Una crítica desde la izquierda Papamanía y Francisco I

Ratzinger the Younger

Barómetro Internacional
El viaje de Francisco I al Brasil para acompañar y tomar parte de las Jornadas Mundiales de la Juventud, evento que ya estaba marcado desde el reinado de Benito XVI (Joseph Ratzinger), eleva a las alturas la “papamanía”. Tal es el término acuñado en su tierra natal que designa la ultra-popularidad del papa argentino. Comienzo este debate desde un análisis que hice cuando la presencia de Ratzinger (el ideólogo de Juan Pablo II) en Brasil, así como desde otro texto que escribí inmediatamente después de su renuncia. Termino evaluando la postura humilde de Jorge Mario Bergoglio, sin entrar en la polémica de su postura durante la última dictadura argentina (1976-1983).

Antes de comenzar, quiero hacer un comentario. Llama la atención la proximidad discursiva entre Francisco I y algunas posiciones básicas de la Teología de la Liberación. No es casualidad que el propio Bergoglio pidiera al teólogo expulsado (en la práctica) de la Iglesia Católica, Leonardo Boff, que le enviara un libro de su autoría. Bergoglio se aproxima al mismo discurso, y podría darse, tal como ocurrió con Samuel Ruiz, arzobispo de Chiapas (México), que reorientó su prelado en la medida en que tomaba contacto con las comunidades de los pueblos originarios. Pero el problema es de otro orden. La pauta del papa se orienta hacia lo interno de la Iglesia Católica y en especial a los cardenales de la Curia Romana, a los abusos y desmanes del IOR (Banco de Vaticano) y al uso (y abuso) de mecanismos del capital financiero por gente del propio Vaticano.

Aún estando lejos de ser creyente en el catolicismo o en cualquier otra religión constituida, entiendo el papel que los curas tercermundistas y los teólogos de la liberación tuvieron –y aún tienen, de forma residual– en América Latina. Es sobre este papel y la disputa en lo interno de la Iglesia de Roma que centramos el análisis.

Revisando el sencillo reinado de Ratzinger – Reflexiones sobre la visita de Benito XVI al Brasil en mayo de 2007

El pasaje del teólogo alemán Joseph Ratzinger, proclamado Papa Benito XVI, nos obliga a algunas reflexiones. Múltiples significados salen de la visita del heredero de Pedro. Una de ellas, a la cual me gustaría dedicarme, es respecto a la lucha en lo interno de la Iglesia Católica en América Latina. Atacada por el aumento de los adeptos de las iglesias neopentecostales, la Iglesia termina volviéndose hacia dentro, aislando la posición de la Teología de la Liberación y lavando su discurso. De paso, confronta contra la laicidad del Estado, o al menos propone la pretensión de haya una regulación social además de la división entre credos.

El cardenal Ratzinger, consejero teológico de Juan Pablo II, fue su fiel escudero, mentor de la profusión de beatificaciones sin fin. Karol Wojtyla, incansable peregrino de su Iglesia, viajó por el mundo y beatificó más santos que cualquier otro papa antecesor. En vez de actualizar su discurso, lo mantuvo conservador, modernizando sus medios de propagación y difusión. Ratzinger está yendo por el mismo camino.

En lo que concierne a América Latina, la meta de la visita papal tuvo como blanco el eterno problema de la Teología de la Liberación. Iniciada formalmente en la Conferencia de Medellín, Colombia (1968), ratificada en la Conferencia de Puebla, México (1979), la misma es la fuente de nuevos y fieles adeptos y a la vez la fuente perene de problemas para Roma. El trabajo de base de la Iglesia con la Teología, aún con sólo un 4% de religiosos todavía involucrados en la lucha social, genera constricción a los reguladores del derecho canónico del Vaticano.

En su venida al Brasil, el Papa actual volvió sus baterías hacia la disputa directa con los neopentecostales. Afirmando la visión de que la Iglesia debe ser un faro de la vida moral y espiritual, que entra en ruta de colisión simultáneamente con dos posturas y formas de estar en el mundo. Una de ellas es la propia existencia de religiones nuevas, mediáticas al extremo, trabajando con la transcendencia, la presencia del Espíritu Santo, llegando en la mayoría de las veces al límite de la inmaterialidad. De parte de los católicos, lo marca el retorno a la presencia de ritos nuevos, de la Renovación Carismática, trayendo confort espiritual, certeza moral y casi ninguna incomodidad a las autoridades constituidas.

Como todo escenario complejo de la política, aún la política eclesial, está marcado por rondas simultáneas de cambios de posiciones. Veamos una secuencia simplificada. El antecesor Juan Pablo II, auxiliado por Ratzinger, combatió de todas las formas posibles a la llamada Teología de la Liberación. Su proyecto político más contundente era el régimen sandinista en Nicaragua. No por casualidad el cardenal de Managua era adepto al régimen de Somoza. En 1983, en la visita del Papa polaco al país de Augusto César Sandino y Carlos Fonseca Amador, se dio la ruptura simbólica y formal. A la vez, el otro proyecto político muy conectado a las pastorales sociales era el crecimiento de las luchas populares en el Brasil y su canalización a través del Partido de los Trabajadores.

En términos de referencias, Brasil jamás produjo religiosos contundentes como el domínico Jorge Camilo Torres Restrepo. Natural de Bogotá, Colombia, un hijo del patriciado local comenzó con las campañas pacificas y terminó en el martirio de la guerrilla. Recuerdo que, cuando aún estaba en mi graduación como investigador del Consejo Nacional de Investigación Científica, realizaba entrevistas con curas vinculados a la Teología de la Liberación y la simple evocación del nombre del padre colombiano causaba incomodidad. En líneas generales, podemos afirmar que las opciones de Don Hélder Cámara fueron la punta distinguida del mismo campo de Camilo Torres. Próximo al medio término estaba Don Paulo Evaristo Arns.

El martirio no es exclusividad de los religiosos de la América de habla castellana, sino que lo digan el Padre Josimo Morales y más recientemente la hermana Dorothy Stang. Pero la actuación de la Teología de la Liberación en Brasil no tuvo el mismo efecto que en los países andinos y centro-americanos, eso es innegable. Por más dedicado que sea, el clero progresista brasileño es más tímido y cauteloso que sus pares del Continente.

Presionada por Roma, el ala a la izquierda de la Iglesia Católica brasileña lava su discurso y apunta hacia metas más genéricas. Por su parte, el rito carismático y sus aliados conservadores, retoman una postura medieval, disputando con los neopentecostales en su mismo terreno. Buscando legitimidad en su pasado no muy distante, Benito XVI predica la división entre el reino de los cielos y el de la Tierra. En principio, desea la vuelta de la misa en latín.

Hablando esencialmente, la historia se confunde con la memoria histórica y la narrativa política. No me resisto a una leve ironía. Si se tuviera que volver “a las más profundas raíces”, con certeza el rito debería ser en el arameo de la Palestina antigua y no en el latín del Imperio Romano. Más de 2.000 años después, aún sigue el choque entre las catacumbas y las pilastras de mármol.

Revisando la renuncia de Joseph Ratzinger, ocurrida en febrero de 2013, y apuntando hacia la paradoja del conservadurismo

  Por más paradojal que pueda parecer, debatimos la renuncia del Papa Benito XVI ya pasada la euforia del carnaval, la mayor fiesta del país y para peor, profana. Como siempre, analizo lo ocurrido bajo el prisma de la base de la pirámide. En este caso, a partir de dos décadas de convivencia con agentes de pastorales laicos, padres y frailes vinculados a la casi moribunda Teología de la Liberación, versión popular del cristianismo que el ex-secretario del polaco Karol Wotjyla tanto combatió.

Joseph Ratzinger, posiblemente deja el cargo por estar exhausto en lo físico y por desgaste mental, al percibir la incompatibilidad entre la producción intelectual de alto nivel y la gestión ejecutiva de un Estado supranacional, con burocracia autónoma y formas de financiación poca o nada justificables. Si analizáramos las relaciones de fuerza dentro de la Curia Romana y de las congregaciones hoy hegemónicas, verificaremos que alas conservadoras como Opus Dei, Comunión y Liberación y Legionarios, pelean entre sí como facciones rivales sin distinción de un proyecto teológico. En lo alto de la pirámide del apostolado romano, las relaciones entre fe y dinero son como mínimo promiscuas. Esta afirmación se comprueba con el imperio inmobiliario denunciado por The Guardian y antes la suspensión de pagos fraudulenta del Banco Ambrosiano. En su base, el conservadurismo católico se aleja del día a día de las personas comunes, reforzando la predilección por el rito y disputando el rebaño con otras instituciones religiosas de conversión masiva.

En el Brasil, podemos hacer una comparación nada rara. ¿Cuál sería la diferencia sustantiva entre un pastor neopentecostal haciendo difusión de la doctrina conservadora en un horario pagado de TV y un padre u obispo, realizando los mismos proselitismos en un canal propio? Tal vez, la única distinción sea de responsabilidad, pues para ser ordenado cura es preciso como mínimo ocho años de estudio, equivalente a dos cursos de nivel superior. Vivimos en la plenitud de la hipocresía. Se condena un pastor por su grotesca difusión de doctrina de homofobia, pero callamos delante de intelectuales en sotana, en su mayoría filósofos y teólogos, hablando exactamente la misma cosa. Después de servir lealmente al avance conservador en el papado de Juan Pablo II, Ratzinger ha perdido sus fuerzas por cosechar lo que sembró.

La paradoja de la tristeza es ver en la América Latina, las obras de personas como Camilo Torres, Óscar Romero, Samuel Ruiz, Pedro Casáldaliga, Ignacio Ellacuría, Hélder Cámara, Paulo Cerioli, entre miles de otros religiosos, sometidos a ese tipo de jerarquía eclesial.

Apuntando conclusiones: Francisco I y la humildad conservadora

Jorge Mario Bergoglio viene del seno de la clase trabajadora en la esplendorosa y beligerante Buenos Aires de los años ’30. Es hijo de una pareja de inmigrantes italianos piamonteses, siendo su padre ferroviario y su madre ama de casa. Al contrario de buena parte de sus conterráneos, compartió sólo la cultura popular, pero no los valores de los obreros organizado de la época. Ni de lejos tuvo su formación atravesada por ideas de izquierda y tampoco del peronismo. De ahí que en la Argentina, aún ahora en el auge de la “papamanía”, el más famoso “hincha” (fanático, torcedor) de San Lorenzo de Almagro es visto como un conservador y también como un hombre del pueblo.

Asumido como papa, Francisco I ejecuta la maniobra que Norberto Bobbio denomina de “renovación para conservación”. Forma parte del manual de cualquier analista o estudioso de la política y trata de reclutar cuadros para inyectar sangre nueva en una institución milenaria y así mantenerla viva. Nada demás si la misma no estuviera enferma, según palabras de Bergoglio, publicadas en la tapa de Noticias –revista semanal argentina de oposición– en texto firmado por uno de sus biógrafos. La edición de 20 de julio no deja margen a dudas. El sumo pontífice va a intentar reforzar la identidad de la Iglesia devota a los humildes, pero pasará lejos de la Teología de la Liberación y del ecumenismo.

El discurso del papa puede parecer transformador, pero refleja las disputas internas en la Curia Romana. El Estado del Vaticano puede, como cualquier institución quedar aislado, transformándose en un fin en sí mismo, enriqueciendo a su jerarquía y no atendiendo a objetivos trascendentes. Por eso Francisco I afirma no traer oro y sí el mensaje de Cristo. Es común que los gobiernos de turno tomen cuenta del Estado para atender a los intereses del agente económico y de los mandatarios de ocasión. En el caso del Vaticano, élite dirigente y clase dominante son sinónimas y es contra esta cúpula y sus prácticas poco elogiables que Bergoglio está luchando.

En la década de ’80, las visitas de Karol Wojtyla a la América Latina combatían la Teología de la Liberación y sus prácticas ecuménicas y socializantes. En 2013, el primer papa latinoamericano atiende a una agenda interna, combatiendo la opulencia en el interior de la Iglesia y reclutando a los jóvenes para su fe. Los defensores del catolicismo deberían estar debatiendo los temas tabúes para su Iglesia en vez de sólo contentarse con un papa mínimamente correcto, aunque conservador. Las sociedades de esta parte del mundo avanzaron en todos los sentidos. La iglesia de Francisco I, no.

Bruno Lima Rocha es politólogo, profesor de relaciones internacionales y periodista

www.estrategiaeanalise.com.br / blimarocha@gmail.com

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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Premisas para alcanzar las metas de Chávez

English: Hugo Chávez in Porto Alegre, Brazil. ...

Ningún escenario escapa al enfrentamiento entre el imperialismo y las naciones oprimidas. Abarca lo racional y lo emotivo, lo coyuntural y el revisionismo histórico, la literatura y la filosofía, los medios de comunicación masivos y las redes sociales, el despliegue de transnacionales y el desembolso de donativos. En la pugna se entremezclan denuncias, justificaciones y estratégicas. Los centros de poder mundial buscan anular toda forma de resistencia, para lo cual utilizan desde bases militares, flotas atómicas y succión de recursos hasta prédicas socialdemócratas y de sus ONG. No obstante, tienen muy claro que lo fundamental pasa por lo económico.
Contra estas políticas emergió la figura del Comandante Hugo Chávez, quien articuló la denuncia encendida y la adopción de medidas visionarias, como la creación de Petrocaribe, entidad que abastece de gas y petróleo. a empobrecidos países de América Central y del Caribe. Estas medidas mostraron el antagonismo con la demagogia de los organismos internacionales, Europa y EEUU, al paliar angustias cotidianas, como las que sufre el pueblo haitiano, por ejemplo.Chávez, al actuar desde la potencia petrolera que es su país, dio fuerza y contenido a su avasallante carisma y erudito conocimiento de los escritos de Simón Bolívar, que le sirvieron de guía. Hizo gala de un contagioso desenfado para tratar a los poderos del mundo. En este sentido, no vaciló en afirmar que el podio de NNUU olía a azufre, al haber sido previamente ocupado por George W. Bush y burlarse del intento del Rey de España de lograr que se callara. Su prestigio había alcanzó tales dimensiones que hasta el candidato de la oposición, Henrique Capriles, tuvo que realzar su figura en la última campaña presidencial.

Fue un continuador de la gesta libertaria de América Latina, desplegada por la Revolución Cubana, a través de focos guerrilleros, los que, casi sin excepciones, tuvieron consecuencias trágicas para miles de jóvenes rebeldes y generaron la demencial reacción de los ejércitos alineados en la doctrina de seguridad, acuñada en Washington, que provocó genocidios, la desaparición de decenas de miles de seres humanos, el uso de la tortura como arma cotidiana y el debilitamiento de las organizaciones del campo popular.

LA RECTIFICACION DE LOS ERRORES DEL FOQUISMO

Sobre este punto, el mayor exponente de la Izquierda Nacional Latinoamericana, Jorge Abelardo Ramos, escribió una puntual crítica al folleto “Revolución en la Revolución”, de Regis Debray, publicada, en 1968, en el la primera edición de su “Historia de la Nación Latinoamericana”. Ramos recibió los mayores elogios de Chávez, en el último mensaje que dirigió a la CELAC. Lo cierto es que el Comandante rectificó tres errores graves del foquismo. No advertir que las FFAA tienden a dividirse al defender o no la soberanía y los recursos naturales, por lo que no es coherente empujarlas globalmente a la trinchera imperialista. En realidad, Fidel Castro ya rectificó esa equivocación al apoyar a los regímenes castrenses de Juan Velasco Alvarado, en Perú, y Omar Torrijos, en Panamá.

La segunda deficiencia analítica consistió en no valorar las tendencias dentro de la Iglesia Católica e Iglesias Evangélicas. Felizmente, la propia revolución cubana tuvo el acierto de identificarse con la Teología de la Liberación. El foquismo tampoco supo apreciar la importancia de la democracia formal, la que, pese a sus limitaciones, permitió la reconstitución de las organizaciones populares debilitó a regímenes militares genocidas.

Chávez, sin dejar de admirar el ejemplo de vida del Ché Guevara, se apoyó en las FFAA venezolanas, para lo cual recogió el legado de los ejércitos libertarios de Bolivar y San Martín, destacó la importancia de la religión en los procesos libertadores y utilizó las diferencias entre la democracia representativa y las dictaduras impuestas por Washington, lo que se tradujo en la instauración de gobiernos progresistas en la región. Como consecuencia de lo anterior, emergió la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), el MERCOSUR, UNASUR y la CELAC.

LA CRÍTICA CONSTRUCTIVA

Es un error creer que la mejor forma de defender lo avanzado en América Latina es silenciar nuestros errores. Esta conducta tiene raíz estalinista, tendencia para la cual había que callar nuestras falencias para no favorecer a nuestros enemigos. Este el pretexto de Stalin, a fin de ocultar sus crímenes. Venezuela es, sin duda, el país que más necesita de la crítica y la autocrítica de su proceso liberador, por ser justamente el núcleo del proyecto bolivariano.

Sin dejar de valorizar el rescate de la soberanía petrolera y el haber utilizado los excedentes de los hidrocarburos para bajar los índices de pobreza, mejorar la salud pública, combatir el analfabetismo, disminuir las tasas de mortalidad infantil y desempleo, incrementar la esperanza de vida y avanzar en la construcción de viviendas sociales, lo más importante reside en discutir el manejo de la economía, de la que depende, en gran medida, la consolidación o fracaso del proceso integrador en la región.

La línea de la crítica constructiva ha sido adoptada por Alejandro Olmos Gaona (www.papelesdealejo.blogspot.com), quien reveló que en la reunión del ALBA, de noviembre de 2008, realizada en Quito, recibió el encargo del Presidente Chávez, de impulsar la auditoria de la deuda externa venezolana, tarea que estaba desarrollando en Ecuador. Esta misión debía ser cumplida en coordinación con el Ministro de Economía, Alí Rodríguez Araque, quien se dio modos de incumplirla. Lo cierto es que ninguno de los países del ALBA ha auditado su deuda externa, en tanto que el trabajo en Ecuador tampoco fue concluido. A su juicio, lo anterior demuestra que una cosa era la voluntad de Chávez y otra distinta la de burócratas que la distorsionaban.

LA BANCA EXTRANJERA EN VENEZUELA

kas relaciones de Venezuela con la Banca Internacional son vitales para evaluar la consolidación o no del proceso transformador. Olmos explica que informes de la CEPAL, elaborados con datos proporcionados por el gobierno bolivariano, indican que las utilidades del sistema financiero internacional alcanzaron al 91% anual, por lo que es el tercer país en América Latina que otorga mayores ganancias a los Bancos de Europa y EEUU, en los que los países de la región, incluyendo los del ALBA, depositan sus Reservas Internacionales Netas (RIN), a intereses irrisorios.

Advierte que el sistema financiero no está al servicio del desarrollo venezolano ni de la inversión productiva, ya que su principal preocupación reside en transferir sus utilidades al exterior. La situación explica el por qué los planes de desarrollo del gobierno, como los planes Gran Agro y Plan Trabajo, fueron financiados con bonos soberanos que, en el 2012, obligaron a desembolsar más de 8.000 millones de dólares.

Caracas ha designado como operadores para la colocación de tales bonos al Credit Suisse, al Citybank, al Deutsche Bank, al Credit Suisse First Boston y al Chase Manhattan. Lo anterior fue autorizado mediante leyes especiales de endeudamiento suscritas por el propio Chávez. ¿Cuál es la responsabilidad del Jefe de Estado y cual la de los burócratas? La deuda pública que era de 40.000 millones de dólares en 1999 ha alcanzado el año pasado a 110.000 millones de dólares, pese a que el precio del petróleo estaba en 9 dólares el barril, en 1999, cuando Chávez asumió la presidencia, en tanto que ahora ha sobrepasado los 100 dólares.

La deuda financiera de PDVSA (la estatal petrolera) ha pasado de 40.000 millones de dólares, en 2008, a 108.271 millones de dólares, en 2012. El 80 % de lo que consume Venezuela es importado. Las compras venezolanas de combustible refinado en EEUU sobrepasaron los 1.600 millones de dólares, en 2012. La tasa de inflación es una de las más altas del mundo (26 % anual) y la inseguridad ciudadana sigue siendo preocupante. Las controversias legales entre el Estado y el sistema son resueltas aplicando las legislaciones de Gran Bretaña y EEUU. Si no se rectifican los errores, ¿a quien extrañaría que el Partido Socialita Unido de Venezuela pierda las próximas elecciones, más aún si se tiene en cuenta el escaso margen con el que ganó los últimos comicios?

LA PASIVIDAD DE LA B URGUESIA BRASILEÑA

Mucho de lo ocurrido está relacionado con el retraso en la estructuración de un Banco Latinoamericano, que equilibre la influencia de la Banca Mundial, hecho atribuible principalmente a Brasil, cuya burguesía no acaba de entender que sin el desarrollo de los países de la región, EEUU y sus aliados europeos cercarán a Brasilia a través de círculos concéntricos, como intenta hacer con China, a fin de obligarlo a compartir los inmensos yacimientos de gas de la costa atlántica. Los encendidos discursos integradores no tienen relación con la incapacidad del MERCOSUR, que carece de proyectos estratégicos en hidrocarburos, minería y agricultura, donde la presencia de Monsanto parece incontenible.

El socialismo del Siglo XXI es hasta ahora un espejismo que se pretende convertir en realidad mediante propaganda intensa, el que es inviable en tanto mantengan su fuerza y su vigencia la Banca Internacional, con sus paraísos fiscales y consorcios petroleros. La consolidación de los países emergentes (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) dependerá de su capacidad para neutralizar el sabotaje de la Banca Internacional. A los países emergentes corresponderá diseñar los perfiles del socialismo en el presente siglo, en alianza con los moviditos de indignados de países también expoliados por la Banca de EEUU, Alemania, Inglaterra y Francia, cuyas protestas se han extendido al medio oriente y naciones de otras latitudes.

CAPACIDAD DE GESTION, TRANSPARENCIA E INSTITUCIONALIDAD.

En Argentina, se ha pretendido mostrar los últimos acuerdos con Chevron, como un triunfo patriótico frente a Repsol. Grave error. En el peor de los casos, debió señalarse que se trató de un mal menor frente a la necesidad de evitar costosas importaciones, lo que obligó a pactar con una filial de la oprobiosa Standard Oil, la que recibe ahora incomprensibles alabanzas. Era importante añadir la urgencia de terminar, a breve plazo, con la situación imperante a través de acuerdos estratégicos entre Petrobrás, PDVSA y YPF. Infelizmente, Brasil demuestra en materia petrolera similares vacilaciones a las que despliega frente a la Banca.

Se insiste, y con razón, que América Latina es la región mejor dotada del mundo en recursos petroleros, energéticos, acuíferos y mineros. Sin embargo, en tanto no tenga capacidad de gestión, transparencia en el manejo de los recursos públicos y dismunya en forma progresiva los negativos efectos del culto a la personalidad, a fin de abrir paso a la institucionalidad creciente, no será posible debilitar la succión de los imperios. Mientras ello ocurra, la concreción de los ideales bolivarianos continuará reducida a encendidos discursos políticos e históricos, que, al no estar acompañados de políticas económicas, no hacen mella en la endurecida piel de los banqueros.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 

Conocer el pasado para cambiar el presente

Español: El libro y su Historia

Reseña de” Historia mundial del pueblo”

 Se acaba de publicar el libro Historia mundial del pueblo. Con una visión desde abajo, el autor, Chris Harman, hace una lectura crítica del pasado que estimula la reflexión sobre el presente y el cambio social.

Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado. Esta célebre frase de Orwell de su libro 1984 es una gran advertencia sobre el poder de la historia. No en vano los gobernantes de todas las épocas han procurado borrar los signos del pasado que no les interesaban y construir una visión de la historia que reforzara su poder.

Este libro de Chris Harman se propone un enorme reto: una historia mundial de la gente, desde la prehistoria hasta las puertas del siglo XXI. A pesar de la ingente labor de documentación que hay detrás, este libro es una alternativa a la historia ‘Trivial Pursuit’ que se basa en fechas y grandes personajes y no ayuda a entender el pasado ni el presente. El autor define así la historia y el sentido que tiene estudiarla: “La historia nos habla de la secuencia de acontecimientos que nos han llevado a la manera de vivir de hoy. Nos cuenta como nos hemos convertido en quienes somos. Entenderla es la clave para descubrir si podemos continuar cambiando el mundo en que vivimos y de qué manera”.

Se trata, por tanto, de una historia que reivindica el compromiso, que huye de la falsa neutralidad. Y es que, como decía el historiador estadounidense Howard Zinn: “Toda la historia es partidaria aunque la mayoría no lo es de forma abierta”.

Chris Harman (1942-2009) ha sido un destacado escritor marxista inglés. Ha publicado multitud de obras sobre economía, política e historia, entre ellos Zombie Capitalism o libros sobre el Mayo del 68 o la Revolución Alemana de 1918-1923. Con la publicación de Historia mundial del pueblo llega, por fin, uno de sus libros a los lectores en castellano.

Cabe destacar la capacidad del autor de expresar con claridad ideas complejas. El texto se lee con fluidez, sin que ello le quite profundidad. Otro de los valores de la obra es que cuenta con una perspectiva mundial. El libro pone énfasis en los desarrollos de tecnología y conocimiento que se han producido fuera de Europa y que luego han pasado de un punto a otro del planeta.

Clases sociales

El punto de vista de Harman parte de la comprensión de la historia que proporcionó Marx. La vida de las personas no se puede entender sin situarla en su contexto material y ver la necesidad que hay de cooperar para lograr unos medios de subsistencia. El trabajo sobre la naturaleza que nos rodea establece una serie de relaciones sociales, que van transformándose en la medida que también lo hace la forma de producir. Desde la emergencia de las clases sociales, la lucha de clases ha sido uno de los factores más importantes que han guiado los cambios sociales y políticos.

El libro no pretende hacer un relato completo de la historia de la humanidad, pero sí de entender sus dinámicas más generales. En este sentido muestra los puntos fundamentales del cambio histórico. La división de la sociedad en clases al final de la prehistoria, el ascenso y caída de los imperios antiguos. El devenir de las sociedades feudales y el desarrollo del comercio en el seno de estas últimas tanto en China como en Europa. Y finalmente la emergencia del capitalismo en Europa, desde donde se proyecta a todo el mundo imponiéndose con la colonización y el imperialismo.

El libro combina explicaciones más generales de los procesos históricos con episodios concretos de revueltas y revoluciones. Destacan los relatos sobre las revueltas de esclavos durante el Imperio Romano, las revueltas campesinas en Europa o la China feudal, la Revolución Francesa de 1789, el inicio del movimiento obrero en la Inglaterra del s. XIX, la Revolución Rusa de 1917 o la revolución en Irán de 1979, entre muchos otros.

Historia reciente

Cuando el libro se acerca a la historia más reciente, la de los últimos dos siglos, nos explica el cambio que supone el capitalismo. Se trata del primer sistema en el que un exceso de producción puede provocar crisis, paro y más miseria, donde aun habiendo comida en exceso una parte significativa de la población mundial pasa hambre diariamente. Pero, por otra parte, también bajo el capitalismo se forma una nueva clase social oprimida –la clase trabajadora– que tiene más capacidad que nunca en la historia para resistir: está agrupada colectivamente, vive en grandes concentraciones urbanas y tiene mayor conocimiento del mundo que la rodea que en ningún otro momento. Por primera vez se crean organizaciones estables de una clase explotada, como son los partidos y sindicatos.

La narración sobre el siglo XX nos lleva a un sentimiento ambivalente. Ha sido el siglo en que la barbarie ha llegado a mayores cuotas, con dos guerras mundiales, el holocausto y genocidios étnicos. Pero también, como dice Harman: “Ha sido la historia de generaciones sucesivas de gente, cada vez mayores en número, que han resistido la lógica del sometimiento a un mundo de competencia y acumulación de capital”.

El libro cuestiona la visión complaciente de que el capitalismo siempre durará. No sólo para tomar la perspectiva de que el capitalismo como sistema global lleva solo un siglo y medio, que contrasta con los 100.000 años de historia humana, sino, más importante, porque ayuda a entender los procesos de cambio que han llevado de un sistema social a otro y las contradicciones que se originan en su seno.

El autor evita tanto la visión triunfalista del progreso histórico, como la visión pesimista de que la historia siempre estará dominada por unos pocos. En definitiva, muestra que el rumbo de la historia viene marcado por lo que heredamos del pasado, pero también por la voluntad y la actuación de la gente en su presente.

Historia mundial del pueblo

Chris Harman Editorial Akal, 2013 624 páginas


La izquierda y la historia: una batalla por el pasado

Reproducimos un fragmento de una entrevista a Chris Harman realizada por el periódico Socialist Worker, donde el autor explica por qué escribió este libro.

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La historia es importante porque muestra como se ha formado el mundo en que vivimos hoy. Si miramos el mundo que nos rodea, encontramos racismo, crisis económica, una mentalidad de carrera de ratas, multimillonarios y grandes espacios de pobreza.

Si no se entiende la historia es fácil caer en la trampa de creer que estas cosas siempre han existido, que son una parte fija de la naturaleza humana que no puede ser desafiada o cambiada.

Es también innegable que la gente tiene un enorme interés en la historia. Pero, aún así, adquirir una amplia comprensión de la historia no es tan fácil.

Nuestros gobernantes siempre intentan presentar la historia solo como un recuerdo de las supuestamente heroicas proezas que realizaron ellos y sus predecesores. Así, las primeras historias escritas, hace unos 5.000 años, eran listas de faraones que gobernaban Egipto –como si hubieran sido ellos los que construyeron las pirámides, y no miles de obreros reclutados.

La misma actitud se mantiene hasta la actualidad, con educadores y políticos de derechas que creen que la historia debería centrarse en las proezas de los reyes y reinas. Y nuestros dirigentes han intentado siempre, de una forma u otra, suprimir las versiones históricas que no convenían a sus propios propósitos.

Ha habido una sana reacción contra la historia de los “grandes hombres”, mirando hacia lo que la gente corriente hacía con sus vidas. Pero el resultado puede ser a menudo una comprensión completamente fragmentaria de la historia. Los estudiantes pueden conseguir saber en gran detalle sobre, por ejemplo, la resistencia a los nazis en Alemania, pero no se explica como estos episodios encajan en un marco más general de la historia del siglo XX.


Joel Sans Molas (@JoelSansM) es militante de En lluita / En lucha

Artículo publicado en el Periódico En lucha Diari En lluita

http://www.enlucha.org/site/?q=node/18771

José Mujica: “Lo que hay en el mundo es una gran crisis política…”

LA HABANA-VISITA PRESIDENTE DE URUGUAY CENTRO CIENTIFICOA punto de partir de regreso a su país, en exclusiva con Prensa Latina y la Mesa Redonda, el Presidente de Uruguay comentó sus impresiones sobre la Cuba a la que ha regresado después de más de una década, sobre la lucidez de Fidel y las angustias humanas que comparte con el líder de la Revolución Cubana, sobre las disculpas europeas a Evo y la demanda caribeña de indemnización por la esclavitud y también sobre la trascendencia del diálogo para la paz en Colombia y la entrada de Venezuela a MERCOSUR, entre otros temas.

Por Arleen Rodríguez Derivet (Mesa Redonda) y Odalys Troya Flores (PL)

Había una maleta lista en un pasillo cercano, preludio de partida inmediata y los facilitadores del diálogo advirtiendo dos cosas: al Presidente le incomoda el tumulto, de manera que si somos cuatro no debemos parecer ocho por el tradicional despliegue de la técnica que demanda el audiovisual y, disponemos de menos de una hora para la entrevista.
Al rato apareció él con la sencillez que se le ha vuelto leyenda. Guayabera verde y pantalón beige claro, a tono con la temporada. Tras el saludo familiar, ni tiempo dio para el retoque que exigen las cámaras, ya estaba sentado frente a los micrófonos, mirándonos con sus ojos de águila a la espera de las preguntas.

A.R: Presidente, “el hombre saldrá de la prehistoria el día en que los cuarteles se conviertan en escuela”, dijo usted en su discurso del 26 de julio en Santiago de Cuba a propósito de la celebración del 60 aniversario del Asalto al Cuartel Moncada. Yo me pregunto si cree posible que algún día los cuarteles sean convertidos en escuelas en el mundo entero o es una frase que le inspiró el Moncada.

P.JM: Es la etapa de la civilización que vivimos. El desarrollo tecnológico y científico de la sociedad actual crea poderes inconmesurables para el concepto de la guerra.
La capacidad de destrucción potencial que tiene la guerra contemporánea es algo que debe confrontarse con el costo humano.

Uno puede matar en la distancia sin ver, y sin saber quién nos está matando. Y eso va a ser cada día más intenso. Tenemos que darnos cuenta que la defensa de la vida debe adquirir otra escala.

Debe haber unas 10 potencias que tienen el poder atómico, algunas no son potencias: Pakistán, la India, Israel, Corea del Norte. En cualquier momento aparece un loco que aprieta el botón y después quién paga las consecuencias.

Por qué, además, las grandes potencias se reservan el poder de disuasión nuclear.

Por la vía de la guerra inapelablemente el Hombre tiene una de las mayores a amenazas a la vida sobre el planeta. No se trata de un pacifismo inocentón de carácter religioso, no, es otra cosa, son las dimensiones que tiene el poder tecnológico y científico aplicado a la guerra en el mundo actual. Esta es la cuestión, un tema político que debe ser discutido en todas partes.

Y uno se debe de volver pacifista activo porque el hombre nunca tuvo tanta capacidad de destruirse a sí mismo y nada vale como la vida humana. Es una manera de pensar, otros pueden tener otra.

La palabra más fuerte desde el punto de vista cultural para mí es autodeterminación de la mano de tolerancia. Para que haya autodeterminación hay que acostumbrarse a respetar lo que es distinto, y a la larga ninguna riqueza es más importante que cultivar ese respeto.

Ahora, los que se creen que tienen la verdad revelada y que lo que han descubierto es el último paradigma de la evolución del homo sapiens, aparte de tener una posición fanática, trabajan muy en el corto plazo.

Inevitablemente el mundo se va estrechando y se globaliza cada vez más, entonces nosotros tenemos que organizar una filosofía y un modo de vivir y un conjunto de valores que nos permitan convivir con contradicciones y eso tiene una base de respeto de lo que es diferente.
Pero claro, venimos de la herencia del viejo Estado nacional y de la lucha por nuestro respectivos intereses. No creo que hay en el mundo ni crisis ecológica… lo que hay en el mundo es crisis política.

El hombre ha desatado un tipo de civilización que no tiene gobernanza. Y ahí es donde tenemos el problema. En realidad los problemas ecológicos son la consecuencia, no la causa. Por ahí andamos, desde luego no lo voy a pelar, por lo menos tengo que tener la libertad de decirlo.

AR: Mientras más expresa esas ideas más se me acerca a lo que siempre le hemos estado escuchando a Fidel. ¿Qué tal su encuentro con Fidel?

PJM: Notable, porque obviamente Fidel es enciclopédico. Tiene preocupaciones viejas que se están reflejando en el Fidel de hoy.

Se está preocupando nada más y nada menos de conseguir y poder seleccionar variedades de vegetales verdes altamente proteicos que pudieran ser la base que sirva para preparar raciones concentradas que permitan reducir el consumo de grano en los animales.

Para la gente que no está en estos temas puede parecer una preocupación secundaria. Yo creo que tiene que ver con la comida humana porque los grandes consumidores de granos más fuertes que existen son los animales que acompañan al hombre.

Por ejemplo, normalmente los chinos tienen unos 700 millones de cerdos, un kilo de cerdo bien criado le cuesta seis y siete kilos de pienso y deben de tener unos cuatro mil 500 millones de pollo, y cada kilo de pollo le puede costar alrededor de cinco kilos, empieza a multiplicar, y le estoy apenas hablando de los chinos.

Quiere decir que el consumo de granos en los animales que nos acompañan en la vida y hay que poner los que dan leche, etcétera, etecétera, es de un carácter colosal. La preocupación que tiene Fidel debía preocuparle a la humanidad.

Existen vegetales que tiene una hoja muy proteica. En mi clima, yo soy de clima templado, hay una vieja planta, árabe de origen, la alfalfa, alfalfa quiere decir la buena planta, tiene una composición de calcio y proteica que tiene valores alimenticios superiores al maíz, por ejemplo.

Así que lo que se plantea Fidel no es una locura, y lo encuentro apasionado en eso, experimentando. Y alguno que no entienda de esto dirá que son chifladuras de viejo. No no. Son preocupaciones muy sensatas de un hombre preocupado por el acontecer humano.

Y de paso es una lección para la gente joven que se siente aburrida a veces. A la vida hay que encontrarle contenido, hay que buscarle contenido de acuerdo con las circunstancias. Y creo que Fidel es un ejemplo de cómo una ancianidad se puede transformar en una cosa muy útil.

AR: Con otras palabras, en Río+20 su discurso parecía estar cargado de la misma angustia que lo angustiaba a él (Fidel Castro) 20 años antes en el propio Río. Me refiero a cuánto el mercado está empujando a la humanidad a un callejón sin salida, al abismo.

P.JM: Si la economía no crece tenemos una tragedia. Para que la economía crezca hay que incentivar el consumo, para incentivar el consumo ahora se dice ‘hay que innovar’. Muchas veces presentar cosas viejas con una forma nueva para explotar el afán de variedad y curiosidad que los seres humanos llevan dentro, que siempre anda buscando cosas distintas.

Entonces esa explotación en masa con un sistema de propaganda muy fuerte es el motor de desarrollo permanente y sistemático del aumento del consumo a veces desorejado porque no es precisamente el incremento de bienes materiales fundamentales que tiene que ver con la vida, sino el incremento de una nube de consumo superfluo que después nos distorsiona de los medios materiales para atender los consumos que son realmente fundamentales para la vida humana.

No todo lo que consumimos tiene el mismo peso, pero además nos ha deformado, las cosas que hacemos: las lamparitas tienen que durar poco, los celulares hay que renovarlos cada cuatro meses y así sucesivamente.

Todo tiene que usarse y tirarse permanentemente, entonces amontonamos basuras con la que después no sabemos qué hacer, después con la basura tenemos un problema bárbaro y cuando tiramos toda esa basura estamos desperdiciando energía humana, medios materiales, y después nos quejamos que hemos agredido a la naturaleza porque hemos montado una civilización basada en el despilfarro.

Yo, como Fidel, pensaba que es una consecuencia del capitalismo, y a esta altura creo que es más que eso, obviamente es una consecuencia que trajo el capitalismo, pero a esta altura es un modelo civilizatorio, porque lo padecí.

Hace muchos años fui a la vieja Unión Soviética, a Lomonosov, y yo llevaba una camisa de nylon que recién había aparecido, estoy hablando de los años 50. Era una camisa insoportable, pero era una novedad y los pobres estudiantes soviéticos la miraban y me la querían negociar.

La magia que tiene la mercadería es distinta. Y las masas están inermes con respecto a eso y van como las moscas a la luz y se dan por todas partes. Estamos en peligro de esa cultura subliminalmente.

Hace más de 100 años Coca Cola hace propaganda, no se cansa de hacer propaganda, renueva los métodos y dale y dale.

El disparate es esa civilización que hemos montado, hay que ser más cruel, no es solo el capitalismo es el modelo civilizatorio que hemos montado y en el que estamos todos.

Soy de los que pienso que la cultura tiene una importancia, la cultura dirigida, y creo que lo dije: que es más fácil el cambio material de una sociedad que el cambio cultural.

Y No estoy abogando porque el hombre vuelva a las cavernas o a una sociedad primitiva, no, no es eso, es salir de la pavada que es otra historia. Salir de la pavada.

AR: El 26 de julio Caricom demandó a Europa una indemnización por la esclavitud y en días pasados Europa se disculpó con Evo Morales, ¿qué comentario le merecen esas dos noticias?

PJM: Lo segundo, lo de Evo Morales, es una imagen de lo que son capaces de lograr los pueblos latinoamericanos si tenemos la inteligencia y el coraje de andar juntos, lo que requiere aceptar las distintas diversidades que tenemos adentro. Ser menos jueces entre nosotros y mucho más solidarios.

Indudablemente que las disculpas que le pidieron a Evo nunca lo hubiéramos logrado si el reclamo fuera solo de Bolivia, pero fue genérico.

Me siento muy contento porque fue lo que pensé de entrada, lo dije por ahí en un lugar intencionalmente, que habían metido la pata y la única que le quedaba era aceptar y decir abiertamente “nos equivocamos” y al final lo hicieron.

Me congratulo porque es un premio y un reconocimiento cuando podemos tomar decisiones en conjunto.

Nunca los latinoamericanos anduvimos tan cerca. Nunca. No sé si es la sedimentación de las viejas luchas que han ido creando una especie de fertilidad en el suelo social que ahora aparece en esta coyuntura expresada con gobiernos que son de un signo, de otro, unos más de izquierda, unos más al centro, otros de centroizquierda, otros que se pueden catalogar más de derecha, y sin embargo concuerdan en ciertas decisiones.

Ojalá seamos humildes, que no seamos dogmáticos, que no seamos sectarios, que con quien tenemos diferencias no nos restreguemos las diferencias en el hocico y nos demos cuentas que nos precisamos todos los unos con los otros, porque juntos somos fuertes, y en el mundo, por desgracia, sacan condiciones en la arena internacional los fuertes.

La otra, la de los caribeños, es una causa justa, y los africanos cuando reclamen los cientos de millones que le robaron, creo que Occidente jamás podrá pagar la deuda que tiene, pero con reconocerla…

Hace un tiempo estuve en un país, Nueva Zelanda, sus actuales generaciones han entendido con claridad la deuda que tienen con los maorí, y le están haciendo frente.

Está pasando en el mundo contemporáneo, hay lugares donde el hombre blanco está compensando a los descendientes de las víctimas que sus generaciones anteriores explotaron, Nueva Zelanda es una caso, y hay que levantar eso.

AR: En su discurso del 26 de julio en Santiago de Cuba se le vio muy cómodo a pesar del calor, el sol. ¿Qué pensaba Mujica al escuchar a Latinoamérica y al Caribe expresarse en ese escenario?

PJM: Yo vengo del sur, Montevideo es la capital más sureña de todas las capitales y el sur también existe como un conjunto de cultura y un modo de ser muy distinto al del Caribe.

Nuestro sur, en el Río de la Plata particularmente, es medio crítico, socarrón, escéptico, melancólico, nostálgico, basta escuchar las letras del tango para tener una idea, pensar en lo que son algunos de nuestros escritores, Benedetti, bastante meditativo…

En el Caribe, la gente tiene algo de la naturaleza eclosionada de la selva tropical, lujuriosa, verborreica, alegre, tremendamente alegre donde ha habido una fuerte penetración de la negritud, hay de hecho una cultura musical que pasa por las caderas que le da un tono proverbial.

No debe extrañar que mi discurso fuera un poco distinto. El Che era distinto, ácido como el diablo y un tomador de pelo, eso lo traía de su cultura rioplatense, pero bueno hablamos la misma lengua, nos entendemos perfectamente. Hemos participado en un conjunto de sueños comunes.

Mi generación estuvo muy sacudida por la Revolución cubana.

Yo pertenezco a un pequeño país que por los años 1920 y 1930 tenía el ingreso per cápita que podía tener Francia o Bélgica, un país que llegaron a llamar la Suiza de América. Ese no fue el que yo conocí, fue en el que nací, pero que estaba muriendo cuando yo nací.

Después, mi generación vio la decadencia de eso, y cuando tú estás viviendo bien y tienes que retroceder abruptamente sufres el doble que cuando estás acostumbrado a estar con muchas carencias toda la vida.

Los pobres formados en la pobreza tienen una enorme fortaleza y una enorme resignación. Cuando se mejora un poco lo primero que queda por el camino y si llega a tocar una coyuntura mala cunde la desesperación y a mi generación le pasó eso y en Argentina también.

En realidad la mitad del producto bruto latinoamericano en los años 30 era argentino, todo eso cambió abruptamente con las relaciones de intercambio después de la segunda Guerra Mundial. Y asistimos a otro mundo y ahí nos entramos a parecer al resto de América Latina.

Nuestra cultura, nuestro modo de ser también expresa nuestra historia.

OTF: Usted se refirió hace unos minutos a la unidad lograda en Latinoamérica como nunca entes y es lo que me más se acerca a los sueños de los libertadores. Sin embargo esa integración tiene peligros dentro del propio continente y desde afuera, ¿pudiera hablarnos de ellos?

P.JM: Sí, peligros va a haber siempre. El mayor peligro somos nosotros mismos, que el Estado Nacional nos haga trampas, que los legítimos intereses que tienen cada uno de nuestros pueblos a veces nos acorten la visión y nos lleven a actitudes de autodefensa que en el fondo son un egoísmo.

Después está el otro peligro, lo que incida de afuera, los cantos de sirena que nos puedan llegar de afuera y nos puedan desubicar y las tensiones que tenga sobre la región todo el mercado mundial que son muy fuertes.

Por ejemplo, qué quiero decir. El principal cliente que tienen Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay es la República Popular China, es hoy el principal comprador, y es muy difícil que aquella región pueda renunciar, pero también tiene que tener una política inteligente porque vendiendo las materias que estamos vendiendo en masa y a buen precio – y menos mal que aparecieron porque han mejorado los términos de intercambio…

Nuestro proceso de industrialización interno no es sencillo porque la altísima competitividad que tienen los productos manufacturados chinos para nosotros es incompetible.

Por un lado le tenemos que vender y por otro tenemos que cuidarnos que no nos desindustrialice. Fíjese qué tensión.
Después tenemos los organismos internacionales y la política de Estados Unidos que para nosotros es un cliente absolutamente secundario, nos compra tres por ciento, cuatro por ciento, se ha retirado mucho de aquella región.

Si nosotros hablamos de inversión del imperialismo en nuestro país, da risa, el imperialismo no invierte ni un peso hace años. Los que invierten son otros. Hay cambios que son muy importantes.

Nosotros tenemos un gigantesco mercado potencial adentro, que son los pobres de América Latina, ese es el mercado directo más grande que tenemos por eso tenemos que tener políticas que permitan desarrollarnos y apostar al crecimiento de ese mercado.

Pero vamos a tener obstáculos en el mundo, inevitablemente, y vamos a tener ayuda. Cómo salimos no lo sé. En historia no hay nada prefijado, esto es parte de la lucha que vamos a tener.

Creo que Brasil debe asumir una posición de liderazgo incuestionable, porque es quien tiene más peso, quien lidera paga la cena, y eso ellos lo deben entender. No tengo dudas de que las autoridades políticas de Brasil lo entienden perfectamente.
Pero temo que no lo entiendan ciertas fuerzas económicas de Brasil, y hay ahí una contradicción peligrosa.

No tenemos un porvenir rectilíneo y prefijado, esto que hemos logrado puede saltar en pedazos, todo depende de la madurez que tengamos en poderlo manejar.

OTF: El 15 de agosto debe asumir Horacio Cartes la presidencia de Paraguay, y el país debe reinsertarse al Mercado Común del Sur (Mercosur), sin embrago los grupos más ultraderechistas de esa nación piden que le sea entregada la presidencia protémpore del bloque que ahora ostenta Venezuela, ¿qué opina de esa postura, y qué importancia considera usted que tiene Venezuela para el grupo?

P.JM: Estoy dispuesto a firmarle a Paraguay que le regalo todas la presidencias que puedan tocarle a Uruguay al frente del Mercosur. No hay ningún problema. Es una apariencia decorativa la presidencia de Mercosur, la realidad va por otro lado, no pasa por la presidencia. Pero habrá señores que piensan que es una cosa importante. Es complicarse la vida, nada más.

A Paraguay específicamente le conviene el Mercosur. A ningún país de los que integran el Mercosur le conviene tanto el grupo como a Paraguay por su posición mediterránea. Paraguay tiene que salir por el Paraná y el río La Plata, a Bolivia le pasa parecido, si no puede salir por el otro lado, tiene que salir por el lado nuestro. Las comunicaciones son un hecho estratégico.

Y ojo, la sanción que se tomó fue más bien simbólica, nada tiene que ver con la economía porque el comercio no se paralizó ni se paralizó el tráfico.

Y yo creo que el gobierno que va a entrar de Paraguay tiene mucho pragmatismo y mucha inteligencia para entender estas cosas.
En cuanto a Venezuela, es el país más amenazado de América Latina, por qué, porque tiene mucho petróleo. Los últimos años demostraron que se le agrede al que tiene petróleo.

El alero del Mercosur ayuda a que sea más respetada, no porque el Mercosur sea una potencia militar de carácter disuasivo, sino que políticamente, fundamentalmente por el peso de Brasil hay un efecto que ayuda a que se tenga que pensar tres veces cualquier aventura.

Tengo confianza en una parte de la sociedad norteamericana, no se puede poner todo adentro de la misma bolsa.

Pero hay sectores de la sociedad norteamericana francamente agresivos y por suerte no es todo Estados Unidos, y es más creo que hay corrientes políticas de gente independiente que tienen otra cabeza. Uno no puede cometer la grosería de simplificar cosas que son complejas.

Pero hay que tratar de no ayudar a darle circunstancias a esa parte más reaccionaria de la poderosa sociedad norteamericana por eso me parece que un sistema fuerte de alianza ayuda a hacer pensar.

Y a Mercosur le conviene la presencia de Venezuela, quién va a dejar la energía afuera. Mercosur con Venezuela se transforma en una potencia, multiplica sus potencialidades enormemente.

Pero yo no veo al Mercosur como una tarea definitiva y acabada, el Mercosur es el pulmón de las luchas por la unidad de América del Sur y si es posible más. Habrá que convencer a Brasil también de eso. El Gobierno brasileño lo entiende, pero la sociedad brasileña como en todo país grande está preocupada por los problemas internos.

Tenemos muchos desafíos por delante, no hemos llegado a ningún triunfo aún.

OTF: Acerca de otro elemento en el contexto latinoamericano, usted ha dicho que el proceso de paz en Colombia “tiene una importancia brutal”, incluso el presidente Juan Manuel Santos ha dicho que desea que usted esté más cerca a ese proceso. ¿Cuáles son las consideraciones al respecto?

PJM:Usted tiene que juntar lo que dije al principio, si estoy viendo que la guerra hoy no es respuesta.

¿Por qué interesa o debe interesar el proceso de paz como el fenómeno político más importante que está ocurriendo en América hoy? Porque es la garantía de evitar una intervención, porque es la garantía de que no haya una explosión que después arrastre continentalmente una cantidad de cosas que son imprevisibles.

No se puede actuar de aprendiz de brujo, no se le debe entregar una ametralladora a un mono, un mono es una criatura preciosa, pero no se debe experimentar con eso.

Una guerra que sigue, sigue y sigue sin horizonte y sin salida, aparte de envenenar a toda la sociedad es también una oportunidad a la aventura de los que vienen de afuera, a la intervención y es lo que menos precisan.

Colombia es un país de enormes posibilidades, está en la esquina de dos océanos, tiene salida a los dos lugares, tiene una selva portentosa.

No es fácil desmontar una cosa que lleva 50 años y debe haber generado mucho odio, mucha lastimadura, muchas heridas y muchas ganas de cobrar viejas cuentas, los hombres llevamos todo eso adentro.

Por eso debemos tratar de ayudar en todo lo que se pueda y yo felicito a Cuba por la mano que está dando, la garantía junto con Noruega.

Y también le pedí al Papa porque la sociedad colombiana es muy católica. Y los sermones en cada iglesia pueden ayudar a crear una opinión favorable.

También hay que reconocer las dificultades. Cuanto más se alarga una guerra más difícil es cultivar los antídotos que se necesitan para los odios que se han creado.

OTF: En octubre de 2014 habrá elecciones en Uruguay, ¿qué expectativas tiene el Frente Amplio?

PJM: Pensamos que vamos a seguir con nuestro proyecto, nos tomamos tiempo, somos lentos, tiramos un poco la baraja, rumiamos, somos como somos, creo que la experiencia del Frente Amplio va a continuar y con ello básicamente las políticas que en estos ocho años se han instrumentado en sus ejes más importantes se van a mantener. Soy optimista.

CUBADEBATE

 

PARTIDO CÍVICO RENOVADOR EN PROCESO DE FORTALECIMIENTO

El General Zorrilla Ozuna, en acto celebrado en la oficina técnica del PCR, juramenta a un nutrido grupo de ex dirigentes del PRD,entre ellos el empresario agrícola de Jarabacoa Juan Rafael Rosario, el economista y asesor cooperativista Lic. Eladio Contreras; También el meritorio medico cirujano de la Romana Ivan Silva,quien ingresa a la actividad política por primera vez.

El presidente, líder y conductor del Partido Cívico Renovador General Zorrilla Ozuna en el acto de juramentacion de los nuevos renovadores les decía:
“¿Cuáles son los retos de  esa nueva fuerza?
El PCR debe ser convocador y promotor del rescate de valores ancestrales, que fortalezcan los tejidos sociales, estimulen la investigación propia y la producción de conocimiento que apoye el ejercicio y la creatividad en las todas las manifestaciones de la vida social y que promueva la organización de redes sociales y la participación comunitaria, tareas urgentes para un proceso social concientizador.
 La gran tarea de comenzar a darle cuerpo a los sueños de un país, es a través de su historia, de la educación y la Cultura, esta tiene que ver con el imaginario social, el mayor poder dinamizador de la sociedad.  Tratamos con seres que sueñan, que aman, que  inventan mundos.
La creación de este espacio cívico renovador, educador y conductor es inaplazable.
Si el PCR nació como repuesta  a la  desilusión de las grandes mayorías  y por el sentido de patria y humanidad, esencia del Partido Cívico Renovador, debemos ubicarnos  a la altura histórica de los nuevos tiempos para dar esperanzas a los excluidos, a los pobres de nuestra patria, al igual que aquel Arañero de Barina, Venezuela  que lucho y vivió por los pobres del mundo.
El partido cívico renovador debe constituirse en una nueva experiencia organizativa, social, política y cultural, superando errores del pasado y haciendo aportes a los irreversibles cambios económicos, sociales y políticos  de  la época”.
El Dr. Ivan Silva dice, al juramentarse en el PCR,que ingresa a un partido político por primera vez, y lo hace en el PCR por que estas convencido que el General Zorrilla Ozuna no le va a fallar al pueblo dominicano.
 
Mesa de trabajo sobre las estrategias de crecimiento coordinada por el General Zorrilla en la oficina técnica del PCR en el sector de San Geronimo,Sto Dgo DN.

 

 

 

Leonel entre los grandes

  • César Medina 

José Báez Guerrero observaba ayer un fenómeno tan interesante como sintomático: Leonel Fernández ha sido incorporado a la exclusiva lista de los líderes más calumniados que ha tenido la República en medio siglo de historia.

Sus distinguidos compañeros son tres, precisamente los más grandes líderes que ha tenido el país en estos últimos 50 años: Juan Bosch, Joaquín Balaguer, José Francisco Peña Gómez

Leonel integra la cuarteta contra la que se ha ensañado la mediocridad nacional desde que en 1961 –hace 52 años– retornó la democracia después de tres décadas de tiranía.

No vaya nadie a pensar que todo esto es fortuito… Es producto de nuestras miserias humanas, de nuestra extraordinaria capacidad para enlodar conductas, para destruir honras, para incomprender noblezas…

Los cuatro han dominado el escenario político nacional. Dos de ellos –Balaguer y Leonel– han gobernado por 34 años, y por eso han sido los más vituperados.

A Peña Gómez, que nunca fue presidente, lo negrearon hasta la muerte… Y hasta la nacionalidad le negaron con el fin de descalificarlo para asumir el poder.

Pero con Bosch tampoco tuvieron piedad para atribuirle falsamente debilidades con las que jamás se vio tentado debido a su pureza y desinterés absoluto por los bienes materiales.

¡Con Balaguer…impiadosos!
De Balaguer no se ha respetado ni siquiera su memoria. Sólo Leonel ha cargado como él con tantos vituperios y acusaciones de enriquecimiento ilícito…

Balaguer murió sin un chele, pero por más de 50 años sus detractores le atribuyeron todos los robos imaginables contra el Erario.

Y aún después de su muerte, a la mediocridad le cuesta comprender que la grandeza de hombres de su talla no radica en los teneres materiales.

Balaguer se crecía en el insulto y la descalificación falaz, lo mismo que pasa actualmente con Leonel.

Ganó seis elecciones presidenciales mientras su figura se elevaba ante las descalificaciones de quienes se desgañitaban sin poder alcanzar su grandeza.  Murió a los 95 años conservando tanta influencia en la oposición como ostentó estando en el poder.

Su nombre está escrito en la historia dominicana con alto relieve… Sus detractores son cada vez más pequeños.

Peña Gómez y Juan Bosch
Peña Gómez es considerado el más grande líder de masas que ha tenido el país. Y Juan Bosch el maestro político de generaciones de dominicanos que elevan su imagen como ejemplo de seriedad y honestidad políticas.

Pero ambos han sido también víctimas de la maledicencia de intelectuales mediocres que se empequeñecen a su lado. De Bosch han dicho de todo; de Peña, más todavía…

Balaguer lo dio todo por la política y por el poder… Al morir no dejó bienes materiales de    ninguna naturaleza, y lo poco que tenía –un viejo caserón y sus libros– los donó a la academia y a la caridad pública.

Leonel no tiene riquezas materiales -eso lo saben sus enemigos–, porque ni siquiera la Fundación Global donde trabaja es de su propiedad por ser una sociedad académica sin fines de lucro.

Quizás cuando muera –dentro de 40 años– la mediocridad intelectual le reconocerá su grandeza.

¡Mientras tanto, se honra con tan ilustre compañía!

 

Discursos que anticipan el estallido Comunicación política en contextos neoliberales

Margaret Thatcher with Ronald Reagan

“La ideología neoliberal colma de tranquilidad a los más pudientes”

(Jean Ziegler)

Más allá de sus implicaciones sociales, políticas y económicas, la implementación del neoliberalismo tiene también connotaciones en el ámbito de la comunicación. Analizando algunas experiencias históricas del modelo, ¿cómo se configuran los discursos de los representantes públicos antes, durante y después de la puesta en marcha de estas políticas?

Desde finales de los años 70 distintos Gobiernos de democracias occidentales iniciaron la aventura neoliberal, tanto en países centrales como periféricos. La puesta en marcha del recetario (un paquete simple y homogéneo de medidas que no necesita adaptarse a los diferentes contextos a los que se aplicaba) supuso en todos los casos importantes esfuerzos de comunicación.

Un análisis de la comunicación política en contextos de neoliberalismo podría comenzarse unos años antes, en las dictaduras de Augusto Pinochet en Chile (1973) o la Junta Militar en Argentina (1976). No obstante, a estos gobiernos cívico-militares no les fue necesario utilizar el arte de la persuasión política para aplicar o justificar las medidas neoliberales: la sistematización de asesinatos, persecuciones, secuestros, torturas y demás formas de terrorismo de Estado impedían toda crítica a sus programas y hacían vano el uso de cualquier argumento.

Por lo tanto, se tomarán como punto de partida los Gobiernos de Margaret Thatcher Ronald Reagan a finales de los 70 y la década de los 80 en Inglaterra y Estados Unidos, continuando en algunos países de América Latina durante los años 90 y principios de 2000, y finalizando en la actualidad en el sur de Europa.

A partir del ensamblaje de algunas piezas clave de los discursosde los principales responsables políticos en estos distintos momentos históricos, se puede ilustrar cómo se modula y articula el discurso del poder en contextos neoliberales. Un esquema discursivo coherente, integrado por un puñado de ideas repetidas hasta el hartazgo. Relatos que, por su reiteración y simplificación, pueden alcanzar un fuerte grado de interiorización social, incorporándose al “sentido común”.

Medidas que no se anuncian: en campaña nadie es neoliberal

Dado que no existe un partido que públicamente asuma una ideología neoliberal (y seguramente nunca vaya a haber un “partido neoliberal” como tal), este modelo llegó a las democracias occidentales de la mano de partidos políticos de los más diversos colores ideológicos. Partidos de tradición conservadora o socialdemócrata, formaciones de nueva creación, espacios históricamente vinculados al movimiento obrero y sindical o bien coaliciones de partidos [1].

Teniendo en cuenta que las recetas neoliberales han afectado y afectan necesariamente de forma negativa a amplias mayorías sociales, resultan impopulares. Un asunto que no pasa desapercibido para los expertos en marketing político y propaganda. ¿Quién sería capaz de incluir en su programa electoral medidas que van a perjudicar a la mayoría de la población?

En todos los casos, estos partidos llegaron al poder con los países en situación de crisis financiera, desempleo, deuda pública o inflación elevados, y por ende con un grado de descontento social. Las promesas electorales durante las campañas se centraron en ofrecer soluciones a estos escenarios, omitiendo la concreción de cómo se llegaría a éstas [2]. Ninguno de los entonces candidatos habló de recortes de inversión pública, de abandono de la tutela social del Estado, de privatizaciones de bienes y servicios públicos, de reducción de puestos de trabajo y achicamiento del Estado o de mercantilización de derechos sociales.

De esta forma, con propuestas abstractas, una fuerte inversión publicitaria y valiéndose de los errores de sus predecesores, ThatcherReaganMenemFujimoriSánchez de LozadaRajoy oSamarás, entre otros, se alzaron con el poder del Estado. Recién en ese momento, las buenas intenciones y la abstracción de los programas dieron paso a la aplicación del recetario neoliberal.

Empezando a mostrar las cartas: “no hay alternativa”

Fue Margaret Thatcher quién inmortalizara en 1979 la frase “no hay alternativa”, en relación a que el neoliberalismo era la única opción posible, dadas las circunstancias sociales y económicas por las que atravesaba Gran Bretaña en ese momento. Una frase tantas veces repetida por la Dama de Hierro que desde entonces comenzó a utilizarse como sigla, TINA (“There Is No Alternative”).

En el inicio de la puesta en marcha de un programa neoliberal, esta consigna es una de las claves en la comunicación política. El presidente del Gobierno español decía en 2012 que “el Gobierno ha tenido que hacer cosas que no le gusta hacer para salir de la grave situación en la que se encuentra”. Dicho de otra forma, “ya nos gustaría poder hacer otra cosa, pero con la herencia que hemos recibido, no tenemos otra alternativa que hacer esto”.

El argumento que justifica el ajuste estructural del Estado es la necesidad de reducción del déficit público, ocultando la fuerte transferencia de riqueza desde el sector público hacia el privado concentrado. Siguiendo con el mandatario español, “corregir el déficit es una obligación y algo imprescindible para España”, o”recortar (…) es imprescindible porque en este momento no hay dinero para atender a los servicios públicos”.

En este punto, y para apoyar esta idea, suelen usarse sobre-simplificadas explicaciones del funcionamiento económico. Margaret Thatcher aclaraba décadas atrás “esta verdad fundamental: el Estado no tiene más dinero que el dinero que las personas ganan por sí mismas y para sí mismas. Si el Estado quiere gastar más dinero, sólo puede hacerlo endeudando tus ahorros o aumentando tus impuestos. No es correcto pensar que alguien lo pagará. Ese «alguien»eres «tú». No hay «dinero público», sólo hay «dinero de los contribuyentes»”.

Otros ejemplos de lo mismo: un referente del neoliberalismo en Argentina, Domingo Cavallo [3], mientras anunciaba como Ministro de Economía en 2001 el enésimo ajuste del gasto público, afirmaba que “hay que ir a déficit cero y dejar de vivir de prestado”. También Rajoy arrojaba luz sobre esta cuestión en 2012 asegurando que “lo que no se puede gastar es lo que un país no tiene”.

Como puede verse, resulta curioso que la comunicación de la economía neoliberal, según sea conveniente, puede apoyarse en modelos inteligibles sólo para un selecto grupo de “expertos” (ocultación) o, por el contrario, puede ser tan simplista como las afirmaciones anteriores (reduccionismo). “La teoría económica convencional acostumbra a practicar, no se sabe muy bien si a partes iguales, la ocultación y el reduccionismo desvirtuando el carácter y la percepción de la economía” (Martinez González-Tablas & Álvarez Cantalapiedra, 2013).

Además de querer minimizar la pérdida inexorable de apoyo popular, la idea de la inexistencia de alternativas al neoliberalismo también tiene como trasfondo un intento de des-ideologizar el modelo, queriendo instalarlo en la opinión pública como si fuera una cuestión referente a las ciencias puras. “No nos gusta lo que estamos haciendo (no elegimos, no es ideología), pero no tenemos opción (es una decisión científica)”.

Además de su inevitabilidad y su carácter científico, existen otras cartas de presentación del modelo. La primera, como una “modernización” de las instituciones democráticas y el aparato productivo.Cavalloafirmaba que “vivimos una época de modernización de todo el aparato productivo después de que Argentina había quedado rezagada en todos los sectores”. La segunda, que existe una suerte de consenso global sobre la adopción de este tipo de medidas. “Hay que recuperar la confianza de los mercados” o “hay que estar insertado en el mundo” son frases utilizadas repetidas veces por la primera línea del Partido Popular español.

Ya puesto en marcha el recetario neoliberal, parte de la sociedad, el periodismo y la oposición parlamentaria exige a los Gobiernos explicaciones por la incoherencia entre las propuestas plasmadas durante la campaña electoral y las medidas de política real que se implementan.

En este punto, se pueden ver dos estilos diferenciados de un particular mea culpa. Uno más pragmático:Mariano Rajoy afirmaba en 2013 que “quién me ha impedido cumplir mi programa es la realidad” o “dije que bajaría los impuestos y los estoy subiendo (…) han cambiado las circunstancias y tengo que adaptarme a ellas”. Otro estilo, impunemente “sincericida”: el ex presidente Carlos Menen declaraba meses después de comenzar su andadura neoliberal en la Argentina que “si yo hubiera dicho lo que iba a hacer, nadie me hubiera votado”.

Primeros impactos: “Estamos mal, pero vamos bien”

Cuando los impactos de las medidas neoliberales, en lugar de atenuar la situación de dificultad e insatisfacción que sufrían distintos sectores sociales antes de su puesta en marcha, evidencian un rápido empeoramiento de sus condiciones de vida, un retroceso de sus derechos sociales y un aumento del descontento social, la retórica de los representantes políticos y portavoces del poder debe dar un nuevo giro.

Cuando las cosas empeoran para la mayoría, se intenta transmitir el hallazgo de “brotes verdes”, de una ilusoria “luz al final del túnel”. La idea es que los “sacrificios” que viene haciendo el grueso de la ciudadanía bajo el yugo del libre mercado y sin tutela del Estado están empezando a dar sus frutos. Aunque éstos todavía no sean visibles para los sacrificados por el modelo.

En un discurso en 1996, Menem sentenciaba que “estamos mal, pero vamos bien”. En la misma dirección,Rajoy afirmaba en 2013 que “aún no podemos decir que España va bien, pero va mejor y el rumbo marcado es el correcto”. Este intento por vender esperanza e ilusión a sus votantes tiene como fin seguir pidiéndoles “sacrificios”.

Otra línea argumental consiste en incidir en que las decisiones que adopta el Gobierno son responsabilidad de otros actores o circunstancias.Principalmente, los resultados de las políticas de sus predecesores: afirmaba Mariano Rajoy, con el país plagado de protestas y movilizaciones como consecuencia de las medidas de su Gobierno, que “el PSOE carga con una culpa histórica. Hay que decirlo alto y claro”. Thatcher decía que “curar la enfermedad de Gran Bretaña con el socialismo es como intentar curar la leucemia con sanguijuelas”. Y Menem, incluso hasta el último año de su década de mandato, no desistía en señalar “la pesada herencia” dejada por su antecesor.

La culpa de la política y de lo público

El debilitamiento y la denostación de la política y lo público son condiciones sine qua non para la implementación del modelo neoliberal.

Desacreditar a la política como un instrumento de transformación a disposición de las mayorías promueve la desafección y, de esta manera, facilita que ésta pase a ser de dominio del poder económico concentrado. Ronald Reagan dejaba a las claras su visión sobre la política. “Se supone que la política es la segunda profesión más antigua de la Tierra. He llegado a la conclusión de que guarda una gran semejanza con la primera”.

Igualmente prostituido debe quedar lo público. Un ex ministro menemista, Roberto José Dromi, en referencia a las políticas de privatizaciones del Gobierno, afirmaba: “nada de lo que deba ser estatal permanecerá en manos del Estado”. No es un dato menor que Dromi en ese momento fuera Ministro de Obras y Servicios Públicos del Estado nacional argentino.

Si la política y lo público son partes del problema, las soluciones deben pasar por lo individual.En palabras de Margaret Thatcher “Están situando el problema en la sociedad. Y «la sociedad»no existe. Hay hombre y mujeres individuales, y también hay familias. Ningún gobierno puede hacer nada excepto a través de cada persona, y las personas necesitan mirar por sí mismas en primer lugar. Es nuestra obligación mirar por nosotros mismos, y después por nuestro vecino”.

Discursos que anticipan el estallido

Cambian los momentos históricos, los contextos mundiales, los territorios y los Estados-nación, las condiciones materiales de subsistencia de los pueblos, los nombres o las tendencias ideológicas de los partidos políticos. Pero en los casos analizados hay al menos tres cosas que no se alteran: las recetas en política económica, sus impactos sociales y los conceptos subyacentes al discurso de quienes, desde las instituciones políticas, deben implementarlas y legitimarlas.

Discursos que niegan lo que van a hacer, lo que hacen, y también las consecuencias de lo que hacen. Discursos que buscan responsables fuera, desacreditan a la política, injurian lo público y tiñen decisiones ideológicas de científicas. ¿Lo hacen por pragmatismo de realpolitik o por vergüenza ideológica?

Más allá de las palabras, parece evidente que los gobiernos neoliberales hacen lo que quieren hacer y saben lo que ello implica. Quieren instalar un nuevo “contrato social” que busque la legitimación de otro régimen de propiedad, con clases dominantes mucho más dominantes, un desmantelamiento y privatización del Estado, y la primacía de la competencia y la lógica mercantil en una sociedad individualista, insolidaria y descohesionada.

Dado que este sistema político y económico profundiza la desigualdad y la injusticia social, empobrece y expulsa a grandes mayorías, estos gobernantes,condenadosa recoger el apoyo popular, necesitan un relato fuerte para poder implementar la versión más voraz que ha conocido el capitalismo en su historia.

Más allá de las palabras, los gobiernos neoliberales han dejado o están dejando los mismos legados económicos, sociales y políticos. Los discursos analizados anticipan el estallido de una crisis social que se va gestando durante todo el tiempo que duran estas medidas. Más allá de que se repita incesantemente la idea de que “no hay alternativa”, en última instancia, y como dijera José Saramago: “la alternativa al neoliberalismo se llama conciencia”.

Notas:

[1] Por ejemplo, Margaret Thatcher llegó al Gobierno desde el Partido Conservador, Ronald Reagan desde el Partido Republicano o Mariano Rajoy desde el Partido Popular. Por su parte, Alberto Fujimori ganó las elecciones generales peruanas con formaciones nuevas, como Cambio 90 y Nueva Mayoría; Carlos Menen se alzó con el poder desde el Partido Justicialista, Fernando De la Rúa fue electo presidente argentino con la Alianza, y Antonis Samarás fue nombrado Primer ministro griego con Nueva Democracia en coalición con PASOK y DIMAR.

[2] Algunos eslóganes de estas campañas coincidieron en sus ideas abstractas. “Amanece en América” o “América ha vuelto” (Ronald Reagan, EEUU); “Revolución productiva y salariazo” (Menem, Argentina); “El laborismo no funciona” (Thatcher, Inglaterra); “Perú, país con futuro”(Fujimori, Perú); “Súmate el cambio” (Rajoy, España).

[3] Cavallo fue presidente del Banco Central durante la Dictadura Militar argentina (1981), Ministro de Economía durante la presidencia de Carlos Menem (1991-1996) y también durante la de Fernando De la Rúa (2001).

Bibliografía citada:

Martínez González-Tablas, A. & Álvarez Cantalapiedra, S. (2013). “Aportaciones para una representación compleja y abierta del sistema económico capitalista”. Revista de Economía Crítica n. 15.

 

Quiebra Detroit, la llamada ciudad motor de EE.UU.

OJOS CON LOS AMIGOS DEL NORTE. EN SU PERDIDA DE HEGEMONIA PUEDEN HACER BEYAQUERIAS QUE LLEVE A LA HUMANIDAD A NIVELES DE ALTA PELIGROSIDAD CON DAÑOS IRREPARABLES PARA LOS HABITANTES DEL PLANETA E INCLUSO ANTENTAR CON LA EXISTENCIA DE LA PROPIA ESPECIE HUMANA.
Imagen activaWashington, 19 jul (PL) Detroit, cuna de la industria automotriz estadounidense y una vez la cuarta ciudad más poblada del país, se declaró en bancarrota, y ahora tendrá que esperar que la Justicia decida si acepta la petición de suspensión de pagos de su abultada deuda.

La noticia, confirmada por las autoridades este jueves, también equivale a la mayor quiebra municipal en la historia nacional en esos términos, según destacan hoy diversos medios de prensa.

Esta fue la salida después que el director de emergencias de la llamada Ciudad Motor, Kevyn Orr, no pudo llegar a un acuerdo fuera de los tribunales con los tenedores de bonos, fondos de pensiones y otros acreedores.

El gobernador del estado de Michigan (medio oeste), Rick Snyder, dijo que aprobó una solicitud de Orr para acogerse al capítulo 9 de protección por bancarrota.

Snyder (republicano), nombró a Orr en marzo para que abordara el complejo tema de la deuda a largo plazo de la ciudad más grande de Michigan, que se estima en unos 18 mil 500 millones de dólares.

La Casa Blanca expresó ayer que el presidente Barack Obama y sus asesores siguen de cerca a la situación en Detroit, la ciudad más grande de Michigan.

“Es triste”, dijo Terence Tyson, cuando se enteró de la quiebra al salir de su trabajo en el edificio municipal de Detroit, destaca un reportaje del diario The New York Times.

Al igual que muchos allí, pareció reaccionar con resignación, silencio y la incertidumbre acerca de lo que está por venir, pero no con sorpresa, porque el escenario se “veía venir hace tiempo”, dijo Tyson.

Recuerda el rotativo que Detroit se expandió a un ritmo impresionante en la primera mitad del siglo XX con la llegada de la industria del automóvil, y luego decayó en las últimas décadas a un ritmo igualmente notable.

La capital del motor lleva en caída libre desde los noventa y, erradas gestiones de alcaldes, a lo que se sumó la crisis financiera de 2008, terminó por condenarse a la suspensión de pagos a una urbe que fue el símbolo del poder industrial de esta nación.

Una ciudad de un millón 800 mil habitantes en 1950, es ahora el hogar de solo 700 mil personas, así como a decenas de miles de edificios abandonados, lotes baldíos y calles sin luz, reseñó el Times.

Algunos expertos en quiebras y líderes de la ciudad lamentaron las consecuencias probables del anuncio.

Anticipan más recortes de beneficios para los trabajadores de la ciudad y de los jubilados, más reducciones en los servicios para los residentes, y un efecto perjudicial sobre los préstamos.

Pero otros, incluyendo algunos empresarios de Detroit piensan que la quiebra parecía la única opción que quedaba y que podría conducir finalmente a una revisión de los servicios de la ciudad y un plan para pagar alguna versión reducida de las deudas que la abruman.

/dfm

Cuando el hambre llama a la puerta

Llega el verano, acaba el curso escolar, y para cada vez más familias la preocupación ya no es “qué van hacer los niños en las vacaciones”, sino “qué van a comer”. En el Estado español, según indica UNICFEF, el 20% de la población infantil vive por debajo del umbral de la pobreza. El hambre ha dejado de ser patrimonio de los países del Sur, para llamar a nuestra puerta.

En Barcelona, el ayuntamiento detectó, a principios de año, 2.865 menores con deficiencias alimentarias. En Andalucía, el gobierno autonómico ha empezado a repartir desayunos y meriendas a más de 50 mil niños en riesgo de exclusión. En el 2010, un informe de la Fundación Foessa, señalaba que unas 29 mil familias con menores pasaban hambre en el Estado español. Dos años más tarde, ¿cuántos serán los afectados? Sin lugar a dudas, muchos más.
Pero no sólo los datos indican que el hambre infantil va en aumento, sino lo que se vive en numerosos colegios apunta en la misma dirección: pequeños que se desmayan en clase por no haber comido, otros que devoran hambrientos todo el plato en el comedor escolar, los que llevan pan con pan como desayuno. Las historias, tristemente, son interminables. Sólo hace falta preguntar, y escuchar, a quienes trabajan en escuelas de barrios y ciudades, especialmente, golpeadas por la crisis.
La malnutrición es la otra cara del hambre. Según indica la Agencia Española de Seguridad Alimentaria: un 17% de los niños que viven bajo el umbral de la pobreza sufren obesidad, el doble de quienes no tiene dificultades económicas. La crisis convierte los alimentos frescos, fruta, verdura, pescado y carne, en inaccesibles. Y la dieta de quienes menos tienen se deteriora rápidamente. Se compra poco y barato y se come mal.
La espiral de paro, escasez, desahucios y hambre atrapa cada vez a más familias. Y las demandas de ayuda para poder comer, aumentan al mismo ritmo que descienden nuestros derechos y se aplican los recortes. El Gobierno mira para otro lado y las comunidades autónomas, con considerables competencias en la materia, siguen pasando las tijeras. La tan cacareada “marca España” es sinónimo, como recogen recientes artículos en The Times o Le Nouvel Observateur, de pobreza y hambruna infantil.
Las causas del hambre son políticas, ya sea en el Sur o en la puerta de nuestra casa. Los alimentos no pueden ser un negocio en manos de unas pocas empresas. Comer bien implica justicia y democracia en la producción, la distribución y el consumo de alimentos. Mientras la política siga secuestrada por los mercados, la banca, elagrobusiness y tantos otros señores del Capital, ni podremos vivir en paz ni comer bien.
ESCRITO POR ESTHER VIVAS*
* Publicado en Público. www.esthervivas.com
Nota de la Redacción LQS:
Esta sección de seguir así las coses, la terminaremos llamando “Lo que NO comemos”

 

“Hugo Chávez, lector de Nietzsche”

La biblioteca del presidente venezolano “abarca unos catorce mil libros, comenzando por unos tres mil volúmenes, de uso permanente, en los que Chávez nos dejó múltiples anotaciones.”
En torno a una propuesta del embajador venezolano en Egipto Sobre la lectura de Nietzsche y la izquierda
Imagen
Hugo Chávez, lector de Nietzsche” [1] es el título de un reciente artículo de Juan Antonio Hernández [JAH], el embajador venezolano en Egipto, texto en el que reivindica la lectura desde la izquierda del filósofo alemán.
En torno a una propuesta del embajador venezolano en Egipto Sobre la lectura de Nietzsche y la izquierda

Dando cuenta de las diversas propuestas para celebrar la vida y el legado de Hugo Chávez, JAH comenta que “una de las más felices ha sido la de crear un Centro de Altos Estudios dedicado a su pensamiento”. Adán Chávez será el director de la citada institución. La biblioteca del presidente venezolano “abarca unos catorce mil libros, comenzando por unos tres mil volúmenes, de uso permanente, en los que Chávez nos dejó múltiples anotaciones.”

Resulta imposible exagerar, en razonable opinión de JAH, el inmenso valor “de esas anotaciones al margen de sus libros, para reconstruir parte de la biografía intelectual de Hugo Chávez”. Para dar cuenta de su importancia nos propone un experimento mental: “imaginemos, por un momento, lo que pudo haber comentado [el presidente Chávez] o subrayado sobre las nociones de virtud y fortuna en Maquiavelo, para citar un ejemplo relevante entre muchos otros”.

Dentro de esa vasta constelación de lecturas, JAH nos recuerda “una de las últimas y de mayor significación: me refiero a su relectura del “Zaratustra” de Nietzsche, iniciada en julio del 2011.” Vale acotar, prosigue, “que existe una larga tradición de lecturas de Nietzsche desde la izquierda. Incluso antes de su muerte sus ideas resultaron muy atrayentes entre los anarcosindicalistas de Europa y los Estados Unidos” y en los ámbitos socialistas (la obra de Jack London sería un ejemplo de ello). En América Latina, prosigue JAH, “recordemos el hondo impacto de Nietzsche en el pensamiento de Mariátegui. En esa misma orientación, de acuerdo con Néstor Kohan, se sabe que el Che Guevara estaba trabajando en un texto sobre Nietzsche cuando cayó en combate en 1967”. Prosigue JAH con la idea del eterno retorno: “Como pensamiento ético, el Eterno Retorno es la nueva formulación de la síntesis práctica: Lo que quieres, quiérelo de tal manera que quieras también el eterno retorno. “Si, en todo lo que quieres hacer, empiezas por preguntarte: ¿estoy seguro de que quiero hacerlo un número infinito de veces?, esto será para ti el centro de gravedad más sólido”. Una cosa en el mundo le repugna a Nietzsche: las pequeñas compensaciones, los pequeños placeres, las pequeñas alegrías, todo lo que es concedido una vez, sólo una vez.”

Más allá de esta repugnancia (absolutamente incomprensible para mi y, conjeturo, de claro sesgo aristocrático-elitista) por las pequeñas compensaciones, las pequeñas alegrías y los pequeños placeres (¿dónde se ubicará el problema de estas “pequeñeces”?), me gustaría trazar un breve apunte sobre esta vindicación filosófico-cultural del embajador venezolano:

No seré yo quien diga que no debamos leer a Nietzsche (a pesar de su frecuente uso por gentes huracanadas de acero y barbarie) y no se me escapa, desde luego, su larga influencia (no siempre positiva) en el anarcosindicalismo español. Hagámoslo así, si así lo estimamos. Pero es bueno no olvidar las coordenadas esenciales de un pensamiento, de un gran pensamiento fuertemente reaccionario que tiene en la idea del übermensch, del más allá de lo humano, una de sus aristas más peligrosas. Hay un libro en el área cultural hispana, que ha trascendido esos límites al ser ampliamente reconocido entre los estudiosos del autor de La Gaya ciencia, que, en mi opinión, debería merecer nuestra máxima consideración y atención. Su autor, Nicolás González Varela [NGV], un enorme filósofo marxista que ha editado la obra del revolucionario de Tréveris, es un gran germanista, que siempre tiene muy presente la XI tesis sobre Feuerbach, y el título de su libro,Nietzsche contra la democracia, es altamente significativo del gran proyecto político de nuestro “filósofo de la sospecha”.

Resumo brevemente algunas de las tesis del gran ensayo de NGV:

Sostiene el autor que existe una larga y venerada tradición interpretativa que niega y obtura toda posibilidad de una lectura política de la obra nietzscheana. Una lectura así es considerada “superficial, forzada y contraria al propio pathos de Nietzsche”. Reconocidos nietzscheanos lo definen como un pensador esencialmente antipolítico o impolítico. No es ésta la posición de NGV.

Si entendemos “antipolítico” equivalente a una indiferencia interna de la teoría frente al Estado, o como un extrañamiento del Estado de la reflexión práctica, ése no es de ningún modo el caso de Nietzsche. Al contrario: “sus preguntas incumben sobre los politeai, los regímenes y la forma-estado, objeto tan importante de la filosofía política tradicional desde la Antigüedad”. Sus preguntas y respuestas, prosigue NGV, son poiético-teóricas, más que dialéctico-prácticas. En nota (p. 247) aclara la distinción: “La sustitución de una filosofía práctica dirigida a un obrar correcto y justo, cuya finalidad era el bien común, por una filosofía poiética política dirigida a construir y crear formas-estado, tomó plena claridad con Hobbes y Spinoza”. Si se analiza al Nietzsche político, comenta, no “debemos anacronizar el contexto de sus reflexiones: es necesario pensar cuál era el concepto de Política a finales del siglo XIX”.

NGV advierte contra el peligro de comprender al Nietzsche político “no a partir de las motivaciones originarias y sus necesarias conexiones internas, sino del preguntar por su diferenciación de las formas más perfectas de pensamiento reciente”. Nietzsche diferencia entre la kleine Politik, la pequeña política, “lo que hacen los políticos”, la política entendida como pura lucha por el Poder, y la verdadera y gran Política, la große Politik “que diseña la forma-estado como medio y posibilidad de determinar el comportamiento de otros hombres en pos de una finalidad de dominio”. Nietzsche creía que la ciencia política había perdido de vista el contexto de preguntas que le habían motivado desde la Antigüedad. El Estado no está privado de finalidades y “el telos de un Estado sólo se alcanza gracias a sus formas”. Por ello, si coincidimos con que una teoría de los medios y fines del Estado es el fundamento de toda política, concluye NGV, tal teoría existe en Nietzsche y, por ende, una aproximación política a su obra está plenamente justificada..

Y no sólo eso. Tal teoría de ninguna manera se ubica en su pensamiento de forma incidental o indistinta “ni subsumida a un horizonte moral, como sostienen muchos nietzscheanos”. La pregunta por la finalidad del Estado no solamente es un problema significativo “sino más aún, planteada correctamente, el problema fundamental de la Teoría del Estado. Sólo por su finalidad ha de justificarse en Nietzsche un Estado”. Lo que constituye a un Estado en cuanto Estado perfecto es algo más que el mero Poder: “son, y no en última instancia, las tareas que sólo él puede satisfacer como Mittel, como medio, el telos bajo cuyo mandato se encuentra y que depende de su forma, de su Form der Regierungen”. La manera y modalidad de distribución del poder estatal condiciona la forma del Estado. La forma-estado adecuada es la que permite la solución óptima de lo que Nietzsche denomina “el fin de todo arte del Estado: la größter Dauer, la gran Duración”.

NGV señala que si superamos el obstáculo epistemológico y nos atrevemos a una lectura específica de lo político en Nietzsche, el catecismo nietzscheano invierte los términos. “Las lecturas marginalmente políticas que se han realizado de la filosofía de Nietzsche, la mayoría en la cultura anglosajona, paradójicamente nos representan un Nietzsche hiperliberal, anarquista individualista, antiimperialista, que incluso puede ser una fuente valorable de recursos para el desarrollo de una teoría democrática posmoderna”. No es el caso, no es el sendero transitado por NGV. “Cuando se desea “leer” políticamente a Nietzsche de manera crítica, la hermenéutica de la inocencia lo considera un dislate; cuando se practica la misma lectura desde un horizonte hagiográfico, resucita ante los fieles un extraño Nietzsche casi liberal, incluso un nómada escéptico, un “espíritu libre”, un “individualista heroico”, un “demócrata agonal””. Si se estudia sesgadamente su obra desde una perspectiva política, la interpretación nietzscheanne ignora sus propias opiniones, olvida sus textos o los reduce a un grupo selecto, como un posmoderno texto litúrgico. “La interpretatio se transforma en un burdo mecanismo de anacronismos, extrapolaciones y arbitrariedades presentadas como necesarias”. Lo accidental en Nietzsche se transforma en el núcleo central. “La inexactitud filológica se revela como un approche estético, reduciendo todo a la retórica, a un juego de metáforas, de effets de style: pura literatura”.

Para NGV, la leyenda áurea, “este Paterikon insostenible desde una correcta hermenéutica a nivel filológico, doxográfico y biográfico”, se derrumba al primer contacto con los escritos de Nietzsche. En su opinión, “el Nietzschéisme como ideología interpreta contra la propia letra y espíritu de Nietzsche”. Desde joven Nietzsche se interesó por la política y la historia y desde sus primeros escritos sobre Napoleón III, hasta sus pertinentes e informadas menciones en cartas y manuscritos sobre los hechos político-sociales más importantes de los años transcurridos entre 1860 y 1880, la situación política está muy presente en sus preocupaciones. “De lo que menos se puede hablar es de “indiferencia” olímpica o desdén informativo de Nietzsche por la política cotidiana de su tiempo”.

Por lo demás, y como es sabido aunque a veces sea ocultado, Nietzsche nunca fue un demócrata. “Una y otra vez en sus obras esotéricas y exotéricas acomete contra las amenazas que los limitados avances democráticos le acarrean a Europa”. Como reacción propone no un retorno a antiguas jerarquías medievales, a formas de restauración dinásticas o monárquicas, “sino el nacimiento y cultivo de una nueva casta de dominadores que gobierne Europa y luego la Tierra”. Su crítica ideológica a la Modernidad implica una reversión epocal de todo el movimiento democrático desde la gran Revolución francesa. Para Nietzsche, sostiene NGV, “el movimiento democrático, “la introducción de la imbecilidad parlamentaria”, es además una simple fachada moral-política, una mascarada superestructural sin autonomía propia, teatro de la pequeña Politik, que esconde una degeneración fisiológica profunda (ungeheurer physiologischer Prozeß) que nivela hombres superiores con inferiores, creando una raza mixta de Herdentier Mensch, hombres-animales de rebaño”. Para el autor de Más allá del bien y del mal la democracia moderna y todas sus realidades es la forma más decadente de Estado por antonomasia.

Resumiendo: es evidente que Nietzsche puede –y debe- ser leído políticamente, que existe in nuce en su obra una completa y reflexiva filosofía práctica y que su posición siempre oscila en torno a un fuerte y radical pensamiento antidemocrático. El primer intérprete y admirador de Nietzsche, Georges Brandes, nos recuerda NGV, no tuvo problemas en definir a Nietzsche, con la aquiescencia del propio filósofo, “como un pensador eminentemente político, cuya filosofía práctica tenía como base un radicalismo aristocrático”. Para NGV, “si bloqueamos en la interpretación la persistencia y centralidad del interés ético-político de su radicalismo aristocrático, extraviamos el hilo rojo de Ariadna que nos permite explicar el sistema en su integridad y la tortuosa evolución del pensamiento de Nietzsche”.

Una aparente aporía señalada por NGV: Nietzsche es en todos los sentidos más radical y más inmediatamente político que el propio Marx. “Nada escapa al conflicto histórico y bimilenario entre Señores y Siervos, ni el Arte, ni la Filosofía, ni siquiera la Ciencia o la Lógica”. Con ello, concluye NGV el prefacio de su gran ensayo, no hacemos otra cosa que seguir el propio espíritu de la filosofía de Nietzsche ad litteram.

Así, pues, si queremos leer a Nietzsche hagámoslo, vayámonos con ojos y no olvidemos sus coordenadas centrales. En otras ocasiones, hemos cometido ese error, y hemos confundido brillantez filosófica con excelencia y virtud en las finalidades perseguidas.

Nota:

[1] http://www.rebelion.org/noticia.php?id=171419

[2] Nicolás González Varela, Nietzsche contra la Democracia, Editorial Montesinos, Mataró (Barcelona, España), 2010.

Salvador López Arnal es miembro del Frente Cívico Somos Mayoría y del CEMS (Centre d’Estudis sobre els Movimients Socials de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona; director Jordi Mir Garcia)

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.