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JUAN PABLO DUARTE: EL ROSTRO DE LA PATRIA

Juan Pablo Duarte, de Visto Por El retratista Miguel Núñez, en pose Una Desconocida. Núñez realizó Varios RETRATOS à partir de la Única Fotografía Tomada Por Próspero Rey al patricio en Venezuela Jahr tres apuestas iniciales de Duarte morir en la ESA Nación Suramericana, en 1876.
Reportaje
Juan Pablo Duarte El rostro de la patria
Modelo original. In Los Ultimos Años Ocho, el talentoso pintor Miguel Núñez ha trabajado MAS DE 80 Retratos del patricio Juan Pablo Duarte, plasmando en oleo sobre lienzo, en Distintas Dimensiones, la gigantesca Figura Del Fundador de la República.
Escrito por: ARISMENDY CALDERÓN ( arismendy_ak47@hotmail.com )
La idea inicial de retratar al padre Fundador de la República Dominicana surgio del extinto profesor Juan Bosch, UNA CALIDA Tarde, Cuando en Medio de Una Conversación amena el veterano educador y Político le comento a Miguel Núñez: ¿Por Que No pintas de Juan Pablo Duarte ?
Núñez, Un poco Sorprendido, meditó VARIOS SEGUNDOS los antes de contestar: “Profesor, No Tengo las bases párrafo pintar una Duarte, ¿porqué las Imágenes Que observo del patricio en Lugares Oficiales, en Escuelas, hijo de la ONU Duarte Muy Diferente y heno Una gran dicotomía Entre las Imágenes Que, Hasta ESE Momento, Conozco Del Fundador de La Trinitaria “.
Se produjó sin brevísimo silencio. Miguel Núñez, amigo personal de Bosch, estába inmerso en la tarea de Una serie de Retratos al Líder Político Que posteriormente culminó con la Colección iconográfica “Juan Bosch”. Su interlocutor comento: “Existe Una foto original, de Duarte, La Unica, de Me tomo el Fotógrafo español Próspero Rey, Quien Vivio Jahr MUCHOS cuarto de Caracas, en La Época en Duarte Que Vivio en Venezuela”.
Nació la idea de ASI, En Los Umbrales de Los Años 90. Paso el Tiempo y la idea de retratar a Duarte cobraba Fuerzas. À partir de ‘entonces’ comenzaron los Contactos párr localizar la Fotografía Histórica Que le tomo un Próspero Rey Duarte en 1873. Jahr Tres despues, el 15 de Julio de 1876, fallecio.
La fotos de Duarte es la Única Verdad Que existe documentada. Fué trasladada a la República Dominicana Por Prudencio Díez, tío de Duarte. El historiador José Gabriel García conservó Durante la ONU Tiempo. De allí realizada Pasó al Archivo General de la Nación, Institución Que facilitó la Fotografía de Miguel Núñez. De la ESA forma, el Proyecto tomo forma y el retratista sí embarco en la tarea entusiasta Que dio la Colección de Como Resultado Patriótica. Parte de Su Trabajo sí exhibirá en el Congreso Nacional Hasta el 28 de febrero PRÓXIMO, con Motivo del Bicentenario del Nacimiento del patricio.
“Principio de la ONU desde entendi Que debia HACER UN retrato de Duarte. No queria HACER Una Figura aérea, de mirada perdida, ni Menos Una Figura celestial, santo parecida a un. Hacer, sin retrato con AES characteristics desvinculaba al Fundador de la República Dominicana del Ser Humano “.
Núñez afiló Su talento de retratista, agudizó sos sentidos y Puso mano a la obra párr lograr lo Que Se propuso: pintar un sin Juan Pablo Duarte “de carne y hueso”, del Siglo XXI, sin patricio Vinculado a los Estudios, a los Libros , Vinculado a la ciudad, a Las Ventanas, abiertos con Cielos, sin Duarte Sentado, de Pie, reflexionando, los rayos solares Recibiendo y de cara a la ciudad intramuros, “la Ciudad del Ozama”, Donde vivio y La Que Adoro.
“Comencé a trabajar Hace Lo Que Mucha Gente ha Llamado sin banco de imagen de Duarte, Una ilusión PARA UN artista, Todos tenemos PORQUE Los Artistas Una ilusión. Confieso Que la Figura de Duarte me produjó, Por Primera Vez, Senti sin Sentimiento profundo, Senti Que mis pinturas, ademas de deleitar con el color, los Paisajes, Montañas Las, Las Palmeras, las bailarinas, la Ciudad Colonial, Los Parques, las iglesias, las procesiones, tenian trascendencia, es Decir, De Alguna Manera los Retratos de Duarte hijo, Al Menos VisualMente, Educativos y despertarían la Conciencia Entre los dominicanos “.
De Modo Que Miguel Núñez, Lleno de Entusiasmo, sintio Que trabajaba en las Naciones Unidas Proyecto profundo, serio, histórico, patriótico y Educativo. La labor de retratista del patricio TIENE Consecuencias Para El pintor de 54 Años, Quien ha presentado 15 Exposiciones Individuales elogiadas y valoradas Por La Critica.
“Ésto me ha Costado Mucho Sacrificio PORQUE él Teñido Que colocar un sin Lado Las Pinturas Comerciales Qué Hago concentrarme para, de forma Permanente, un Trabajo este. Ésto conlleva la ONU Proceso de Investigación de Duarte, de Su obra, Su personalidad, los Aspectos Familiares y Todo Sobre la instancia de parte humana “.
Originalidad del Trabajo
Núñez Muestra orgullo CUANDO habla de la Colección de Retratos de Duarte, o “banco de imagen”, formada Por Una exquisita Colección de Obras de distintos Formatos, realizadas expresamente con Materiales de Alta Calidad, desde los óleos, lienzos y los marcos de las Piezas , Elaborados En Un 80 Por Ciento de caoba Centenaria.
“Que el procurar Enmarcado Tuviera Que Dignidad y las Obras sobrevivan a los Siglos. Esa FUE uña de mis preocupaciones principales ‘, independientemente de Toda La palabra capacidad, el Empeño, los Recursos técnico-pictóricos Empleados, la retratística y los Materiales Empleados.
¿Que imagen del patricio Tenías en Mente when observaste la Fotografía original, Por Primera Vez? Núñez Recuerda Que le Impacto la foto, ya PORQUE Eran visibles en los Duarte campaña Síntomas de la EDAD, de la tuberculosis y de Otros quebrantos de Salud.
“Era la Figura de Un hombre Que un estába Pocos Pasos de la tumba. Estába Muy delgado, disminuído, con el cuello tan delgado Que el corbatín estába sin un Lado y no ajustaba. Me impresionó Bastante y decidi Trabajar con el Duarte de La Trinitaria, con el Duarte de la Filantrópica “.
El retratista confiesa Que Siente la ONU profundo Respeto Por La iconografía de duartiana Otros Artistas, Elaboradas a Traves de los Anos y, ALGUNAS de Ellas, basadas en solo recuerdos.
AJUSTES necesarios
“Debo aclarar, Como retratista, QUE FUE necessary HACER menor extraordinarios párrafo Pintar una ONU MÁS JOVEN Duarte. Yo quise retratar la ONU Duarte de 50 a 55 Años, Es Decir, UNA EDAD security Adecuada, quitándole Un poco los campaña Síntomas de las Enfermedades Que padecía.
Me lo SENTIDO Muy complacido en Este Bicentenario de Juan Pablo Duarte, Por Todo el Entusiasmo Que ha mostrado la Población dominicana y Todo Por El Espacio Que Se abre Para La Reflexión con Relación a Nuestra Identidad.
El Duarte Que HEMOS querido HACER, de carne y hueso, optimista, Vinculado al Conocimiento, a los Libros, es párr Que quede en la Conciencia del dominicano y de Una Manera visual aprendamos a study El Verdadero Rostro de la patria.
Yo, un Través de las Imagenes y de Manera verbal, exhorto a los jovenes a ir al encuentro de Duarte, Que comencemos a investigar a Duarte párr Que MUCHOS Que Aun no lo aman, empiecen a admirarlo y respetarlo Como El Fundador de la República, Como padre de Nuestra Nacionalidad “.
TOMADO DE AREITO,PERIODICO HOY

 

Homenajes a Duarte

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En lo que resta de aquí al 26 de enero y, por supuesto, más allá, los dominicanos debemos hacer un esfuerzo para honrar al fundador de nuestra patria, Juan Pablo Duarte.

He aquí algunas acciones puntuales que debieran hacerse:

1. El PRD debiera abstenerse de seguir su pleito público. Hipólito debe desconvocar su asamblea de mañana y Miguel aplazar la suya por un tiempo. Duarte nos pedía, “sed unidos y así apagaréis la tea de la discordia”.

2. El Ministerio Público debe continuar con la persecución de los corruptos de todos los signos políticos, incluyendo particularmente a los del gobierno. Duarte nos decía, “mientras no se escarmiente a los traidores… los buenos y verdaderos dominicanos serán siempre víctimas de sus maquinaciones”.

Asimismo, debemos recordar con Duarte que, “el crimen no prescribe ni queda jamás impune”.

3. Tenemos que comenzar a aplicar la ley sin mirar a quien, porque como decía el Patricio, “el Gobierno debe mostrarse justo y enérgico… o no tendremos Patria y por consiguiente ni libertad ni independencia nacional”.

4. Dejemos de quejarnos tanto y trabajemos. Ya lo pedía Duarte, “trabajemos por y para la Patria, que es trabajar para nuestros hijos y para nosotros mismos”. Trabajemos, trabajemos sin descansar. No hay que perder la fe en Dios, en la Justicia de nuestra causa y en nuestros propios brazos.

Y la exhortación final de Duarte: “aprovechemos el tiempo”. atejada@diariolibre.com

 

Un solo rostro para el Padre de la Patria

MIGUEL NÚÑEZ EXPONDRÁ SUS RETRATOS DE JUAN PABLO DUARTE EN EL CONGRESO NACIONAL

Yaniris López
El próximo viernes 25 de enero, el pintor dominicano Miguel Núñez verá realizado uno de sus más grandes sueños como artista plástico, cuando los espacios del Congreso Nacional acojan parte del banco de imágenes de Juan Pablo Duarte en el que ha venido trabajando desde hace siete años.
Ese día, con el Congreso reunido en Asamblea Nacional y la presencia de los miembros de la comisión encargada del Bicentenario de Juan Pablo Duarte (1813- 1876), el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez cortará la cinta de honor que dejará inaugurada la exposición.
Para la muestra, que contó con la curaduría del crítico de arte Abil Peralta Agüero, fueron seleccionadas 30 de las 90 obras que conforman el banco de imágenes.
En el Congreso permanecerá abierta al público hasta el 28 de febrero, un día después de la Rendición de Cuentas del Presidente de la República.
Todo esto ha contado el artista a LISTÍN DIARIO mientras se mueve por su taller (repleto de cuadros de todos los tamaños con la imagen de Duarte), algo exaltado, porque esta colección significa más que un anhelo para él.
¿Por qué la hizo? ¿Qué y quién le inspiró? Al principio, todo se debió a una espinita que ha molestado a Núñez desde pequeño.
“Visitando las instituciones oficiales, veía una dicotomía en la imagen de Duarte: muy diferentes unas de las otras. Fue una preocupación que tuve siempre. Y también tenía la vocación, dentro de la pintura, de desarrollar el retrato, todo esto acompañado de una sensibilidad social, porque desde niño siempre me inquietó el martirio de los grandes hombres. La vida de nuestros grandes próceres, en el caso de nuestros padres fundadores, no fue fácil. Fue tormentosa y tenemos ejemplos de sobra. Pero el más dramático, el que tuvo que padecer un viacrucis, un calvario, fue nuestro padre fundador, Juan Pablo Duarte”.
Pero fue el profesor Juan Bosch, a que le unía una gran amistad, quien al final se lo propuso. Un día de 1999, mientras trabajaba en el retrato que le hiciera al expresidente, Bosch le dijo: “Miguel, ¿por qué no pintas a Duarte”.
“Yo le respondí que las cosas que veía de Duarte como que no me agradaban para hacer un retrato. Entonces él me señaló que existía una foto original de Duarte, la que hizo Próspero Rey. No le puse mucho caso, pero años después me seguí interesando, investigué y vi que sí existía la foto de Rey, tomada al patricio tres años antes de morir, en 1873, por estímulo de su hermana Rosa Duarte”, explica.
A partir de una imagen
Núñez dice que tomando como base esta foto y respetando las técnicas del retrato comenzó su trabajo, interesado sobre todo en cómo deberían los dominicanos (especialmente los niños y jóvenes) ver a Duarte.
“Al mismo tiempo comencé en serio a estudiar la vida de Duarte, a conocerlo, porque con Duarte ocurre lo que con la Biblia: que todos hablan de ella pero pocos la han leído. Pocos saben en esencia quién fue Duarte y qué fue lo más importante que hizo”, expresa.
El artista nacido en Santo Domingo en 1959 señala que con esa inspiración pintó al Duarte del conocimiento, al Duarte vinculado a los libros, vinculado a la bandera nacional y a la ciudad intramuros.
Lo vistió con trajes de colores y lo sentó, lo paró, lo puso a leer y a reflexionar, “obviamente respetando el parecido con la foto, porque la verdad hay que decirla: la única documentación histórica gráfica es esa imagen de Próspero Rey”.
¿Algún cambio? Pues sí. Como Duarte tenía 60 años cuando le tomaron la foto, y se encontraba ya muy enfermo, Núñez apunta que en sus cuadros quiso que luciera con una edad promedio de 55 años.
“A nuestros héroes queremos verlos llenos de vida”, sonríe. Mientras pintaba a Duarte, confiesa Núñez: “Sentía, quizá por primera vez, que mi pintura, mi trabajo iba a ser útil de una manera concreta, no sólo para el deleite de la belleza de los ojos, sino que estaba produciendo para educar a la sociedad. Además, con el sueño que tenemos todos los aristas, me sentía con la ilusión de estar dejando un legado”.
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¿CUÁL ES EL DESTINO DE LA COLECCIÓN?
“En esta etapa mi interés es que la imagen de Duarte sea conocida. Me gustaría que uno de los cuadros esté en el trance del metro llamado Juan Pablo Duarte; que esté en los aeropuertos del país, para que nuestra diáspora, cuando toque suelo dominicano con lo primero que se encuentre sea con el fundador de la República”.
Con relación a las escuelas, Núñez propone que se impriman litografías y se coloquen en las aulas, “para que los niños crezcan conociendo al Duarte parecido a ellos, vinculado con los libros”. Todas las pinturas fueron trabajadas al óleo. La colección contiene obras de todos los tamaños porque, como señala Núñez, en el país hay espacios solemnes y dignos de un cuadro de Duarte de gran altura. El formato más grande que ha enmarcado el pintor es de 115 pulgadas de altura por 70 de ancho.
“Y los marcos de los cuadros de formatos grandes, para darle dignidad a los lienzos, son de caoba, porque pretendo que por la calidad del material que usé, esos cuadros vivan con los siglos”.

 

La Revolución de Abril/Juan Bosch

Los hechos que tienen importancia en la vida de un pueblo no pueden verse aislados, y por esa razón no podemos hablar de la Revolución de Abril aislándola del resto de la historia dominicana como si ésta hubiera comenzado el día antes del 24 de abril de 1965. Es más, la Revolución de Abril no puede analizarse ni siquiera a partir del 25 de septiembre de 1963, fecha en que se dio el golpe de Estado que derrocó el gobierno constitucional de ese año.
Podemos decir que el golpe de 1963 fue el antecedente inmediato de la Revolución de Abril, pero para juzgar correctamente el estallido de 1965 habría que ir mucho más atrás porque todos los acontecimientos históricos tienen raíces múltiples y algunas de ellas nacen mucho tiempo antes de lo que se ve a simple vista. Esto que acabamos de decir es lo que explica que a la hora de analizar cada momento de la historia debemos partir del conjunto de los hechos anteriores.
Una de las raíces del 24 de Abril se encuentra en la ocupación norteamericana de 1916, pero sucede que esa ocupación militar de 1916 tuvo su origen en otros acontecimientos, y todos ellos tienen sus raíces en la falta de un desarrollo económico, y por tanto social, que le diera al pueblo dominicano la base material indispensable para mantener la independencia del Estado y con ella la seguridad del régimen político propio del sistema en que nos propusimos vivir.
Durante mucho tiempo el pueblo dominicano ha pretendido vivir organizado como una sociedad capitalista sin que llegara a serlo. Eso es lo que explica que comenzara su vida política con una revolución burguesa, que es así como debe ser calificado el movimiento del 27 de febrero de 1844. Esa revolución burguesa no iba cuajar ni en todo el siglo pasado ni en los primeros dos tercios de éste porque no se formó la clase social que debía impulsarla, sostenerla y beneficiarse de ella. Lo cierto es que la revolución burguesa dominicana existió como un fantasma en la mente de la pequeña burguesía que se levantó contra los haitianos en el 1844, contra Báez en 1857, contra los españoles en el 1863 y aparentemente contra el Triunvirato el 24 de abril de 1965. La existencia fantasmal de esa revolución en la mente de la pequeña burguesía nacional compensaba la imposibilidad de que se estableciera un Estado burgués real en un país que no podía ofrecerle a ese tipo de Estado las bases materiales sin las cuales no podía sostenerse. Fue la ocupación militar norteamericana de 1916, ocurrida 72 años después del 27 de febrero de 1844, la que creó esas bases materiales necesarias, absolutamente indispensables, para que en la República Dominicana comenzara a desarrollarse una clase burguesa, y sólo una clase burguesa podía hacer la revolución burguesa que no pudieron hacer ni los trinitarios de Juan Pablo Duarte ni los azules de Gregorio Luperón.
Las bases materiales
Las bases materiales de que estamos hablando sin mencionarlas eran las que debían crear las condiciones para que se mantuviera con vida el Estado burgués.
¿Cuáles eran ellas? En primer lugar, las comunicaciones. El país no estaba comunicado y por tanto no era un país sino un conjunto, no precisamente homogéneo, de varios países pequeñísimos que se distinguían hasta en la manera de hablar la lengua española. Un campesino del Sur no hablaba igual que uno del Cibao y éste no hablaba como los llamados pororós de la región de Yamasá. El país no estaba unido ni en lo geográfico ni en lo económico ni en lo social ni en lo político. Por ejemplo, la región de la Línea Noroeste era a principios de este siglo un territorio autónomo bajo el control de algunos jefes de armas encabezados por Desiderio Arias. El general Arias y sus seguidores controlaban la aduana de Monte Cristi y con los fondos que recibían de esa aduana fortalecían su poder militar comprando armas en Haití, de manera que en el aspecto práctico, si no legal, y dentro de límites muy pequeños, el general Arias era el jefe de un Estado que tenía bajo sus órdenes a una población y disponía de una fuerza armada para hacer respetar esas órdenes y recaudaba dinero con que mantener funcionando el aparato militar y el burocrático civil de su pequeño Estado.
El caso de la Línea Noroeste era excepcional porque otras regiones no llegaban al grado de autonomía que ella tenía; pero sucedía que el aislamiento de las diferentes partes del país impedía que el poder del Estado nacional llegara a todos los lugares con la rapidez y la fuerza necesaria para imponer la autoridad pública en todas partes cuando era necesario hacerlo, y esa incapacidad se traducía en una situación de anarquía latente que se convertía en activa con mucha frecuencia, en forma de levantamientos armados que a menudo eran de pocos hombres pero en número suficiente para quebrantar la paz pública y alarmar al país o a una región.
Por ejemplo, antes de que se inaugurara el trencito que viajaba de Sánchez a La Vega era difícil llegar al corazón del Cibao desde cualquier punto del Sur a menos que se tomara el camino de San Juan de la Maguana a Constanza y de ahí a La Vega, de donde podía irse a San Francisco de Macorís o a Moca, haciendo toda la ruta a lomo de mulo o caballo. Desde la Capital podía irse al Cibao, también en caballo o mulo, por la vía de Cotuí y La Vega o por Puerto Plata, adonde se llegaba en buque o goleta, y después de haber sido inaugurado a fines del siglo el tren de Puerto Plata a Santiago, se podía ir de este último punto a otros del Cibao usando bestias de silla. De todos modos, el transporte de cargas o personas de una región del país a otra cualquiera era costoso e inseguro, entre varias razones, porque no se sabía en qué lugar una recua cargada de telas o de tabaco o cacao iba a tropezar con un cantón guerrillero. (Recua era un número de caballos o mulos superior a tres que se dedicaban al transporte de mercancías entre dos o más sitios, digamos, de la Capital a San Cristóbal o de Moca a Puerto Plata; y cantón era el punto en que se reunía un grupo de gente armada durante un tiempo más o menos largo, pero siempre de más de un día).
Con la excepción de los pocos kilómetros de carreteras que se habían hecho en el gobierno de Ramón Cáceres, el país estaba incomunicado excepto en los dos sitios donde había trenes, y un viaje por las regiones donde no había aquellos pocos kilómetros de carreteras o esos trenes era toda una hazaña, sobre todo si se hacía en épocas de lluvia. Esa situación empezó a cambiar cuando el gobierno militar norteamericano comenzó a construir las carreteras del Este y del Sur, y la del Cibao, que llegaba hasta la frontera haitiana por la Línea Noroeste. Antes de eso en la mayor parte del territorio nacional se vivía como 200 ó 300 años antes, en los días en que la sociedad que ocupaba la porción Este de la isla no se había organizado en Estado ni soñaba hacerlo.
El gobierno militar norteamericano que construía esas carreteras no lo hacía porque quisiera hacerles un servicio a los dominicanos sino porque dos de ellas penetraban en Haití y Haití estaba ocupado también por las fuerzas de los Estados Unidos; la del Este recorría la zona de los ingenios azucareros en los que había inversiones yanquis, y por último, sólo si disponíamos de buenas carreteras podríamos convertirnos en compradores de automóviles y camiones fabricados en los Estados Unidos y de gasolina hecha con petróleo de Pennsylvania.
Una burguesía
Ahora bien, lo que tiene importancia para el análisis histórico que estamos haciendo no es quiénes construyeron esas vías de comunicación sino el hecho de que ellas eran indispensables para que en la República Dominicana pudiera establecerse un Estado real, no fantasmal; un Estado capaz de tener el dominio de su territorio y de la población que lo habitara; pero debemos aclarar que por sí solas, las carreteras no formaban la base material para la existencia de un Estado que pudiera acercarse a lo que debe ser un Estado burgués. Era necesario que se hicieran otras cosas, y el gobierno militar norteamericano las hizo cuando formó una fuerza armada que tendría la capacidad militar indispensable para asegurar el funcionamiento continuo, y en todos los puntos del país, del aparato del Estado.
El país había tenido ejércitos, pero pequeños, que no podían hacerles frente a levantamientos armados capaces de desatar ataques simultáneos en diferentes lugares, y naturalmente, ninguno podía tener esa capacidad antes de que se construyeran las vías que debían poner en comunicación a las diferentes regiones. En el siglo pasado, la más eficiente de todas las organizaciones militares que había conocido la República fue la que creó Ulises Heureaux, y en este siglo lo fue la que formó el gobierno de Ramón Cáceres; pero ninguna de las dos podía tener la rapidez de movimientos y la capacidad de penetración en todas las regiones del país que tuvo la Policía Nacional Dominicana, creación de los interventores norteamericanos que el pueblo bautizó con el nombre de la Guardia, quizá porque así era como le había llamado a la Guardia Republicana de los días del presidente Cáceres.
La Guardia que crearon los ocupantes militares de 1916-1924 vino a ser el ejército que el país no había tenido. No hablamos de su posición ideológica o política ni de su conducta sino de su capacidad para moverse por todo el país y por tanto para hacerse sentir como instrumento militar del Estado en cualquier rincón, por alejado que estuviera de los centros urbanos.
Sin que se cumplieran esas condiciones no era posible que se desarrollara una burguesía dominicana puesto que no podía haber sociedad burguesa nacional donde no había un Estado nacional, y tendrían que pasar muchos años antes de que sobre las bases materiales creadas por la ocupación militar norteamericana de 1916 pudiera establecerse un Estado burgués. En los Estados Unidos y en Europa la burguesía creó sus Estados, pero aquí el Estado fue una creación de los hateros, y al reaparecer después de la anexión a España, fue obra de la pequeña burguesía; de ahí la debilidad congénita que lo llevó de tumbo en tumbo a ser anulado en 1916 por el poder militar norteamericano y a quedar convertido en 1930 en un servidor de Rafael Leónidas Trujillo que se valdría de él para hacer al mismo tiempo y en 31 años la acumulación originaria y la acumulación capitalista que en otros países habían sido hechas a lo largo de 200 y más años por las burguesías de los Estados Unidos y de Europa.
En la República Dominicana hay quien cree que la existencia de una burguesía comercial constituye toda una burguesía, y no es cierto. Políticamente hablando, una burguesía está formada por sectores dedicados a todas las actividades económicas: a la comercial, a la industrial, a la financiera; pero también tiene sectores técnicos, profesionales, políticos, y en el orden ideológico, militares, pues sin militares que piensen, sientan y actúen como burgueses no puede tener vida el Estado burgués.
II
Nueve años antes de que desembarcaran en el puerto de Santo Domingo los infantes de marina norteamericanos que iban a iniciar la etapa histórica de la ocupación militar, se publicaba en España (porque en el país no había imprenta que pudiera hacerlo) un Directorio y Guía de la República Dominicana en cuya página 127 hallamos estas cifras acerca del producto nacional del año 1905: “Para comprar en el extranjero la importación… $3,000,000”; para “pagar los derechos de importación… $2,000,000; consumo de comestibles y artículos nacionales durante un año, a diez centavos diarios por cabeza, 600,000 habitantes… $2,190,000. Total, $7,190,000. De esos estimados el autor sacaba las siguientes conclusiones: “Tenemos, pues, que los habitantes de la República han tenido que producir, para cubrir sus gastos, y sin computar ganancia alguna, $7,190,000, y agregaba: “El valor del trabajo intercambiado dentro del país asciende, por este cálculo, a $2,190,000, y el de enviado al extranjero y pagado en derechos de importación a $5,000,000, total en que calculamos sin escudriñar mucho, el verdadero valor de las exportaciones conque fueron cubiertas esas sumas”.
¿Qué exportamos ese año de 1905? Azúcar, 33 mil toneladas métricas; 80 mil quintales de tabaco; 278 mil de cacao; 21 mil 300 de café; 400 mil racimos de guineos; 1 mil 433 galones de ron; 7 mil cajetillas de cigarrillos; 190 quintales de almidón y 92 de maíz; 2 mil 355 reses; 666 caballos; 15 mulos; 3 burros; plátanos, 14 mil millares; cueros de reses, 822 mil y de chivos 158 mil; cera, miel de abejas, cabuya, cocos secos, pencas de palma, cana, conchas de carey, rabos de vacas, madera de 17 tipos. Con esos renglones de exportación, y en esas cantidades, nuestro comercio exterior no podía ser más pobre, y el interior no podía ser más rico que el exterior. La medida de la pobreza del último la dan los precios de las tierras fértiles de que se hablaba en las páginas 130 y 131 del Directorio, en las cuales se leen estas palabras: “Por doscientos pesos oro americanos puede obtenerse en la República la propiedad, absolutamente libre de todo impuesto, de una caballería de tierra donde se producirían a maravilla todos los frutos tropicales… La caballería dominicana consta de 1,200 tareas… (Ese precio es de los) más altos, porque hemos querido referirnos a terrenos próximos a embarcaderos o a vías de comunicación económica. Existen en todo el país terrenos inmejorables, en cuanto a sus condiciones de fertilidad, que se venden hasta a cuarenta pesos oro americano la caballería” (o sea, a menos de 17 centavos la tarea en el primer caso y a menos de 4 centavos la tarea en el segundo).
Bajo desarrollo social
Pero podían conseguirse buenas tierras sin comprarlas, y el autor del Directorio lo explica diciendo que “Uno de los medios más expeditos y económicos de adquirir la propiedad de terrenos adaptables a la agricultura y la pecuaria, consiste en la compra de unos cuantos pesos de los llamados terrenos comuneros, grandes extensiones de tierras indivisas, cuyos títulos de propiedad no representan su valor, sin acciones del terreno”. Y agrega: “En una porción de terreno comunero valorada en dos mil pesos oro, el tenedor de una acción de diez, por ejemplo, está legalmente capacitado para consagrar a los cultivos que desee toda la parte de aquella que esté desocupada, y para aprovechar en su propio beneficio como copropietario, todo lo que exista en dichas tierras, excepción hecha, naturalmente, de aquello que se deba a labores de otro u otros de los demás copropietarios”…LEER MAS

 

La verdadera imagen de Duarte

Conviene popularizar la Divulgación de Todo lo Duartiano

 Domingo Nuñez  frente  oleo de Duarte pintado por el pintor  de la Patria, Miguel Nuñez
El bicentenario Nacimiento del general Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria, al Parecer Pasara con Atención Menos Que La Que Han merecido acontecimientos Menos importantes, a lo Cual ya ESTAMOS acostumbrados Quienes lamentamos la triste suerte de Siempre del patricio.
Tan Olvidado ha Sido Duarte, y tan POCO ESFUERZO sE HACE párrafo realzar invaluables hor meritos, Que OTRAS Figuras Históricas de meritos cuestionables e indudables Lacras poseen Cada UNO Su claque o extemporáneos coro de áulicos y sí les ensalza desaforadamente.
Duarte Por Poco fits La Historia de Como Una triste sombra. En Efecto, existe Una Sola Fotografia de Duarte, sin retrato Artístico Realizado por el Fotógrafo Próspero Rey en Caracas en 1873. La Mayoría de las Imágenes del prócer sí Basan en idealizaciones en las Que es El Rostro de CUALQUIERA Menos el del idealista Joven Que organizó La Trinitaria e hizó CRECER El Ideal patrio Hasta lograr la Separación de Haití.
Uno de los MÁS Conocidos Rostros atribuidos a Duarte FUE El Que Invento Abelardo Rodríguez Urdaneta, Que ha figurado en up to our Papel Moneda, y es quizas el qué MÁS facilmente la Mayoría de los dominicanos identificación con el Padre de la Patria.
A multas de los ’50, la Academia Dominicana de la Historia Encargo mi abuelo un Tuto Báez Una serie de Retratos de próceres e Historiadores dominicanos, Entre ELLOS El General Juan Pablo Duarte y Diez. Este óleo sobre tela, Hecho Al final de la vida de Tuto Báez when ya estába Muy enfermo de cancer de prostata sin Que Habia Hecho metástasis, es de Todos los Retratos del patricio El Más fidedigno Segun La Única imagen real, Que Se TIENE de Duarte.
 Otro retrato Parecido lo hizó Genoveva Báez, pariente de mi abuelo, un Principios de los ’60, y desde ‘entonces’, Hasta HACE CUANDO FUE Pocas Semanas Retirado Supuestamente párrafo restaurarlo, estuvo en el despacho presidencial en el Palacio Nacional.
 Fué sustituído Por Un óleo de Miguel Núñez, excelente artista Quien sí ha Especializado en CREAR magníficos Retratos de Duarte, Algo Que Hacia Falta, ASI COMO en los estados unidos HUBO Excelentes Pintores Dedicados CASI Exclusivamente a Realizar cuadros con la imagen de Washington.
 Un embajador venezolano here, Julio Portillo, HACE UNOS Público Jahr Un gran Trabajo Sobre La iconografía de Duarte. Conviene popularizar la Divulgación de Todo lo Duartiano, Pues sí no ama lo Que Se desconoce.
Escrito por: JOSÉ BÁEZ GUERRERO

MANOLO TAVÁREZ JUSTO Y SU TIEMPO

HIMNOS Y SÍMBOLOS PATRIOS DE LA REPÚBLICA DOMINICANA HIMNOS Y SÍMBOLOS PATRIOS DE LA REPÚBLICA DOMINICANA

Por Edwin Disla

El autor es Ingeniero Civil, hijo de ese gran maeño a quien varias generaciones admiramos y respetamos por su inteligencia, honradez, sencillez y, más que nada, por ser un baluarte de diginidad, don Evaristo Disla (QEPD) y de la Sra. Lourdes Rojas. Bienvenido a MEEC, su casa, ingeniero.
1931 2 de enero: nace Manuel Aurelio Tavárez Justo en la casa de sus abuelos paternos, al lado de la casa materna, ubicada en la calle Santiago Rodríguez número 55 de Montecristi. Sus estudios primarios y parte de los secundarios los realizó en la Escuela de Varones Número Uno, llamada después Honduras. En esta escuela le dio clases en el octavo curso, la distinguida maestra, Mariana “Manona” Aguilera. Manolo estudió en Honduras hasta el segundo de bachillerato. Su sensibilidad social y política tomó cuerpo desde la niñez por los relatos familiares sobre las luchas de los nacionalistas en 1916 contra la primera invasión norteamericana, la cual le abriría las puertas a la dictadura de Trujillo, instaurada en 1930.

1945-1947 Domingo Peña Castillo “La Cuca”, lo ingresa a La Legión Azul, que era una organización fundada en 1922 en Montecristi, con el fin de que los jóvenes aprendieran a amar la libertad y en nombre de ella se unieran para defenderse contra la incierta realidad del medio social. Gracias a La Legión, Manolo solidifica su inherente valor personal y su disposición de pasar a la acción. Posteriormente haría que La Cuca sumara La Legión a la resistencia. El padre de Manolo, don Manuel Francisco Tavárez Ramos, debido a la rebeldía que estaba adquiriendo su hijo, quien ya había dado muestras antitrujillistas, lo manda a terminar el bachillerato a la capital, en la Escuela Normal de Varones. Vive entonces en la casa de su tía, Isabelita Justo. Ese año se organiza en Cayo Confites, islote de Cuba, una expedición armada financiada por Juancito Rodríguez contra la dictadura. En la expedición participan Juan Bosch, Fidel Castro, Dato Pagan, Pedro Mir y Chito Henríquez. Ellos no pudieron arribar al país porque Trujillo compró al jefe del ejército cubano, general Genovevo Pérez, quien detuvo la embarcación en el mar. En la capital, Manolo conoce a su condiscípulo, Leo Nanita.

1948 Manolo es reclutado para Juventud Democrática (JD) clandestina por Oscar Torres de Soto. La JD, aunque en sus inicios fue una filial del Partido Socialista Popular (PSP), siempre actuó de forma independiente. Manolo, por primera vez lee la filosofía marxista, la ideología política más avanzada de la época, y se convierte en simpatizante de ella sin variar su fe en Dios. Empieza a adquirir experiencia política en la JD y recluta adeptos y crea sus propias células. En esa época conoce a Rafael Mieses Peguero (Cocuyo), alma de la resistencia antitrujillista y el primero y único revolucionario en esa época que laboraba políticamente las veinte y cuatro horas del día. La decisión, la entrega y la valentía de Cocuyo, alimentaron decisivamente la de Manolo.

1949-1950 Entra a la universidad de Santo Domingo a estudiar derecho. Ese año se produce otra acción revolucionaria contra la dictadura, esta vez por la bahía de Luperón de Puerto Plata, también apoyada económicamente por Juancito Rodríguez. La encabeza Horacio Julio Ornes, y usaron dos hidroaviones. La acción fracasa, pero Julio Ornes, quien en 1963 apoyaría el golpe de Estado contra Juan Bosch, salva la vida. En una reunión conspirativa, celebrada en la capital, Manolo conoce a Leandro Guzmán, quien ya para ese entonces tenía amores con María Teresa Mirabal.

1951-1953 Hay un reflujo revolucionario por el desmedido aumento de la represión y el fortalecimiento económico de la dictadura. Oscar Torres de Soto sale del país y la célula de Manolo pasa a ser dirigida directamente por Cocuyo Mieses.

1954-1956 Los organismo de la seguridad del Estado detectan a Cocuyo Mieses en el malecón, lo llevan al cuartel policial de Güibia, y le descargan una tunda de palos en la cabeza y el cuerpo. Así, desactivan el alma de la resistencia interna antitrujillista. La célula de Manolo pasa a ser dirigida por Juan José Cruz Segura con base en la casa de Carlos Lizardo. En el verano de 1954, en una fogata en Jarabacoa, conoce a Minerva Mirabal, apenada por la muerte de su padre ocurrida el año anterior. Los dos se enamoran y se casan el 20 de noviembre de 1955. Ya Manolo era abogado. Viven en la casa de los padres de él. Ese año, Trujillo celebra la Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre para conmemorar los veinte y cinco años de su dictadura. Esta Feria marca el inicio del declive económico del gobierno. Por órdenes de Trujillo, se secuestra en New York a Jesús de Galíndez, de origen español y agente del FBI. Se le traslada a República Dominicana, donde es asesinado. El reflujo del movimiento revolucionario se agranda por la dispersión de sus líderes debido al recrudecimiento de la represión por la proliferación de antitrujillistas. El 2 de diciembre desembarcan cerca de la playa Los Colorados, en el oriente de Cuba, Fidel Castro y el Che Guevara junto a ochenta expedicionarios que vienen a luchar contra la dictadura de Fulgencio Batista.

1957-1960 La lucha de Fidel Castro y el Che Guevara adquiere magnitudes epopéyicas. Manolo y Minerva le dan un seguimiento cronométrico escuchando a Radio Rebelde, la cual entraba en Montecristi a causa de la cercanía con Cuba. En 1958 Cocuyo Mieses intenta agrupar a todos los grupos dispersos de la resistencia en una sola organización nacional, y planifica junto con militares, un complot para ajusticiar a Trujillo, pero fue detenido. Esta vez la dictadura lo desaparece. A finales del año 1958, en Cuba, el Che Guevara derrota la espina dorsal del ejército de Batista en la histórica batalla de Santa Clara. El ocho de enero de 1959, entra triunfante en La Habana, junto a Fidel Castro, hecho que conmueve la conciencia dominicana, especialmente la de Manolo y Minerva. Aquél, que hacía tiempo quería reiniciar la lucha contra la dictadura, ve la actual coyuntura como la favorable. Acompañado de su esposa, el día de reyes de ese año, y Leandro y María Teresa, almuerza en la casa de Guido D’Alessandro Tavárez (Yuyo), sobrino de Manolo. Minerva, apoyada por su esposo, plantea la necesidad de organizarse contra Trujillo. Es el reinicio de la lucha. El 14 de junio llegan los expedicionarios sin contar con el suficiente y necesario respaldo interno. Manolo junto a su colega y amigo, Alfredo Parra Beato, intenta sumársele sin éxito. Trujillo aplasta la expedición. De los cuatro sobrevivientes dominicanos, solo Poncio Pou Saleta apoyaría el golpe de Estado contra Juan Bosch en 1963 y traicionaría la república en 1965 al también apoyar la invasión norteamericana colaborando con Imbert Barrera. Manolo asume la responsabilidad de organizar la resistencia interna con una visión insurreccional basada en la sociedad secreta La Trinitaria, creada por Juan Pablo Duarte en 1838, y se plantea, además, unificar todas las células dispersas, a excepción de las vigiladas por la dictadura. Para esta titánica tarea cuenta con la ayuda de su esposa y de sus amigos íntimos, Domingo Peña Castillo “La Cuca” y Leandro Guzmán. El Movimiento lo inicia en su ciudad natal, Montecristi, luego lo expande a Santiago, Salcedo, San Francisco de Macorís y la capital. En menos de un año lo desarrolla casi en toda la geografía nacional, convirtiéndose en el primer y único revolucionario que lograría esa proeza histórica. Uno de los reclutados fue el seminarista, Nicolás de Jesús López Rodríguez, actual Cardenal de la república. Sólo esperaban las armas que deberían llegar del exterior para pasar a la acción. Los Estados Unidos, para evitar el surgimiento de otro incontrolable Fidel Castro, bloquea la gestión de las armas. Jorge Lama, enviado por la resistencia a Nueva York para que la gestionara, en cierta medida se confabula con Washington. Como medida preinsurreccional, Manolo constituye formalmente la vanguardia: primero organizó una prereunión, el 9 de enero de 1960, en la casa de Patria Mirabal y su esposo Pedro González, en Conuco, y al día siguiente, en la finca de Carlos “Charly” Bogaert, en Guayacanes, provincia Valverde, en una reunión con los miembros más destacados de las provincias, la formaliza con el nombre de Movimiento Revolucionario 14 de Junio. Asumen el programa mínimo de liberación nacional traído por los expedicionarios, y Manolo es elegido presidente. Pero ya la vanguardia había sido descubierta por el Servicio de Inteligencia Militar (SIM), debido a la infiltración de un informante llamado Andrés Norman. Los primeros apresados fueron Federico Cabrera y Marcos Pérez Collado. Les siguieron Manolo, Leandro, Minerva, María Teresa, Sina Cabral y cientos más. Apresado, resistiendo torturas paleolíticas, superiores a las chinas, no delató a nadie albergando la esperanza de que los que quedaran libres continuaran la lucha. Por efecto de esta posición y de su moral revolucionaria de acero, su liderazgo, hasta entonces clandestino, adquiriría magnitudes mesiánicas. El 25 de enero, ante la barbarie trujillista en las cárceles, la iglesia católica da a conocer la primera carta pastoral, en la que critican abiertamente a la dictadura. Es el primer triunfo político del Movimiento. El 27 de enero trasladan a Manolo a la cárcel La Victoria. Lo juzgan, y lo condenan a diez años y al pago de RD$300,000.00 de indemnización. Luego, en «apelación», se la reducen a 8 años y al pago de RD$150,000.00. El 7 de febrero, la presión interna y externa hace que Trujillo excarcele a Minerva, María Teresa y a Sina Cabral. El 21, diecisiete activistas del Catorce, aún libres porque no fueron delatados, se asilan en la embajada de Brasil. Entre ellos, José Eligio «Mameyón» Bautista, Rafael «Baby» Mejía, Juan Miguel Román, Francisco «Bueyón» Carvajal y los hermanos Marcos y Polo Rodríguez, tendrían dentro del Catorce destacadas actuaciones. En septiembre, Fidelio Despradel, perteneciente a una célula independiente, y quien también tendría una destacada actuación, sale del país con fines conspirativos. El 6 de marzo, la iglesia lanza otra carta pastoral. El 18 de mayo, Minerva, María Teresa y Sina Cabral son nuevamente encarcelada. Para Minerva sería la cuarta y última prisión. En junio, Manolo y Leandro fueron trasladados a la cárcel La 40. Trujillo pensaba asesinar al presidente venezolano Rómulo Betancourt, después liberar a Manolo y a Leandro, entre otros conjurados, para motivarlo a que se asilaran con el objetivo de matarlos. Pero el atentado falla, y los regresan a La Victoria. En agosto, por el atentado contra Betancourt, la OEA decreta contra Trujillo sanciones económicas y políticas. Ese mismo mes, el Tirano, presionado y ante la inminente visita de la OEA para conocer la realidad del país, suelta a Minerva, María Teresa y a Sina Cabral. Minerva continua la lucha, hecho inaceptable ante los ojos del Dictador más por ser una mujer que por conspirar. En octubre, Manolo y Leandro son trasladados a la cárcel de la fortaleza de Salcedo, y luego a la prisión de la Fortaleza San Felipe de Puerto Plata. En realidad los traslados obedecen a un plan de Trujillo para eliminar a Minerva y a María Teresa en la carretera, después que visitaran a sus maridos. Casi seguido las dos van a Puerto Plata a ver a sus esposos y, al regresar, no fueron eliminadas por lo precipitado del viaje. El 18 de noviembre, realizan otro, pero iban con las suegras. El 25 de noviembre harían el tercero, acompañadas de su hermana, Patria. Sería el último. De regreso, las asesinaron a las tres y al chofer, Rufino de la Cruz Disla. Este horrendo crimen sella la caída de Trujillo. Se suicida en Venezuela, Juancito Rodríguez. Algunas fuentes afirman que fue su nieto quien jugando con una pistola lo mató accidentalmente.

1961 El 30 de mayo ajustician a Trujillo. El 2 de julio ponen en libertad a Leandro y a Pedro González. El 5 llegan al país, los delegados del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), ellos eran Ángel Miolán, Nicolás Silfa y Ramón Castillo. El 11 constituyen oficialmente la Unión Cívica Nacional (UCN), la cual había sido organizada en Washington con la participación de Donald Read Cabral y el apoyo del grupo económico Vicini. La UCN, guiada por los Estados Unidos, para alcanzar el poder político utiliza como táctica, la afirmación de que eran apartidista y patrióticos, que desaparecerían una vez liquidado el poder de los Trujillo. Norteamérica también la utiliza como partido neutralizante e intenta hacer converger en ella a los catorcistas y comunistas. El 16, el PRD celebra el primer mitin en el país, en el Parque Colón de Santo Domingo. El 26 ponen en libertad a Manolo, último catorcista en salir, y de inmediato reinicia la lucha en el nuevo escenario aun sintiéndose muy débil tanto por las torturas como por el golpe demoledor del asesinato de su esposa. Es ya un prócer, formador del partido causante de la crisis que determinó la caída de la dictadura. Si no hubiese organizado el Catorce, aun ajusticiado Trujillo, la tiranía hubiese sobrevivido. El 29, la UCN celebra su primera manifestación pública en el Parque Independencia de la capital. Apenas 4 días después de salir de la cárcel, el 30, Manolo celebra, en la calle Las Mercedes, la primera asamblea constitutiva del Catorce, y lo eligen presidente, y a Leandro secretario general. Ahora el Movimiento se llama Agrupación Política 14 de Junio. Por primera vez en el país, tras los treinta años de dictadura, se erige un partido político por la vía democrática. Inicia así la lucha por liberar al país del neocolonialismo norteamericano. Acuerda con Juan José Cruz Segura formar un punto de reunión para actualizarse políticamente. En un principio apoya a los cívicos, quienes movilizan a las masas contra los remanentes de la dictadura representada por Ramfis y Balaguer. El 13 de agosto regresan del exilio Fidelio Despradel, Luis Genao y Juan Miguel Román, y se integran al Catorce. Posteriormente regresaría Polo Rodríguez, el más radical de los exiliados, y por igual se integraría. El 19 de agosto, el partido celebra su primera manifestación política en Santiago, en el Parque Duarte. Sale a luz pública el periódico El 1J4, vocero del partido, y su programa radial, Política y Orientación. El 16 de septiembre, celebran la segunda manifestación política, esta vez en el Parque Colón. Un grupo de catorcistas, encabezado por Alfredo Manzano, trata de involucrar al partido en una aventura peligrosa e inmoral con Ramfis y Máximo López Molina, líder del Movimiento Popular Dominiano (MPD). Ramfis promete financiar guerrillas para «vengarse» de los americanos porque ayudaron a asesinar a su padre. En verdad quiere utilizarlos como conejillos de indias para que los Estados Unidos le levante las sanciones. Manolo, tras reunirse con López Molina, impide la materialización de la aventura. En esa época le envía, con éxito, una carta personal a Fidel Castro con la finalidad de que entrenen militarmente a un grupo de catorcistas en Cuba. Otro grupo del partido, los más moderados, los envía a Costa Rica a hacer un curso en el Instituto de Educación Política sin imaginar que era un organismo financiado por la Cía. Aprovecha la ausencia de los moderados para reestructurar el partido con los elementos a fin a su proyecto de liberación nacional. Escriben el himno del Catorce, Vinicio Echavarría, Leandro Guzmán y Ángel Concepción. Ya en la cárcel, Niní Germán había ideado la bandera y el escudo. El 20 de octubre, regresa Juan Bosch al país tras 25 años de exilio. Su llegada coincide con la ocupación de la calle Espaillat y un tramo de la Nouel, por parte de jóvenes. Era el efecto de las movilizaciones de masas de la UCN y el Catorce. Los jóvenes proclaman los sectores ocupados territorio libre de Ciudad Nueva. La policía los masacra. Los paleros de Ramfis dirigidos por Balá, desatan el terror sobre los opositores políticos. En noviembre, una delegación de la UCN, presidida por Viriato Fiallo y Luis Manuel Baquero, y otra del Catorce, por Manolo Tavárez Justo y Leandro Guzmán, van a Washington a solicitarle a la OEA que no levante las sanciones impuestas al país porque aun permanecen los Trujillo y su régimen de terror. Ciertamente los cívicos van a negociar con el Departamento de Estado la manera de acabar con el gobierno de Ramfis y Balaguer, y acuerdan, unilateralmente, en un principio mantener a Balaguer. Por esta razón tuvieron contradicciones con Manolo. Éste empieza a distanciarse de los cívicos. En todo el país las movilizaciones contra el gobierno no cesan. Los cívicos, usando a los catorcistas, las controlan. Ramfis, que ya sabía que Washington no iba a levantar las sanciones mientras él tuviera en el mando de las fuerzas armadas, en un esfuerzo desesperado, hace retornar a sus tíos, Negro y Petán, quines estaban en el exterior esperando que levantaran las sanciones para regresar. Ramfis pensaba restaurar la dictadura y matar a… Manolo. Con la iniciativa cívica, empieza una huelga general contra el regreso. El 18, Estados Unidos manda barcos de guerra con un mensaje: Si los Trujillo dan un golpe tendrán que enfrentar a Washington. Ese mismo día, Ramfis se ve obligado a abandonar el país, no sin antes asesinar a los que ajusticiaron a su padre. Arrestan a Alicinio Peña Rivera, coordinador del crimen de las hermanas Mirabal y su chofer, Rufino de la Cruz Disla. El 19, el general Rodríguez Echavarría, jefe de la base aérea de Santiago, motivado por Norteamérica, se levanta militarmente para presionar a Negro y a Petán. Estos ceden, sobre todo porque Balaguer les da una millonada. El 21, regresa Manolo, junto con Viriato Fiallo, de Estados Unidos, y lo reciben como un héroe. El general Rodríguez Echavarría reconoce a Balaguer como autoridad legal del poder. Empiezan a saquear las residencias de los Trujillo. El 29, los cívicos, apoyados por el Catorce, llaman a una huelga contra el gobierno. La misma termina a los once días sin que Balaguer cayera, pero se ve obligado a conformar un Consejo de Estado con los cívicos. Manolo denuncia el Consejo como un producto de la interferencia del imperialismo. Empieza a distanciarse de los cívicos de forma definitiva. Se comienza a organizar La Infraestructura, organismo secreto del Catorce que se encargará de crear las bases para la lucha armada. Máximo Bernard tiene una gran influencia en el organismo, el cual Polo Rodríguez le daría un giro radical con el apoyo de Manolo.

1962 El 4 de enero, se recrudecen las contradicciones entre la UCN y el Catorce: seis miembros del Comité Ejecutivo Central, que también tenían cargos dirigenciales en la UCN, renuncian de la Agrupación por la fuerte oposición de Manolo al Consejo. La OEA levanta las sanciones, y por esta razón Balaguer, presidente del Consejo, debería renunciar por acuerdo previo con los cívicos y darle paso al vicepresidente, Rafael F. Bonelly, pero se quedó afirmando que su mandato constitucional termina en 1962. La UCN empieza a presionarlo, y el 16 de enero, usando altoparlantes, ponen a una multitud a corear consignas contra él y Rodríguez Echavarría. Las consignas llegan hasta la oficina del presidente en el palacio. El gobierno cae en la trampa provocativa y ametrallan la multitud frente al local. La consternación fue general. El Catorce pide sanciones por el ametrallamiento. Balaguer se ve obligado a renunciar, y en su lugar nombra a uno de su confianza: Humberto Bogaert. El general Rodríguez Echavarría, con la anuencia de Balaguer, trata de quedarse en el poder, e instaura una Junta Militar presidida por Humberto Bogaert. La maniobra fracasa porque no cuenta con el apoyo de Estado Unidos. El 19 de enero, el mayor Fernández Domínguez, futuro creador del movimiento constitucionalista, hace preso al general Rodríguez Echavarría, quien pararía en el destierro al igual que Balaguer. Se reinstala el Consejo de Estado presidido ahora por Bonelly. A partir de entonces el país pasa a ser una neocolonia de los Estados Unidos. Manolo rechaza una petición del Consejo de que participara un representante del Catorce en el gobierno, debido a las diferencias ideológicas ya abismales entre el 1J4 y la UCN. La UCN anuncia oficialmente su conversión en partido. El 19 de febrero expulsan a Alfredo Manzano por estar promoviendo alianza con el MPD y criticando a Manolo. Éste denuncia al Consejo de Estado por estar creando una dirección de seguridad para perseguir opositores políticos. Afirma que la UCN sustituye al Partido Dominicano. El 20, el Consejo promulga una la Ley de Emergencia, al amparo de la cual se deportan a opositores políticos. Manolo moviliza a las masas contra esta ley. Erróneamente cree a Imbert Barrera amigo y lo trata como tal, siendo uno de los principales ejecutores, por abajo, de la Ley de Emergencia y un incondicional de los Estados Unidos. La Agrupación, por medio a Juan Miguel Román, comienza a comprarle armas al alemán, Camilo Todemann, quien era un trabajador de la Cía, bajo las órdenes de Tony Sileo. El plan de la Cía, el cual contaba con la colaboración de los cívicos, era venderles fusiles saboteados al Catorce, creándole así una base militar falsa, e investigar si tenían otras fuentes de abastecimientos, y motivarlos, en su momento, a que se levantaran en armas para asesinarlos a todos. La primera entrega la hizo Camilo en el mes de marzo. Fidel Castro empieza a apoyar económicamente al Catorce. Manolo, debido a su profunda admiración por el líder de la revolución cubana y a la influencia de los cuadros del partido que se entrenaron en la patria de José Martí, gira más sus pensamientos políticos hacia la izquierda. El 14 de junio, por primera vez, el partido celebra un mitin en honor al sacrificio heroico de los expedicionarios de 1959. Lo convoca frente al baluarte de El Conde en el Parque Independencia. El contenido y la forma de su discurso supera a los anteriores, sobre todo por Manolo ayudarles a las masas a conocer la verdadera fisonomía de los Estados Unidos, por lo que sería considerado precursor de las ideas antiimperialistas. Por esta consideración, los pronorteamericanos tratarían de empequeñecerlo ante la historia, supeditando su papel al de Minerva Mirabal, siendo al revés. Volviendo al discurso, ya cuando lo iba a finalizar, producto de la efervescencia del momento, comete el error político más grande de su vida, al afirmar que el 14 de Junio sabe muy bien donde están las escarpadas montañas de Quisqueya, y a ellas, a ellas iremos… A partir de entonces llovieron las renuncias de los militantes, y la Cía y los organismos de la seguridad del Estado le pusieron especial atención, y aceleraron los planes que ya tenían ventilados contra él y su partido, al que tratarían de desaparecer. Como él es un hombre de palabra, de honor, los agentes que le ha infiltrado la Cía, lo harán esclavo de ellas. El 27, inician la causa contra los asesinos de las hermanas Mirabal y su chofer, Rufino de la Cruz Disla. En el kilómetro doce de la Carretera Sánchez empieza a funcionar una escuela de formación de cuadros del Catorce, de orientación marxista. Esta escuela es la base del proyecto ideológico futuro de Manolo. Un sector moderado del Catorce encabezado por Félix Germán, Blanco Fernández y Cayeyo Grisanty, producto del discurso y por contradicciones ideológicas, renuncia. Los manolistas lo tildan de ser instrumento del imperialismo. Manolo logra mantener cohesionado el partido. Ahora los líderes más radicales, los llamados supersabios, aspirantes a convertir el Catorce en un partido comunista, esencialmente Polo Rodríguez, Fidelio Despradel, Roberto Duvergé y Luis Genao, posiblemente siendo éste ya (en lo que se convertiría luego públicamente): un agente del enemigo, adquirieron más fuerza. Juan Miguel Román, con ideas diferentes, también era del grupo. El 25 de noviembre, se reproduce el mismo mitin de la capital en la Plaza Valerio con motivo a la celebración del segundo aniversario de la tragedia de las hermanas Mirabal. Manolo, en su discurso, dijo que la consigna nacional, es en diciembre no votar. Los asesinos de las hermanas Mirabal fueron condenados a largas penas de cárcel. A los dos años y medio, aproximadamente, serían liberados en el transcurso de la guerra de abril por los remanentes del trujillismo que se fortalecerían con la invasión norteamericana, a excepción de Alicinio Peña Rivera, que fue dejado en libertad por Montes Arache. El 20 de diciembre se celebrarían las elecciones, pero los supersabios propugnaron por impedir la “farsa” por medio de la insurrección. Esta vez, Manolo impuso su autoridad sobre ellos, y la insurrección se dejó de lado y se mantuvo la decisión de abstenerse de participar en las elecciones. Mas los supersabios, liderados, en lo político, por Fidelio Despradel, quien tenía conexiones con el Partido Socialista Popular por medio a Luis Gómez Pérez, y en lo militar, por Polo Rodríguez, lentamente se fueron convirtiendo dentro del Catorce en una especie de célula que poco tenía que ver con el proyecto de liberación nacional, democrático y antiimperialista del partido. Y fueron tomando el control de la organización apoyándose tácticamente en la figura de Manolo. Éste comete el error de darles demasiadas libertades por sus enormes capacidades de trabajo y sus ideales nacionalistas orientados hacia el marxismo. EL 4 de diciembre la policía “descubre” un arsenal de armas del Catorce. Seguro que eran de las no saboteadas, sacadas de la armería por Evelio Hernández, entre otros trabajadores, y no por Camilo Todemann. Lógicamente, el partido negó que las armas les pertenecieran. Los días 8 y 9 de diciembre, el Catorce convoca una Asamblea Nacional. En ella se acepta la reestructuración del Comité Central presentado por Manolo, y se ratifica la decisión de no participar en las elecciones. Entre Juan Bosch y el padre Lautico García se produce un debate televisado porque el segundo tildaba al primero de marxista–leninista. Bosch se lo ganó. El día de las elecciones, los catorcistas, obedeciendo a una línea no supersabia y tampoco oficial del partido, votaron por Juan Bosch, quien ganó abrumadoramente el escrutinio. Manolo dice que el PRD cuenta con el apoyo del Catorce. A partir de entonces, el partido decide hacer más contacto con las masas. El 28 se produce una matanza en Palma Sola, posiblemente organizada por el gobierno para asesinar al general Rodríguez Reyes, quien iba a ser el jefe de las fuerzas armadas en el gobierno de Bosch. Manolo dice que fue una masacre. En sus últimos días como presidente, Bonelly promueve a individuos ligados a los cívicos dentro de las fuerzas armadas y dicta leyes especiales sobre la inmovilidad de otros de alto rango, iniciando así la conspiración.

1963 El 24 de enero, en San Francisco de Macorís, jóvenes relacionados con el Catorce, ciegos seguidores de Fidel Castro, atacan de noche al cuartel de Castillo, con la finalidad de proveerse de armas y establecer un foco guerrillero en la loma Quita Espuelas. La acción, que no contó con la aprobación del partido, termina en fracaso. La policía trata, sin éxito, de vincular al Catorce con el hecho. El 27 de febrero, Bosch asume el poder, y sin una táctica y estrategia definida, estando las fuerzas armadas bajo el control norteamericano y la mayoría de los grupos económicos dirigidos políticamente también por ellos a través de la UCN, intenta realizar un gobierno independiente política y económicamente. El Catorce apoya la enseñanza laica, iniciativa del gobierno. Bosch rescinde unilateralmente un contrato lesivo para el país que había sido suscrito por el Consejo de Estado con The Esso Standard Oil, y en Europa ya había obtenido la promesa de un préstamo…La línea táctica de apoyo al gobierno es boicoteada solapadamente por los supersabios, fanatizados con el foquismo, visualizadores del triunfo revolucionario al doblar de la esquina. Sus poderes dentro del partido seguían en aumento, sobre todo después de lograr incluir dentro del Comité Central a Luis Genao. El 26 de abril, estalla una crisis entre el gobierno dominicano y el de Haití por un ataque de la policía secreta duvalierista a la embajada dominicana en Puerto Príncipe, que albergaba a opositores. Las fuerzas armadas, que fueron movilizadas hacia las fronteras por órdenes de Bosch, se negaron después a continuar obedeciéndolo por recomendaciones de la misión militar norteamericana en el país. En medio de la crisis, el congreso aprueba una nueva constitución, a la que se opone la iglesia y toda la reacción manejada por los cívicos. El 14 de junio, el partido celebra el mitin en honor al cuarto aniversario de los expedicionarios. Fue la consagración política de Manolo porque debido a su táctica de acercamiento a las masas y a la paralización del gobierno de Bosch, que se mantenía a la defensiva de la reacción, tratando de demostrar que no era marxista, que solo ponía en práctica leyes que les convenían al país como la del Tope del azúcar, y no ponía en práctica las medidas populares prometidas, las masas desencantadas se habían sumado al Catorce, posiblemente convertido ya en organización mayoritaria. Ante el posible golpe de Estado, La Infraestructura incrementa los aprestos preinsurrecionales, pero comprándoles armas a Camilo Todemann. Militares de alto rango le ofrecen apoyo a Manolo si se levanta en armas. En verdad era una labor de contrainteligencia, consistente en motivarlo para tener una excusa para asesinarlo. Dentro del partido ocurre otra crisis protagonizada por los llamados flojos, que eran Jaime Durán, Hugo Toyos, ambos del Comité Ejecutivo Central (CEC), y Rafael «Fafa» Taveras y Norge Botello, dirigentes medios. Ellos no se oponían a la existencia de La Infraestructura, a pesar de que fueron excluidos, pero opinaban que debería estar bajo el control del CEC. A los que sí se oponían era a la iniciación de la lucha guerrillera por no haber condiciones. En medio del calor de los debates, los supersabios, por votación en el CEC, lo derrotaron y le dieron plenos poderes a Manolo para que decidiera la táctica de La Infraestructura. Posteriormente lograrían incluir en el Comité Central a Marcos Rodríguez, en sustitución de Baby Mejía, a quien enviaron a Cuba a entrenarse. Esta inclusión afectó todavía más el poder de los flojos, pues aunque Baby era un duro, no era un incondicional como Marcos. Los flojos carecían de coraje y de responsabilidad para enfrentar la crisis. Por esta razón aceptaron irse a Cuba por mediación de Polo, a disfrutar de unas becas que ciertamente no existían. Polo los timó. Además de los flojos, los supersabios alejaron del CEC a Vinicio Echavarría, Bueyón Carvajal Martínez y Miguel Vásquez Fernández, completando así su dominio sobre el partido. Ante la cercanía del golpe, el coronel balaguerista, Neit Nivar Seijas le ofrece a Manolo 200 ametralladoras, para que lo apoye a él en una aventura golpista. Ni las armas, ni él después aparecieron. Fidel Castro le manda a decir a Manolo, que no suba a la loma en la primera etapa de la guerrilla. Los supersabios se opusieron a este mandato. En julio, Bosch comete el error de aceptar reunirse con el alto mando de las fuerzas armadas en San Isidro. Los militares trataron, sin fortuna, de que implementara una serie de medidas impopulares, entre ellas, la deportación de líderes revolucionarios. Esta reunión marca el inicio de la ofensiva final de los golpistas dirigidos por los cívicos con el apoyo norteamericano. Bosch, en la televisión, pronuncia un discurso magistral, y denuncia el golpe. Manolo lo llama, en vano, para felicitarlo. La iglesia católica apoya unas manifestaciones llamadas de reafirmación «cristianas» dirigidas por los golpistas. Las manifestaciones perseguían hacer participar a las masas en la trama. El Catorce denuncia la conspiración, y hace un llamado en pro de la formación de un Frente Nacional de Defensa a la constitución y contra el golpe de Estado. A propósito de la denuncia, Bosch y Manolo se reúnen en la primera planta del edificio de Máximo Bernard, ocupada por los esposos Nidia Peralta y Henry García. Aparentemente no llegaron a ningún acuerdo por la negativa de Bosch de aceptar el apoyo de Manolo en pro de la movilización de las masas y de combatir con la acción a los golpistas. El presidente creía que tales acciones acelerarían su caída. Manolo, previendo la precipitación de los acontecimientos y sus efectos, forma un Comando Supremo, aprobado por el Comité Central, compuesto por él, Benjamín Ramos y Máximo Bernard. Ante la ausencia de él, Benjamín Ramos sería el sucesor. Era una forma de impedir un zarpaso de los radicales supersabios. Pero Manolo desconocía que ya él era el líder de ellos sólo en apariencia, sólo cuando les resultara beneficioso para su proyecto insurreccional, al que posteriormente los catorcistas llamarían «la locura de las montañas». El 23 de septiembre matan al dirigente de la Agrupación, Alexis Brache en Salcedo. Manolo va, y pronuncia el panegírico. En la madrugada del 25 de septiembre, se da el esperado golpe de Estado. Al día siguiente se instaura un triunvirato presidido por Emilio de los Santos, Manuel Enrique Tavárez Espaillat y Ramón Tapia Espinal. Manolo, por un fallo de La Infraestructura y por la claudicación de Máximo Bernard, sin saberlo, ni quererlo, tratando de buscar un refugio, es llevado a la embajada de México. En medio de esta confusión, los supersabios, ya trabajando como una especie de célula, desconocen a Leandro como secretario general y a Benjamín Ramos como sustituto de Manolo, y tratan de tomar el mando del partido como temía el líder. Afirman que dentro de poco todo estará listo para iniciar la insurrección y al mismo tiempo desacreditan a Manolo por haberse “asilado”. El objetivo era irlo ablandando para después utilizarlo para sus fines aventureros, que paradójicamente coincidían con los de la Cía aunque, claro está, con fines diferentes. En una reunión, los supersabios se autonombraron «Comisión Militar Encargada de Preparar la Insurrección». Finalmente Manolo logra salir de la embajada por su cuenta, e intenta asumir el control de su partido, es cuando se entera del accionar supersabio y sus pretensiones de desarrollar su línea política insurreccional por decreto. En medio de esta nueva crisis, sumergido en la clandestinidad, Manolo llega a decirle a Benjamín Ramos, que existen fuerzas dentro del Catorce que tratan de separarlo de la presidencia. Piensa que de enfrentarlas dividiría el partido. Afirma que ellos (los supersabios, n.de ed) han amenazado con denunciarlo por haber estado en la embajada de México y que se irían solos para las montañas, y que en este caso, él no volvería a presentarse en público, ni hablar ante las masas. A fin de mantener la unidad, decide ir a las montañas. Otro día, le manifestó a Daniel Ozuna, quizás ya convertido en colaborador de la policía, que ese grupo (los supersabios, n. de ed), lo consideraba vacilante, y que habrá tiempo suficiente para demostrarle a ellos, quien era él. A estas alturas la célula había nombrado a Fidelio como sucesor de Manolo y en caso de que murieran los dos, sería Roberto Duvergé.
En octubre, el MPD, creyendo que el Catorce no se rebelaría, intentó, sin éxito, establecer un frente guerrillero en las lomas de Cotuí para ser la vanguardia de la revolución. El 6 de noviembre apresan a Leandro Guzmán y de Daniel Ozuna. Los supersabios, basándose en una estructura organizativa falsa, le dicen a Manolo que todo está listo para el inicio de la insurrección. Él, sin estar de acuerdo con el momento escogido para comenzarla, chantajeado por haberse “asilado” y haber dado su palabra de que iría a las montañas, va al levantamiento iniciado el 28 de noviembre tratando de mantener la unidad del partido. A pesar de todo, esa muestra de entrega y de desprendimiento duartiano, marca un horizonte en la historia dominicana. Nunca antes una generación, como la que se llamaría Manolo, combatiría la injusticia social con tanto amor sin estar preparada militar y políticamente. La Infraestructura coloca seis focos en las cordilleras. El triunvirato, asesorado por la misión militar norteamericana, permitió la subida de los guerrilleros a las montañas, sobre todo porque iban con armas saboteadas y además le convenía, pues provocaría tanto un fortalecimiento de su unidad con la derecha civil y militar como el reconocimiento de los Estados Unidos. En un principio, pensaban eliminarlos a todos, pero después, debido a las consecuencias negativas que les traería (la matanza ejecutada por Trujillo contra los expedicionarios había pasado hace apenas cuatro años), ya que conformaban un gobierno de facto, decidieron eliminar a Manolo y uno que otro líder necesario para destruir la Agrupación. Los supersabios, comandando todos los frentes, intentan consolidarlos, fue cuando se estrellaron contra el muro de la gran verdad: eran unos idealistas, románticos de la guerrilla, que no estaban ni mínimamente preparados para la acción que habían emprendidos. Así fueron, en pocos días, derrotados con suma facilidad, a excepción del frente de Manolo. Éste, a pesar de no tener entrenamiento guerrillero se creció en la montaña. Llega a cargar incluso cinco mochilas y la paila de sus hombres cansados. Igual que en La 40, demostró quien era el verdadero Comandante en Jefe. El ejército y unidades élites de la fuerza aérea, comandadas por Ramiro Matos, no solo nunca lograron emboscarlo, sino que un día, creyéndolo tener rodeado, hasta se entraron a tiros ellos mismos. Dándole crédito a un llamado del gobierno de facto, hecho por Manuel Enrique Tavárez Espaillat, de que se entregaran porque sus vidas serían religiosamente respetadas, los guerrilleros presionaron a Manolo para que aceptara la proposición. Lo que ellos no imaginaron fue que no bien Enrique Tavárez Espaillat terminó su alocución televisada, corrió junto a Ramón Tapia Espinal para la base de San Isidro a hablar con los militares comprometidos con el golpe, para que no le hicieran caso a su alocución, ya que si no se eliminaba a Manolo, los Estados Unidos le retiraría todo su apoyo al gobierno. Cuando se consumaron los hechos, uno de los líderes de San Isidro, el general Atila Luna, a la sazón jefe de la fuerza aérea, ebrio, con una sonrisa macabra en los labios, le dijo a Emilio Cordero, preso en la base, Tavárez Justo está listation, ya no joderá más. Manolo, por su parte, no quería entregarse, por el contrario, deseaba trasladarse a las lomas periféricas a Salcedo, Tenares y San Francisco de Macorís, a continuar la lucha en un mejor escenario. Pero tuvo que ceder porque la mayoría lo hizo responsable de sus vidas. (Cinco guerrilleros se salvarían al no creer en las palabras de Enrique Távarez Espaillat). Así, presionado por sus hombres, se acoge al llamado del gobierno de facto, y al entregarse con ellos, son todos asesinados. Con la caída de Manolo, muere el entusiasmo revolucionario de las masas del siglo XX. Pero esta caída se convierte en un triunfo político que provocaría la crisis y posterior derrumbe del triunvirato. Este triunfo político se reflejó en la negativa del noventa por ciento de las fuerzas armadas en apoyar a los de San Isidro cuando un sector minoritario se levantó en armas con las mismas intenciones que Manolo: vuelta a la constitucionalidad sin elecciones. Este sector constitucionalista, con el apoyo decisivo de los manolistas, pues los militantes civiles del PRD no estaban preparados para la lucha armada, venció a los de San Isidro el 27 de abril de 1965, en la histórica batalla del Puente Duarte, produciéndose así el sueño de Manolo Tavárez de la restauración de la democracia por la vía insurreccional. Sueño que convertiría en pesadilla la segunda intervención armada de los Estados Unidos. 

Publicado por Isaías Ferreira Medina en 22:27 

 

Los amores de Juan Pablo Duarte

AUNQUE TUVO DOS COMPROMISOS SERIOS, LA VOCACIÓN PATRIÓTICA DEL PRÓCER NO LE PERMITIÓ LLEGAR A CASARSE

  • Eterna. La patria fue el único amor duradero del Patricio. Este es el cuadro “El sueño de Duarte”, de Luis Desangles.

Aunque muchos insisten en ver al patricio Juan Pablo Duarte como un ser inmaculado y puro, incapaz de sucumbir a las pasiones más humanas, la realidad es que Duarte amó mucho en su vida. El amor de pareja no le fue ajeno, pues a la edad de 23 años estuvo comprometido por primera vez.

En el libro “Apuntes duartianos”, el historiador Pedro Troncoso Sánchez detalla que fue en 1936 cuando al joven Juan Pablo le sobrevino lo natural e inevitable.

“Se enamoró de María Antonieta Bobadilla y ella le correspondió”, dijo. El Museo de Duarte conserva la sortija que éste le diera a Bobadilla como señal de compro- miso.

Otra novia
José Joaquín Pérez Saviñón, director del Instituto Duartiano, comenta el desenlace de la primera historia de amor del patricio: “Por razones que se desconocen el compromiso se rompió”. Pero Duarte tendría oportunidad de volver a enamorarse, esta vez de una descendiente de catalanes y pariente de varios patriotas, Prudencia Lluberes, La Nona.

Troncoso Sánchez dice en “Apuntes duartianos” que “esta segunda novia recibió, como la primera, su promesa de matrimonio simbolizada en una sortija”.

Pero, dice Pérez Saviñón, esta segunda relación fue la más bella de su vida, pero sucumbe ante su agitada existencia.

En “Duarte romántico”, el discurso de ingreso en el Instituto Duartiano de Emilio Rodríguez Demorizi, el historiador describe cómo la vocación patriótica no le permitió relaciones duraderas. “En Duarte no hay un solo elemento volitivo que pueda separarse de su ideal romántico, de su ideal de Patria (…) Hasta cuando el amor le encadena fugazmente, una y otra vez, la Patria está presente y se interpone victoriosa”.

“NONA” LLUBERES, ETERNA ENAMORADA 
Siempre perseguido por sus ideales, Duarte amó, pero no pudo seguir con Prudencia “Nona” Lluberes. Pérez Saviñón comenta que Yovanny Ferrúa escribió un artículo destacando que ya en el exilio, Duarte quiso casarse con ella por poder, pero no lo dejaron porque ya padecía tuberculosis. “Incluso le rompían a ella las cartas que él le mandaba por temor al contagio, por eso no se conservan cartas amorosas de Duarte”, dice el presidente del Instituto Duartiano.

Pérez Saviñón asegura que Prudencia siempre esperó y soñó con el Padre de la patria.

No se casó nunca. “Cuando trajeron los restos de Duarte, Nona vivía frente al parque Colón y la sacaron al balcón ya ciega, muy anciana y se dice que ella dijo: ‘Hasta aquí te he seguido Juan Pablo’, y a los pocos meses murió”, narra.

Un amante del sexo femenino 
En los “Apuntes de Rosa Duarte”, del Instituto Duartiano, edición y notas de Emilio Rodríguez Demorizi, Carlos Larrazábal Blanco y Vetilio Alfau Durán, se destaca un curioso pasaje durante la estancia de Juan Pablo Duarte en Hamburgo, ciudad de Alemania, adonde llegó en octubre de 1844, luego de ser exiliado por Pedro Santana.

Luego de asistir a diversas actividades y visitar los monumentos más representativos de la ciudad, Duarte dice: “Debo a la alta sociedad hamburguesa, o si se quiere, a la aristocracia, muchas pruebas de estimación y respeto; el considerar que estaba sufriendo por mi patria me atrajo muchas simpatías hasta en el sexo bello.

Las hamburguesas son afables, pero lo que las hace más amables es que unen la amabilidad al decoro”.

Aunque se conoce poco de su vida en Venezuela, el director del Instituto Duartiano refiere la existencia de una venezolana (la cual al parecer no sucumbió a los encantos del patricio) a quien Duarte dedicara, en el exilio, el poema “Súplica”, cuyos versos rezan: “Si amoroso me vieran tus ojos/ acabaran mis penas en bien/ pues quitaras así de mi sien/ la corona que ciñe de abrojos (…)”.

Hijos
Mientras en el país se mantiene la versión de que Duarte no se casó nunca y mucho menos que tuvo hijos, el Boletín 117 del Archivo General de la Nación, llamado “La familia Duarte. La genealogía al servicio de la historia”, Antonio José Guerra Sánchez hace referencia a las Teorías de las descendencias de Juan Pablo Duarte Díez.

Dice Guerra Sánchez: “En diferentes épocas, algunos autores (entre los que se cita al periodista e historiador, originario de Arecibo, Puerto Rico, Luis Padilla D’Onis), han pretendido indicar descendencia del Patricio Juan Pablo Duarte, a través de su prima Vicenta Díez, en sus hijas Carmen Sandalia y Sinforosa Duarte Díez”. Sin embargo añade que se desconoce que existiese una Vicenta Díez y aún menos se sabe de cuál de los hermanos de la madre del prócer fue hija.

Lo que si es cierto es que Duarte no se casó, y según Pérez Saviñón no lo hizo “porque dijo claramente que se había casado con la patria, todos sus afanes fueron por la Patria. El amor por la patria fue superior a todo, incluso siendo ya un anciano vencido, todavía pensaba en la patria. Se sacrificó por su espíritu de servicio”, dice.-

 

PLD POST BOSCH, LOS NUEVOS PARADIGMAS

Diomedes Núñez Polanco

El PLD Post Bosch, los nuevos paradigmas, del periodista Rafael Grullón, nos coloca frente a una estimulante crónica de la vida partidaria y de la nación, justo cuando asistimos a un momento clave del Partido de la Liberación Dominicana. La obra está enmarcada en una etapa de transición de procesos internos de la organización, del país y del mundo.

El libro esboza cómo han ido conformándose los nuevos paradigmas en el PLD, a partir de que el profesor Juan Bosch renunciara, en julio de 1994, a sus funciones ejecutivas en la entidad fundada por él en diciembre de 1973; laque tendría como misión terminar la obra iniciada por Juan Pablo Duarte y los Trinitarios.

 

“Qué es un hecho histórico”/por Juan Bosch

Tomado de Política: teoría y acción, Año 11, No. 129, dic., 1980.

Francis Fukuyama, hijo de japoneses pero nacido en Estados Unidos, escribió hace poco tiempo un artículo que tituló El final de la historiacon el cual promovió respuestas generalmente condenatorias de la tesis que exponía bajo ese título porque a juicio de los autores de esas respuestas la historia no tiene ni tendrá fin debido a que el nombre de historia se les da a los relatos de los acontecimientos que son o fueron importantes, aun de aquellos en cuyos orígenes o desarrollo no hayan tenido que ver los seres humanos pero han causado mortandades y destrucciones importantes. Por ejemplo, para los dominicanos el terremoto que destruyó La Vega hace cuatro siglos fue un hecho histórico y debido a que lo fue figura en la historia de nuestro país, pero también lo fue, y sigue siéndolo, la muerte de Ulises Heureaux, acontecimiento en el que la víctima fue sólo una persona, y por cierto una persona que no murió en una batalla ni fue victimado por un grupo de enemigos suyos sino por un hombre, uno nada más, cuyo nombre nadie conocía fuera de Moca, la ciudad donde le tocó a Heureaux morir.

El artículo de Francis Fukuyama no tuvo una acogida buena; de los que lo comentaron, la mayoría opinó que El final de la historia estaba mal concebido y, desde luego, mal titulado, porque mientras haya acontecimientos que tengan importancia para los pobladores de la Tierra habrá hombres y mujeres que los relatarán, y la historia es el relato de un hecho, o de cien hechos, capaces de llamar la atención de los seres humanos, sean éstos muchos, pocos o uno solo. Para esas personas, la historia tendrá fin cuando no aparezca en todo el mundo un ser humano capaz de escribir o contar de palabra los pormenores de un suceso, grande, mediano o minúsculo, que llamara la atención de otra gente.

Los hechos históricos son de índole y categoría muy variados porque perduran en el conocimiento de los hombres sin tomar en cuenta si se trata de actividades positivas o negativas, morales o inmorales. Podemos comparar el caso de la muerte de Ulises Heureaux, conocido sólo de los dominicanos, con el asesinato de Julio César, que no fue un hecho moral ni produjo beneficios para Roma o para lo romanos, y ni siquiera para el autor de esa muerte; sin embargo fue un hecho histórico de categoría mundial porque ha perdurado en el conocimiento de millones y millones de seres humanos a través de varios siglos. Lo mismo puede decirse de los hechos en que participaron en papeles de protagonistas personajes como Jesús, Lutero, Mahoma, Juana de Arco, Napoleón, Bolívar, Washington; acontecimientos como el descubrimiento de América, las revoluciones norteamericana, francesa, rusa; la Primera y la Segunda Guerras Mundiales.

Hay hechos históricos que no tienen la menor relación con sucesos políticos como fueron los que encabezaron Napoleón Bonaparte, Alejandro Magno o Abraham Lincoln. Esos hechos son los descubrimientos científicos como los de Galileo y Newton, o para referirme a casos más cercanos, como los de Pasteur y Fleming, cuyas aportaciones a la Medicina han resultado en la salvación de la vida de millones de seres humanos. Pero también han sido hechos históricos las creaciones de tipo cultural, tanto las literarias como El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha o Cien años de soledad o de esculturas como la Venus de Milo, y de música como el Requiem de Mozart.

Los hechos o acontecimientos históricos se diferencian de los corrientes o usuales en su perdurabilidad, palabra que significa larga duración, y en su caso, perduran durante siglos y siglos en la memoria de la humanidad o de un pueblo, o dicho de otra manera, los hechos históricos son aquellos que no se pierden en el olvido de las generaciones que han heredado su conocimiento.

Hay casos en que no se sabe quiénes hicieron tal obra, y se trata de obras que fueron ejecutadas en tiempos tan lejanos como el que corresponde a la prehistoria, es decir, a los tiempos en que no podía haber historia porque no se conocía la manera de transmitir a generaciones humanas futuras la descripción de los hechos que iban sucediendo. Por esa razón se llama prehistoria a la suma de los acontecimientos que sucedieron en el mundo antes de que los seres humanos pudieran elaborar documentos históricos, esto es, documentos en los que se describieron acontecimientos importantes que habían sido escritos por personas que participaron en ellos o que los conocieron en todos sus aspectos.

Tomando en cuenta que los primeros homínidos o grupos ancestrales de la familia biológica del hombre actual datan de una época cuya edad se remonta a los cuatro o cinco millones de años, podemos afirmar que la prehistoria duró varios millones de años. Según las autoridades de la materia el paleolítico fue la primera época, no de la historia sino de la prehistoria, y duró por lo menos un millón de años, y al paleolítico le siguió el mesolítico (que va de los 12 mil a los 10 mil años antes de Cristo). Del paleolítico se dice que lo más lejos que llegó el hombre en esa etapa de la prehistoria fue a dominar el simple tallado de la piedra, como lo hacían los indios arcaicos (pretaínos) de nuestra isla que percutiendo y presionando piedras unas contra otras construían rústicos instrumentos que utilizaban para variados fines.

Si es cierto que los indígenas del paleolítico de Quisqueya (3 mil a 4 mil años antes de Cristo) estaban tan atrasados, en lo que hoy es la provincia española de Santander se desarrolló desde mucho tiempo atrás la cultura magdaleniense (35 mil a 20 mil años antes de nuestra era), que dejó en las paredes de piedra de las cuevas de Altamira nada menos que 150 pinturas de animales, algunas de hasta 162 metros cuadrados, todas hechas con colores rojo, negro y violeta, y necesariamente, los que hicieron esas pinturas tuvieron que crear el material pictórico y algo parecido a las brochas que se usan en la actividad de pintar, y además debieron hacer algo parecido a escaleras o tuvieron que picar las paredes de las cuevas para subir hasta los sitios donde harían las pinturas.

A pesar de lo que acaba de leer el lector, las pinturas rupestres de las cuevas de Altamira ni ninguna hecha en su época es o ha sido hecho histórico. Para que alcance la categoría de histórico un hecho o acontecimiento tiene que ser conocido universal o nacionalmente, lo cual no significa que debe ser aprobado en todo el mundo, en una gran parte del mundo o en el país donde se produjo. Los hechos que produjo Napoleón Bonaparte fueron aprobados por sus partidarios y rechazados por sus adversarios y enemigos, pero el conjunto de esos hechos fueron históricos y siguen siéndolo, porque jugaron un papel de suma importancia en la historia de Francia y en la de muchos otros países.

Ahora bien, el personaje que ejecuta hechos históricos se convierte en una figura histórica. Ese es el caso de Juan Pablo Duarte, que no participó en ninguna de las batallas que se llevaron a cabo para fundar el Estado que él bautizó de antemano con el nombre de República Dominicana, y sin embargo otros que dedicaron la mayor parte de su vida a hacer la guerra, como sucedió en los casos de Demetrio Rodríguez y Desiderio Arias, para mencionar sólo dos, no llegaron a ser personajes históricos a pesar de que algunos de ellos fueron agasajados con música y letra de merengues.

En cuanto a Francis Fukuyama y su artículo El final de la historia no creo que sea necesario refutar lo que dijo. El hombre tiene memoria y sin ella la vida humana sería muy diferente de lo que es. Para el conjunto llamado humanidad su memoria es la historia, y la necesita a tal extremo que la inventa en el género literario llamado novela, y Francis Fukuyama no es historiador pero tampoco es novelista.

Santo Domingo, D. N. 5 de septiembre de 1990.
Fuente: Juan Bosch/historiadominicana.blogspot.com/

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“Prefiero al escritor comprometido, pero comprometido con la causa buena, y la causa buena es la lucha por la liberación de los pueblos, por la liberación de los hombres. La causa buena es la que señala un rumbo, un camino hacia el futuro, un camino hacia el mayor bienestar de la humanidad, no de una minoría que viva a expensas el resto de la humanidad, sino de la humanidad completa. El escritor debe tener una conciencia bien clara de que el mundo mejor sería el mundo donde todos pudieran ser escritores, pintores, músicos, bailarines y cantantes. Es decir, el mundo donde las facultades humanas, las mejores facultades humanas, se expresaran con mayor intensidad y mayor brillo”.

 

HIMNOS Y SÍMBOLOS PATRIOS DE LA REPÚBLICA DOMINICANA

Dominican Republic Flag

Dominican Republic Flag (Photo credit: Mihnea™)

 

                                                     CONTENIDO

Los Padres de la Patria: “Nacimiento de la Patria Dominicana”
La Bandera
El Escudo
Himno Nacional
Primer Himno Dominicano; de Félix María del Monte
Segundo Himno Dominicano; de Manuel Rodríguez Objío
Himno de la “Revolución de Abril” de 1965
Himno a la Raza Inmortal/Catorce de Junio [1J4]
Himno a la Madre Dominicana
Himno a Juan Pablo Duarte
Himno a Francisco del Rosario Sánchez
Himno a Matías Ramón Mella

 

Los Padres de la Patria: “Nacimiento de la Patria Dominicana”

 

 

“…Considerando que por la diferencia de costumbres y la rivalidad que existe entre unos y otros jamás habrá perfecta unión y armonía, los pueblos de la parte antes española de la Isla de Santo Domingo… han resuelto separarse para siempre de la República Haitiana, para proveer a su seguridad y conservación, constituyéndose, bajo sus antiguos límites, en un Estado libre y soberano en el cual, bajo sus leyes fundamentales, protegerá y garantizará el sistema democrático; la libertad de los ciudadanos, aboliendo para siempre la esclavitud; la igualdad de los derechos civiles y políticos, sin atender a las distinciones de origen ni de nacimiento…”.

 

La Bandera

 

 

La bandera es el mas sublime símbolo de la libertad y la soberanía nacional, y es considerada el alma de la patria. Fue concebida por el patricio Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria y su diseño aprobado por Los Trinitarios el 16 de junio de 1838. Ondeó airosa por vez primera el 27 de febrero de 1844, día de la Independencia Nacional. Fue elaborada por la señorita Concepción Bona y su prima la señorita María de Jesús Pina.

La Constitución dominicana establece que la Bandera Nacional contiene los colores: azul ultramar y rojo bermellón, en cuarteles esquinados y alternados de tal manera que el azul debe quedar en la parte superior del asta, separados por una cruz blanca, de un ancho igual a la mitad de la altura de cada cuartel, llevando en su centro el escudo de armas de la República.

Los colores de la bandera nacional poseen un significado particular. El rojo representa la sangre vertida por nuestros libertadores; el azul expresa nuestros ideales de progreso y libertad y la protección de Dios a la nación dominicana; y la cruz es el símbolo de la lucha de nuestros libertadores para legarnos una patria libre. Su color blanco nos recuerda que la paz y la unión deben prevalecer entre todos los dominicanos.

 

 

La Bandera Nacional debe ondear en todos los edificios públicos e instalaciones militares y judiciales. El pueblo debe izarla en sus hogares los días de fiestas patrias. Las escuelas, colegios y universidades y, en general, las entidades educativas, deben rendirle homenaje y presentarla izada a sus estudiantes.

El presidente de la República la lleva cruzada en su pecho, en la banda presidencial. Las embajadas y consulados dominicanos la deben izar en sus oficinas en el exterior; además, en las residencias de embajadores nacionales, debe izarse, durante las fechas patrias dominicanas, junto a la bandera del país receptor. La bandera que usan los buques mercantes no llevará el escudo de armas.

Himno a la Bandera Dominicana

Ya empezó su trabajo la escuela/ y es preciso elevarte a lo azul/ relicario de viejos amores,/ mientras reine la mágica luz./

Nos sentimos arder a tu influjo/ la luz viva de un fuego interior/ cuando flotas alegre, besada/ por los cálidos rayos del sol./

¡Dios!, parece decir, ¡oh bandera!/ la sublime expresión de tu azul;/ ¡Patria!, el rojo de vívida llama;/ ¡Libertad!, dice el blanco en la cruz./

Mientras haya una Escuela que cante/ tu grandeza bandera de amor,/ flotarás con el alma de Duarte/ vivirás con el alma de Dios.

Letra: Ramón Emilio Jiménez 
Música: Juan Francisco García

 

El Escudo

 

 

El escudo dominicano fue creado en la época de la proclamación de independencia nacional. Ha experimentado un largo proceso de modificaciones. La historia registra por lo menos 14 escudos. El actual fue diseñado por Casimiro N. de Moya, expedido por el gobierno de Monseñor Nouel y oficializado en 1913.

El primer escudo de armas tenía dos ramas exteriores de laurel y debajo de éstas, formando un arco, aparecía una serpiente mordiendo y tragando su cola (signo de eterna evolución). En un tercer plano aparecía, abierto y en el centro, el libro de los Evangelios; detrás del libro había un trofeo de armas (una lanza y un fusil con bayoneta calada a la derecha, y un sable y una corneta a la izquierda); arriba del libro había una bandera dominicana. En segundo plano había dos banderas dominicanas y, en el cruce de las astas, había un gorro frigio (símbolo de la libertad). En primer plano, en la parte inferior, había una cinta ancha con las palabras “República Dominicana” y, a ambos lados en la parte inferior, dos cañones con sus respectivas balas esféricas en forma piramidal.

El artículo 96 de la Constitución Dominicana establece que el escudo actual tendrá los mismos colores de la bandera nacional dispuestos en igual forma, llevará en el centro el libro de los Evangelios, abierto, con una cruz encima, surgiendo ambos de entre un trofeo integrado por dos lanzas y cuatro banderas nacionales sin escudo, dispuestas a ambos lados; llevará un ramo de laurel del lado izquierdo y uno de palma del derecho, estará coronado por una cinta azul ultramar en la cual se leerá el lema: Dios Patria y Libertad, y en la base habrá otra cinta de color rojo bermellón con las palabras “República Dominicana”.

La forma del escudo nacional será de un cuadrilongo, con los ángulos superiores salientes y los inferiores redondeados, el centro de cuya base terminará en punta, y estará dispuesto en forma tal que si se traza una línea horizontal que una las dos verticales del cuadrilongo de donde comienzan los ángulos inferiores, resulte un cuadrado perfecto.

 

Himno Nacional

 

 

El Himno Nacional Dominicano fue escrito originalmente en el 1883 por Emilio Prud’homme (letra) y José Reyes (música).

Acerca de su origen, José Reyes declaró en una ocasión que habiendo llegado a sus manos el Himno Nacional argentino, publicado en el periódico parisino El Americano, sintió el deseo de hacer una composición análoga para su país y con tal motivo, en 1883 invitó a su amigo Emilio Prud’homme a que escribiera un himno a la patria, para él ponerle la música. Poco tiempo después, el poeta Prud’homme escribió las estrofas y el músico compuso su himno.

Por su parte, Prud’homme comentaba de José Reyes que su gran aspiración, su doble sueño de patriota y artista era componer un himno que les llegara al corazón a sus compatriotas y avivara cada vez más en ellos el sentimiento de la nacionalidad, para que amaran intensamente su suelo, su cielo, sus montañas, sus ríos, su hogar nativo, sus glorias nacionales, sus libertades, su independencia, su integridad y su honor nacional. Creía Reyes que cuando los dominicanos tuvieran un himno que sintieran y cantaran con amor, afirmarían tanto en su alma el sentimiento de la patria, que llegarían a estar completamente seguros, en sí mismos, de ser dominicanos para siempre.

La primera versión de los versos de Prud’homme fue publicada el 16 de agosto de 1883 en el semanario capitaleño El Eco de la Opinión. El 17 de agosto de 1883 el himno así compuesto fue estrenado en una velada que celebró la prensa nacional en la Logia Esperanza de Santo Domingo. Lo cantó un grupo de jóvenes con el acompañamiento de una pequeña orquesta, en la que el propio José Reyes tocó el cello. La composición fue bien recibida por el público y desde entonces comenzó su lento proceso de popularización.

Meses más tarde, se decidió trasladar al país los restos de Juan Pablo Duarte desde Caracas (Venezuela), donde había fallecido en 1876. Para esa ocasión, El Eco de la Opinión sugirió que se recibieran los nobles despojos del patricio dominicano con un aire triunfal, proponiendo al efecto el himno patriótico del maestro J. Reyes. Así, el 27 de febrero de 1884 el canto patriótico de Reyes y Prud’homme fue interpretado a lo largo de todo el trayecto recorrido por la procesión que llevó en andas los restos del Padre de la Patria, partiendo desde el puerto de Santo Domingo hasta la Santa Iglesia Catedral, donde fueron inhumados entonces.

En 1897, el periódico El Teléfono, de la capital, publicó una edición del texto de Prud’homme, corregida por su propio autor. El poeta mismo quiso revisar su obra, considerando que la primera versión adolecía de fallas propias de su inexperiencia juvenil, ya que aunque tenía veintisiete años al momento de escribir su himno, en 1883, se había visto forzado a adquirir tardíamente su formación literaria, debido a su humilde condición social. Esta segunda versión sería la definitiva. Atendiendo a una iniciativa del diputado Rafael García Martínez, el 30 de abril de 1897 el Congreso Nacional comenzó a analizar los méritos del canto patriótico de Reyes y Prud’homme, con el fin de que esta composición fuera oficializada como himno nacional de los dominicanos, medida que fue adoptada por el cuerpo legislativo en la sesión del 7 de junio del mismo año.

Aunque el presidente Ulises Heureaux no convirtió en ley esa resolución del Congreso, probablemente motivado por su disgusto con la vertical actitud de Emilio Prud’homme frente a su gobierno dictatorial, ello no impidió que el pueblo dominicano mantuviera su preferencia por este himno, que se siguió interpretando en los actos oficiales. Además, virtualmente se reconocía el carácter oficial de la obra de Reyes al asignársele a éste una pensión del gobierno por haber escrito el Himno Nacional Dominicano y, por otra parte, varios ayuntamientos del país, incluyendo el de la capital, designaron con su nombre y el de Prud’homme sendas calles, por igual razón.

No fue sino hasta el 30 de mayo de 1934 cuando el presidente de la República Dominicana, Rafael Leónidas Trujillo Molina, mediante la Ley número 700, declaró himno oficial de la República el compuesto por el maestro José Reyes con letra del poeta y educador Emilio Prud’homme.

Quisqueyanos valientes, alcemos/ nuestro canto con viva emoción,/ y del mundo a la faz ostentemos/ nuestro invicto, glorioso pendón./

¡Salve! el pueblo que intrépido y fuerte,/ a la guerra a morir se lanzó,/ cuando en bélico reto de muerte/ sus cadenas de esclavo rompió./

Ningún pueblo ser libre merece/ si es esclavo, indolente y servil;/ si en su pecho la llama no crece/ que templó el heroísmo viril./

mas Quisqueya la indómita y brava,/ siempre altiva la frente alzará;/ que si fuere mil veces esclava/ otras tantas ser libre sabrá./

Que si dolo y ardid la expusieron/ de un intruso señor al desdén,/ Las Carreras, Beler, campos fueron/ que cubiertos de gloria se ven./

Que en la cima de heroico baluarte,/ de los libres el verbo encarnó,/ cuando el genio de Sánchez y Duarte/ a ser libre o morir enseñó.

Y si pudo inconsulto caudillo/ de esas glorias el brillo empañar,/ de la guerra se vio en Capotillo/ la bandera de fuego ondear./

Y el incendio que atónito deja/ de Castilla al soberbio león,/ de las playas gloriosas se aleja/ donde flota el cruzado pendón./

Compatriotas, mostremos erguida/ nuestra frente, orgullosa de hoy más:/ que Quisqueya será destruida/ pero sierva de nuevo, jamás./

Que es santuario de amor cada pecho/ do la Patria se siente vivir;/ y es su escudo invencible el derecho,/ y es su lema: ser libre o morir./

¡Libertad!, que aun se yergue serena/ la victoria en su carro triunfal,/ y el clarín de la guerra aun resuena/ pregonando su gloria inmortal./

¡Libertad!, que los ecos se agiten/ mientras llenos de noble ansiedad/ nuestros campos de gloria repiten:/ ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!/

 

 

 

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Primer Himno Dominicano; de Félix María del Monte

“La noche en que se proclama la independencia nacional, (Félix María del Monte, nh) acude con los promotores del movimiento separatista al Baluarte del Conde, lugar escogido para la cita hazañosa, y allí mismo improvisa el primer himno dominicano” (Balaguer, Los próceres escritores).

Ravelo (Historia de los Himnos Dominicanos) dice: “Este himno, letra del poeta Félix M. del Monte y música del coronel Juan Bautista Alfonseca, debía ser realmente el único si los dominicanos hubieran sentido más inclinación por las cosas de su tierra… Escrito por dos prestantes compatriotas en el instante mismo en que nos hicimos libres, no ha debido de ninguna manera abandonarse por cuestiones de política de partidos. Cuando Alfonseca y de Del Monte escribieron el Canto Patriótico de la naciente República Dominicana pertenecían tan sólo al único y sacratísimo partido de la Independencia.

Más tarde, al organizarse los bandos que dirigieron [Pedro] Santana y [Buenaventura] Báez, aquellos ciudadanos militaron en las filas del rojismo ["baecismo"} y esa parece ser la causa que influyó poderosamente en el abandono del Himno del 1844... Pero de tal suerte llegó a ser olvidado (a pesar de ser el único de nuestros himnos que se cantó en el campo de batalla, cuando nuestros hermanos luchaban por afianzar la independencia nacional), que en los últimos gobiernos presididos por el general Buenaventura Báez, la República no tenía himno y se hacían honores al Jefe del Estado con las solemnes notas del Canto Nacional de Inglaterra".

¡Al arma, españoles!/ ¡Volad a la lid!/ ¡Tomad por divisa/ "Vencer o morir"!/

I

Nobles hijos de Santo Domingo,/ erguid ya vuestra frente guerrera,/ y sañudos volad tras la fiera/ que el solar de Colón devastó./

A sus huestes cobardes e impías/ el terror y exterminio llevemos,/ y los himnos de gloria cantemos/ secundados del fiero cañón./

¡Al arma, españoles!/ ¡Volad a la lid!/ ¡Tomad por divisa/ "Vencer o morir"!/

II

¡Guerra a muerte sin tregua, españoles!/ Si ser libres por siempre queremos/ de la historia con sangre borremos/ cuatro lustros de llanto y dolor./

Sepa el mundo que a nombres odiosos/ acreedores jamás nos hicimos,/ y que siempre que gloria quisimos,/ nuestro carro la Gloria arrastró./

¡Al arma, españoles!/ ¡Volad a la lid!/ ¡Tomad por divisa/ "Vencer o morir"!/

III

¡No hay piedad! El haitiano insolente,/ penetrando hasta nuestros hogares,/ profanó nuestros templos y altares,/ nuestros fueros osó atropellar,/ y el pudor de la cándida virgen,/ y las canas del mísero anciano,/ y cuanto hay de sagrado en lo humano/ ultrajó con orgullo procaz./

¡Al arma, españoles!/ ¡Volad a la lid!/ ¡Tomad por divisa/ "Vencer o morir"!/

IV

Mas hoy tiembla convulso, leyendo/ de los cielos la justa sentencia,/ y amenazan su odiosa existencia/ diez mil lanzas que afila el honor./

¡Compatriotas, el éxito es cierto!.../ Libertad con valor conquistemos,/ y el cruzado estandarte plantemos/ del tirano en la oscura mansión./

¡Al arma, españoles!/ ¡Volad a la lid!/ ¡Tomad por divisa/ "Vencer o morir"!/

 

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Segundo Himno Dominicano; de Manuel Rodríguez Objío

Para 1865, "cuando la voluntad de ser libre agrupa nuevamente a los dominicanos bajo las banderas de la Restauración", Manuel Rodríguez Objío escribe un segundo himno, "de la rebelión de la conciencia nacional contra el dominio de España, tendencia patriótica representada por quienes sostenían como una enseña en sus manos el ideal de la independencia absoluta" (Balaguer, Los próceres escritores).

Sobre este segundo himno, Ravelo refiere: "Al general Gregorio Luperón se debe que el poeta Rodríguez Objío y el Maestro Ignacio Martí Calderón escribieran respectivamente la letra y la música del Himno. Este otro Canto Nacional, que tampoco ha debido olvidarse, fue popularísimo en las provincias del Norte y del Centro de la República. Cuando el Himno de [José] Reyes comenzó a generalizarse en aquellas regiones, se tocaba en las fiestas del 27 de febrero, y aquel en las del 16 de agosto”.

Continúa Ravelo: “Cuando el 14 de marzo de 1871, el general Luperón salió de Capotillo haitiano con 45 patriotas para protestar con las armas por la anexión de nuestro país a Estados Unidos de América, aquellos valientes, entre los cuales iba el autor de la letra, emprendieron la marcha cantando el Himno de Capotillo con música que se supone improvisaron puesto que la verdadera, la que compuso el maestro Ignacio Martí Calderón, fue escrita, poco más o menos, en el año 1885″.

El Himno de Rodríguez Objío es un grito de protesta contra la supervivencia en Santo Domingo de todo resto de dominación española:

Ahora nuevo maldito tirano,/ Por saciar su funesta ambición,/ Quiere arriar con impúdica mano/ De esa patria el sagrado pendón./

Ya el clarín belicoso resuena,/ Y a la lid nos impulsa el honor;/ Del oprobio al romper la cadena/ Proscribamos por siempre al traidor!/

Vencedores heroicos de España/ ¡De otro yugo la Patria salvad!/ Compatriotas, afrenta tamaña/ De traidores, con sangre borrad!/

¡A la lid a vencer! ¡Guerra! ¡Guerra!/ No haya tregua jamás ni perdón,/ Para el vil que tornó de otra tierra/ Meditando venganza y traición./

Capotillo es el grito sonoro/ Que se debe elevar por doquier;/ Que al salvar nuestro patrio decoro,/ Protestemos morir o vencer!/

La victoria, feliz nos espera;/ Ya se ven los traidores temblar,/ Y al fijar nuestra sacra bandera,/ Gloria eterna nos va a coronar./

De los bravos que allá en Capotillo/ Restauraron invictos la cruz./ La aureola del fúlgido brillo/ En la vida nos sirva de luz./

 

Himno de la “Revolución de Abril” de 1965

 

 

A luchar soldados valientes,/ que empezó la revolución,/ a imponer los nobles principios,/ que reclama la Constitución./

Desgarró la noche serena,/ la sirena de la libertad,/ cual clarín que llama a la guerra,/ defendiendo la Patria inmortal./

Como hermanos de Duarte luchemos,/ que ya Mella su grito encarnó,/ y cual Sánchez al martirio iremos,/ venceremos, como Luperón./

No cedamos un paso marchemos,/ por senderos de gloria y honor,/ y otra vez al traidor venceremos/ y otra vez al grosero invasor./

A luchar soldados valientes,/ que empezó la revolución,/ a imponer los nobles principios,/ que reclama la Constitución./

Autoría del músico y cantante dominicano, Aníbal de Peña.

 

Himno a la Raza Inmortal/Catorce de Junio [1J4]

 

 

Llegaron llenos de patriotismo/ enamorados de un puro ideal/ y con su sangre noble prendieron/ la llama augusta de la libertad./

Su sacrificio, que Dios bendijo/ la patria entera glorificará/ como homenaje a los valientes/ que allí cayeron por la libertad./

Catorce de Junio, gloriosa gesta nacional/ tus mártires están en el alma popular./

Hermanas Mirabal, heroínas sin igual/ un grito vibrante es el grito de la Raza Inmortal./

Llegaron llenos de patriotismo/ enamorados de un puro ideal/ Y con su sangre noble encendieron/ la llama augusta de la libertad./

Su sacrificio que Dios bendijo/ la Patria entera, glorificará/ Como homenaje, a los valientes/ que allí cayeron por la libertad.

Música: Héctor Jiménez
Letra: Vinicio Echavarría.

 

Himno a la Madre Dominicana

 

 

Doña Trina de Moya, esposa del presidente mocano Horacio Vásquez, escribió el Himno a las Madres (dominicanas, nh).

Venid los moradores del campo y la ciudad,/ y entonemos un himno de intenso amor filial./ Cantemos de las madres la ternura, el afán,/ y su noble atributo de abnegación sin par./

Celebremos todos la fiesta más bella,/ la que más conmueve nuestro corazón;/ fiesta meritoria que honramos con ella/ a todas las madres de la Creación./

Quien como una madre, con su dulce encanto,/ nos disipa el miedo, nos calma el dolor;/ con sólo brindarnos su regazo santo,/ con sólo cantarnos baladas de amor./

De ella aprende el niño la sonrisa tierna;/ el joven, la noble, benéfica acción./ Recuerda el anciano la oración materna/ y en su alma florece la resignación./

Venid los moradores del campo a la ciudad/ y entonemos un himno de intenso amor filial./ Cantemos de las madres la ternura, el afán/ y su noble atributo de abnegación sin par./

Cubramos con flores la tumba sencilla/ de madres que moran en la eternidad;/ y ornemos con flores la frente que aún brilla,/ aún brilla y esplende la maternidad.

Para ella escojamos frescas azucenas,/ simbólicas flores del alma ideal;/ blanca como el alma de las madres buenas/ y con algo místico y sentimental.

Albas estrellitas nítidas hermanas/ de las que circundan la divina sien;/ de la que es modelo de madres cristianas,/ Madres de Dios Cristo nacido en Belén./

Venid los moradores del campo y la ciudad,/ y entonemos un himno de intenso amor filial./ Cantemos de las madres la ternura, el afán,/ y su noble atributo de abnegación sin par./

 

Himno a Juan Pablo Duarte

 

 

En la fragua de la escuela/ nuestra patria fue forjada,/ y el calor de su enseñanza,/ le infundió vida sagrada./

La gloriosa Trinitaria/ que fundara, tu heroísmo,/ fue la cátedra primera,/ de moral y de civismo./

Fuerza era que un maestro/ preparara, la conciencia,/ donde habría de nacer,/ la soñada independencia./

Y es así como cantamos,/ tus virtudes allá el estro,/ junto al padre de la patria,/ la figura del maestro./

En la escuela se te honra,/ por tus hechos, sacrosantos,/ en las letras y las notas,/ encendidas de sus cantos./

Y al honrarte recordamos,/ tu patriótico heroísmo,/ es el prócer y el maestro,/ que los dos son uno mismo./

La Bandera dice Patria,/ y al decirlo se revela,/ que es el alma del maestro,/ señalándonos, la escuela./

Autores:
Letra: Ramón Emilio Jiménez
Música: José de Jesús Ravelo

 

Himno a Francisco del Rosario Sánchez

 

 

Sánchez glorioso, varón ilustre,/ que no supiste jamás hollar,/ los sacros fueron del patriotismo, que levantaron el patrio lar./

Tú que juraste morir de hambre,/ antes que siervo comer un pan,/ y lo cumpliste cuando tu cuerpo,/ de muerte herido cayó en San Juan./

Tú que en los labios siempre tuviste,/ fiero anatema para el Traidor,/ que malograra La Patria hermosa,/ por la que dieras vida y honor./

Derecho tienes a que elevemos,/ en tu memoria cantos de amor,/ ningún soldado fue más glorioso,/ nadie ha luchado con más valor./

Cuando miramos llenos de orgullo,/ la patria enseña, con qué fruición,/ pensamos todos que representa,/ la parte roja tu corazón./

Autores:
Letra: Ramón Emilio Jiménez 
Música: José de Jesús Ravelo

 

Himno a Matías Ramón Mella

 

No fue nunca la divisa del instinto de matar,/ ni fue el rígido instrumento de la fuerza militar/ provocando las groseras ambiciones del poder:/ Fue tu espada la divisa del honor y del deber./

Fiel discípulo de Duarte, comprendiste el ideal,/ y sirviendo los destinos de la causa nacional,/ disparaste tu trabuco , que rugió como León,/ despertando Las conciencias y clamando redención./

La Bandera fue tu culto, la Bandera fue tu altar,/ y dijiste: Cuando vaya para siempre a descansar,/ que ella envuelva mi cadáver y moriste con honor,/ en los brazos siempre abiertos de la enseña tricolor./

Y después cuando quisieron, de la fosa recoger,/ tus cenizas venerandas, un milagro pudo ser:/

 

English: Retrato de Matias Ramón Mella Castill...

English: Retrato de Matias Ramón Mella Castillo, padre de la patria dominicana. Español: Retrato de Matias Ramón Mella Castillo, padre de la patria dominicana. (Photo credit: Wikipedia)

 

encontraron la bandera, la Bandera tricolor,/ reviviendo en sus matices la grandeza de tu amor./

Autores:
Letra: Ramón Emilio Jiménez
Música: Julio Alberto Hernández

 

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