Correa: nuestro proyecto político es la revolución ciudadana

19 desafíos para tu inteligencia (y sus soluciones)

Según anunció el presidente, Alianza País logró entre 97 y 98 escaños en la Legislatura unicameral de 137 miembros. “¿Estoy bien sin corbata?”, dijo, vestido con una camisa celeste y un saco, antes de sentarse a conversar, rodeado de algunos colaboradores.
El mandatario de Ecuador, en una entrevista exclusiva con Página/12, contó lo que se propone para los próximos cuatro años, incluyendo sus planes en la relación con Argentina y la incorporación de su país al Mercosur. Con voz tranquila y un poco ronca, vestigio de la campaña, Correa respondió sobre todos los temas locuazmente, dando datos como el economista que es, y se refirió sobre la Ley de Comunicación de la que tanto han escrito por estos días los medios locales. “Aquí hay que buscar un equilibro adecuado: controlar los abusos de la prensa, pero sin que se caiga en censura previa”, señaló, insistiendo en que se debe cambiar una ley heredada de la dictadura. También habló de Guillermo Lasso, ex presidente del Banco de Guayaquil que obtuvo el segundo lugar en estas elecciones y a quien Correa identificó como un rival que se atiene a las reglas de la democracia.
–¿Cómo ve la relación con Argentina de acá a cuatro años? ¿Qué planes tiene?
–Tenemos que seguir profundizando la relación bilateral y tratar de equilibrar un poco el comercio. Es poco el comercio, pero bastante desbalanceado, porque básicamente compramos de Argentina. Y eso nos acercará más a la potencial entrada al Mercosur. A mí no me gusta mercantilizar las relaciones bilaterales. El vínculo con Argentina va mucho más allá de lo comercial, tenemos la misma visión en lo político. Cristina Fernández está diciendo cosas muy importantes, que también la decimos nosotros. Por ejemplo, estos tratados de inversión recíproca, que fueron una entrega total de nuestros países en manos de las transnacionales. ¿Ahora las transnacionales tienen más derechos que los seres humanos? Si usted quiere ir a la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos a denunciar un atentado a los derechos humanos tiene que agotar todas las instancias jurídicas del país respectivo. Acá, cualquier transnacional puede acusar a un Estado soberano ante el tribunal de la ONU. Estos tribunales siempre condenan a los Estados y defienden al capital. Eso lo está denunciando Cristina muy fuertemente y nosotros también. Argentina y Ecuador solos podemos hacer muy poco. Mercosur y Unasur podemos hacer mucho. Tenemos que crear nuestras propias instancias de arbitraje y no estar sometidos a los arbitrajes internacionales que siempre están en favor del capital de las transnacionales. Ese es otro punto de coincidencia con Argentina: la coordinación política entre países puede hacer tanto.
–Por eso en su discurso habló de construir la patria grande.
–Es una necesidad. Analice las políticas económicas de antes de los Kirchner, analice aquí la política económica de la revolución ciudadana. Los subsidios, con los que tanto se rasgan las vestiduras las oligarquías y los neoliberales. Anteriormente los subsidios eran para los ricos, no para los pobres, ejemplo la sucretización del ’83, de las deudas de la burguesía. En el ’99 tuvimos el salvataje bancario, con 6 mil millones de dólares en esa época. Conformar esa patria grande es una cuestión de supervivencia. Nosotros imponemos las condiciones sobre ese capital transnacional. Lo que pasó con los trabajadores, competir precarizando la fuerza laboral, haciendo caer los salarios reales. Si negociamos en conjunto con el capital internacional, nosotros ponemos las condiciones.
–¿La dolarización de la economía ecuatoriana es una traba para la incorporación de Ecuador al Mercosur?
–La dolarización de nuestra economía es una traba para cualquier proceso integracionista y de liberación comercial, porque la dolarización significa establecer otra política monetaria. Un país que va hacia un mercado común, si tiene problemas se deprecia su moneda. Nosotros no tenemos moneda nacional, así que todo esto hay que pensarlo. La entrada al Mercosur nos exige eliminar muchos aranceles y subir otros; estamos haciendo el análisis del beneficio que tendríamos para presentárselo a los miembros del Mercosur para ver si hay perjuicios y nos pueden dar compensaciones, sobre todo considerando que Ecuador no tiene moneda nacional. A nosotros nos interesa mucho integrar el Mercosur y, modestia aparte, al Mercosur le interesa mucho integrar a Ecuador, porque sería un país con costa en el Pacífico. Y además, porque tenemos cercanía ideológica con el bloque.
–Cuando lo comparan con Hugo Chávez, y lo ven a usted como un sucesor en cuanto a liderazgo en la región, ¿qué contesta?
–Que se dejen de opinar un poquito. Yo creo que hablo en nombre de Cristina, de Evo, no buscamos nada para nosotros, como eso de ser un sucesor. Estamos para servir a nuestros pueblos, no sólo a la patria chica, Ecuador, si no, a la patria grande. Estaremos donde nos necesiten nuestros pueblos, sea como presidentes o en otras funciones.
–El Atpda (acuerdo de preferencias arancelarias con EE.UU.) vence dentro de poco. Perú y Colombia ya tienen tratados de libre comercio con EE.UU. ¿Qué va a hacer Ecuador?
–También está Bolivia. Las preferencias arancelarias nacen como una compensación por la lucha contra las drogas. ¡A que los países andinos tienen responsabilidad porque son los mayores productores de droga! Estados Unidos no dice nada de la responsabilidad que tienen por consumirla. Eduardo Galeano dice que las luchas contra la droga son compartidas: nosotros ponemos los muertos y ellos las narices. La Atpda nació en la administración Clinton como compensación en esa lucha contra las drogas que es extremadamente cara, que es una causa de la humanidad. Pero nosotros tenemos otras causas como la miseria, como niños sin escuelas, familias sin hospitales. Es una nueva forma de presión para los países que no se portan bien de acuerdo con la mentalidad de Estados Unidos. Cada año tenemos que estar con esta zozobra de si nos extienden las preferencias arancelarias. Si las extienden, bien, si no, sabremos salir adelante.
–Ahora que tendrá mayoría en el Legislativo usted ha dicho que una de las prioridades será la aprobación de la ley de comunicación. Sus críticos señalan que la misma crea un organismo gubernamental que regula contenidos y sanciona a los medios que difundan contenidos discriminatorias. ¿Cómo se garantiza la plena libertad de expresión?
–Usted no me va a creer lo que yo le voy a decir: yo no conozco el proyecto de ley. Esa fue una orden constitucional aprobada por el pueblo ecuatoriano en las urnas. Así como la prensa dice que esta ley se va a meter con los contenidos, no apoya el cumplimiento de la Constitución del 2008, que fue aprobada con el 63 por ciento de los votos y que impulsa una nueva ley de comunicación. La prensa la bloqueó sistemáticamente con sus cómplices en la Asamblea, usted sabe que hay asambleístas cómplices de los poderes fácticos. En todo caso, es una iniciativa legislativa que no conozco y ya le avisé al presidente de la asamblea que si va a tratarse el proyecto le pido una reunión para ver que no haya mayores vetos. Aquí hay que buscar un equilibro adecuado: controlar los abusos de la prensa, pero sin que se caiga en censura previa. Aquí en Ecuador sí hay ley de medios, una ley de la época de la dictadura, claro, sólo para medios audiovisuales e impresos. Y tiene concejo controlado completamente por el Ejecutivo, que puede hasta suspender canales de televisión. Entonces han inventado la patraña de que se quiere ahora controlar cuando tenemos que cambiar una ley de la dictadura.
–En el caso de los medios opositores, ¿cree que aprendieron alguna lección tras el intento de golpe del 30 de septiembre y su cuestionada cobertura?
–No. Todavía siguen negando que el 30 de septiembre (de 2010) existió. Increíble. Algunos, hace poco, publicaron una caricatura diciendo que el intento de golpe fue un invento: que las amenazas de muerte y los tiros contra el carro fueron un invento. Créame que existen un sectarismo y fundamentalismo en algunos medios, que como dice Cristina Fernández, son medios de oposición. Pero ni siquiera asumen su responsabilidad política, sino que cuando se los quiere hacer responder por sus posiciones políticas, ahí son medios de comunicación que piden que no los toquen. Estos señores bloquean una ley de comunicación que fue respaldada en el referéndum de 2011, para que no queden dudas de que el pueblo dijo que quiere esa ley. Y la siguen bloqueando.
–Otro de los proyectos que usted mencionó como fundamentales es el Código Penal. Sus detractores afirman que se criminaliza la protesta. ¿Qué puede decir sobre este punto?
–(Muestra una sonrisa burlona.) Mire cómo es la mala fe, el código actual tiene un problema, tiene una sección que se llama Sabotaje y Terrorismo, donde se castiga a los que cortan caminos, arrojan piedras contra carros, etcétera. Nosotros tenemos que sancionar esas acciones, pero no tendrían que estar en la sección Sabotaje y Terrorismo. Esa tipificación es equivocada y ya está corregida en el nuevo código. Los que sacaron esos slogans de la criminalización de la protesta obtuvieron tres por ciento de los votos, para que vea a quienes representa. La principal preocupación del pueblo ecuatoriano es la seguridad. El actual Código tiene más de 70 años y establece delitos que ya no existen, y no incluye otros que se dan ahora como el sicariato. El nuevo Código Penal fue enviado hace un año a la asamblea, pero para hacerle daño a Correa, para que fracase la lucha contra la inseguridad, que maten a nuestros hijos, que destruyan a nuestra familia, no lo aprueban. Pero gracias al pueblo ecuatoriano ese Código va a salir.
–¿Su gobierno impulsará una ley de matrimonio entre personas del mismo sexo?
–No. La Constitución dice que el matrimonio como institución es entre personas de diferente sexo. Nosotros promocionamos mucho los derechos y la no discriminación de ninguna persona por ninguna causa, menos por sus preferencias sexuales. La Constitución reconoce uniones de hecho, por ejemplo los derechos a heredar, pero claramente la Carta Magna dice que el matrimonio es entre un hombre y una mujer.
–¿Propondrá una ley que despenalice el aborto?
–En lo personal no impulsaré ninguna ley que vaya más allá de los dos casos que están ya contemplados en la legislación actual, en caso de una violación a una mujer con discapacidad intelectual y en el caso de estupro, cuando se viola a una menor.
–Cuando dijo este domingo que con algunos dirigentes opositores no iba a dialogar, ¿estaba incluyendo a Guillermo Lasso?
–No. Estamos muy contentos de que se haya consolidado una derecha ideológica, por fuera de una partidocracia saqueadora y corrupta. Lasso tiene un discurso coherente con su ideología, aunque no estemos de acuerdo con ella. La praxis, lo que se dice y lo que se hace. El mismo ha tenido declaraciones muy acertadas, muy decidoras, cuando reconoció la derrota y dijo “somos la segunda fuerza electoral y vamos a inaugurar la oposición en el Ecuador”, está reconociendo que lo que no hemos tenido era una oposición. Bienvenida la oposición democrática. En América latina no hemos tenido oposición democrática, hemos tenido oposición conspiradora. ¡Lucio Gutiérrez apoyó el golpe de Estado del 30 de septiembre! Aquel día los opositores se reunieron en un hotel cinco estrellas a beber whisky importado celebrando la caída del gobierno. Cuando fracasaron en su intento porque el pueblo ecuatoriano salió a la calle a defender la democracia, todavía pidieron una amnistía para todos los asesinos. Lo que dijo Lasso es muy acertado, y es que va a inaugurar una oposición democrática. Hemos tenido golpismo, conspiración permanente, en complicidad con algunos medios de comunicación.
–Usted dijo en la campaña que el proceso ecuatoriano va más allá de su persona. ¿Preparará a un delfín político como hizo Lula con Dilma Rousseff?
–Estamos preparando centenas, sino miles de cuadros jóvenes. Analice nuestra lista de candidatos asambleístas y el promedio de edad que tienen. Tenemos gobernadores de 25 años, mujeres, confiamos mucho en la juventud y en las mujeres. En el gabinete hemos tenido ministros de 28 años. Confiamos mucho en los jóvenes, estamos preparando a muchos cuadros para que tomen la posta. De acuerdo con la Constitución puede ser candidato a partir de los 35 años, por ahí nos pasamos con la juventud. Y después de cuatro años los jóvenes tendrán sólo 33 (se ríe). Nuestro proyecto político no es Correa, es la revolución ciudadana y sobrepasa a cualquier persona.
Mercedes López San Miguel
Publicado por Página 12

Como sería el mundo si el mar subiera de nivel.

En 1995 se estrenó Waterworld, una película de ciencia ficción protagonizada por Kevin Costner, y recordada por ser uno de los mayores fracasos comerciales de las últimas décadas. En la película se nos muestra un mundo cubierto entéramente de agua por el deshielo de los polos, donde el bien más preciado es precisamente la tierra seca. En el mundo de Waterworld todas las ciudades y países del mundo están bajo cientos de metros de agua, y los pocos seres humanos que sobreviven se han acostumbrado a una vida acuática, en pequeñas aldeas flotantes, o navegando sin rumbo fijo en barcos improvisados. Científicamente el argumento es sencillamente insostenible porque los polos no contienen tanta agua ni remotamente, pero… ¿hasta dónde podríamos llegar? Si el nivel del mar empezara a subir rápidamente, algo improbable en extremo, ¿qué países desaparecerían? ¿Cómo cambiarían las costas?
Nivel del mar +5 metrosCon un ascenso de sólo cinco metros sobre el nivel del mar los problemas empezarían a ser serios en casi todo el planeta. En los Países Bajos, que no se llaman así por casualidad, su territorio se vería invadido por el mar de forma inmediata. Una gran parte del territorio neerlandés se encuentra bajo el nivel del mar, protegido por una gigantesca infraestructura de diques, dunas, esclusas y presas que impide que el Mar del Norte invada las tierras ganadas al mar. Si el nivel del agua subiera cinco metros y superara las barreras de contención, casi la mitad del territorio del país quedará sumergido. Amsterdam, Rotterdam o La Haya sufrirían inundaciones permanentes. Otros países se verían seriamente afectados. Hamburgo y Bremen en Alemania, Amberes y toda la costa Belga o Dunkerke y Burdeos en Francia también se inundarían. En España el agua borra pueblos al sur de Barcelona, Huelva y una parte significativa de la provincia de Cádiz.


Mapa de Los Países Bajos sin el sistema de diques y presas que mantiene al mar fuera del país (fuente). Debajo, mapa de Florida con un nivel del mar cinco metros por encima del actual.


La costa de Florida (EEUU) despues de un aumento de 5 metros en el nivel del mar.

Nivel del mar: +10 metrosCon sólo diez metros de subida, tres cuartas partes de los Países Bajos están ya bajo el agua. No son los únicos. Las Islas Maldivas, Tuvalu y las Marshall han desaparecido por completo, así como la mayor parte de Kiribati y los estados y dependencias del Pacífico. En América las cosas pintan mal. Un 20% de Florida ha desaparecido, llevándose a las Bahamas con ella. Por toda la costa docenas y docenas de poblaciones han quedado sumergidas, y el mar ha penetrado 200 kilómetros por el valle del Río Hudson a través de Nueva York hasta llegar a Albany, la captital del Estado. Canadá ha perdido Quebec y Montreal, y los Grandes Lagos empiezan a estar amenazados. En Brasil el descomunal valle del Amazonas ha sido engullido por el mar hasta llegar a Manaos, a casi mil kilómetros de la desembocadura. Buenos Aires sobrevive, pero el valle del Paraná está inundado hasta más allá de Rosario.


Maldivia tiene las playas más paradisíacas del planeta pero el punto más alto de todo el país está a dos metros por encima del mar.

Nivel del mar: +20 metros20 metros de subida del mar han sumergido el 90% de los Países Bajos. Venecia, obviamente, ya ha desaparecido bajo las aguas del Adriático, pero la inundación en Italia llega ya hasta Pádua. La crecida del Támesis ha convertido a Londres en una laguna salada donde sobresalen como alcayatas los rascacielos del centro financiero. La costa sudoriental de Gran Bretaña, de hecho, está tan anegada que se ha formado una nueva isla en Lincolnshire. Al norte de Gran Bretaña Edimburgo y Glasgow ya están bajo las aguas y Escocia está a punto de formar una isla aparte. El valle del Guadalquivir, en el sur de España, está completamente inundado y Sevilla yace ya bajo las aguas del Atlántico. El delta del Nilo ha sido engullido a su vez por el Mediterráneo.


Aspecto de la desembocadura del Río de la Plata con el mar veinte metros más arriba. Rosario, Santa Fé, Porto Alegre, Paysandú, gran parte de Buenos Aires y Montevideo… todo yace bajo las aguas

Nivel del mar: +40 metrosLos peores presagios sobre el deshielo se cumplen y dos terceras partes de la Antártida han caido al mar. Con cuarenta mentros de ascenso enormes zonas de la Tierra han sido borradas. En el Mar Negro Crimea es ahora una isla, y las aguas del Mediterráneo llegan ya hasta el Mar Caspio, decenas de millones de años después de que el mayor lago salado del planeta quedara aislado en tierra. Más de la mitad de Dinamarca ha desaparecido bajo las aguas, y la isla de Cuba es ahora un archipiélago de tres islas separadas por un mar poco profundo bajo el que yacen La Habana o Varadero. La isla de la Española también ha sido dividida por el mar ascendente y la peninsula sur se ha separado del resto de la isla. En China el agua ya ha llegado a Pekín, ciudad de interior que jamás conoció el mar, llevándose por delante Shangai y cientos de miles de kilómetros cuadrados donde residían más de cien millones de personas. Tailandia y Camboya están a punto de ser partidos en dos por las aguas del Océano Índico, que han entrado cientos de kilómetros en Tierra.

Jutlandia (Dinamarca, vamos) y alrededores con una subida del mar de cuarenta metros. De Holanda queda el recuerdo. De Bélgica, la mitad, y de Berlín la torre de Alexanderplatz.

Nivel del mar: +66 metrosTodo el hielo del mundo se ha derretido. No queda nada. Ni en Groenlandia, ni en la Antártida, ni en los glaciares. Nada. El nivel del mar ha subido 66 metros. Se han perdido 13 millones de kilómetros cuadrados de territorio costero, donde residían más de dos mil millones de personas. Los Países Bajos, la mitad de Bélgica, casi toda Dinamarca, un 90% de Bangladesh, dos tercios de Camboya, prácticamente todo el territorio de Senegal y de Gambia… todo está bajo las aguas. La lista de ciudades desaparecidas es inmensa. Estocolmo, Barcelona, Miami (y junto a ella el 90% de Florida), Amsterdam, San Petesburgo, Roma, Florencia, Tokio, Lisboa, Marsella… incluso ciudades lejanas al mar, como Berlín, Colonia, Pekín, París o Bagdad han sucumbido a la inundación.

Mapamundi tras la fusión de la totalidad del hielo de la Antártida, Groenlandia y demás, con el mar 66 metros por encima del nivel actual (clic en la imagen para ampliar). Nótese la ampliación de la que ha disfrutado el golfo de México y cómo el Amazonas ha dejado de ser un río para convertirse en un gigantesco mar interior. China o Bangladesh han sufrido enormes mordiscos marítimos en su territorio, y todas las ciudades costeras han desaparecido.
Estonia es ahora una isla, como lo son partes enormes de Letonia y Lituania. Gran Bretaña e Irlanda son ahora un archipiélago irregular donde las grandes ciudades han desaparecido por completo. Desde el golfo de México el agua entra seiscientos kilómetros tierra adentro hasta Memphis, y toda la costa este (Filadelfia, Nueva York, Baltomore, Washington, Boston) ha desaparecido bajo el mar. Nueva Inglaterra, junto con parte de Canadá, es ahora una isla. En América del Sur, el agua ha formado un descomunal mar interior en el valle del Amazonas, llevándose cientos de miles de kilómetros cuadrados de selva. A través del Estuario de La Plata, el agua ha ascendido hacia el norte, borrando Montevideo y Buenos Aires y llegando a inundar nada menos que Asunción.


¡Playas asfálticas de interior! ¡Son todo ventajas!La posibilidad de que esto suceda en un periodo en el que nosotros alcancemos a verlo es sumamente remota. Entre 1870 y hoy el nivel del mar ha subido entre 10 y 20 centímetros y por más que el calentamiento global acelerara el proceso ni siquiera en 2100 está previsto que la subida del nivel del mar alcance el metro. La subida máxima del nivel del mar no se prevé como mínimo hasta dentro de 26.000 años.