El "realismo alucinatorio"

El “realismo alucinatorio” lleva al chino Mo Yan al Nobel de Literatura

A los 57 años, Mo Yan se llevó el Premio Nobel de Literatura.
El escritor chino Mo Yan recibió este jueves el Premio Nobel de Literatura porque “con un realismo alucinatorio fusiona los relatos tradicionales, la historia y lo contemporáneo”, aseguró la Real Academia Sueca al anunciar al ganador.
“Tene una manera única de escribir. Si lees media página de Mo Yan, inmediatamente sabés que es él”, dijo Peter Englund, presidente de la Academia, que también destacó que su estilo recordaba el realismo mágico de Gabriel García Márquez y también tenía reminiscencias de la escritura de William Faulkner.
Al mismo tiempo, agregó la academia, el escritor encontró un “punto de partida en la antigua literatura china y la tradición oral”.
Mo Yan, que significa “no hables” en mandarín, es en realidad el seudónimo de Guan Moye. Lo eligió para su primera novela, aseguró en un discurso que dio hace un tiempo en una universidad de Hong Kong, porque le servía para recordar que, siendo él tan franco, era conveniente no hablar mucho en China.
Mo, quien junto al japonés Haruki Murakami era uno de los favoritos a llevarse el premio este año, nació en una familia de campesinos en la ciudad de Gaomi y dejó la escuela durante la Revolución Cultural para trabajar en una fábrica de aceite.
A los 20 años se unió al ejército y comenzó a escribir en 1981, cuando todavía era un soldado. Tres años después, comenzó a enseñar en el departamento de Literatura en la Academia Cultural del Ejército.
El autor goza de una inmensa fama en su país, es uno de los más traducidos y conocidos, aunque también ha sido objeto de críticas por supuestamente no defender a otros autores perseguidos.

Censura y polémica

Pero Mo también ha sufrido la censura. Por su novela “Fengru feitun” (“Pechos grandes y caderas amplias”, 1995), polémica por su contenido sexual, el ejército le obligó a escribir una autocrítica y debió retirar su obra, informa la agencia de noticias EFE.
Siempre hay ciertas restricciones a la escritura en cada país
Mo Yan, en 2010
“Siempre hay ciertas restricciones a la escritura en cada país”, le dijo hace un par de años a la revista Time. Pero para Mo, esos límites podían terminar siendo una ventaja al hacer que el autor deba “ceñirse a la estética de la literatura”.
En Occidente, el escritor es conocido por su novela “Sorgo Rojo”, donde se centra en las dificultades de los campesinos en el comienzo del régimen comunista en China.
El autor recibirá su medalla el próximo 10 de diciembre, junto con un cheque de U$1,2 millones.
Es la primera vez que un chino residente en su país gana el Nobel de Literatura, premio que fue recibido por europeos en cuatro de las últimas cinco oportunidades. En el año 2000 lo obtuvo Gao Xijian pero residía en Francia y tenía nacionalidad francesa.
Este viernes se dará a conocer el Premio Nobel de la Paz y el próximo lunes el de Economía.
Redacción
BBC Mundo

Lo que Cuba puede aprender de Vietnam

Los líderes vietnamitas quieren compartir su experiencia con Cuba.
El hombre que es considerado el artífice de las reformas cubanas, Marino Murillo Jorge, se encuentra de visita en Vietnam a la cabeza de una delegación de su país para explorar el modelo económico reformista de la nación asiática.
Murillo Jorge, que es miembro del Buró Político y vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba, se reunió con el viceprimer ministro Nguyen Xuan Phuc, quien exhortó a la nación caribeña a liberalizar su economía como lo hizo Vietnam que a fines de la década de los años 80, cuando pasó de una economía comunista o otra de mercado.
Este ofrecimiento para compartir la experiencia vietnamita no es nuevo y es recurrente que los líderes vietnamitas le recuerden a los cubanos que para impulsar las reformas hay que cambiar la mentalidad.
El editor del servicio vietnamita de la BBC, Giang Nguyen, analiza lo que Cuba puede aprender de Vietnam.

Experiencia vietnamita

Cuba es el único aliado que tiene Hanói fuera de Asia desde la caída de la Unión Soviética.
En las últimas dos décadas, Vietnam ha conseguido atraer millonarias inversiones extranjeras y el país ha entrado en una senda de rápido crecimiento económico (un 8% o 9% de media), aunque la crisis mundial ha afectado a sus exportaciones.
Lo esencial de la lección vietnamita es que el país triunfó en su paso de una economía planificada al estilo soviético, en la que el gobierno determinaba el índice de precios para los productos agrícolas e industriales, a otra de mercado en la que se desarrolla de manera exitosa el espíritu emprendedor, algo suprimido e incluso reprimido cuando los comunistas tomaron el poder en 1975.
Trabajadores vietnamitas

La base de la economía vietnamita ya no son los pequeños negocios familiares.
Desde que en 1986 se lanzaron las políticas reformistas conocidas como Doi-Moi, las autoridades vietnamitas -ayudadas por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI)- han levantado gradualmente las restricciones o las “cuotas de producción” que el gobierno imponía a todos los aspectos de la economía nacional.
La primera flexibilización del control del gobierno fue sobre la agricultura y los mercados agrícolas del país, a la que siguió una serie de estímulos a los individuos, las familias y las pequeñas empresas para montar negocios.
En aquel momento, también se implementaron diversas medidas para fomentar las exportaciones.
Hasta 1995, cuando Vietnam estaba bajo el embargo comercial estadounidense, las agencias estatales tomaron un papel muy activo para convencer a los inversores extranjeros de Singapur, Taiwán, Hong Kong, Corea del Sur y Japón para que aportaran capitales a las industrias orientadas a la exportación.
Además, en 2000 abrió la bolsa de valores.
Desde que se unió a la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2007, Vietnam se ha convertido gradualmente en un país que comparte muchas características con otras naciones del sur de Asia, mucho más que con países como Cuba o Corea del Norte.
Como sucede en Malasia, Indonesia y Tailandia, las empresas privadas vietnamitas ya no son negocios familiares -como los taxis o los restaurantes que están empezando a funcionar en Cuba-, sino aerolíneas privadas y fábricas textiles o de procesamiento de mariscos valuadas en miles de millones de dólares.
Además, el mercado de consumo en las ciudades vietnamitas se alimenta del apetito de una clase media y los jóvenes por los bienes electrónicos y de lujo.

¿Ejemplo a seguir?

Sin embargo, algo que los cubanos podrían estar interesados en saber de la experiencia vietnamita es que la disparidad en la riqueza entre las áreas rurales y urbanas se ha incrementado cada vez más, lo que ha provocado tensiones sociales.
Además, las disputas de tierras y los desalojos forzados para la construcción de industrias han devuelto a miles de agricultores a la pobreza.
La corrupción entre las autoridades también está haciendo que muchos se cuestionen la legitimidad del Partido Comunista en un momento en el que Vietnam está tratando de reducir su déficit comercial y presupuestario.
Banco de Vietnam

La inflación se disparó en Vietnam en los últimos años.
La inflación se disparó (a fines de 2011 se acercó al 20%) y los precios de la comida se duplicaron, mientras los nuevos ricos vietnamitas han comprado Ferraris para lucirse en los bares de moda de Hanói y Ho Chi Minh.
La economía de mercado también ha dejado víctimas de alto perfil en la nación asiática, como uno de los banqueros más ricos del país, Nguyen Duc Kien, que fue detenido en agosto acusado de violar las regulaciones económicas.
Actualmente, el comité central del partido está debatiendo a puerta cerrada cómo enfrentar la crisis mundial.
A mediados de los años 90, antes de que se pusieran en marcha las reformas económicas, muchos revolucionarios mostraron su preocupación por que una excesiva liberalización democrática debilitase la base de poder.
Hoy el secretario del partido advierte abiertamente que la corrupción podría acabar con el sistema comunista en Vietnam. Y esta es una lección que los cubanos deberían conocer si quieren seguir la misma hoja de ruta.
Básicamente, deben entender que las fuerzas de la economía de mercado obligan a pasar de “poner las reglas” a “gobernar”.

Afinidades

Pese a que Vietnam se ha ido alejando de la economía planificada soviética y se ha reconciliado considerablemente con EE.UU., un sentimiento positivo se mantiene en la sociedad en lo que a Cuba se refiere.
Muchos vietnamitas del norte aún recuerdan bien a los médicos cubanos que llegaron a ayudar a los sobrevivientes de los fuertes bombardeos de los años 70 en el Vietnam comunista.
En 1976, cuando el país ya unificado tuvo que enfrentarse al embargo estadounidense, La Habana envió a un equipo de ingenieros para que construyera una de las primeras autopistas que hasta hace no mucho era una de las pocas que había en el país.
Cuba es uno de los pocos países del mundo donde los líderes comunistas de Vietnam pueden dar discursos sobre socialismo
Los campesinos vietnamitas con sus bicicletas cargadas o quienes manejan sus motos en la autopista nacional 21 para llegar a Hanói a vender sus productos probablemente no piensen mucho en Fidel o Raúl Castro, pero para los líderes comunistas, Cuba siempre ha sido un amigo auténtico, de esos que están ahí en las buenas y en las malas en el tiempo de posguerra.
Para ellos, es más importante recordar que, pese a la que consideran la “traición china” de 1979 cuando el líder Deng Xiaoping lanzó una guerra sangrienta en la frontera con Vietnam y pese al colapso de la Unión Soviética y sus aliados de la Europa del Este, Hanói sigue teniendo un “buen amigo en el mundo”.
Cuba es uno de los pocos países del mundo donde los líderes comunistas de Vietnam pueden dar discursos sobre socialismo, como hizo el secretario general del Partido Comunista en La Habana.
En esa ocasión, el presidente Raúl Castro le entregó una medalla que es la mayor distinción de la isla.
Como retribución de la amistad, en un encuentro que tuvo lugar en el puerto Hai Pong de La Habana, el político vietnamita donó 5.000 toneladas de arroz a Cuba en nombre de su gobierno y su pueblo.
Ciertamente Vietnam tiene mucho que compartir con Cuba, pero La Habana debe tener presente cómo le ha afectado la crisis económica a su amigo oriental.
 

Contexto

País desigual, ciudad desigual

Los problemas históricos que han secuestrado las posibilidades de habitar en territorios que propicien una mejor calidad de vida, se agravan hoy en día ante las evidencias de desigualdad que afloran por cualquier rincón de Latinoamérica. Esta realidad no es extraña para los que habitan en la República Dominicana, la cual ha registrado durante las últimas décadas un incremento progresivo en los niveles de desigualdad que existen entre las distintas regiones del país.
Estas diferencias se evidencian al analizar la relación entre los habitantes y la ocupación del suelo; con una población de casi diez millones de habitantes (9,738,818 habs. ONE 2010) residiendo en todo el territorio nacional, más de la mitad de la población se encuentra localizada en a penas el 11% del territorio.
De las treinta y dos (32) provincias (incluyendo el Distrito Nacional) que componen la República Dominicana, en apenas cuatro de ellas (con un área de 5,490 Kms”), residen unos 4,794,163 habitantes, en el resto del territorio (43,167.75 kms”), se encuentran esparcidos unos (4,944,655 habitantes). El análisis de la concentración de personas a nivel provincial, permite destacar que solo cuatro (4) provincias (Distrito Nacional, Santo Domingo, Santiago y San Cristóbal) se encuentran por encima de los cuatrocientos mil habitantes y solo la provincia de Santo Domingo sobrepasa en la actualidad el millón de personas. En cuanto a la relación existente entre la cantidad de la población y el territorio ocupado resalta que el Distrito Nacional, con una densidad de 10,266.34 Habs./Km”, supera en más de cincuenta veces el promedio nacional.
Este nivel de aglomeración es más notorio en los principales centros urbanos de la nación, ya que en estos emplazamientos se concentra la mayor parte de la inversión pública estatal, acompañada de numerosas inversiones privadas y una oferta de servicios públicos más eficiente que en otras zonas del país; esta centralización de los recursos genera un “espejismo” que provoca una continua migración hacia estos núcleos metropolitanos, en búsqueda de las oportunidades que no encuentra en sus comunidades de origen.
Esta ausencia de oportunidades es evidente al identificar la relación urbano-rural, en cuanto al índice de pobreza; en un estudio publicado a principios de año por la Unidad Asesora de Análisis Económico y Social del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo se indica que “la tasa de pobreza general (2011) fue mayor en las zonas rurales 46.1%, que la registrada en las zonas urbanas 25.9% para una brecha absoluta de 15.2 puntos porcentuales” (Morillo 2012). El mismo estudio señala que las dos regiones mas pobres del país en el 2011 fueron El Valle y Enriquillo (zonas eminentemente rurales), con tasas de pobreza en general de 53.9% y 53.8%; estos elevados niveles de pobreza mantienen una población de a penas unos 647,743 habitantes (ONE 2010) en unos 12,098.17 Kms”, es decir, el siete por ciento (7.0%) de la población reside en una cuarta parte del territorio dominicano.
A pesar de que las ciudades son las más beneficiadas de esta concentración de recursos, las mismas están replicando el mismo fenómeno de desigualdad que se genera a nivel nacional. La atracción de habitantes en búsqueda del “sueño urbano” esta provocando la consolidación de dos formas de vida dentro del mismo territorio; por un lado una sociedad con acceso a las ofertas de un mercado capitalista, bajo los pilares del consumo y por otro lado una sociedad sin las posibilidades de insertarse en el mismo mercado, con el único objetivo de estar mas cerca de las “migajas” (pseudo-oportunidades) que desecha una parte de la población, por consiguiente con altos niveles de frustración y pocas esperanzas de una mejor calidad de vida.
“Las ciudades de la región, vistas en su conjunto, son y se mantienen como las más inequitativas del planeta. …son ciudades “duales”, “divididas”, “segregadas”, algo que se expresa tanto espacial como socialmente.”, señala el Informe del Estado de las ciudades de América Latina y el Caribe 2012 (ONU-Hábitat). El mismo informe señala que: “esa división se manifiesta de manera flagrante en el alto coeficiente de desigualdad de ingreso en las ciudades, así como en la existencia de asentamientos informales.”
Ante la imposibilidad del Estado de hacer frente a estas realidades, la respuesta por parte de la población se limita a los esfuerzos individuales, en el cual cada ciudadano busca su mejoría a partir de sus propias posibilidades; magnificando los niveles de desigualdad que surgen a partir de los desequilibrios nacionales producidos por la ausencia de instrumentos para el desarrollo integral de los territorios.
Fruto de esta realidad, hoy en día vivimos en ciudades con altos niveles de concentración, inseguras, contaminadas, carentes de oportunidades, con servicios públicos ineficientes, entaponadas y con una serie de problemas sociales que se magnifican en la medida que la capacidad urbana es desbordada.
@erickdorrejo

Transformación de una parte de la ciudad

Ya todo fue inaugurado. Incluso lo inútil y perverso. Hagamos ahora las pequeñas cosas. Empecemos por adecentar el país e iniciemos un plan, que sea real, para erradicar la pobreza. En la capital dominicana hay unas extensas zonas tan altamente degradadas que se han convertido en cultivo de delincuencia y antros de perdición.

Los barrios que bordean los ríos Ozama, Isabela y Haina se inundan desde que se nublan los cielos y como cada año tenemos temporada ciclónica y siempre, por menos que pase, uno que otro meteoro se acerca o impacta la geografía nacional, es menester (ahora que hay nuevo gobernante, no gobierno) empezar a urdir una estrategia de salvataje que permita no ir en auxilio de los que se inundan, sino evitarles que traguen agua, que se ahoguen y que sus humildes casitas se aneguen de aguas sucias.

Santo Domingo es una ciudad sin fortuna. Quienes la han dirigido la han estrellado contra los muros de las perversidades. La han destrozado. La carreterizaron de vías de alta velocidad que resquebrajan el centro urbano fronterizando los sectores de manera y forma aviesa. Túneles inútiles, elevados obsoletos que solo trasladan los problemas y mientras, dejaron a los barrios periféricos a la deriva.

La sala está, aparentemente muy limpia, pero los aposentos están, evidentemente muy sucios.

El “polígono central” fracasó en su esencial planteamiento dinamizador con el deseado equilibrio. Ahora todo está concentrado allí pero sin balance, sin mesura, todo aglomerado. Vistoso, ostentoso, opulento, pero invisiblemente peligroso porque espera mayores hecatombes sanitarias del subsuelo, mayores aglomeramientos vehiculares en su superficie, más y peores gestiones del uso de suelo comercial y privado.

Los habitantes de los barrios depauperados miran y esperan. La pobreza se consuela y llama la atención solamente como un voto electoral. Luego se descarta y no le sirve a ningún político. Hay ahora la oportunidad de anteponer a la carreterización, a los elevados y túneles, y a las líneas del metro, absurdamente centralizadas, una recuperación de las abandonadas barriadas que bordean los ríos de la capital dominicana, el trágico talón de Aquiles urbano.

Frágiles y vulnerables, los barrios periféricos han estado esperando por 90 años una intervención puntual que los saque del ostracismo medieval en el que sobreviven. Una que otra funeraria, un destacamento de la PN, una estación de bomberos, una escuela y quizás un centro clínico hospitalario, pretenden ser logros de alcances beneficiosos para sus lugareños, pero son pomadas, son bálsamos y curitas que apenas mejoran, sin sanar, el degradado ambiente urbano de esa parte de la ciudad. El deterioro de la calidad de vida en esos sectores pudo haber mejorado hace 18 años cuando estuvo listo el Plan RESURE. Pero el presidente de los caprichos prefirió el Metro y luego sus subalternos eligieron las alcancías recaudadoras de la carreterización para solventar iniciativas y propiciar recursos que fluyeron como por arte de magia ante la realidad social de un país adicto a los espejismos. 

Ahora hay que cumplir promesas y sacar a un alto porcentaje de dominicanos y dominicanas de la pobreza absoluta. Acudiendo a sus barrios es una manera directa de intentarlo. Quienes nos sentimos orgullosamente dominicanos, eso esperamos…
Tomado de diario libre

50 años después del derrocamiento de Juan Bosch

La hora de la justicia social y el presidente Danilo Medina:

50 años después del derrocamiento de Juan Bosch
                                                                        Necesitamos una profilaxis, en todo el cuerpo social dominicano
Escrito por: VICTOR GRIMALDI CÉSPEDES
De una Revolución Democrática, la posible, lo menos que puede esperarse es un tratamiento justo para la gran mayoría de dominicanos y dominicanas que han ido quedando rezagados con el pasar de los 50 años que ya casi han transcurrido desde que en 1963 fue derrocado el primer esfuerzo serio por hacer de nuestra Patria una tierra de libertad.
El golpe de Estado de 1963 frustró un proyecto de nación y sociedad abierta concebido sobre la base de un desarrollo económico sano e independiente de los recursos del país, pero la desviación mayor del objetivo boschista lo produjo en más de dos generaciones el efecto de la intervención norteamericana de 1965.
Desde entonces, hemos estado sometidos a un modelo de explotación y dominación social que ha excluido y marginado a las grandes masas del pueblo dominicano de una vida digna.
La alineación y la degradación moral de nuestra sociedad han sido el resultado de aquel proceso que se inició en 1963, bautizado con sangre desde 1965 y apadrinado por el darwinismo socio-económico neoliberal que sin ninguna criticidad hemos aceptado.
Si ciertos políticos han dado malos ejemplos de vida, los tomaron y los aprendieron del sistema de dominación y enajenación que se nos impuso como consecuencia del aborto histórico de 1963 y 1965.
Ahora se pretende criticar a todos los políticos, o a algunos políticos. Pero, cuidado cuando miramos hacia otros litorales.
No es verdad tampoco que todo es buen ejemplo en el sector no gubernamental o “no político”.
Los patrones de consumo y mal comportamiento malignos los han impuesto como modelos deseables ciertas figuras del “empresariado” que pagan y promueven hace tiempo la resistencia a la justicia social.
No hablemos de dispendio público sin mencionar el saqueo de nuestros recursos naturales y minerales, ni de los fraudes fabulosos bancarios conocidos ni de los otros fraudes encubiertos, ni de las cuentas de miles y miles de millones en el exterior y sus activos expatriados, ni del estilo de vida lujoso y dispendioso de la élite privada que debe sentirse avergonzada ante millones de seres humanos que han tenido que abandonar sus campos para habitar cinturones de miseria por el abuso y la injusticia del sistema económico y social que se le ha impuesto al pueblo dominicano.
Es verdad que necesitamos una profilaxis, pero en todo el cuerpo social dominicano, y aquellos que se crean limpios, que tiren la primera piedra, como dijo el Maestro.
Hoy vive una parte de la Humanidad una crisis social, con manifestaciones económicas evidentes, y comienza a verse un resquejabramiento de las ideas y supuestos que han prevalecido en los últimos decenios.
Estas señales deberían alertarnos a los dominicanos y dominicanas. La época presenta signos de cambios profundos paradigmáticos que se avecinan en todo el mundo.
Echemos al zafacón de la historia las hipocresías y simulaciones, sin dejarnos manipular por los oportunistas de siempre, y hagamos conciencia de que estamos de nuevo, como en 1963, frente al desafío de la justicia social.
Apoyemos el esfuerzo del presidente Danilo Medina y del Gobierno del Partido de la Liberación Dominicana y sus fuerzas aliadas.

Ética y pedagogía en Juan Bosch

Julio Aníbal Fernández Javier
Finalmente, en una etapa posterior de su vida política, luego de una gran evolución ideológica en su pensamiento político, fundó los círculos de estudios, cuando aún presidía el Partido Revolucionario Dominicano, como después de la fundación del Partido de la Liberación Dominicana, donde los constituyó en el núcleo central por donde debían ingresar los simpatizantes de la nueva organización que deseaban hacer vida como militantes de ese instrumento político que fundó para servirle al pueblo, y completar la obra iniciada por los líderes de la sociedad secreta La Trinitaria, de liberar definitivamente al pueblo dominicano de las ataduras que le impedían transitar senderos de libertad y de desarrollo.
Otros instrumentos, de carácter pedagógico y difusión de las ideas y la educación que Juan Bosch fundó, junto con un selecto grupo de colaboradores políticos, fueron la revista “Política, Teoría y Acción”, el semanario “Vanguardia del Pueblo” y el programa radial “La Voz del PLD”, todos órganos de divulgación y difusión de ideas y conceptos ideológicos.
Además, está su fructífera producción intelectual, con más de cincuenta y siete libros escritos, de diferentes géneros literarios, en un lenguaje llano, sencillo y directo para el pueblo. Sin duda alguna, que el legado ético y pedagógico del profesor Juan Bosch, es tan vasto, que puede ser objeto de un estudio mucho más amplio, para dar a conocer a la sociedad contemporánea su aporte en temas tan importantes para el ejercicio de la actividad política.

Presupuesto de 2013 será menor al de 2012

AUSTERIDAD
Presupuesto de 2013 será menor al de 2012
ESTE AÑO ESTABA PREVISTO QUE SE EJECUTARAN RD$436,985.9 MILLONES
  • Gobierno. La administración de Danilo Medina ha muestras de austeridad ante el déficit encontrado.
Jairon Severino
jairon.severino@listindiario.com
Santo Domingo
No hay posibilidad de que el presupuesto del año próximo sea mayor al que se ejecuta en 2012. La reforma fiscal que busca captar cerca de RD$55,000 millones sólo representa una parte de las necesidades básicas que deberá cubrir el Gobierno en 2013. Los números no alcanzan por ningún lado, aunque el gobierno busca ahorrarse otros RD$60,000 millones, aproximadamente 2.2% del producto interno bruto (PIB)
El ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Temístocles Montás, lo dejó bien claro: “El presupuesto de 2013 sería menor al que se maneja este año”. El presupuesto original de este año era de RD$430,000 millones, pero luego se aprobó uno complementario por RD$71,000 millones en julio, lo que establece en RD$501,000 millones la estimación de ingresos y gastos para 2012.
Sin embargo, el gobierno que entregó en agosto de este año se excedió en el gasto y a septiembre el déficit se había encaramado a poco más de RD$148,600 millones, según las cifras que dio a conocer la administración que preside Danilo Medina. De un presupuesto de RD$436,985.9 millones, al 30 de agosto se habían ejecutado RD$364,938.2 millones, alrededor de 83.5%.
Ingresos tributarios
El Gobierno ha estimado ingresos tributarios cercanos a los RD$329,000 millones para el próximo año, y con las donaciones esperadas se podrá llegar a los RD$334,000 millones, sin incluir los ingresos de la propuesta de reforma y algunos desembolsos de préstamos pendientes.

En medio de las discusiones para llegar a un consenso con miras a la reforma fiscal, el presidente Danilo Medina ha afirmado que no hay otro camino. El proceso ha retrasado el envío del presupuesto de 2013 al Congreso, el cual también deberá estar amarrado a lo que se dialogue con el Fondo Monetario Internacional (FMI), a cuyos técnicos el primer mandatario responsabilizó del modelo de negocios que se implementa en el sector eléctrico.
Según la proyección oficial, el próximo año se busca reducir el déficit fiscal de 6.4% a 3%, lo cual deberá seguir produciéndose en los años subsiguientes hasta sanear la economía. En estos términos también se ha expresado el ministro Montás, quien considera que ahora lo importante no es que un acuerdo con el FMI garantice recursos al país de ese organismo, sino “que el acuerdo con el FMI le garantice a República Dominicana la posibilidad de acceder a los mercados de capitales a financiar ese déficit en condiciones favorables”.
El presupuesto original de 2012 incluyó fuentes financieras del presupuesto por RD$78,262 millones, de los cuales un 71% se obtendría a nivel internacional y el restante 29% en el mercado local. El gobierno admitió que a julio de este año el déficit rondaba los RD$78,000 millones.
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LOS EFECTOS ESPERADOS DE LA REFORMA FISCAL

El ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, Temístocles Montás, consideró que a juzgar por experiencias anteriores, con la reforma fiscal que impulsa el gobierno los resultados serán positivos a mediano plazo para la economía dominicana.

Montás dijo que la reforma fiscal que se elaboró entre mayo y agosto de 2004 presentada por el entonces presidente Hipólito Mejía y aprobada en octubre de ese año, a la que siguió otras dos reformas en los dos años posteriores, fueron beneficiosas para la economía. “Desde el punto de vista positivo, la economía se expandió enormemente en 2005, en 2006; siguió expandiéndose en 2007 y con todo y que eso podía tener efectos políticos, pero nosotros”, expresó Montás.

La Loma de Miranda

“Para definirte Patria, / nombraré las cordilleras, / los ríos,/ las montañas,/ las cañadas y el rocío que sutil se cuela en las mañanas./ Para definirte Patria/ simplemente despertaré /por el olor de la tierra mojada,/ el canto del gallo/ determinará nuestras madrugadas,/ el aroma del café colado me llevará al surco/ donde la semilla parirá/ el sustento de las almas. / Para definirte Patria, / miraré el horizonte/ reuniré las piezas esenciales/ de esta larga caminata, /exclamando/ con todo el respirar/ de mi cuerpo: Eres como un altar,/ tallado en centenarias caobas,/ bañadas por un haz de luz,/ determinada por el seno principal/ de la idea pura,/ detenida en la cúspide/ de una región, de soles/ de lunas”. (Poema de Marcial Báez)
Si se entrega la Loma de Miranda ya no tendremos Patria definida. Habrá una cordillera rota, una loma destrozada, ríos secos, desaparecerá el rocío, el olor a tierra mojada se volverá candente, el canto del gallo dormirá para siempre, el aroma del café se tornará ausente, las amapolas florecidas se morirán de angustia, los pinares altos y hermosos perecerán de rodillas, el surco donde nacen las semillas se enterrará en lo oscuro, las caobas con sus cúspides de soles y lunas ya serán otras cosas, y como dice Marcial Báez en su poema, también morirá “el respirar el cuerpo”.
Entregar La Loma de Miranda a esa compañía minera, en busca de lo que no se la ha perdido, es volver a lo que fue la destrucción por parte de los invasores de gran parte de nuestro país. Es exportar lo nuestro, lo tuyo, lo mío, lo que hemos heredado de la Madre Naturaleza. Destruir a Miranda es herir a golpe de balas, palos y cuchillos lo que somos y lo que queremos seguir siendo. De ser así, Miranda será un espacio contaminado que abarcará todo el país. Nacerán niños con discapacidades, mayores en enfermedades desconocidas, aire irrespirable y un sinfín de negatividades ambientales que ni con los miles de millones que se gane la minera nos devolverá la vida, la Patria querida y hermosa, los árboles que la identifican, sus flores que la bañan de olores exquisitos, sus deliciosas frutas, sus ríos que nos nutren de agua, y sobre todo nos matará a campesinos inclinados ante una tierra fértil.
Las mineras siempre han sido un pecado original. Por ellas ha habido guerras, asaltos, muertes, invasiones, mentiras, falsedades y cuenta la historia cómo esclavizaban a la gente del pueblo para sacar el oro. Ahora, aunque cada vez se utilizan menos las manos, se continúa esclavizando. Hay que ver también cómo las mineras no pagan lo que tienen que pagar, ni por lo que cuesta el trabajo día a día, ni por las enfermedades y las jubilaciones. Y luego dicen que no ganan lo suficiente y por eso no pagan al Estado y hay que esperar por años a que se llenen los bolsillos ¿Y entonces? ¿Para eso hay que entregarle La Loma de Miranda? Pues no, que se vayan a freír tuzas a otra parte.
Denver, Colorado

Constitución, el pluralismo y los partidos

Los partidos políticos son una expresión del pluralismo político y del principio democrático, (López Garrido). Desde esta idea se asume el surgimiento de los Partidos Políticos como el “non plus ultra” en la evolución de los conceptos ligados principalmente a la demanda de participación que realizan las personas en la medida que adquieren ámbitos de poder. Podrían ser enmarcados en el tránsito ideológico que ha permitido trabajar la construcción del concepto de soberanía popular frente al de soberanía nacional. La dimensión de este tránsito no es simple, está supuesto a obligar el incremento de las relaciones entre representantes y representados, lo que otorga a los partidos una connotación de gran importancia, pues deben cumplir una labor mediadora y sintetizadora de la voluntad popular y la estatal. Se resalta como un punto muy luminoso la evolución y ampliación del derecho al sufragio a todas las personas.
Afirmo con el Prof. García Guerrero, “que la aparición del partido político en sentido moderno es una consecuencia de la evolución de la soberanía nacional, el sufragio restringido y el sistema electoral mayoritario propios del Estado liberal, hacia la soberanía popular, el sufragio universal y la representación proporcional”. Con una función principalísima, ya que es un instrumento fundamental en el proceso de formación de la voluntad del Estado.
La Constitución dominicana, en su artículo 216 establece que: “La organización de partidos, agrupaciones y movimientos políticos es libre, con sujeción a los principios establecidos en esta Constitución. Su conformación y funcionamiento deben sustentarse en el respeto a la democracia interna y a la transparencia, de conformidad con la ley”. Le asigna tres fines esenciales, garantizar la participación de la ciudadanía en los procesos políticos para el fortalecimiento de la democracia. Contribuir en igualdad de condiciones a la formación y manifestación de la voluntad ciudadana. Servir al interés nacional, bienestar colectivo y el desarrollo integral de la sociedad.
La Constitución le reconoce expresamente un protagonismo extraordinario, lo que en términos teóricos es un significativo progreso para nuestra democracia. Asume una sociedad plural fundamentada en un Estado democrático y los partidos políticos como las vías institucionales para consolidar el pluralismo político, que implica libertad e igualdad de concurrencia de las organizaciones políticas, sobre una base de libertad, equidad y justicia.
Siguiendo a Lucas Verdú, podemos afirmar que el pluralismo político es un principio primordial en el desarrollo de sociedades democráticas, pues es un principio que se descompone en “subvalores” como tolerancia, cooperación y relativismo; asumidos desde una perspectiva muy bien definida académicamente y moralmente; sobre todo para responder con criterios claros a la denostación de los mismos que personas con visiones absolutistas de los procesos quieren asignarle. Tolerancia, cooperación y relativismo, sustentados desde la convivencia, la democracia, el respeto a la existencia de la diversidad, la interrelación, la cooperación en la búsqueda y protección de intereses comunes, la negociación y el consenso. O sea, el reconocimiento de que la construcción social requiere tomar en cuenta situaciones que no pueden mirarse desde contenidos absolutos, ni religiosos.
Produce una gran pena que en República Dominicana, los partidos políticos en su accionar cotidiano están absorbidos en el “clientelismo político” y en la lucha de intereses individuales que los entrampa y no les permite jugar el rol al que están destinados, ni se articulen como el espacio “natural” para construir la vida en democracia.
Con mi optimismo habitual que me permite creer en el enunciado de que “un mundo mejor es posible”, esperaría que sea posible revertir el proceso de pérdida de confianza, de credibilidad, de transparencia, y legitimidad que viven los partidos políticos en mi país; y que, amparados en el artículo 216 de la Constitución, se pueda crear una verdadera institucionalidad partidaria, que responda al pluralismo político; que verdaderamente asuman su rol de promoción y responsabilidad en los cambios sociales, políticos y económicos necesarios para el desarrollo y el bienestar de todas las personas.
¿Será que el sistema de partidos amerita con carácter de urgencia de un rediseño, de una reingeniería profunda? Están establecidas las bases constitucionalmente legitimadas para que actúen como órganos aliados del desarrollo nacional. Lo que falta es que la dirigencia y la militancia lo asuman así. Me parece prudente que si vamos a seguir eligiendo nuestras autoridades por este mecanismo, necesitamos que sean Partidos Políticos fuertes, no maquinarias electorales. O ¿será que tendremos que ir pensando en la búsqueda de otras vías? Yo soy de las que quiero pensar, que a pesar de la crisis de representación y de legitimidad a lo interno de los partidos, existen las condiciones constitucionales para construir una verdadera democracia y un Estado Social y Democrático de Derecho. Lo que no me queda muy claro es el hecho de que las mismas personas que crean mediante Asamblea Constituyente estas condiciones óptimas, y la mayoría de la dirigencia partidaria, al momento de la aplicación práctica se vuelven buchipluma no más…

El conservadurismo de “Breaking Bad”

 Breaking Bad” es una serie fascinante. Pero los intentos para compararla con “ The Wire” (Bajo Escucha en español), que analiza sistemáticamente las instituciones y la experiencia estadounidenses, son equivocados. “ Breaking Bad” es fundamentalmente una serie conservadora que trata toda sobre el individuo.
El pasado 2 de septiembre, AMC emitió el último episodio de su quinta y última temporada de “ Breaking Bad”, una serie muy popular y críticamente aclamada sobre un maestro de química con poca fortuna que, después de ser diagnosticado de cáncer terminal, empieza una nueva vida como productor de cristal de metanfetamina. Las grandes alabanzas a la serie están ampliamente garantizadas: el argumento es fascinante, la fotografía y la actuación magníficas, y el drama intenso. Algunos se han atrevido incluso a sugerir que “ Breaking Bad” representa la mejor televisión moderna que se ha ofrecido, incluso mejorando a The Wire de HBO como la mejor serie de su tiempo. Esto, hay que decirlo, es dar a la serie demasiado mérito.
Por muy entretenida que sea la serie, es importante entender lo que no es: un análisis serio de la guerra contra las drogas, el sistema sanitario, la cultura de las drogas de la clase media o, ni de lejos, la experiencia norteamericana. De hecho, la serie es más bien una demostración de un punto de vista muy conservador que plantea que la vida no es sino una serie de elecciones individuales. La serie, más que sencillamente, atribuye las consecuencias de esas decisiones de lleno a las mujeres y (mayormente) hombres que las toman. Como Chuck Klosterman escribió para Grantland , en un artículo del 2011 alabando a “ Breaking Bad” como la mejor serie de la era moderna, la serie presenta un mundo donde “la bondad y la maldad son simplemente elecciones complicadas, no diferentes de cualquier otra cosa.” Esto, añade, es en contraste a “ The Wire ”, donde (énfasis en el original) “todo es al mismo tiempo bueno y malo” y “las condiciones importan más que los participantes.”
Klosterman, al intentar explicar por qué “ Breaking Bad” es la mejor serie de la era moderna, está de hecho, y sin pretenderlo, señalando una de sus más manifiestas debilidades. La debilidad más grande de “ Breaking Bad” es la falta de un análisis sistemático del experimento estadounidense, lo que a la vez fue la mejor baza de “The Wire”. De hecho, “ Breaking Bad” hace exactamente lo opuesto a un análisis del sistema; en vez de centrarse en los problemas sociales desde un punto de vista general, se centra en lo micro, en la vida de un solo hombre, con ambiciones y moral únicas. Como resultado, “ Breaking Bad” nos enseña mucho sobre un hombre fascinante, y apenas nada sobre la experiencia estadounidense.
 Breaking Bad” no tenía por qué ser de esta manera. Después del episodio piloto, uno podría haber pronosticado razonablemente que la serie serviría para tratar el impacto de nuestro lamentable sistema de salud en quiebra. De hecho, un artículo reciente en The Nation describe la serie ser (erróneamente, yo diría) sobre el “fallido sueño americano,” rellena con “elecciones imposibles.” “Breaking Bad,” escribe el autor, “trabaja para desmontar esas pequeñas falacias que evitan que el pobre demande dignidad.”
Pero esta interpretación sobreestima grandemente a “ Breaking Bad” como una crítica al capitalismo norteamericano y/o sus instituciones. De hecho, poco después del episodio piloto la serie pivotó rápidamente a algo muy diferente, y algo enraizado profundamente en una especie de conservadurismo masculino e individualista. Resultó que Walter White no cocinaba cristal de metanfetamina porque no podía pagar sus facturas médicas, sino porque no quería aceptar caridad (de amigos bien avenidos) para pagar esas facturas.
Usando un razonamiento y un lenguaje que a los conservadores les debe encantar, White no se humillaría a sí mismo aceptando ayuda de otros, sin importar lo que tenga que hacer para evitar ese destino. Recibir caridad en el mundo de White, le hace débil, le hace menos hombre, y es mucho menos deseable para él que morir de cáncer. La idea de que fue “forzado” a una vida de crimen no hace justicia a la evolución de White a Heisenberg. White tenía elecciones; puede que no fueran elecciones perfectas, pero no eran elecciones “imposibles”, como las que los personajes de “The Wire”afrontan todo el tiempo.
La decisión de White de fabricar drogas no fue hecha claramente desde la desesperación, lo que se enseña más adelante con el hecho de que continúa con la travesura mucho después de que hiciera millones y su cáncer estuviera en remisión. No, la decisión de White reflejaba un conservadurismo clásico que viene directo de los gustos de Edmund Burke. “Un hombre provee para su familia…. porque es un hombre,” dijo el cabecilla de las drogas Gustavo Fring , a un agradecido White. Esta línea enseña por qué “ Breaking Bad” puede bien ser la serie de la televisión más conservadora filosóficamente.
“ La serie es cuidadosa en enseñar lo duro que es lograr incluso pequeñas cosas. La casa de Walt y Skyler no es lujosa, y sin embargo es muy real la posibilidad de que puedan perderla después de la muerte de Walt. Cuando Walt le dice a Skyler lo que ha hecho, su justificación es indudablemente modesta. Le dice: “He hecho una cosa terrible. Pero la he hecho por una buena razón. Lo hice por nosotros,” dijo Alyssa Rosenberg, del Centro para el progreso americano, en una entrevista por correo electrónico con Truthout. “Aún así, la solución de Walt a este dilema es individualista, guiada por una visión de masculinidad que le hace avergonzarse cuando su hijo pide donaciones para su tratamiento. Conforme la serie avanza, él abraza esta idea de que triunfa como hombre no sólo cuando provee de una modesta seguridad financiera a su familia, sino cuando está amenazando a otra gente.”
Para ser justo, los creadores de “ Breaking Bad” son abiertos sobre lo que la serie está intentando hacer y ni siquiera intentan diseccionar los problemas sistémicos en los Estados Unidos. Cada simple detalle de la serie y la vida de White es, como el protagonista explicó a su hijo que se había tragado su mentira sobre la adicción al juego,”todo sobre elecciones.” Y aquí es donde “Breaking Bad” pierde una oportunidad increíble. Aprendes mucho más sobre la sociedad cuando la gente se mueve en un mundo, muy parecido al nuestro, donde las decisiones están restringidas por fuerzas externas y más grandes. “ The Wire” , por supuesto, es un asalto totalmente frontal a numerosas instituciones fallidas, y de alguna manera, a la naturaleza brutal del capitalismo en sí mismo, un sistema que deja una clase marginal urbana permanente en las calles de Baltimore con pocas razones para la esperanza y apenas sin posibilidades de escapar.
Aquí vemos que ser “malo” o “bueno” no es simplemente una cuestión de “decisiones complicadas,” sino de un mundo complicado donde muchos son principalmente sujetos del mundo que les rodea. Consideren los giros de los personajes de “Wire” con los chicos jóvenes, como Dukie, cuyo caída a la mendicidad y la adicción a las drogas no puede ser explicada por una cuestión de “complicadas decisiones.” Así mismo, el personaje de Michael, cuya “ complicada decisión ” de unirse a una banda violenta de asesinos es también complicada pero mucho más que su propio juicio. “Tengo un problema, no puedo acudir a ningún otro,” le dice al líder de la banda Marlo Stanfield. Y no está del todo equivocado. Su hermano pequeño, que no tiene a un adulto de confianza que le cuide, tiene el riesgo de ser abusado sexualmente, forzando a Michael a una “decisión.”
Las elecciones son un lujo que White tiene, y la clase baja pobre urbana no. No por nada, si Dukie de “Wire” hubiera contraído cáncer, lo más probable es que hubiera estado sin diagnosticar y hubiera muerto rápidamente. Y ese es un pensamiento escalofriante y contundente sobre la experiencia americana. “ Breaking Bad” apenas ofrece tales reflexiones sobre la vida estadounidense. Los niños de “ Wire” son en muchos aspectos, lo que Kurt Vonnegut denomina “juguetes inservibles de fuerzas enormes.” Ellos prueban que no todo el mundo tiene las mismas oportunidades de elegir, y en algunos casos ni siquiera se pueden calificar como elecciones de ninguna manera.
A diferencia de la representación llena de matices que vemos de los traficantes de drogas y adictos en “ The Wire,” “Breaking Bad” presenta a la contracultura de la droga de Albuquerque como apenas una panda de idiotas: clase media, niños vagos ; prostitutas envejecidas y desdentadas; capos de la droga erráticos y enloquecidos; etc. La representación de Wendy la prostituta es especialmente pésima; en una fría apertura se presentan los horrores de su vida de manera cómica mediante una canción, y en otra escena, el tío Hank se mete con su diente mellado para asustar a Walter Jr. de la marihuana. Incluso el desafortunado Jesse Pinkman, también adicto, es redimido ante las cámaras sólo cuando con Walt prospera en el mercado negro y hace millones, ganando ambos poder y riqueza, dos de los valores absolutos de “ Breaking Bad”.
Todo esto con su fascinante estudio del personaje. La transición de White a Heisenberg ha sido dramática, deja con la boca abierta. Think Progress dedicó hace poco un artículo a la idea de que Walt está abusand de Jesse, lo que no es sólo bastante convincente, sino que también demuestra la profundidad con la que puede ser examinado el personaje de Walt. Pero de hecho es del personaje del que podemos aprender, y no mucho del mundo en el que vive. De hecho, Walt y sus experiencias son tan meticulosamente únicos que estamos bastante limitados en cuando a lo que podemos aprender de sus aventuras a través los suburbios del cristal de metanfetamina de Nuevo México. No se puede decir lo mismo para “ The Wire” donde la mayoría de los personajes son representativos de una población entera de Estados Unidos: los pobres urbanos.
Es interesante cómo Rosenberg, que ha escrito sobre los aspectos conservadores de la serie, le cuenta a Truthout que “dado lo agudo de la crítica moral de la serie acerca de en lo que se ha convertido Walt, lo profundamente villano que es ahora, tengo que verlo como una crítica tanto del fallo de las instituciones y el “llevarlo solo”, así como la respuesta hipermasculina a esos fallos.”
Sin embargo, los sentimientos conservadores detrás de las acciones de White, si no las acciones en sí mismas, todavía parecen resonar en muchos fans. Al final de la cuarta temporada, la batalla final entre White y Fring se dio como un duelo armado del Western, aunque más horripilante . Fue una televisión irresistible, y al final, nuestro anti-héroe, White, ganó el día. Klosterman, en su ensayo, admite que a pesar de sus caminos engañosos y asesinos, la audiencia es puesta en “la curiosa posición de seguir animando a un individuo que ya no es bueno.” Consideren las palabras: Ya no es bueno. Klosterman usa las palabras “bueno” y “malo” como si el mundo entero pudiera ser situado en un diagrama de Venn que nunca intersecta.
White puede todavía recibir su “justo postre” para cuando la serie termine. Pero “The Wire” no nos tenía apoyando o rechazando a ningún héroe o villano en ningún caso; de hecho los personajes de la serie eran demasiado complicados, con mucha diferencia, para esas etiquetas. “ The Wire” , sin embargo, nos tenía apoyando un mundo en el que todos los seres humanos pueden vivir con dignidad y tienen la libertad para de hecho tomar decisiones. Y eso es un testamento a la grandeza de “ The Wire,” y un recuerdo de las limitaciones de “ Breaking Bad.”

Truthout


Traducido por moncadista.org


Fuente: http://truth-out.org/opinion/item/11137-impossible-choices-the-conservatism-of-breaking-bad
Fuente de la traducción: http://www.moncadista.org/2012/10/08/elecciones-imposibles-el-conservadurismo-de-breaking-bad/