¡Bendita crisis! El Gran Cambio Planetario

El viejo mundo del ego y del dios dinero (el dios “yo”, el dios miedo…) se está derrumbando estrepitosamente y en la segunda mitad de este año se va a derrumbar todavía más. Va a ser tremendo. Pero eso es algo maravilloso, porque deja paso a un mundo nuevo, a una nueva dimensión en todo aquel que elija estar ahí.

“El Cielo en la Tierra se encuentra detrás de los telediarios y del ruido estridente de los medios de comunicación”.

El viejo mundo del ego y del dios dinero (el dios “yo”, el dios miedo…) se está derrumbando estrepitosamente y en la segunda mitad de este año se va a derrumbar todavía más. Va a ser tremendo. Pero eso es algo maravilloso, porque deja paso a un mundo nuevo, a una nueva dimensión en todo aquel que elija estar ahí.

Mucho cuidado con las interpretaciones de lo que ocurre en el mundo (y a nosotros mismos), porque hay que verlo con otros ojos. “Se está derrumbando la economía”,  NO. Es una vieja conciencia la que se derrumba y eso es una bendición.

“Mira lo que me está pasando..”, “mira lo que me ocurre…”. “Cómo estoy, mis enfermedades, mis dolores,…”. “Qué me pasa doctor?…”. “Qué voy a hacer…”. NO. Es un viejo paradigma que se derrumba. Un viejo paradigma que nos ha hecho sufrir mucho, que nos ha hecho interpretar papeles en la vida que crearon mucho dolor en nosotros, que nos engañaron en pos de “falsos ideales”, automatismos que guiaron nuestras vidas a ciegas, aunque nosotros pensásemos que eran “justos”, “necesarios”, “irremediables”… Engaños a nosotros mismos que aplastaron una parte de nosotros y dejaron mucha tensión acumulada en nuestro cuerpo-mente físico, en nuestro cuerpo astral, emocional, que contaminaron tremendamente nuestro cuerpo mental… Autoengaños que nos hicieron abusar de una parte de nosotros mismos, que nos hicieron aplastar nuestro lado femenino, o… masculino, en aras de “hay que hacer”, “hay que…”, “hay que…”, en aras de salvar a los demás, de salvar al mundo, de salvar a los pobres…, de salvar a los ignorantes… (sin saber que era a nosotros mismos a quien teníamos que realmente salvar), en aras de falsos orgullos de nosotros mismos y de nuestra vida y de nuestras “profesiones”, de nuestros roles fabricados, de lo que “valíamos” (los “valíamos” del ego). O en aras también de nuestra emocionalidad exacerbada por una parte femenina desmedida en muchos casos, en lucha con lo masculino y sin el equilibrio y la sobriedad, por lo tanto, de lo masculino. Puro ego alimentándose así mismo… creando en el fondo tensión, dolor, cáncer, enfermedad, muerte…

Qué maravilla, todo eso se viene abajo!. Bendita crisis que derriba la locura que un día seguimos. Bendita crisis que para, que dice “stop”, al cáncer de la industria de la construcción desenfrenada de un mundo agresivo y ciego, de un “desarrollo” basado en crecer y crecer y crecer (cáncer – ¿hasta donde?: metástasis, autosuicidio). Bendita crisis que hace que nuestro amado cuerpo nos enseñe con sus dolores de espalda, con sus aparentes problemas que nos hacen pararnos, con lo que nosotros llamamos “enfermedades”,… que nos enseña la locura que nos hemos hecho a nosotros mismos y al mundo.

Bendita “crisis” que es el derrumbe en lo personal y en lo colectivo de la locura de la inconsciencia y del ego (“yo”, “mi”, “me”, “conmigo” – el mantra del ego repetido miles y millones de veces por los seguidores de la secta del mundo). Bendita crisis, no para destruir por destruir, sino para permitirnos “Ver”. La Magia, la Luz, la Dicha, la Verdad, se encuentran tras todo eso que la “crisis” derrumba. Bendita crisis colectiva y personal.

Sólo bendecir!. Bendecir todas nuestras circunstancias (actuales, pasadas y futuras – son realmente lo mismo puesto que la progresión lineal del tiempo, como los físicos cuánticos saben, es una pura ilusión perceptiva). “Permitir”. Permitir el gran cambio en nuestra conciencia, el Amor. El fin de la lucha contra nosotros mismos y contra el mundo.

Paciencia. Paciencia con nuestro cuerpo, con nuestras circunstancias, con el mundo… No hay nada que temer. Entrega total. Rendición completa. “Porque estoy aquí?…”, “yo quería…”, “yo tenía…”, “yo debía…”, “es que yo no puedo estar en esto…”, “es que lo que tenía que hacer es…” Paciencia. Todo es perfecto cuando uno deja de dar el significado de “problemas” a las cosas. Fe. No fe ciega, en no se sabe qué. Fe en que “puedo elegir la dicha, puedo elegir la paz siempre, -ahora-“. Y desde ahí vemos como el Universo, el Amor, actúa, cuando le hemos dejado libre y nos hemos rendido. Es el Fin de la mente (la mente pensante del “yo”) tan anunciado por las tradiciones espirituales, el Zen, el Yoga, el Chamanismo, el Budismo… Y si no hay mente, ¿qué hay?: Dios, El Gran Espíritu, La Verdad, El Yo Soy… ¡Pruébalo!. Sólo se conoce experimentándolo.

Estamos en un gran momento planetario. En un momento álgido de Despertar. Despertar a la Rendición Total al Espíritu. Despertar a la magia creadora, a una nueva dimensión que siempre ha estado ahí tapada por todos nuestros “yoes”.

No pedimos que los ciegos “vean”, no pedimos que los sordos “oigan”. No pedimos que los que están atrapados a los telediarios, comprendan… Sólo pedimos que Yo vea, sólo pedimos que “Yo” oiga…

Muchas cosas van a “ocurrir” en los próximos meses. Te vas a cansar de oír lo terrible que está el mundo. Te vas a cansar de escuchar a gente hablando de crisis, hablando de recortes, hablando de paro, hablando de impuestos, hablando de destrucción (“este país se destruye…”, “el mundo se destruye…”), hablando de muerte… hablando de miedo. Te vas a cansar de oír los estridentes chillidos de los medios de comunicación, de los telediarios, de los periódicos… Si, y sólo si, los escuchas…

Si sigues decidido a escuchar el mundo del miedo, vas a tener todo por escuchar. Incluso a los aparentes “espirituales” que hablan de los “malos”, de lo que los “malos” (sea anunakis, iluminatis, neonazis, reptoides…) nos hacen y han decidido hacer al mundo.

TU decides. Estamos en un gran vuelco dimensional. Estamos en un gran cambio planetario. Por eso lo viejo se derrumba… ¿Tu donde quieres estar? ¿Donde vas a decidir estar?. El mundo te va a dar la oportunidad por doquier de elegir. El mundo no hace nada, pero te presenta el gran espejo de tu conciencia, de lo que tu Eliges. Sigues teniendo fe en las revistas que analizan lo mal que está la mujer en África?. Sigues teniendo fe en los artículos que presentan la terrible situación de Oriente Medio?. Sigues leyendo “Expansión” para “estar informad@”. Sigues creyendo que ese es el mundo real?. Sigues en el rol de espectador y “analista” de un mundo ajeno a ti, de un mundo separado de ti?. Sigues creyéndote víctima de ese mundo?. Pues la vieja conciencia sigue ahí y seguirá en el universo para todo aquel que todavía crea que es real.

Pero estamos en un gran cambio planetario. Bendita crisis! El Cielo en la Tierra se encuentra detrás de los telediarios y del ruido estridente de los medios de comunicación. Y es completamente real para todo aquel que decida elegirlo. El gran regalo ahora es el mundo del Amor. El final del miedo, el mundo del no-miedo. Y es complemente real porque está en ti. Yo decido el mundo que quiero ver. Y no hablamos de tonterías, de especulaciones vanas que se quedan en algo irreal fuera de aquí. No hablamos de un mundo ficticio en el que viven unos cuantos locos separados del “mundo real”.

El gran regalo de estos tiempos es la fácil comprobación de cómo el mundo se crea desde el pensamiento (desde la conciencia). Elije ver un mundo de Amor y eso es lo que el Universo te presentará (Tu mismo te presentarás). Elije ver un mundo de dicha y eso es lo que verás a tu alrededor. La vieja visión Vedántica y Chamánica de que Yo Soy el creador, se revela ahora en este escenario impresionante, uniéndose a la visión de la ciencia cuántica y a las experiencias de los aceleradores de partículas. ¿Dudas? ¿Crees que esto es algo ilusorio?. Compruébalo por ti mismo. Ahora más que nunca es necesario el pragmatismo y la racionalidad (la razón llevada hacia sus máximas consecuencias: El Espíritu).

Pero sólo se te exige una pequeña cosa: la completa Rendición. El completo abandono de tus deseos, juicios y creencias. Tienes que convertirte en un ser sin creencias, en un Ignorante Divino. Ausencia total de creencias, ausencia total de significados de lo que son las cosas, de lo que es el mundo, de lo que es el tiempo, de lo que significa nada, de lo que tu eres… Libera los significados de todo lo que te ocurre y ves a tu alrededor, en el pasado o en el futuro. Dejar de querer. Dejar de pedir. Deja de querer estar bien y simplemente “estarás” (bien). Deja de querer que tu cuerpo se cure y tu cuerpo se curará: volverá al equilibrio si lo amas, si lo aceptas y dejas de luchar contra él en la seguridad social y la farmacia. Libera los significados de lo que crees que son las cosas de este mundo y abrirás la puerta a la magia.

Sólo se te exige una pequeña cosa: estar dispuesto a renunciar para siempre a tu historia personal, a lo que un día creíste o dejaste de creer ser.

“Mi Padre y Yo, somos Uno” (gracias a nuestro gran maestro y amigo Jesús). No estamos hablando de un Dios ahí fuera, vigilante, externo a mi, separado de mi. “Mi Padre y Yo somos Uno”: ese es el verdadero Yoga, el verdadero Tantra de la Unidad. El verdadero Yoga cuántico del Universo. “El mundo” es una creación cuántica de la mente. “El mundo” en una ensoñación de la mente en sus diferentes dimensiones.

Realmente todo es muy sencillo: “puedo elegir la dicha, todo lo demás lo dejo en Tus Manos”. No existen los problemas cuando te has rendido. No hay problemas cuando has dejado de dar a las cosas el significado de problemas. Realmente no hay problemas. El fin de la lucha. Hay “cosas”, hay situaciones en el “ahora”, hay el mundo que se mueve en una danza incomprensible, misteriosa, pero bendita, una danza que puedes vivir, bendecir, pasar a través de ella sonriendo y continuar… “Pero es que mira lo que ocurre…”, “pero es que mi … está muy enfermo…”, “pero es que…”

Es que sigues creyendo en el dolor?, pues ahí está el mundo del dolor. ¿Hasta cuando? Claro, crees que el mundo es real y todos somos víctimas de algo insondable… Despierta ya!. El mundo no es más que una creación de la mente y aprendimos a crear un mundo de dolor, conflicto y muerte. Pero puede ser de otra forma. Incluso la muerte en este mundo no tiene porqué ser. ¿Es de locos?. Pruébalo. Intenta profundizar. Profundiza en tus creencias, en tu mente inconsciente. Atrévete!.

Atrévete a ir más allá de lo conocido.

Deja a los políticos (algunos, muy pocos, empiezan a leer estas cosas, ¡bienvenidos!) y al mundo que sean como son. Deja a los telediarios que sigan hablando. Les pagan por ello. Tienen miedo y creen que no pueden hacer otra cosa… Únete al grupo de los “locos”. Únete al grupo de los “Indignados en el Amor”. Únete al grupo de los locos creadores de Amor y de Luz. ¿Por qué ibas a querer otra cosa? ¿Lo has pensado alguna vez…?.

Quizá además no tengas que hacer nada y simplemente la Energía te va a llevar a eso en los próximos tiempos… quieras o no… Pero lo que sí puedes hacer es ahorrarte un montón de sufrimiento y de lucha. Y quizá cuanto más sufrimiento te ahorres, más hermanos y hermanas se van a apuntar al grupo de “los locos”.

Se trata de abrir el corazón (coraza-ón) y entregarse. Todo lo demás vendrá por añadidura. Merece la pena. ¿No crees?.

Decídete a comer sin telediarios y a dejar que los alimentos te bendigan a través de Ti!. Adopta el nuevo eslogan de la Luz en tu casa – “TV-Free”, y pon un altar distinto a la televisión.

¡BENDITA CRISIS! – ¡Gracias Padre/Madre!

En en Amor y el Servicio,

Keshavananda.

www.ecoportal.net

Desarrollo Sustentable

Desarrollo Sustentable

Existe una guerra que el Hombre lucha desde hace varios cientos de años. Es una guerra silenciosa – o mejor dicho silenciada – en la que contradictoriamente, ganar significa perder. Esta guerra se viene librando a escala mundial, pero sus mayores batallas se viven cada día en el Hemisferio Norte.
Su inicio, podríamos decir que fue entre los años 1760 y 1780 en Inglaterra, donde comienza a buscarse la mecanización de la producción con el fin de conseguir que esta sea mas rápida y abundante. Para eso eran necesarias grandes máquinas y el carbón era la fuente de energía utilizada por excelencia.
A partir de ese momento cientos de miles de pequeñas batallas dan forma a la “Cruzada mundial del Hombre contra la Tierra”, una guerra de autodestrucción contra su propio hábitat en la que ataca y destruye sus fuentes de alimentos naturales, de producción de oxígeno y de reservas de agua potable necesarios para la vida.
Esta es una guerra de la que todos somos parte, en la que a diario utilizamos nuestras propias armas de destrucción masiva, tan masiva que están destruyendo a todo ser vivo sobre la Tierra. El automóvil, la heladera o el equipo de aire acondicionado, con las tecnologías que se han aplicado hasta ahora y solo por citar algunos ejemplos, sumados al consumismo desmedido e irresponsable, provocan un efecto negativo en el ecosistema del planeta.
Claro que esas no son las únicas armas con las que contamos, como dignos seres superiores hemos perfeccionado nuestro poder de fuego para que no haya posibilidad de que perdamos (ganemos) esta guerra.
Tenemos y usamos la mejor tecnología para crear nuestras bombas ecológicas, como los derrames de petróleo, la minería a cielo abierto, la centrales nucleares, las megarrepresas; incluso estamos perfeccionando desde hace algún tiempo la forma de modificar genéticamente de forma directa o por contagio, todo lo que sobreviva para que no vaya a creer, esta insolente Naturaleza que algo se nos puede escapar.
Debemos detener esa guerra que lamentablemente estamos ganando (perdiendo) y la única forma de hacerlo es dar un vuelco muy grande en el rumbo que el desarrollo humano ha tomado, porque si éste no es ambientalmente sustentado, si no tenemos la precaución de utilizar sin extinguir, de producir sin contaminar, de consumir de forma responsable; si no terminamos con las guerras de misiles, bombas y uranio empobrecido, si no utilizamos fuentes de energía limpias, el fin de la guerra se ve próximo y lo peor del caso es que nuestra victoria será terminante.
En EcoPortal estamos en contra de todas las guerras y sobre todo de la que mas víctimas ha causado hasta el momento, de la que mas daños ha causado, la guerra del Hombre contra la Tierra.

Ricardo Natalichio
Director
www.ecoportal.net

“El progresismo gobierna América Latina anestesiando a los movimientos de base”

Versión completa de la entrevista aparecida en el diario Público (31-1-2009)

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Raúl Zibechi (Montevideo, 1952)

Militó en el movimiento estudiantil afín a los Tupamaros, vivió los años 80 exiliado en España, volvió luego a Uruguay donde ahora ejerce como periodista en el seminario uruguayo Brecha y su último libro se titulaTerritorios en resistencia (Lavaca editora). Su pasión vital es pensar junto a las experiencias colectivas que inventan posibilidades de vida más allá del mercado y del Estado.

Lo que ocurre en América Latina es un faro para la izquierda mundial. Pero, ¿qué ilumina y qué nos impide ver la luz de ese faro? ¿Y si esa hegemonía de la izquierda se basara en un vaciado de los movimientos de base?

¿Qué relación hay entre la llegada al poder de los gobiernos progresistas en América Latina y las luchas de los movimientos de base?

Mucha, pero indirecta salvo en el caso de Bolivia. Los movimientos actuales nacieron en el período neoliberal, son hijos de la acumulación por desposesión, la resistieron y consiguieron deslegimitar el modelo. Sobre esa oleada antineoliberal que se lleva por delante gobiernos y partidos conservadores, va cobrando fuerza el progresismo y la izquierda se beneficia de esa nueva coyuntura generada por los movimientos. Pero esas fuerzas políticas no son en absoluto ajenas a los movimientos. En algunos casos lucharon junto a ellos, o tuvieron una relación más ambigua con los movimientos, pero nunca se les enfrentaron sino que los apoyaron, por lo menos a nivel declarativo. No es lo mismo el caso de Venezuela, Ecuador y Bolivia, donde los movimientos hacen entrar en crisis al sistema de partidos, que los casos de Brasil o Uruguay donde hay muchas contituidades institucionales y de partidos. Argentina sería un caso intermedio. Lo interesante es que en los tres primeros, el sistema político entró en crisis aunque no la dominación.

¿Y qué hizo la izquierda al llegar al poder?

Allí donde había redes clientelares, los nuevos gobiernos progresistas las barren e instalan a las instituciones estatales en su lugar, conquistando así las bases de apoyo y modificando los modos de hacer de las derechas. Pero para hacerlo deben, primero, asumir demandas de los movimientos y, segundo, colocar en el lugar de los caudillos paternalistas locales a personal de los propios movimientos, ya sea como funcionarios estatales o como miembros de ONGs. Por tanto, las nuevas gobernabilidades son una construcción conjunta entre movimientos y estados.

Me ha impresionado la experiencia del SOCAT uruguayo, esa nueva gobernabilidad que “clona” la forma de los movimientos para mejor desactivar su contenido. Misma retórica (empoderamiento, horizontalidad, participación, etc.). Aparentemente misma organización (redes, protagonismo social). ¡Parecería la historia de los “ultracuerpos” o de los “Dobles malvados”! ¿Cómo desactiva concretamente el clon la potencia política del original?

Mira, este es un proceso muy largo que arranca en los 90, con el neoliberalismo y a la vez con la llegada de las izquierdas a muchos gobiernos municipales en toda la región. Es un tema para estudiarlo en detalle. Aquí la educación popular jugó un papel importante en la formación de los cuadros de las ONGs. También la Universidad, que sobre todo en sectores como trabajo social está muy emparentada con la educación popular. Si tu miras quiénes son y qué estudian los agentes del SOCAT, vas a concluir que son jóvenes, sobre todo mujeres, que han pasado algunos años por la militancia social más que por la política, que tienen experiencia directa en los barrios pobres. Por otro lado, estudian a Paulo Freire pero también a Gramsci y a Bordieu, o sea leen los mismos autores que leen los militantes sociales y portan sus mismos códigos, visten, hablan y tienen hábitos de vida iguales a los de los activistas de base.

Las iniciativas municipales y las ONGs se hacen cargo de actividades barriales que antes se auto-organizaban (comedores, guarderías, etc.). Eso produce dos efectos tremendos. Por un lado, una enorme confusión cuando llegan a los barrios como funcionarios del Estado o de ONGs que trabajan para el Estado. Por otro, se apropian de los saberes del abajo, esos que James Scott decía que aseguran la autonomía de los dominados, y los ponen al servicio de los gobiernos progres. Ambos efectos, cuando uno los ve en un barrio, son demoledores. Por ejemplo, las jóvenes funcionarias estatales tienen voz y voto en asambleas de pobres porque las consideran parte del barrio. Para mi eso fue un golpe tremendo. Pero para la población es normal, porque más allá de que sean funcionarios tienen un compromiso real con los pobres y ese compromiso es insustituible por ningún salario y por ninguna cualificación.

¿Ocurre lo mismo con la cooperación al desarrollo?

Está el caso de Ecuador, que ha sido muy bien estudiado por el antropólogo catalán Víctor Bretón. Allí en pocos años la cooperación consiguió sustituir una camada de activistas y militantes de base, combativos, excelentes organizadores, por otra camada de personas especializadas en hacer trámites ante organismos internacionales, en presentar proyectos, identificar qué necesidades de los de abajo pueden ser interesantes para las financiadoras. Con ello consiguen crear una casta de funcionarios internacionales que viajan, conocen el mundo, hablan idiomas y, sobre todo, se distancian de sus bases al mismo tiempo que les consiguen fondos para proyectos. Lo interesante del estudio de Bretón es que analiza el caso de la provincia de Chimborazo luego del levantamiento de 1990 organizado por la CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador). Era la provincia más combativa y hasta allí llegaron decenas de ONGs que en pocos años modificaron el mapa del movimiento indígena, creando organizaciones de segundo grado que fueron minando la estructura del movimiento hasta casi destruir a la CONAIE.

¿Dirías que la nueva gobernabilidad sobre los territorios es una estrategia biopolítica?

Sí, porque la disciplina que actúa sobre los cuerpos y en espacios cerrados fue desbordada: los pobres desertan de la escuela, del cuartel y de la fábrica y la familia ya no contiene ni disciplina. Entonces hacen falta mecanismos capilares que actúen sobre el territorio y sobre la población, ya no impidiendo, ya no negando, sino modulando los movimiento porque los movimiento ya es un dato de la realidad. Lo penoso es que ni la izquierda ni la academia quieren pensar estas nuevas formas de dominación.

¿Por qué es clave el papel de los militantes, o ex-militantes de izquierda, de gente formada “desde abajo”, en esa nueva gobernabilidad?

Porque el Estado tiene funcionarios preparados para disciplinar pero no para trabajar a cielo abierto. El típico funcionario estatal es como el maestro que espera que lleguen los niños a la escuela, espacio cerrado, para hacer su trabajo. Y así con todo, el hospital, el cuartel… Pero no están preparados para ir a los territorios de la pobreza porque son territorios en resistencia. El Estado siempre acudió como policía, pero de esa manera ejerce un control muy parcial, discontinuo. Entonces los militantes aparecen con los mismos códigos que los pobres de ese barrio y empiezan a ayudar a los niños con la tarea escolar, llevan el aula a la casa. Lo mismo con la salud, les enseñan a cepillarse los dientes, a lavarse, a estar bien vestidos para conseguir un trabajo. Parece ridículo pero así funciona, todo revestido con un discurso sobre ciudadanía y derechos. Dicho de otro modo, el Estado actual para controlar, para hacer ‘seguridad’ en el sentido de Foucault, necesita a la militancia de izquierda que se cree el cuento de ayudar a los pobres a cambio de un salario que no es maravilloso, pero que les asegura su sobrevivencia en lo que saben hacer, algo que desde la militancia es imposible. El sistema sabe algo muy importante: que la militancia es para quien la practica una forma de ascenso social, no siempre material sino sobre todo de reconocimiento simbólico. Y ahora es el Estado el que les brinda ese ascenso.

¿Qué papel cumple aquí la polaridad izquierda-derecha?

Es la forma de justificar las nuevas formas de dominación a cielo abierto, que decía Deleuze. La derecha es funcional a la izquierda, porque es el ogro que justifica cualquier cosa. En Uruguay la izquierda coló una ley de seguridad ciudadana que ni la dictadura se había atrevido a poner. Y en Brasil las favelas son patrulladas por los militares, que además construyen centros sociales e interactúan con la comunidad. Todo eso lo pueden hacer sin mayor oposición, no sólo porque han aprendido los modos, sino también porque se justifica con la creencia de que con las derechas sería peor. Y tal vez sea así: ahí está Uribe para mostrarlo.

¿Son posibles otras relaciones, polémicas, productivas y no anestesiantes, entre Estado, instituciones y movimientos?

Sinceramente, no lo sé. Me gustaría que así fuera, pero la realidad dice que quien no entra en el juego se queda muy aislado. Ahí está el caso de los zapatistas que no quieren nada con el Estado, cero relación. El precio es el tremendo aislamiento: las comunidades no están mal, pero la Otra Campaña no crece. Por otro lado, están los Sin Tierra de Brasil, que apostaron a una relación más fluida con Lula pero sin perder su autonomía. Pero también están aislados, con los mismos problemas, aunque no de un modo tan evidente como los zapatistas.

Cada vez creo más que el tema hay que plantearlo en otros términos que rehuyan la disyuntiva Estado sí o Estado no. Aquí apareció una nueva forma de dominación, como en su momento fue el panóptico o la cadena de montaje. Mi impresión es que esta nueva forma de dominación responde a nuevos problemas, digamos los temas del 68, es decir, el desborde del disciplinamiento. Pero no creamos que en dos días la gente va a aprender a neutralizar este nuevo mecanismo. Entramos en otra historia que requerirá aprendizajes nuevos. Me parece que tenemos que pensar en la aparición de la fábrica fordista y el tiempo que demandó neutralizar la cadena de montaje. Dos generaciones de obreros y, sobre todo, nuevas formas de lucha y de organización.

Las nuevas gobernabilidades son las respuestas al triunfo de los movimientos, o sea que por un tiempo ellos tendrán la iniciativa. En América Latina, estos gobiernos colocaron al Estado en un nuevo lugar y también a la gente, porque ahora hay una nueva conciencia de derechos, pero no tanto en el sentido formal tradicional, sino en cuanto a que el Estado les “debe” ciertas cosas y si no lo hace pierde su legitimidad. Es como el retorno de una cierta lógica del Estado del Bienestar pero sin Estado del Bienestar, porque no hay derechos sino prestaciones. Una ilusión, como fue la fábrica de Ford, una ilusión de integración del obrero en el sistema, que se está empezando a evaporar porque los propios “capataces”, o sea los y las trabajadores sociales más comprometidos, están percibiendo el engaño.

Más sobre Territorios en resistencia:

http://lavaca.org/especiales/editora/territorios-en-resistencia.html

Todos los libros de Raúl Zibechi, incluido Territorios en resistencia, pueden conseguirse a través de la librería Traficantes de Sueños (www.traficantes.net), Embajadores 35 (Madrid).