Por Alfredo G. Pierrat

Caracas, 12 jun (PL) Terminaron las dudas, se acabó la incertidumbre: el escenario político venezolano está hoy más claro y definido, tras el discurso de tres horas pronunciado ayer por el presidente, Hugo Chávez.
  En una jornada que seguramente será recordada aquí por largo tiempo, el mandatario acudió, acompañado por “un mar de pueblo”, a la sede del Consejo Nacional Electoral a formalizar su inscripción como candidato para su reelección en las elecciones presidenciales del 7 de octubre próximo.

Luego de cumplir con el trámite legal, habló ante la multitudinaria concentración popular que colmaba la Plaza Diego Ibarra, aledaña al ente arbitral, y explicó los ejes principales de su plan de gobierno para el período 2013-2019, que servirá de base para el segundo Plan Socialista de la Nación.

Hasta pocos días antes, los líderes opositores apostaban a que no iría personalmente al CNE a formalizar su inscripción porque estaba físicamente impedido de hacerlo, y que lo haría por Internet o que, en todo caso, acudiría apoyándose en un bastón o en silla de ruedas.

La ilusión opositora fue efímera, y el propio Chávez se encargó de demostrar que la recuperación de su salud no es una consigna ni una estratagema, sino una realidad claramente apreciable, que pudieron percibir los millones de venezolanos que siguieron su discurso en la plaza o por televisión desde todo el país.

Enérgico y fuerte se mostró el Presidente durante las casi tres horas de discurso, en el que intercaló canciones y sus acostumbradas referencias a documentos del Libertador, Simón Bolívar, para argumentar sus propuestas de gobierno.

Pero no sólo las dudas sobre la salud del jefe de Estado desaparecieron ayer, al menos para quienes aún las tenían.

En contraste con la opacidad de su discurso y la total ausencia de líneas programáticas mostrada este domingo por el principal candidato opositor, Henrique Capriles Radonski, al cumplir también el trámite de inscripción, el mandatario puso todas las cartas sobre la mesa.

De entrada, se comprometió -una vez más- ante los rectores del CNE y ante todo el país, a respetar los resultados electorales del 7 de octubre, sean cuales sean, algo que hasta ahora no han querido hacer los líderes opositores, en una actitud más que sospechosa.

Diversas figuras de los partidos que apoyan al gobernante han denunciado las supuestas intenciones de sectores de la cúpula opositora de mantener la vía violenta como una opción viable en caso de una nueva derrota ante las urnas, un resultado que, por otra parte, es vaticinado por la mayoría de las encuestas.

Chávez advirtió nuevamente de esa posibilidad en su discurso de este lunes ante el pueblo reunido en la plaza Diego Ibarra al expresar que “siempre estoy recordando a quienes en las filas opositoras se aprovechan de la coyuntura electoral para tratar de desestabilizar al país y generar violencia, para luego pedir una intervención, mejor les recomiendo que ni lo intenten porque se arrepentirían para siempre”.

Para el líder indiscutible de la mayoría de los venezolanos, es vital ganar las elecciones presidenciales de octubre, pues es la única manera de continuar y desarrollar el proceso de reformas políticas, económicas y sociales iniciado en enero de 1999.

Por eso, según explicó, el primer gran objetivo histórico contenido en el programa de gobierno que entregó al CNE es “defender, expandir y consolidar el más preciado bien que hemos logrado ahora comenzando el siglo XXI. Ese bien más preciado no es otra cosa que la independencia nacional y la patria”.

Con su habitual estilo didáctico al dirigirse a los venezolanos, el Presidente recordó a su multitudinario auditorio una célebre frase pronunciada por Simón Bolívar en Angostura, en 1819.

El sistema de gobierno más perfecto será aquel que le proporcione a su pueblo la mayor suma de seguridad social, la mayor suma de estabilidad política, y la mayor suma de felicidad, había dicho el Libertador.

Para Chávez, eso sólo es posible lograrlo con el socialismo, y de ahí que el segundo gran objetivo de su programa es continuar construyendo el socialismo del siglo XXI en Venezuela.

¿Alguien en este mundo cree que el sueño de Bolívar de crear la mayor suma de felicidad social, la mayor suma felicidad política y la mayor suma de felicidad posible sería en el capitalismo? No. En el marco del capitalismo lo que se produce es la mayor suma de infelicidad para la mayorías, expresó el mandatario.

En contraste, recalcó que el socialismo es el único camino para alcanzar la mayor suma de felicidad posible, pues se fundamenta en el amor, en lo humano, en lo social, en la justicia.

Tras esas afirmaciones, quedaron despejadas todas las dudas y ya todos saben a que atenerse.

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