Objetan alto costo carretera Cibao-Sur hace Odebrecht

No han dicho quién la terminará pero Gobierno quiere que la vía salga por menos dinero.

En completa inconformidad con lo que  ha estado costando construir y mejorar la carretera Cibao-Sur, el Ministerio de Obras Pública optó por paralizar los trabajos y las instrucciones que ha recibido el titular, Gonzalo Castillo, son de cancelar el contrato para que  sea el organismo público el que lleve  adelante  la obra.
Dijo que el Gobierno considera que 300 millones de dólares es un costo muy elevado,  por lo que se ha ordenado una reingeniería. Luego se definiría quién o quiénes  van a terminarla.
Dijo que el propósito del Presidente Danilo Medina es que los recursos del Estado se usen de forma eficiente. Se está negociando con Odebrecht, firma  que ha tenido la obra a su cargo.
El ministro de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, aseguró que  la reconstrucción y mejoramiento de la carretera Cibao-Sur continuará, pero que fue paralizada porque está “demasiado sobrevalorada”, por lo que tiene instrucciones para que sea esa institución la que la construya  y que se cancele el contrato.
Precisó que el Gobierno ha encontrado que  US$300.0 millones, por lo que ha sido valorada la reconstrucción de la obra, es muy elevado, en virtud de lo cual ha mandado hacer una reingeniería de valor, la que definirá quien o quienes la ejecutarán, “pero usando los recursos del Estado en la forma que ha dicho el presidente Medina de que sean usados; eficientemente”.
Dijo que se  realiza una reingeniería de valores de todas las obras en construcción.
Sin embargo, manifestó que se está en proceso de definición y negociación con la empresa Odebrecht para la construcción del puente que comunica a Ocoa con  Sabana Larga, y la reconstrucción completa de la carretera “para ver qué parte va a hacer Odebrecht y qué parte hará Obras Públicas, o si una de las dos se encargará sola”.
“La carretera va, pero va de una forma en que los recursos del Estado sean utilizados eficientemente y de manera apropiada. En Obras Públicas o Odebrecht, pero va”, enfatizó.
La carretera   comprende desde el Cruce de Piedra Blanca en Bonao,  Juan Adrián, Rancho Arriba, Sabana Larga, y Ocoa, hasta el Cruce de Ocoa, en la carretera Sánchez.
 Medirá 83 kilómetros, con dos carriles de circulación y  una velocidad de diseño de entre  40 a 60 kilómetros por hora.
La carretera  ha sido un viejo anhelo de las dos regiones
Tomado del Periodico Hoy

Las mujeres y la edad

 Algunas se niegan a decir sus edades hasta a los médicos
Escrito por: Mario Emilio Pérez
Es harto conocido que las mujeres “se quitan los años”, y algunas se niegan a decir sus edades hasta a los médicos que las atienden, incluyendo a los gineco obstetras.
Recuerdo que en una ocasión saludé a una amiga cincuentona diciéndole: buenos días, viejita, y su respuesta surgió de inmediato.
 -Conmigo no uses la palabra viejita, ni para demostrarme tu cariño- dijo, con el entrecejo fruncido.
Otra quincuagenaria detuvo el vehículo que conducía ante un negocio callejero de venta de frutas, realizando numerosos pedidos.
Una vez depositadas en el automóvil las mercancías, preguntó al frutero la cuenta, y este respondió:
    -Lo suyo llega a doscientos sesenta pesos, mamita.
Con una retahíla de malas palabras, entre las cuales figuró aquella tan usada, y que rima con moño, la dama devolvió al vendedor lo que había solicitado, gritándole que si ella no lo había parido, no podía ser su mamita.
    Hace más de tres décadas escribí un artículo acerca de las muchachas que en el año 1950 eran alumnas de la escuela de ballet que dirigía la profesora húngara Magda Corbett, entre ellas una de la que fui un ferviente admirador.
    Como destaqué en el escrito los encantos físicos de la danzarina, esperaba que me llamara para manifestarme su gratitud, pero lo que escuché por la vía telefónica fue algo completamente diferente.
    -Mario Emilio, qué timbales tú tienes, publicando en un periódico de circulación nacional que en el año cincuenta yo practicaba ballet; ese daño no me lo pagarías ni con un millón de pesos de indemnización.
   Una hermosa amiga que se acerca a los sesenta años de edad escribió una especie de oración la cual lee al despertarse en las mañanas, cuyo texto es más o menos el siguiente:
    -¡Todopoderoso calendario, aleja de mi cuerpo todos los pliegues y las guindalesas que lo puedan afear, y” esterícame “la piel de la cara para que las arrugas no se posen en ella!
    A simple vista parece que el Dios del almanaque la ha complacido en lo que respecta al rostro, libre de hendiduras; pero algunas de sus amigas atribuyen el milagro a santa cirugía.
    Las malas lenguas aseguran que existen féminas que se despojan de la carga de los años con tanta desfachatez que llegan a declarar una edad menor a la de sus primogénitos, y que algunas corren el riesgo de introducirse nuevamente en el vientre de sus madres, si éstas no han muerto.

El liderazgo moral de Medina

Del presidente se espera valor para enfrentar contingencias
Escrito por: Melvin Matthews
El presidente Danilo Medina se ha enfocado  fundamentalmente en ejercer desde el Palacio Nacional un liderazgo moral  y, contra viento y marea,  lo está logrando con responsabilidad suprema. La presidencia, al decir de Franklin Delano Roosevelt, “no es simplemente una oficina administrativa, es eminentemente un lugar de liderazgo moral”.
Del presidente Medina se espera valor para enfrentar las contingencias públicas, las heredadas y las surgidas bajo su administración. En aras de mantener la estabilidad económica y el equilibrio social, su primera obligación se contrae al interés público. Sus decisiones buscan el acierto antes que los aplausos.
Nadie ha aplaudido su plan de reforma fiscal, porque –como siempre- los privilegiados pretenden retener sus privilegios y que el peso mayor del pacto recaiga sobre los sectores menos favorecidos bajo un esquema de pacto integral mal entendido.
Se aplaude hipócritamente al gobernante que prohíbe el uso de tarjetas de crédito, suprime fiestas y agasajos, elimina obsequios, impide el alquiler de instalaciones privadas, remodelaciones de despachos, reduce viajes al exterior, prohíbe las compras y el uso de vehículos de lujo y alto cilindraje, limita las partidas de combustibles, elimina viceministerios ociosos y regula las pensiones del Estado.
Se desconoce al gobernante que procura elevar la calidad del gasto público ampliando la cobertura del Programa Solidaridad, que dispone 10 mil millones de pesos para el financiamiento de las mipymes, que ordena la construcción de 10 mil  aulas y busca recursos para, desde enero del 2013, entregar el 4% del PIB a la educación preuniversitaria, que lanza un innovador proyecto de alfabetización de adultos y convierte al PROMESE en una central única para el suministro de fármacos, insumos sanitarios y reactivos de laboratorio para satisfacer la demanda del sistema público nacional de salud.
Si todo eso no es liderazgo moral, ¿cómo se llama?

La tarjeta pre-pagada se convertirá en instrumento de uso generalizado

BC impulsa inclusión financiera y bancarización
La tarjeta pre-pagada se convertirá en instrumento de uso generalizado
Escrito por: Ramón Núñez Ramírez
El Banco Central, como forma de estimular que los sectores de más bajos ingresos se conviertan en usuarios de los servicios financieros y aumente el nivel de bancarización en el país, aprobó en la última sesión de la Junta Monetaria la creación de la tarjeta pre-pagada, como instrumento de pago en sustitución del efectivo, y el establecimiento de la corresponsalía no-bancaria, es decir que farmacias, ferreterías, colmados y otros comercios actúen en representación de los bancos, suministrando determinados servicios financieros, con la finalidad de hacerlos más accesibles a los sectores de más bajos ingresos y las mipymes.
Hoy en día se considera que la inclusión financiera es esencial para contribuir, entre otros factores, a un desarrollo sostenible, y cuando se compara nuestra región con los países desarrollados se aprecia cuan alta es la brecha en términos del porcentaje de ciudadanos que utilizan los servicios financieros. Por ejemplo, el índice de personas con acceso financiero (medido como % de adultos con cuentas en los bancos) en los países de la OECD es 93%, Unión Europea 60%, Asia 55% y América Latina de apenas 38%.
Un estudio de la firma española Tecnocom reveló el nivel de bancarización (en términos de la población que realiza alguna actividad financiera) es de 97.4% en España, Brasil 82.4%, Chile 64%, Colombia 57.6%, México 47.6%, Perú 40.9%, mientras en RD ese estudio la sitúa en 48.2%
La puerta de entrada a la inclusión financiera se inició en el país con el Programa Solidaridad. Gracias a la tarjeta solidaridad, que funciona como una de débito, sectores de los más empobrecidos utilizan un instrumento financiero y eso ha contribuido a que miles de colmados y pulperías, habilitadas para vender los bienes alimenticios a los beneficiarios, se hayan bancarizado y abierto cuentas de ahorros o depósitos a la vista en las instituciones financieras que manejan el programa.
La segunda puerta de entrada a la inclusión financiera serán las tarjetas pre-pagadas, cuyos lineamientos fueron aprobados en la sesión de la Junta Monetaria del 27 de septiembre. Las tarjetas pre-pagadas servirán como medio de pago en sustitución del efectivo y así como la tarjeta pre-pagada telefónica permitió la masificación del celular a personas que no reunían la capacidad financiera para hacer un contrato con una telefónica, de igual forma la tarjeta de débito pre-pagada se va a convertir en un instrumento de uso generalizado en las personas que no califican para obtener una tarjeta de crédito. ¿Dónde se “cargarían” esas tarjetas pre-pagadas? Ahí entonces entra en función el Subagente Bancario.
Brasil en el año 1973 fue el primer país de la región donde su Banco Central autorizó que establecimientos comerciales brindaran servicios financieros en representación de los bancos. El éxito fue tal (Brasil cuenta con más de medio millón de estos agentes bancarios) en materia del incremento de la bancarización que otros países de la región se han sumado a esa figura, como son Chile, Perú, México, Colombia, Venezuela, Guatemala, así como naciones de otras regiones como la India, Filipinas, etc.
El subagente bancario será un establecimiento comercial (ferretería, farmacia, colmado, supermercado, etc.) que actuará en representación de una entidad de intermediación financiera y ofrecerá servicios como recibir pagos de préstamos, depósitos, retiros de efectivo en cuentas de ahorros, tramitar solicitudes de préstamos, recargar las tarjetas pre-pagadas, entregas de remesas y otros servicios que autorice la Superintendencia de Bancos. Esta figura, que fue solicitada por varios bancos del sistema, busca llevar los servicios financieros hasta la población no bancarizada.
Con la creación de la tarjeta pre-pagada y la publicación del proyecto de Reglamento del Subagente Bancario, para escuchar las opiniones de los interesados y su posterior aprobación, la Administración Monetaria y Financiera aporta dos nuevas figuras con la finalidad de aumentar el nivel de bancarización en el país y mejorar la inclusión financiera de las personas más pobres y las micro, pequeñas y medianas empresas

Ideas y conceptos para ejercitar el pensamiento.

El engaño entre las complejidades del pensamiento de los dominicanos
Congreso dejó ideas y conceptos para ejercitar el pensamiento
Escrito por: Altagracia Paulino
El Congreso sobre el estado de las Ciencias Sociales en la República Dominicana y en América Latina, celebrado en la Fundación Global el pasado mes de septiembre, fue un espacio muy importante donde se expresó el estado real de esta  ciencia y del pensamiento vinculado a ella con las mutaciones lógicas que genera el desarrollo económico, político  y social.
Así vimos cómo nuestros científicos lograron exponer  sobre la lógica de las ciencias sociales, las transformaciones de las estructuras sociales, nuevos horizontes de sentidos, el pensamiento social y político latinoamericano, la descolonización de América Latina y la “heterotopia” de una comunidad de destino solidaria, las instituciones sociales, culturales y políticas entre otros temas tratados por sociólogos locales y extranjeros.
Uno  que nos llamó la atención está referido a la complejidad del pensamiento, dado los nuevos temas y los nuevos objetos de estudios motivados por  la velocidad con que las nuevas tecnologías empujan la actividad humana.
En un congreso de esta envergadura no podía faltar  espacio para  asuntos como la bioética, la ingeniería  génica, la económica solidaria, los nuevos enfoques sobre la educación, género, salud, migraciones, la construcción de la realidad desde las ciencias sociales, entre otros temas relevantes.
Mientras nos nutríamos de todos estos nuevos y viejos conocimientos, el concepto de pensamiento complejo nos motivó a pensar en cómo hemos crecido dentro de una subcultura fundamentada en el engaño o la mentira.
Para  este análisis debemos partir de lo que implicó que por más de tres decenios los dominicanos no pudieran expresar libremente su pensamiento, que los pensantes debieron abandonar el país y que los que quedaron en la isla tuvieron que adaptarse a un sistema de mentiras para no perecer.
No está demás  recordar que cualquier asomo de expresión del pensamiento libre era aplastado, reprimido y apagado hasta con la muerte. Esto produjo dos tipos de mentiras: la del dictador que sostuvo sobre la base del engaño al sistema y la de las masas que mentían para poder sobrevivir al régimen.
Treinta años son suficientes para incorporar ideas  en el sistema cognitivo e ideológico, sean estas acertadas o erradas, la costumbre se convierte en ley y la mentira repetida y asumida como parte de la fuerza de la supervivencia conforma una conducta.
Esa conducta la reflejamos de tal manera que difícilmente la gente crea  en las instituciones públicas, principalmente porque se heredan desde Trujillo, las señales de complicidad, que por razones incomprensibles a veces asumen los gobernantes y que le han llegado  de algún modo a la población generando la crisis de credibilidad que nos afecta.
El Congreso sobre el estado de las Ciencias Sociales en la República Dominicana y en América Latina dejó muchas ideas y conceptos para ejercitar el pensamiento.

Medicina naturista y la fiebre de la Moringa

Cualquier producto que ingerimos puede tener efectos adversos
Desde la ferviente usuaria que declara “yo siento como si mi cerebro hubiese despertado” hasta el escritor que afirma haberse curado de los dolores en la muñeca, debidos al síndrome del túnel carpal, a la Moringa se le atribuyen poderes curativos que abarcan desde los ya mencionados hasta controlar los niveles de azúcar en la sangre (Diabetes), mejorar el Lupus y hasta los dolores de espalda. Pero hay quienes van más lejos.
Los atributos del té de Moringa han sido vinculados a la mejoría de dos famosos políticos, Fidel Castro y Hugo Chávez.  Sin embargo, cuando se habla de cáncer hay que pensar en el factor tiempo antes de cantar victoria.  A la fecha de este escrito, 15 de septiembre del 2012, tanto el cubano como el venezolano lucen saludables, pero es muy prematuro para sacar conclusiones.
Lo cierto es que desde que esta “fiebre” comenzó consulté con varios amigos conocedores de la medicina herbolaria entre ellos el Dr. Wilfredo Mañón Rossi. También he sido dirigido a visitar portales cibernéticos como este: http://thelegacyleaf.com/healthy-tips/johns-hopkins-school-of-medicine-research/,  y otros.
Como se aprecia, todo luce atractivo con relación a la Moringa; pero tras el análisis de las experiencias con otras plantas como la Hierba de San Juan (St. John’s wort) y los extractos de Ginkgo Biloba (oriundo de China) y el Kaba-Kaba de las islas del océano Pacífico, la posición predominante en el mundo científico es que cualquier producto que ingerimos puede tener efectos adversos o interactuar con otras sustancias. Partiendo de una década anterior, recuerdo cuando en el 1984 llegó la Guarana (un té brasileño) y se popularizó por la energía que proporcionaba a los que lo bebían. En este caso no pasó mucho tiempo antes de que los consumidores descubrieran que sus propiedades se deben a que la guaranina es idéntica a la cafeína.
Con esta introducción no intento predecir lo que surgirá del estudio de la Moringa, porque carezco del conocimiento necesario  para ello; pero sí quiero presentar una discusión de lo que sabemos de los productos mencionados en el párrafo anterior.  Información es poder, dicen muchos y esa es la idea que nos motiva: presentar datos corroborados por estudios científicos y el paso del tiempo, con la esperanza de que los lectores arriben a sus propias conclusiones.
Para comenzar me parece apropiado repetir algo que siempre digo a mis pacientes: “productos naturales no significa benigno y libre de efectos secundarios… ¿ha pensado usted que drogas como la cocaína, la marihuana y la heroína vienen de plantas?
En el caso de la Hierba de San Juan (sus propiedades anti-depresivas fueron observadas en vacas que lucían más contentas después de comerla) se le atribuye el disminuir los niveles en sangre de ciclosporina (usada para prevenir el rechazo de órganos trasplantados) y de aumentar la sensibilidad de la piel a los rayos solares. El Ginkgo Biloba usado por muchos para mejorar la memoria (aumenta el flujo de sangre en el cerebro) también puede aumentar las posibilidades de sangrado intra-cerebral (hemorragia subaranoidea y hematoma subdural), sangrado urinario y también capilar en los ojos, cuando se toma junto con aspirina.
En cuanto a la Kaba-Kaba, los primeros estudios realizados en Europa encontraron que estaba asociada con daño en el hígado, pero en 2009 una investigación Australiana tuvo resultados opuestos.  En estos momentos (2012) el departamento que regula los medicamentos en USA esta investigando si hay un peligro potencial en el uso de este producto herbolario.  Mientras tanto, algunos expertos recomiendan que sea personas con problemas hepáticos eviten su uso.  Esta planta tiene un efecto calmante parecido al de medicinas clasificadas como benzodizepinas.
Hace más de 10 años que sabemos que el jugo de toronja interfiere con varios medicamentos.  Uno de ellos es el alprazolam (otra benzodiazepina) que se vende en algunos países bajo el nombre del Alplax.
Otro producto que está bajo proceso de investigación es el aceite de pescado (omega 3) que según una publicación del Instituto Nacional de Salud de USA se ha encontrado algún beneficio en una amplia gama de enfermedades desde mentales (bipolar y trauma cerebral) hasta físicas como las del corazón, articulaciones, presión alta, osteoporosis, etc.
Para concluir es conveniente recordar que “todo en exceso hace daño” y un buen ejemplo es el de ciertas vitaminas, como la A, contenida en las frutas y vegetales amarillos, que se puede acumular y causar serios daños corporales.  Hasta el agua, ingerida en grandes cantidades, puede causar una caída del sodio sanguíneo con serias consecuencias para la salud.
Tomado del periódico Hoy

La verdadera historia de la Operación Peter Pan

El Miami Dade College, una institución universitaria de esa ciudad estadounidense, inaugurará en los próximos días una escultura del artista cubanoamericano Enrique Martínez Celaya, que pretende conmemorar los 50 años del fin de la Operación Peter Pan.

Un comunicado de dicha institución asegura que la inauguración de la escultura será el 19 de octubre en un pequeño parque frente a la Torre de la Libertad de Miami, propiedad de ese establecimiento educativo.

Según los organizadores, “recordará todas las luchas de las generaciones pasadas, y le dará la bienvenida a nuevas generaciones plenas de esperanza y optimismo”. ¿Será que añoran otra operación basada en la mentira con la intención de causar daño a la familia cubana?.

La historia de Cuba que se pretende escribir desde Miami está llena de falsedades y mentiras, muy lejos de la verdad y la ética.

Uno de los capítulos más miserables en la incesante campaña de engaños, calumnias y fechorías contra la Revolución Cubana fue la Operación Peter Pan, una de las acciones de subversión más crueles  desarrolladas por la CIA, el Departamento de Estado e instituciones religiosas de Estados Unidos, con el apoyo de organizaciones contrarrevolucionarias dentro de Cuba, donde las principales víctimas serían indefensos niños y padres engañados o confundidos por ilusorios rumores, con propósitos desestabilizadores.

El 26 de diciembre de 1960 llegaron a Miami los primeros niños que viajaron por la Operación Peter Pan, ejecutada por el sacerdote de origen irlandés Bryan O. Walsh y financiada por el gobierno de Estados Unidos. La misma se extendió a lo largo de 22 meses y finalizó teóricamente el 22 de octubre de 1962 con la Crisis de Octubre, aunque en realidad se extendió hasta bien entrada la década de 1970, con nuevas variantes, como la de los vuelos de menores de edad a Madrid.

Según escribe Ricardo Alarcón de Quesada, presidente del parlamento de Cuba, en la introducción al libro Operación Peter Pan, un caso de guerra psicológica contra Cuba, de los autores Ramón Torreiro y José Buajasán:

“La burda patraña, según la cual el gobierno revolucionario iba a quitarles los hijos a sus padres, privándoles de la patria potestad, fue echada a circular por la CIA y la contrarrevolución después que las autoridades revolucionarias llevaban varios meses haciendo, precisamente, lo contrario: la Ley 797 del 20 de mayo de 1960 había facultado al Ministerio de Justicia para que, en forma totalmente gratuita, realizara inscripciones y transcripciones de nacimientos y celebrase matrimonios que antes no se habían efectuado legalmente.

 “Esa ley sirvió de base a lo que se denominó Operación Familia que benefició a 400 mil uniones extramatrimoniales y a 500 mil niños. Jamás en la historia de Cuba se hizo tanto y en tan breve tiempo para extender y consolidar la patria potestad y fortalecer la institución de la familia.

“Quienes diseminaron la mendaz calumnia dentro del país, habían contemplado sin chistar una sociedad en la que para una parte sustancial de la población, sumida en la mayor miseria,  esa posibilidad jamás existió y habían convivido, en gozosa y pastoral armonía, con gobernantes corruptos que nada hicieron para resolver el drama de muchas familias cubanas.”

Muchos de aquellos niños fueron enviados a casas de adopción, orfelinatos, e incluso, a establecimientos penitenciarios para delincuentes juveniles. Muy dura se presentó la vida para estos infantes debido a la inadecuada alimentación que recibieron, la existencia de pandillas en los centros de recepción y campamentos, el uso de castigos corporales, la obligación de hacer tareas domésticas humillantes y ser explotados por sus tutores y maestros.

Entre los Peter Pan hubo quienes se asieron a sus raíces y defendido a su tierra hasta con la vida, como es el caso de  Carlos Muñiz Varela, quien fuera fundador de la Brigada “Antonio Maceo” y director de la Agencia Viajes Varadero, que promovía excursiones de la comunidad cubana, de norteamericanos y puertorriqueños a Cuba. Muñiz Varela fue asesinado a balazos el 28 de abril de 1979 por elementos terroristas de la ultraderecha cubano-americana, por el simple hecho de simpatizar con la Revolución y promover vínculos estables con su patria; otros como el senador Mel Martínez y el músico Willy Chirino se han sumado a la agresión de Estados Unidos contra su país natal.

Asombrosamente, algunos historiadores de Miami, medios de comunicación capitalistas e instituciones como el Miami Dade College, se refieren a esta operación como una de las más conmovedoras historias de cubanos huyendo del comunismo, y  engrandecen el supuesto humanismo de sus ejecutores, pretendiendo ocultar la verdadera historia de la Operación Peter Pan.

La pupila insomne

 

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpre

ss.com/2012/10/12/la-verdadera-historia-de-la-operacion-peter-pan/

Posmanifiestos (estratégicos)

Después del Manifiesto comunista (1848), Marx profundiza sus estudios de la economía burguesa, pero no abandona la política: pensando en mejores estrategias para el triunfo del proletariado escribeLa lucha de clases en Francia (1850) y El 18 brumario de Luis Bonaparte (1852). Sin embargo, como subrayan varios estudiosos, su teoría política (y de la izquierda en general) es un proyecto incompleto. Lo estratégico en él muchas veces se limita a lo que pretendía con el Manifiesto: educar al proletariado en el comunismo científico (que no era poco).

También Daniel Bensaïd (1946-2010) subraya que Marx tenía estas cuestiones poco desarrolladas y ambiguas y, escribiendo sobre la estrategia (la base en que nos juntamos, organizamos y educamos a nuestros miembros; un proyecto para abolir el poder de la burguesía), parte de otros autores –Lenin, Trotsky, Luxemburgo o Gramsci– que trataron de llenar el vacío (La politique comme art stratégique, París, 2011).

Para él –contrariamente a Hardt, Negri o Holloway– el poder y su toma son centrales, y la ola izquierdista en América Latina confirmó su relevancia (The return of the strategy, 2007). No sin problemas: según Raúl Zibechi los movimientos sociales fueron sobrepasados por los estados progresistas y carecen de estrategia. Lo peor es que (desde Marx) la izquierda no tiene cosas claras para dar un debate: ¿cuánta energía poner en el Estado o en lo electoral, y cómo usar estas herramientas para la transformación social? (Rebelión, 11/9/12).

Bensaïd evoca la visión de Lenin y subraya la necesidad de un partido como una herramienta para implementar la estrategia: la política sin partido acaba en una política sin política (Leaps! Leaps! Leaps! Lenin and politics, 2002).

La meta es el comunismo. Para él no es el nombre de un nuevo régimen o un sistema de producción, sino de un movimiento, que va más allá del orden establecido; es una hipótesis estratégica(The powers of communism, 2009).

Después de 1848 Marx subraya que la revolución y el paso al comunismo sólo serán el producto de una crisis. Trata de entender su naturaleza, pero no desarrolla su teoría definitiva.

Bensaïd anota que para Marx las crisis eran inevitables, pero no insalvables; jamás habló de una crisis final. La cuestión es saber a qué precio y a costa de quién pueden ser resueltas. La respuesta no pertenece a la crítica de la economía política, sino a la lucha de clases (Las crisis del capitalismo, Madrid, 2009).

En el Manifiesto, escrito en el contexto de la crisis comercial de 1847, Marx ubica su origen en la sobreproducción; luego, a partir de los Grundrisse (1857), privilegia la ley de la caída de la tasa de ganancia.

Frente a la crisis de hoy los marxistas están divididos entre las teorías subconsumistas (hay demasiada ganancia y el problema es su distribución) y aquella ley (el problema es la incapacidad de generar suficiente plusvalía).

No es lo de menos: de esto dependen las estrategias para la construcción de un mundo nuevo. No es lo mismo si la crisis es arreglable con la intervención del Estado (según algunos subconsumistas) o si la caída de la tasa de ganancia abre la posibilidad a un derrumbe sistémico (aunque por ejemplo Grossman nunca decía que era automático y lo vinculaba con la lucha de clases) o explica la aparición de crisis cíclicas donde el Estado no hace diferencia (véase la entrega pasada: La Jornada, 9/9/12).

La misma tasa de ganancia es una controversia: según Andrew Kliman (y otros), cae; según Michel Husson, amigo de Bensaïd, sube. Husson dice que incluso da igual, ya que la lógica del capitalismo simplemente va en contra de la humanidad. Y la división entre los subconsumistas y los teóricos de la caída de la tasa de ganancia (a los que –injustamente– tilda de marxistas vulgares) es inútil:son dos caras de la misma moneda. En cambio propone centrarse en la estrategia anticapitalista enfocada en las luchas concretas de los trabajadores, reparto de riqueza y demandas transitorias (Le capitalisme sans anesthésie. Études sur le capitalisme contemporain, la crise mondiale et la stratégie anticapitaliste, París, 2011).

Seguramente hay que ir debatiendo sumando y no restando, buscando plataformas comunes.

¿Qué tal la transición al otro sistema? Para muchos sonará demasiado general, pero Marx en el Manifiesto ya habló de un caso así: el paso del feudalismo al capitalismo, viéndolo igual como un sistema histórico y transitorio.

Lo recuerda Zibechi y añade que poco aprendimos de aquella historia, pero que sería útil ahora, entrando según Wallerstein en una época de transición, que en parte explicaría también la falta de la claridad en la izquierda (nota bene: es curioso como esta visión del ocaso capitalista coincide con algunos proponentes de la caída de la tasa de ganancia: Michael Roberts, Crisis or breakdown?).

Su resultado y la forma de una nueva sociedad poscapitalista dependerán sólo del balance de fuerzas y de la acción consciente del proletariado global heterogéneo que hoy está pagando por la crisis.

El manifiesto que pondría en el centro la hipótesis estratégica del comunismo y ofrecería una estrategia para esta transición queda aún por escribir.

Maciek Wisniewski es periodista polaco.

Fuente:  http://www.jornada.unam.mx/2012/10/04/opinion/022a2pol

Manifiesto para la renovación de la historia

"I", Mindsets, Lets-be-friends-ism, ...
“I”, Mindsets, Lets-be-friends-ism, and the Terribly Polite Self-Confindence of the Japanese (Photo credit: timtak)

 

El historiador británico Eric Hobsbawm falleció en Londres, a los 95 años, este 1 de octubre de 2012.

Nacido en 1917 en Alejandría (Egipto), fue un gran defensor e investigador de la obra de Karl Marx, utilizando sus conceptos para entender los hechos que ocurren en la actualidad. Publicó más de 20 libros y numerosos artículos, varios de ellos en Le Monde Diplomatique.

A continuación reproducimos el texto completo “Manifiesto para la renovación de la historia” de Eric Hobsbawm publicado en la edición chilena de Le Monde Diplomatique, enero-febrero 2005.

En el curso de las últimas décadas el relativismo en la Historia ha armonizado con el consenso político. Es hora de “reconstruir un frente de la razón” para promover una nueva concepción de la Historia. A ello invita Eric Hobsbawm, en el discurso de cierre del coloquio de la Academia británica sobre historiografía marxista (13-11-2004).

“Hasta ahora, los filósofos no han hecho más que interpretar el mundo; se trata de cambiarlo”. Los dos enunciados de la célebre “Tesis Feuerbach” de Karl Marx inspiraron a los historiadores marxistas. La mayoría de los intelectuales que adhirieron al marxismo a partir de la década de 1880 -entre ellos los historiadores marxistas- lo hicieron porque querían cambiar el mundo, junto con los movimientos obreros y socialistas; movimientos que se convertirían, en gran parte bajo la influencia del marxismo, en fuerzas políticas de masas. Esa cooperación orientó naturalmente a los historiadores que querían cambiar el mundo hacia ciertos campos de estudio -fundamentalmente, la historia del pueblo o de la población obrera- los que, si bien atraían naturalmente a las personas de izquierda, no tenían originalmente ninguna relación particular con una interpretación marxista. A la inversa, cuando a partir de la década de 1890 esos intelectuales dejaron de ser revolucionarios sociales, a menudo también dejaron de ser marxistas.

La revolución soviética de octubre de 1917, reavivó ese compromiso. Recordemos que los principales partidos socialdemócratas de Europa continental abandonaron por completo el marxismo sólo en la década de 1950, y a veces más tarde. Aquella revolución engendró además lo que podríamos llamar una historiografía marxista obligatoria en la URSS y en los Estados que adoptaron luego regímenes comunistas. La motivación militante se vio reforzada durante el período del antifascismo.

A partir de la década de 1950 se debilitó en los países desarrollados -pero no en el Tercer Mundo- aunque el considerable desarrollo de la enseñanza universitaria y la agitación estudiantil generaron en la década de 1960 dentro de la universidad un nuevo e importante contingente de personas decididas a cambiar el mundo. Sin embargo, a pesar de desear un cambio radical, muchas de ellas ya no eran abiertamente marxistas, y algunas ya no lo eran en absoluto.

Ese rebrote culminó en la década de 1970, poco antes de que se iniciara una reacción masiva contra el marxismo, una vez más por razones esencialmente políticas. Esa reacción tuvo como principal efecto -salvo para los liberales que aún creen en ello- la aniquilación de la idea según la cual es posible predecir, apoyándose en el análisis histórico, el éxito de una forma particular de organizar la sociedad humana. La historia se había disociado de la teleología (1).

Teniendo en cuenta las inciertas perspectivas que se presentan a los movimientos socialdemócratas y socialrevolucionarios, no es probable que asistamos a una nueva ola de adhesión al marxismo políticamente motivada. Pero evitemos caer en un occidentalo-centrismo excesivo. A juzgar por la demanda de que son objeto mis propios libros de historia, compruebo que se desarrolla en Corea del Sur y en Taiwán desde la década de 1980, en Turquía desde la década de 1990, y hay señales de que avanza actualmente en el mundo de habla árabe. El vuelco social

¿Qué ocurrió con la dimensión “interpretación del mundo” del marxismo? La historia es un poco diferente, aunque paralela. Concierne al crecimiento de lo que se puede llamar la reacción anti-Ranke 2, de la cual el marxismo constituyó un elemento importante, aunque no siempre se lo reconoció acabadamente. Se trató de un movimiento doble.

Por una parte, ese movimiento cuestionaba la idea positivista según la cual la estructura objetiva de la realidad era por así decirlo evidente: bastaba con aplicar la metodología de la ciencia, explicar por qué las cosas habían ocurrido de tal o cual manera, y descubrir “wie es eigentlich gewesen” [cómo sucedió en realidad]… Para todos los historiadores, la historiografía se mantuvo y se mantiene enraizada en una realidad objetiva, es decir, la realidad de lo que ocurrió en el pasado; sin embargo, no parte de hechos sino de problemas, y exige que se investigue para comprender cómo y por qué esos problemas -paradigmas y conceptos- son formulados de la manera en que lo son en tradiciones históricas y en medios socio-culturales diferentes.

Por otra, ese movimiento intentaba acercar las ciencias sociales a la historia, y en consecuencia, englobarla en una disciplina general, capaz de explicar las transformaciones de la sociedad humana. Según la expresión de Lawrence Stone 3 el objeto de la historia debería ser “plantear las grandes preguntas del ’por qué’”. Ese “vuelco social” no vino de la historiografía sino de las ciencias sociales -algunas de ellas incipientes en tanto tales- que por entonces se afirmaban como disciplinas evolucionistas, es decir históricas.

En la medida en que puede considerarse a Marx como el padre de la sociología del conocimiento, el marxismo, a pesar de haber sido denunciado erróneamente en nombre de un presunto objetivismo ciego, contribuyó al primer aspecto de ese movimiento. Además, el impacto más conocido de las ideas marxistas -la importancia otorgada a los factores económicos y sociales- no era específicamente marxista, aunque el análisis marxista pesó en esa orientación. Esta se inscribía en un movimiento historiográfico general, visible a partir de la década de 1890, y que culminó en las décadas de 1950 y 1960, en beneficio de la generación de historiadores a la que pertenezco, que tuvo la posibilidad de transformar la disciplina.

Esa corriente socio-económica superaba al marxismo. La creación de revistas y de instituciones de historia económico-social fue a veces obra -como en Alemania– de socialdemócratas marxistas, como ocurrió con la revista “Vierteljahrschrift” en 1893. No ocurrió así en Gran Bretaña, ni en Francia, ni en Estados Unidos. E incluso en Alemania, la escuela de economía marcadamente histórica no tenía nada de marxismo. Solamente en el Tercer Mundo del siglo XIX (Rusia y los Balcanes) y en el del siglo XX, la historia económica adoptó una orientación sobre todo socialrevolucionaria, como toda “ciencia social”. En consecuencia, se vio muy atraída por Marx. En todos los casos, el interés histórico de los historiadores marxistas no se centró tanto en la “base” (la infraestructura económica) como en las relaciones entre la base y la superestructura. Los historiadores explícitamente marxistas siempre fueron relativamente poco numerosos.

Marx ejerció influencia en la historia principalmente a través de los historiadores y los investigadores en ciencias sociales que retomaron los interrogantes que él se planteaba, hayan aportado o no otras respuestas. A su vez, la historiografía marxista avanzó mucho en relación a lo que era en la época de Karl Kautsky y de Georgi Plekhanov 4, en buena medida gracias a su fertilización por otras disciplinas (fundamentalmente la antropología social) y por pensadores influidos por Marx y que completaban su pensamiento, como Max Weber 5.

Si subrayo el carácter general de esa corriente historiográfica, no es por voluntad de subestimar las divergencias que contiene, o que existían en el seno de sus componentes. Los modernizadores de la historia se plantearon las mismas cuestiones y se consideraron comprometidos en los mismos combates intelectuales, ya sea que se inspiraran en la geografía humana, en la sociología durkheimiana6 y en las estadísticas, como en Francia (a la vez, la escuela de los Anales y Labrousse), o en la sociología weberiana, como la Historische Sozialwissenschaft en Alemania federal, o aun en el marxismo de los historiadores del Partido Comunista, que fueron los vectores de la modernización de la historia en Gran Bretaña, o que al menos fundaron su principal revista.

Unos y otros se consideraban aliados contra el conservadurismo en historia, aun cuando sus posiciones políticas o ideológicas eran antagónicas, como Michael Postan 7 y sus alumnos marxistas británicos. Esa coalición progresista halló una expresión ejemplar en la revista “Past & Present”, fundada en 1952, muy respetada en el ambiente de los historiadores. El éxito de esa publicación se debió a que los jóvenes marxistas que la fundaron se opusieron deliberadamente a la exclusividad ideológica, y que los jóvenes modernizadores provenientes de otros horizontes ideológicos estaban dispuestos a unirse a ellos, pues sabían que las diferencias ideológicas y políticas no eran un obstáculo para trabajar juntos. Ese frente progresista avanzó de manera espectacular entre el fin de la Segunda Guerra Mundial y la década de 1970, en lo que Lawrence Stone llama “el amplio conjunto de transformaciones en la naturaleza del discurso histórico”. Eso hasta la crisis de 1985, cuando se produjo la transición de los estudios cuantitativos a los estudios cualitativos, de la macro a la microhistoria, de los análisis estructurales a los relatos, de lo social a los temas culturales…

Desde entonces, la coalición modernizadora está a la defensiva, al igual que sus componentes no marxistas, como la historia económica y social.

En la década de 1970, la corriente dominante en historia había sufrido una transformación tan grande, en particular bajo la influencia de las “grandes cuestiones” planteadas a la manera de Marx, que escribí estas líneas: “A menudo es imposible decir si un libro fue escrito por un marxista o por un no marxista, a menos que el autor anuncie su posición ideológica… Espero con impaciencia el día en que nadie se pregunte si los autores son marxistas o no”. Pero como también lo señalaba, estábamos lejos de semejante utopía. Desde entonces, al contrario, fue necesario subrayar con mayor energía lo que el marxismo puede aportar a la historiografía. Cosa que no ocurría desde hace mucho tiempo. A la vez, porque es preciso defender a la historia contra quienes niegan su capacidad para ayudarnos a comprender el mundo, y porque nuevos desarrollos científicos transformaron completamente el calendario historiográfico.

En el plano metodológico, el fenómeno negativo más importante fue la edificación de una serie de barreras entre lo que ocurrió o lo que ocurre en historia, y nuestra capacidad para observar esos hechos y entenderlos. Esos bloqueos obedecen a la negativa a admitir que existe una realidad objetiva, y no construida por el observador con fines diversos y cambiantes, o al hecho de sostener que somos incapaces de superar los límites del lenguaje, es decir, de los conceptos, que son el único medio que tenemos para poder hablar del mundo, incluyendo el pasado.

Esa visión elimina la cuestión de saber si existen en el pasado esquemas y regularidades a partir de los cuales el historiador puede formular propuestas significativas. Sin embargo, hay también razones menos teóricas que llevan a esa negativa: se argumenta que el curso del pasado es demasiado contingente, es decir, que hay que excluir las generalizaciones, pues prácticamente todo podría ocurrir o hubiera podido ocurrir. De manera implícita, esos argumentos apuntan a todas las ciencias. Pasemos por alto intentos más fútiles de volver a viejas concepciones: atribuir el curso de la historia a altos responsables políticos o militares, o a la omnipotencia de las ideas o de los “valores”; reducir la erudición histórica a la búsqueda -importante pero insuficiente en sí- de una empatía con el pasado.

El gran peligro político inmediato que amenaza a la historiografía actual es el “anti-universalismo”: “mi verdad es tan válida como la tuya, independientemente de los hechos”. Ese anti-universalismo seduce naturalmente a la historia de los grupos identitarios en sus diferentes formas, para la cual, el objeto esencial de la historia no es lo que ocurrió, sino en qué afecta eso que ocurrió a los miembros de un grupo particular. De manera general, lo que cuenta para ese tipo de historia no es la explicación racional sino la “significación”; no lo que ocurrió, sino cómo experimentan lo ocurrido los miembros de una colectividad que se define por oposición a las demás, en términos de religión, de etnia, de nación, de sexo, de modo de vida, o de otras características.

El relativismo ejerce atracción sobre la historia de los grupos identitarios. Por diferentes razones, la invención masiva de contraverdades históricas y de mitos, otras tantas tergiversaciones dictadas por la emoción, alcanzó una verdadera época de oro en los últimos treinta años. Algunos de esos mitos representan un peligro público -en países como India durante el gobierno hinduista 8, en Estados Unidos y en la Italia de Silvio Berlusconi, por no mencionar muchos otros nuevos nacionalismos, se acompañen o no de un acceso de integrismo religioso-.

De todos modos, si por un lado ese fenómeno dio lugar a mucho palabrerío y tonterías en los márgenes más lejanos de la historia de grupos particulares -nacionalistas, feministas, gays, negros y otros- por otro generó desarrollos históricos inéditos y sumamente interesantes en el campo de los estudios culturales, como el “boom de la memoria en los estudios históricos contemporáneos”, como lo llama Jay Winter 9. “Los Lugares de memoria” 10 obra coordinada por Pierre Nora, es un buen ejemplo.

Ante todos esos desvíos, es tiempo de restablecer la coalición de quienes desean ver en la historia una investigación racional sobre el curso de las transformaciones humanas, contra aquellos que la deforman sistemáticamente con fines políticos, y a la vez, de manera más general, contra los relativistas y los posmodernistas que se niegan a admitir que la historia ofrezca esa posibilidad. Dado que entre esos relativistas y posmodernos hay quienes se consideran de izquierda, podrían producirse inesperadas divergencias políticas capaces de dividir a los historiadores. Por lo tanto, el punto de vista marxista resulta un elemento necesario para la reconstrucción del frente de la razón, como lo fue en las décadas de 1950 y 1960. De hecho, la contribución marxista probablemente sea aun más pertinente ahora, dado que los otros componentes de la coalición de entonces renunciaron, como la escuela de los Anales de Fernand Braudel, y la “antropología social estructural-funcional”, cuya influencia entre los historiadores fuera tan importante. Esta disciplina se vio particularmente perturbada por la avalancha hacia la subjetividad posmoderna.

Entre tanto, mientras que los posmodernistas negaban la posibilidad de una comprensión histórica, los avances en las ciencias naturales devolvían a la historia evolucionista de la humanidad toda su actualidad, sin que los historiadores se dieran cabalmente cuenta. Y esto de dos maneras.

En primer lugar, el análisis del ADN estableció una cronología más sólida del desarrollo desde la aparición del homo sapiens en tanto especie. En particular, la cronología de la expansión de esa especie originaria de África hacia el resto del mundo, y de los desarrollos posteriores, antes de la aparición de fuentes escritas. Al mismo tiempo, eso puso de manifiesto la sorprendente brevedad de la historia humana -según criterios geológicos y paleontológicos- y eliminó la solución reduccionista de la sociobiología darwiniana 11.

Las transformaciones de la vida humana, colectiva e individual, durante los últimos diez mil años, y particularmente durante las diez últimas generaciones, son demasiado considerables para ser explicadas por un mecanismo de evolución enteramente darwiniano, por los genes. Esas transformaciones corresponden a una aceleración en la transmisión de las características adquiridas, por mecanismos culturales y no genéticos; podría decirse que se trata de la revancha de Lamarck 12 contra Darwin, a través de la historia humana. Y no sirve de mucho disfrazar el fenómeno bajo metáforas biológicas, hablando de “memes” 13 en lugar de “genes”. El patrimonio cultural y el biológico no funcionan de la misma manera.

En síntesis, la revolución del ADN requiere un método particular, histórico, de estudio de la evolución de la especie humana. Además -dicho sea de paso- brinda un marco racional para la elaboración de una historia del mundo. Una historia que considere al planeta en toda su complejidad como unidad de los estudios históricos, y no un entorno particular o una región determinada. En otras palabras: la historia es la continuación de la evolución biológica del homo sapiens por otros medios.

En segundo lugar, la nueva biología evolucionista elimina la estricta diferenciación entre historia y ciencias naturales, ya eliminada en gran medida por la “historización” sistemática de estas ciencias en las últimas décadas. Luigi Luca Cavalli-Sforza, uno de los pioneros pluridisciplinarios de la revolución ADN, habla del “placer intelectual de hallar tantas similitudes entre campos de estudio tan diferentes, algunos de los cuales pertenecen tradicionalmente a los polos opuestos de la cultura: la ciencia y las humanidades”. En síntesis, esa nueva biología nos libera del falso debate sobre el problema de saber si la historia es una ciencia o no.

En tercer lugar, nos remite inevitablemente a la visión de base de la evolución humana adoptada por los arqueólogos y los prehistoriadores, que consiste en estudiar los modos de interacción entre nuestra especie y su medio ambiente, y el creciente control que ella ejerce sobre el mismo. Lo cual equivale esencialmente a plantear las preguntas que ya planteaba Karl Marx. Los “modos de producción” (sea cual fuere el nombre que se les dé) basados en grandes innovaciones de la tecnología productiva, de las comunicaciones y de la organización social -y también del poder militar- son el núcleo de la evolución humana. Esas innovaciones, y Marx era consciente de eso, no ocurrieron y no ocurren por sí mismas. Las fuerzas materiales y culturales y las relaciones de producción son inseparables; son las actividades de hombres y mujeres que construyen su propia historia, pero no en el “vacío”, no afuera de la vida material, ni afuera de su pasado histórico.

En consecuencia, las nuevas perspectivas para la historia también deben llevarnos a esa meta esencial de quienes estudian el pasado, aunque nunca sea cabalmente realizable: “la historia total”. No “la historia de todo”, sino la historia como una tela indivisible donde se interconectan todas las actividades humanas. Los marxistas no son los únicos en haberse propuesto ese objetivo -Fernand Braudel también lo hizo- pero fueron quienes lo persiguieron con más tenacidad, como decía uno de ellos, Pierre Vilar 14.

Entre las cuestiones importantes que suscitan estas nuevas perspectivas, la que nos lleva a la evolución histórica del hombre resulta esencial. Se trata del conflicto entre las fuerzas responsables de la transformación del homo sapiens, desde la humanidad del neolítico hasta la humanidad nuclear, por una parte, y por otra, las fuerzas que mantienen inmutables la reproducción y la estabilidad de las colectividades humanas o de los medios sociales, y que durante la mayor parte de la historia las han contrarrestado eficazmente. Esa cuestión teórica es central. El equilibrio de fuerzas se inclina de manera decisiva en una dirección. Y ese desequilibrio, que quizás supera la capacidad de comprensión de los seres humanos, supera por cierto la capacidad de control de las instituciones sociales y políticas humanas. Los historiadores marxistas, que no entendieron las consecuencias involuntarias y no deseadas de los proyectos colectivos humanos del siglo XX, quizás puedan esta vez, enriquecidos por su experiencia práctica, ayudar a comprender cómo hemos llegado a la situación actual.

1. Teleología, doctrina que se ocupa de las causas finales.

2. Reacción contra Leopold von Ranke (1795-1886), considerado el padre de la escuela dominante de la historiografía universitaria antes de 1914. Autor, entre otros títulos, de “Historia de los pueblos romano y germano de 1494 a 1535″ (1824) y de Historia del mundo” (Weltgeschichte), (1881-1888 – inconclusa).

3. Lawrence Stone (1920-1999), una de las personalidades más eminentes e influyentes de la historia social. Autor, entre otros títulos, de “The Causes of the English Revolution, 1529-1642” (1972), “The Family, Sex and Marriage in England 1500-1800” (1977).

4. Respectivamente dirigente de la socialdemocracia alemana y de la socialdemocracia rusa, a comienzos del siglo XIX.

5. Max Weber (1864-1920), sociólogo alemán.

6. Por Emile Durkheim (1858-1917), que fundó “Las reglas del método sociológico” (1895) y que por ello es considerado uno de los padres de la sociología moderna. Autor, entre otros títulos, de “La división del trabajo social” (1893) , “El suicidio” (1897).

7. Michael Postan ocupa la cátedra de historia económica en la universidad de Cambridge desde 1937. Co-inspirador, junto a Fernand Braudel, de la Asociación Internacional de Historia Económica.

8. El partido Bharatiya Janata (BJP) dirigió el gobierno indio desde 1999 hasta mayo de 2004.

9. Profesor de la universidad de Columbia (Nueva York). Uno de los grandes especialistas de la historia de las guerras del siglo XX, y sobre todo de los lugares de memoria.

10. “Les lieux de mémoire”, Gallimard, París, 3 tomos.

11. Por Charles Darwin (1809-1882), naturalista inglés autor de la teoría sobre la selección natural de las especies.

12. Jean-Baptiste Lamark (1744-1829), naturalista francés, el primero en romper con la idea de permanencia de la especie.

13. Según Richard Dawkins, uno de los más destacados neodarwinistas, los “memes”, son unidades de base de memoria, supuestos vectores de la transmisión y de la supervivencia culturales, así como los genes son los vectores de la subsistencia de las características genéticas de los individuos.

14. Ver fundamentalmente “Une histoire en construction: approche marxiste et problématique conjoncturelle”, Gallimard-Seuil, París, 1982.

Le Monde Diplomatique

Publicado en al edición chilena de Le Monde Diplomatique, enero-febrero 2005.

Fuente: http://www.lemondediplomatique.cl/Fallece-Eric-Hobsbawm-Manifiesto.html