Da las gracias a Venezuela

Presidente Chávez realiza recorrido por Astill...

 

Mensagem Carmen Bohórquez, historiadora, profesora Universitaria deputada Por Maracaibo, Presidente da Rede da Defesa Intelectuais em Humanidade, Membro da Comissão Presidencial de Comemoração atrás 200 años da da Independencia de Venezuela.
Queridos hermanos y hermanas de Nuestra América y del Mundo, POR LA GRAN CANTIDAD de MENSAJES Abrumados de Aliento de Fuerza y amor en los dias recibidos Previos a la gran cita Histórica que hay Vivimos Venezolanas los venezolanos Este 7 octubre, y más ¿todavia Por los Sentimientos que se desbordaron Conocida Una Vez La Gran victoria del Comandante Chávez, no es Otra que hay que Bolivariano Revolucionario del Pueblo que this Junto a El Sueño Construye colectivo Justicia e Igualdad, Quiero hacerles Llegar en muchos pueblo ESE Mismo , Por más Las Nuestro Profundo Agradecimiento tan comprometidas manifestaciones de alegria SOLIDARIA POR LOS. Resultados obtenidos ustedes Nosotros ¿Lo mejor que Han expresado. No es el solo trataba de Venezuela, trataba, COMO HACE 200 años de Carabobo, coraje Asumir la Responsabilidad con nuestro tocado ja Por La suerte de la Patria Grande Do conjunto. No podíamos fallarnos un Mismos Nosotros fallarles ni ha habido ustedes los Pueblos de Nuestra América y del Mundo, que Tantas esperanzas cifradas have this Revolución bolivariana en. Estabamos obligados a apestar triunfar, para que la historia no pena de nuestros Jamás he aquí perdonara. Mensajes y adición de nuestra alegría Solidaridad Dicen que no hay Quedamos perjuicios que supimos Vencer hidras imperial las mil cabezas y avanzar en la Afirmación de la Dignidad y la Soberanía de los pueblos, y, Sobre Todo, en que era dar un paso decisivo Consolidar el párrafo Nuestra Revolución no TRATAR de lo irreversible HACER ESTA patria Independencia Definitiva de Bolívar. Sin embargo, MUCHOS Aun Faltan obstaculos Vencer POR POR Construir y Mucho todavia, hay ESE andar Hacia la patria socialista sin justa no necesitamos Soberana nuestra conciencia La Misma Spinefoot acompañando esperanza, Con La Misma alegría, Pero also estafa ante las firmes Solidaridad emboscadas del imperio honesta y leal allí con Crítica ante fallas u omisiones Nuestras. This es victoria de Todos y sabor Todas. Sigamos Construyendo con Fuerza la gran patria de Humanidad que es el Socialismo.

Cosas del dinero que usted quizá no sabía

Español: Cristina Fernández, junto al titular ...
Español: Cristina Fernández, junto al titular del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss Kahn, en la V Asamblea de la Clinton Global Initiative (Photo credit: Wikipedia)
¿Sabía usted que la empresa Exxon-Mobil ganó 9.907 millones de euros en dos años con un solo empleado en España y no tuvo que pagar un solo euro de impuestos? O que la empresa Foxconn, que fabrica los cristales endurecidos para las marcas más conocidas de smartphones, tuvo que poner redes en sus factorías para impedir que sus empleados, desesperados por las condiciones en que se les obliga a trabajar, se tirasen por las ventanas. ¿Conocía que el valor de las acciones de las quince empresas más grandes del mundo es equivalente al PIB de los 27 países de la Unión Europea y que el valor de los activos del Banco de Santander (1,6 billones) es mayor que el PIB de España (1,3)? O que solo nueve personas controlan un mercado que moviliza nada menos que 700 billones de dólares. ¿Sabía que actualmente los Estados solo crean directamente menos del 10% del dinero circulante porque el resto lo crean de forma intangible principalmente los bancos, y es por acceder a ese dinero virtual por lo que las economías europeas están endeudas y pagan en intereses más que el sueldo de todos sus empleados? Y que por cada euro que los bancos reciben en depósito ellos crean nuevos medios de pago -es decir, se inventan- por valor de entre cinco o diez euros más. Y ese es el dinero que prestan. En el caso de Francia, lleva pagados 1,1 billones de euros en intereses desde 1980 a 1996 para una deuda que era de 229.000. Es decir, si ese dinero lo hubiera financiado su banco central en lugar de los bancos privados se habrían ahorrado 914.000 millones de euros. España ha pagado ya tres veces la deuda pública que tenía en 2000 y todavía sigue debiendo casi el doble. En toda la Unión Europea se pagan 350.000 millones de euros a la banca privada en intereses.
¿Sabía que en la época de George Bush, entre 2002 y 2006, el 1% de los estadounidenses recibió el 78% de la renta que se creó en todo el país?

¿Sabía que en un solo edificio del paraíso fiscal de las islas Caimán están registradas 18.000 sociedades? Y que esos paraísos fiscales los utilizan para evitar impuestos el 83% de las grandes corporaciones de Estados Unidos, el 99% de las europeas y el 86% de las 35 mayores empresas españolas que cotizan en Bolsa. ¿Sabía que según un estudio de una de las revistas científicas más acreditadas en salud murieron 4,47 millones de niños durante el periodo 1990-2002 como consecuencia de las políticas de austeridad promovidas por el Fondo Monetario Internacional, casi tantos como judíos murieron en el holocausto? Y que quince años después de las políticas privatizadoras en la países que pertenecían a la Unión Soviética, once de ellos no han recuperado la esperanza de vida que tenían durante el comunismo.

Pues todo eso he podido saber yo con el libro de Vicenç Navarro y Juan Torres López Los amos del mundo. Las armas del terrorismo financiero (Espasa). Imagínense cuántas cosas más se pueden saber si el libro tiene doscientas páginas y lo que yo he contado cabe en una.

Pascual Serrano, Rebelión

Memoria e información

Cada día se hace más difícil esconder acciones pasadas
Escrito por: SERGIO SARITA VALDEZ

A final de la década de los setenta del pasado siglo, en una de nuestras periódicas visitas a la casa del profesor Juan Bosch, ubicada en un edificio de la calle César Nicolás Penson, en la zona de Gazcue, escuchamos al presidente del Partido de la Liberación Dominicana  expresar con cierto dejo de tristeza: “el pueblo dominicano tiene muy poca memoria”.  Ese gran maestro de la política criolla se refería a la rapidez con que mucha gente olvidaba escándalos, agravios y engaños, llevados a cabo en perjuicio de la mayoría, sin que nadie reclamara o recordara a mediano y largo plazos.

Desde entonces me habitué a recortar declaraciones de figuras importantes de la nación, para darle seguimiento a lo que decían versus lo que hacían transcurrido cierto tiempo. Con frecuencia notaba la falta de correspondencia entre lo que se anunciaba y lo que terminaba realizándose. Por supuesto, muy pocos reclamaban entonces el cumplimiento de lo ofertado.

El jefe de Estado manifestaba sin sonrojo alguno que su conducta era guiada por la ley de la necesidad. En resumidas cuentas, de poco valía la palabra empeñada cuando las circunstancias demandaban otra cosa. Desde luego, no contábamos con Internet, ni con una extensa gama de canales de televisión. Ahora se puede fácilmente obtener con rapidez y eficiencia toda la información vertida en los medios de comunicación. Ya no se vale lo de “donde dije digo, digo Diego”.

Hay mucha ayuda con capacidad para almacenar trillones de datos en megabancos  y posibilidad de llamarlos en fracciones de segundo.  Cada día se hace más difícil esconder acciones pasadas y jugar al olvido.  De igual manera resulta casi imposible mantener en secreto por mucho tiempo aconteceres de relevancia social, económica o política.

Hoy cobra más vigencia aquel viejo adagio que dice: El que no quiere que una cosa se sepa que no la haga. Tampoco es factible embaucar al público con aquello de “tú me malentendiste, porque lo que quise decir fue tal o cual cosa”.

Estoy convencido de que muchos dominicanos manejamos y procesamos hoy día una mayor cantidad de información que en el pasado. Cobra vigencia la expresión del folclor nacional que reza: “Cualquier bejuquito amarra, cualquier soguita hace un ñú, y cualquier sastre del campo, al pueblano le hace un flú”. El problema de ahora consiste en saber filtrar, amén de poder separar el contenido sano y  edificante de lo perverso y destructivo.

Siento que desde algún lugar del espacio sideral don Juan está observando, y con su pícara mirada dice con sonriente satisfacción: Ya la pava no pone donde ponía; ya el pueblo dominicano tiene mucha memoria.

La estupidez política en su máxima expresión

 

César Medina 

Desterrado en la isla de Santa Elena, apostrofado por la clase política y en medio de una soledad delirante tras sus épicas batallas en 30 años de gloria, Napoleón Bonaparte dejó esta frase a la posteridad:

“En política, la estupidez no es impedimento…”

Más de siglo y medio después, el científico alemán Albert Einstein, dijo:

“Dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana. En cuanto al universo, no estoy seguro…”

Ya en estos tiempos un académico italiano, Giancarlo Livraghi, se ha pasado la vida estudiando el fenómeno de la estupidez como fuente causal de las mayores tragedias de la humanidad.

Y recoge el resultado de su investigación en el libro “El Poder de la Estupidez”, cuya traducción al castellano causa furor en el mundo literario español y se ha convertido en un éxito de librería (http://gandalf.it)

¿Por qué traigo todo esto a colación?
Muy simple: Leyendo a Livraghi he recordado un vocablo muy gracioso que se inventó el inolvidable Miguel Ángel Velázquez Mainardi: “Tarúpido”, que pretende conjugar en una sola palabra a una persona que al mismo tiempo era tarada y estúpida y que se creía gran líder político por el hecho de haber llegado a la Presidencia de la República.

Con los años he llegado a convencerme de que una buena parte de los dirigentes políticos  dominicanos pertenecen a ese infame grupo inventado por Velazquito: El exclusivo club de los tarúpidos…

El “piquete” del PRD
Sólo hay que detenerse en el comportamiento díscolo y en la inobservancia de normas elementales de conducta, para apreciar la incapacidad de esos dirigentes en la lógica de sintonizar con los intereses de la militancia de sus propios partidos.

Más aún, la torpeza que exhiben en la adopción de tácticas para aplicar estrategias… Eso es de antología.

¿Habráse visto mayor estupidez que la de convocar un “piquete” un sábado a las 2:00 de la tarde frente al local central del PRD para protestar contra el propio PRD…?

¿A quién ha beneficiado tan estruendoso fracaso? ¿Quién fue el de la genial idea?

Porque ni que se lo hubiera propuesto le habría salido tan bien al presidente del PRD que, para mayor dislate, ni siquiera se encontraba en el país al momento de producirse tan penoso acontecimiento.

¿Lo pagó Vargas?
Si no fuera porque al frente de ese “piquete” estaba uno de los más fanáticos seguidores de Hipólito Mejía, el señor Juan Cadena, cualquiera diría que la pagó Miguel Vargas para demostrar su fortaleza interna en el PRD.

Porque esos tres gatos que se presentaron frente a la casa nacional perredeísta han puesto a pensar a todo el mundo que Vargas no tiene competencia en ese partido.

De no haber sido por una estupidez mayor de los seguidores de Vargas que promovieron el “piquete” denunciando que era una actividad del PPH– que ciertamente lo era–, ni siquiera esos tres gatos se hubieran presentado al lugar y al señor Cadena lo habrían dejado completamente solo.

A la gente del PPH no se le da una en esta lucha por el control del Partido Revolucionario. En todos los escenarios donde ha llevado sus planes contra Miguel Vargas, ha fracasado.

El primero fue poco días después de las elecciones, cuando intentó suspenderlo y expulsar a algunos de sus seguidores; luego al llevar una turba a la sede del Tribunal Superior Electoral cuando se conocía semejante desatino; el boicot a una reunión de la seccional de Madrid, lo mismo en Nueva York, y ahora con este “piquete” frente a la casa nacional.

De todos esos intentos de acoso, Vargas ha salido más fortalecido y la gente de Hipólito muestra cada vez más desesperación.

Y mientras parecen cada vez más agotadas las posibilidades de arrebatarle el PRD a Miguel, sólo una cosa queda en claro en esta pugnacidad fratricida:

¡Qué torpes son los perredeístas! ¡Cuánta capacidad tienen para enajenarse el poder!

 

 

 

Biógrafa argentina revela el “sufrimiento” del Che

A 45 AÑOS DE SU MUERTE

Biógrafa argentina revela el “sufrimiento” del Che
Ernesto Guevara en Santa Clara. Diciembre 1958
Ernesto Guevara en Santa Clara. Diciembre 1958 (Photo credit: Wikipedia)
Mar Marín | EFE

En contraste con la imagen de guerrillero alimentada por el imaginario popular, Ernesto Guevara arrastró un profundo sufrimiento, según Lucía Álvarez de Toledo, autora de “La historia del Che Guevara”, que se publica en Argentina coincidiendo con el 45 aniversario de su muerte.

 

Nacida en Argentina pero afincada en Londres desde hace cuatro décadas, Álvarez de Toledo ofrece en su libro una imagen más cercana del Che, producto de su conocimiento del entorno de la infancia y la adolescencia de Guevara.

 

Traductora e intérprete, la escritora vivió en el mismo barrio porteño que los Guevara y compartió actos sociales con el joven Ernesto, una vivencia que recoge en su libro, publicado inicialmente en inglés y revisado por Álvarez de Toledo para su versión en castellano.

 

“Este personaje es muy conocido por su gesta guerrillera, yo quería dar a conocer otros aspectos de su personalidad que no habían sido tan destacados porque nos quedábamos siempre con el tema de la guerrilla, del marxismo, de la lucha armada”, explica la autora en una entrevista con Efe en Buenos Aires.

 

“He descubierto el sufrimiento de este hombre, él tenía un mandato, tenía una idea de lo que tenía que hacer, había hecho una elección de vida, eligió la lucha armada”, continúa.

 

Aunque cuando era joven Ernesto Guevara leía a Gandhi, “comprendió bien temprano que el problema de los latinoamericanos solo se podía resolver con la lucha armada”, apunta la escritora.

 

“Todo el mundo cree que cuando lo decidió se puso la boina y partió por los caminos del mundo, pero no es así, sufrió mucho por tener que hacer esta elección, pero este sufrimiento suyo no ha sido ni registrado ni comprendido”, insiste.

 

Para acercarse a la figura del Che y ofrecer, según sus propias palabras, una “visión más íntima” del guerrillero, Álvarez de Toledo rebuscó en su propia memoria, habló con amigos de infancia de Ernesto, indagó entre viejos documentos, viajó a Cuba para conocer su viuda, Aleida March, y a sus hijos, y siguió la ruta de Guevara en Bolivia.

 

“Hay una carta dirigida a su esposa en la que el Che le dice que todo el mundo piensa que él es una especie de robot que tiene que luchar, pero él tiene sentimientos, sufre mucho por no ver crecer a sus hijos”, relata la biógrafa.

 

Guevara, asegura Álvarez de Toledo, “tenía la esperanza de que, si lo mataban, sus hijos tuvieran alguna vivencia suya, le recordaran, por eso les mandaba cuentos y cartas. Nunca vi una exposición clara de este aspecto de este hombre que complementa el personaje total”.

 

La autora no oculta una suerte de “enamoramiento” juvenil por la figura de Guevara, cuyas andanzas en la revolución cubana llegaron muy pronto a oídos de los jóvenes de la burguesía porteña y a sus vecinos del residencial Barrio Norte de Buenos Aires.

 

“Yo tenía 18 años y la prensa lo sacaba en titulares y fotos”, recuerda, “el Ejército argentino lo había descartado porque no tenía buena salud, pero ahí estaba, en Cuba le hicieron comandante, en una gesta tremenda”.

 

“Era un hombre carismático, guapo, simpático, en la línea de Gardel“, continúa la autora, que durante la preparación del libro encontró, revisando viejos recuerdos de su familia, una entrada de un partido de rugby de su infancia en el que jugó Ernesto Guevara.

 

“Entonces me di cuenta de que lo había visto en un partido del club San Isidro, pero todavía no era el Che, era Ernesto Guevara. Yo no sabía quién era Ernesto entonces. Fue un desencuentro, quién me iba a decir que iba a pasarme el resto de mi vida rastreando a ver quién era”.

 

Cuarenta y cinco años después de su muerte a manos del Ejército boliviano, el 9 de octubre de 1967, Ernesto Guevara “sigue entre nosotros y aún seguirá”, sostiene la autora.

 

“Tenemos Che para largo rato”, concluye Lucía Álvarez de Toledo