerosas nacionalidades hacia las cárceles clandestinas donde se podía torturar y asesinar con total impunidad a esto supuestos sospechosos de terrorismo; gobernantes, por último, cómplices de los innumerables crímenes de guerra perpetrados por Washington en locaciones tan diversas como la ex Yugoslavia, Irak, Irán, Afganistán, Libia y Siria, entre los más recientes.

Gobiernos genuflexos, sin dignidad alguna, que aceptan resignadamente que su amo y señor los espíe y que monitoree las comunicaciones de sus órganos regionales como la Comisión Europea mientras persiguen a Julian Assange y Edward Snowden por el “delito” de haber hecho públicas las masivas violaciones de Estados Unidos a los derechos individuales. En una palabra: la Casa Blanca actúa con esos gobiernos europeos como un siniestro e inescrupuloso patrón lo hace con sus indefensos subordinados. Y los gobiernos de Francia, España, Portugal e Italia, a su vez, actúan como la puta de Babilonia, que según narra la Biblia en el Apocalipsis (2. 17) “con ella fornicaron los reyes de la tierra –léase los “capos” de Washington- y los habitantes de la tierra se embriagaron con el vino de su prostitución.” Por enésima vez esos gobiernos volvieron a prostituirse violando las normas internacionales consuetudinarias que otorgan inmunidad a los jefes de Estado y de Gobierno y a las aeronaves (o cualquier otro vehículo) que los transporte. La Convención de Naciones Unidas sobre Inmunidades de los Estados y sus bienes de 2004 recoge estas normas y las amplía, pero desgraciadamente aún no está en vigencia.

Sería por ello importante que la Argentina y demás Estados de Unasur la ratifiquen cuanto antes e impulsen su entrada en vigencia, dado que protege las inmunidades soberanas, cada vez más amenazadas por la desenfrenada contraofensiva lanzada por el imperialismo para regresar América Latina y el Caribe a la situación existente antes de la Revolución Cubana. Aunque, ya se sabe, si hay algo que el imperialismo jamás respeta, como lo prueba la historia y lo teoriza Noam Chomsky, es la legalidad internacional, sea esta codificada o no. Los presidentes de Argentina, Cuba, Ecuador, Venezuela, el Secretario General de la Unasur, Alí Rodríguez y, ¡stupor mundi !, el mismísimo Secretario General de la OEA José Miguel Insulza manifestaron su repudio ante la actitud de los gobiernos europeos. El presidente Correa sintetizó la opinión prevaleciente en toda la región cuando tuiteó que “¡Todos somos Bolivia!” Sorprende, en cambio, el mutismo de otros países de la región, empezando por Brasil, siguiendo por Uruguay y, luego, comprensiblemente, por los gobiernos que son los “proxis” regionales del imperio en Sudamérica como Colombia, Perú y Chile.

En el caso del Perú, país que ejerce la Presidencia pro-témpore de la Unasur, sorprende aún más la pasividad de su gobierno que ante la gravedad de los hechos acaecidos en Europa debió haber convocado una reunión de urgencia para adoptar una política común en defensa del presidente boliviano. La lección que se desprende de este escandaloso incidente es que no tiene sentido alguno avanzar en un tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, habida cuenta de la complicidad de los gobiernos del Viejo Continente para quebrar las normas más elementales del derecho internacional. ¿O es que vamos a creer que si violan sin chistar reglas fundamentales ante la menor señal de Washington van a respetar las otras, mucho menos importantes, que regulan el comercio internacional? Habría que ser muy ingenuos para creer en algo así.

La verdad: ni en Estados Unidos ni en la Unión Europea existe la “seguridad jurídica” que con tanta vehemencia reclaman de nuestros países. Por lo tanto, reforcemos la unidad de los países de Nuestra América porque si no nos unimos, si no nos defendemos entre nosotros la Roma americana y sus compinches europeos harán cada vez más estragos en esta parte del mundo.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.