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Construirán plaza en honor a Ho Chi Minh en RD y una en honor a Juan Bosch en Vietnam

LA PLAZA Y EL BUSTO A Ho Chi Minh SE CONSTRUIRÁN EN LA AUTOPISTA DE SAN ISIDRO
Ramón Pérez Reyes
Santo Domingo
El Ayuntamiento de Santo Domingo Este construirá una plaza y un busto en honor al líder vietnamita Ho Chi Minh y como reciprocidad el gobierno de Vietnam construirá una plaza y un busto al líder y fundador del Partido de la Liberación Dominicana, profesor Juan Bosch en Hanoi, capital de ese país.
El anuncio fue hecho durante una visita hecha por una comisión del Partido Comunista de Vietnam al secretario general del PLD y presidente del Senado, Reinaldo Pared Pérez.
El busto será construido en la autopista de San Isidro, luego que el ayuntamiento de Santo Domingo Este aprobara una resolución, que en ese sentido le sometió el regidor del Movimiento de Izquierda Unida (MIU), Eladio Rodríguez Solís.
Precisamente, la misión del Partido Comunista de Vietnam se encuentra en el país invitada por el secretario general del MIU, Miguel Mejía, quien estuvo presente en la comisión que visitó hoy al Senado.
La delegación estuvo encabezada por el señor Duong Minh, director general para Medio Oriente, África y América Latina del Partido Comunista.
Mientras que Reinado Pared Pérez dijo que Bosch fue gran amigo de Ho Chi Minh, por el cual varios comités intermedios del PLD llevan su nombre.
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Acerca del gentilicio de los dominicanos


La nacionalidad es una dinámica en evolución permanente. No surge al azar ni se adquiere exclusivamente por virtud de providencias jurídicas o legislativas: simplemente se forja con el devenir del tiempo en una época histórica específica y en determinado espacio geográfico habitado por un conglomerado social que, por lo general, entre otros factores, comparte comunes experiencias lingüísticas, históricas, antropológicas y culturales.

En el caso dominicano, el proceso de construcción de la nación y, lo que es más importante, la conformación de un ethos o sentimiento nacional, han sido fenómenos en gestación durante siglos. Andrés L. Mateo ha escrito que la dominicanidad “es un pendular entre el parecer y el ser”, una especie de gerundio, un “siendo”, o, más bien, una realidad mutable en constante evolución y transformación hasta adquirir nuevos contornos y perfiles cualitativos.
En el presente artículo insisto nueva vez el tema que versa sobre nuestro gentilicio, pero no me adentraré en el examen de los conceptos de nación y de nacionalidad. Me limitaré, por tanto, a brindar una explicación en torno al origen del vocativo nacional de los dominicanos, al tiempo de establecer a partir de qué época, en el discurrir histórico de nuestra nación, se comenzó a usar el gentilicio de dominicano para identificarnos como pueblo.
¿De dónde proviene y desde cuándo se usa? Hay quienes equivocadamente creen que a los habitantes de la parte española de la isla de Santo Domingo se les comenzó a identificar con el gentilicio de “dominicanos” a partir del 27 de Febrero de 1844 cuando fue proclamada la República Dominicana.
Se impone precisar que el origen y uso de nuestro gentilicio es anterior a la fundación del Estado nacional. Es más: por haber sido el pueblo de Santo Domingo, o lo que es lo mismo, el pueblo dominicano, el que inició y concluyó exitosamente el movimiento de separación de Haití, constituyéndose en una nación independiente y de fundamentos democráticos, fue que el general Juan Pablo Duarte dio el nombre de República Dominicana al nuevo Estado que nació en 1844.
El gentilicio “dominicano” deriva del nombre de Domingo. Recuérdese que el Adelantado Bartolomé Colón -hermano del Almirante Descubridor de América- entre 1496 y 1498 fundó una pequeña ciudad sobre la margen oriental del río Ozama, en el área en donde hoy se encuentra la iglesia del Rosario (contigua a los Molinos Dominicanos). Esa nueva ciudad fue bautizada con el nombre de Santo Domingo, designación que, según las crónicas antiguas, obedeció a tres razones. La primera razón fue que el día en que el Adelantado Bartolomé Colón llegó al lugar escogido se festejaba el onomástico del Santo Domingo de Guzmán, fundador de la Orden de Predicadores conocida como “dominicos o dominicanos”; la segunda, que ese día, por coincidencia, era domingo; y, la tercera, que el padre de los Colón se llamaba Domingo.
Los amantes de la historia dominicana recordarán que la primera ciudad de Santo Domingo fue destruida por un huracán en el año 1502, y que el nuevo Gobernador de la colonia, Frey Nicolás de Ovando, dispuso su traslado a la margen opuesta del río, esto es, donde actualmente se encuentra la ciudad colonial.
Es fama que el nombre de Santo Domingo, dado a la ciudad Primada de América (que en una ocasión fue llamada “la Atenas del Nuevo Mundo” porque no tardó en adquirir gran esplendor y prestigio en Europa), desde el año 1508 se extendió a toda la demarcación isleña. También se sabe que Cristóbal Colón, el Gran Almirante de la mar océana, originalmente bautizó nuestra isla con el nombre de Española (y no, como muchos creen, LA ESPAÑOLA). Paulatinamente, la isla Española, erróneamente llamada Hispaniola como consecuencia de una incorrecta traducción al latín (tema a dilucidar en otro artículo), fue conocida primero como Isla Española de Santo Domingo hasta que, finalmente, se impuso el nombre de Santo Domingo (sin el Guzmán).
Tal circunstancia explica que desde mediados del siglo XVII lógicamente se comenzara a aplicar el gentilicio de “dominicano” a todo aquel ciudadano nacido en la isla de Santo Domingo. El historiador Emilio Rodríguez Demorizi, en su libro Seudónimos dominicanos consigna que en una Real Cédula, fechada en 1621, se afirma lo siguiente: “Y este Concilio Provincial le podréis intitular dominicano…” Luis José Peguero, el primer nativo de la isla en escribir una historia local hacia 1762, que tituló Historia de la conquista de la isla Española de Santo Domingo, afirmó que “los valientes dominicanos” habían sabido defender su Isla Española. Más adelante, cuando el padre Antonio Sánchez Valverde escribió su Idea del valor de la Isla Española, publicada en Madrid en 1785, llamó a sus compatriotas “dominicanos o españoles criollos”. En el impreso más antiguo hecho en Santo Domingo, la Novena para implorar la protección de María Santísima por medio de su imagen de Altagracia, que data del año 1800, se habla de que “al compás de los reverentes cultos se continuarán los favores, y beneficios, que confiesan debidos a María los dominicanos…”
Un cuidadoso examen de la historia colonial dominicana revela que fue durante la primera mitad del siglo XIX cuando nuestro gentilicio comenzó a popularizarse, tal vez como una manera de establecer diferencias étnicas entre los habitantes del Santo Domingo español y los naturales de la parte oeste de la isla (también conocida como Santo Domingo francés) quienes, después de una cruenta guerra revolucionaria, que duró casi quince años, se constituyeron en la República de Haití. De igual modo, el uso del gentilicio “dominicano” adquirió mayor auge en la medida en que nuestros antepasados de la primera mitad del siglo XIX sentaban las bases para cohesionar una comunidad política que merced a similares características culturales, lingüísticas, geográficas e históricas se hallaba inmersa en el proceso de definición del sentido de pertenencia a una colectividad producto de lo que Ernest Renán ha llamado “la consecuencia de un largo pasado de esfuerzos, de sacrificios y desvelos”.
Hacia 1815, el gobernador Carlos Urrutia, célebre personaje de los tiempos de La España Boba (1808-1821), al que también se le conocía como Carlos Conuco, en una Proclama se refiere a los “fieles y valerosos dominicanos” que participaron en un asalto protagonizado por sus tropas colecticias. El 10 de diciembre de 1820, el gobernador Sebastián Kindelán, en un Manifiesto público elogió a los “fieles dominicanos”; y cuando el primero de diciembre de 1821 el doctor José Núñez de Cáceres, el caudillo del frustrado movimiento conocido como La independencia efímera, dio a la luz pública el Manifiesto Político mediante el cual los dominicanos se separaban de España y crearon el Estado Independiente de Haití Español, lo intituló Declaratoria de independencia del pueblo dominicano.
En el decurso del período de la Dominación Haitiana (1822-1844), que algunos autores llaman la Unión con Haití, los legisladores haitianos pretendieron absorber la parte española de la isla integrándola a su República, hasta el punto que en los documentos oficiales, al referirse a los habitantes de la parte del Este de la isla, se los llamaba “hispano-haitianos”. Afortunadamente, la herencia cultural, lingüística e histórica del pueblo de Santo Domingo ya había arraigado en lo más profundo de la subconsciencia colectiva y correspondió a Juan Pablo Duarte la gloria de eternizar el gentilicio dominicano disponiendo su inclusión en el nombre del Estado-nación que emergió del grito independentista en el Baluarte del Conde, esto es, la República Dominicana.
Nuestro gentilicio también aparece consignado en el Juramento de los Trinitarios de 1838. Seis años después, el vocablo fue incorporado a la Manifestación del 16 de enero de 1844, documento considerado como nuestra Acta de Independencia y que fungió como base jurídica del gobierno colegiado conocido como Junta Central Gubernativa. El gentilicio fue definitivamente consagrado en la primera Constitución Política de la nación, sancionada el 6 de noviembre de 1844 en la villa de San Cristóbal, en cuyo artículo primero se consignó que “Los Dominicanos se constituyen en nación libre, independiente y soberana…” Postreramente, el legislador modificó ese primer artículo de la manera como actualmente figura en nuestra Carta Magna: “El pueblo dominicano constituye una Nación organizada en Estado libre e independiente, con el nombre de República Dominicana”.
Como puede comprobarse, el gentilicio nacional dominicano proviene del nombre de nuestro país, que es Santo Domingo, y ha estado en uso desde principios del siglo XVII. De esta designación también deriva el nombre oficial de nuestro Estado, que es República Dominicana, el cual solo existe desde 1844. No deben confundirse los conceptos de país y Estado, toda vez que por lo general el primero precede al segundo. Existe otro gentilicio que también se aplica a los dominicanos y es quisqueyano, derivado de Quisqueya, voz supuestamente indígena, y que los taínos, según algunos cronistas de Indias, dieron por nombre a una región de la isla. Conviene resaltar que este segundo gentilicio es el preferido por Eugenio María de Hostos y también el que casi siempre utilizan los poetas y escritores en sus composiciones literarias. Por ejemplo, todos los dominicanos saben que con el gentilicio quisqueyano el poeta Emilio Prud’Homme dio inicio al primer verso de nuestro glorioso himno nacional, sublime canto patrio que, de conformidad con la Carta Sustantiva de la nación dominicana, es “único e invariable”. Pero eso es tema de otra historia…
El gentilicio nacional dominicano proviene del nombre de nuestro país, que es Santo Domingo, y ha estado en uso desde principios del siglo XVII.
De esta designación también deriva el nombre oficial de nuestro Estado, que es República Dominicana, el cual solo existe desde 1844. No deben confundirse los conceptos de país y Estado, toda vez que por lo general el primero precede al segundo.
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Hombre mata a otro cuando ambos reclamaban ser maridos de una misma mujer

Martín Polanco mató a Vladimir Rosario Morel cuando los dos coincidieron en la casa de la fémina

SAN FRANCISCO DE MACORIS.- Un hombre asesinó a otro de dos puñaladas luego de que se enfrentaran porque alegaban ser maridos de la misma mujer.
El hecho ocurrió cuando los hombres coincidieron en la casa de la fémina, identificada como Alba Iris Herrera Rodríguez, y se enfrascaron en una discusión.

La víctima fue identificada como Vladimir Rosario Morel, quien fue declarado muerto en el hospital San Vicente de Paul donde fue ingresado de emergencia.

El médico forense dijo que Rosario Morel falleció a causa de un shock hemorrágico por herida penetrante en el tórax y otra en el brazo izquierdo.

Las autoridades arrestaron al agresor que responde al nombre de Martín Polanco del Orbe, quien confesó el hecho en el interrogatorio a oficiales de homicidios.

Admitió haber usado un cuchillo de mesa niquelado de 10 pulgadas para asesinar a Rosario Morel cuando lo encontró en la casa de su concubina Alba Iris Herrera Rodríguez.

Relató el victimario que asesinó al hombre porque el occiso acudió a la residencia reclamando ser también el marido de la mujer y se originó una discusión entre ambos.

Del Orbe fue sometido a la justicia acusado de homicidio y presentado en el tribunal de San Francisco de Macorís, donde un juez le impuso varios meses de prisión preventiva en lo que se le fija fecha para la sentencia.
Tomado del Nuevo Diario

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Juicio ético en las redes sociales

        Vincho acogería denuncias por cualquier vía

Si Vincho dice que acogerá las denuncias de corrupción sin importar el medio en que se hagan, al dominicano que se busque su pan, que el circo está garantizado.

Una cosa no tiene que ver con la otra, pero la historia revela a la derecha más solvente o capaz a la hora de levantar un paredón moral.

Lo primero fueron los libros, que empezó con uno blanco y después otros colores, aunque no tanto para completar el arco iris.

Y después siguieron los procesos políticos con apariencia judicial, con imputados en la sala, y otros en contumacia. Todos con resultados conocidos y consecuencias padecidas. Los juicios de la izquierda no pasan de can de muchachos sin oficios. Son tan precarios en recursos que no dan ni para un Carta Real.

Un ron con tanto señorío en su tiempo que era como el whisky Blue Label de ahora.

Hay que estar preparado, pues, con el pan en la mano, ya que en el cualquier momento convocan al Circo de Roma, con fieras incluidas, como en la película El Gladiador.

Solo desear que sea digno de la época, propio del mejor Vincho, y no un tiro al blanco de feria en que el premio sea un osito peluche.

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El Estado social y democrático de derecho


Margarita Cedeñode Fernández
Dentro de las grandes conquistas alcanzadas por el pueblo dominicano en la reforma constitucional del 2010, se encuentra la consagración de la República Dominicana como un Estado Social y Democrático de Derecho.
El Estado Social y Democrático de Derecho consagrado en el artículo 7 de la Carta Magna, representa la fase más avanzada del Estado dominicano, en su contexto histórico.
En el Estado Social, el orden social es prioritario, y el ciudadano es protegido por el Estado de modo que sus derechos fundamentales no sean afectados por las leyes del mercado. Ahí estriba la principal diferencia entre el Estado Liberal y el Estado Social.
Esta es la razón por la cual el presidente Danilo Medina, en su discurso de lanzamiento del Plan Nacional de Alfabetización “Quisqueya Aprende Contigo”, le dio seguridad al pueblo dominicano de que las dificultades económicas no van a ser pagadas con el sacrificio de los más vulnerables.
La principal característica del  Estado Social y Democrático de Derecho consiste en que orienta su accionar al proceso constructivo de una sociedad más justa, más equitativa, más humana y más igualitaria.
Los programas sociales que ejecuta el gobierno ñProgresando con Solidaridad y Quisqueya Aprende Contigo, entre otrosñ, que están enfocados dentro de la estrategia “Quisqueya verde y sin miseria”, se enmarcan dentro de la misión del nuevo Estado Social y Democrático de Derecho que es hoy la República Dominicana.
Con el Estado Social las políticas públicas han dado un giro hacia el corazón de la sociedad: la familia. Por esa razón, el fin supremo de nuestro gobierno es cuidar, proteger y desarrollar a las personas en un marco de solidaridad o justicia social.
Desde el gobierno estamos haciendo todos los esfuerzos posibles para que el Estado sea el garante por excelencia de los derechos fundamentales y constitucionales. Habiendo cumplido apenas cuatro semanas en el Gobierno, hemos puesto en marcha los Programas Nacionales “Quisqueya Aprende Contigo”, para erradicar el analfabetismo,  y “Progresando con Solidaridad”, para frenar,  combatir y erradicar la pobreza y lograr desarrollo humano integral y sostenible.
Es importante acotar, que el Estado Social es un proceso en constante curso de acción. Es en definitiva, una meta en construcción permanente Por eso, para que el Estado Social cumpla con su fin supremo, las políticas sociales deben ser dinámicas; pero sobre todo, cada cierto tiempo deben ser evaluadas, a los fines de garantizar el cumplimiento de las metas trazadas.
El gobierno que preside Danilo Medina, ha definido la acción social como una de sus principales prioridades para continuar fortaleciendo nuestro Estado Social y Democrático de Derecho.
Gracias a Dios y a la sabiduría del pueblo dominicano, en el país se respiran aires de paz y seguridad.
En República Dominicana estamos avanzando de manera firme por el camino de la reducción de la pobreza, la marginalidad y la inequidad social. Eso es en esencia el nuevo Estado Social y Democrático de Derecho.
La autora es vicepresidenta de la República.
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Danilo proyecta imagen de novedad y honradez

ENCARA PROBLEMAS DEL PAÍS Y MUESTRA INTERÉS EN RESOLVERLOS

  • Resultados. Las primeras medidas adoptadas por el gobierno del presidente Danilo Medina han encontrado respaldo y simpatías entre la mayoría de los sectores de la vida general del país.
Guarionex Rosa
Santo Domingo
Tras un mes en el Gobierno, el presidente Danilo Medina está hilando muy fino para resolver acuciantes problemas que tiene el país, ofrecer una imagen de novedad y honradez y darle el frente a los retos de una reforma fiscal que no afecte a los pobres. Se diría que ha sido un mes de logros.
Si la reforma fiscal que se plantea, sobre todo desde los estamentos empresariales, no toma en cuenta las recomendaciones que hacen los sabios, como el magnate Warren Buffet y el Premio Nobel de economía, Joseph Stiglitz, de Estados Unidos, Medina  perdería pronto su arraigo.
Los dos hombres públicos, en diversos momentos, han recomendado que los ricos paguen más impuestos. Buffet indujo hace algún tiempo al presidente Obama a que asumiera la demanda, al informarle que él (Buffet) pagaba en EEUU, menos impuestos que su secretaria.
En su último libro “El precio de la desigualdad”, el señor Stiglitz desmonta la noción que asumen los empresarios de que la austeridad hace feliz a los mercados. Ve muy mal la posición del candidato republicano Mitt Romney, quien no desea subir los impuestos a los pudientes, sino todo lo contrario.
Como todos los temas que han sido puestos en su agenda, el presidente Medina ha manejado la presencia de una misión del Fondo Monetario Internacional, FMI, en RD con parsimonia y respeto a su alta investidura. Por eso puso primero a la misión a hablar con los técnicos y hoy los recibirá.
Quizás el presidente Medina ha querido evitar la impresión muy extendida de que los organismos de financiamiento vienen al país a imponer pautas, a veces con malos modales, como hicieron en los gobiernos anteriores, cuando le dijeron públicamente a los presidentes qué tenían que hacer.
Medina también tendría muy claro su concepto de cómo manejará la austeridad, porque durante el lanzamiento del Plan Nacional de Alfabetización afirmó que su régimen se apretará el cinturón. Lo ha comenzado a demostrar con una serie de medidas y la supresión de puestos.
Cómo hará la reforma    
Para Medina es vital que todas sus acciones de Gobierno tengan el reconocimiento y apoyo público como hasta hoy. Sabio y con buena memoria, él recordará que tras anteriores reformas fiscales, que fueron siempre cargadas a los de abajo, ocurrieron disgustos y tragedias.

Hay una discusión nacional en torno a cómo debe el nuevo Gobierno hacer la reforma, negociar con el FMI y capear el nudo que significa el problema eléctrico. Los líderes del empresariado quieren una reforma, pero teniendo como base la reducción del gasto y la competitividad.
Un grupo de economistas de la UASD propuso unificar el impuesto a las viviendas suntuarias, gravar los dividendos globales, los ingresos por acciones y el excedente que reciba la Barrick Gold por la venta del oro, a fin de incrementar los ingresos. Otros piden la supresión de exenciones.
Todos se quedan cortos considerando lo que hizo Grecia, que gravó los yates y aviones de lujo y diversiones.
También respecto a quienes creen que vehículos de alto consumo que al llegar a los muelles dominicanos ya tienen dueños esperando, paguen reducidos impuestos y bajo peaje.
Medidas en un mes
Entre las primeras medidas dispuestas por el presidente Medina está un rígido programa de austeridad en las oficinas públicas, que incluye limitar la compra de vehículos de lujo, remodelaciones de oficinas y recepciones, excepto las que diera el Palacio y la Cancillería.

En el Palacio Nacional donde se hacían opíparas y elegantes recepciones en los doce años del doctor Balaguer, se perdió la costumbre con gobiernos posteriores, lo que afianzó la idea entre los diplomáticos acreditados de que Santo Domingo era un destino aburrido.
A Medina le llamó aburrido el irreverente comentarista de la televisión, Jaime Bayly, quien al día siguiente de las pasadas elecciones acabó verbalmente con el candidato del PRD, el ex presidente Mejía, por su desempeño, y con el comentarista cubano Roberto Cavada, del canal 11.
En la primera sesión del Consejo de Gobierno Ampliado, Medina dio a conocer el Código de Pautas Éticas. También creó la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental, que supervisará las actuaciones de los funcionarios que trasgredan las normas.
Los adversarios pudieran estar sorprendidos de que sus vaticinios se cayeron. Medina, aparte de las medidas de austeridad, del Plan Nacional de Educación y de encarar la negociación con el FMI, en dos visitas prometió resolver el problema crucial del barrio marginal La Barquita.
En una de las medidas más apreciadas por los empresarios agrícolas, el presidente dispuso de RD$10,000 millones para el fomento de las micro, pequeñas y medianas empresas, lo que daba cumplimiento a su programa de gobierno 2012-2016.
Al Banco Agrícola, que estaba aletargado por falta de recursos, le inyectó RD$2,000 millones para prestarle recursos a las pequeñas empresas del campo y a las Pymes agropecuarias, aparte de la cartera que tiene ese banco para dedicar a la producción.
La semana pasada, el Poder Ejecutivo traspasó por decreto a la Bolsa Agroempresarial el mecanismo utilizado para licitación de las compras de insumos agrícolas que requiere el país, lo que al parecer eliminó fuentes de inequidad y de negociados que encarecían los productos.
Con su portafolio cargado de programas, algunos ya en desarrollo, el gobernante dominicano viajará la semana venidera a Naciones Unidas para participar en el 66 Período de Sesiones, presencia obligada para gobernantes dominicanos desde que Joaquín Balaguer lo hiciera hace 51 años.
Tomado del Listin  Diario