BOSCH Y BALAGUER COINCIDENCIAS Y DIFERENCIAS

Por Gustavo Olivo Peña
JuanBosch fue apresado por los servicios de espionaje de la dictadura en 1934. Encerrado en el fuerte de San Felipe, Puerto Plata, escribió las letras de la criolla La Gaviota, que ha sido grabada por cantantes tan importantes como Fernando Casado.En 1935 es nombrado como empleado de la Dirección de Estadísticas, en la cual trabaja en la preparación del Censo Nacional junto a Mario Fermín Cabral. En esa institución llegaría a ser encargado de información, hasta que en enero de 1938 Trujillo le hace saber que lo quiere convertir en diputado.
Bosch, que no quería comprometerse políticamente con un gobierno tan sanguinario, argumenta que debe llevar a su entonces esposa Isabel García Aguiar a Puerto Rico para recibir cuidados médicos. Obtenido el permiso del dictador para salir del país, se queda en Puerto Rico para trabajar en la edición de las obras de Eugenio María de Hostos.
El 27 de febrero de ese mismo año renuncia al empleo que tenía en Santo Domingo. Le hace saber al dictador Trujillo que ya no volvería más porque no estaba de acuerdo con su régimen, y le asegura que no quiere participar en la política. Pronto es contactado por el movimiento revolucionario y se une a los planes conspirativos contra la dictadura.
El hecho de que Balaguer, nacido en 1906, y Bosch, nacido en 1909, coincidieran en la incursión a temprana edad en la literatura y en la política, además de su reconocida amistad, ha llevado a que muchos de sus seguidores tratasen de equipararlos. Este intento ha sido más constante en los balagueristas.
  Sin embargo, una observación de las posiciones asumidas ante los más importantes acontecimientos políticos del siglo pasado, dentro y fuera de la República Dominicana, conduce necesariamente a establecer profundas diferencias entre estos dos líderes políticos.
  Balaguer ha sido Presidente de la República en ocho ocasiones, incluyendo una por disposición del dictador Rafael Trujillo. Bosch fue Presidente por la libre elección de los dominicanos en los comicios del 20 de diciembre de 1962. Fue derrocado siete meses después, y nunca retornó al poder.
ACTITUD ANTE LA DICTADURA
  Los intelectuales dominicanos que tuvieron que vivir los decenios de finales del veinte hasta los inicios de los sesenta se vieron en la obligación de tomar partido ante el dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina.
  Mientras el joven Bosch alertaba al país del inminente surgimiento de un tirano cruel en la figura de Rafael Trujillo; Balaguer se unía a los partidarios del entonces ya poderoso general quienes, junto a Rafael Estrella Ureña (cabeza visible del llamado Movimiento Cívico) trabajaban decididamente en el plan para derrocar a Hora cio Vásquez e instaurar la tiranía que mancillaría al pueblo dominicano durante casi 32 años.
 De Bosch se sabe que, aunque en principio colaboró con la dictadura y hasta llegó a escribir un artículo elogiando el hecho de que la capital dominicana, Santo Domingo, pasase a llamarse Ciudad Trujillo, nunca se comprometió tanto como para convertirse en uno de los soportes intelectuales del nefasto régimen.
  Muchos como Bosch, que en principio colaboraron con Trujillo, pronto se rebelaron contra el sátrapa, dentro o fuera del territorio nacional, pagando con sus vidas o el exilio su actitud.
  Otros intelectuales se mostraron sumisos y oportunistas frente a Trujillo, y se convirtieron en sus más importantes colaboradores personales y en justificadores, ocultadores, de las peores acciones de la tiranía.
  Bosch nunca ocupó un puesto de gran importancia ni estuvo entre los más cercanos del tirano, contrario a Balaguer que fue uno de sus más fieles. El hecho de que Balaguer nunca cayese en desgracia ante Trujillo, como ocurría coyunturalmente con los funcionarios del círculo íntimo del dictador, habla de su servilismo hacia el régimen.
  HACIA EL EXILIO
  Juan Bosch fue apresado por los servicios de espionaje de la dictadura en 1934. Encerrado en el fuerte de San Felipe, Puerto Plata, escribió las letras de la criolla La Gaviota, que ha sido grabada por cantantes tan importantes como Fernando Casado.
  No se pudo comprobar que Bosch estuviese involucrado en planes conspirativos, y la intervención de amigos que tenían influencia en el régimen le devolvió a la libertad.
  En 1935 es nombrado como empleado de la Dirección de Estadísticas, en la cual trabaja en la preparación del Censo Nacional junto a Mario Fermín Cabral. En esa institución llegaría a ser encargado de información, hasta que en enero de 1938 Trujillo le hace saber que lo quiere convertir en diputado.
  Bosch, que no quería comprometerse políticamente con un gobierno tan sanguinario, argumenta que debe llevar a su entonces esposa Isabel García Aguiar a Puerto Rico para recibir cuidados médicos. Obtenido el permiso del dictador para salir del país, se queda en Puerto Rico para trabajar en la edición de las obras de Eugenio María de Hostos.
  El 27 de febrero de ese mismo año renuncia al empleo que tenía en Santo Domingo. Le hace saber al dictador Trujillo que ya no volvería más porque no estaba de acuerdo con su régimen, y le asegura que no quiere participar en la política. Pronto es contactado por el movimiento revolucionario y se une a los planes conspirativos contra la dictadura.
  Por su entrega y honestidad se convierte en uno de los principales líderes de los dominicanos en el exterior, y junto a Juan Isidro Jiménez Grullón, participa en la fundación del Partido Revolucionario Dominicano, en La Habana, Cuba, en 1939.
  Exactamente 24 años permaneció Bosch en el exilio. Y fueron estos lustros de una impresionante fecundidad, tanto en el trabajo intelectual como en el político. Bosch escribió cuentos, ensayos, trabajó como profesor y guionista de programas de radio.
  Al unísono no descansaba en denunciar las crueldades de la dictadura, y utilizaba toda su influencia para conseguir el apoyo de gobiernos y personalidades para los revolucionarios dominicanos en el exilio. En 1947 es interceptada por las autoridades cubanas una expedición de guerrilleros dominicanos que había partido de Cayo Confites.
  Bosch se declara en huelga de hambre para exigir la libertad de los revolucionarios. El líder del PRD no retornaría al suelo nacional hasta el 20 de octubre de 1961.
  AFAN POR EL PODER
  Balaguer ha demostrado durante toda su existencia un afán individualista por el poder político y estatal. Su partido, fundado en 1964 con el nombre de Partido Reformista, fue convertido en un grupo cuya única tarea debía ser la de buscar recursos y votos para llevarle al poder y hacer todo lo que estuviese a su alcance para mantenerlo.
  Tan pronto Trujillo se juramentó Presidente el 16 de agosto de 1930, Balaguer fue nombrado Primer Secretario de la Legación Diplomática Dominicana en Madrid, España.
  Luego sería nombrado embajador en Colombia, México, subsecretario de Relaciones Exteriores, secretario de Relaciones Exteriores, hasta que retornó al país en 1935 para ejercer la cátedra universitaria en la Universidad de Santo Domingo (hoy UASD).
  Al unísono con la docencia fue nombrado por Trujillo como sub secretario de la Presidencia, luego fue cambiado a secretario de Educación, y más tarde secretario de la Presidencia.
  Los crímenes del dictador Trujillo le generaron una fuerte repulsa internacional, inclusive en el gobierno de Estados Unidos, su gran aliado.
  Para suavizar estas presiones, Trujillo hace reformar su Constitución, y restablece la vicepresidencia de la República y hace celebrar una nueva farsa electoral con su hermano Héctor Bienvenido Trujillo, candidato presidencial, y Joaquín Balaguer, candidato vicepresidencial.
  Por supuesto que las candidaturas del régimen resultaron ganadoras de manera aplastante. Sería esta la primera ocasión en que Balaguer se acercaba a lo más alto del poder: la Presidencia de la República.
  Cuando las presiones internacionales y las sanciones contra la dictadura arreciaron, Trujillo intentó desesperadamente convencer a Estados Unidos y a la Organización de Estados Americanos de que estaba democratizando el país, y anunció la renuncia de su hermano de la presidencia para dar paso a Balaguer como Presidente de la República.
  Sería ésta la primera de las ocho ocasiones en las que Balaguer tendría a su cargo la Presidencia de la República, su razón de ser y vivir hasta el día de hoy.
  De servil colaborador de Rafael Trujillo trató de volverse contra sus hijos y hermanos una vez ajusticiado el tirano, el 30 de mayo de 1961, con tal de quedarse en el poder. Los pasos dados por Balaguer en los meses inmediatamente después al ajusticiamiento han sido exaltados por sus seguidores para hablar de una supuesta democratización del país. En realidad Balaguer lo que pretendía era convencer a la comunidad internacional para que quitasen las sanciones económicas al país y a su moribundo gobierno.
  Además de haber ejercido nominal y realmente la Presidencia de la República, Balaguer ha aspirado, sin éxito, a ganarla electoralmente en tres ocasiones más: 1978, 1982 y 2000.
  Para mantener o alcanzar el poder Balaguer ha pactado y ha recibido sin repulsa el apoyo de todo tipo de personas, grupos y partidos.
  En plena guerra fría, cuando trataba de atemorizar al pueblo dominicano para que no votara por Bosch y el PRD (ver La Marcha Hacia el Capitolio), pactó y legalizó al Partido Comunista Dominicano.
Por el contrario, Bosch rechazó el apoyo de importantes fuerzas políticas por cuestión de principios y convicciones personales. En 1990, por ejemplo, el doctor José Francisco Peña Gómez, su gran discípulo, estuvo dispuesto a apoyar a Bosch y al PLD electoralmente para derrotar sin problemas al doctor Balaguer.
El rechazo de Bosch a algunos de los dirigentes perredeístas, a los que el fundador del PLD y el PRD consideraban manchados por la corrupción, además de su negativa a negociar en base a la repartición de puestos congresionales y cargos públicos, impidieron este pacto.
De haberse concretizado este gran pacto entre los dos grandes líderes liberales, se habría sepultado al sector conservador representado por Balaguer y el PR.
Asimismo, Bosch rechazaba hacer política basado en la dádiva a los ciudadanos más pobres o en la promesa demagógica individual de empleos, casas y ayuda económica directa.
Balaguer, por el contrario, auspició la dádiva como recurso político.
Asimismo, practicó la compra de conciencias, alentó el transfuguismo para mermar las bases de la oposición, y no dudó en permitir y justificar el asesinato político contra sus opositores.
Bosch no sólo combatió la corrupción denunciándola, sino que llegó a someter a la justicia a funcionarios señalados como posibles culpables de enriquecimiento ilícito.
Durante su efímero gobierno de siete meses, en 1963, Bosch respetó religiosamente la libertad de expresión y el derecho de sus opositores, incluso en los casos de evidente labor conspirativa.
¿PADRE DE LA DEMOCRACIA?
Si se tuviese que nombrar a algún político dominicano Padre de la Democracia, en lo que se refiere al siglo XX, nadie como Bosch merecería tal distinción.
Aunque alabarderos reformistas, perredeístas, peledeístas y de otras parcelas políticas han querido dar este título al doctor Balaguer, lo cierto es que la vocación democrática del líder del PRSC es muy cuestionable.
Contrario a Bosch, Balaguer no alentó la formación de líderes importantes a su alrededor, pues siempre ha exigido la incondicionalidad, la genuflexión.
Bosch formó a los principales líderes del PRD y el PLD y a muchos de los que hoy están en el PRSC, además de preocuparse por orientar y educar al pueblo dominicano.
Bosch influyó grandemente en la formación política de líderes democráticos tan importantes como José Francisco Peña Gómez, Milagros Ortiz Bosch, Hatuey Decamps, Euclides Gutiérrez Félix, Leonel Fernández Reyna, Jaime David Fernández Mirabal, Danilo Medina,Antonio Guzmán Fernández, Salvador Jorge Blanco, Ivelisse Prats Ramírez de Pérez, Franklin Almeyda Rancier, los Rafael Suberví Bonilla, Danilo Medina, Rafael Kasse Acta, Ramón Andrés Blanco Fernández y José Joaquín Bidó Medina, entre otros cientos de prominentes hombres y mujeres de la política nacional.
Muy por el contrario, desde su gobierno de 1966, Balaguer entró en contradicción con sus más cercanos seguidores porque no quería ceder el paso a nadie en la carrera hacia la Presidencia de la República. Por esta razón salió del PR junto a un grupo de importantes dirigentes el licenciado Francisco Augusto Lora, quien renunció a la vicepresidencia de la República en 1969 para formar el Movimiento de Integración Democrática Anti Reeleccionista (MIDA).
En conclusión, Bosch dio toda su vida ejemplo de entrega y desprendimiento; Balaguer ha vivido aferrado al control personalista de su partido, cerrando el paso a muchos potenciales líderes, además de no ceder nunca en sus afanes por permanecer o retornar a la Presidencia de la República.
No hubo, no hay, y no podrá haber equiparamiento posible entre las carreras políticas de Bosch y Balaguer.
José Antinoe Fiallo
“Peña no tuvo la mentalidad de Bosch, ni Leonel la tiene”
Ni Leonel Fernández, ni José Francisco Peña Gómez (fallecido), se pueden considerar discípulos de Juan Bosch. ¿Por qué? La respuesta la da el historiador y catedrático universitario José Antinoe Fiallo Billini, quien desde muy joven se ligó a movimientos vanguardistas y de hecho su padre, Antinoe Fiallo Rodríguez, fue un antitrujillista que militó en el movimiento clandestino Frente Nacional para la Liberación.
“Cuando se hace un análisis de la personalidad de Peña Gómez y Leonel Fernández, no sólo de sus características sicosociales, sino de mentalidades, ni Peña tuvo los elementos básicos de lo que sería la mentalidad boschista ni Fernández los tiene, es decir ninguno de ellos habló con esas características, sino que se asociaron a lo que sería un castellano culto”. Eso pudiera parecer no muy importante, sin embargo lo es, anota Fiallo Billini, porque indica la manera en que terminaron los procesos de construcción cultural de ambos líderes.
“El análisis sociocultural de Juan Bosch era más complejo. Bosch tocaba, además de los aspectos de la política, una diversidad de temas sociales y de tradiciones. En los casos de Peña y Fernández el análisis ha sido meramente político”.
En el pensamiento de Bosch, afirma Fiallo Billini, fue muy importante la organización social y política. En sus análisis hacía énfasis en la problemática organizativa, de cómo asociar a la gente y que ésta elaborara métodos para organizarse.
“Tomando en cuenta estos elementos, tanto Peña Gómez como Fernández tuvo y tiene, respectivamente, liderazgos menos metido en las cosas cotidianas, liderazgos discursivos más hacia lo general, contrario a Bosch que combinó lo general con la necesidad de plantear alternativas organizativas. Entonces, si se toman en consideración estos elementos en uno y otro líder, la conclusión es que ninguno ni siquiera se cercó a lo que fueron los planteamientos de Bosch y con el tiempo cada uno lo fue demostrando, Peña Gómez más precoz con la crisis del PRD en los años 70, y Fernández como uno de los dirigentes más importantes del PLD”.
¿QUÉ ES UN DISCÍPULO?
Antinoe Fiallo Billini dice que la concepción que se tiene de la palabra discípulo es la de una persona sometida a la tutoría de otra más adulta y con más experiencia, sin embargo, como lo plantea la gente, es en el sentido de si aprendieron sustancialmente al lado de una persona o no. En este caso, ni Peña Gómez ni Fernández aprendieron la lección de Bosch.
“El fenómeno de Juan Bosch es un poco complejo, tanto en su actividad literaria como en su actividad política. Juan Bosch ha dejado una cantidad de resultados que están ahí pendientes de ser evaluados para ver dónde sus producciones tuvieron mayor sentido y en qué áreas se han manifestado y qué cosas habría que recuperar y qué cosas superar…”
Recordó que en el 1974, cuando se formó el PLD, dentro de las cuestiones organizativas que se plantearon estuvo la necesidad de formar comités patrióticos populares fuera de la estructura del PLD.
Estas formas de organización Bosch las planteó con la intención de aumentar los círculos de estudio dentro del PLD. Sin embargo, esa experiencia inicial, que le dio al partido la oportunidad de echar raíces, no se ha estudiado, apunta Fiallo Billini, ni desde el punto de vista del planteamiento que originalmente hizo Bosch en Vanguardia del Pueblo, ni de sus resultados.
Asegura que Juan Bosch fue muy temeroso en término de los resultados políticos de una acción que estuviera fuera de su control, pero independientemente de eso, agrega, es importante hacer una evaluación de su producción política y literaria… “analizar sus libros, sus personajes como Judas, Máximo Gómez, Bolívar… para ver qué nos dicen esos textos ahora, analizándoles fríamente desde su propia concepción y qué cosas pueden aportar esas lecturas a las circunstancias que estamos viviendo”. 
Joaquín Balaguer
Más de 70 años como cortesano del poder
El anciano caudillo y Tomás Bobadilla comparten el ser los políticos de más prolongada incidencia en esta media isla. Uno durante el siglo XX y el otro durante el XIX
Por Miguel Febles
Una discusión acerca del período más largo de un partido político en un ambiente de libre competencia tiene una solución rápida: ocho años. Es del Partido Revolucionario Dominicano en el período 1978-86. Antes se habían producido los 20 años del Partido Azul, los 31 años de Trujillo y su Partido Dominicano, y los 12 años de Balaguer y su Partido Reformista, pero en ninguno de estos casos hubo igualdad de oportunidades ni libre competencia en la carrera por la Presidencia de la República.
Ahora bien, la carrera pública más extendida que ha tenido el país de funcionario alguno que haya llegado a la Presidencia es la de Joaquín Balaguer, que desde 1927 ya se desempeñaba como un servidor del Estado.
Ingresó, según sus propias palabras —contenidas en Memorias de un Cortesano de la Era de Trujillo— como profesor de literatura en la Escuela Normal de Santiago. De aquel empleo público proceden sus Nociones de Métrica Castellana, manual que contiene las líneas generales de la versificación española.
Algunos hablan de los 70 años de Balaguer en la vida pública dominicana, con la vista puesta en su llegada al gobierno como parte de las huestes de la revolución liderada por Rafael Estrella Ureña y de la que finalmente se apropió Trujillo, que era líder del golpe contra el gobierno de su patrocinador, el general Horacio Vásquez.
Hasta el momento en que se escriben estas líneas los de Balaguer como servidor público son 74 años, desde que recibió su primer sueldo del Estado, y 78 años desde que empezó su vida pública, hecho que puede ser establecido en el 1923, cuando —según sus palabras— formó parte del movimiento nacionalista “y del grupo de jóvenes que acompañaron al licenciado Rafael Estrella Ureña, líder de ese movimiento cívico en el Cibao”. Esta revelación de Balaguer permite un enlace con otras circunstancias de su vida pública que ya son parte del mito de este hombre de longevidad y de incidencia excepcionales en la vida dominicana.
Una de estas circunstancias es el hecho de que el movimiento cívico nacionalista fue organizado y liderado por Américo Lugo, inspirador y defensor rabioso de la “pura y simple” (fórmula que reclamaba la salida sin condiciones del ejército interventor que desde 1916 pisoteaba el país), que algunos años después de instalada la dictadura se enfrentó moralmente a Trujillo y murió aislado; pero también se puede inferir que fue estrellista antes que trujillista, condición que no debe ser despreciada si se toma en cuenta que Estrella Ureña cayó en desgracia el mismo 1930, y al año siguiente salía al exilio junto a varios de sus allegados.
Ocurre, por demás, que mientras Balaguer dirigía proclamas desde una tribuna improvisada en Santiago contra la presencia de los marines en el país, Trujillo era uno de los agentes locales de ese ejército de ocupación. Allí no termina lo paradójico. Américo Lugo, como ha sido señalado, fue el espíritu del movimiento nacionalista, pero también fue uno de los discípulos de Eugenio María de Hostos, creador de la Escuela Normal. Viene a ser que Balaguer, que ingresó como servidor del Estado a través de esta institución, es señalado por sus contrarios políticos e intelectuales como uno de los principales responsables de la eliminación de la escuela hostosiana.
Pero la carrera pública de Balaguer, extendida como no ha habido otra en el país, muestra renovadas credenciales en los albores del siglo XXI: una pensión de expresidente, consejero del huésped de turno del Palacio Nacional y uno de los tres puntos de equilibrio del poder político en el país.

BOBADILLA, EL MÁS HÁBIL
La organización originaria del Estado dominicano culminó el 6 de noviembre de 1844. Es una institución que muerde la realidad de tres siglos diferentes, el primero de ellos desde poco antes de la mitad, el siguiente de principio a fin y el tercero lo vive plenamente, como un habitante de la aldea global al que afectan tanto el aleteo de una mariposa en China, como el atentado contra el Pentágono y el World Trade Center.
Los dos siglos precedentes —XIX y XX— han tenido sus ejemplares de extendida y excepcional vida pública. El XX tuvo a Balaguer como mito que todavía vive y el XIX tuvo a Tomás Bobadilla, un personaje tenido a menos por sociólogos e historiadores, pero que se encuentra presente en la médula de la dominicanidad y es, sin ninguna duda, la figura que puede explicar a Balaguer como nadador de la vida pública, a los políticos dominicanos como expresión del dios Jano (tiene una cara para cada circunstancia), el camaleonismo consustancial del ser nacional y al dominicano como ejemplo de tenacidad para ir adelante con el plan de nación concebido por Duarte, a pesar de las conspiraciones contra la idea, a pesar del pesimismo de la clase media, a pesar de la falta de fe de sus ricos y a pesar de las conspiraciones contra el territorio.
Bobadilla nació en Neiba, 1786, y ya a los 23 años, esto es en 1810, ingresaba a una vida pública de la que saldría con la muerte, que lo alcanzó 59 años después en Puerto Príncipe prestando sus servicios a uno de los tantos caudillos que produjo el turbulento siglo XIX dominicano.
Si las metamorfosis de Balaguer les parecen notables a contrarios y admiradores —nacionalista en 1923, estrellista en 1930, trujillista del 30 al 61, demócrata en el 62, instrumento de la transición de la dictadura a la democracia del 66 al 78, liberal del 86 al 96 y parte de una triple entente del 97 al 2001—, las de Bobadilla serían para erigirle un mausoleo. Nuestro hombre fue bobo, como la España a la que sirvió hasta 1822, año en que pasó a ser una figura de primer orden del gobierno haitiano sobre toda la isla; expresiones salidas de su pluma acerca de Boyer no tienen que envidiar a las que salieron de la cabeza de los panegiristas de Trujillo durante la Era, y sin embargo todos conocemos el papel que jugó en el movimiento de la independencia nacional, participación que permite que algunos intelectuales vean en el Manifiesto del 16 de enero de 1844 una obra de su mano —lo cual es perfectamente posible— papel que le permitió hacer una apología de sí mismo en la que reclamó la paternidad de la patria a propósito de uno de sus más fuertes choques con Santana en 1847.
Bobadilla fue el primer presidente de hecho de la Junta Central Gubernativa, puesto que cedió a Pedro Santana en cuanto éste mostró las agallas; fue, además, quien sugirió la inclusión del artículo 210 que desnaturalizó la primera Constitución y un par de años después, cuando llegó el primer disgusto de importancia con Santana, se las arregló para ser designado diputado y salió al exilio para volver al país del lado de Manuel Jiménez, quien sustituyó a Santana. De Presidente había pasado a ser santanista y de santanista a jimenista y poco después era de nuevo santanista para pasar a poco a ser baecista y de nuevo santanista y así de uno a otro hasta ser de nuevo español en 1861, nacionalidad de la que había adjurado cuando Boyer imponía su dictadura sobre toda la isla.
La capacidad de adaptación mostrada por Bobadilla no tiene comparación en la vida pública dominicana, tanto por la violencia de los cambios como por el ambiente en el que ésta vino a manifestarse: la España Boba, la administración haitiana y la confrontación de caudillos iniciada el mismo 1844 y concluida con su muerte en diciembre de 1871, cuando Báez imponía su política de disolución.
DOS HILOS CONDUCTORES
La continuidad del Estado, de lo dominicano, estuvo garantizada en el siglo XIX por la participación de Bobadilla en la administración y la vida públicas desde 1811 hasta 1871. A la hora de su muerte quedaba, es cierto, un largo trecho por recorrer al joven Estado para concluir el siglo XIX, pero ya en esa fecha el Partido Azul era una realidad, del lado del que se había colocado en su oposición rabiosa a Buenaventura Báez. Treinta de esos 60 años de vida pública los vivió bajo el gobierno colonial, un período efímero con Núñez de Cáceres y un lapso de 22 años bajo el régimen haitiano. Pero si hacemos caso de los comentaristas de nuestra historia, especialmente a los que dicen que el sentimiento dominicano puede ser establecido con claridad desde el mismo siglo XVIII, podemos conceder que a pesar de la ausencia de un Estado independiente los hechos políticos, sociales y económicos del siglo XIX de principio a fin son típicamente dominicanos.
En el siglo XX esta continuidad de la vida pública puede ser establecida siguiendo el quehacer de Balaguer. Con él se toca el hecho troncal del siglo, que lo fue la administración de los marines (1916—24), la administración de Horacio Vásquez, en la que empezó su carrera como servidor del Estado —administración que fue a su vez el enlace entre la realidad del siglo XIX y el siglo XX dominicanos y el que determinó nuestra realidad política desde julio de 1899 hasta febrero de 1930— y la Era de Trujillo, en la que se materializaron los caminos trazados en el período 1915—1924.
Balaguer estuvo presente en la conspiración de la que surgió el Trujillo gobernante; estuvo presente durante los 31 años que duró su gobierno; estuvo presente como actor de primera línea en los sucesos que siguieron a la muerte del dictador; fue figura principal en el período de transición y establecimiento de las bases de la República Dominicana de hoy iniciado en 1966 y concluido en 1978; fue la piedra de toque que obligó a los desbordados líderes de la nueva realidad política social y económica dominicana a poner los pies sobre la tierra, y ha venido a ser uno de los tres pilares sobre los que hace equilibrio hoy día la concreción de lo dominicano en términos políticos. 

LA CAUSA REAL DE LA CRISIS FINANCIERA EN EUROPA.

La gran debilidad del argumento neoliberal, que asume que el mayor problema de la economía española es el déficit y la deuda pública del Estado español, es que los datos, fácilmente accesibles, muestran su insostenibilidad. Cuando la crisis empezó en España, el Estado español no tenía déficit. Al contrario, tenía un superávit, mayor, por cierto, que el que tenía el Estado alemán. En 2007, el superávit del Estado español era equivalente a 1,9% del PIB, más de seis veces superior al alemán, 0,3% del PIB. Y un tanto parecido ocurría con la deuda pública, que representaba en España un 27% del PIB, casi la mitad de la deuda pública alemana, 50% del PIB. En realidad, España era un “modelo” y punto de referencia del pensamiento neoliberal mostrado por los economistas neoliberales como ejemplo de “ortodoxia” económica. Tener un superávit muy superior y una deuda pública muy inferior a la de Alemania no nos sirvió de nada. No nos protegió de la crisis. ¿Cómo puede, entonces, decirse ahora que la mayor causa de la crisis es el elevado déficit y la deuda excesiva, cuando tener déficit cero y deuda pública baja no evitó que tuviéramos la crisis que tenemos, con más de un 23% de la fuerza laboral en paro? ¿Y por qué esta explicación de la crisis continúa dándose cuando la evidencia existente, mostrando su error, es tan abrumadora? Y para responder a esta pregunta hay que fijarse en cuáles son las voces más estridentes en defensa de tal explicación de la crisis. Y entre tales voces aquellos que tienen un lugar prominente son el Banco Central Europeo y la banca alemana, y el Banco de España y la banca española, que son en realidad los que crearon precisamente la crisis. En realidad, la banca alemana jugó un papel clave en la génesis de la crisis y en su desarrollo. Según The Bank for International Settlements (BIS) (Junio 2010), la banca alemana prestó 109.000 millones de euros a la banca española, con los cuales ésta, en alianza con el sector inmobiliario, invirtió masivamente, no en la economía productiva del país, sino en la economía más especulativa posible, creando la burbuja inmobiliaria que, al explotar, provocó la enorme crisis y el enorme problema de la deuda privada de España, que alcanzó dimensiones astronómicas (227% del PIB). La banca alemana consiguió enormes beneficios, beneficios que, por cierto, no invirtió en Alemania para estimular la demanda doméstica alemana, incrementando los salarios y la protección social de Alemania (tal como Oskar Lafontaine, entonces Ministro de Economía y Hacienda del gobierno alemán, y uno de los economistas más clarividentes hoy en Europa, quería que se hiciera y que, al no hacerse, rompió con el canciller Schröder, el presidente socialdemócrata alemán responsable, junto con la canciller Merkel, de las políticas de austeridad a nivel alemán y europeo, políticas promovidas por la banca alemana). En lugar de estimular la demanda alemana (y europea), los grandes beneficios que Alemania consiguió de su actividad especulativa en España (y en otros países periféricos de la Eurozona, como Grecia y Portugal), los utilizó para acumular más y más euros, convirtiéndose en la mayor fuente de euros en Europa. El euro le ha ido pero que muy bien a la banca alemana. Ahora bien, cuando la burbuja especulativa inmobiliaria explotó, a la banca alemana le entró el pánico, pues tenía gran parte de su capital prestado a la banca española y, en mucho menor grado, al Estado español (un 10% de su inversión bancaria). Y comenzó a promover la idea falsa de que el euro estaba en peligro. Lo que estaba en peligro, sin embargo, es que la banca alemana perdiera los fondos prestados a España y a otros países periféricos de la Eurozona. En realidad, el euro nunca estuvo en peligro. Su valor osciló, pero no bajó sustancialmente de valor comparado con el dólar. Y de ahí derivan las políticas de austeridad, cuyo único objetivo es que se pague a los bancos alemanes (y franceses) la deuda tanto privada como pública que tienen. La mal llamada ayuda de la Unión Europea y del FMI a los países periféricos es ayuda para que paguen a los bancos alemanes y franceses primordialmente. Pero estas políticas de austeridad con la bajada de salarios, disminución de la protección social y recortes del gasto público están creando un problema gravísimo que se llama Gran Recesión, causada por el enorme descenso de la demanda doméstica y por la escasez de crédito, y que es la causa de la disminución de la actividad económica y con ello del descenso de los ingresos al Estado (y consiguiente aumento del déficit y de la deuda pública). Y ahí está el problema oculto y que algunos hemos estado denunciando desde el principio. La evidencia científica que apoya este diagnóstico es abrumadora. Las políticas que está imponiendo la banca alemana y francesa (y española) y sus portavoces políticos, incluyendo Merkel-Sarkozy y Rajoy son un suicidio económico. Cabe entonces hacerse la pregunta de ¿por qué continúan promoviéndola? Una respuesta es que los dogmas económicos son tan irracionales como los dogmas religiosos. El pensamiento neoliberal es un dogma impermeable a los datos y hechos. Pero el que continúe reproduciéndose se debe a que sirve a unos intereses, los intereses de la banca, con la complicidad de los políticos afines (el Ministro de Economía del Estado español, el Presidente del BCE, así como gran numero de personas responsables de llevar a cabo y estimular las políticas de austeridad son banqueros o próximos a la banca), que asumen que los intereses particulares de la banca coinciden con los intereses generales del país, lo cual no es así, como bien documentan los estudios rigurosos que muestran que las causas de la crisis son el comportamiento negativo del BCE y del Banco de España, y de los bancos que en teoría supervisan, pero que en la práctica se benefician a costa del interés general. En realidad, las soluciones son fáciles de ver. Y consisten en seguir políticas de estímulo económico, con un intervencionismo público que estimule la economía a base de crear empleo, junto con el establecimiento de bancas públicas y una regulación del sector bancario, forzándole a que recupere su función social, la oferta de crédito. Pero, el que no ocurra se debe a la enorme influencia de la banca y otros componentes del capital financiero en las instituciones políticas y mediáticas de España y de Europa. Así de claro. 

Vicenç Navarro, Attac

EL MITO DE LA EXTINCIÓN DE LA CULTURA TAINA

 La supervivencia de la Raza y Herencia taina en la Isla..RD

Casi todas las historias dicen que los últimos Taínos de la isla Hispaniola eran los que se rebelaron con el Cacique Enriquillo en los años del 1519 hasta el 1534. Con el primer trato escrito entre los indios y una corona de Europa, Enriquillo y su gente recibieron su propio pueblo, Boyá, — un pueblo que, unos años más tarde, un grupo de africanos rebeldes le quemó, matando a todos los residentes que no huían a las partes periferias de la isla, a los desiertos y a las montañas. 

Algunos documentos legales de la época testifican que un gran número de Taínos huía de los españoles. Algunos de los cimarrones se fueron a otras islas o a tierra firme. Otros se escondían en las montañas y desiertos de la isla hispaniola – preferían dejar detrás sus valles fértiles y vivir libre en tierras menos hospitalarias. Para mediado del siglo XVI, la mayoría de los españoles se habían mudado a Santo Domingo y sus alrededores. En 1555, una patrulla española descubrió cuatro pueblos “llenos de indios que nadie sabía” –un pueblo cerca de Puerto Plata, otro, muy cerca, en la costa del Mar Atlántico, uno en la península de Samaná, y uno al noroeste de la isla, en el Cabo San Nicolás. Es evidente que, después de unos cincuentas años, los indios cimarrones habían decidido regresar a las costas y valles fértiles del norte porque los españoles las dejaron.
Ha llegado la hora enterrar la creencia equivocada de que todos los Taínos se murieron.
El mito de la superioridad de todo lo que es español tiene su fundamento en una historia muy torcida entre los últimos 500 años, los años de la conquista y la ascendencia de los europeos a la cima del escenario mundial de la economía. La historia se torció porque los mismos historiadores eran los conquistadores europeos, y ellos confundieron una superioridad económica con una superioridad social y cultural.
o
La sobrevivencia de la cultura Taína en la República Dominicana
Históricamente, la identidad nacional de la Republica Dominicana ha sido basada en los relatos del Colonialismo Español acerca de la extinción de la gente indígena y en las ideologías del progreso y la civilización que están ubicadas dentro de la visión de la Hispanidad. Así que los dominicanos están desconectados de sus antepasados y de su herencia cultural indígena.
Esta herencia, junto a las pruebas históricas de la sobre vivencia Taína comprueban que la historia de la extinción Taína nunca ha sido verdadera.
En un sentido, la colonización española estaba victoriosa: declaraban que los Taínos estaban extintos y surgió una ideología nacionalista hispana que ha dominado discusiones de la identidad del país. Pero, con una reexaminación mas enfocada en la persistencia de formas culturales con orígenes Taínos, vimos su fortaleza. Las raíces de la cultura tradicional Dominicana son verdaderamente Taínas. Los Dominicanos quienes reflexionan sobre la extinción de los Taínos que aprenden en las escuelas y en la cultura nacionalista, entienden que es un cuento parcial de su identidad.
El profesor Dominicano Antonio de Moya escribió que “El genocidio Taíno es la gran mentira de nuestra historia… los Taínos dominicanos siguen viviendo 500 años después del contacto europeo”.
Dr. Pedro J. Ferbel./www.Kacike.org

Publicado por Leonel De Jesus 

PABLO NERUDA LE CANTO A SANTO DOMINGO

Pablo Neruda: Versainograma A Santo Domingo.

Este poema fue escrito por Neruda en honor a los Dominicanos a raíz de la ocupación norteamericana del 1965.
Perdonen si les digo unas locuras
En esta dulce tarde de febrero
Y si se va mi corazón cantando
Hacia Santo Domingo, compañeros.
Vamos a recordar lo que ha pasado allí
Desde que Don Cristóbal, el 
marinero
Puso los pies y descubrió la isla
Que mejor no la hubiese descubierto
Porque ha sufrido tanto desde entonces
Que parece que el diablo y no Jesús
Se entendió con Colón en ese aspectoEsos conquistadores españoles
Que llegaron desde España, por supuesto
Buscando oro y lo buscaron tanto
Como si les sirviese de alimentoEnarbolando a Cristo con su cruz
Los garrotazos fueron argumentos tan poderosos
Que los indios vivos se convirtieron pronto
En dominicanos muertos

Aunque hace siglos de esta historia amarga
Por amarga y por vieja se las cuento
Porque las cosas no se aclaran nunca
Con el olvido ni con el silencio.
Y hay tanta inquietud sin comentario
En la América hirsuta que me dieron
Que si hasta los poetas nos callamos
No hablan los otros porque tienen miedo.
Ya se sabe en un día declaramos
La independencia azul de nuestros pueblos.
Una por una, América Latina
Se desgranó como un racimo negro
De nacionalidades diminutas
Con mucha flecha y con poco dinero.
Andamos con orgullo y sin zapatos
Y nos creemos todos caballeros.
Cuando tuvimos pantalones largos
Co escogimos pésimos gobiernos:
(rivalizamos mucho en este asunto,
Santo Domingo se sacó los premios).
En esta variedad un tanto triste
Tuvieron a Trujillo sempiterno
Que gracias a un balazo se enfermó
Después de cuarenta años de gobierno.
Podríamos decir de este Trujillo
(a juzgar por las cosas que sabemos)
Que fue el hombre más malo de este mundo
Si no existiera Jhonson, por supuesto.
Sabremos quien ha sido más malvado
Cuando los dos estén en el infierno.
Cuando murió Trujillo respiró
Aquella patria de tormentos
Y en una escalofrío de esperanzas
Subió la luna sobre el sufrimiento.
Corre por los caminos la noticia:
Santo Domingo sale del infierno
Por fin elige un presidente puro:
Juan Bosch que regresa del destierro
Pero no les conviene un hombre honrado
Ni a los gorilas ni a los usureros.
Decretaron un golpe en Nueva York:
Le echan abajo con cualquier pretexto.
Lo destierran con su constitución,
Instalan a cualquier sepulturero
En el tronco del mando y del castigo.
Y los verdugos vuelven a sus puestos
“La democracia representativa ha sido
restaurada en este pueblo”
Dijo El Mercurio en su “editorial”
Escrito en la Embajada que sabemos.
Pero esta vez las cosas no marcharon,
Y de modo interesado aunque severo
A norteamericanos y gorilas
Le salieron los tornillos en el queso,
Y con voz de fusibles en la calle
Salió a cantar el corazón del pueblo.
Santo Domingo con su pueblo armado
Sonó la inspiración de los violentos:
Tomó ciudades, campos y en el puente,
Con el pecho desnudo y descubierto,
Aplastó tanques, desafió cañones.
Y corría impetuoso como el viento
Hacia la libertad y la victoria
Cuando el texano Jhonson, el funesto
Con la sangre de muchos en las manos,
Hizo desembarcar los marineros.
Cuarenta y cinco mil hijos de perra,
Bajaron con sus armas y sus cuentos,
Con ametralladoras y cuchillos
Con objetivos claros y concretos:
“Poner en libertad a los ladrones,
Y a los demás hay que meterlos presos”.
Y allí están disparando cada día
Contra dominicanos indefensos
Como en Vietnam el asesino es fuerte,
Pero a la larga vencerán los pueblos.
La moraleja de este cuento amargo
Se las voy a decir en un momento
(no se lo vayan a contar a nadie:
Soy pacifista por fuera y por dentro)
Ahí va:
Me gusta en Nueva York el yanqui vivo
Y sus lindas muchachas, por supuesto,
Pero en Santo Domingo y en Vietnam
Prefiero norteamericanos muertos.

PUERTO RICO Y SU INDEPENDENCIA RETUMBAN EN LA ONU

Naciones Unidas (PL) El caso colonial de Puerto Rico volvió al debate de Naciones Unidas con nuevos reclamos para que sea analizado por la Asamblea General y reiteradas demandas por la libertad de varios independentistas presos en cárceles de Estados Unidos. Por décimo tercer año consecutivo, el tema fue analizado por el Comité de Descolonización de la ONU en una jornada que contó con la participación de más de una veintena de representantes de una amplia gama de organizaciones políticas y sociales de la isla. Uno de los momentos más emotivos de la sesión estuvo marcado por la presencia de Carlos Alberto Torres, un prisionero político puertorriqueño que cumplió 30 años de cárcel (1980-2010) en Estados Unidos por trabajar a favor de la independencia boricua. Al intervenir ante el cuerpo de la ONU, Torres exigió al presidente estadounidense, Barack Obama, la liberación de varios de sus compañeros que continúan presos en instalaciones norteamericanas: Oscar López Rivera (en prisión desde hace 31 años), Avelino González Claudio y Norberto González Claudio. Estados Unidos se autoproclama como una democracia y llama a otros países a liberar a sus presos políticos, pero niega que cuente con ese tipo de prisioneros, denunció Torres. Dijo que los encarcelados fueron condenados por sus ideas y por luchar por la libertad de Puerto Rico y afirmó que “el crimen verdadero es el colonialismo y no la resistencia” a ese sistema, como ha sido reconocido por la comunidad internacional. Luego de escuchar las posiciones de cerca de 30 peticionarios de variadas posiciones sobre la independencia de Puerto Rico, el comité de la ONU aprobó, por décimo tercer año consecutivo, una resolución presentada por Cuba y que ratificó el derecho del pueblo puertorriqueño a la autodeterminación e independencia. El texto, auspiciado además por Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela, dice que Puerto Rico es una nación latinoamericana y caribeña, con una identidad cultural propia e inconfundible, y reconoce el derecho inalienable de su pueblo a la libre determinación e independencia. En ese sentido, pide avanzar en un proceso que le permita a los puertorriqueños ejercer esa prerrogativa, como demandan los acuerdos de la Asamblea General de la ONU, y llama al Gobierno de Estados Unidos a asumir su responsabilidad de propiciar avances en esa dirección. También insta a Washington a concluir la devolución al pueblo de Puerto Rico de toda la tierra antes ocupada y las instalaciones de Vieques y Ceiba. Al proponer la aprobación del texto, el embajador alterno de Cuba ante la ONU, Oscar González León, recordó que desde 1972 el Comité de Descolonización ha adoptado 30 resoluciones y decisiones sobre Puerto Rico, pero “poco se ha avanzado en el logro de una solución definitiva que resuelva esa situación colonial”. “Estados Unidos de América, la potencia colonial, mantiene el dominio económico, político y social sobre esa hermana nación que a pesar de ello, mantiene su arraigada e inclaudicable vocación de independencia”, puntualizó. Al apoyo regional a la causa independentista se sumaron además los 120 Estados miembros del Movimiento de Países No Alineados, por intermedio de un delegado de Egipto ante la ONU. El diplomático recordó una declaración adoptada por esa agrupación en su más reciente cumbre y que exhortó al Gobierno estadounidense a permitir que el pueblo de la isla boricua ejerza su derecho inalienable a la autodeterminación e independencia. Ese pronunciamiento de los No Alineados también solicitó que la cuestión de Puerto Rico sea analizada “en todos sus aspectos” por la Asamblea General, integrada por los 193 Estados miembros de la ONU. La aprobación de la resolución del Comité de Descolonización también fue saludada por las delegaciones de Nicaragua, Ecuador, Venezuela, Bolivia, Irán y Siria, entre otras. Entre las organizaciones que hablaron ante el órgano de la ONU estuvieron el Colegio de Abogados, Compañeros Unidos para la Descolonización de Puerto Rico, el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano y el Comité de Puerto Rico en Naciones Unidas. También la Fundación Andrés Figueroa Cordero, la Campaña Prolibertad, el Movimiento de Afirmación Veiquense, los partido Nacionalista de Puerto Rico e Independista Purtorriqueño, Puertorriqueños Unidos en Acción y el Comité de Derechos Humanos de Puerto Rico.
Por Víctor M. Carriba 
Jefe de la corresponsalía de Prensa Latina en Naciones Unidas.

DANILO: LA PROMESA DE UN NUEVO MODELO ECONÓMICO

 RAFAEL ALONSO RIJO

El presidente electo Danilo Medina tiene grandes retos por delante.

El presidente electo Danilo Medina tiene grandes retos por delante. (El Caribe )
Cuando el 16 de agosto Danilo Medina asuma la presidencia se verá ante el compromiso de transformar un modelo económico que asume agotado y que compara con una máquina reproductora de pobreza.Medina ha recordado que desde 1970 la economía dominicana ha sido la más dinámica de Latinoamérica, pero que hay señales claras de agotamiento que alertan sobre la necesidad de impulsar transformaciones en el modelo económico.

Entre esas señales cita: a) crecimiento sin suficiente generación de empleos dignos; b) nivel limitado de eslabonamiento intersectorial; c) bajo valor agregado; d) limitada cultura de calidad, competitividad, desarrollo e innovación; e) inconsistencia entre el nivel de crecimiento y el desarrollo humano y, g) grandes desigualdades sociales y de género.

Convencido de lo negativo del diagnóstico, el presidente electo se comprometió durante su campaña a poner a las grandes mayorías populares en el centro de todas las políticas, sobre todo las económicas y sociales.

Estrategia de Desarrollo

La implementación de un nuevo modelo económico pasa por una serie de compromisos que Medina está emplazado a cumplir, como es la concertación de una reforma fiscal integral y la puesta en marcha de la Ley Orgánica Estrategia Nacional de Desarrollo, cuyos objetivos teóricos parecen halagadores, pero en lo inmediato implica tres pactos: educación, fiscal y energético.

El pacto por la educación plantea llevar la inversión en el sector educativo al 4% del PIB en 2013 hasta el 7% en 2030.

El pacto en el sector eléctrico reduciría el subsidio energético de unos US$600 millones en la actualidad a US$262 millones en 2015 hasta US$55 millones en 2030. La cobranza quinquenal se incrementaría de un 75% para el 2015, 83% para el 2020, el 85% para el 2025 y 87% para el 2030.

El pacto fiscal incrementa la presión tributaria en un 16% para 2015 hasta un 24% en 2030.

Reforma fiscal

La reforma fiscal es el nudo gordiano para Danilo Medina en el camino de transformar el modelo económico actual en otro que se beneficie a los pobres, se incremente la productividad y la competitividad.

Y es que lo que tradicionalmente ha significado reforma fiscal en el país es aumento de impuestos, lo que dificultaría un acuerdo para su implementación.

Es sabido que el sistema impositivo del país desincentiva la actividad económica, limita el ahorro, el consumo, la producción y en cambio incentiva la evasión fiscal, por lo que a la hora de hablar de reforma fiscal los empresarios han planteado que se tome en cuenta el gasto público.

Los empresarios quieren evitar cargar con más impuestos y piden ampliar la base impositiva. Los trabajadores rechazan que se les traspase los impuestos al consumo y a los servicios.

Pero el Fondo Monetario Internacional considera que el régimen tributario  ha perdido característica general, donde sectores como las industrias del turismo, calzado, textil, zonas francas, exportaciones, electricidad, cine, restaurantes, agropecuaria, colmados, farmacias, tiendas minoristas, banca y mercado de valores se han tornado en una especie de grupo que buscan la forma de crear sus propias exoneraciones tributarias.

El FMI sostiene que se necesita eliminar las exoneraciones de impuestos para poder elevar las recaudaciones, por lo que recomienda que se hagan ajustes con un impacto equivalente al 4.7% del Producto Interno Bruto, para ampliar la base tributaria y hacer más simple el sistema impositivo.

Conciliar dichos intereses es una de las puntas del nudo ha desatar por Danilo para implementar un modelo más productivo, competitivo e inclusivo.

“Se necesita pacto para que haya justicia salarial”
El sindicalista Rafael Abréu abogó por un pacto entre la clase trabajadora, el gobierno y los empresarios que permita que por primera vez en el país se haga justicia salarial. Observó que no es posible hablar de un nuevo modelo económico cuando los empresarios rehúsan reconocer que a mayor ingresos de los trabajadores mayores son sus ganancias debido a que mientras más demanda de bienes y servicios hay mucho mayor es la productividad y las ventas. Recordó que el nuevo modelo propuesto por Medina tiene que tomar en cuenta que el 78% de los trabajadores devenga salario por debajo de los RD$15,000.00, lo que no le permite cubrir sus gastos de vivienda, transporte y alimentación. “Los trabajadores son simplemente sobrevivientes”, apuntó, “los ingresos no permiten que el trabajador aporte al crecimiento”.
“Hay que fortalecer este modelo económico”
El economista Porfirio García se mostró de acuerdo con el planteamiento de Danilo Medina de impulsar un nuevo modelo económico, pero observó que antes hay que fortalecer el actual modelo. Observó que el gobierno de Medina va a heredar grandes retos y desafíos en materia económica, sobre todo un alto déficit fiscal que podría atar las medidas contempladas por el nuevo presidente en su programa de gobierno, además de los factores externos como es la crisis mundial que muchas de las grandes economías no han podido superar. “Se habla de un agotamiento del actual modelo, pero transformar el modelo económico no es de un día para otro, por lo que entiendo que lo primero es que aquellos aspectos positivos del actual modelo hay que fortalecerlo, como son los servicios y viabilizar sectores productivos más coherentes, competitivos y eficientes, que generen empleos de calidad y permitan alcanzar mejores niveles de desarrollo”, dijo.
Las cifras
45%
Diversas fuentes calculan que de cada 100 dominicanos, 45 son pobres.
78%
De acuerdo con las organizaciones sindicales, de cada 100 trabajador dominicano, 78 o más reciben un salario de menos de RD$15,000.00.


EL PENOSO CASO DE GARCÍA MARQUÉS Y VARGAS LLOSA

César Medina
lobarnechea1@hotmail.com
El mundo literario y académico de Iberoamérica no acaba de salir del asombro, el estupor y la pena: Plinio Apuleyo Mendoza– escritor, periodista, politólogo colombiano– ha confirmado que Gabriel García Márquez padece una terrible enfermedad neurológica que ha reducido a la nada su prodigiosa memoria.
Y aunque se comentaba que su enclaustramiento de los últimos años no auguraba nada bueno, jamás nadie imaginó que sus padecimientos iban tan avanzados.
A sus 86 años, “Gabo” conoce sólo a las personas de su entorno más íntimo. Y sus recuerdos más remotos– los de sus Cien años de Soledad– han dejado de existir.
Su enfermedad está diagnosticada: Alzheimer, de lo que murió su madre y un hermano mayor. Se trata de un mal genético degenerativo para el que la ciencia médica no ha encontrado cura. Va matando las neuronas cerebrales poco a poco hasta que el enfermo pierde completamente la memoria.
García Márquez vive en México desde que se fue de Colombia, donde nació en el 1926. Se marchó de su país prácticamente acosado por la violencia, después de cansarse de denunciar la corrupción, la maleabilidad del sistema, la complicidad de las autoridades, lo mismo que en el resto de nuestros países. Ejerció el periodismo desde los niveles más bajos, corresponsal de pueblo, reportero de la calle, articulista, columnista… Hasta que se fue de Colombia y ya no volvió jamás sino con la gloria.
Fue el quinto latinoamericano en ganar el Nobel de Literatura, después de los chilenos Gabriela Mistral, en el 1945, y Pablo Neruda, en el 1971; el guatemalteco Miguel Ángel Asturias, en el 1967, y el mexicano Octavio Paz, en el 1990.
Y el sexto– ¡oh, ironías de la vida!–, el sexto latinoamericano en ganar el Nobel de Literatura fue Mario Vargas Llosa, peruano, un poco más joven que él, pero contemporáneos en su desarrollo intelectual y compañeros de lucha para abrirse un espacio en el complicado mundo literario, cuando Latinoamérica andaba en pañales y Europa reservaba la gloria sólo a los grandes.
Fueron amigos íntimos, compartieron habitación en París, juntos deambularon por toda Europa y tocaron las puertas a los principales editores y casas editoriales con sus originales bajo el brazo– entre ellos el “primer borrón” de Cien Años de Soledad–; acompañándose uno del otro pasaron hambre, frío, toda suerte de penurias…
Y por alguna razón que ninguno de los dos ha explicado nunca se separaron y no volvieron a juntarse jamás… ¡Hasta aquél día a la entrada del cine…! 
Un “trompón” histórico La historia la contó por primera vez el propio García Márquez hace poco más de 10 años: “Ocurrió en Ciudad de México, en el 1976, todo por un malentendido que tuvimos cuando los cuatro vivíamos en París (ellos dos con sus respectivas esposas), cuando todavía Mario y yo éramos amigos.
Cosas de parejas. Nos cruzamos en la entrada del cine y sin muchas vueltas me soltó un puñetazo en este ojo. Y creo que me dijo: “Por lo que le hiciste a Patricia (la mujer de Vargas Llosa). Aunque nunca supe bien si dijo “hiciste” o “dijiste”. Ahora ya no importa…
Con aquella trompada “Gabo” rodó por el suelo, y de allí fue conducido a la enfermería y luego a la Comisaría a poner una querella contra su compañero y amigo.
Y aunque poco después desistió de querellarse contra Vargas Llosa, parece que el destino quiso documentar con imágenes aquel episodio entre dos de los más grandes escritores que ha dado Latinoamérica en toda su historia.
En la comisaría le tomaron esta foto que aparece más abajo, donde García Márquez figura con el ojo izquierdo amoratado y una herida en la parte superior del tabique, además de leves heridas en los labios.
Vargas Llosa no habla
Vargas Llosa nunca ha querido referirse a ese incidente. En una entrevista muy reciente para la televisión española se negó en todo momento a recrear aquellos hechos. “No hablaré de ese hecho, jamás tocaré ese tema…”, le dijo a la periodista que lo entrevistó para la cadena Tele-3.

Y ella, aprovechando su descomunal belleza, insistía: “Pero ustedes eran muy jóvenes… ya lo puedes contar”.
Y él replicaba: “No hablaré nunca de ese acontecimiento; fueron cosas que ocurrieron hace casi 40 años. Todos éramos muy jóvenes. Le repito que no tocaré nunca ese tema”. Y entonces la entrevistadora desistió.
La popular revista Esquire, en su último número, publica a toda portada la foto que le tomaron a García Márquez aquella noche en la comisaría de Policía cuando fue a poner la querella contra Vargas Llosa, con el sugerente titular: “Enemigos íntimos”.
En páginas interiores publica otras fotos de García Márquez de la época, lo mismo que una de Vargas Llosa también jovencito, y recrea con detalles el penoso acontecimiento.
El hecho es que ahora, como consecuencia del estado en que se encuentra el laureado novelista colombiano, el mundo intelectual y académico Iberoamericano quiere que Vargas Llosa lo visite en su residencia de Ciudad de México.
A fin de cuentas…ya Gabo no recuerda nada de eso… ¡Y él fue el agredido!
Fuente: Listin Diario

EL LIBRO Y LA SOLEDAD

El desarrollo de un pueblo no puede darse si no se desarrolla la inteligencia de la gente, porque la ciencia y la tecnología, cuyo contenido se transmite a través del libro, no pueden tener cabida en aquellos cerebros iletrados e incultos. Pero para que se dé el desarrollo científico-tecnológico tiene que haber una base científico-tecnológica en la sociedad o cierta cultura científico-tecnológica en la sociedad. Ello supone la existencia de una población que razone y piense, es decir activa y pro-activa en términos educativos y culturales.
Usados de manera creativa los conocimientos que están en los libros sirven para transformar todo lo que existe. Está claro que los conocimientos deben utilizarse en la dirección de favorecer y potenciar el progreso de la humanidad. 

El libro juega un papel fundamental en la vida como sólido y permanente soporte de la educación (o del proceso de formación integral de la gente) y como ente clave en la reproducción, creación, recreación, ampliación y desarrollo de la cultura de los pueblos.

Es decir el libro no sólo sirve como fuente del conocimiento sino como instrumento que vehiculiza y factibiliza la transmisión efectiva de las tradiciones, de las costumbres y de los valores, en fin, la transmisión viva, cierta y real de la misma cultura o del fondo cultural de una sociedad.
Usados de manera creativa los conocimientos que están en los libros sirven para transformar todo lo que existe. Está claro que los conocimientos deben utilizarse en la dirección de favorecer y potenciar el progreso de la humanidad.
Expresión y hechura del lenguaje, el libro es un perenne puente de comunicación entre el pasado y el presente y a través del cual se expresa la continuidad y la ruptura en la vida de los pueblos y se proyecta, desde diferentes perspectivas, el porvenir de la humanidad.
El libro es un mercancía muy sui generis, cuyo contenido está dirigido al cerebro de la gente. En otras palabras, el contenido de un libro es el resultado concreto y simbólico de un trabajo plenamente intelectual, llamado a propulsar el intelecto o la inteligencia de la gente. Claro en la impresión de un libro se conjugan el trabajo intelectual y el trabajo manual.
El desarrollo de un pueblo no puede darse si no se desarrolla la inteligencia de la gente, porque la ciencia y la tecnología, cuyo contenido se transmite a través del libro, no pueden tener cabida en aquellos cerebros iletrados e incultos. Pero para que se dé el desarrollo científico-tecnológico tiene que haber una base científico-tecnológica en la sociedad o cierta cultura científico-tecnológica en la sociedad. Ello supone la existencia de una población que razone y piense, es decir activa y pro-activa en términos educativos y culturales.
Primero tiene que existir el libro, cincuenta años después de morir el autor o si el autor estando vivo lo permite después de recuperar los costos de la investigación, de la exposición escrita y de la impresión del libro, entonces es que se puede publicar, total o parcialmente, dicho libro en la Internet.

¿Vamos a esperar todo ese tiempo hasta que un libro sea publicado, parcial o totalmente, en internet para que la gente se inserte en un proceso de educación o de formación integral? Jamás. Si esperamos eso entonces ninguna sociedad podrá desarrollarse.
Pero por más desarrollo que logre la internet no habrá manera de que el libro desaparezca de la faz de la tierra. Una misma realidad, la del libro, se presenta hoy, producto de la revolución de la información y del conocimiento, bajo otra dimensión: lo virtual-real, que es como aparece el contenido del libro en internet. Pero esta dimensión no suplanta la dimensión tradicional: lo concreto-real, que es el libro físico en la realidad de todos los tiempos: ayer, hoy, mañana y siempre.
En una sociedad organizada el canal natural por el que los libros llegan a los lectores está constituido por las librerías. También llegan a los lectores a través de las bibliotecas.
Ciertamente el desarrollo cultural y educativo de un país se mide por el grado de desarrollo de sus librerías y de sus bibliotecas.
Para que una población se interese por comprar libros hay que desarrollar en ella, a través de las escuelas, el hábito o interés por la lectura, y que este hábito se desarrolle de manera estructural, siendo un elemento constitutivo de los genes culturales de la sociedad y de la población. Pero también hay que abatir de manera más eficaz y amplia el lacerante problema de la pobreza extrema y además que la gente pueda disponer de un mayor poder de compra, lo que supone aumentar el ingreso o PIB per cápita real.
Para que lo anterior se dé más ampliamente necesitamos construir una sociedad menos desigual y menos inequitativa, donde haya concomitantemente una mejor distribución de las oportunidades para que la gente crezca y se desarrolle social y culturalmente.
A la gente que no tiene resuelto el problema de la subsistencia no se le puede pedir que compre libros.
El hecho cierto es que las librerías dominicanas son víctimas del aislamiento y de la soledad que la sociedad le ha decretado, en su diario trajinar, al libro: situación que al hacerlas languidecer las coloca en la ruta forzada e indeseada de la extinción.
¿Pero esta terrible situación es consecuencia directa de que el libro físico ha sido sustituido por la lectura en internet?
No. En sociedades como la brasileña, la mexicana, la argentina, la colombiana, la chilena, la venezolana, etc…, el uso de la internet, que está ene (n) veces más extendido y usado de manera mucho más profusa que en la República Dominicana, la lectura en la internet no ha sustituido la lectura del libro físico. Es decir el libro físico sigue comprándose y usándose de manera abundante, lo que da cuenta de la existencia de un mercado del libro robusto y gigante.
Esos países que celebran, cada año, ferias del libro gigantescas, que son verdaderas ferias, la gente acude en masa a comprar libros, llevándose maletas enteras de libros.
Lo que pasa es que esas sociedades, a diferencia de la dominicana, tienen una realidad educativa, cultural y científica que da cuenta de que crearon la base en la sociedad para que la población, la gente, en otras palabras, se interese por la lectura. Este problema, que corresponde a la agenda de la premodernidad, esas sociedades lo resolvieron hace tiempo. Han creado los genes culturales que hacen que la gente sea proclive a la lectura, que haya un sempiterno interés por la lectura: hambre y sed insaciables de conocimientos.
El problema económico y social también está de por medio entre esas sociedades y la nuestra.
Otra cuestión es que en cada escuela pública y en cada colegio privado tiene que haber una biblioteca. Aparte de eso, en cada municipio tiene que haber una biblioteca pública. Hay que sembrar el país de bibliotecas.
Cada escuela pública es construida con un espacio para una biblioteca. Sólo falta que el Ministerio de Educación llene de libros esos espacios para las bibliotecas. De la misma que el Ministerio de Educación no debe permitir, jamás, que un colegio privado funcione sin biblioteca. A los colegios privados hay que someterlos al imperio de la ley.
Desde las entrañas mismas del proceso de formación integral de un niño, a partir de pre-primaria, hay que crear las bases para desarrollar una relación simbiótica, de permanente amistad, entre el niño y el libro. Y luego, en las etapas posteriores y supremas del proceso educativo, hay que producir un estudiante que piense y razone de manera lógica, es decir que sepa hablar, escribir y leer correctamente: que tenga en el cerebro las claves y los códigos del razonamiento lógico.
Un estudiante así, formado, se puede lanzar a las redes, a veces inescrutables, de la internet sin correr el riesgo de deformarse. Ese estudiante está preparado para navegar solo en los mundos abiertos e inmensos de la internet. Se puede establecer un símil con un hijo. ¿Cuándo usted como padre permite que su hijo incursione por los mundos de la vida? Cuando usted como padre está consciente de que su hijo no sólo tiene mayoría de edad, sino que usted lo ha formado para que esté en capacidad de ejercer su doble condición de individuo y de ciudadano en el marco de los criterios de independencia, de autonomía y de libertad. De manera que lo primero que tiene que darse en las escuelas y colegios es la formación estructural y luego la formación tecnológica.
Lamentablemente en nuestro país hemos invertido el proceso y los resultados han sido totalmente desastrosos y dramáticos: sin saber pensar y razonar lógicamente –lo que supone saber hablar, escribir y leer correctamente- se meten a la internet y entonces se perpetúa en ellos la condición de analfabetos funcionales y se agrega a esa condición la de analfabetos tecnológicos y digitales al no saber aprovechar todos los recursos y riquezas que hay en ese mundo, por un lado, y no estar en capacidad, por el otro, de desechar todas las basuras que hay en él de manera simultánea..

Es hora de que saquemos al libro de esa tan densa y asfixiante soledad que es sinónimo de muerte cultural. La verdadera vida de una sociedad, el progreso y el desarrollo de un país se miden también por lo que es el desarrollo de sus librerías y de sus bibliotecas.
Los libros son un excelso pedestal en los que aparecen expuestas y plasmadas la conciencia de la nación y la conciencia de la humanidad.
El Nuevo Diario

EL SER HUMANO: EGOÍSMO Y COMPASIÓN

Leyendo a Adam Smith para entender la situación actual


 La distinción entre benevolencia, o caridad, y justicia es, desde mi punto de vista, de una gran relevancia en un momento en el que se ha definido a la familia como una ONG y en el que parece que la “solidaridad” está muy bien para “tapar” u ocultar la injusticia intrínseca a un sistema económico y la injusticia de una situación definida como crisis pero que en un lenguaje más preciso no es nada más que un saqueo de lo público y de los derechos sociales y humanos por parte de los empresarios, algo que mp es ajeno a lo que ya observaba Adam Smith en su época. La diferencia consiste en que ahora se utiliza una supuesta situación “democrática” para “legitimar” el citado saqueo, “por el bien de todos”.

  Decía en 1973 Galbraith, un lúcido economista de   origen canadiense, que “Adam Smith es demasiado sabio y entretenido para relegarlo entre los conservadores, pocos de los cuales lo han leído alguna vez”, (Anales de un liberal impenitente). El problema es que parece que tampoco lo han leído los que dicen no ser conservadores y así, en mi opinión, nos estamos perdiendo a una persona cuyas lúcidas y atinadas reflexiones nos podrían ayudar a entender mejor qué es lo que está pasando a la vez que disfrutar de su lectura. Además, Adam Smith prestaba atención a las motivaciones que podían explicar el comportamiento de las personas, no tratando de etiquetarlas sino de entenderlas para poder comprender mejor en qué tipo de sociedad se encuentra uno y qué podemos esperar de nosotros y de los demás. Para empezar, y frente al cliché de que defendía el egoísmo cómo motivo fundamental del comportamiento humano, creo que merece la pena destacar algunos párrafos de su Teoría de los sentimientos morales, publicada originalmente en 1759.
  El ser humano: egoísmo y compasión

  Así, en la primera página de este libro escribe, “Por más egoísta que se pueda suponer al hombre, existen evidentemente en su naturaleza algunos principios que le hacen interesarse por la suerte de otros, y hacen que la felicidad de éstos le resulte necesaria, aunque no derive de ella nada más que el placer de contemplarla. Tal es el caso de la lástima o la compasión, la emoción que sentimos ante la desgracia ajena cuando la vemos o cuando nos la hacen concebir de forma muy vívida (…) este sentimiento (…) no se halla en absoluto circunscrito a las personas más virtuosas y humanitarias (…) no se halla desprovisto de él totalmente ni el mayor malhechor ni el más brutal violador de las leyes de la sociedad (…) Como carecemos de la experiencia inmediata de lo que sienten las otras personas, no podemos hacernos ninguna idea de la manera en que se ven afectadas, salvo que pensemos cómo nos sentiríamos nosotros en su misma situación” (…) nos vemos afectados por lo que siente la persona que sufre, al ponernos en su lugar”.
  Es muy interesante ver que estas reflexiones intuitivas basadas en la observación y hechas hace más de dos siglos coinciden, básicamente, con lo que actualmente se sabe sobre el comportamiento humano. Así, Frans de Waal, en El mono que llevamos dentro (2005) defiende que somos “monos bipolares” y que “La visión que nos retrata como egoístas y mezquinos, con una moralidad ilusoria, debe revisarse. Si somos esencialmente antropoides (…) o al menos descendientes de antropoides, entonces nacemos con una gama de tendencias, desde las más básicas hasta las más nobles. Lejos de ser un producto de la imaginación, nuestra moralidad es el resultado del mismo proceso de selección que conformó nuestro lado competitivo y agresivo”.
Por eso, somos egoístas y, a la vez, compasivos. Y por eso, Smith estudia el egoísmo y también la compasión o la empatía. Es decir, la capacidad de ponernos en el lugar de los demás es una de las cuestiones a las que Smith le dedica una gran atención, llegando a precisar que hay otro sistema que “intenta explicar el origen de nuestros sentimientos morales a través de la compasión pero que es diferente del que he procurado exponer ya que defiende que la virtud consiste en la utilidad”.
  Economía, justicia y prudencia

  Es decir, Smith se desmarca de la utilidad como base de un comportamiento virtuoso o deseable e insiste en que “El hombre prudente mejora lo propio sólo cuando no afecta injustamente a los demás”, haciendo de la justicia la base de todo el sistema. Por eso llega a afirmar que “En la carrera hacia la riqueza… él podrá correr con todas sus fuerzas (…) Pero si empuja o derriba a alguno, la indulgencia de los espectadores se esfuma. Se trata de una violación del juego limpio, que no podrán aceptar (…) la sociedad nunca puede subsistir entre quienes están constantemente prestos a herir y dañar a otros (…)
  La beneficiencia, por tanto, es menos esencial para la existencia de la sociedad que la justicia. La sociedad puede mantenerse sin beneficiencia, aunque no es la situación más confortable; pero si prevalece la injusticia, su destrucción será completa (…) La beneficiencia… es el adorno que embellece el edificio… La justicia, en cambio, es el pilar fundamental en el que se apoya todo el edificio. Si desaparece, entonces el inmenso tejido de la sociedad humana… en un momento será pulverizada en átomos”.
  Esta distinción entre benevolencia, o caridad, y justicia es, desde mi punto de vista, de una gran relevancia en un momento en el que se ha definido a la familia como una ONG y en el que parece que la “solidaridad” está muy bien para “tapar” u ocultar la injusticia intrínseca a un sistema económico y la injusticia de una situación definida como crisis pero que en un lenguaje más preciso no es nada más que un saqueo de lo público y de los derechos sociales y humanos por parte de los empresarios, algo que tampoco es ajeno a lo que ya observaba Adam Smith en su época. La diferencia consiste en que ahora se utiliza una supuesta situación “democrática” para “legitimar” el citado saqueo, “por el bien de todos”.
  Los efectos dañinos de los beneficios elevados

  Quizás sea esa insistencia en la importancia de los “sentimientos morales” y su enojo con el comportamiento de los empresarios la que le hace expresarse con una virulencia que, desde mi punto de vista, refleja la enorme lucidez que no se ha querido ver en el Smith “etiquetado” como el “inventor” de la mano invisible. En este sentido sus reflexiones sobre el comportamiento de los empresarios, recogidas en La riqueza de las naciones, publicado en 1776, son antológicas y de una enorme actualidad.
  Por ejemplo, es poco conocida su crítica a los empresarios por quejarse éstos habitualmente de que la economía vaya mal debido, según ellos, a los altos salarios, excusa que se sigue repitiendo una y otra vez en una situación cuya causa original nada tiene que ver con salarios elevados, por lo que no están dispuestos a reconocer que los elevados beneficios pueden ser un problema más serio. “Nuestros comerciantes e industriales se quejan mucho de los efectos perjudiciales de los altos salarios, porque suben los precios y por ello restringen la venta de sus bienes en el país y en el exterior. Nada dicen de los efectos dañinos de los beneficios elevados. Guardan silencio sobre las consecuencias perniciosas de sus propias ganancias”.
  ¿Les suena esto? Parece muy apropiado para contextualizar las recientes reformas laborales, incluida la de Zapatero. De hecho, da la impresión de que no es necesario saber nada de economía pues, sea cual sea la causa del problema a resolver, la solución impuesta por los diferentes gobiernos (da igual que sea el PSOE, el PP o las posibles combinaciones de cualquiera de ellos con los partidos llamados nacionalistas) siempre consiste en bajar los salarios y las pensiones. ¿A qué gobierno le interesa debatir y profundizar honestamente sobre las causas del saqueo pudiendo bajar salarios y pensiones?
  El control de los salarios (y del Parlamento) por los empresarios

  ¿Y cómo se forman los salarios? ¿Tienen algo que ver con la productividad? No es eso lo que parece pensar Smith pues “Los patronos están siempre y en todo lugar en una especie de acuerdo, tácito pero constante y uniforme, para no elevar los salarios sobre la tasa que existe en cada momento. Violar este concierto es en todo lugar el acto más impopular, y expone al patrono que lo comete al reproche entre sus vecinos y sus pares. Es verdad que rara vez oímos hablar de este acuerdo, porque es el estado de cosas usual, y uno podría decir natural, del que nadie oye hablar jamás (…) Los patronos a veces entran en uniones particulares para hundir los salarios por debajo de esa tasa. Se urden siempre con el máximo silencio y secreto hasta el momento de su ejecución, y cuando los obreros, como a veces ocurre, se someten sin resistencia, pasan completamente desapercibidas.”
  Por otro lado, sabe que el Parlamento está al servicio de los empresarios. “Los trabajadores desean conseguir tanto, y los patronos entregar tan poco, como sea posible. No resulta difícil prever cuál de las dos partes se impondrá habitualmente en la puja, y forzará a la otra a aceptar sus condiciones. Los patronos, al ser menos, pueden asociarse con más facilidad; y la ley, además, autoriza o al menos no prohíbe sus asociaciones, pero sí prohíbe las de los trabajadores (…) No tenemos leyes del Parlamento contra las uniones que pretenden rebajar el precio del trabajo; pero hay muchas contra las uniones que aspiran a subirlo (…) Además, en todos estos conflictos los patronos pueden resistir durante mucho más tiempo”.
  Los intereses empresariales, las reglas y los intereses sociales

   Y tampoco quedan muchas dudas sobre lo que según él podemos esperar de las regulaciones y leyes propuestas por los empresarios como hipotéticos interesados en el bien común. Al contrario, lo habitual es esperar de ellos engaños y opresión. En una sabia viñeta de El Roto, un político le dice a otro: “Ya no se creen las mentiras” y el otro le contesta: “Así no se puede gobernar”.
Y, efectivamente, Smith escribió: “Cualquier propuesta de una nueva ley o regulación comercial que venga de esta categoría de personas (los empresarios) debe siempre ser considerada con la máxima precaución, y nunca debe ser adoptada sino después de una investigación prolongada y cuidadosa, desarrollada no sólo con la atención más escrupulosa, sino también con el máximo recelo. Porque provendrá de una clase de hombres cuyos intereses nunca coinciden exactamente con los de la sociedad, que tienen generalmente un interés en engañar e incluso oprimir a la comunidad, y que de hecho la han engañado y oprimido en numerosas oportunidades”.
  Más claro parece que no se puede decir y, sin embargo, en Lecciones de jurisprudencia, que constituyen los apuntes tomados por uno de sus estudiantes en el curso 1762/63, llega a afirmar de manera más contundente aún, y posiblemente siguiendo a Tomás Moro en la parte final de su Utopía, que “Las leyes y el gobierno pueden ser considerados…, en todos los casos, como una coalición de los ricos para oprimir a los pobres y mantener en su provecho la desigualdad de bienes que, de otra forma, no tardaría en ser destruida por los ataques de los pobres”.
  Desde luego estas citas no se corresponden con el Adam Smith que se “despacha” como ese supuesto acérrimo defensor del supuesto mercado libre que, supuestamente, guiaba la mano invisible. Como decía Galbraith refiriéndose a Smith, “Pocos escritores jamás, y ciertamente ningún economista desde entonces, han sido tan divertidos, lúcidos o ricos en recursos, o, según el caso, tan devastadores (…) Con su desprecio por los subterfugios teóricos y su vivo interés por las cuestiones prácticas, hubiera tenido dificultades para obtener una cátedra con titularidad plena en una universidad moderna de primer rango”. Por eso animo a leerlo, a disfrutar de su sabiduría y a no dejárselo a aquellos que lo manipulan, bien despreciándolo o bien apropiándoselo, eso sí, sin haberlo leído en ningún caso. www.ecoportal.net
Federico Aguilera Klink es catedrático de Economía Ecológica en la Universidad de La Laguna (Tenerife, Canarias). Marzo de 2012

KEYNES A LA LUZ DE LA CRISIS GLOBAL DEL CAPITALISMO

Keynes vs Hayek: duelo de gigantes de la economía

John Maynard Keynes y Friedrich August Hayek fueron dos economistas prominentes de la era de la Gran Depresión, cuyos puntos de vistan contrastaban claramente.
La actual crisis financiera global ha reavivado las discusiones que estos gigantes de la economía tuvieron durante la década de los años ’30 del siglo pasado.
La BBC organizó un debate en la London School of Economics para escuchar a los seguidores de estas teorías defender su visión. A continuación, las palabras de dos de los ponentes.

Profesor George Selgin, sobre Friedrich Hayek

Friedrick Hayek
Cuando se discute a Hayek, es importante corregir una idea falsa: su teoría no es “no haga nada”.
No niega que debemos mantener el gasto cuando el auge se torna en decadencia. Pero va más allá.
A diferencia de Keynes, Hayek pensaba que para recuperarse genuinamente de una contracción de la economía se requería no sólo del gasto adecuado, sino también del retorno a la producción sostenible: una producción libre de las distorsiones propias de una era de auge-colapso causadas por el dinero fácil.
Hayek fue desestimado como alguien que quería “liquidar el trabajo, liquidar las acciones, liquidar a los agricultores” y demás.

Friedrich August Hayek

Friedrich August Hayek nació el 8 de mayo de 1899 en Viena. El economista y filósofo, que fue profesor en Londres, es más conocido por su respaldo al capitalismo de libre mercado.
Hayek sirvió en la I Guerra Mundial y dijo que tras esa experiencia escogió su carrera, con la esperanza de poder ayudar a la sociedad a no cometer los mismos errores que la llevaron a la guerra.
La Gran Depresión fue el telón de fondo frente al cual Hayek formuló muchas de sus teorías, particularmente aquellas opuestas a las de Keynes.
Después de la depresión británica en los años ’20, Hayek promovió la idea de que la inversión privada, no la del gobierno, sería la que traería crecimiento sostenible.
En 1974, Hayek ganó el Premio Nobel de Economía por su trabajo pionero en la teoría del dinero y las fluctuaciones económicas.
Hayek vivió en Austria, Reino Unido, EE.UU y Alemania.
Pero tras un auge insostenible algunas cosas realmente tienen que ser liquidadas. La receta más honesta para reactivar una inversión saludable después de la crisis del 2008 era liquidar.
¡Liquiden Bear Stearns! ¡Liquiden Fannie Mae y Freddie Mac!
Liquidar, en resumen, todo el aparato de hacer burbujas con hipotecas basura que era alimentado por una política monetaria facilista.
Eso habría significado dejar que los bancos insolventes que prestaron o invirtieron torpemente colapsaran.
Pero, en cambio, los gobiernos escogieron mantener a flote a los malos bancos y por eso la flexibilización cuantitativa (emisión de más dinero) fracasó.
Fracasó porque casi todo el nuevo dinero que el gobierno creó se fue en reforzar los balances de banqueros irresponsables.
Ahora esos bancos están sentados en montañas de dinero ocioso mientras que otros negocios no tienen con qué funcionar o no pueden conseguir crédito.
La economía es como un borracho vomitando en la mañana después de una noche de parranda.
Está regurgitando -o tratando de regurgitar- las malas inversiones que fue tentando de asumir más que todo porque se trataba de dinero fácil.
Darle aún más dinero no prevendrá el inevitable sufrimiento.
Quizás lo enmascare o lo retrase de alguna manera, pero sólo a cambio de más sufrimiento después.
Éste no es el tipo de consejo que le gusta a los gobiernos.
Quieren las curas indoloras y fáciles que los keynesianos ofrecen.
Pero, como los hayekianos advirtieron una y otra vez, no existe una recuperación sin dolor de un auge insostenible.
La única manera de eludir el sufrimiento es evitar que la expansión misma ocurra.
George Selgin, profesor de economía en la Universidad de Georgia, es uno de los fundadores del Modern Free Banking School, que se inspira en los escritos de Friedrich Hayek sobre la desnacionalización del dinero y la elección de la moneda.

Lord Skidelsky, sobre John Maynard Keynes

John Maynard Keynes
La teoría de Keynes fue forjada en la Gran Depresión de 1929-1932, el colapso económico más grande de la época moderna.
Mientras sus economías se contraían, los gobiernos respondieron a sus crecientes déficit presupuestales subiendo los impuestos y cortando el gasto público.
La Gran Depresión tocó techo en 1932, con el desempleo en el Reino Unido alcanzando el 20% y en Estados Unidos aún más.

John Maynard Keynes

John Maynard Keynes nació el 5 de junio de 1883 en Inglaterra. Destacó académicamente en la Universidad de Cambridge, donde después enseñó.
Durante la I Guerra Mundial, Keynes empezó a trabajar en el Tesoro y, ante el Tratado de Paz de Versalles, criticó las exorbitantes compensaciones que se le exigieron a Alemania, señalando que no sólo perjudicarían la economía de ese país, sino también la de otros, pues Alemania no iba a poder comprar productos extranjeros.
En 1944, lideró la delegación británica a la conferencia de Bretton Woods en Estados Unidos y tuvo un rol significativo en la planeación del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.
Keynes propugnaba que los gobiernos podían controlar el ciclo económico y sus teorías fueron muy populares entre los gobiernos occidentales de las décadas de los años ’50 y ’60.
Murió el 21 de abril de 1946.
Keynes escribió su Teoría General al final de 1932 para explicar por qué la recuperación era tan débil.
Su revolucionaria propuesta era que después de un gran shock -usualmente un colapso en la inversión- no hay fuerzas de recuperación automáticas en la economía de mercado.
La economía seguirá encogiéndose hasta que alcance algún tipo de estabilidad a un nivel bajo.
Keynes denominó a esa posición como “el equilibrio de subempleo”.
La razón era que el nivel de actividad -producción y empleo- dependía del nivel de la demanda agregada o el poder de gasto.
Si la capacidad de gastar se reducía, la producción también.
En esa situación, la función del gobierno era incrementar su propio gasto para contrarrestar el declive en el gasto del público. Todo eso, manteniendo un déficit tan extenso como fuera necesario.
Cortar el gasto público era una política completamente errada en una depresión.
Cuando una economía está expandiéndose, una política autoflagelante en el gasto público es indicada, pero no cuando está estancada.
El mensaje de Keynes era: no se puede cortar para salir de una depresión. Hay que crecer para emerger de ella.
Ochenta años más tarde aún no hemos aprendido bien la lección.
Tres años después del colapso de 2008, no hay señales de crecimiento.
Fue Friedrich Hayek quien representaba las teorías ortodoxas que Keynes atacaba.
Según Hayek, la principal causa de las depresiones era la creación excesiva de crédito por parte de los bancos, lo que llevaba al gasto excesivo.
La expansión era la ilusión, la caída, la realidad.
Keynes fue mordaz al comentar el libro de Hayek “Precios y Producción”, al que llamó “uno de los más espantosos embrollos que he leído”.
Hayek dejó la economía seria, pero no la escritura en serio.
Entre él y Keynes se desarrollo un respeto cauteloso, incluso una simpatía. “Nos llevamos muy bien en la vida privada”, escribió Keynes. “Pero qué basura que es su teoría”.
El magnetismo de Keynes impresionó profundamente a Hayek, pero nunca cambió su opinión de que su influencia en la economía era “tanto milagrosa como trágica”.
Sir Robert Skidelsky, profesor de economía política, político, escritor, galardonado biógrafo de J.M. Keynes.