JUAN BOSCH : CUENTO "EL SACRIFICIO"

Otro cuento de Juan Bosch no incluido en sus libros

ni antologado todavía

Por: Alejandro Paulino Ramos
(Publicado en la revista Vetas, Santo Domingo, número 86, agosto del 2008)
(La imagen reproducida a la derecha, apareció en el periódico El Caribe, del 20 de diciembre de 1962. Ese día, Juan Bosch fue electo presidente de la República Dominicana, dando inició al gobierno más democrático conocido por los dominicanos en el siglo xx. El 25 de septiembre de 1963, fue derrocado, para desgracia de la nación, por una coalición de fuerzas: los militares, la iglesia católica, la oligarquía y embajadas extranjeras. Sea la publicación del cuento “El Sacrificio”un sencillo aporte de este blog, a la memoria del maestro, a ciento tres años de su nacimiento).

Juan Emilio Bosch nació en La Vega en 1909. Desde joven escribió y colaboró en periódicos y revistas, entre ellos El Mundo y el Listín Diario, donde apareció por primera vez «El prófugo», reproducido en nuestra edición anterior, el número 85 de Vetas. Viajó a Europa en 1929, y en su estadía en el extranjero, especialmente en Barcelona donde vivió, acrecentó su afición literaria y antes de regresar al país sus cuentos fueron publicados en revistas cubanas, puertorriqueñas y costarricenses. Regresó al país en 1931 y de inmediato reinició la publicación de sus escritos en el Listín Diario y la revista Bahoruco. A partir de ese año fue cuando los lectores dominicanos comenzaron a tomarlo en cuenta, llegando algunos a creer que el nombre de Juan E. Bosch era seudónimo de otro escritor dominicano. «El Sacrifico», que inserto en «Pasado por Agua», no aparece en las antologías que sobre el insigne escritor han circulado. Fue escrito por Bosch mientras se encontraba en Barcelona, España, y publicado en el Listín Diario del 21 de junio de 1931. Se trata, sin duda alguna, de un un texto de un valor literario muy elevado, fuera de lo común, y realmente nos extraña que Bosch no lo haya publicado en uno de sus libros de cuentos.

NOTA DEL EDITOR DE LA REVISTA VETAS
La revista Vetas tiene ya en su colección una numerosa producción de Juan Bosch que había sido desconocida o muy poco conocida en las tres últimas décadas del siglo XX y en la primera del XXI. El encanto que emanó siempre de la figura de Bosch, de su discurso político, de su presencia en fin en el escenario nacional, en el contenido de su labor literaria crece como una ola gigantesca que nos subyuga a todos, incluso a los que puedan haber sido sus adversarios. Esta reserva valiosa de la obra literaria de los tiempos de sus inicios, las décadas de los años veinte y treinta del siglo pasado, ha sido rescatada para Vetas por Alejandro Paulino Ramos, colaborador valiosísimo de esta revista; como también hemos recibido de otros amigos textos extraordinarios de Bosch que hemos insertado en ediciones anteriores. La riqueza enorme de la colección de Vetas, inconmensurable, tiene su certidumbre en estos contenidos. Indudablemente investigadores históricos y literarios del presente y del futuro están llamados a realizar esta labor. Lo que advertimos es que la revista Vetas, con sus colaboradores permanentes y ocasionales, facilita esa labor cuando no la realiza. Loado sea Juan Bosch.

“El Sacrificio”

Por Juan E. Bosch

Amaneció plomizo el día. Parecía que alguien hubiese pasado por los cielos una gran brocha embadurnada en gris. A ras de mar los encajes amarillentos de la niebla ponían su nota de demacración. Se perseguían las olas, furiosa cada una por alcanzar la otra, con una soberbia que aullaba. En la tierra, un poco adentradas, viejas barcas cansadas ofrecían a los cielos sus vientres hinchados que la carcoma hoyó. Y dormían de lado las embarcaciones jóvenes recibiendo caricias saladas.
Tendidas en la playa, como alas tronchadas de algún ave gigantesca, dos velas se arrugaban con la misma brisa que en días de calma las preñaba… No había luz de sol y era el vacío brumoso como el agua sucia. Hablaban varios hombres, sentados algunos en la borda de un viejo cascarón:
—¡Muy mal día¡ — Y van cuatro así. Allá en el horizonte un cuchillo de sol rasgó las nubes y plateó las aguas.

Y los hombres de mar, esperanzados, clavaron en el girón de cielo recién iluminado sus ojos que las tempestades habían serenado.

El sol volvió a esconderse. El grupo se fue deshaciendo, desparramándose los hombres, y el día seguía plomizo. Cuando quedaron solos, dirigiéndose al hijo, lleno de mansedumbre dijo:

—Apareja muchacho porque necesitamos trabajar— El rapaz le miro hondamente, casi con ternura, y él, comprendiendo, inquirió:

—¿Tienes miedo? —No papá, eso no -contesto- pero… es una imprudencia.

Tenía razón el hijo. Era una locura tirarse al mar un día como éste, pero los demás tenían hambre… El muchacho se alejó con paso tardo.

Le vio inclinarse a recoger la vela y poner luego en la barquita las redes, un remo, unas cuerdas, una vasija y el arpón.

Estaba haroneando, deseoso de que el padre se arrepintiese. Era fuerte, tanto como cualquier hombre hecho; estaba curtido en los trabajos del mar; no temía nunca y las tempestades lo entusiasmaban.

¿Por qué hoy estaba tan miedoso? Se le acerco y como lo viera distraído lo amonestó:
—Anda muchacho, anda. Es muy tarde ya.

Empujaron los dos la barca hasta el agua. El hijo entró primero y él le dio, los pies mojados en las últimas greñas de las olas, el impulso.

A pesar de ser esperado el huracán les asombró. Cayeron de improviso rachas de lluvia que parecían trapos grises tremolados al viento. Las olas comenzaron a agrandarse y rugían como truenos.

La barquita se doblaba y los golpes de agua la hacían crujir. El muchacho, hábil, tumbó la vela y comenzó a vaciar el barquichuelo que recibía pedazos de olas. El temporal arreció. Se alzaba la embarcación como si mil manos hercúleas la levantaran.

El padre estaba pegado del timón, paralizadas por el esfuerzo las manos férreas y acerados los ojos que ni la sal del mar lograba hacer pestañear:

—¡Ánimo, mi hijo, ánimo! La lluvia llenaba el bote. El hijo, pálido de terror y mareado, se dejaba caer en cada golpe de ola, revolcado entre la estrechez de la barquita.

—¡Recoge las redes, muchacho! Él mismo las haló, abandonando el timón. Por la proa asomó una ola gigantesca cuyas espumas daban la impresión de dientes trituradores de algún monstruo ignorado. Enfiló y la recibió de frente.

El barquito se zarandeó y gimió como animal herido.

—¡Achica, que éste pasa; ánimo¡ El rapaz no oía las exhortaciones. Pálido hasta parecer verde, enloquecido por el mareo y el miedo, nada importaba para él una volcadura.

Las voces del viejo marino se perdían entre el estrépito del mar enfurecido. El bote bailada cada vez que alguno se movía. Y el mismo viejo comenzaba a flaquear. Como producto del instinto, su garganta modulaba roncamente:

—¡Ánimo, mi hijo, ánimo! El barquito era muy pequeño. Los dos no podían maniobrar; sus bordas se pegaban al mar como la boca de un animal sediento que busca agua.

De súbito el viejo se paró tambaleando. Se le contrajeron las manos en un gesto de impotencia la boca en una muesca de locura. Quiso apartar, desesperado, con sus dedos fuertes de lobo de mar, la cortina de la lluvia. El hijo también se incorporo.

En medio del estruendo trágico de la tempestad el viejo creyó oír:

—Yo soy un estorbo, papá…. Y luego, como una sombra de fantasma, el hijo saltó.
Medio idiotizado y casi ciego, enloquecido de terror el padre quiso atajarle, en una suprema elasticidad, extendidas las manos implorantes, y apenas pudo ver en la cresta de una ola, azotada por el vendaval como una bandera de tragedia, la chaqueta del suicida.
Barcelona, 1930.

14 DE JUNIO 1959: HERMOSA PAGINA DE INTERNACIONALISMO

Por: EUGENIO SUÁREZ PÉREZ

ENRIQUE JIMENES MOYA, CON GORRA, Y EL COMANDANTE DELIO GÓMEZ OCHOA, EN HOLGUÍN, EL 12 DE JUNIO DE 1959. Añadir leyenda
El 14 de junio de 1959 patriotas dominicanos e internacionalistas de varios países desembarcaron, o intentaron desembarcar, por tres puntos de la geografía dominicana: Constanza, Maimón y Estero Hondo. La expedición, aunque fallida, marcó para el pueblo dominicano el principio del derrocamiento de la tiranía impuesta por Rafael Leónidas Trujillo Molina, quien desde 1930 se había adueñado, literalmente, de ese país, convirtiéndolo en una finca de su propiedad.
ANTECEDENTES DE LA EXPEDICIÓN 
El culto a la barbarie: crímenes, asesinatos, torturas, represiones, masacres indiscriminadas, fue la impronta de esa dictadura, transformada en un verdugo de pueblo, en una cárcel de pueblo. Solo la conocida masacre de haitianos, ordenada y llevada a cabo por Leónidas Trujillo, entre octubre y noviembre de 1937 en la ciudad fronteriza de Dajabón, donde murieron asesinados alrededor de 15 000 personas, es suficiente para calificarlo como el mayor genocida del Caribe. 
 Junto al terror desatado, Trujillo creó todo un mito, erigiéndose en el representante de un ser supremo. Fue tal la enajenación nacida del terror y el bitoque, que en muchos hogares dominicanos de aquellos años, se podían encontrar carteles que decían: “En esta casa mandan Dios y Trujillo”. Nunca olvido las palabras que me dijera un humilde dominicano: “Fíjese si el terror era tanto, que las personas creían que con solo pensar que Trujillo era malo, él se enteraba y te mandaba a matar.” Por supuesto, que las décadas de dominio trujillista también se caracterizaron por la dependencia a los Estados Unidos, la vigilancia policíaca, la opresión de las masas y el establecimiento de una ideología fascista. Con el transcurso de los años, el poder del autodenominado “Benefactor de la Patria” fue siendo más brutal y sangriento. No existían límites para asesinar. En agosto de 1956, el compañero Fidel Castro, en carta dirigida al director de la revista Bohemia, compara a Trujillo con Batista y destaca que tanto en Cuba como en República Dominicana gobernaba un dictador. Fidel, subraya que Trujillo oprimía a los dominicanos desde hacía 25 años, y cómo en ese país el régimen se sostenía a fuerza viva. La camarilla adulona, rapaz y ambiciosa disfrutaba de todos los cargos del Estado, imperando por medio del terror, el allanamiento de los hogares a medianoche, la detención y tortura de los hombres y el alto número de desaparecidos sin dejar huellas. (Ver: Bohemia, 2 de septiembre de 1956, No. 36, p. 35

Durante los 32 años de la conocida “Era de Trujillo”, que se extendió hasta su ajusticiamiento en 1961, muchas fueron las acciones para derrocar a “Chapitas” (como le llamaban los cubanos a ese tirano por la cantidad de órdenes y medallas autotorgadas que colgaban sobre su pecho). Cerca de 20 sublevaciones y expediciones fueron preparadas. Una de ellas fue la de Cayo Confites, en 1947, llamada así por ser ese islote cubano, al noroeste de Nuevitas, el sitio donde durante varios meses se entrenaron cerca de mil doscientos combatientes dominicanos y cubanos que pretendían derrocar a la dictadura trujillista. Entre los combatientes que zarparon en los barcos rumbo a Dominicana se encontraba un joven de veinte años, Fidel Castro Ruz, quien al percatarse de que la expedición había sido traicionada, se lanzó al agua con su armamento en medio de la bahía de Nipe y nadó hasta las costas de cayo Saetía. Para él era una cuestión de honor no ser arrestado, aun a riesgo de su vida. 

EL COMANDANTE CAMILO CIENFUEGOS, EL TERCERO DE IZQUIERDA A DERECHA, EN LA DESPEDIDA DE LAS EMBARCACIONES EL 13 DE JUNIO DE 1959

CUÁNDO Y CÓMO COMENZÓ LA ORGANIZACIÓN DE LA EXPEDICIÓN
 Como consecuencia del terror trujillista, muchos patriotas dominicanos de diferentes tendencias se vieron obligados a exiliarse en varios países de América Latina y el Caribe, donde recibieron apoyo material y espiritual en su lucha por la independencia de República Dominicana. A finales de 1958, mientras el Ejército Rebelde dirigido por el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, libraba la guerra de liberación en las montañas y los llanos de Cuba, justamente el día en que se conmemoraba la caída en combate del Mayor General Antonio Maceo, aterrizó en Cieneguilla, Sierra Maestra, un avión procedente de Venezuela con armas para apoyar la ofensiva final. En ese vuelo, el 7 de diciembre de 1958, llegó el dominicano Enrique Jimenes Moya, quien se convertiría pocos meses después en el Comandante en Jefe de las Fuerzas Expedicionarias del 14 de junio. El comandante del Ejército Rebelde, Delio Gómez Ochoa, autor del libro La victoria de los caídos y protagonista de aquella gesta, cuenta que Enrique Jimenes Moya “era portador de un mensaje escrito para Fidel, en el que la Unión Patriótica Dominicana de Venezuela lo nombraba como su genuino representante en la misión de foguear en la lucha guerrillera a un grupo de jóvenes dominicanos que deberían llegar a la Sierra Maestra. La idea era que esos patriotas estuvieran listos militarmente para combatir a la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo Molina y para eso esperaban la ayuda del Comandante”. (Editora Collado, segunda edición, República Dominicana, 2007, p. 22.) Veinticuatro días después, el triunfo de la Revolución cubana impidió satisfacer la petición. Jimenes Moya fue el único que recibió preparación militar participando en algunos combates, en uno de los cuales fue herido. En enero de 1959, ahora la Revolución en el poder, los dominicanos insistieron en su solicitud. Esta se aprobó, y por disposición de la dirección de la Revolución, el comandante Delio Gómez Ochoa asumió la dirección para el proceso de preparación: desde el recibimiento de los patriotas dominicanos, la logística y la selección de los lugares para el entrenamiento hasta la instrucción misma. Varios cubanos, combatientes del Ejército Rebelde, fueron seleccionados como asesores para el adiestramiento militar. El lugar escogido fue Mil Cumbres, en la Sierra de los Órganos, Pinar del Río, y se nombró al comandante Roberto Fajardo Fajardo al frente de la instrucción por la parte cubana, en el campamento. El centro coordinador de la conspiración contra Trujillo se estableció en N y 21, en el Vedado, en los altos del Club 21. Comenzaba a organizarse la primera manifestación internacionalista de la Revolución cubana en el poder. Poco a poco, desde Puerto Rico, Estados Unidos, Venezuela y otros países, fueron llegando a La Habana los hombres que iniciarían la lucha armada contra Trujillo. Cada uno de los pelotones que se iba formando era portador del nombre de un patriota cubano o dominicano. Como los miembros eran representantes de diferentes tendencias y organizaciones, la dirección de la Revolución cubana contribuyó a propiciar la unidad entre ellos, aunque sin participar en sus reuniones y debates. Entre los días 27 y 29 de marzo de 1959, en reunión efectuada en el Palacio de los Trabajadores, los combatientes dominicanos adoptaron los acuerdos definitivos y aprobaron darle el nombre de Movimiento de Liberación Dominicana a su organización revolucionaria. 
Asimismo, suscribieron el Programa Mínimo de la Revolución Dominicana, que en lo fundamental dictaba lo siguiente: Desde el punto de vista político, pretendía derrocar al régimen trujillista, establecer un gobierno provisional democrático revolucionario que en un periodo de dos años pusiera en marcha el Programa de la Revolución y convocara una Asamblea Constituyente elegida por sufragio universal. En el aspecto social, concebían implantar una amplia Reforma Agraria, garantizar la libre organización de la clase obrera y campesina, iniciar una campaña de alfabetización y establecer un amplio sistema de seguridad social. Económicamente, pretendían fomentar el desarrollo del mercado interno y el poder adquisitivo del pueblo, desarrollar la industria nacional, expropiar a favor del Estado todas las industrias y propiedades adquiridas por el tirano, sus familiares y otras personas al amparo de la tiranía, y crear condiciones para asegurar posibilidades de trabajo a toda la población laboral. Por último, en el aspecto internacional, consideraban fomentar las mejores relaciones con los demás pueblos, basadas en la comprensión y el mutuo respeto. Mientras tanto, la situación del área del Caribe se tornaba compleja, transitaba la triunfante Revolución cubana por sus seis primeros meses. Estados Unidos, dueño del traspatio latinoamericano, no podía permitir que el ejemplo de Cuba fuera imitado. La punta de lanza contra la joven Revolución fue la Organización de Estados Americanos, y la recalcitrante extrema vanguardia, precisamente el dictador Trujillo. La preparación de los dominicanos avanzaba. El Movimiento de Liberación Dominicana se enriqueció con la integración de venezolanos, puertorriqueños, guatemaltecos, estadounidenses, españoles, y, por supuesto, de los asesores cubanos, quienes se disputaban el honor de formar parte de la expedición, pues siempre hubo un principio inviolable: la voluntariedad.

LA PARTIDA RUMBO A DOMINICANA 
La fecha de la partida se acercaba. Fueron creados tres grupos de expedicionarios: dos irían por mar y el tercero en un viejo avión C-46. Los compañeros que viajarían en barcos se dirigieron a Holguín, pues desde Punta Arena, cerca de Antilla, saldrían hacia la costa septentrional de República Dominicana. Un grupo de 81 combatientes al mando de los dominicanos, doctores José Horacio Rodríguez Vázquez, jefe de las expediciones marítimas, y Virgilio Mainardi Reyna, iría en el yate Carmen Elsa y desembarcaría en Maimón. El segundo, de 47 expedicionarios, comandado también por otros dos dominicanos: Rafael Campos Navarro y Víctor Mainardi Reyna, debería llegar a las costas dominicanas por Estero Hondo. (Todavía se desconoce en cuál de las dos expediciones iban otros 11 compañeros.) Cerca de las cinco de la tarde del 13 de junio, el Comandante Camilo Cienfuegos despidió a los dos grupos y ordenó que hicieran la mayor cantidad de fotos que fuese posible. Las tres fragatas, que entonces tenía la Marina de Guerra Revolucionaria, servirían de apoyo y velarían por la seguridad de ambas embarcaciones. Los 54 expedicionarios que viajarían en el avión, se trasladaron hasta Cayo Espino en el territorio de Manzanillo, y luego, tras su última caminata de entrenamiento, se dirigieron a Cieneguilla, también en el territorio de Manzanillo, donde la nave aérea los esperaba. En este contingente iría el Comandante en Jefe de la Expedición, Enrique Jimenes Moya y lo acompañaba el asesor militar cubano, comandante Delio Gómez Ochoa. Un total de 198 hombres de siete países —151 patriotas y 47 internacionalistas— se disponían a derrocar a la tiranía que oprimía a República Dominicana. A las dos de la tarde del 14 de junio despegó el avión rumbo a San Juan de la Maguana, pero decisiones de última hora lo llevaron a aterrizar en el aeropuerto militar de Constanza, una ciudad enclavada en las montañas, donde existía una fortaleza castrense. Eran las seis de la tarde, cuando tocaron tierra. Sin que el destacamento hubiera acabado de desembarcar fue descubierto por el ejército y se produjo un intercambio de disparos. A partir de entonces, la persecución por las tropas trujillistas fue implacable. La situación creada al desembarcar provocó que muchos equipos y armamento quedaran en el avión, que el grupo se dividiera en dos, y que tomaran rumbos diferentes. La mayor cantidad, 34 compañeros, con Jimenes Moya al frente; el segundo, de 20 hombres, bajo el mando del dominicano Rinaldo Sintjago, segundo jefe político de las expedición. Esa noche, probablemente al cruzar una zanja, el ayudante de Jimenes Moya perdió la mochila de este. Cuenta Delio Gómez Ochoa en el libro mencionado, que en ella iban los mapas donde aparecían marcados los puntos de los desembarcos marítimos. Como los yates no arribaron a la costa hasta el 20 de junio, por inconvenientes que se presentaron en la travesía, al encontrar esta mochila horas después, el ejército supo con varios días de antelación el valioso dato. Al día siguiente, Sintjago sugirió que el asesor principal cubano de la expedición, comandante Delio Gómez Ochoa, asumiera la responsabilidad del grupo en el que iba, lo cual fue aprobado por sus integrantes. El plan concebido desde La Habana era que los tres grupos desembarcaran simultáneamente y luego se encontraran en un punto cercano a Constanza, donde el 2 de julio, en horas de la tarde, el comandante del Ejército Rebelde, Pedro Díaz Lanz, jefe de la Fuerza Aérea Revolucionaria, haría un lanzamiento de paracaídas con armamentos y otras necesarias vituallas. El lugar fue salvajemente bombardeado. Para esa fecha, Díaz Lanz había traicionado a la Revolución y desertado. Ese día, ya el traidor Díaz Lanz estaba en Estados Unidos, y el 9 de julio se encontraba en Washington, prestando declaración a un subcomité del Senado norteamericano. Tres meses después, el 21 de octubre de 1959, piloteaba el avión que ametralló la ciudad de La Habana, causando dos muertos (Reinerio González, en Monte y Rastro, y Joaquín Fernández, en Infanta y Carlos III) y cuarenta y cinco heridos, entre ellos niños y mujeres. La tenaz persecución, el bombardeo y ametrallamiento indiscriminado, la falta de apoyo interno, el hambre y el cansancio, fueron mermando la capacidad combativa del contingente expedicionario. De los dos grupos que desembarcaron en Constanza, el 19 de junio, habían sido capturados y eliminados 20 guerrilleros; el 20 de junio eran 42 los muertos y dos los presos; el 11 de julio cayeron los tres últimos hombres sin conocer la suerte de sus compañeros llegados por mar. En Maimón y Estero Hondo, los expedicionarios fueron esperados y masacrados por fuerzas navales, terrestres y aéreas de Trujillo. Un número considerable murió en el desembarco. El resto se internó en las montañas hasta que cayeron muertos o apresados para ser criminalmente torturados en las cárceles llamadas: La 40 y El 9. Solamente sobrevivieron a la gesta del 14 de Junio, cinco compañeros: los dominicanos Poncio Pou Saleta, Mayobanex Vargas Vargas y Francisco Medardo Germán, y los cubanos Delio Gómez Ochoa y el joven Pablo Mirabal Guerra. Estos fueron hechos prisioneros y sometidos a torturas. A los dominicanos les concedieron la libertad condicional en febrero de 1960. Los dos cubanos se beneficiaron por una ley de amnistía, dictada a raíz de la muerte de Leónidas Trujillo, y llegaron a Cuba el 9 de junio de 1961. Hoy están vivos Pou Saleta, Mayobanex y Delio Gómez Ochoa. CONSECUENCIAS DEL 14 DE JUNIO La participación de los cubanos en la expedición del 14 de Junio tuvo suficientes motivaciones. La historia de Cuba y la de República Dominicana convergen en muchas de sus páginas. La rebeldía del cacique Hatuey; los cimientos internacionalistas, que desde el 10 de Octubre de 1868, fueron germinando en nuestro pueblo, como quedó refrendado en el Manifiesto de la Junta Revolucionaria de la Isla de Cuba ese mismo día: “Cuba aspira a ser una nación grande y civilizada para tender un brazo amigo y un corazón fraternal a todos los demás pueblos”. (Carlos M. de Céspedes. Escritos, t.1, Ciencias Sociales, 1974, p. 11.) La mayor de las Antillas no olvida nunca la deuda con los dominicanos Máximo Gómez, los hermanos Marcano, Modesto Díaz y otros muchos que entregaron su vida por la independencia de la Isla; el empuje del Manifiesto de Montecristi, firmado en este lugar por José Martí y Máximo Gómez; el ejemplo de Fidel al frente del Comité Pro Democracia Dominicana y de su decisión de incorporarse a una expedición para luchar por la independencia de Santo Domingo; y los deseos de ver libre a un pueblo hermano avasallado durante tantos años. Quizás, el ejemplo más cercano de entonces, la presencia entre los expedicionarios del yate Granma del dominicano Ramón Mejía del Castillo, Pichirilo; del argentino Ernesto Guevara; del mexicano, Alfonso Guillén Zelaya Alger; y del italiano, Gino Doné Paró. Tal vez fueron las palabras que José Martí escribiera a su amigo dominicano Federico Henríquez y Carvajal —propagandista de la emancipación cubana— el 25 de marzo de 1895, en las que dice: “De Santo Domingo ¿por qué le he de hablar? ¿Es eso cosa distinta de Cuba? ¿Ud. no es cubano, y hay quien lo sea mejor que Ud.? ¿Y Gómez, no es cubano? ¿Y yo, qué soy, y quién me fija suelo? ¿No fue mía, y orgullo mío, el alma que me envolvió, y alrededor mío palpitó, a la voz de Ud., en la noche inolvidable y viril de la Sociedad de Amigos? Esto es aquello, y va con aquello. Yo obedezco, y aun diré que acato como superior dispensación, y como ley americana, la necesidad feliz de partir, al amparo de Santo Domingo, para la guerra de libertad de Cuba. Hagamos por sobre la mar, a sangre y a cariño, lo que por el fondo de la mar hace la cordillera de fuego andino”. (O. C., Epistolario, t. V, p. 117-119.) Las causas del revés fueron varias, hubo numerosas grietas por donde pudieron filtrarse detalles del proyecto de la expedición. Fueron muchos los errores cometidos. Asimismo, no se ejecutó el esperado levantamiento masivo del pueblo que secundaría el desembarco, ni se le unieron los hombres armados que supuestamente debían hacerlo. Estuvo ausente un movimiento clandestino de resistencia, de apoyo y base de sustentación del movimiento guerrillero que, además, divulgara los objetivos de la lucha. La conciencia del campesinado estaba tan narcotizada por el terror y la leyenda mitológica de Trujillo, que no ofreció ayuda a los rebeldes. A todo ello se unió la falta de discreción al presentarse el proyecto a terceras personas que no participaban en la expedición; las filtraciones, las deserciones, la traición de Díaz Lanz y otros; la pérdida de documentos y mapas donde aparecían señalados los lugares del desembarco marítimo. Además, otras cuestiones que no pueden ser obviadas, son el desconocimiento del terreno donde se iba a desarrollar la lucha y la falta de una adecuada exploración. Todo favoreció que el régimen se preparara, estuviera esperando la llegada de la expedición y la masacrara. Sin embargo, aquella fracasada expedición, una de las acciones patrióticas e internacionalistas más relevantes para el pueblo dominicano, tuvo resultados históricos de vital importancia. En particular, la gesta produjo un recrudecimiento de la oposición política nacional e internacional contra el régimen de Trujillo. La acción se convirtió en paradigma de los sucesivos episodios revolucionarios dominicanos y enriqueció la historia heroica de ese patriótico pueblo, provocando el despertar de la conciencia que quebró la dominación casi absoluta de la tiranía trujillista. El 14 de junio estremeció las raíces de la dictadura. Los 198 patriotas e internacionalistas lograron plantar la semilla de rebelión en el pueblo dominicano. Inspirado en el ideario político y el ejemplo de los expedicionarios, se gestó el Movimiento 14 de Junio, que agrupó una nueva generación. Hoy, los restos de la mayoría de los expedicionarios reposan en el monumento levantado a su memoria en la ciudad de Santo Domingo, por la Fundación de los Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo. Junto a ellos se conservan, para recuerdo de todas las generaciones venideras, banderas y diversos objetos personales de aquellos revolucionarios que perecieron en el empeño, pero indicaron el camino de la victoria y suscribieron una página más de la historia de Cuba y República Dominicana, y de toda la América Latina y el Caribe. 
Cubanos participantes en cada uno de los grupos de expedicionarios CONSTANZA (Grupo que siguió con Enrique Jimenes Moya) 1. Betancourt Carril, Enrique 2. López López, Ramón, Nené 3. Mainardi Méndez, Víctor Eligio 4. Montesinos, Max 5. Reyes Medina, Oscar, Cuetico 6. Vega Acosta, Oscar Luis, Veguita (Grupo que siguió con Delio Gómez Ochoa) 7. Gómez Ochoa, Delio. Sobreviviente 8. Callejas Ochoa, José Luis 9. López Rodríguez, Frank Heberto 10. Mirabal Guerra, Pablo. Sobreviviente 11. Gerón Ruiz, Luis Ramón MAIMÓN 12. González Castellanos, Luis, el Indio [13. Pichardo Caminada, Roberto P. 14. Rodríguez, Alberto 15. Rodríguez Pérez, Aldo 16. Sánchez Pérez, José Antonio 17. Vasallo Alfonso, Ricardo ESTERO HONDO 18. Bueno Almaguer, Hermes, Papi Bueno 19. Flores Peá, Froilán, la Rana Toro 20. Rodríguez, Tomás Nacionalidad de los expedicionarios y lugar de desembarco Nacionalidad Constanza Maimón Estero Hondo Maimón o Estero H. Total Dominicanos 37 65 38 11 151 Cubanos 11 6 3 – 20 Venezolanos 4 5 3 1 13 Puertorriqueños 1 2 1 1 5 Españoles – 1 1 – 2 Estadounidenses 1 1 – – 2 Guatemalteco – – 1 – 1 Dominicano o venezolano – 1 – – 1 Se desconoce – – – 3 3 Total 54 81 47 16 198 Datos tomados del libro Constanza, Maimón y Estero Hondo. Testimonios e investigación sobre los acontecimientos de Anselmo Brache Batista.

HONOR A LA RAZA INMORTAL:HEROES DEL 14 DE JUNIO

HISTORIA

Conmemoran 53 años de la gesta del 14 de Junio; héroes reciben honores

 RAFAEL ALONSO RIJO
Decenas de organizaciones se dieron cita en el Monumento a los Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo

Una delegación del MIU marcha durante el homenaje a los héroes del 14 de Junio.

Una delegación del MIU marcha durante el homenaje a los héroes del 14 de Junio. (Laritza Calvo)
Diversas personalidades llamaron a continuar con los ideales de libertad y redención social de los expedicionarios del 14 de Junio de 1959, de cuya gesta se conmemoró ayer el 53 aniversario. Al conmemorar la gesta, la Fundación Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo, así como diversas organizaciones sociales, políticas y universidades, recordaron que aunque la meta principal de los héroes y mártires era el derrocamiento de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, el movimiento también tenía como objetivo la redención social de los dominicanos.
Diversas instituciones, partidos políticos y movimientos de izquierda depositaron ofrendas florales en homenaje a los mártires y a los sobrevivientes de la gesta en el Monumento-Mausoleo Héroes de Junio de 1959, Constanza, Maimón y Estero Hondo, ubicado en el Centro de los Héroes, de la ciudad capital. Los actos conmemorativos se iniciaron pasadas las 9:00 de la mañana con las notas del Himno Nacional y el izamiento de las banderas de República Dominicana, Puerto Rico, Venezuela y Estados Unidos, países de los cuales participaron ciudadanos en la invasión libertaria.
Entre los presentes estuvieron los sobrevivientes Delio Gómez Ochoa y Mayobanex Vargas, así como los embajadores de Cuba y Venezuela, Alexis Bandrich Vega y Alfredo Murga Rivas; el rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Mateo Aquino Febrillet;  Roberto Payano, de la Campaña Dominicana de Solidaridad con Cuba; una delegación del Movimiento Izquierda Unida, así como Ramón Almánzar, del partido Nueva Alternativa, y José González Espinosa, del Partido de los Trabajadores Dominicanos (PTD).
Personalidades
Delio Gómez Ochoa
Sobreviviente de la gesta
Para el cubano Delio Gómez Ochoa, que tuvo a su cargo el entrenamiento de los expedicionarios, participar en la gesta era un deber y un compromiso del pueblo y la revolución cubana con los dominicanos. Dijo que cuando los combatientes que acompañaron a los patriotas dominicanos salieron de las costas cubanas estaban conscientes del peligro que corrían, pero que el espíritu internacionalista y el amor a la libertad eran mucho más poderosos que cualesquiera de los temores que pudieran tener. En términos personales, aseguró, nunca se ha arrepentido de haber acompañado a hombres como el comandante Enrique Jimenes Moya, en los preparativos de  la invasión, ya que “estábamos sembrando la libertad”.
Mayobanex Vargas
Sobreviviente de la gesta
A este prohombre de carne y hueso ayer asomos de lágrimas le daban un brillo muy especial a las pupilas de sus ojos al participar en los actos de homenaje a sus compañeros caídos. Mayobanex siente que hoy día, si bien es cierto, hay avances en cuanto a la libertad del pueblo dominicano, pero “creo que se hace necesario afianzar aún más esa conquista con la instauración de una democracia plena y real”. Recordó que los expedicionarios del 14 de junio de 1959 tenían el propósito de instaurar un gobierno que además garantizara tierra para los campesinos, una mejor distribución de las riquezas, acabar con el analfabetismo y convocar a una Asamblea Nacional Constituyente que diera forma a una nueva República.
Porfirio Rodríguez
Presidente fundación
El presidente de la Fundación Héroes de Constanza, Maimón y Estero Hondo aseguró que las nuevas generaciones de dominicanos tienen el compromiso de hacer realidad los objetivos de los expedicionarios. Observó que la democracia de hoy es imperfecta, por lo que tanto la dirigencia política como la ciudadanía en general, deben asumir el compromiso de “enderezar la cosa”, señalando que el mayor ejemplo de cuan débil es la institucionalidad dominicana lo constituyen las pasadas elecciones del 20 de mayo. A su juicio, es una verdadera lástima que 53 años después de la gesta en el país reine el clientelismo y que para un partido ganar unos comicios tenga que aprovecharse de la pobreza, mientras la gente misma pone en venta su conciencia. 
Vicenta Vélez
Activista social
Para esta activista social, quien fuera esposa del coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, presidente de la República en Armas, se hace necesario que el legado de los expedicionarios de Constanza, Maimón y Estero Hondo sea más difundido entre los estudiantes y la población en general, para  afianzar las conquistas democráticas por las que dieron sus vidas. Observó que no se puede afirmar que luego del 14 de Junio de 1959 se hayan olvidado los ideales de los héroes y mártires de la gesta, ya que muchos otros dominicanos y extranjeros que aman el país han ofrendado sus vidas defendiendo la soberanía de la Patria, pero que lamentablemente no ha habido un esfuerzo oficial para que estos sean recordados e imitados.
José González Espinosa
Presidente del PTD
Para el presidente del Partido de los Trabajadores Dominicanos, los héroes del 14 de Junio de 1959 representan los más puros valores del patriotismo y de la lucha por la libertad y el progreso.
Dijo que sólo cultivando los valores patrióticos con sentido de progreso y en oposición a la explotación y a la tiranía, y buscando el bienestar de nuestro pueblo en un nivel de equidad y justicia, podrá alcanzarse el desarrollo del país. “La gesta de la Independencia, la Restauración de la República en 1863, las epopeyas de 1959 y la de 1965 tienen un solo hilo conductor y es el patriotismo, el deseo y la voluntad de ser  país, el compromiso ineludible de soberanía e independencia, democracia, desarrollo y bienestar para los dominicanos”, apuntó.
Fuente: El Caribe

LÍDER POLITICO BRASILEÑO:"NO HAY DIFERENCIA ENTRE LULISMO Y EL CHAVISMO.

“No se puede entender que incluso algunos representantes de partidos y movimientos de la izquierda europea se pronuncien a favor de una intervención de la OTAN en Siria”.

Desmiente funcionario del PT diferencia entre Brasil y Venezuela   Durante una visita a Berlín el líder político brasileño Valter Pomar, miembro de la junta directiva del Partido de los Trabajadores (PT), abogó por una mayor cooperación entre las fuerzas de izquierda europeas y latinoamericanas. Como miembro de la dirección del PT y secretario ejecutivo del Foro de São Paulo- una agrupación de partidos y organizaciones de izquierda latinoamericanas-, Pomar también desestimó la tesis de que se está produciendo una ruptura entre Venezuela y Brasil. “Para nosotros siempre son muy divertidas las noticias donde se presentan al (antiguo presidente de Brasil) Lula (da Silva) como el bueno y al (actual presidente de Venezuela Hugo) Chávez como el malo”, expresó Pomar en una conferencia de la fracción del partido socialista Die Linke (la Izquierda) en la cámara baja del Parlamento Alemán (Bundestag). “Continuamente estamos tratando de anular tales noticias”, añadió Pomar. Sobre todo en Venezuela la oposición se está presentando reiteradamente como defensora del “modelo brasileño” mediante su candidato presidencial Henrique Capriles Radonski, dijo Pomar. En sus palabras: “No hay ninguna diferencia entre el ‘Lulismo’ y el ‘Chavismo’ , entre nosotros solamente hay una solidaridad sin límites”. Con la presencia del catedrático de sociología de la Universidad de Marburgo, Dieter Boris, y de numerosos expertos en temas de América Latina, el político del PT abogó por una política incondicional en pro de la paz. Según Pomar, en América Latina no se puede entender que incluso algunos representantes de partidos y movimientos de la izquierda europea se pronuncien a favor de una intervención de la OTAN en Siria. “Por supuesto, el pueblo sirio tiene el derecho de derrocar a su dirigencia política- incluso mediante una guerra civil-, dijo el Pomar. Sin embargo, en su opinión, una intervención de la OTAN sería una catástrofe política y humanitaria. En este aspecto, Pomar criticó sobre todo el papel de los Estados Unidos de América. Según él, los Estados Unidos de América son una “potencia criminal”, de la que nunca se puede esperar un fortalecimiento de los derechos humanos. Durante la reunión, a la cual asistieron además varios diputados del Partido de la Izquierda al Parlamento Alemán, así como miembros de la fundación RosaLuxemburg- cercana a este partido-, Pomar se pronunció a favor de una mayor cooperación de éstas fuerzas con el PT. El funcionario declaró que en los últimos años la fundación Friedrich Ebert- cercana al Partido Socialdemócrata Alemán (SPD)-, ha cortejado al partido obrero brasileño. “Sin embargo, nuestro interés no se centra en entrar a formar parte de una internacional socialista, sino en la ampliación y consolidación del Foro de São Paulo”, dijo Pomar. Al foro fundado por iniciativa del PT en 1990 pertenecen actualmente más de 100 partidos y grupos de izquierda. Doce presidentes latinoamericanos proceden de partidos que son miembros del foro, entre otros del PT, del Partido Comunista de Cuba y del Partido Socialista Unido de Venezuela.

Harald Neuber

¿PRIMAVERA ÁRABE?

EL ROEDOR
¿Primavera árabe?; el 0.36%; más descrédito
Aristófanes Urbáez
“La RD es un país tan atrasado en el orden político que mucho más del 99% de las gentes creen que un hombre, uno sólo –el presidente, que es a la vez, siguiendo el modelo norteamericano, jefe del gobierno y jefe del Estado—, es que debe resolver todos los problemas, los grandes y los pequeños, los que afectan a las masas y los que afectan a cada persona; y eso no lo creen nada más los pobres, los sin trabajo, los analfabetos; lo creen también los profesionales, los banqueros, los industriales, los comerciantes; y lo que es un escándalo: lo creen los políticos que desempeñan funciones de liderazgo en partidos como el PRD”. Juan Bosch,1985
 
Quien esté confundiendo “Primavera árabe”; con eso que por aquí –incluida la Venezuela de Chávez—llamamos “democracia”, cayó en la trampa, pues Occidente les ha tomado el pelo de nuevo, ¡y no pueden negar que lo hemos dicho cientos de veces! Pues esa “primavera”; no ha significado cambios democráticos, derechos humanos, más libertades políticas y civiles; ni más comida. La aplaudida “Primavera árabe”; ha consistido, hasta ahora, en la muerte de Muamar Kadafi y la fragmentación de Libia, en que más de 28 tribus se lanzan tiros y cohetes a diario (hogares, hospitales y escuelas destrozadas y paralizados por los bombardeos de la OTAN, y nadie habla de quien saquea el petróleo, aunque lo explotan a diario); el fortalecimiento de Israel, que anda por Cisjordania con el sheriff en su “condado”; (¡y cuidado si te mueves Gaza!); en Túnez han vuelto las masas hambreadas a las calles, pues de un “golpe de mano”; y pese a las buenas intenciones del presidente, hicieron un trastrueque y el Ejército es el rey y los “primaverados”; boqueando igual que al principio; en todos los países árabes los gobernantes son tiranos sangrientos; pero después que pasearon a Kadafi como un perro, Rusia y China se niegan a que le hagan los mismo a Bashar al Assad, de Siria (con bombardeos igual que Libia), mientras Europa, Jordania, Arabia, Israel y Turquía, dan las armas a un “ejército rebelde”; tan asesino y sangriento con el de Bashar y un “Observatorio Democrático”;, que habla desde El Cairo y Ankara. ¡Ya quisieran ellos que los declararan “ejército beligerante”! 
2.- ¿Y el verano? Nadie habla de los tanques en Barhein aplastando a la mayoría chiíta; y los centenares de muertos en Yemen son de Al Qeda (incluidos niños y mujeres aplastados por el Ejército y los ‘drones’, aviones no tripulados de EEUU que queman barrios enteros con fósforo blanco y que ahora los harán tamaño juguete para que maten más efectivamente, pues se podrán penetrar en patios y callejones, pero ¿cómo es la vaina?). 
Así, como la leen, y en Egipto, han dado como tres golpes de Estado por debajo de “la primavera”;. Hasta la Suprema Corte de “Justicia”; los da anulando candidatos, rehabilitando otros y anulando votaciones libres; pero quienes mandan son los jerarcas militares con su millón de guardias y otro millón de “caliese”;, que al único que no quieren matar, pese a que está podrido por un cáncer, es al asesino y ladrón de Mubarak, que ahora vive mejor que nunca en una ciudad que construyó el macedonio Alejandro Magno. ¿Y e facile?, pregunta el haitiano. La “Primavera árabe”;, si lo es, ¡qué enseñen las conquistas! ¿Comen más los árabes? ¿En qué planeta? 
2.- Carmen Rosa Lebrón.- Es sobrina de don Mariano Lebrón, y me dice que un periodista barahonero escribió un “memorial de infamias” contra Bosch. El que se ensaña contra un muerto que ni mató, ni robó, estando él mismo cerca de la muerte, es la alimaña más despreciable que se mueve sobre la Tierra. Aunque la consigna “el que dice lo que quiere debe oír lo que no quiere”;, no lo he leído, porque ni leo ese periódico, ni lo que él escribe.
Nunca he respondido nada porque “mi caudillo”, don Juan, él mismo me lo pidió: “Déjame a Vincho y su familia tranquilos; a Alvarito, porque él un día ataca al PLD, pero otro nos defiende; y a Zutano, que dice que peleó en el 65, y si llegó a algo, fue lleva papeles en el edificio Copello, no le hagas caso”. Los infames, como los psicópatas, no se curan, pero no porque le diga el hermano de José Joaquín, sino por su “complejidad”; (¿qué medicina endereza 7 trillones de partículas atómicas y subatómicas en una “sopa informática”, que es lo que somos?). Como no miento nunca adrede, diré lo siguiente: en 1977, Juan Freddy Armando provocó una polémica en la Casa Nacional acerca del conocimiento que tenían don Juan de China (“Viaje a los antípodas”), y J.B., presidente de la Hermandad Franco-China. Un periodista presente dijo: “Yo no sé, pero donde Juan Bosch se tire un pedo, yo me lo ensuelvo”; (palidecí y retrocedí). Un año después, 1978, se había ido del partido cuando la crisis de Tonito Abreu. Pero en 1994, Ruddy González nos mandó a Sara Savarín y al escribano a cubrir una inauguración en la Av. México. Cuando Balaguer le dio la llave de un Apartamento (de lujo), ese periodista quiso secretearle algo a Balaguer (pensé que para alguna entrevista). En gesto de desaprobación, Balaguer le soltó la mano como un apestado. “¡Viste eso!”, me dijo Sara. ¿A que no me desmienten? Descanse en paz, don Juan, Pico Duarte, que tal y como usted nos dijo, no hemos visto todavía “a un águila cazando moscas”.
Fuente: Listin Diario

EL EMISARIO DE HIPOLITO

FUERA DE CAMARA
El emisario de Hipólito y el fallo del Superior Electoral
César Medina
Lobarnechea1@hotmail.com
Electoral El jueves 31 de mayo, cerca de las 6:00 de la tarde, entró a la oficina de Danilo Medina un enviado de Hipólito Mejía para comunicarle que la Comisión Política del PRD estaba siendo convocada para el día siguiente, viernes primero de junio, a las 5:00 de la tarde, para expulsar del partido a Miguel Vargas y a algunos de sus más cercanos colaboradores. Y le pedía que “si quería gobernar en paz” buscara la forma de que el Tribunal Superior Electoral no se inmiscuyera en sus asuntos internos.
El lunes 4 de junio narré en esta columna semejante ocurrencia. Y dije más: Expliqué la reacción molesta del presidente electo y la forma diplomática en que prácticamente dio por concluida esa reunión.
Tres días después, el jueves 7, el señor César Cedeño envió una carta a la dirección del Listín negando que él se hubiera reunido con Danilo Medina, y que a mí me habían “sorprendido en mi buena fe” para que dijera una mentira de ese tamaño.
Lo dijo Martí. Lo repitió Bosch muchísimos años después. Y desde entonces la frase anda de boca en boca y se ha quedado como un cliché: “En política hay cosas que se ven y cosas que no se ven…” Porque aquí ha habido un manejo político de esos que no se ven. Y yo, que recibí la versión de primera mano, he permanecido en silencio consciente de que como bien dice la gente “el cojo y el mentiroso no llegan lejos”.
Aunque admito mi error, impropio de un hombre tan viejo en este oficio: La versión me la dieron fuera de record, y aunque no me pidieron explícitamente que la publicara, tampoco me pidieron que no lo hiciera, por lo que entendí que reservando la fuente en su origen podía compartir una información de tanta importancia, sobre todo porque era el primer contacto, aunque indirecto, entre el candidato perdedor y el presidente electo.
Por varias vías se me ha pedido ser discreto con el tema, por la delicadeza que entraña en este momento, bajo la promesa de que en muy poco tiempo se ofrecerá la versión oficial de este acontecimiento. Mientras tanto… ¡Espero… espero! 
¿Por qué ahora?
El tema vuelve ante la sentencia del Tribunal Superior Electoral del pasado viernes. El grupo de Hipólito Mejía entendía que desde fuera de la corte podía ejercer presión política para validar la chapuza legal en que incurrió suspendiendo a Miguel Vargas y expulsando a otros de sus seguidores. De antemano sabían que se verían en los tribunales porque el propio Vargas se lo había dicho a los tres emisarios de Mejía –Andrés Bautista, Jorge Mera, Geanilda Vásquez– que fueron a sugerirle que renunciara “antes de ser expulsado”.

Es por eso que Mejía manda a su emisario a ver a Danilo como forma de presionar a Leonel y al PLD “para que hicieran valer su influencia” ante el Superior Electoral a fin de que se declarase incompetente para dirimir un asunto de carácter disciplinario en el PRD.
La respuesta de Danilo al emisario de Hipólito no podía ser más contundente: “Ni Leonel, ni el PLD ni yo nos meteremos en ese conflicto. Resuelvan ustedes sus problemas internos”.
Al fallar el intento de chantaje, se desbordaron los acontecimientos del día siguiente en el Centro de los Héroes, en los alrededores del Tribunal Electoral. Y miren cómo ocurrieron las cosas: La noche de ese jueves 31 de mayo les cogió la tarde a los “estrategas” del grupo de Hipólito. La audiencia estaba fijada para el día siguiente, viernes 1 de junio, y había que hacer algo, pero no era ya posible convocar “a las masas” del partido. Les quedaba una esperanza: Los tígueres de Hubieres.
Y en efecto, a él acudieron esa noche ya bastante tarde. Hubieres les dijo que era difícil reunir a su gente para el día siguiente tan temprano. Pero prometió que vería qué se podía hacer. Y en efecto, hizo algo…
Llevó a los alrededores del Tribunal a unos 40 tígueres armados, algunos de los cuales ni siquiera sabían a qué iban. Por eso en la columna “El Espía” del Diario Libre se publicó al día siguiente la versión de un periodista que le preguntó a uno de esos “rebeldes” qué buscaba en ese lugar, y el tíguere le respondió: ¡Oh, protestando contra un hombre que se llama Miguel, que está ahí adentro…” Lo que quiere decir que esa gente ni siquiera sabía por qué y contra quién protestaba.
Esa “paz social” fue la que el enviado de Hipólito Mejía fue a decirle a Danilo que tenía que preservar desde antes de jurar como Presidente.
Pero lo del viernes 1 de junio frente al Superior Electoral fueron los avances. Porque la película completa viene ahora.
El inefable Bautista 
Andrés Bautista siempre había sobresalido por su afabilidad y decencia, distinguiéndose en la dirección perredeista por la altura con que manejaba las diferencias tanto externas como a lo interno de su partido.

Tal vez por la forma espuria en que llegó a la “presidencia titular” del PRD le ha brotado de pronto un temperamento agresivo, propio de la manigua mocana en los tiempos de Concho Primo.
Aún no se conocía la sentencia del pasado viernes del Tribunal Superior Electoral invalidando la chapuza contra Vargas, Bautista envió a la prensa una declaración de guerra diciendo que el PRD “hará valer sus derechos a la protesta y a la rebeldía”. Obsérvese bien que “rebeldía” es el término usado por Hubieres y su tigueraje, y lo invoca Bautista al denunciar que “está en marcha la instalación de una dictadura que niega los derechos ciudadanos, individuales y colectivos…” La disyuntiva que se le presenta ahora al grupo de Hipólito Mejía en el PRD es bastante complicada. Acatar el dispositivo de la sentencia que invalida la exclusión de Miguel Vargas del partido sería lo más lógico para aplicar adentro la mayoría que dicen tener en los organismos.
Pero sería aceptar una derrota que no han tenido la grandeza de admitir ni siquiera en las urnas el 20 de mayo. Eso ni pensarlo.
Lo otro es casar la sentencia del Superior Electoral ante el Tribunal Constitucional, lo que parece improbable si ya han denunciado que la política peledeísta ha contaminado todas las instancias superiores de la Justicia.
¿Cuál recurso les queda entonces? Bueno, muy simple: ¡La guerra popular! El problema es determinar quién es el primero en tomar el fusil. ¿Fello, Ivelisse, Esquea, Milagros, Alburquerque, Hipólito, Vicente, Abinader…? ¡A luchar, soldados valientes…!
Fuente: Listin Diario

JUAN BOSCH : EL FRACASO DEL SITEMA

JUAN BOSCH EN 1969 YA DECÍA :”NO ES EL PUEBLO DOMINICANO QUE HA FRACASADO, ES EL SISTEMA EN QUE HA VIVIDO EL QUE HA FRACASADO” 
No nos hagamos ilusiones. No es con ayuda norteamericana como nosotros podemos solucionar nuestros problemas. Nuestros pueblos han llegado a la situación que dicen los números copiados en este trabajo en los años que más grande ha sido la expansión del bienestar en otros países del mundo, especialmente en los Estados Unidos. Lo que tenemos que prever es lo que sucederá cuando en esos países se presente una crisis económica. No hay soluciones extranjeras. Esas soluciones han fracasado completamente. Este fracaso fue reconocido por el presidente Nixon cuando al hablar en la sede de la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Washington, el 15 de abril, en ocasión de la celebración del Día de las Américas, dijo que el crecimiento de la economía latinoamericana no era más grande que cuando se inició ocho años atrás el programa de la Alianza para el Progreso. “La proporción de crecimiento [económico de la América Latina] es menor que la de los países no comunistas del Asia”, declaró Nixon en esa oportunidad (ver “Nixon Cast Doubt on Future of the Alliance for Progress”, en International Herald-Tribune, Paris, April 16, 1969, p.1). Pero antes de que el presidente de los Estados Unidos admitiera el fracaso de la Alianza para el Progreso había sido admitido en los centros directores de aquel país el fracaso total de toda la política elaborada para el desarrollo de la América Latina. Durante años y años los expertos en el asunto estuvieron hablando de que había que cambiar las estructuras, pero de pronto comenzaron a hablar de otra cosa; empezaron a decir que la causa del atraso latinoamericano era el aumento de la población, y luego empezó a decirse que si no se contenía ese aumento no podría haber desarrollo. En 1968 se había generalizado en los Estados Unidos y en los círculos sociales y económicos más altos de nuestros países la idea de que para que la América Latina progresara era necesario evitar que siguieran naciendo tantos latinoamericanos. Esa era la manera más falsa de decir que los planes habían fracasado, que las perspectivas hacia el porvenir indican que éste será peor que el pasado. Nada es más absurdo que la idea de confiar la solución de los problemas latinoamericanos al control de la natalidad, pues si es verdad que el ser humano que va a nacer consumirá más comida, más ropa, más electricidad, más vehículos, más medicinas y más libros, también es verdad que sólo el ser humano produce esas cosas, y en consecuencia lo que hay que hacer no es evitar que el ser humano se multiplique; lo que debe hacerse es poner al ser humano en condiciones de que multiplique los bienes que necesita para producir los artículos que él consume. Ahora bien, ¿por qué se cree que debe suprimirse el nacimiento de más latinoamericanos? Porque se cree que el latinoamericano es un hombre que no tiene condiciones para enfrentar las tareas del desarrollo, y ésa es una idea racista y discriminatoria, que los latinoamericanos tenemos que rechazar con energía. No somos nosotros los que hemos fracasado; ha sido el sistema social, económico y político en que hemos vivido. En vez de suprimir la vida de los latinoamericanos que van a nacer debemos dedicarnos a crear para nosotros y para ellos una sociedad más libre, más rica y más justa, en la que con el esfuerzo de todos aseguremos la libertad, la riqueza y la justicia para todos, no para una minoría. Pues el sistema ha fracasado para los pueblos, no para las minorías privilegiadas, y mientras ese sistema no sea destruido y pongamos otro en su lugar, las minorías seguirán gozando de privilegios y las mayorías seguirán siendo esclavas, seguirán padeciendo miseria y seguirán sufriendo injusticias. El sistema en que hemos vivido hasta ahora ha sido el mismo que establecieron en nuestras tierras los españoles, los portugueses, los ingleses, los franceses, los holandeses; ese sistema evolucionó en otras partes de América y del mundo pero no en nuestros países, y dados los cambios que se han hecho en la Humanidad, ya no podrá evolucionar en la América Latina tal como evolucionó en otras partes. Nuestra organización social se quedó en una etapa atrasada debido precisamente a que el progreso en otras regiones de América produjo fuerzas que ahogaron en la América Latina el desarrollo capitalista e impidieron que nuestras estructuras sociales se formaran según el modelo de la sociedad capitalista. Las estructuras sociales dependen de la forma en que se relacionan los hombres y los medios de producción. En los países donde toda la sociedad, a través de sus organismos superiores gobiernos y otras instituciones—, es la dueña de todos los medios de producción, el sistema económico y social se llama socialista; aquellos donde la dueña de los medios de producción es una clase llamada burguesía, el sistema económico se llama capitalista y el sistema político es la democracia representativa, organizada generalmente en repúblicas, federales o unitarias, y algunas veces monarquías de las llamadas constitucionales, en las que los reyes representan al país, pero no lo gobiernan. En el caso de la América Latina hay repúblicas que se llaman a sí mismas democracias representativas, pero no lo son, pues aunque vivimos dentro del sistema capitalista los medios de producción no pertenecen en su totalidad a las burguesías nacionales. ¿Quiénes, pues, dominan los medios de producción en la América Latina? Los dominan las oligarquías, y éstas son frentes formados por clases y sectores de clases, que resultan económicos, sociales y políticamente más fuertes que los grupos burgueses debido a que en esos frentes oligárquicos figuran los intereses norte-americanos, cuyo poder es más grande que el de todos los demás componentes de las oligarquías juntos. Los grupos burgueses latinoamericanos son arrastrados por esos frentes oligárquicos y conviven con ellos, especialmente con el componente norteamericano de esos frentes, situación a que los obliga su debilidad; pero no forman parte de ellos, y desde luego no los dirigen. Las oligarquías latinoamericanas están dirigidas por el antiguo imperialismo, que ha sido sustituido ahora por el Pentagonismo. Es éste el que en todos los casos de crisis decide en última instancia qué debe hacerse en cada uno de nuestros países. Cuando no ha llegado la hora de la crisis, la vida de los pueblos latinoamericanos es dirigida por los sectores nacionales de las oligarquías, y dado que estos tienen métodos e ideas precapitalistas, aunque viven en países capitalistas, no están capacitados para llevar a cabo el desarrollo latinoamericano. Hemos oído durante años y años decir que la burguesía de la América Latina es una aliada del imperialismo norteamericano y que ésa es la causa de nuestro atraso. Eso puede ser verdad en aquellos países donde la oligarquía fue destruida y su lugar en la composición social pasó a ser ocupado por una burguesía nacional, como ocurrió en México; en los que disponen de dinero suficiente para impulsar la formación de una burguesía con fondos del Estado, como Venezuela. Pero en la mayoría de nuestros países la situación es otra; los grupos burgueses no se hallan aliados al imperio-pentagonismo; son arrastrados por los frentes oligárquicos, y estos a su vez son dirigidos por el imperio-pentagonismo. Análisis de las sociedades de la América Latina Lo primero que nota cualquier observador de los fenómenos sociales es que la América Latina se halla organizada según las leyes del sistema capitalista y sin embargo no ha podido desarrollarse ni siquiera lo indispensable para mantener el grado de estabilidad política que ese sistema necesita. ¿Cómo se explica eso? ¿Dónde están las causas del atraso y de la consecuente inestabilidad política de la América Latina? En el sistema capitalista el desarrollo es dirigido y realizado por la burguesía, y en países donde la burguesía no tiene el mando político, social y económico total no puede haber desarrollo capitalista. El espectáculo de la falta de desarrollo en la América Latina debió llevar a los entendidos en la materia a la conclusión de que faltaba la clase que dirige al desarrollo capitalista o si esa clase existía no se hallaba al frente de la sociedad; y esa conclusión debió haber conducido también a los expertos a preguntarse tres cosas; primera, por qué esa clase faltaba o por qué no se hallaba al frente de la sociedad; segunda, quién ocupaba su lugar; y tercera, cómo estaban organizadas nuestras sociedades, en vista de que siendo capitalistas no lo estaban según el modelo europeo o norteamericano. Responder a esas preguntas requiere hacer un poco de historia, aunque sea de manera rápida. En la mayoría de los países de la América Latina las fuerzas sociales determinantes a principios de este siglo eran las oligarquías terratenientes, comerciales y bancarias; en los más retrasados eran el comercio exportador e importador, que se hallaba en muchos casos en manos extranjeras, y a él se aliaban la alta y la mediana pequeña burguesía y los grupos latifundistas. Desde las guerras de la independencia, iniciadas hacia el 1810, las luchas de los sectores oligárquicos entre sí, o las de las pequeñas burguesías en los países más retrasados, mantuvieron a América Latina en constante desorden; fue la época de las llamadas “revoluciones” y de los generales-presidentes y dictadores, y sólo había paz cuando un sector oligárquico se le imponía a otro mediante una dictadura —por ejemplo el sector comercial al latifundista, o viceversa— o cuando de la baja o la mediana pequeña burguesía surgía un hombre fuerte que se proponía establecer en su país las reglas de las sociedades burguesas. En el último caso, la dictadura se veía obligada a asociarse a un sector oligárquico, o bien al comercial o bien al latifundista, y acababa siempre destruida para dar paso a un gobierno de la oligarquía o a situaciones de luchas armadas que hacían retroceder al país a sus niveles anteriores. Ejemplos de este caso fueron las dictaduras de Ulises Heureaux en la República Dominicana y la de Santos Zelaya en Nicaragua. A principios de este siglo la burguesía no había podido desarrollarse más allá de la etapa del comercio exportador e importador, y éste no tenía capacidad para salirse del frente oligárquico porque se hallaba estrechamente unido por un lado a los grandes propietarios, pues vendía en el extranjero lo que ellos producían —café, cacao, algodón—, y por el otro lado al capital industrial extranjero, puesto que también vivía de importar los artículos industriales extranjeros. Esa doble alianza convertía a la llamada burguesía comercial en un dependiente de latifundistas y productores extranjeros, y un dependiente no dirige nunca; a él lo dirigen. Cuando comenzó la penetración de los capitales imperialistas norteamericanos en la América Latina movimiento que en algunas partes del Caribe y de México se inició antes de 1890—, el imperialismo halló que no tenía en nuestros países burguesías competidoras y que le era fácil y beneficioso aliarse a los frentes oligárquicos, puesto que estos dominaban generalmente los gobiernos, de manera que a través de ellos el imperialismo podía obtener las concesiones gubernamentales que necesitaba. Esa alianza resultaba lógica porque al penetrar en la América Latina el imperialismo lo hizo también como latifundista, en el sentido de que necesitaba grandes extensiones de tierra para producir bananos en América Central, azúcar en Cuba y Santo Domingo, o para explotar minas en México. Los grandes propietarios de nuestros países tenían necesariamente que entenderse con los grandes propietarios norteamericanos, y como estos llegaban a establecer explotaciones capitalistas en sus latifundios, mientras nuestros latifundistas seguían explotando sus tierras con mentalidad pre-capitalista, los últimos caerían rápidamente, como cayeron, al nivel de servidores políticos, sociales y económicos de los primeros, y tras ellos cayeron también sus aliados, los comerciantes exportadores-importadores. Desde el primer momento, pues, se inició un proceso casi natural de colonización, mediante el cual los sectores dominantes de las sociedades latinoamericanas reconocieron como su jefe al imperialismo norteamericano. Esto llegó a tales extremos que en algunos países —Cuba en 1908, Nicaragua en 1909— los componentes nacionales de las oligarquías llamaron a los norteamericanos a intervenir militarmente en sus países. El proceso no se desarrolló al mismo tiempo en toda la América Latina. En algunos lugares se dieron condiciones especiales que permitieron cierto grado de capitalización y con él la ampliación comercial y la aparición de algunos débiles grupos burgueses, e incluso hasta la formación de bancos. Por ejemplo, Chile fue en el siglo pasado un fuerte exportador de nitratos para Europa; Argentina y Uruguay vendían también desde el siglo pasado carnes y lanas a Europa. En otros países, la capitalización que más influyó en la composición social fue la que produjo la Primera Guerra Mundial. La acumulación de capitales provocada por la Primera Guerra Mundial dio lugar a la formación de grupos burgueses, pero casi siempre asociados al sector comercial exportador-importador, y como éste se encontraba ya dentro del frente oligárquico y el imperialismo era quien tenía el mando de ese frente, esos grupos burgueses nacieron sometidos al imperialismo. En ciertas regiones de América Latina los capitales imperialistas eran europeos, y especialmente ingleses; en otras eran norteamericanos, pero en líneas generales actuaban en forma igual o parecida. En algunos países, sin embargo, se había formado burguesía en el siglo XIX, y ésta se alió a las oligarquías antes de la penetración imperialista, y así se vio el caso de Chile, por ejemplo, donde esa alianza produjo un régimen de democracia formal, con gobiernos estables, o el de Uruguay, con una democracia urbana bastante avanzada. En otros la lucha entre la burguesía y la oligarquía se planteó en forma sangrienta, como sucedió en México en 1910. En otros los débiles sectores burgueses fueron representados en el terreno político por partidos cuyos líderes pro-cedían de la pequeña burguesía. La época de los golpes de Estado militares, que vino a sustituir la de las revoluciones, fue una etapa de luchas entre las oligarquías que no aceptaban su derrota política, y los débiles grupos burgueses, que pretendían conquistar el poder político. Esa etapa de luchas se inició hacia el 1930 y no había terminado todavía en 1968, año en que se dieron golpes de Estado en el Perú, Panamá y Brasil; en este último país, el golpe de 1968 fue dado dentro de las fuerzas que habían dado el de 1964, de manera que fue un golpe militar dentro de otro golpe militar. En lo que podríamos llamar su forma más clara, el mecanismo de los golpes ha sido el siguiente: La burguesía ha conquistado el poder mediante elecciones a través de un partido dirigido por pequeños burgueses y la oligarquía la ha derrocado mediante un golpe de Estado militar. A partir de la Segunda Guerra Mundial, cuando ya el imperialismo se había convertido en el integrante más poderoso de las oligarquías latinoamericanas, o por lo menos de la mayoría de ellas, los golpes de Estado militares contra los regímenes que pretendían desarrollar burguesías fueron decididos por los agentes imperialistas en favor de las oligarquías. ¿Qué llevaba al imperialismo a actuar así? Su decisión de impedir que en la América Latina se formaran grupos, sectores o clases que pudieran competir con él, que pudieran arrebatarle un territorio donde las empresas imperialistas ganan dinero con más seguridad, más facilidad, más rapidez y menos limitaciones que en su propio país. Para impedir la formación de esos grupos, sectores o clases, el imperialismo necesitaba aliados en la América Latina, gente que actuara bajo sus órdenes, y esos aliados eran los frentes oligárquicos. Un estudio de la gente que ha organizado los golpes de Estado en la América Latina arrojaría mucha luz en el terreno social y económico. Los golpes de Estado han sido organizados por las oligarquías, con muy pocas excepciones; en cambio, las revoluciones fueron organizadas o por burgueses —Francisco Madero, en México; José Figueres, en Costa Rica— o por pequeños burgueses —Acción Democrática de Venezuela en 1945, Fidel Castro en Cuba—, y el proceso electoral era encabezado en todos los casos por partidos pequeños burgueses de ideología democrática. Los bancos centrales, instituciones típicamente burguesas, comenzaron a organizarse después que empezaron a formarse burguesías. Por eso no había ninguno antes de 1923. Ese año se fundó el de Colombia; los de Chile y México se fundaron en 1925; el de Ecuador en 1927, el de Bolivia en 1929, el de Perú en 1931, el de El Salvador en 1934, el de Argentina en 1935, el de Venezuela en 1939. En la mayoría de esos bancos centrales tenían representantes los bancos privados de las oligarquías, que se habían desarrollado financiando el comercio exportador-importador. Los restantes bancos centrales se fundaron a partir de 1945, cuando terminaba la Segunda Guerra Mundial, y ese sólo hecho da idea de que nuestros países no eran sociedades en cuya cúspide estaban las burguesías nacionales, como se ha venido asegurando durante años. El Banco Central de Guatemala se fundó en 1945, el de la República Dominicana en 1947, el de Cuba en 1949, el de Costa Rica en 1950, el de Honduras en 1951, el de Paraguay en 1952, el de Nicaragua en 1960, el de Brasil en 1965, el de Uruguay en 1967. Costa Rica había nacionalizado la banca, que era toda costarricense, a raíz de la revolución de 1948. Un análisis de las sociedades latinoamericanas demuestra que nuestros países han estado dominados por frentes oligárquicos, no por burguesías, y que en esos frentes oligárquicos figura el imperialismo, ahora sustituido por el gran capital pentagonista, y por tanto las luchas de los pueblos debieron ser llevadas a cabo contra los frentes oligárquicos, no contra burguesías que por su estado de debilidad frente a las oligarquías no eran fuerzas enemigas determinantes.

Juan Bosch
Tomado del libro “Dictadura con Respaldo Popular” 

NEO-FASCISMO O POLÍTICAS SOCIALIZADORAS

Europa deberá optar entre el neo-fascismo o las políticas socializadoras

“Arsenal de Ideas” entrevistó al analista español Carlos Martínez, quien colabora desde hace más de doce años en diferentes medios alternativos de comunicación, tanto en Internet como escritos (Rebelión, Kaos en la Red, Tercera Información, La República, El Viejo Topo, Laberinto), además es un militante en pro del conocimiento libre.
Arsenal de Ideas: Gracias por permitirnos entrevistarte. Queríamos saber cuál es, desde tu experiencia y perspectiva, la situación real política, económica y social de Europa en medio de esta crisis del capitalismo global. ¿Cuál es tu caracterización de la situación?
Carlos Martínez: La situación no se aleja mucho de lo que predijo Marx hace dos siglos. Las crisis del capitalismo son cada vez más profundas y más difíciles de superar. La concentración del capital, la economía especulativa, la explotación de la clase trabajadora, el agotamiento de los recursos naturales son problemas que no pueden solucionar los llamados eufemísticamente “mercados”. La única y urgente solución es poner la economía al servicio de las personas, democratizarla, es decir, lo que se ha denominado socialismo.
En Europa se ha vivido en un espejismo de libertades y bienestar social, se abandonó la lucha de clases y se enterró el Marxismo, pero la realidad es más tozuda que la ideología que propagan las televisiones. La situación de la deuda pública es tan absurda que los medios, o no la explican, o hacen verdaderos malabarismo dialecticos para evitar lo que sería la solución sencilla que es nacionalizar la banca. Esta salida es un auténtico tabú en los debates de los grandes medios que siguen culpando a los políticos cuando los gobiernos de todo signo han pactado en el marco de la Unión Europea políticas que no les ofrecen ningún margen de acción frente a esta tormenta especulativa y destructora.
Arsenal de Ideas: ¿Cómo está impactando esta situación en la conciencia de los europeos en general y de los españoles en particular?
Carlos Martínez: La concienciación es todavía débil, paradójicamente la conciencia política es más fuerte en los dos países menos afectados por la crisis, Francia y Alemania, que son los dos países con más industrialización y, por lo tanto, más clase trabajadora fuertemente sindicalizada. España, Portugal, Italia son estados donde la izquierda transformadora es minoritaria y con un crecimiento débil, no existe conciencia de clase pues apenas hay industria y prevalece el sector servicios y hasta hace dos años, la construcción; esto en el caso que se trabaje pues el paro es muy alto, especialmente entre los jóvenes. Cuestión aparte es el de los Indignados en España, movimiento de protesta que ha calado en la sociedad española pero en el que falta un proyecto político y económico y romper definitivamente con algunos dogmas dominantes, como el de que la culpa de la crisis es de la inexistente “clase política”. Es cierto que el movimiento va madurando y en su discurso, cada vez más, ya empieza a señalar a los culpables reales de la crisis: empresariado, banqueros, especuladores…
Arsenal de Ideas: Con relación al probable final del “Estado de bienestar europeo” y ante las medidas económicas de ajuste propuestas como solución por la Unión Europea, ¿que situación visualizas para el futuro próximo en materia de economía real y conflicto social?
Carlos Martínez: La situación va a ser muy similar a la que ocurrió en América Latina tras los ajustes impuestos por el FMI, y solo se vislumbran dos opciones muy contrapuestas: una, retroceder todavía más política y económicamente, en la que gobiernen partidos cercanos a la ultraderecha o, como han hecho muchos pueblos de América Latina, romper con el neoliberalismo y optar por una mayor democracia e intentar someter a los “mercados”. Lo que es seguro es que va a haber grandes tensiones y que el populismo conservador va a seguir ganando protagonismo. El ascenso generalizado de partidos xenófobos y los ataques terroristas de Noruega son algo más que simples anécdotas, son síntomas preocupantes de la derechización de Europa. Ahora estamos más cerca de una salida a la crisis cercana al fascismo que de una salida democrática.
Arsenal de Ideas: El mundo ve por televisión el fenómeno de las acampadas y las movilizaciones en España, ¿podrías explicarnos de qué se trata realmente y qué impacto tiene en la sociedad y en los partidos políticos?
Carlos Martínez: Impacto mucho. Todos sabíamos que algo tenía que suceder tras dos años de crisis económica, pero nadie sabía cómo y cuándo iba a ser el estallido. Prácticamente casi toda la sociedad apoyó al movimiento, y esa es su principal rémora. Un movimiento social transformador no puede intentar agradar a todos, no se puede equiparar a izquierda y derecha o a todos los partidos políticos. El movimiento 15-M tiene una gran capacidad movilizadora pero no tuvo apenas efecto en las pasadas elecciones locales y autonómicas, En esas elecciones el partido conservador, el PP, consiguió los mejores resultados de su historia, sin embargo la izquierda del PSOE creció muy limitadamente. También este movimiento ha calado entre jóvenes pero no ha atraído a la clase trabajadora. Las críticas, que comparto, a los sindicatos mayoritarios no han ayudado a un acercamiento imprescindible para que pueda organizarse un movimiento que tenga la fuerza suficiente para forzar cambios democráticos. Esa debilidad del movimiento junto con sus propuestas muy moderadas ha conseguido que el movimiento, hasta la fecha, haya sido tratado con cierta benevolencia por los grandes medios de comunicación.
Arsenal de ideas: Ante el panorama de derechización de la sociedad que estas planteando, hay quienes consideran ésta una salida contradictoria y hasta suicida luego de dos guerras mundiales y todo lo ocurrido en el siglo XX, ¿como es posible que Europa escoja una salida hacia el fascismo? ¿Cuáles serían las causas?
Carlos Martínez: No es posible una guerra mundial a corto plazo ¿quién contra quién? Estados Unidos tiene una superioridad armamentística inmensa, nadie puede enfrentarse en ese campo. Los cambios vendrán por otras vías: la económica, la migratoria, la escasez de recursos naturales… La superpotencia en ciernes es China, pero su gobierno tiene claro que conseguirá la supremacía no por la vía militar, sino por la vía económica.
Respecto a Europa, su decadencia tanto política como económica es evidente, el proceso de Unión Europea parece que sólo ha conseguido ralentizar esta agonía. El fascismo es la ideología de la nostalgia, de añorados y supuestos tiempos gloriosos pasados. La Europa en crisis es un campo abonado para el totalitarismo y la xenofobia. Culpar a los inmigrantes de las deficiencias en la sanidad o educación es tan falso como efectivo. Es más fácil culpar a tu inferior que enfrentarte a tu jefe. La mayoría de la población europea quiere expulsar de sus fronteras a los trabajadores inmigrantes en paro pero son muy pocos los que se plantean recuperar los impuestos de los ricos. La claudicación es casi total pero perviven sectores de población que mantienen la militancia en organizaciones políticas y sindicales transformadoras.
Arsenal de ideas: A propósito de los medios de comunicación, ¿como es el tratamiento que han dado a la crisis económica y en que estadio de desarrollo se encuentran los medios alternativos en España?
Carlos Martínez: Los medios de comunicación empresariales, y también los públicos, están tratando la crisis económica igual que la información meteorológica, informan de que los mercados piden mayores intereses como si se tratase de una borrasca que trae lluvias. Ninguno de ellos hace un análisis medianamente profundo y claro. No se identifica quién está detrás de los llamados “mercados” obviando que tras esas decisiones hay personas con nombres y apellidos. No existe el periodismo valiente y de investigación que desenmascare a los especuladores.
Con respecto a los medios alternativos en España, creo que hemos dejado pasar una gran oportunidad, fuimos pioneros en informar desde Internet, pero  no hemos despegado. En primer lugar somos muy inmovilistas, no nos adaptamos a los cambios tecnológicos o sociales. También hay que entender que los medios alternativos se nutren de un trabajo voluntario, por lo tanto la única recompensa es el reconocimiento personal (que puede conllevar un exceso de personalismo) o la difusión de las propias ideas políticas, lo que supone inevitables conflictos  en su funcionamiento diario. Además la izquierda tiende  a enfrascarse en discusiones sin límite, al análisis excesivamente académico y teórico, eso, que se traslada a los medios de comunicación alternativos, ocasiona que más que informar se expresen opiniones y en ocasiones se den lecciones altivas a otros compañeros que están en procesos de transformación social, con sus errores pero con infinitamente más éxito. Creo que sobra opinión y falta información alternativa, puntual, amena y ágil. Por ello, medios tan moderados como “Público” han ocupado parte del espacio que era propio  de los medios alternativos. Lo que es una verdadera lástima.
Arsenal de ideas: Mencionaste en dos oportunidades como diferenciación del europeo al proceso de transformación que se viene dando en América Latina: ¿qué consideras pueden tomar los movimientos sociales europeos y/o españoles de la experiencia latinoamericana?
Carlos Martínez: Mucho, en primer y más importante lugar, que la izquierda transformadora puede ganar elecciones. Soy consciente de que con ello ganas el gobierno pero no el poder, pero ese paso es  imprescindible. La izquierda tiene que estar en la calle, en los centros de trabajo y también en las Instituciones. Es cierto que la presencia en las instituciones acarrea muchos problemas, sobre todo el de la corrupción entre nuestras filas o que los militantes se preocupen más de su cargo que del bienestar de la población, pero lo que en ningún caso cabe hacer es dejar ese terreno a la derecha. Yo creo que los movimientos sociales que han aupado al poder a Evo Morales o a Hugo Chávez deberían imitarse, dentro de las posibilidades de cada territorio, en otras partes del globo. Por lo tanto las lecciones a aprender serían: la creación de un movimiento social fuerte que englobe a la población trabajadora. Una participación en la vida  política respetando, en un primer estadio, la institucionalidad burguesa. Y desde el primer día en que se gobiernen las instituciones tomar medidas valientes que favorezcan claramente a las clases más desfavorecidas. Al igual que la derecha pide guiños al mercado, nosotros los guiños se los damos a los trabajadores.
Arsenal de Ideas: Para finalizar y agradeciendo la entrevista, ¿que esperas del futuro próximo para los trabajadores de esta Europa tan castigados por el capitalismo global?
Carlos Martínez: Bueno, a pesar de que los derechos de los trabajadores europeos están retrocediendo desde la caída del socialismo soviético, siguen siendo los trabajadores con más derechos de todo el mundo con alguna excepción muy pequeña. Tenemos que recordar  que todos los días trabajadores africanos pierden la vida cruzando el Estrecho para intentar vivir como los trabajadores más precarios europeos.
Por ello, la clase trabajadora europea se debate entre el racismo, imputando la pérdida de derechos al trabajador inmigrante, y la lucha por recuperar sus derechos frente a la patronal y el gran capital.
Lo cierto es que, hoy, está más extendido el mensaje fácil, el de que un trabajador nativo se crea “clase  media ” frente al inmigrante, las victorias electorales de la derecha deben entenderse en esa clave y, además, que se considera mayoritariamente que sólo los capitalistas nos pueden sacar de esta profunda crisis económica a la que ellos nos han llevado. Personas que se consideran de izquierda están optando por votar a la derecha o favorecer su ascenso mediante la abstención. Piensan que habrá que asumir recortes sociales y salariales para salir de esta crisis y que posteriormente los recuperaremos.
Este es el gran error, el capital, el capitalismo, los capitalistas son insaciables y como estamos experimentando en estos días su voracidad no tiene límites, de forma que la única manera de defender nuestros derechos es luchar por ellos desde el primer día y la rendición sólo conduce a más explotación y peores condiciones de trabajo y de vida.

ALEMANES REIVINDICAN A CARLOS MARX

Banco alemán propone votación para imagen de su tarjeta: Gana Carlos Marx

marxcard

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El banco alemán Sparkasse Chemnitz lanzó recientemente un concurso por Internet para seleccionar la imagen que irían en la tarjeta de crédito de la firma.
El banco propuso diez imágenes diferentes, y Carlos Marx fue el “ganador sin discusión”, superando a un palacio, un castillo y una pista de carreras, entre otras opciones.
La tarjeta, obviamente, necesita un eslogan, y el banco solicitó a los internautas que enviaran propuestascon la etiqueta #marxcard. Estas son algunas de ellas:
  • A cada cual según su capacidad, a cada cual según su necesidad. Para todo lo demás, no es #marxcard /Pedro Sahlström
  • Un fantasma recorre Europa: el espectro de la devolución de efectivo y las tasas bajas de interés. #Marxcard /Lucas Dones
  • No compro los medios de producción de la burguesía, pero cuando lo hago, prefiero #marxcard /Tyler Strickland
  • Hay algunas cosas que el dinero no puede comprar. Especialmente si usted quiere abolir toda propiedad privada. #Marxcard /EC
  • La revolución del proletariado: No tiene precio. #Marxcard /James Ledbetter
  • Usted puede demostrar su confusión ideológica cada vez que realice una compra: No tiene precio #marxcard /Rich Muirhead
  • Cuando estás corto de kapital: # Marxcard/ Anónimo
(Tomado de NPR.org. Traducido por Cubadebate)

    GOBIERNO ROUSSEFF  BATE RÉCORD, PERO LULA ES PREFERIDO EN 2014  

    BRAZIL-ELECTION-LULA DA SILVAEl gobierno de la presidenta Dilma Rousseff posee hoy un nivel récord de popularidad entre los brasileños quienes, sin embargo, prefieren a su antecesor Luiz Inácio Lula da Silva como candidato a la presidencia en 2014.
    Según la más reciente encuesta de la firma Datafolha, encomendada por el diario Folha de Sao Paulo, el 64 por ciento de los consultados calificó de excelente o bueno al gobierno Rousseff, el mayor porcentaje de todos sus antecesores desde 1989, con un año y tres meses al frente de los destinos de Brasil.
    Sin embargo, el 57 por ciento de los consultados prefirió a Lula como candidato del gobernante Partido de los Trabajadores para los comicios generales de 2014, contra un 32 por ciento que se pronunció por la actual mandataria brasileña para optar por un segundo período de cuatro años en el Palacio de Planalto.
    El 18 y 19 de este mes, Datafolha entrevistó a dos mil 588 brasileños con derecho al voto en todos los estados y el Distrito Federal. La encuesta tiene un margen de error de más-menos dos puntos porcentuales.
    Mientras el 64 por ciento de los brasileños considera excelente o bueno el gobierno Rousseff, un 29 por ciento lo califica de regular, un cinco por ciento estima que es malo o pésimo y un dos por ciento prefirió no responder o no sabe.
    En la anterior pesquisa de Datafolha, efectuada en enero pasado, el 59 por ciento consideró excelente o bueno el gobierno Rousseff, un 33 regular, un seis malo o pésimo y un dos por ciento no quiso responder o no sabía.
    La encuestadora destaca que la curva de popularidad de la actual administración ha mantenido un curso ascendente desde el que asumió la presidencia el 1 de enero de 2011 y destaca que el 64 por ciento actual supera por mucho a lo obtenido por sus antecesores en igual período de gobierno.
    Datafolha precisa que el gobierno que más se le acerca es el del expresidente Lula (2003-2006 y 2007-2010), que en abril de 2004 tuvo un 38 por ciento de aceptación, y en igual etapa de su segundo mandato, es decir, en abril de 2008, llegó a 55 por ciento.
    Ya en el aspecto individual, el desempeño de la presidenta brasileña fue calificado de excelente o bueno por el 68 por ciento de los entrevistados, de regular, por un 25 por ciento, y de mal o pésimo por un cuatro por ciento.
    (Con información de Prensa Latina)